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El representante del Vaticano en la ONU Bernardito Auza, en Naciones Unidas: “la ideología de género es un paso atrás para la humanidad”

Martes, 26 de marzo de 2019

94367 “vuelta la burra al trigo”, es una expresión popular que se usa para expresar hartazgo y fastidio frente a algo que se repite numerosas veces, como por ejemplo una opinión, argumento o error, sin que el interlocutor enmiende un ápice su discurso; incluso repitiéndolo cuando se ha dado por zanjado el asunto. Y esto es lo que sentimos ante la mentirosa expresión de “Ideología de género” inventada por el Vaticano para atacar la igualdad de la mujer y la homosexualidad… Ya lo advertimos cuando se publicó la encíclica “Laudato Si“, donde Francisco vertió el que posiblemente ha sido el más importante ataque a las personas transexuales surgido del ámbito católico en los últimos años. La encíclica sobre el medio ambiente, que tantas alabanzas ha recibido incluso desde círculos progresistas, contiene un claro mensaje tránsfobo. Es, en concreto, en el punto 155 de la encíclica, donde el papa aprovechaba para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad” para “reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”. Según aseguraba el papa, “cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana.

El representante del Vaticano en la ONU intervino apoyándose en el texto de la Encíclica ‘Laudato si’ del Papa Francisco

Afirmó que cuando se cuestiona la dualidad natural y complementaria del hombre y la mujer “se socava la noción misma de ser humano”

Mons. Auza, representante del Vaticano en la ONU, interviene sobre la ideología de género recordando las palabras del Papa: “no discriminación, pero es un peligro para la humanidad”.

Ayer en las Naciones Unidas, el arzobispo Bernardito Auza, Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU en Nueva York, reiteró claramente las palabras del Papa Francisco sobre la ideología de género durante su participación al evento titulado “Igualdad de género e ideología de género: protección de mujeres y niñas”, promovida para hacer un balance de la condición de la mujer en el mundo y para monitorear cuestiones relacionadas con los derechos políticos, económicos, civiles y sociales así como la educación de las mujeres.

“Antiguamente – dijo Mons. Auza – había una clara comprensión de lo que significaba ser una mujer, era una cuestión de cromosomas. Hoy en día, esta claridad se ha visto empañada por la ideología de género que hipotetiza una identidad personal desvinculada del sexo”.

Ninguna discriminación sino claridad sobre los peligros

Sustituir esta identidad de género con el sexo biológico – afirmó Auza – tiene fuertes repercusiones “no solo en términos de ley, educación, economía, salud, seguridad, deporte, idioma y cultura”, sino también “en términos de antropología, dignidad humana, derechos humanos, matrimonio y familia, maternidad y paternidad”, así como sobre el destino mismo de las mujeres y los hombres “y especialmente los niños”.

Además, recordó cuando el Papa Francisco afirmó – en la rueda de prensa durante el vuelo de regreso de su viaje a Azerbaiyán el 2 de octubre de 2016 – “la dignidad y el derecho a no ser discriminados por quienes no se sienten representados por su sexo biológico” y en la que advirtió claramente sobre los peligros para los individuos y la sociedad derivados de la ideología de género.

Datos objetivos, no elecciones subjetivas

El prelado también citó el párrafo 56 de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia, en la que el Papa enfatiza que la ideología de género niega “la diferencia y la reciprocidad natural del hombre y la mujer” y sugiere “una sociedad sin diferencias de sexo y vacía la base antropológica de la familia”.

El texto papal continúa: “Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer”. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo. Es inquietante que algunas ideologías de este tipo, que pretenden responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles, busquen establecerse como un pensamiento único que también determina la educación de los niños. No debemos ignorar el hecho de que el sexo biológico (sexo) y el papel sociocultural del sexo (género) pueden distinguirse, pero no separarse”.

Por otro lado, la revolución biotecnológica en el campo de la procreación humana ha introducido la posibilidad de manipular el acto generativo, haciéndolo independiente de la relación sexual entre el hombre y la mujer. De esta manera, la vida humana y la crianza de los hijos se han convertido en realidades modulares y separables, principalmente sujetas a los deseos de individuos o parejas. Una cosa es entender la fragilidad humana o la complejidad de la vida, otra es aceptar ideologías que pretenden dividir en dos los aspectos inseparables de la realidad”.

El párrafo concluye: “Estamos llamados a preservar nuestra humanidad, y esto significa, sobre todo, aceptarla y respetarla como ha sido creada”. Nuestro sexo, así como nuestros genes y otras características naturales – observó Mons. Auza – “son datos objetivos, no elecciones subjetivas”.

Aceptar el propio cuerpo

El representante del Vaticano asimismo citó el párrafo 155 de la Encíclica ‘Laudato sì’, donde el Papa afirma que la aceptación del propio cuerpo “es necesaria para coger y aceptar al mundo entero como un don”, mientras que “una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se convierte en una lógica a veces sutil de dominación sobre la creación. Aprender a acoger el propio cuerpo, cuidarlo y respetar sus significados es esencial para una verdadera ecología humana. Incluso apreciar el propio cuerpo en su feminidad o masculinidad es necesario para poder reconocerse en el encuentro con otros diferentes a uno mismo”. El texto continúa: “Por lo tanto, una actitud que pretende borrar la diferencia sexual porque ya no sabe cómo enfrentarla no es saludable”.

En su discurso ante los obispos de Puerto Rico, el 8 de junio de 2015, el Papa enfatizó que la complementariedad del hombre y la mujer “es cuestionada por la llamada ideología de género en nombre de una sociedad más libre y justa. Las diferencias entre hombres y mujeres no son por oposición o subordinación, sino por comunión y generación”. En cambio, es un “paso atrás”, dijo el Papa en la audiencia general del 15 de abril de 2015, por qué “la eliminación de la diferencia [sexual] en realidad crea un problema, no una solución”.

Colonización ideológica de los países ricos

Por último, Mons. Auza añadió que cuando se cuestiona la dualidad natural y complementaria del hombre y la mujer “se socava la noción misma de ser humano”, asegurando que “el cuerpo ya no es un elemento característico de la humanidad. La persona se reduce al espíritu y la voluntad y el ser humano se convierte casi en una abstracción”.

El Papa Francisco – recordó el prelado – “está particularmente preocupado por el enseñamiento de la ideología de género a los niños, por lo que los niños y las niñas son alentados a cuestionar, desde la edad más temprana de su existencia, si son hombres o mujeres sugiriendo que “el sexo cada uno lo puede elegir”.

Estas son las palabras dirigidas por el Papa en Cracovia a los obispos polacos el 27 de julio de 2016: “¿Y por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y las instituciones que te dan dinero. Son las colonizaciones ideológicas, apoyadas también por países muy influyentes” incluso en esos países y en esas culturas que se oponen a esta nueva y radical antropología.

Fuente Vatican News, vía Religión Digital

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Vivir mejor con menos: trece propuestas

Lunes, 29 de mayo de 2017

vivir-mejor-con-menosLa actual crisis ecológica hunde sus raíces en una manera de relacionarnos con la naturaleza y con los demás humanos. En esta relación se priorizan determinados valores, y ello va estructurando una mentalidad que es compartida por muchas personas en todo el planeta. Algunos valores que propone la encíclica Laudato Si’ podrían ayudar a un cambio de mentalidad, a una nueva cultura. Son valores, por desgracia no siempre practicados, que encontramos en la tradición cristiana y también en el humanismo, pero que pueden ser compartidos por muchas otras tradiciones éticas y religiosas.

1. Ser capaz de vivir sabiamente y de pensar en profundidad [nº 47] que se opondría al ruidoso mundo digital y al pensamiento superficial, y que no se consigue con la simple acumulación de información. Muy relacionada con este valor, la capacidad de salir de uno mismo y hacia el otro, una cualidad necesaria también para reconocer el valor del resto de criaturas [nº 208].

2. Ampliar a las futuras generaciones el concepto de prójimo que encontramos en la «regla de oro» de las grandes tradiciones religiosas. Esta ampliación nos haría reparar en que nuestras acciones (y omisiones) tienen consecuencias en el futuro, ya que pueden hipotecar la vida de nuestros descendientes. Hablamos de una hipoteca económica y social, ya que trasladaríamos al futuro la solución del problema. La encíclica lo considera una cuestión de justicia [nº 159]. Pensar en las generaciones venideras implica ser generoso y pensar más allá del corto plazo. Y critica especialmente la inmediatez política que no piensa en el bien común a largo plazo sino en un corto plazo que responde únicamente a intereses electorales [nº 178]. CRISTIANISME I JUSTÍCIA

3. Considerar universalizable lo que hacemos y que tiene un impacto sobre la naturaleza. Preguntarnos, así, qué pasaría si toda la humanidad actuase como hacemos nosotros. Creemos que un imperativo así pondría en cuestión las actuales pautas de consumo de los países ricos y muchas de las pautas de extracción de los recursos naturales.

4. Apostar por un crecimiento que no sea voraz e irresponsable, y, por tanto, redefinir el concepto de progreso. Un desarrollo tecnológico y económico que no conduce a un mundo mejor y una calidad de vida integralmente superior no pueden considerarse progreso [nº 194]. La encíclica hace una crítica al discurso del desarrollo sostenible y la responsabilidad social y ambiental de las empresas, un discurso que acostumbra a «convertirse en un recurso diversivo y exculpatorio que diluye valores del discurso ecologista en la lógica de las finanzas y la tecnología, y que al final se reduce a una serie de acciones de marketing e imagen» [nº 194]. Ante esto reivindica la idea «de aceptar cierto decrecimiento en algunas partes del mundo, aportando recursos necesarios para que se pueda crecer sanamente en otras partes» [nº 193].

5. Tomar conciencia del valor de la interdependencia, de que la especie humana depende de las otras especies, en tanto que la comunión entre los seres vivos es fundamental. Nuestro ambiente cultural potencia pensar en primer lugar en nosotros mismos y no facilita el tomar conciencia de la realidad de la interdependencia entre todos los seres. Por desgracia no hemos aprendido a vivir lo que somos como don de los demás –sean personas, animales o plantas– y cuando nos relacionamos los tratamos a menudo como a meros objetos. Así, somos incapaces de acoger lo que piensan, sienten y padecen, como propio y nos limitamos a relacionarnos con ellos como si fueran objetos que observamos o manipulamos, pero que no nos obligan a nada (obligare). Esta conciencia de la interdependencia tendría que conducir a una ética de la compasión universal que promueva que todos los seres vivos, especialmente los más débiles y amenazados, puedan vivir.

6. Vivir y entender nuestra vida como un don, un regalo. El don nos obliga a cuidar de ella, también de las vidas de los demás, sobre todo las de los más vulnerables. Lo que hemos recibido gratuitamente lo damos también gratuitamente. Dar quiere decir ayudar a crear las condiciones para que la vida pueda desarrollarse plenamente. Además de entender la vida como don, también la naturaleza es regalo que nos ayuda a vivir, es el entorno que hace posible nuestra vida, y por ello hay que cuidarla y no reducirla a una simple cosa u objeto de nuestra manipulación [nº 82].

7. Aprender a apreciar las diferentes dimensiones de la felicidad que no pueden reducirse al hecho de tener o poseer. Nuestra sociedad fomenta un estilo de vida que no tiene sentido sin símbolos de posesión o estatus marcado, a su vez, por un acentuado individualismo, un vivir de forma fragmentada y atomizada. Así, tendríamos que apreciar las dimensiones más relacionales de la felicidad que comportarían aprender a vivir de forma más austera y sobria, vivir con lo que realmente necesitamos y así frenar el deseo insaciable y voraz. Esta austeridad de vida quiere decir vivir más sencillamente para que todos puedan vivir… «La espiritualidad cristiana propone un crecimiento con sobriedad y la capacidad de disfrutar con poco. Es un retorno a la simplicidad que nos permite detenernos a valorar las cosas pequeñas» [nº 222]. Necesitamos aprender nuevas pautas de consumo más sostenibles. «La espiritualidad cristiana propone una manera alternativa de entender la calidad de vida, y promueve un estilo de vida profé- tico y contemplativo, capaz de disfrutar profundamente sin obsesionarse por el consumo» [nº 222]. La encíclica advierte de que «la constante acumulación de posibilidades para consumir distrae al corazón e impide valorar cada cosa y cada momento» [nº 222], y constata que «…hacerse presente serenamente ante cada realidad, por pequeña que sea, nos abre muchas más posibilidades de comprensión y de realización personal» [nº 222].

8. Dejarse guiar por el principio de precaución, recogido en la Declaración de Rio (1992). Según este principio, ante la posibilidad de daños graves e irreversibles no hace falta tener una certeza absoluta de éstos para tomar medidas. La encíclica lo relaciona con la opción preferencial por los pobres: «…permite la protección de los más débiles, que disponen de pocos medios para defenderse y para aportar pruebas irrefutables…» [nº 186].

9. Unir estrechamente las cuestiones social y ecológica. Algunos autores del ámbito de la ecología ya habían expresado esta unión con el concepto de justicia medioambiental, que considera a la ecología como parte de la nueva noción compleja de justicia. «Hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteamiento ecológico se convierte siempre en un planteamiento social, que tiene que integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, con tal de escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres» [nº 49]. Además, la encíclica entiende la dimensión del respeto a la diversidad cultural como parte de esta noción de justicia compleja, ya que son los más pobres y las minorías culturales quienes más padecen la problemática ecológica. Hace también una crítica a la homogenización de las culturas: «La desaparición de una cultura puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie animal o vegetal» [nº 144]. Por estas razones, la encíclica habla de ecología integral: «No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una única y compleja crisis socioambiental. Las trayectorias para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para proteger la naturaleza» [nº 139]. La noción de ecología integral incluye la ecología humana, que es inseparable de la noción clásica de bien común, principio que cumple el papel central y unificador de la ética social [nº 156]. Y afina mucho más este principio al afirmar que «en las condiciones actuales de la sociedad mundial, donde se dan tantas injusticias y cada vez son más las personas descartables, privadas de derechos humanos básicos, el principio del bien común se convierte inmediatamente, como lógica e ineludible consecuencia, en una llamada a la solidaridad y en una opción preferencial por los más pobres» [nº 158], y sigue «…esta opción implica extraer las consecuencias del destino común de los bienes de la tierra» [nº 158].

10. Recuperar una cierta sacralidad de la naturaleza, como parte de las cosmovisiones menos antropocéntricas. Por ejemplo, acercamientos a la realidad desde algunas tradiciones filosóficas y religiosas, como el budismo, el hinduismo, las tradiciones amerindias y el taoísmo, que rompen la marcada dualidad sujeto objeto típicamente occidental. Este valor también puede encontrarse en visiones más pneumatológicas del cristianismo, en que ninguna realidad es estrictamente profana y en las que todo está impregnado del Espíritu, y por ello merece respeto.

11. Retornar a la simplicidad y a la capacidad de disfrutar con poco, que nos permite detenernos a valorar lo pequeño, agradecer las posibilidades que ofrece la vida sin aferrarnos a lo que tenemos ni entristecernos por lo que no poseemos [nº 222]. Este valor va en contra del consumismo, reflejo del paradigma tecno económico actual [nº 203] y «que intenta llenar el vacío del corazón humano…» [nº 204]. La sobriedad vivida en libertad y conciencia es liberadora [nº 223]. Y relaciona la sobriedad con el hecho de que no puede vivirse una sobriedad feliz sin estar en paz con uno mismo [nº 225]. Esta paz interior «tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común, porque auténticamente vivida, se refleja en un estilo de vida equilibrado unido a una capacidad de admiración que lleva a la profundidad de la vida» [nº 225]. «Muchas personas sin esta paz interior muestran un desequilibrio que les mueve a hacer las cosas a toda velocidad y que les lleva a aplastar todo lo que tienen a su alrededor» [nº 225]. Como nos dice magníficamente: «Hablamos de una actitud del corazón, que lo vive todo con serena atención, que sabe estar plenamente presente ante alguien sin estar pensando en lo que viene después, que se entrega a cada momento como un don divino que ha de ser vivido plenamente» [nº 226].

12. Remarcar el valor de los pequeños gestos cotidianos. «Una ecología integral también está hecha de sencillos gestos cotidianos en que rompemos la ló- gica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo» [nº 230]. Y nos recuerda que «el amor lleno de pequeños gestos de cuidado mutuo es también civil y político, y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor» [nº 231]. Además «no hay que pensar que estos esfuerzos no vayan a cambiar el mundo. Estas acciones vuelcan un bien en la sociedad que siempre produce frutos más allá de lo que pueda evidenciarse, porque provocan en el seno de esta tierra un bien que siempre tiende a difundirse, a veces de forma invisible. Además, el desarrollo de estos comportamientos nos devuelve el sentimiento de la propia dignidad, nos lleva a una mayor profundidad vital, nos permite experimentar que vale la pena pasar por este mundo» [nº 212].

13. Valorar el descanso, la dimensión celebrativa de la vida, una dimensión receptiva y gratuita que es algo diferente al mero no hacer. Y «de esta manera, la acción humana es preservada no únicamente del activismo vacío sino también del desenfreno voraz y de la conciencia aislada que conduce a perseguir solamente el beneficio personal» [nº 237].

Joan Carrera
Miembro del grupo de ética y sostenibilidad de CJ
Fuente Papeles Cristianisme i Justicie

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Un nuevo estilo de vida

Sábado, 31 de diciembre de 2016

aa_15A propósito de unas fiestas típicamente consumistas: Navidad y Fin de Año.

Ser ciudadanos ecológicos

En la encíclica LAUDATO SÌ el Papa Francisco hace una dramática invitación a la sociedad consumista a cambiar de estilo de vida. Nos pide que abramos los ojos y veamos el futuro catastrófico al que estamos abocados, si no ponemos coto a nuestros irracionales comportamientos que están produciendo heridas profundas a la Madre Tierra. Nuestro estilo de vida es insostenible: producimos demasiados desperdicios (algunos excesivamente peligrosos), estamos contaminando la atmósfera alterando el medio ambiente más allá de lo sostenible, lo que tiene como consecuencia el aumento de los desiertos, la subida del nivel del mar, catástrofes naturales más frecuentes producidas por lluvias y vientos, etc. Nos advierte la encíclica de que los males que se avecinan no serán sólo naturales sino también sociales debido a que el estilo de vida consumista, para que sea sostenible, sólo será posible para unos pocos, habiendo de quedar la mayoría descartada.

LAUDATO SÌ señala cuál es la causa que está en la raíz de nuestro aberrante estilo de vida consumista: “Mientras más vacío está el corazón de la persona, más necesita objetos para comprar, poseer y consumir… (nº 204). Así pues, tenemos que llenar la vaciedad de nuestro corazónpara que no busquemos en el tener y en el consumir el sentido de nuestra vida. Llenarlo de otros valores: de responsabilidad, de solidaridad, de respeto, etc., en definitiva, de amor hacia todo lo que existe y vive ahora y en el futuro.

Hay muchos que admiran y aplauden al Papa Francisco, están entusiasmados con él, pero le oyen y no le escuchan, ven cómo es, pero no le siguen. También él ha hecho sonar la alarma ecologista: El estilo de vida actual es insostenible, nos conducirá al desastre. Es necesario decidirnos por un nuevo modo de vivir. Nos pide dejar de ser ciudadanos consumistas para convertirnos en ciudadanos ecológicos.

Uno de los grandes aciertos de esta encíclica, y creo que novedoso no sólo en la doctrina de la Iglesia, ha sido considerar a los seres humanos como parte del Ecosistema TerrestreEs verdad queno podemos considerar al hombre como “rey de la creación”, pero sí formamos parte de ella. Los problemas de los vivientes humanos son también ecológicos. Cuando vemos gente que vive en una chabola, sin agua, sin luz, sin suficiente espacio…, estamos ante un problema ecológico, pues estamos ante unos seres vivos que están malviviendo en un medio evidentemente inadecuado. Si la causa de ello es que son trabajadores explotados, sometidos a salarios de miseria…, hay que concluir que esa explotación es un problema ecológico. Que todos los humanos tengan vivienda y que sea digna es también una exigencia ecológica. La ecología tiene que preocuparse por la vida de todos los vivientes del planeta. Si nos duele ver peces muertos en un río contaminado, mucho más nos han de hacer sufrir los muertos por las guerras, por el hambre, por las malas condiciones de trabajo… El Mediterráneo, convertido en Mar de Muertos, es un escándalo ecológico. El ser humano es Naturaleza: de ella y en ella ha nacido y en ella tiene que vivir.

Cuando oímos hablar de cómo se está deteriorando el medio ambiente y de las consecuencias tan perjudiciales para todo lo que es y vive en la Madre Tierra, posiblemente estemos pensando en los que dirigen las empresas que contaminan, que talan, que incitan al consumo… O en los dirigentes políticos en cuyas manos están las leyes que podrían protegernos de la barbarie productiva. Nosotros nos sentimos tan pequeños que pensamos que no podemos incidir ni positiva ni negativamente sobre el bienestar de la Madre Tierra. Y por eso nos exculpamos y no nos sentimos responsables de los males que la aquejan. Pero quizás estemos equivocados. Somos piezas que formamos parte del importante conjunto humano, que como tal sí puede influir, y mucho, tanto para bien como para mal en el Ecosistema Terrestre. Será para bien, si somos ciudadanos ecológicos.

El primer paso que ha de dar el ciudadano ecológico ha de ser reflexionar sobre su propia conducta y ver hasta qué punto está más o menos implicado en el maltrato de la Madre Tierra. Tenemos que pensar si estamos o no dentro de la vorágine consumista que en conjunto es francamente perniciosa, no sólo por la ingente cantidad de desperdicios que generamos, desechando lo que aún podría servirnos (ropa, comida, utensilios…), sino también, porque una demanda desorbitada de bienes provoca una enorme producción, lo que hace que día a día se esté esquilmando la Tierra.

El ciudadano ecológico está obligado a un consumo responsable, que implica unos determinados comportamientos, entre los cuales está la costumbre de reciclar tanto como nos sea posible, rehuir los utensilios de usar y tirar. El consumo responsable nos obliga también a devolver selectivamente a la sociedad lo que ya no utilizamos para que ella lo pueda reciclar. Estamos obligados a conocer los puntos limpios para nuestros residuos especiales y a seleccionar rigurosamente nuestra basura para depositarla separadamente donde corresponda.

El consumo responsable también nos obliga a comprar productos ecológicos. No sólo porque sean más saludables, sino porque con ello favorecemos la producción ecológica, que está bajo unas leyes que la obligan a respetar la tierra, librándola de abonos o pesticidas perjudiciales, tratamientos genéticos para hacerlos más atractivos, agradables, inmunes a las plangas… Es verdad que los productos ecológicos tienen el inconveniente de ser más caros, pero esta dificultad se puede contrarrestar siendo más austeros en el consumo, que muchas veces va más allá de lo que realmente necesitamos.

También el ciudadano ecologista tiene que considerar el modo humano de producción de los bienes que consume. Debe evitar que sean bienes producidos por trabajadores sometidos a esclavitud o a condiciones simplemente abusivas o a salarios injustos. Para ello debe procurar comprar todo lo que pueda en el comercio justo, garantía de que en el proceso productivo se han respetado los derechos de los trabajadores y la sostenibilidad del ecosistema.

El ciudadano ecológico también ha de participar en la defensa de las agresiones a la Madre Tierra. Lo puede hacer a través de Internet donde frecuentemente se encuentran peticiones de firmas que tienen por objeto la denuncia de estos comportamientos dañinos. Hay asociaciones de ecologistas de todo tipo en las que uno puede participar. A veces se hacen manifestaciones para denunciar la violencia a la naturaleza o a los seres humanos. Nunca ha de olvidar que las agresiones a las personas son agresiones ecológicas. Cuando sufre una persona está sufriendo la Madre Tierra. Aunque no seamos el centro del Universo, ni los dueños de la Tierra, como en otro tiempo se pensaba, sí somos una parte muy importante del Ecosistema Terrestre.

José Mª Álvarez Rodríguez

Foro-Gaspar García Laviana

Fuente Fe Adulta

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El papa Francisco vuelve a la carga contra la “teoría de género” y asegura ahora que hay una “guerra mundial” contra el matrimonio

Lunes, 3 de octubre de 2016

preteEste hombre ha perdido el Norte, el Sur y hasta la razón… Y que haya quien todavía crea que es el papa que necesitábamos…

Cuestionado sobre los valores tradicionales y el valor del la familia durante una congregación católica en Georgia, el Papa se refirió a las teorías de género como uno de los principales enemigos del matrimonio tradicional, es más, fue más allá considerando que hay una guerra mundial (sic) para destruir el matrimonio – el matrimonio tradicional, considerado por él como la obra maestra de la sociedad – , no con armas sino con ideas, llamando a los miembros de su iglesia a defenderse para evitar la colonización ideológica. 

Pero nos queda, para desenmascararlo, San Ignacio de Loyola quien pone en sus Ejercicios Espirituales, que Bergoglio conoce bien, especial énfasis en las Reglas de Discernimiento de Espíritus para no caer en el error de ver bien, donde hay mal…

[332] La cuarta. Propio es del ángel malo, que se forma sub angelo lucis, entrar con la ánima devota y salir consigo, es a saber, traer pensamientos buenos y santos conforme a la tal ánima justa, y después poco a poco procura de salirse, trayendo a la ánima a sus engańos cubiertos y perversas intenciones.

Así, hartirtos estamos de sus gestos baratos de aparente acogida y misericordia cuando en realidad, su pensamiento se basa en la eterna homofobia eclesial…

El Papa Francisco considera que las políticas de género forman parte de la guerra mundial contra los valores

Nuevas declaraciones apocalípticas del papa Francisco contra el matrimonio igualitario y los derechos LGTB. En el segundo día de su visita a la República de Georgia, el argentino ha denunciado una supuesta “guerra mundial para destruir al matrimonio” de la mano de la “teoría de género”. “Hoy no se destruye con armas, se destruye con ideas. Es la colonización ideológica la que destruye”, aseguró.

Fue en un encuentro con religiosos y agentes pastorales laicos, todos ellos católicos, que tuvo lugar en la Catedral de la Asunción de la Virgen de Tiflis, sede de la administración apostólica latina del Cáucaso.  Una mujer, de nombre Irina, acompañada de su marido, le comentó al papa que las familias georgianas se enfrentan a los desafíos de “la globalización, que no tiene en cuenta los valores locales, nuevas visiones de la sexualidad como la teoría de género y la marginalización de la visión cristiana de la vida”. La mujer que hizo la pregunta y su marido actúan, según recoge The Catholic Herald, como consejeros para otras familias y les enseñan “planificación familiar natural”.

El papa Francisco le dio la razón. “Ha mencionado un gran enemigo del matrimonio, la teoría de género”, le respondió. Conviene recordar, en este punto, que “teoría de género” o “ideología de género” es el término que el ámbito más conservador utiliza para denigrar a buena parte de las reivindicaciones del colectivo LGTB (muy especialmente la lucha en favor de los derechos trans) y feministas. Sin profundizar demasiado, el papa añadió que hoy “existe una guerra global para acabar con el matrimonio”. “Hoy no se destruye con armas, se destruye con ideas. Es la colonización ideológica la que destruye”.

Sobre esa colonización ideológica a la que ya hizo referencia en su viaje  Filipinas, el Papa Francisco se explayó: “A veces, algunos países ricos prometen ayudas económicas y como contraprestación intentan que los países intervenidos adopten políticas sociales como el matrimonio gay”

En el mismo acto, Francisco también tuvo palabras críticas contra el divorcio. “El matrimonio es la cosa más preciosa que ha creado Dios. En el matrimonio, el hombre y la mujer se convierten en una sola carne, la imagen de Dios. Cuando uno se divorcia, está mancillando la imagen de Dios”, aseguró, entre otras declaraciones muy duras hacia los matrimonios que se divorcian. El papa también defendió el acercamiento a la Iglesia ortodoxa georgiana, abrumadoramente mayoritaria en el país.

Francisco, un tono cada vez más apocalíptico

12340_22487_gif-155396-oh-dios-el-papa-dimite-estoy-emocionalmente-inestable_360_270¿Dónde quedan ahora aquellas palabras en las que aseguraba que la Iglesia debería pedir perdón por la homofobia y la discriminación?

Poco queda ya, al menos por lo que a sus declaraciones públicas se refiere, del Francisco de la primera época, aquel del “¿quién soy yo para juzgar?” y de sus gestos mediáticos de moderada apertura a las personas LGTB.

Más de tres años y medio después de su acceso al pontificado, nada en absoluto ha cambiado en materia doctrinal, y cada vez que debe pronunciarse de forma concreta y específica más allá de palabras vacuas, lo hace siempre en contra de los derechos LGTB. Así lo hizo cuando apoyó a los partidarios de prohibir en referéndum el matrimonio igualitario en Eslovenia pocos días antes de su celebración (contribuyendo a la victoria del bando homófobo) o hace solo unos días, cuando avaló desde la Plaza de San Pedro las movilizaciones homófobas contra el matrimonio igualitario en México. Por no hablar de sus alabanzas al papel de la Iglesia católica de Eslovaquia en el referéndum homófobo celebrado en febrero del año pasado en ese país.

Pero también en sus discursos y declaraciones Francisco adopta un tono cada vez más abiertamente hostil hacia los derechos LGTB. En su ya famosa encíclica Laudato si’, Francisco vertía el que posiblemente ha sido el más importante ataque a las personas transexuales surgido del ámbito católico en los últimos años. Es, en concreto, en su punto 155, donde el papa aprovechaba para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad” para “reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”. Según aseguraba el papa, “cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana.

No era, de todas formas, su primer aviso de Francisco. “Pensemos en las armas nucleares, en su capacidad de aniquilar en unos pocos instantes un alto número de vidas humanas. Pensemos en la manipulación genética, en la manipulación de la vida, o en la teoría de género, que no reconocen el orden de la creación. Con esta actitud, el hombre comete un nuevo pecado contra Dios el Creador”, expresaba el papa solo unos meses antes de su encíclica.

Y como remate tenemos que referirnos, a las palabras del papa Francisco a un grupo de obispos polacos durante su estancia en Cracovia con ocasión de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Francisco, motu proprio y sin que nadie le preguntara por ello (respondía, en realidad, a una pregunta sobre la crisis de los refugiados), aseguró entonces que vivimos un momento de “aniquilación del hombre como imagen de Dios”, momento que relacionó con el hecho de que a los niños “se les enseñara en las escuelas” que cada uno puede “elegir su sexo”.

“Detrás de esto hay ideologías. En Europa, América, América Latina, África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de estas —lo digo claramente con «nombre y apellido»— es el gender. Hoy a los niños —a los niños— en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. ¿Por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que dan el dinero. Son las colonizaciones ideológicas, sostenidas también por países muy influyentes. Y esto es terrible. Hablando con Papa Benedicto, que está bien y tiene un pensamiento claro, me decía: «Santidad, esta es la época del pecado contra Dios creador». Es inteligente. Dios ha creado al hombre y a la mujer; Dios ha creado al mundo así, así, y nosotros estamos haciendo lo contrario. Dios nos dio un estado «inculto» para que nosotros lo transformáramos en cultura; y después, con esta cultura, hacemos cosas que nos devuelven al estado «inculto». Lo que ha dicho el Papa Benedicto tenemos que pensarlo: «Es la época del pecado contra Dios creador». Esto nos ayudará”, aseguró entonces Francisco.

Dios es FamiliaClaro que es cuando echamos la vista aún más atrás y nos remontamos a la época en que Jorge Bergoglio era  arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la iglesia católica argentina cuando el tono apocalíptico del que es ahora papa aparece en todo su esplendor:  “No se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo sino de una movida del Padre de la Mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios”. Así se expresaba en el verano de 2010 Bergoglio, en plena discusión sobre el proyecto de ley de matrimonio igualitario en su país… Y este Bergoglio que llegó a calificar al matrimonio igualitario, que entonces se discutía en Argentina, como “pretensión destructiva al plan de Dios” movida por el mismo demonio, sin movérsele el solideo, aseguraba después, siendo ya papa, que ”no es necesario estar hablando sin cesar” del tema. De la misma forma, pocas semanas después de recibir en el Vaticano a un católico transexual español, se conocían los detalles de una entrevista en la que el papa comparaba la “teoría de género” con las armas nucleares.

SOMOS FAMILIA. SOMOS FAMILIA. SOMOS FAMILIA

Fuente GayStarNews /Dosmanzanas/AmbienteG

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Munilla, Fernández, Cañizares… Más obispos españoles, alentados por declaraciones tránsfobas del Papa, condenan la ley madrileña contra la LGTBfobia

Miércoles, 17 de agosto de 2016

obispos-Munilla-y-Fernandez-300x159Demetrio Fernandez (izda) y José Ignacio Munilla (dcha)

El sector más conservador de la Iglesia católica española parece sentirse reforzado en su oposición a los derechos LGTB tras recientes posicionamientos del papa Francisco, que pese a algunos gestos mediáticos de cara a la galería sigue mostrando su absoluta condena de la “ideología de género”, término que el ámbito más conservador utiliza para denigrar tanto al feminismo como a buena parte de las reivindicaciones del colectivo LGTB, muy especialmente la lucha en favor de los derechos trans. Dos ejemplos recientes son los obispos de San Sebastián y de Córdoba, que han mostrado su apoyo al reciente documento hecho público por tres obispos madrileños contra la recientemente aprobada ley madrileña contra la LGTBfobia. Munilla, el obispo de San Sebastián, lo hacía además en respuesta a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

Hace ahora una semana hacíamos referencia al siniestro texto firmado por los obispos de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla; de Getafe, Joaquín María López de Andújar, y el obispo titular de Mentesa (diócesis titular sin territorio asignado) y auxiliar de Getafe, José Rico (se trata de los mismos tres obispos que ya antes habían cargado contra el órgano legislativo autonómico por aprobar una avanzada ley integral de transexualidad). En su última nota, los tres obispos criticaban la aprobación de la norma contra la LGTBfobia, que en esta ocasión recibió el apoyo de todo el espectro político madrileño (excepto dos diputados del PP que no quisieron dar su apoyo a la ley, Luis Peral y el alcalde de Alcorcón, David Pérez).

Los obispos consideraban la ley “un ataque a la libertad religiosa” y se mostraban especialmente enfurecidos por el hecho de que incluyese entre las infracciones muy graves la promoción y realización de terapias de aversión o conversión con la finalidad de modificar la orientación sexual o identidad de género de una persona. Algo que los obispos consideran “un atentado a la libertad de expresión, a la libertad de cátedra, a la libertad de los científicos y profesionales en la búsqueda de la verdad, y a la libertad de las personas para orientar su vida o para pedir ayuda, incluso religiosa, en aquello que crean necesitar”. Tras expresar su rabia por los contenidos de la ley, los obispos aseguraban que “cuando no se busca la Verdad, cuando no se respetan ni siquiera los argumentos de la biología inherente a la genealogía de la persona, se impone por ley la ideología – en este caso la ‘ideología de género’ – y se coacciona la libertad con sanciones y persecución: nada nuevo bajo el sol”.

218840Las palabras de los obispos provocaron, como era de esperar, reacciones de rechazo, como las del Observatorio Español contra la LGBTfobia (entidad vinculada al colectivo COLEGAS), que anunció que las pondría en conocimiento de la Fiscalía, o las del colectivo Arcópoli, para la que resultaba “sorprendente que quienes no representan a nadie ya que no han sido votados se arroguen la representatividad de todos afirmando que la Asamblea de Madrid intenta ‘imponer’ una medida que llevaban todos en su programa electoral y que hemos votado todos los madrileños”. Pero la reacción más destacada políticamente fue  la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, que aseguró que su discrepancia con el texto era “absoluta”“Respetamos la opinión, pero no la compartimos. La ley contra la LGTBIfobia lo único que pretende es evitar la discriminación y para eso no hay más que educar en la diversidad. Es una ley positiva que solo pretende orientar”, aseguró. Cifuentes, además, consideró que el texto no representa a la totalidad de la Iglesia católica. “En mi equipo de Gobierno hay muchas personas católicas y ninguna comparte las declaraciones de estos dos obispos, pese a que las respetamos”, dijo.

Munilla, a Cristina Cifuentes: “lea al papa”

A esas declaraciones de Cristina Cifuentes fue precisamente a las que contestó en Twitter el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla (uno de los jerarcas católicos que con más fiereza se ha opuesto en el pasado al avance de los derechos LGTB), recomendando a la presidenta de la Comunidad que “leyese” las recientes palabras de Francisco a los obispos polacos:

Munilla hace referencia, como también recogimos en esta página, a las palabras del papa Francisco a un grupo de obispos polacos durante su estancia en Cracovia con ocasión de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Francisco, motu proprio y sin que nadie le preguntara por ello (respondía, en realidad, a una pregunta sobre la crisis de los refugiados), aseguró entonces que vivimos un momento de “aniquilación del hombre como imagen de Dios”, momento que relacionó con el hecho de que a los niños “se les enseñara en las escuelas” que cada uno puede “elegir su sexo”.

“Detrás de esto hay ideologías. En Europa, América, América Latina, África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de estas —lo digo claramente con «nombre y apellido»— es el gender. Hoy a los niños —a los niños— en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. ¿Por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que dan el dinero. Son las colonizaciones ideológicas, sostenidas también por países muy influyentes. Y esto es terrible. Hablando con Papa Benedicto, que está bien y tiene un pensamiento claro, me decía: «Santidad, esta es la época del pecado contra Dios creador». Es inteligente. Dios ha creado al hombre y a la mujer; Dios ha creado al mundo así, así, y nosotros estamos haciendo lo contrario. Dios nos dio un estado «inculto» para que nosotros lo transformáramos en cultura; y después, con esta cultura, hacemos cosas que nos devuelven al estado «inculto». Lo que ha dicho el Papa Benedicto tenemos que pensarlo: «Es la época del pecado contra Dios creador». Esto nos ayudará”, aseguró entonces Francisco.

Por otra parte, el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha señalado hoy que “nuestro cuerpo no es una especie de prótesis, que podamos manipular o cambiar a nuestro antojo” y ha advertido de que cuando “jugamos” con él “lo hacemos con nuestra propia alma, es decir, nuestra propia persona”. Munilla ha hecho estas reflexiones durante la homilía de la misa en honor a la Virgen celebrada en la basílica de Santa María del Coro de San Sebastián.

El prelado ha aludido a lo que ha denominado “ecología del hombre” y el respeto a la “corporalidad”, frente a la tendencia “dualista” que busca “disociar la materia del espíritu o el cuerpo del alma”. El ser humano es una “unidad sustancial” de cuerpo y alma, ha señalado el obispo, quien ha citado al papa Benedicto XVI que aseguró que “también el hombre posee una naturaleza que debe respetar y que no puede manipular a su antojo”.

Obispo de Córdoba: “lo que el papa dice, lo compartimos todos”

También el obispo de Córdoba hacía referencia a las palabras del papa, en declaraciones a la web ultraconservadora Infovaticana. Preguntado si compartía el texto de los obispos madrileños sobre la ley contra la LGTBfobia, Demetrio Fernández contestó: “¡Cómo no lo vamos a compartir! Lo que el papa dice, lo compartimos todos los obispos”. Fernández recordó que la oposición a los obispos más conservadores llaman “ideología de género” es explícitamente compartida con el papa. “Teniendo delante lo que dice el papa,-este papa, los anteriores y los que vengan- tenemos lo que piensa la Iglesia”. Fernández añadió que la “ideología de género” es “una bomba atómica que quiere destruir la doctrina católica y la imagen de Dios en el hombre y la imagen de Dios Creador”. Palabras que nos hacen recordar, curiosamente, otras declaraciones de Francisco en las que comparaba la “teoría de género” a las armas nucleares. Además, Demetrio Fernández ha defendido el derecho a la libertad de expresión de los obispos y ha criticado las “cruzadas que emprenden algunos” contra los que piensan distintos.

Las declaraciones del obispo de Córdoba, han provocado la condena de numerosas formaciones políticas y asociaciones LGTB. La formación política Ganemos Córdoba ha pedido a través de una nota de prensa a la Fiscalía que actúe de oficio y el PSOE ha criticado el contenido de estas declaraciones, también en una nota, pidiendo al obispo que “por humanidad se sume a la lucha contra la LGTBfobia, una causa que trata de conseguir la igualdad y el respeto a la diversidad en una sociedad justa y democrática”.

Juan Antonio Reig Pla,  y Joaquín María López de Andújar, obispo de Getafe reivindicaban que es posible ”cambiar la orientación sexual” rezando. ¿Cambiar la orientación sexual rezando? Parece difícil superar tal disparate. Sin embargo, dentro de la institución que tiene cardenales que justifican los abusos a niñas sin ser sancionados, el obispo de Córdoba ha puesto todo de su parte para optar al premio del homófobo del año al indicar que la ideología de género “es una bomba atómica que quiere destruir la doctrina católica y la imagen de Dios en el hombre y la imagen de Dios Creador”. La comparación es tan ofensiva que es difícil imaginar que esté hecha al azar. Todo lo contrario, parece una declaración estudiada, con el ánimo de herir a todo un colectivo y compartida por la jerarquía eclesiástica católica.

Junto a Munilla, el cardenal Antonio Cañizares o el “triunvirato del odio” madrileño, Demetrio Fernández es otro de los miembros de la jerarquía católica española que con más fiereza se ha opuesto al avance de los derechos LGTB, y en concreto de las personas trans. En enero de 2013 difundía su mensaje tránsfobo en una carta pastoral en la que criticaba la “ideología de género” que “sitúa al hombre por encima de Dios”. “Ya no valdrían las ecografías que detectan el sexo de la persona antes de nacer. Esperamos un bebé. ¿Es niño o niña? La ecografía nos dice claramente que es niña. No. Lo que vale es lo que el sujeto decida. Si quiere ser varón, puede serlo, aunque haya nacido mujer. Y si quiere ser mujer puede serlo, aunque haya nacido varón. No se nace, se hace. Al servicio de esta ideología existen una serie de programas formativos, médicos, escolares, etc. que tratan de hacer ‘tragar’ esta ideología a todo el mundo, haciendo un daño tremendo en la conciencia de los niños, adolescentes y jóvenes”, aseguraba entonces el obispo de Córdoba. En nada parece haber moderado su opinión, tres años después…

Cañizares critica a los “nuevos dragones” que tratan “la ideología de género como dominante” y la compara con los “imperios nazi y soviético”

6552G_Arzobispo_Antonio_CanizaresEl cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha alertado este lunes de “los nuevos dragones” que tratan “la ideología de género como dominante” y que, con “fuerza propagandística” defienden la “ideología materialista, que no respeta ni defiende al pobre”.

Cañizares se ha pronunciado de este modo durante su homilía en la Catedral de Valencia con motivo de la solemnidad de la Asunción de la Virgen apenas dos meses después de que la Fiscalía de Valencia archivase una denuncia contra él por delitos de odio a raíz de una homilía en la que advertía sobre una “importante escalada contra la familia por parte de dirigentes políticos, ayudados por otros poderes como el ‘imperio gay’ y ciertas ideologías feministas”.

El cardenal pidió posteriormente perdón por unas palabras con las que también subrayó que las “leyes que comentan la ideología de género” son “las más insidiosas que ha habido en toda la historia de la Humanidad”.

Este lunes, el cardenal Cañizares ha destacado que la Asunción de la Virgen “es un día para la esperanza”, por “la protección cierta de María que nunca nos deja” y porque supone la “victoria total de Dios frente al mal”.

El arzobispo de Valencia ha defendido que “siguiendo la lección de María alcanzamos la capacidad creadora para una nueva humanidad para evitar los nuevos dragones que con fuerza propagandística defienden la ideología materialista. Entre los «dragones» que han amenazado a la humanidad a lo largo de la historia citó al imperio romano, a los imperios nazi y soviético del siglo XX y ahora el materialismo y la «ideología de género». Por eso, animó a imitar a la Virgen, de quien salieron las palabras, tal como recordó el cardenal, «he aquí la esclava del señor».

Ante estas palabras, los grupos PSPV y Compromís en las Cortes Valencianas han criticado este martes las últimas declaraciones del cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares,

“El arzobispo demuestra que el machismo no se toma vacaciones”, ha indicado la diputada Marian Campello, mientras que la socialista Rosa Mustafá le ha reprochado que ataque principios básicos como la igualdad y la tolerancia.

En un comunicado, la socialista ha denunciado “la misoginia manifiesta” del máximo representante de la Iglesia valenciana y lamenta que “mientras el Papa Francisco pide justicia para las mujeres oprimidas, Cañizares siga atacando principios básicos como la igualdad y la tolerancia”

Así, ha anunciado que desde el grupo socialista se va a enviar una carta al Papa Francisco en la que se detallarán los “ataques reiterados que el arzobispo realiza a principios básicos como la igualdad y la tolerancia”.

A raíz de las declaraciones realizadas este lunes por el cardenal Cañizares durante su homilía con motivo del día de la Asunción, la diputada ha censurado que haya “vuelto a atacar a aquellos movimientos que defienden el reconocimiento de los derechos de las mujeres, comparándoles incluso con el nazismo”. “Con sus palabras, Cañizares se posiciona contra aquello que predica el Papa Francisco, que ha pedido recientemente justicia para las mujeres oprimidas y esclavas de la prepotencia de los poderosos”, ha subrayado Mustafá.

La transfobia de Francisco da alas a los obispos

papa-francisco-serio-2En cualquier caso, si algo comparten las más recientes declaraciones de este grupo de obispos es su continúa referencia a las palabras del papa Francisco, que pese algunos gestos mediáticos amables sigue dando alas a la discriminación de las personas LGTB, y muy especialmente de la personas trans. Y es que el argentino, a diferencia de sus predecesores, para haber escogido a las que al fin y al cabo constituyen el colectivo más vulnerable dentro de este grupo como objeto primordial de sus ataques en materia LGTB. En su ya famosa encíclica “ecologista” Laudato si’, Francisco vertía de hecho el que posiblemente ha sido el más importante ataque a las personas transexuales surgido del ámbito católico en los últimos años. Es, en concreto, en el punto 155 de la encíclica, donde el papa aprovecha para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad” para “reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”. Según aseguraba el papa, “cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana.

En nuestro anterior entrada sobre el papa recogíamos las opiniones de Cristina Traina, profesora de Estudios Religiosos en la prestigiosa Northwestern University (Illinois, Estados Unidos), para la que la actitud de Francisco hacia las personas trans puede deberse a su herencia cultural. Según Traina, el papa “tiene un entendimiento del género muy latinoamericano, como binario y natural”. No sabemos si es así, pero lo cierto es que pese a algún gesto hacia personas concretas, como Diego Neria, el hombre transexual español al que recibió privadamente en 2015 tras conseguir este hacerle llegar una carta, el papa que tantos gestos está mostrando en otros aspectos se está revelando como especialmente dañino hacia este colectivo.

Fuente Dosmanzanas/Religión Digital

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El Papa Francisco considera que los transexuales son la aniquilación del ser humano como imagen de Dios y relaciona la crisis de los refugiados con la “ideología de género”

Viernes, 5 de agosto de 2016

francisco-de-espaldasOs aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo.”
(Mt 25, 31-46)

Definitivamente este papa no es el nuestro…

El Papa Francisco: es terrible que los niños puedan elegir su género

Hay escuelas en las que enseñan a los niños que pueden escoger su género, según el Papa

Ha vuelto a suceder. Una vez más, el papa Francisco ha mostrado su peor cara, la que fomenta y promueve el odio tránsfobo. Ha sido en un encuentro con un grupo de obispos polacos durante su estancia en Cracovia con ocasión de las Jornadas Mundiales de la Juventud, tras el cual el propio Vaticano ha hecho pública una transcripción del diálogo que mantuvieron. Francisco, motu proprio y sin que nadie le preguntara por ello (respondía, en realidad, a una pregunta sobre la crisis de los refugiados), aseguró que vivimos un momento de “aniquilación del hombre como imagen de Dios”, momento que relacionó con el hecho de que a los niños “se les enseñara en las escuelas” que cada uno puede “elegir su sexo”. Unas declaraciones que algunos han tildado de peligrosas

Desde el 25 hasta el 31 de julio se celebraban en Cracovia las Jornadas Mundiales de la Juventud, no teniendo el Papa Francisco palabras de consuelo para las familias de los homosexuales que le pidieron una lanza en contra de la homofobia, pero sin embargo, sí tuvo palabras en contra de los transexuales en un encuentro privado con obispos polacos. «Hoy, están enseñando esto a los niños en las escuelas —¡a los niños— que todo el mundo puede escoger su género (…). Estamos viviendo un momento de aniquilación del hombre como imagen de Dios», dijo Jorge Mario Bergoglio a puerta cerrada, según una transcripción difundida el martes, 2 de agosto, por el Vaticano.

Las declaraciones se produjeron durante su visita al arzobispado de Polonia y fueron posteriormente transcritas por el Vaticano. Reproducimos a continuación las palabras de Francisco, que tienen lugar, aunque no lo parezca, durante una respuesta a una pregunta sobre la crisis de los refugiados. Utilizamos, pese a que su calidad no es demasiado buena, la traducción al castellano que el propio Vaticano muestra en su página web:

(…) Pero el problema es mundial. La explotación de la creación, y la explotación de las personas. Estamos viviendo un momento de aniquilación del hombre como imagen de Dios.

Quisiera concluir aquí con este aspecto, porque detrás de esto hay ideologías. En Europa, América, América Latina, África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de estas —lo digo claramente con «nombre y apellido»— es el gender*. Hoy a los niños —a los niños— en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. ¿Por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que dan el dinero. Son las colonizaciones ideológicas, sostenidas también por países muy influyentes. Y esto es terrible. Hablando con Papa Benedicto, que está bien y tiene un pensamiento claro, me decía: «Santidad, esta es la época del pecado contra Dios creador». Es inteligente. Dios ha creado al hombre y a la mujer; Dios ha creado al mundo así, así, y nosotros estamos haciendo lo contrario. Dios nos dio un estado «inculto» para que nosotros lo transformáramos en cultura; y después, con esta cultura, hacemos cosas que nos devuelven al estado «inculto». Lo que ha dicho el Papa Benedicto tenemos que pensarlo: «Es la época del pecado contra Dios creador». Esto nos ayudará.

Pero tú, Krzysztof, me dirás: «¿Qué tiene que ver esto con los emigrantes?». Está un poco en el contexto. Sobre los emigrantes diré: el problema está allí, en su tierra. Pero, ¿cómo los acogemos? Cada uno debe ver cómo. Pero todos podemos tener el corazón abierto y pensar en hacer una hora en las parroquias, una hora a la semana, de adoración y de oración por los emigrantes. La oración mueve montañas.

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* Nota de dosmanzanas: Gender o “ideología de género” es la expresión que el ámbito más conservador utiliza para denigrar tanto al feminismo como a buena parte de las reivindicaciones del colectivo LGTB, muy especialmente en los últimos tiempos la lucha en favor de los derechos trans.

Con estas declaraciones, el Papa Francisco sigue la estela de su predecesor Benedicto XVI, que catalogó esta época como la de los pecados contra Dios, creador de todo, y que como ser inteligente, Dios creó el mundo de una forma y no de otra, creando hombres y mujeres, y que la sociedad estaba haciendo lo opuesto a la creación con su comportamiento.

Sin especificar el país ni las escuelas en el que se está aplicando este tipo de pedagogía actualmente, el Sumo Pontífice culpa a las «personas e instituciones que donan dinero» en lo que llamó una «colonización ideológica» respaldada por «países muy influyentes». Según su punto de vista esta «colonización» de la que habla no es otra que la del «género», un tema del que ya había hablado durante su visita a Asia, en 2015, un tema que incluso habría llegado a debatir con su predecesor en el puesto, Benedicto, y que había mencionado ya en su discurso en la ONU.

Mientras las familias del mundo entero deben estar en estos momentos preguntándose si la escuela a la que llevan a sus hijos tiene patrocinadores que promueven el cambio de sexo, activistas y miembros del colectivo LGTB no han tardado en mostrar su decepción por los comentarios del Papa Francisco, como Sarah McBride, que se convirtió en la primera persona transexual en participar en la Convención Nacional del Partido demócrata, la semana pasada. «Los comentarios del Papa sobre la gente transexual son increíblemente decepcionantes y traicionan el mensaje de amor e inclusión que predica», declaraba en su cuenta de Twitter.

Unas palabras que han causado un especial malestar entre colectivos LGTB católicos, como Dignity USA, cuya directora ejecutiva, Marianne Duddy-Burke, ha asegurado que los comentarios del papa «ponen vidas en riesgo» porque, de alguna manera, alientan el acoso y la violencia hacia personas transexuales en muchos países y demuestran una “peligrosa ignorancia” sobre la identidad de género, “un tema que es, literalmente, un problema de vida y muerte para muchas personas, sostiene Marianne Dubby-Burke, explicando que «lo que muchos, incluyendo Francisco, todavía no entienden es que la gente no ‘elige’ su género. Un género es asignado al nacer, y algunas personas descubren que fueron clasificadas incorrectamente,  no es una elección, como no lo es la altura o el color del pelo”. “Es muy preocupante que el papa diga algo así. Y demuestra además que el papa no entiende el peligro que sus palabras pueden tender para las personas que no se acomodan a un género, especialmente aquellas que viven en países con leyes o con presiones culturales que ponen a estas personas en riesgo de sufrir violencia”, ha añadido.

Hubo un momento en que algunos miembros de la comunidad LGTB miraban al Papa Francisco con esperanza cunado dijera aquello de «¿Quién soy yo para juzgar?», al referirse a los curas homosexuales. Desde entonces, pocas son las ocasiones en las que ha lanzado, ya no una lanza, sino una mísera cerilla en favor de homosexuales, bisexuales y transexuales, mostrando particular inquina contra estos últimos a quienes ha llegado a comparar con armas nucleares. «No hay absolutamente ninguna razón suficiente para considerar las uniones homosexuales a ser en ninguna manera similares o remotamente análogas al plan de Dios para el matrimonio y la familia», llegó a decir sobre el matrimonio igualitario. ¿Dónde quedan ahora aquellas palabras en las que aseguraba que la Iglesia debería pedir perdón por la homofobia y la discriminación? ¿Seguirá pensado Elton John que «el Papa Francisco es maravilloso»?

La obsesión de la Iglesia católica con la transexualidad

Las opiniones de Francisco, conviene aclarar, no son nuevas. Y es que el argentino, a diferencia de sus predecesores, para haber escogido a las personas transgénero como objeto primordial de sus ataques en materia LGTB. En su ya famosa encíclica Laudato si’, Francisco vertió el que posiblemente ha sido el más importante ataque a las personas transexuales surgido del ámbito católico en los últimos años. La encíclica sobre el medio ambiente, que tantas alabanzas ha recibido incluso desde círculos progresistas, contiene un claro mensaje tránsfobo. Es, en concreto, en el punto 155 de la encíclica, donde el papa aprovechaba para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad” para “reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”. Según aseguraba el papa, “cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana.

No era, de todas formas, el primer aviso de Francisco. “Pensemos en las armas nucleares, en su capacidad de aniquilar en unos pocos instantes un alto número de vidas humanas. Pensemos en la manipulación genética, en la manipulación de la vida, o en la teoría de género, que no reconocen el orden de la creación. Con esta actitud, el hombre comete un nuevo pecado contra Dios el Creador”, expresaba el papa solo unos meses antes de su encíclica.

Opiniones estas que han servido para rearmar al sector más conservador de la Iglesia católica, que en los últimos tiempos parece haber redirigido específicamente sus cañones hacia las personas transgénero. Es el caso, por mencionar un ejemplo reciente, de los tres obispos madrileños que utilizaron las palabras de Francisco para cargar contra la Asamblea de Madrid por aprobar una avanzada ley integral de transexualidad.

Para Cristina Traina, profesora de Estudios Religiosos en la prestigiosa Northwestern University (Illinois, Estados Unidos), la diferente sensibilidad que Francisco está demostrando hacia las personas homosexuales, hacia las que se muestra compresivo en las formas (aunque no en lo doctrinal) en comparación con sus palabras despectivas hacia la realidad trans puede deberse a su herencia cultural. Según Traina, el papa “tiene un entendimiento del género muy latinoamericano, como binario y natural”.

No sabemos si es así, pero lo cierto es que pese a algún gesto hacia personas concretas, como Diego Neria, el hombre transexual español al que Francisco recibió privadamente en 2015 (sin que trascendiera declaración alguna) tras conseguir este hacerle llegar una carta, el papa que tantos gestos está mostrando en otros aspectos se muestra especialmente falto de la más mínima empatía hacia el grupo más vulnerable del colectivo LGTB. Lo que fue considerado como “un nuevo gesto” hacia el colectivo LGBT, parece ahora estar arrepentido, a juzgar por las fuertes declaraciones realizadas.

Además, cartas como las publicadas por algunos obispos o las últimas negativas a permitir que personas transexuales puedan ser padrinos o madrinas en los bautizos de sus propios familiares refuerzan la idea a la que ya hemos hecho mención en anteriores entradas: a la enfermiza fijación contra las relaciones entre personas del mismo sexo, la jerarquía católica añade ahora la condena a las personas trans, tradicionalmente ignoradas por la institución. El propio obispo de Alcalá de Henares no ha dudado en incluirlas en sus diversas diatribas, como la que lanzó en diciembre de 2014, cuando incluyó a la “despatologización de la así llamada transexualidad” en la lista de supuestos objetivos de una perversa agenda LGTB.

Otro ejemplo es el del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, que en enero de 2013 difundía su mensaje tránsfobo en una carta pastoral en la que criticaba la “ideología de género” que “sitúa al hombre por encima de Dios”. “La ideología de género es una filosofía, según la cual el sexo ya no es un dato originario de la naturaleza, que el hombre debe aceptar y llenar personalmente de sentido, sino un papel social del que se decide autónomamente”, añadía.  “Ya no valdrían las ecografías que detectan el sexo de la persona antes de nacer. Esperamos un bebé. ¿Es niño o niña? La ecografía nos dice claramente que es niña. No. Lo que vale es lo que el sujeto decida. Si quiere ser varón, puede serlo, aunque haya nacido mujer. Y si quiere ser mujer puede serlo, aunque haya nacido varón. No se nace, se hace. Al servicio de esta ideología existen una serie de programas formativos, médicos, escolares, etc. que tratan de hacer ‘tragar’ esta ideología a todo el mundo, haciendo un daño tremendo en la conciencia de los niños, adolescentes y jóvenes”, aseguraba enonces el obispo de Córdoba.

Fuente Usa Today/Universogay/Dosmanzanas, Cristianos Gays

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El Obispado de Córdoba veta la confirmación a un joven por ser transexual

Martes, 10 de mayo de 2016

jose_560x280José Belloso, el joven transexual al que no se permite confirmarse

Nada especialmente sorprendente, si se tiene en cuenta que el obispo de Córdoba es uno de los principales ejemplos de la obsesión tránsfoba en la que la jerarquía católica española parece haberse instalado en los últimos tiempos. Hay que ser ignorante y ser muy retorcido para dar semejante respuesta… ¿Y estamos en el Jubileo de la Misericordia? Estos tipos ni son sacerdotes, ni cristianos, ni por lo que se ve, muy humanos…

Un nuevo caso de hofobia, esta vez en Córdoba. El Observatorio Español contra la LGBTfobia (STOPLGBTFOBIA) ha considera éticamente reprobable que el Obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, y el párroco de Posadas, Juan José Romero, no permitan ejercer hacer la confirmación a José Belloso, un joven transexual de 28 años que pretendía ejercer como padrino de su sobrina. Apenas unas semanas después del último episodio que saltó a los medios, ocurrido en Écija, una nueva persona transexual es víctima de la discriminación tránsfoba en una parroquia andaluza. José Belloso es un peón agrícola de Posadas. Un chico humilde, una de cuyas principales ilusiones es ser padrino de su sobrina. Es por eso que decidió seguir el curso de catequesis para poder confirmarse. Sin embargo, cuando debía entregar la documentación necesaria para recibir el sacramento a finales de mayo, el párroco le dijo que era imposible

El párroco arguye que recibió el sacramento del bautizo como mujer, “se convirtió en hija de Dios”

El párroco defiende que en la Iglesia “no podemos cambiar lo que Dios ha hecho. Si lo creó mujer, mujer será para siempre”

“Que yo me tenía que haber quedado como estaba, siendo una mujer, y haber aguantado el castigo que Él me mandó”

“Me dio un ‘no’ rotundo. Me dijo que no me confirmaba, que había tenido una reunión con el obispo y le había dicho que no se admiten a las personas transexuales”

“El cura me ha dicho que no admiten mi confirmación por ser transexual”. José Belloso tiene 28 años y vive en Posadas, un pueblo de Córdoba. Tras cumplir los cursos de catequesis para poder confirmarse, y así poder ser padrino en el bautizo de su sobrina, que se celebrará el 27 de mayo, el párroco le negó el sacramento.

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El obispo Demetrio Fernández y  José Antonio Agüero, párroco de la iglesia de Santa María de las Flores, en Posadas.

El año pasado faltó a muchas clases del curso, así que este año ha tenido que repetir la preparación para recibir el sacramento. Desde el principio informó al párroco de la iglesia de Santa María de las Flores en Posadas. Él me dio su visto bueno, me dejó la puerta entreabierta pero me dijo que tenía que consultarlo con el vicario y el obispo”, relata el joven a eldiario.es.

A finales de abril, el cura le dio la mala noticia. “Me dio un ‘no’ rotundo. Me dijo que no me confirmaba, que había tenido una reunión con el obispo y le había dicho que no se admiten a las personas transexuales. Que yo me tenía que haber quedado como estaba, siendo una mujer, y haber aguantado el castigo que Él (Dios) me mandó sin ofender a la naturaleza que Él me dio“.

Indignado, José cuenta cómo fue la conversación con el párroco: “Me llegó a hacer preguntas como, por ejemplo, si estaba operado. Eso creo que está fuera de lugar”, explica. “Si me hubiese quedado como mujer me hubiese matado, por supuesto, porque mi vida era un espejo en el que no me reconocía”, relata José con crudeza.

José Antonio Agüero, el cura de la iglesia de Posadas, asegura que José recibió el sacramento del bautizo como mujer, “se convirtió en hija de Dios”, así entró en la Iglesia y así sería llamado por el obispo para recibir la confirmación. El cura alega que no supo de la transexualidad del joven hasta que se apuntó al curso el segundo año.

“He sentido una discriminación total y mayúscula por parte de ellos. Discriminación en toda regla”, dice el joven que no entiende el razonamiento que le ha dado el párroco. José no da crédito y comparte su rabia en las redes sociales:

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Por su parte, el Observatorio Español contra la LGBTfobia (StopLgbtfobia) considera “éticamente reprobable” que el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, y el párroco de Posadas, nieguen la confirmación a José Belloso, un transexual que pretendía ejercer como padrino de bautismo de su sobrina.

Según explica el citado observatorio, José Belloso, de 28 años, que trabaja de peón agrícola en la localidad cordobesa de Posadas, quería ser el padrino de bautismo de su sobrina, para lo que era necesario que se confirmara.

Pocos días antes de terminar la catequesis para la confirmación, que iba a celebrarse el próximo 27 de Mayo, el párroco de la Iglesia de Santa María de las Flores, Juan José Romero, ha informado a José Belloso de que no pueden confirmarle “por ser transexual”.

Este observatorio contra la Lgbtfobia indica que el obispo de Córdoba afirmó que “no admiten a personas transexuales” y que Belloso “tenía que haber aguantado el castigo que Dios le dio y la cruz que el Señor le mandó sin ofender a la naturaleza”.

Desde el Obispado de Córdoba, prosigue el Observatorio, dicen que no se trata de una discriminación, sino que acogiéndose al Código de Derecho Canónico consideran “no idóneo” “su estilo de vida”, que es incongruente con la vida cristiana.

“Desde el Observatorio Español contra la Lgbtfobia consideramos (este hecho) éticamente reprobable desde todo punto de vista y una degradante y humillante discriminación por el único motivo de la identidad sexual”, declaró su director, Paco Ramírez.

Ya el Observatorio “vio con gran decepción el contenido final de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco sobre la Familia denominada “La Alegría del Amor”, donde a pesar de hablar de acogimiento de las personas homosexuales y de condenar su discriminación y violencia, denosta y humilla en gran medida a las personas LGBT, sus uniones y sus familias, considerando únicamente familia como un hombre y una mujer con el único objetivo de la procreación. Sin embargo si entrevimos ciertas rendijas en las que los obispos podrían impulsar alguna interpretación más abierta y flexible”, reflexiona Paco Ramírez. “No obstante vemos una y otra vez que la Jerarquía Católica en España, a excepción de determinados obispos concretos está completamente cerrada a un acercamiento a la sociedad y a la flexibilidad de sus dogmas ancestrales, por lo que esa Iglesia más inclusiva y caritativa que muchos feligreses esperaban va a tardar mucho en aparecer en España. La ortodoxia en la moral tradicional, acerca la Iglesia Católica en España más a las interpretaciones caducas y fundamentalistas de las jerarquías de las Iglesias de África y América Latina, que a los posicionamientos de las Iglesias del centro y norte de Europa. Esto sin duda es un hecho lamentable que ofrece una visión de una Iglesia que camina por un recorrido diferente de la sociedad española cuando ahora se cumplen 30 años del ingreso de España en la Unión Europea. Los españoles ya nos hemos concienciado de que somos europeos, pero la Iglesia parece querer permanecer en la autarquía y seguir creyendo que Europa sólo empieza más allá de los Pirineos“, afirma el director del Observatorio.Voces de apertura en otros países

“Estas reiteradas actitudes de la Iglesia Española contrastan con algunos obispos del centro y norte de Europa que hacen llamamiento a un acercamiento más real, algunos incluso como el obispo de Osnabrück dispuestos a celebrar ceremonias de uniones homosexuales. Recientemente el Sínodo Católico de Tréveris (Alemania) ha pedido una pastoral y una ‘oferta litúrgica’ destinada a las personas LGBT y sus familias, reflexiona Ramírez.

“Dentro de la Conferencia Episcopal Española hay voces que llaman una apertura y un acercamiento a la sociedad, pero no terminan de controlar a la vieja guardia que continúa con su mantra de una interpretación del Evangelio sesgada, anticuada, simplista y discriminatoria con la sexualidad humana. Ambos discursos no pueden ser defendidos por la Conferencia Episcopal, y van a tener que dar un paso adelante para introducirse en las rendijas que nos acerque más a Europa, y tienen que empezar a condenar las voces caducas y discrepantes”, finaliza Ramírez.

La obsesión de la Iglesia católica con la transexualidad

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, es de hecho uno de los principales ejemplos de la reciente obsesión con la transexualidad de la jerarquía católica española, que parece haber sustituido a su más tradicional odio homófobo. Ya en enero de 2013 Fernández difundía su mensaje tránsfobo en una carta pastoral en la que criticaba la “ideología de género” que “sitúa al hombre por encima de Dios”. “La ideología de género es una filosofía, según la cual el sexo ya no es un dato originario de la naturaleza, que el hombre debe aceptar y llenar personalmente de sentido, sino un papel social del que se decide autónomamente”, añadía. “Ya no valdrían las ecografías que detectan el sexo de la persona antes de nacer. Esperamos un bebé. ¿Es niño o niña? La ecografía nos dice claramente que es niña. No. Lo que vale es lo que el sujeto decida. Si quiere ser varón, puede serlo, aunque haya nacido mujer. Y si quiere ser mujer puede serlo, aunque haya nacido varón. No se nace, se hace. Al servicio de esta ideología existen una serie de programas formativos, médicos, escolares, etc. que tratan de hacer ‘tragar’ esta ideología a todo el mundo, haciendo un daño tremendo en la conciencia de los niños, adolescentes y jóvenes”, aseguraba entonces el obispo de Córdoba.

Pero no es el único, por desgracia. Hace pocas semanas eran tres obispos madrileños, entre ellos el de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, los que cargaban con fiereza contra la Asamblea de Madrid por aprobar una avanzada ley integral de transexualidad. Ya antes, de hecho, el obispo de Alcalá de Henares había incluido menciones tránsfobas en sus diversas diatribas, como la que lanzó en diciembre de 2014, cuando incluyó a la “despatologización de la así llamada transexualidad” en la lista de supuestos objetivos de una perversa agenda LGTB.

La actitud del papa Francisco no ayuda…

Lo cierto es que el más importante ataque a las personas transexuales surgido del ámbito católico en los últimos años ha venido precisamente de la mano del papa Francisco y su reciente encíclica Laudato si’, como bien contamos en su momento. Más allá de gestos mediáticos aparentemente conciliadores, lo cierto es que la encíclica de Francisco sobre el medio ambiente contiene un claro mensaje tránsfobo. Es, en concreto, en su punto 155, donde el argentino aprovechaba para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad”Según aseguraba el papa, “cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana.

No era el primer aviso de Francisco. “Pensemos en las armas nucleares, en su capacidad de aniquilar en unos pocos instantes un alto número de vidas humanas. Pensemos en la manipulación genética, en la manipulación de la vida, o en la teoría de género, que no reconocen el orden de la creación. Con esta actitud, el hombre comete un nuevo pecado contra Dios el Creador”, expresaba el papa solo unos meses antes de su encíclica.

Fuente Agencias/Religión Digital/Dosmanzanas

 

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Cristo, de nuevo crucificado: Seguimos con los tres obispos que cargan con una fiereza inusitada contra la ley madrileña de transexualidad

Viernes, 25 de marzo de 2016

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Hoy, Viernes Santo… Cristo de nuevo crucificado…

Pilato volvió a salir y les dijo:

–Mirad, os lo he sacado para que sepáis que yo no encuentro en él ningún delito.

Salió, pues, Jesús, con la corona de espinas en la cabeza y vestido con aquella capa de color rojo oscuro. Pilato dijo:

–¡Ahí tenéis a este hombre!

Cuando le vieron los jefes de los sacerdotes y los guardias del templo, comenzaron a gritar:

¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!

Pilato les dijo:

Pues lleváoslo y crucificadle vosotros, porque yo no encuentro ningún delito en él.

Los judíos le contestaron:

Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir porque se ha hecho pasar por Hijo de Dios.

Juan 19, 4-7

Volvemos al tema porque es uno de los ataques más graves que han salido de labios episcopales y, por si alguno no ha podido leer este infame comunicado. Y lo hacemos de la mano de Dosmanzanas…

Como publicábamos ayer, los obispos de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla; de Getafe, Joaquín María López de Andújar, y el obispo titular de Mentesa (diócesis titular sin territorio asignado) y auxiliar de Getafe, José Rico, han cargado contra la Asamblea de Madrid por aprobar una avanzada ley integral de transexualidad. Lo han hecho, además, recurriendo al papa Francisco, quien en su encíclica Laudato si’ lanzaba el año pasado un fuerte ataque a las personas transexuales.

El texto de los obispos, titulado “Reflexiones pastorales sobre la ‘Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad Autónoma de Madrid’”, es todo un compendio de opiniones contrarias al reconocimiento de la identidad de género disfrazadas de alambicadas argumentaciones teológicas. Comienza diciendo que la aprobación de la ley integral de transexualidad por la Asamblea de Madrid es un hecho “grave e injusto” y pasa inmediatamente a atacar el principio de autodeterminación del género, que los obispos consideran que “choca frontalmente con la antropología cristiana que ha dado sustento y soporte a lo que se ha venido en llamar civilización cristiana u occidental” según la cual “tratar el cuerpo como pura materia que pueda ‘ser construida’ por la libertad no responde a la experiencia humana”.

El texto de los obispos madrileños también insiste en la importancia de “la diferencia sexual varón-mujer”. Acaban remontándose al pecado original y a la “concupiscencia” mediante una argumentación algo compleja de entender… “La diferencia sexual es llamada a la unión amorosa, a la complementariedad y a la procreación como fruto de la colaboración con Dios en el acto conyugal propio del matrimonio. La herida del pecado original (Cf. Charitas in veritate, 34) y de los propios pecados, de la que deriva la concupiscencia, se manifiesta en la relación distorsionada de los dinamismos físicos, psíquicos y espirituales de la propia persona. Por eso otro de los principios de la antropología cristiana es la necesidad de la redención del cuerpo o del corazón. Este dato, desconocido por la cultura dominante secularizada, provoca la no comprensión plena de la persona. La Iglesia Católica sabe por la Revelación y la propia experiencia acumulada en la Tradición que, además de afirmar la unidad en el ser (unión substancial cuerpo-espíritu), es necesario alcanzar la unidad en el obrar (la integración en el acto libre de los dinamismos físicos-psíquicosespirituales del obrar humano)”. Ahí queda…

“Todo está relacionado”

El texto ataca la libertad (“el concepto de libertad presente en esta ley aboca a un pensamiento totalitario: la absolutización de la voluntad que pretende ser la única creadora de la propia persona y la absolutización de la técnica transformada también en un poder prometeico e ideológico”); la ciencia y la técnica que permiten la reasignación genital; la supuesta “ideología de género”, término que el ámbito más conservador utiliza para denigrar tanto al feminismo como a buena parte de las reivindicaciones del colectivo LGTB, y lo que llaman “nihilismo posthumano”.

Los obispos concluyen, de hecho, que todo lo que para ellos son males del mundo están relacionados, y el reconocimiento de los derechos de las personas trans no es una excepción. “Sería un error metodológico considerar el contenido de esta ley como algo separado del proyecto de ingeniería social que se viene propiciando en España y globalmente. Este apartado de la así llamada transexualidad ha de ser contemplado en el contexto más amplio de un proyecto global planificado, científica y sistemáticamente, contra el orden de la creación y de la redención”, aseguran.

Conviene contemplar en su conjunto las distintas piezas del puzle: Injusticia social (con la síntesis del marxismo y el liberalismo), ecología idolátrica y fragmentada, anticoncepción, esterilización, aborto, ‘amor romántico’, divorcio, ‘amor libre’, técnicas de reproducción asistida, ‘pornificación’ de las relaciones personales y de la cultura, sexualidad sin verdad, usurpación deliberada de la filiación natural de los niños, manipulación hormonal/amputación y extirpación de órganos sanos/reasignación de la identidad personal, eutanasia y suicidio asistido, manipulación de embriones, ‘poliamor’, realidad virtual sustitutiva, etc., son sólo una parte de los escalones, programados, científica y sistemáticamente, en orden a la deconstrucción de la ‘identidad-misión’, querida por Dios para el ser humano: en su unidad sustancial cuerpo-espíritu, en la diferencia varón-mujer, en la llamada a la comunión con el prójimo y en la vocación a adorar y amar, sobre todas las cosas, a la Santísima Trinidad”, añaden…

¿Llamada a la desobediencia?

Por supuesto, los obispos cargan también contra las derivadas educativas y sanitarias de la ley integral de transexualidad y acaba por considerar un ataque “a la libertad religiosa” la inclusión de un paquete sancionador.

Los obispos acaban considerando que la nueva ley madrileña “es una ley sustancialmente inicua que regula graves atentados contra el quinto mandamiento de la Ley de Dios, y, en su caso, los facilita respecto al sexto y noveno mandamientos”. “Se trata, en su esencia, de una ley injusta y, por tanto, a nadie obliga en conciencia”, añaden, en lo que bien parece un llamamiento a la desobediencia. Los obispos apelan a una “emergencia cívica de los católicos”, a los que llaman a “emerger y hacernos presentes en todos los ámbitos de la vida social”.

Alusiones al papa Francisco

papa-francisco-serio-2Especial atención merece la mención expresa al papa Francisco y a su encíclica Laudato si’, posiblemente el más importante ataque a las personas transexuales surgido del ámbito católico en los últimos años. Ya lo avisamos en su momento. La encíclica de Francisco sobre el medio ambiente (que tantas alabanzas recibió en su momento desde círculos progresistas…) contiene un claro mensaje tránsfobo. Es, en concreto, en el punto 155 de la encíclica, donde el argentino aprovechaba para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad” para “reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”. Según aseguraba el papa, “cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana.

No era el primer aviso de Francisco. “Pensemos en las armas nucleares, en su capacidad de aniquilar en unos pocos instantes un alto número de vidas humanas. Pensemos en la manipulación genética, en la manipulación de la vida, o en la teoría de género, que no reconocen el orden de la creación. Con esta actitud, el hombre comete un nuevo pecado contra Dios el Creador”, expresaba el papa solo unos meses antes de su encíclica.

La obsesión de la Iglesia católica con la transexualidad

Cartas como la ahora publicada por estos tres obispos o las últimas negativas a permitir que personas transexuales puedan ser padrinos o madrinas en los bautizos de sus propios familiares refuerzan la idea a la que ya hemos hecho mención en anteriores entradas: a la enfermiza fijación contra las relaciones entre personas del mismo sexo, la jerarquía católica añade ahora la condena a las personas trans, tradicionalmente ignoradas por la institución. El propio obispo de Alcalá de Henares no ha dudado en incluirlas en sus diversas diatribas, como la que lanzó en diciembre de 2014, cuando incluyó a la “despatologización de la así llamada transexualidad” en la lista de supuestos objetivos de una perversa agenda LGTB.

Otro ejemplo es el del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, que en enero de 2013 difundía su mensaje tránsfobo en una carta pastoral en la que criticaba la “ideología de género” que “sitúa al hombre por encima de Dios”. “La ideología de género es una filosofía, según la cual el sexo ya no es un dato originario de la naturaleza, que el hombre debe aceptar y llenar personalmente de sentido, sino un papel social del que se decide autónomamente”, añadía.  “Ya no valdrían las ecografías que detectan el sexo de la persona antes de nacer. Esperamos un bebé. ¿Es niño o niña? La ecografía nos dice claramente que es niña. No. Lo que vale es lo que el sujeto decida. Si quiere ser varón, puede serlo, aunque haya nacido mujer. Y si quiere ser mujer puede serlo, aunque haya nacido varón. No se nace, se hace. Al servicio de esta ideología existen una serie de programas formativos, médicos, escolares, etc. que tratan de hacer ‘tragar’ esta ideología a todo el mundo, haciendo un daño tremendo en la conciencia de los niños, adolescentes y jóvenes”, aseguraba enonces el obispo de Córdoba.

Fuente Dosmanzanas

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El papa Francisco aprovecha su alabado discurso ante Naciones Unidas para lanzar otra vez un sutil mensaje de LGTBfobia

Martes, 29 de septiembre de 2015

papaPapa Francisco deja caer que la unión homosexual es “un estilo de vida anómalo, extraño e irresponsable”

Tras haber dicho el 2013 “¿quien soy yo para juzgar a un gay?” ahora el Papa asoció a la diversidad sexual con una “imposición de modelos dañinos”.

 El papa Francisco no desaprovecha ocasión para, en medio de un mensaje genérico a favor de la lucha contra la pobreza que recibe alabanzas generalizadas, intercalar mensajes abiertamente homófobos y tránsfobos que apenas si reciben atención mediática. Lo ha vuelto a hacer en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, en el que ha insistido en que debe respetarse “la distinción natural entre hombre y mujer” y en el que se ha referido al reconocimiento de las relaciones entre personas del mismo sexo como “imposición de modelos y estilos de vida anómalos”.

Reproducimos el fragmento del discurso (pronunciado en castellano) en el que Francisco se refiere –sin nombrarla expresamente, eso sí– a la cuestión LGTB:

“La defensa del ambiente y la lucha contra la exclusión exigen el reconocimiento de una ley moral inscrita en la propia naturaleza humana, que comprende la distinción natural entre hombre y mujer y el absoluto respeto de la vida en todas sus etapas y dimensiones.

Sin el reconocimiento de unos límites éticos naturales, insalvables, y sin la actuación inmediata de aquellos pilares del desarrollo humano integral, el ideal de salvar las futuras generaciones del flagelo de la guerra y de promover el progreso social y un más elevado nivel de vida en una más amplia libertad corre el riesgo de convertirse en un espejismo inalcanzable, o peor aún, en palabras vacías que sirven de excusa para cualquier abuso y corrupción o para promover una colonización ideológica a través de la imposición de modelos y estilos de vida anómalos, extraños a la identidad de los pueblos y, en último término, irresponsables”.

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) sostuvo que el Papa Francisco mostró “finalmente su verdadero rostro homofóbico, pues se expresó en duros y discriminatorios términos a los derechos de la diversidad en Naciones Unidas.En efecto, el Papa señaló ayer en la ONU que el matrimonio o unión entre personas del mismo sexo busca “promover una colonización ideológica a través de la imposición de modelos y estilos de vida anómalos, extraños a la identidad de los pueblos y, en último término, irresponsables”.El Movilh repicó que “los derechos humanos están por sobre cualquier ideología Si algo ha aprendido gran parte del mundo, excepto el Vaticano, es que ninguna ideología o creencia puede ser excusa para negar a otros derechos humanos básicos, como son el derecho a conformar familia y a ser reconocidos como parejas por el Estado, en igualdad de condiciones”.Añadió que “el descaro del Papa es mayúsculo, pues fue la Iglesia Católica la que colonizó con su moral absolutista y autoritaria gran parte del mundo, haciendo creer por siglos que las mujeres, los indígenas, las personas de raza negra y los homosexuales éramos seres humanos de segunda categoría. Fueron ellos que en nombre de su creencias, pisotearon otras tradiciones, valores, culturas y formas de amar”.Para el Movilh “hoy quedó claro que el Papa se refirió inicialmente a los derechos de la diversidad sexual con buenas palabras, sólo para suavizar la crisis mundial que los afecta por abusos que todos conocemos y que el Vaticano ha intentado sin éxito ocultar”.Conviene recordar que el 2013 el Papa sostuvo que “¿Quién soy yo para juzgar a un gay”. En tanto, cuando se discutía el matrimonio igualitario en Argentina, el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio, calificó a esta ley como “una movida del padre de la mentira (el Demonio) que desea confundir y engañar a los hijos de Dios”.

“Hoy nos queda claro que para este Papa las minorías sexuales estamos más cerca de sus demonios que de su Dios”, puntualizó el Movilh.

Lo hemos recogido en anteriores entradas. El papa no duda en alternar sus gestos aperturistas (el ya famoso “¿quién soy yo para juzgar?” o la recepción a un católico transexual español, por mencionar dos de los más señalados) con declaraciones abiertamente homófobas (como sus criticas a las leyes de matrimonio igualitario, que según él suponen una “amenaza a la familia”, o sus alabanzas al papel de la Iglesia católica de Eslovaquia en el referéndum homófobo celebrado en febrero en ese país) o tránsfobas (“Pensemos en las armas nucleares, en su capacidad de aniquilar en unos pocos instantes un alto número de vidas humanas. Pensemos en la manipulación genética, en la manipulación de la vida, o en la teoría de género, que no reconocen el orden de la creación. Con esta actitud, el hombre comete un nuevo pecado contra Dios el Creador”, expresaba Francisco en una entrevista).

Especialmente llamativas son las referencias contenidas en la encíclica Laudato si’ (“Alabado seas”) sobre el medio ambiente, que tantas alabanzas recibió de ambientes progresistas, donde el papa aprovechó para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad” para “reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”. Según el argentino, ”cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana. Transfobia pura y dura disfrazada de ecología.

No seremos nosotros los que minusvaloremos la trascendencia de algunos de los gestos de Francisco (pese a que a día de hoy sigan sin traducirse en cambio alguno del magisterio de la Iglesia en lo referente a las personas LGTB), pero tampoco participaremos de un acrítico festival de alabanzas a un papa que, más allá de gestos, no desaprovecha discursos oficiales y textos formales para seguir atacando a las personas LGTB. Especialmente grave, en este caso, nos parece su referencia a la “colonización ideológica a través de la imposición de modelos y estilos de vida anómalos, extraños a la identidad de los pueblos”. Exactamente el mismo argumento que muchos líderes de países africanos, asiáticos e incluso del este de Europa utilizan para justificar la aprobación de infames legislaciones homófobas.

Funte Dosmanzanas y MOVILH

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Salir a buscar la belleza de la comunidad*

Sábado, 26 de septiembre de 2015

mundo-en-la-caraYolanda Chaves; Mari Paz López Santos; Patricia Paz
Los Ángeles; Madrid; Buenos Aires.

ECLESALIA, 11/05/15.-  “En el principio…” en aquel primer instante, tras crear el cielo, la tierra, el mar y todo lo que allí se contiene, Dios creó al ser humano. Macho y hembra los creó. Ser humano masculino y ser humano femenino. No dice nada el Génesis ni de negros y amarillos, ni de trigueños y apiñonados,  ni dorados y rojizos, ni  pardos ni blancos, sólo dice que los creó. Nada de tonalidades, nada de metros y centímetros, nada de culturas, naciones, religiones… nada de nada.

Sopló en sus narices un aliento de vida, el mismo aliento, la misma vida, la única vida que Dios podía insuflar: la suya propia. Y fue para todos. Ellas y ellos existieron. Sin más. Y Dios miró lo que había hecho y vio que era muy bueno. Miró como respiraban, como se movían, y quedó contemplando aquella diversidad de colores y formas, viendo como se paseaban por la Creación, ese espacio maravilloso que los esperaba para ser habitado. El Creador sonrió viendo que su obra además de buena era bella… ¡era muy hermosa!

Dio por sentado que entendían que todo eso que les regalaba era para ser compartido. Ninguno de los seres humanos había hecho nada para merecer tanta abundancia, tanta diversidad. Ninguno había pensado los mecanismos y ciclos de la naturaleza. No habían diseñado las formas, ni los colores, ni las texturas de cuanta belleza podían admirar sus ojos. El día y la noche, la tierra, el aire y el agua, el frío y el calor, la multiplicidad de vida animal y vegetal que los rodeaba, todo, absolutamente todo, era don gratuito y amoroso del Creador para ser disfrutado y compartido.

¿Cuándo se rompió aquel instante, el primero y único? En el preciso momento en que el ser humano se atribuyó la vida no como Don sino como  propiedad suya. Así se autoexcluyó del Paraíso, iniciando un viaje que parece no tener fin.

Nos hemos apropiado de la tierra excluyendo a muchos de gozar de sus frutos. Millones de personas desplazadas de sus lugares de origen por el hambre, la violencia, las guerras, las persecuciones, esperan en vano ser recibidos como hermanos para poder rehacer sus vidas y gozar de una existencia digna. La Madre Tierra está siendo explotada sin respeto y sin amor causando graves daños que ponen en peligro la subsistencia de la especie a corto plazo. Hemos olvidado por completo que lo recibido es don y que se nos entregó para ser compartido sin distinciones.

Hay razas, países y culturas que se sienten superiores y con derecho sobre los que consideran inferiores. Delimitamos nuestra casa común con fronteras, con muros, con leyes. Los poderosos saquean los recursos de aquellos que no tienen los medios para defender sus ríos, su aire limpio, sus minas, su cielo azul, sus montañas, en definitiva, su hogar. Se gastan fortunas en ejércitos y armamento para sostener toda esta depredación en vez de designar esos recursos para terminar con el hambre y la exclusión.

Que las razas nos distingan pero no nos clasifiquen. Que la diversidad nos enriquezca. Que veamos a través de los ojos del Creador que todo lo que existe es bueno y bello y, por lo tanto, debe de ser respetado y cuidado. Que nadie se quede sin una mesa para comer, un techo para guarecerse, ropa para vestirse y una mano amiga para acompañarlo. El Reino es un banquete donde todos tienen un lugar, donde nadie quede excluido mirando desde fuera.

En la reciente encíclica del Papa Francisco, “Laudato si”, resuena el Cántico de San Francisco a la Hermana Tierra: “Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra, Madre Tierra”. El Papa llama a “entrar en diálogo con todos acerca de nuestra casa común” (3); y también a ir más allá, reflexionando: “No nos servirá descubrir los síntomas si no reconocemos la raíz humana de la crisis ecológica” (101).

Es urgente salir de este paradigma individualista y consumista e iniciar el camino hacia un modelo evangélico donde la solidaridad y el bien común sean la  manifestación de que hemos entendido y aceptado el don gratuito de la Creación para ser compartido en igualdad y fraternidad.

Pero nada de esto podremos conseguir sin una verdadera conversión del corazón, que nos haga mirar a los demás y a la casa común como iguales, y los beneficios y logros sean para todos. Que el bien común sea la ley suprema que rija nuestras comunidades y nadie sea más que nadie. Donde el concepto de éxito no sea tener sino ser con los otros y juntos tener una vida digna.

Ya es tiempo de iniciar el camino de retorno al origen, al instante aquel; dejando el lastre de odios y diferencias, de dolor y frustración, de corrupción y violencia. Ha llegado la hora de salir a buscar la belleza de la comunidad, para la que fuimos creados  y amados

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

*Nota de las autoras:  Queremos dedicar este nuevo escrito “a seis manos” a todos los refugiados que han muerto en estos días, a los que han seguido camino intentando llegar a destinos seguros para sus vidas y las de sus hijos. Acabamos este escrito antes de que el pequeño Aylan Kurdi entrara en nuestros corazones como icono, representando a todos los pequeños inocentes que mueren cuando sólo deberían disfrutar una vida digna y feliz.

Espiritualidad , , , , , , ,

Crueldad vaticana: El obispo de Cádiz vuelve a prohibir al joven transexual ser padrino de bautizo de sus sobrinos

Jueves, 3 de septiembre de 2015

bergoglio-upset_med-3Mons_Rafael_Zornoza_Boy

trans_270x250Tras consultar con Doctrina de la Fe, Zornoza ve “evidente” que “no lleva una vida conforme a la fe”

El 6 de agosto, la diócesis había dado marcha atrás, permitiendo a Salinas participar en el acto

La negativa vaticana a que Álex Salinas sea padrino de su sobrino confirma la transfobia de la iglesia de Francisco

El transexual al que se le niega finalmente ser padrino ha decidido apostatar

Alex Salinas afirma que su hermana ha decidido no bautizar a su niño y educarle “en la fe cristina” pero al margen de la Iglesia Católica.

Carla Antonelli se declara también “profundamente defraudada con el papa Francisco”.

Esperpéntico… y asco, mucho asco el que sentimos ante tamaña muestra de crueldad: el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza Boy, ha dado una nueva y al parecer definitiva vuelta de tuerca al caso de Álex Salinas, el joven transexual de San Fernando que pidió ser padrino de bautismo de su sobrino. En un comunicado emitido anoche (justo después de que Salinas tratara, sin éxito, de poner fecha a la celebración), Zornoza asegura que la petición “no puede ser aceptada” porque es “evidente” que “no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y al cargo de padrino”, recogido en el Código de Derecho Canónico (CIC). El obispo asegura haber consultado a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Hartazgo, asco, repugnancia. Es lo que nos produce el juego hipócrita de la jerarquía católica, que ahora vuelve a denegar a Álex Salinas la posibilidad de ser padrino del bautizo de su sobrino por su condición de hombre transexual, “contraria a la naturaleza del hombre”. La decisión adoptada por la Congregación de la Doctrina de la Fe ha sido hecha pública en un comunicado por el obispado de Cádiz, que además refuerza la argumentación aludiendo a la reciente encíclica “ecologista” del papa Francisco en la que este cargaba contra la transexualidad.

Recordamos la historia: solo seis meses después de que –haciendo gala de su magistral habilidad para los gestos mediáticos– el papa Francisco recibiera en Roma a Diego Neria, hombre transexual y católico practicante, el obispado de Cádiz negaba a Álex Salinas, otro hombre transexual y también católico practicante, ser el padrino del bautizo de su sobrino, tal y como deseaba su hermana, madre del niño. El revuelo mediático y social generado propició la aparente marcha atrás del obispado, decisión tras la cual el propio Salinas, en entrevista a dosmanzanas, reconoció sentirse muy emocionado. “No empecé a ser consciente hasta que empezaron a llamarme familias con niños pequeños trans para darme las gracias… ¡es muy emocionante!”, nos contaba el joven de San Fernando. “Incluso muchas madres de niños trans han definido lo sucedido como la ‘transrevolución’”, añadía. En términos parecidos se expresaba en otra entrevista en Cáscara amarga.

Pero el asunto no quedaba cerrado, lamentablemente. Lo explica el propio obispo de Cádiz en el referido comunicado: “por la complejidad y relevancia mediática alcanzada por este asunto, teniendo en cuenta las posibles consecuencias pastorales de cualquier decisión al respecto, he elevado una consulta formal ante la Congregación para la Doctrina de la Fe”.

La respuesta de la institución vaticana, heredera directa del desaparecido Santo Oficio, no admite dudas:

Sobre este particular le comunico la imposibilidad de que se le admita. El mismo comportamiento transexual revela de manera pública una actitud opuesta a la exigencia moral de resolver el propio problema de identidad sexual según la verdad del propio sexo. Por tanto resulta evidente que esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y al cargo de padrino, no pudiendo por tanto ser admitido al cargo ni de madrina ni de padrino (CIC can 874 §3). No se ve en ello una discriminación, sino solamente el reconocimiento de una objetiva falta de los requisitos que por su naturaleza son necesarios para asumir la responsabilidad eclesial de ser padrino.

El obispado de Cádiz, para reforzar la negativa, alude también a la reciente encíclica Laudato si’ (“Alabado seas”) de Francisco:

En efecto, el Papa Francisco ha afirmado en varias ocasiones, en continuidad con el Magisterio de la Iglesia, que esta conducta es contraria a la naturaleza del hombre. En su última encíclica acaba de escribir: “La ecología humana implica también algo muy hondo: la necesaria relación de la vida del ser humano con la ley moral escrita en su propia naturaleza, necesaria para poder crear un ambiente más digno. Decía Benedicto XVI que existe una «ecología del hombre» porque «también el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y que no puede manipular a su antojo». En esta línea, cabe reconocer que nuestro propio cuerpo nos sitúa en una relación directa con el ambiente y con los demás seres vivientes. La aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común, mientras una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica a veces sutil de dominio sobre la creación. Aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana. También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente. Por lo tanto, no es sana una actitud que pretenda «cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma»” (Laudato si, n.155).

Por estas razones, se ha hecho saber a los interesados que no puede aceptarse su solicitud.

Ya lo confirmamos. La encíclica de Francisco sobre el medio ambiente (que tantas alabanzas recibió…) contiene un claro mensaje de LGTBfobia, muy especialmente dirigido en este caso contra las personas transexuales. Es, en concreto, en el punto 155 de la encíclica, donde el papa aprovecha para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad” para “reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”. Según el argentino, ”cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana.

“Me siento utilizado y engañado por mi propia Iglesia (…) Mi hermana ya me ha dicho que como esto sea verdad no bautizará a su hija”, ha declarado Álex Salinas al diario El Mundo tras conocer la noticia. “Me están alejando de la Iglesia, ya no me espero nada de ellos”, añade.

“Mi sobrino ya no se bautiza”, subrayó esta misma mañana, en una entrevista en la cadena Ser, Álex Salinas. La familia ha tomado la decisión después de que el obispo de Cádiz le haya comunicado personalmente a Álex por teléfono que no podrá ser el padrino de su sobrino “por su condición de transexual”.

“Me dijo que lo importante es que fuera un buen cristiano. ¿Cómo me pueden decir eso si ellos no son ni buenos cristianos ni buenas personas“. Salinas dice que no quiere saber a partir de ahora nada de la Iglesia y que va a apostatar. Finalmente, Alex Salinas, ha decidido apostatar porque “la Iglesia católica me ha demostrado que no me quiere”. Yo la fe la voy a seguir aparte, tal y como se debe, amando a las personas y tal como son, no prohibiéndoles estar en una iglesia porque sean gays, lesbianas o transexuales”, concluye. El joven transexual ha explicado también que su hermana, madre del niño del que él quería apadrinar, también ha decidido no seguir adelante con su intención de bautizar a su niño y educarle “en la fe cristiana” pero al margen de la Iglesia Católica.

Carla Antonelli: “absolutamente perverso”

“Te quedas sin palabras de como se puede ser tan inmisericorde y trilero, jugando con los sentimientos de Álex Salinas, le dicen que sí generándole la ilusión de ser el padrino y ahora le comunican que la Congregación de la Doctrina de la Fe (Antigua Inquisición -literal-) y el mismísimo papa ha dicho que no puede serlo porque su propia existencia va en contra de ser cristiano”, expresaba en un breve comunicado, nada más conocer la noticia, la diputada socialista en la Asamblea de Madrid y activista Carla Antonelli.

“Ante tanta crueldad solo te queda pensar que la verdadera incongruencia es de quienes dicen ser los representantes de la doctrina que predica respeto y amor al prójimo pero que la aplican para dar rienda suelta a los odios, fobias y machacar al semejante; en una palabra, indignos representantes del dogma en origen. Profundamente defraudada con el papa Francisco y los cantos de sirena que te arrojan sobre Escila y Caribdis. Absolutamente perverso”, añade.

La Asociación de Transexuales de Andalucía-Sylvia Rivera (ATA-Sylvia Rivera) exige la retirada del concordato con la iglesia católica

La Asociación de Transexuales de Andalucía-Sylvia Rivera (ATA-Sylvia Rivera) denuncia la postura del Obispado de Cádiz, que califica de transfobia, al denegar a un joven transexual poder ser padrino en el bautizo de su sobrino.

Esta asociación ha declarado a través de un comunicado que no pide caridad ni compasión para “lavar la cara” a una institución que se destaca por su misoginia y lgtbifobia, aludiendo a la iglesia católica, exigiendo el cumplimiento y respeto a las leyes civiles y constitucionales.

Ante las declaraciones hechas en el día de ayer por el Obispo de Cádiz y Ceuta donde de nuevo, bajo pretexto de un dogma moral, justifica la negación de ser padrino a Alex Salinas, declaraciones publicadas en la web de la diócesis de Cádiz y Ceuta, esta asociación exige la retirada del concordato con la iglesia católica, para poner fin al privilegio fiscal e impunidad ante reiteradas actuaciones y declaraciones que incitan al odio y menoscaban los derechos civiles.

Asimismo, le recuerdan a la Fiscalía de Igualdad y contra delitos de odio de Cádiz la petición realizada por esta entidad con fecha 31 de julio para que interviniera en este caso por si fuera constitutivo de delito, ya que consideran que es un acto de transfobia.

“La libertad religiosa no puede entrar en conflicto con los Derechos Humanos”, declara Mar Cambrolle, Presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía, quien añade “La Iglesia debe ser responsable de sus reiteradas prácticas lgtbfóbicas que incitan al odio y al menoscabo de derechos y por tanto, el Estado de Derecho debe proteger a las personas que son victimas de estas prácticas”.

Ante el aumento de delitos y violencia hacia las personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, ATA-Sylvia Rivera insiste en la necesidad de una ley autonómica como la Catalana y la Extremeña, que proteja y sancione los delitos de odio, así como una ley estatal de transexualidad que unifique criterios y garantice derechos por igual a todas las personas transexuales del Estado Español, teniendo como referente la Ley Trans de Andalucía.

La obsesión de la Iglesia católica con la transexualidad

Lo sucedido con Álex Salinas refuerza la idea a la que ya hemos hecho mención en anteriores entradas: a la enfermiza fijación contra las relaciones entre personas del mismo sexo, la jerarquía católica añade ahora la condena a las personas trans, tradicionalmente ignoradas por la institución. En España tenemos el ejemplo del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, que no ha dudado en incluirlas en sus diversas diatribas. La última de la que nos hicimos eco ocurrió en diciembre, cuando incluyó a la “despatologización de la así llamada transexualidad” en la lista de supuestos objetivos de una perversa agenda LGTB.

Otro ejemplo es el del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, que en enero de 2013 difundía su mensaje tránsfobo en una carta pastoral en la que criticaba la “ideología de género” que “rompe todo lazo del hombre con Dios a través de su propia naturaleza” y “sitúa al hombre por encima de Dios” “La ideología de género es una filosofía, según la cual el sexo ya no es un dato originario de la naturaleza, que el hombre debe aceptar y llenar personalmente de sentido, sino un papel social del que se decide autónomamente”, añadía.  “Ya no valdrían las ecografías que detectan el sexo de la persona antes de nacer. Esperamos un bebé. ¿Es niño o niña? La ecografía nos dice claramente que es niña. No. Lo que vale es lo que el sujeto decida. Si quiere ser varón, puede serlo, aunque haya nacido mujer. Y si quiere ser mujer puede serlo, aunque haya nacido varón. No se nace, se hace. Al servicio de esta ideología existen una serie de programas formativos, médicos, escolares, etc. que tratan de hacer ‘tragar’ esta ideología a todo el mundo, haciendo un daño tremendo en la conciencia de los niños, adolescentes y jóvenes”, aseguraba el obispo de Córdoba.

De hecho, en noviembre de 2006, Fernández ya había publicado otra carta titulada “Dios ama también a los homosexuales” (sic) en la que calificaba a la ley de identidad de género, que permite a las personas transexuales modificar su identidad registral sin necesidad de proceso judicial, como “contraria a la verdad del hombre” y “extorsión del plan de Dios”.

“Pensemos en las armas nucleares, en su capacidad de aniquilar en unos pocos instantes un alto número de vidas humanas. Pensemos en la manipulación genética, en la manipulación de la vida, o en la teoría de género, que no reconocen el orden de la creación. Con esta actitud, el hombre comete un nuevo pecado contra Dios el Creador”, expresaba por su parte el papa Francisco solo unos meses antes de su última encíclica.

Comunicado del obispo de Cádiz

En relación con las declaraciones aparecidas en diferentes medios en referencia a la denegación o aceptación como padrino de bautismo de una persona que se presenta como transexual, tengo el deber pastoral de manifestar pública y definitivamente lo siguiente:

En relación con las declaraciones aparecidas en diferentes medios en referencia a la denegación o aceptación como padrino de bautismo de una persona que se presenta como transexual, tengo el deber pastoral de manifestar pública y definitivamente lo siguiente:

Los padrinos del Sacramento del Bautismo asumen, ante Dios y su Iglesia y en relación con el bautizado, el deber de cooperar con los padres en su formación cristiana, procurando que lleve una vida congruente con la fe bautismal y cumpla fielmente las obligaciones inherentes. En vista de esa responsabilidad, el Catecismo de la Iglesia Católica pide que los padrinos sean “creyentes sólidos, capaces y prestos a ayudar al nuevo bautizado … en su camino de la vida cristiana”(CEC, n. 1255). Por todo ello, al ser una función eclesial la ley de la Iglesia exige, entre otras condiciones, que sólo sea admitido como padrino o madrina quien tenga capacidad para asumir seriamente estas responsabilidades y lleve un comportamiento congruente con ellas (cf.CIC, can. 874 §1, 3). Si no fuera posible hallar una persona que reúna las cualidades necesarias, el párroco puede conferir el Bautismo sin padrinos, que no son necesarios para celebrar este Sacramento.

Ante la confusión provocada entre algunos fieles al haberme sido atribuidas palabras que no he pronunciado, y por la complejidad y relevancia mediática alcanzada por este asunto, teniendo en cuenta las posibles consecuencias pastorales de cualquier decisión al respecto, he elevado una consulta formal ante la Congregación para la Doctrina de la Fe, cuya respuesta ha sido: “Sobre este particular le comunico la imposibilidad de que se le admita. El mismo comportamiento transexual revela de manera pública una actitud opuesta a la exigencia moral de resolver el propio problema de identidad sexual según la verdad del propio sexo. Por tanto resulta evidente que esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y al cargo de padrino (CIC can 874 §3), no pudiendo por tanto ser admitido al cargo ni de madrina ni de padrino. No se ve en ello una discriminación, sino solamente el reconocimiento de una objetiva falta de los requisitos que por su naturaleza son necesarios para asumir la responsabilidad eclesial de ser padrino”.

En efecto, el Papa Francisco ha afirmado en varias ocasiones, en continuidad con el Magisterio de la Iglesia, que esta conducta es contraria a la naturaleza del hombre. En su última encíclica acaba de escribir: “La ecología humana implica también algo muy hondo: la necesaria relación de la vida del ser humano con la ley moral escrita en su propia naturaleza, necesaria para poder crear un ambiente más digno. Decía Benedicto XVI que existe una «ecología del hombre» porque «también el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y que no puede manipular a su antojo». En esta línea, cabe reconocer que nuestro propio cuerpo nos sitúa en una relación directa con el ambiente y con los demás seres vivientes. La aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común, mientras una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica a veces sutil de dominio sobre la creación. Aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana. También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente. Por lo tanto, no es sana una actitud que pretenda «cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma»” (Laudato si, n.155).

Por estas razones,se ha hecho saber a los interesados que no puede aceptarse su solicitud.

La Iglesia acoge a todas las personas con caridad queriendo ayudar a cada uno en su situación con entrañas de misericordia, pero sin negar la verdad que predica, que a todos propone como un camino de fe para ser libremente acogida.

Fuente Dosmanzanas, Cáscara Amarga y Religión Digital

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Laudato Si’

Lunes, 27 de julio de 2015

base_imageDel blog de José Arregi:

Primavera de 1225 en Asís. Francisco tiene 44 años, todo el cuerpo doliente, los ojos casi ciegos. La fraternidad pobre e itinerante que había soñado 20 años atrás se está convirtiendo en Orden poderosa, instalada en el corazón de los burgos. Su sueño ha fracasado. Se siente solo. Y presiente la muerte, que llegará año y medio después. Pero ahí, en su extremo desaliento, dice sí, se diluye su última pizca de amargura. Ahora ya se siente libre de todo, y enteramente hermano de todos sus hermanos, de la hermana Clara que está a su lado, de la hermana madre tierra, del sol y del agua, del fuego y de la muerte. Y desde el fondo de su ser, por todos los poros de su cuerpo llagado, le brota la alabanza en el dialecto romance de su bella Umbría: Laudato si, alabado seas. Y con esas palabras como estribillo compone el “Cántico del hermano sol”, singular testimonio del italiano naciente. Y de su alma singular. Muere cantando como la alondra en el cielo de Asís.

Laudato si. Es el título de la primera encíclica del papa Francisco, la primera sobre la ecología en toda la historia, y sorprendentemente profética. Evangelio luminoso para hoy en paradigma ecológico. Reconoce al Poverello de Asís como modelo, y apostaría a que las líneas maestras y las mejores páginas, numerosas, son hechura… del hermano Leonardo Boff, un hijo de San Francisco al que Juan Pablo II hizo callar. El Espíritu no calla ni deja de soplar.

El Espíritu nos abre los ojos para que viendo veamos. ¿Qué vemos? El panorama es desolador: sobrecalentamiento del planeta, cambio climático, contaminación masiva, sobreproducción de basura, cultura del descarte, pérdida de la biodiversidad, conversión del maravilloso mundo marino en cementerios subacuáticos, inminente carencia de agua potable para los más pobres, desaparición de culturas milenarias. Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra
casa común como en los últimos dos siglos. La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería, mientras se desperdicia un tercio de los alimentos que se producen.

Si alguien observara desde afuera la sociedad planetaria, se asombraría ante semejante comportamiento que a veces parece suicida. Y estas predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. (Todas estas frases, al igual que las que siguen, las tomo literalmente de la Encíclica, en otro orden y sin comillas).

¿Cuáles son las causas profundas de ese panorama desolador? Es la globalización del paradigma tecnocrático: la tecnología al servicio de los más poderosos y ricos. Es la especulación financiera. Son los intereses económicos de las corporaciones transnacionales. Es el uso intensivo de los combustibles fósiles, petróleo
y gas. Es la depredación de los recursos por una visión inmediatista de la economía. Es el sometimiento de la política a las finanzas. Y la idea de un crecimiento ilimitado, la mentira de la disponibilidad infinita de los bienes del planeta.

La consecuencia, hela ahí: el clamor de la tierra y el clamor de los pobres, un clamor único que nos reclama otro rumbo. Nos hallamos en una grave encrucijada planetaria. ¿Podemos aún hacer algo? Podemos y debemos buscar un nuevo comienzo. Necesitamos una ecología integral. (Y aquí apunto mi única crítica al escrito papal: ¿es coherente con dicha ecología integral seguir considerando, como hace, al ser humano centro y corona de toda la creación, e ignorar el gravísimo problema de la superpoblación humana del planeta? Me parecen dos serias lagunas de esta por lo demás espléndida encíclica).

Necesitamos una nueva política que piense con visión amplia y no se deje someter a los poderes financieros. Y organismos internacionales y organizaciones civiles que presionen para que los gobiernos de turno no se vendan a intereses espurios, locales o internacionales. Una verdadera autoridad política mundial.

Necesitamos una economía que subordine la propiedad privada al destino universal de los bienes. Un modelo circular de producción que reemplace la utilización de combustibles fósiles por fuentes de energía renovable, y asegure recursos para todos y para las generaciones futuras, pues la tierra que recibimos pertenece también a los que vendrán. Un crecimiento sostenible para todos, que exige decrecimiento en algunas partes del mundo, pues el actual nivel de consumo de los países y de las clases más ricas es insostenible para todos. Y no olvidar que los países más ricos tienen una gravísima deuda ecológica con los países más pobres.

Necesitamos un nuevo estilo de vida más sobria, capaz de gozar con poco. Una ética ecológica fundada en el reconocimiento de que todas las criaturas están conectadas, y cada una debe ser valorada con afecto y admiración. Todos los seres nos necesitamos unos a otros, los seres humanos y también los hongos, las algas, los gusanos, los insectos, los reptiles y la innumerable variedad de microorganismos.

Necesitamos una espiritualidad que descubra la mística en una hoja, en un camino, en el rocío, en el rostro del pobre, que mire el suelo, el agua, las montañas como caricia de Dios (o de la Vida o del Misterio que Es).

¿Será todo esto algo más que palabras, sueños y buenos deseos? De nosotros depende. Haz como Francisco de Asís. Basta un hombre bueno para que haya esperanza, dice el papa Francisco. La injusticia no es invencible. El amor mueve el sol y las estrellas. El amor puede más. Que nuestras luchas y preocupaciones por este planeta
no nos quiten el gozo de la esperanza. Caminemos cantando.

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Cipriani: “EE.UU. quiere imponer un imperialismo peor que el económico”

Lunes, 29 de junio de 2015

cipriani_560x280Activistas “trolearon” la imagen de Cipriani con la bandera del arcoiris

Utiliza “Laudato Si” para arremeter contra el matrimonio igualitario

“No podemos rehacer la creación”, asegura el arzobispo de Lima

El arzobispo de Lima, cardenal Juan Luis Cipriani, consideró como “trágica”, la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de legalizar el matrimonio igualitario, y aseguró que esa nación quiere imponer un imperialismo peor que el económico” en el mundo.

“Por un voto de una corte estadounidense se quiere cambiar el modo de vivir en el mundo. Ese es un colonialismo, un imperialismo peor que el económico (…) Estados Unidos no es el cerebro que tiene que dictar las conductas del mundo de hoy”, dijo el sábado el sacerdote, miembro de la conservadora prelatura del Opus Dei.

Apoyándose en la reciente encíclica papal, “Laudato si”, sobre medio ambiente, el arzobispo aseguró que Francisco llama a “cuidar la naturaleza”, y que oponerse a un matrimonio homosexual no es una cuestión de fe sino de creación. “No podemos rehacer la creación”, agregó en su programa radial “Diálogos de fe”.

En marzo, la Comisión de Justicia del Congreso peruano rechazó el proyecto para legalizar la unión civil homosexual. A inicios de junio, aprobó una figura alternativa, la “unión solidaria”, que definió como “un acuerdo entre dos personas mayores de edad que hacen vida en común, pero que no reconoce vínculos familiares. Aún debe pasar por el pleno del Parlamento.

En Perú, un país conservador, 26 millones de sus 30 millones de habitantes son católicos, según cifras del Vaticano.

El presidente estadounidense, Barack Obama, elogió el viernes la decisión de la Corte Suprema que legalizó el matrimonio homosexual a lo largo de su país, y lo consideró como “un gran paso” en su marcha hacia la igualdad.

Fuente: Religión Digital/Agencias

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“Vida y espiritualidad ecológicas”, por Martín Gelabert Ballester, OP

Domingo, 28 de junio de 2015

tumblr_mxuo74ciV21shi23mo1_500De su blog Nihil Obstat

La encíclica del Papa Francisco termina con un canto a la esperanza. El Papa confía en el ser humano y en su capacidad de conversión y de mejora, pues “no hay sistemas que anulen por completo la apertura al bien, a la verdad y a la belleza, ni la capacidad de reacción que Dios sigue alentando desde lo profundo de los corazones humanos”.

A veces, ante los graves desafíos que se plantean a nuestras sociedades, y a la vista de la inoperancia y hasta la corrupción de los políticos, de aquellos que deberían tomar iniciativas e impulsar soluciones, las personas adoptamos actitudes pasivas y nos desanimamos. A lo sumo, nos quedamos en una queja impotente. Pero el Papa, al final de su encíclica, propone una serie de actitudes humanas y cristianas que cada uno de nosotros estamos en condiciones de adoptar. Estas actitudes contribuyen decisivamente a la protección de la naturaleza y a una mejor calidad de vida, aunque a veces no seamos conscientes y no veamos resultados inmediatos.

Es necesario cambiar nuestros hábitos consumistas. “Mientras más vacío está el corazón de la persona, más necesita objetos para comprar, poseer y consumir”, escribe el Papa. De ahí la necesidad urgente de una educación ecológica y de cobrar conciencia de nuestra responsabilidad como consumidores: cuando dejamos de adquirir ciertos productos, obligamos a modificar el comportamiento de las empresas, forzándolas a considerar el impacto ambiental. Hay que educar a nuestros jóvenes para que asimilen que el consumismo no da la felicidad. Hay que evitar el uso de plásticos y de papel, reducir el consumo del agua, separar los residuos, cocinar solo lo que se puede comer, tratar con cuidado a los demás seres vivos, utilizar el transporte público. La familia es el lugar para cultivar los primeros hábitos del amor y del cuidado de la vida.

Y para los cristianos una espiritualidad ecológica. Una denuncia: “tenemos que reconocer, dice el Papa, que algunos cristianos comprometidos y orantes, bajo una excusa de realismo y pragmatismo, suelen burlarse de las preocupaciones por el medio ambiente”. Un recordatorio: la espiritualidad no está desconectada del propio cuerpo, ni de la naturaleza, ni de las realidades de este mundo. Una propuesta: la espiritualidad cristiana propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco; no apegarnos a lo que tenemos ni entristecernos con lo que no poseemos. Una referencia a Jesús: cuando habla de los pájaros y dice que ninguno de ellos está olvidado ante Dios, ¿seremos capaces de maltratarlos o de hacerles daño?

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Entrevista del Jornal do Brasil a Leonardo Boff sobre la encícica “Laudato Si”

Domingo, 28 de junio de 2015

codigonuevoart1Leído en la página web de Redes Cristianas

Entrevista del Jornal do Brasil a Leonardo Boff el 21 de junio de 2015.

El teólogo y ecólogo Leonardo Boff, columnista del Jornal do Brasil, es una de las voces que ayudaron a elaborar la encíclica del Papa Francisco dedicada al medio ambiente.

“Veo pocos avances porque los intereses económicos se superponen a la preocupación por salvaguardar la única casa común que tenemos para vivir. Hay una inconsciencia irresponsable y culposa acerca de las amenazas que pesan sobre nuestro futuro. Si se escuchase lo que la comunidad científica mundial dice, otros serían los resultados de los encuentros organizados por la ONU sobre el calentamiento global y la creciente erosión de la biodiversidad”, alertó Boff. “Mi sentimiento oscila entre la catástrofe y la crisis”, continuó.

El Papa Francisco ha establecido una “relación íntima entre los pobres y la fragilidad del planeta” en la encíclica Laudato Si [Alabado sea] sobre el cuidado de la casa común, divulgada este viernes 18 y publicada por la editorial san Pablo. En enero, durante su visita a Filipinas, Francisco demostró su preocupación por la ecología, afirmando la “necesidad de ver con los ojos de la fe la belleza del plan de salvación de Dios, la ligazón entre el ambiente natural y la dignidad de la persona humana”.

Para Boff, “el escándalo de la pobreza mundial en un mundo de altísimo consumo, la devastación de los ecosistemas y las amenazas que pesan sobre la casa común, descuidada y maltratada” preocupan permanentemente al papa Francisco.

Lea la entrevista completa a Leonardo Boff:

JORNAL DO BRASIL – ¿Cómo han sido sus conversaciones con el Papa durante la elaboración de la encíclica? ¿Hubo un encuentro personal?

Leonardo Boff.- Respondo con cierta contención a las preguntas de esta entrevista, para no dar la impresión de atribuirme una importancia que no tengo. Si me preguntasen: ¿usted ayudó a escribir la encíclica? Tengo que decir: no. Solamente ofrecí unos ladrillos, con los cuales, si él quería, podría construir algo. Nunca tuve un encuentro personal con el Papa Francisco, solamente indirecto. Primero a través de una amiga común, Clélia Luro, a la cual él llamaba desde Roma todos los domingos hacia las 10 h.

A través de ella él me mandaba los recados y me pedía textos. Primeramente, me pidió un texto que el ex-Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas (gestión 2008-2009), Miguel d’Escoto y yo habíamos elaborado como marco teórico de la nueva ONU que está siendo pensada: “Declaración Universal del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad”. El texto está elaborado dentro del nuevo paradigma según el cual todas las cosas están interconectadas, formando un inconmensurable sistema en evolución. En ese texto usábamos mucho el término “casa común” para referirnos a la Tierra.

Después, cuando el Papa estuvo en Brasil, nuevamente por mediación de una persona, don Demétrio Valentini, obispo de Jales (SP), le pedí que le entregase el libro que había escrito con motivo de su venida a Brasil: Francisco de Asís – Francisco de Roma: una nueva primavera para la Iglesia. Le pedí además que le entregase en español Francisco de Asís: ternura y vigor, en el cual abordaba ampliamente la cuestión ecológica, pues él lo había solicitado a través de Clélia Luro. Junto con ellos le mandé en español la “Carta de la Tierra”, con recomendaciones mías para que la utilizase, pues me parecía el documento sobre ecología más importante de principios del siglo XXI, fruto de una vasta consulta a más de doscientas mil personas de todas las orientaciones, bajo la dirección de Mijaíl Gorbachov. Yo había participado en su redacción y había conseguido incluir el tema del cuidado, “el lazo de parentesco con toda la vida” y la espiritualidad.

Escribí al Papa que la Carta de la Tierra afirmaba la interdependencia entre todos los seres y el valor intrínseco de cada uno, en contra del antropocentrismo tradicional. En otra ocasión le hice un envío a través del obispo de Altamira en Xingú, don Erwin Kräutler, que ganó en 2014 el premio Nobel alternativo de la Paz del Parlamento sueco, y que al pasar por Roma fue invitado por el Papa a redactar algo sobre la Amazonia. Con él le mandé en español mi libro más completo sobre ecología, Ecología: grito de la Tierra-grito de los pobres, expresión asumida por la encíclica. Le mandé también otro libro en español, Cuidar la Tierra: hacia una ética universal, publicado en México.

Lo principal fue un libreto con un DVD sobre las cuatro ecologías, con bellísimas imágenes donde abordo también la ecología integral. Otros materiales fueron enviados al embajador argentino en la Santa Sede, Eduardo Valdés, amigo de Bergoglio, pues enviando directamente al Vaticano nunca se tiene la seguridad de que las cosas lleguen a las manos del papa. A través de él le envié un libro que consideraba importante: Proteger la Tierra – cuidar la vida: cómo evitar el fin del mundo.

Por medio del mismo embajador le mandé varios artículos en español sobre cuestiones ecológicas publicados en el Jornal do Brasil online, donde colaboro desde hace varios años. Recuerdo que escribí una nota para entregar al Papa donde decía que había una cita de la Carta de la Tierra que consideraba que debía constar en la encíclica, como de hecho consta en el número 207: “Como nunca antes en la historia, el destino común nos obliga a buscar un nuevo comienzo… que nuestro tiempo se recuerde por despertar a una nueva reverencia ante la vida, por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad, por acelerar la lucha por la justicia y la paz, y por la alegre celebración de la vida” (palabras finales de la Carta de la Tierra).

Ni el embajador ni yo recibimos respuesta alguna. Cual no sería la sorpresa del embajador cuando el 17 de junio, el día anterior a la publicación de la encíclica, Monseñor Fernández del Vaticano se comunicó con él para agradecerle todos los materiales míos que había hecho llegar al Papa Francisco. Para terminar: hice lo que el Papa Francisco me pedía sin la menor pretensión de influenciarlo. La encíclica es de él, él es su autor. Habitualmente el Papa trabaja con un cuerpo de peritos y con otros especialistas invitados. Lo que puedo decir es que siento resonancias de mis pensamientos y modos de decir en la encíclica que no son solo míos, sino de cuantos trabajan a partir del nuevo paradigma de una ecología integral. Yo he sido solo un simple siervo, como se dice en el Evangelio.

Jornal do Brasil – ¿Qué podría usted decir respecto al Papa y a la forma como está llevando cuestiones delicadas en la Iglesia?

Considero al Papa Francisco uno de los mayores líderes mundiales, ya sea en el campo religioso o en el campo político. En el campo religioso usa la ternura de San Francisco para tratar a las personas, particularmente a los más pobres. Pero ha tratado con la firmeza de un jesuita a quienes macharon la imagen de la Iglesia cristiana con abusos sexuales y crímenes financieros. En este punto, ha actuado como un médico. Ha limpiado el Vaticano y tal vez tenga mucho que limpiar todavía.

El hecho más visible es que ha traído una primavera a la Iglesia después de tiempos de regreso a la grande y vieja disciplina. Los cristianos sienten la Iglesia como un hogar espiritual y no como una pesadilla a ser soportada con desaliento. Políticamente ha promovido el diálogo entre los pueblos, aproximado Cuba a los Estados Unidos y viceversa y ha predicado insistentemente el encuentro como forma de superar prejuicios y fundamentalismos y de crear espacio para la paz. Y lo hace con tanta dulzura y convicción que difícilmente alguien puede dejar de prestarle atención.

El escándalo de la pobreza mundial en un mundo de altísimo consumo, la devastación de los ecosistemas y las amenazas que pesan sobre la casa común, descuidada y maltratada lo preocupan permanentemente, pues presiente situaciones de trazos apocalípticos, si no hacemos nada serio para contener el calentamiento global. Creo que la encíclica va a reforzar una visión más amplia, sistémica, integral de la ecología, al incluir especialmente la cuestión social, mental y profunda. Espero que la discusión resulte ahora más enriquecida y no solo reducida al ambientalismo.

JB – ¿En esta cuestión ha visto usted avances significativos entre las principales potencias mundiales?

Hay una inconsciencia irresponsable y culposa acerca de las amenazas que pesan sobre nuestro futuro.

Si lo que la comunidad científica mundial dice fuese escuchado, otros serían los resultados de los encuentros organizados por la ONU sobre el calentamiento global y la creciente erosión de la biodiversidad”, que, según el conocido biólogo Edward O. Wilson, oscila de 27 a 100 mil especies que desaparecen definitivamente de la evolución cada año.

Vivimos como en los tiempos de Noé: las personas comen y beben, se casan y se dan en casamiento sin darse cuenta del anuncio de un tsunami. Y esta vez será diferente. No habrá un Arca de Noé que salve a algunos y deje perecer a los demás. Todos podremos tener el mismo destino trágico. El Papa habla de estas cuestiones, pero como hombre de fe recuerda que Dios es “el Señor amante de la vida”, texto que usa más de una vez y que concede la última palabra a la esperanza y no al desastre.

JB – ¿Cómo ve usted el futuro de la Tierra? ¿Hay esperanza?

Mi sentimiento oscila entre la catástrofe y la crisis. Como estudioso del tema desde hace ya más de 30 años y leyendo los últimos datos científicos tengo la impresión de que nuestro turno ha llegado. Hemos hecho tantas y tan graves agresiones contra la madre Tierra que ya no merecemos vivir sobre ella. Además, cada año son más de tres mil las especies que llegan a su clímax y naturalmente desaparecen del proceso de la evolución. ¿No podría haber llegado nuestro turno? Por otro lado la crisis conserva, siempre purifica y hace crecer.

Desde otra perspectiva, como hombre de fe, sé que el designio del Creador, inscrito en las circunvoluciones del proceso cosmogénico, puede llevar nuestra pequeña nave a puerto teniendo incluso vientos contrarios. Aunque ocurra una catástrofe que liquide la vida visible de nuestro planeta (sólo el 5% es visible, el 95% restante es invisible, como las bacterias, virus y hongos) creo que la última palabra la tendrá la vida. Como no sé, hago una apuesta positiva: creo y espero.

Traducción de Mª José Gavito Milano

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El papa Francisco vuelve a las andadas y aprovecha su nueva encíclica “ecologista” para dejar caer un mensaje LGTBfóbico

Sábado, 20 de junio de 2015

laudato-si¿Y qué esperábamos? Qué pena, Dios mío, que en algo tan importante tenga que sacar la patita… Y como no podía ser menos, los que jamás han hecho un gesto de misericordia se empiezan a lanzar en tromba para destacar lo que subraya sus obsesiones en esta encíclica, primera dedicada en exclusiva al cambio climático y los problemas del medio ambiente, entre tanta página, entre los ataques a las empresas destructoras del medio ambiente y a los que han defendido estas políticas que han producido el cambio climático y la opresión de los más desfavorecidos… Y va el arzobispo de Valencia Antonio Cañizares, se arremanga el alba y lo aprovecha para poner una pica más en su cruzada contra la homosexualidad y el aborto. Triste… Del resto, ya hablaremos…

La encíclica Laudato si’ (“Alabado seas”) del papa Francisco sobre el medio ambiente ha recibido alabanzas generalizadas y ha reforzado el prestigio que Jorge Bergoglio parece haber alcanzado en ámbitos progresistas. Hay razones para ello, sin duda: el papa asume la tesis de que el desarrollo humano contribuye al calentamiento global y llama a adoptar las medidas necesarias para combatir este fenómeno. Hasta ahí nada que objetar… si no fuera porque el papa aprovecha su segunda encíclica para lanzar un nuevo aunque sutil ataque LGTBfobo.

El fragmento de texto se enmarca en los ataques que Francisco viene haciendo en los últimos meses a la “teoría de género”, término que desde el ámbito más conservador ha acabado siendo utilizado para denigrar tanto al feminismo como a buena parte de las reivindicaciones del colectivo LGTB, muy especialmente la lucha en favor de los derechos de las personas transexuales.

Es, en concreto, en el punto 155 de la encíclica, donde Francisco aprovecha para considerar que el respeto a la ecología incluye “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios” y su “valoración en su femineidad o masculinidad” para “reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”. “Cancelar la diferencia sexual” no es una actitud sana, según Francisco:

La ecología humana implica también algo muy hondo: la necesaria relación de la vida del ser humano con la ley moral escrita en su propia naturaleza, necesaria para poder crear un ambiente más digno. Decía Benedicto XVI que existe una «ecología del hombre» porque «también el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y que no puede manipular a su antojo». En esta línea, cabe reconocer que nuestro propio cuerpo nos sitúa en una relación directa con el ambiente y con los demás seres vivientes. La aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común, mientras una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica a veces sutil de dominio sobre la creación. Aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana. También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente. Por lo tanto, no es sana una actitud que pretenda «cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma».

No faltarán, seguramente, los que nos acusen de ser exagerados, pero lo cierto es que las palabras de Francisco en este punto son coherentes con las que ya pronunció hace unos meses, cuando en una entrevista comparó la “teoría de género” con las armas nucleares. “Pensemos en las armas nucleares, en su capacidad de aniquilar en unos pocos instantes un alto número de vidas humanas. Pensemos en la manipulación genética, en la manipulación de la vida, o en la teoría de género, que no reconocen el orden de la creación. Con esta actitud, el hombre comete un nuevo pecado contra Dios el Creador”, expresaba entonces.

Y hace unos días, en unas palabras dirigidas a los obispos de Puerto Rico, Francisco aseguraba que “la complementariedad entre hombre y mujer, vértice de la creación divina, ha sido puesta en discusión por la llamada ideología de género, en nombre de una sociedad más libre y justa”.

Cañizares: la “ideología de género”, incompatible con la ecología

No somos, por otra parte, los únicos que hemos percibido el mensaje. El arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, que ya en otras ocasiones ha hecho declaraciones LGTBfobas, aprovechaba el momento para resaltar este mismo aspecto de la nueva encíclica. “La ideología de género es incompatible absolutamente con la ecología, porque niega la naturaleza”, ha declarado, al comentar el texto de Francisco. La cadena SER llegaba a interpretar las palabras de Cañizares asegurando que de ellas se desprendía que “abortistas y homosexuales no son ecologistas”… La iglesia se arroga la defensa del ecologismo. Lo llama “ecologismo integral” y afirma que trasciende al ecologismo que defienden movimientos sociales y algunos partidos políticos porque incluye a los pobres. “El grito de la tierra se une”, afirman, “al grito de los desfavorecidos” víctimas, además, de las consecuencias científicas, ya constatadas, del cambio climático; de que hay menos agua; que desaparecen especies…

Si hace pocos días poníamos el acento en las esperanzas de avance del mundo católico en materia LGTB al recoger la noticia del próximo encuentro de Francisco con el activista paraguayo Simón Cazal, hoy no nos queda más remedio que hacerlo en el sentido contrario. Una de cal y otra de arena, parece ser la constante del papa argentino en su relación con la realidad LGTB. Y por el momento, ningún cambio doctrinal.

Fuente Dosmanzanas y Cadena SER

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