Agrupación Otro Rebaño: «Las personas LGTBIQ+ somos una realidad de la iglesia como de la vida»
Del blog de Oswaldo Gallo Cor ad cor:

“Otro Rebaño”, colectivo LGBTQ+ católico presente en la Marcha del Orgullo en Morelia. | Fotografía: Facebook: Otro Rebaño
Pronunciamiento Morelia, 23 de junio de 2025: Al arzobispo de Morelia y su coadjutor
«En relación a las respuestas sobre la homosexualidad y sobre los grupos católicos de creyentes de la diversidad sexogenérica, del día de ayer, 22 de junio, con medios de comunicación locales, por parte del Señor Arzobispo, nos parece relevante puntualizar cinco asuntos, antes de concluir hacia el mismo objetivo del ministerio episcopal de Mons. Garfias, en la cátedra del venerable Vasco de Quiroga: construir paz»
«Celebramos que el pastor de la Arquidiócesis de Morelia desee ‘brindar atención a la feligresía en todas las formas posibles’ porque hay personas lesbianas, gays, bisexuales, trans y más, que como fieles bautizadas requieren atención»
«Otro Rebaño es una agrupación de creyentes, conformada por personas gays, lesbianas, trans, y cuir. Es una iniciativa laical, que suscribe al magisterio, particularmente inspirada por la enseñanza que los obispos en comunión con el papa publicaron, en 2018»
«En muchas comunidades cristianas ya existen caminos de acompañamiento en la fe de personas homosexuales: el Sínodo recomienda facilitar esos caminos… Negarnos no nos desaparecerá»
A los excelentísimos Señores Carlos, Arzobispo de Morelia, y José Armando, su Arzobispo Coadjutor; al pueblo a ellos encomendado y a la opinión pública:
Arzobispo Carlos Garfias y su coadjutor José Armando Álvarez
En relación a las respuestas sobre la homosexualidad y sobre los grupos católicos de creyentes de la diversidad sexogenérica, del día de ayer, 22 de junio, con medios de comunicación locales, por parte del Señor Arzobispo, nos parece relevante puntualizar cinco asuntos, antes de concluir hacia el mismo objetivo del ministerio episcopal de Mons. Garfias, en la cátedra del venerable Vasco de Quiroga: construir paz.
Primero, celebramos que el pastor de la Arquidiócesis de Morelia desee “brindar atención a la feligresía en todas las formas posibles”, así como celebramos la memoria de su llegada a esta iglesia moreliana, en 2016, predicando una pastoral abierta, porque hay personas lesbianas, gays, bisexuales, trans y más,que como fieles bautizadas requieren atención.
Por otro lado, en el Código de Derecho Canónico no encontramos impedimento para que grupos como el nuestro tengan presencia y participación en la iglesia. Tampoco estamos enterados de jurisprudencia alguna con impedimentos lícitos.
En tercer lugar, desearíamos “toda la atención pastoral posible, de toda la vida”, como lo es para los hijos de Dios, y como se respondió ayer. Es menester sensibilizar a los agentes de pastoral de la arquidiócesis, para ello. Por ejemplo, tan solo para reunirnos a orar, el pasado sábado 21 de junio, de cinco lugares sagrados donde solicitamos espacio para congregarnos, solo uno nos acogió, a pesar de que hemos colaborado con los sacerdotes y religiosas con quienes acudimos. Excepto uno, se rehusaron o rehuyeron.
«Es menester sensibilizar a los agentes de pastoral de la arquidiócesis»
En cuarto lugar, sabemos que hay textos doctrinales hostiles contra la homosexualidad. Pero el Código de Derecho Canónicono menciona esta palabra, ni siquiera como impedimento para el orden sacerdotal. Mientras tanto, si bien la síntesis de la doctrina, el Catecismo (2358), tampoco es del todo amistosa, claramente dice quelos fieles con tendencias homosexuales “deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.”
No somos nuevos. No venimos de fuera. No codiciamos el poder eclesial, que además nos será inaccesible. No hay diócesis, provincia, parroquia, carisma, pastoral, apostolado, ministerio, misión, vocación, seminario, casa de formación u obra cristiana donde la providencia no haya derramado el don de algunas sexualidades diversas. Negarnos no nos desaparecerá. Somos una realidad de la iglesia como de la vida.
Para el último punto, la santa Iglesia, desde su condición frágil, ya ha tenido posturas desafortunadas en otros tiempos, sobre otros asuntos. Seguimos peregrinando por la historia, hasta la plenitud prometida. Pero si ella ha visto a la homosexualidad como una enfermedad o como una decisión, retóricamente nos preguntamos, ¿por qué esta enfermedad es la única a cuyos enfermos la Iglesia no atiende con diligencia y compasión? O, ¿quién puede decidir ser discriminado, excluido o negado de la gracia incondicional?
«Si la Iglesia ha visto a la homosexualidad como una enfermedad o como una decisión, retóricamente nos preguntamos, ¿por qué esta enfermedad es la única a cuyos enfermos la Iglesia no atiende con diligencia y compasión?»
Sin embargo, los puentes de comunión, participación y misión, entre la diversidad y la fe cristiana están pendientes por construirse, en muchos casos y, todavía lejanos de consolidarse, en otros, como manifiesta el documento Por una iglesia sinodal (50). “Tampoco faltaron quienes compartieron el sufrimiento de sentirse excluidos o juzgados también por su situación matrimonial, su identidad y su sexualidad. El deseo de relaciones más auténticas y significativas […] corresponde a una profunda conciencia de fe: la calidad evangélica de las relaciones comunitarias es decisiva para el testimonio que el Pueblo de Dios está llamado a dar en la historia.” Nos consuela la enseñanza de Fiducia supplicans, sobre la madre Iglesia, acerca del Dios que bendice a todos y a todas, irreprochablemente.
Finalmente, para concluir, proponemos construir la paz, como cristianos, mediante la fe y por la caridad, con un mayor afán por ser iglesia, juntos, que por alimentar intercambios mediáticos. Encontrémonos para orar, dialogar y conocernos, sinceramente, rebaños y pastores, en torno a Cristo, Pastor supremo de las almas. En este camino inminente, daremos testimonio únicamente acompañándonos unos y otros.
Otro Rebaño es una agrupación de creyentes, conformada por personas gays, lesbianas, trans, y cuir, algunas de ellas también sordas o con otras discapacidades, con más hombres y mujeres de sus familias y entornos, que tiene por objeto acompañar pastoralmente a las minorías sexogenéricas de la Iglesia y ofrecerles espacios seguros e incluyentes donde dar culto al Padre Dios, en Morelia. Es una iniciativa laical, que suscribe al magisterio, particularmente inspirada por la enseñanza que los obispos en comunión con el papa publicaron, en 2018:
En muchas comunidades cristianas ya existen caminos de acompañamiento en la fe de personas homosexuales: el Sínodo recomienda facilitar esos caminos. En ellos se ayuda a las personas a leer su propia historia; a adherirse con libertad y responsabilidad a la propia llamada bautismal; a reconocer el deseo de pertenecer y contribuir a la vida de la comunidad y a discernir las mejores formas para que esto tenga lugar. De este modo se ayuda a cada joven, sin exclusiones, a integrar cada vez más la dimensión sexual en la propia personalidad, creciendo en la calidad de las relaciones y caminando hacia el don de uno mismo. (Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, 150)
Quedamos atentos para la oportunidad de saludarnos. Mantenemos nuestras preces a favor de todos los pastores del pueblo de Dios y agradecemos a cuantos han peregrinado con nosotros, en Morelia y más lugares, obispos, presbíteros y diáconos, así como a religiosas y religiosos que también han hecho brecha a la par. Ponemos nuestras mejores intenciones al amparo de Santa María Inmaculada, Salud de los Enfermos, patrona diocesana, y nuestra Divina Pastora.

Fuente Religión Digital
General, Historia LGTBI, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica


‘Minhal Nazeer
En el marco del Festival La Culta de la Federación, que en 2025 regresa renovado tras varios años
21 de marzo. Escrito por Charlie Duncan
De su blog Dios en minúscula:
Pero hay que despertar. Hay que sospechar de todo discurso que nos invite a separarnos. Hay que salir hacia la diversidad porque todos somos la diversidad, porque la uniformidad de pensamiento no es más que una ilusión totalitaria. Hay que favorecer que se abran las fronteras de la mente, del corazón y de las tierras, para que podamos acercarnos a cada persona que haya sufrido la injusticia y la desigualdad. El cristianismo es samaritano o no es. Hay que permitirnos preguntarnos por nuestros prejuicios, por las razones que alimentan todos nuestras sutiles exclusiones, por cada momento en el que nos permitimos la simple idea de que algún grupo de personas se queden por fuera. El nuevo testamento, en particular los hechos de los apóstoles y algunos textos de Pablo, son una permanente salida hacia lo distinto, un permanente contacto con lo diverso, un compartir la vida, el pan y la bendición con quienes no son como yo. Algo que todo creyente está llamado a permitirse, a practicar, a promover en su comunidad.

De su blog Punto de Encuentro:




“Eliminar las diferencias es eliminar la humanidad”


Gustavo Michanie, expresidente de JAG.
De su blog Punto de Encuentro:
No es nada fácil definir lo queer. La misma Beatriz Suárez dice en uno de sus trabajos académicos: “Definir queer no es nada fácil, e incluso puede considerarse lo más antiqueer que existe. Aunque, ante posibles ambigüedades, enseguida precisa: “No es gay ni lesbiana, pero no hay queer sin pensamiento o consciencia radical sobre el sexo, el género, la sexualidad” (Galicia 21, Issue J ‘20).
A la gente muy laica/arreligiosa, que está fuera de los espacios religiosos, puede parecerle increíble que pueda existir una teología así. ¿Cómo puede la teología, esa cosa tan del pasado, acercarse a algo tan novedoso como la teoría queer? ¿Cómo pude llegar a hacerse teología desde los homosexuales y lesbianas, después de haberlos condenado durante siglos? Y, por la contra, gente muy religiosa y tradicionalista o enmarcada en las estructuras eclesiásticas, puede pensar ¿Cómo es posible hacer algo tan excelso como la teología a partir de un pensamiento tan degenerado?
La teóloga argentina luego catedrática en la Universidad de Edimburgo, Marcella Althaus-Reid, con su “teología indecente” elaborada desde una perspectiva liberacionista (Teología indecente), es una de las reflexiones más radicales y sugerentes de esta teología: “Dios es queer”; un Dios en el exilio, que está con los excluidos, más allá del sistema establecido. Lo realmente escandaloso no es –dice Marcella Althaus- la “desviación” sexual, sino la exclusión de los “desviados” por las autoridades religiosas o civiles. La teología debe aprender a vivir en la incertidumbre y la fluidez, e ir más allá de su obsesión por delimitar lo que está dentro y lo que está fuera.
La Iglesia Unida de Cristo es una confesión cristiana inclusiva que celebra matrimonios homosexuales
Se busca que la Carta Magna prohíba expresamente la discriminación por orientación sexual, identidad de género, entre otras categorías. Del mismo modo, se previene la discriminación interseccional.
Alexandra Benado
Marco Antonio Ávila
Maya Fernández Allende,
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