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Amina Wadud: hermenéutica feminista del Corán

Lunes, 17 de octubre de 2022

70 aniversario del nacimiento de la teóloga feminista musulmana

Es una de las pioneras en la lectura feminista del Corán, que pretende recuperar la voz de las mujeres en el texto sagrado del islam, silenciada por la interpretación patriarcal, y en esa voz descubrir la palabra de Dios como liberadora de la opresión femenina

Amina Wadud es una teóloga feminista musulmana afrodescendiente nacida en los Estados Unidos en una familia cristiana cuyo padre era pastor metodista. Los padres y ella participaron activamente en las marchas del Movimiento por los Derechos Civiles liderado por Martin Luther King. Posteriormente siguió las prácticas budistas

Pronuncia conferencias en numerosas universidades, foros culturales y religiosos en Estados Unidos, Oriente Medio, Sudeste, África, Europa y Australia. Actualmente vive en Indonesia. Tanto ella como sus hijos han sido objeto de amenazas de muerte por sectores fundamentalistas musulmanes

Del 19 al 21 de septiembre he participado en el Congreso Dignidad humana, Derecho y Diversidad Religiosa: Diseñando el futuro de las sociedades interculturales, celebrado en Córdoba. La mesa redonda a la que fui invitado por la Fundación Euroárabe lleva por título “Espiritualidad feminista e islam”, que compartí con Asma Lamrabet, teóloga musulmana feminista marroquí, e Inés Eléxpuru, periodista y directora de Comunicación de la Cultura Islámica, en plena sintonía.

Dediqué parte de mi intervención a Amina Wadud, una de las teólogas más relevantes del islam, crítica del patriarcado islámico, del imamato masculino y de la interpretación patriarcal del Corán, que el 25 de septiembre cumple 70 años. Desde hace más de tres décadas está llevando a cabo una creativa hermenéutica feminista del Corán desde su compromiso con el movimiento de los derechos civiles de los negros en Estados Unidos y con los movimientos que luchan por la igualdad y la no discriminación de las mujeres y contra la violencia de género en el mundo, y muy especialmente en el mundo islámico.

Este artículo quiere ser un homenaje de reconocimiento a quien tanto ha inspirado mi Hermenéutica Feminista Interreligiosa, de la que iré dando cuenta en mi blog de RD.

Amina Wadud es una teóloga feminista musulmana afrodescendiente nacida en los Estados Unidos en una familia cristiana cuyo padre era pastor metodista. Los padres y ella participaron activamente en las marchas del Movimiento por los Derechos Civiles liderado por Martin Luther King. Posteriormente siguió las prácticas budistas.

Doctora en árabe y estudios islámicos por la universidad de Michigan, vivió en varios países musulmanes e hizo estudios de post-grado en universidades de Libia, Egipto y Malasia, donde conoció a las Sisters in Islam, movimiento pionero del feminismo islámico fundado en 1988 por Zainah Anwar, que ejerció una influencia decisiva en su vida y su pensamiento. Ha sido profesora en el Departamento de Estudios Filosóficos y Religiosos de Virginia Commonwealth University, de Richmond (USA), investigadora adjunta en el programa de Estudios sobre la Mujer, de la Escuela Superior de Teología de Harvard, y profesora visitante en la Universidad Gadjah Mada (Indonesia). Pronuncia conferencias en numerosas universidades, foros culturales y religiosos en Estados Unidos, Oriente Medio, Sudeste, África, Europa y Australia. Actualmente vive en Indonesia. Tanto ella como sus hijos han sido objeto de amenazas de muerte por sectores fundamentalistas musulmanes.

Sus investigaciones se centran en el islam y el género, ofreciendo una interpretación alternativa del Corán. Es también una activista en la defensa de los derechos humanos, y especialmente de las mujeres musulmanas. En 1992 publicó El Corán y la Mujer. Releyendo el Texto Sagrado desde la perspectiva de la Mujer,uno de los libros más emblemáticos del feminismo islámico y texto de referencia tanto para académicos como para activistas, que causó un fuerte impacto dentro y fuera del islam al hacer una lectura feminista del Corán y demostrar que este defiende la igualdad de hombres y mujeres.

Desafío al patriarcado islámico

amina_wadud_2_0La voz de Amina Wadud es una de las más escuchadas al tiempo que más provocativas del feminismo islámico, que desafía al patriarcado tanto político como religioso musulmán con gestos que no dejan indiferentes a las personas seguidoras del islam, y muy especialmente a los dirigentes religiosos que se dividen en dos bandos: quienes critican su comportamiento desafiante y la anatematizan –los más-, y quienes la apoyan y comparten su exégesis igualitaria del Corán y sus reivindicaciones feministas -los menos-.

En agosto de 1994 pronunció un sermón sobre “El islam como compromiso de entrega” en la mezquita principal de Claremond, de Ciudad de Cabo (Sudáfrica). En marzo de 2005 dirigió la plegaria en una asamblea de musulmanes y musulmanas en Nueva York. Las mezquitas de la localidad le negaron la entrada para dicha oración, que se celebró en un local de la catedral episcopaliana de San Juan el Divino. Con dicha práctica estaba desafiando a la autoridad patriarcal musulmana, que se considera con el monopolio de lo sagrado. A ella acudieron en torno a cien musulmanes y musulmanas, bajo protección policial en el exterior del templo para evitar incidentes causados por musulmanes integristas que protestaban por dicho acto.

Durante la plegaria dijo que el tema de la igualdad de género es muy importante para el islam. Por desgracia, los musulmanes han hecho una interpretación muy restrictiva de la Historia y han caminado hacia atrás. Con esta plegaria, nos estamos moviendo hacia delante. Este acto solidario es un símbolo de las posibilidades del islam”. Ese mismo año volvió a dirigir la oración en una asamblea mixta en Barcelona durante la celebración del I Congreso de Feminismo Islámico.

Las reacciones de los ulemas no se hicieron esperar. El Sheik Yusef al-Qaradawi, de Qatar, dictó una fatwa en contra de la actuación de Wadud apelando al cuerpo de la mujer, “cuyo físico, naturalmente, constituye una provocación a los instintos de los hombres”. En ella condenaba a Amina por anti-islámica y herética y a los participantes en la oración por cómplices. Sabed Tantawi, de El Cairo, declaró inválida la plegaria mixta alegando que los hombres han de rezar con humildad y modestia, y nunca en presencia de una mujer.

 La respuesta del feminismo islámico no se hizo esperar: ni en el Corán ni en los hadices existe un solo texto que prohíba a las mujeres dirigir la oración en una congregación de hombres y de mujeres. Si una mujer está capacitada para pronunciar el sermón el viernes en la mezquita, ¿por qué no lo va a hacer? Si una mujer es elegida por la comunidad, ¿por qué no va a poder dirigir la oración comunitaria?

También hubo reacciones favorables por parte de intelectuales y académicos musulmanes, como el egipcio Gamal al-Banna, el pakistaní Javed Ahmad, que vieron en el gesto de Wadud un cambio revolucionario en el islam que contaba con el apoyo de las fuentes islámicas y que tendría repercusiones en todo el mundo.

 La respuesta del feminismo islámico no se hizo esperar: ni en el Corán ni en los hadices existe un solo texto que prohíba a las mujeres dirigir la oración en una congregación de hombres y de mujeres. Si una mujer está capacitada para pronunciar el sermón el viernes en la mezquita, ¿por qué no lo va a hacer? Si una mujer es elegida por la comunidad, ¿por qué no va a poder dirigir la oración comunitaria?

El gesto subversivo de Amina Wadud condujo a una reflexión en profundidad sobre el tema y al ulterior reconocimiento del imamato femenino en diferentes comunidades musulmanas de Sudáfrica, Norteamérica y Europa. El Centro Educativo Musulmán de Oxford (Inglaterra) organiza oraciones mixtas en las que predica una mujer imán. La red de mezquitas del Tawhid, creada en Estados Unidos por la Asociación de Musulmanes por los Valores Progresistas (MPV), fundada por la imán indonesia Anni Zonneveld, defiende un islam inclusivo a favor de la igualdad de género. La mezquita de Washington está dirigida por el imán gay Daayiee Abdullah. En noviembre de 2012 la Asociación de Musulmanes Progresistas de Francia (MPF) creó la primera mezquita inclusiva, vinculada a la citada red norteamericana de Musulmanes por los Valores Progresistas, que celebran la oración del viernes sin ningún tipo de discriminación, ni de género, ni de orientación sexual, ni de etnia.

  Amina Wadud cree que ha terminado la era del patriarcado. Tenemos que evolucionar, afirma, “hacia otro modelo más tolerante y cooperativo, porque no solo está en juego el futuro del islam sino el futuro mismo del planeta. Para que nuestras familias, comunidades y naciones avancen, más y más mujeres deben llegar a las áreas del progreso”. En defensa del nuevo modelo igualitario y cooperativo cita el Corán, ya que en él “se sostiene que los hombres y las mujeres han sido creados en igualdad”. A su juicio se han desvirtuado los principios del Profeta, quien no reconocería su Ciudad de la Iluminación en ninguna comunidad musulmana de hoy. Se ha producido un “desplazamiento funcional” del islam para ajustarlo al dominio de los varones. ¡Justamente el movimiento contrario a lo sucedido en los orígenes de la religión musulmana, como ella demuestra fundadamente!

Lectura feminista del Corán

1EMP8Qj6_400x400Las investigaciones de la teóloga musulmana se orientan a recuperar la voz de las mujeres en el Corán y su palabra como comentaristas del texto, con el doble objetivo de desafiar la tendencia intelectual del islam que margina la voz femenina en el texto sagrado y en su interpretación, y de ampliar las posibilidades de comprensión entre los mismos musulmanes y musulmanas. Wadud parte de un hecho incuestionable: la voz de las mujeres ha sido silenciada en el texto coránico por sus intérpretes y ha estado ausente del legado intelectual del islam. Solo los varones se han considerado personas con plenos derechos en presencia de Dios y como guías de las mujeres, mientras que estas no son más que meras extensiones de los hombres.

Más aún, dicho silenciamiento es entendido por los propios pensadores musulmanes como parte de un decreto divino y de la voluntad de Dios. Las propias mujeres han aceptación de buen grado y sin rechistar esta situación de marginalidad durante siglos, aun cuando se hayan visto obligadas a negar la igualdad en su condición humana y a dar por buena su exclusión del texto coránico. A este silenciamiento cabe añadir otro elemento igualmente negativo para el islam: a excepción de los tres o cuatro últimos decenios, apenas se ha producido ninguna exégesis sustancial del Corán que haya sido elaborada por mujeres.

Sin embargo, constata Wadud, la voz de las mujeres está incluida en el Corán y presta una contribución fundamental a la hora de comentarlo e interpretarlo. Y la búsqueda de dicha voz incluye a la persona con género, la mujer: “La voz femenina en el Corán es la voz de Alá, y Él no es mujer, ni es femenino. Ella tampoco es un hombre, ni siquiera es masculina. Tanto la voz masculina como la voz femenina son la empresa divina de darse a conocer a través del texto”. 

Otra cosa es el legado patriarcal intelectual –o mejor, anti-intelectual- del islam, que privilegia, ciertamente, la voz, las cualidades y los atributos masculinos de Dios relacionados con el poder e incluso con la violencia, cuando son más importantes otras cualidades y otros atributos, como se pone de manifiesto en los 99 nombre más bellos de  Dios en el Corán: el vivificador, el misericordioso, el benéfico, el generoso, el tierno, el agradecido, el confidente, el protector, el paciente, el indulgente, el equitativo, etc.

Amina cree necesario enfatizar hoy la voz femenina para lograr el equilibrio. Durante los catorce siglos del islam fueron los hombres casi en exclusiva quienes escribieron tratados de exégesis, considerados autoritativos y definitivos.

Al silenciar la voz femenina del texto, el ethos islámico limitó la riqueza de este, lo que constituye, a su juicio, una injusticia contra el autor divino del texto y contra quienes buscan orientación moral en él. Para ampliar el horizonte moral del texto es necesario eliminar la autoridad interpretativa única de los varones, recuperar la voz femenina dentro del Corán y fomentar el desarrollo de comentarios feministas. “A la voz femenina no solo hay que darle plena expresión, sino que incluso habrá que darle algunas veces la primacía”, afirma Amina.

Otro argumento coránico al que apela la teóloga musulmana para defender la igualdad de los hombres y de las mujeres en el texto sagrado es la idea de dualidad de todo lo creado. Hombres y mujeres poseen igual significación como parte de la dualidad de la creación, y a ninguno se le puede atribuir un valor superior.Cualquiera sea su orientación, todos los exegetas coránicos coinciden en que el Corán establece y defiende la justicia absoluta de Dios como atributo divino, que debe traducirse en la práctica de la justicia en las relaciones sociales y económicas.

Cabe destacar a este respecto la hermenéutica de la justicia social que Amina hace del Corán articulando las categorías de etnia, clase social y género.

Sin embargo, en la práctica el principio de equidad se incumple al reconocer derechos absolutos a los hombres y derechos relativos a las mujeres. Amina Wadud constata tal incumplimiento en el diferente valor que los comentaristas varones conceden a la voz masculina y femenina de Dios. Relacionan la voz masculina con la autonomía, la jerarquía, el dominio, la acción, la autoridad, el control, y la voz femenina con la crianza, la reciprocidad, la síntesis y la receptividad. En este caso, la justicia divina resulta inequitativa y discriminatoria en perjuicio de la mujer. Para revertir tal inequidad es necesario reconocer el mismo valor a ambas voces.

Wadud observa con preocupación cómo en el imaginario colectivo, tanto dentro como fuera del islam, está muy arraigada la idea estática de un islam conservador, que no admite cambios. Para superar esta imagen cree necesario distinguir entre cultura musulmana, textos islámicos y ley islámica, y volver al Corán donde se encuentran los elementos para quebrar la concepción estática sobre la religión musulmana y su confinamiento en un sistema rígido e inmutable. Y, a partir de ahí, inicia una hermenéutica inclusiva de género que descubre que las mujeres son sujetos morales que mantienen una relación directa con Dios.

En esa dirección va su obra Inside the Gender Yihad: Women’s Reform in Islam (Oneworl Publications, 2006), donde propone una Yihad (lucha no violenta) de las mujeres por la justicia y la inclusión de género dentro de la comunidad islámica global. Aborda algunos de los principales problemas a los que se enfrentan las mujeres musulmanas hoy como la sexualidad, el liderazgo, la educación y el estatus social. Lo que se propone es cambiar el estatus de las mujeres dentro del islam, tarea realmente revolucionaria que Amina Wadud considera urgente.

Esta idea es desarrollada y profundizada en el libro homenaje dedicado al estudio de su vida y su pensamiento con motivo de su sesenta cumpleaños: A Jihad for Justice. Honoring the Work and Life of Amina Wadud, editado por Kacia Ali, Juliana Hammer y Laura Silvers (48HrBooks, 2012), que se abre con el siguiente texto de Amina: “Escucha nuestra canción, y cuando las palabras sean familiares, sigue cantando; para los nuestros el silencio ha sido demasiadas veces el que ha sustentado y alimentado nuestros principios”.

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La cara feminista de Santa Teresa

Sábado, 15 de octubre de 2022

poster-mediano-11Recuperamos este texto que ya publicamos al comienzo del V Centenario de su nacimiento…

El V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús muestra la imagen más revolucionaria de la fundadora de las carmelitas descalzas.

“El mundo nos tiene acorraladas”, escribió Santa Teresa de Jesús refiriéndose a las mujeres

Ana Flotats

Santa Teresa de Jesús fue probablemente la primera mujer feminista de la Iglesia Católica. En pleno siglo XVI, la fundadora de las carmelitas descalzas se despachó en diversos libros contra la desigualdad que observaba en las decisiones de la jerarquía eclesiástica. “El mundo nos tiene acorraladas”, “aunque las mujeres no somos buenas para consejo, alguna vez acertamos” o “no son tiempos de desechar ánimos fuertes, aunque sean de mujeres” son algunas de las afirmaciones que esta religiosa, doctora de la Iglesia Católica, dejó escritas en un momento en que las mujeres eran prácticamente invisibles, tanto en esta religión como en la sociedad civil.

Santa Teresa fue una mujer libre, independiente y con una fuerte determinación para emprender grandes reformas. Pero esa no es la imagen que se tiene de ella. Ni siquiera la serie que protagonizó Concha Velasco en los ochenta mostró, según los expertos, la verdadera cara de Teresa de Ávila. El V Centenario del nacimiento de Santa Teresa Jesús, que se conmemora a partir del año que viene, busca precisamente actualizar su figura. “Teresa apostó por la mujer en su condición de dignidad, para ser oída y no sólo oyente“, explica a Público Máximo Herraiz, ex vicario general, doctor en Teología y uno de los mayores expertos en el estudio de Teresa como mujer y escritora.

De hecho, precisamente para que su voz fuera escuchada, en el libro Camino de perfección la religiosa critica a los inquisidores por prohibir libros y, a su vez, a los sacerdotes que lo toleran, a quienes llama “falsos profetas” y “medios letrados”. En este texto dedicado a 12 mujeres que inician la fundación del nuevo Carmelo —llevado a cabo por Teresa—, la religiosa escribe: “No son tiempos de creer a todos, sino a los que viereis van conforme a la vida de Cristo” (…)”. Y exhorta a sus hermanas: “No hagan caso de la opinión del vulgo [el gremio sacerdotal].

Santa Teresa no quiere que ningún hombre ejerza de superior en los conventos. “Desea que las monjas sean independientes, autónomas, y de hecho, acaban eligiendo a sus superioras cada tres años, lo que supone una auténtica revolución“, insiste Herraiz. Después de la primera asamblea electiva y legislativa de los carmelitas, en marzo de 1581, Teresa insta a sus comunidades de carmelitas a que envíen su opinión sobre las constituciones que quieren y ella escribe: En nuestras cosas no hay que dar parte a los frailes”.

Santa Teresa quiere que sus monjas intervengan activamente en la elaboración de sus leyes. La clausura, explica Herraiz, “no es para que no puedan salir, sino para que nadie entre a gobernarlas”. “Esto es lo que temen mis monjas: que han de venir prelados pesados que las abrumen mucho”, escribe. La religiosa acusa a los sacerdotes de “malos cristianos” y “negros devotos” que “destruyen los conventos femeninos” por prohibir libros a las mujeres.

De hecho, sus obras fueron ampliamente censuradas y en 1559, cuando se publica el Índice de libros prohibidos del inquisidor Fernando de Valdés, los inquisidores —siguiendo sus instrucciones— desvalijan la pequeña biblioteca que Santa Teresa tenía en el monasterio de la Encarnación. La Inquisición mandó requisar su obra El libro de la Vida, pero Santa Teresa se quedó con una copia del manuscrito. “No se paró ni ante la Inquisición”, remarca Herraiz, “y se enfrentó también al arzobispo de Toledo y al de Burgos“.

Como dice el director del Centro Internacional de Estudios Teresianos de Ávila y vicepresidente de la Fundación V Centenario, Javier Sancho, “la fe cristiana ayudó a Santa Teresa a ser más mujer”. La religiosa, que creó 17 convenios en España y dos colegios para la formación de las niñas, defendió siempre su dignidad como mujer. Herraiz recuerda una anécdota: “Un día que Teresa fue a visitar las obras del primer monasterio, en Ávila, un albañil dijo a un compañero al ver pasar a Teresa: “¡Qué lástima, una mujer tan guapa y que sea monja!“. Teresa lo oyó, volvió sobre sus pasos y le dijo al piropeador: “A ti te da igual porque nunca me hubiera casado contigo”.

Parte de los pensamientos de Teresa de Jesús, además, pueden leerse ahora en el libro Estudios Teresianos. Autógrafos de Santa Teresa de Jesús en Europa y América, que supone una fotografía global de la existencia de las 500 cartas recuperadas en España, Italia, Portugal y América Latina. Sus autores, Tomás Álvarez y Rafael Pascual, han tardado cinco años en publicar esta obra, dadas las dificultades por encontrar a los depositarios de las cartas.

Fuente Público

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José Arregi: Algunas preguntas sobre “el camino femenino”

Jueves, 13 de octubre de 2022

puede-apoyar-mujeres-legitimos-derechos_2212888692_14404452_660x371De su blog Umbrales de luz:

Galo Martínez de la Pera prosigue su solitaria reflexión sobre la comunidad, la construcción de la ciudadanía y de la cultura vasca, el feminismo, el futuro de la humanidad y del humanismo. Lo hace con densidad y brillantez. Acaba de publicar Emearen bidea supergizakiaren aroan (“El camino femenino en la era del superhombre”) (Alberdania 2022), escrito con excelente estilo: profundo y ágil, lleno de destellos, y minuciosamente tejido de principio a fin.

El autor es bien consciente del rumbo que lleva el mundo actual y de los graves peligros que se ciernen sobre él. Y, sin conformismo ni desesperación, hace sonar las alarmas sobre las terribles heridas que vivimos la humanidad y cada pueblo, los pueblos disminuidos y privados de su ser, los seres humanos disminuidos y privados de dignidad, y sobre el futuro aún más desolador que podemos construir. Es de agradecer su esfuerzo, y en lo fundamental coincido con él. Pero, entre las luces, encuentro también enredos. Me referiré a cinco cuestiones principales que me surgen.

1. ¿El superhombre de Nietzsche es inhumano? El término superhombre nos lleva a Nietzsche, pensador genial y profético. Hace 150 años que, en Así habló Zaratustra, anunció la llegada del superhombre. En el camino hacia su ser pleno, dice, el espíritu humano atraviesa tres metamorfosis: se convierte primero en camello, luego en león, luego en niño. El camello cargado, encorvado y sumiso, debe convertirse en león libre: mostrar sus dientes agudos, sacudirse de encima las leyes y cargas que le han impuesto todos los poderes opresores, entre ellos las religiones, y especialmente el cristianismo. Decir NO, ser libre. Ahora bien, para poder acceder a su pleno poder, el león poderoso debe convertirse en niño que juega, inocente y creativo. Decir SÍ a todo su potencial, ser niño.

¡Niño! Galo Martínez, sin embargo, siguiendo los tópicos difundidos por la filosofía conservadora y los teólogos, emplea la palabra superhombre como símbolo del deseo de poder caprichoso, nihilista e ilimitado. Hitler sería su encarnación. O Stalin. Cualquier dictador. Y en este siglo XXI, más concretamente, lo sería esa especie transhumana que, gracias a la biotecnología y la infotecnología, quisieran crear Facebook, Amazon, Google…, una máquina inhumana que convertiría al ser humano en dios, en un ser transhumano que vencerá para siempre la enfermedad y la muerte, en un cruel dictador absoluto que, dotado de conciencia y libertad sin piedad, someterá a esta humanidad normal que padece enfermedad y muerte. La pesadilla de Aldoux Huxley. El suicidio del ser humano y, en definitiva, la ruina de todos.

Estoy plenamente de acuerdo en que la creación de ese monstruo tenebroso es el peligro más grave al que se enfrenta la humanidad. Pero pregunto: ¿el superhombre que Galo Martínez entiende en el sentido más negativo tiene algo que ver con el de Nietzsche? No en mi opinión. En efecto, Nietzsche proclamó el superhombre en el sentido más positivo, como la potencialidad más alta de que está dotado el género humano: la conciencia en comunión, la libertad solidaria, la bondad feliz. Un superhombre niño. Y creo –¿ingenuamente?– que el ser humano puede dar para bien el paso evolutivo más grande que jamás haya dado, es decir, puede desarrollar las capacidades humanas físicas, mentales y espirituales mucho más allá de las del ser humano presente, gracias a las ciencias, la política, la educación y el ejercicio de la espiritualidad. No lo logrará solo con la ciencia, claro está, pero tampoco sin la ciencia. Me parece, pues, injusto decir, como dice Galo, que los científicos están aliado con los poderes financieros totalitarios para eliminar de la tierra la solidaridad y la compasión.

2. Harari, ¿profeta del superhombre inhumano? Más injusta aún me parecen las descalificaciones que lanza contra Yuval Noah Harari, el joven historiador y pensador israelí. El libro abre con estas palabras sobre él: “Un joven sionista que soporta y acepta de buen corazón todas las necesidades y cargas que impone su Estado” (p. 13). ¿Ignora acaso que Harari es uno de los críticos más destacados y comprometidos contra la ley estatal que discrimina a los ciudadanos árabes de Israel, y que por ello se ganó la enemistad de Netanyahu? Galo le acusa de “legitimar y justificar el nazismo” (55), de querer destruir la democracia y los derechos humanos (19), de “creer ciegamente en los milagros de la ciencia y la tecnología” (36), de prometer que “gracias a la ciencia el ser humano se convertirá en dios” (56), de afirmar que “los derechos humanos y la democracia son el fruto más venenoso de la religión monoteísta” (61), de “mediar entre la ciencia y los poderes fácticos” (33). “A Harari solo le importa la clase gobernante, pues a ella es a quien quiere vender su proyecto” (59), dice, y se pregunta “si el superhombre de Harari no es neonazi” (60). Califica sus análisis históricos como “necedades” (24), y lo llama “buen vendedor”, “titiritero farsante” (35) y “analfabeto científico” (55). En resumen: “es evidente que el superhombre de Harari trae el totalitarismo bajo el brazo” (63).

He leído con atención más de 1500 páginas de Harari, y lo que está claro es para mí que Galo Martínez no ha entendido al escritor israelí. Porque éste no defiende al superhombre tecnológico todopoderoso Homo deus. En absoluto. Se limita a describir el monstruo (robot o ciborg) inmortal y totalitario que pueden crear las élites económico-militares, valiéndose de la infotecnología y la biotecnología; y nos advierte sobre el mayor desafío del siglo XXI, sobre el grave peligro de que se produzca el desastre más apocalíptico que jamás se ha producido en los 3 millones de años que lleva el género humano: que el monstruo que estamos alimentando convierta a la mayoría de los seres humanos en una masa inútil… Harari nos llama a abrir los ojos ante todos los proyectos totalitarios y a actuar con responsabilidad. La lectura de Galo Martínez me deja estupefacto.

3. ¿La ciencia y los médicos siervos del superhombre? La pandemia del COVID-19, con toda la red que el sistema capitalista financiero ha construido en torno a ella, nos ha enseñado inexplicablemente, dice Galo Martínez, “la verdadera cara del superhombre de Harari”(65), su naturaleza y su conducta totalitaria. La pandemia ha permitido poner por obra “el totalitarismo sanitario” (80), valiéndose del arma del miedo. “El poder y la ciencia se han unido y vuelto idénticos” (70) para sembrar el terror en todas direcciones, para controlarlo todo, para el lucro de los vencedores. “Han convertido nuestros hogares y cuerpos en nuestras cárceles” (85). Y “la respuesta a todos nuestros miedos tiene un nombre: vacuna” (82). ¿De quién dependen y al servicio de quién están los fármacos que nos recetan los médicos, “la entera ciencia objetiva de la salud?” (77). “Depende, por supuesto, del gigante de la industria farmacéutica” (67-68); en definitiva, “depende de los beneficios del capitalismo financiero (68). ¿Y por qué no diríamos lo mismo de todos los carteros, bomberos, profesores, periodistas y… escritores? Las verdades generales se convierten a menudo en mentiras concretas.

Me resultan especialmente duras las barbaridades que vierte sobre quienes han sido los héroes de la pandemia, los sanitarios. “La estrategia antiterrorista y la antiviral –dice– son complementarias” (80), al igual que “la policía y el ejército sanitario” (80), “el rebaño sanitario” y “el rebaño antiterrorista” (78), “La policía antiterrorista y la policía epidemiológica”; son “dos tipos de policía” (84) “que forman parte de una red represiva”. Y sentencia: “La mayoría de los médicos se muestran casi unánimemente a favor de esta estrategia totalitaria” (81). La memoria me lleva a los miles y miles de médicos/as, enfermeras/os y a todo el personal sanitario que han arriesgado o dado su suya para salvar la nuestra. Que nos perdonen todos ellos.

4. ¿Revolución cultural sin política?Comparto la “política negativa” que propone Galo Martínez, a saber, el rechazo de la política del superhombre, basada en el poder y la ganancia, la violencia y la competencia, y el rechazo del Estado autoritario que vertebra dicha política. Concuerdo en que debemos llevar a cabo una revolución cultural, redescubriendo las fuentes vitales originarias del lenguaje, recuperando el alma y el uso de la lengua, respirando el espíritu de los mitos, los ritos, las fiestas, la música y la tierra. Concuerdo también, si lo entiendo bien, en que “la independencia lingüístico-cultural es lo que necesitamos” y “no la independencia político-económica burguesa” (100-113), porque la tierra no pertenece a nadie y la economía, para ser humana, ha de ser solidaria.

De acuerdo. Pero ¿acaso no se trata en todo ello de criterios políticos? Me parece más que discutible la oposición entre revolución cultural y revolución política, y la afirmación de que “la revolución se sitúa fuera del ámbito político” (220) o de que “la verdadera comunidad no puede constituirse mediante la política” (220). ¿Podrá constituirse acaso sin política? “No hay democracia revolucionaria, ni Estado democrático» (95), dice rotundamente –y con razón–, pero la renuncia a la política por el hecho de que la plena democracia no existe es lo que le conviene a la dictadura del superhombre inhumano. ¿Cómo quieres, Galo, llevar a cabo la “política negativa” que propugnas sin practicar algún tipo de política positiva? ¿Cómo quieres construir y asegurar una sociedad comunitaria, comunidades de resistencia revolucionarias y hospitalarias, pegadas a la tierra y no propietarias de la tierra sin hacer política, y sin tratar de imaginar y organizar alguna forma– distinta, nueva– de Estado? ¿Cómo hacer posible una conciencia humana más amplia, la sensibilidad, la cercanía, la compasión, la infancia adulta…, sin promover instituciones más humanas (políticas, quiérase o no), sin organizar la investigación científica, la educación, los servicios sanitarios o el transporte? Es imprescindible decir NO; también lo es decir SI.

5. ¿Dónde quedan los varones en el camino femenino? Para avanzar, Galo Martínez propone “el camino femenino”. También aquí concuerdo con aquello que creo entender: que necesitamos la igualdad de género, la comunidad de seres humanos vulnerables y mortales, de carne y hueso, la revolución de la compasión. Pero algunas afirmaciones me confunden. Por ejemplo, que “la vida es de por sí femenina” (222), que “se debe reconocer la prioridad de lo femenino” (223), que “solo el movimiento feminista ocupa el lugar originario de la revolución” (245), etc. No entiendo exactamente por qué reivindica “la religión de la mujer” y por qué sitúa la atención, la fiesta, la música, la danza, la compasión, la sonrisa infantil o la lógica de la vida (243), así como “la fiesta de los vascos” (247) en el camino femenino. ¿Solo en el femenino, no también en el masculino? ¿O más en el camino femenino que en el masculino? No puedo pensar que la vía revolucionaria que propone Galo Martínez consista en sustituir la sumisión al varón por la sumisión a la mujer. O es confuso mi entendimiento o es confuso su lenguaje.

¿El camino habrá de ser o masculino o femenino?  No, sino más bien femenino y masculino, todas las orientaciones sexuales e identidades de género, compañeras de camino, sin subordinación ni fronteras, pues el camino de cada una/o es también el camino de todos los demás. Porque nadie ni nada es sin el otro, sin todos los demás. En todos los átomos del mundo se complementan el polo positivo del protón y el negativo del electrón, y ambos originan la danza creadora del universo.

Aizarna, 12 de septiembre de 2022

 

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“La ‘agenda queer’ no existe, es el miedo a la diversidad”, por Mariano Beltrán

Jueves, 18 de agosto de 2022

gtgoH1P2Orgullo 2022. Europa Press News via Getty Images

Un interesante y necesario artículo que publicamos con la autorización de su autor, al que agradecemos vivamente su generosidad

Desde un tiempo a esta parte, el feminismo cultural y la extrema derecha han acuñado un nuevo término.

“La pinza entre la extrema derecha y el feminismo cultural empieza a ser asfixiante”

El lenguaje configura los parámetros con los que interpretamos nuestro universo, nuestra realidad. Cuando pretendemos deformar o reformar la realidad, el lenguaje se convierte entonces en la principal herramienta para dicha empresa: el lenguaje penetra en nuestro proceder, modela nuestras atribuciones, limita o expande nuestras expectativas.

Desde un tiempo a esta parte, el feminismo cultural y la extrema derecha han acuñado un nuevo término: agenda queer. Un término que recuerda a la infamia de ‘ideología de género’: el primero pretende señalar al colectivo LGTBI (y no solo) como enemigo del feminismo, el segundo pretende señalar la lucha feminista como perniciosa para la sociedad. Ambos términos pretenden presentarnos una realidad quimérica y problemática que debemos combatir; por eso se hace necesario señalar estos intentos de deformación de la realidad como falaces y peligrosos para los cuerpos y las vidas de las personas a las que señala.

Para el feminismo cultural, la supuesta agenda queer defiende los siguientes postulados, sin matices y en bloque: trabajo sexual, gestación por sustitución, pornografía, identidades trans. La fascinación que tienen los dogmas por asumir que los de enfrente defienden otro dogma nunca dejará de sorprenderme. Conozco a personas que defienden la despenalización del trabajo sexual pero no apoyan la gestación por sustitución —y al contrario—; conozco a personas con diferentes puntos de vista sobre la hormonación en —menores— trans, y conozco a personas con diferentes enfoques sobre pornografía, BDSM y tantas otras cosas. Y todas ellas entrarían dentro del paraguas de personas queer —que diría el feminismo cultural—.

Agenda queer es un intento —poco elaborado— de señalar los cuerpos y las vidas de las personas LGTBI (y no solo) como enemigas del feminismo. El primer paso para deshumanizar esas vidas es insinuar que tienen un plan, una agenda oculta con la que pretenden reforzar, en este caso, al patriarcado. Teorías de la conspiración aparte, ¿alguien nota como la historia de la infamia a lo largo de los tiempos utiliza idénticas herramientas? Señalar como sospechosos y enemigos de ‘lo ético’ a uno —o varios— grupos humanos, homogeneizando su pensamiento o los repetidos intentos de ridiculización —¿nos acordamos de la frase de Alicia Miyares de “digo que las mujeres trans son tíos porque son tíos” y las risas subsiguientes en la Escuela Rosario Acuña?— son estrategias que la historia de la infamia aplica con diligencia para finalmente, ejercer sobre esos grupos violencia verbal y/o física explícita.

A veces, el feminismo cultural señala lo queer como un invento neoliberal que sirve a los intereses del patriarcado, otras veces dicen que lo queer es una identidad, otras que el queerismo es una ideología contraria al feminismo. No consiguen acertar en su diagnóstico: a veces es identidad, otras es ideología, otras es una pata accesoria del patriarcado, otras es el elemento que más desestabiliza la lucha feminista. Múltiples intentos para opacar el verdadero diagnóstico: les molesta el disenso, los cuerpos no normativos, las vidas que no encajan en su cosmovisión de ‘lo-que-debería-ser-el-sexo’. Y pretenden imponer esa ‘agenda del feminismo cultural’ utilizando las herramientas del amo: la violencia, el señalamiento y la ridiculización.

No me cansaré de repetir que todas las vidas importan y que las estrategias de señalamiento, ridiculización y censura en los debates no son estrategias feministas, más bien al contrario, son las herramientas clásicas que el androcentrismo ha utilizado para reforzarse a lo largo de la historia. Si para defender tus posiciones necesitas aplastar las vidas de otras y tus alianzas se tejen con la extrema derecha, revisa tu marco teórico.

A modo de conclusión, algunas píldoras sobre epistemología popular: Los Reyes (o Santa Claus) no existen, son los padres; la ideología de género no existe, es la ultraderecha y la ‘agenda queer’ no existe, es el miedo a la diversidad.

Mariano Beltrán es Doctorando en Psicología y activista por los Derechos Humanos.

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Qué hay detrás de la prohibición del uso del lenguaje inclusivo en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires

Jueves, 16 de junio de 2022

132CCCC0-D1D0-4494-9625-1DF15E77EE9ELa prohibición se extiende a los contenidos que llegan a las aulas. Repudios desde distintos sectores.

 BUENOS AIRES, Argentina. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires prohibió el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas mediante una resolución. La prohibición no sólo incluye el uso en las aulas, sino también el material producido para fines educativos que contemplen el uso del lenguaje inclusivo.

La decisión de la ministra de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue comunicada en la Circular 4/2022 el Ministerio de Educación porteño. Allí se ordenó a les docentes desarrollar las actividades de enseñanza y realizar las comunicaciones institucionales “de conformidad con las reglas del idioma español, sus normas gramaticales y los lineamientos oficiales para su enseñanza”.

La medida, según se aclara en la resolución, “aplica únicamente a los contenidos que dictan los/as docentes en clase, al material que se le entrega a los/as estudiantes y a documentos oficiales de los establecimientos educativos”.

Una excusa para discriminar

Desde el Ministerio afirmaron que esta decisión se tomó luego de los resultados en Lengua obtenidos por los estudiantes en las evaluaciones realizadas tras la pandemia.

En conferencia de prensa tanto la ministra Acuña como el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos, Horacio Rodríguez Larreta defendieron la prohibición. “A partir de ahora, los docentes en la ciudad de Buenos Aires tienen que respetar las reglas del idioma español. Tanto cuando están frente al aula como cuando se dirigen a sus familiares. En la escuela hay que respetar el idioma español”, dijo Rodríguez Larreta.

Por su parte, la ministra de Educación, Soledad Acuña, aclaró. “No estamos persiguiendo ni es una caza de bruja; queremos enseñar mejor para que los chicos aprendan. No les pedimos permiso a los sindicalistas, tomamos decisiones sobre evidencias y consultando a especialistas”.

El Ministerio de Educación de la Nación, Jaime Perczyk criticó la disposición. “Hay que mejorar la educación, pero eso no se hace prohibiendo el lenguaje inclusivo”.

También la ministra de las Mujeres, Género y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta se pronunció al respecto. «Las escuelas deben ser ámbitos inclusivos y democráticos que respeten la libertad y la diversidad. Nada bueno se aprende de una prohibición», afirmó.

En la actualidad, son más de veinte las instituciones académicas que aprobaron el uso del lenguaje educativo.

“Es un retroceso muy profundo”

En 2021, la diputada nacional Mónica Macha, que preside la Comisión de Mujeres y Diversidad, presentó un proyecto de ley para el ejercicio del derecho a la utilización del lenguaje inclusivo de género ante el Congreso.

Ese proyecto fue una respuesta a otro que habían presentado las abogadas las abogadas Patricia Alejandra Paternesi y Cynthia Roxana Ginni para prohibir el uso del lenguaje inclusivo. Esa presentación fue patrocinada por dos legisladores que pertenecen a Juntos por el Cambio, el partido que gobierna hoy la Ciudad de Buenos Aires.

“La definición de Soledad Acuña, ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, es un hecho político antidemocrático y excluyente. Negadora de la ley, identidad de género y más. Si hay algo que tiene la escuela es ser un lugar de transmisión de saberes, de experiencias, de un posicionamiento histórico”, expresó a Agencia Presentes la diputada Mónica Macha.

“Prohibir el lenguaje inclusivo significa que haya muches niñes que cuando necesiten ser nombrades tengan más dificultades. Eso tiene impacto directo en la construcción subjetiva de las niñeces. Me parece muy grave», destacó. “Es, políticamente, un guiño para los sectores de ultraderecha».

El lenguaje inclusivo es para periodistas y políticos que trabajan en la construcción de los discursos de odio uno de los blancos de ataque permanente. “Para la población en general es un retroceso muy profundo y que va a contramano de todo un proceso político, cultural, histórico, que va a favor de la de la posibilidad de la inclusión”.

La experiencia en las aulas

Sol Fantín es licenciada en Letras, docente de primaria y además dicta clases de Educación Sexual Integral para profesores. Para ella, esta decisión se trata de una medida intimidante y persecutoria.

“Nos pone en la situación de tener que vulnerar derechos de algunos de nuestros estudiantes, colegas y de otros miembros de la comunidad, por ejemplo, miembros de nuestras familias, las familias de los estudiantes».

El fundamento de esta prohibición, afirma la licenciada, no tienen sustento. “Genera confusión sobre la naturaleza de la lengua y su enseñanza para los docentes que no sean especialistas o no vengan del área de lingüística y de la lengua. El gobierno de la Ciudad dice sin ningún fundamento lingüístico ni didáctico que el lenguaje inclusivo daña el aprendizaje de la lengua”.

Y aporta, «la lengua castellana admite ampliar su rango de género, lo admite morfológicamente y no se daña a la comprensión. El fundamento de esta decisión es un fundamento político de política lingüística. Están difundiendo una información que es falsa en términos lingüísticos».

Lo que no se puede prohibir

Francia y Uruguay también intentan y presentan reformas y prohibiciones para impedir el uso del lenguaje inclusivo.

“La resistencia al lenguaje inclusivo tiene que ver con el no reconocimiento de las academias de lengua a este lenguaje, que son quienes rigen las normas. Esa falta de reconocimiento genera incertidumbre, sin embargo, de a poco se está instalando el uso por parte de la población en su mayoría menor a 35 años”, explica a Presentes, desde Uruguay, Inés Garbarino traductora y profesora de idioma francés.

En 1990, en Francia comenzó una reforma ortográfica que se comenzó a aplicar en 2016. Consistió en simplificar ciertas reglas ortográficas para facilitar el aprendizaje. “Se logró hacer esta reforma, pero hubo muchas resistencias. La lengua es un bastión donde se amparan muchos conservadurismos, por eso hay tantas resistencias”, afirma. “Hay que tener en cuenta que la lengua es un organismo vivo por lo que probablemente el lenguaje inclusivo tarde o temprano se convierta en norma”.

Con respecto a la justificación del gobierno de la Ciudad, Inés Garbarino afirma. “Puede tener una base en la definición de la alfabetización en quienes están comenzando a tener noción de la escritura, porque se necesitan normas. Se entendería en ese caso, pero, de todos modos, hay un docente que puede hablar y explicar cuál es el fenómeno en proceso. Y que ese fenómeno existe. El lenguaje inclusivo no se puede prohibir, porque si se instala en el uso no se puede frenar. No se puede frenar un fenómeno lingüístico”.

Una prohibición inaplicable

Desde la secretaría académica del Bachillerato Popular Travesti Trans Mocha Celis, Manu Mireles, afirma,en el Mocha Celis es inaplicable esta resolución por distintos motivos. Pero el principal es que en esta escuela hay personas que además usan pronombres neutros y usan la ‘e’ para expresar diversidad. Esta medida expulsiva es inaceptable en el contexto de esta institución por todo lo que genera en las vivencias del sistema educativo”.

«Para mí la nueva resolución es un acto que claramente viola los derechos y la avanzada de garantía de derechos que hoy tenemos en la Argentina”. Entre los puntos que destaca Mireles afirma que se esta prohibición reproduce matrices de violencias que, a su vez, generan una gran exclusión en la educación.

“La Ciudad de Buenos Aires expulsó sistemáticamente las personas travestis y trans. Particularmente con la falta de información a los equipos docentes y la falta de implementación de una educación sexual integral. Me parece inaceptable que a 16 años de la aprobación de la ESI no se aplique y que, el año pasado cuando lo valoramos, vimos que hay una aplicación de sólo el 40% a nivel federal”.

“En el Mocha Celis entendemos que el lenguaje es una construcción colectiva. Nuestro trabajo que hacemos es fruto de la militancia de los colectivos travesti trans que vamos a seguir profundizando. Tenemos evidencias suficientes de la necesidad el sistema educativo formal de replantearse y repensarse para garantizar derechos”

Violencia y discriminación

Mireles observa que esta resolución viene de la mano de una serie de discursos y situaciones de violencia que se repitieron en el último tiempo y que la prohibición aporta a esa violencia.

Una medida como esta anula la vivencia de identidad y la posibilidad que tenemos de seguir avanzando a todas aquellas personas que formamos parte de la diversidad. Particularmente, que podamos tener ambientes seguros y libre de violencias y discriminación en nuestras escuelas”.

Y agrega, “esto sucede en el mes del orgullo haya este tipo de disposición. No es casual, hace semanas vandalizaron el bar H, luego el hotel Gondolín. Son situaciones que nos preocupan, para adelante seguirá pensar colectivamente acciones administrativas para que no avance esta medida”.

Los repudios

Organizaciones, sindicatos, referentes educativos y militantes repudiaron la decisión que comunicó el gobierno de la Ciudad.

“En pleno mes del #Orgullo, el gobierno de la Ciudad emite una “resolución” prohibiendo el uso del lenguaje inclusivo en aulas y comunicados oficiales. No solo está vulnerando la libre expresión de estudiantes, docentes y familias, sino también va en contra de las leyes de Identidad de Género y de Educación Sexual Integral”, expresa la editorial Chirimbote.

“Cada vez más estudiantes se identifican con un género diferente al asignado, o con ninguno, o están en transición. ¿Así se sanciona el derecho a ser y ser nombradxs como deseen? La propuesta pedagógica de la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, es censurar identidades, sobre todo, de infancias y adolescencias”.

También la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) repudió la resolución. “Lo que no se nombra no existe: Negar desde el lenguaje a las infancias y adolescencias trans y no binaries constituye un ataque al derecho a la identidad de todes y cada une, y a ser en un ambiente en el que la diversidad es respetada”.

En ese sentido, UTE amplió el concepto de esta prohibición en un contexto en que los discursos odiantes tienen lugar en los medios de comunicación. “Forma parte de la ofensiva de la derecha en la educación. El lenguaje es una construcción colectiva que está en permanente transformación y que construye realidades. Les docentes continuaremos construyendo una escuela pública e igualitaria para todes, reconociendo y abrazando amorosamente a todes y cada une de nuestres estudiantes”.

La legisladora e integrante de las comisiones de Educación y Mujeres, Géneros y Diversidades, Laura Velasco de la Ciudad, también se refirió a este tema. “Es una provocación. El gobierno porteño durante tantos años no aplicó con presupuesto ni programa específico la Educación Sexual Integral en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires. Si existen problemas de aprendizaje tienen que ver con la falta de presupuesto y de decisión política para generar una educación de calidad para todos, todas y todes”, aseguró Velasco, quien también es educadora, maestra y profesora en letras, y especialista en ESI.

10 de junio de 2022
Maby Sosa

Fuente Agencia Presentes

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

“Hablar en la Iglesia de lo que se habla en la sociedad “, por Consuelo Vélez

Sábado, 26 de febrero de 2022

Hablar-Iglesia-habla-sociedad_2420467930_15905906_660x371De su blog Fe y Vida:

En días pasados escuché hablar sobre Teorías de género en un conversatorio virtual auspiciado por instancias eclesiales oficiales. Me pareció muy positivo porque hace falta que se hable al interior de la Iglesia de los temas de los que se hablan en la sociedad. Por supuesto dentro de la Iglesia se habla de algunos temas, pero muchas veces, para condenarlos”, “levantar sospechas sobre ellos”, “alertar de sus peligros y de cómo atentan a la fe”, etc. Pero esta vez, fue una charla bastante abierta, acogiendo las reflexiones filosóficas sobre el tema y mostrando cómo hay diferentes teorías de género y muchas de ellas están en consonancia con el cristianismo.

Las teorías de género llevan muchas décadas siendo desarrolladas y permean, cada vez más, la academia y la vida social. Pero en las instancias eclesiales oficiales, muchos temas llegan tarde después de haberlos perseguido -a veces sin suficiente conocimiento-, pero que calan bastante en la comunidad eclesial. De hecho, en ese conversatorio, una de las personas que intervino manifestó que no estaba de acuerdo con lo dicho porque, como se había afirmado siempre, esas teorías eran totalmente contrarias a la fe. No había demasiado espacio para hablar por lo cual, no se sabe si más personas pensaban así. Algunas otras que hablaron, agradecieron el aporte porque ellas veían que la fe tenía que acoger las nuevas realidades.

Fijándonos en cómo las instancias eclesiales oficiales se aproximan a estas temáticas, podemos ver, por ejemplo, que en ese conversatorio casi todas las participantes eran mujeres, con lo cual, queda claro que el clero participa muy poco de esas reflexiones y, sin embargo, son quienes luego pontifican sobre el tema. Por otra parte, me parece que hay la tendencia a formular los temas con la palabranuevo”, como para liberarlos de lo negativo que la Iglesia ha afirmado que tiene esa temática. Por ejemplo, cuando se habla de feminismo, últimamente he escuchado en algunos sectores eclesiales que se acepta el nuevo feminismo. Creo que, con ese término “nuevo” se intenta “purificar” el feminismo que tanto se ha criticado o mostrar que no es que se esté cambiando de postura, sino que se asume de “otra manera”.

Desde mi punto de vista, estos esfuerzos por “purificar” los temas o por “apartarse” de la manera cómo se concibe en la sociedad cierta realidad, no tiene sentido. Es verdad que hay muchos feminismos, porque históricamente se ha ido tomando conciencia de distintas demandas y no todas las mujeres han coincidido en las mismas demandas al mismo tiempo. Pero lo fundamental del feminismo que es la reivindicación de los derechos de las mujeres -porque no los hemos tenido- no es un “nuevo feminismo” para que entre a la Iglesia, sino que es el feminismo en sí que, las instancias eclesiales oficiales han de acoger, si quieren caminar al ritmo de los tiempos, si quieren responder a los desafíos actuales.

Lo mismo podríamos decir de las teorías de género que, admitiendo diferencias como lo expuso la conferencista, en su esencia han develado los roles que se atribuyen a las personas en virtud de su sexo, haciendo que tanto varones como mujeres hayan sido limitados, condicionados, restringidos a un tipo de comportamientos –las mujeres son intuitivas, los varones son inteligentes; las mujeres son sentimentales, los varones no lloran, etc.-; pero aceptar dichas teorías no implica “purificarlas” o darles algún adjetivo que parezca que ahora sí pueden entrar en la reflexión eclesial.

Lógicamente las reflexiones y puesta en práctica de estos temas son mucho más complejas de lo expuesto aquí. Las teorías de género que trabajan los colectivos de diversidad sexual, hacen más planteamientos que es necesario estudiar para comprender y acompañar. Pero lo que quiero decir es que no vivimos en dos planos de realidad: lo que se vive en la sociedad y lo que una vez “supuestamente purificado”, admitimos en nuestra experiencia de fe. Por el contrario, si queremos ser una Iglesia que, en verdad, este atenta a los “signos de los tiempos” y quiere suscitar reflexiones sobre las cuestiones actuales, no se necesita purificar los temas, sino asumir lo que va siendo conciencia actual de la humanidad porque la ciencia, la cultura, la sociedad van dando esos pasos, los van incorporando y cada vez lo viven más personas.

Algunos aducen que la fe no debe “contemporizar” con el mundo. Esto es cuestionable. Si algo es propio del cristianismo es la encarnación en la historia, el asumir este mundo como él es. Jesús se encarnó como varón, en un tiempo concreto, en un pueblo con una lengua, unas costumbres, fue profeta itinerante, en fin, asumió su tiempo y vivió en él. Cuestionó lo que no correspondía al Dios del reino: ese Dios de la igualdad, de la inclusión, de la misericordia, de la acogida, de las buenas noticias. Nuestra fe, por tanto, es una fe encarnada que ha de asumir el mundo y vivir la fe en él.

Por supuesto la Iglesia ha de ayudar en el discernimiento, ofreciendo una palabra de sentido e interpelando lo que vea necesario, pero en actitud de diálogo, de escucha, de buscar comprender los fundamentos de lo que se va proponiendo. Ha de reconocer que muchas veces hay más ignorancia y dogmatismo que conocimiento de aquello a lo que se opone. La Iglesia necesita aprender mucho más del mundo para responder adecuadamente a él.

De hecho, en aquel conversatorio yo pregunté sobre el lenguaje inclusivo, sobre la teología feminista, sobre el método de deconstrucción y construcción y por las respuestas dadas, nada de esto parecía ser objeto todavía de reflexión en esas instancias eclesiales. Señal de la lentitud con la que se camina y, no dudo, de que esa es una de las causas por las que más personas se alejan de la Iglesia. Conviene, por tanto, liberarse de tanto prejuicio y entrar en diálogo con los desarrollos presentes. Posiblemente así, la Iglesia mostrará que se toma en serio la encarnación del Verbo y por eso asume en verdad la realidad, sin tanto prejuicio o ignorancia que le impiden hacerlo.

(foto tomada: https://www.publico.es/sociedad/feminismo-diccionario-feminista-miembros-atonitos-patriarcado-hombres-mujeres.html)

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Gabriel Boric forma un Gobierno joven, feminista y diverso: dos ministr@s abiertamente LGBTIQA+ en Educación y Deportes

Sábado, 22 de enero de 2022

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Alexandra Benado, militante lesbiana, será ministra de Deporte y Marco Antonio Ávila es un profesor abiertamente gay que será ministro de Educación.

Maya Fernández, diputada del Partido Socialista y nieta del expresidente Salvador Allende estará al mando de las Fuerzas Armadas en la cartera de Defensa

SANTIAGO DE CHILE, Chile

El presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció este viernes el gabinete con les 24 ministros y ministras que lo acompañarán desde el 11 de marzo tras su llegada a La Moneda. Es un gabinete diverso, intergeneracional, representativo, feminista, con independientes y con expertos diferenciados en cada materia. Lo integran 14 mujeres y 10 hombres, con un promedio de edad de 49 años.

En una ceremonia realizada en el Museo de Historia Natural de Santiago, Boric nombró a la primera mujer abiertamente lesbiana en llegar a un cargo ministerial: Alexandra Benado, a la cabeza de la cartera de Deporte.

ale-benadoAlexandra Benado

Alexandra tiene 45 años, una larga trayectoria en el mundo del fútbol local y también una intensa conexión con la lucha por la política y la memoria. Es profesora de educación física, fue seleccionada nacional por más de una década, capitana de la “Roja” y es reconocida como una de las primeras figuras del balompié femenino en el país. Es hija de Lucía Vergara, militante del MIR que fue asesinada en la dictadura militar de Augusto Pinochet. La historia de su madre la impulsó a ser parte de Londres 38, un espacio de memoria donde trabaja como coordinadora general desde marzo de 2017.

Pero la del activismo LGBTI es hasta ahora una de sus luchas más importantes. En Chile, si una pareja de lesbianas decide tener hijxs, la ley solo reconoce a la madre que lo dio a luz; la otra no existe. Alexandra comparte maternidad con Alejandra Gallo y juntas están criando a dos mellizos que una de ellas concibió a través de un proceso de fertilización asistida. Desde siempre han querido ser reconocidas como madres legítimas y por eso en 2013 demandaron al Estado chileno en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Alexandra también es parte de la Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio. Desde ahí fue una de las impulsoras del proyecto de ley de derechos filiativos, en el que trabajan agrupaciones lesbofeministas y feministas para regular la filiación de las familias lesbo, trans y homoparentales y otorgarles reconocimiento jurídico.

“El proyecto se aleja de la mirada adultocentrista y se centra específicamente en los niños y niñas y en sus derechos de los niños, más allá de que también estén involucrados los derechos de las mujeres lesbianas y de familias diversas. Es parte de una lucha colectiva en la que pretendemos alcanzar sobre todo la mayor cantidad de situaciones posibles que se producen en las maternidades lésbicas”, dijo Alexandra a Presentes en 2020, cuando el Congreso retomó la discusión de ese proyecto.

Un profesor abiertamente gay, ministro de Educación

marco-ávilaMarco Antonio Ávila

Marco Antonio Ávila, un profesor abiertamente gay estará encabezando por primera vez el Ministerio de Educación. Tiene 44 años, es militante de Revolución Democrática (RD) y tiene el título de profesor de Castellano y Magíster en Educación e Innovación. Fue director de establecimiento educacional y coordinador nacional de educación media del Ministerio de Educación entre 2015 y 2018. Trabajó en la Universidad Diego Portales, dirigió la corporación educacional Emprender y participó, hasta ahora, como jefe de Proyectos en la Fundación Chile.

Entre las sorpresas del gabinete también destacan los nombramientos de la médica cirujana Izkia Siches, la primera mujer en liderar el Ministerio del Interior en la historia de Chile, con 35 años.

Mayoría de mujeres

Maya Fernández Allende, diputada del Partido Socialista y nieta del expresidente Salvador Allende estará al mando de las Fuerzas Armadas en la cartera de Defensa. Antonia Orellana, una periodista de 32 años y la más joven del gabinete será la nueva ministra de la Mujer; es militante de Convergencia Social y parte de la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres.

El ministerio de Medio Ambiente lo comandará Maisa Rojas, una climatóloga se ha desempeñado como directora del (CR)2 y una de las autoras del último reporte del Panel Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático de la ONU.

imagesMaya Fernández Allende,

El gabinete incluirá también a Giorgio Jackson y Camila Vallejo, exlíderes estudiantiles y diputados que acompañaron a Boric como líderes de las protestas de 2011 para exigir reformas educativas.

Para el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) “hace historia y continúa el hermoso ciclo en la ocupación de cargos públicos por personas LGBTIQA+”,  el próximo 11 de marzo cuando asuma como presidente de la República Gabriel Boric, iniciándose así en Chile un nuevo período político cruzado por el trabajo que está desarrollando la Convención Constitucional para dotar al país de una nueva Carta Mana

La vocera del Movilh, Javiera Zúñíga, señaló que “Ávila Lavanal y Benado Vergara, con su trayectoria y trabajo, está dando una señal de la máxima relevancia a todas las personas LGBTIQA+, en especial a los jóvenes. La visibilidad de la orientación sexual y la identidad de género ya no son un impedimento para acceder a ningún cargo en Chile. La orientación sexual y la identidad de género son irrelevantes para los cargos, sean públicos o privados, importando solo las capacidades”.

 

Fuente Agencia Presentes/MOVILH

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“No podemos combatir una forma de opresión sin combatirlas todas al mismo tiempo”

Sábado, 15 de enero de 2022

'NSSR/Lang: Philosophy, Spinoza and Nietzsche / GPHI with professors Omri Boehm and Chiara Bottici, room U304, University Center'

Entrevista con la filósofa italiana Chiara Bottici, autora de AnarcaFeminismo

Acaba de lanzarse en español el libro manifiesto que es, además, un adelanto de un volumen de más de 300 páginas que se publicará en marzo del año próximo. Esta nueva forma de nombrar apuesta también a componer el feminismo con la filosofía anarquista, que postula un orden sin jerarquías ni gobernantes.

La filósofa italiana Chiara Bottici, profesora actualmente en la New School for Social Re-search (Nueva York), acaba de lanzar en español su libro-manifiesto AnarcaFeminismo (NED Ediciones). No es menor la “a” que corrige y altera el vocablo más tradicional de anarcofeminismo. Es una inflexión de la lengua, dice la autora, introducida “por movimientos sociales que tratan de feminizar el concepto para dar visibilidad a una faceta específicamente feminista dentro de la teoría y práctica anarquista”.

De formato breve, este manifiesto es también adelanto de un volumen de más de trescientas páginas que se publicará en marzo del año próximo. El manifiesto abrirá paso, dirá frases sintéticas, que el espesor de las páginas próximas se encargarán de sustentar y diversificar. Cada capítulo del manifiesto termina con la frase “¡ni una menos!”, conjugada cada vez en distintos idiomas.

Aun desdoblado en ambas versiones del libro, el tono “manifiesto” de la filósofa es evidente y se inscribe sin dudas en un tono de época, que es el de un ciclo de auge del movimiento feminista transnacional. Lo hace desde un lugar concreto: una interpelación desde la filosofía y la teoría política en particular a las preguntas políticas de urgencia, impregnadas de coyuntura. Por eso, es un ida y vuelta el que refulge al interior de ambos libros: las lecturas y debates filosóficos son “activados” y convocados en relación a una declinación de manifiesto que, se confiesa, está en construcción, en plena marcha.

La apuesta teórica de Bottici puede leerse en sus propias palabras: dice que entiende la filosofía “como un esfuerzo enredado con otras prácticas de creación de sentido como la literatura y el psicoanálisis”. Anarcafeminismo es una manera de enredar y, sobre todo, de componer al feminismo con la filosofía anarquista y también de hacer justicia con un término y una historia que ha sido descalificada e incluso olvidada. Para eso, la filósofa hace precisiones: el anarquismo no significa falta de organización, ni menos aún ausencia de una comunidad política. Más bien, se trata de “un orden incluso en ausencia de un ordenante”. Explica: “el anarcafeminismo significa un feminismo sin arché, esto es, un feminismo sin jerarquías ni gobernantes —ya sean jerarquías sexuales, económicas, políticas o raciales—. No podemos combatir una forma de opresión sin combatirlas todas al mismo tiempo, pues todas las formas de opresión habitan la misma casa, que es la creencia según la cual algunas personas son superiores a otras, y esta superioridad justifica su dominación”.

De quienes va citando, no todxs se autodefinen como anarcafeministas, pero ella lxs incluye, lxs acerca, lxs emparenta. Anarcafeminista se convierte casi una categoría electiva, de adscripción, más que de encuadre o de construcción de un canon. De hecho, Bottici dedica varios párrafos a explicar por qué lxs pensadorxs anarquistas se saltan el canon y, si hay uno, es casi secreto o clandestino (un anti-canon). En esa búsqueda de filamentos de composición, de textos y militancias Bottici da cuerpo a la propuesta anarcafeminista. En ese recorrido debe leerse también el desplazamiento de su propio lugar de enunciación (como autora) que empieza con el yo y se traslada al “nosotrxs”. Hay, además, una suerte de tercer género de escritura en su libro: sin puntos ni comas, autobiográfico y poético, que se inserta entre un capítulo y otro. No es la primera vez que se dedica a que sus escritos feministas sean también en cierto modo experimentales y en eso tiene mucho que ver su trabajo sobre imágenes e imaginación.

Su Manifiesto se presentó de forma virtual en el último congreso de ciencia política realizado en la Universidad de Rosario. Ahí comenzó esta conversación que la convertimos en entrevista para Las/12.

-¿Cómo describirías tu trayectoria feminista en términos biográficos? ¿Y cuándo surgió especialmente tu interés por la teoría feminista?

–En cierto modo, siempre he sido feminista porque muy pronto me di cuenta que las mujeres y las personas de género fluido eran objeto de discriminación y violencias sistemáticas. Nací en una pequeña ciudad italiana llamada Carrara, conocida por sus canteras de mármol y por sus tradiciones anarco-sindicalistas. Sin embargo, su inclinación política de izquierda no la hizo un entorno menos patriarcal. Durante mucho tiempo, la violencia de género que presencié me pareció normal: el mar chocaba contra la orilla, el sol salía todos los días en el cielo, y las mujeres y las personas LGBTQ+ eran objeto de discriminación y violencia sistemáticas. Aprendí a vivir con esa violencia del mismo modo que aprendí a nadar.

-¿Hubo una confrontación primero teórica con esa realidad?

-La teoría empezó cuando me di cuenta que las cosas no tenían por qué ser así. Primero, como adolescente, formé parte de la izquierda marxista autonomista y creí que una revolución proletaria se haría cargo de todos los problemas. En los grupos de los que formaba parte, los ideales comunistas y anarquistas iban de la mano. Fue sólo mucho después, cuando leí literatura feminista a finales de mis veinte años, que me di cuenta que incluso el anarquismo puede convertirse fácilmente en hombre-arquismo (N. de E.: se pierde el juego de palabra que sí funciona en inglés: man-archism), a menos que agreguemos un objetivo feminista específico a nuestras luchas por la libertad. El anarquismo, por definición, está llamado a luchar contra todas las formas de opresión, por tanto, tiene que ser feminista si no quiere terminar siendo contradictorio, pero los seres humanos reales están llenos de esas contradicciones.

-Es una experiencia de teoría no sólo ligada a la formación universitaria…

-La literatura y la filosofía feministas fueron una parte muy importante, pero fue en gran parte autodidacta. Fui a la escuela a los 6 años, en 1981, y recibí el título de doctora en filosofía en 1999 habiendo leído sólo a hombres: durante todos mis años en la escuela pública italiana sólo me habían enseñado ideas, libros, poesía, filosofía escritas por un solo género: varones cis. No es exagerado decir que fui educada en la “escuela de hombres” italiana. La teorización feminista comenzó cuando me di cuenta de que había también otras escuelas y otros mundos posibles.

Unidad pluralista

Anarcafeminista, dice Bottici, es un nombre para luchar contra todas las opresiones y formas de explotación y lo hace desde una aspiración pluralista: “¡O todxs somos libres o ningunx lo será!”. La unidad y pluralidad simultáneas se inscribe también como apuesta por lo que llama una “teoría crítica intersticial global”. Intersticial y global en principio parecen locaciones contrapuestas, pero en este libro no lo son. Lo global no refiere a un espacio liso ni a una mirada panorámica totalizante. Por el contrario, declara deconstruir y confrontar esa mirada colonial como la única capaz de dar cuenta de lo global (volviéndolo sinónimo de imperial). De ese modo, “lo global como marco” pone a los intersticios en los que se produce teoría y se hace política como espacios estratégicos. La interseccionalidad toma una deriva espacial-geográfica: mostrar cómo lo local se intersecta en múltiples escalas evidencia los regímenes conectados de opresión pero también la dimensión transnacional de los espacios de resistencia.

Para entender a fondo la unidad pluralista hay que comprender que el proyecto de Bottici, en términos filosóficos, es un feminismo spinoziano. De hecho, dentro de Anarcafeminismo (en su versión extensa) se despliega un libro sobre el filósofo Baruch Spinoza, para argumentar una ontología de lo transindividual. Diciendo que Spinoza propone una suerte de paradojal “altruísmo egoísta”, a partir del cual para mejor perseverar en nuestra potencia de existir, formamos asociaciones; Bottici aplica la misma fórmula al feminismo. No existe el feminismo como figura a secas, individual, recortada. Existe en la medida que, para perseverar, produce alianzas, asociaciones, tramas. Más que agregar adjetivos o cualificaciones como si fuesen listas de intenciones o adjetivos modificadores de un sustantivo esencial, el feminismo tiene capacidad de ser en la medida en que se expresa en alianzas. El feminismo, casi como una tecnología afectiva y política de composición, permite leerse en relación al concepto de cuerpo al que Bottici le dedica muchas reflexiones. No hay cuerpo sin proceso de afectación: por eso el cuerpo tiene una naturaleza procesual. El cuerpo no es uno, sino una red de procesos, que convierte lo individual en siempre ya transindividual. El cuerpo, dicho en singular, siempre es plural. No hay punto de partida que no sea colectivo, incluso cuando se parte del “propio” cuerpo.

 -¿Qué te permite la ontología transindividual a la hora de conceptualizar el feminismo?

-Adoptando una ontología transindividual, también podemos usar el concepto de mujer fuera de un marco cisnormativo o heteronormativo, y así emplear el término de tal modo que incluya todo tipo de mujeres: mujeres femeninas, mujeres masculinas, mujeres AFAN [mujeres a quienes fue asignado el sexo femenino en su nacimiento], mujeres AMAN [mujeres a quienes fue asignado el sexo masculino en su nacimiento], mujeres bisexuales, mujeres trans, mujeres cis, mujeres asexuales, mujeres queer y tantas otras mujeres. Sólo si los cuerpos de las mujeres son teorizados como procesos, como el lugar de un devenir que se desarrolla a diferentes niveles, sólo entonces seremos capaces de hablar de «mujeres» sin incurrir en una normatividad cis- o hetero-.

 -¿Cuál es el lugar de Anarcafeminista en tu trabajo?

-El proyecto Anarcafeminismo es una parte integral de mi compromiso de toda la vida con las políticas de la imaginación como teórica, y con los movimientos sociales como activista. Viniendo de una familia que ha sido profundamente afectada por el régimen fascista (tengo un abuelo asesinado a tiros por los nazis y otro deportado a un campo de trabajo nazi), me sentí atraída desde muy temprano a investigar cómo puede la gente llegar a construir mentiras institucionales tan gigantescas como el fascismo, creer que están haciendo el bien (porque muchos de ellos lo creen) y convertir así esas mentiras en profecías autocumplidas. Mientras la mayoría de los filósofos que me rodeaban trabajaban en las condiciones de la razón pública, a mí me impulsaba investigar las condiciones de la imaginación pública.

 -Un tema clave en estos tiempos otra vez…

-Sí, hay preguntas que no podemos dejar: ¿cómo podemos imaginar juntxs un mundo mejor y, al mismo tiempo, asegurarnos de que quienes están oprimidxs hoy no se conviertan a su vez en lxs opresorxs de mañana? Hemos visto que eso ocurre una y otra vez en el curso de la historia. Ahí es donde entra Anarcafeminismo: tenemos que luchar contra el patriarcado y la androcracia (esto significa que los hombres cisgénero constituyen el sexo soberano), al tiempo que nos aseguramos de que nuestras luchas feministas no generen más jerarquías y mecanismos de opresión en su interior. De ahí la necesidad de combinar la perspectiva anarquista que sostiene que la libertad es indivisible con el enfoque feminista sobre cómo se oprime a los segundos sexos (es decir, a las mujeres, a los dos espíritus y a las personas LGBTQI+ de todo el mundo). Creo que lo global es el problema y por lo tanto lo global tiene que ser la solución, por lo que necesitamos construir una plataforma feminista que pueda ser la base de nuevas solidaridades y luchas globales. Leer más…

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Homófobo y en contra del feminismo: el candidato de Vox para las elecciones de Castilla y León

Sábado, 15 de enero de 2022

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Juan Manuel García-Gallardo Frings, un burgalés hijo y nieto de abogados.

Juan García Gallardo ha compartido en numerosas ocasiones mensajes en Twitter en los que arremete contra la igualdad entre los hombres y las mujeres o contra los homosexuales

Las “putas” y “julandrones”, en su punto de mira: así piensa el nuevo líder de Vox

Santiago Abascal ha optado para las elecciones de Castilla y León que se celebrarán el 13 de febrero, por un abogado de poco más de 30 años que se afilió hace apenas seis meses y es desconocido incluso para los propios miembros de Vox: Juan Manuel García-Gallardo Frings, un burgalés hijo y nieto de abogados empleado desde 2016 en el despacho familiar, que defendió a la familia Ruiz-Mateos y a cargos del PP acusados de corrupción.

Juan García Gallardo, suele utilizar sus redes sociales para publicar contenidos contra el feminismo, la inmigración, la homosexualidad o el PP, partido al que su padre, letrado, defendió en diferentes causas de corrupción.

“Me parece una gran idea recuperar a Raul para la Eurocopa. Hay que heterosexualizar ese deporte repleto de maricones es uno de los mensajes que llegó a publicar en su cuenta de Twitter y que, tras conocerse este sábado su candidatura para los comicios, ha borrado de inmediato.

Contra el PP, Gallardo ha arremetido con un mensaje con el que respondía a un tuit del presidente del partido, Pablo Casado, en el que afirmaba que “los hijos sí son de los padres y no del Estado”. “Ojalá tú hubieras aprovechado mejor las oportunidades académicas que te dieron tus padres en lugar de dedicarte a colocar las sillas en los mítines del PP”, escribió en diciembre de 2020 el abogado en sus redes, donde también cargó contra el secretario general del partido, Teodoro García Egea, a quien recomendó “no hacer el ridículo” y no hablar de populismo “cuando el PP es populista como el que más”.

Además de esto, el candidato de Vox ha compartido en su cuenta de Twitter mensajes homófobos en los que aseguraba que para él “no es lo mismo un matrimonio que un mal llamado ‘matrimonio homosexual'”.

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A Juan García-Gallardo Frings tampoco le gustan las “putas“. El 13 de enero de 2011, una mujer siguió el pérfil del hoy líder de Vox en Castilla y León. García-Gallardo Frings se mostró contrariado: “Hoy he hecho público mi perfil de Twitter. Mi último follower es una puta. O eso parece. No sé qué hacer. Tengo miedo”. Aquí la captura del mensaje que el líder de extrema derecha también ha borrado de las redes sociales.

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Ni “putas“, ni “maricones“, ni “pijo-horteras con fulares”. Juan García-Gallardo Frings lo tiene claro. Todos ellos son unos “julandrones camuflados”.

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Al político de extrema derecha tampoco le gustan los gitanos, ni el actor Paco León -que a su entender es un “marica“-, ni por supuesto las feministas.

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También ha criticado en sus redes sociales el feminismo, llegando a tildar de “ridiculez” el hecho de defender la igualdad entre hombres y mujeres.

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Ante la cercanía de los comicios y tras conocerse que será él quien opte a la presidencia de la Junta de Castilla y León, el abogado ha retirado todos estos mensajes de sus redes sociales.

Fuente El Plural/El País/LaOpinión de Málaga

 

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“Me llamo Araceli y, cuando sea posible, estoy disponible para ser vicaria”

Sábado, 8 de enero de 2022

18F0D224-8D5E-4D1F-92CD-7C11634E0CCB“¿Qué hace una feminista como yo en una iglesia como ésta?”

Me considero una mujer afortunada y feliz por poder compartir mi vida y mi fe con un grupo de personas que creen en una Iglesia sencilla, igualitaria y evangélica

Las mujeres católicas hemos salido a la calle, a los medios de comunicación, nos hemos rebelado y seguiremos proclamando y alzando nuestra voz “hasta que la igualdad sea una costumbre en nuestra iglesia”

Jesús de Nazaret propuso igualdad entre hombres y mujeres, los derechos humanos así lo establecen, pero en nuestra Iglesia estamos muy lejos de que esta igualdad se alcance y se respete

Tenemos una iglesia muy clerical, hecha por y para los hombres ordenados, que no nos deja espacio, es una gerontocracia fuera de época; y una Iglesia clerical no se puede soportar

Me llamo Araceli, Aratxu, y formo parte del grupo Berpiztu.

Sí, hoy quiero contaros que yo estoy disponible para ser vicaria, si fuera elegida para ello; y, como yo, muchas mujeres en nuestra diócesis. No dejo de preguntarme, tal y como están las cosas, si yo podría ser vicaria en la diócesis de Bizkaia, en el caso de que algún día —no tardando mucho— fuera posible.

Ahora estoy jubilada y si tuviera que definirme en pocas palabras diría que soy una mujer madura, cristiana y feminista. Estos han sido los tres ejes de mi vida.

La madurez: la búsqueda de la preciada madurez a través de un proyecto personal de vida que llevo haciendo, y compartiendo con mi grupo de referencia, durante más de 25 años. Siempre he querido dirigir mi propia vida, no ser como una barca a la deriva. El proyecto personal de vida, compartido en el grupo de referencia, ha sido la brújula que me ha guiado en el proceso de crecimiento personal, familiar y social.

Cristiana: me defino como cristiana porque he logrado establecer una relación personal con Jesús de Nazaret. Cultivando mi espiritualidad, mi inteligencia emocional y espiritual mediante diversas experiencias a lo largo de la vida, pero, principalmente, mediante la oración, la meditación y el compromiso con la vida y conmigo misma.

Gracias a mi comunidad cristiana de Sestao, a toda ella, a Cáritas, a mi grupo de referencia, he podido mantener y mantengo mi relación personal con Jesús. La revisión de vida, el discernimiento, las alegrías y las penas, el compromiso sindical, la oración compartida, mis relaciones personales y afectivas… Me considero una mujer afortunada y feliz por poder compartir mi vida y mi fe con un grupo de personas que creen en una Iglesia sencilla, igualitaria y evangélica.

Mi tercer eje: soy feminista. En mis años de trabajo como maestra (25) he tratado de enseñar y educar en valores: la solidaridad, la responsabilidad, el respeto, la justica y la igualdad entre todos los seres humanos, sin distinción de raza, sexo, país, religión…

En mis 16 años como sindicalista también he procurado trabajar por la igualdad y la no discriminación de la mujer en el mundo del trabajo, y más concretamente en el ámbito de la enseñanza, y creedme si os digo que queda mucho, mucho camino por recorrer.

Muchas veces me he preguntado: ¿Qué hace una feminista como tú en una iglesia como esta? Es aquí donde quiero enmarcar la reflexión que hoy nos ha convocado: vicarios/vicarias; laicos y laicas. Y para ello, tres pinceladas de la Iglesia que yo quiero y por la que apuesto con mi compromiso de vida.

¿Podemos ser las mujeres vicarias, diaconisas, sacerdotisas? Yo creo que sí ¿Qué opina la teología feminista? ¿Qué dice sobre ello?

Quiero citar ahora una frase del movimiento Revuelta de Mujeres en la Iglesia, con el que me siento muy identificada: “Limpiar y poner flores, que lo hagan los señores”. Este movimiento, y otros muchos semejantes, reivindican en nuestra iglesia la necesidad de que las laicas y laicos tengamos “voz y voto”. Las mujeres católicas hemos salido a la calle, a los medios de comunicación, nos hemos rebelado y seguiremos proclamando y alzando nuestra voz “hasta que la igualdad sea una costumbre en nuestra iglesia”.

Hago míos los enunciados del movimiento Revuelta de Mujeres y cito literalmente: “Basta ya a la profunda discriminación que vivimos”. “Queremos recuperar las prácticas liberadoras de Jesús con las mujeres, poner fin al machismo en la Iglesia” o “hasta que laicos y laicas tomen la palabra en la eucaristía, en la Iglesia”. “Queremos que el pensamiento femenino se oiga, que podamos estar en los foros de debate, que se pueda escuchar a las teólogas…” Y queremos una serie de derechos que no tenemos reconocidos, entre ellos, poder ser vicarias laicas.

Jesús de Nazaret propuso igualdad entre hombres y mujeres, los derechos humanos así lo establecen, pero en nuestra Iglesia estamos muy lejos de que esta igualdad se alcance y se respete.

No se trata únicamente de que algún día, no tardando mucho, algunas de nosotras podamos ser vicarias o sacerdotisas. Este es el momento de que la Iglesia católica empiece a tomar conciencia de que las mujeres tenemos un papel protagonista en ella, y de que no estemos subordinadas a los hombres. No podemos ser subsidiarias de lo que ellos dicen, tenemos que tomar las decisiones conjuntamente, avanzando hacia la paridad.

¿Estáis de acuerdo?

Una iglesia que no nos deja espacio

Tenemos una iglesia muy clerical, hecha por y para los hombres ordenados, que no nos deja espacio, es una gerontocracia fuera de época. “Con voto, con voz, así nos quiere Dios” “Sin mujeres no hay futuro” o “Una iglesia clerical no se puede soportar”. Hartas ya de tanta desigualdad alzamos la voz y decimos: Yo también estoy disponible para ser elegida vicaria. Y espero que sea posible cuanto antes.

Voz y voto en todos los niveles. Creemos que tienen que cambiar las estructuras, el Derecho canónico y una cultura interna de la Iglesia que, a veces, las mujeres hemos interiorizado con demasiada normalidad, en el sentido de aceptar ser siempre las segundas o las terceras. “No se trata de ser las primeras, se trata de ser iguales”, afirman los movimientos feministas en nuestra Iglesia, y yo estoy de acuerdo.

Este Papa ha nombrado mujeres en cargos importantes, se están dando pasitos, pasitos, pero hay que avanzar más y más rápido, empezando por nuestra Diócesis. Ahora es el momento. Una iglesia patriarcal ya no nos sirve. Las mujeres estamos unidas, somos Iglesia, no vamos contra ella y lo que queremos es que se nos reconozcan unos derechos que tenemos por el hecho de ser bautizadas.

Lo dicho: “Cuando sea posible, estoy disponible para ser vicaria, si soy elegida para ello. Y espero que tal posibilidad —ya existente en otras diócesis— sea real en la nuestra cuanto antes”.

 Fuente Religión Digital

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Docentes feministas y colectivos LGBT rechazan Educación Sexual Integral (ESI) “alternativa” impulsada por gobierno de Chaco

Sábado, 8 de enero de 2022

Red-de-Educadoras-Feminista-Marcha-25N-Chaco-1200x600La norma abre la puerta a la objeción confesional. Fue anunciada como una ESI basada en “fundamentos científicos y en valores”.

 CHACO, Resistencia. Con la consigna “No existe una ESI alternativa, la ESI es una sola”, la Red de Educadoras Feministas (REF), el Frente por la ESI del Chaco y los colectivos LGTBIQ+ se oponen a una resolución del Ministerio de Educación provincial, que habilita una Educación Sexual Integral (ESI) “basada en valores” y “alternativa” a la instituida en la Ley Nacional N° 26150/2006 que estableció el Programa Nacional de Educación Sexual Integral.

Para las organizaciones de docentes y de la diversidad sexual, la norma –emitida en vísperas de las elecciones legislativas del 14 de noviembre– es un “avance conservador y confesional” contra los derechos reconocidos en la ley y los tratados internacionales vinculados.

“APROBAR la implementación de programas de Educación Sexual Integral cimentada en fundamentos científicos y en valores desde una propuesta alterntiva de enseñanza, aprendizaje y formación en todos los niveles y modalidades del Sistema Educativo provincial destinado a docentes, alumnos y familias”, indica el artículo 1 de la resolución N° 967/2021 firmada por el ministro Aldo Lineras el 10 de noviembre.

El 25 de ese mes, la resolución fue refrendada por decreto N° 2633/2021 del gobernador Jorge Capitanich. Sus considerandos mencionan convenciones y declaraciones internacionales de derechos humanos incorporadas a la legislación nacional, destacando las que consagran “el derecho de enseñar y aprender, y a ejercer libremente su culto”.

También invocan el artículo 5 de la ley nacional 26150/2006, donde se indica que el Estado nacional, provincial y municipal debe garantizar el cumplimiento del Programa Nacional de ESI, pero “cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional, la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros”.

“Gracias a Dios” (y al gobernador)

El decreto del gobierno chaqueño fue celebrado por sectores confesionales que se oponen a la ley nacional de ESI y resisten su enseñanza en sus escuelas.

Los pastores de las iglesias nucleadas en la Mesa Evangélica Metropolitana del Chaco (MEM) expresaron en un comunicado: “Desde la mesa evangélica metropolitana expresamos el respaldo de todas las organizaciones que representamos, al decreto 2633/21 firmado por el gobernador Capitanich mediante el cual se establece una alternativa de enseñanza de educación sexual con perspectiva científica y con valores de familia”.

En la cuenta de Facebook de la MEM un flyer proclama: “Yo elijo ESI con valores – Decreto 2633 – Provincia del Chaco”. En el muro de uno de sus miembros, Miguel Giménez, referente de la Fundación Escuelas de Vida, el agradecimiento fue más explícito: “Cumplió su palabra el gobernador. Resolución 967/21. ESI respetando ideario institucional. Dios nunca deja de amarnos”.

“Beneficia al sector evangélico fundamentalista”

Desde la REF, plantearon que “la ley nacional es clara en contenidos y objetivos, por lo que no se requiere otro instrumento que genere confusión”.

En un comunicado, denunciaron: La intencionalidad de este último decreto es dar lugar al ingreso de otra educación sexual, no integral, en detrimento del derecho que asiste a las personas, en beneficio de un sector en particular, que hace años puja por ingresar a las instituciones educativas, el sector evangélico fundamentalista”.

Integrante de la Red, la educadora Romina Coronel alerta que con la resolución convertida en decreto provincial las iglesias evangélicas y católica “podrán tener ingerencia en la capacitación docente, por supuesto en las escuelas confesionales pero incluso en las públicas”.

La docente destaca que el artículo 3 autoriza “la presentación de proyectos de capacitación de Educación Sexual Integral con fundamentos científicos y basada en los valores sociales fundamentales”.  

Coronel explica a Presentes que esta nueva normativa “vulnera la integralidad” de la enseñanza de la ESI: “El recorte científico y de valores que hacen en la resolución y el decreto deja afuera la perspectiva de género y la atención a la diversidad. En realidad, estos sectores toman lo científico como lo biologizante, varón y mujer, eso es lo científico para ellos. Y al no tener perspectiva de género y diversidad, dejan afuera todo lo LGTBIQ, por ejemplo”.

Los chaqueños quieren ESI

Con más de 400 adhesiones institucionales e individuales, la REF presentó petitorios de anulación del decreto 2633 que ratifica la resolución 967/21 al gobernador Capitanich, el 2 de diciembre, a la vicegobernadora Analía Rasch Quiroga, el 20, y a la Cámara de Diputados de la provincia, el 22.

En los respectivos documentos, plantean que “un decreto no puede ir contra la Ley”.

El instrumento cuestionado incurre en “inconstitucionalidad y arbitrariedad”, ya que “incumple la normativa Internacional, a la cual nuestro país adhiere como Estado parte, leyes nacionales y provinciales, en torno a un bloque de derechos que contempla la Política Pública de Educación Sexual Integral (Ley Nacional N° 26.150 y provincial N° 1.502-E)”.

“Niegan el género y la diversidad”

Para Miguel Szabó, docente, militante gremial y vocero en Chaco de la organización Cien por Ciento Diversidad y Derechos, “al hablar de ‘alternativa’, están abriendo una ventana para que estos sectores ultramontanos, conservadores y muy patriarcales tengan derecho a decir: ‘Nosotros a la ESI la damos como queremos’. Es decir que las iglesias van a tener la posibilidad de capacitar a sus docentes en una ESI alternativa, que niegue la perspectiva de género, la diversidad o las disidencias sexuales”.

“Los valores de la ESI tienen que ver con el respeto: respeto a las decisiones, respeto al cuerpo, respeto al otro… Toda una serie de valores que están en la ley y en los materiales. Esta resolución, al hablar de valores, le da la posibilidad a los valores religiosos que no están dentro de la ley, porque la ley se basa en la libertad y en fundamentos científicos. Si se le da lugar a una ESI alternativa, entran a jugar los mitos, prejuicios, leyendas y cuestiones que no están fundamentadas científicamente”, añade Szabó.

Con la fe puesta las urnas

Las organizaciones feministas y LGTBQI+ consideran que la resolución 967 tuvo una finalidad electoralista que le permitió al oficialismo revertir la derrota en las PASO, cuando la alianza Chaco Cambia + Juntos por el Cambio se impuso con el 44% de los votos contra el 35% del Frente de Todos.

En las elecciones legislativas del 14 de noviembre, el Frente de Todos obtuvo en Chaco el 44,12% contra el 42,92% del Chaco Cambia + Juntos por el Cambio.

“No está dicho públicamente, pero estos sectores copiaron el contexto latinoamericano. No podemos desconocer que en Brasil, Jair Bolsonaro llega al poder por los grupos ultramontanos, pero más por los grupos evangelistas, que tienen mucho poder en en ese país, y lo están teniendo en el Chaco. Estos pastores presionan y mandan a votar a sus fieles”, sostiene Szabó.

“Los que estamos desde hace muchos años en la docencia y la política gremial y social no podemos ser ingenuos. Este decreto le dio vía libre a estos sectores para que sigan avanzando en un lugar que no les corresponde: lo social y político. A ellos se les respeta por ley que ejerciten su fe y tengan sus acólitos. El problema es cuando a eso lo vuelcan al resto de la sociedad y pretenden obligarla” manifiesta Szabó.

“El decreto convalida ese accionar sobre el resto de la sociedad. La sociedad no es un templo grande. Dentro de la sociedad estamos los que priorizamos las libertades, los derechos y la libre elección de tener o no tener fe. Por eso priorizamos una educación laica, gratuita y estatal”.

Un pacto a cambio de apoyo a sus candidatos

Úrsula Sabarece, referente del Movimiento Furia Travesti Chaco, se opuso a la resolución y luego al decreto de la ESI “alternativa”, a pesar de que ser la directora de Diversidad, Disidencia Sexual e Identidad de Género de la Secretaría de Derechos Humanos y Género de la Provincia.

“Desde Furia Travesti, como organización con una mirada de géneros, disidencias e identidades étnicas, nos parece un retroceso en materia de derechos y un avance de la derecha fundamentalista”, dice Sabarece a Presentes .

“La ley de la ESI está desde hace quince años y venimos trabajando incansablemente para que se cumpla en los estamentos educativos, tanto públicos como de gestión pública-privada», afirma. «En estos años, la ESI fue una herramienta fundamental para las juventudes y niñeces, para reconocerse y reconocer cuando hay un abuso. También para hablar de ciertas cuestiones que a veces no se hablan en la familia. La escuela es la caja de resonancia para poder hablarlas y que no se naturalicen los abusos y las agresiones en las infancias”.

¿Qué puede pasar con esta resolución en las escuelas del Chaco?

Según afirma la activista y funcionaria, en la provincia son muy pocas las escuelas donde les docentes aplican ESI o llevan adelante la formación de sus docentes con un acompañamiento de directores y supervisores.

“Nos preocupa mucho, y más cuando vamos a las localidades del Chaco más profundo y vemos que la ESI no se dicta. Hay que defenderla y batallarla. Desde Furia Travesti, estamos preocupadas y alertas a que en algún momento tengamos que salir al cruce o estar presentes –como siempre lo hacemos– en la calle para dar la batalla cultural en todas las escuelas. Junto con el estudiantado, que es un pilar fundamental”.

Sabarese no fue consultada respecto de la resolución y el posterior decreto.No hubo consulta. Por lo menos, no a nosotras en la dirección y creo que tampoco a la subsecretaria de Género, Diversidad y Disidencias, Delia ‘Choni’ Pérez, porque cuando nos enteramos nos indignamos muchísimo”, recuerda la funcionaria.

“Lo del gobernador a mí en particular no me sorprende, porque conozco su postura de ultrarreligioso católico y que comulga con todas las otras religiones de derecha. Sí nos sorprendió que el ministro saque esto sin hacer una consulta a las organizaciones y a les docentes. En mi opinión, entiendo que esta resolución y decreto han sido pedidos por organizaciones religiosas que manejan mucho poder y dinero, y que detrás de esto hay un pacto a cambio de apoyo a sus candidatos”.

Con perspectiva de género y diversidad

La ley nacional 26150 establece que “todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos” (artículo 1).

Para ese fin, crea en el ámbito del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología el Programa Nacional de Educación Sexual Integral (artículo 2), cuya elaboración de lineamientos curriculares “será asesorada por una comisión interdisciplinaria de especialistas en la temática”.

Mientras tanto, la Resolución del Consejo Federal de Educación 340/18, plantea que la ESI, abordada en espacios específicos y/o en forma transversal, debe contemplar cinco ejes conceptuales: “cuidar el cuerpo y la salud; valorar la afectividad; garantizar la equidad de género; respetar la diversidad; ejercer nuestros derechos”.

No obstante, para las organizaciones feministas y de la diversidad sexual, el punto débil de esta norma radica en el citado artículo 5, que desde el paradigma del “ideario institucional” habilita que las escuelas privadas religiosas planteen una suerte de objeción de conciencia contra la ESI. “Ahí está la trampa y ese artículo es algo que en el futuro habrá que revisar”, coinciden.

Fuente Agencia Presentes

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“Conversión al feminismo sin convenciones ni simulacros”, por Jorge Costadoat

Jueves, 25 de noviembre de 2021

Revuelta-mujeres-Iglesia_2319678023_15371191_660x371De su blog Cristianismo en construcción:

La liberación y dignificación de la mujer equivale a una salida de las cavernas

Los cristianos tendríamos que ver en el objetivo final del feminismo una nueva creación. No basta desideologizar la relación entre Adán y Eva, Es necesario tomar en serio la intuición de San Pablo, de acuerdo a la cual en Cristo “no hay hombre ni mujer”, pues en él todos son uno (Gál 3, 28)

No parece que las conversiones singulares de los sacerdotes sean suficientes para reformar estructuras fosilizadas. Lo único que parece tener futuro, según parece, es una nueva versión del cristianismo, una en que hombres y mujeres participen en su Iglesia con igual dignidad

Entiendo que el feminismo es una lucha por la igualdad. Sé que es mucho más que esto, pero, si no me equivoco, su principal objetivo es superar una desigualdad, un modo de ser diferentes que hasta ahora se ha traducido en servidumbres, menoscabos y abusos de diverso orden en perjuicio de las mujeres. Mi opinión es que se hace necesario convertirse al feminismo.

Tal igualdad, me dicen, tiene por fin último un incremento en humanidad para hombres y mujeres, lo cual sería imposible de lograr sin una colaboración entre ambos. Debiera quedar atrás un modo ideologizado de entender la diferencia (que convierte a las mujeres en objetos de manipulación). A cambio, debiese prosperar una diferencia realizadora (que consista en que las mujeres sean sujetos capaces de relacionarse en términos de igualdad en dignidad y derechos con los varones, y también entre sí).

 (Sé que hablo de un campo desconocido. Tengo pendiente leer a Judith Butler. Conozco, del tema, la teología feminista. Una amiga teóloga me obliga a citar mujeres. No lo hago por ser políticamente correcto. Estoy convencido de su enorme valor).

 ¿Dónde estamos? Hemos avanzado mucho. Tantos hombres reconocemos que la liberación de las mujeres nos ha hecho mejores. Es más, veo que hombres y mujeres en la casa y el trabajo están creando algo completamente nuevo, distinto a los productos de las relaciones asimétricas tradicionales. No es cuestión solo de cambiar pañales. Se progresa en pagar sueldos parejos, en reconocer también un valor monetario a aquello que no es posible calcular en pesos, eso que se llama amor y que hace las veces de locomotora de esta causa.

(Los cristianos tendríamos que ver en el objetivo final del feminismo una nueva creación. No basta desideologizar la relación entre Adán y Eva. Es necesario tomar en serio la intuición de San Pablo, de acuerdo a la cual en Cristo “no hay hombre ni mujer”, pues en él todos son uno (Gál 3, 28)).

Por cierto, debe reconocerse que los avances realizados son fruto de una lucha. Todos juntos tendríamos que llegar a ver que hay prácticas y actitudes que tenemos por naturales, pero que debieran dejar de serlo. Hay tironeo, obvio. Los hombres tendremos que aguantar el chaparrón. Estamos hablando de injusticias milenarias. Pero la lucha es lucha. Para que se cumpla el objetivo, los hombres no podemos tolerar demandas irracionales. Aquello de que se trata lo conseguirán los géneros juntamente y no mediante la imposición de uno sobre el otro. Ambos están obligados a un discernimiento de los mejores caminos.

(El feminismo es una actividad espiritual. Es fruto de una inspiración. El Espíritu moviliza, da fuerzas. Es una pasión animada por el mártir Jesús, dirían los cristianos).

Hablo de conversión. No se trata de cambios exteriores, de concesiones, menos aún de simulaciones. Se hace necesario un cambio que provenga del corazón. La locomotora que tire de los carros, digo, ha de ser el amor. El amor conjura miedos atávicos. Hombres y mujeres han de cambiar por dentro, dejando atrás el machismo que los barbariza y reconociendo en el otro algo sin lo cual no se llegará a ser sí mismo.

(En la Iglesia católica reina la barbarie. Cristianos y cristianas se distancian cada vez más de una institución eclesiástica masculina impermeable al Evangelio. No parece que las conversiones singulares de los sacerdotes sean suficientes para reformar estructuras fosilizadas. Lo único que parece tener futuro, según parece, es una nueva versión del cristianismo, una en que hombres y mujeres participen en su Iglesia con igual dignidad).

La liberación y dignificación de la mujer equivale a una salida de las cavernas. La lucha por esta posibilidad no es exclusiva de las mujeres. También los hombres tendrían que ser feministas. No es necesario que se vuelvan femeninos. Sería ridículo. Bastaría con que fueran los varones que están llamados a ser.

Espiritualidad, General , , ,

La cara feminista de Santa Teresa

Viernes, 15 de octubre de 2021

poster-mediano-11Recuperamos este texto que ya publicamos al comienzo del V Centenario de su nacimiento…

El V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús muestra la imagen más revolucionaria de la fundadora de las carmelitas descalzas.

“El mundo nos tiene acorraladas”, escribió Santa Teresa de Jesús refiriéndose a las mujeres

Ana Flotats

Santa Teresa de Jesús fue probablemente la primera mujer feminista de la Iglesia Católica. En pleno siglo XVI, la fundadora de las carmelitas descalzas se despachó en diversos libros contra la desigualdad que observaba en las decisiones de la jerarquía eclesiástica. “El mundo nos tiene acorraladas”, “aunque las mujeres no somos buenas para consejo, alguna vez acertamos” o “no son tiempos de desechar ánimos fuertes, aunque sean de mujeres” son algunas de las afirmaciones que esta religiosa, doctora de la Iglesia Católica, dejó escritas en un momento en que las mujeres eran prácticamente invisibles, tanto en esta religión como en la sociedad civil.

Santa Teresa fue una mujer libre, independiente y con una fuerte determinación para emprender grandes reformas. Pero esa no es la imagen que se tiene de ella. Ni siquiera la serie que protagonizó Concha Velasco en los ochenta mostró, según los expertos, la verdadera cara de Teresa de Ávila. El V Centenario del nacimiento de Santa Teresa Jesús, que se conmemora a partir del año que viene, busca precisamente actualizar su figura. “Teresa apostó por la mujer en su condición de dignidad, para ser oída y no sólo oyente“, explica a Público Máximo Herraiz, ex vicario general, doctor en Teología y uno de los mayores expertos en el estudio de Teresa como mujer y escritora.

De hecho, precisamente para que su voz fuera escuchada, en el libro Camino de perfección la religiosa critica a los inquisidores por prohibir libros y, a su vez, a los sacerdotes que lo toleran, a quienes llama “falsos profetas” y “medios letrados”. En este texto dedicado a 12 mujeres que inician la fundación del nuevo Carmelo —llevado a cabo por Teresa—, la religiosa escribe: “No son tiempos de creer a todos, sino a los que viereis van conforme a la vida de Cristo” (…)”. Y exhorta a sus hermanas: “No hagan caso de la opinión del vulgo [el gremio sacerdotal].

Santa Teresa no quiere que ningún hombre ejerza de superior en los conventos. “Desea que las monjas sean independientes, autónomas, y de hecho, acaban eligiendo a sus superioras cada tres años, lo que supone una auténtica revolución“, insiste Herraiz. Después de la primera asamblea electiva y legislativa de los carmelitas, en marzo de 1581, Teresa insta a sus comunidades de carmelitas a que envíen su opinión sobre las constituciones que quieren y ella escribe: En nuestras cosas no hay que dar parte a los frailes”.

santa-teresa-avilaSanta Teresa quiere que sus monjas intervengan activamente en la elaboración de sus leyes. La clausura, explica Herraiz, “no es para que no puedan salir, sino para que nadie entre a gobernarlas”. “Esto es lo que temen mis monjas: que han de venir prelados pesados que las abrumen mucho”, escribe. La religiosa acusa a los sacerdotes de “malos cristianos” y “negros devotos” que “destruyen los conventos femeninos” por prohibir libros a las mujeres.

De hecho, sus obras fueron ampliamente censuradas y en 1559, cuando se publica el Índice de libros prohibidos del inquisidor Fernando de Valdés, los inquisidores —siguiendo sus instrucciones— desvalijan la pequeña biblioteca que Santa Teresa tenía en el monasterio de la Encarnación. La Inquisición mandó requisar su obra El libro de la Vida, pero Santa Teresa se quedó con una copia del manuscrito. “No se paró ni ante la Inquisición”, remarca Herraiz, “y se enfrentó también al arzobispo de Toledo y al de Burgos“.

Como dice el director del Centro Internacional de Estudios Teresianos de Ávila y vicepresidente de la Fundación V Centenario, Javier Sancho, “la fe cristiana ayudó a Santa Teresa a ser más mujer”. La religiosa, que creó 17 convenios en España y dos colegios para la formación de las niñas, defendió siempre su dignidad como mujer. Herraiz recuerda una anécdota: “Un día que Teresa fue a visitar las obras del primer monasterio, en Ávila, un albañil dijo a un compañero al ver pasar a Teresa: “¡Qué lástima, una mujer tan guapa y que sea monja!“. Teresa lo oyó, volvió sobre sus pasos y le dijo al piropeador: “A ti te da igual porque nunca me hubiera casado contigo”.

Parte de los pensamientos de Teresa de Jesús, además, pueden leerse ahora en el libro Estudios Teresianos. Autógrafos de Santa Teresa de Jesús en Europa y América, que supone una fotografía global de la existencia de las 500 cartas recuperadas en España, Italia, Portugal y América Latina. Sus autores, Tomás Álvarez y Rafael Pascual, han tardado cinco años en publicar esta obra, dadas las dificultades por encontrar a los depositarios de las cartas.

Fuente Público

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“Memoria histórica de las mujeres, las grandes olvidadas de la Iglesia”, por Juan José Tamayo

Miércoles, 25 de agosto de 2021

Revuelta-mujeres-Iglesia_2319678023_15371191_660x371 “María Magdalena: apóstola de los apóstoles y una de las pioneras en la lucha por la libertad y la liberación de las mujeres”

Con las religiones –o mejor, sus jerarquías- las que imponen a las mujeres una moral de esclavas y subalternas, resumida en estos siete verbos: obedecer, someterse, aguantar, soportar, sacrificarse por, cuidar de, perdonar

A dicha moral el feminismo opone como alternativa una ética sustentada en los verbos: resistir, rebelarse, negarse a, empoderarse, ser autónoma, compartir los cuidados, exigir perdón, arrepentimiento, propósito de la enmienda, reparación y no repetición

El sexismo es inherente al patriarcado que recurre sistemáticamente a la violencia contra las mujeres y los sectores más vulnerables de la sociedad, niños y niñas, en todas sus modalidades desde su silenciamiento e invisibilidad hasta los feminicidios, que se cuentan por millones a lo largo de la historia

En la fiesta de María Magdalena, apóstola de los apóstoles y una de las pioneras en la lucha por la libertad y la liberación de las mujeres, quiero hacer memoria de nuestras antepasadas, las grandes olvidadas de la historia. Y lo hago empezando por una crítica de la razón moderna e  ilustrada que afirmó la universalidad de los derechos humanos y de la razón y, en un acto de incoherencia, se los negó a las mujeres, víctimas de una racionalidad selectiva de carácter patriarcal. Un ejemplo, entre muchos, de dicha incoherencia lo encontramos en Kant quien se olvida de su consigna de pensador ilustrado “atrévete a pensar” cuando afirma con total contundencia que “una mujer letrada […] tendrá además que tener barba”, es decir, tendría que ser hombre.

Con la historia en la mano, hemos de reconocer que entre las víctimas de las masacres humanas, las más numerosas, agredidas y olvidadas, las que han sufrido todo tipo de discriminaciones y la negación de su dignidad, de sus derechos y de su libertad, aquellas a las que se les ha negado hacer sus proyectos autónomos de vida, a quienes se les han destruido sus esperanzas, a quienes se les ha prohibido hasta soñar, han sido y siguen siendo las mujeres.

Ellas son las principales víctimas del sexismo en alianza múltiple y complicidad permanente con el capitalismo en sus diferentes modalidades -hoy  el neoliberalismo-, el etnocentrismo, el clasismo, el colonialismo, el imperialismo, la depredación de la naturaleza, el racismo patriarcal, los fundamentalismos de todo tipo, las religiones, etc.

Son las religiones –o mejor, sus jerarquías- las que imponen a las mujeres una moral de esclavas y subalternas, resumida en estos siete verbos: obedecer, someterse, aguantar, soportar, sacrificarse por, cuidar de, perdonar. A dicha moral el feminismo opone como alternativa una ética sustentada en los verbos: resistir, rebelarse, negarse a, empoderarse, ser autónoma, compartir los cuidados, exigir perdón, arrepentimiento, propósito de la enmienda, reparación y no repetición.

El cambio en la moral religiosa patriarcal para con las mujeres exige previamente una teoría crítico-feminista de las religiones, de su organización, de su doctrinas androcéntricas, de sus deidades masculinas y de las masculinidades sagradas que legitiman los comportamientos de los varones, por muy inmorales que sean, basándose en la masculinidad divina, sobre todo en las religiones monoteístas.

El sexismo es inherente al patriarcado que recurre sistemáticamente a la violencia contra las mujeres y los sectores más vulnerables de la sociedad, niños y niñas, en todas sus modalidades desde su silenciamiento e invisibilidad hasta los feminicidios, que se cuentan por millones a lo largo de la historia.

Es con las mujeres con quienes más deuda tiene la humanidad, la tenemos los hombres, instalados en lo privilegios de la masculinidad hegemónica, a los que tenemos que renunciar si queremos que sea sincera y creíble nuestra incorporación a la lucha feminista. Es a las mujeres a quienes hemos de recordar nosotras de manera especial el día de María Magdalena, que el símbolo ha toma do como uno de sus símbolos de liberación. Y utilizo el femenino intencionadamente porque nosotros somos ellas,su causa es la nuestra.

Es de ellas de quienes tenemos que hacer genealogía, memoria subversiva, recordar sus sufrimientos y sus luchas en defensa de la vida, de la libertad y de la naturaleza. Es a ellas a quienes hay que reconocer sus creaciones culturales, sociales, la mayoría de las veces minusvaloradas, olvidadas o negadas. Gracias a ellas también la historia ha avanzado por el camino de la liberación y de la emancipación.

Sin embargo, el patriarcado les ha negado el protagonismo en esos avances y se los ha atribuido de manera exclusiva e injustamente a los varones, y de entre ellos a los reyes, príncipes, papas, emperadores, faraoones, aristócratas, plutócratas, etc. despreciando las actividades de las mujeres, sobre todo las que ejercen en la vida cotidiana, y negando trascendencia a lo doméstico, que es el espacio donde han sido recluidas.

Solo uniéndonos a las luchas feministas para rehabilitar la dignidad negada de las mujeres se podrá construir una cultura de paz y una justicia de género

Solo uniéndonos a las luchas feministas para rehabilitar la dignidad negada de las mujeres se podrá construir una cultura de paz y una justicia de género. De lo contrario, la cultura de paz se convertirá en violenta barbarie  y la justicia de género no pasará de ser un slogan vacío de contenido que se tornará injusticia patriarcal y mantendrá a las mujeres en una situación de discriminación.

Se está produciendo un cambio de paradigma, que ya resulta imparable. Hasta ahora para las mujeres todos eran deberes y obligaciones. Ahora es el tiempo de sus derechos: a la queja, a la protesta, a la insumisión, al disenso, a la autonomía, a la libertad, a los derechos sexuales y reproductivos. Hasta ahora los únicos pactos eran los que sellaban los varones, para aferrarse al poder y repartírselo patriarcalmente, excluyendo a las mujeres de ellos.

Un ejemplo es el “Contrato social” de Jean-Jacques Rousseau, que solo reconoce derechos políticos a los varones y los niega a las mujeres. El pacto social no tenía vigencia en el hogar, donde la mujer debía estar sometida al marido. Léase para comprobarlo el capítulo V del libro de Rousseau Emilio o de la educación (Alianza Editorial, Madrid, 2011, segunda reimpresión, pp. 563 y ss), cuya protagonista es Sofía, la compañera de Emilio, que en las relaciones morales debe ser pasiva y débil y cuya función es “agradar al hombre”:

“En la unión de los sexos, cada uno concurre de igual forma al objetivo común, pero no de igual manera. De esa diversidad nace la primera diferencia asignable entre las relaciones morales de uno y otro. Uno debe ser activo y fuerte, el otro pasivo y débil; es totalmente necesario que uno pueda y quiera, basta que el otro resista poco.  Establecido este principio, de él se sigue que la mujer está hecha para especialmente para agradar al hombre. Si el hombre debe agradarle a su vez, es una necesidad menos directa, su mérito está en su potencia, agrada por el mero hecho de der fuerte. Convengo en que no es esta la ley del amor, pero es la de la naturaleza, anterior al amor mismo” (p. 565).

 Está comenzando el tiempo de los pactos entre mujeres, inclusivos de todas las personas y colectivos vulnerables. Hasta ahora, los cuerpos de las mujeres estaban colonizados, eran propiedad de los esposos, de los confesores, de los padres espirituales, de los asesores matrimoniales, y objeto de abusos sexuales. Ahora las mujeres reclaman y ejercen el derecho sobre su propio cuerpo. Hasta ahora lo que imperaba como ideal en las relaciones humanas era la fraternidad (de “frater”, hermano). A partir de ahora,  las relaciones entre los seres humanos han de regirse por la fraternidad-sororidad (de “soror”, hermana).

Un antecedente de dicho cambio de paradigma lo tenemos en el proto-feminismo de pensadores como el padre Benito Feijoo o el filósofo francés Poulain de Barre con su afirmación “la mente no tiene sexo”. Se encuentra también en la primera ola del feminismo político representado por Olympia de Gouges que, como contrapunto a la androcéntrica Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, de la Revolución Francesa, escribió la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana (1791), en la que afirmaba que “si la mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna”. Olympia no logró subir a la Tribuna, pero sí subió al cadalso donde fue guillotinada. Representante de la primera ola del feminismo filosófico es Mary Wollstonecraft con Vindicación de los derechos de la mujer (1982), donde afirma: “no quiero que la mujer domine sobre el hombre, sino que sea dueña de sí misma”.  Es este el lema del feminismo.

Fuente Religión Digital

 

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Manizha, la representante rusa para Eurovisión 2021, defiende un mensaje feminista y pro-LGTBI que ofende a las autoridades de su país

Lunes, 26 de abril de 2021

eurovision_2021_manhiza_rusiaManizha, elegida para representar a Rusia con el 39,7 % del apoyo de la audiencia que siguió la gala de la televisión pública Piervy Kanal, no gusta a la oficialidad rusa, abiertamente LGTBIfóbica y patriarcal. La joven tayika de 29 años defenderá en Róterdam el tema «Russkaya Zhenschina» o «Russian Woman» (que significa «mujer rusa»), con el que pretende denunciar los estereotipos y prejuicios que padecen las mujeres en Rusia. Asimismo, algo que no ha ocurrido con ningún representante de este país en el festival desde la implantación de la LGTBIfobia de Estado en 2013, Manizha se ha mostrado abiertamente «a favor de un mundo donde la orientación sexual, el género, la religión y la raza no sean nuestras etiquetas definitorias».

El perfil público de Manizha contrasta con el discurso conservador y anti-LGTBI del oficialismo ruso. Sin embargo, esta artista se «coló» por sorpresa como representante de Rusia para Eurovisión 2021, tras la retirada a última hora de Little Big que, a priori, tenía todas las papeletas para ir a Róterdam (sede del festival en esta próxima edición). La presidenta del Consejo de la Federación, Valentina Matvienko, se ha mostrado «sorprendida», como «muchos rusos», por la  canción de Manizha. «No podemos entender lo que ha pasado», ha expresado durante una sesión parlamentaria transmitida por televisión. «Recomiendo a los que aún no han visto [el texto de la canción] que lo hagan […] Es una tontería. No entiendo de qué se trata», dice Matvienko.

En el propio perfil de Instagram de la artista tayika que representará a Rusia en Eurovisión, con 453.000 seguidores, la joven deja claro su apoyo al colectivo LGTBI. La imagen que acompaña a esta noticia (una foto tomada de dicho perfil) muestra la parte superior de su rostro cubierta de banderas y, entre ellas, sobre su ojo, la bandera arcoíris. Toda una declaración de intenciones, teniendo en cuenta que en Rusia se vienen practicando detenciones por ondear en público este símbolo de la diversidad y los derechos humanos.

Además, en una publicación que supera las 311.000 visualizaciones, Manizha compartió un vídeo de apoyo a la comunidad LGTBI rusa con el siguiente mensaje: «Soy mujer, pero no solo eso me define como persona. Soy tayika y nací en un entorno musulmán, pero no solo esto me define como persona. […] Estoy a favor de un mundo donde la orientación sexual, el género, la religión y la raza no sean nuestras etiquetas definitorias».

Manizha, que huyó junto a su familia de la guerra civil de Tayikistán en los años 90, ha asegurado que «dio en el clavo con esta canción» de empoderamiento de la mujer, escogida en la gala exprés celebrada, precisamente, el pasado 8 de marzo. «No tengas miedo, eres lo suficientemente fuerte», es uno de los mensajes principales del tema ruso que sonará en Eurovisión. «Russian Woman» fusiona estilos urbanos (rap y hip hop) con elementos folclóricos rusos. Además, es la primera representante que cantará en ruso desde 2009.

Aunque no parte entre las favoritas, no significa que no pueda escalar popularaidad y dar una sorpresa (algo que ha ocurrido en distintas ediciones del festival). Desde dosmanzanas trasladamos todo nuestro apoyo a esta valiente artista rusa, cuya actitud de tolerancia y mensajes a favor del respeto a la diversidad ayudarán, por su gran visibilidad, a empoderar al colectivo LGTBI y al feminismo de Rusia. Nos cabe la duda, eso sí, de cuál sería la posición del país en caso de que Manizha ganara el certamen: ¿os imagináis un estadio en Rusia lleno de banderas arcoíris? ¿Cómo garantiraría el respeto a la diversidad el LGTBIfóbico Estado ruso?

Os dejamos con el vídeo oficial de Manizha:

Fuente dosmanzanas

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Feministas por los derechos de las personas trans. Súmate al manifiesto

Lunes, 25 de enero de 2021

feministas-por-3

El feminismo es un proyecto que existe para ampliar las posibilidades de vida de la mayoría de las personas y, por lo tanto, para garantizar los derechos de todas las mujeres. No se puede usar para oponerse o para cuestionar los derechos de las personas trans, que se enfrentan cotidianamente con el estigma y la discriminación en muchos ámbitos de sus vidas –en el laboral, el de la vivienda, en el ámbito de la salud, en el de la burocracia institucional, etc.–. En tanto feministas, afirmamos que otorgar unos derechos por los que el movimiento LGTBI+ lleva mucho tiempo peleando –incluyendo la autodeterminación de género– no es un gesto en contra de las mujeres. Al contrario, creemos que mejorar las condiciones de vida de las personas trans profundiza y amplia la democracia, mejora nuestra sociedad y fortalece nuestra lucha contra unas normas de género que nos limitan.

El sujeto de las luchas, de cualquier lucha, no es un debate abstracto, se construye en las prácticas. El feminismo lleva enriqueciéndose con las aportaciones de muchas compañeras trans desde hace décadas y no podría entenderse sin su participación. Con ellas hemos dado forma a los 8M, con ellas peleamos aquí codo a codo contra la violencia machista o por el derecho al aborto en países como Argentina.

Ni la existencia ni los derechos de las compañeras trans nos ponen en peligro. Su presencia no hace menos seguros nuestros espacios, sino que nos hace más fuertes y más libres. No necesitamos que nadie venga a vigilar qué es ser mujer. Queremos, por el contrario, ampliar su significado y las posibilidades de vivir de maneras diversas sin encajar en los moldes preestablecidos por el patriarcado. Estamos radicalmente en contra de que un dispositivo médico –que históricamente ha servido para etiquetar como enfermas a las mujeres rebeldes que se salían de la norma– decida sobre la identidad de género de las personas trans. Desde 2006 la ONU recomienda despatologizar y desmedicalizar las identidades trans con el objetivo de avanzar en los derechos humanos. El feminismo nunca se ha aliado con dispositivos médicos y sociales que vulneran nuestras libertades y tampoco lo hará ahora. En un momento de auge de la ultraderecha en el mundo, que pretende vendernos identidades excluyentes afianzadas en la denegación de derechos a quienes consideran diferentes, las feministas, como no podía ser de otra manera, afirmamos en cambio la complejidad, riqueza y diversidad de la experiencia humana y luchamos por una estructura social que acoja, cuide y proteja esa experiencia.

Deseamos una sociedad en la que las personas no sientan la presión de cumplir con la rigidez de género, que admita las variables diversas y transformadoras de lo femenino y de lo masculino. Sin embargo, necesitamos también dotarnos de mecanismos adecuados para acompañar la autonomía de las infancias y su derecho a desarrollarla plenamente. El feminismo no puede dar la espalda a estas realidades ni contribuir a empeorar la calidad de vida de las infancias.

Creemos que el debate fortalece el movimiento feminista. Creemos en el poder de los argumentos y de la discusión libre. Pero es difícil reflexionar sobre cuestiones complejas cuando nos vemos obligadas a defender lo más básico: la existencia y la dignidad de las personas. Y estamos radicalmente en contra del tono insultante y del menosprecio que se utiliza, sobre todo en redes sociales. Por desgracia, este debate no es únicamente teórico y, desde luego, no es inofensivo, sino que contribuye a aumentar los niveles de violencia que viven las personas trans, en particular las mujeres trans, y legitima indirectamente esta violencia.

Nosotras, mujeres feministas, apoyamos la redacción y aprobación de una ley que garantice a las personas trans su derecho a la autodeterminación de género, que subsane el desamparo normativo en el que se encuentran y que elimine la desigualdad a la que se enfrentan en la actualidad. Ninguna ley va a terminar de la noche a la mañana con la discriminación y los problemas del colectivo trans, de la misma manera que las leyes contra la violencia de género no han acabado con ella. Pero las leyes permiten justamente nombrar la discriminación, señalarla y denunciarla, y este es un primer paso imprescindible para que esta desaparezca. Nosotras, mujeres feministas, defensoras de un feminismo diverso, inclusivo, interseccional y desbordante, queremos recorrer este camino de la mano de nuestras compañeras trans.

FIRMA EL MANIFIESTO COMO COLECTIVO

Firma el manifiesto iNDIVIDUALMENTE

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Fuente Feministas por los derechos de las personas trans

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Judith Butler responde con contundencia a J.K. Rowling: ” ¿qué nombre deberíamos poner a las auto-proclamadas feministas que desean excluir a las mujeres trans de espacios de mujeres?”

Sábado, 3 de octubre de 2020

author-judith-butlerLa autora feminista Judith Butler no duda en cargar contra J.K. Rowling y otras TERFs durante una entrevista en un periódico británico

 Judith Butler es una filósofa, articulista, escritora, modelo y actriz queer  que escribió un libro (Gender Trouble) en el que venía a decir que la distinción entre sexo y género no está muy clara porque, en cierta manera, ambos son constructos sociales. Eso ha hecho que mucha gente use sus teorías como argumento tránsfobo (porque si el género es un constructo social, ¿cómo vas a sentir tan internamente tu identidad de género?); pero Butler siempre se ha mostrado a favor de la igualdad trans porque al final todo se reduce a “cómo todo el mundo debería ser libre de determinar el curso de la vida del género de cada uno“.

El New Statesman se sentaron a hablar con ella sobre  J.K. Rowling y cuando a Butler le preguntan si está de acuerdo con la idea de Rowling de que las mujeres trans son una “amenaza” para las mujeres cis, la filósofa responde que: “Se está creando un reino de fantasía, uno que refleja más a la feminista que tiene ese miedo que cualquier otra situación en la vida trans. Las TERFs como Rowling creen que el pene es una amenaza, o que cualquier persona que tenga pene y se identifique como mujer está participando en una forma engañosa y malvada de disfraz.

“Las mujeres trans“, añade Butler, “son a menudo discriminadas en los lavabos de hombres, y sus maneras de auto-identificarse son formas de describir una realidad vivida, una que no se puede capturar o regular por las fantasías que les colocan encima. El hecho de que esas fantasías pasen como debate público es en si mismo algo de lo que preocuparse.“

El “reino de fantasía” al que se refiere Butler es todo ese argumento absurdo (que hace unos años ya recorrió Estados Unidos) de que si se permite a las mujeres trans (a las que la transfobia ve como hombres disfrazados de mujer) entrar en baños de mujeres, entonces cualquier violador con peluca va a abusar de tu hermana en un centro comercial. Nunca se ha registrado un caso de abuso sexual de una mujer trans a una mujer cis (o trans) en un lavabo de mujeres, pero ¿y qué les imposta si rompe sus esquemas?

En cierto momento la entrevistadora intenta llamar la atención de Butler por utilizar el término “TERF”, argumentando que algunas TERF consideran que TERF es un insulto: “No estoy al tanto de que TERF se utilice como insulto. Me pregunto ¿qué nombre deberíamos poner a las auto-proclamadas feministas que desean excluir a las mujeres trans de espacios de mujeres? Si están a favor de la exclusión, ¿por qué no llamarlas “exclusionarias”? Si entienden que ellas mismas forman parte de esa corriente del feminismo radical que es opone a la reasignación de género, ¿por qué no llamarlas feministas radicales?

Para Butler las TERFS no tienen nada de feministas: “Un problema claro es el encuadre que hace creer que el debate es entre feministas y personas trans. No lo es. Una de las razones para militar contra ese encuadre es que el activismo trans está enlazado con el activismo queer y con los legados feministas que a día de hoy siguen muy vivos.“

El momento álgido de la entrevista viene cuando le preguntan a Butler por el acoso que Rowling y otras TERFs sufren online, intentando presentarlas como las víctimas de una sociedad implacable con la “incorrección política”. Y Butler afirma: “Creo que vivimos en tiempos anti-intelectuales… Confieso que me deja perpleja el hecho de que señales el nivel de acoso hacia J.K. Rowling, pero no cites el abuso contra las personas trans y sus aliados que ocurre online y en persona.” Y tras recordarle a la periodista que las personas trans sufren cada día, por todo el mundo, niveles de acoso intolerables, añade que: “No se puede decir que las amenazas hacia unas personas son tolerables y contra otras no.“

Fuente LGBTQNation, vía LaSuperQueer

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Serafina Dávalos: la primera abogada de Paraguay, feminista y lesbiana

Sábado, 12 de septiembre de 2020

Serafina-Davalos-sepiaPor Juliana Quintana

ASUNCIÓN.- Hoy se cumplen 137 años del nacimiento de Serafina Dávalos, la abogada que cuestionaba la maternidad obligatoria y discutía con intelectuales de su época como Manuel Domínguez, Arsenio López Decoud, Juan E. O’leary y Fulgencio Moreno. La que allanó el camino para que las mujeres en Paraguay pudieran estudiar, enseñar, doctorarse, dirigir centros de formación, representar al país en el extranjero y adelantarse a su época en la lucha por la igualdad de géneros. ¿Quién fue esta lesbiana que a principios del siglo XX planteaba que el matrimonio es la esclavitud de la mujer?

Eran tiempos en que las mujeres ricas participaban de reuniones sociales, en su universo de vestidos largos, enaguas, peinados endurecidos, abanicos, medias, peinetas y tacos. Las mujeres pobres trabajaban en tareas de cuidado para otras familias y prácticamente no tenían derechos. 

Serafina Dávalos torció ese camino y abrió otro. Fue la primera abogada paraguaya, en un momento en que el trabajo intelectual no era una actividad de la mayoría de las mujeres. Recién en 1870, Adela y Celsa Speratti, hermanas y educadoras paraguayas establecieron la primera escuela normal en Asunción, paso crucial para el desarrollo del sistema educativo del país. La inserción de las mujeres en decisiones políticas llegó mucho más tarde, con el voto femenino en 1961.

Hija de Gaspar Dávalos y Teresa Alfonso, y hermana de Nicasio, Serafina nació el 9 septiembre de 1877 en la ciudad Ajos, de Coronel Oviedo. Se mudó sola a Asunción para hacer la secundaria. Estudió en la Escuela Normal de la Asunción, donde obtuvo diploma de maestra en 1898. Fue la primera mujer en graduarse de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción en 1907.

“No creo que sea un mito de mi familia, pero antes nos sentábamos en las veredas. Y cuando ella caminaba orgullosa por la ciudad, plantada ante la sociedad, porque tenía muy claro qué quería hacer, las mujeres entraban corriendo a sus hijas para que Serafina no les pase al lado como si tuviera la lepra, la peste. El rechazo social. Pero ella muy orgullosa, se compró un auto, manejaba”, cuenta Rosemary Dávalos, sobrina nieta de Serafina en entrevista con la conductora de televisión Pelusa Rubín.

La élite y la clase media paraguaya eran muy europeizantes en su forma de actuar. Paseaban entre el teatro y los salones donde se realizaban piezas teatrales, cantos se tocaba el piano. El instituto paraguayo  -un centro cultural que se creó en 1895- ofrecía clases de dibujo, piano, esgrima. La Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y la Unión Club eran los salones más elegantes de la época.

En estos espacios se encontraban la élite y la clase media. Los sectores populares se reunían en las afueras. Uno de los entretenimientos de los fines de semana era ir al Belvedere, en España y Brasil. Lo que hoy es el hotel del Paraguay era la “cancha sociedad”, donde se reunían para partidas de caballos, paseos y tomar algún refresco. Quienes no tenían dinero para entrar a esos lugares iban de picnic a Tacumbú.

Por entonces la mayoría de lxs paraguayxs leían y hablaban en guaraní. El español era el segundo idioma, pero solo accedía a él la clase alta, que podía darse el lujo de recibir educación. Todas las decisiones del gobierno, de los libros, las actas y la escuela estaban en español. Asunción era contada por los hombres. Las hojas de libros de historia oficiales desterraron del relato a las mujeres y, entre ellas, a Serafina Dávalos. Decenas de mujeres trabajaron para rescatar esta memoria silenciada.

En el libro “Alquimistas: Otra historia del Paraguay”, Line Bareiro, Clyde Soto y Mary Monte recuperaron la historia oculta de las mujeres, su movimiento y el feminismo en Paraguay. El audiovisual Alquimistas: Historia de las Mujeres en Paraguay, realizado en 1995 por el Centro de Documentación y Estudios (CDE) y Decidamos, se convirtió en una pieza histórica y un documental clave para trazar la historia del feminismo en Paraguay.

Contra el patriarcado, humanismo

Dávalos fundó y militó varios gremios como el Movimiento Feminista de Asunción, el Centro Feminista Paraguayo, la Unión Femenina del Paraguay y la Liga Paraguaya por los Derechos de la Mujer. En su tesis, Humanismo, cuestionó el sometimiento de las mujeres a una sociedad patriarcal y consideró la igualdad jurídica como determinante del cambio de situación social de la mujer.

“No hay duda que la mujer puede elevarse en el terreno de la inteligencia a tanta altura como los varones. Para el efecto, désela el mismo tratamiento educativo que a aquellos en lo fundamental; nada de reservas de ideas profundas y elevadas por creerla incapaz; lo que se ha dado en llamar lo femenino, no falsea la naturaleza de la razón de la mujer”, escribía Serafina en 1907 (Humanismo, pág. 13).

Ese trabajo causó grandes controversias en la clase intelectual de su época. En años en que las mujeres tenían prohibido votar, ella ya cuestionaba la desigualdad de género y exigía igualdad de oportunidades. No vivió para ver cómo Paraguay se convertía en el último país latinoamericano en otorgar el derecho de voto a las mujeres, en 1961 con la ley “De los derechos políticos de la mujer”.

Rescatando a Serafina

La historiadora Ana Barreto Valinotti, incluyó la biografía de Serafina Dávalos en su libro Mujeres que hicieron historia en el Paraguay, editado en 2011. Allí escribió: “Serafina falleció en 1957, en la pobreza, habiendo ejercido su profesión de abogada hasta el final de sus días. A sus restos se les negaron funerales cristianos”. Varixs expertxs coinciden en que Serafina murió después de una larga enfermedad, en el olvido y la indigencia, bajo el estigma de habérsele negado “cristiana sepultura”.

Rosemary Dávalos, junto con su marido, Gustavo Ilutovich, y otros referentes culturales conformaron el grupo Rescatando a Serafina. Su misión es encontrar su tumba y poner en valor su legado. De acuerdo al relato de algunos historiadores, no se le permitió entrar a la iglesia porque era lesbiana y por sus reivindicaciones sociales. También hacían lo mismo con masones y otras instituciones que tenían algún tipo de disputa con la Iglesia Católica. Cuando la enterraron ni siquiera le pusieron lápida para que no se la encontrara.

La heterosexualidad obligatoria

Como explica Rosa Posa, activista de Aireana, grupo por los derechos de las lesbianas en su podcast ¿Por qué se piensa que Serafina era heterosexual?, las lesbianas son habitualmente auscultadas de la sociedad tanto hoy como en la “historia oficial”. “Decir que Serafina no era lesbiana es como una señal de un pensamiento súper heterocéntrico. La gente es hetero hasta que se demuestre lo contrario. No es así el mundo por mucho que se empeñen en verlo así. Es como si al decir que Serafina Dávalos era lesbiana le estamos sacando mérito”, expresa

Este año se firmaron los acuerdos para iniciar la restauración de la casa de Serafina Dávalos a través de la gestión del Instituto Paraguayo de Artesanía. Pero ya hace tiempo, el colectivo Serafina Dávalo -integrado, en su mayoría, por alumnxs de la facultad de Derecho- venía presionando para darle continuidad a la construcción de la memoria histórica nacional de las mujeres.

Entre las calles Estados Unidos y Tacuary descansa la casa de Serafina, donde vivió con su pareja Honoria Barilán. Así lo confirmó Rosemary: “Estamos en el siglo XXI y aunque la gente todavía se asusta con la homosexualidad, estas dos mujeres se plantaron ante la sociedad paraguaya y vivieron juntas siempre. Todxs sabían que eran pareja”.

En el 2017, el abogado Nicasio Dávalos, hijo de un hermano de Serafina, presentó querella criminal contra Honoria Balirán ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Criminal de Asunción, a cargo del juez Ernesto Giménez, acusándola de ser autora de “la muerte lenta y horrorosa de la doctora en Derecho”. Esta denuncia se desestimó por falta de pruebas.

A  raíz de una nota que publicó ese año Última Hora, Aireana, hizo un descargo en redes sociales en el que llaman a la reflexión del periodista en la manera en que construyó el relato, desde sus propios prejuicios.

“Tenemos miles de “Nicasios” en las vidas de las lesbianas, tipos que acusan a las parejas de sus hermanas de ladronas por comprar cosas conjuntamente, señores que se inventan que sus hijas fueron pervertidas por otra mujer con la que vivieron un montón de años, padres que después de violentar a sus hijas, acusan a las parejas de estas por ser denunciados. En fin, “el mal siempre está fuera”, apuntan.

“Cuando hay que demostrar que te perjudica, te enferma y te hace morir entonces sí es lesbiana. Pero cuando brilla, la única mujer que estaba en los círculos intelectuales de la época, no lo es. Es como si hubiera que demostrar una y otra vez que lo somos. Pero es como si fuera gravísimo demostrarlo. No es una afirmación que hacemos a la ligera, sino porque llevamos mucho tiempo en el activismo y porque estudiamos mucho”, refiere Rosa Posa. Gran parte de la memoria colectiva feminista en Paraguay está construida en torno a la figura de Dávalos, que no solo dejó un legado teórico sino también cuestionamientos que, todavía, siguen vigentes.

Fuente Agencia Presentes

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Rebecca Solnit: “Es imposible ser feminista si excluyes a las mujeres trans”

Lunes, 17 de agosto de 2020

Odell1-mediumSquareAt3X-v2La autora estadounidense Rebecca Solnit dice que es imposible ser feminista a menos que tu feminismo incluya a las mujeres trans.

La escritora feminista, cuyos libros incluyen Men Explain Things to Me, and Other Essays y Hope in the Dark, ha escrito una columna para The Guardian US sobre por qué apoya los derechos trans.

Después de haber “visto explotar la transfobia en la derecha estadounidense y en lo que sea británico”, Solnit sostiene que “el feminismo es una subcategoría de la defensa de los derechos humanos, lo que significa, lo siento, no puedes ser feminista si no estás a favor de los derechos humanos de todos, en particular, otros derechos de las mujeres ”.

Su columna, como señaló en línea la periodista trans Shon Faye, es la última de una larga lista de artículos de opinión de mujeres cis que revelan su apoyo u oposición a las personas, derechos y vidas transgénero.

“A pesar de lo agradecida que estoy por la solidaridad de Rebecca Solnit en su artículo de The Guardian, lo estoy simplemente por el hecho de que todavía hay una ‘conversación’ en los medios sobre la vida de las mujeres trans que ahora solo llevan a cabo mujeres cis”, dijo Faye. “La gente  Cis vuelve a posicionarse como los principales expertos en vidas trans”. Ella agregó: “La conversación parece estancada en los mismos dos artículos de opinión que han existido de una forma u otra durante al menos cinco años”.

Rebecca Solnit escribió que tiene muchos amigos trans, no binarios, bisexuales, gays y lesbianas, y que “no habla por ninguno de ellos. Tantas personas queer y trans ya han hablado con elocuencia”, dice, “pero quizás haya algo útil para que una mujer heterosexual cisgénero le diga a otras mujeres cisgénero, lo que voy a decir como alguien que también es una feminista incondicional: la mayor amenaza para las mujeres, heterosexuales o no, cis o no, siempre fue y sigue siendo el hombre heterosexual y el patriarcado “.

Solnit continúa: “Uno de los temores realmente extraños sobre las mujeres trans es que son hombres que fingen ser mujeres para hacer cosas nefastas con otras mujeres, pero eso es miedo a los hombres heterosexuales cisgénero que les hacen cosas horribles a las mujeres incesantemente en todo el mundo. mundo, en cuyo caso el problema sigue siendo los hombres heterosexuales, o un profundo malentendido de lo que son las mujeres trans.

“Y sí, los hombres que quieren dañar a las mujeres pueden disfrazarse de mujeres, pero también pueden fingir ser reparadores o trabajadores de emergencia para ingresar a nuestras casas, y de hecho lo han hecho, y todavía no hemos prohibido a los reparadores y trabajadores de emergencia”.

Rebecca Solnit también toca “el tema del baño”, señalando que ha estado usando baños públicos en San Francisco durante “cuarenta y tantos años” y nunca ha “oído hablar o leído, y mucho menos visto, un incidente en el que una trans mujer o niña de alguna manera causó malestar en el baño de mujeres . No parece ser algo de lo que nadie se preocupe aquí”, dice Solnit. “En el Año de Nuestra Señora 2020 todavía hay un escándalo en el Reino Unido por el negocio del baño”.

Sobre la amenaza de violencia contra las mujeres cis por parte de las mujeres trans, Solnit dice que es “una triste pérdida de tiempo” centrarse en este “imaginario, tal vez, teóricamente, podría ocurrir violencia” cuando hay “tanta violencia real contra las mujeres”.

También toca el pánico moral que rodea a los niños trans y escribe que conoce personas trans que solo encontraron “la oportunidad o el coraje” para hacer la transición más adelante en la vida, que a menudo vivieron “vidas ruinosamente miserables. Es fantástico que las personas puedan hacer la transición antes y, en esos primeros casos, los padres y los expertos médicos tienden a ser extremadamente cuidadosos con la forma en que se toman esas decisiones”, agrega. “Todos debemos confiar en ellos y reconocer que ese es su negocio y no el nuestro”.

Finalmente, Rebecca Solnit aborda la afirmación, repetida hasta la saciedad por mujeres cis que escriben para periódicos nacionales sobre cómo las activistas trans las están silenciando, de que los derechos trans están borrando a las mujeres.

“Hay alrededor de cuatro mil millones de mujeres y niñas en la Tierra, y no corremos peligro de que nos borren”, dice Solnit. “Pero tampoco existe una definición única para todos de lo que es una mujer; algunos nacemos con partes personales ausentes o divergentes, o con anomalías cromosómicas u hormonales; tenemos muchas formas y estilos ”, agrega.

“No se trata de tener útero o senos o períodos o de dar a luz, porque las mujeres no son reproductores. Algunas de nosotras nos hicimos mastectomías o histerectomías o, en el caso de Angelina Jolie, a quien estoy bastante seguro de que todo el mundo acepta como mujer, ambas; y existen muchas otras variaciones, porque la naturaleza es inquietantemente creativa y el género es más un espectro y un circo que dos cajas de seguridad “.

Fuente Pink News

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Juan José Tamayo: “Las condenas patriarcales a la Teología Feminista proyectaron sobre Dios una imagen misógina”

Lunes, 15 de junio de 2020

Marcha-feminista_2238386164_14673999_660x371“Con Francisco continúa la injusticia de género en todos los terrenos”

“La Teología Feminista llamaba la atención sobre la discriminación de las mujeres, que desemboca en violencia machista, feminicidio, como invariante histórica e instrumento normalizado en la sociedad y la Iglesia patriarcales”

“Cuestionaba las masculinidades sagradas como única representación divina, rechazaba la moral de esclavas que las religiones imponen a las mujeres”

“El resultado de la investigación fue la acusación a la Conferencia del Liderazgo de posturas contrarias a la fe de la Iglesia en cuestiones como el sacerdocio y la homosexualidad, de errores doctrinales y de promover un feminismo radical”

En el centenario del nacimiento de Juan Pablo II y en el quince aniversario de la elección de su sucesor, Benedicto XVI voy a reflexionar sobre una teología que no ha tenido el reconocimiento que merece, ni siquiera en los discursos religiosos críticos dentro del cristianismo y en el ámbito del feminismo, cuando se trata de una de las más creativas y metodológicamente “revolucionarias” de los últimos cincuenta años: la Teología Feminista.

En un primer momento apenas se la tuvo en consideración. Se la desdeñó y situó del lado de las teologías de genitivo por creerse que su novedad no consistía en otra cosa que en incorporar a la mujer como un tema más en el programa teológico. Por ello ni siquiera el Magisterio eclesiástico reaccionó ante su nacimiento ni reparó en su originalidad. “Cosas de mujeres”, interpreto que dijeran los defensores de la teología patriarcal y del dogma católico.

Pero la Teología Feminista era más que eso. Llevaba a cabo una verdadera revolución metodológica, un giro hermenéutico y un análisis de la realidad desde la perspectiva de género, que suponía una verdadera conmoción en el discurso teológico. En su mediación socio-analítica llamaba la atención sobre la discriminación de las mujeres, que desemboca en violencia machista, feminicidio, como invariante histórica e instrumento normalizado en la sociedad y la Iglesia patriarcales.

Violencia contra las mujeres, no como simple fenómeno marginal sino como el instrumento habitual, fundamental y más eficaz del patriarcado para someter a las mujeres. Ni siquiera la Teología de la Liberación en sus orígenes reparó en tamaña injusticia, que afectaba a más de la mitad de la humanidad, y de manera especial a las mujeres del entonces llamado “Tercer Mundo” u hoy “Sur global”.

Aplicando al ámbito religioso las categorías de análisis de la teoría de género, la Teología Feminista (feminismos, género, patriarcado, autonomía, violencia de género, masculinidades hegemónicas, masculinidades sagradas, pacto entre mujeres, fraternidad-sororidad, feminización de la pobreza, hermenéutica de la sospecha, etc.) dirigía su crítica radical a las estructuras jeráquico-piramidal-patriarcales de las iglesias, cuestionaba las masculinidades sagradas como única representación divina, rechazaba la moral de esclavas que las religiones imponen a las mujeres.

A su vez creaba sus propias organizaciones teológicas sin pedir autorización al Vaticano y sin necesidad de asesores teológicos varones, proponía alternativas comunitarias de corresponsabilidad y autoridad compartida, defendía la democracia paritaria en las instituciones religiosas, leía los textos fundantes, en este caso del cristianismo, desde la sospecha de que estaban escritos en un lenguaje androcéntrico y que era necesario despatriarcalizar.

“Al darse cuenta de la seriedad y del carácter “revolucionario” de la iniciativa, el Magisterio eclesiástico y sus teólogos asesores comenzaron a sospechar del peligro de dicha teología”

Al darse cuenta de la seriedad y del carácter “revolucionario” de la iniciativa, el Magisterio eclesiástico y sus teólogos asesores comenzaron a sospechar del peligro de dicha teología y a vigilarla de cerca. A las sospechas siguieron las censuras, que  desembocaron en condenas. Unas y otras procedían de jerarcas patriarcales y de teólogos androcéntricos –todos, o la mayoría, clérigos-, insensibles a la discriminación de las mujeres.

Las condenas recayeron sobre algunas de las más reconocidas teólogas con una excelente formación interdisciplinar desde la perspectiva feminista, una sólida fundamentación epistemológica, una gran capacidad de diálogo interdisciplinar y de interlocución con las diferentes tendencias de la Teología Feministas, especialmente con las decoloniales.

Las condenas patriarcales confirmaban la afirmación de Mary Daly: “Si Dios es varón, el varón es Dios” y se colocaba a Dios del lado del patriarcado religioso para condenar a las teólogas feministas proyectando sobre Él una imagen misógina y sexista, que le hacía un flaco favor a la hora de presentarlo como Dios de todos los seres humanos. ¿Quién iba a creer en un Dios misógino? En palabras de Kate Millet, autora de Política sexual, referente de la tercera ola del feminismo, “el patriarcado tiene a Dios de su parte”, y no solo de parte del patriarcado religioso, también del político, incluso en sociedades secularizadas.

Una de las teólogas sometidas a este proceso patriarcal por parte de la nueva Inquisición fue la norteamericana Elisabeth Johnson, autora de obras tan relevantes de teología feminista como La que es. El misterio de Dios en el discurso teológico feminista (Herder, 2002), Verdadera madre nuestra (Herder, 2005) y La búsqueda de Dios vivo. Trazar las fronteras de la teología de Dios (Sal Terrae, 2008). En ellas de-construye el lenguaje patriarcal de la teología, que está en el sustrato del sexismo y de la misoginia, cuestiona las imágenes androcéntricas de Dios y busca reconstruir imágenes integradoras de la divinidad, privilegiando las que surgen desde abajo a partir de las experiencias del sufrimiento y de las luchas emancipatorias de las mujeres y las tienen que ver con la vida.

La amplia difusión de su libro La búsqueda de Dios vivo provocó el malestar de los obispos estadounidenses que, a través de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, acusaron la obra de “falsedades, ambigüedades y errores”, de no concordar con la doctrina católica en sus puntos fundamentales y de llegar a conclusiones “teológicamente inaceptables”. Elisabeth Johnson expresó su malestar por la tergiversación de su pensamiento y la falta de diálogo y respondió con una réplica rigurosamente argumentada.

Después, la censura contra la Teología Feminista desembocó en una investigación durante cuatro años a la Conferencia del Liderazgo de Mujeres Religiosas de Estados Unidos, organización que agrupa a numerosas congregaciones religiosas femeninas estadounidenses, por la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidida por el cardenal conservador alemán Gerhard Müller, discípulo de Benedicto XVI, quien lo nombró para dejarlo “todo atado y bien atado” en el terreno doctrinal tras su renuncia.

El resultado de la investigación fue la acusación a la Conferencia del Liderazgo de posturas contrarias a la fe de la Iglesia en cuestiones como el sacerdocio y la homosexualidad, de errores doctrinales y de promover un feminismo radical. Además, el cardenal Müller consideró “una abierta provocación contra la Santa Sede” la concesión del “Premio al Sobresaliente Liderazgo” por parte de la Conferencia de Liderazgo a la teóloga Elisabeth Johnson, que había sido condenada por el Vaticano unos años antes.

Durante el pontificado del Papa Francisco no se ha producido ninguna amonestación ni condena contra la Teología Feminista, como tampoco contra las organizaciones religiosas femeninas de orientación feminista. Sin embargo, Francisco no se ha destacado precisamente por su afinidad con el feminismo ni por devolver a las mujeres en la Iglesia católica y en la teología el protagonismo requerido por mor de justicia de género y justificado teológicamente. Más bien todo lo contrario. Continúa la injusticia de género en todos los terrenos.

Durante el encuentro de los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo en el Vaticano para tratar sobre la pederastia en la Iglesia, el Papa Francisco afirmó que “el feminismo acaba siendo un feminismo con faldas. En una entrevista con Jordi Évole en el programa de La Sexta “Salvados” reconoció haberse equivocado. Corrigió tan taxativa afirmación por otra más matizada: “Todo feminismo corre el riesgo de convertirse en un machismo con pollera (= falda). La otra me equivoqué”. Autocorregirse es poco frecuente en un Papa. Por eso, haberlo hecho es algo que le honra.

Con todo, creo que, tras siete años de pontificado “franciscano”, el feminismo y la Teología Feminista siguen siendo dos de sus asignaturas pendientes y constituyen uno de los criterios para que pueda ser considerado consecuentemente renovador o no.

Fuente Religión Digital

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