Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Teología “Queer”’

La Iglesia de Escocia lanza un manual que apoya a las personas transgénero.

Miércoles, 28 de marzo de 2018

Church_of_Scotland_LogoEl nuevo manual para pastores de la Iglesia Presbiteriana de Escocia, está hecho para apoyar la “teología de género” y para tener mayor tolerancia hacia las personas transgéneros.

El manual de 30 páginas, fue entregado a todas las iglesias escocesas, pidiendo a los pastores que consideren usar un lenguaje neutral en género para Dios, como parte de una serie de medidas para hacer que su congregación sea más inclusiva para las personas que se identifican como transgénero, según publica Breitbart.

El contenido, con el enfoque en el cuidado pastoral, trae testimonios de varias personas trans que se sintieron acogidos por la Iglesia de Escocia y lamentaban el “preconcepto” de las demás denominaciones. También apoya la realización de una actualización al “siglo 21” de las Escrituras, “patriarcales” y se queja de que la “cultura cristiana” hace la vida difícil para los individuos de la comunidad LGBT.

“Tengo dificultades con la Oración del Padre Nuestro porque Dios no tiene género, para mí: no es sólo padre”, relata en la cartilla una mujer que ahora se identifica como Andrew. “Las Escrituras son muy patriarcales; necesitamos actualizarlas para nuestro siglo.

El pastor Norman Smith, Coordinador de la Misión y Consejo de Discipulado de la Iglesia de Escocia, cree que el manual “pretende facilitar la pastoral a nivel local, dando a las personas un espacio para hablar sobre su fe y compartir el impacto de la Iglesia en sus vidas .

“No está destinado a hacer ningún tipo de declaración sobre la relación de la Iglesia con la comunidad transgénero, ni proporciona una explicación teológica o comprensión de problemas transgéneros”, agregó.

En la cartilla hay el relato de una estudiante de teología llamada Iona, que dice no ser ni hombre ni mujer. Ella reclama que “la cultura cristiana nos enseña que ser trans es incorrecto”. Por eso, resolvió profundizarse en la llamada “Teología Queer“, y pasó a tener “un nuevo entendimiento de la Biblia“.

General, Historia LGTB, Iglesia Presbiteriana , , , , , , , ,

Canto Queer ¿Bienaventurados los perseguidos por homosexuales?

Viernes, 22 de julio de 2016

imagesDel blog de Xabier Pikaza:

Algunos prelados de España, con palabras que atribuyen a Benedicto XVI, se pasan un poco al criticar la ideología de género, por lo menos tres pueblos.

— Se pasan el pueblo del conocimiento, pues en general no precisan lo que significa ideología y menos “genero”; ni concretan bien lo que significa naturaleza, ni persona, ni reconocen la novedad del evangelio, en línea de gratuidad y de libertad personal, desde los más pobres.

— Se pasan el pueblo de la justicia y caridad, entendida en el sentido más simple de respeto al prójimo… No, no es que me gusten los orgullos gays tomando la calle, pues la calle es de todos, aunque nuestro Ministro del Interior saliente (?) quiera hacerla suya. Pero el respeto por la calle por donde caminan ideologías distintas es fundamental en un plano social, y más en perspectiva cristiana. Quienes quieren “salvar” a los demás haciéndoles a su imagen y semejanza se van a (o se quedan en) su propio infierno.

— Se pasan el pueblo de la misión cristiana, que no consiste en obligar a los demás a ser buenos conforme a mi manera de entender las cosas, sino a ofrecer a todos el discipulado, que los diversos pueblos y grupos humanos ser “discípulos” de Cristo, aprender con él a ser mejores, en la línea judía o gentil, en la queer o en la “sin curvas” (que a ello voy).

Me avergüenzo un montón de algunos de esos “perlados”, como decía Teresa de Jesús. Son buena gente, de buena intención pero la amplitud y profundidad del evangelio les ha “cogido” de pie torcido.

Me gustaría que aprendan a disfrutar, y a dejar disfrutar, y a vivir en libertad y en gozo…, que mucho podremos hacer en esa línea todos, empezando por ellos, pues como decía el Pablo de las pastorales “quien aspira al episcopado tiene una buena aspiración” (1 Timoteo 3, 1). Y con eso paso al tema.

Introducción

Un amigo cristiano, vinculado de manera activa, desde el evangelio, a las comunidades “gay”, me envía unas reflexiones sobre el valor y riesgo de la teología queer . En principio, esa teología pone de relieve la profunda libertad evangélica de los hombres y mujeres, en el plano afectivo y personal…

Hasta aquí todo me parece bien, pero quiero que esa libertad no se separe de la opciòn preferencial por los pobres y, de un modo especial, de la atenciòn a los pobres y oprimidos en el campo sexual. Agradezco a mi amigo su confianza al enviarme material para esta reflexión, que sigue siendo suya.

Una objeción… Unas palabras del Card. Ratzinger

Dicen que escribía Ratzinger:

La ideología de género es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura.

Con el ateísmo, el hombre moderno pretendió negar la existencia de una instancia exterior que le dice algo sobre la verdad de sí mismo, sobre lo bueno y sobre lo malo.

Con el materialismo, el hombre moderno intentó negar sus propias exigencias y su propia libertad, que nacen de su condición espiritual.

Ahora, con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo.

No he logrado encontrar el lugar en el que Ratzinger decía esas palabras… Pero en el caso de que las hubiera dicho habría que interpretarlas en su contexto.

Teología queer

La “teología queer” se funda Gálatas III,28 – thopos al que todos/as debemos arribar: no hay hombre ni mujer –. Una cosa y otra tiene sus valores y sus riesgos… Pero no podemos olvidar que los homosexuales son (han sido, en general) más perseguidos que otros, por eso están más cerca de Jesús, el pobres (el perseguido sexual, si vale esa palabra, que puede deducirse de M9 19, 10-11).

En esa línea puede suceder que sin pasar por la “teología queer” uno no aprecie el absurdo radical de la marginación espiritual de los/as homosexuales como un pecado del mismo calibre que la opresión, la explotación de los pobres a manos de los ricos… de forma que de ese principio tengamos que a las Bienaventuranzas para su “relectura queer”.

Queer en inglés significa lo extraño, lo diferente… y así ha llegado a significar lo sexualmente distinto, vinculado al mundo de lo GLBT (es decir de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales…).La teología queer ha querido romper desde el mismo Nuevo Testamento la construcción social de las categorías hombre/mujer, gay/lesbiana… La teología queer quiere rechazar (superar) los limites de lasexualidad, del génereo, genero, de la nacionalidad, clase, raza, edad…

Lo queer es estar abiert@ a la diversidad, no definir el genero de una persona en funcion de su aspecto o de sus genitales. Queer son los que dicen que “podemos cambiar según nuestro humor, nuestro estado de animo o de momento; por eso, ellos rechazan la sexualidad hetero-normalizada y homo-normalizada, propia de los hétero-oficiales y de los homo-oficiales….Desde nuestra realidad, día a día, intentemos vivir contra todo lo establecido, lo impuesto, lo institucional. Queer no es solo una cosa. Queer es lo que queremos que sea y lo que hagamos de ello; no impone limites, solamente los que nosotr@s queremos.”s

El riesgo queer. ¡Bienaventurados los homosexuales!

El riesgo queer está en exaltar la libertad… pero no darse cuentra de que algunos están más oprimidos que otros. El riesgo está en no descubrir la necesidad en que se encuentran y la marginación que sufren muchos homosexuales… Porque El mismo que dijo: “Bienaventurados los pobres, pues de ellos es el Reino de Dios”, grita hoy a quienes quieren oírle Bienaventurados los/as homosexuales, pues de ellos es el Reino de Dios”. Y Jesús no habla de los/as homosexuales buenos/as o creyentes, como tampoco hablaba de los/as pobres buenos/as y creyentes. Dice que en cuanto que marginados/as espiritualmente por un cristianismo heterosexista, el Reino de Dios es primero de los/as homosexuales como lo es de los/as pobres.

Dios ofrece su Reino en primer lugar a los/as despreciados/as por este mundo. Y los ricos podrán entrar si se ponen al nivel de los pobres y luchan contra las causas de su pobreza, y los/as heterosexuales pueden tener esperanza en la medida que se solidaricen espiritualmente con sus hermanos/as homosexuales y digan alto, claro y radical “NO” a la “homofobia cristiana”. Por eso, los queer podrán ser buenos cristanos en la medida en que ayuden a los hombre y mujeres más marginados…

Los homosexuales como piedra de escándalo

Los homosexuales, como pobres, se convierten así en piedra de escándalo, y quien tropiece con ella no podrá levantarse para ir a Su encuentro. Porque en Aquel Día muchos/as dirán: “pero nuestra Biblia decía”, “Tus representantes decían”,… y Él responderá: “Jamás tuvisteis Mi Espíritu: ni Me conocéis ni os conozco”, porque fuí homosexual y no me quisisteis ni me respetasteis.

Los homosexuales no son sólo sólo piedra de escándalo para cada uno a nivel individual, sino para la Iglesia misma: ya no tiene sentido – si lo tuvo – hablar de “opción preferencial por los pobres” mientras tal expresión no vaya acompañada de “opción preferencial por el mundo GLBT”… No se puede hablar de opción preferencial por los pobres allí donde las Iglesias ofiales son enemigas del reconocimiento legal de derechos de los GLBT (Gay-Lesbico-Bisexual-transexual)

Recientemente, la Iglesia Católica ha reafirmado – a nivel magisterial – su autoconciencia de ser “la única Iglesia verdadera”. ¿Bajo qué criterios? ¿Bajo éstos? ¿ES la Iglesia verdadera por ponr más de relieve la opción preferencias por los pobres? Bueno, todos sabemos dónde ha quedado esa opción. La opción preferencial por el colectivo GLBT no sólo no se ha planteado, sino que va contra las consignas de la jerarquía, de los obispos. El problema es que quien se abra al sentido pleno, hoy, de la historia de epulón y Lázaro, comprenderá que también podría titularse “el señor obispo y Lázaro el gay”

De nuevo el riesgo queer….

Si duda, la teología queer tiene sus valores… porque la buena religión tiene siempe un aspecto queer, es como el arte, el desafío de la vida, el amor sin límites… La teología queer (que ve las cosas desde el otro lado) y pone de relieve la plena libertad en el campo sexual-afectivo, tiene sus valores… Pero tiene también sus límites. Y esos límites están en el reconocimiento y valoración de los oprimidos…

Un queer puede ser libre en su forma de vivir el sexo y la afectividad… sin atarse a normas, porque la libertad es el don cristiano por excelencia. Pero la libertad queer limita con los derechos de los oprimidos y marginados. El queer puede hacer lo que quiera, pero siempre que esté muy atento a los necesitados, siempre que sepa entender y acoja en amor a los marginados sexuales.

Lo que se dice al queer hay que decirlo a la Iglesia oficial, con sus grandes valores. También puede hacer lo que vea más conveniente, para conservar la fe, para organizar la vida de la comunidad… pero sólo en la medida en que sepa asumir el mensaje de las bienaventuranzas y de Mt 25, 31-46, acogiendo y ayudando a los marginados.

Cristianismo (Iglesias), General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , ,

“Cuerpos abyectos”: La hermenéutica del otro lado

Miércoles, 20 de abril de 2016

descargaEl autor nos ha enviado esta recensión publicada en el blog de Raúl Lugo Iglesia y Sociedad, para su publicación, lo que agradecemos.

(Recensión del libro del P. Manuel Villalobos: Cuerpos Abyectos en el Evangelio de Marcos)

Nota bibliográfica:
Manuel VILLALOBOS M. Cuerpos Abyectos en el Evangelio de Marcos
Ediciones El Almendro, Córdoba, 2015
Traducción castellana de Ricardo López Rosas
Original inglés Abject Bodies in the Gospel of Mark
Sheffield Phoenix Press, 2014

El año pasado se cumplieron cincuenta años de la promulgación de la Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación (Dei Verbum), del Concilio Vaticano II, hecha en noviembre de 1965 por el Papa Pablo VI. De manera oficial, la iglesia católica anunciaba que, en el proceso de renovación que había emprendido, el acercamiento a la Biblia iba en serio: se asumían los nuevos métodos científicos de lectura, se promovía el acceso a la Escritura por parte de los fieles, se favorecía la traducción de los textos sagrados a las lenguas vernáculas, etc.

Esta toma de posición de los obispos católicos era la respuesta a un vigoroso movimiento bíblico que estaba teniendo lugar en las comunidades cristianas de todo el mundo, de manera particular, pero no solamente, en Europa. La aparición de los métodos histórico-críticos obligaba a la iglesia católica a ponerse al día en su lectura de los textos sagrados. Oficializados los nuevos métodos e impulsado el objetivo pastoral del acercamiento a las Escrituras Santas, la iglesia católica se colocaba al lado de las mejores vanguardias de los estudios bíblicos.

A la distancia de 50 años echamos de menos un faltante en este importante documento eclesial: el lugar del lector de los textos o, dicho de otra manera, el papel del horizonte hermenéutico de quien lee los textos. Pero eso no debe extrañarnos. No podemos culpar a los padres conciliares de eso. El interés por el horizonte del lector, horizonte que es ya en sí mismo interpretativo o que orienta a una determinada interpretación, es bastante reciente. Paul Ricoeur (Le conflit des interprétations. Essais d’herméneutique, 1969), Hans-Georg Gadamer (los dos tomos de Wahrheit und Methode, 1960 y 1986) Roland Barthes (Critique et vérité, 1966) Jürgen Habermas (Erkenntnis und Interesse, 1968) y Jacques Derrida (De la grammatologie, 1967), no serían conocidos sino hasta varios años después de terminado el Concilio y aquellas ideas sobre cómo el significado de un texto no está dado solamente por el autor y sus intenciones, sino que se crea activamente en relación con el lector, en lo que Gadamer llamaría “fusión de horizontes”, comenzarían a hacer sentir sus efectos hasta los años setentas y ochentas.

El acento hermenéutico que echamos de menos en el texto conciliar brilla, en cambio, con luz propia en el documento “La interpretación de la Biblia en la iglesia” publicado por la Pontificia Comisión Bíblica en 1993. Aunque no es un órgano propiamente magisterial, la Pontificia Comisión Bíblica (PCB) es un órgano de asesoría para la Santa Sede y representa el punto de vista oficioso de la iglesia católica sobre asuntos y temáticas bíblicas que le son periódicamente sometidas. No haré aquí una exposición del contenido del documento, sino solamente resaltaré que, una vez reafirmado el piso de inicio del trabajo exegético con el recurso necesario a la metodología histórico crítica, el documento añade, no solamente nuevos métodos de análisis literario que permiten una comprensión más plena del texto sagrado (retórico, narrativo, semiótico, canónico, etc.) sino que, en una mirada más hermenéutica, propone una valoración crítica de algunos de los principales acercamientos desde otras ciencias (sociología, antropología cultural, psicología) y, lo que nos importa mucho más en esta recensión, dos acercamientos desde diferentes contextos del lector: liberacionista y feminista, ambos, como bien podremos imaginar, polémicos dentro de la reflexión teológica y bíblica.

Voy a detenerme un momento en el acercamiento feminista tal como es tratado en el documento de la PCB. No solamente porque no hay revolución del siglo pasado que haya sido más impactante en la vida de los pueblos que la revolución de género, sino porque lo que se dice del movimiento feminista puede decirse también de los movimientos de otras minorías que comparten algunas de sus características, como los movimientos LGBT, queer o trans. Del acercamiento feminista dice el documento:

La hermenéutica feminista no ha elaborado un método nuevo. Se sirve de los métodos corrientes en exégesis, especialmente del método histórico-crítico. Pero agrega dos criterios de investigación.
El primero es el criterio feminista, tomado del movimiento de liberación de la mujer, en la línea del movimiento más general de la teología de la liberación. Utiliza una hermenéutica de la sospecha: la historia ha sido escrita regularmente por los vencedores. Para llegar a la verdad es necesario no fiarse de los textos, sino buscar los indicios que revelan otra cosa distinta.
El segundo criterio es sociológico: se apoya sobre el estudio de las sociedades de los tiempos bíblicos, de su estratificación social, y de la posición que ocupaba en ellas la mujer.

Hubo seguramente discusiones arduas en el seno de la PCB para llegar a esta apreciación de la hermenéutica feminista. En lugar de una evaluación formal del método, la PCB termina con una especie de advertencia que suena dura:

En la medida en que la exégesis feminista se apoya sobre una posición tomada, se expone a interpretar los textos bíblicos de modo tendencioso y por tanto discutible. Para probar sus tesis debe recurrir frecuentemente, a falta de otros mejores, al argumento ex silentio. Tales argumentos, se sabe, deben ser tratados cautelosamente. Jamás bastan para establecer sólidamente una conclusión… la exégesis feminista no podrá ser útil a la Iglesia sino en la medida en que no caiga en las trampas que denuncia…

He hecho esta larga cita solamente como punto de referencia. Puede decirse que, a pesar de las advertencias que invitan a la prudencia, los acercamientos hermenéuticos han terminado por entrar con el pie derecho en la iglesia católica. Los criterios enunciados deberán ser aplicados a nuevos acercamientos derivados del feminismo, así como también el espíritu de apertura crítica que patrocina el documento de la PCB. Uno lamenta, sin embargo, que tales acercamientos sean tan poco comunes en la literatura bíblica, sobre todo en castellano. Son, en cambio, abundantes en la investigación bíblica norteamericana.

De ambas márgenes –México y los Estados Unidos– nos llega la obra más reciente de Manuel Villalobos Mendoza, sacerdote mexicano avecindado en la Unión Americana y egresado de la Garret Evangelical Theological Seminary, de Chicago, ciudad y provincia claretiana en la que Villalobos desempeña su ministerio. La obra se titula Cuerpos Abyectos en el Evangelio de Marcos.

Resultado de sus estudios para alcanzar el doctorado, el libro de Villalobos, de 312 páginas, intenta una aproximación hermenéutica a algunos textos del evangelio de Marcos. La perspectiva es descrita con claridad por el autor desde las primeras páginas: “algunos de los principales temas de mi proyecto de investigación, como el de la (de-) construcción de género, la performatividad, la masculinidad, la vulnerabilidad, la abyección, la precariedad de los cuerpos, la dialéctica de poder que existe en el acto de mirar otro cuerpo masculino y la subversión y trasgresión de fronteras, tanto reales como simbólicas” (p. 14). Se trata, pues, de ofrecer una aplicación a los textos sagrados de algunos elementos de la teología queer (1) , una aproximación que se enlaza con el reciente movimiento denominado “teologías pos-coloniales”, que suelen ser definidas así: “una lectura “pos-colonial” de la Biblia intencionalmente toma una postura de oposición que subvierte las lecturas tradicionales de relatos familiares, interpretándolos “del otro lado”, del lado que perdió, cuyas voces nunca fueron escuchadas…” (2)

Este horizonte, la hermenéutica “desde el otro lado”, es el punto de partida del estudio de Villalobos Mendoza. La investigación fija la mirada en algunos personajes que pueden pasar desapercibidos en el conjunto del relato Marcano de la pasión: la mujer que unge a Jesús en casa de Simón el leproso y Simón mismo (Mc 14,3-9), la esclavilla que dialoga con Pedro alrededor de la fogata en el patio donde juzgaban a Jesús (Mc 14,66-72), el joven que carga el cántaro antes de la Última Cena –la sección más luminosa del libro a mi juicio– (Mc 14,12-16) y finalmente el mismo Jesús y su cuerpo abyecto y maltratado: las transgresiones de Jesús en la última Cena, su arresto, el proceso de su tortura, y finalmente su desnudez en la cruz y su muerte.

Quisiera solamente subrayar tres características que me parecen importantes de la aproximación del libro de Villalobos a los textos de Marcos, como una invitación a la lectura crítica de su obra.

El recurso a Butler
El hecho de que el libro de Villalobos sea resultado de su investigación para obtener el grado de doctor en teología representa su logro mayor pero también su mayor limitación. Me explico. La virtud de las tesis doctorales reside, justamente, en abordar matices teóricos novedosos o que no hubieran sido ampliamente desarrollados desde el punto de vista académico. En el caso del libro en comento la investigación asume el marco teórico desarrollado por Judith Butler, la filósofa pos-estructuralista autora de Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del sexo (3) . Asumir las aportaciones teóricas de esta postura filosófica es uno de los retos que Villalobos ha enfrentado con éxito. La reflexión sobre la corporalidad, sobre las fronteras, sobre los bordes y los mecanismos de trasgresión que caracterizan el pensamiento de Butler es uno de los elementos más novedosos de la lectura de Villalobos. Uno se asombra al ver como un pensamiento tan provocador como el de Butler arroja insospechados haces de luz a los textos de la pasión marcana que Villalobos ha seleccionado.

Pero, al mismo tiempo, el horizonte bulteriano es la limitación más visible de la obra que, en esto, confirma su naturaleza de investigación concebida para la consecución de un grado. Es cierto que la parcialidad de la mirada hermenéutica del autor es algo aceptado por él mismo, pero hay algunos momentos en que uno quisiera verse libre del marco teórico escogido que se antoja forzado en algunos pasajes. En este sentido, el libro es una buena noticia hermenéutica, pero habrá que estar atentos a ulteriores desarrollos del joven autor que amplíen el marco filosófico referencial.

Exégesis autobiográfica

El libro se inscribe también en la corriente conocida como Autobiographical Biblical Criticism (4) . El autor, como migrante establecido en los Estados Unidos y como miembro de una minoría sexual, se asume como del “otro lado”. Villalobos se presenta así: “Aquí estoy, como mexicano del otro lado, confesando y reclamando algunas de las experiencias que han influido el modo como veo, no solo el texto bíblico, sino mi propio cuerpo, el mundo y Dios” (5). De hecho, dedica todo el primer capítulo a ofrecernos sus propias experiencias de vida como marco referencial que nos hace comprender mejor el rumbo que seguirán sus investigaciones y reflexiones bíblicas. Por eso el título del primer capítulo resulta inquietante: ‘Yo confieso… que mi cuerpo tiene muchos lados de exclusión’.

La crítica autobiográfica ha adquirido mucha relevancia en tiempos recientes, porque se toma en serio los avances en la epistemología en general y la discusión sobre las hermenéuticas en particular, que se han desarrollado en los últimos años. No se trata solamente de tomar en cuenta el horizonte de lectura del investigador, así, en términos generales, sino resaltar el vínculo entre la persona que lee y los textos que selecciona, la mirada del lector/a y los sentimientos que el texto le despierta y la contribución del texto en la transformación de la vida del lector-intérprete.

Este laudable esfuerzo de Villalobos, de compartirnos su historia de vida como puerta de entrada al libro y a cada uno de los textos estudiados, le da a la obra una frescura que se nos antojaría deseable en otras investigaciones bíblicas que suelen ser frías y de una solemnidad casi adormecedora. Crea, también, una relación con el destinatario del mensaje, relación que podrá ser empática o antipática, pero que no dejará al lector insensible. Uno podrá escandalizarse, pero no aburrirse.

El ojo transgresor

Es clara la intención provocadora del libro de Manuel Villalobos. Lo es por aplicar las categorías butlerianas de corporalidad y transgresión a los personajes del evangelio de Marcos. Lo es también por hacer una lectura militante desde la propia identidad del autor, desde su experiencia de doble marginación, en razón de su orientación sexual y su condición de migrante hispano en los Estados Unidos. Estas dos razones harían ya del libro de Villalobos un acontecimiento tan interesante como inusual en la investigación bíblica.

Hay, sin embargo, dos cosas más sobre las que quisiera detenerme un momento. La primera es el análisis y la asunción de un lenguaje popular que evidencia la jerarquización de personas y los juicios de valor que sobre ellas se hacen. Así, por ejemplo, se habla de ‘descarada’, ‘hocicona’, ‘malcriada’, ‘machito’, ‘chingaquedito’, ‘marimacha’, etc. Nombres todos que, en lugar de calificar a la persona que lo recibe, terminan desnudando la mentalidad de quien los pronuncia. Son nombres que tienen la intención de someter a las personas a la marginación y exclusión. El nombre como justificación del acto discriminante.

El segundo elemento que no quisiera dejar de mencionar son las constantes referencias de Villalobos a Octavio Paz, particularmente a su Laberinto de la Soledad, y su propuesta analítica de identificación de la mexicanidad como experiencia de orfandad, producto de una violación. De hecho, y esto puede resultar escandaloso para algunas buenas conciencias, los capítulos finales, dedicados al análisis de la pasión y muerte de Jesús, tienen títulos y subtítulos provocadores: ‘Judas, el chingaquedito’, ‘Átame de pies y manos, pero no me dejes. Jesús entre chingones’, ‘La crucifixión de un Mesías Chingao’…

El libro termina con un epílogo epistolar de lo más interesante. Villalobos lo explica así en su introducción:

“Uno de los principios de mi hermenéutica de “Vida-Texto-Vida” es el de re-contextualizar el texto bíblico en la vida de la comunidad… En una ocasión comenté a mi grupo de Biblia…: ¡Si Marcos supiera lo que hemos hecho con su evangelio! Lupita, una inquieta participante del grupo de Biblia, respondió inmediatamente: ‘escríbele una carta y cuéntaselo todo’… Le envié entonces un e-mail a mi asesor y le pregunté qué pensaba al respecto y éste me respondió: ‘La idea de terminar tu libro con una carta a Marcos completa el círculo hermenéutico y me parece muy creativa’. Así que me puse a escribir mi carta”.

Cuerpos Abyectos en el Evangelio de Marcos es una lectura saludable. No conozco otro intento tan exhaustivo de abordar los textos bíblicos desde la perspectiva ya descrita. Por ello ha de considerarse una obra pionera, con todas las ventajas y desventajas que esa característica conlleva. Acaso resulte para algunos una investigación demasiado psicologista y sienta la tentación de ahorrarse algunas de sus disquisiciones falocéntricas. Otros encontrarán intuiciones geniales en su interpretación de la pasión de Jesús. Pero nadie, puedo asegurarlo, quedará indiferente. El libro de Manuel Villalobos Mendoza nos permite asomarnos a una lectura distinta, marcada por una visión de género, que inaugura una hermenéutica del otro lado y que transforma lo que para algunos es una “ideología demoniaca”, en un instrumento que puede arrojar nuevas luces en el proceso interminable de interpretación de los textos sagrados. Esta obra se constituye así en una pieza más del gran rompecabezas que poco a poco vamos armando para ser una iglesia en reforma perpetua, casa de fraternidad, donde todos los cuerpos, todas las personas, tengan cabida. Sólo por eso valdría la pena leerlo.

NOTAS:

1. La teología queer surgió en los años 90 del siglo XX, de la teología feminista y la teología gay, que se dedicaron a criticar a fondo todos los supuestos patriarcales en los que se han asentado las religiones monoteístas y a visibilizar a todos los invisibles, a los raros, a los diferentes, a los más marginados por el régimen heterosexual, blanco, y capitalista. Los principales teólogos y teólogas queers son Marcella Althaus Reid (argentina), James Nickoloff (peruano) y André S. Musskopf (brasileño). También Nancy Cardoso, Hugo Córdova, Hemberg Darío García, Daniel Fernández, José Vaz Magalhes, Wendy Mallete, Loreto Fernández, Abel Moya, Daniel Jones, Cruz Edgardo Torres, Juan Fonseca, y un largo etcétera de pensadores y pensadoras que desde dentro de sus comunidades religiosas están llevando a cabo un análisis profundo de las viejas estructuras y una propuesta alternativa al discurso hegemónico y patriarcal.
2. Cfr. Las teologías gay-queer, en www.fundotrasovejas.org.ar/articulos/TeologiasGayQueer.pdf
3. Paidós, Buenos Aires 2002

4. Cfr. INGRID ROSA KITZBERGER (ed), The personal Voice in Biblical Interpretation (New York, Routledge 1999)
5. Cfr. P. 40

Biblia, Biblioteca, Espiritualidad , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.