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Esta Navidad, Cáritas te invita a regalar lo Justo

Martes, 18 de diciembre de 2018

comerciojusto_560x280La ONG de la Iglesia católica propone un consumo solidario frente a la “vorágine consumista”

Haz tus compras en una de las muchas tiendas de Comercio Justo que mantiene en toda España

(Cáritas).- Cáritas secunda la invitación que la Coordinadora Estatal de Comercio Justo -de la que forma parte- lanza a toda la ciudadanía a conciliar los valores de una auténtica celebración de la Navidad con un consumo responsable y solidario, en una fechas caracterizadas por la vorágine consumista y unos excesos que tienen consecuencias directas en los derechos de muchas personas y en el cuidado del medioambiente.

Un buen ejemplo de esta propuesta alternativa de consumo es la que impulsa Cáritas Albacete y su tienda Romero Comercio Justo -miembros de la Red Interdiocesana de Comercio Justo de Cáritas en España- con el lema “Esta Navidad, regala lo Justo”, que ponen el acento en la importancia de conocer quiénes elaboran los artículos que compramos y en qué condiciones se producen.

Tanto Cáritas como la Coordinadora de Comercio Justo recomiendan optar por alternativas que garanticen los derechos humanos y la protección del medio ambiente. Al adquirir productos de comercio justo, el consumidor tiene garantías de que los artículos que compra han sido producidos en condiciones de igualdad o sin dañar el entorno natural. Con pequeños gestos al alcance de todos, como consumidores, es posible dignificar el trabajo y las vidas en las comunidades productoras del Sur, además de apoyar el cumplimiento de objetivos globales, como erradicar la pobreza y contribuir a un mundo más justo.

El consumo responsable, además, es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, que incide en la necesidad del consumo y la producción sostenibles, que consiste en “fomentar el uso eficiente de los recursos y la energía (…) y la creación de empleos ecológicos, justamente remunerados y con buenas condiciones laborales”.

Datos

Los datos también avalan la necesidad de un consumo responsable. Como señala la Coordinadora de Comercio Justo, el sector de la alimentación representa alrededor del 30% del consumo total de energía en el mundo y genera el 22% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por otro lado, la alta demanda de consumo incide aún más en la explotación laboral que sufren millones de personas y de unas condiciones que, en determinados sectores, son cercanas a la esclavitud.

La Organización Internacional del Trabajo calcula que unos 25 millones de personas están en condiciones de trabajo forzoso, gran parte de ellas en la agricultura. En este sector es donde, además, se concentra el 70% de la explotación laboral infantil que afecta a 152 millones de menores.

Condiciones laborales seguras

Frente al frenético ritmo de compra de estas fechas, los productos de comercio justo aportan un importante valor añadido al consumidor, si se tiene en cuenta, como indican los responsables de Romero Comercio Justo de Albacete, que “además de recibir un salario digno e igualitario entre sus trabajadores y trabajadoras, estas personas desarrollan su actividad en condiciones laborales seguras y los procesos de elaboración son respetuosos con el medio ambiente, siguiendo siempre los principios de la agricultura ecológica”.

“Asimismo, en su fabricación no han sido explotados niños o niñas. Por este motivo, proponemos un consumo diferente y animamos a la ciudadanía a hacer regalos que ayuden a crear oportunidades reales para que productores y productoras puedan salir de la pobreza”, añaden.

Localiza la tienda de Comercio Justo de Cáritas más cercana AQUÍ

Fuente Religión Digital

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Cientos de fieles protestan contra la pretensión de Munilla de convertir la diócesis “en un negocio hotelero”

Lunes, 17 de diciembre de 2018

obispo-munilla-favela-brasilena_tinima20130721_0254_5Denuncian la venta orquestada de edificios diocesanos para el turismo, y no para los pobres

Lamentan la “actuación autoritaria” del prelado, que deja “gravemente herida la comunión diocesana”

J. Bastante/Agencias).- Mientras el Papa predica una Iglesia pobre y para los pobres, algunos prelados, también en nuestro país, compran y venden inmuebles de la diócesis para destinarlos a complejos turísticos u hoteleros, mientras miles de personas no tienen una cama donde dormir, o un lugar en el que ser acogidos. Esta es la denuncia que un colectivo de fieles de la diócesis de San Sebastián hace de la actuación de José Ignacio Munilla.

Unas trescientas personas se han concentrado este mediodía frente a la catedral del Buen Pastor -que había cerrado cuidadosamente sus puertas- bajo el lema “No de espaldas de la diócesis”-, para denunciar la “actuación autoritaria del Obispado y la decisión de “embarcarse en el negocio hotelero” al transformar dos edificios de su propiedad en apartahoteles con “una ausencia total de criterio evangélico”.

Al término de la concentración, el colectivo ha leído un manifiesto (que pueden leer al final de esta información) en el que lamentan “el rumbo descaminado que está tomando la dirección del obispado”.

Tras unos carteles en los que se podía leer “Por una iglesia al servicio de los pobres, no a una iglesia turística hotelera”, los convocantes han querido poner de manifiesto la actuación autoritaria del Obispado, que ha dejado hace mucho, dicen, sin eficacia real al Consejo Presbiteral Diocesano y al Consejo Pastoral Diocesano.

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En concreto, critican el proyecto de transformar el edificio de la curia diocesana en 26 apartamentos con licencia de hotel y el propósito de hacer algo similar con el inmueble que actualmente sirve de residencia al obispo, José Ignacio Munilla, y a algunos sacerdotes jubilados.

Este colectivo alude también a un plan para derribar la parroquia de Todos los Santos, situada en el barrio de Intxaurrondo, y construir una residencia, “privada, no pública”, para mayores. Al mismo tiempo, también está previsto algo similar con el edificio de la calle Urdaneta 10, actual residencia del Obispo y de algunos sacerdotes jubilados.

“Todo esto está sucediendo en una diócesis donde todas las noches duermen a la intemperie casi 150 personas y a donde están llegando continuamente migrantes devueltos por Francia por la frontera de Irún”, lamentaron los convocantes, que sostienen cómo, mientras “en otras diócesis comienzan a promover ‘pisos sociales’ para los sin techo escuchando las repetidas llamadas del papa Francisco, nuestra diócesis se embarca en el negocio hotelero aprovechando el boom turístico de la ciudad de San Sebastián”.

Manifiesto:

“Los que nos reunimos hoy aquí, ante la Catedral de nuestra diócesis, no lo hacemos para enfrentarnos a nadie. Solo nos mueve la preocupación por el futuro de esta diócesis que en pocos años se va deshaciendo sin que esté en nuestras manos el poder evitarlo. No somos muchos. Sabemos que nuestro gesto es sencillo e insuficiente, pero queremos poner voz a todos los que en nuestras comunidades cristianas sufren desconcertados al experimentar cada vez más el deterioro de nuestra Iglesia de Gipuzkoa.

Entre nosotros la comunión diocesana está gravemente herida, y nadie sabe quién podrá sanarla. La actuación autoritaria del Obispado ha dejado hace mucho sin eficacia real al Consejo Presbiteral Diocesano y al Consejo Pastoral Diocesano como órganos indispensables para la reflexión y la consulta en temas decisivos para la diócesis. Por otra parte, la reestructuración de los arciprestazgos, introducida sin atender a la necesidades reales ni respetar la identidad de las zonas, lejos de aunar fuerzas y reavivar la acción pastoral, la está obstaculizando y entorpeciendo todavía más.

No solo es eso. Se han suprimido, sin explicación alguna, las Jornadas Pastorales anuales en las que participaban más de 300 agentes de pastoral. Ha desaparecido cualquier tipo de atención a las laicas y laicos a quienes se les habían confiado responsabilidades laicales en las zonas. Ha desaparecido el Instituto de Teología y Pastoral sin que sepamos nadie por qué. En nuestra diócesis ya no es posible orientar una verdadera acción pastoral inspirada en un modelo claro de Iglesia. Mientras tanto, se van introduciendo iniciativas extrañas, peregrinaciones, devociones piadosas… y siguen llegando de cualquier parte presbíteros y religiosas sin ninguna relación previa ni conocimiento o sintonía con la realidad y la vida de nuestra diócesis. Así seguimos caminando año tras año sin saber a dónde nos llevará todo esto.

Pero lo que nos hace salir hoy a la calle es un hecho que pone al descubierto el rumbo descaminado que está tomando la dirección del Obispado; la falta de respeto a los cristianos que, desde el origen de la diócesis en 1950, han contribuido a crear y sostener el patrimonio diocesano; y, sobre todo, la ausencia total de criterio evangélico. Todos hemos podido saber por los medios de comunicación que el Obispado transformará en apartotel el edificio que ha sido hasta ahora la sede de la curia diocesana desde la que se promovía la acción pastoral más importante de la diócesis, para crear 26 apartamentos con licencia de hotel. Al parecer, también está previsto algo similar con el edificio de la calle Urdaneta 10, actual residencia del Obispo y de algunos sacerdotes jubilados. Hemos podido saber también que la parroquia de Todos los Santos ubicada en Intxaurrondo (Donostia) será destruida para construir una Residencia para Mayores, no pública sino privada, para lo que el Obispado cuenta con un inversor: el edificio de la residencia tendrá 6 plantas y un parking de 4 pisos. De igual modo es motivo de preocupación la supresión arbitraria de algunas parroquias.

Todo esto está sucediendo en una diócesis donde todas las noches duermen a la intemperie casi 150 personas y a donde están llegando continuamente migrantes devueltos por Francia por la frontera de Irún. Cuando en otras diócesis comienzan a promover “pisos sociales” para “los sin techo” escuchando las repetidas llamadas del papa Francisco a las Iglesias locales, a las parroquias y monasterios de Europa a acoger a quienes vienen huyendo del hambre y de la guerra, nuestra diócesis se embarca en el negocio hotelero aprovechando el “boom” turístico de la ciudad de San Sebastián. Podemos pensar de manera diferente y promover estilos pastorales distintos, pero lo que no podemos es ir en contra del Evangelio de manera tan manifiesta. En nuestras comunidades los cristianos, mujeres y hombres, están hablando estos días de un escándalo de la Iglesia, difícil de entender.

Quienes estamos aquí no sabemos qué acogida tendrá este gesto. Ignoramos si alguien se está preocupando realmente de esta pequeña diócesis en Roma o en la Conferencia Episcopal Española. Si hemos venido hoy aquí, ante la Catedral de nuestra diócesis, es porque somos cada vez más los que vemos que entre nosotros se está jugando ya el futuro de la fe cristiana en nuestro pueblo. No queremos que nadie nos recuerde un día como espectadores pasivos que no supieron reaccionar en momentos tan críticos. Seguiremos trabajando por una Iglesia de Gipuzkoa más evangélica.

Ante la Catedral del Buen Pastor
15 de Diciembre de 2018
Colectivo “No a espaldas de la Diócesis – Elizbarrutiarekin batera” Taldea

Fuente Religión Digital

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La Conferencia Episcopal sólo investigará los abusos a menores en el pasado si se lo pide el Papa

Lunes, 17 de diciembre de 2018

obispos-go-homeA esta pandilla les importan mucho las víctimas… Una Iglesia rigorista y encubridora

Los obispos siguen sin seguir el ejemplo de la vida religiosa, que ha tomado cartas en el asunto

Luis Argüelo anuncia que esperarán al resultado de la reunión de febrero para implementar reformas

(Jesús Bastante).- Los obispos españoles parecen no haber aprendido la lección. Mientras episcopados de medio mundo (Estados Unidos, Alemania, Australia, Irlanda, Francia) han elaborado o encargado investigaciones sobre los abusos sexuales a menores en sus filas, la Conferencia Episcopal se resiste a hacerlo por propia iniciativa, y apenas se compromete a hacerlo “si así lo dispone el Papa”.

Una nueva oportunidad perdida, que se hace aún más estridente después de que la vida religiosa en su conjunto se haya organizado para atajar los casos de abusos sexuales en su seno, atender a las víctimas, y elaborar una investigación de los casos acaecidos en el pasado.

Los obispos, sin embargo, no seguirán el ejemplo de Confer y de instituciones como la Compañía de Jesús y, al menos hasta la reunión de los episcopados de todo el mundo con el Papa del próximo mes de febrero, limitarán el trabajo de su Comisión Antipederastia a mejorar los protocolos, implementar “medidas preventivas formativas” y generar “una educación de la afectividad y la sexualidad”, tal y como apuntaba en una entrevista con Ep, el portavoz episcopal, Luis Argüello.

“En cada una de nuestras diócesis estamos dando los pasos oportunos y, por supuesto, estamos también abiertos a que si en la reunión de febrero se dispone para toda la Iglesia algún tipo de protocolo que tenga que ver con la revisión del pasado, poderlo asumir”, subrayaba el portavoz de la CEE. Mientras tanto, las víctimas continúan exigiendo ser recibidas por sus obispos, y una cercanía que las congregaciones religiosas ya se han comprometido a dar, pero que en el ámbito episcopal no se da.

Los obispos, una vez, siguen llegando tarde y, a diferencia del comunicado de Confer, poniendo paños calientes y minimizando el impacto de la crisis de la pederastia en España. Así, Argüello ha subrayado que los casos “no han sido muchos” en España. Todo se fía, pues, a lo que venga de Roma en febrero. A remolque, para desgracia de las víctimas y desprestigio de la institución.

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Fuente Religión Digital

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Los obispos no saldrán a la calle para manifestarse contra las leyes sobre eutanasia o transexualidad

Sábado, 15 de diciembre de 2018

20160615062152_ceeEl secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha asegurado que asistir a la clase de Religión es “cosa de héroes” si se imparte a primera hora o última de la tarde del viernes y si además deja de computar para la nota media, tal y como plantea el anteproyecto de reforma de la Ley Educativa, que ya se conoce como ‘Ley Celaá‘.

“Si la clase de Religión no tiene otra clase de respaldo, si además se pone a las 8,00 horas o a las 14,00 horas de un viernes, cuando los chavales están deseando marcharse, y si además no tiene repercusión en el expediente académico, aunque sea evaluable, pues ciertamente apuntarse a clase de Religión es una cosa de héroes”, ha indicado Argüello en una entrevista concedida a Europa Press.

En este sentido, y en relación a la reunión que mantuvo el pasado 3 de diciembre con la ministra de Educación, Isabel Celaá, el portavoz de los obispos ha defendido que la clase de Religión siga siendo “computable” para la nota media. “Nosotros defendemos, porque lo dicen Acuerdos Iglesia-Estado, que Religión sea equiparable a las asignaturas troncales. En ese sentido, si la asignatura deja de ser computable a estos efectos, no nos parecería adecuado”, ha explicado.

Celaá aseguró tras la reunión que la Iglesia “entiende” que la materia deje de ser computable. Si bien, Argüello ha puntualizado que donde hubo acuerdo con la ministra fue en que la asignatura continúe siendo “evaluable” pero no en el asunto de la computabilidad. “Es ahí donde no estábamos de acuerdo”, ha apostillado.

Asimismo, ha señalado que durante la reunión hablaron de la posibilidad de “una distribución de horarios diferente”, de forma que todo el contenido de la asignatura de Religión pueda impartirse en uno solo de los dos cursos de Bachillerato. “Nosotros decíamos, por ejemplo, que si tenemos clase de Religión en 1º y 2º de Bachillerato, pudiéramos aceptar tenerla en un solo curso, pero en vez de tener en un curso solo el horario de primero, sumar el de primero y segundo. Pudiera ser que no hubiera Religión en todos los cursos pero cuando la haya, que se mantenga la carga lectiva”, ha sugerido.

Comunicar los abusos a las autoridades

Por otro lado, Argüello ha subrayado la “prioridad” de que los sacerdotes comuniquen a las autoridades públicas los casos de abusos de los que tengan conocimiento por otra vía distinta a la confesión, frente al “silencio cómplice” que se ha podido dar en casos del pasado porque, tal y como ha reconocido, el ambiente “análogo al familiar” que se da entre los miembros de la Iglesia “pudiera hacer en algunos momentos dudar”.

“Es verdad que muchas veces el cocimiento que pueda darse puede producirse en un ámbito análogo al familiar, en la medida en que dentro de la Iglesia hay estas relaciones de tipo cercano, fraterno y eso pudiera hacer en algunos momentos dudar, pero creo que en este momento en que la sensibilidad de todos es tan grande, y por la gravedad que suponen estos casos, esta diligencia en la comunicación de los hechos es prioritaria”, ha subrayado.

Así, ha asegurado el “deseo” de los obispos de “poner de manifiesto” casos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia que hubieran estado “ocultos en el pasado”. Si bien, ha pedido “respeto a las víctimas” si quieren “olvidarse de lo que ocurrió”. “Es verdad que van a querer normalmente cuanto menos ser escuchadas, que su situación sea conocida y vivir un proceso restaurativo pero también puede que otras personas quieran olvidarse del todo lo que ocurrió y no quieran volver a poner su asunto en la palestra”, ha indicado.

En cualquier caso, ha mostrado la disposición de los obispos a asumir cualquier protocolo que implique larevisión” de los casos de abusos por parte del clero en el pasado si así lo dispone el Papa tras la reunión del próximo mes de febrero con los presidentes de las Conferencias Episcopales sobre este asunto.

Mientras tanto, los obispos españoles ya están trabajando en la actualización de sus protocolos y ha explicado que su “mayor interés” es implementar “medidas preventivas formativas” y generar “una educación de la afectividad y la sexualidad”, según la visión de la Iglesia, “para que sea posible la erradicación de estos abusos como otros tipos de abusos o violencias” que, a su juicio, tienen que ver “con la mala gestión, usando una expresión coloquial, de los impulsos afectivo sexuales”.

Por otra parte, sobre sus declaraciones sobre los sacerdotes “varones heterosexuales, Argüello ha indicado que las posteriores palabras del Papa Francisco en un libro entrevista vienen a “corroborar” la normativa de la Santa Sede en este sentido; y ha precisado que no bastaría con el celibato si el candidato es homosexual, porque el sacerdote debe “poder expresar plenamente la dimensión esponsal del ministerio -Jesucristo como esposo de la Iglesia-“ y por “el significado antropológico de la diferencia sexual”.

En cuanto al descenso del número de nacimientos en España -179.794 en la primera mitad de 2018, la cifra más baja para un primer semestre desde 1941-, Argüello ha manifestado su “preocupación” y ha achacado esta caída a “las condiciones económicas y laborales, al ritmo de vida, a la exigencia para hombres y mujeres de trabajar para sufragar los gastos y al individualismo”. Tener un hijo, ha indicado, puede verse “como un peso, una carga, una pérdida de independencia”.

Por otro lado, Argüello ha deslizado que los obispos no van a salir a la calle para manifestarse contra leyes como la de eutanasia o sobre la transexualidad sino que invitan a los católicos a “discernir los medios” para “defender aspectos valiosos” que se ven puestos “en juego” con este tipo de legislaciones que, a su parecer, se plantean ante “situaciones de sufrimiento” pero que terminan “generando otro sufrimiento”.

“Una cosa es que se puedan reasignar determinados aspectos de la sexualidad y otra, que se pueda cambiar enteramente una persona, donde cada célula de su cuerpo y los cromosomas tienen una dimensión”, ha precisado, con respecto a las personas transexuales a las que, en todo caso, ha invitado a “acoger”.

Acerca de la visita de obispos catalanes a presos independentistas y la muestra de solidaridad con ellos, Argüello ha afirmado que le “preocupa” que todos los obispos lleven “reconciliación y comunión” y ha deseado que “además de visitar a unos políticos acusados de delitos graves respecto a la infracción de la legalidad del propio Estatuto de Autonomía de Cataluña y de la legalidad constitucional”, estos obispos “también visiten a otros internos” de las cárceles.

En cuanto a la situación de algunos templos y conventos en España que se van quedando vacíos, Argüello se ha mostrado partidario de que, si finalmente tienen que venderse, no se conviertan en “restaurantes” u otros negocios sino que sigan manteniendo la “dimensión artística, cultural e histórica”, en forma de auditorios o salas de exposiciones, aunque se desacralicen.

Finalmente, el portavoz de los obispos ha condenado el ataque terrorista en Estrasburgo, que dejó este martes tres muertos y una docena de heridos, ha mostrado su “solidaridad y oración” por las víctimas y ha hecho una llamada a “buscar todos los medios para prevenir” estos atentados que provocan “el crecimiento del miedo”.

Fuente Religión Digital

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Expulsan alumnos de un colegio de Salta por defender a un compañero gay

Viernes, 14 de diciembre de 2018

pulseras_1.jpg_1956802537El Colegio Santa María de Salta quedó en el ojo de la tormenta a raíz de la expulsión de cuatro alumnos que se manifestaron en contra de un acto de homofobia de un preceptor de la institución educativa.

Un grupo de alumnos de un colegio católico de Salta fue expulsado luego de defender a un compañero que había sido llamado a una reunión privada con las autoridades del establecimiento por utilizar una pulsera de la bandera LGBT, y por el caso que conmocionó a la provincia intervino el gobernador Juan Manuel Urtubey, quien consideró la medida como “inaceptable”.

La situación aconteció el pasado 28 de septiembre con el estudiante Santiago que concurrió a la escuela y declaró con ese accesorio su homosexualidad ante el resto del alumnado.

Sin embargo, a las pocas horas, un tutor se acercó a él y le pidió que se lo quitara debido a que se veían afectados los códigos éticos de la entidad.

Minutos después, le solicitaron que se dirija hacia el salón de dirección, donde lo esperaba la directora del colegio y la vicedirectora, las cuales volvieron a pedirle que se saque la pulsera porque “no estaba permitido su uso”.

De acuerdo a varios medios de esa provincia, el chico “dijo que a él esa pulsera lo representaba, que no afectaba ninguno de los valores del colegio”.

Sin embargo, sin desear continuar el debate, los directivos le ordenaron que se la sacara porque estaba prohibido.

Posteriormente, se comunicaron con el padre del alumno y lo convocaron a una entrevista en el colegio, en el que le pidieron disculpas por la situación y le dijeron que estaban “aprendiendo”.

La respuesta de sus compañeros

Anoticiados de la situación, cuatro compañeros decidieron protestar por la discriminación que sufrió Santiago y se pintaron la bandera LGBT en las manos al tiempo que se tomaron fotos que enviaron por WhatsApp y una que publicaron en Twitter. Esta última fotografía contó con un gesto de fuck you hacia el escudo de la escuela y una remera con la frase: “Fuck what they think” (que no te importe lo que ellos piensen).

Por tal motivo, las autoridades los sancionaron con 14 firmas a esos chicos y en los últimos días recibieron la información que no serán admitidos para el ciclo 2019.

Las palabras de la escuela

Mediante un comunicado, el Colegio Santa María expresó que “como cualquier otra institución educativa, cuenta con un régimen que determina la cultura de convivencia, el cual es aceptado por todos los integrantes de la Comunidad Educativa, incluidos los alumnos, de común acuerdo”.

Como parte de un proceso enriquecedor para el alumnado, la entidad propone aceptar “la diversidad de pensamientos y opiniones en un marco de convivencia y respeto.

“En ese marco, informamos que a un alumno de 4to año, que manifestó libremente su identidad de género, se lo respetó como se los respeta a todos los integrantes del Colegio y se lo acompañó como se lo hace con todos los alumnos, aseguró.

En el texto difundido a la prensa, no negaron que hayan mantenido una reunión con el alumno, tras la cual, detallaron, se procedió a hacer “una excepción en el reglamento” de la institución y se lo autorizó “hasta el último día de clases”. En ese sentido, aseveraron que no fue sancionado así como tampoco expulsado para el ciclo del año próximo.

Los compañeros que protestaron con la fotografía en el Twitter sí recibieron una sanción y se determinó ejercer el derecho de no admisión para el Ciclo Lectivo 2019 por “cometer una falta grave” que dañó “al ideario institucional” con esos gestos.

“Cabe aclarar, que los alumnos no fueron expulsados en momento alguno de la Institución y se encuentran terminando el presente ciclo lectivo en ella, con absoluta normalidad”, concluyeron.

El gobernador defendió a los alumnos

En respuesta a un tweet de la periodista Florencia Etcheves que mencionaba al caso y pedía por su intervención, el gobernador Juan Manuel Urtubey consideró como “inaceptable” la decisión de la escuela.

“Hablé con su familia y di instrucciones al Ministerio de Educación para que hagan valer los derechos de Santi y sus compañeros“, expresó en la misma publicación.

Fuente: Diario Popular, vía SentidoG

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De un “A-DIOS” a un “EN-DIOS”

Martes, 11 de diciembre de 2018

tibherine8 de diciembre de 2018, beatificación de los 7 monjes de Tibhirine (Argelia)

Guillermo Oroz Aragón; Mari paz López Santos
Navarra; Madrid

ECLESALIA, 07/12/18.- ¡Ven, asómate, celebra con nosotros! El 8 de diciembre serán beatificados los siete monjes cistercienses de la comunidad de Tibhirine (Argelia, 1996).

Su historia se difundió por los medios a nivel mundial en el 2010 a través de la película “DE DIOSES Y HOMBRES”, y nos acercó a los sucesos que marcaban el día a día en Argelia a mediados de los años 90, y a la vida de aquella comunidad monástica junto a sus vecinos musulmanes en medio de la violencia que se había desatado.

Los monjes contemplativos viven en el silencio y habitualmente sus vidas están muy lejos de quienes vivimos en medio del mundo. ¿Qué nos ha dejado aquella pequeña comunidad de monjes cristianos inmersa en un país musulmán?

Nos han donado un testimonio de Amor que ahora se hace universal. Amor por encima de dificultades, hostilidades, injusticias, despropósitos y violencia. Un Amor que se expande en el Tiempo, con mayúsculas, porque ese Amor ni caduca ni tiene fin.

Nos han entregado el testigo para ser mensajeros de su opción personal y comunitaria, discernida durante tres largos años, hasta llegar a la comprensión común de no abandonar esa tierra y las gentes a las que amaban.

Eligieron permanecer junto a sus vecinos musulmanes compartiendo vida y riesgo. No deseaban la muerte, eso hubiera sido patológico, pero la encontraron junto con otros que también van a ser beatificados, y muchos más (imanes, creyentes musulmanes, trabajadores extranjeros, periodistas, etc.) que nos han dejado sembradas semillas de paz en el complicado mundo en que vivimos.

Ahora nuestra responsabilidad es cuidar, regando y abonando, esas semillas para que crezcan como plantas fuertes que produzcan frutos de amor, paz, solidaridad y alegría en una humanidad sufriente y secuestrada por rivalidades e intereses que causan tanta desolación.

Vivimos en el mundo en que vivimos. Ese es uno de los mensajes más inmediatos que la comunidad de monjes de Tibhirine nos da. No hay escapatoria, no hay huida. Nunca la hubo. Ni entre los muros de un monasterio en el desierto. Porque no debe haberla. Porque Dios no nos quiere huyendo. Porque el amor no huye.

Y el mundo en que vivimos es un mundo en que la Mentira campa a sus anchas, fomentada por poderosísimos intereses y amplificada por cuasi todopoderosos medios de masas. Arrinconada, torturada, asesinada la Verdad. Así en el mismo Cristo; así también en Tibhirine.

Por eso no hemos de permitir -y ése quiere ser nuestro pequeño granito de arena- que la mentira hinque sus fauces en la historia de nuestros hermanos monjes. No hemos de permitir que nadie siembre semillas de destrucción, de confrontación, de división, de odio. Que nadie cuente, desde la sangre de los monjes, otra historia que no sea su verdadera historia de amor, de perdón, de reconciliación, de unidad, más allá de todas las barreras que nos ponemos unos a otros, más allá de todas las fronteras que dibujamos entre nosotros mismos, más allá de toda apariencia y de toda falsedad. Y más allá de todo riesgo, hasta ofrecer la vida por los que amas.

Antes de recurrir al Testamento que nos dejaron, salido del corazón y de la pluma de Christian, prior de la comunidad de Tibhirine, escrito tres años antes de su muerte, creemos imprescindible destacar dos nombres que llevan asociadas dos historias: Mohamed y Ribât- es-Salâm. Historias que ayudarán a comprender más profundamente la vida y mensaje de aquella comunidad: el amor es más fuerte que la muerte, nos gritan a siete voces. Esta es la propuesta que nos hacen para que la hagamos nuestra. ¿Nos atreveremos? Ellos sí se atrevieron. Para el Amor, para Dios, todo es único, irrepetible. El amor sólo conoce nombres propios. “Yo hago nuevas todas las cosas” (Ap 21, 5-6).

Christian, que vivió algunos años en Argelia en su niñez, decía: “Por primera vez, vi hombres rezando de manera diferente a mis padres.(…) Tengo un profundo reconocimiento hacia mi madre que nos enseñó, a mí y a mis hermanos, el respeto a los gestos y a la rectitud de la oración musulmana.(1)

Volvió en su juventud, durante la guerra de Argelia y “creará lazos de amistad con el guardia campestre de la ciudad, Mohamed, ‘un hombre maduro y profundamente religioso (…) Un día mientras los dos amigos paseaban y conversaban acerca de la oración, los nacionalistas argelinos quisieron poner fin a la vida del subteniente francés (Christian). En ese momento el guarda campestre se interpuso y salvo la vida de Christian. Dos o tres día más tarde, el guardia fue encontrado degollado cerca del pozo. Christian quedará marcado para siempre por este episodio que le reveló cómo un musulmán puede vivir el ‘único mandamiento”, dando su vida por amor a otro: ‘En la sangre de este amigo, supe que mi llamada a seguir a Cristo debería vivirla, tarde o temprano, en el país mismo donde me había sido dada la muestra más grande amor’. (2)

La sangre de Mohamed colmó la medida de la sangre de Christian. Las dos fueron vertidas en la misma copa, en el mismo cáliz. La historia de Mohamed completa la historia de Christian. El amor de Mohamed es el mismo amor que el amor de Christian.

La sangre y la vida de Mohamed irán para siempre unida a la sangre y la vida de Christian. Hasta el punto final del martirio.

“Dar la vida por los demás” (Jn 15,13) está escrito, está dicho. Es lo que hizo Mohamed y lo que hicieron los monjes de Tibhirine. Es la cosecha que recogió, en sus manos amorosas, el Padre de todos los hombres.

Por eso, porque es justo, porque es lo que quieren Christian y los demás desde la Luz, recordamos, con el corazón y la fe, a los monjes del Atlas. Junto a ellos, apoyado en el hombro del prior, reconocemos a un anciano musulmán cuyo nombre es Mohamed y cuya sangre fue derramada por su amigo Christian. La prueba más grande de amor. No deberíamos olvidarlo nunca.

El otro nombre es Ribât-es-Salam, que significa Vínculo de la Paz, un grupo de cristianos y musulmanes que inició su andadura en marzo de 1979 y que se reunían periódicamente en el monasterio de Tibhirine con el objetivo de orar juntos:

“Nuestros hermanos Alawiyines (…) ya nos habían dicho: ‘No queremos comprometernos con ustedes en una discusión dogmática. En el dogma o la teología, hay muchas barreras que está hechas por el hombre. Nosotros nos sentimos llamados a la unidad. Deseamos dejar que Dios cree cosas nuevas entre nosotros. Esto se puede hacer sólo con la oración. Por eso hemos querido este encuentro de oración con vosotros”.

Descubrir y descifrar “los signos de Dios, en el “horizonte” de los mundos y los corazones, simplemente ubicándonos en la escucha y en la escuela del otro, musulmán en este caso” (3).

Ribât es-Salam fue el ideal de paz y oración, (“somos orantes en medio de un pueblo de orantes” decía Christian) desde el que los monjes quisieron fundar un nuevo modo de convivir y relacionarse unos con otros, musulmanes y cristianos. Christian tenía costumbre de hacer lectio divina también desde el Corán, y dejó consignado que había tenido experiencia de la Palabra de Dios entre las palabras del Corán.

Mientras muchos empuñan las armas, ayer como hoy, e invocan lo que nos divide, aquellos monjes y aquellos creyentes musulmanes apostaron por invocar el amor, la oración y la paz, que nos une a todos. Apuesta firme, apuesta hasta las últimas. Somos soldados derrotados de una Causa invencible.

Cuando nuestro corazón dude, cuando los altavoces de propaganda de la Mentira llenen nuestras mentes de imágenes y gritos inhumanos, recordemos a los hermanos del Atlas. Recordemos Ribât es-Salam, el vínculo de paz. Recordemos que la apuesta de Jesús fue la paz y el amor que nos conducen a Dios. “Mi paz os dejo, mi paz os doy”(Jn 14, 27)

Tres miembros de Ribât también murieron violentamente en aquellos años y serán beatificados el 8 de diciembre: Henri, hermano marista (+8 mayo 1994); Christian, misionero padre blanco (+27 diciembre 1994) y Odette, hermana del Sagrado Corazón (+10 noviembre 1995). (4)

Libros, artículos, poemas, documentales, fotos, pinturas, esculturas, una gran película… nos han permitido adentrarnos en quienes fueron aquellos monjes que, durante casi tres años -desde que el 24 de diciembre de 1993 fueron sobresaltados por un grupo armado que asaltó el monasterio hasta la noche de su secuestro el 28 de marzo de 1996 -discernieron, personal y comunitariamente y eligieron, apoyados unos y otros en la oración y la confianza en Dios, quedarse en Tibhirine junto a sus vecinos musulmanes.

Podríamos seguir escribiendo, dando datos, animando saber, compartiendo lo que para nosotros fue el descubrimiento de nuestros hnos. monjes de Tibhirine… ¡déjalo, no te entretengas más! ¡Id directos a saborear la fruta que ya era antes de que talaran los árboles: el Testamento de Christian de Chergé, prior de la comunidad y regalo para la posteridad de la comunidad de Tibhirine.

“Cuando un A-Dios se vislumbra…” ¡Sigue, adéntrate en clave de silencio y oración, y contempla “el testimonio de entendimiento y entrega, que aúna las muertes no arrebatadas sino donadas; aúna todos los perdones concedidos antes de ser infringido el daño; previene del peligro de culpabilizar –por extensión- a todo un pueblo, a un grupo, a un país; da testimonio de la visión del pecador más allá de su pecado (amigo del último instante”). Sus palabras son el último gemido de tantos mártires anónimos de Argelia, del mundo y de la historia de todas las religiones” (5).

Y cuando digas con ellos al final del Testamento: ¡AMEN! IN SHALLAH!, habrás comprendido como se pasa de un “A-Dios” a un “En-Dios”.

Gracias a Christian, Christophe, Luc, Celestin, Paul, Michel y Bruno, monjes cistercienses de Tibhirine y a todos los que también dieron su vida y juntos son beatificados: Henri (Marista), Hélene (Pequeñas Hermanas de la Asunción), Esther y Caridad (españolas, Agustinas Misioneras); Jean, Alain, Charles y Christian (Misioneros Padres Blancos); Angéle Marie y Bibiane (Hnas. N. S. de los Apóstoles); Odette (Pequeñas Hnas. Sagrado Corazón de Charles de Foucauld); y Mons. Pierre Claverie (Dominico y obispo de Orán)  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

  1. LA ESPERANZA INVENCIBLE – Escritos esenciales del monje mártir de Argelia, Christian de Chergé (Ed. Lumen, pág. 12)
  2. Íd. (Págs. 12-13)
  3. Íd. (Pág. 120)
  4. Íd. (Pág. 145)
  5. Mari Paz López Santos (web Familia Cisterciense, 2003)

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TESTAMENTO de Christian de Chergé
Prior del monasterio de Tibhirine (Argelia)
Abierto el domingo de Pentecostés, 25 de mayo de 1996

Cuando un A-Dios se vislumbra…

Si me sucediera un día –y ese día podría ser hoy–
ser víctima del terrorismo que parece querer abarcar en este momento
a todos los extranjeros que viven en Argelia,
yo quisiera que mi comunidad, mi Iglesia, mi familia,
recuerden que mi vida estaba ENTREGADA a Dios y a este país.
Que ellos acepten que el Único Maestro de toda vida
no podría permanecer ajeno a esta partida brutal.
Que recen por mí.
¿Cómo podría yo ser hallado digno de tal ofrenda?
Que sepan asociar esta muerte a tantas otras tan violentas
y abandonadas en la indiferencia del anonimato.
Mi vida no tiene más valor que otra vida.
Tampoco tiene menos.
En todo caso, no tiene la inocencia de la infancia.
He vivido bastante como para saberme cómplice del mal
que parece, desgraciadamente, prevalecer en el mundo,
inclusive del que podría golpearme ciegamente.
Desearía, llegado el momento, tener ese instante de lucidez
que me permita pedir el perdón de Dios
y el de mis hermanos los hombres,
y perdonar, al mismo tiempo, de todo corazón, a quien me hubiera herido.
Yo no podría desear una muerte semejante.
Me parece importante proclamarlo.
En efecto, no veo cómo podría alegrarme
que este pueblo al que yo amo sea acusado, sin distinción, de mi asesinato.
Sería pagar muy caro lo que se llamará, quizás, la “gracia del martirio”
debérsela a un argelino, quienquiera que sea,
sobre todo si él dice actuar en fidelidad a lo que él cree ser el Islam.
Conozco el desprecio con que se ha podido rodear a los argelinos tomados globalmente.
Conozco también las caricaturas del Islam fomentadas por un cierto islamismo.
Es demasiado fácil creerse con la conciencia tranquila
identificando este camino religioso con los integrismos de sus extremistas.
Argelia y el Islam, para mí son otra cosa, es un cuerpo y un alma.
Lo he proclamado bastante, creo, conociendo bien todo lo que de ellos he recibido,
encontrando muy a menudo en ellos el hilo conductor del Evangelio
que aprendí sobre las rodillas de mi madre, mi primerísima Iglesia,
precisamente en Argelia y, ya desde entonces, en el respeto de los creyentes musulmanes.
Mi muerte, evidentemente, parecerá dar la razón
a los que me han tratado, a la ligera, de ingenuo o de idealista:
“¡qué diga ahora lo que piensa de esto!”
Pero estos tienen que saber que por fin será liberada mi más punzante curiosidad.
Entonces podré, si Dios así lo quiere,
hundir mi mirada en la del Padre
para contemplar con El a Sus hijos del Islam
tal como El los ve, enteramente iluminados por la gloria de Cristo,
frutos de Su Pasión, inundados por el Don del Espíritu,
cuyo gozo secreto será siempre, el de establecer la comunión
y restablecer la semejanza, jugando con las diferencias.
Por esta vida perdida, totalmente mía y totalmente de ellos,
doy gracias a Dios que parece haberla querido enteramente
para este GOZO, contra y a pesar de todo.
En este GRACIAS en el que está todo dicho, de ahora en más, sobre mi vida,
yo os incluyo, por supuesto, amigos de ayer y de hoy,
y a vosotros, amigos de aquí,
junto a mi madre y mi padre, mis hermanas y hermanos y los suyos,
¡el céntuplo concedido, como fue prometido!
Y a ti también, amigo del último instante, que no habrás sabido lo que hacías.
Sí, para ti también quiero este GRACIAS, y este “A-DIOS” en cuyo rostro te contemplo.
Y que nos sea concedido reencontrarnos como ladrones felices
en el paraíso, si así lo quiere Dios, Padre nuestro, tuyo y mío.
¡AMEN! IN SHALLAH!

 Argel, 1 de diciembre de 1993
Tibhirine, 1 de enero de 1994

Christian.+

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En Facebook: AMIGOS DE LOS MONJES DE TIBHIRINE

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1968 y Thomas Merton

Lunes, 10 de diciembre de 2018

MertonEn el 50 aniversario de su muerte, que hoy se cumplen:

Hay años que quedan especialmente grabados en la memoria colectiva. ¿Qué aconteció en el año 1968 que quedó plasmado en el recuerdo? Muchas cosas ocurrieron ese año y muchas más han quedado olvidadas para la historia.

He “recolectado” algunas para ubicarnos en el tiempo de hace cincuenta años, son pocas, pero seguro que muchos recordamos y otros podrán investigar.

1968 fue declarado Año Internacional de los Derechos Humanos por la ONU. La  Declaración de la Carta de Derechos Humanos cumplía veinte años. El próximo 10 de diciembre del año en curso el cumpleaños de este importante documento cumplirá setenta. Me queda una extraña sensación, un no sé qué de tristeza. Habría que revisar qué se está haciendo en el mundo si avanzar o retroceder.

El 5 de enero comienza la Primavera de Praga, que llegó hasta el 20 de agosto cuando los tanques soviéticos entraron en Checoslovaquia y acabaron con las ansías de liberación política.

La Guerra de Vietnam seguía su sangriento curso. En marzo, la matanza de MyLai, masacre de civiles a cargo del ejército de los Estados Unidos. Las fotos hablaban y siguen hablando por sí mismas.

El 4 de abril murió asesinado Martin Luther King, se llevó su sueño de ver a blancos y negros vivir en paz y concordia. ¿Qué diría hoy?

El 6 de abril, España ganó Eurovisión con Massiel y el “La,la,la”. También fue el año de los primeros atentados de ETA. De un pequeño logro femenino: las mujeres casadas podían ser elegidas concejales.

En el mes de mayo, manifestaciones, protestas y una huelga general, en Francia. Se conoce como el “Mayo Francés”.

El 25 de julio, el Pablo VI publica la “Humanae Vitae”, en la que no se aprueban los anticonceptivos.

El 26 de agosto, Los Beatles lanzan “Hey Jude”.

Ese mismo día en Medellín (Colombia) se inicia la 2ª Conferencia General del Episcopado Latinoamericano bajo el lema “La Iglesia en la actual transformación de América Latina a la luz del Concilio Vaticano II”.

El 2 de octubre, matanza de Tlalcoco, en la Plaza de las Tres Culturas, de la Ciudad de México, contra un grupo de manifestantes la mayoría estudiantes.

Diez días después, el 12 de octubre, se inauguran en esa misma ciudad, los XIX Juegos Olímpicos.

Durante todo el año, mes sí… mes también, siguen las pruebas atómicas de Estados Unidos en el territorio de Las Vegas.

El Premio Nobel de la Paz de 1968 fue para René Cassin, jurista y juez francés, “por toda una vida consagrada a la paz, la justicia y los derechos humanos y por sus trabajos como redactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

El 10 de diciembre de 1968, fallecimiento de  Thomas Merton. A esta fecha es a la que quería llegar para ubicarme en este mítico año, cuando se cumple el 50º aniversario de su muerte. Aprovechemos para recordarle y seguir contando quien fue y quien sigue siendo.

¡Ardua tarea e inabarcable tarea “contar” a Merton! Con lo que dejó escrito y lo que se ha escrito sobre él, no sé qué cantidad de metros cuadrados de biblioteca se llenarían. Con las posibilidades que tenemos ahora y “buceando” por Internet (que no ocupa metros cuadrados) quien quiera se podrá  adentrar en la persona, historia, publicaciones, etc.

Por tanto lo más sensato y coherente será compartir quién es Thomas Merton para mí.

“¿Conoces a Thomas Merton?”, me preguntó un amigo irlandés en Taizé en 1994. Le contesté que no. “Es un escritor de espiritualidad y, según lo que hemos hablado estos días, creo que te puede interesar lo que escribe. Mira a ver, cuando vuelvas  a España, si hay publicados libros en español”. Dos palabras: Thomas y Merton, regalo del amigo irlandés que no cayeron en saco roto. En mi país en la librería religiosa donde era y soy habitual, me dijeron que tuvieron en otros momentos, pero que habían dejado de reeditarse. Durante dos años, cada vez que volvía a por algún libro, preguntaba si ya tenían algo de Merton. Nada.

¡Qué tiempos aquellos, no podía brujulear como ahora por Google, las Redes…! Pero tampoco olvidé la recomendación. Hasta que, por fín, un día tuve en mis manos un libro del tan esperado Thomas Merton: “La oración contemplativa” (1).

Entusiasmada por ver satisfecho mi deseo, llegué a casa y me adentré con ansia en su lectura. No era mi momento. Lo dejé en la estantería y, como el libro no tenía datos concretos tipo curriculum, seguí sin saber quién era Merton.

Pero sí me interesó el texto de la contraportada: “El curioso estado de alienación y confusión del hombre en la sociedad moderna es quizá más ‘soportable’ porque no se vive en común, con una multitud de distracciones y evasiones, y también con oportunidades para una acción fructífera y un genuino olvido cristiano de sí mismo. Pero oculto en toda vida se encuentra el fundamento de la duda y de la pregunta personal que más tarde o más temprano debe enfrentarnos cada a cara con el último significado de nuestra vida. Esta pregunta a uno mismo nunca puede darse sin un cierto ‘pavor’ existencial, un sentido de inseguridad, de pérdida, de exilio, de pecado. Un sentido de que uno de alguna manera ha sido infiel no tanto a las normas morales o sociales, sino a su propia verdad interior”.

Lo volví a intentar en el 1998… una ojeada. Leí otra vez la contraportada y vuelta a la estantería. Allí “durmió” algunos años más. Seguía sin ser mi momento. Así son las cosas en la vida espiritual… pasito a pasito. ¡Ah… y seguía sin saber quién era Thomas Merton más allá de uno de los maestros espirituales del siglo XX, como decía la contraportada del libro.

En 1999 aparecí, con aires de despistada y sin ninguna pretensión de hacer amigos, en el monasterio cisterciense de Santa Mª de Huerta. Desde el primer momento algo dentro de mí me estaba haciendo comprender que lo que vivía en el monasterio tenía un mensaje para mi persona, y para los que vivimos fuera de los claustros.

En otra estancia en el monasterio, en el 2001, vi un tríptico informativo en la sala de la hospedería que decía: “I Retiro Mertoniano en España, 14 al 17 de septiembre 2000”, Viaceli, The Thomas Merton Center Foundation… ¡Thomas Merton es un monje!

Sí, monje cisterciense, como los que tenía preparados en la capilla del monasterio cuando tocó la campana para la oración de la tarde.

Fue el pistoletazo de salida. Poco a poco me adentré en sus libros, artículos, cartas, etc., Pedí información en el monasterio y ellos me ayudaron a “encontrar” a Merton. Me facilitaron libro (de ediciones antiguas) me fotocopiaron artículos, oraciones, etc. Hice inmersión en el “océano Merton”, tan inmenso que no se puede abarcar, se necesitaría otra vida.

Sé que hay muchos a los que no les va Merton, pero también sé cuántos se acercaron a él para pedirle una palabra y mucha escucha. Sé que tiene detractores pero también verdaderos enamorados de su obra para su vida espiritual. Sé que no era perfecto ni como monje, ni como ser humano, pero qué levante la mano quien crea que ya alcanzó la perfección como persona o en la vocación a la que haya sido llamado.

¿Quién eres para mí, Thomas Merton?

El desconocido que se convirtió en hermano y, con la herencia me dejó, pude beber de una espiritualidad que con palabras que entiendo, me traduce la búsqueda de Dios en el día a día y el encuentro con los demás. Me sigue sorprendiendo ver que como monje contemplativo se adentró en la vida de los laicos, en los problemas del mundo, en la denuncia de la injusticia, las guerras (Guerra Fría, guerra nuclear…), diálogo interreligioso, en ese tiempo –recién acabado el Vaticano II- tema complicado y conflictivo; en la defensa de los derechos humanos, etc.

 Me acercó a los valores de la vida monástica como el silencio, la oración, la soledad, la acogida al otro, la escucha y el permanente discernimiento en la vida espiritual para avanzar en el camino de la propia vocación.

Murió en Bangkok el 10 de diciembre del mítico año 1968, después de impartir su última conferencia en el Encuentro Ecuménico de Monjes de Asía, al que había sido invitado. Al final de la conferencia dijo: “Creo que todas las preguntas sobre las conferencias de esta mañana están previstas para la reunión de la tarde… So I go disappear from you. Thank you very much! (2).  “Desaparezco. Me retiro. Muchas gracias”. Fueron sus últimas palabras. A las pocas horas murió electrocutado en su habitación.

Quiero también traer aquí las palabras del Papa Francisco en su visita al Congreso de los Estados Unidos de América el 25 de septiembre de 2015, año en que se celebraba el centenario del nacimiento de Merton:

“Al inicio de la Gran Guerra (…) nace el monje cisterciense Thomas Merton (3enero 1915). Él sigue siendo fuente de inspiración espiritual y guía para muchos. En su autobiografía escribió: «Aunque libre por naturaleza y a imagen de Dios, con todo, y a imagen del mundo al cual había venido, también fui prisionero de mi propia violencia y egoísmo. El mundo era trasunto del infierno, abarrotado de hombres como yo, que le amaban y también le aborrecían. Habían nacido para amarle y, sin embargo, vivían con temor y ansias desesperadas y enfrentadas». Merton fue sobre todo un hombre de oración, un pensador que desafió las certezas de su tiempo y abrió horizontes nuevos para las almas y para la Iglesia; fue también un hombre de diálogo, un promotor de la paz entre pueblos y religiones.Resalta también el Papa en la personalidad de Merton “la capacidad de diálogo y la apertura a Dios” (3).

Sea cual sea el año de nuestro nacimiento o de nuestra muerte, hermano Thomas Merton me demuestras con su vida, compleja, contradictoria y tantas veces incomprendida, que caminamos en el anhelo de encuentro con Dios, mientras nos vamos encontrando con los hermanos en quienes, si me mantengo abierta, expectante, pacífica, confiada y libre, veo el reflejo de Dios en sus corazones, y me adhiero a lo que decías en tu momento de iluminación:  “En Louisville, en la esquina de la calle Cuarta (Fourth) con Walnut (…) no hay manera de hacer ver a los humanos que todos ellos deambulan por el mundo brillando como el sol” (4).

Mari Paz López Santos

Fuente Fe Adulta

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Un paso atrás, un camino por adelante. Homosexualidad y ministerios cristianos

Lunes, 10 de diciembre de 2018

47322790_1125822414261616_5187379784061026304_nDel blog de Xabier Pikaza:

Sigue ardiendo la polémica, encendida por unas declaraciones del nuevo Secretario de la CEE sobre los “varones completos” (los únicos que pueden ser seminaristas y curas) y por un libro de entrevistas del Papa Francisco en el que, según la prensa, dice que “el ministerio o la vida consagrada no es el lugar (de los homosexuales)”. En otras palabras, ni curas ni monjas pueden ser homosexuales.

Ha sido sin duda un paso atrás, pero tiene que ser para pensarlo mejor y abrir un camino hacia adelante, según los signos de los tiempos (que son de igualdad en la diversidad), desde la raíz del evangelio, como seguiré indicando en trece proposiciones.

No voy a entrar en los matices de las declaraciones del Secretario de la CEE ni del Papa, pero pienso que ambas (tomadas así, en general) van en contra de la verdad del evangelio sobre el hombre y la mujer y en contra del mensaje y misión de la iglesia. Parecen declaraciones que surgen del miedo no sólo ante el “estallido” de la bomba de pederastia en un tipo de clero, sino ante el gran cambio en línea de verdad, de aceptación de los distintos y de esperanza del evangelio.

Por eso, retomando reflexiones que he venido exponiendo desde hace más de quince años, quiero exponer una vez más mi visión del tema, superando estereotipos de ideología de género (de un lado o del otro), para entrar en el camino del evangelio, sin miedo de retomar el proyecto de Jesús.

El problema es mayor de lo que externamente parece (¿qué importan unos pocos pederastas…?), y es hora de que no estemos ya a remolque de revelaciones maliciosas, de falsas verdades y de acusaciones de algunos. Es hora de volver de un modo radical al evangelio, a la verdad múltiple del ser humano como proyecto de amor y a la tarea de la iglesia como signo y anticipo de un “reino” de muchas moradas, en el que ser hombre y/o mujer sea descubrimiento y expresión de un despliegue de gracia que es el mismo para todos, siendo múltiple en sus caminos.

Imagen 1. Gracias a Crishom por estar ahí, con Cortés, amigo
Imágenes siguientes: Libros sobre el tema.

En la casa del amor hay muchos caminos y moradas. Trece proposiciones

47226299_1125823270928197_2671809175276748800_nVarias personas me han llamado, pidiéndome información de fondo y les he remitido a un libro antiguo donde planteaba ya el tema: Palabras de Amor. Homosexualidad 2, Desclée de Brouwer, Bilbao 2006 (págs. 295-299).

El tema del amor homosexual sigue planteando numerosas dificultades en la iglesia católica, tanto en plano personal como social. Pero el tema no es la homosexualidad en su sentido externo (de géneros cerrados en sí mismos), sino el del amor homosexual, como experiencia y tarea cristiana.

Éste es un amor que resulta difícil de desarrollar abiertamente en la Iglesia Católica, no sólo porque ella se opone al matrimonio de los homosexuales, sino porque les niega el acceso a los ministerios.

El tema del “matrimonio homosexual” (con o sin ese nombre: ¡uniones de hecho!) parece civilmente decidido, al menos en occidente: la sociedad está dispuesta a reconocer la unión legal de dos homosexuales y la iglesia católica no debe oponerse a ello, sino pedir a Dios que los así casados se amen gratuitamente, con generosidad, poniendo su amor al servicio de los demás, que en eso se centra el evangelio.

Menos decidido parece el tema de acceso de los homosexuales (¡y de las mujeres! vaya lío de vinculaciones) a los ministerios de la iglesia (obispos, presbíteros, vida religiossa…) y para ello se esgrimen dos razones principales: (1) la homosexualidad va en contra del amor cristiano; (2) los ministros homosexuales corren el riesgo de caer en la pederastia. Éste es un tema que se sigue discutiendo en los círculos jerárquicos de la Iglesia. En este contexto se pueden hacer algunas afirmaciones de principio, para poner de relieve que “en la casa del Padre hay muchas moradas y en la subida al monte del amor muchos caminos”:

1. Homosexualidad, un hecho, una oportunidad.

Dentro de la iglesia católica, la homosexualidad, tanto masculina como femenina, es un hecho. No empieza siendo buena ni es mala. Simplemente existe: la vida nos ha hecho así (a unos hétero- y a otros homo-sexuales), y así debemos aceptarla, como un elemento de nuestra complejísima y hermosa existencia, un elemento que puede ser muy positivo, si es que nos conduce a más amor (de los homosexuales entre sí y de ellos con el resto de la sociedad humana, en ambas direcciones).

Pero, siendo un hecho, la homosexualidad es una oportunidad para el amor, para la gracia y diversidad de la vida, en sus diversas formas. Lo que une a varones y mujeres no es un tipo de “género” marcado por la naturaleza, sino la tarea personal y comunitaria del amor. No se trata de “soportar” la homosexualidad, como si aquellos que llamamos “del otro lado” fueran un vestido de vergüenza que debemos guardar en el armario. No se trata, tampoco, de sacar ese traje con orgullo como diciendo “aquí estamos nosotros, que somos los mejores… para fastidiaros a los otros. Se trata de encontrar y crear espacios para todos, enriqueciéndonos unos a los otros.

Por eso, es necesario que empecemos dando gracias a Dios por los homosexuales cristianos (y no cristianos). Es una buena noticia el hecho de que muchos homosexuales puedan presentarse como tales, es decir, como personas, con sus valores y problemas, que es claro que los tienen, como los otros grupos de hombres y mujeres. Es una buena noticia el saber que hay cientos y miles de homosexuales de inmensa calidad humana y amor en seminarios, obispados y casas religiosas. Si un cristiano se avergüenza de ellos o los vuelve a meter en el armario, se avergüenza del mismo Dios creador.

2. Comunión en la diferencia.

En varios lugares he desarrollado el tema desde la perspectiva del Antiguo Testamento, de los evangelios y de la teología de Pablo, teniendo que superar estereotipos y visiones muy parciales de los textos antiguos. El tema de fondo es la “diferencia”, es decir, la experiencia y llamada de amar a los distintos, de crear comunión con ellos.

Desde ese fondo, hay una línea directriz que comienza en el Génesis y termina en el Apocalipsis, en la que se ponen de relieve las diferencias de hombres y mujer, de judío y de gentil, de poderoso y oprimido (Gal 3, 28), para insistir en la necesidad de amar a los distintos. Según eso, un amor homo‒sexual (es decir, a lo que es homo, igual) sería deficiente, menos ricos. Pues bien, la diferencia principal no se da en un tipos de géneros establecidos por naturaleza, sino en las personas como tales.

En esa línea, en el amor homo‒sexual vivido en profundidad no se tiene ya en cuenta al otro simplemente como varón o como mujer en plano biológico, sino al otro como persona, capaz de ser amada y de amar. En esa línea, el amor homo‒sexual puede abrir una puerta para plantear mejor los caminos y experiencias de la comunidad real entre personas, de un género o de otro, de un pueblo o de otros.

3. Ideología de género.

Ha llegado a ser un mantra ininteligible dentro de ciertos espacios de miedo y oscuridad en la Iglesia. Antes se podía discutir sobre la homo‒ousia de Jesús en Nicea, o sobre el pecado y la gracia en el entorno de Agustín, o sobre el opus operatum en la disputa de los reformados… Ahora hay algunos que se agarran a la ideología de género como tabla de salvación de un tipo de Iglesia que, a mi juicio, acaba no sabiendo lo que dice.

Frente a la posible ideología de género, ha de ponerse de relieve el amor personal y gratuito, el amor liberador de gozo y entrega a (de comunión con) los demás, superando barreras de imperios y pueblos, de purezas e impurezas legales, como ha proclamado y realizado Jesús en su evangelio. A fuer de repetir ese mantra de la ideología de género nos hemos olvidado de la novedad de Jesús, es decir, de la posibilidad de un amor que rompa barreras y sea creador de vida, en formas enamoramiento y cariño, de maternidad y amistad.

4. Homosexuales en el clero y en la vida religiosa.

47175975_1125823087594882_9149968687829090304_nDentro del clero (y de la vida religiosa) el porcentaje de homosexuales es más alto que en el resto de la sociedad, quizá por el tipo de vida célibe de sus miembros y también por una forma especial de filantropía y de sensibilidad ante la vida que ellos muestran. No hay porcentajes fiables sobre la iglesia española, pero sí sobre la norteamericana, según un libro ya antiguo de D. B. Cozzens (The Changing face of the Priesthood, Liturgical Press, Collegeville MN 2000; trad. Española: La faz cambiante del sacerdocio, Sal Terrae, Santander 2003), que ha sido uno de los responsables de la formación de los presbíteros católicos en USA.

Conforme a la “mejor” tradición jerárquica de aquella iglesia, Cozzens considera normal que, en las circunstancias actuales, casi la mitad de los seminaristas y presbíteros católicos de USA sean homosexuales, un porcentaje muy superior a la media de la sociedad americana (entre un 10 y un 15 por ciento). Mientras el clero mantenga su tipo actual de vida, tendrá una media más alta de homosexuales que el resto de la sociedad. Por eso, allí donde se dice que no entren homosexuales en los seminarios ni en la vida religiosa, había que empezar haciendo una “estadística de fondo” y diciendo: que salgan los homosexuales de los ministerios y de las casas religiosas.

El hecho de que el índice de homosexuales sea mayor en el clero de la Iglesia Católica no es algo negativo, sino normal, y muy positivo,porque en general los homosexuales se han sentido víctimas y han buscado en la iglesia un espacio de calor humano… y de posibilidad de despliegue afectivo y apostólico. Lo malo es la forma en que muchos han tenido que vivir esa situación en los armarios de la iglesia… Imaginemos sólo que, de pronto, todos ellos, tuvieran que dejar ministerios y vida religiosa un veinte, un treinta o un cincuenta por ciento de curas y monjas. Quedarían vacíos algunos de nuestros mejores armarios…

5. Homosexuales cristianos, una vida en dignidad.

La gran mayoría de los presbíteros y religiosos homosexuales han llevado y llevan una vida digna, trabajan a favor de los demás con honradez, son buenos pastores de la iglesia, cuidadosos profesionales, al servicio del evangelio, de manera que el mismo amor homosexual les permite asumir la exigencia pastoral de Jesús, como indica Jn 21, 15-24. Estos homosexuales no son buenos pastores a pesar de su homosexualidad, sino en virtud de ella.

47391794_1125831737594017_6463221156735352832_nEs evidente que tienen sus problemas afectivos, lo mismo que los heterosexuales y que, a veces, sus problemas de integración son mayores, porque su forma de ser y de amar es distinta, y también porque han estado y siguen estando marginados. Es evidente que algunos han podido “caer” en la pederastia, no tanto por ellos, sino por el tipo de vida al que han estado sometidos (en seminarios e instituciones cerradas), sino, y sobre todo, porque han tenido un tipo de poder social y afectivo en la Iglesia.

Pero ése no es un tema de ellos, de los homosexuales, sino de todo el clero (homo‒ u hétero‒sexual)… Y además, siendo mayores sus problemas, suelen ser también mayores las aportaciones de tipo afectivo, social y espiritual de los homosexuales. Por eso, la homosexualidad puede ser una bendición para ellos y para el resto de la sociedad, en línea de amor.

6. El escándalo de la pederastia.

Una minoría de ministros homosexuales de la iglesia han realizado prácticas delictivas, seduciendo a menores, sobre todo en lugares donde el contexto social resulta más cerrado o asfixiante, en seminarios, internados y grupos juveniles. Muchos de esos casos podrían resolverse de un tipo “social”, con la ayuda de personas más expertas y/o amigas (médicos, sicólogos etc.). Pero es absolutamente evidente que en caso de que haya “crimen” ha de acudirse a las instituciones judiciales de la sociedad, sin que el clero pueda tener ningún tipo de patente de corso.

Evidentemente, habrá que superar toda declaración de culpabilidad a priori. Pero si ha existido “crimen” de pederastia, allí donde ha existido, los responsables quedar en manos de los tribunales de la sociedad, en verdad, en claridad. Por su parte, los clérigos implicados en la pederastia (presbíteros y obispos, religiosos o religiosas) deberían abandonar deberán abandonar inmediatamente su función clerical, pues esa función no es honor, ni ventaja para siempre (como un grado mayor de humanidad”), sino un servicio.

7. Más que pecado, un crimen contra la humanidad.

47507599_1125859410924583_1665433939084312576_nEl porcentaje de clérigos culpables de seducción y crimen homo- o hetero-sexual resulta “normal” e incluso mejor que en otros contextos semejantes (de familias, de grupos cerrados…), según las estadísticas. Es evidente que la pederastia es un “pecado”, en lenguaje eclesial. Pero, siendo pecado personal, es también y, sobre todo, un crimen social contra la vida afectiva y la maduración de los menores. Pero esa seducción y crimen resulta más perniciosa y grave, porque se ha realizado utilizando el prestigio sacerdotal o religioso de los agresores, su autoridad moral, su poder religiosa, de manera que ellos han herido con más fuerza a sus víctimas.

En este campo han sido y son muchas las tragedias, lo mismo que en otros ámbitos de patología y/o violencia sexual (violaciones y trata de blancas etc.). Ésta ha sido, y quizá seguirá siendo, una herida sangrante para la vida de la iglesia, pues se supone que su misma opción evangélica debería haber ayudado a los clérigos o aspirantes, haciéndoles hombres y mujeres de gratuidad y de libertad. Pero la vida ofrece sus dificultades y, en ciertos ambientes de reclusión afectiva, suelen producirse reacciones violentas. Pero esto no supone que se deba condenar al clero en su conjunto, ni a los homosexuales que lo componen.

8. Salir del armario.

Resulta aconsejable que los clérigos homosexuales se muestren como son, es decir, que salgan del armario, obispos o curas, religiosos y religiosas, pero no a bombo y platillo, pues en algunas circunstancias, dentro de la vida afectiva, la mejor actitud sigue siendo la discreción bondadosa, sin mentiras ni ocultamientos, pero sin alardes propagandísticos, siempre que no tengan que esconderse delitos o injusticias graves. Leer más…

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La FELGTB pide a los partidos andaluces que garanticen el respeto a los derechos humanos tras la formación de gobierno

Lunes, 10 de diciembre de 2018

104 - Sevilla - Parlamento de AndaluciaLa Federación asegura estar “verdaderamente alarmada” ante la irrupción en el Parlamento de Vox

[05.12.18]. La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) exige a los partidos políticos que han obtenido representación en el Parlamento de Andalucía que garanticen el respeto a los derechos humanos y mantengan en vigor medidas como la Ley LGTBI de Andalucía o la Ley Integral Trans andaluza.

La FELGTB asegura estar “verdaderamente alarmada” ante la irrupción en el Parlamento de un partido político que se enorgullece de ser LGTBIfóbico y que, entre otros aspectos, rechaza la ley de violencia de género o el Tribunal Constitucional e incluye en su programa electoral medidas como la creación de una ley orgánica “de protección de la familia natural”, que según su punto de vista, debe estar formada por un hombre y una mujer.

En este sentido, la presidenta de la FELGTB, Uge Sangil, incide en que “los derechos humanos no son ideológicos, ni cuestionables y el acceso a las instituciones democráticas de partidos de esta índole pone en peligro aquellos avances sociales que tanto ha costado conquistar”.

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Por este motivo, solicita al resto de partidos políticos que fijen los derechos humanos como prioridad a la hora de realizar sus negociaciones para formar gobierno y que no olviden que únicamente un 10% del censo electoral ha votado a VOX en unas elecciones con una participación inferior al 56%.

Asimismo, Sangil asegura que “ninguna fuerza política va a volver a meternos en el armario” y que el movimiento LGTBI “no va dar ni un paso atrás en cuanto a derechos se refiere”.

Por esta razón, recuerda a los partidos políticos la importancia de afianzar a nivel estatal los derechos de las personas LGTBI a través de la aprobación de la Ley de Igualdad LGTBI pues es una fórmula para que no se vean amenazados ante posibles escenarios de inestabilidad política, como puede ser el ascenso de formaciones políticas extremistas.

demetrio_270x250El obispo de Córdoba se alegra “del espectacular vuelco electoral” de Vox en Andalucía

La pastoral del prelado coincide, punto por punto, con las tesis defendidas por la ultraderecha

“No se puede estar atacando la libertad religiosa impunemente”, declara Demetrio

(Jesús Bastante).- El “espectacular vuelco electoral” de las elecciones andaluzas, con la caída del PSOE y el ascenso de la ultraderecha de Vox, “alegra” al obispo de Córdoba, Demetrio Fernández. En su carta pastoral de este semana, el prelado, subraya cómo “esta sociedad andaluza, que muchos de dentro y de fuera desprecian o minusvaloran, haya sido capaz de dar un vuelco de este calibre, rompiendo una inercia casi imposible de superar”.

“De esta manera Andalucía se sitúa como pionera de un cambio social que esperamos en la sociedad española”, recalca el prelado, quien subraya alguna de las claves que, en su opinión, han provocado el resultado electoral. Y que, curiosamente, coincide punto por punto con las tesis defendidas por la ultraderecha capitaneada por Santiago Abascal.

“No se puede estar contradiciendo la sensibilidad de un pueblo religioso y cristiano, un pueblo que pide respeto para sus tradiciones religiosas y está dispuesto a respetar a los demás”, denuncia Demetrio, quien sostiene que no se puede estar atacando la libertad religiosa impunemente, reclamando la propiedad pública de la Mezquita-Catedral de Córdoba con argucias que no se sostienen ni por parte de los que las montan”.

“No se puede ir contracorriente queriendo construir un mundo sin Dios, en el que caben todos menos el Dios que ha configurado nuestra historia”, añade, subrayando que “no se puede trocear España, sin que eso tenga un precio político”.

El obispo no deja ningún tema fuera del debate. Tampoco la educación: “No se puede pretender eliminar el derecho de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos, introduciendo leyes de ingeniería social que descomponen la persona y destrozan las conciencias”, añade Demetrio Fernández, que también recalca que “no se puede eliminar la vida inocente al inicio o al final de la vida, y esperar que encima los voten”.

Demetrio Fernández concluye su nota pidiendo “a Dios y a su Madre bendita que sepan gestionar bien el encargo de quienes los han votado y de toda la sociedad a la que sirven”, para “la regeneración de la noble tarea política, librándola de toda corrupción”.

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Hablando de los futuros pactos, el obispo incide en que “sea cual sea la alianza a la que lleguen los políticos, encargados por el pueblo de gobernar, seguiremos recordándoles la necesidad de atender a los más pobres“.

“A las costas de Andalucía continúan llegando pateras cargadas de inmigrantes, que reclaman un planteamiento nuevo a nivel europeo y mundial. Los padres piden ser tenidos en cuenta en la educación de sus hijos, y eso no es posible con una escuela ‘única, pública y laica’ para todos, como pretendían nuestros gobernantes”; concluye Demetrio, quien finaliza con una frase lapidaria: “Que el vuelco en Andalucía sirva para una conversión a Dios y hacia los hermanos, en este precioso tiempo de adviento”.

Esta es la carta de Demetrio Fernández

Vuelco en Andalucía

El vuelco electoral en Andalucía producido el pasado 2 de diciembre en las elecciones autonómicas ha sido espectacular. Creo que ha superado con creces las expectativas y los temores de unos y de otros. El cristiano no es ajeno a lo que sucede en este mundo; por el contrario, intenta con los medios a su alcance transformar la sociedad para hacer un mundo nuevo, más justo, más humano, más fraterno, más con Dios y más para el hombre. El cristiano recurre sobre todo a los medios sobrenaturales de la oración, de la confianza en Dios, del amor fraterno que Jesús nos ha enseñado. Y al mismo tiempo, trabaja y se compromete en la transformación de este mundo, mediante el compromiso político concreto que cada uno estima en conciencia.

Me alegro de que esta sociedad andaluza, que muchos de dentro y de fuera desprecian o minusvaloran, haya sido capaz de dar un vuelco de este calibre, rompiendo una inercia casi imposible de superar. De esta manera Andalucía se sitúa como pionera de un cambio social que esperamos en la sociedad española. Andalucía tiene una sensibilidad propia, Andalucía sabe lo que quiere y a donde va. Harta de promesas incumplidas, que la tienen a la cola en tantos aspectos, pide a gritos ser protagonista de su propia historia, y que no contradigan sus sentimientos más nobles.

No se puede estar contradiciendo la sensibilidad de un pueblo religioso y cristiano, un pueblo que pide respeto para sus tradiciones religiosas y está dispuesto a respetar a los demás. No se puede estar atacando la libertad religiosa impunemente, reclamando la propiedad pública de la Mezquita-Catedral de Córdoba con argucias que no se sostienen ni por parte de los que las montan. No se puede ir contracorriente queriendo construir un mundo sin Dios, en el que caben todos menos el Dios que ha configurado nuestra historia. No se puede trocear España, sin que eso tenga un precio político. No se puede pretender eliminar el derecho de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos, introduciendo leyes de ingeniería social que descomponen la persona y destrozan las conciencias. No se puede eliminar la vida inocente al inicio o al final de la vida, y esperar que encima los voten. Los andaluces son sensibles a todo esto, y han querido decir en las urnas cuál es el futuro que quieren para ellos y para sus hijos.

Ahora viene la responsabilidad de los que han obtenido la confianza de los electores. Le pedimos a Dios y a su Madre bendita que sepan gestionar bien el encargo de quienes los han votado y de toda la sociedad a la que sirven. No se trata de ninguna revancha, se trata de una renovación y regeneración de la noble tarea política, librándola de toda corrupción. No se trata de ningún protagonismo personal o de partido, sino de la cultura del encuentro, del pacto y del consenso para buscar lo mejor en favor de la sociedad a la que sirven. Los electores de Andalucía han demostrado que saben a quien votan, y lo mismo que hoy han dado un vuelco electoral, pueden darlo dentro de un tiempo, si los actuales votados no saben gestionar bien el encargo recibido. Los andaluces han dado un paso histórico para decirles a los políticos por donde quieren construir su propio futuro, y que no se lo den ya construido o deconstruido.

Sea cual sea la alianza a la que lleguen los políticos, encargados por el pueblo de gobernar, seguiremos recordándoles la necesidad de atender a los más pobres. En nuestra provincia y en nuestra región están los barrios más pobres de España; entre nosotros tenemos la tasa más alta de paro, especialmente entre los jóvenes, que tienen que emigrar para buscarse un futuro digno. Entre nosotros continúa eliminándose la vida en el seno materno y se proyecta eliminarla en la etapa final de la vida. A las costas de Andalucía continúan llegando pateras cargadas de inmigrantes, que reclaman un planteamiento nuevo a nivel europeo y mundial. Los padres piden ser tenidos en cuenta en la educación de sus hijos, y eso no es posible con una escuela “única, pública y laica” para todos, como pretendían nuestros gobernantes.

Son muchas las cosas que tiene que cambiar, y todo no puede hacerse en un día. Cuenten nuestros gobernantes -sean los que sean- que la comunidad cristiana reza por ellos (como lo ha hecho y seguirá haciendo siempre), para que podamos vivir en paz, para que reine la justicia social entre nosotros, para que sean atendidos los más pobres de nuestro entorno, para que podamos vivir nuestra fe cristiana respetando a los que no la comparten, para que sea la persona siempre la que prevalezca sobre cualquier proyecto. Que el vuelco en Andalucía sirva para una conversión a Dios y hacia los hermanos, en este precioso tiempo de adviento.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

iC9RaBmv_400x400El PSOE acusa al obispo de Córdoba de promover “un cambio social hacia el fascismo”

Antonio Hurtado critica que el prelado haga campaña “por la ultraderecha antidemocrática” de Vox

“Personajes como este señor están alejando cada día a más gente de sus convicciones religiosas”

El diputado del PSOE por Córdoba, Antonio Hurtado, ha afirmado que el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, “promueve un cambio social hacia el fascismo”, con su carta pastoral, pues “está muy contento con los resultados de Vox” y “seguro que en sus homilías habrá hecho campaña electoral por la ultra derecha antidemocrática, machista y reaccionaria“.

En un comunicado remitido a Europa Press y que ha difundido también en redes sociales, Hurtado ha reaccionado así después de que el obispo haya dicho alegrarse del “vuelco electoral en Andalucía producido el pasado 2 de diciembre en las elecciones autonómicas”, que “ha sido espectacular”, fruto de un “cambio social”, que espera que se traslade a toda España.

Ante esto, Hurtado, desde el respeto a los creyentes”, ha vinculado lo recogido en la carta semanal del obispo con un apoyo al fascismo, desde EL convencimiento de que “personajes como este señor son los que están alejando cada día a más gente de sus convicciones religiosas”, pues “su intolerancia, su extremismo político y su provocación permanente se contradicen con el cristianismo y con los valores de humildad, respeto y consideración hacia los demás”.

Tanto es así, que el diputado socialista ha opinado que la provincia de Córdoba “no se merece a alguien como este señor, que leinteresan más las cuestiones del Cesar, que las de Dios”, llegando a la conclusión Hurtado de que “su expresión resulta ofensiva y su predicamente en absoluto religioso, sino más bien político y de extrema derecha”.

Fuente FELGTB/Religión Digital

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James Martin, sj: “Hay cientos, miles de sacerdotes homosexuales que llevan vidas santas

Viernes, 7 de diciembre de 2018

de-financiero-deprimido-a-sacerdote-feliz-la-historia-de-james-martin“Algunos rigoristas me atacan por miedo a la propia sexualidad complicada”, sostiene el jesuita

“Tenemos que ser claros: es falso decir que los sacerdotes homosexuales no pueden vivir el celibato”

(C. Doody/J. M. Vidal).- El jesuita James Martin acaba de publicar en España su libro Tender un puente (GC Loyola). Una invitación a la Iglesia a tratar a las personas LGBT “no como leprosos“, como ha venido haciendo, “sino como hijos amados de Dios”. En esta entrevista, el religioso también tacha de “falso” el relato de que los curas gays no puedan vivir vidas célibes o que sean la raíz de la crisis de los abusos de menores en la Iglesia.

¿Qué pretende con su libro?

Espero que ‘Tender un puente’ ayude a iniciar una conversación en la Iglesia sobre cómo podemos tratar a nuestros hermanos y hermanas LGBT no como leprosos, tal y como la Iglesia ha hecho en el pasado, sino como hijos amados de Dios. El Catecismo es el que mejor lo expresa: estamos invitados a aceptarlos con “respeto, compasión y sensibilidad”.

¿Le agrada o le molesta haberse convertido en icono de la lucha de los derechos LGTBI en el seno de la Iglesia?

Bueno, no me considero así. Más bien, me veo a mí mismo como un jesuita que está haciendo lo que los jesuitas siempre han hecho, y que todos los Papas recientes les han pedido que hagan: acompañar a las personas que están en los márgenes, o en las “periferias”, como dijo el Papa Francisco. Y no hay nadie en la Iglesia católica más marginado que las personas LGBT.

¿Le duele que los rigoristas le ataquen tan duramente?

Sólo unos pocos me han atacado abiertamente. Muchos más han estado abiertos a la discusión, después de haber leído el libro o haber escuchado una de mis conferencias. De hecho, muchos de los ataques provienen de personas que no han leído el libro.

Pero la mayor parte de estos ataques provienen de sitios web supuestamente católicos que provocan odio y homofobia, cuando deberían promover el amor y el respeto. También es importante decir que Tender un puente cuenta con la aprobación oficial de mis superiores jesuitas, que ha sido respaldado por muchos cardenales, arzobispos y obispos, que se basa en los Evangelios y que no contradice en absoluto la doctrina de la Iglesia.

Así que los ataques a veces son desconcertantes. En general, el vilipendio personal y los ataques injustos solían molestarme, pero ahora ya no lo consiguen. Porque, ¿qué tipo de jesuita sería, si permitiera que algunas personas odiosas y homofóbicas online me impidieran amar a los marginados?

¿Hay homofobia en la Iglesia? ¿Más o menos que en las demás instituciones?

Lamentablemente, hay mucha. La mayor parte proviene del miedo: el miedo a las personas que son diferentes, el miedo a escuchar algo nuevo y, a menudo, el miedo a la propia sexualidad complicada.

Probablemente hay más homofobia en la Iglesia católica que otras instituciones porque algunos católicos sienten, erróneamente, que su religión lo justifica. Pero el odio nunca es justificado por el cristianismo. De hecho, Jesús amaba sobre todo a los más marginados.

Pero ese odio está disminuyendo a medida que cada vez más personas se sinceran  respeto a su sexualidad. Y a medida que cada vez más personas se abren o “salen” del armario, la gente empieza a reconocerlos como sus hermanos y hermanas, tías y tíos, sobrinas y sobrinos, y amigos y compañeros de trabajo. El encuentro disminuye el miedo.

¿Le parece justa la ley vaticana que prohibe la entrada en los seminarios de jóvenes con “arraigadas tendencias homosexuales”?

El Vaticano dice que los hombres con “tendencias homosexuales profundamente arraigadas” no deben ingresar en el seminario. Pero los obispos han interpretado esto de tres maneras. Primero, ningún hombre gay debería entrar. Segundo, ningún hombre para quien su sexualidad sea la parte más importante de su personalidad debe ingresar. En tercer lugar, ningún hombre gay que no pueda vivir el celibato debe entrar. Todo lo que puedo decir es que conozco a muchos sacerdotes homosexuales que llevan vidas santas en la Iglesia.

¿Los sacerdotes y obispos homosexuales que hay en la Iglesia (al parecer, muchos) son capaces de cumplir con sus obligaciones de mantener el celibato?

Sí, ¿por qué no lo serían? Ser gay no significa que tengas que ser sexualmente activo. Tenemos que ser claros: es simplemente falso decir que los sacerdotes homosexuales no pueden vivir el celibato. La mejor prueba de ello es el hecho de que hay cientos, si no miles, de sacerdotes gays célibes y miembros castos de órdenes religiosas que llevan vidas entregadas y de servicio a Dios y a la Iglesia.

¿Qué le parece la aseveración de que la homosexualidad es la causa principal del abuso sexual de menores en la Iglesia?

Tenemos que decir que la mayoría de los casos son hombres que se aprovechan de niños y jóvenes varones. Pero esto no significa que todos los sacerdotes gays, o incluso la mayoría, sean abusadores. Es un argumento falso. Solo porque lo sean algunos no significa que todos o la mayoría lo sean. Además, la mayoría de los abusos sexuales ocurre en las familias, y nadie dice que todos los hombres heterosexuales, todos los padres o todos los hombres casados son abusadores. Una vez más, es un estereotipo peligroso que hay que cuestionar.

¿Es verdad que una parte importante de la jerarquía de la Iglesia estadounidense no comulga con el Papa Francisco y está esperando que su pontificado pase como una tormenta de verano?

Es cierto que cierta parte de la jerarquía de los Estados Unidos no favorece las políticas del Papa Francisco. Y a veces me sorprende lo estridente que son algunos de estos obispos. La ironía es que algunos de estos mismos obispos que, durante los pontificados de Juan Pablo y Benedicto, dijeron que nunca se podría estar en desacuerdo con un Papa, ahora estén en desacuerdo constantemente. Es una triste ironía.

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Absuelto el arzobispo emérito australiano Philip Wilson, condenado por encubrir un caso de pederastia

Viernes, 7 de diciembre de 2018

1526983207-101671454wilsonLa fiscalía declinó aclarar si recurrirá el dictamen sobre Wilson

El magistrado consideró que la fiscalía no pudo probar más allá de dudas razonables la culpabilidad del prelado

Un juez de Australia absolvió hoy al exarzobispo de Adelaida, Philip Wilson, al aceptar su apelación contra la sentencia de un año de arresto domiciliario que le fue impuesta por encubrir un caso de pederastia.

Wilson, de 68 años, fue hallado culpable en mayo de encubrir, durante una investigación policial entre 2004 y 2006, los abusos sexuales cometidos por el sacerdote James Fletcher contra dos de sus monaguillos en la década de 1970.

El juez Roy Ellis del tribunal de distrito de Newcastle, en el estado de Nueva Gales del Sur, revocó la condena impuesta por una instancia inferior, según confirmaron a Efe fuentes judiciales de este estado.

El magistrado consideró que la fiscalía no pudo probar más allá de dudas razonables la culpabilidad del prelado, al que calificó como un testigo honesto y consistente. “No hay una base adecuada en la que pueda confiar para rechazar las pruebas del recurrente”, dijo el juez según la cadena ABC.

Wilson, el más alto cargo de la iglesia católica condenado por delitos relacionados con la pederastia en Australia, alegó durante el juicio que no recordaba la denuncia que le hicieron las víctimas.

Fletcher fue condenado por los abusos en 2004 y falleció en prisión dos años más tarde.

La fiscalía, que también había presentado un recurso para que Wilson ingresara en prisión, declinó aclarar a Efe si recurrirá el dictamen.

Una comisión oficial que investigó la respuesta de las instituciones australianas a los casos de pederastia reveló que la Iglesia católica, con fuerte arraigo en el país, recibió quejas de 4.500 personas por presuntos abusos de unos 1.880 religiosos y sacerdotes entre 1980 y 2015.

El papa Francisco aceptó el 30 de julio pasado la renuncia de Wilson como arzobispo de Adelaida.

Fuente Agencias/Religión Digital

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FELGTB exige al Papa Francisco que rectifique sus declaraciones LGTBIfóbicas

Viernes, 7 de diciembre de 2018

el-papa-con-los-nuevos-sacerdotes_560x280La comunidad creyente LGTBI rechaza sus últimas declaraciones hechas desde el prejuicio

[05.12.18]. La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) y las personas creyentes LGTBI que forman parte de ella, exigen al Papa Francisco que rectifique las declaraciones que ha efectuado recientemente ya que “son LGTBIfóbicas y han sido efectuadas desde el prejuicio y el desconocimiento”.

Así, el responsable de Fe y Espiritualidad de FELGTB, Óscar Escolano, explica que “no podemos mostrarnos impasibles ni indiferentes ante los últimos mensajes emitidos por algunos jerarcas de la Iglesia católica y por el propio Papa”. Y es que, tal y como asegura, “transmitir la idea de que la orientación sexual o la identidad de género pueden ser modas o desviaciones que impiden el pleno desarrollo personal o de la fe solo genera discriminación y más fobias”.

Además, alerta de que este tipo de declaraciones impiden que las personas creyentes LGTBI puedan vivir su realidad afectivo-sexual y de género tan libremente como su fe. Por este motivo, invita al máximo representante de la Iglesia católica a conocer más de cerca al colectivo y a trabajar a favor de una institución libre de prejuicios hacia las personas LGTBI, que eduque en la diversidad y en la que tengan cabida todos los tipos de familias.

Escolano recuerda que la afectividad es múltiple e incluso única en cada ser humano y asegura estar profundamente entristecido por el hecho de que la Iglesia esté imponiendo una visión unilateral de la sexualidad que frena los esfuerzos de las personas creyentes LGTBI por integrarse en la comunidad católica. “Las personas creyentes LGTBI reiteramos que el mensaje de Jesús es plenamente inclusivo y que no hay ningún texto evangélico que condene a las personas LGTBI, todo lo contrario”, afirma.

En este sentido, explica que “la Iglesia católica debe ser consciente de que la diversidad sexual, de género y familiar se va haciendo cada vez más visible y presente, y de que esta realidad no supone una amenaza para la libertad religiosa o espiritual, más bien a la inversa, ya que la diversidad enriquece y es parte de la obra creadora de Dios”.

La realidad LGTBI y la vida sacerdotal

En relación al supuesto “auge” de la homosexualidad en la vida sacerdotal, la FELGTB explica que solo se trata de una llamada de atención de aquellas personas que forman parte de la Iglesia que han vivido su realidad afectivo-sexual dentro del armario. Es la manifestación de que la Iglesia católica posee vocaciones de todo tipo, orientación sexual y de género y que las personas LGTBI quieren salir de los armarios eclesiales.

Además, Escolano añade que considerar que “sólo los varones pueden ser sacerdotes, niega la diversidad, ignora la perspectiva integradora de Jesús y reduce la vocación a estereotipos de género, patrones y roles impuestos por la sociedad que reproducen el modelo patriarcal y heterocisexista discriminatorio”. “No hay ninguna razón teológica que apoye esta aseveración, como tampoco que justifique que la mujer o las personas no binarias no puedan acceder al sacerdocio, ni que las personas LGTBI no sintamos que Dios nos llama a trabajar los valores del Evangelio”, apunta.

Y es que tal y como afirma el representante de la FELGTB, “la orientación sexual no es una ideología, sino una parte integrante de la identidad personal”. “Por este motivo, no hay ningún peligro de contagio, ni de falta de rectitud ni por parte de sus sacerdotes ni de sus feligreses”, asegura. En este sentido, la FELGTB considera que la Iglesia católica está reduciendo la vocación a estereotipos, a patrones y roles impuestos por la sociedad, negando la diversidad e ignorando una perspectiva integradora.

Fuente FELGTB

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El jesuita Olaizola, sobre su denuncia de la homofobia: “Los ecos han sido mayoritariamente positivos”

Lunes, 3 de diciembre de 2018

noalahomofobia_560x280“Solo intento ayudar a que haya diálogo y reflexión sobre asignaturas pendientes”

“Intento ser honesto con lo que pienso, ayudar como parte de la Iglesia y ser fiel”

(José María Rodríguez Olaizola, sj).- Comparto como “post” una respuesta que he añadido al post de iglesia y homofobia del pasado sábado, reiterando mi gratitud porque a veces las redes puedan ser lugar de búsqueda.

Muchas gracias a tantos que habéis ido respondiendo de distintas maneras a esta reflexión a lo largo de esta semana. Disculpad que no entre a respuestas y contra-respuestas ante la cantidad de comentarios que se han ido sumando. Me sería imposible y además en muchos casos creo que lo que toca es ver la diversidad de puntos de vista y luego seguir dándole vueltas. Supongo que en muchos contextos este post habrá dado para diálogos, discusión y reflexión. Ojalá.

Entiendo y respeto que no todo el mundo comparte la misma manera de ver las cosas. Agradezco especialmente las respuestas que se centran en lo que he expresado, y no en otras cosas de las que no habla este post. Hay quien me ha dicho que no está bien borrar los comentarios negativos. No he borrado comentarios negativos. Solo algún insulto.

Sin embargo, hay algo para mí bonito y es que mayoritariamente los ecos de esta publicación son positivos, quizás porque mucha gente -comparta o no comparta lo que expreso- ha entendido lo que quiero decir. (Por poner un ejemplo de lo contrario, el eco en Twitter de aquella primera publicación tiene muchas más respuestas negativas, quizás por la dinámica del propio Twitter, y porque una frase tan contundente inmediatamente suscita reacciones de todo tipo).

Por otra parte, hay también quien pasa del tema a juzgar a la persona. Hay quien me dice que lo que estoy buscando son likes, o que hago daño a la Iglesia con este tipo de polémicas. Lo siento de veras si lo veis así. No soy ni santo ni demonio, ni un crack de la valentía (ya me gustaría) ni un pirómano en busca de exposición. Podéis creerlo o no, pero así es. Solo puedo decir que solo intento ayudar a que en distintos ámbitos haya diálogo y reflexión sobre asignaturas pendientes, intento también ser honesto con lo que pienso, ayudar como parte de la Iglesia y ser fiel. Y seguiré intentándolo.

Un abrazo.

Fuente Religión Digital

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El Papa insta a que las iglesias en desuso se destinen a los pobres antes que al comercio

Lunes, 3 de diciembre de 2018

iglesiareconvertida_560x280Iglesia ‘reciclada’ en Holanda

Es una “enseñanza eclesial constante” la que los bienes de la Iglesia “no tienen un valor absoluto”

De Obispado a hotel: un escándalo antievangélico

El cierre de templos “debe ser recibido en la Iglesia no con ansiedad sino como una señal de los tiempos”

(C.D./AP).- Es una “enseñanza eclesial constante” la que los bienes de la Iglesia “no tienen un valor absoluto”, sino que “en caso de necesidad deben servir al mayor bien del ser humano y especialmente al servicio de los pobres. Lo ha recordado hoy el Papa Francisco a una conferencia sobre qué hacer con las iglesias que ya no sirven como lugares de culto, añadiendo que el cierre de templos no puede depender solo de cuestiones “técnicas o económicas”.

El Vaticano junto con obispos de Europa y otras regiones están proponiendo directrices para la venta o reutilización de iglesias católicas para asegurar que conserven su herencia cultural y beneficien a la comunidad, no al comercio.

En momentos que algunas iglesias son convertidas en discos, heladerías o directamente demolidas, las normas sugieren que si la iglesia no puede ser entregada a otra colectividad cristiana, que al menos se la use para fines culturales o sociales. Estos pueden ser un museo, una biblioteca o una sala de conferencias, un comedor popular o un centro de ayuda a los pobres.

Las normas estaban siendo elaboradas en una conferencia en el Vaticano el jueves a la que se dio un título intencionalmente provocador: “¿Dios ya no vive aquí?”. La jerarquía católica es consciente de que tiene iglesias que ya no puede mantener, sobre todo en Europa, donde el proceso de secularización ha vaciado los bancos de iglesias.

En un mensaje leído en el inicio de la conferencia, el Papa exhortó a los delegados a recordar que las iglesias y el arte religioso que contienen “son testimonio de la fe de la comunidad”. Toda decisión sobre su uso futuro debe tener en cuenta las necesidades de los pobres y ser tomada “en diálogo” con la comunidad, añadió.

Francisco dijo que el hecho de que ciertas iglesias han dejado de ser necesarias “debe ser recibido en la Iglesia no con ansiedad sino como una señal de los tiempos que nos invita a la reflexión y nos obliga a adaptarnos.

La conferencia, en la que participan académicos, obispos y funcionarios eclesiásticos de Europa, América del Norte y Australia, analizó cómo las diócesis manejaron ciertos casos de propiedades envejecidas y caras, y elaboró normas para los obispos de cara al futuro.

Monseñor Pawel Malecha, un especialista en derecho canónico del alto tribunal del Vaticano, citó estadísticas alemanas según las cuales en el país se cerraron más de 500 iglesias entre 2000 y 2017. Un tercio fueron demolidas y el resto vendidas o destinadas a otros usos.

En Holanda se estima que dos tercios de las 1.600 iglesias católicas serán cerradas en los próximos 10 años.

Tras afirmar que su oficina recibe muchas cartas de los fieles sobre las decisiones, Malecha exhortó a los obispos a recordar que “hablamos sobre la fe del pueblo de Dios. Y mientras haya fe, el pueblo de Dios necesitará iglesias”.

Fuente Religión Digital

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“La apostasía de los jerarcas”, por José Mª Rivas Conde.

Sábado, 1 de diciembre de 2018

137d9cb2-ecfc-4f92-a980-753ef848d5a0José Mª Rivas Conde
Madrid.

ECLESALIA, 09/11/18.- No recuerdo a nadie de mi entorno haberse extrañado que se tuviera por exageración decir que es apostasía prohibir el matrimonio. Ni siquiera entre quienes lo sabían expresamente afirmado en la Escritura (1Tim 4,1-3). Éstos, además de acotarlo con mitigaciones diversas, daban como por sentado, que no debía entenderse literalmente; sino más bien a manera de exabrupto oratorio contra el excesivo entusiasmo por la virginidad, producido en varias comunidades primitivas.

La dureza y extremosidad del lenguaje de Pablo en el pasaje, puede que hayan ayudado a interpretarlo así. Pero pienso que lo más determinante quizá haya sido, lo mucho que asusta tener, en buena lógica, que considerar apóstatas al Colegio Episcopal y al Primado. Porque ha resultado que ellos son quienes han prohibido el matrimonio, aunque sólo haya sido al clero.

Asusta mucho porque al hacerlo se nos desvanece la seguridad y nos ahoga la angustia de sentirnos como cayendo al vacío sin nada a lo que agarrarnos. Pues se nos derrumba una de las certidumbres que se nos inculcaron como fundamentales: ser garantía de nuestro caminar y demanda primordial de la autenticidad de nuestro cristianismo en contraposición a los protestantes, la confianza ciega en nuestros pastores. La sintetizada en lo de “habló Roma, cuestión zanjada”.

Asusta también el profundo desgarro que arrastra la frustración de advertir que se ha gastado la ilusión, el entusiasmo, la vida, en hacer no el bien a los demás como se pretendía, sino en perjudicarles inculcándoles confianza, sumisión, fidelidad, apoyo… en los que en realidad son caña cascada. ¡Inconcebible que pasen de ahí quienes pueden llegar a la apostasía tanto como nosotros!

Y asustan además las condenas eclesiásticas y las repercusiones sociales que éstas han solido tener. Hablo de las condenas que hasta hace nada se lanzaban y a veces se añoran aún, contra los que en situaciones como ésta optan por atenerse a la palabra de Jesús. La de su respuesta a sus discípulos, cuando éstos le avisaron del escándalo de los fariseos por su enseñanza sobre lo del comer sin lavarse antes las manos: «Dejadlos; son ciegos que guían a ciegos; y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán a la vez al hoyo» (Mt 15,14).

Que hayan sido el Primado y el Colegio Episcopal los autores de esa prohibición, quedó inobjetablemente asentado, una vez más, en mi anterior escrito (ECLESALIA, 20/10/2017). Pero no se trata de algo sólo del pasado tan cierto que no admita discusión; sino también de conclusión irrebatible del propio presente en el que vivimos. La vigencia actual de la ley que prohíbe al clero el matrimonio (CIC c. 277, § 1), se debe tan exclusivamente a su voluntad y decisión, como se debió su implantación inicial. No ya porque haya resultado ser así; sino porque no puede ser de otra forma: el mismo Vaticano II reconoce, como tengo repetido, que el celibato no se exigía inicialmente al clero, sino que fue ley surgida con posterioridad (PO 16,3), y nada más que al Primado y al Colegio Episcopal se les atribuye la capacidad de establecerla. Por considerarlos los únicos en la iglesia con autoridad para legislar, para prohibir y mandar.

Dejadlos”, no porque nieguen alguna verdad de fe; sino porque se apartan del sentir de Jesús, a pesar de profesar el credo en toda su integridad. Apartarse es lo que significa la palabra apostasía. Creen en la condición de Jesús, creen en el Padre Eterno, creen en el Espíritu. Creen en todo lo que la teología enseña como verdad de fe. Creen en su propia condición de testigos de Jesús y pastores de su pueblo. Pero se separan del parecer y criterio de Jesús, aquí en concreto en lo tocante a la sexualidad.

El papa Francisco, por cierto, parece no participar de este concreto distanciamiento. Inducen a pensarlo sus palabras en Grenoble el pasado día 17 de septiembre de 2018 a jóvenes franceses: “El sexo, la sexualidad, es un regalo de Dios”. Las vi en Religión Digital tres días después, en publicación de Jesús Bastante, que las da como noticia de Vatican News.

Conocer estas palabras del papa actual, me ha acrecido vigorosamente la esperanza de una pronta derogación de la ley del celibato, que es la última manera histórica de expresar lo que al principio se llamó sin más y con todas las letras “prohibición de matrimonio al clero”. Y me ha causado un gozo y una alegría grandes. Por disentir al fin y rectificar las tan opuestas de la jerarquía desde el desafortunado “San Siricio”, allá al final del siglo IV. Todas están recogidas en el archivo de la historia. Muchas se escucharon insistentemente en el Sínodo de obispos de 1971 sobre el sacerdocio ministerial, y contra ellas razoné prolija y reiteradamente en “El mito del celibato sacerdotal” (Madrid, 1976). Algunas de las más ominosas y bochornosas, de Siricio precisamente, las tengo también aducidas en varios de mis escritos publicados en este medio. A ellos me remito.

Todas esas palabras, tan incompatibles con las del papa Francisco en Grenoble, son el contexto histórico de las de éste último. En las de éste se aplica aisladamente a una parte lo que es condición de la totalidad a la que la misma pertenece. Es forma espontánea de enfatizar que la parte posee la condición propia del todo que integra, aunque no falten quienes lo hayan negado o nieguen. El todo aquí es indudablemente que el propio existir, tal cual se da en la realidad, es un regalo de Dios, un gran regalo.

No puede ser de otra forma lo que es creación de quien únicamente es Hacedor de bien. “Toda criatura de Dios es buena, y no hay nada que merezca repudiarse…” (1Tim 4,4). Por ello, aunque este texto sólo declare apostasía la prohibición del matrimonio, y sólo una a la misma la exclusión de alimentos, sin embargo también lo es vedar o restringir el uso de cualquier otra cosa. Obviamente cuando se pretende justificar en su imposible nocividad innata en orden a vivir en plenitud el cristianismo.

Que todas las criaturas son buenas mucho antes de usarlas e independientemente del modo en que se usen, lo enseña hasta la primera página de la Biblia. Es, por otra parte, el supuesto de las palabras del propio Jesús, incluso hablando sobre los alimentos: “el comer con las manos sin lavar no ensucia al hombre” (Mt 15,20). Lo de que “… como se tome con hacimiento de gracias” del versículo 4 y el siguiente de 1Tim 4, son enseñanza de Pablo sobre la actitud con que deben disponer de todo lo creado los fieles, esto es, “los que han conocido la verdad plenamente”. Pero en modo alguno requerimiento para la bondad de las cosas.

A partir de la historia se concluye que la apostasía que consiste en separación o abandono del sentir de Jesús en algo, acecha de manera especial a quien ejerce autoridad, la tenga o no, la pueda o no tener. Es decir, al jerarca: primado, colegio episcopal, obispo, párroco, confesor, fundador de institución religiosa, guía, animador… Aunque riesgo también de cualquier creyente, sin embargo el resbaladero hacia ella más propicio para éste, no es el autoritarismo de los jerarcas justificado en lo de que “cuanto atéis en la tierra…”; sino el simplismo con que se entiende la recomendación bíblica de obediencia y sumisión a los guías (Heb 13,17).

Es el que se da al suponer en los pastores ―en razón de que éstos también han de dar cuenta― la cordura y el desvelo por el bien de los que tienen confiados, olvidando por completo que de entre ellos mismos, entre los mismos que “el Espíritu Santo […] puso por obispos para pastorear la iglesia de Dios […], surgirán hombres que enseñarán cosas perversas para arrastrar a los discípulos en pos de sí”, (Hch 20,28-30).

La vigilancia, a la que en consecuencia exhorta este pasaje, constituirá obviamente cometido de los pastores de la Iglesia. Pero no por ello deja de ser responsabilidad también de los demás. Pablo en concreto no dejó de prevenir al respecto a los colosenses, simples fieles que habían conocido plenamente la verdad: “Nadie tiene por qué meterse a juzgaros por lo que coméis y bebéis, o por no guardar fiestas, lunas nuevas o sábados […] Si moristeis con Cristo desligándoos de la religiosidad rudimentaria del mundo, ¿por qué, como si aún vivierais de ella, os dejáis imponer leyes? «No tengas relación sexual, no gustes, no toques»” (2,16-21). ¿Que es traducción un tanto libre? ¡Cierto! Pero da certeramente el significado. A ver si así lo entienden algunos más.

Llegue esto a suceder o no, lo más razonable es que todos nos mantengamos en principio en sumisión a los que se nos han dado como guías. Pero no deberíamos bajar del todo la guardia sabiendo, como sabemos hasta por la Escritura, que algunos de ellos “enseñarán cosas perversas”. Es la única forma de prevenir el riesgo de descarriarnos junto con ellos, cuando ellos se descarríen. Para tal prevención lo más eficaz y seguro, lo más asequible hasta para los más incultos o torpes, es tomar como motivo de alarma, o incluso de repulsa llagado el caso, la falta de relación de lo que nos enseñen o urjan con el amor al prójimo. El amor ―ya lo sabemos― es la síntesis de la Ley y los Profetas y la esencia distintiva de la moral de Jesús (Mt 25,31-46).

Podemos por tanto tomarlo como criterio certero de discernimiento entre lo éticamente malo y lo bueno, entre lo que es “cosa perversa” y lo que no, entre lo que “merece repudiarse” y lo que no. No lo merece lo que no produce a otros el daño que no se quiere para sí, ni lo que no tenga nada que ver con el mal del prójimo. Esto nunca podrá ser exigencia del cristianismo; sino, a lo sumo, norma organizativa del grupo u otro requerimiento de la vida y del ser temporales del hombre. Como lo es, por ejemplo, la cultura de cada pueblo y su folklore religioso. Para bajar de las nubes del teorizante, aplicaré dicho criterio a cuestiones concretas.

¿Qué mal hace al prójimo ordenar la incineración del propio cadáver; guardar, enterrar, esparcir por tierra, o arrojar al mar las cenizas? ¿O no observar la abstinencia y ayuno cuaresmales y de adviento; o el eucarístico? ¿O prescindir de los llamados “tiempos fuertes”? ¿Qué mal hace al prójimo la masturbación, el uso del preservativo, y las otras varias prácticas que, pese a estar “oficialmente repudiadas”, se dan de hecho en la vida de multitud de parejas, por más que ellas mismas se mutilen en algo su propia plenitud humana y la de su sexualidad? ¿Qué mal hace al prójimo no iluminar el sagrario con lamparilla de aceite; celebrar misa sin velas, de paisano, fuera del templo? ¿O no atenerse en ella al texto oficial; ni a los gestos, posturas y ceremonias prefijadas en el ritual? ¿O faltar a misa los domingos y días de fiesta, sin excluir con ello la del “recuerdo comunitario de Jesús” el día que fuere? ¿Qué mal hace al prójimo conferir el orden sacerdotal a mujeres, a casados, a solteros sin obligación de celibato? ¿O que ejerzan el ministerio los “secularizados”? ¿Qué mal hace al prójimo la comunión de los divorciados vueltos a casar, la de las parejas sin casar o casadas sólo por lo civil? ¿O comulgar y recibir cualquier otro sacramento sin antes confesarse de los “pecados graves”? ¿U olvidarse por completo de la llamada “confesión sacramental”? Etc., etc., etc.

¿Que con muchas de esas cosas se vulneran la veneración y la reverencia debidas a Dios y a lo “sagrado”? ¡No mucho más que las “vulneró” el propio Jesús con su doctrina y al comer y beber con pecadores o asumir el “roce” de prostitutas, para escándalo de los fariseos hasta condenarle a muerte de cruz!

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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Papa Francisco: “El ministerio o la vida consagrada no es el lugar (de los homosexuales)”

Sábado, 1 de diciembre de 2018

francisco-de-espaldasEl cinismo de Bergoglio, el papa “abracitos” en quien algunos ingenuos aún confían, es de antología… Así que no es el lugar de los religiosos y sacerdotes homosexuales, pero sí el de los religiosos y curas heterosexuales que violan niñas… como este pájaro: La espeluznante confesión del cura español detenido en Venezuela por pederastia con una niña de 12 años”…  Sr. Bergoglio, no es que “en nuestras sociedades parece incluso que la homosexualidad está de moda” es que la libertad de la sociedad laica, tan combatida por la Iglesia romana unida al fundamentalismo evangélico y musulmán, nos ha permitido lograr que seamos personas de pleno derecho mientras ustedes nos rechazan a las personas LGTBI y pisotan la igualdad de la mujer. Ni más, ni menos… Lea el Evangelio, ande, y deje de menospreciar y dinamitar “puentes”,..

Por otra parte, si lo desea le podría enviar un reporte, bastante extenso, de sacerdotes heterosexuales que llevan una doble vida, con compañera e hijos… ¿Se atreve? Yo no, no sería como ustedes que husmean en vida ajena.

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Extracto del libro ‘La fuerza de la vocación. La vida consagrada hoy’ (Claretianas)

Bergoglio reconoce que la homosexualidad “es una realidad que no podemos negar”

“A los curas, religiosos y religiosas homosexuales, hay que urgirles a vivir íntegramente el celibato y, sobre todo, que sean exquisitamente responsables, procurando no escandalizar nunca”

El día 3 de diciembre sale a la venta el libro ‘La fuerza de la vocación’ (Publicaciones claretianas). Se trata de una entrevista del claretiano Fernando Prado al Papa Francisco sobre el pasado, el presente y el futuro de la vida consagrada. Un libro claro y valiente, en el que Francisco no esquiva pregunta alguna. Ni siquiera la polémica cuestión de la homosexualidad en la Iglesia, que Religion Digital adelanta en exclusiva.

¿Hay límites que no se deben tolerar en la formación?

Evidente. Cuando hay candidatos con neurosis y desequilibrios fuertes, difíciles de poder encauzar ni con ayuda terapéutica, no hay que aceptarlos ni al sacerdocio ni a la vida consagrada. Hay que ayudarlos a que se encaminen por otro lugar, no hay que abandonarlos. Hay que orientarlos, pero no los debemos admitir. Tengamos en cuenta siempre que son personas que van a vivir al servicio de la Iglesia, de la comunidad cristiana, del pueblo de Dios. No olvidemos ese horizonte. Hemos de cuidar que sean psicológica y afectivamente sanos.

No es un secreto que en la vida consagrada y en el clero también hay personas con tendencias homosexuales. ¿Qué decir de esto?

Es algo que me preocupa, porque quizá en un momento no se enfocó bien. En la línea de lo que estamos hablando, te diría que tenemos que cuidar mucho en la formación la madurez humana y afectiva. Tenemos que discernir con seriedad y escuchar la voz de la experiencia que también tiene la Iglesia. Cuando no se cuida el discernimiento en todo esto, los problemas crecen. Como decía antes, sucede que en el momento quizá no dan la cara, pero después aparecen.

La cuestión de la homosexualidad es una cuestión muy seria que hay que discernir adecuadamente desde el comienzo con los candidatos, si es el caso. Hemos de ser exigentes. En nuestras sociedades parece incluso que la homosexualidad está de moda y esa mentalidad, de alguna manera, también influye en la vida de la Iglesia.

Tuve aquí a un obispo algo escandalizado que me contó que se había enterado de que en su diócesis, una diócesis muy grande, había varios sacerdotes homosexuales y que había tenido que afrontar todo eso, interviniendo, antes que nada, en la formación, para formar otro clero distinto. Es una realidad que no podemos negar. En la vida consagrada tampoco han faltado casos. Un religioso me contaba que, de visita canónica a una de las provincias de su congregación, se había quedado sorprendido. Él veía que había buenos chicos estudiantes y que incluso algunos religiosos ya profesos eran gays.

Él mismo dudaba de la cuestión y me preguntó si en ello había algo malo. «En definitiva -decía él- no es tan grave; es tan solo expresión de un afecto». Esto es un error. No es solo expresión de un afecto. En la vida consagrada y en la vida sacerdotal, ese tipo de afectos no tienen cabida. Por eso, la Iglesia recomienda que las personas con esa tendencia arraigada no sean aceptadas al ministerio ni a la vida consagrada. El ministerio o la vida consagrada no es su lugar. A los curas, religiosos y religiosas homosexuales, hay que urgirles a vivir íntegramente el celibato y, sobre todo, que sean exquisitamente responsables, procurando no escandalizar nunca ni a sus comunidades ni al santo pueblo fiel de Dios viviendo una doble vida. Es mejor que dejen el ministerio o su vida consagrada antes que vivir una doble vida.

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Aquí un cura hom…. ¡Ah, no, que es HETEROSEXUAL!

Fuente Religión Digital

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Genial discurso de un chico gay en su graduación en un colegio católico

Viernes, 30 de noviembre de 2018

10560108-3x2-xlargeEl colegio St. Ignatius es un centro educativo católico, muy cerrado y tradicional, además de uno de los más elitistas de Sidney, Australia.  Este es el escenario donde sale a la palestra un héroe si tomamos en cuenta lo difícil que es a veces ser quienes somos, sobre todo en una edad complicada como la adolescencia y en un entorno hostil con la diversidad sexual.

Finn Stannard es el joven que acaba de graduarse, y quien tenía a su cargo dar el discurso de graduación. La cadena noticiosa SBS se ha hecho eco del discurso y las reacciones que tuvo esta salida del armario.

“Llevo cuatro años trabajando para este discurso. En esos cuatro años he llegado a entender quién soy y cómo no lamentarme por ser yo mismo (…) Presentarte al mundo da un poco de miedo porque, ¿qué pasa si al mundo no le gustas? Me armé de valor y decidí que era el momento de contarle la verdad a alguien. No fue fácil, pero le conté a mi madre que creía que era gay. Vivir con una careta es algo que nadie tendría que sufrir, así que el mensaje que os mando desde mi cabeza es: ‘Apóyate de gente que te deje vivir como eres de verdad y nunca tengas miedo de pedir ayuda. Busca tu propia identidad y estáte cómodo con quien eres”.

Fue parte del valiente discurso. La madre declaró a los informativos que estaba profundamente emocionada con las palabras  de su hijo. “Estoy muy orgullosa de él, del colegio, de los chicos, fue un momento muy especial”, señaló.

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Los alumnos y los profesores se levantaron para aplaudir a Finn. “Finn hizo algo muy arriesgado, pero debía hacerlo por todos los chicos que le siguen, que le tengan como ejemplo si tienen esta orientación sexual. Nunca habíamos tenido a un chico haciendo pública su sexualidad de esta manera“, declaró el director del centro a los informativos de SBS.

Después de esta ceremonia Finn acudió al baile de graduación de la mano de su novio.

Fuente Oveja Rosa

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Arrupe Etxea acogerá la presentación en Bilbao del libro de James Martin

Jueves, 29 de noviembre de 2018

tender-un-puente-jpgEl texto aboga por ‘Tender un puente’ entre la Iglesia Católica y la comunidad LGBTI

Para el autor “es muy importante estar fuera del “armario eclesial”

(Grupo Comunicación Loyola).- Luis Mariano González, teólogo y miembro de la asociación cristiana Crismhom (Cristianas y Cristianos de Madrid LGTBI), reflexionará sobre la propuesta del jesuita norteamericano de establecer entre ambos grupos una relación de respeto, compasión y sensibilidad.

La presentación del libro del sello editorial Mensajero, del Grupo de Comunicación Loyola, es una iniciativa de la Comunidad de Vida Cristiana CVX-Arrupe Elkartea, en colaboración con el Centro Loyola Bilbao, y se celebrará el próximo 30 de noviembre en el salón de actos del edificio de la calle Padre Lojendio 2, a las 19 h.

James Martin ha abierto el debate en el seno de la Iglesia Católica sobre la relación con la comunidad LGTBI a través de su último libro Bulding a Bridge. Una profunda reflexión donde aboga por tender un puente entre ambas abriéndose a unas nuevas relaciones de respeto, compasión y sensibilidad.

El libro publicado en Estados Unidos llega a España de la mano del Grupo de Comunicación Loyola, bajo el sello de Mensajero, con el título ‘Tender un puente‘. Cómo la Iglesia Católica y la comunidad LGBTI pueden entablar una relación de respeto, compasión y sensibilidad. Una propuesta “realista y factible” para la iglesia española, según defiende el teólogo y miembro de la asociación cristiana Crismhom (Cristianas y Cristianos de Madrid LGTBI), Luis Mariano González.

Para él, este libro es una invitación al diálogo y así lo compartirá durante la presentación del libro en Bilbao, el próximo 30 de noviembre en Arrupe Etxea, en el salón de actos del edificio de la calle del Padre Lojendio 2, a las 19h. Este acto, iniciativa de la Comunidad de Vida Cristiana CVX-Arrupe Elkartea en colaboración con el Centro Loyola Bilbao, es una oportunidad para continuar creciendo en torno a la propuesta eclesial planteada por James Martin.

El autor, editor de la revista América, intenta trazar con audacia y respeto los caminos que pueden acercar a las dos partes, la iglesia institucional y la comunidad LGTBI, separadas por un gran abismo. Desde la premisa de que la obra del Evangelio no puede realizarse si una parte de la iglesia está esencialmente separada de cualquier otra parte, el jesuita James Martin descubre en las propias palabras del catecismo de la Iglesia Católica los ingredientes necesarios para establecer las relaciones deseables para él: Respeto, compasión y sensibilidad.

invitacion

Su propuesta responde a su enorme inquietud suscitada por la matanza colectiva de 49 personas en una discoteca de referencia entre la comunidad gay de Orlando, Florida. Tras el suceso, en verano de 2016, millones de personas expresaron su apoyo a la comunidad LGTBI, incluidos algunos obispos católicos. Sin embargo, el silencio guardado por una mayoría de los máximos representantes eclesiales fue para él revelador.

“Ponía de manifiesto que la comunidad LGTBI seguía siendo invisible en numerosos círculos de la iglesia. Incluso en medio de la tragedia, sus miembros seguían siéndolo”, reconoce. De este modo, a lo largo del libro, Martin visibiliza a este colectivo poniendo voz a sus miembros a través de sus experiencias y sus inquietudes como creyentes reunidas a lo largo de su intensa labor pastoral y a la vez, iluminando desde el Evangelio cada paso a dar para el encuentro, “en igualdad de corazón”.

En sus argumentos toma de referencia el Evangelio, el Catecismo, el ejemplo de personalidades reconocidas y el ministerio del papa Francisco. Su voz durante una conferencia de prensa en 2016, durante el vuelo de regreso a Roma tras la visita a Georgia y Azerbaiyán, resuena de nuevo en este libro: «Las personas deben ser acompañadas, como las acompañó Jesús. Si una persona en esa situación que usted me plantea se acerca a Jesús, seguro que este no le dirá: “Márchate, porque eres homosexual“».

Para Luis Mariano este encuentro es una oportunidad grande de diálogo y oración. “Es muy importante estar fuera del “armario eclesial, de este modo, los jóvenes de la parroquia que sean LGTBI, podrán socializar y tener referencias de normalidad en las propias comunidades”, asegura. “Será un trabajo lento, pero será fructífero. La Iglesia Católica para evangelizar el mundo LGTBI, necesita de nosotras/os/es como “apóstoles del arcoíris”.

James Martin, Sj, es editor de la revista América, publicada por los jesuitas, y autor de numerosos libros, es colaborador en el Canal Historia, en la BBC y en Radio Vaticano. Se graduó en la Wharton School of Business antes de ingresar en la Compañía de Jesús en 1988.

Fuente Religión Digital

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Declaraciones del grupo de Fe y Espiritualidad ante las palabras del Secretario de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello

Miércoles, 28 de noviembre de 2018

luis-arguelloLamentamos volver a escuchar declaraciones de cargos relevantes dentro de la Iglesia Católica Española que muestran un amplio desconocimiento de lo que implica ser LGTBI y de las luchas a las que nos tenemos que enfrentar por nuestra realidad.

Afirmar que el sentimiento es lo único que mueve a una persona trans a solicitar el cambio registral del nombre es, desde nuestra perspectiva, no querer admitir la realidad de nuestras reivindicaciones y de los derechos que queremos conseguir. Derechos que van en pos de un avance social y de crear una sociedad más igualitaria. Celebramos que muchas Comunidades Autónomas hayan aprobado leyes de igualdad en las que se defiendan nuestra integridad y nos permita alcanzar nuestra plenitud con seguridad jurídica.

Nuestra identidad de género es la certeza de quienes somos. Es parte indisoluble como seres humanos. La identidad no es un capricho ni producto únicamente de un sentimiento, sino una vivencia integrada de nuestra diferentes dimensiones dentro de nuestra experiencia. Y en el caso de las personas trans dicha vivencia no es fácil precisamente por los prejuicios sociales y el mantenimiento de ideas equivocadas, las cuales sob producto de no haber conocido las experiencias de dolor. Dolor real por el que han pasado muchas de nuestras compañeros, compañeres y compañeras trans.

Reducir la idoneidad de un hombre candidato al sacerdocio a su orientación sexual y a sus maneras masculinas es volver a perpetuar estereotipos de género. Lamentamos tener que escuchar que un hombre debe ser “enteramente varón” para poder ser sacerdote. Es reiterar que los hombres deben ajustarse a unas determinadas características impuestas, obviando la diversidad que hay dentro del género masculino, lo que hace que no haya una única manera de vivir la realidad de ser un hombre cis o trans. Lo que nos llega es de nuevo el mensaje que las mujeres no pueden ser sacerdotes porque carecen de esa “característica”, continuando así con la discriminación hacia nuestras hermanas. Este hecho es contrario al Evangelio, puesto que Jesús siempre ensalzó a las mujeres y las igualó al hombre. y Él haría lo mismo con las personas no binarias. Nos lanza la idea de que sólo hay una manera de vivir la masculinidad. Estamos convencidos, convencidas y convencides que la vocación sacerdotal es un don que Dios concede a muchas personas con muchos dones y experiencias, y esas vocaciones también nacen en personas LGTBI.

Estas palabras sólo nos transmiten la voluntad de no querer reconocer la diversidad de la Creación de Dios. Jesús habló de acoger, de ser solidario, de empatizar. Nunca condenó la sexualidad ni el género. De hecho, nunca hizo referencia a estos temas. Lo que sí mencionó es que la dignidad de las personas está por encima de las leyes que limitan nuestro crecimiento como personas. Querer vivir nuestra identidad con dignidad dentro de la sociedad como ciudadanos, ciudadanas y ciudadanes y la certeza de lo que somos está por encima de los prejuicios que excluyen.

Desestimar a las personas con vocación sacerdotal y pastoral basándose en la orientación sexual y en los estereotipos de género es no querer tomar en cuenta la llamada que Dios hace a muchas personas LGTBI a vivir como cristianas. Ni la orientación sexual ni la identidad de género son óbice para desarrollar una vida relacionada con la Fe. Los prejuicios y los reduccionismos sí lo son. Esto es extensible para cualquier creyente de otras religiones y espiritualidades que también sufren el rechazo a desarrollar sus vocaciones por su realidad LGTBI.

Luchar por expresar nuestra realidad no es un capricho, sino una manera de nombrarnos e integrarnos tal y como somos en la sociedad que, por desgracia en muchos casos, discrimina sin tener en cuenta lo que somos, sino lo que creen que podríamos ser.

Hacemos un llamamiento a la Conferencia Episcopal Española para que reflexione sobre el alcance de este tipo de declaraciones, totalmente alejadas y contrarias al Evangelio. Estas palabras nunca saldrían de boca de Jesús. Pedimos que sean conscientes del dolor que nos provocan y que alejan a tantos cristianos, cristianas y cristianes de Dios, no sólo a personas LGTBI y que perpetúan el odio hacia lo que no es la norma. Les urgimos a retractarse de estas manifestaciones, probablemente producto de un gran desconocimiento de nuestra realidad. Se trata de otro paso atrás en nuestra plena integración como creyentes y esconde el trabajo que otros, otras y otres creyentes realizan para la inclusión de personas LGTBI.

Fuente FELGTB

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“Basta de homofobia dentro de la Iglesia”, por José María Rodríguez Olaizola

Martes, 27 de noviembre de 2018

Homofobia religiosaJosé María Rodríguez Olaizola SJ., reflexiona sobre los clichés de los católicos ante la homosexualidad

“Desgraciadamente, hay muchos cristianos que no respetan a las personas homosexuales”

(José María Rodríguez Olaizola, sj.*).-Ayer publiqué un tuit. Una sola frase: Basta de homofobia en la Iglesia. Inmediatamente me encontré con un montón de respuestas. Algunas, positivas. Otras, bastantes, negativas.

Entre las negativas, algunas respetuosas con la persona, pero que discutían mi afirmación. “En la Iglesia no hay homofobia” -decían unos-.

Otros cuestionaban que cómo un sacerdote podía afirmar algo así de la Santa Madre Iglesia. ¿Acaso soy un hereje, un tirabombas, un apóstata encubierto? (sí, de todo esto he leído). Luego, también alguno preguntaba ¿es que acaso hablo por mí mismo? Había insultos también, aunque en esto, como siempre hago ante las faltas de respeto personales, prefiero silenciar y bloquear.

Algunos me urgían a releer el catecismo. Otros decían que la Iglesia es la que atiende a los enfermos de SIDA -gracias por la aclaración, yo mismo estuve varios años en un piso de Caritas, haciendo varias noches a la semana y acompañando a personas con HIV en los años 90, cuando la Iglesia era la única institución que se volcaba con las personas enfermas-. (Por cierto, el SIDA no es patrimonio de las personas homosexuales).

Todo eso lo sé. Y amo a la Iglesia, de la que me siento parte. Y me alegran pasos que se van dando, una mayor sensibilidad, y afirmaciones como la del último Sínodo de los Jóvenes, que en el documento final insiste en que “Dios ama a cada persona, y así lo hace la Iglesia, renovando su compromiso contra toda discriminación y violencia por motivos sexuales”Pero en la iglesia hay homofobia.

Esto no es lo mismo que decir que en la Iglesia solo hay homofobia. Porque, efectivamente, en la Iglesia también hay acogida, y respeto. Hay personas, instituciones, y grupos que acogen. Pero, desgraciadamente, hay personas que rechazan y discriminan. En una institución plural como esta, hay personas que manifiestan hacia las personas homosexuales actitudes hostiles e insultantes, a veces sin ni siquiera darse cuenta.

Alguien me preguntaba: “¿Podrías definir homofobia?” Para definirlo no hay más que leer algunas de las respuestas que recibí. Hay quien ha aprovechado para establecer paralelismos, comparando la homosexualidad con el asesinato o con el robo. También hay quien ha vuelto al atrasado argumento de que homosexualidad es igual a enfermedad. Y, por supuesto, están todos los que inmediatamente vinculan homosexual con pedófilo.

¿Y todavía me discuten que hay homofobia dentro de la Iglesia? Sí, desgraciadamente, hay muchos cristianos que no respetan a las personas homosexuales. Los mismos que exigen celibato de por vida para las personas de orientación homosexual, afirman sin ningún rubor que los homosexuales no pueden ser considerados para el sacerdocio porque no son capaces de una vida célibe. ¿En serio? ¿No ven cierta contradicción entre ambas exigencias?

Honestamente, sé que las polémicas pueden ser ocasión para los insultos. Pero también pueden ser ocasión para la reflexión sosegada desde el respeto. Para seguir buscando, en Jesús y su Palabra, lo que más nos pueda ayudar a comprender el mundo en el que vivimos y a tratarnos desde el amor radical e incondicional que está en el corazón del evangelio. En ello estamos. Y aunque a veces uno tendría la tentación de callar y no meterse en líos, seguimos a un Maestro que no tuvo miedo a alzar la voz.

(*tomado de sus redes sociales), vía Religión Digital

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