Vuestra casa quedará desierta…. Esta iglesia no bendecirá, pues nadie pedirá su bendición
Del blog de Xabier Pikaza:
El problema se planteó el año 2021 cuando algunos cristianos “preguntaron” a la Congregación si había una bendición para los “matrimonios homosexuales” y la Congregación, presidida por el Card. Ladaria respondió que no (del 15.02.2021; cf. Responsum (imagen: Arco y ruinas de Gerasa, donde Jesús fue a echar demonios).
| Xabier Pikaza
No han pasado ni tres años y la misma Congregación ha matizado aquel documento, con otro titulado Fidutia Supplicans (del 8.12.2023), afirmando que en determinadas circunstancias las parejas homosexuales pueden ser bendecidas.
Debe tratarse de un tema grave, con un cambio significativo de opinión del mismo Papa Francisco, antes a través de L. Ladaria y ahora a través del Card. V.M. Fernández. Expondré el tema de la bendición en los próximos días. Aquí me limito a situarlo en la perspectiva Mt 23, 38: Vuestra casa quedará desierta.
Vuestra casa quedará desierta
23 37 ¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina reúne a sus pollos bajo las alas, y no habéis querido! 38 He aquí que vuestra casa quedará desierta. 39 Porque os digo que ya no me volveréis a ver hasta que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
Jesús ha querido impedirlo, pero no lo ha logrado, porque Jerusalén (la iglesia oficial) lo ha impedido. El tema es claro:
-Jesús como gran ave materna ha querido reunir a todos los polluelos sus alas, todos los expulsados sociales, a los excluidos a los oprimidos… y en nuestro contexto a los homosexuales(Mt 25, 31-46). Pero los jerarcas de la antigua Jerusalén y de la reciente iglesia se han negado; no orecen bendición ni lugar de vida para los homosexuales (y otro tipo de personas estigmatizadas.)
– He aquí que vuestra casa quedará desierta. Este es el final de las grandes lamentaciones de Jesús (Mt 23, 13-33). Jesús no maldice a nadie (ni a los jerarcas de un tipo de Jerusalén o de Iglesia), pero se lamenta, su duele: ¡Ay de vosotros”. El tema de fondo está tomado Dt 32, 22 y de la gran tradición profética. Jesús, como último de los grandes profetas anuncia la ruina de Jerusalén y de un tipo de iglesia que se niega a ofrecer su bendición a los “polluelos” de Dios (entre ellos a los homosexuales).Jesús actúa así como defensor divino de los pobres y excluidos de Jerusalén.
– El tema no son por tanto los homosexuales (los polluelos amenazados de diverso tipo), pues tienen en Dios su protector, el autor de bendición… El problema no son ellos, es Jerusalén, la gran iglesia que va a quedar (que está quedado). Mateo se muestra así convencido de que no hay remedio (al menos por un tiempo…) para la vida y culto de Jerusalén y de su templo, para un tipo de iglesia como la nuestra… aunque hay una posible conversión.
‒ Y ya no me volveréis a ver hasta que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! (23, 39). Jesús no habla aquí solo a los escribas y fariseos del judaísmo rabínico, que optan por su ley en vez de optar por los pobres y excluidos. Como saben todos los lectores de Mt 23, esta palabra (vuestra casa quedará desierta) se dirige de un modo especial a aquellos “jerarcas de la iglesia” que no cuidan, acogen y bendicen a los oprimidos y expulsados. Los que vienen en nombre del Señor son los hambrientos, sedientos, desnudos, expulsados, encarcelados de Mt 25, 31-46.Una iglesia que no es bendición para hambrientos, expulsados, homosexuales y encarcelados (enfermos) se destruye a sí misma.
–Vuestra casa quedará desierta… El templo de Jerusalén, la gran casa clerical de una iglesia triunfante que no acoge ni bendice a los pobres y excluidos… Cerrada en sí misma, no siendo bendición para homosexuales y expulsados de la tierra de la vida se destruye a sí misma.
Mateo no ha inventado ese dicho, sino que lo ha recogido y situado en este lugar clave de su evangelio. Él sabe que la condena de Israel no es (no puede ser) definitiva, como lo sabía Pablo, treinta años atrás, cuando anunciaba que al final se convertirían (se volverían) los judíos, de manera que “todo Israel será salvado” (Rom 11, 26).
Desde una perspectiva israelita (que después no aparece retomada expresamente al final del evangelio, dirigido desde el Monte de Galilea a todos los pueblos (28, 16-20), Mateo supone aquí que Jesús como Mesías de Israel volverá a Jerusalén, en la línea de eso que suele llamarse la “segunda venida”, que debe integrarse en el esquema apocalíptico de Mt 24, en las parábolas del juicio de Mt 25 y sobre todo en la misión universal de la pascua Mt 28.
Reflexión posterior. Tres concreciones
En un plano general, hoy por hoy, pienso que el matrimonio “oficial”, entre un varón y una mujer, debe dejarse como está, tal como fue establecido en la Edad Media, con papeles especiales, con una bendición solemne. Antes de la Edad Media hubo otras formas de celebrar el matrimonio, sin papeles ni ordenamientos jurídicos, dentro de la tradición de cada iglesia. Pero lo que entonces hizo la Teología y el Derecho, al “canonizar” un tipo de matrimonio ha sido bueno, y así es bueno que quede. De todas formas, eso que hizo entonces y sigue hoy haciendo la iglesia no es único, pues hay otras bendiciones, como la de Esaú al lado de la Jacob, en el Pentateuco.
Al lado de ese matrimonio canónico que viene del medioevo, desde su raíz de evangelio y de experiencia actual, la iglesia puede y debe ofrecer también su bendición a las parejas homosexuales que lo pidan (para que ella, la Iglesia entera reciba también la bendición del evangelio homosexual). Algunos no le llamarán “matrimonio”, sino bendición de amor.
Quizá no será necesario abrir unos libros distintos de “comuniones homosexuales”; no es necesario que haya nuevos papeles canónicos (como los de un tipo de la sociedad civil), pues los “papeles” de la Iglesia son la palabra el testimonio del amor celebrado en comunidad, con la bendición de la vida. En esa línea, me parece absolutamente necesario que la iglesia acepte como “parejas bendecidas” a las parejas de homosexuales cristianos que así lo pidan y que sean aceptados así como bendición… por el resto de los cristianos.
Lo que importa no es “la canonicidad” de ese rito, sino la bendición de la vida, la bendición del amor del que son transmisores los homosexuales cristianos que (a pesar de todo) aman a la iglesia: Que los homosexuales que se sientan cristianos no pidan bendición por obligación, sino porque lo quieren y se quieren como pareja ante la iglesia, pidan una bendición de Iglesia y que ella se la ofrezca, no por imposición, sino por gozo y tarea de amor. Los que más dan son en este caso los homosexuales que se amen en clave de libertad, de generosidad de evangelios…
Ese “matrimonio entre homosexuales” no es un “octavo sacramento”, distinto de los anteriores, sino una forma externamente distinta, internamente complementaria, de celebrar la unión de amor de dos personas, como un modo intenso de vivir el amor cristiano.
Homosexualidad y gracia, superar la ley. Pablo (Rom 1-2) condena la homosexualidad si es que ella es ley de un deseo que destruye al otro, si no arranca al hombre (varón o mujer) de su egoísmo, sino que le cierra en un plano de talión, de manera que cada uno se busca a sí mismo en el otro, sin salir de sí, sin experimentar la alteridad como gracia, sin convertir la vida en encuentro de fe, de apertura gratuita. Por eso, cuando Pablo se refiere a la homosexualidad está hablando en el fondo de un tipo de auto-erotismo, es decir, de un tipo unión sin gratuidad, de pareja como reino del puro egoísmo. Pablo no condena la homosexualidad como forma de amor, sino un tipo de homosexualidad (y de heterosexualidad) entendida como dictadura de unos sobre otros, sin fe, sin comunión personal de vida.
Al situarse en ese nivel, Pablo está planteando un tema que es mucho mayor que el de la homosexualidad físico-biológico; está planteando el tema de un erotismo sin respeto personal, como esclavizamiento de unos sobre/contra otros, una forma de buscarse uno a sí mismo no al otro ni en el otro. Pues bien, el tipo de mal erotismo puede darse no sólo en las relaciones homo-sexuales, sino también (e incluso mucho más) en las hetero-sexuales donde el varón domina y esclaviza a la mujer.
La gracia de la homosexualidad. La homosexualidad (y la hétero-sexualidad) se opone al evangelio si es que niega el valor de la alteridad (la existencia y vida del otro) y destruye por tanto la gracia. Sólo así se pude afirmar que ella es pecado, con los otros dos «pecados» que Pablo condena en Rom 1, 19-31: la idolatrízación de uno mismo y la lucha de todos contra todos demás ).
Ciertamente, el tema resulta complejo en plano psicológico y social, de manera que es difícil ofrecer en este plano unas respuestas que agraden a todos. Pero el intento de condenar toda forma de homosexualidad física desde la antropología bíblica y en especial desde Rom 1, 24-27 (donde se asume y culmina para los cristianos lo dice el Antiguo Testamento sobre el tema) carece de sentido y acaba siendo contrario al argumento de Pablo. Condenar la homosexualidad por ley implica caer en la peor de las leyes que Pablo ha querido superar en todo su evangelio.
Homosexualidad evangélica. Ser homosexual para ser cristiano. En la línea anterior, si mantienen y desarrollan el principio y experiencia de la gracia, muchas uniones homo-sexuales pueden ser y son más evangélica (más paulinas) que aquellas uniones hetero-sexuales en los que cada uno se busca a sí mismo en el otro, e incluso en los hijos. Partiendo de estos principios se podría elaborar también una antropología del celibato (cf. 1 Cor 7), poniendo de relieve que la vida del célibe sólo tiene valor cristiano en la medida en que aparece como posibilidad de apertura a los demás en cuanto distintos (personales) y al Dios que es principio de toda alteridad amorosa.
Allí donde el celibato se vuelve expresión de clausura de un hombre o mujer en sí mismos (de auto-erotismo más o menos espiritualizado) va en contra del ideal cristiano. El ese sentido, el celibato cristiano como trascendimiento positivo (no de simple negación) del amor intersexual puede vincularse a un tipo de homosexualidad, que no se entienda sólo como pura negación de alteridad sexual, sino como búsqueda de otros tipos de comunicación personal y gratificante con los otros.
El problema no está por tanto en el sexo de aquellos que se aman (varones y/o mujeres), sino en la forma de relación personal que establezcan, en línea de alteridad, de manera que cada uno no se busque a sí mismo en el otro, sino que busque y encuentre al otro como distinto y así en el otro, con el otro, pueda compartir la vida como gracia, superando las diversas formas de imposición y dominio económico, social y personal que Pablo entiende como idolatría o negación de Dios. Por eso, todo lo que Pablo dice en Rom 1 sobre homosexualidad ha de reinterpretarse desde lo que va diciendo en Rom 1-3 (pecado universal) y desde lo que dice sobre el pecado y la gracia de Dios, a lo largo de la carta a los Romanos.
La «condena» de la homosexualidad greco-romana de Rom 1 forma parte del argumento retórico de Rom 2, donde Pablo condena la «no-homosexualidad egoísta» de aquellos que se cierran en su soledad soberbia para condenar a los otros, como ciertos cristianos que niegan la bendición de Dios y de la videa a los homosexuales. Por eso, entender esa condena de la homosexualidad de un modo objetivista, como algo ya resuelto al comienzo de la carta, olvidando que se trata de un argumento retórico, que se invierte y recrea a través del desarrollo y, sobre todo, al final del espléndido despliegue de gracia y amor que ofrece Romanos (culminando en Rom 12-13), significa negarse a entender a Pablo. Vuestra casa quedará desierta… El único defecto de esta sentencia es que se queda corta…. Hoy, desde occidente, no podemos decir “quedará desierta”, sino que ha quedado ya… Se nos está quedando desierta la “casa de la iglesia”, pero no por el presunto pecado de los homosexuales, sino por el de aquellos que niegan el pan y la (la bendición) a los homosexuales.
En el camino tomado por la Congregación de la fe…, al menos en Europa y el mundo, occidental, está llegando la hora en que la iglesia no podrá bendecir a nadie, homo- o hétero-sexual, pues nadie pedirá su bendición.
Los cristianos perseguidos de África, protagonistas de la Semana de Oracion por la Unidad
Entre otros cambios, la reforma crea una institucionalidad antidiscriminatoria que quedará radicada en la Subsecretaría de Derechos Humanos. El Movilh valoró el anuncio y espera que la norma sea despachada por la Cámara en un plazo de seis días y se transforme en ley en marzo.
Michael Califano via Facebook

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México
Miriam Ríos tenía 38 años, era activista y coordinadora del colectivo Respeto e Igualdad en donde defendía los derechos de las personas LGBT, también era comisionada municipal por el partido político Movimiento Ciudadano en Jacona, Michoacán.
Michoacán es un estado que desde 2006, al instaurarse la estrategia de seguridad para combatir al narcotráfico, mantiene zonas con altos niveles de violencia generalizada. El área de Zamora-Jacona es una de ellas. En notas de prensa local se difundió que Miriam recibía amenazas por parte del crimen organizado, esta información no pudimos confirmarla.
Los hechos sucedieron en una zona de tolerancia de trabajo sexual, de acuerdo a las notas periodísticias. Según la activista Jazz Bustamante, Vanesa era trabajadora sexual.
Nicté Chávez fue agredida por su vecino.
De su blog Un grano de Mostaza:
(Vatican Media)
La Administración Federal de Veteranos sólo cubre la FIV para parejas heterosexuales. Maura Healey sabe que eso está mal.
Salvatore Cordileone
Las propias declaraciones de muchos obispos estadounidenses siguieron estas líneas argumentales, como por ejemplo no poner en primer plano la cuestión de las bendiciones, sino afirmar que las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio y la sexualidad no cambiaron. Declaraciones episcopales como ésta también enfatizaron que las uniones entre personas del mismo sexo o incluso las parejas no pueden ser bendecidas; todas las bendiciones eran sólo para individuos. De hecho, muchas de esas declaraciones incluso afirmaban que no había nada nuevo o digno de mención en Fiducia Supplicans, a pesar de que el director del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano dijo explícitamente que la enseñanza de la iglesia evolucionó con esta declaración.
Por otro lado, algunos EE.UU. Los obispos acogieron con agrado la declaración del Vaticano sobre las bendiciones.
Ahmed (nombre ficticio) es un estudiante de comunicación audiovisual de Senegal que tuvo que escapar de su país por ser homosexual. Tras sufrir el rechazo de su familia y una agresión física, decidió arriesgar su vida y embarcar en un cayuco rumbo a España, donde espera obtener el asilo y poder vivir con libertad.
258 personas partieron rumbo a España a bordo de un cayuco. Seis noches en las que el único sustento disponible eran un puñado de galletas, nada caliente que les ayudase a calmar el frío en alta mar.
Hoy (ayer, 15 de enero) , Estados Unidos celebra el cumpleaños del reverendo Dr. 


Los católicos laicos en Alemania también acogieron a la Fiducia Supplicans. Birgit Mock, vicepresidenta del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK), que copreside el grupo de trabajo sobre moralidad y relaciones sexuales en el proceso del Camino Sinodal de Alemania, concedió una extensa entrevista a
En Bélgica, los obispos también dieron la bienvenida a la Fiducia Supplicans, y algunos de sus miembros flamencos habían emitido previamente
Durante 35 años Abigail Galindo, mujer trans, anduvo por las calles, los escenarios y las fiestas con su cámara. Esas imágenes de la memoria LGBTIQ forman parte crucial del Archivo Honduras Cuir.
Tantas, tantas fotos. Cuelgan de la pared, se apilan en álbumes, reposan en retrateras. Al principio eran nada más la colección personal de Abigail Galindo, una mujer trans, defensora de los derechos humanos. Ella fotografió por 35 años sin saber, sin imaginarse. Ahora tiene 52, dejó el trabajo sexual hace 20 y sus imágenes son parte de la memoria colectiva de las personas LGTBIQ+ de Honduras.
En junio de 2022 Abigail conoció a un fotógrafo llamado Dany Barrientos. Él le habló de «memoria histórica» y de un proyecto para «reconstruir y deconstruir» la historia de personas como ella: el Archivo Honduras Cuir, una iniciativa que buscaba, a través de cualquier pedazo de papel que encontraban, evidenciar que las personas LGTBIQ+ existieron. Abigail, con sus fotos y con sus historias, iba también a convertirse en una pieza crucial de la memoria viva de las que quedaban y de las que ya no están.
Un día un cliente le dijo a Michelle te llevo conmigo a Guatemala y ella dijo me voy a Guatemala con el cliente. Lo que pasó en medio no se sabe, lo que se sabe es que pudieron identificar los que quedó de Michelle por sus tatuajes. A Abigail le da un escalofrío cuando se acuerda.
El Archivo, que almacena todos los documentos relacionados a la población diversa en Honduras entre 1934 y 2015, no tiene un espacio físico. Al comienzo del proyecto, las fotografías y documentos que se habían recuperado se digitalizaban y subían a Instagram, con información que brindara contexto sobre lo que enseñaba la imagen: escenas de la cotidianidad, escenas de fiestas, cartas de amor, recortes de periódico con noticias discriminatorias, etc. Cientos de personas de la comunidad LGTBIQ+ de Honduras, empezaron, por primera vez, a ver su historia reflejada. Meses después de inaugurada
Es por esa construcción de la identidad LGTBIQ+ hondureña que Dany Barrientos destaca el trabajo fotográfico de Abigail Galindo. Su colección de fotos, dice, revela una fluidez en la mirada, soltura con el uso de la cámara y una pulsión por retratar las cosas que amaba y que componían su mundo.
La casa de Abigail, en un barrio antiguo de Tegucigalpa, es un museo, una tienda de souvenirs y un derrumbe. De las paredes húmedas cuelgan cuadros desteñidos y un millón de artesanías. Flores de papel, de plástico y de goma. Un atrapasueños con plumas de colores y un retrato de su madre. Sobre las repisas hay fotos de su familia, velas aromáticas que nunca han sido usadas y velas de parafina a medio consumir. Hay figuritas de porcelana y un montón de águilas del Motagua, el equipo de fútbol del que es aficionada. A la par, colocada con mucho mimo está su compañera: una Canon Sure Shot 38-60 mm.
La personalidad y las vivencias de su madre, más los años trabajando en las calles de Comayagüela —la ciudad hermana de Tegucigalpa, precarizada y con altos índices de violencia— moldearon a Abigail de una niña retraída y hasta pasmada en una mujer rebelde, volcánica y con un sentido del humor ácido.
Tres círculos de luz, flashes de cámaras o luces reflectoras, rebotan en un espejo detrás de ella. En la foto de principios de los 90s está parada sobre el escenario con un bikini azul y negro y un tocado de plumas a la cabeza. Se balancea sobre un tubo, sonriente. Detrás de ella, bien oculto entre las sombras, un guardia de seguridad vigila, cruzado de brazos y con expresión de te rompo la cara: su trabajo era evitar que clientes borrachos tocaran a Abigail en sus noches de espectáculo. La imagen decora su habitación, acompañada de los recuerdos de sus mejores años.
En esos momentos, dispersos en el tiempo inamovible de la pequeña caja azul en que guarda sus fotos, aparece alguien sonriendo. Un disfraz de Halloween. Ropa militar. Un hombre desnudo. El rostro de su madre. Globos de colores. Un cigarro encendido. Un corsé. Un perrito de bolso. Un amante. Una reina de belleza con su tiara. Una mujer vestida de hombre. Un bautizo católico. Dos hombres dándose un beso. Una peluca imposiblemente rubia. Un almohadón con forma de corazón. El rostro de su madre. Un bebé regordete y rosado. Un muslo con un tatuaje de corazón. Una bandera arcoíris. Una camisa que dice «El de al lado es gay». Seis mujeres vestidas de hombre. Un poster de Pamela Anderson desnuda. Un desfile de palillonas. Un sostén de leopardo. Una persona bailando. Una persona que murió de SIDA. Una persona a la que mataron. Una persona que huyó del país. Alguien que se ríe. Otro amante. El rostro de su madre.
Abigail piensa en cómo quiere ser recordada. Lo piensa porque, a sus amigas, suelen recordarlas por su fin. Ella quiere que la recuerden por lo que vivió, por el arte que creó, por los retratos de sus amores y también esas últimas fotos que tomó de amigas y compañeras antes de que ellas también se convirtieran en estadística y pasaran a vivir solo en sus fotografías y en su memoria.
El pastor dijo que se siente “reivindicado”.
El motociclista francés Fabio Quartararo, campeón mundial de moto GP en 2021 y subcampeón de la misma categoría en 2022, ha retirado de X, red social mejor conocida como Twitter, un tuit en el que publicaba un foto cariñosa junto a un amigo tras recibir numerosos comentarios homófobos. El piloto sí mantiene la publicación en su perfil de Instagram, aunque la ha cerrado a comentarios
“No hay que temer la diversidad de carismas en la Iglesia. ¡Más bien, vivir esta diversidad debería hacernos regocijarnos!”
Únase al New Ways Ministry para un seminario web sobre el Sínodo y las personas LGBTQ+ en 2024 con las delegadas del Sínodo Julia Oseka y la Dra. Cynthia Bailey Manns. El seminario web se llevará a cabo el martes 30 de enero de 2024 de 7:30 a 8:45 p. m. Hora del este de EE. UU. Para obtener más información y registrarse, 

El prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino, el cardenal guineano Robert Sarah, uno de los más críticos con el papa argentino, ha calificado el documento de «herejía« y ha animado a oponerse a su aplicación.
Francisco habló de la necesidad de la evangelización en un contexto pagano, subrayando la importancia del testimonio.
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