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El miedo se instala en el colectivo LGTB tras la victoria de Bolsonaro en Brasil, un país en el que 445 personas LGTB murieron en 2017 víctimas del odio

Martes, 6 de noviembre de 2018

jair-bolsonaroAunque ya hemos hablado acerca de esta situación, nos parece interesante el análisis que hace Dosmanzanas:

Jair Bolsonaro ha ganado las elecciones presidenciales en Brasil. Para otros puede haber sido un sorpresa, pero no para esta página, que desde hace años sigue la trayectoria del personaje y que siempre ha alertado de la seria posibilidad de su victoria. Una victoria que abre ahora un escenario terrible para las personas LGTB en Brasil. En el mejor de los casos, habrá una involución en su visibilidad social. Lo más probable es que a ello se le sumen los intentos del poderoso movimiento evangélico, aliado de Bolsonaro, para restringir sus derechos civiles. Todo ello en un clima de profunda hostilidad social por una parte significativa de la población, alimentada por un candidato que para ganar no ha dudado en convertir al colectivo LGTB en uno de sus chivos expiatorios, y que puede ir a más si la situación socioeconómica brasileña se complica.

Una situación de base harto complicada para el colectivo LGTB

La situación social del colectivo LGTB en Brasil es ya de partida complicada, con o sin Bolsonaro. El Grupo Gay de Bahía, colectivo que hace una meritoria labor de monitorización de los delitos de odio en ese país, tuvo conocimiento de 445 muertes violentas de personas LGTB en 2017: 387 asesinatos y 58 suicidios. «Nunca antes en la historia de este país se registraron tantas muertes, en los 38 años que el Grupo Gay de Bahía (GGB) recolecta y difunde estas estadísticas. Un aumento del 30% en relación a 2016, cuando se registraron 343 muertes», comienza su informe 2017. De alguna de estas muertes nos hemos hecho eco en esta misma página, como por ejemplo la de Dandara dos Santos, una mujer trans. Los instantes previos a su brutal asesinato fueron grabados y dieron la vuelta al mundo. Un horror que entonces conocimos gracias a aquellas imágenes (que sirven de portada al último informe anual del GGB), pero que en muchas más ocasiones es solo un número en una estadística.

La tendencia, en este sentido, ha sido creciente a lo largo de los últimos años. De las 130 personas LGTB muertas de forma violenta en el año 2000 (una cifra que se mantuvo prácticamente constante durante la primera década de este siglo) hemos pasado a 445 en 2017, el año con más muertes registradas. Y en contra de lo que podría pensarse desde la distancia, estas muertes no se dan solamente entre los miembros más vulnerables del colectivo, como es el caso de las mujeres trans que ejercen el trabajo sexual. En el año 2017, el grupo con más victimas (194, el 43,6%) fue el de hombres homosexuales, seguido por el de personas trans (192, el 42,9%). Por componente étnico, la mayoría de las víctimas (260, el 66%) fueron blancas, un porcentaje más de 20 puntos superior al de población blanca en Brasil. Vaya por delante nuestra consideración de que todas las víctimas son iguales: simplemente queremos constatar que la violencia por LGTBfobia en Brasil desborda las ideas preconcebidas.

Este año 2018, además, hemos sido testigos de como la LGTBfobia ha escalado hasta alcanzar ámbitos activistas y políticos. El pasado mes de octubre, asesinaron a una mujer trans al grito de “¡Bolsonaro, sí!”. En mayo recogíamos el asesinato en Río de Janeiro de la activista de género no binario Matheusa Passareli. Y en marzo el de la concejala de Río de Janeiro Marielle Franco, afrodescendiente, abiertamente bisexual, feminista y activista en favor de los derechos humanos. Aunque en este último caso su condición de mujer bisexual quizá no fuese el factor determinante del asesinato, es imposible desligarla del todo. Una escalada a la que también nos hemos referido al recoger tanto el episodio de acoso que sufrió Judith Butler en una visita al país para participar en un debate universitario como la decisión de un juez federal contra la orden del Consejo Federal de Psicología (el organismo que regula el ejercicio de esta actividad profesional en Brasil) que prohibía desde hace años las «terapias» reparadoras de la homosexualidad.

Bolsonaro: un currículum homófobo largamente trabajado… 

Pero si algún político encarna a la perfección esa LGTBfobia en su discurso político, ese es el militar en la reserva Jair Bolsonaro, al que ya en 2011 mencionábamos en esta página cuando acusó al Ministerio de Educación de «fomentar la homosexualidad» por promover un proyecto contra la homofobia. El material del programa iba a ser difundido durante unos cursos sobre derechos humanos y minorías que se iban a impartir en los centros públicos de Secundaria. La campaña que se organizó por parte de los diputados homófobos, que calificaron la iniciativa de «kit gay», llevó al Gobierno de Dilma Rousseff a suspender la iniciativa. Por aquel entonces el ministro de Educación era precisamente Fernando Haddad, rival de Bolsonaro en las elecciones presidenciales: no es de extrañar que aquel episodio fuera resucitado en la reciente campaña electoral por los partidarios de Bolsonaro, que volvieron a utilizar el supuesto «kit gay» contra Haddad en su estrategia de difusión de información difamatoria a través de WhatsApp y redes sociales.

En 2014 volvimos a referirnos a Bolsonaro, que optó entonces a ser presidente del Comité de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados. Finalmente no lo consiguió, pero su carácter homófobo fue ampliamente subrayado. Basta con acudir de nuevo a la entrevista que por entonces concedió a la edición brasileña de El País. «Los homosexuales quieren hacerse pasar por víctimas, quieren superpoderes. Muere un homosexual en Brasil y los medios ya están diciendo que es homofobia. Muchos son asesinados por sus colegas, en locales de prostitución o por sobredosis. Mueren y los activistas ya dicen que es homofobia. En Brasil mueren cada día diez mujeres asesinadas por sus parejas, eso es mucho más grave. Los crímenes por homofobia deben ser tratados como cualquier otro crimen. ¿Cuántos heterosexuales mueren cada día? Muchos más que homosexuales», afirmaba.

Bolsonaro negaba también que educar en la diversidad sirviese para combatir la homofobia, y acusaba explícitamente a los que así lo defienden de querer «llevar la materia a las escuelas para transformar a niños de seis años en homosexuales. Al punto de que así se facilita la pederastia en Brasil». Y es que para el diputado brasileño, «la inmensa mayoría» de los homosexuales lo son por imitación. «Son las amistades, el consumo de drogas. Apenas una minoría nacen con defecto de fábrica. Aquí en Brasil se tiene la idea de que por ser homosexual vas a tener éxito en la vida. Las novelas muestran siempre a gais que tienen éxito, que trabajan poco y ganan mucho dinero», sostenía.

Bolsonaro acababa la entrevista burlándose del intento de aprobar una ley que castigase la violencia homófoba, a la que quitaba importancia. «¿Solo porque a uno le guste tomar por culo se convierte en un semidios al que no se le puede pegar?», remataba. Bolsonaro ha hecho otras declaraciones homófobas en el pasado (posiblemente las que más eco mediático han tenido son aquellas en las que aseguraba preferir que un hijo suyo muriese en un accidente a que apareciese «con un bigotudo»), pero basta con releer aquella entrevista a El País para ser consciente de la monstruosidad del personaje. Una entrevista, por cierto, en la que además de su desprecio hacia el colectivo LGTB, Bolsonaro se manifestaba ya partidario de la pena de muerte, de que las «personas de bien» puedan ir armadas, de reducir la edad penal para que los adolescentes que cometen delitos sean tratados como adultos o de implantar políticas de «planificación familiar» para «reducir el número de hijos de los más pobres», que según él tenían más hijos para beneficiarse de las ayudas sociales. Iniciativas todas ellas muy en línea con los derechos humanos.

… y un manipulador

220px-dilma_rousseff_-_foto_oficial_2011-01-09Dilma Rousseff

En esa misma entrevista, por cierto, Jair Bolsonaro reconocía abiertamente que su candidatura al Comité de Derechos Humanos no era más que una estratagema política para conseguir que el PP, partido en el que entonces militaba (Partido Progresista, que pese a su nombre es un partido de derecha) se hiciese con la presidencia de la Comisión de Minas y Energía. El PP formaba por entonces parte de la «base aliada», el heterogéneo grupo de formaciones que daban apoyo parlamentario a la entonces presidenta, Dilma Rousseff, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), y entre las cuales se repartían ministerios y comisiones parlamentarias. En este contexto, la Comisión de Derechos Humanos y Minorías importaba poco al PT, interesado en relegar al PP brasileño a una comisión considerada menor. Pero con un candidato como Bolsonaro, el PT, presionado por el sector más sensible a los derechos humanos, se veía en la obligación de negociar. Así sucedió, de hecho. El PT se quedó la presidencia del Comité de Derechos Humanos, y aunque no cedió al PP Minas y Energía, la joya de la corona, si lo hizo con Trabajo y Transportes, considerado también importante.

Desgraciadamente no se trataba de la primera vez que el PT despreciaba el papel de la Comisión de Derechos Humanos. En su momento accedió a que el diputado evangélico Marco Feliciano (miembro del Partido Social Cristiano de Brasil, otra formación aliada de Rousseff) se hiciera con la presidencia pese a contar entre sus antecedentes con declaraciones abiertamente racistas y homófobas. Ya en ese puesto, Feliciano fue uno de los promotores de una iniciativa para reintroducir en el país las «terapias» reparadoras de la homosexualidad, que fue retirada cuando quedó claro que sería objeto de una contundente derrota en el pleno de la Cámara de Diputados si llegaba a votarse bajo la presión de las movilizaciones sociales que tenían lugar en ese momento (en las que participó de forma muy activa el colectivo LGTB).

Los años han pasado. El PP, una formación plagada de políticos corruptos (es el partido más afectado por la operación «autolavado») acabó formando parte de los partidos que promovieron la destitución de Dilma Rousseff y su sustitución por el conservador Michel Temer. Bolsonaro abandonó el partido (actualmente lidera el Partido Social Liberal, una formación de derecha extrema) y lanzó su candidatura presidencial, muy respaldada desde el principio por los grupos evangélicos, que agrupan a un quinto de la población brasileña (a los que no importa que Bolsonaro sea católico si defiende sus posiciones en materia de moral).

Poco a poco, gracias a un discurso fuertemente populista contra la delincuencia y la corrupción y al uso masivo (y carente de escrúpulos) de las redes sociales y de los grupos de WhatsApp por parte de sus partidarios, Bolsonaro fue ampliando su base electoral. Sus propuestas económicas más recientes le han valido además el apoyo de la clase dirigente y de los poderes económicos, que hace años recelaban de él. Bolsonaro, de hecho, se encargó de sellar su alianza con «los mercados» al fichar como principal asesor al economista ultraliberal Paulo Guedes. El encarcelamiento de Luiz Inácio Lula da Silva (una maniobra jurídica más que dudosa) redondeó el proceso: según las encuestas, Lula da Silva era un único político con carisma suficiente para disputar la presidencia a Bolsonaro. Por si esto fuera poco, un intento de atentado contra Bolsonaro en campaña acrecentó su popularidad y le permitió eludir el cuerpo a cuerpo con otros aspirantes a la presidencia. Llegado el momento decisivo Bolsonaro ganó las elecciones presidenciales, consiguiendo el 55% de los votos en la segunda vuelta frente a un bienintencionado pero impotente Fernando Haddad.

Miedo en el colectivo LGTB

¿Qué puede suponer para el colectivo LGTB la presidencia de Bolsonaro? En el mejor de los escenarios, una profunda regresión social. Aunque la LGTBfobia de Bolsonaro se revelase «solo» como una manipulación de los peores instintos del electorado para conseguir el poder, el daño ya está hecho: basta comprobar la indisimulada homofobia de sus partidarios, desde sus cánticos multitudinarios hasta las más preocupantes amenazas a través de grupos de WhatsApp (de las que dosmanzanas ha tenido ya conocimiento). Un odio que conducirá, inevitablemente, a una mayor invisibilidad del colectivo y a una mayor vulnerabilidad de aquellas personas LGTB que pese a la situación tengan la valentía de mantenerse visibles y reivindicativas. Es esperable, en este sentido, un mayor número de agresiones y episodios de discriminación contra las personas LGTB. Quizá no se reflejará en las estadísticas (cuando el miedo de las personas LGTB al Estado se acrecienta, disminuyen las denuncias por LGTBfobia), pero mucho nos tememos que sucederá.

Pero es iluso pensar que los grupos homófobos se van a conformar con eso y no van a redoblar su presión. Hay que tener en cuenta, en este sentido, que muchos de los avances en derechos LGTB que ha experimentado Brasil se han producido al margen de los poderes legislativo o ejecutivo: el matrimonio igualitario es una realidad posible gracias a resoluciones judiciales, mientras que la prohibición de las «terapias» reparadoras, sobre la que como mencionamos arriba tiene lugar una batalla en los tribunales, fue una decisión profesional del Consejo Federal de Psicología. La presión de los grupos evangélicos para que desde el poder político se ponga coto e incluso se revierta esta situación puede encontrar en Bolsonaro el aliado ideal, especialmente si pasado un tiempo la situación socioeconómica no mejora y el presidente decide seguir utilizando al colectivo LGTB como chivo expiatorio. En este caso, lo sombrío del escenario se extenderá además al ámbito jurídico y de derechos civiles.

Fuente Dosmanzanas

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Se solidarizan en Chile con las personas LGBTI tras elección de Bolsonaro como presidente

Viernes, 2 de noviembre de 2018

brasil-cristo-redentor-rio-de-janeiro-gay-lgtb-sarah-abilleira-ponte-en-mi-pielEl Movilh repudió las marchas contra los derechos humanos de las personas LGBTI que neonazis y evangélicos realizaron en Chile el fin de semana.

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) expresó hoy toda su solidaridad “con las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI) y con las familias homoparentales de Brasil, las cuales viven en la incertidumbre sobre el respeto a sus derechos humanos más básicos tras la elección de Jair Bolsonaro como presidente”.

“Vemos con profunda preocupación que Brasil vaya a tener desde enero próximo como máxima autoridad a un personaje que ha amenazado incluso con golpear a personas LGTBI. Como movimiento de derechos humanos no podemos ser indiferentes a esta cruel realidad, por lo que desde ya les decimos a las personas LGBTI de Brasil que no están solas”, sostuvo el Movilh.

El vocero del Movilh, Oscar Rementería, añadió que “nuestra organización, como muchas otras de América Latina y del mundo, estará atenta frente a cualquier abuso que cometa el futuro gobierno brasileño en razón de la orientación sexual o identidad de género de las personas. Acompañaremos a la población LGBTI de Brasil en todas las denuncias que formulen o informes que presenten ante organismos internacionales de derechos humanos, brindándoles todo nuestro respaldo”.

Entre otros discursos de odio, Bolsonaro ha indicado que “no voy a combatir ni a discriminar, pero si veo a dos hombres besándose en la calle, les voy a pegar” o si “el hijo empieza a estar así medio gay, lleva una zurra (golpiza) y cambia su comportamiento”.

En este contexto, Rementería calificó de “deseable y necesario que en sus felicitaciones de protocolo a Bolsonaro, los Gobiernos y Estados del mundo expresen solidaridad con grupos históricamente discriminados que hoy están más atemorizados que nunca en Brasil. Ningún protocolo, ni la diplomacia, pueden imponerse sobre el respeto total a la universalidad de los derechos humanos”.

El dirigente advirtió, por último, “que estamos evaluando manifestaciones contra la primera visita de Bolsonaro Chile. El presidente electo debe saber que no será bien recibido en ningún país por la población LGBTI mientras no garantice el más pleno respeto a los derechos humanos de todas las personas con orientación sexual o identidad de género diversa”.

Marcha del odio

En otro ángulo, el Movilh lamentó las marchas que “grupos anti-derechos realizaron el sábado para oponerse a la igualdad y dignidad de las personas con orientación sexual o identidad de género diversa”.

Se trató de la denominada “Marcha contra la Ideología de Género”, también llamada “Marcha por Jesús”,  que tuvo lugar en Arica, Iquique, Alto Auspicio, Calama, Copiapó, Coquimbo,  La Serena, Rancagua, Talca, Concepción, Temuco y Santiago, entre otras ciudades.

Según lo señalado por la Agencia Católica de Noticias Aciprensa, la marcha buscó “rechazar los proyectos de ley que atentan contra la vida y la familia (…) Las familias se manifestarán contra los proyectos que son parte del acuerdo firmado en junio de 2016 entre el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y el Estado chileno -entonces liderado por Michelle Bachelet, con mediación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”.

El Movilh denunció que “esta marcha no tiene un ente organizador claro, pero al conocerse sus convocantes, es claro que se trata de una alianza evangélica-neonazi contra los derechos humanos de las personas LGBTI y de las mujeres”.

Entre otros convocaron a la marcha los colectivos neonazis Movimiento Social Patriota y Nacionalismo Cristiano, así como los grupos evangélicos “Defiendo Chile” y “Padres Objetores”, a los que se sumó el ex candidato presidencial José Antonio Kast.

“Llamamos a las personas a no dejarse engañar por estos discursos de odio, así como a proteger a los niños, niñas y adolescentes de estas acciones que promueven la violencia contra otras personas, dando ejemplos negativos y dañinos para la calidad de vida”, puntualizó Rementería.

Fuente MOVILH

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“Seremos resistencia”: Ante la victoria de Bolsonaro, grupos LGBT de Brasil aseguran que seguirán luchando

Viernes, 2 de noviembre de 2018

jair-bolsonaro“Es como si se hubieran abierto las puertas del infierno”

Tras el triunfo del líder ultraderechista, Jair Bolsonaro, los activistas del colectivo Lgbt brasileño han declarado que “seguirán combatiendo” ahora con más fuerzas contra el fascismo.

Ya es un hecho. Jair Messias Bolsonaro es presidente electo de Brasil. Este político, exmilitar, se ha dado a conocer por su discurso belicista, misógino, homofóbico, anti medio ambiente, racista y defensor de la familia tradicional, la dictadura y sus métodos de tortura. Aunque en los últimos días de campaña “suavizó” su discurso asegurando que gobernará para todos, “incluso para los gays”, dijo. No es menos cierto que también se ha declarado homofóbicamente orgulloso.

Es por ello que la comunidad LGBT+ de Brasil desde antes de su elección se ha mantenido en alerta ante su ascenso vertiginoso, que ha traído consigo una exacerbación de la LGBTfobia por parte de grupos radicales de sus seguidores, lo cual se suma a la ya muy hostil situación que viven los miembros de la comunidad sexo-género diversa de esta nación.  Según datos del Grupo Gay de Bahía, entre enero y septiembre de 2017 un total de 277 personas LGTB fueron víctimas de homicidio en ese país, la cifra más alta desde que este colectivo comenzó hace ya más de tres décadas a hacer este recuento.

“La lucha será larga, será dura, pero ahí estaremos. Recargaremos fuerzas y resistiremos”, tuiteó Erika Guevara-Rosas, directora de Amnistía Internacional.

“Seguiremos luchando contra el fascismo que asola nuestra región para garantizar los derechos de la comunidad LGBTI de Brasil. Luchamos años contra la dictadura y vencimos, seguiremos luchando”, han asegurado activistas brasileños.

Por su parte, la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex para América Latina y el Caribe, Ilgalac, escribió en su cuenta de Twitter: “Seremos resistencia siempre”, acompañado con la etiqueta #ForçaBrasil y una imagen que decía “Estamos juntxs en la lucha”.

Aretha Sadick, activista transgénero de 29 años de edad, contó a The Guardian un episodio de odio que vivió recientemente en una calle de Sao Paulo. Su testimonio hace parte de un extenso trabajo realizado por el medio británico titulado “La temerosa comunidad LGBT de Brasil se prepara para una homofobia orgullosa’” (Brazil’s fearful LGBT community prepares for a ‘proud homophobe)

“Fue en una calle donde siempre camino. Un área donde siempre voy. Y nunca he experimentado un acto tan abierto de hostilidad , dijo. “Estas cosas no pasan por accidente. Ha habido una validación de la violencia”.

Sadick y otros miembros de la comunidad LGBT de São Paulo tienen claro quién es el responsable de legitimar la violencia. En casi tres décadas como congresista, Jair Bolsonaro nunca ha ocultado su disgusto por los homosexuales. Sí, soy homofóbico, y estoy muy orgulloso de ello, proclamó una vez y no ha escondido su desprecio hacia el colectivo al punto de asegurar que “prefiero un hijo muerto antes que gay”. O sugerir a los padres que den palizas a sus hijos para “corregirlos”.

Aunque los activistas están conscientes de que la violencia y la discriminación contra la comunidad LGBT siempre ha existido en Brasil, la intolerancia manifiesta de Bolsonaro ha ayudado a que se incrementen las amenazas, aseguran los consultados por el medio británico.

Es como si se hubieran abierto las puertas del infierno, como si se hubiera declarado la temporada de caza”, dijo Beto de Jesus, un veterano activista LGBT y fundador del gran desfile anual del orgullo gay de São Paulo. “Es barbarie”.

James Green, un académico estadounidense con vínculos de larga data con el movimiento gay de Brasil, dijo que el discurso repulsivo de Bolsonaro había dejado a algunas parejas de homosexuales y lesbianas preguntándose si aún era seguro tener las manos en público: Ha desatado a todos los demonios en la sociedad brasileña. Y ahora están ahí fuera: desenmascarados, viciosos y violentos”.

Renan Quinalha, un abogado y activista LGBT con sede en São Paulo, dijo que las últimas semanas habían visto un aumento aterrador en los informes de abusos físicos o verbales cometidos por los partidarios de Bolsonaro.

Describió un sentimiento de terror existente en el colectivo, tanto por la violencia como por la posibilidad de que, como presidente, Bolsonaro podría intentar revertir avances como la legalización de las uniones de personas del mismo sexo en el año en 2011.

Fuente Universogay

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Bolsonaro, nuevo presidente de Brasil: “Hay que sacar a palos al gay que hay en tu hijo”

Martes, 30 de octubre de 2018

_filephotojairbolso30361285_b8dd3f78El hombre que ha dicho que prefiere “un hijo muerto antes que gay” se impuso este domingo con más del 55% de los votos en la elección presidencial del país latinoamericano. 

Abrumados por la contundente victoria de este personaje, vamos a recordar su talante homófobo… Gracias a AmbienteG y Universo gay por recordarlo.

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En Brasil, con Bolsonaro, ganó la economía que mata

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Brasil ha dado un giro hacia la ultraderecha al elegir como presidente al candidato del Partido Social Liberal (PSL), Jair Messias Bolsonaro, de 63 años, un exmilitar y parlamentario.  Con un contundente 55% de los votos, el mayor país de Sudamérica da un peligroso volantazo a la derecha que hace temblar al mundo. Como Trump, Bolsonaro es uno de esos tipos que se jacta de “decir las cosas como son” aunque suenen políticamente incorrectas, razón por la que en su campaña electoral no ha escatimado en amenazas ni ha ocultado que añoraba la dictadura. Malos tiempos para la libertad y la diversidad.

 El hoy presidente electo del gigante suramericano se ha mostrado a lo largo de su carrera política en contra de la igualdad de género y de los derechos de las personas LGBTIQ+, afrodescendiente, indígenas y hasta ha marcado distancia con la protección del medio ambiente.

“Vamos juntos a cambiar el destino de Brasil, sabíamos para donde estábamos yendo, ahora sabemos para dónde queremos ir, mi querido pueblo brasileño, muchas gracias por la confianza”, fueron las primeras palabras de este nostálgico por la dictadura militar al ser electo presidente del quinto país más grande del mundo.

Bolsonaro ganó con 55,42% de los votos válidos, frente a 44,58% que obtuvo Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), con 97,53% de las mesas escrutadas.

Ya en 2011, cuando Bolsonaro todavía era diputado, advertía que su hijo jamás sería gay. Así es como se las gasta Bolsonaro con el colectivo LGTB.

Entre las lindezas del programa electoral de Bolsonaro se encuentra la xenofobia, la pena de muerte y una máxima muy clara y contundente: “Prefiero que mi hijo muriese a que fuera gay”. ¿Qué podemos esperar de Bolsonaro? El nuevo presidente de Brasil ha hecho uso de Facebook para comentar su victoria, en la que ya ha hablado de “cambiar el destino de Brasil”, prometiendo “dejar de coquetear con el socialismo, con el comunismo, el populismo o el extremismo de izquierda”, asegurando que la suya es “una misión De Dios” (sic).

Aun es pronto para saber medidas concretas, pero es momento para recordar aquella entrevista que con toda la frialdad e intencionalidad del mundo le realizase Ellen Page en su serie de documentalesGaycation, emitida en National Geographic.

La actriz canadiense le pregunta sin pelos en la lengua: “Leí una cita de usted que decía que las personas deben sacar a golpes al gay que hay en sus hijos. Yo soy gay y le pregunto: ¿Debí de ser golpeada de niña para que no fuera gay?

Bolsonaro responde y sus palabras destilan homofobia, machismo y paternalismo en un vomitivo combinado:

“No voy a mirarla y pensar: Creo que es gay. Usted es linda. Si fuera un cadete de la academia militar y la viera en la calle, le silbaría”(…) Me llaman homófobo y se equivocan. Mi lucha siempre fue y será contra la distribución de material LGTBI+ en las escuelas para niños mayores de 6 años. Cuando era joven, había pocos gays. Con el tiempo, debido a las libertades, a las drogas y con las mujeres trabajando, aumentó bastante el número de homosexuales.(…) Cuando un hijo es muy violento, si usted lo corrige, dejará de ser violento. Si los alienta siendo niños diciendo que esto y aquello es normal, sea cual sea la normalidad, el niño hará eso.”

Sin palabras. Admirable cómo Ellen Page aguanta el tipo y le mira fijamente, sin pestañear: había retratado perfectamente su naturaleza violenta y peligrosa. Una advertencia al mundo que parece no haber servido de mucho. Malos tiempos para la libertad y la diversidad en los que la ultraderecha sigue ganando adeptos.

Algunas de sus ya “célebres” frases:

Sobre los homosexuales

“Los homosexuales lo son por consumo de drogas, solo una pequeña parte lo es por defecto de fábrica”.

“¿Sólo porque a alguien le guste poner el culo ya tiene que ser un semidiós y no puede llevarse una paliza?”.

— “No voy a combatir ni a discriminar, pero si veo a dos hombres besándose en la calle, les voy a pegar”.

“Sería incapaz de amar a un hijo homosexual. No voy a responder como un hipócrita, ante eso, prefiero que un hijo mío muera en un accidente”.

Sobre las mujeres

“Ella no merece ser violada, porque ella es muy mala, porque ella es muy fea, no es de mi gusto, jamás la violaría”, dijo esto en referencia a una diputada del Partido de los Trabajadores durante una discusión en el Congreso.

“No es una cuestión de colocar cuotas de mujeres porque sí. Tenemos que colocar gente capacitada. Si colocan mujeres porque sí, voy a tener que contratar negros también“.

“Tengo cinco hijos, fueron cuatro hombres, ahí en el quinto me dio una debilidad y vino una mujer”

Sobre su ideología

— “El error de la dictadura fue torturar y no matar”.

“Si soy presidente, salgo de la ONU. No sirve para nada esa institución, es un lugar de reunión de comunistas”.

“Hay que dar seis horas para que los delincuentes se entreguen. Si no, se ametralla el barrio pobre desde el aire”.

Racismo

“No corro el riesgo de que uno de mis hijos se enamore de una mujer negra porque fueron muy bien educados”.

— “No hacen nada (las comunides negras). Más de mil millones de dólares al año estamos gastando en ellos. No sirven ni para procrear.

Fuente AmbienteG/Universogay

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Monseñor André de Witte: “La victoria de Bolsonaro sería ‘desastrosa’ para Brasil y para el mundo”

Lunes, 29 de octubre de 2018

_filephotojairbolso30361285_b8dd3f78bispo-dom-andre-de-witte-considera-que-bolsonaro-e-um-perigo-realY ha ocurrido: El candidato ultraderechista Jair Bolsonaro ha resultado elegido con más del 55% de los votos… Que Dios se apiade de Brasil… pronto se arrepentirán de esta barbaridad.

El obispo ha sido amenazado de muerte en las redes sociales “por partidarios de Bolsonaro”

“Tiene esa actitud machista, racista y homofóbica, y realmente preocupa”

La victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro en las presidenciales del domingo sería “desastrosa” para Brasil y para el mundo, según dijo en una entrevista con Efe el presidente de la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), el obispo André de Witte, quien ha sido amenazado por su postura.

“Si Bolsonaro vence, nosotros esperamos que no, pero si él vence, va tener una repercusión drástica y desastrosa para muchas cosas, para las personas y para la sociedad como un todo y para la sociedad en el mundo”, afirmó De Witte, obispo de Ruy Barbosa, ciudad en el estado de Bahía, situado en el empobrecido nordeste de Brasil.

El líder católico, de 73 años, nació en un pueblo cerca de Gante (Bélgica), pero vive en Brasil desde 1976, cuando arribó en plena dictadura militar (1964-1985), la misma que tiene como modelo y que añora Bolsonaro.

“La posición de Bolsonaro sería realmente desastrosa” porque va a abrir las puertas “para el agronegocio, para la industria extractiva”, con lo que “el valor de la naturaleza preservada va a ser totalmente perjudicado”, advierte el líder de la CPT, una comisión del Episcopado brasileño, según la cual De Witte ha sido amenazado de muerte en las redes sociales “por partidarios de Bolsonaro”.

El obispo, firme defensor de los derechos humanos, viajó la semana pasada a Ginebra y expuso ante la ONU sus temores sobre la realidad brasileña ya que, para él, la elección no es “simplemente entre dos candidatos, es entre dos sistemas”.

“(Bolsonaro) Amenaza con acabar con todo tipo de activismo, entonces todos aquellos que están del lado de las personas vulnerables están ya con esa preocupación”, comenta y cita en ese grupo a los indígenas, los descendientes de los esclavos africanos, los Sin Tierra y los nordestinos.

“Tiene esa actitud machista, racista y homofóbica, y realmente preocupa”, añade sobre el candidato del Partido Social Liberal (PSL).

El obispo, que considera que la llegada del ultraderechista al poder puede tener consecuencias mundiales, estableció un paralelismo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

“Trump fue elegido y dejó del Acuerdo de París. Son consecuencias realmente que envuelven no solo a Estados Unidos, sino al mundo y la manera en que Bolsonaro se presenta parece peor que Trump”, indica.

El polémico capitán en la reserva del Ejército ha suavizado su discurso en las últimas semanas negando ahora que quiera dejar el Acuerdo de París y prometiendo que mantendrá los programas sociales que sirven de soporte para muchas familias en el agreste nordeste.

No obstante, este jueves dijo del pacto internacional contra el cambio climático que pone en riesgo la soberanía de Brasil y también que pretende acabar con el discurso de “pobrecitos” de los nordestinos.

“Para la Amazonía ya dijo que no iba a regularizar ningún centímetro de áreas indígenas”, denuncia De Witte, quien invita a la reflexión parafraseando al papa Francisco: “hay dos opciones o colocamos al ser humano en el centro o al dinero, el lucro y el mercado”.

Al obispo también le preocupa “la forma de hablar sobre las armas” del capitán, quien pretende flexibilizar sus ventas para la población civil.

“En un vídeo le vi mostrando una pistola diciendo que era para las personas de bien y después una ametralladora diciendo que esa era la tarjeta de visita de los latifundistas para recibir a los Sin Tierra. Es un llamado a la violencia“, expresa.

violencia

La Comisión Pastoral de la Tierra, creada también en plena dictadura militar como respuesta a la grave situación de explotación de los trabajadores rurales, especialmente en la Amazonía, viene denunciando últimamente un crecimiento de la violencia en el campo.

En 2017, Brasil registró 70 muertes en conflictos por la tierra, un 15 % más con respecto al año anterior (61) y el mayor en los últimos 14 años, según el reporte de la CPT.

De Witte lamenta los episodios violentos que ya se han registrado en los últimos días en medio del crispado clima electoral, como el que vivió un colaborador de la comisión quien, volviendo de un programa de radio, fue abordado por cuatro personas que le dijeron que “iban a acabar con todos los locutores comunistas”.

En vísperas de la segunda vuelta electoral para elegir nuevo presidente, la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB) exhortó a la ciudadanía a elegir, con “libertad de conciencia”, por un proyecto que promueva un país “democrático” y busque la “paz social”.

El domingo, los brasileños acudirán a las urnas para elegir quien será el primer mandatario del país, entre el últraconservador Jair Bolsonaro, quien ganó la primera vuelta electoral el pasado 7 de octubre, y el progresista Fernando Haddad.

Al referirse al clima de confrontación que caracterizó la campaña electoral, los obispos brasileños instaron en el comunicado a que “se depongan las armas del odio y la venganza, que han generado un clima de violencia estimulado por noticias falsas, discursos y posturas radicales, que ponen en riesgo las bases democráticas de la sociedad”.

Asimismo, consideraron necesario que “toda actitud que incite a la división, la discriminación, la intolerancia y la violencia debe ser superada”, a fin de que la sociedad retome “el camino de la paz”.

“Las elecciones son una ocasión para el ejercicio de la democracia, que requiere de los candidatos proyectos y propuestas que apunten a la construcción de una sociedad en la que reinen la justicia y la paz social”, sostuvieron.

El Episcopado brasileño recordó a los electores que le “cabe a la población juzgar, con libertad de conciencia, el proyecto que mejor responda a los principios del bien común, de la dignidad, el combate a la corrupción, el respeto a las instituciones del Estado democrático y de la Constitución nacional”.

“No podemos callarnos cuando la vida es amenazada, cuando los derechos no son respetados, cuando la justicia es corrompida y la violencia se instaura“, sostuvo.

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Brasil: un país con una fortísima LGTBfobia social

El hecho de que Tinta Bruta y Bixa Travesty se hayan hecho con los dos principales galardones de los Teddy es significativo, especialmente si se tiene en cuenta que las películas proceden de un país, Brasil, con un altísimo grado de LGTBfobia social, que además va en aumento. Según datos del Grupo Gay de Bahía, entre enero y septiembre de 2017 un total de 277 personas LGTB fueron víctimas de homicidio en ese país, la cifra más alta desde que este colectivo comenzó hace ya más de tres décadas a hacer este recuento.

Un deterioro al que también nos hemos referido en fechas recientes al recoger tanto el episodio de acoso que sufrió Judith Butler en una visita al país para participar en un debate universitario como la decisión de un juez federal contra la orden del Consejo Federal de Psicología (el organismo que regula el ejercicio de esta actividad profesional en Brasil) que prohibía desde hace años las “terapias” reparadoras de la homosexualidad.

No debe perderse de vista el papel que la pujanza de los grupos evangélicos está jugando. A finales de 2016 Marcelo Crivella, un obispo evangélico con historial homófobo, se hacía con la alcaldía de Río de Janeiro. Y en estos momentos Jair Bolsonaroun homófobo recalcitrante que pese a ser católico defiende sin tapujos la agenda conservadora del frente parlamentario evangélico (transversal a diversos partidos políticos) ha conseguido ganar en la primera vuelta para hacerse con la presidencia del país en las elecciones celebradas recientemente, con un 46%. Unas elecciones que tienen lugar, recordemos, después de un periodo de profunda regresión política tras la polémica destitución de Dilma Rousseff y su sustitución por el conservador Michel Temer y el encarcelamiento y fraudulenta inhabilitación del candidato que iba primero en las encuestas, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva .

Fuente Agencias/Vía Religión Digital/Cristianos Gays

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , , , , ,

“¿Cómo se engendró el monstruo Bolsonaro?”, por Gerardo Szalkowicz

Sábado, 20 de octubre de 2018

jair-bolsonaroPara quienes nos acusen de “meternos” en política y atacar a un candidato, habría que recordarles que Bolsonaro es un fundamentalista religioso homófobo, misógino y racista. Su triunfoparcial se celebró por parte de sus seguidores con amenazas y agresiones a mujeres y personas LGTBI. Da igual quién esté frente a él… Bolsonaro no puede llegar al poder…

Algo cambió el domingo en la política latinoamericana. La foto asusta: casi 50 millones de brasileños y brasileñas votaron por un proyecto abiertamente fascista. El 46% del electorado del país más grande de la región (y el quinto del mundo) eligió a un candidato que reivindica la tortura y hace apología de la dictadura, que despliega una retórica de odio, machista, racista y homofóbica descomunal y que promete armar a la población y privatizar las empresas estatales. De yapa, su hijo se convirtió en el diputado más votado de la historia brasileña.

El refortalecimiento de la derecha pura y dura ya se venía acentuando con los Macri, Piñera, el propio Temer, Mario Abdo, Iván Duque y varios más. Pero la irrupción de una ultraderecha troglodita que logra conquistar una enorme base social -un experimento que se instaló en EEUU con Trump y que se extiende en Europa- es un emergente novedoso en América Latina que nos alborota los diagnósticos. Y enciende todas las alarmas.

Brasil quedó al borde del abismo. Y más allá de las urgencias de cara a la segunda vuelta, toca desentrañar la película completa ante el retorno del oscurantismo. ¿Cómo se gestó este fenómeno político, sociológico y hasta religioso llamado Jair Messias Bolsonaro?

El triunfo de la “antipolítica”, o la política del odio

Para comprender este tsunami político es necesaria una mirada retrospectiva de largo aliento. O al menos de mediano. Un país cuya independencia fue proclamada por un príncipe portugués, que no vivió procesos revolucionarios, cuya última dictadura duró 21 años y tuvo una salida bastante consensuada, parió una sociedad históricamente despolitizada. Pero este sentimiento “antipolítica” se repotenció en los últimos años, estimulado por la operación Lava Jato y los grandes medios. Tras el golpe institucional que destituyó a Dilma en 2016 y la paupérrima gestión de Michel Temer, quedó en evidencia la putrefacción del sistema político y se impuso un sentido común de rechazo a la clase dirigente. De hecho, los principales castigados de la elección del domingo fueron los dos principales partidos del establishment: el PSDB, cuyo candidato Geraldo Alckmin no llegó al 5%, y el MDB de Temer que postuló a Henrique Meirelles y obtuvo un magro 1,2%.

Pero este proceso tuvo como condimento central una fuerte campaña de satanización mediática y judicial contra el PT, que permitió asociar la epidemia de corrupción unilateralmente a esa fuerza política y justificar socialmente la irregular prisión y proscripción de Lula.

En ese marco emerge este ignoto ex militar desbocado que logra capitalizar la implosión de los partidos de derecha y centro-derecha, la consolidación de ese fuerte sentimiento anti-PT y la aguda crisis económica que potenció el hastío. Como la política aborrece el vacío, Bolsonaro aparece como el candidato antisistema –pese a que hace 28 años ejerce como diputado- que promete resolver esta crisis multidimensional a fuerza de mano dura y prédica mesiánica. Y de ser un legislador marginal, que ganó fama cuando juró por el militar que torturó a Dilma, se convirtió en el efecto más siniestro de esta democracia agonizante.

El fundamentalismo religioso

No se pueden entender esos 50 millones de votos sin la militancia activa que desplegó la poderosa Iglesia Universal del Reino de Dios. La fuerza evangélica neopentecostal -que juega cada vez más en el terreno político en toda la región– ataca en tres frentes simultáneos: en el Congreso, donde “la bancada de la Biblia” controla la quinta parte de la Cámara de Diputados; en la prensa masiva con su multimedio Record, el segundo del país achicándole distancias a la Rede Globo; y en las barriadas populares, donde tiene una penetración territorial que no logra ningún partido.

Quizá parte del ascenso abrupto de Bolsonaro se explique por el despliegue de miles de pastores haciendo campaña furiosa por el ex militar en los días previos a la votación.

Las otras tres patas de la mesa

Otro factor clave en la construcción de consenso alrededor de Bolsonaro fueron los grandes medios, que terminaron aceptando al mal menor ante la irreversible polarización con el PT y el fracaso de los candidatos del orden. Las fake news antipetistas se multiplicaron en las últimas semanas e hicieron estragos en las redes sociales. Algo similar pasó con el poder empresarial y financiero, que también cerró filas con Bolsonaro. No es para menos: su gurú económico es Paulo Guedes, un Chicago boy que asegura un rumbo ultraliberal.

Por último, el creciente poderío del llamado “Partido Militar”, que este domingo cuadruplicó su presencia al ritmo de la debacle de la política tradicional. Además de Bolsonaro y su compañero de fórmula, el inefable general Hamilton Mourão, al menos 70 candidatos militares fueron electos y tres disputarán gobernaciones estadales en segunda vuelta.

Los límites del progresismo

También al PT se merece reflexionar sobre su responsabilidad en la despolitización de la sociedad brasileña y en la creación del Frankenstein Bolsonaro. Durante 12 años faltó audacia para avanzar en transformaciones raizales, como hubiera sido la tan reclamada reforma política o una ley que limitara la concentración mediática. Y sobre todo, no se profundizó en el empoderamiento popular y la formación político-ideológica, facilitando el terreno para la diseminación de valores retrógrados y autoritarios.

Y una vez fuera del Palacio de Planalto, el progresismo brasileño se conformó en dar la pelea casi exclusivamente en el andamiaje institucional. Salvo la gimnasia de movilización permanente de los movimientos populares, la estrategia petista quedó atrapada en la telaraña de un sistema democrático controlado por el golpista entramado mediático, religioso, militar y financiero.

Tal vez en la respuesta callejera de las mujeres brasileñas y su poderosa consigna #EleNão se puedan encontrar algunas pistas de cómo enfrentar a los profetas del odio y su monstruo Bolsonaro.

Gerardo Szalkowicz

Periodista. Editor de Nodal. Colabora en diversos medios como Tiempo Argentino, TeleSUR, Rebelión, ALAI y otros. Conduce el programa radial “Al sur del Río Bravo” por Radionauta FM. Coordinador, junto a Pablo Solana, del libro “América Latina. Huellas y retos del ciclo progresista”.

Fuente Alainet: https://www.alainet.org/es/articulo/195824

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Al grito de “¡Bolsonaro, sí!” asesinan a una mujer trans en Brasil

Sábado, 20 de octubre de 2018

jair-bolsonaro-racistaEn Brasil se ha desatado una ola de LGBTIfobia, racismo y misoginia desde que el candidato a la presidencia, Jair Bolsonaro, ganara la primera vuelta electoral. 

El miedo comienza a sentirse en Brasil ante el odio desatado en las últimas semanas por parte de los seguidores del candidato ultraderechista, Jair Bolsonaro, hacia las personas del colectivo LGBTIQ, las mujeres, los afrodescendientes y los líderes de izquierda.

El caso más reciente fue el asesinato de una mujer transgénera ocurrido el pasado martes 16 de octubre en el centro de la ciudad de Sao Paulo. Según informaron testigos del hecho, quienes cometieron el crimen eran simpatizantes del aspirante presidencial por el Partido Social Liberal y mientras atacaban a la mujer con un puñal gritaban de manera violenta “¡Bolsonaro, sí!”. Esto en respuesta a la campaña de “Él no” que se popularizó en las redes sociales y en masivas marchas contra la ideología racista, misógina y LGBTIfóbica que pregona el exmilitar, hoy candidato presidencial y vencedor de la primera vuelta con el más del 40 por ciento de los votos.

De acuerdo con el portal G1, de la cadena OGlobo, los efectivos policiales recibieron la denuncia alrededor de las 4 de la madrugada, de que una persona se encontraba herida y sangrando. Aunque la socorrieron, en el trayecto al centro de salud la mujer falleció.

“Ella estaba con cuatro o cinco hombres frente al bar, y ahí empecé a oír gritos, una discusión, una pelea, la llamaban de varios nombres, agresiones verbales, y gritaban ‘Bolsonaro’”, explicó una vecina que atestiguó los hechos y aseguró que los hombres escaparon casi inmediatamente de atacarla, posteriormente, escuchó un llamado de auxilio de la mujer trans.

Policía Militar informó que el caso fue registrado como homicidio. Mientras que la Secretaría de Seguridad Pública informó que ya se encuentran realizando una investigación para obtener información que ayude a encontrar a los responsables de la agresión.

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Violencia desatada

Según un estudio realizado por la Agencia de Periodismo Pública junto a la asociación Open Knowledge Brasil, en las últimas dos semana ha habido, al menos, 70 ataques en el país suramericano. La gran mayoría de estas agresiones fue hecha por los partidarios de Bolsonaro hacia votantes y militantes del PT, miembros del colectivo LGBT, mujeres, feministas y negros.

Obra de teatro censurada

El miedo y la censura también llegan a las tablas. Esta semana fue cancelada la obra de danza-teatro Puto del artista argentino Ezequiel Barrios, que iba a ser presentada en Universidad Federal de Pernambuco, en Recife. Según los organizadores la decisión se tomó por la ola de violencia de los últimos días contra los gays y porque no estaba garantizada la seguridad de quienes asistirían al espectáculo, ya que la pieza aborda el tema de la homosexualidad. “El homosexual que no se acepta a sí mismo y lucha para no serlo frente a los mandatos que tiene incorporados”, cuenta el autor.

“Respeto la decisión del festival, pero les respondí que si mi vida corre peligro es mayor motivo para hacer la obra, es cuando hay que hacerla”, indicó Barrios. “Estaba preparado para que me dijeran que no había plata, pero para esto la verdad que no”.

Bolsonaro ha dicho frases como que “prefiero un hijo muerto antes que gay” y “si se detecta un niño gay hay que pegarle hasta enderezarlo”. También ha responsabilizado de la homosexualidad a las drogas y porque las mujeres comenzaron a trabajar. Ha aseverado además que los negros no deben procrear y que las mujeres deben ganar menos dinero que los hombres por el mismo esfuerzo laboral.

Sus seguidores han hecho público videos en las redes sociales donde aseguran que con la llegada del político al Palacio de Planalto se viene “muerte a los gays”.

Brasil: un país con una fortísima LGTBfobia social

El hecho de que Tinta Bruta y Bixa Travesty se hayan hecho con los dos principales galardones de los Teddy es significativo, especialmente si se tiene en cuenta que las películas proceden de un país, Brasil, con un altísimo grado de LGTBfobia social, que además va en aumento. Según datos del Grupo Gay de Bahía, entre enero y septiembre de 2017 un total de 277 personas LGTB fueron víctimas de homicidio en ese país, la cifra más alta desde que este colectivo comenzó hace ya más de tres décadas a hacer este recuento.

Un deterioro al que también nos hemos referido en fechas recientes al recoger tanto el episodio de acoso que sufrió Judith Butler en una visita al país para participar en un debate universitario como la decisión de un juez federal contra la orden del Consejo Federal de Psicología (el organismo que regula el ejercicio de esta actividad profesional en Brasil) que prohibía desde hace años las “terapias” reparadoras de la homosexualidad.

No debe perderse de vista el papel que la pujanza de los grupos evangélicos está jugando. A finales de 2016 Marcelo Crivella, un obispo evangélico con historial homófobo, se hacía con la alcaldía de Río de Janeiro. Y en estos momentos Jair Bolsonaroun homófobo recalcitrante que pese a ser católico defiende sin tapujos la agenda conservadora del frente parlamentario evangélico (transversal a diversos partidos políticos) ha conseguido ganar en la primera vuelta para hacerse con la presidencia del país en las elecciones celebradas recientemente, con un 46%. Unas elecciones que tienen lugar, recordemos, después de un periodo de profunda regresión política tras la polémica destitución de Dilma Rousseff y su sustitución por el conservador Michel Temer y el encarcelamiento y fraudulenta inhabilitación del candidato que iba primero en las encuestas, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva .

Fuente G1, vía Universogay/Cristianos Gays

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José Ricardo Wendling: “La Iglesia tiene que denunciar a una candidatura que recuerda al nazismo”

Viernes, 19 de octubre de 2018

jose-ricardo“Brasil está viviendo una situación que nadie esperaba”, dice el diputado federal de Amazonas

“Un cristiano no puede votar a Bolsonaro porque predica violencia, un proyecto de poder”

Bolsonaro, sobre los obispos brasileños: “Son la parte podrida de la Iglesia”

(Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil).- José Ricardo Wendling, ha sido el diputado federal más votado en el estado de Amazonas, con más de 197.000 votos, en la elección del pasado 7 de octubre. Él se declara cristiano, y a lo largo de su vida siempre participó y prestó diferentes servicios en la Archidiócesis de Manaos. De él podríamos decir que es un católico alineado con las propuestas del Papa Francisco, que es la propuesta de Jesucristo, estar del lado de los más pobres.

“Brasil está viviendo una situación que nadie esperaba”, según el diputado federal recien elegido, “con un discurso efectivamente absurdo para nuestra realidad brasileña”, pudiendo decir, en su opinión, que “estamos viviendo una situación sorprendente y ante un cuadro que preocupa a mucha gente la gente”. Por eso, como católico, José Ricardo Wendling, dice que la Iglesia tiene que “denunciar que hay una candidatura fascista, una candidatura que recuerda al nazismo, una candidatura que no tiene ninguna propuesta y ella estimula la violencia de sus adeptos”, defendiendo que la Iglesia católica tiene que ser más explícita en su postura en este momento de particular importancia que Brasil está viviendo.

Él llega a afirmar que un cristiano no puede votar en Jair Bolsonaro, “porque predica violencia, totalmente fuera de lo que el cristiano”, dejando claro que Jesús “denunciaba la explotación de los líderes religiosos y políticos contra los más pobres”. Por su parte, el diputado afirma que “ese tiene que ser el criterio de la política, ya que ella un servicio para la sociedad”. Por eso, critica a “las Iglesias evangélicas, principalmente esas neopentecostales y otras, ellos tienen un proyecto de poder. Por eso ellos hacen cualquier negocio para elegir a sus miembros … desde que puedan defender sus intereses “. Junto con eso, denuncia a los sacerdotes que apoyan a ese candidato, “para mí es una decepción … debería entregar su sacerdocio y salir de la Iglesia católica, porque ella no predica eso”.

Ante el resultado de la primera vuelta, ¿qué espera del curso de la elección hasta el día 28?

Estamos viendo en esta elección una situación que nadie esperaba, de tener una candidatura que representa a las fuerzas de izquierda del país, que es el Haddad, que representa un poco el legado de lo que fue el gobierno de Lula y de Dilma, con la defensa de los programas sociales implantados en Brasil que hicieron la diferencia, en el sentido de mejorar la calidad de vida de la población, una candidatura que continúa defendiendo inversiones prioritarias en el área de educación.

En el otro lado, una candidatura de extrema derecha, que los otros partidos de derecha o centro derecha no esperaban, que son los partidos que patrocinaron el golpe en el país de 2016. Ellos se imaginaban que después iban a tener la hegemonía de la política en Brasil. PMDB , PSDB y otros diez partidos que participaron de ese golpe, no esperaban que de todo eso iba a emerger un candidato de extrema derecha, con un discurso efectivamente absurdo para nuestra realidad brasileña y que de forma sorprendente creció en la opinión pública, sin mucha discusión, sin ningún gran debate sobre las cuestiones nacionales, principalmente sin tener debate de propuestas para solucionar los problemas.

Estamos viviendo una situación sorprendente y ante un cuadro que preocupa a mucha gente. Ante la elección mucha gente está queriendo movilizarse para trabajar la conciencia de la población, de los electores, con vistas a analizar bien si vale la pena embarcarse en una propuesta que predica violencia, que predica prácticamente persecuciones a minorías y a sectores de la sociedad, como son los negros , homosexuales y otros, o un proyecto que habla de educación, de empleo, de esperanza, y por tanto, de perspectivas de un futuro mejor.

¿Dónde podríamos encontrar las causas de ese giro político en Brasil, un país donde la extrema derecha nunca apareció de una manera tan clara y hoy vemos que, en la primera vuelta, un 46% de la población eligió esa opción política?

Los estudiosos deben examinar para poder entender la causa de ese cuadro. Tal vez un país donde falta una profundización de la reflexión sobre las cuestiones profundas, un país que viene de 350 años de esclavitud negra y después que fueron liberados los esclavos se quedaron sin derechos. Estamos hablando de la mayoría de la población, que era negra en la época, como continúa todavía hoy.

Un cuadro histórico de discriminaciones, de exclusiones, y que fue minimizado en los 12 años del gobierno del Partido de los Trabajadores. Pero los grupos de las oligarquías, los grupos más ricos de la sociedad, representados incluso por los medios de comunicación, nunca aceptaron un cuadro como ese, y ahora han logrado y están consiguiendo quitar gobiernos de izquierda o progresistas y apoyar situaciones extremas como esa candidatura. Tal vez la historia de Brasil pueda ayudar a entender lo que tenemos latente en la sociedad.

En un clima anti-petista y en un estado donde el candidato Bolsonaro fue el más votado en la primera vuelta para presidente, ¿qué representa para usted el hecho de haber sido el diputado federal más votado en el estado de Amazonas? Incluso sabiendo que los políticos deben estar al servicio del conjunto de la población, ¿quién piensa que debe ser prioridad en su mandato como diputado federal?

Yo veo que los medios de comunicación, los grandes medios, intentan criminalizar a los partidos políticos. Por eso, los candidatos, en general, acaban apareciendo más como individuos y no como parte de un colectivo, de un partido. El PT fue duramente atacado y continúa hasta hoy, y se quedó en el imaginario de la población como sinónimo unido a la corrupción. Aunque de los 35 partidos en Brasil, casi todos tienen gente involucrada en corrupción, el trabajo fuerte de los medios fue encima de un partido sólo, que es el PT, que asocian a una cosa mala.

Como el individualismo está siendo la razón de la elección, entonces escogen personas. Creo que en mi caos, a pesar de ser del PT, donde estoy hace 23 años, el hecho de tener una actitud de fiscalización, de reclamar y también de prestar cuentas, la gente quiere políticos que tengan determinadas conductas, algunos por el discurso, otros por la práctica, un discurso que va a combatir la corrupción o la práctica de rendir cuentas, creo que fue eso. Yo tuve votos de personas que votaron en el candidato de la extrema derecha y votaron en mí, viendo en mí un diputado, un político que está allí presente, está siempre en el día a día.

Por tanto, no una mirada partidista, sino una mirada del individuo, él como político, porque creo que en la sociedad hay un sentimiento así, la gente quiere un salvador de la patria, quieren alguien perfecto, quieren a alguien que resuelva los problemas, se queda en esa ilusión . Por mi parte, entiendo que es un mandato que va a representar muchos anhelos, pero yo pretendo continuar en la misma línea de siempre, tener una voz para cuestionar, cobrar las políticas para la población más pobre, cobrar las políticas de inclusión social, como siempre lo hice.

Diferentes medios de comunicación, sobre todo extranjeros, están insistiendo en la importancia de los evangélicos en esta elección. ¿Cuál es el papel que las Iglesias evangélicas están teniendo en la elección de 2018 en Brasil?

Las Iglesias evangélicas, principalmente esas neo pentecostales y otras, tienen un proyecto de poder. Por eso, ellos hacen cualquier negocio para elegir a sus miembros para los parlamentos y hacen cualquier alianza, no importa quien sea el candidato, siempre que pueda defender sus intereses, que es el proyecto de poder gradualmente, buscando cada vez más espacio en los parlamentos y, en la medida de lo posible, tener candidaturas mayoritarias para poder ocupar espacio también en el poder ejecutivo.

Entonces, ellos tienen ese poder, ellos no analizan la corrupción, la ética, los líderes principales no están preocupados si el candidato está involucrado en corrupción o tiene conductas inmorales o todo lo demás. Ellos tienen un proyecto de poder, que no tiene nada que ver con la religión. Ellos usan la religión, desde mi punto de vista, en busca de ese proyecto de poder.

Usted es católico, participa de la vida de la Iglesia católica y ya prestó, y continúa prestando, diversos servicios en la Archidiócesis de Manaos. La Iglesia católica oficialmente dice que no defiende ningún partido, pero esta semana, tanto en la entrevista con el Portal UOL como en una nota pública tras el encuentro con el candidato Fernando Haddad, el Secretario General de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, Mons. Leonardo Ulrich Steiner, ofreció algunas pautas que defienden que los católicos no deben votar en candidatos que predican la violencia y están en contra de la democracia. ¿Usted cree que la postura de la Iglesia católica está siendo suficientemente firme, profética?

La Iglesia en los documentos, en las conversaciones, en las orientaciones, siempre ha sido profética, al menos en estos últimos años en Brasil. En todos los documentos, y reforzado ahora más con las palabras del Papa, ella quiere ser una voz profética. La cuestión es que cuando involucra nombres, acaba de restringirse, no especifica nombres. Tal vez muchos fieles necesitarían oír eso también. En una situación más extrema, y creo que estamos ante una situación más extrema, ahí creo que tendría que dar un paso más. En este momento ya no cabe sólo el anuncio, tiene que ser la denuncia como profeta, denunciar que hay una candidatura fascista, una candidatura que recuerda al nazismo, una candidatura que no tiene propuesta ninguna y ella estimula la violencia de sus adeptos.

Por tanto, en ese momento, ahora más extremo, desde mi punto de vista, ella tiene que dar nombres, ella tiene que decir claramente de qué lado está. Una cosa son las elecciones, el trabajo de toma de conciencia, todos los documentos de la Iglesia están en esa línea, estoy totalmente de acuerdo. Ahora, que estamos muy cerca, es el momento de hablar con más contundencia, porque después de la elección, después del día 28, ahí sólo cabe trabajar el resultado, y sobre fascismo nadie argumenta, se enfrenta, se combate, eso en todo el mundo.

En el tiempo de la campaña, el Arzobispo de Manaos, Mons. Sergio Castriani, le presentó a usted como una referencia entre otras de político católico, alguien comprometido con las causas de los más pobres y con el bien de la sociedad. ¿Por qué no aparecen esas declaraciones implícitas de parte de muchos obispos, en referencia a políticos católicos, comprometidos con la Iglesia y con las causas sociales, y esa es una actitud cada vez más presente en las Iglesias evangélicas?

Es interesante que veo que muchas comunidades, parroquias, en la época de la elección, el sacerdote presenta varias opciones para sus fieles. En su comunidad hay candidatos y allí promueve encuentros para que el candidato se presente, hable, y a veces el sacerdote recomiende, están aquí estos nombres y ustedes son libres para escoger el nombre en ese universo que se presentó, que tienen un buen perfil, que hay sintonía con lo que la Iglesia predica.

Eso ya he visto mucho, ya he participado en algunos encuentros, eso ha habido. Creo que eso tiene que ser ampliado, porque ahí se deja la libertad de elección para el fiel, pero se presentan algunas opciones, se da espacio para que algunas opciones puedan tener la oportunidad de presentarse, exponer sus propuestas. Creo que es un paso importante. Eso, en mi evaluación, vale para los líderes más grandes también. Recomendar algunos nombres, y no imponer, es importante.

Ahora, en el caso de la segunda vuelta, que sólo hay dos nombres, o es uno o es otro, cada uno representa un proyecto. Desde mi punto de vista, es decir cuál es el proyecto que se apoya, cuál es el proyecto que quisiera que fuera implantado. Es una cuestión más extrema, antes en una primera vuelta, donde tienes muchas opciones, lógicamente, se tiene que decir que hay varias posibilidades, pero ahora no hay varias, sólo hay una u otra.

Más allá de la disputa partidista, ¿por qué un católico, un cristiano, no debería votar por el candidato Jair Bolsonaro?

Porque predica violencia, totalmente fuera de lo que el cristiano, y ahí no es sólo católico sino evangélico también, debería predicar. La pregunta es la siguiente, ¿Jesucristo votaría a quién de los dos? Para quien es seguidor de Cristo, Cristo cuestionaba la violencia. Hasta cuando fue arrestado, Pedro fue a querer defenderle con violencia y espada y Jesús dice que no, no vamos por ese camino, no, ese no es el camino que va a liberar al pueblo, que va a ayudar a crear una vida nueva. Entonces es muy simple, o eres seguidor de Cristo o no lo eres. Si lo eres, su predicación era otra, Él denunciaba la explotación de los líderes religiosos y políticos contra los más pobres y el criterio era éste. Creo que este tiene que ser el criterio de la política, ya que es un servicio para la sociedad, tenemos que trabajar en esa línea.

Independientemente del resultado, vemos que se ha instalado en la sociedad brasileña en los últimos meses y se ha incentivado en las últimas semanas, un clima de violencia física y también en las redes sociales. ¿Piensa que esa realidad va a cambiar, independientemente del resultado, o la elección puede traer una mayor acentuación de la violencia en la sociedad brasileña?

Espero que no se cree, porque ya vivimos un ambiente de extremas injusticias, desigualdades e impunidad. La impunidad es grande y eso favorece la continuidad de la violencia e injusticias porque no hay castigo, sea para los grandes, involucrados en corrupción, en crímenes y otras situaciones, sean los pequeños. Entonces la gente, tal vez se sienta más libre para cometer actos irregulares, de violencia, porque sabe que no va a ser castigado.

Por eso, independientemente del resultado de la elección, tenemos que seguir luchando para mejorar el funcionamiento de las instituciones, por ejemplo el proprio poder judicial, al que nadie controla, es el poder más injusto que hay en la sociedad, es distante del pueblo, es caro. ¿Cuántos jóvenes están esperando juicio en las cárceles? Después el poder judicial no reclama que el ejecutivo cuide de esa juventud. Entonces, es el poder más omiso y él favorece la impunidad, las injusticias y la propia violencia.

En esos días nos hemos sorprendido con unas declaraciones de Marine Le Pen, líder de la ultra derecha francesa, diciendo que lo que el candidato Bolsonaro dice no podría ser dicho en otros países, como Francia, y queriendo mostrar distancia de sus posturas. ¿La elección está degradando la imagen de Brasil en el exterior?

En el exterior, la prensa habla más de Brasil y de lo que está sucediendo que en Brasil mismo. Aquí la gran prensa omite casi todo. Imagínese que una candidatura que la pre-candidatura de Lula, que rodaba Brasil, ellos no escribían una línea. Nuestra gran prensa aquí, ella es anti-izquierda, es una estructura que siempre se ha beneficiado del Estado, y aquí para el pueblo se niega la información verdadera.

En el exterior se tiene una visión mejor, se ve a la gran prensa noticiando la realidad del país, es lamentable aquí. Por eso, una de las grandes propuestas es cambiar las comunicaciones en el país. Como está hoy, el pueblo no recibe la información verdadera. Entonces usted ve que si un líder de derecha en el exterior analiza que el discurso de nuestro candidato no tiene ningún sentido y que sería arrestado por varias cosas que él defiende, aquí lo que no se entiende es que una persona de esas, que ciertamente tiene problemas mentales, cómo tantas personas lo siguen.

He leído uno de los artículos que compara lo que le sucedió a Alemania, donde tanta gente dicha de bien que creyó en el discurso de un loco y llevó al país a una tragedia, a una carnicería, a una guerra y todo lo demás. Por eso, aquí también nos preocupamos con eso. Al final su discurso, que no tiene nexo de nada, tiene adeptos en el país y puede acabar siendo elegido presidente de la república.

Usted habla sobre gente de bien que apoyó a Hitler, incluso parte de los obispos alemanes de la época lo apoyaron cuando fue elegido. En Brasil, ningún obispo manifestó públicamente su apoyo a Bolsonaro, pero muchos sacerdotes, en las homilías y en las redes sociales están de su lado. ¿Cuál es la reacción que le produce?

Para mí es una decepción. Yo conozco sacerdotes así y es la mayor decepción. Ese tipo de gente debe entregar su sacerdocio y salir de la Iglesia católica, porque ella no predica eso. Él debería salir, debería tener respeto a sí mismo, al menos, y decir voy a otra institución, a otra Iglesia, pero no a la Iglesia católica, ya que la Iglesia católica no predica eso, y él está queriendo predicar un mensaje falso para los fieles.

Fuente Religión Digital

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Cómo y por qué los evangélicos aumentan su peso político en América Latina

Miércoles, 17 de octubre de 2018

pastores-carismaticosWilliam Mauricio Beltrán: “Las iglesias evangélicas, un nuevo actor político”

Los pastores evangélicos intervien mucho más en la vida cotidiana de sus fieles

A imagen y semejanza de sus lugares de culto, que se multiplican como hongos en las diversas capitales latinoamericanas, los movimientos evangélicos acrecientan su influencia en la vida política de un subcontinente tradicionalmente católico.

El desarrollo de estas iglesias, opuestas al derecho al aborto, al casamiento entre homosexuales, a la legalización de la marihuana y a la “ideología de género”, se traduce en un aumento del voto conservador, según señalan expertos.

Brasil es el último ejemplo de ello: el domingo, en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, la balanza podría inclinarse en favor del candidato ultraderechista Jair Bolsonaro gracias al respaldo activo de los movimientos evangélicos, particularmente poderosos en el gigante sudamericano.

Siempre más

Un 40% de los católicos del mundo están concentrados en América Latina, pero las iglesias evangélicas, que se reconocen como protestantes, atraen cada vez más fieles en el área.

En 2017 un estudio sobre la religión en la región realizado por la consultora Latinobarómetro estimaba que casi uno de cada cinco latinoamericanos (19%) era protestante, con picos de 41% y 39% en Guatemala y Honduras.

“En Brasil el crecimiento de los pentecostales (una de las corrientes de los evangélicos) ha sido tan fuerte que este país tiene hoy la mayor población pentecostal del planeta. ¡Por encima incluso de Estados Unidos!”, declaró a la AFP Andrew Chesnut, director de Estudios Católicos en la Virginia Commonwealth University de Estados Unidos.

“Las iglesias evangélicas han logrado responder mejor a las necesidades de las nuevas generaciones de latinoamericanos, especialmente en contextos de un cambio social acelerado, caracterizado por una urbanización y una globalización acelerada”, explica William Mauricio Beltrán, especialista en religión y profesor en la Universidad Nacional de Colombia. “Todos estos procesos han dejado a grandes sectores de la población excluidos, o con muy escasas oportunidades”, observó.

Para ambos universitarios, los escándalos de pedofilia que afectan a la iglesia católica, como se ha visto en Chile, deberían conducir a que cada vez más personas se acerquen a los movimientos evangélicos.

En la palestra

“Las temáticas preferidas de los evangélicos están cada vez más presentes en el debate público” regional, afirma Gaspard Estrada, especialista de América Latina en el Instituto de Estudios Políticos (Sciences Po) de París.

El sumamente controvertido traslado de la embajada de Guatemala en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, en mayo, el apoyo al “No” en el referéndum sobre los acuerdos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, en octubre de 2016, o el respaldo a la destitución de la presidenta brasileña Dilma Rousseff, en agosto de 2017, han sido manifestaciones de esa influencia en aumento.

La fe evangélica fue un factor que contribuyó a que el presidente de Guatemala Jimmy Morales decidiera el traslado de la embajada de su país a Jerusalén: los evangélicos respaldan con fervor a Israel porque pretenden que los judíos reconstruyan su templo en Jerusalén, lo que facilitaría, según piensan, el retorno de Cristo.

“Los pastores evangélicos intervienen mucho más en la vida cotidiana de sus fieles y no tienen problema alguno de llamar a votar por alguien“, destaca Estrada.

En Brasil, la influyente Iglesia Universal del Reino de Dios convocó abiertamente a respaldar en la elección al excapitán del ejército Jair Bolsonaro, un nostálgico de la dictadura (1964-1989) que encabeza los sondeos.

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¿Giro a la derecha?

“Las recientes elecciones en Chile, Costa Rica, México, Colombia, Guatemala y la del domingo en Brasil revelan una polarización creciente del electorado y un giro político a la derecha”, estima el estadounidense Andrew Chesnut.

Incluso en la izquierda, (el presidente electo de México Andrés Manuel) López Obrador evaluó que debía aliarse con un pequeño partido conservador, fundado por un pastor pentecostal, para asegurar su triunfo”.

Para Gaspard Estrada, de Sciences Po, lo que se está viendo en la región es “más una victoria de la alternancia” que un corrimiento hacia la derecha. “Los escándalos de corrupción, la carencia de liderazgos y la falta de crecimiento” económico han llevado a que haya “una radicalización del electorado en América Latina. Los electores son conducidos hacia los extremos y los candidatos alternativos”, dice. “Esta afirmación del voto evangélico y conservador es una reacción al avance del voto feminista y de la sociedad civil, considera Estrada.

“Las iglesias evangélicas han logrado constituirse en un nuevo actor político cuyo papel y poder debe considerarse cada vez que se plantea la lucha electoral”, concluyó el colombiano William Mauricio Beltrán.

Fuente Agencias/Rrligión Digital

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Monseñor Leonardo Steiner, sobre Bolsonaro: “No existen salvadores de la patria”

Martes, 16 de octubre de 2018

jair-bolsonaro-racistaleonardo-steinerUn enemigo de la democracia, populista de ultraderecha, posible presidente de Brasil.

“Pedimos que el elector católico observe si los candidatos predican más o menos democracia”

Tras recibir a Haddad, Leonardo Steiner muestra la postura episcopal sobre las elecciones

Bolsonaro, un Mesías que no trae salvación para quien más la necesita

El vencedor en la primera vuelta electoral para ocupar la presidencia de la república fue el candidato Jair Bolsonaro, quien se impuso con el 46% de los votos contra 29% de su más cercano rival. Este exmilitar es conocido por su discurso racista, misógino y lgbtfóbico.

(Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil).- La campaña política en Brasil ha entrado en la segunda vuelta con un panorama sombrío, consecuencia de un resultado que vislumbra como posibilidad cada vez más cercana la llegada al Palacio del Planalto de un enemigo de la democracia, el populista de ultraderecha Jair Mesias Bolsonaro.

Durante la primera vuelta, diferentes obispos y regionales de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil – CNBB, se posicionaron públicamente contra los discursos de odio y violencia, en clara referencia al candidato del Partido Social Liberal – PSL. La Conferencia Episcopal, como entidad, no se pronunció oficialmente antes de la primera vuelta de la elección.

Un día después de la votación, el Secretario General de la entidad, Monseñor Leonardo Steiner, en declaraciones al Portal UOL, ha insistido en la necesidad de que los católicos voten en candidatos que ayuden a preservar, y no a destruir, sistemas democráticos. De hecho, insiste en que esos temas puedan ser abordados por los sacerdotes en las misas de estas próximas semanas. El Secretario General de la CNBB señala que “los sacerdotes no pueden, por ley, defender uno u otro candidato, pero pueden hablar sobre la importancia de la preservación de la democracia.

En sus palabras, Monseñor Steiner, resaltaba que “tenemos dos candidaturas a la Presidencia, pero somos a favor de la democracia. Lo que pedimos es que el elector católico observe si los candidatos predican más o menos democracia, si buscan la convivencia fraterna con base en la educación, en el respeto y en la justicia social, o no”.

Brasil se ha convertido un país cada vez más polarizado, lo que se refleja en episodios lamentables, como es el hecho de que en la noche de la elección un hombre fue asesinado en Salvador de Bahia, por un seguidor de Bolsonaro, por el hecho de decir que había votado en el Partido de los Trabajadores. Del mismo modo, una periodista, a quienes ese candidato define como uno de sus grandes enemigos, fue cortada con una navaja cuando salía de votar en Recife, simplemente por su condición de informadora, por dos hombres que se identificaron como votantes del mismo candidato.

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Ante esta realidad, Monseñor Steiner declaraba que no podemos votar con el corazón lleno de odio, ni pensando que vamos a cambiar Brasil de una hora para otra: no existen salvadores de la patria, sino una democracia que necesita ser permanentemente construida. En ese sentido, el prelado afirmaba que “como cristianos, somos siempre personas de esperanza, y la persona de esperanza va construyendo la democracia”.

Las reacciones en las redes sociales no se han hecho esperar después del posicionamiento del Secretario General de la CNBB, repartiéndose los apoyos con los ataques, en algunos casos furibundos, inclusive de gente que se identifica como católicos. Son los mismos que atacan al Papa Francisco o a todo aquel que contradice sus posiciones, siempre tenidas como las únicas verdaderas y que quieren imponer a todo mundo y a cualquier precio.

Al hablar de las redes sociales, que ha sido el gran instrumento del candidato de la ultraderecha a lo largo de la campaña y donde se han difundido constantemente fake news, Monseñor Steiner insistía en la necesidad de “menos noticias falsas y más noticias verdaderas”, así como en la necesidad de “un debate más maduro“, del que hasta ahora ha huido el candidato del Partido Social Liberal.

Es extraño que se critique a la Iglesia católica por sus declaraciones, en cuanto muchas Iglesias neopentecostales, encabezadas por la Universal de Edir Macedo y su cadena de televisión RECORD, exigen a sus miembros el voto a Jair Bolsonaro, infringiendo las leyes brasileñas. No podemos olvidar que durante el último debate entre los candidatos, emitido por la Red Globo, no estuvo presente el candidato de la ultraderecha, presentando un atestado médico. Sin embargo, en el mismo horario, la Cadena RECORD emitió una entrevista en la que mostraba las bondades de un candidato que muchos consideran un lobo con piel de cordero.

Fuente Religión Digital

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Erica Malunguinho es la primera diputada trans de Brasil

Jueves, 11 de octubre de 2018

erica-malunguinho-da-silvaSu nombre es Erica Malunguinho y en los comicios de este domingo consiguió un escaño a la Cámara de Diputados del país amazónico por el estado de Sao Paulo.

Ante la incertidumbre de que la extrema derecha tome el poder en Brasil, una luz de esperanza se encendió con la elección este domingo de la primera diputada transgénera. Se trata de Erica Malunguinho, cuya propuesta electoral es colocar en la agenda política las necesidades de la población trans, el racismo y las desigualdades sociales existentes en el gigante suramericano.

Al venir de una familia afrodescendiente y de escasos recursos, Erica conoce de cerca y ha vivido en carne propia la discriminación, el racismo y la violencia de género. De allí que su estandarte político haya sido la igualdad y la justicia para las minorías.

Brasil se ha convertido en el último quinquenio en un lugar muy hostil para la población LGBT, pero muy especialmente, para las personas transgénero, cuya esperanza de vida en esta nación alcanza solo los 35 años. Según una investigación de Transgender Europe, Brasil es ocupa el primer lugar en crímenes de odio en contra de personas trans en el mundo.

“¡Este cuerpo negro, de mujer, trans y nordestino!… La lucha de las mujeres negras no es una lucha para sí. Es una lucha por la emancipación colectiva. Una vez que padecimos todas las violencias estructurales, sabemos si no hay paz para nosotras, no habrá de tener para nadie”, reiteró en varias oportunidades durante la campaña electoral.

Tras resultar electa Erica escribió en sus redes sociales: “Agradezco a todxs que creen que otra historia debe ser escrita”.

Malunguinho desde muy joven ha ido conquistando espacios. Es maestra en Estética e Historia del Arte por la Universidad de Sao Paulo y desde la adolescencia ha emprendido proyectos de investigación sobre la identidad de género. También ha empleado el arte del performance como herramienta política y visibilización de las necesidades de las personas marginadas.

“Los desafíos de pensar y hacer política en el espacio institucional son enormes y complejos. Lxs políticxs hablan de los problemas de la sociedad, pero que siempre miran a estos problemas a distancia, o cuando la sangre ya fue derramada, la inundación lo llevó todo, la enfermedad llegó. Es necesario mirar a la sociedad como ella se organiza, se estructura y fundamenta, y a partir de ahí articular el poder público para pensar y practicar políticas públicas estructurantes e interseccionales”, ha afirmado.

Para estos comicios se inscribieron 50 candidaturas de personas trans, según informó la Asociación Nacional de Travestis. Siendo la única favorecida con el voto popular Erica Malunguinho.

Las expectativas sobre Brasil continúan, ya que el vencedor en la primera vuelta electoral para ocupar la presidencia de la república fue el candidato Jair Bolsonaro, quien se impuso con el 46% de los votos contra 29% de su más cercano rival. Este exmilitar es conocido por su discurso racista, misógino y lgbtfóbico.

Brasil: un país con una fortísima LGTBfobia social

El hecho de que Tinta Bruta y Bixa Travesty se hayan hecho con los dos principales galardones de los Teddy es significativo, especialmente si se tiene en cuenta que las películas proceden de un país, Brasil, con un altísimo grado de LGTBfobia social, que además va en aumento. Según datos del Grupo Gay de Bahía, entre enero y septiembre de 2017 un total de 277 personas LGTB fueron víctimas de homicidio en ese país, la cifra más alta desde que este colectivo comenzó hace ya más de tres décadas a hacer este recuento.

Un deterioro al que también nos hemos referido en fechas recientes al recoger tanto el episodio de acoso que sufrió Judith Butler en una visita al país para participar en un debate universitario como la decisión de un juez federal contra la orden del Consejo Federal de Psicología (el organismo que regula el ejercicio de esta actividad profesional en Brasil) que prohibía desde hace años las “terapias” reparadoras de la homosexualidad.

No debe perderse de vista el papel que la pujanza de los grupos evangélicos está jugando. A finales de 2016 Marcelo Crivella, un obispo evangélico con historial homófobo, se hacía con la alcaldía de Río de Janeiro. Y en estos momentos Jair Bolsonaroun homófobo recalcitrante que pese a ser católico defiende sin tapujos la agenda conservadora del frente parlamentario evangélico (transversal a diversos partidos políticos) ha conseguido ganar en la primera vuelta para hacerse con la presidencia del país en las elecciones celebradas el pasado domingo, con un 46%. Unas elecciones que tienen lugar, recordemos, después de un periodo de profunda regresión política tras la polémica destitución de Dilma Rousseff y su sustitución por el conservador Michel Temer y el encarcelamiento y fraudulenta inhabilitación del candidato que iba primero en las encuestas, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva .

Fuente Universogay

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Asesinada en Río de Janeiro la activista de género no binario Matheusa Passareli

Jueves, 10 de mayo de 2018

descargaUna vez más nos llega una noticia terrible desde Brasil. La estudiante y activista Matheus/Matheusa Passareli ha sido asesinada en Río de Janeiro. Desaparecida desde el pasado 29 de abril, su cadáver ha sido por fin encontrado e identificado, según ha informado la polícia este lunes, 7 de mayo. Passareli se identificaba como persona de género no binario y utilizaba tanto el masculino como el femenino para referirse a sí misma. Nosotros hemos optado por referirnos a ella en femenino, ya que así lo ha hecho su hermano Gabriel en un emotivo texto de despedida publicado en Facebook.

Passareli, de 21 años, estudiaba Artes Visuales en la Universidad Estatal de Rio de Janeiro. Su rastro se perdió el pasado 29 de abril, tras marcharse de una fiesta de cumpleaños en el Barrio Encantado, al norte de la ciudad. Desde entonces su familia y amigos había iniciado una búsqueda desesperada por encontrarlo con vida, tanto por las calles de la ciudad como en redes sociales. Por desgracia sus peores temores se han confirmado: Matheusa habría sido asesinada, según asegura la Policía, la misma noche de su desaparición. Tras asesinarla, a su cadáver le prendieron fuego. No han trascendido por el momento muchos más detalles.

Las sospechas policiales, según refieren medios brasileños, es que la joven pudo ser víctima de un crimen de odio a manos de narcotraficantes. Passareli, como indicamos arriba, era activista LGTBQ y se identificaba como persona de género no binario. «Por su identidad LGBTQ, una población comúnmente expuesta a la violencia, la desaparición de Matheusa, como también era conocida, nos provoca una especial preocupación», se había pronunciado la semana pasada la Rectoría de Políticas Estudiantiles de la Universidad Federal de Río de Janeiro, en la que estudia Terapia Ocupacional el hermano de Matheusa, Gabriel Passareli. Preocupación que ahora se confirma estaba plenamente justificada.

El hermano de Matheusa, por cierto, ha dejado un precioso testimonio en Facebook en recuerdo de su hermana. Entre otras referencias, y haciendo alusión a la frase «Si tiene que existir una dicotomía entre el amor y el odio, yo elijo el amor», Gabriel Passareli ha asegurado que «yo sigo escogiendo el amor, porque sé que eso que dice esa frase mi hermana lo escribe en los cuerpos de todos los que fueron y serán alcanzados por la existencia de MATHEUSA».

Brasil: 277 personas LGTB asesinadas entre enero y septiembre de 2017

Precisamente en marzo nos hacíamos eco del asesinato de la concejala de Río de Janeiro Marielle Franco, afrodescendiente, abiertamente bisexual, feminista y activista en favor de los derechos humanos. Y aunque su condición de mujer bisexual quizá no fuese en este caso el factor determinante del asesinato, no puede dejar de tenerse en cuenta que Brasil sufre las consecuencias de una brutal LGTBfobia. Según datos del Grupo Gay de Bahía, entre enero y septiembre de 2017 un total de 277 personas LGTBQ fueron víctimas de homicidio en ese país, la cifra más alta desde que este colectivo comenzó hace ya más de tres décadas a hacer este recuento.

Un deterioro al que también nos hemos referido en fechas recientes al recoger tanto el episodio de acoso que sufrió Judith Butler en una visita al país para participar en un debate universitario como la decisión de un juez federal contra la orden del Consejo Federal de Psicología (el organismo que regula el ejercicio de esta actividad profesional en Brasil) que prohibía desde hace años las “terapias” reparadoras de la homosexualidad.

No debe perderse de vista el papel que la pujanza de los grupos evangélicos está jugando. A finales de 2016, en las mismas elecciones en las que Marielle Franco conseguía su acta de concejal de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, un obispo evangélico con historial homófobo, se hacía con la alcaldía de Río de Janeiro. Y en estos momentos Jair Bolsonaroun homófobo recalcitrante que pese a ser católico defiende sin tapujos la agenda conservadora del frente parlamentario evangélico (transversal a diversos partidos políticos) ha conseguido colocarse entre los favoritos para hacerse con la presidencia del país en las elecciones que tendrán lugar en octubre de este año. Unas elecciones que tienen lugar, recordemos, después de un periodo de profunda regresión política tras la polémica destitución de Dilma Rousseff y su sustitución por el conservador Michel Temer, vinculado a varios casos de corrupción.

Fuente Dosmanzanas

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Asesinada a balazos Marielle Franco, concejala de Río de Janeiro afrodescendiente, abiertamente lesbiana, feminista y activista por los derechos humanos

Lunes, 19 de marzo de 2018

20180315_foto_mariellefranco El asesinato de la activista Marielle Franco desata una oleada de protestas en Brasil.

Marielle se había convertido en un icono de la lucha feminista y trabajaba para instaurar el Día de la Visibilidad Lésbica en el país.

Marielle Franco era afrodescendiente, abiertamente lesbiana, feminista y activista en favor de los derechos humanos. Militaba en el Partido Socialismo e Liberdade (PSOL), y en 2016 fue elegida concejala de Río de Janeiro. En la noche del pasado miércoles, Franco fue asesinada tras participar en un acto de su partido  en favor de los derechos de las mujeres negras. Todo apunta a que existe una motivación política en su asesinato.

El pasado miércoles la activista por los derechos humanos Marielle Franco fue tiroteada mientras conducía por el centro de Río de Janeiro mientras regresaba de un acto titulado Jóvenes negras: moviendo las estructuras. En el ataque, también falleció el conductor del vehículo. En las últimas horas se ha sabido que las balas utilizadas podrían haber sido robadas a la policía.

Franco era especialmente crítica con el presidente brasileño que ha decretado una intervención militar en Río de Janeiro para combatir la violencia que azota el estado. Marielle, criada en una de las favelas más pobres de Brasil se había erigido como símbolo feminista y trataba de llevar a la agenda política las cuestiones de género. Asimismo, intentaba oficializar el “Día de la visibilidad lésbica”.

Franco, criada ella misma en una favela, era muy crítica con la violencia que habitualmente ejerce la Policía de Río de Janeiro contra los habitantes de los barrios más desfavorecidos, así como con la reciente decisión del Gobierno brasileño de militarizar la ciudad con el argumento de combatir la inseguridad. Las sospechas de que el asesinato de Franco no haya sido un delito común sino un atentado político se ven acrecentadas tanto por el proceder de los pistoleros (que interceptaron intencionadamente el vehículo en el que circulaba Franco antes de disparar contra ella y contra su chófer, que también resultó muerto) como por el hecho de que las balas utilizadas formaran parte de lotes vendidos a la Policía de Brasilia en 2006.

Lo sucedido ha provocado que miles de personas salieran a la calle este jueves y viernes en Río, Sao Paulo y otras ciudades llenando las redes sociales con los hastahags #MariellePresente y #LutoPorMarielle.

La actividad política de Franco se había centrado en la defensa de los sectores más desfavorecidos, y muy especialmente de los habitantes de las favelas y de las mujeres. Y aunque su condición de mujer lesbiana quizá no haya sido en este caso el factor determinante del asesinato, no puede dejar de tenerse en cuenta en un país que sufre las consecuencias de una brutal LGTBfobia. Según datos del Grupo Gay de Bahía, entre enero y septiembre de 2017 un total de 277 personas LGTB fueron víctimas de homicidio en ese país, la cifra más alta desde que este colectivo comenzó hace ya más de tres décadas a hacer este recuento.

Un deterioro al que también nos hemos referido en fechas recientes al recoger tanto el episodio de acoso que sufrió Judith Butler en una visita al país para participar en un debate universitario como la decisión de un juez federal contra la orden del Consejo Federal de Psicología (el organismo que regula el ejercicio de esta actividad profesional en Brasil) que prohibía desde hace años las “terapias” reparadoras de la homosexualidad.

No debe perderse de vista el papel que la pujanza de los grupos evangélicos está jugando. A finales de 2016, en las mismas elecciones en las que Marielle Franco conseguía su acta de concejal de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, un obispo evangélico con historial homófobo, se hacía con la alcaldía de Río de Janeiro. Y en estos momentos Jair Bolsonaroun homófobo recalcitrante que pese a ser católico defiende sin tapujos la agenda conservadora del frente parlamentario evangélico (transversal a diversos partidos políticos) ha conseguido colocarse entre los favoritos para hacerse con la presidencia del país en las elecciones que tendrán lugar en octubre de este año. Unas elecciones que tienen lugar, recordemos, después de un periodo de profunda regresión política tras la polémica destitución de Dilma Rousseff y su sustitución por el conservador Michel Temer, vinculado a varios casos de corrupción.

Fuente | Lamarea.com, vía Dosmanzanas/EstoyBailando

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El obispo evangélico Marcelo Crivella, con historial homófobo, gana y asume la alcaldía de Río de Janeiro

Martes, 3 de enero de 2017

senador-marcelo-crivela-prb-rjLos alcaldes de los 5.568 municipios brasileños elegidos en octubre iniciaron el pasado domingo sus mandatos de cuatro años.

La homosexualidad es una “conducta maligna”, un “mal terrible” y una “condición lamentable”. Es lo que escribía en su libro Evangelizando a África el nuevo alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella. Obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, Crivella simboliza la pujanza de los grupos evangélicos en Brasil, portavoces en su mayoría de la LGTBfobia más indisimulada.

El obispo evangélico, cantante de góspel y senador Marcelo Crivella asumió como alcalde de Río de Janeiro, la segunda mayor ciudad de Brasil, con un discurso en el que abundaron las citas a Dios y a los valores de la familia y en el que prometió una profunda austeridad y anunció recortes.

El candidato del conservador Partido Republicano Brasileño (PRB)una organización con once años de trayectoria política. Con el 59% de los votos, Marcello Crivella, se impuso a su rival socialista Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), por cerca de veinte puntos porcentuales. La derecha conquista así otro importante bastión de poder tras desalojar a la presidenta Dilma Rousseff el pasado mes de agosto mediante un procedimiento de impeachment.

“La orden es la siguiente: está prohibido gastar”, afirmó en su discurso en la sede del Concejo Municipal el primer líder evangélico en asumir como alcalde de una capital regional en Brasil. “El país está en crisis. Río de Janeiro está en crisis. Es tiempo de cautela”, dijo el alcalde de la ciudad más emblemática de Brasil al referirse a la grave recesión que el país sufre hace dos años y que redujo significativamente la recaudación de todas las ciudades.

La economía de Brasil sufrió una retracción del 3,8 % en 2015, su peor resultado en 25 años, y, según las últimas proyecciones, se retrocedió otro 3,5 % en 2016, con lo que acumuló dos años consecutivos de crecimiento negativo por primera vez desde la década de 1930.

Crivella, un ingeniero de 59 años, aseguró que las cuentas de la alcaldía de Río no escaparon a esa crisis, pese a que la ciudad consiguió atenuarla como organizadora de los Juegos Olímpicos de 2016, y que tendrá que esforzarse por impedir la quiebra que amenaza a varios gobiernos regionales y municipales de Brasil.

El obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios y senador por el conservador Partido Republicano Brasileño (PRB), una formación que representa a los evangélicos, dijo que, entre los 78 decretos que publicó este domingo en el Diario Oficial del municipio, varios ya prevén recortes de gastos y medidas para ajustar las finanzas a épocas de vacas flacas.

Entre tales medidas destacó la que crea una comisión que revisará todos los incentivos fiscales concedidos por las últimas administraciones para determinar cuáles se justifican, así como la que analizará todas las prebendas recibidas por funcionarios públicos para eliminar las pagas injustificables. Otra medida redujo de 24 a 12 el número de secretarios de su Gabinete en una demostración de que en tiempos de crisis “es el Gobierno el que tiene que dar ejemplo”. Igualmente determinó que la secretaría de Hacienda presente en 60 días un plan para renegociar la deuda pública con los acreedores y la reducción a la mitad de los actuales cargos de confianza. “También le recomendé a todos los secretarios negociar cada contrato y cada gasto para que podamos garantizar la seguridad económica”, dijo.

Crivella instó a los contratistas de la alcaldía a que colaboren para superar la crisis. “Reconozco el lucro como motor de la actividad económica pero el momento recomienda reducir el margen de ganancias”, afirmó el que fuera entre 2012 y 2014 ministro de Pesca del gobierno de la destituida presidenta Dilma Rousseff.

En el discurso Crivella atribuyó su llegada a la alcaldía de Río a un designio de Dios y agradeció a las iglesias evangélicas por haberse unido para impulsar su candidatura. “Quiero agradecer a mis hermanos evangélicos. Más del 90% de los evangélicos de Río votaron por mí. Eso nunca había ocurrido. Tengo que agradecer mucho a todas las iglesias, incluso a los evangélicos que normalmente se alejan de los procesos electorales por entender la Biblia de otra manera”, dijo.

Además, señaló que su llegada a la alcaldía de Río forma parte de un proyecto político de la Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada por su tío, el obispo Edir Macedo.

Pese al discurso conservador de su campaña y a sus polémicas manifestaciones contra los homosexuales y en favor de la sumisión de las mujeres, Crivella sorprendió al anunciar un Gabinete de figuras variadas, que incluye varias mujeres y hasta un exguerrillero.

Igualmente, pese a que en el pasado llegó a acusar a la Iglesia Católica de “prácticas demoníacas”, agradeció hoy al arzobispo de Río de Janeiro, Joao Orani Tempesta, por haberle permitido acercarse por primera vez a los católicos durante su campaña.

Un historial homófobo…

Al votar en Copacabana, el religioso prometió dedicarse “a cuidar sobre todo de la salud, educación, transporte y seguridad”. Crivella fue obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada en 1977 por su tío Edir Macedo. El pastor ha subrayado que, más allá de la vida religiosa, tuvo varios oficios antes de convertirse en senador: ingeniero civil, escritor, oficial de reserva del ejército, taxista, profesor universitario y funcionario. Crivella llegó al cargo de senador en 2002 sin haber participado nunca antes en una elección, en gran parte gracias al voto de los fieles. Desde que comenzó a disputarse la alcaldía de Río en 2004, ha prometido constantemente que la Iglesia Universal no influiría en sus decisiones políticas. Sin embargo, sus declaraciones al respecto son vistas con escepticismo tanto por otros líderes religiosos como por analistas políticos.

Y es que el historial de Crivella es muy desalentador para la población LGTB carioca. El alcalde electo, que tomará posesión en enero, es obispo de la evangélica Iglesia de Universal del Reino de Dios. Tras pasar diez años en África como misionero, escribió el libro Evangelizando a África, en el que califica la homosexualidad de “conducta maligna”, “mal terrible” y “condición lamentable” , y que los gays son víctimas de un “terrible mal”. Dijo, además, que la Iglesia católica “predica doctrinas demoníacas”, mientras que el hinduismo y las religiones africanas albergan “espíritus impuros”. Debido a las repercusiones negativas del texto, durante la campaña electoral tuvo que disculparse por las ofensas que publicara “hace décadas”, “cuando era joven”, después de vivir en un ambiente de guerra y superstición.

En las semanas previas a su elección, Crivella se declaró favorable a las uniones civiles pero no al matrimonio entre personas del mismo sexo, que es legal en Brasil desde 2013. Un cambio respecto a sus posiciones previas, en las que se había mostrado contrario a cualquier reconocimiento de las parejas del mismo sexo. Los antecedentes, sin embargo, no invitan al optimismo.

El pastor Ed René Kivitz, miembro de la Iglesia Bautista del Agua Blanca, dijo a BBC Brasil que la dualidad entre el Crivella religioso y el Crivella político no es más que una “estrategia de campaña”. A pesar de que Crivella intentó desligarse de su papel como miembro de la Iglesia Universal, Kivitz opina que su carrera política se decide “en el horizonte interno de su experiencia religiosa”.

Crivella fue ministro de la Pesca durante el gobierno de Dilma Rousseff y aliado del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (ambos del Partido de los Trabajadores) en varias campañas políticas. No obstante, durante el proceso de impeachment de Rousseff votó “sí” al juicio político de la presidenta.

La elección del pastor evangélico, en una ciudad conocida internacionalmente por sus exuberantes carnavales, ha sido interpretada como otro paso hacia la consolidación del conservadurismo en el país más grande de América Latina. Las preocupaciones apuntan a que su futura gestión agudizará la intolerancia religiosa y dañará la políticas a favor de la equidad de género y los derechos de la comunidad LGTB. Sin embargo, analistas consultados por BBC Brasil creen que algunas alegaciones en cuanto a Crivella son “exageradas”. “Él tuvo que dejar claro que no va a eliminar el Desfile Gay o el carnaval, ni tolerar ningún tipo de persecución hacia las religiones de origen africano”, argumenta Ricardo Ismael, doctor en Ciencias Políticas e investigador de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro. “Es una exageración ese tipo de acusación. No sería estratégica para él”, opina Ismael.

La pujanza evangélica, seria amenaza para las personas LGTB

Y es que, a pesar de los avances jurídicos, Brasil sigue registrando un elevado índice de LGTBfobia social, lo que cada año causa la muerte violenta de varios cientos de personas. No es precisamente ajeno a este clima de odio la pujanza del lobby evangélico en ese país, al que en diversas ocasiones hemos hecho referencia (conviene recordar que los evangélicos agrupan ya a un quinto de la población brasileña). Aunque Brasil es el país con más personas católicas del mundo, la comunidad evangélica agrupa al 20% de los brasileños. Entre 2000 y 2010, el número de evangélicos en ese país creció un 61%. La Iglesia Universal, principal denominación Pentecostal en Brasil, es la tercera con más fieles en ese país. . Hace un par de años, por ejemplo, cerca de 100.000 personas convocadas por diversos grupos evangélicos mostraban en Río de Janeiro su oposición al matrimonio igualitario, un derecho reconocido judicialmente en ese país. La convocatoria coincidió con la “Marcha por Jesús”, un evento que anualmente congrega a decenas de miles de fieles evangélicos.

La fuerza de los grupos evangélicos en Brasil también se hizo evidente el nombramiento del diputado homófobo Marco Feliciano como presidente de la Comisión de Derechos Humanos en 2013, cargo que ocupó durante varios meses. Desde ese puesto, Feliciano fue uno de los promotores de una iniciativa para reintroducir las “terapias” reparadoras de la homosexualidad (prohibidas por el Consejo Federal de Psicología de Brasil) que fue retirada solo cuando quedó claro que sería objeto de una contundente derrota en el pleno de la Cámara de Diputados si llegaba a votarse bajo la presión de las fuertes movilizaciones sociales que tenían lugar en Brasil en aquel momento, y en las que participó de forma muy activa el colectivo LGTB.

Pero Feliciano no está solo. Jean Wyllys, el primer diputado abiertamente gay del Parlamento brasileño, denunciaba hace unos meses, a raíz de la masacre homófoba de Orlando, los “delirios homofóbicos” de políticos y líderes religiosos a los que calificaba de “mentirosos” por trasladar “la idea de que gais, lesbianas y transexuales deseamos imponer una ‘ideología de género’ o la ‘cristianofobia’”, advirtiendo que esos discursos “pueden conducir a la barbarie”. Wyllys, que ha llegado a estar amenazado de muerte por su defensa de la igualdad y por su propia orientación homosexual, acusaba directamente a Marco Feliciano, al también diputado Pastor Eurico, al pastor Silas Malafaia, a la psicológa Marisa Lobo y a la pastora y cantante Ana Paula Valadão. También mencionaba a Jair Bolsonaro, que es católico pero defiende la agenda conservadora del Frente Parlamentario Evangélico en el Congreso.

Fuente Agencias, vía Religión Digital/ Cristianos Gays/Dosmanzanas

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Marcelo Crivella, polémico obispo evangélico con historial homófobo gana la alcaldía de Río de Janeiro

Viernes, 4 de noviembre de 2016

senador-marcelo-crivela-prb-rjEn una elección turbulenta, rodeada de polémicas, Marcelo Crivella ganó la alcaldía de Río de Janeiro, Brasil.

La homosexualidad es una “conducta maligna”, un “mal terrible” y una “condición lamentable”. Es lo que escribía en su libro Evangelizando a África el alcalde electo de Río de Janeiro, Marcelo Crivella. Obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, Crivella simboliza la pujanza de los grupos evangélicos en Brasil, portavoces en su mayoría de la LGTBfobia más indisimulada.

El pasado domingo tuvo lugar la segunda vuelta de las elecciones municipales en Río de Janeiro, la segunda mayor ciudad de Brasil. El candidato del conservador Partido Republicano Brasileño (PRB)una organización con once años de trayectoria política. Con el 59% de los votos, Marcello Crivella, se impuso a su rival socialista Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), por cerca de veinte puntos porcentuales. La derecha conquista así otro importante bastión de poder tras desalojar a la presidenta Dilma Rousseff el pasado mes de agosto mediante un procedimiento de impeachment.

Al votar en Copacabana, el religioso prometió dedicarse “a cuidar sobre todo de la salud, educación, transporte y seguridad”. Crivella fue obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada en 1977 por su tío Edir Macedo. El pastor ha subrayado que, más allá de la vida religiosa, tuvo varios oficios antes de convertirse en senador: ingeniero civil, escritor, oficial de reserva del ejército, taxista, profesor universitario y funcionario. Crivella llegó al cargo de senador en 2002 sin haber participado nunca antes en una elección, en gran parte gracias al voto de los fieles.

Desde que comenzó a disputarse la alcaldía de Río en 2004, ha prometido constantemente que la Iglesia Universal no influiría en sus decisiones políticas. Sin embargo, sus declaraciones al respecto son vistas con escepticismo tanto por otros líderes religiosos como por analistas políticos.

Y es que el historial de Crivella es muy desalentador para la población LGTB carioca. El alcalde electo, que tomará posesión en enero, es obispo de la evangélica Iglesia de Universal del Reino de Dios. Tras pasar diez años en África como misionero, escribió el libro Evangelizando a África, en el que califica la homosexualidad de “conducta maligna”, “mal terrible” y “condición lamentable” , y que los gays son víctimas de un “terrible mal”. Dijo, además, que la Iglesia católica “predica doctrinas demoníacas”, mientras que el hinduismo y las religiones africanas albergan “espíritus impuros”. Debido a las repercusiones negativas del texto, durante la campaña electoral tuvo que disculparse por las ofensas que publicara “hace décadas”, “cuando era joven”, después de vivir en un ambiente de guerra y superstición.

En las semanas previas a su elección, Crivella se declaró favorable a las uniones civiles pero no al matrimonio entre personas del mismo sexo, que es legal en Brasil desde 2013. Un cambio respecto a sus posiciones previas, en las que se había mostrado contrario a cualquier reconocimiento de las parejas del mismo sexo. Los antecedentes, sin embargo, no invitan al optimismo.

El pastor Ed René Kivitz, miembro de la Iglesia Bautista del Agua Blanca, dijo a BBC Brasil que la dualidad entre el Crivella religioso y el Crivella político no es más que una “estrategia de campaña”. A pesar de que Crivella intentó desligarse de su papel como miembro de la Iglesia Universal, Kivitz opina que su carrera política se decide “en el horizonte interno de su experiencia religiosa”.

Crivella fue ministro de la Pesca durante el gobierno de Dilma Rousseff y aliado del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (ambos del Partido de los Trabajadores) en varias campañas políticas. No obstante, durante el proceso de impeachment de Rousseff votó “sí” al juicio político de la presidenta.

La elección del pastor evangélico, en una ciudad conocida internacionalmente por sus exuberantes carnavales, ha sido interpretada como otro paso hacia la consolidación del conservadurismo en el país más grande de América Latina. Las preocupaciones apuntan a que su futura gestión agudizará la intolerancia religiosa y dañará la políticas a favor de la equidad de género y los derechos de la comunidad LGTB. Sin embargo, analistas consultados por BBC Brasil creen que algunas alegaciones en cuanto a Crivella son “exageradas”. “Él tuvo que dejar claro que no va a eliminar el Desfile Gay o el carnaval, ni tolerar ningún tipo de persecución hacia las religiones de origen africano”, argumenta Ricardo Ismael, doctor en Ciencias Políticas e investigador de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro. “Es una exageración ese tipo de acusación. No sería estratégica para él”, opina Ismael.

La pujanza evangélica, seria amenaza para las personas LGTB

Y es que, a pesar de los avances jurídicos, Brasil sigue registrando un elevado índice de LGTBfobia social, lo que cada año causa la muerte violenta de varios cientos de personas. No es precisamente ajeno a este clima de odio la pujanza del lobby evangélico en ese país, al que en diversas ocasiones hemos hecho referencia (conviene recordar que los evangélicos agrupan ya a un quinto de la población brasileña). Aunque Brasil es el país con más personas católicas del mundo, la comunidad evangélica agrupa al 20% de los brasileños. Entre 2000 y 2010, el número de evangélicos en ese país creció un 61%. La Iglesia Universal, principal denominación Pentecostal en Brasil, es la tercera con más fieles en ese país. . Hace un par de años, por ejemplo, cerca de 100.000 personas convocadas por diversos grupos evangélicos mostraban en Río de Janeiro su oposición al matrimonio igualitario, un derecho reconocido judicialmente en ese país. La convocatoria coincidió con la “Marcha por Jesús”, un evento que anualmente congrega a decenas de miles de fieles evangélicos.

La fuerza de los grupos evangélicos en Brasil también se hizo evidente el nombramiento del diputado homófobo Marco Feliciano como presidente de la Comisión de Derechos Humanos en 2013, cargo que ocupó durante varios meses. Desde ese puesto, Feliciano fue uno de los promotores de una iniciativa para reintroducir las “terapias” reparadoras de la homosexualidad (prohibidas por el Consejo Federal de Psicología de Brasil) que fue retirada solo cuando quedó claro que sería objeto de una contundente derrota en el pleno de la Cámara de Diputados si llegaba a votarse bajo la presión de las fuertes movilizaciones sociales que tenían lugar en Brasil en aquel momento, y en las que participó de forma muy activa el colectivo LGTB.

Pero Feliciano no está solo. Jean Wyllys, el primer diputado abiertamente gay del Parlamento brasileño, denunciaba hace unos meses, a raíz de la masacre homófoba de Orlando, los “delirios homofóbicos” de políticos y líderes religiosos a los que calificaba de “mentirosos” por trasladar “la idea de que gais, lesbianas y transexuales deseamos imponer una ‘ideología de género’ o la ‘cristianofobia’”, advirtiendo que esos discursos “pueden conducir a la barbarie”. Wyllys, que ha llegado a estar amenazado de muerte por su defensa de la igualdad y por su propia orientación homosexual, acusaba directamente a Marco Feliciano, al también diputado Pastor Eurico, al pastor Silas Malafaia, a la psicológa Marisa Lobo y a la pastora y cantante Ana Paula Valadão. También mencionaba a Jair Bolsonaro, que es católico pero defiende la agenda conservadora del Frente Parlamentario Evangélico en el Congreso.

Fuente Agencias/BBC/Dosmanzanas

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Repunte de homofobia a pocas semanas de la inauguración de los JJ.OO. de Río de Janeiro

Sábado, 9 de julio de 2016

Rio-2016

El activismo brasileño lanza un grito contra la creciente LGTBfobia a menos de un mes del comienzo de las Olimpiadas de Río

Tres crímenes de odio al colectivo LGTB hacen sonar las alarmas de la homofobia en Brasil a pocas semanas de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

El próximo 5 de agosto tendrá lugar la apertura oficial de los Juegos de Río 2016. El estado de las infraestructuras, el descontento social, la corrupción política, el virus del Zika, la contaminación de las aguas… son solo algunos de los temas que viene recogiendo la prensa generalista a colación de las Olimpiadas durante las últimas semanas, sin olvidar las noticias puramente deportivas. Sin embargo, desde dosmanzanas queremos hacernos eco de la llamada de atención del activismo LGTB brasileño, hostigado por la intolerancia, la violencia e incluso la muerte. Prácticamente cada día en Brasil es asesinada una persona trans o un hombre homosexual. Entretanto, políticos y líderes religiosos (sobre todo evangélicos) alientan el odio y la discriminación, obviando la responsabilidad de sus mensajes y acciones…

A pocas semanas del comienzo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro además del temor al virus del Zika, la carencia de infraestructuras y el aumento de la delincuencia en Brasil, tenemos que sumar una oleada de violencia contra homosexuales y transexuales. Se ha informado de tres asesinatos recientes, cuyas víctimas eran gays o transexuales, quienes no fueron víctima de ningún robo, indicando que fueron víctimas de crímenes de odio, para los que la policía tampoco parece haberse molestado en detener a ningún sospechoso.

La realidad de la comunidad LGTB en Brasil es muy preocupante, especialmente entre las facciones más vulnerables y con menos recursos. El país carioca es un ejemplo claro de que la conquista de ciertos derechos reconocidos (como la aprobación del matrimonio igualitario en 2013) no son un sinónimo instantáneo de la igualdad real. Incluso algunos líderes políticos, que mostraron en un principio su abierto apoyo a los derechos LGTB, han ido modulando su discurso para evitar la pérdida de apoyos; recordemos el caso de la candidata socialista Marina Silva.

Lo cierto es que la nación brasileña acumula más de 1600 asesinatos a personas LGTB en los últimos cuatro años y medio. Y esta es solo la punta del iceberg, ya que muchas agresiones o no se denuncian o no se contabilizan como crímenes de odio LGTBfóbico. Varios asesinatos homófobos ocurridos durante las últimas semanas ponen de manifiesto la necesitad de políticas específicas contra el odio y la violencia, como reclaman las asociaciones igualitarias y las organizaciones de derechos humanos.

índiceEdivaldo Silva de Oliveira y Jeovan Bandeira

La misma semana en la que se produjo la masacre homófoba de Orlando, los profesores gais Edivaldo Silva de Oliveira y Jeovan Bandeira eran brutalmente asesinados en Bahía. Los maestros, personas respetadas y queridas por su entorno, fueron encontrados en el maletero del coche de Silva en la carretera BA-120. El vehículo y los cuerpos estaban carbonizados. Gabriel Figuera Lima, de 21 años de edad, apareció en una calle de Amazonia con un cuchillo en el cuello. Unos días antes, en el estado costero de Bahía, los cuerpos de profesores, Edivaldo Silva de Oliveira y Jeovan Bandeira, fueron encontrados carbonizados en el maleteros de un coche en llamas. A finales del mes de junio, Wellington Júlio Mendonça de Castro, de 24 años de edad, era apaleado y apedreado en una carretera al noroeste de Río. El Grupo Gay de Bahía (GGB), la organización brasileña más antigua en la defensa de los derechos LGTB, denuncia que estos crímenes son sólo la punta del iceberg porque, según ellos, cerca de 1600 personas han muerto por ataques motivados por homofobia en los últimos cuatro años en Brasil.

Solo en lo que va de año se han registrado ya 160 casos de muertes violentas de personas LGBT en Brasil, según denuncia el Grupo Gay de Bahía.

PandoraPero detrás de cada víctima hay una historia. Una de las más recientes que se conoce es la de Pandora”, la mujer trans asesinada en el centro de São Sebastião el pasado fin de semana. La víctima salía de un bar cuando recibió varias puñaladas por parte de un hombre desconocido. Por cierto, no ayuda mucho el tratamiento que algunos medios de comunicación generalistas de Brasil dan a la orientación sexual y a la identidad de género. Al documentar el caso de “Pandora” encontramos que varios medios se refieren a ella desde “hombre homosexual” hasta “travesti”, aunque la Red Trans de Brasil sí la reconoce como una víctima transexual.

En Brasil las víctimas de este tipo de crímenes sufren dos tipos de discriminación, la de sus agresores y la de la policía, además de que las cifras ni siquiera son fiables porque muchos crímenes ni siquiera son reportados. A esto añadimos el aumento de la popularidad de los políticos conservadores y evangélicos, que se resisten a una legislación progresiva que fomente la tolerancia y el respeto desde la escuela.

Este repunte de homofobia no deja de ser contradictorio si tenemos en cuenta que Río de Janeiro tiene una larga tradición de ser un destino habitual para la comunidad LGTB en Sudamérica y refugio para personas transexuales que acuden a realizar sus operaciones quirúrgicas. A mediados de los años 90, Brasil fue uno de los primeros países en ofrecer medicación antirretroviral gratuita para personas infectadas con el VIH, y en 2003 se convierte en el primer país latinoamericano en reconocer el matrimonio igualitario. Pero esta ola de violencia homofóbica pone en tela de juicio esta actitud progresista, además de que el país se encuentra en plena recuperación de una recesión, enfrentándose al desempleo y un proceso de destitución contra su presidenta, Dilma Rousseff.

La «violencia homofóbica ha alcanzado niveles de crisis, y es cada vez peor», declara Jandira Queiroz, coordinador de movilización de Amnistía Internacional Brasil, donde la delincuencia callejera se ha incrementado este año hasta un 24 % y los homicidios un 15 %, dejándose sentir con mayor peso en la comunidad LGTB. Al igual que muchos atletas y personalidades se pronunciaron en contra de las políticas homofóbicas de Rusia, durante los Juegos de Invierno de Sochi, en 2014, se espera que se realcen protestas a medida que llegue la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el 5 de agosto.

Precaución a los turistas LGTB que acudan a las Olimpiadas

Ante este panorama, algunos medios LGTB internacionales recomiendan “prudencia” y “precaución” a los turistas y aficionados LGTB que viajen a Río de Janeiro para disfrutar de las Olimpiadas. Aunque se garantice la seguridad en las inmediaciones de los recintos deportivos y se incremente la presencia policial en Ipanema, Copacabana y en las zonas más turísticas, conviene evitar los barrios conflictivos y las áreas más desprotegidas, sobre todo yendo solos.

En todo caso, los Juegos de Río son una oportunidad para poner el foco en los problemas de las personas LGTB de Brasil (como se está haciendo con la violencia en general, con la utilización de los recursos públicos por parte de los gobernantes o con la crisis sanitaria y medioambiental). Al fin y al cabo, cuando pasen los Juegos Olímpicos, por desgracia, los brasileños LGTB tendrán que seguir haciendo frente al estigma, a los discursos de odio y a la violencia LGTBfóbica.

Evangélicos contra la igualdad en Brasil

Los representantes públicos evangélicos se han convertido en uno de los voceros más críticos con la igualdad de las personas LGTB en los últimos años en Brasil. Jean Wyllys, el primer diputado abiertamente gay del Parlamento brasileño, publicaba en su cuenta de Facebook (a raíz de la execrable matanza de Orlando) un post en el que denunciaba los “delirios homofóbicos” de políticos y líderes religiosos, a los que califica de “mentirosos” por trasladar “la idea de que gais, lesbianas y transexuales deseamos imponer una ‘ideología de género’ o la ‘cristianofobia’” y advertía que esos discursos “pueden conducir a la barbarie”.

Wyllys, que ha llegado a estar amenazado de muerte por su defensa de la igualdad y por su propia orientación homosexual (como publicaba dosmanzanas en 2011), acusa directamente a los diputados Marco Feliciano, Eurico Pastor, además del pastor Silas Malafaia, Marisa Lobo y a la pastora y cantante Ana Paula Valadão. También mencionaba a Jair Bolsonaro, que es católico pero defiende la agenda conservadora del Frente Parlamentario Evangélico en el Congreso. “El fundamentalismo religioso (islámico en este caso, pero también existente en otras religiones, tal como lo conocemos en Brasil) es fuente de odio contra las personas LGBT”, argumenta el diputado Wyllys.

El recalcitrante homófobo Marco Feliciano, también a través de su cuenta de Facebook, respondía a la acusación alegando que “es lamentable el grado de psicopatía de los seres humanos en este siglo. El Estado Islámico también es responsable de la muerte de más de 150 mil cristianos”. Feliciano, miembro del PSC (Partido Social Cristiano de Brasil), fue nombrado presidente de la comisión de Derechos Humanos en 2013 pese a contar entre sus antecedentes con declaraciones abiertamente racistas y homófobas.

Asimismo, Feliciano también es recordado por ser uno de los promotores de una iniciativa para reintroducir en Brasil las “terapias” reparadoras de la homosexualidad, que fue retirada cuando quedó claro que sería objeto de una contundente derrota en el pleno de la Cámara de Diputados si llegaba a votarse bajo la presión de las movilizaciones sociales que tenían lugar en ese momento, en las que participó de forma muy activa el colectivo LGTB.

Incluso otros destacados pastores evangélicos, como el profesor universitario Roberlei Panasiewic o el teólogo de la Asamblea de Dios José Gonçalves, se han distanciado de las posturas extremistas de Feliciano y lo han calificado de “fundamentalista”.

La influencia que los grupos evangélicos, en cualquier caso, es cada vez mayor en Brasil (solo hay que recordar que agrupan ya a un quinto de la población). En mayo de 2013, por ejemplo, los evangélicos convocaban a más de 100.000 personas en Río de Janeiro para protestar contra el matrimonio igualitario, reconocido en todo el país por decisión del Consejo Nacional de Justicia. Bien es cierto que pocos días después cientos de miles de personas celebraban con gran éxito la 17ª edición del Orgullo LGTB de São Paulo.

 Fuente Universogay/Dosmanzanas

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La Justicia de Brasil condena al diputado Jair Bolsonaro por comentarios homofóbicos

Viernes, 17 de abril de 2015

jair-bolsonaro-racistaPara la jueza, las declaraciones de Bolsonaro “fueron respecto a sus sentimientos y tenían un cuño personal y no institucional” cuando dijo que no corría el riesgo de tener un hijo homosexual, pues los tenía “muy bien educados“.

El diputado brasileño y militar en la reserva Jair Bolsonaro, del conservador Partido Progresista (PP), ha sido condenado a una multa de 150.000 reales (alrededor de 46.000 euros) por unas declaraciones consideradas homófobas por la justicia, según han informado fuentes judiciales.

La jueza Luciana Santos Teixeirea, titular del sexto juzgado civil de Río de Janeiro, rechazó el argumento de la defensa del legislador de que no podía ser procesado por tener inmunidad parlamentaria y le condenó al pago de la multa por daños morales.

Bolsonaro, que el domingo pasado pidió una intervención militar en Brasil contra el Gobierno, tiene una larga historia de salidas de tono machistas, antidemocráticas y homofóbicas y las juzgadas las realizó en marzo de 2011 en declaraciones al programa Caiga Quien Caiga (CQC) de la Cadena Bandeirantes.

Diversos grupos de defensa de los homosexuales decidieron entonces denunciarle y, ahora, el diputado aún puede recurrir la condena en tribunales superiores.

Por determinación de la jueza, el importe de la multa por daños morales será destinado íntegramente al Fondo de la Defensa de los Derechos Difusos (FDDD), organismo del Ministerio de Justicia que tiene como objetivo la reparación de los perjuicios provocados a diversos intereses colectivos, tales como a algunas minorías, el medio ambiente o los derechos de los consumidores.

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Diputado homófobo brasileño a opositora en el Parlamento: “No te voy a violar porque no te lo mereces”

Viernes, 19 de diciembre de 2014

jair_bolsonaro_y_maria_do_rosario Jair Bolsonaro y Maria do Rosário

El diputado brasileño del Partido Progresista (PP) Jair Bolsonaro, conocido por sus habituales deslices verbales, durante una discusión con la diputada del Partido de los Trabajadores (PT) Maria do Rosário le espetó: “No te voy a violar porque no te lo mereces”, lo que ha provocado una gran polémica.

El PT, apoyado por otros partidos de izquierda, anunció rápidamente que llevará sus declaraciones al Tribunal Supremo Federal y que abrirá un proceso en el Consejo de Ética de la Cámara contra Bolsonaro para que pierda su mandato.

Paralelamente, usuarios anónimos piden a través de Internet que el diputado cese en sus actividades. Hasta este miércoles ya habían firmado más de 65.000 personas, aunque no es la primera vez que surgen estas peticiones colectivas contra el diputado.

“Al decir que no la violaría porque no se lo merece quiso decir que alguna mujer merece ser violada. Es una agresión a todas las mujeres brasileñas, subrayaba la diputada del Partido Comunista (PC) Jandira Feghali.

Tras las críticas que recibió por gran parte de los diputados –a excepción de los de la derecha– Bolsonaro intentó tomar la palabra, pero el presidente del Congreso, Renan Calheiros, se lo impidió. Más tarde hizo unas declaraciones reafirmándose en sus palabras: “Ella es quien debería ser procesada porque me ofendió. Estoy casado, tengo hijos ¿Y me llama violador?“, dijo.

Bolsonaro, militar retirado, representa una de las alas más extremas de la derecha brasileña y sus declaraciones siempre han estado rodeadas de polémica. Este último revuelo se produjo mientras la diputada del PT defendía la Comisión de la Verdad, que investiga los crímenes de la dictadura militar, y lamentaba que en las últimas semanas se hayan producido manifestaciones que piden la vuelta de los militares.

Bolsonaro, que en más de una ocasión ha confesado que añora los tiempos de la dictadura, no sólo hizo la alusión a la violación, también aprovechó para apuntar que el Día Internacional de los Derechos Humanos es “el día internacional de los vagabundos”, pues en su opinión sólo se aplica a “bandidos, violadores, marginales, secuestradores y corruptos“.

Las perlas de Bolsonaro

El diputado es un habitual de las polémicas. Con el diputado Jean Wyllys, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), abiertamente homosexual, suele enzarzarse en discusiones de tintes homófobos. En una ocasión proclamó que tendría vergüenza de tener un hijo como él y hace cuatro años dijo en el Parlamento que la mejor manera de “evitar” tener un hijo homosexual es “golpearle”.

Bolsonaro tampoco esconde su carácter racista. En una entrevista, al ser preguntado por cómo actuaría si un hijo suyo se enamorase de una chica negra respondió que eso nunca ocurriría porque sus hijos están “muy bien educados. A pesar de sus posturas extremistas Bolsonaro fue reelegido en las últimas elecciones como el diputado más votado en el estado de Río de Janeiro, con 464.572 votos.

Fuente Cáscara Amarga

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Un homófobo recalcitrante, candidato a presidir la Comisión de Derechos Humanos de Brasil.

Jueves, 20 de febrero de 2014

jair-bolsonaro-racistaSu nombre es Jair Bolsonaro, es militar en la reserva y representa al Partido Progresista (PP) en la Cámara de Diputados de Brasil. Pero sobre todo es un orgulloso homófobo que manifiesta sin pudor alguno su desprecio hacia las personas homosexuales. Y si el juego político brasileño no lo remedia, puede convertirse en el próximo presidente del Comité de Derechos Humanos y Minorías de la Cámara. Bolsonaro sucedería en ese puesto a otro político homófobo, el diputado evangélico Marco Feliciano.

El perfil de Jair Bolsonaro es el contrario al que se esperaría de un político interesado en los derechos humanos. Es partidario de la pena de muerte, de que “las personas de bien” puedan ir armadas, de reducir la edad penal para que los adolescentes que cometen delitos sean tratados como adultos, de implantar políticas de “planificación familiar” para “reducir el número de hijos de los más pobres”… Lo explica bien en la entrevista que ha concedido a la edición brasileña del diario El País.

Pero Bolsonaro es sobre todo es un orgulloso homófobo, que niega de forma rotunda que en Brasil las personas homosexuales sufran discriminación, acoso o violencia. “Los homosexuales quieren hacerse pasar por víctimas, quieren superpoderes. Muere un homosexual en Brasil y los medios ya están diciendo que es homofobia. Muchos son asesinados por sus colegas, en locales de prostitución o por sobredosis. Mueren y los activistas ya dicen que es homofobia. En Brasil mueren cada día diez mujeres asesinadas por sus parejas, eso es mucho más grave. Los crímenes por homofobia deben ser tratados como cualquier otro crimen. ¿Cuántos heterosexuales mueren cada día? Muchos más que homosexuales”, afirma en la misma entrevista.

“¿Porque a uno le guste tomar por culo (…) no se le puede pegar?”

Bolsonaro niega también que educar en la diversidad sirva para combatir la homofobia, y acusa explícitamente a los que así lo defienden de querer “llevar la materia a las escuelas para transformar a niños de seis años en homosexuales. Al punto de que así se facilita la pederastia en Brasil”. Y es que para el diputado brasileño, “la inmensa mayoría” de los homosexuales lo son por imitación. “Son las amistades, el consumo de drogas. Apenas una minoría nacen con defecto de fábrica. Aquí en Brasil se tiene la idea de que por ser homosexual vas a tener éxito en la vida. Las novelas muestran siempre a gays que tienen éxito, que rabajan poco y ganan mucho dinero”, sostiene.

Bolsonaro acaba la entrevista burlándose del intento de aprobar una ley que castigue la violencia homófoba, a la que quita importancia. “¿Solo porque a uno le guste tomar por culo se convierte en un semidios al que no se le puede pegar?”, remata.

Un cínico juego político

Lo cierto es que como el propio Jair Bolsonaro reconoce abiertamente en la entrevista, su candidatura a la Comisión de Derechos Humanos no es más que una estratagema política para conseguir que el PP (que pese a su nombre, “Partido Progresista”, es un partido conservador) se haga con la presidencia de la Comisión de Minas y Energía. El PP forma parte de la “base aliada”, el heterogéneo grupo de formaciones que dan apoyo parlamentario a la presidenta de Brasil, Dilma Rouseff, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), y entre las cuales se reparten ministerios y comisiones parlamentarias.

En este contexto, la Comisión de Derechos Humanos y Minorías parece importar poco al PT, mucho más interesado en quedarse con Minas y Energía y relegar al PP brasileño a una comisión considerada menor. Pero con un candidato como Bolsonaro, el PT, presionado por el sector más sensible a los derechos humanos, puede verse en la obligación de negociar.

Posible sucesor de otro político homófobo

Desgraciadamente no se trata de la primera vez que el PT desprecia el papel de la Comisión de Derechos Humanos. En su momento accedió a que el diputado evangélico Marco Feliciano (miembro del Partido Social Cristiano de Brasil, otra formación aliada de Rouseff) se hiciera con la presidencia pese a contar entre sus antecedentes con declaraciones abiertamente racistas y homófobas. Ya en ese puesto, Feliciano fue uno de los promotores de una iniciativa para reintroducir en el país las “terapias” reparadoras de la homosexualidad, que fue retirada cuando quedó claro que sería objeto de una contundente derrota en el pleno de la Cámara de Diputados si llegaba a votarse bajo la presión de las movilizaciones sociales que tenían lugar en ese momento (en las que participó de forma muy activa el colectivo LGTB).

Conviene recordar que los grupos evangélicos, que agrupan a un quinto de la población brasileña, son en su mayoría fuertemente homófobos. En mayo del año pasado, por ejemplo, los evangélicos convocaban a más de 100.000 personas en Río de Janeiro para protestar contra el matrimonio igualitario, reconocido en todo el país por decisión del Consejo Nacional de Justicia. No es de extrañar que Jair Bolsonaro, pese a no formar parte de la poderosa bancada evangélica (el grupo de diputados evangélicos que, pertenecientes a diversos partidos políticos, actúan de forma coordinada en materia de moral) sí cuente con sus simpatías, una vez que parece que ha renunciado a colocar a otro de los suyos como sucesor de Feliciano.

Las personas LGTB en Brasil, un colectivo desprotegido

El escenario descrito resulta especialmente sangrante si se tiene en cuenta la situación de Brasil, un país que pese a sus avances en el reconocimiento jurídico de las parejas del mismo sexo registra una importante LGTBfobia social, responsable de la muerte violenta de varios cientos de personas cada año (338 en 2012, según cifras del Grupo Gay de Bahía).

Han pasado poco más de dos semanas desde la última vez que nos hicimos eco de un asesinato homófobo ocurrido en ese país, el de Bruno Borges de Oliveira, un muchacho de 18 años que volvía a casa en compañía de dos amigos tras disfrutar de una noche de fiesta. Desgraciadamente es muy probable que en este intervalo de tiempo más personas hayan muerto como consecuencia de la violencia desencadenada o favorecida por su orientación sexual o identidad de género.

Fuente Dosmanzanas

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