Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Camino Neocatecumenal’

Dios los cría, y Franco los junta: ¿qué Iglesia es posible en España tras la exhumación?

Sábado, 26 de octubre de 2019

Piedad-Valle-Caidos_2170592933_14027512_660x371

Piedad del Valle de los Caídos eldiario.es

Son pocos, muy pocos, los obispos que quieren revertir la actual situación en nuestro país

“Las elecciones a la presidencia de la Conferencia Episcopal marcarán definitivamente si los obispos españoles se quieren quitar el sambenito con el que les bautizó en su día el dictador -el ‘España, Faro de Occidente, martillo de herejes, luz de Trento’- o, por el contrario, prosiguen en la deriva de división y enfrentamiento al Papa, en Roma, y a los valores democráticos, en nuestro país”

“Dios los cría, y Franco los junta”, lamenta, en privado, uno de los pocos obispos que admite que, a lo largo de estos meses, la Iglesia española debería haberse pronunciado claramente, enmendando la plana al prior falangista y colocándose del lado de las víctimas

Ramón Tejero: “Dichoso Ud. mi General que por defender la Fe Católica y el Santo Nombre de Jesucristo ha recibido insultos, calumnias y persecución, en la vida y en la muerte”

Un buen día para recordar al cardenal Tarancón

Lo que la salida de Franco deja pendiente en el Valle de los Caídos

Exhumación de Franco, ¿fin del nacionalcatolicismo?

15719149346062Cuando Franco murió, la Iglesia española había dejado ‘atados y bien atados’ sus privilegios en una sociedad que intentaba avanzar, lentamente, hacia la democracia. En Roma, diez años atrás, había concluido el Concilio Vaticano II, que trató de poner a la Iglesia católica en hora con el mundo, pero los obispos españoles seguían con el reloj parado en 1953, momento en que el Régimen consagró la alianza entre la Cruz y la Espada que hizo posible la ‘Sagrada Cruzada’ (así llamaron los obispos en 1937 a la Guerra Civil).

Hoy, 44 años después, con Franco reinhumado en Mingorrubio, los obispos españoles continúan mirando con dificultad al futuro. Igual que sucediera tras el Concilio, pocos prelados se animan a seguir el impulso del Papa Francisco y acabar con una Iglesia clericalizada, que oculta en un armario los estigmas de los abusos de poder y sexuales, se afana en conservar privilegios anacrónicos y sigue sin darse cuenta de que hoy, en pleno siglo XXI, España ha dejado de ser católica y su influencia en la sociedad resulta prácticamente insignificante.

Acabar con la herencia del dictador

Los obispos no se oponen a la exhumación de Franco, pero sí al fin de las prebendas que les dio el dictador. El nuevo Concordado (ahora llamado Acuerdos Iglesia-Estado), que se negoció a la par que la Constitución y fue aprobado ahora hace 40 años, continúa dotando a la Iglesia de múltiples beneficios fiscales, económicos, jurídicos y de presencia social.

En muy pocos países de nuestro entorno la Iglesia católica (y sólo la Iglesia católica) recibe, sin dar nada a cambio, un porcentaje de los Presupuestos Generales del Estado, cuya finalidad no detalla con precisión.

La enseñanza de la Religión católica es de oferta obligatoria y sus profesores son designados por el obispo del lugar (que puede despedirlos sin dar razón alguna), pero pagados por la Administración. Con el personal religioso en hospitales públicos, el Ejército o las prisiones sucede tres cuartos de lo mismo.

Polémicas inmatriculaciones

La Iglesia está exenta de multitud de impuestos y, por si fuera poco, las administraciones todavía no han dado el paso de exigir el pago de aquellos que sí debería pagar, como el IBI para aquellas actividades que no tengan fin estrictamente pastoral o de culto (garajes, pisos de alquiler, museos, etc…). Pero, además, los obispos han logrado registrar a su nombre, con el único aval de su firma, 35.000 bienes en el período 1998-2015.

prior-Cantera-Franco_2170892892_14030768_667x375El prior Cantera, con los Franco

Unas inmatriculaciones que (al menos la mitad) no tienen que ver con templos, sino con inmuebles o terrenos que, en su día, fueron enajenados por otros intereses oscuros, en buena medida gracias al dictador que, desde hoy, descansa en Mingorrubio.

Osoro y Omella, atrapados

¿Es esta la verdadera función de la Iglesia? Son pocos, muy pocos, los obispos que tratan de revertir esta situación de privilegio. No lo tienen fácil, y el ‘caso Franco’ lo ha demostrado. Los cardenales Osoro y Omella (Madrid y Barcelona), los hombres puestos por el Papa Francisco para cambiar el rostro de la Iglesia de nuestro país, no cuentan con la fuerza suficiente para acometer las reformas que les pide Bergoglio.

Un Bergoglio que, por cierto, no visitará España mientras los obispos sigan “en guerra” entre ellos, como admitió durante un vuelo papal. Las elecciones a la presidencia de la Conferencia Episcopal marcarán definitivamente si los obispos españoles se quieren quitar el sambenito con el que les bautizó en su día el dictador -el ‘España, Faro de Occidente, martillo de herejes, luz de Trento‘- o, por el contrario, prosiguen en la deriva de división y enfrentamiento al Papa, en Roma, y a los valores democráticos, en nuestro país.

Ultracatólicos, sectarios y postfranquistas

La exhumación de Franco, además, ha puesto de manifiesto la existencia de un sector, minoritario pero muy potente, de ultracatólicos que siguen vinculando su fe a la extrema derecha, y consideran la salida del dictador del Valle “una profanación”, y la posición oficial de la Iglesia (cumplir con la legalidad vigente) una traición al hombre que les salvó de la persecución y la desaparición.

patrulla-Policia-Nacional-San-Nicolas_EDIIMA20191024_0403_4Y es que los mismos que pintarrajearon decenas de iglesias de Madrid acusando a Osoro de traidor -en una imagen que recuerda, muy poderosamente, a los gritos de ‘¡Tarancón, al paredón!’, tras la muerte de Carrero Blanco- e invitando a dejar de marcar la ‘X’ en la Renta son los que este jueves salieron a defender la actitud obstruccionista del prior Cantera y la homilía del cura hijo del golpista Tejero en la que faltó poco para ‘canonizar’ a Francisco Franco.

“Dios los cría, y Franco los junta”, lamenta, en privado, uno de los pocos obispos que admite que, a lo largo de estos meses, la Iglesia española debería haberse pronunciado claramente, enmendando la plana al prior falangista y colocándose del lado de las víctimas.

Los ‘católicos de toda la vida’

Grupúsculos como HazteOir o Máslibres, situados en la órbita de Vox y de sectores ultracatólicos como los kikos, el Opus Dei o los Legionarios de Cristo (e incluso más allá, a través de sectas como El Yunque), que lo mismo organizan una sentada para protestar contra la exhumación ante la sede del PSOE, que acosan a las mujeres que van a abortar a las puertas de la clínica Dator.

Vamos, los católicos ‘de toda la vida’, que añoran una España en la que Franco dio todo el poder a la Iglesia, y donde los únicos valores que podían defenderse eran los de la firme ortodoxia, la continencia sexual y las familias numerosas. Los mismos que, en otro tiempo, quemaban mujeres en la plaza pública acusadas de brujas u obligaban a judíos, musulmanes o protestantes a abjurar de su fe si no querían perder la vida.

Los mismos que, tal vez, hace unos años hubieran mandado a Jesucristo a picar piedra en la cantera de Cuelgamuros. A mayor gloria de Francisco Franco, que en Mingorrubio descanse.

Fuente Religión Digital

General, Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Javier Rodrigo de Santos, el exconcejal de Palma que se negó a casar a parejas del mismo sexo y que fue condenado por abusos a menores, imputado por presunta agresión sexual

Viernes, 13 de julio de 2018

s17dp001Quienes sigan a dosmanzanas desde sus orígenes recordarán a Javier Rodrigo de Santos, el que fuera concejal de Urbanismo de Palma de Mallorca con el Partido Popular (PP), conocido por su militancia católica y su negativa a celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo. Rodrigo de Santos fue condenado a prisión en 2009 por varios delitos de abusos sexuales a menores, así como por malversación de fondos públicos en locales de alterne homosexual. Años después, Rodrigo de Santos ha sido imputado de nuevo.

Las víctimas de los abusos por los que fue condenado en 2009 fueron menores vinculados a las actividades del Camino Neocatecumenal, la organización católica a la que Rodrigo de Santos pertenecía. Inicialmente la Audiencia de Palma le impuso una condena de 13 años, pero luego fue rebajada a 9 años por el Tribunal Supremo. Antes había sido condenado además a 2 años de prisión por malversar fondos públicos (más de 50.000 euros) en locales de alterne homosexual. En ambos casos se benefició parcialmente del atenuante de drogadicción por ser adicto a la cocaína.

Javier Rodrigo de Santos, casado y padre de cinco hijos, era un político muy cercano al catolicismo más conservador, que como concejal se negaba a oficiar enlaces entre personas del mismo sexo. Participó en las concentraciones con motivo de la visita papal a Valencia en el año 2006, fotografiándose en compañía del entonces obispo de Mallorca. De Santos había llegado a Mallorca de la mano de la que ahora es presidenta del Congreso, Ana Pastor, que lo nombró presidente territorial de la mutualidad de funcionarios del Estado cuando ella dirigía dicha entidad. De Santos desarrolló con posterioridad una fulgurante carrera dentro del PP balear.

Pues bien, como si se tratara de una especie déjà vu, este martes nos desayunábamos con la noticia, publicada por eldiario.es, de que Javier Rodrigo de Santos ha sido imputado por un posible delito de agresión sexual. Según el artículo que firma el periodista Pedro Águeda, Rodrigo de Santos, que salió de la cárcel en 2014, habría utilizado presuntamente su puesto en la Fundación Padre Garralda-Horizontes Abiertos, una ONG que entre otras actividades se dedica a ayudar a la reinserción de reclusos, para coaccionar a dos presos en tercer grado y obligarlos a mantener relaciones sexuales bajo la amenaza de informar en contra de su puesta en libertad a Instituciones Penitenciarias.

Rodrigo de Santos habría conseguido su puesto en la ONG tras un periodo como voluntario para el que fue recomendado por una religiosa. Después fue contratado para cubrir una vacante de forma temporal y más adelante ascendió a responsable de uno de los programas de reinserción de presos.

La Fundación Padre Garralda-Horizontes Abiertos cuenta en su patronato con varias personalidades vinculadas al PP de ideología fuertemente conservadora, como Luis Peral, que siendo diputado de la Asamblea de Madrid se ausentó para no votar la ley madrileña contra la LGTBfobia. También forma parte del patronato el socialista José Bono. La dirección de la ONG asegura que ninguno de ellos conocía la contratación de Rodrigo de Santos, que fue despedido en diciembre, tras resultar imputado. De hecho, siempre según eldiario.es, la detención de Rodrigo de Santos arrastró a la que era entonces presidenta de la ONG, María Dolores Navarro (exconcejal del PP en los ayuntamientos de Madrid y Torrejón) que se vio obligada a dimitir.

38VECES COMPARTIDO
Etiquetas:

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , , , , , , ,

Diez años después de retransmitir la gran manifestación homófoba de 2005, Telemadrid retransmitirá por fin el Orgullo LGTB

Sábado, 4 de julio de 2015

telemadrid_da1cb4e8La cadena pública autonómica de Madrid, Telemadridretransmitirá por primera vez en su historia la marcha del Orgullo LGTB, que con independencia de su carácter reivindicativo es ya también el primer evento festivo de la capital española. La retransmisión, que había sido demandada a los partidos políticos madrileños antes de las elecciones autonómicas, es sin duda una de las primeras manifestaciones del nuevo clima político regional, que al menos de partida es mucho más sensible a las reivindicaciones del colectivo LGTB.

Hace ya casi dos meses, con ocasión de un debate entre los partidos políticos madrieños organizado por COGAM, todos los partidos salvo el PP se adhirieron expresamente al compromiso de que Telemadrid retrasmitiese el Orgullo. Ángel Garrido, número 2 de la lista de Cristina Cifuentes (y ahora consejero de Presidencia, Justicia y portavoz del Gobierno madrileño) se mostraba entonces reticente, alegando que su partido prefería que los gobiernos no se inmiscuyeran en la televisiones públicas (una afirmación que entonces fue recibida con la lógica sorna por parte de los asistentes) aunque al mismo tiempo reconoció que el Orgullo de Madrid tiene la suficiente entidad como para merecer dicha retransmisión. Parece, por tanto, que el nuevo gobierno madrileño, que a falta de que se produzca el relevo en el consejo de administración de Telemadrid aún controla la entidad, ha decidido dejar de lado las reticencias y sumarse al carro.

La retransmisión televisiva del Orgullo por el canal autonómico madrileño era una demanda tradicional de los colectivos LGTB, teniendo en cuenta que Telemadrid no ha tenido duda alguna en retransmitir otro tipo de eventos convocados contra los derechos LGTB, como la gran manifestación homófoba que tuvo lugar el 18 de junio de 2005 (pocos días antes de la aprobación de la ley matrimonio igualitario) o las mal llamadas “misas de la familia”. Estas últimas no eran otra cosa que grandes concentraciones que el anterior arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, convocaba precisamente en la Plaza de Colon, como muestra de fuerza de los sectores más reaccionarios frente a las reformas sociales del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (muy especialmente la aprobación del matrimonio igualitario) y en las cuales siempre tuvo un papel fundamental el Camino Neocatecumenal (los ”kikos”). Las “misas de la familia” fueron eliminadas por el nuevo arzobispo, Carlos Osoro, después de que en los últimos años la asistencia decayera. Telemadrid también dedicó una grandísima cobertura mediática a las “Jornadas Mundiales de la Juventud”.

La marcha del Orgullo LGTB 2015 partirá hoy sábado 4 de julio de la Glorieta de Atocha para finalizar en Colón, un recorrido similar al de año pasado, y tendrá por lema ”Leyes por la igualdad real ya”. Por lo que se refiere a la retransmisión televisiva del Orgullo, al parecer se enmarcará en el contexto de una edición especial del programa Aquí en Madrid, que presentan todas las tardes Goyo González y María Gracia.

General, Historia LGTB, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , , , ,

Multitudinaria manifestación contra un proyecto de ley de uniones entre personas del mismo sexo en Italia

Jueves, 25 de junio de 2015

8f97e3a0505e9907d580cdc102cfb904-kn9-U106036648206aPG-700x394@LaStampa.itAnte la perspectiva de un posible reconocimiento jurídico de las parejas del mismo sexo, los sectores sociales más conservadores muestran la intensidad de su odio homófobo en Italia manifestándose de forma multitudinaria en las calles, como antes lo hicieran en España o en Francia. La diferencia es que mientras en estos dos últimos países la intensa reacción homófoba se producía frente al matrimonio igualitario, en Italia lo hace contra una propuesta de ley de uniones civiles que ni siquiera contempla la adopción conjunta. 

La fortaleza de los homófobos es indudable en Italia. Según sus promotores, más de un millón de personas salieron a las calles de Roma este sábado para protestar contra un proyecto que en las últimas semanas parece haber salido de su letargo. Según el Ministerio del Interior, fueron 400.000 personas. Muy posiblemente ambas cifras son exageradas (el Ministerio del Interior italiano está en las manos de Angelino Alfano, político derechista contrario al proyecto de uniones civiles y que hizo público en redes sociales su apoyo a la manifestación, aunque no acudió en persona), pero en cualquier caso fueron decenas de miles de personas las que acudieron al centro de la capital italiana para hacer una gran demostración de fuerza.

Para comprender lo que está sucediendo en Italia hay que retrotraerse unas semanas atrás, cuando el pueblo de Irlanda dio un ejemplo al mundo incorporando a su Constitución el matrimonio igualitario por amplia mayoría en un histórico referéndum. Un resultado que dejaba a Italia, que comparte con Irlanda su tradición católica, como prácticamente el único país de la Europa occidental que no reconoce los derechos de las parejas LGTB, ni mediante el matrimonio igualitario ni con la fórmula de la unión civil. El primer ministro Matteo Renzi declaraba tras conocer el resultado irlandés que “las uniones civiles no pueden retrasarse más”. Y ello pese a que el propio Renzi ha actuado en el pasado como freno al proyecto, y ello pese a el Parlamento salido de las elecciones de 2013 no debería tener, en teoría, especiales dificultades para aprobar un proyecto así. La misma Corte Constitucional dictaminaba en 2010 que los derechos de las parejas del mismo sexo deben ser reconocidos bajo una forma u otra, aunque la fórmula no sea el matrimonio (si bien tampoco hay nada que consitucionalmente impida esta posibilidad), línea argumentativa que han seguido después los tribunales italianos sin que al legislativo le haya parecido urgente hacerles caso.

Por el momento, existe un proyecto presentado por la senadora Monica Cirinnà en junio de 2014, que reconocería a las parejas del mismo sexo su derecho a contraer una unión civil con derechos similares a los del matrimonio salvo la adopción conjunta (sí permitiría, bajo ciertas circunstancias, la adopción de los hijos que ya tenga la pareja) que ya ha recibido el visto bueno de la Comisión de Justicia del Senado, aunque en principio le quedaría una larga rodadura. Pero tras el referéndum irlandés Cirinnà se mostraba esperanzada y declaraba que “finalmente ha llegado el momento de que se apruebe antes del verano”.

Unas previsiones que aunque no se han cumplido (el verano ya está aquí…) parecen haber despertado las alarmas de los homófobos y han desembocado en la gran manifestación de este sábado a favor de la familia tradicional y en contra de la “ideología de género” que se acompañará sin duda de más protestas. Protestas que por mucho que quieran difuminar (la Conferencia Episcopal Italiana se ha desmarcado de la convocatoria, aunque asegura compartir sus reivindicaciones, y se ha invitado a participar, por ejemplo, a Ben Mohamed, imán de la barriada romana de Centocelli) están promovidas y lideradas por el catolicismo más tradicionalista, que tiene gran fuerza en Italia. No faltó, por cierto, representación española: otro de los intervinientes fue Kiko Arguello, uno de los fundadores del Camino Neocatecumenal, los conocidos “kikos”.

También participaron políticos italianos de gran tradición homófoba, como Carlo Giovanardi, Paola Binetti, Maurizio Gasparri, Roberto Formigoni o Mario Adinolfi. Este último, que intervino como orador en el acto, es de hecho uno de los líderes del movimiento homófobo italiano, pese a ser diputado del Partido Democrático, el mismo al que pertenecen el primer ministro Renzi y la senadora Cirinnà. Adinolfi ha sido, de hecho, uno de los apoyos internos de Renzi (un político que, no olvidemos, proviene de la democracia cristiana). Una muestra más de lo complicado de la escena política en materia LGTB en Italia, un país en el que la Iglesia católica cuenta con terminales en prácticamente todos los partidos.

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Iglesia “en salida” vs restauración identitaria: ¿empate técnico? , por Pedro A. Ribeiro de Oliveira

Domingo, 15 de marzo de 2015

Scene 07/53 Exterior Galilee Riverside; Jesus (DIOGO MORCALDO) is going to die and tells Peter (DARWIN SHAW) and the other disciples this not the end.Leído en la página web de Redes Cristianas

“Estamos en medio de una crisis eclesial donde importantes sectores intermedios importantes obstruyen el proyecto de Iglesia del Papa, una Iglesia “en salida”. Para destrabar el proceso y llevar adelante el proyecto es indispensable la movilización de las bases eclesiales que sólo ganarán fuerza en la medida que los sectores de la liberación y los sectores carismáticos caminaran juntos “, dice Pedro A. Ribeiro de Oliveira, sociólogo, en artículo publicado a continuación.

Pedro A. Ribeiro de Oliveira tiene un doctorado en Sociología por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Es profesor en la Maestría en Ciencias de la Religión de la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais – PUC-Minas, consultor ISER-Asesoría. Entre sus obras, destacamos Fe y Política: Fundamentos(Aparecida: Ideas & Letters, 2004), Fortaleciendo la red de una Iglesia misionera (San Paulo: Paulinas 1997) y Religión y dominación de clase (Petropolis: Vozes, 1985).

Aquí está el artículo.

El Papa asombró all mundo con su visita a Lampedusa, donde se solidarizó con los migrantes que buscan ilegalmente una mejor vida en Europa, Francisco mostró su proyecto de pontificado: una Iglesia “en salida”. Explicitó este proyecto en la exhortación “La Alegría del Evangelio” (# 20-24), donde dice preferir “una Iglesia accidentada, herida, embarrada por haber salido a las calles, a una Iglesia enferma por estar encerrada (# 49). Este proyecto está ganando la simpatía y el entusiasmo de muchas personas, dentro y fuera de la Iglesia Católica, pero hay fuertes indicios de resistencia a él dentro de la jerarquía católica, porque va en la dirección opuesta a la línea de los dos pontificados anteriores, centrados en el proyecto que se puede llamar restauración identitaria. Haciendo un análisis de coyuntura de la situación, me parece que estos dos proyectos están ahora en “empate técnico”. ¿Es posible desbloquear el impasse que impide la actualización de la Iglesia propuesta del Concilio Vaticano II que viene? Analizar el problema desde el punto de vista sociológico es el propósito de este artículo (1).

La elección de Juan Pablo II marca el comienzo del proceso de restauración identitaria de la Iglesia Católica: proyecto de reafirmación de la Iglesia y de sospecha de todo lo que no tuviera la marca católica. Su propósito no era volver al pasado tridentino, pero imponer la interpretación del Concilio Vaticano II desde el Concilio Vaticano I, que convirtió la autoridad del Papa suprema e incontestable sobre toda la Iglesia Católica. Contando con la participación del teólogo Joseph Ratzinger, que le sucedió en el papado, Juan Pablo II utilizó varios instrumentos eclesiásticos para implementar este proyecto, siendo el principal: el nombramiento de obispos en sintonía con la misma línea, la reforma del derecho caónico y la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica y las normas restrictivas para la liturgia.

Este proyecto encontró apoyo en los movimientos eclesiales como el Opus Dei, Comunión y Liberación, Focolares, Camino Neocatecumenal, Renovación Carismática Católica y otros de un alcance más pequeño a nivel global. La gama de alianzas formadas por el Papa, la Curia Romana, los obispos de su confianza en las diócesis clave, y los Movimientos eclesiales procedieron a difundir su propia interpretación de los documentos promulgados por el Concilio como la única interpretación auténtica, mientras que descalificaban a cualquier divergencia.

Así, Juan Pablo II y Benedicto XVI reforzaron la tradición tridentina que ve en la salvación individual de las almas la misión propia de la Iglesia – como dijo Benedicto XVI al episcopado brasileño, 12 de mayo 2007 – mientras que la población católica quiere protección, cura y seguridad (catolicismo popular), una alegre convivencia y cercanía con lo divino (catolicismo carismático) y la reafirmación de la fe en otro mundo posible donde la Justicia y la Paz se abracen ( catolicismo de la liberación). Sin darse cuenta que la salvación de las almas a través de los sacramentos está perdiendo terreno, minada por paradigma técnico-científico de la modernidad, el hedonismo favorecido por el acceso al mercado de consumo, por la valoración y apreciación de la vida terrena y la incredulidad en el infierno, la Iglesia ve la reducirse el número de sus fieles, especialmente entre los jóvenes (2).

Dada esta falta de coincidencia, la Iglesia busca atraer fieles ofreciéndoles espectáculos religiosos que combinan entretenimiento, misa y devociones (marianas, los santos y el Santísimo). Estaciones de radio y televisión, así como los santuarios se convierten en el escenario de este espectáculo religión-media donde los sacerdotes atrajeron mucho público, pero más allá de las emociones del espectáculo, cada uno vuelve a su vida cotidiana sin fortalecer sus lazos con la Iglesia.

Todo esto debilitó el impulso de las innovaciones introducidas por el Concilio (la actitud ecuménica e interreligiosa, Teología de la Liberación, las Comunidades Eclesiales de Base, los órganos colegiados, la liturgia inculturada, la renovación de la vida religiosa, la apertura de los seminarios, y otros), pero sin implementar un nuevo modelo de Iglesia Católica capaz de diálogo con el mundo contemporáneo. La rigidez de la Iglesia para insistir en su convicción de ser eportadora de la verdad absoluta en contraposición al “relativismo” del mundo ha creado una barrera de comunicación entre ellos. Por un lado estaba el cuerpo clerical facultado por el proyecto de restauración identitaria; y del otro estaba la gran masa de laicos y laicas reducidos a la condición de auxiliares de los curas, sino de simples usuarios de los servicios religiosos.

El fracaso del proyecto de restauración identitatira llevó a la renuncia de Benedicto, pero no desmanteló su red de apoyo: ella tiene todavía tiene adeptos en la Curia romana – su bastión principal – en los Movimientos eclesiales que explícitan o disimuladamente cultivan la tradición tridentina, entre muchos obispos, sacerdotes, seminaristas, religiosos y religiosas formados para ese modelo de iglesia. Aunque estos sectores declaran su obediencia piadosa al Papa, hay indicios de que a ellos les desagradan tanto las críticas de Francisco a la ostentación mundana de las personas consagradas, como su aliento a una Iglesia pobre y servidora de los pobres.

Por otra parte, no se puede olvidar la importancia del patrimonio y activos económicos acumulados por la Iglesia: ellos pueden asegurarle una sobrevida independientes de los fieles.

Ante esta situación de “empate técnico” entre los dos proyectos, ¿Cómo será la forma de un desempate para la Iglesia “en la salida”? Como se dijo antes, este desempate se decidirá ante la base formada por la gran comunidad católica, más que en los tribunales eclesiásticos. Es entonces necesario examinar qué sectores de la comunidad católica tienen afinidad con el proyecto de Francisco.

La Iglesia “en salida” no puede contar ni con los Movimientos tradicionalistas, ni con los oriundos de Renovación Carismática que vuelven a los tiempos de Pío XII – como Shalon, Toca de Assis, Nueva Canción y otros. Tampoco puede contar con los fieles practicantes del catolicismo popular- devocionales y protector. El apoyo de la Iglesia “en salida” sólo puede residir en sectores cuyas raíces se encuentran en el Concilio Vaticano II: por un lado, el sector polarizado por las Comunidades Eclesiales de Base y Pastoral Social; y por el otros, los diversos grupos congregados por el Movimiento carismático. Veamos esto más de cerca.

El catolicismo de la liberación es fruto de la recepción latinoamericana del Concilio Ecuménico de 1962 a 1965 y tuvo importancia por el desempeño de las Comunidades Eclesiales de Base – CEB – Pastoral Social junto con los movimientos sociales. Tiene su fundamentación en la Teología de la Liberación que, mientras era descalificada en espacios eclesiales oficiales, se mantiene muy viva en la sociedad brasileña. Aunque minoritario tiene,en el episcopado, el clero y sobre todo en la intelectualidad católica

El catolicismo carismático es hoy la forma hegemónica de la Iglesia en Brasil. Introducido en la década de 1970 por la Renovación Carismática Católica – RCC – que combina la oración de alabanza, la música y la curación. Su organización a través de los grupos de oración apoyados por equipos de servicio le dan una gran autonomía respecto a las autoridades eclesiásticas, mientras que su énfasis en la práctica de los sacramentos favorece su integración en las estructuras parroquiales. En la década de 1990 el movimiento carismático se dividió en dos partes: uno asume la pastoral de las parroquias dándole el tono carismático, mientras que los otros forman “comunidades de vida” y ” de alianza”, que poco a poco retornaron al catolicismo de la salvación individual revestido con un estilo carismático. Es necesario tener en cuenta esta distinción, porque la RCC no se identifica con esos Movimientos ni con los sacerdotes mediáticos y si con los grupos de oración. También hay que señalar que si bien la forma carismática es hegemónico hoy en la mayoría de las parroquias y las diócesis de Brasil, su fundamentación teológica sigue siendo frágil.

Obsérvese que tanto el catolicismo de la liberación como el carismático nacieron del Concilio Vaticano II, a pesar de que han tomado caminos divergentes: mientras que los sectores polarizados por la CEB y la Pastoral Social, buscan hacer realidad el Reino de Dios en el mundo de los pobres, los sectores sintonizados con RCC quieren implantarlo en el corazón de cada persona; mientras unos realizan celebraciones que nutren la relación entre la fe y la política, los otros hacen celebraciones de alabanza. Tales diferencias, sin embargo, no implican necesariamente incompatibilidad entre estos dos frutos del Concilio Vaticano II, pues son como dos hermanos separados por las circunstancias históricas y no por enemistad o antagonismo de fondo. En este sentido, hay que recordar dos cosas: crece tanto el número de animadores CEBs que son miembros de grupos de oración carismáticos, como el número de personas que participan activamente en las luchas sociales sin abandonar el camino de la oración carismática.

Llegamos a la conclusión de este análisis de coyuntura eclesiástica recordando que Francisco comenzó su pontificado – con la construcción de puentes – pidiendo que oren por él. Pero no sólo orar. También es necesario movilizar a la comunidad católica para la realización de su proyecto. Después de años habituados a entender la “misión” como rebaño de personas atraídas por la Iglesia para llevarlos a la práctica de los sacramentos, asumir el proyecto de la Iglesia “en salida” requiere elaboración teórica y acciones prácticas. Teórica, porque se trata de recuperar y actualizar la visión del Concilio Vaticano II; practicar, porque se trata de construir una “nueva manera de ser Iglesia” no desde el templo, sino de las casas y la calle.

Francisco es sin duda el personaje principal de este proyecto, pero sólo podrá lograrlo con la ayuda de los sectores intermedios de la iglesia – obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas – y la movilización de las bases. En esto radica el punto clave de este análisis: de la participación activa de laicos y laicas depende el éxito del proyecto de Iglesia “en salida”. En este sentido, es esencial la reconciliación y el entendimiento entre los sectores católicos polarizados por las CEBs y Pastorales Sociales y los sectores de los y grupos agregados de oración de raíces carismáticas. Desde allí se puede hacer crecer su cooperación en favor del éxito del proyecto de Iglesia “en salida”.

Estamos en medio de una crisis eclesial donde sectores intermedios importantes obstruyen el proyecto papal de Iglesia “en salida”. Para desobstruir el proceso y llevar adelante el proyecto es indispensable y esencial movilizar a las bases de la Iglesia que sólo ganarán fuerza en la medida que los sectores de la liberación y los sectores carismáticos caminaran juntos. Esta tarea no es fácil, pero es en la crisis que somos más creativos.

Leer más…

Espiritualidad, Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , ,

“Yo también he estado en el Camino Neo-Catecumenal”, por Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Domingo, 21 de diciembre de 2014

el-papa-y-kiko_560x280Leído en la página web de Redes Cristianas

A raíz de la noticia de que el día 5 de este mes el Papa Francisco recibió media hora a Kiko Argüello, fundador del Camino Neo-Catecumenal, se han disparado en Religión Digital (RD) los comentarios sobre esa experiencia catecumenal de la Iglesia de hoy. La mayoría de ellos de personas que participaron del Camino durante años, y, al decidir salir, abandonar la experiencia, se han visto rechazados, postergados, y, a veces, desgraciadamente, humillados. Me lo creo porque yo, a pesar de ser presbítero, como ellos llaman a los curas, -y en eso tiene toda la razón, (mucho mejor que llamarnos sacerdotes)-, y con todo el perendengue con que tratan con que nos tratan a los clérigos, experimenté mucho de lo que bastantes ex-neocatecumenales expresan.

No, efectivamente, no son nada caritativos, ni misericordiosos, ni dulces, ni comprensivos, ¡ni cristianos!, sobre todo los catequistas, con los que abandonan el Camino. Te tratan como a un apestado, como a un hereje, como un renegado. Me sucedió en una celebración del Sacramento de la Confirmación, en la Iglesia del Tránsito, a la que asistí para concelebrar en la misma, pues se confirmaba mi sobrina Esperanza, miembro del Camino. Simplemente, ni me vieron, ni reconocieron, ni saludaron, cuando voluntaria y graciosamente, caminé con la tercera comunidad de esa parroquia dos años, participando de las preparaciones y celebraciones de la Palabra y de la Eucaristía.

Ahora os cuento por qué sucedió ese trato y ese rechazo. Pero como ahora tengo que celebrar misa, lo haré cuando pueda, por la tarde, o a la noche. Sigo. El curso 1986-87, estando haciendo en la casa provincial de los Sagrados Corazones una especie de año sabático, Kiko me pidió que le hiciera el favor de ir a Santander a cubrir la baja de un presbítero itinerante que había fallecido, y había dejado el equipo sin cura. Lo consulté con el padre provincial, José Luis Lozano, quien me permitió actuar como me pareciera mejor, pero mostrando su opinión de que no le apetecía nada que dejara el curso intensivo de inglés que estaba haciendo, muy bueno, pero muy caro, con vistas a ir a la universidad de Princeton, a intentar el doctorado en Filosofía de la Educación, para completar el Master en la misma materia, que había dejado sin concluir en la Pontificia Universidad Católica (PUC) de Sâo Paulo, Brasil. Me costó mucho, pero decidí no dejar tirado al equipo de Santander. Dimos una catequesis, en dos parroquias de la capital, y nacieron dos nuevas comunidades. La experiencia, sobre todo por la compañera catequista, no se me hizo nada agradable.

Pero lo peor fue en la convivencia de catequistas de fin de año, en el Valle de los Caídos, donde sin venir a cuento, ni tener nada que ver con la catequesis de que estábamos haciendo la presentación y la evaluación, me recordó algo de mi época de la parroquia del Tránsito, referente a una chica de la comunidad, con la que me relacionaba sin ningún tipo de información, ni fidedigna, ni no; simplemente, como le sucede con frecuencia a Kiko, por intuición y, por lo visto, por sus dotes casi taumatúrgicas de lector de conciencias, y de conocedor de intenciones profundas y de los misterios del corazón. Me lo reprochó en público, cuando yo, como responsable del equipo, presentaba el resultado de la catequesis. No me, callé y le afeé la pretensión de confundirme con algo que, como he dicho, no tenía nada que ver, y que habría sucedido casi dos años antes. Y todo porque esa chica había escogido para padrino de su hijo. El gran catequista Kiko no está acostumbrado a que nadie que no sea de su primera comunidad, y en petit comité, le responda. Así que se enfadó mucho, y me vino a buscar al fin de la comida para darme un repaso, con su equipo completo: con Carmen y Mario Pezzi. Intentó impresionarme con su áurea de gran fundador, y, entre otras cosas originales, me soltó eso tan sangrante de “has querido matar al padre”. Mi repuesta, además de la risa, fue que se quitara de la cabeza que yo tuviera con él alguna relación parecida a la paternidad espiritual, o de cualquier tipo, así como le solté que no le debía nada a él en el recorrido de mi experiencia de fe. Que, gracias a Dios, había comenzado mucho antes de conocerlo.

No sé quién lo contó, porque de mi boca no salió mi una palabra de ese encontronazo. Pero como fue público, alguien debió de largar a los catequistas del Tránsito. El caso es que me encontré con ese vacío y ese ostensible y nada disimulado desprecio. Y, sin embargo, Kiko es mucho más maduro que esos catequistas, porque después de ese affaire solicitó otra vez mi presencia para otra catequesis por Cantabria. Lo que me demuestra algo que me ha parecido percibir en la relación Kiko-catequistas, sobre todo más antiguos, del Camino: que Kiko no reprende a los catequistas más señalados, o si lo hace, no consigue que dejen de dar tan mal testimonio de la verdad y la seriedad de su comportamiento cristiano: me refiero, ni más ni menos, que al ABC del mismo: “amarás al prójimo como a ti mismo”, o, todavía más, “como yo os he amado”. Dan la impresión los más allegados a Kiko de que ese mandamiento sólo fuera válido en sus relaciones con su gran catequista, y, todo lo más, con lo más granado de los inicios del Camino. Pero no con los simples mortales del montón. Sobre todo si alguno de esos infelices y desorientados aprendices de cristianos tiene la osadía de poner en tela de juicio alguna de las genialidades de su padre y maestro.

Tal vez mis palabras han sonado un poco fuertes. Pero puedo asegurar, y aseguro, que me he quedado mas bien corto, y que tengo cosas más serias e importantes que comentar del comportamiento no ya cristiano, sino simplemente humano, y humanista, de los miembros del Camino Neocatecumenal, sobre todo de los equipos de catequistas más antiguos, en los que, creo, más se debería comprobar la validez y fortaleza del mandato del amor fraterno de Jesús.

General, Iglesia Católica , , ,

“Lo importante no es el bien, es la bondad”, por José María Castillo, teólogo.

Lunes, 19 de mayo de 2014

francisco-jovenLeído en su blog Teología sin Censura:

Es un hecho que el actual obispo de Roma, el papa Francisco, con las cosas que hace y con las que no hace, está desconcertando a mucha gente. Y, por supuesto, no faltan los que pasan del desconcierto al desengaño, a la desilusión o incluso a la indignación. ¿A qué viene, por ejemplo, canonizar el mismo día a Juan Pablo II y a Juan XXIII? Si no estaba de acuerdo con subir a los altares a uno de ellos, ¿ha equilibrado la cosas subiendo también al otro? ¡Estos “apaños”!, piensa la gente, se notan mucho. Y terminan por no contentar a nadie.

Con una consecuencia ulterior, que nos deja más inquietos. Porque es fatal. Ya que, con estos vaivenes – de pronto una cosa y a renglón seguido casi la contraria – son muchos los que se preguntan: “pero este hombre, ¿a dónde nos lleva?” Más aún, ¿sabe siquiera, a ciencia cierta, a dónde tenemos que ir? Si, no hace mucho, recibió a Gustavo Gutiérrez y aplaudió su Teología de la Liberación, ¿cómo se explica que ahora reciba a Kiko Argüello y apruebe con todas sus bendiciones el Camino Neocatecumenal?

Por supuesto, yo sé que este papa ha puesto en marcha un estilo de ejercer el papado, que poco o nada tiene que ver con los usos y costumbres de los papas anteriores, incluido Juan XXIII, que todavía se dejaba llevar subido en la silla gestatoria y coronado con la tiara, que era la guinda sobre el pastel de la pompa y el boato del papado a la antigua usanza. Eso ya, gracias a Dios, se acabó. Pero es evidente que (como piensa mucha gente) con cambiar el estilo de aparecer en público – y eso sólo hasta cierto límite – con tal cosa nada más no vamos a llegar muy lejos. De ahí que ya son demasiados los que cada día se reafirman más en su convicción de que este papa no aporta a la Iglesia lo que más necesitamos en este momento y tal como han llegado ponerse las cosas en nuestro mundo. Y en la religión.

No pretendo, como es lógico, presentar aquí la solución al problema que acabo de indicar. Entre otras razones, porque yo no sé dónde está esa solución. De todas maneras, tenemos un hecho, que está a la vista de todos, y que a mí, por lo menos, me da mucha luz. Esto es lo que quiero explicar a continuación.

Para empezar, será útil caer en la cuenta de que no es lo mismo “lo bueno” que “la bondad”. Ya Nietzsche, en “La genealogía de la moral” (I, 2), nos hizo caer en la cuenta de que el concepto “bueno” entraña un fallo radical: “¡el juicio “bueno” no procede de aquellos a quienes se dispensa “bondad”! Antes bien, fueron “los buenos” mismos, es decir, los nobles, los poderosos, los hombres de posición superior y elevados sentimientos quienes se sintieron y se valoraron a sí mismos y a su obrar como buenos, o sea como algo de primer rango, en contraposición a todo lo bajo, abyecto, vulgar y plebeyo”. ¿A dónde nos lleva todo esto? Muy sencillo. Tan sencillo como patético.

Es “bueno” y está “bien” lo que les conviene a los que tienen el poder de fijar lo que es bueno y está bien. Por ejemplo, lo que es bueno y está bien en una dictadura, no lo es en una democracia. Por eso, las leyes, los derechos, los privilegios…, todo eso cambia según las conveniencias del que tiene la sartén por el mango. Y si me apuran, en una democracia, no es lo mismo que mande la izquierda como que mande la derecha. Como tampoco es igual, gobernar en democracia desde la mayoría absoluta, que teniendo que recortar las decisiones para alcanzar y mantener los pactos con quien puede aportar los votos que hacen falta para sacar adelante una ley determinada. Todo esto es bien sabido. Pero mucha gente no se da cuenta de que esto muestra a las claras hasta qué punto el “bien” y el “mal” dependen del que tiene el poder necesario para decidir e imponer lo que es bueno y lo que es mal.

La “bondad” es otra cosa. La bondad es siempre “relacional”. Es en la relación con los demás, sobre todo en la relación con los que menos me pueden dar a mí, donde más y mejor se detecta quien actúa, no por conseguir el “bien”, sino porque le brota de las entrañas la “bondad”. Lo he dicho y lo repito: “el espejo del comportamiento ético no es la propia conciencia, sino el rostro de quienes conviven conmigo”. Y conste que, al menos tal como yo veo este asunto, la “bondad” no es lo mismo que el “buenismo”. Porque una bondad que no está edificada sobre la verdad, la justicia, la honradez, la sinceridad y la transparencia, eso no es bondad, sino hipocresía pura y dura.

Por eso, exactamente por lo que acabo de decir, en un libro que he publicado hace unos días, “La laicidad del Evangelio”, he puesto lo siguiente: “la genialidad de Jesús y su Evangelio estuvo en desplazar el centro del hecho religioso. La vida de Jesús, y el culmen de aquella vida, que fue su muerte, constituyeron el desplazamiento del hecho central y determinante de la religión. Este hecho que, desde sus orígenes, fue el sacrificio “ritual”, quedó transformado por el sacrificio “existencial”.

Jesús, en efecto, ni durante su vida, ni en su muerte, ofreció “rito” alguno. Lo que Jesús ofreció fue su propia “existencia”, que fue, en todo momento, una existencia para los demás. Por eso se puede (y se debe) afirmar, con todo derecho, que Jesús desplazó el centro de la religión. Ese centro dejó de ser el ritual sagrado, con sus ceremonias, su templo, su altar y sus sacerdotes y pasó a ser el comportamiento ético de una vida que, desde la propia humanidad, contagia humanidad, y desde su propia felicidad, contagia felicidad. De esta manera, la bondad ética sustituyó al ritual religioso”.

Nada más – y nada menos – que esto, es lo que nos ha quedado de la religión. Y en esto es en lo que se tiene que centrar la tarea de la Iglesia. A mi manera de ver, esto exactamente es lo que ha puesto en marcha el actual obispo de Roma, el papa Francisco. Y por esto, porque el camino que ha emprendido es tan nuevo como desconcertante, yo me pregunto si es que no lo entendemos porque, en el fondo, lo que no acabamos de entender (y nos da miedo entenderlo) es la laicidad del Evangelio. El obispo Francisco no cree en “el bien”. Su proyecto de vida, de Iglesia y de futuro es “la bondad”. Porque sólo la bondad es digna de fe. En definitiva: la bondad no es nada más – y nada menos – que vivir de tal manera que quienes viven conmigo, sean quienes sean, se sientan bien. Esta es la bondad que yo anhelo.

Espiritualidad , , , , , , , , , , , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.