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Entradas Etiquetadas ‘Abusos sexuales’

Absuelto el arzobispo emérito australiano Philip Wilson, condenado por encubrir un caso de pederastia

Viernes, 7 de diciembre de 2018

1526983207-101671454wilsonLa fiscalía declinó aclarar si recurrirá el dictamen sobre Wilson

El magistrado consideró que la fiscalía no pudo probar más allá de dudas razonables la culpabilidad del prelado

Un juez de Australia absolvió hoy al exarzobispo de Adelaida, Philip Wilson, al aceptar su apelación contra la sentencia de un año de arresto domiciliario que le fue impuesta por encubrir un caso de pederastia.

Wilson, de 68 años, fue hallado culpable en mayo de encubrir, durante una investigación policial entre 2004 y 2006, los abusos sexuales cometidos por el sacerdote James Fletcher contra dos de sus monaguillos en la década de 1970.

El juez Roy Ellis del tribunal de distrito de Newcastle, en el estado de Nueva Gales del Sur, revocó la condena impuesta por una instancia inferior, según confirmaron a Efe fuentes judiciales de este estado.

El magistrado consideró que la fiscalía no pudo probar más allá de dudas razonables la culpabilidad del prelado, al que calificó como un testigo honesto y consistente. “No hay una base adecuada en la que pueda confiar para rechazar las pruebas del recurrente”, dijo el juez según la cadena ABC.

Wilson, el más alto cargo de la iglesia católica condenado por delitos relacionados con la pederastia en Australia, alegó durante el juicio que no recordaba la denuncia que le hicieron las víctimas.

Fletcher fue condenado por los abusos en 2004 y falleció en prisión dos años más tarde.

La fiscalía, que también había presentado un recurso para que Wilson ingresara en prisión, declinó aclarar a Efe si recurrirá el dictamen.

Una comisión oficial que investigó la respuesta de las instituciones australianas a los casos de pederastia reveló que la Iglesia católica, con fuerte arraigo en el país, recibió quejas de 4.500 personas por presuntos abusos de unos 1.880 religiosos y sacerdotes entre 1980 y 2015.

El papa Francisco aceptó el 30 de julio pasado la renuncia de Wilson como arzobispo de Adelaida.

Fuente Agencias/Religión Digital

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La Iglesia católica y la pederastia: el clericalismo que no salva.

Sábado, 10 de noviembre de 2018

abusosAnte los atroces crímenes contra la moral, la dignidad, la libertad y la indemnidad sexual de los menores de edad, a los cuales, sacerdotes y religiosos les robaron la infancia y el sueño a sus padres de verlos crecer felices y sanos como niños normales, parece ser que la Iglesia Católica trata de responder.

El pasado 12 de septiembre, el papa Francisco convocaba a los presidentes de las Conferencias Episcopales para hablar de los casos de abusos en una reunión de carácter privado que tendrá lugar en el Vaticano entre el 21 y el 24 de febrero de 2019.

Con tal motivo, el Comité Ejecutivo, en su reunión de septiembre, aprobó la creación de una Comisión para preparar los materiales de trabajo que presentará el presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Ricardo Blázquez Pérez, en este encuentro. Bajo la presidencia del obispo de Astorga, Mons. Juan Antonio Menéndez Fernández, canonista, comenzará sus trabajos esta misma semana.

Lo curioso de esta situación es que no se cuenta con las víctimas para elaborar los nuevos protocolos o para que aporten datos que pueden ser relevantes de cara al trato que se les da a las mismas por parte de la Iglesia católica cuando se denuncian abusos sexuales a manos de sacerdotes. Cuando muchos e importantes clérigos españoles siguen convencidos de que el modo correcto de resolver estos graves delitos es mediante la confesión y en la oscuridad del confesionario, se entiende que no sea necesario contar con la aportación de las víctimas.

La Comisión que preparará los protocolos y documentación que Ricardo Blázquez presentará en el Vaticano, tendrá, en primera instancia, un cariz fundamentalmente jurídico. Estará compuesta por juristas de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos; del Servicio Jurídico Civil; del Tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica; del Servicio Jurídico de CONFER; y de la Vicesecretaría para Asuntos Generales. Parece ser que tampoco se cuenta esta vez con psicólogos y psiquiatras expertos en abordaje del trauma de los abusos y sus derivados como el trastorno de estrés postraumático. Prescindir de estos profesionales a la hora de elaborar materiales de referencia para que los protocolos sean efectivos, es como prescindir de nutricionistas en la elaboración de un menú para perder peso. Un sin sentido total y absoluto.

La explicación de todo esto, en un tiempo en el cuál muchos escritores cristianos hablan de la existencia de un cierto lobby gay sacerdotal y episcopal, parece reafirmar que a día de hoy donde el progreso y las interdisciplinariedad se imponen, el clericalismo que durante años hemos vivido en España quiere persistir.

El papel de los laicos aún no está muy afinado, pues sino no se entendería que tras los escándalos económicos que se han producido en el Vaticano y en diferentes países, no se contrate a una gestoría profesional que se haga cargos de los medios materiales y se viva una ejemplaridad de transparencia en cuanto a bienes materiales de la Iglesia Católica.

Pensar que todo el que no hable a favor de la Iglesia es un hereje o no ama suficientemente a la Esposa de Cristo, es desconocer la realidad de la familia, donde existiendo mucho amor entre sus miembros, los problemas se resuelven, también judicialmente cuando componen delitos y delitos graves, al igual que se acuden a profesionales externos para sanar problemas de salud de los miembros de la familia.

La defensa inconsistente que algunos clérigos tratan de hacer, pensando que no se debe acudir a los tribunales civiles o a los medios de comunicación y aludiendo para ello que “los problemas de la familia se resuelven en la familia” o “los trapos sucios se lavan en casa”, ya no tiene alcance a estas alturas del siglo XXI. Cuando un padre, un tío o un abuelo abusa de un menor en el seno de la familia, debe ser puesto en conocimiento de las autoridades civiles cuanto antes, y no tratar de resolverlo en el hogar familiar. Por protección al menor en primer lugar y por un deber de justicia innato a la condición humana. La justicia civil entonces, impondrá sus penas, y en el seno de la familia, se castigará de forma ejemplar por el daño causado al núcleo familiar y a la víctima en cuestión.

¿Qué pedimos los católicos a la sociedad? Qué se nos respete en nuestra libertad para creer, celebrar y elegir nuestra educación en principio y valores. ¿Qué aportamos como valor diferencial a la sociedad? Nuestras obras de caridad, nuestros colegios, hospitales, comedores sociales, fundaciones y ONG´S. Todo eso ya es bien sabido, y casi como una monserga, aparece de forma repetitiva en las declaraciones para marcar la X en favor de la Iglesia en la declaración de la renta, pero, ¿nuestra ejemplaridad para abordar un tema tan delicado como los abusos sexuales a menores? ¿nuestro avance para hablar de feminismo y empoderamiento de la mujer tras años de represión? ¿nuestra implicación en la lucha contra un capitalismo salvaje que destruye la esencia del hombre e impone un liberalismo económico que no entiende de hombres sino de números y rentabilidad? No. Ante esto no tenemos palabras ni somos ejemplares. De este modo, pudiera parecer que pedimos a la sociedad que respete y se sienta atraída por un estilo, una formas y un dogmatismo clerical que encajan más en el nacional catolicismo, tan añorado por muchos, que en la etapa de avance, progreso y descubrimiento que nos toca vivir.

¿Le pediríamos a alguien que viviera ahora alumbrado por la luz de las velas? Resulta ridículo, ¿verdad? La corriente eléctrica ya llega a casi todas las partes del planeta tierra y el acceso a la misma, esta facilitado y normalizado.

No llevar la bandera de la ejemplaridad en la lucha contra los abusos sexuales en 2018, es tan decadente como vivir a día de hoy alumbrado por velas sin saber que existe la red eléctrica y las bombillas. Por desgracia, así vivimos este tema en la Iglesia Católica.

El representante de la Santa Sede ante la ONU, el arzobispo Silvano Tomasi, informó en 2009, en una declaración ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que según las estadísticas internas del Vaticano entre el 1,5 y el 5% del clero católico estaba involucrado en casos de abusos sexuales a menores. En 2018, considerando los nuevos casos destapados y aquellos que se ocultaron durante años, el porcentaje asciende al 8%.

El caso de abusos sexuales de Granada, donde 9 sacerdotes y dos laicos estaban implicados en forma de red organizada, y donde declararon como víctimas 4 jóvenes, ha sido la baza principal de la Santa Sede y de la Conferencia Episcopal Española para transmitir que dichas denuncias no siempre son ciertas. La realidad del asunto es una manipulación total y efectiva por parte de la Santa Sede y de la Conferencia Episcopal Española. Concluye la Sentencia del Tribunal Supremo español con fecha 28 de abril de 2018 y en respuesta a la Audiencia de Granada que de forma sesgada y parcial juzgó el caso:

“El Tribunal de instancia – Audiencia de Granada, sección segunda- tilda de inverosímil la imputación hecha por la acusación. Inverosímil significa según la RAE es lo que parece mentira o es imposible o muy difícil de creer. Lo que no dice la sentencia es que la imputación sea falsa. Lo que es incoherente con tildar el comportamiento del acusador como fruto de mala fe. Incluso lo que tilda de mentiras en referencia a datos que suministra durante la causa le lleva a un reproche de deslealtad que no puede justificar la condena en costas. No solamente porque deslealtad y mala fe son conceptos bien diversos, sino porque en modo alguno explicita la trascendencia de esa supuesta falta a la verdad en datos más o menos circunstanciales incorporados al discurso del acusador.

Tampoco la recurrida llega a afirmar que las circunstancias permitan considerar que el acusador «no podía dejar de tener conocimiento de la injusticia y sinrazón de su acción», ya que, como advertimos, lo que se atribuye al mismo es el conocimiento de determinados datos concretos, pero no, inequívocamente, de aquella falta de verdad respecto del hecho esencial imputado al acusado, o, tampoco, de datos que demostrasen esa falsedad en lo esencial.

Por todo ello hemos de estimar el recurso con declaración de oficio de las costas originadas por éste.

F A L L O

Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta sala ha decidido Estimar el recurso de casación formulado por D., contra la sentencia dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada con fecha 11 de abril de 2017; la que dejamos sin efecto …”.

La falta de pruebas para condenar al principal sacerdote imputado, no es sinónimo de la falta de verdad en la denuncia. Verdad que fue confirmada, como en el caso Gaztelueta, por equipos de la policía judicial expertos en análisis de testimonio, que otorgan a las víctimas un testimonio verosímil y coherente y en los curas agresores un testimonio deshonesto cuando declaran en sede judicial.

Por si esto fuera poco, igualmente en el examen de los aparatos informáticos y telefónicos intervenidos al grupo de curas, además de la negativa a facilitar contraseñas de archivos protegidos por parte de los sacerdotes y de la desaparición o borrado de archivos o memorias, se encontraron múltiples archivos con documentos relativos a abusos sexuales en menores, documentos sobre el perfil de las víctimas en redes sociales, documentos sobre menores, penas, eyaculación precoz, sexo para uno, prescripción … etc (libros, comentarios, artículos…etc).

Con todo esto, además de las múltiples pruebas periciales que confirman de forma rotunda la existencia de los abusos, por la vía penal, como suele ocurrir por el código penal español que en este momento está en vigor, se declara la prescripción de los delitos de abuso sexual -señala el juez instructor del caso de Granada – “En el Auto judicial de 14 de Febrero  se acuerda, por aplicación legal obligatoria y por supuesto, no es porque no existan indicios de responsabilidad suficientes como ya se explicó en aquel auto,  declarar la prescripción de los delitos de abusos sexuales sin penetración, exhibicionismo y encubrimiento, todo ello con prevalimiento , y en sus distintas formas de participación, en cuanto a los hechos expuestos en el mismo y por los que se siguió inicialmente la  causa en relación a Francisco J. Campos Martínez , Manuel Morales Morales , Sergio Quintana Muñoz, José Gabriel Flores Flores, Manuel Jiménez Jiménez, Manuel Fajardo Rodríguez, Manuel Quintana Muñoz, Angel Moreno Muñoz, Juan Carlos Moreno Muñoz, Vicente Rodríguez Rodríguez, y José Jorge Nieto García.

Y para contrarrestar, las víctimas de tan execrables delitos llevados a cabos por sacerdotes que se permiten dar lecciones morales, confían en el derecho canónico y en los maravillosos protocolos de la Santa Sede para estos delitos que recogen: Leer más…

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¿Informar de los abusos del clero es ‘atacar’ a la Iglesia católica?

Martes, 6 de noviembre de 2018

manifestaciones-vs-pederastiaCompartimos el editorial de Religion Digital porque practicamente podríamos firmarlo nosotros… Quien denuncia y no quien comete el delito es acusado de atacar a la Iglsia… El mundo al revés.

“No vamos a olvidar a las víctimas, que hoy se sienten en la Iglesia como descartados”

“No pretendemos atacar a la Iglesia, sino cumplir con nuestra deontología profesional”

(Editorial de RD).- Arrecian los casos de abusos sexuales, de poder y de conciencia del clero católico en todo el mundo. Incluso en España comienzan a emerger y se espera que, como en el ámbito anglosajón, también en el hispano se produzca una explosión de denuncias, mientras la Iglesia española sigue tomando medidas cosméticas y de cara a la galería.

¿Qué debe hacer un medio de comunicación como el nuestro a la hora de informar sobre esta plaga? ¿Informar de todo, informar selectivamente, o silenciar esa información para no contribuir al mayor descrédito de la institución?

Algunos lectores nos escriben sobre el tema, se quejan de que “damos demasiadas noticias sobre los abusos del clero” y piden que bajemos “el diapasón y el nivel de información respecto a estos casos”. Unos pocos nos acusan, incluso, de “atacar a la Iglesia”, de “intentar mancharla” y de fijar demasiado el foco en lo negativo, sin resaltar lo positivo.

También, es cierto, recibimos palabras de ánimo e invitaciones a seguir en la brecha de la denuncia por parte de numerosos lectores y, especialmente de las víctimas, que siempre lo son, y que agradecen a “los medios honestos y profesionales, que nos dan voz en un ambiente tan silente y poco solidario a la par que carente de empatía con tanto drama y tragedia humana”.

Unas cuantas consideraciones al respecto:

1/ Somos una web aconfesional. De ahí que no estemos sometidos a las directrices de la jerarquía, renuente en muchos casos a ponerse abiertamente al servicio del cambio de mentalidad que el Papa Francisco está pidiendo respecto a los abusos: centrarse en las víctimas. La mayoría de los medios católicos de nuestro país continúan guardando silencio sobre esta lacra, unas veces urgidos por los obispos y otras, por sus propios mecanismos de autocensura y autocontrol. Por ahora, obispos y medios confesionales se esconden y siguen anclados en las viejas inercias de tapar y encubrir, y lavar los trapos sucios en casa. Cuando quieran cambiar de dinámica y colocarse al ritmo que marca Francisco de contribuir con valentía a la verdad y a la sanación, posiblemente ya sea demasiado tarde para ellos.

2/ Sin ser confesionales, sí somos un grupo de periodistas católicos laicos que quieren rendir, libre y autónomamente, un servicio importante y necesario para toda la comunidad eclesial (desde la jerarquía hasta el último fiel), que consiste en informar de todo lo que pasa en el ámbito religioso de la forma más profunda y más rápida. Y, por supuesto, de todo lo que pasa en la Iglesia católica, mayoritaria en el ámbito hispano al que nos dirigimos primordialmente y del que proceden la mayoría de nuestros más de cinco millones de visitantes mensuales.

3/ Es evidente que los medios de comunicación nos alimentamos más de lo malo que de lo bueno. Y no por interés malsano, sino porque la dinámica noticiosa se basa precisamente en aquel viejo aserto de que no es noticia si un perro muerde a un hombre. Sí lo es, en cambio, si un hombre muerde a un perro. Es decir, si publicamos las noticias negativas de la pederastia clerical no es por atacar ni manchar a la institución, sino por puro criterio de interés informativo.

4/ Está claro, también, que lo negativo llama más la atención y tiende a fijarse más en la memoria selectiva de los lectores. Pero más del 80% de las noticias que publicamos en RD son de carácter positivo y resaltan el buen hacer, la misericordia y la lucha por la justicia y la paz de muchos colectivos eclesiales. Desde curas a frailes, monjas y misioneros, pasando por fieles, parroquias, Cáritas y asociaciones de todo tipo. Damos, pues, muchas más noticias positivas, con especial referencia al ministerio y al magisterio del Papa Francisco y a su primavera.

5/ Hemos lanzado, en este sentido, varias campañas en apoyo del Papa, alguna de las cuales sigue vigente, recogiendo decenas de miles de apoyos a Francisco en ProFrancisco.

6/ No informar de la plaga de los abusos clericales sería tanto como minusvalorar el enorme drama de la pederastia clerical, que, precisamente, se ha agravado, porque muchos, tanto en la jerarquía como en el clero, han optado y siguen optando por esconder, tapar, ocultar y encubrir. Esta vieja dinámica, que tanto daño hizo y sigue haciendo a la institución, sólo puede conducir a nuevas heridas, escándalos y crisis. Demuestra, además, que algunos, víctimas del clericalismo, no han calibrado bien lo que esta plaga significa desde hace décadas.

7/ Esta gravísima crisis está golpeando el corazón de toda la Iglesia, provoca una hemorragia constante de fieles que se van asqueados, hace tambalear la fe de muchos católicos sencillos, aparta de la institución, de una manera radical, a las generaciones jóvenes, y conduce a la pérdida total de credibilidad de la institución. La Iglesia tiene que volver a ganarse la confianza de la gente y, para eso, tiene que volver a ser casa segura para todos, especialmente para los menores.

8/ Como suele repetir el Papa, el clericalismo está en la base de los abusos sexuales, de poder y de conciencia. No es una cuestión de homosexualidad o promiscuidad, como apuntan los más tradicionalistas, sino de poder. La única forma que tenemos los medios de contrarrestarlo es la denuncia clara, tajante, radical y total de sus abusos del clero. Porque los abusadores le temen más a los medios que al infierno. Como decía Óscar Wilde, “”todo se trata de sexo, excepto el sexo, que se trata de poder”.

9/ No tratamos tampoco de resaltar por encima de todo la pederastia clerical, dejando de lado a la que se da en los demás ámbitos de la vida social. Nos centramos en la clerical, porque somos un medio especializado y centrado en la información religiosa. Por eso, nos fijamos en los abusos cometidos en el seno de todas las confesiones religiosas.

10/ En definitiva, con nuestras denuncias de la pederastia clerical no pretendemos atacar a la Iglesia católica, sino cumplir con nuestra deontología profesional, que nos obliga a contar todos los casos (por mucho que asqueen) y con nuestra conciencia de creyentes, que tratan de comprometerse sólo con la verdad, que nos hace libres. Por eso, no vamos a olvidar a las víctimas, que hoy se sienten en la Iglesia como esos descartados de los que tanto habla el Evangelio de Jesús, y a quienes está recuperando el Papa Francisco.

A los lectores que nos acusan de exhibir demasiado las vergüenzas clericales, tenemos que invitarlos a huir de la dinámica ramplona de ‘matar al mensajero’, que evidencia una falta total de argumentos serios. Si los medios de comunicación publicamos estos casos, es porque existen. Nadie se los inventa. Y, como todo el mundo sabe, lo que se publica es casi siempre sólo la punta del iceberg. El poder clerical, como otros tipos de poder, tiene más miedo a los medios que al mismísimo Satanás. Controlar el poder eclesiástico es uno de los sacrosantos deberes de los informadores religiosos. Que intentamos cumplir lo mejor que podemos y sabemos.

Fuente Religión Digital

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Una víctima acusa al obispo de Oviedo Jesús Sanz Montes de encubrir al cura que abusó de ella

Martes, 30 de octubre de 2018

sanzmontes2013“Me dijo que era mi palabra contra la suya”, asegura este mujer

No abrió ninguna investigacioón ni ningún proceso eclesiástico contra él

El Gobierno de España anuncia al Vaticano que cambiará la ley para que los abusos sexuales “sean imprescriptibles

“Si quieres una compensación económica, pídela y veremos”

Una víctima asturiana de 36 años acusa al actual arzobispado de Oviedo, Jesús Sanz Montes, de tratar de ocultar su caso ocurrido hace casi tres décadas. Sanz Montes conoce lo sucedido de primer mano, ya que la mujer le escribió una carta a mano en la que le relataba todo lo que le había hecho un cura en Villaviciosa desde que tenía seis años y hasta los trece.

El caso no ha sido admitido a trámite en los juzgados al haber prescrito el delito. Sin embargo, ahora que ha dado el paso de denunciar, la víctima se niega a que la Iglesia también dé carpetazo al caso.

La mujer y el arzobispo de Oviedo llegaron a verse en persona, según relata ella misma al periódico El País. Sanz Montes tenía en la mano la carta. La había leído. Le dijo que no podía hacer nada, que era su palabra contra la del sacerdote al que acusaba.

También le explicó que el cura estaba bajo vigilancia y que llevaba un tiempo apartado. No abrió ninguna investigación ni ningún proceso eclesiástico, tal y como marca el protocolo que tiene la Conferencia Episcopal.

Era el año 2015. Habían pasado muchos años, de sufrimiento y de dolor por lo sucedido. Toda esa fase fue necesaria para que, finalmente, se decidió a hablar. La negativa del arzobispo de Oviedo a actuar la convenció de que tenía que denunciar.

Lo hizo pero la sección octava de la Audiencia Provincial lo rechazó porque el delito había prescrito. Cuenta la víctima que el sacerdote al que acusa de haber abusado sexualmente de ella tuvo que declarar. Acudió acompañado por un abogado de la propia diócesis que no había movido un dedo. Lo negó todo.

La asturiana no da la batalla por perdida. El caso sigue en manos de una abogada que trata de reunir pruebas para volver a llevar el caso de los tribunales. Sabe que su caso no es único. Ese mismo sacerdote acumula más denuncias, de una comunidad cristiana en la que vivían. Los recuerdos enterrados durante años comenzaron a golpearla cuando comenzó a la Universidad. Sufrió una depresión y tuvo que acudir al psicólogo. No entienden cómo es posible que este tipo de casos prescriban.

La Archidiócesis de Oviedo ha confirmado a El País que este caso se archivó en 1997 y que esta segunda denuncia había prescrito. Este diario explica que este mismo años 2018, el arzobispado ha trasladado a este sacerdote a la zona de Pola de Siero.

Éste no es el único caso que refleja la investigación del rotativo madrileño, que apunta otros cuatro casos: el de Leopoldo Martín, de 80 años, que sufrió en un internado religioso hace más de 70 años; el de Teresa Conde, que relata los abusos que sufrió siendo menor, durante dos años, en un religioso de los Trinitarios de Salamanca; el de Manolo, que denunció a un salesiano en Cádiz, quien fue declarado inocente; o el de Manuel Villar, quien denunció abusos en Castellón. El País asegura que al correo habilitado para denuncias le han llegado al menos un centenar de casos, que están analizando.

Fuente Agencias/El País, vía Religión Digital

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Dos víctimas acusan al cardenal Dolan de encubrir los sacerdotes que abusaron de ellos

Sábado, 27 de octubre de 2018

dolanEl hoy arzobispo de Nueva York vivía en la mismacasa donde se produjeron, en los 70, los crímenes

Chris O’Leary: “Dolan no es ningún pastor, es un lobo. No es parte de la solución, sino del problema. Borró toda prueba de nuestras conversaciones del expediente del padre Valentine”. Las denuncias no aparecen en el expediente

Otra víctima acusa a Dolan de encubrir al sacerdote que abusó de él, esta vez en Nueva York

“Sin ninguna duda, ha estado activamente escondiendo a abusadores en la archidiócesis”

Kevin Stanton: “El cardenal es un obispo absolutamente negligente y un fraude piadoso”

Un bufete de abogados publica nombres y fotos de 265 sacerdotes acusados de abusos en San Francisco

La fiscalía de Virginia (Estados Unidos) abre una investigación sobre abusos a menores en la Iglesia

Justicia chilena llama ahora a la ‘conciliación’ en el ‘caso Karadima‘, y las víctimas anuncian que no acudirán

Felipe Berríos pide al Estado que intervenga la Iglesia chilena: “No tiene ninguna credibilidad”

(Cameron Doody).- El cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, encubrió a un sacerdote que, en los años 70 y 80, abusó de un menor en la misma casa parroquial de San Luis donde el hoy purpurado residía, según denuncia la propia víctima, Chris O’Leary, en conversación exclusiva con RD. Este diario ha intentado, sin éxito, recabar la opinión de Dolan.

Chris, superviviente reconocido, apenas era un niño cuando comenzó a sufrir abusos por parte parte del padre LeRoy Valentine, abusos que duraron varios años. Hablando con RD, Chris desvela que Dolan ocultó deliberadamente a las autoridades eclesiales la denuncia que él formuló contra un cura con el que Dolan vivió en la iglesia de la Immacolata en Richmond Heights, Misuri, un barrio de San Luis.

La pesadilla de Chris empezó a finales de la década de los 70, cuando fue abusado por Valetine. Las cicatrices físicas y emocionales sufridas durante años hicieron que no fuera hasta 2002 cuando se atrevió a contar su drama. Valentine fue apartado del sacerdocio en 2013 tras confirmarse otros abusos en la diócesis.

6coc_oqc_400x400El padre LeRoy Valentine abraza a Chris O’Leary.

En marzo de aquel año, justo cuando salía a la luz el escándalo de Spotlight, otras tres víctimas de Valentine, que ya habían llegado a un acuerdo judicial con la archidiócesis de San Luis, se enteraron de que el cura abusador seguía en el ministerio activo, en una escuela de primaria. En contra de las promesas del entonces arzobispo (luego cardenal) Justin Rigali. Se desató el escándalo, y la archidiócesis invitó a otras posibles víctimas de Valentine a presentarse. Chris aceptó la invitación.

“Había pasado mucho tiempo con el padre Valentine, a solas y ayudándole en sus misas, y pensaba: ‘Si alguien le conoció, fui yo'”, dice Chris.

Chris denunció los abusos de Valentine a una fiscal de su distrito, a una periodista de la televisión local y al entonces obispo auxiliar y vicario de curas en la archidiócesis de San Luis, Timothy Dolan. Solo Dolan se puso en contacto con él, pero el hoy cardenal de Nueva York le contó que no había pasado nada. Que sus recuerdos no significaron nada. Así es como Chris recuerda las palabras exactas de Dolan:

Conozco bien al padre Valentine. Estuvimos juntos en el seminario. Vivimos y trabajamos juntos en la Immacolata. Sé que LeRoy Valentine no hizo nada de lo que se le acusa. Sé que nunca haría nada para hacerle daño a un niño.

Aún así, si todavía quieres hablar con alguien, podría organizar algo.

En otras palabras, Dolan no creyó a Chris, sino a su abusador, Valentine. Un hombre con el que Dolan vivió en la parroquia de la Immacolata, en la habitación contigua a la que Valentine traía a sus víctimas. Chris afirma que otra víctima le contó después que Dolan sabía, y veía a Valentine traer a niños a su habitación.

Chris acusa a Dolan de haberle hecho “ver lo blanco negro” al no creerle, y dice que esta tortura psicológica le hirió profundamente. El daño provino del hombre que protagoniza el más pronto recuerdo de Chris de un cura, cuando Dolan mandó a su clase representar el episodio de la curación de Jesucristo del hombre ciego en Marcos 8, y encomendó a Chris el papel de Cristo.

Aún así, Chris aceptó la oferta de Dolan de ponerle en contacto con alguien que le podría ayudar. Chris se encontró pocas semanas después con una mujer que cree recordar fue Nancy Brown, la entonces directora adjunta de la Oficina de la Protección del Menor en la archidiócesis de San Luis. Brown, como Dolan, le dijo que no pasó nada con Valentine. Le manifestó que estaba “malinterpretando” las acciones e intenciones de su depredador. De igual forma que con el obispo, Chris creyó en la palabra de la psicóloga y, durante los siguientes nueve años, continuó con su vida.

cardenales-rigali-dolan-y-burkeCardenales Rigali, Dolan y Burke juntos, en una foto que Chris denuncia que la archidiócesis de San Luis ha intentado quitar de Internet y de las redes sociales

“Dolan borró toda prueba de nuestras conversaciones del expediente del padre Valentine”

Dolan dejó la archidiócesis de San Luis rumbo a Milwaukee en agosto de 2002, y Rigali partió rumbo a Filadelfia en julio de 2003. Pero aunque estos protectores de Valentine siguieron adelante, Chris no pudo hacerlo, y empezó a sufrir ataques de pánico, cada vez más frecuentes e intensos conforme iban pasando los años.

Chris perdió su trabajo, vio cómo se desintegró su matrimonio y se distanció de su familia. Entre tanto, nunca supo nada de la archidiócesis, ahora encabezada por el entonces arzobispo (y ahora cardenal) Raymond Burke.

El 9 de mayo de 2011, Chris no pudo aguantar más el dolor, y regresó a la archidiócesis de San Luis. El diácono Philip Hengen -entonces director de la Oficina de la Protección del Menor- se puso a la defensiva desde el principio. El religioso trajo consigo dos abogados a su primera reunión con Chris, en contra de la política archidiocesana sobre reuniones con víctimas de abusos sexuales.

La Iglesia no había cambiado su actitud ante el abusador Valentine desde que Chris se reuniera con Dolan nueve años atrás. Sus representantes repitieron que los abusos de Chris nunca se produjeron. Pero Chris descubrió algo más perturbador en su reunión con Hengen y los abogados en 2011: que la archidiócesis no tenía constancia de sus conversaciones con Dolan en 2002. Una laguna que hizo pensar a Chris que Dolan había encubierto deliberadamente a Valentine.

“Dolan borró toda prueba de nuestras conversaciones del expediente del padre Valentine”, denuncia Chris. Un hecho que, según la víctima, fue corroborado por el sucesor de Dolan como vicario de curas en San Luis, el ahora obispo Rick Stika, en un tuit de agosto de 2018.

Stika confirmó que Dolan seguía a cargo de la protección del menor en la archidiócesis cuando Chris hizo su primera denuncia, y que no había partido aún para Milwaukee. Stika le dijo a Chris que no había encontrado ningún rastro de sus acusaciones en el expediente de Valentine.

“Dolan no es ningún pastor. Es un lobo”

La archidiócesis de San Luis no sólo insistió en no tener constancia de la denuncia de 2002 de Chris. Hengen también achacó a problemas paternales la ansiedad que Chris padecía ya en 2011. Las negaciones de los abusos que había sufrido le sumieron en una espiral descendente que solo se intensificó cuando Hengen prometió en julio de 2011, a insistencia de Chris, hablar con su psicólogo. Nunca lo hizo.

El 10 de mayo de 2013 la archidiócesis de San Luis anunció que Valentine sería apartado del ministerio debido a otra denuncia recibida contra él en 2012. Dicha denuncia, a diferencia de la de Chris, había sido considerada sustanciada. Pero ni siquiera entonces la Iglesia se puso en contacto con él para interesarse por su caso. Se limitó a repetir sus ofertas poco precisas de colaborar en un plan de tratamiento que Chris tendría que costear.

Chris se sintió frustrado con la que dice fue la estrategia de la archidiócesis “de hacer simplemente que desapareciera”, e intentó ir al superior de Hengen, monseñor Richard Hanneke, entonces vicario de curas. Hanneke acabó mandándole de vuelta a Hengen.

Chris lo había perdido todo y se había visto obligado a volver a vivir en casa de sus padres, pero lo peor estaba todavía por llegar. En octubre de 2015 demandó a la archidiócesis de San Luis y dos meses después descubrió que tenía en el brazo un melanoma maligno. Aunque parece que ya se ha recuperado de ese cáncer, Chris dice que el estrés de luchar contra la Iglesia le ha supuesto otro problema serio de salud: la diabetes tipo II.

Chris se vio forzado a llegar a un acuerdo judicial con la archidiócesis de San Luis en septiembre de 2017. Fue debido a un problema con los plazos de prescripción que Chris dice surgió de los esfuerzos de la archidiócesis de manipularle psicológicamente y de darle largas. Chris sigue luchando, no obstante, en la que él llama la “guerra” en la Iglesia entre los “convencidos de que el escándalo [de abusos] es real y sigue siendo un problema” y los “escépticos, negadores y apañadores que cree ‘que todo son calumnias'”. Su sitio web es la trinchera desde la que libra su lucha.

En febrero de este año, Chris recibió un email de la directora de la Oficina de la Protección del Menor de la archidiócesis de San Luis que admitía que sus acusaciones de abusos contra Valentine “fueron reconocidas por el diácono Philip Hengen, la archidiócesis de San Luis y los tribunales”. Solo unas semanas después, no obstante, un portavoz de la archidiócesis insistió en que “el historial de las acusaciones del señor O’Leary que tiene la archidiócesis es sensiblemente distinto” al que mantiene Chris. Y que “la información que compartió O’Leary cambió múltiples veces”, negándole así a esta víctima de abusos el cierre de heridas que tanto busca.

Chris busca también contarle a todo el que quiera escuchar el papel que jugó el ahora cardenal Dolan en los abusos sexuales, emocionales y psicológicos que sufrió a manos de la Iglesia. Esta es una parte de su relato que dice que nunca ha sido reconocida.

El cardenal Dolan “es un lobo”, dice Chris. “Esto hace sea aún más asqueroso que… se esté presentado como un pastor”. “El cardenal Dolan no es parte de la solución. Es parte del problema”.

Esta es la primera parte de una serie de RD sobre acusaciones de encubrimiento de abusos contra el cardenal Timothy Dolan. Publicaremos la segunda parte en los próximos días.

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(Cameron Doody).- Nuevas revelaciones de víctimas de abusos colocan en una delicada situación al cardenal Dolan. Junto a la denuncia de Chris -publicada ayer en exclusiva por RD-, abusado por un cura en la habitación contigua a la que ocupaba el hoy arzobispo de NY, otro superviviente de la pederastia clerical, Kevin Stanton, denuncia que el purpurado también encubrió los abusos de su depredador, esta vez en Nueva York.

En esta conversación exclusiva con RD, Kevin denuncia que Dolan otorga títulos a curas depredadores, que ha aparcado a algunos de ellos en una residencia especial en el Bronx, y que impone estándares imposibles de pruebas a las víctimas para proteger a la Iglesia de demandas de indemnizaciones.

Kevin tenía seis años cuando el padre Joseph Reynolds de Millbrook, Nueva York, vino a su casa una noche de 1986 para una cena con sus padres en la que no faltaba el alcohol. Reynolds no olvidó llevarse consigo el muñeco de Snoopy con el que había predicado a niños durante años, y con el cual se ganó la confianza de Kevin, hasta el punto de abusar sexualmente de él aquella noche en su dormitorio.

El dolor físico y emocional que Kevin sostuvo a manos de Reynolds fue suficiente como para impedir que contara los abusos hasta 2010, cuando los denunció al fiscal del condado de Dutchess. Se encontró con que la justicia no pudo procesar sus abusos debido a que habían prescrito. Cuando Kevin acudió ese mismo año a la archidiócesis de Nueva York, la junta de revisión encabezada por Dolan juzgó su denuncia como no sustanciada. Kevin ni siquiera sabe por qué, dado que los criterios para determinar la validez o no de una denuncia de abusos a menores nunca han sido públicos.

Desde el momento en el que hizo su denuncia, Kevin ha llegado a albergar aún más dudas acerca del proceso en Nueva York, después de saber que Reynolds había sido suspendido del ministerio en 2009 por otras acusaciones de abusos: un año antes de que Kevin se quejara de él.

“Dolan voluntaria y conscientemente dejó a curas abusadores en parroquias durante cinco años”

Insatisfecho con el trato que recibió a manos de Dolan y la archidiócesis de Nueva York, Kevin se puso a investigar por su cuenta. Así, descubrió primero que aunque los predecesores de Dolan -los cardenales John O’Connor y Edward Egan- habían prometido retirar a curas abusadores del ministerio, no hicieron nada.

Kevin también supo que cuando Dolan llegó a Nueva York en 2009, tampoco tomó ninguna acción decisiva contra los sacerdotes pedófilos, alojando a algunos de ellos en un centro especial en el Bronx -Reynolds sigue residiendo ahí hoy- y otorgándoles a algunos títulos específicos, como “Sacerdote Senior Administrador” (un eufemismo para considerarlos ‘curas eméritos’, sin levantar sospechas entre los fieles). Un proceso, afirma Kevin, con el que “Dolan voluntaria y conscientemente dejó a curas abusadores en parroquias durante cinco años”. Leer más…

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Un sacerdote francés acusado de abusos aparece ahorcado en su parroquia

Jueves, 25 de octubre de 2018

maxresdefault-2Es el segundo que se quita la vida en las últimas semanas 

Es un momento de tragedia y sufrimiento”, declara el obispo de Orléans

Un sacerdote acusado de agresión sexual contra un menor se suicidó en Francia, anunciaron el lunes autoridades católicas y fuentes judiciales.

Pierre-Yves Fumery, de 38 años de edad, se ahorcó en su presbiterio de la ciudad de Gien, en el valle del Loira. Su cuerpo fue encontrado el sábado.

El fiscal regional, Loic Abrial, dijo a la AFP que una investigación preliminar estaba en curso desde el 21 de septiembre por “sospechas de agresión sexual contra un menor de menos de 15 años” tras recibir “informaciones preocupantes”.

“Hubo varias audiencias (…) y el sacerdote fue interrogado el 15 de octubre, en calidad de testigo, añadió.

El obispo de Orléans, monseñor Jacques Blaquart, había alertado a una cedula especializada de la diócesis sobre presuntos “comportamientos inapropiados” de Fumery con adolescentes.

“Es un momento de tragedia y sufrimiento”, declaró el lunes Blaquart ante la prensa.

Este es el segundo suicidio de un sacerdote acusado de agresión sexual en Francia en poco más de un mes.

En septiembre, Jean-Baptiste Sèbe, también de 38 años de edad, se suicidó en su iglesia en Normandía, después de que una mujer lo acusara de comportamiento indecente y agresión sexual contra su hija.

Según el diario católico “La Croix“, el cura fallecido enseñaba teología en el Instituto Católico de París y era capellán en varios colegios e institutos públicos en Rouen, donde era muy apreciado.

En el momento de su muerte no se había presentado ninguna denuncia oficial.

Fuente Religión Digital

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Ni mujeres, ni expertos, ni víctimas… la ‘Comisión Antipederastia’ nace herida de muerte

Miércoles, 24 de octubre de 2018

miembros-de-la-comision-antipederastia-de-la-ceeÉstos son los miembros de la ‘Comisión Antipederastia’ de la CEE ABC

La CEE recula tras las críticas, internas y externas y ahora dice que incluirá a seglares en el futuro

Roma advierte de un ‘tsunami’ de denuncias. “Y no estamos preparados”, admite un obispo español

(Jesús Bastante).- Ni mujeres, ni expertos en distintas materias (educadores, psicólogos, psiquiatras…), ni, lamentablemente, víctimas. La ‘Comisión Antipederastia anunciada por la Conferencia Episcopal la pasada semana nace herida de muerte, y con duras críticas, tanto dentro como fuera de la institución.

La comisión, que en principio nacía como un grupo de expertos en Derecho Canónico para acompañar el informe que el cardenal Ricardo Blázquez llevará en febrero al encuentro con el Papa, está presidida por el polémico obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, cuestionado por las víctimas, y por seis sacerdotes, todos ellos juristas: Jorge Otaduy, del Opus Dei, director de la Revista “Ius Canonicum“; Silverio Nieto, del Servicio Jurídico Civil de la Conferencia Episcopal; Carlos Morán, del tribunal de la Rota; el jesuita Miguel Campo Ibáñez, canonista de la CONFER; y el vicesecretario para Asuntos Generales de la Conferencia, Carlos López Segovia.

Amén de la ausencia -clamorosa- de mujeres, laicos y especialmente, víctimas de abusos sexuales, el mayor drama de este equipo vino cuando alguien en la Casa de la Iglesia quiso ir más allá y, como un modo de responder al informe de El País sobre casos de pederastia en la Iglesia española, anunciar a bombo y platillo que la comisión no sólo se centraría en cuestiones legales, sino que abordaría una respuesta completa al drama de los abusos.

La indignación de las víctimas fue inmediata, tanto por los nombres elegidos (la crítica, además de Menéndez, se cebó en la figura de Silverio Nieto y, en menor medida, de Jorge Otaduy y Carlos Morán) como por no haber sido informados y mucho menos invitados. La cascada de críticas también vino de círculos internos, que entendían que, con esta comisión, la Iglesia española volvía a darse “un tiro en el pie” (en expresión de un arzobispo español).

Sólo entonces, y tras escuchar las opiniones de algunos expertos en comunicación, los obispos filtraron, a través de Cope, que más adelante se incorporarán varios seglares expertos en diversas disciplinas, hombres y mujeres. Un matiz que, lamentablemente, ya llega tarde. Y que sigue sin hablar de la necesaria presencia, con voz y con voto, de las víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia.

La creación de esta comisión, de este modo, también ha sido criticada en la Santa Sede, que entiende que la Iglesia españolasigue sin entender la importancia de este drama para el presente y el futuro de la institución, y se escuda en que apenas se conocen casos en nuestro país.

“Si esperan a que surja un escándalo, que surgirá, cualquier medida que se tome después será en vano”, sostienen expertos desde el Vaticano, que auguran que, más tarde o más temprano, el tsunami de abusos que ya ha pasado por Estados Unidos, Irlanda, Alemania o Australia llegará a las ‘costas‘ de la Iglesia de nuestro país.

“Y no estamos preparados“, admite un prelado español, quien añade que “la comisión que se ha creado es un buen elemento en el ámbito de lo legal, pero si no nos ponemos al servicio de las víctimas será peor que no haber hecho nada”.

Fuente Religión Digital

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EEUU abre la primera investigación federal contra la Iglesia Católica por los abusos

Martes, 23 de octubre de 2018

phpthumb_generated_thumbnailjpgEl Departamento de Justicia reclama documentación secreta de las ocho diócesis de Pensilvania

Busca pruebas de delitos federales tales como explotación sexual de menores, secuestro o fraude

(C.D./AFP).- El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha abierto por primera vez una investigación federal sobre abusos en la Iglesia, en este caso en las ocho diócesis de Pensilvania, requeriéndolas documentación secreta con el fin de saber si sus responsables cometieron crímenes federales tales como explotación sexual de menores, tráfico interestatal de niños, pornografía infantil o hasta crimen organizado.

La archidiócesis de Filadelfia confirmó el jueves en su sitio web que “recibió una citación de un gran jurado federal”. “Cooperaremos con el Departamento de Justicia estadounidense en este caso”, añadió sin dar mayores detalles.

La diócesis de Greensburg, en el oeste de Pensilvania, también confirmó que había recibido una citación que encontró “poco sorprendente” dado el “horrible” informe sobre el abuso en ese estado.

“Las víctimas, los feligreses y el público quieren tener pruebas de que cada diócesis ha tomado pasos amplios y decisivos para garantizar que los niños estén mejor protegidos”, señaló.

Las otras diócesis en el estado no hicieron comentarios de inmediato pero, según indicó The New York Times, todas confirmaron que habían recibido citaciones del sistema de justicia federal y aseguraron que cooperarán con la investigación.

El anuncio de la investigación federal se produjo después de que el fiscal de Pensilvania emitiera un informe condenatorio para las instituciones católicas del estado a mediados de agosto, que detallaba décadas de abusos que involucraban a más de 300 sacerdotes, más de 1.000 niños y muchos intentos de encubrimiento.

Siguiendo a la publicación de este informe, una docena de estados estadounidenses, incluyendo Nueva York y Nueva Jersey, con una gran población católica, se movilizaron para exigir rendición de cuentas de sus diócesis, convocándolos a comparecer, solicitando sus archivos y llamando a testigos.

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Protesta contra los abusos en la Iglesia estadounidense

Pero la investigación anunciada el jueves es la primera iniciada a nivel federal y las víctimas esperan que finalmente arroje luz sobre las sospechas de maniobras de ocultamiento que pesan sobre la jerarquía católica.

“Es la primera vez que escuchamos sobre una investigación federal sobre las diócesis católicas y esta es una noticia monumental para las víctimas”, dijo Mike McDonnell, de 50 años, quien fue agredido sexualmente por sacerdotes de su parroquia desde los 11 a los 13 años en Pensilvania.

“Hemos estado esperando esto por años”, porque las investigaciones a nivel estatal “solo arañan la superficie” y no explican cómo o gracias a quién los sacerdotes acusados de abuso sexual en una parroquia fueron transferidos de iglesia a iglesia, añadió. “Creo que la investigación federal realmente señalará a la jerarquía de cada diócesis, los obligará a responder estas preguntas y a producir los documentos correspondientes”, señaló.

La cadena CBS dijo que los investigadores federales también habían convocado a una de las diócesis del estado de Nueva York, la de Buffalo.

Según apuntan fuentes familiarizadas con el caso, la investigación se centrará en particular en acusaciones de tráfico interestatal de menores por abuso sexual, así como de intercambio de pornografía infantil online, obstrucción de justicia, reasignación de curas pederastas y fraude. Ni la oficina del fiscal federal ni las diócesis afectadas confirmaron de inmediato esta información.

Pero de confirmarse, se podría indicar que la justicia federal no limita sus investigaciones a Pensilvania y está lista para expandirlas a otros estados. “Espero que ese sea el caso”, dijo McDonnell.

Fuente Religión Digital

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José Manuel Ramos Gordon sigue viviendo en la residencia sacerdotal de Astorga

Lunes, 22 de octubre de 2018

78340_1Vergonzoso: Cada vez tienen menos credibilidad…

El cura, condenado por el Vaticano al destierro, ha recurrido la sentencia

La víctima de La Bañeza: “Es terrorífico, devastador. ¿Y después dice el obispo que no encubrió?”

El obispo ha acusado esta semana a Francisco Javier, la víctima de La Bañeza, de haberle chantajeado

Ramos Gordon ofició al menos tres misas durante el año en el que fue apartado del sacerdocio

(Jesús Bastante).- José Manuel Ramos Gordon fue condenado por la Santa Sede a diez años de destierro en un monasterio fuera de la diócesis de Astorga, tras comprobarse sus abusos en La Bañeza y Puebla de Sanabria. Sin embargo, un mes después, el sacerdote continúa viviendo en la residencia sacerdotal de Astorga, y ha recurrido su condena.

En su momento, el obispo de la diócesis y actual presidente de la ‘Comisión Antipederastia’ de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Menéndez, aseguraba que la sanción era de las más duras que podían darse, aunque no llegaban a la expulsión del sacerdocio.

La situación, cuando menos escandalosa, ha sido desvelada por Diario de León, que ha conseguido hablar telefónicamente con el pederasta. Tras una investigación canónica en la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gordon fue condenado a una pena de diez años de “privación del ejercicio público del ministerio sacerdotal, residiendo en un monasterio o convento fuera de la dióceis de Astorga”.

Pero Ramos Gordon no se ha movido de Astorga, y ha recurrido la sentencia ante el Vaticano. Entretanto, continúa viviendo en la residencia sacerdotal, pagada por el Obispado, ante el silencio de la diócesis y del propio obispo, que esta semana ha tratado de defenderse de las acusaciones de encubrimiento, llegando a acusar a Francisco Javier, la víctima de La Bañeza, de haberle chantajeado.

En la residencia de Astorga, José Manuel Ramos Gordon vive como si nada hubiera pasado. De hecho, a nadie le extraña que pregunten por él, y le pasan el teléfono sin problemas. Durante la conversación, relata el diario, el pederasta condenado confirma que ha recurrido la sentencia ante Doctrina de la Fe. “Recurrimos la sentencia y claro, hasta que, como usted sabe, cuando se recurre la sentencia hay que esperar al resultado definitivo, afirma, lamentando la “presión mediática” que ha sufrido y negándose a admitir los abusos. “Después de tres años, seguir dándole vueltas a esto… conmigo que no cuenten para esto”.

Nada más conocer la noticia, la víctima de La Bañeza, visiblemente sorprendida, se declaraba profundamente enfadado. Es terrorífico. Él no ha reconocido los hechos. Aquí no hay más que dolor, por todas partes, por lo mal que lo ha gestionado la Iglesia”.

¿Y después dice el obispo que no encubrió? ¡Si después de la condena sigue viviendo en una casa de la diócesis!, denuncia Francisco Javier. “Es lamentable, me dan asco y pena. Espero que de una vez por todas se sienten a pensar, y no en una comisión a escribir palabras. Porque ahora siguen haciéndolo mal, atacando a las víctimas. Es devastador”.

La Casa Sacerdotal de Astorga es un edificio de 8 plantas en el que residen sacerdotes de la diócesis, familiares de éstos y seglares. Construida en los años 60, dispone de comedor, sala de conferencias, varias salas de televisión, un teatro y una capilla, donde se celebra misa todos los días. Según la sentencia del Vaticano, Ramos Gordon tiene prohibido celebrar misa salvo permiso expreso de Juan Antonio Menéndez, cuya capacidad para presidir una comisión que verdaderamente atienda y proteja a las víctimas cada vez está más en entredicho.

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El nuevo protocolo de la Iglesia española no incluirá reparaciones económicas para las víctimas y el Gobierno español pide a la Iglesia que aclare los “repugnantes” casos de abusos

Sábado, 20 de octubre de 2018

abusosEl texto no incluye reparación económica a las víctimas, algo que los supervivientes consideran imprescindible

Se prohibirá quedarse a solas con un menor, y nunca a puerta cerrada, y se limitarán las muestras públicas de afecto

El pasado martes, la Iglesia católica española anunció que constituirá una comisión que redactará una nueva normativa para la prevención y protección contra los abusos sexuales a menores dentro de esta institución y que revisará sus protocolos de actuación ante estos casos.

Las nuevas normas sustituirán a los protocolos de actuación elaborados en 2010 conforme a la legislación española y al ordenamiento canónico que orientan a obispos, sacerdotes, religiosos e instituciones eclesiásticas sobre cómo proceder en caso de detectar agresiones o abusos sexuales cometidos con menores o posesión de pornografía infantil, entre otros supuestos.

La creación de esta comisión ha estado rodeada de polémica, ya que al frente de la misma estará el obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez Fernández, que fue duramente criticado por su actuación ante un caso de abusos sexuales ocurrido en su diócesis.

(Jesús Bastante).- La responsabilidad de valorar, verificar o confirmar el abuso no corresponde al comunicante, sino a los servicios especializados. El nuevo protocolo en el que trabaja la Iglesia española obligará a todos aquellos que tengan contacto con menores a denunciar cualquier indicio de abusos ante la Justicia, pero no establecerá la obligación de indemnizar a las víctimas.

“Nuestra obligación como Diócesis es notificar los indicios detectados y la comunicación de los datos que nos han ofrecido. No es necesario tener la certeza de que el menor está siendo abusado se lee en un documento que servirá de base al nuevo texto normativo, que está elaborando la ‘Comisión Antipederastia‘ que, presidida por el polémico obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, ya ha empezado a trabajar.

“Deberá ser el Obispado quien notifique a los servicios especializados esta información (Institución de protección de menores) y al Ministerio Fiscal”, se lee en el futuro texto, que subraya que, independentemente de lo que pueda suceder en un juicio canónico, en el ámbito civil la Iglesia no tiene capacidad de juzgar, pero sí obligación de “notificar los indicios detectados y la comunicación de los datos que nos han ofrecido” ante las autoridades competentes.

El documento, según han confirmado a RD miembros de la citada comisión, se basará en el texto que recientemente aprobó la diócesis de Astorga, y que ya están implementando otros obispados, como el de Sigüenza. Este diario ha tenido acceso a este último, un texto de 16 páginas que detalla qué deben hacer los agentes eclesiales para prevenir los abusos, detectarlos y denunciarlos. El texto, sin embargo, no dice nada de la reparación económica a las víctimas y la restauración de su honor, algo que los supervivientes de abusos consideran imprescindible.

Prevenir, detectar y denunciar

“El documento está orientado a prevenir y, en su caso, a detectar y denunciar, así como a actuar con rapidez y firmeza ante el abuso sexual perpetrado por cualquier persona implicada en las actividades pastorales (…), informando sobre las leyes civiles y eclesiásticas actualmente vigentes sobre este asunto”, apunta el documento.

En este sentido, el protocolo establece una serie de obligaciones, morales y legales, tras el conocimiento de un caso de abusos. En este sentido, por primera vez, la Iglesia reconoce que la notificación es una obligación legal para todos los ciudadanos, especialmente para los profesionales que trabajan con menores de edad”.

Así, los responsables que conozcan un supuesto caso de abusos estarán obligados a “notificar, transmitir la información”, que se debe hacer al Obispado. “En un segundo nivel, igualmente imprescindible -añade el protocolo-, deberá ser el Obispado quien notifique a los servicios especializados esta información (Institución de protección de menores) y al Ministerio Fiscal”.

En este punto, el avance es evidente respecto al actual protocolo, vigente desde 2010 pero que no se dio a conocer hasta que este diario lo publicó en 2015. Al tiempo, la Iglesia estará obligada a informar inmediatamente a los padres de la denuncia recibida por parte del menor, recabar su información sobre los indicadores, la sospecha o la revelación de su hijo/a ante un posible abuso y acordar con ellos la estrategia y actuaciones a partir de ese momento”.

Es importante, recalca el protocolo, “poner por escrito lo que acabamos de oír: tras el encuentro con el niño, y ante los padres, es importante que tomemos notas de lo que acaba de contarnos lo más pronto posible, reflejando el día y la hora, recogiendo lo que recordemos literalmente de su discurso, escribiendo sus palabras y explicando si mostró algún comportamiento relevante al decirlo”. Y hacerlo con tranquilidad, escuchando al menor y ofreciéndole confianza, sin mostrar dudas ante su relato.

Rechazo expreso a cualquier tipo de abuso sexual

En lo tocante a la prevención, el futuro protocolo de la Iglesia española considerará “obligatorio” un certificado del Registro Central de Delincuentes Sexuales que demuestre que no han sido condenados por delitos relativos al trato con menores, y la firma de un documento escrito, en el que “se manifestará de forma expresa” el rechazo a todo tipo de abuso sexual, el conocimiento de la doctrina de la Iglesia sobre el particular y que “si cometen cualquier acto de abusos de menores lo hacen engañando y traicionando la voluntad de la Iglesia, siendo responsables de los mismos única y exclusivamente quien los realice.

Del mismo modo, el protocolo incluirá hasta 16 “aspectos preventivos” para el trato con menores. Entre ellos, “llevar a cabo las muestras físicas de afecto con mesura y respeto”; evitar quedarse a solas mucho tiempo con un menor”, y “nunca con la puerta cerrada”; incorporar espacios con “puertas de cristales transparentes o cristaleras” en los despachos de sacerdotes, formadores y animadores de menores o, en su defecto, dejar la puerta abierta cuando se habla con un menor en un despacho o habitación”.

Las medidas también incluyen “informar a los padres de una situación inusual en la que se va a estar o se ha estado a solas con un menor, o cuando se va a tener o se ha tenido un contacto físico relevante por razones sanitarias o disciplinarias”, y “prohibir absolutamente juegos, bromas o castigos que puedan tener connotación sexual, evitando cualquier tipo de conductas que impliquen o sugieran desnudarse o besarse.

Del mismo modo, también se prohíbe el castigo físico, las novatadas “que puedan llevar consigo actos vejatorios, denigrantes o sexistas“. Respecto a salidas, convivencias o campamentos, el protocolo subraya que nunca un adulto debe compartir habitaciones de hotel o tiendas de campaña” con menores, ni entrar en vestuarios, baños o duchas cuando éstos estén.

No enamorarse, ni deja que lo haga el menor

Es motivo de cese inmediato en la actividad pastoral cualquier relación sentimental, consentida o no, de un adulto con menores de edad, monaguillos/ as, miembros de grupos de catequesis, de otros grupos infantiles o juveniles de parroquia o colegio”, añade el protocolo, que apunta que, en el caso de que algún menor se enamore de un sacerdote, catequista, profesor o monitor, éste “en ningún momento debe responder o insinuarse positivamente a ese tipo de afecto, sino establecer de forma inequívoca y con buenas maneras los límites adecuados de comportamiento, relación y aprecio”.

Finalmente, el protocolo impide “realizar tomas privadas de imágenes de menores, y si se hacen en el desarrollo de actividades pastorales”, y si se hacen se informará a los padres, “no se hará exhibición ni difusión pública o privada sin el consentimiento de éstos y se guardarán en un archivo único del que será responsable la parroquia o centro educativo diocesano”.

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Por otra parte, por el momento el Gobierno de Pedro Sánchez no investigará los abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia católica, pero sí pide a la Conferencia Episcopal que “aclare” estos “repugnantes” delitos, que además han tenido una repercusión “tan grave” sobre las víctimas.

Lo ha dicho la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que ha expresado la solidaridad del Ejecutivo con todas las víctimas de abusos.

Todos los delitos son repugnantes y el de la pederastia lo es aún más y además el lugar donde supuestamente se produce lo hace aún más repugnante”, ha aseverado Celaá tras ser preguntada por si el Gobierno va a encargar algún informe sobre los abusos de la Iglesia católica pidiendo datos a la Conferencia Episcopal Española.

“Con todo respeto a la Iglesia, que es una institución, y a los católicos y católicas, hemos de decir que efectivamente queremos que se aclaren todos los delitos ocurridos por la repercusión tan grave que han tenido sobre las víctimas”, ha afirmado.

Celaá ha señalado, no obstante, que no corresponde al Gobierno la persecución del delito, sino a los tribunales “y por tanto serán los tribunales de justicia los que hayan de hacer esa labor”

Fuente Religión Digital

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Sudafricano acusa a cura católico aún activo en Reino Unido de abusar de él durante años

Sábado, 13 de octubre de 2018

william-segodishoWilliam Segodisho se atreve a romper su silencio treinta años después

“He aguantado este abuso (…) de la Iglesia y su continua victimización demasiado tiempo”

“No son conscientes del daño que le hicieron a mi alma y a mi fe”

Víctimas desafían a la poderosa Iglesia polaca y elaboran un mapa con más de 250 casos de abusos sexuales

El Papa acepta la renuncia del arzobispo de Washington, acusado de encubrir abusos sexuales

Francisco, a Donald Wuerl: “Estoy orgulloso y te agradezco tu nobleza”

Todas las diócesis de Texas publicarán los nombres de los curas acusados de abusos

La Iglesia chilena anuncia un catastro nacional de sus escuelas para prevenir los abusos

El presidente chileno acusa a la Iglesia de “ocultar y relativizar” casos de pederastia

Un informe documenta palizas y abusos sexuales a menores en dos centros católicos de Escocia

Concluye el juicio del ‘caso Gaztelueta’: en un mes habrá sentencia

El sudafricano William Segodisho ha alegado haber sido violado y abusado sexualmente cuando era adolescente, entre 1985 y 1990 en Johannesburgo, por un sacerdote católico que actualmente se encuentra en Reino Unido.

“No es fácil para mí hablar de esto, por ello me he mantenido en silencio durante casi 30 años, pero a medida que voy envejeciendo, (y como) la vida es imprevisible, odiaría llevarme esto a la tumba, dijo Segodisho al inicio de su discurso en una conferencia organizada por el grupo Mujeres y Hombres contra el Abuso Infantil y retransmitida por el canal Enca.

Siendo un adolescente después de tener que huir de la localidad de Polokwane (noreste) por organizar protestas en contra del Gobierno segregacionista que imponía el régimen del apartheid, Segodisho terminó viviendo en las calles de Johannesburgo.

En un refugio para niños sin hogar conoció al párroco -cuya identidad no ha sido revelada-, con quien inició una relación estrecha en la que él le regalaba ropa nueva, le invitaba a buenas comidas e incluso le matriculó en un prestigioso colegio privado.

En 1985, cuando tenía unos 13 años, le invitó a una cena en su casa y, según Segodisho, en lugar de ofrecerle “zumo de naranja, un Appletizer o una Coca Cola”, le dio de beber whisky y poco después le forzó a besarle y a masturbarle.

Al día siguiente, el cura le pidió guardar en secreto lo sucedido ya que, de no hacerlo, perdería su plaza en el refugio y en el colegio.

Los abusos continuaron repitiéndose durante años y llegaron a la violación en varias ocasiones.

El sacerdote fue transferido a Bournemouth, Reino Unido, en 1990, año en el que Segodisho denunció los hechos y, como consecuencia, terminó de nuevo viviendo en la calle.

En ese período empezó a abusar del alcohol y otras drogas y pasó 8 meses en prisión.

“No son conscientes del daño que le hicieron a mi alma y a mi fe”, señaló Segodisho, que finalmente interpuso una denuncia en febrero de 2018, de la que aún no ha recibido respuesta alguna.

“He aguantado este abuso (…) de la Iglesia y su continua victimización demasiado tiempo”, sentenció, remarcando que tiene siete hijos y que se sentiría muy mal si este sacerdote abusara de otros niños.

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Fuente EFE/Religión Digital

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Las víctimas de abusos apoyan a los padres del ‘caso Gaztelueta’

Martes, 9 de octubre de 2018

aubsu_560x280-1Segunda semana del juicio por los presuntos abusos en el colegio del Opus Dei

Duros reproches de la familia al papel de la Fiscalía; el colegio admite búsquedad de violaciones en el ordenador del ex docente

(Jesús Bastante).- “Yo fui víctima de abusos sexuales, y agradezco la valentía de Juan, su mujer y su hijo, por denunciar el caso en busca de justicia. Pero sobre todo me enorgullece su valor, porque contribuyen enormemente a erradicar estos actos repugnantes”. Javier, la víctima de abusos de Ramos Gordón en La Bañeza, ha querido apoyar a la víctima de abusos en el caso Gaztelueta, que hoy comienza su segunda semana.

Como Javier, muchas víctimas de abusos a menores por parte del clero se han puesto en contacto, de muy distintas maneras, con la familia Cuatrecasas. Algunos, haciéndose presentes en Bilbao; otros, llamando por teléfono o enviando mensajes a través de conocidos o de las redes sociales. Como Javier Paz, víctima de abusos en Salamanca, quien en su muro ha criticado el “silencio cómplice” de algunos medios y “los siervos a sueldo” de los depredadores, al tiempo que subraya su apoyo sin fisuras a la familia. “¡A galopar, hasta enterrarlos en el mar!”.

La familia ha recibido el cariño de muchos otros en un juicio difícil y que puede marcar un antes y un después en el tratamiento a las víctimas de estas atrocidades. Así, varios partidos políticos ya han mostrado su interés por reformar la legislación actual, para conseguir, al menos, que la prescripción de los casos de abusos no comiencen a contar hasta que la víctima no alcance los 30 años, como sucede en Alemania.

Algunas víctimas españolas, con el apoyo de Eca Global (la mayor organización a nivel mundial de víctimas de abusos del clero), están ultimando los estatutos de la que será primera asociación de este colectivo en nuestro país.

Entretanto, este lunes continúan las declaraciones de diversos testigos de la defensa y la acusación en el ‘caso Gaztelueta’. “Mi mujer y yo estamos muy orgullosos de nuestro hijo, valiente y coherente, sostiene a RD Juan Cuatrecasas, quien apunta cómo el pasado viernes Gaztelueta aportó la pericial definitiva para condenar a su docente.

Así, subraya, durante la segunda sesión del juicio, se demostraron importantes negligencias” en el control que, supuestamente, el centro hacía de los ordenadores que utilizaba el profesor. Así, la propia pericial informática del Gaztelueta admitió que desde el ordenador del acusado se pudieron rastrear búsquedas de desnudos, e incluso ‘violaciones’ de personajes famosos.

Esto demuestra, en opinión de la acusación, que “el sistema informático del centro no tenía filtros, tal y como mantiene su director, o el acusado se los saltaba”. También, que si la propia pericial de parte encontró estas búsquedas, pudieron haber sido borrados historiales.

“Tener un hijo capaz de afrontar una prueba tan dura, después de todo el dolor que sufrió a manos de un cobarde que se aprovechó de su condición de preceptor y adulto, habiendo sido re victimizado hasta la saciedad por el entorno del abusador, no es para menos. Muy orgullosos pero que muy orgullosos de él, sostiene la familia Cuatrecasas, que no opina lo mismo de la función del ministerio Fiscal.

“La Fiscalía tuvo en su poder esa pericial desde hace unos años, y fue incapaz de encontrar y denunciar esas direcciones de búsqueda”, subraya Juan, que lamenta la “desidia” de la acusación del Estado, que contrasta con las preguntas constantes a la víctimas. Es muy vergonzoso que el Ministerio fiscal pregunte, repregunte y humille una y otra vez a una víctima de abusos sexuales, con gestos faciales, reinterpretaciones malintencionadas y actitudes de cara a la víctima que cuestionan su independencia en el proceso”.

“El interrogatorio a mi hijo por parte del fiscal fue una demostración palpable de mala praxis respecto a la formación profesional en reconocimiento y trato a las victimas de estos delitos y de nulo respeto a ellas”, sostiene este ‘padre coraje’, quien apunta que sería oportuno que la Fiscal General del Estado tuviera conocimiento de ello”.

Sea como fuere, este jueves concluirán las sesiones del ‘caso Gaztelueta’, en el que la Fiscalía pide tres años de prisión para el ex docente, mientras que la acusación particular eleva la petición de pena a diez años. La defensa, como no podía ser de otro modo, solicita su absolución.

Entretanto, la web que el colegio del Opus Dei ha dispuesto para seguir el ‘caso Gaztelueta’ ha seguido dando una información de parte, en contraste con su intención de ser “sala de prensa informativa”, únicamente formada por “hechos y evidencias”.

Fuente Religión Digital

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Los republicanos consolidan la mayoría conservadora en el Tribunal Supremo y amenazan muy seriamente el avance los derechos civiles de las personas LGTB en Estados Unidos

Martes, 9 de octubre de 2018

brett-kavanaugh-y-donald-trumpBrett Kavanaugh ya es juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Poco han importado las acusaciones de abuso sexual en el pasado. Poco ha importado la movilización progresista en su contra. Lo que cuenta en este caso es la Presidencia y el Senado, y el Partido Republicano recuperó el control simultáneo de ambas instituciones en las elecciones de 2016. Salvo conjunciones circunstanciales inesperadas, el sector más conservador de la sociedad estadounidense se hace con la rama judicial del Gobierno durante lustros, quizá décadas, y podrá modelar a su antojo la jurisprudencia en sentido restrictivo en materias como el acceso al aborto o el fin de la discriminación legal de las personas LGTB. La confirmacion de Kavanaugh supone posiblemente el éxito más importante de la presidencia de Donald Trump, cuya elección en 2016 se confirma como una auténtica tragedia para los derechos civiles de las minorías.

Tras la jubilación el pasado 31 de julio del juez Anthony Kennedy como miembro del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, Donald Trump designó su candidato a ocupar la plaza, como es su atribución. Eligió a Brett Kavanaugh, un juez de 53 años, que fue designado por el entonces presidente George W. Bush para ocupar plaza en la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, donde ya emitió conflictivos dictámenes en materia de empleo, medio ambiente o consumo, destacándose siempre por su conservadurismo y su apoyo a las grandes corporaciones. Durante su carrera, ha sido frecuentemente criticado por el partidismo de sus valoraciones, sin ocultar su apoyo declarado al Partido Republicano. Ya desde un primer momento su candidatura fue celebrada por grupos ultraconservadores y fuertemente LGTBIfobos como la American Family Association (AFA),  la National Organization for Marriage (NOM), Americans for Prosperity (AFP) o Judicial Crisis Network. Desde el activismo LGTBI, sin embargo, se ha acogido con gran preocupación.

Para que el nombramiento del candidato presidencial sea efectivo, debe ser corroborado por el Senado. Por ello, Brett Kavanaugh se está sometiendo al escrutinio de los senadores, que pueden interrogarle acerca de sus opiniones respecto a diversos asuntos. En la sesión del 6 de septiembre, el juez fue interpelado por la senadora demócrata por California Kamala Harris, que le preguntó sobre cuestiones como el derecho de las mujeres al aborto, la influencia rusa en la política estadounidense, el derecho a portar armas o su propia nominación.

Pero la senadora también le formuló la siguiente pregunta: «Mi pregunta es muy específica. ¿Puede comentar su opinión personal sobre si Obergefell se decidió correctamente? Es un sí o no. Por favor». Obergefell es como se conoce a la sentencia del Tribunal Supremo que instauró el matrimonio igualitario en los Estados Unidos, por el nombre de uno de los demandantes. Kavanaugh, sin embargo, evitó dar una respuesta directa e hizo referencia a una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre un pastelero que discriminó a una pareja del mismo sexo: «En Masterpiece Cakeshop, que creo que es relevante para su pregunta, el juez Kennedy escribió en la opinión de la mayoría: “Los días de discriminación contra gais y lesbianas estadounidenses o de tratar a los gais y lesbianas estadounidenses como inferiores en dignidad y valor han terminado”».

Tras ese circunloquio, se produjo el siguiente y revelador diálogo:

—Senadora Harris: «Han terminado. ¿Está de acuerdo con esa afirmación?».

—Juez Kavanaugh: «Ese es el precedente con el que el Tribunal Supremo estuvo de acuerdo…».

—Senadora Harris: «Señor, le estoy pidiendo su opinión. Usted es el candidato en este momento, por lo que, como prueba de su capacidad para servir en tribunal más alto de nuestro país, le hago una pregunta muy específica. O está dispuesto a responder o no, y si no está dispuesto a responder, podemos seguir adelante. ¿Cree que Obergefell fue decidido correctamente?

—Juez Kavanaugh: «Todos los jueces han declinado, como cuestión de independencia judicial, responder preguntas sobre esa jurisprudencia. Siguiendo el precedente establecido por la jurisprudencia, todos han declinado».

Posteriormente, el candidato fue interrogado por el senador demócrata por Nueva Jersey Cory Booker, que también quiso saber su opinión sobre el matrimonio igualitario y la discriminación de las personas LGTBI. El senador estaba interesado en saber su «opinión moral» sobre las leyes que permiten despedir a una persona debido a su orientación sexual, que están en vigor en la mayoría de los estados, o acerca de si los ciudadanos LGTBI deben temer porque sus matrimonios con personas del mismo sexo vayan a quedar invalidados. El juez se escudó en que había casos pendientes sobre discriminación laboral para no emitir una opinión, por lo que el senador Booker cambió de táctica.

Kavanaugh formaba parte del equipo del entonces presidente George W. Bush cuando este propuso enmendar la Constitución para impedir el matrimonio entre personas del mismo sexo. El senador Booker quiso saber cuál fue su opinión entonces al respecto. El juez respondió que no recordaba, y que, además, desde 2004 las opiniones acerca de ese asunto habían cambiado mucho, en clara referencia al cambio de criterio al respecto del posterior presidente Barack Obama. El senador entonces quiso saber su opinión actual, y se produjo el siguiente diálogo, no menos esclarecedor que el anterior:

—Senador Booker: «Pero usted tendrá una opinión. No necesito a Obama o a Cheney, tan solo, ¿me quiere dar su opinión sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo?»

—Juez Kavanaugh: «No recuerdo…».

—Senador Booker: «No le estoy preguntando por su opinión de entonces, le estoy preguntando por su opinión de ahora. ¿Recuerda su opinión actual sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo?».

—Juez Kavanaugh: «Bueno, el Tribunal Supremo en Obergefell…».

—Senador Booker: «Señor, su opinión. No he conseguido su historial. No sé si ha llevado a cabo matrimonios entre personas del mismo sexo. No sé si ha acudido a un matrimonio entre personas del mismo sexo».

—Juez Kavanaugh: «Soy juez, aplico la ley».

—Senador Booker: «¿Ha celebrado un matrimonio gay? ¿Ha presidido uno? ¿Ha oficiado un matrimonio gay?».

—Juez Kavanaugh: «No lo he hecho».

—Senador Booker: «¿Pero no quiere decirme su opinión sobre este asunto?».

—Juez Kavanaugh: «Aplico la ley».

Esta constante elusión de las preguntas referentes a los derechos de las personas LGTBI ha desagradado profundamente a los defensores de los derechos civiles. Chad Griffin, presidente de Human Rights Campaign, opinaba al respecto que «la negativa de Brett Kavanaugh a responder preguntas muy básicas y muy directas sobre el histórico fallo del Tribunal Supremo que establece la igualdad matrimonial en todo el país es alarmante y completamente inaceptable. La decisión de Obergefell es una ley establecida. Si este candidato no puede ni siquiera afirmar eso o corroborar la igualdad fundamental de las personas LGTB y de nuestras familias, no se le debe otorgar ni se le debe garantizar un nombramiento de por vida para el máximo tribunal de nuestra nación».

Las acusaciones de abuso sexual no detienen su confirmación

El proceso de confirmación de Kavanaugh en el Senado no terminó sin embargo ahí. De forma inesperada vieron la luz al menos tres acusaciones de abuso sexual contra Kavanaugh. La más sólida de ellas fue la que protagonizó la profesora universitaria Christine Blasey Ford, que acusó al juez de haber abusado de ella en 1982, cuando ella tenía 15 años y él 17 (y se encontraba borracho).

Ford llegó a declarar ante el Comité Judicial del Senado, pero la ausencia de pruebas más allá de su propio testimonio (la otra persona presente durante el supuesto abuso, un amigo de Kavanaugh, aseguró no recordar ya nada de lo sucedido aquella noche) y el cierre de filas de los senadores republicanos dejaron en vía muerta la acusación. El FBI acabó de darle la puntilla, al concluir, tras una investigación de solo una semana (durante la cual ni Kavanaugh, ni Christine Blasey Fold ni las otras mujeres que lo acusaban fueron interrogados) que no existían pruebas que la sustentasen.

Finalmente, Kavanaugh fue confirmado por el Senado este sábado. De los dos únicos votos dudosos entre los republicanos, los de las senadoras Susan Collins y Lisa Murkowski (sobre el papel reacias a votar a un juez que seguramente contribuirá a aumentar las restricciones al aborto), Kavanaugh recibió el «sí» de  Collins y la abstención de Murkowski. Esta última, senadora por Alaska, en realidad tenía intención de votar «no», pero finalmente llegó a un compromiso con otro senador republicano, Steve Daines, que ayer sábado quería asistir a la boda de su hija, para abstenerse de votar y de esa forma no obligarlo a acudir a Washington. Por parte de los demócratas Kavanaugh recibió un solo voto, el del Joe Manchin, un demócrata conservador que dentro de un mes opta a la reelección como senador por Virginia Occidental, un estado en el que Donald Trump obtuvo en 2016 casi el 70% del voto popular. Su voto, en cualquier caso, era irrelevante. Kavanaugh fue confirmado finalmente por 50 votos a favor y 48 en contra, y ya es juez del Supremo tras haber jurado su cargo en una ceremonia

La nueva composición del Tribunal Supremo

Kavanaugh sustituye como juez del Supremo a Anthony Kennedy, cuyo voto ha sido el que en la mayoría de ocasiones desempataba entre conservadores y liberales. En este sentido, y pese a sus credenciales conservadoras en otras materias, Kennedy ha destacado por ser un firme defensor de los derechos civiles, significándose especialmente en cuanto a los derechos de gais, lesbianas y bisexuales. Las cuatro grandes sentencias del alto tribunal que abrieron el camino de la igualdad de derechos de ese colectivo lo tienen a él como ponente.

Con la sustitución de Kennedy por Kavanaugh, un conservador duro, el Supremo queda constituido como sigue: el bando liberal está formado por Stephen Breyer, Ruth Bader Ginsburg, Sonia Sotomayor y Elena Kagan (estas dos últimas propuestas por el presidente Barack Obama). El bando conservador lo integran John G. Roberts (actual presidente del Supremo y con voto de calidad), Clarence Thomas, Samuel Alito, Neil Gorsuch (que también fue nombrado por Donald Trump tras ganar las elecciones presidenciales, en este caso después de la sucia maniobra de los republicanos, que al controlar ya el Senado se negaron durante todo el año 2016 a cubrir esa vacante con el candidato designado por Obama) y el propio Kavanaugh.

Por supuesto que a lo largo de los próximos años pueden acontecer circunstancias inesperadas que den la vuelta a la situación, pero conviene tener en cuenta que Ruth Bader Ginsburg, considerada la jueza más progresista del Supremo, cuenta ya con 85 años de edad y un estado de salud delicado, lo que hace prever que su retiro sea también próximo y deba nombrarse otro sustituto (aunque ella misma ha sugerido que su intención es permanecer en el puesto al menos otros cinco años). Y que tras Ginsburg, el juez de mayor edad es Breyer, también de la minoría liberal, que cuenta con 80 años.

El temor a que un Tribunal Supremo de holgada mayoría conservadora, con la visión más restrictiva de la Constitución y reacia a defender los derechos civiles de las minorías, sea quien tenga que decidir sobre cuestiones fundamentales durante lustros, quizá décadas, es ya una realidad. Por mencionar solo un ejemplo, entre los casos que el Supremo debe decidir en próximos meses se encuentra el caso Zarda, cuya resolución determinará muy posiblemente si el Titulo VII de la Ley de Derechos Civiles, que prohíbe la discriminación laboral por motivos de raza, color, religión, sexo u origen nacional, impide también la discriminación laboral por razones de orientación sexual (lo explicamos con detalle en esta entrada de marzo). A día de hoy, con Kavanaugh en el Supremo, el pesimismo es mayúsculo.

Fuente Dosmanzanas

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El Papa, sobre el caso McCarrick: “Tanto los abusos como su cobertura ya no pueden ser tolerados”

Lunes, 8 de octubre de 2018

180728-theodore-mccarrickAhora no… ¿Y antes?

Francisco ordena ampliar investigación sobre los abusos del excardenal

“Tratamiento diferente para los Obispos que los cometieron o los encubrieron es una forma de clericalismo inaceptable”

El depredador McCarrick se recluye en un monasterio de Kansas a escasos metros de dos escuelas

Una víctima de abusos en EEUU demanda al Vaticano para que revele todos los nombres de curas pederastas

Ya son 13 los estados que investigan la trama de abusos y encubrimientos en la Iglesia estadounidense

El Papa expulsa del sacerdocio a César Cordero, el ‘Karadima de Ecuador’

Escrache al cardenal: “Ezzati, que nuestras pesadillas te sigan a donde vayas”

El papa ha ordenado ampliar la investigación sobre los abusos del que fuera cardenal y arzobispo emérito de Washington Theodore McCarrick, avanzó hoy la Santa Sede, que ha asegurado que publicará las conclusiones “en su momento”.

En julio pasado el Vaticano informó de que el papa había expulsado a McCarrick del Colegio Cardenalicio, una medida con pocos precedentes en la historia, y había ordenado su reclusión hasta el juicio canónico sobre las acusaciones de abuso que pesan en su contra.

El exnuncio en Estados Unidos Carlo Maria Viganò aseguró en agosto que el papa Francisco conocía las acusaciones de abusos sexuales que pesaban sobre McCarrick y recientemente ha criticado al pontífice por, en su opinión, guardar silencio.

El comunicado se refiere a los pasos que llevaron al Papa a aceptar la dimisión del Colegio Cardenalicio de McCarrick y asegura que la Santa Sede “no dejará de dar a conocer, a su debido tiempo, las conclusiones del caso”. Además el Papa alienta a “no tolerar el abuso ni la cobertura; y a seguir el camino de la verdad dondequiera que nos lleve”.

Después de la publicación de las acusaciones concernientes a la conducta del arzobispo Theodore Edgar McCarrick, el Santo Padre Franciso, consciente y preocupado por el desconcierto que están causando en la conciencia de los fieles, ha dispuesto que se comunique lo siguiente:

En septiembre de 2017, la Arquidiócesis de Nueva York informó a la Santa Sede que un hombre acusó al entonces Cardenal McCarrick de abusar de él en los años setenta. El Santo Padre encargó una investigación previa en profundidad del asunto, que fue llevada a cabo por la Arquidiócesis de Nueva York y al final de la cual la documentación pertinente fue transmitida a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Mientras tanto, en cuanto surgieron en el curso de la investigación graves evidencias, el Santo Padre aceptó la renuncia del Arzobispo McCarrick al Colegio Cardenalicio, ordenándole que se le prohibiera el ejercicio del ministerio público y la obligación de llevar una vida de oración y penitencia. Al respecto, la Santa Sede no dejará de dar a conocer, a su debido tiempo, las conclusiones del caso del arzobispo McCarrick

También en relación con otras acusaciones contra el clérigo, el Santo Padre ha decidido completar la información recogida mediante una investigación previa con un estudio más detallado de toda la documentación presente en los Archivos de los Dicasterios y Oficinas de la Santa Sede sobre el entonces Cardenal McCarrick, con el fin de conocer todos los hechos relevantes, situarlos en su contexto histórico y evaluarlos objetivamente.

La Santa Sede es consciente de que un examen de los hechos y las circunstancias podría dar lugar a decisiones que no serían coherentes con el enfoque actual de estas cuestiones. Sin embargo, como dijo el Papa Francisco, “seguiremos el camino de la verdad, dondequiera que nos lleve”. (Filadelfia, 27 de septiembre de 2015).

Tanto los abusos como su cobertura ya no pueden ser tolerados y un tratamiento diferente para los Obispos que los cometieron o los encubrieron es, de hecho, una forma de clericalismo que nunca más será aceptable. El Santo Padre Francisco renueva su urgente llamamiento a unir fuerzas para combatir el grave flagelo de los abusos dentro y fuera de la Iglesia y para impedir que tales crímenes se cometan contra los más inocentes y vulnerables de la sociedad.

Él, como ha anunciado, ha convocado a los Presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo para el próximo mes de febrero, mientras resuenan las palabras de su reciente Carta al Pueblo de Dios: “El único modo en que tenemos que responder a este mal que nos ha costado tantas vidas, es viviéndolo como una tarea que nos compromete y nos concierne a todos como Pueblo de Dios”. Esta conciencia de sentirse parte de un pueblo común y de una historia común nos permitirá reconocer nuestros pecados y errores del pasado con una apertura penitencial capaz de dejarnos renovar desde dentro” (20 de agosto de 2018).

Fuente Agencias/Religión Digital

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Juan Cuatrecasas: “El Opus Dei y el Obispado de Bilbao han querido tapar el ‘caso Gaztelueta'”

Viernes, 5 de octubre de 2018

juan-cuatrecasas_foto960El padre de ‘Asier’, en vísperas del juicio: “AlPapa le engañaron”

“Hay obispos que se dedican a humillar públicamente a las víctimas de los abusos”

‘Asier’, ante su presunto depredador: “He estado a punto de suicidarme”

El Obispado de Bilbao niega las acusaciones de Juan Cuatrecasas, y éste se reafirma: “Mentira tras mentira”

La Iglesia dominicana suspende cautelarmente a un cura detenido y acusado de abusos a menores

El obispo de Mallorca califica de “ayuda” la renta al expárroco pederasta

(Jesús Bastante).- “El perdón sin más no vale. Las víctimas necesitan reparación y resarcimiento”. Este jueves, Juan Cuatrecasas verá cumplido uno de los sueños que se autoimpuso en 2011, cuando su hijo ‘Asier’ le confesó haber sufrido abusos sexuales continuados por parte de JMMS, profesor del colegio Gaztelueta, vinculado al Opus Dei.

Mañana arranca el juicio del ‘caso Gaztelueta’. ¿Qué espera?

Fundamentalmente, dos cosas: que a través de una sentencia condenatoria se reconozca a mi hijo como víctima de abusos sexuales. Y que esto sirva como un antes y un después para que el resto de víctimas, que las hay, puedan ver que su situación mejora a todos los niveles.

¿Hay una doble victimización de los chicos abusados?

Parece que ellos son los culpables, y no lo que son, víctimas. En este sentido, el tema de la prescripción es fundamental. Como mínimo se tenía que subir al modelo alemán (el tiempo empieza a contar a partir de que la víctima cumple los 30 años). Y cambiar el trato que se da a la víctima en el proceso. Hay países en que se les reconocen como víctimas desde la instrucción, y no tienen qu estar presentes en el juicio.

¿Cómo está Asier?

Él, durante todo este tiempo, ha tenido diferentes situaciones. Estuvo muy grave, con secuelas y schock postraumáticos que han ido aminorando en este tiempo. Mi hijo no hace una vida normal, tiene nervios continuos cuando tiene que hablar en público o tratar con iguales; es una persona con un punto de insociabilidad, y de vez en cuando tiene pesadillas y debe tomar medicación para dormir. Sigue teniendo secuelas. La cercanía del juicio también le afecta. Estamos muy pendientes de él, sigue en tratamiento, y es un proceso largo, lento y costoso, porque es muy doloroso ver esos momentos de ansiedad del chico.

¿Tendrá que ir a declarar?

Sí, sí. Hemos pedido las lógicas medidas de protección a la víctima, que por desgracia solamente incluyen la entrada y salida del juzgado, y la creencia de que los medios no van a escarbar ni intentar sacar fotos de él, que ha mantenido su identidad fuera del alcance de todo el mundo… y un biombo. No me parece suficiente, pero es lo que hay. No nos han permitido que declarara en sala contigua o por videoconferencia, en presencia de su psiquiatra….

En vísperas del juicio, el colegio ha lanzado una web, casogaztelueta.com, en el que da su versión de los hechos. ¿Qué opinión le merece?

Vamos a esperar que la justicia haga su trabajo de un modo aséptico, firme y profesional. A diferencia de las interferencias y obsesivas faltas a la verdad por parte de ese colegio y su entorno, vamos a seguir el camino que iniciamos en 2011, con la verdad. Gaztelueta y su actual director parecen olvidar que un juez instructor redactó un auto de cierre demoledor contra el acusado, afirmando que había indicios más que razonables de delito, basado en parte en el trabajo serio y profesional de un equipo de peritos judiciales que acreditaron tras tres sesiones de estudio a mi hijo que su índice de credibilidad y fiabilidad en base a su testimonio era cercano al 100%, porcentaje que no es que sea muy alto, es récord. Un triste récord.

Ellos están mereciendo el descrédito de toda la sociedad, humillando una y otra vez a una víctima y su familia con mentiras y medias verdades. Si les quedaría algo de humanidad y dignidad deberían reflexionar y ver, como Baltasar Gracian, jesuita por cierto, que “el mentiroso tiene dos males, ni cree ni es creído” A ellos a estas alturas no les cree nadie.

¿Qué opina de la actitud del acusado en todo el tiempo transcurrido desde la denuncia por abusos sexuales?

En nuestro derecho penal y procesal al único que se le permite mentir es al acusado, para defenderse. JMMS ha gozado de turnos y tiempo para defender su presunta inocencia. En cambio y seguramente a instancias de su letrado, casi no abrió la boca. JMMS ha pretendido ser víctima y convertir a su víctima en verdugo. Nadie en todo este tiempo, desde Inspección de Educación del GV a Fiscalía, pasando por el juez instructor, y sobre todo, la mayor parte de la ciudadanía, ha llamado mentiroso a mi hijo. Ellos si lo han hecho en vísperas del juicio, e incluso se han permitido culpabilizarle. Sus agravios, ofensas y mentiras repetidas hasta la extenuación, nos dan más fuerza.

gazt_560x280 ¿Qué cree que va a ocurrir?

Uff… me costaría ser imparcial y objetivo, pero creo que tiene que haber un punto de inflexión con todos los casos que están saliendo a nivel mundial (EEUU, Irlanda, Alemania…) de la Iglesia, y de otros casos, que ocurren también a nivel familiar, por desgracia. La Iglesia está encubriendo, es algo que no me cuesta decir porque conozco muchos casos… y creo que sigue haciéndolo. Y con sentencias ridículas, como la última de Puebla de Sanabria. O no han entendido nada, o se hacen los tontos. Ya se ha acabado el tiempo en que la Iglesia, o el Opus Dei, tengan un orden propio, distinto al del resto de ciudadanos.

¿Cómo ha sido la actuación de la Iglesia en este caso?

Yo no he conocido esa supuesta oficina para víctimas en la diócesis de Bilbao, pero sí puedo decir que el obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha mentido en el caso Gaztelueta, cuando dijo que había abierto las puertas a la familia desde el primer momento. Eso es rotundamente falso. La única persona que estuvo en contacto con nosotros fue Ángel Unzueta, a quien yo recurrí, y él me recibió. El obispo no ha dado muestras de aproximación en ningún momento. Es más: tengo fuentes de información, por dos vías, que dicen que este señor estuvo reunido en Gaztelueta con monseñor Echevarría (entonces prelado del Opus Dei, ya fallecido), con el capellán del colegio (Gonzalo Landáburu), y con los directores de Gaztelueta. Como me consta que el obispo de Bilbao, en un caso como éste, tiene voz y voto, me gustaría saber cuál ha sido su voz y voto.

Roma abrió una investigación, que fue cerrada en falso por Doctrina de la Fe. ¿Por qué?

Eso fue un teatro. Nos dio mucha esperanza la carta del Papa, estuvimos muy ilusionados durante un tiempo. Básicamente, creo que al Papa le engañaron. Hay por ahí mucho cuervo y mucho fontanero del Vaticano, y uno de ellos fue Silverio Nieto (actual director del servicio jurídico de la CEE, y quien llevó a cabo la investigación). Todo se torció hasta el punto de que archivaron el caso de mi hijo, pero no porque mintiera, simplemente porque dijeron que no había pruebas. El tratamiento que se ha dado por parte de ese sector de la Iglesia, intrigante y siniestro, ha sido tramposo y no acorde con los principios de la Iglesia católica: humanidad, piedad, respeto a los derechos humanos…. todo eso se lo han saltado a la torera.

Dice que al Papa le habían engañado. ¿Quién?

Estoy convencido de que el Papa fue engañado. Comprendo que el Papa tiene una agenda lo suficientemente amplia para estar al quite de todo lo que está saliendo. Seguramente, esto lo dejó en manos poco recomendables: y cuando digo esto me refiero al cardenal Müller (ex prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe), la CEE, el Obispado de Bilbao, incluso al nuncio de Su Santidad en España, cuyo tratamiento de este caso ha sido torticero y tramposo.

¿Ha habido connivencia entre el Opus Dei y el Obispado de Bilbao para silenciar el caso Gaztelueta?

Sí… pero esa relación ha sido de superioridad del Opus Dei , y de rendición por parte del Obispado y de la CEE. Con dos o tres excepciones, hay obispos como el de Alcalá y otros que se dedican a humillar públicamente, no sólo a las víctimas de los abusos, sino a los homosexuales o a todo lo que a ellos les parece extraño. Tienen que tapar y esconder el daño que están haciendo. Esto no se debería consentir. Los católicos somos los primeros que deberíamos salir a denunciar a toda esta gente que hace un gran daño al presente y al futuro de la religión católica.

goyarrolaEl director del Gaztelueta, Imanol Goyarrola

¿Ha podido la Iglesia presionar en el ámbito civil para que este caso no se les vaya de las manos?

Sí. Me consta, porque en el caso Gaztelueta hay involucradas personas con cierta relevancia política. Quien le hizo eso a mi hijo es sobrino de un político de renombre dentro del Partido Popular. Me consta que ciertas personas muy relacionadas con el Opus Dei y con lo más arcaico tanto de la fe católica como del poder político han presionado en nuestra contra, de una forma indignante y mentirosa, incluso difamando a mi mujer y a mí, con acusaciones de todo punto ridículas y absurdas.

¿Quién es ese familiar del profesor vinculado al PP?

Hasta día de hoy me he mantenido firme en la decisión de no decir el nombre, cosa que ellos no hicieron con nosotros, pues filtraron mi nombre cuando les convino, pues filtraron mi nombre cuando no quería dar mi identidad. Es alguien muy vinculado al PP y que hoy ocupa un cargo de cierto renombre en una institución relevante de la sociedad española.

Su lucha es por Asier, pero también por la dignidad de otras víctimas…

Esto nos ha cambiado la vida. Cuando no conoces este drama más que de oídas, no te imaginas el calado que tiene. Cuando te ves involucrado en un tema así, empiezas a conocer a personas que te confiesan que también sufrieron abusos. Ha habido gente como el de La Bañeza, los maristas de Barcelona, Miguel Ángel Hurtado… que dieron la cara, pero hay mucho ‘tapado’, por miedo. Creo que en este sentido lo hacemos, primero por mi hijo, pero también porque el reconocimiento a las víctimas es la mejor medicina. A muchas víctimas, una sentencia condenatoria les serviría de mucho.

¿Qué piden las víctimas y sus familiares a la sociedad?

Hace falta que alguien ponga el cascabel al gato y empiece a llamar las cosas por su nombre. Que los políticos empiecen a legislar, que los jueces reciban formación en abusos, y que jueces y policía sepan tratar a las víctimas desde el minuto uno. En este país, que es tan dado a las batallas campales, hay puntos como la educación, las pensiones y las víctimas, que necesitan mayor unidad de acción, porque no estamos hablando de temas ideológicos, sino sociales. Y hace falta que todos se pongan a remar en la misma dirección. Es fundamental y urgente, muy urgente.

En este sentido, un grupo de víctimas de abusos y acoso hemos enviado a varios partidos políticos un documento con una serie de medidas que entendemos hay que abordar de forma prioritaria. Estamos hablando de niños, de menores y de gente que cuando era menor sufrió… Es prioritario que todas estas víctimas reciban el trato que merecen: reconocimiento y un resarcimiento. Porque con el perdón solamente no vamos a ningún lado. El perdón sin más no sirve.

‘Asier‘, ante su presunto depredador: “He estado a punto de suicidarme”

La víctima del ‘Caso Gaztelueta‘ relata los abusos a los que fue sometido con 12 años

aubsu_560x280-1El acusado se declara inocente y asegura que lleva “2.669 días sufriendo” por falsas acusaciones

El acusado se declara inocente y asegura que lleva “2.669 días sufriendo” por falsas acusaciones(Jesús Bastante/Agencias).- ‘Asier‘ es un joven de 22 años, nervioso pero tremendamente valiente. Hoy, por cuarta vez, ha tenido que repetir delante de un juez el calvario padecido, cuando apenas contaba 12 años, a manos de su ex profesor durante los años que estudió en el colegio Gaztelueta del Opus Dei en Leioa. He estado a punto de suicidarme.

Protegido tras un biombo, pero a pocos metros de su presunto abusador, JMMS, la víctima declaró cómo padeció tocamientos y penetraciones, así como acoso escolar, bloqueo emocional y aislamiento, hasta el punto de querer acabar con su vida en alguna ocasión. Ahora sale reforzado, con ganas de “comerme el mundo”, según ha apuntado a RD. Lo merece.

“Necesito un resarcimiento y un reconocimiento” para seguir adelante, declaró ‘Asier’. “Esto se puede suavizar, pero no curar. El acusado, entretanto, miraba hacia el suelo. El relato de los abusos resulta estremecedor: con penetraciones, masturbaciones forzadas, tocamientos… y un atronador recuerdo de despacho cerrado y oscuro, donde se cometían estas tropelías. A ello se sumaban las burlas de sus compañeros, que lo llamaban “la novia” del profesor.

un-momento-del-juicioA preguntas de la Fiscalía, que exigía más concreciones, ‘Asier’ ha tenido que explicar que el docente le obligó a ponerse encima de la mesa “con los pantalones bajados para introducirme un boli por el ano”. “En el despacho me enseñaba imágenes de mujeres desnudas en el ordenador (…). También me obligaba a masturbarme para después pasarme un pañuelo para limpiarme”.

Por su parte, el acusado, que no ha querido responder a las preguntas de la acusación, ha asegurado que lleva “2.669 días sufriendo” por una denuncia que considera falsa. “Me levanto por la mañana y no encuentro explicación”, ha explicado, para insistir, casi a gritos, que “jamás” abusó de ‘Asier’. JMMS ha explicado que él era muy “guasón”. “Aquí vendrán profesionales que vendrán a explicar…yo soy maestro, ellos psicólogos que podrán explicar porqué tienen es esta frustración o esta inquina. No sé lo que es”, concluyó.

Fuente Religión Digital

 

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La Iglesia chilena retira un manual que veía “inapropiado” “tocar los genitales”, “besar en la boca” o dormir con menores

Jueves, 4 de octubre de 2018

abusos“Lo que es delito es delito, lo que es crimen es crimen”, lamenta el obispo auxiliar de Santiago

El texto será reformado antes de su entrada en vigor, que se prevé para abril de 2019

(Jesús Bastante).- El Arzobispado de Santiago de Chile ha retirado un documento, colgado este fin de semana en su web, y en el que se juzgaban “inapropiadas” algunas acciones de sacerdotes con menores como “abrazos demasiado apretados” o dar palmadas en los glúteos y tocar el área de los genitales.

Tras la lógica polémica, en pleno escándalo de abusos sexuales que azotan el país, la diócesis decidió retirar el texto, que se titulaba ‘Orientaciones que fomentan el buen trato y la sana convivencia pastoral‘. El obispo auxiliar, Cristián Roncagliolo, pidió disculpas públicas, asegurando que “hay errores” en el documento, que quieren subsanar antes de que entre en vigor, en abril de 2019.

“Hemos pedido perdón. Ahí hay errores, quizás parte de nuestro error es que nosotros quisimos traer cosas de otras culturas“, recalcó Roncagliolo, quien añadió que el texto será revisado “especialmente en algunos aspectos para decir con palabras muy nuestras lo que es delito es delito, lo que es crimen es crimen”.

En una nota, el Arzobispado señaló que el documento había sido elaborado según estándares internacionales y que “se corregirán ciertos contenidos que fueron traducidos en forma literal y que no son adecuados, o que se prestan para interpretaciones incorrectas”.

Algunas de estas ‘incorrecciones’ a parecen en el capítulo referido a las muestras de afecto”donde se prohíbe a los sacerdotes “abrazar por detrás”, “luchar o realizar juegos que implican tocarse de manera inapropiada”, “cualquier expresión de afecto que el niño, niña, adolescente y personas vulnerables no aceptan y rechazan” y recomienda utilizar el tacto solamente según lo apropiado o según lo permitido por la cultura local.

En otro momento, el manual hace referencia a “las conductas que pueden ser malinterpretadas y que, por lo tanto, hay que evitar”. Entre ellas, la diócesis explica que los sacerdotes no deben “violar la privacidad, mirando o sacando fotos, mientras los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables estén desnudos, se visten o se duchan” o “usar lenguaje inapropiado y soez”.

Cualquier material sexualmente explícito o pornográfico es absolutamente inadmisible, indica el documento. Al tiempo, se advertía contra “dormir” con niños o “dar palmadas en los glúteos y tocar el área de los genitales”. También se recomendaba no dar masajes” ni “besar en la boca a los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables”.

La Iglesia ha asumido un compromiso de tolerancia cero con los delitos sexuales, tolerancia cero con todo aquello que contravenga gravemente la dignidad de un menor”, añadió Roncagliolo, quien aseguró que la Iglesia actuará en el futuro “con absoluta rigurosidad” respecto al trato con menores.

Fuente Religión Digital

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15 años de cárcel para el Republicano acusado de prostitución de menores

Miércoles, 26 de septiembre de 2018

58cb61b8592cf-imageEn marzo de 2017, Ralph Shortey fue detenido por la policía del Condado de Cleveland, en Oklahoma, mientras estaba en la habitación de un motel junto a un chico de 16 años, una caja de condones, un bote de lubricante y olor a marihuana.

Shortey era senador republicano y dimitió en cuanto le detuvieron; además había sido jefe de campaña de Trump en Oklahoma. Shortey había conocido al chico de 16 años a través de internet y le había prometido dinero para irse de vacaciones de Spring Break a cambio de “cosas sexuales“. La carrera política de Shortey se caracterizaba por su férrea defensa de la familia y los valores tradicionales (casado desde 2002 con su novia del instituto y padre de cuatro hijas); por oponerse radicalmente a cualquier medida legislativa que facilitara la vida de las personas LGTB+… Y por proponer una ley para prohibir el consumo alimenticio de fetos abortados. Shortey presentó esa ley sin ningún tipo de prueba de que alguien estuviera comiendo fetos pero aseguró que estaba ocurriendo y que las empresas alimenticias jamás lo admitirían porque “sería una pesadilla de relaciones públicas“.

Pues para pesadilla de relaciones públicas la suya. Tras ser detenido y haber dimitido de su cargo, Shortey se declaró culpable de prostitución de menores para que la fiscalía retirara tres cargos de posesión de pornografía infantil. Finalmente el ex-senador ha sido sentenciado a quince años de prisión tras una vista en la que Shortey aprovechó para disculparse ante sus votantes y sus “hermanos Cristianos“; y también ante su familia, a la que pidió perdón por haberla destrozado y por haber llevado durante tanto tiempo una “doble vida de pecado“.

El abogado de Shortey, Ed Blau, intentó que la sentencia no fuera demasiado dura al presentar a varios testigos que trataron de explicar por qué un hombre de familia cristiano y conservador había cometido esos delitos con el argumento de que sufrió abusos sexuales y por eso a pesar de ser heterosexual siente la necesidad de abusar él también de menores…

Esos demonios“, explicó el letrado Ed Blau, “le han seguido desde el pasado y le han llevado a un comportamiento auto-destructivo. En este punto su vida está destruida. La vida de su familia está destruida. La vida de la víctima está destruida.

La fiscalía, que pedía 25 años de cárcel para Shortey, explicó en la vista que, tras el delito, la víctima quedó en estado de paranoia y que “se siente como un proscrito, como si ni siquiera perteneciera a su propia familia“.

El juez, Timothy DeGiusti, no creyó la historia del abogado defensor y condenó a Shortey a 15 años de cárcel y a pagar daños y perjuicios a la víctima. “Es una tragedia que ha creado usted mismo“, sentenció DeGiusti, “pero una tragedia al fin y al cabo“.

Fuente | LGBTQNation, vía estoyBailando

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¡PERDÓN! El dolor de las víctimas y sus familias es también nuestro dolor

Viernes, 21 de septiembre de 2018

abusosReflexión de instituciones católicas sobre los escándalos de pederastia

Sentimos vergüenza cuando constatamos que nuestro estilo de vida ha desmentido y desmiente lo que recitamos con nuestra voz

Mea culpa’ de Blázquez: “Ha habido abusos sexuales, autoridad prepotente, encubrimiento”

Víctimas demandan a la Iglesia de Pensilvania para que publique los nombres de curas abusadores

Un cura guatemalteco, penado con 16 años de cárcel por violar a una menor

Cardenal Barreto: “Figari es un pervertido sexual, económico y manipulador de conciencias”

El Papa destituye “de forma inapelable” al cura chileno Cristián Precht por abusos

El obispo de Jalandar, acusado de violar a una monja, ofrece al Papa su renuncia temporal

Un grupo de instituciones católicas quiere pedir perdón a la sociedad por los escándalos de pederastia, denunciar algunos defectos de la Iglesia que han podido contribuir a ella y pedirle que estudie todas sus causas (psicológicas, sociales y estructurales), lamentando que todo el servicio humano que la Iglesia intenta aportar quede ofuscado y contaminado por esta peste de nuestra época. Ojalá que la comisión vaticana que acaba de ser convocada encuentre caminos para solucionar este drama.

Eso intenta decir el siguiente texto. Si la prisa, el verano y las inevitables dificultades de este tipo de acciones, han impedido a algunos firmar, queda siempre la posibilidad de adherirse a él (dirigiéndose a Religión Digital).

Nunca será suficiente lo que se haga para pedir perdón y reparar el daño causado… El dolor de las víctimas y sus familias es también nuestro dolor… Sentimos vergüenza cuando constatamos que nuestro estilo de vida ha desmentido y desmiente lo que recitamos con nuestra voz…, que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y la gravedad del daño que se estaba causando… Es necesario que cada uno de los bautizados se sienta involucrado en la transformación eclesial y social que tanto necesitamos. (Francisco, obispo de Roma, Carta al pueblo de Dios, 20.08.2018)

I.- EL ESCÁNDALO

Quien recibe a un niño a Mí me recibe. Y quien escandalice a uno de esos pequeños, más le valdría que le colgasen en el cuello una muela de tahona y lo arrojasen en alta mar (Mt 18, 5.6).
Jesús fue de Galilea al Jordán y se presentó a Juan Bautista para ser bautizado por él (Mt 3,13)

Las líneas que siguen quieren ser una sincera y pública petición de perdón que, como cristianos, presentamos a la sociedad por el monstruoso escándalo de la pederastia clerical. Si hemos proclamado otras veces que “la iglesia somos todos” eso no puede valer solamente a la hora de participar en decisiones sino también a la hora de asumir responsabilidades por humillantes que éstas sean.

Por otro lado, como cristianos sabemos que nuestra solidaridad llega hasta el extremo de hacer nuestras de alguna manera las culpas de nuestros hermanos, como también (por ese misterio de la “comunión de Lo Santo” que confesamos en el Credo) participamos de la bondad y la fe de nuestros hermanos. Jesús de Nazaret, “el santo de Dios”, se alineó con todos los pecadores en la fila de los que buscaban ser bautizados por Juan y, a pesar de la extrañeza de éste, le obligó a bautizarle. Algo así es el sentido que quisiéramos dar a esta petición de perdón. Porque, en verdad, nos sentimos sinceramente abrumados y sucios por esos escándalos increíbles.

Pero toda petición de perdón es inane si no va acompañada, además de por el dolor, por un decidido propósito de enmienda. Eso es lo que quisiéramos ir poniendo en práctica a lo largo de estas reflexiones: ir buscando las causas y analizar los hechos para ver si es posible que estos no se repitan nunca más. Lo hacemos aun sabiendo que nos falta información, que hay muchos puntos oscuros y que quizá no conocemos todos los contextos. Por eso iremos sugiriendo también las informaciones de que disponemos y que ojalá algún día puedan ir completándose.

Un auténtico sacrilegio.

La pederastia es monstruosa por la minoría de edad de la víctima. En nuestra sociedad hipócrita, tan amiga de cacarear los derechos humanos, solo parecen tener derechos aquellos que tienen fuerza y voz para reclamarlos. Y eso es, precisamente, lo que no tienen los niños.

En un mundo que se suele caracterizar por el desprecio de los niños dado que “no son rentables”, y que ha dado lugar a aberraciones como los niños soldado o los niños esclavos (unos 180 millones hoy en día), nuestra iglesia ha contribuido a esas páginas tan negras, añadiendo la epidemia de los niños abusados. Es como para echarse a llorar y no cesar en ese llanto hasta que desaparezca el dolor de los maltratados.

Paradójicamente, es conocido que la hija pequeña de Karl Marx (Eleanor, 1855-1898), dejó escrito que su padre (“el moro” como le llamaban los hijos, tan hostil por otro lado al cristianismo) “me contó la historia del carpintero de Nazaret que fue crucificado por los poderosos. Mi padre decía que podemos perdonarle mucho al cristianismo porque nos enseñó a amar a los niños”1. El contraste entre ese testimonio y los escándalos actuales no puede sernos más desgarrador.

El crimen mayor: la ocultación.

Cuesta creer que un ser humano pueda experimentar una atracción casi irresistible por el sexo con niños. La pederastia es una enfermedad además de un pecado. No es una simple variante de la sexualidad como pretenden a veces sus defensores. En el orgasmo pleno sexual, al placer material le acompaña siempre una especie de éxtasis psicológico o espiritual que es el que le da su plenitud tan asombrosa. Cuando ese éxtasis espiritual lo constituye el amor pleno, limpio y total hacia la otra persona, la sexualidad funciona.

Cuando falta ese amor, la dimensión “espiritual” del sexo es sustituida por otros factores psicológicos como el poder, la posesividad, el desprecio y hasta el odio, los cuales degradan la relación y cumplen aquella tesis de que lo pésimo no es más que la corrupción de lo óptimo2. Cuando la sexualidad discurre por esos cauces antinaturales nunca encuentra la plena satisfacción anhelada y acaba buscándola en formas insólitas y degradadas de relación. Se cumple aquí el famoso diagnóstico del Buda: “tratar de aplacar las pasiones cediendo a ellas es como querer calmar la sed bebiendo agua salada”.

No obstante, lo más monstruoso de estos casos no está en la fragilidad y debilidad humanas que siempre son comprensibles: pues esa fragilidad justificaría una caída particular, pero nunca una hipócrita doble vida, mantenida durante años. Los autores de esas monstruosidades ¿iban a confesarse? Y si era así: ¿qué consejos recibían y qué propósito de enmienda aportaban a esa confesión? ¿Habían llegado a entenebrecer su conciencia hasta el punto de considerar normales esas aberraciones y seguir viviendo con absoluta tranquilidad?

Nuestro mundo ya conoció la tranquilidad con que los nazis juzgaban normales los campos de concentración. Eso era lo más sorprendente y eso es, también ahora, lo que más nos escandaliza de todas estas historias: el intento de haberlas mantenido ocultas durante tanto tiempo. Es increíble el episodio de aquella niña que fue a contar a un cura lo que le había ocurrido y recibió como única respuesta: “confiésate y no lo digas a nadie”.

Por eso, casi más incomprensible que la actuación de esos depravados ha sido la insensibilidad de tantos obispos y responsables a la hora de escuchar a las víctimas, la imposición de silencio y el procedimiento casi sacrílego de limitarse a trasladar al delincuente a otra parroquia. ¿Qué formación moral habían recibido todos aquellos eclesiásticos? ¿No se preguntaron nunca qué apostolado podrían ejercer ni qué bondad podrían transmitir quienes vivían en esa hipócrita doble vida?

Por tanto, parece necesario analizar y buscar las causas no ya personales sino estructurales de toda esta tragedia. Porque el propósito de enmienda personal es inútil en sujetos ya envejecidos o desaparecidos. Y el horror podría seguir repitiéndose en sus sucesores si no han desaparecido las causas que lo propiciaron. Hay que buscar, por así decir, los “pecados” o las complicidades de la institución, que posibilitaban o favorecían conductas tan monstruosas.

II.- PROPÓSITO DE ENMIENDA

Lamentar que en todo nuestro mundo occidental haya una banalización o degradación generalizada de la sexualidad, como han hecho algunas altas jerarquías para justificar escándalos tan horribles, es insuficiente. No basta con echar mano del clásico recurso de culpar a los otros, al que tan propensos somos los humanos. Independientemente de la verdad que pueda tener ese lamento, no es lo que toca ahora. La enmienda ha de afectar a los defectos propios, lo cual supone primero reconocerlos abiertamente.

Sin pretensiones de exhaustividad intentaremos analizar algunos vicios estructurales, arraigados en nuestra Iglesia y que pueden acabar generando disfunciones o “células neoplásicas“, primero quizás leves pero, a la larga, tan terribles como la que estamos intentando comprender aquí.

Este análisis es tanto más necesario cuanto que la Iglesia tenía antes fama de ser extremadamente severa frente a determinados delitos sexuales del clero. Cuando una mujer era solicitada por el cura en el confesonario, el antiguo derecho canónico la obligaba presentar al obispo una denuncia contra el solicitante; la castigaba con excomunión si no hacía esa denuncia, y la excomunión no podía ser levantada mientras no se llevara a cabo la denuncia. Juan XXIII publicó una instrucción titulada “Crimen sollicitationis”, encargando de estos problema no a la congregación del clero sino a la congregación “de la fe” (entonces “santo oficio”), el organismo más importante del entramado curial.

¿Qué ha ocurrido para que se haya podido pasar de aquella severidad al increíble laxismo actual? Sin pretender ser exhaustivos vamos a sugerir algunos puntos para ese análisis. Aunque, de entrada, ya se sospecha intuitivamente que el factor publicidad ha podido ser decisivo en ese cambio.

Clericalismo

No parece tan claro que estos actos espantosos sean solo una consecuencia del celibato obligatorio, pues en bastantes casos parece tratarse de individuos homosexuales que, no sabiendo cómo afrontar su situación, optaron por hacerse curas: tengamos en cuenta que algunos caso son de hace bastantes años, cuando la sociedad no ofrecía a los homosexuales una manera sana y digna de vivir su condición (y ojalá que esto sea también un aviso para la Iglesia).

Estamos en contra del celibato obligatorio, pero no por esta razón sino porque el derecho de las comunidades cristianas a la eucaristía pasa por delante del derecho que pueda tener la autoridad eclesiástica para poner determinadas condiciones a quienes piden ordenarse de presbíteros. Por otro lado, hoy en día el presbítero tiene muchas más facilidades “normales” si quiere ser infiel a su compromiso: lo escandaloso e incompresible no es ahora que un cura intente seducir a una mujer, sino que intente abusar de un niño. Y finalmente (y aunque ha interesado menos a los medios de comunicación informar sobre eso), la plaga de la pederastia se ha dado también en profesionales casados o no vinculados a ninguna ley celibataria. Parece pues que hay que intentar buscar un poco más allá.

Hace ya más de diez años, el obispo australiano Geoffrey Robinson recibió de la Conferencia episcopal de su país el encargo de investigar todos los escándalos de pederastia. Conforme iba adentrándose en su estudio fue viendo que los casos de pederastia no eran solamente un problema de sexualidad, sino sobre todo un problema de poder: y de poder clerical. Y la sorpresa le llegó cuando comenzó a recibir avisos de la curia romana indicándole que orientara sus investigaciones en otra dirección. Como Robinson no hizo caso recibió una reprimenda más clara advirtiéndole de que el papa estaba muy preocupado con su trabajo. Prescindamos ahora de la gran probabilidad de que ese disgusto del papa era una simple invención de la curia, que tantas veces suele actuar de esa manera. Lo decisivo es que el obispo renunció a su trabajo y publicó un libro contando su historia3. Vale la pena citar algún párrafo de esa obra:

“Llegué a la firme convicción de que en la Iglesia católica es imperativo que haya un cambio profundo y duradero” (p. 9). “Todo abuso sexual es ante todo un abuso de poder…, el poder espiritual es el más peligroso de todos (14). “Una ‘mística’ del sacerdocio, un estado de elevación permanente… significaba que el sacerdote no podía ser simplemente expulsado por un delito como cualquier otro trabajador” (p. 15).

Obispo Robinson

Esto por un lado. Por el otro:

“Una carta oficial (7 de agosto de 1996) expresaba ‘la constante preocupación de la Congregación para los Obispos, por haber expresado en los últimos meses opiniones seriamente críticas para con la doctrina magisterial y la disciplina de la Iglesia’. Me decían que ‘en una reciente audiencia el santo padre ha sido plenamente informado de su postura pública en estos temas y ha mostrado seria preocupación respecto de usted’. Dos meses después (16 de octubre de 1966), recibí una nueva carta informándome de que ‘la documentación pertinente será reenviada para información y examen a la Congregación para la Doctrina de la fe’, lo que implicaba que yo era sospechoso de alguna forma de herejía” (p. 23).

“De aquellos polvos estos lodos” dice el refrán castellano. La obsesión por reivindicar el ministerio presbiteral como poder y no como servicio, latente ya en el mismo nombre de “sacerdote” (que el Nuevo Testamento solo aplica a Cristo y nunca a los ministros de la Iglesia), y tan opuesta al espíritu de Jesús que ordenaba rechazar los títulos de “padre” o “maestro” y prohibía aprovecharse del ministerio para obtener ventajas personales (cf. Mt 23,) ha sido con casi seguridad una de las causas estructurales de la peste que hoy lamentamos.

Francisco ha denunciado repetidas veces al clericalismo: ya antes de ser obispo de Roma como “hipocresía” y “mundanidad” contrarias al espíritu de Jesús; y más tarde como forma de impedir la eclesialidad de los laicos y “como uno de los peligros más graves de la Iglesia” (en 2017). Parece también innegable que la obsesión de la congregación romana por frenar las investigaciones del obispo Robinson era, en realidad, una defensa de su propio clericalismo.

Ahora bien: como ya hemos dicho, cuando la dimensión espiritual que acompaña al ejercicio de la sexualidad no es el amor, suele ser muchas veces la del poder: la experiencia de un señorío absoluto al que nada se resiste y que engrandece al que lo posee.

Y lo que es ese clericalismo a niveles individuales, es el eclesiocentrismo a niveles colectivos.

Eclesiolatría

Junto al clericalismo, como hermano gemelo suyo, debemos hablar de un falso amor a la Iglesia, un pecado habitual y estructural de eclesiolatría: de amar a la Iglesia más que a Dios, con la excusa de que es la representante de Dios. De esta manera se pone el “buen nombre” de la Iglesia por encima del buen nombre de Dios, único que merece toda gloria. Y se olvida culpablemente que, según los evangelios, el verdadero objeto del amor de Dios no es la Iglesia sino “el mundo”4. Y la Iglesia no es más que una servidora y manifestadora de ese amor de Dios al mundo.

Desgraciadamente, ambos pecados vienen de lejos. En paralelo con todos los casos de pederastia hemos asistido a la monstruosidad de Marcial Maciel, un episodio verdaderamente patológico que no es hora de contar aquí, pero sobre el que estuvieron llegando quejas a la curia romana durante casi cincuenta años y cuyo protagonista, “por su gran amor a la Iglesia” (a parte de la gran capacidad de engaño y seducción que él poseía), logró sortear todas esas acusaciones como meras calumnias, manchando así el pontificado de Juan Pablo II que lo propuso públicamente como modelo para la juventud.

Hoy consta que el cardenal Ratzinger, cuando dirigía la Congregación de la fe, recibió por valija diplomática un dossier secreto, elaborado entre otros por antiguas víctimas de Maciel y, cuando un año más tarde, los redactores pudieron entrevistarse con él, Ratzinger les declaró que él no podía hacer nada pues Maciel era intocable para el papa, por ser un gran defensor de la Iglesia.

De hecho, una de las primeras medidas de Ratzinger nada más llegar a papa fue ordenar a Maciel, ya anciano, que abandonara toda actividad en la congregación por él fundada y se retirara a orar en silencio5. Por eso, quizá convenga citar aún otros ejemplos más antiguos de esa eclesiolatría que tanto daño ha hecho a la misma Iglesia. Porque muestran que los casos comentados no son del todo excepcionales y que ese falso amor necesita una radical reforma.

Es sabido que el ateo Ch. Maurras, fundador de la llamada “Action Française”, y predecesor en cierto sentido de la extrema derecha de Le Pen, decía que, pese a su ateísmo, admiraba a la iglesia porque “ha sabido desactivar el veneno del Magníficat que llevaba en su seno”. Pues bien, Pío X se negó siempre a condenar la Action Française porque Maurras era “un gran defensor de la Iglesia“. Y hubo que esperar a que su sucesor Benedicto XV diera ese paso. Resulta irónico (y patético) que luego, este sector de la Iglesia tan engañado en estos casos, tachara de “tontos útiles” a los cristianos de orientación socialista… Pero aún nos queda otro ejemplo.

La tragedia más dolorosa e increíble es del arzobispo Carranza en el siglo XVI: cuando tras varios años en la cárcel de la inquisición, se declaró su inocencia, los inquisidores reaccionaron diciendo: “vale más que sufra un solo hombre que el que padezca desdoro tan santo tribunal”, por lo que Carranza siguió en la cárcel donde murió poco después6.

Esto es lo que algunos han llamado “el principio Caifás”, muy poco cristiano pero demasiadas veces presente en la Iglesia católica. A ese supuesto “desdoro” de tan santa institución le había respondido san Bernardo muchos siglos antes: “yo solo he leído que Dios es Amor. En ningún lugar he leído que sea honor o Dignidad”7.

¡Qué contraste entre esos horrores y las lúcidas palabras del Nazareno: “quien pretenda salvar su vida la perderá. Quien entregue su vida por Mí y el Evangelio, la salvará”! (Mc 8,35). Eso es lo que ha ocurrido con la eclesiolatría. Y esa eclesiolatría tiene una matriz muy concreta.

La curia romana

Sin ánimo de herir, pero desde la necesidad de ser honestos que impone nuestro tema, y con el deseo de que la Iglesia sea la que Dios se merece y no la que más favorece a sus dirigentes, debemos añadir que la curia romana, con su enorme poder frente a toda la iglesia y frente al mismo papa, ha sido la institución donde más han cuajado y desde donde más se han propagado los pecados anteriores. Por algo Francisco ha hablado también del “carrerismo” como otro de los grandes males que nuestra iglesia debe evitar.

Sin caer en el lenguaje panfletario de Lutero (que calificaba a la curia como “la gran prostituta”), sí debemos reconocer que su negativa a la reforma contribuyó a la ruptura de la Iglesia europea del s. XVI, que esa reforma fue reclamada insistentemente en el Vaticano II por cardenales como König y Lercaro (ante las protestas del cardenal Ottaviani), que el intento de reforma de Pablo VI fue aguado por la misma curia, y que tanto los discursos de Francisco a la curia como el nombramiento de una comisión para su reforma, van en la línea de lo que intentamos decir. No tratamos de acusar a nadie sino de poner de relieve cómo unas determinadas condiciones y estructuras pueden cambiar la mentalidad de quienes viven totalmente insertos en ellas y para ellas.

La hipocresía de nombrar a los dirigentes de congregaciones obispos de diócesis inexistentes (contraviniendo así un Canon del Concilio de Calcedonia -¡en el s. V!- que prohibía nombrar obispo a nadie sin una iglesia real a la que servir) ha podido facilitar una mentalidad más propia de lo que la sociología califica como “organisations’man” que de un seguidor de Jesús.

Se ha llegado a decir que la curia romana ha producido más increyentes que Marx, Freud y Nietzsche juntos. Nadie podrá negar, al menos, que en vez de parecerse al grupo de seguidores que caminaban junto a Jesús, se parece más a los otros pequeños grupos de ex sumo-sacerdotes y saduceos que el sanedrín enviaba a espiar a Jesús para ver qué delito podrían encontrarle. Y que fomenta la mentalidad de esos futbolistas que aspiran a jugar en el mejor equipo y ser en él de los mejores: no hace falta ponderar más cuán contrario es eso a la misión de la Iglesia.

Una vez más, no decimos esto con ánimo de inculpar a personas que, seguramente, serán ante Dios mucho mejores que nosotros. Pero es necesario poner de relieve que la Iglesia no está exenta de la ley que amenaza a todas las instituciones sociales: medidas que aportan grandes beneficios a corto plazo pueden acabar siendo nefastas a largo plazo.

Suele ponerse como ejemplo paradigmático el caso de la monarquía de Israel que, de momento, pareció convertir a aquel pequeño pueblo en casi un imperio, pero a medio y largo plazo provocó la división del pueblo de Dios y la corrupción de casi todos los monarcas, favoreciendo así la calamidad posterior del destierro. Puede valer aquí la sabia máxima de Tony de Mello: “una sociedad que domestica a los rebeldes, ha ganado su paz pero ha pedido su futuro”8.

Pero es que, además, la curia romana ha tenido una seria responsabilidad en nuestro siguiente apartado.

Nombramiento de obispos

Una de las cosas que más extrañan en la peste de la pederastia clerical es la presencia de tantos nombres de obispos y hasta cardenales, entre los encubridores pero a veces incluso entre los violadores. Ello suscita la pregunta de cómo y con qué criterios se habían hecho esos nombramientos.

No disponemos de información precisa sobre quién era el papa y el nuncio y el prefecto de la congregación romana de obispos, cuando fueron nombrados los ahora inculpados.

En el caso dramático de Chile habría que investigar hasta qué punto, obispos nombrados durante la dictadura de Pinochet, por un Nuncio totalmente cómplice del dictador, han sido piezas fundamentales en este escándalo. En cualquier caso, parece innegable que existe una vaga tendencia a nombrar los obispos atendiendo mucho menos al pastor que cada iglesia local necesita y mucho más a que no resulten personas conflictivas para la curia romana.

Esa inercia puede ser humanamente comprensible porque toda institución tiende a protegerse (y basta con recordar cómo, en tiempos de Msr. Romero, el Vaticano recibía casi cada domingo, una queja del departamento de estado norteamericano por la homilía de monseñor). Pero, por comprensible que resulte, ese modo de proceder contradice advertencias muy serias de la misma autoridad eclesiástica: “los papas, en el juicio final, han de dar cuenta a Dios de los que ellos promovieron a obispos o abades” declaró el V Concilio de Letrán hacia 1517. Y el concilio de Trento añadió que “pecarán mortalmente, haciéndose cómplices de los pecados ajenos, si no elijen a quienes creen ser más dignos y útiles para cada iglesia”9.

Pero es que, además de todo eso, el sistema actual de nombramiento de obispos es una medida excepcional que se ha convertido en regla, y contradice la práctica eclesial del primer milenio (atribuida a los mismos Apóstoles, por los Padres de la Iglesia), según la cual cada iglesia local elegía sus propios pastores casi por completo. Cuando surgían problemas, se apelaba a Roma y, si la apelación prosperaba, Roma nunca elegía ella al obispo sino que ordenaba repetir las elecciones.

El reiterado eslogan “clerus populusque” (“clero y pueblo”) designaba al sujeto de los nombramientos. Y la norma de san Celestino papa: “no se dé a nadie un obispo que no sea querido” (“nullus invitis detur episcopus”) fue repetida por otros muchos papas del s. V y ha servido incluso como título de un estudio sobre los nombramientos episcopales10. De este modo, en una sociedad no democrática, la Iglesia se convertía en lo que llaman “comunidad de contraste” por su práctica democrática.

Aunque no podamos medir la proporción exacta, parece innegable que el sistema actual de nombramientos ha tenido su parte en la catástrofe de los curas pederastas y de los encubridores. Porque además, ese sistema engendra luego mecánicamente unas formas autoritarias de proceder. A raíz del drama que estamos comentando, un antiguo miembro de la curia romana ha contado que él fue testigo hace años del nombramiento de un cardenal del que la curia sabía que había cometido algún abuso a menores. Pero nadie avisó de eso al papa porque “la creación de cardenales es algo absolutamente personal del papa sin ningún consejo o trámite curial”11.

Parece increíble que esas aberraciones puedan ocurrir en una institución que pretende ser “maestra en humanidad” por su larga historia. Pero la historia sirve para muy poco si nos negamos a aprender de ella.

El cambio de sistema no será fácil. Pero precisamente por eso, nos parece urgente ir poniéndolo en práctica poco a poco, para evitar que luego se haga precipitadamente y con costes mayores.

Como contraste.

Todos esos propósitos no buscan más que poner en práctica lo que la misma Iglesia se ha dictado a sí misma en los tiempos actuales. Permítase mostrarlo con una rápida selección de textos del Vaticano II en su Constitución sobre la Iglesia en el mundo:

“La Iglesia sabe que es mucha la distancia que se da entre el mensaje que ella anuncia y la fragilidad humana de los mensajeros a quienes está confiado el Evangelio… Comprende cuánto le queda por madurar en la relación que debe mantener con el mundo… Necesita de modo muy peculiar la ayuda de quienes por vivir en el mundo, sean o no creyentes, conocen a fondo las diversas instituciones y disciplinas… Reconoce agradecida que recibe ayuda de parte de los hombres de toda clase o condición… Más aún: confiesa que le han sido de mucho provecho y le pueden ser todavía, la oposición y aún la persecución de sus contrarios” (43.44)… Aprecia con el mayor respeto cuanto de verdadero, bueno y justo se encuentra en las variadísimas instituciones fundadas ya o que incesantemente se fundan en la humanidad… No pone su esperanza en privilegios dados por el poder civil; más aún, renunciará al ejercicio de ciertos derechos legítimamente adquiridos, tan pronto como conste que su uso puede empañar la pureza de su testimonio, o las nuevas condiciones de vida exijan otra disposición” (42.76).

Ya sabemos que del dicho al hecho siempre hay un gran trecho. Pero parece claro que en esas palabras no asoman para nada ni el clericalismo ni el eclesiocentrismo que hemos señalado como causas originarias del drama de la pederastia que quisiéramos contribuir a enmendar radicalmente. Aunque, dicho ahora irónicamente, esos textos puedan evocar la lúcida profecía atribuida entonces a uno de los peritos conciliares: lo que encontrará más resistencia en los sectores conservadores de la Iglesia, no es la LG (constitución sobre la Iglesia en sí misma) sino la GS (relación de la Iglesia con el mundo)…

Sería interesante haber podido estudiar la procedencia de los casos de pederastia: si de iglesias ricas o de iglesias pobres. África tiene fama de no guardar demasiado bien el celibato, pero se trata más bien de convivencia con mujer que de pederastia. Nombres como Estados Unidos y Australia (y quizás hasta Chile) también pueden despertar algunas sospechas pero, desgraciadamente, no sabemos si lo que hay en esos países ricos es más corrupción o simplemente más información.

III.- PUBLICIDAD COMPLETA Y LIMPIA

Le presentaron a Jesús una mujer diciéndole: “ha sido sorprendida en flagrante delito de adulterio; la Ley manda apedrear a las tales. Tú ¿qué dices?”. Jesús se inclinó y escribía silencioso sobre la arena. Ante la insistencia de los acusadores, levantó la cabeza y dijo: “el que de vosotros esté sin pecado, que le tire la primera piedra”. Al oír esto, todos se fueron marchando poco a poco, comenzando por los más ancianos. Entonces Jesús se acercó a la mujer: “¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado?”. Y ella respondió: “ninguno Señor”. Y Jesús: “pues yo tampoco te condeno; vete en paz, pero no peques más” (Juan 8, 1ss.).

Por molesta y dolorosa que haya sido la publicidad de esos escándalos, hay que agradecerla con toda el alma porque será la única manera de que puedan tener remedio. Pero esa información tiene también su ética que no siempre ha sido respetada. El pasaje del evangelio que encabeza esta tercera parte ofrece un contraste llamativo: por un lado Jesús reconoce claramente la razón de los acusadores al decir a la mujer que no vuelva a pecar. Sin embargo, a pesar de eso, niega a los acusadores capacidad para condenarla: porque cuando la condena es impura, mancha también al acusador. Leer más…

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‘Daniel’ y otras tres víctimas de los ‘Romanones’, al Papa: “La Iglesia defrauda a las víctimas para abrazar a los abusadores”

Martes, 18 de septiembre de 2018

daniel-durante-el-proceso_560x280“Sus declaraciones en el vuelo de vuelta de Irlanda son tremendamente ofensivas”

“Hacer por su parte esas declaraciones sin tener toda la información, es un daño muy grave e irreparable”

“¿Seguirán sin informar a ninguno de los cuatro denunciantes que sufrimos los abusos de ese grupo de sacerdotes a quienes abrazan y les invitan para celebrar Misa conjuntamente en el próximo mes de octubre en el Vaticano?”

Carta de J.S.E,  G.M.G, J.H.T y ‘Daniel‘, denunciantes del ‘caso Romanones, al Papa y los cardenales Ladaria y O’Malley).- Querido y respetado Santo Padre: Sus declaraciones a la prensa internacional acreditada ante la Santa Sede llevadas a cabo en el transcurso del viaje de vuelta de Irlanda el pasado 26 de agosto de 2018, son tremendamente ofensivas para todas las víctimas del caso de abuso sexuales de Granada.

Manifestar abiertamente delante de los medios de comunicación internacionales que la denuncia fue porque “Daniel -nombre ficticio-, era un chico inteligente, que trabaja en un colegio católico de gran prestigio en Granada; que tiene mucha fantasía, y, que todos los sacerdotes acabaron absueltos y él condenado a pagar las costas del proceso“( https://youtu.be/EOqUmBAvW4E ), es la muestra evidente de que ni Su Santidad, ni la Congregación para la Doctrina de la Fe, se han interesado realmente en este caso.

el-padre-roman-a-su-llegada-a-la-audienciaQueremos pensar que no por pocos motivos, sus asesores e informadores, están obviando, ocultando o mintiendo en mucha información objetiva y real que puede ser contrastada con los documentos judiciales que en reiteradas ocasiones hemos enviado a la Santa Sede y a la Congregación para la doctrina de la Fe.

La mayoría de los datos que dio como verdaderos o ciertos a la prensa internacional , son manifiestamente erróneos y falsos, porque:

1. “Daniel”, no denunció por ser un chico muy inteligente y fantasioso. No Santo Padre, no. Se equivoca usted y manifiesta gran menosprecio para las personas que suscribimos este escrito: Denunció por SER VÍCTIMA REAL de abusos y de violaciones cometidos por los sacerdotes a los que luego usted abraza y recibe privadamente y defiende en público, de los que solo uno, el sacerdote Román Martínez Velázquez de Castro, fue juzgado y absuelto por falta de pruebas, pero no los demás, que NO FUERON JUZGADOS por los Tribunales de España.

francisco-de-espaldas2. “Daniel”, no ha trabajado ni trabaja en un colegio católico, de gran prestigio, en Granada. Trabaja en una universidad católica, que no es un colegio ni está en Granada. Si se da a entender veladamente a los medios de comunicación que por trabajar en esa institución, puede haber algo oculto en cuanto a intereses políticos, económicos o espirituales, por los cuales formulara la denuncia a Su Santidad y a los Tribunales del Estado, o peor aún, si da a entender que por trabajar en una institución católica, solo por ello, se le creyó y se tomo inicialmente en serio su denuncia, es que desconoce la realidad del proceso jurídico y los diferentes autos que hacen ver de forma evidente que hay y habrá indicios racionales suficientes, como señalan tanto el juez instructor y el Tribunal Supremo de España, como el propio arzobispo de Granada, y los investigadores eclesiásticos, para CONFIRMAR que los abusos han existido.

¿Acaso fue “Daniel” quien habló de la dudosa moralidad del grupo de sacerdotes en carta al Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe?. ¿Fue “Daniel” quien habló de un grupo hermético y virulento donde algunos de sus miembros han podido pasar de víctimas a agresores? No. Fue el arzobispo de Granada. Fue la policía judicial, la brigada de análisis de testimonio quien encontró en Daniel un testimonio “honesto, coherente y verosímil”, y en el sacerdote Román Martínez, un testimonio “deshonesto que trata de ocultar la verdad”. Fue la policía judicial quién encontró material sobre masturbación para uno mismo y menores en los ordenadores del grupo de sacerdotes. Esta información, ¿le ha llegado por algún medio? ¿se la llevaron los sacerdotes en su encuentro privado con ellos para hacerle conocedor de la realidad de sus comportamientos con los menores a los que abusaban?

3. Revise, Santo Padre, por favor, el auto de procesamiento de Román Martínez Velázquez de Castro, con fecha, 26 de noviembre de 2015, y entonces, continúe afirmando que esos sacerdotes son “inocentes” de los abusos cometidos:

” En primer lugar la declaración de la víctima, en el dimensión jurisprudencial exigida. La misma es coherente, aun cuando tardía en su determinación de exponerla por denuncia, lógica, incriminatoria y persistente. Asi se reconoce en el propio informe pericial psicológico practicado en IML de Pamplona con examen y estudio directo de la víctima, antes mencionado. Igualmente la declaración de la víctima se erige en claro indicio de inculpación al procesado , del informe acordado judicialmente, emitido por el S.A.C. (Servicio de Análisis de Conducta) dependiente de la Unidad Central de Inteligencia Criminal de la Comisaría General de Policía Judicial del C.N.P., donde de forma clara se llega a la conclusión, tras su presencia en declaraciones y entrevista directa con la víctima , en su amplio y motivado informe obrante a los folios 2004 a 2034 , que el testimonio prestado por D. a cargo de Román Martínez es altamente compatible con un testimonio honesto , existiendo un vínculo muy poderoso entre ambos , formado principalmente gracias al poder de influencia de este último ,mayor de edad, logrado a lo largo de varios años en los que la edad de D. le hacía especialmente vulnerable y en los que se fueron produciendo comportamiento progresivamente de mayor intensidad física y emocional entre ambos .

De igual forma en el amplio y argumentado material y científicamente , informe pericial con base a las declaraciones grabadas de Román , por parte del mismo S.A.C. , por esta Unidad Policial se llega a la clara conclusión de que el testimonio prestado por Román Martinez Velázquez de Castro, en lo relacionado con los presuntos hechos delictivos que se investigan, es altamente compatible con un testimonio deshonesto. Román Martínez, determina las conclusiones del informe, ” describe y explica con elocuencia todo tipo de situaciones e interacciones entre personas que para él y su situación actual no tienen por qué suponer una amenaza, elocuencia que desaparece cuando se le interroga sobre los aspectos relevantes relacionados con la investigación judicial, y es sustituida por un esfuerzo por controlar sus verbalizaciones y su expresión corporal asociada, logrando mostrar incongruencias entre su conducta verbal y no verbal.

La expresión emocional asociada a los diferentes momentos de la entrevista resulta en general incongruente con la situación concreta que está viviendo. Se aprecia ansiedad, compatible por supuesto con el hecho de haber sido acusado de la comisión de un presunto delito, pero se aprecia también hostilidad hacia el entrevistador, mientras que no se aprecia frustración o ira para enfrentarse a la situación que supone para él ser acusado de algo sobre lo que es absolutamente inocente.

” A partir de lo anterior se ha de decir que el resto de indicios sirven para afianzar lo anteriormente expuesto, pues lógicamente conductas que ocurren en el ámbito privado, oculto y necesariamente secreto por poder constituir infracciones penales, normalmente no se pueden apoyar en una prueba de presencia directa de lo ocurrido. Asi las declaraciones de J.H;, J.M.S (f. 1105 y ss) y especialmente G.M.G (f. 1076 y ss) al que en el año 1991 intentó tocar el pene Román Martínez según declaración del testigo, y por lo tanto incidiendo en vivencias de índole sexual con Román , desde luego ya prescritas , pero que son acordes con lo denunciado por D. .

Igualmente el examen de los aparatos informáticos y telefónicos intervenidos, en los que sin bien no constan archivos de contenido explícitamente pedófilo, no hay que dejar pasar de lado que , además de la negativa a facilitar contraseñas de archivos protegidos y de desaparición o borrado de archivos o memorias, se han encontrado múltiples archivos con documentos relativos a abusos sexuales sobre perfil de D. , menores, penas , eyaculación precoz, sexo para uno, prescripción … etc (libros, comentarios ,artículos…etc),. De especial interés es la conversación vía email intervenida en soporte informático de Román con D. de 7 de septiembre de 2011, obrante a los folios 3801 a 3805 , en la que Román le invita a “darse una vuelta” por la parroquia, le afirma haberle entregado todos sus efectos cuando D. le pregunta por sus calzoncillos azul eléctricos, o le dice frases como “me interesas tu más que Lieja”, “me gustaría revivir muchas cosas… pero ahora es presente”, “?quieres vivir con nosotros? … compartir todo como antes.”, … y varias más de índole similar que no se transcriben por el carácter que se dicho de la resolución que se dicta

En cuanto a las características fisiológicas de determinado miembro de Román descrito por D., si bien es cierto que no se aprecia la característica concreta dibujada por este, sin embargo la excesiva pigmentación del mismo podría haber llevado a confusión, que por ello no ha de invalidar el testimonio de la víctima. A ello hay que unir el expediente eclesiástico, obtenido después de muchos requerimiento personales, el ultimo con apercibimiento de delito de desobediencia al Arzobispo de Granada, y las conclusiones provisionales a las que llega el instructor, y que motivan la suspensión cautelar del procesado, y de los que no se hace más expresa mención por el carácter reservado que se ha declarado judicialmente de los mismos.

De todo ello, y del resto de actuaciones policiales , procesales, actitud procesal de las partes, documentales, testificales, periciales…etc, valoradas y apreciadas también en su conjunto, y como se ha dicho antes sin ánimo de exhaustividad, se consideran suficientes para dar por cumplida la exigencia de apreciación de indicios racionales de criminalidad para apoyar la relación de hechos expuesta. Así ya lo debió entender también el Ministerio Fiscal, y en relación a la declaración de la víctima, en informe sobre recurso interpuesto por la defensa solicitando una nueva declaración, de fecha 26 de junio de 2015 (folios 3337 y 3338).

4. Le rogamos Santo Padre que, por favor, revise la última sentencia del procedimiento, que no procede del Juzgado de instrucción ni de la Audiencia Provincial de Granada que, por cierto, afirmó en sentencia que no se podía condenar a Román Martínez, por no hallarse pruebas suficientes en la fase de juicio oral no porque la acusación fuera falsa y tampoco porque el testimonio de la víctima principal fuera falso, ni se encontraba motivo alguno para explicar la denuncia – es decir, ni es por dinero, ni por fantasía, ni por intereses-).

Tampoco D. ha tenido que pagar las costas del juicio, como erróneamente afirmo Su Santidad ante la prensa internacional el pasado domingo . No solo no ha tenido que pagarlas, sino que el Tribunal Supremo de España ha confirmado que los indicios que llevaron a imputar y a acusar tanto al Ministerio Fiscal como a D. al sacerdote único juzgado, Román Martínez Velázquez de Castro, son ciertos y no hay falsedad en el testimonio de D. Le adjuntamos aquí también copia de la Sentencia del Tribunal Supremo:

Le pedimos, Santo Padre, que analice y lea con pausa la sentencia de dicho Tribunal Supremo -que adjuntamos- de fecha 24 de abril de 2018; sentencia número 192/2018.

“El Tribunal de instancia – Audiencia de Granada, sección segunda- tilda de inverosímil la imputación hecha por la acusación. Inverosímil significa según la RAE es lo que parece mentira o es imposible o muy difícil de creer. Lo que no dice la sentencia es que la imputación sea falsa. Lo que es incoherente con tildar el comportamiento del acusador como fruto de mala fe. Incluso lo que tilda de mentiras en referencia a datos que suministra durante la causa le lleva a un reproche de deslealtad que no puede justificar la condena en costas. No solamente porque deslealtad y mala fe son conceptos bien diversos, sino porque en modo alguno explicita la trascendencia de esa supuesta falta a la verdad en datos más o menos circunstanciales incorporados al discurso del acusador.

Tampoco la recurrida (añadimos nosotros, Don Román Martínez Velázquez) llega a afirmar que las circunstancias permitan considerar que el acusador «no podía dejar de tener conocimiento de la injusticia y sinrazón de su acción», ya que, como advertimos, lo que se atribuye al mismo es el conocimiento de determinados datos concretos, pero no, inequívocamente, de aquella falta de verdad respecto del hecho esencial imputado al acusado, o, tampoco, de datos que demostrasen esa falsedad en lo esencial.

Por todo ello hemos de estimar el recurso con declaración de oficio de las costas originadas por éste.

F A L L O Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta sala ha decidido Estimar el recurso de casación formulado por D., contra la sentencia dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada con fecha 11 de abril de 2017; la que dejamos sin efecto …”.

Ya se ve, Santo Padre, que esta sentencia, la última del procedimiento y proveniente del Tribunal Supremo español, tampoco la ha leído, tampoco se la han hecho llegar, y tampoco ha tenido interés en leerla antes de hablar y quedar en ridículo en los medios de comunicación españoles, que han tenido que corregir todos los datos falsos y erróneos de sus declaraciones públicas.

5. Su afirmación, Santo Padre, de que “todos los sacerdotes quedaron absueltos”, es tan errónea como las anteriores. Tan errónea como que pasaran siete días en prisión – el máximo en España son tres días de DETENCION, NO DE PRISION-, que son los que pasaron mientras se recababa por la Policía Judicial información tras registrar los domicilios-.

El único que ha podido resultar absuelto, es Román Martínez Velázquez de Castro, por los delitos de agresión sexual con introducción de miembro corporal, pues ES EL ÚNICO AL QUE SE HA JUZGADO. A Los demás sacerdotes y los dos laicos, Francisco José Campos Martínez ,Manuel Morales Morales, Sergio Quintana Muñoz, Manuel Francisco Fajardo Rodríguez, Manuel Jiménez Jiménez, Manuel Quintana Muñoz, Juan Carlos Moreno Muñoz, Ángel Moreno Muñoz, José Jorge Nieto García, José Gabriel Flores Flores y Vicente Rodríguez Rodríguez (9 sacerdotes y dos laicos – Su Santidad habló a la prensa de “6, 7 u 8 sacerdotes”), NO SE LES HA JUZGADO EN EL ÁMBITO PENAL del Estado español por estar prescritos sus delitos de abuso sexual con prevalimiento y encubrimiento, además del delito de exhibicionismo. Santo Padre, le recordamos los autos del Juez instructor y de la Audiencia Provincial de Granada:

Señala el Juez Instructor en auto de 14 de febrero de 2015 que adjuntamos:

“En el Auto judicial de 14 de Febrero se acuerda, por aplicación legal obligatoria y por supuesto, no es porque no existan indicios de responsabilidad suficientes como ya se explicó en aquel auto, declarar la prescripción de los delitos de abusos sexuales sin penetración, exhibicionismo y encubrimiento, todo ello con prevalimiento , y en sus distintas formas de participación, en cuanto a los hechos expuestos en el mismo y por los que se siguió inicialmente la causa en relación a Francisco J. Campos Martínez , Manuel Morales Morales , Sergio Quintana Muñoz, José Gabriel Flores Flores, Manuel Jiménez Jiménez, Manuel Fajardo Rodríguez, Manuel Quintana Muñoz, Angel Moreno Muñoz, Juan Carlos Moreno Muñoz, Vicente Rodríguez Rodríguez, y José Jorge Nieto García.

Y se acordó igualmente la continuación de la causa en relación a Román Martínez Velázquez de Castro, por los hechos presuntamente cometidos por el mismo sobre la persona de D.

Tal declaración de prescripción, por aplicación legal obligatoria del instituto legal de la prescripción, y de determinación de delitos y personas contra las que seguir el procedimiento, fue recurrida y desestimados los recursos formulados por las acusaciones por auto de la Audiencia Provincial de fecha 16 de Septiembre de 2015 que confirmó íntegramente el auto de 14 de Febrero antes citado.

Por providencia de fecha 7 de octubre de 2015 en cumplimiento de dicho auto se dejan sin efecto, por la prescripción declarada, y no por otro motivo, la imputación de todos a excepción de Román Martínez Velázquez de Castro.”.

Entendemos, Santo Padre, que hay muchos frentes abiertos, pero hacer por su parte esas declaraciones sin tener toda la información, es un daño muy grave e irreparable, por no hablar de unas manifestaciones inveraces y una desacreditación de unos hechos más que evidentes. Que no se hayan podido demostrar los hechos más graves imputados a Román Martínez Velázquez de Castro- el único que fue juzgado en juicio oral- , no quiere decir que los hechos de abuso sexual con prevalimiento, exihibicionismo y el daño causado por parte de los 9 sacerdotes y los dos laicos no sean ciertos ni se puedan probar, pues lo único que resulta es que esos delitos están prescritos por aplicación legal obligatoria de la ley de prescripción española, pero con indicios fácticos más que suficientes para ser juzgados por el derecho canónico – cosa que no han hecho ni desde el Vaticano, ni desde la Congregación para la Doctrina de la Fe – , no merece en ningún caso, hablar de que esta denuncia fue por fantasía, porque D. es un joven fantasioso como ha afirmado peyorativamente Su Santidad ante los medios de comunicación internacionales.

6. Las víctimas de esos sacerdotes y dos laicos son cuatro personas. No es solo D., a quien no han informado del proceso canónico, de su resultado, de las pruebas, de los recursos que se puedan interponer, pues ese proceso, de haberse celebrado, como ha afirmado Su Santidad, lo ha sido de espaldas al citado denunciante a quien, como hemos dicho, no se ha informado de su resultado.

Somos cuatro personas, CUATRO Santo Padre, las víctimas de esos sacerdotes y dos laicos, que hemos sufrido los abusos sexuales de algunos de ellos y el encubrimiento de tales conductas por parte de los otros: J.H.T, J.S.E y G.M.G. Aquí tienen la copia de nuestras declaraciones, que ahora por medio de esta carta, ratificamos y confirmamos. ¿Por qué nadie en la Iglesia se ha puesto en contacto con nosotros, salvo con D. en una única ocasión hasta hace casi cuatro años en que dejó de recibir comunicaciones del arzobispo de Granada? Si había una investigación canónica, creemos que el testimonio de los otras tres víctimas habría sido importante para CONFIRMAR todo lo denunciado por D. y sufrido por nosotros a título personal. Pero ya se ve que no interesaba, ¿verdad? Les dejamos aquí nuestras declaraciones, que aparecen en el auto con fecha 26 de enero de 2015.

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¿Comparecerá Su Santidad ahora de nuevo ante los medios de comunicación internacionales para pedir disculpas por toda la información errónea e inveraz y demostrada aquí como falsa, que ha transmitido?.

¿Seguirán sin informar a ninguno de los cuatro denunciantes que sufrimos los abusos de ese grupo de sacerdotes a quienes abrazan y les invitan para celebrar Misa conjuntamente en el próximo mes de octubre en el Vaticano? ¿Seguirán archivando u ocultando un proceso canónico del que ninguno hemos tenido la más mínima notificación?

Ya basta Santo Padre. ¿Qué medidas reales está tomando contra la pederastia de sus sacerdotes? Además de los perdones públicos a las víctimas, ¿ha retirado a los sacerdotes para que no puedan volver a poner la mano encima a un menor? ¿Lo ha hecho? Parece que no. No solo no los ha retirado, sino que, aún habiendo una denuncia con un testimonio veraz, que nada ni nadie ha podido demostrar que sea falso -Tribunal Supremo español- usted ha colocado al principal imputado y juzgado, al frente de la capellanía de un centro de personas con discapacidad intelectual en Granada. Buena opción para que si sigue violando a jóvenes, nadie se entere.

Enhorabuena por desacreditar en medios públicos una denuncia contra la pederastia más que cierta. Acuda al juez instructor don Antonio Moreno Marín, del juzgado de Instrucción número 4 de Granada; acudan a la Fiscalía Provincial de Granada, al inspector de la Policía judicial adscrita a la fiscalía superior de Andalucía, D. Jesús Saéz, acuda a D. Jesús García Calderón, quien recibió la denuncia cuando usted lo mandó e impulso toda la investigación; a la brigada de análisis de credibilidad de testimonio, al inspector Jorge Andino Zamanillo; acudan a los magistrados del Tribunal Supremo Español, con el ponente de la última sentencia con fecha 24 de abril de2018, D. Luciano Varela Castro; revisen los autos de fecha 14 de febrero de 2015, 26 de noviembre de 2015, 26 de enero de 2015. Si de verdad quiere Santo Padre hacer gala de una Tolerancia Cero frente a la pederastia en el seno de la Iglesia, al menos infórmese bien.

Al menos investigue y proporcione datos reales y objetivos. Concreten con las víctimas, a las que nadie en este proceso – de 4 años Santo Padre, no de tres como también dijo erróneamente en sus declaraciones- les ha pedido información o testimonios. Con todo el dolor en nuestra alma y la decepción de ver como esta Iglesia de Cristo, defrauda a las víctimas para abrazar a los abusadores de menores de edad, víctimas inocentes.

J.H.T, J.S.E, G.M.G y Daniel

Granada y Pamplona, 28 de agosto de 2018

Fuente Religión Digital

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El denunciante del ‘caso Romanones’ expresa al Papa su “decepción” por la causa canónica

Sábado, 15 de septiembre de 2018

declaracion-de-danielManifiesta en una carta su “dolor” por la falta de investigación

“Hacer por su parte esas declaraciones sin tener toda la información, es un daño muy grave e irreparable”

El joven que con su denuncia provocó la apertura del caso Romanones, por el que el padre Román fue juzgado y absuelto de abusos sexuales a un menor, ha remitido una carta al papa Francisco para preguntarle por la investigación canónica y expresar además su “decepción” por el desconocimiento de la causa.

Con todo el dolor en nuestra alma y la decepción de ver cómo esta Iglesia de Cristo defrauda a las víctimas para abrazar a los abusadores de menores de edad, víctimas inocentes”, concluye la misiva de nueve páginas, a la que hoy ha tenido acceso Efe y que firma en Granada y Pamplona junto a otras tres personas que denuncian abusos.

 El joven señala en su escrito que unas declaraciones del papa Francisco, en las que aludió a que los sacerdotes investigados en su día habían sido absueltos, resultan “tremendamente ofensivas” para todas las víctimas del que define como “caso de abuso sexuales de Granada”.

“Es la muestra evidente de que ni Su Santidad, ni la Congregación para la Doctrina de la Fe, se han interesado realmente en este caso”, indica la carta, en la que hace un extenso repaso a distintas resoluciones judiciales para ratificar que los “abusos y violaciones” sí existieron.

En este sentido, subraya que el proceso jurídico y los diferentes autos hacen “ver de forma evidente que hay y habrá indicios racionales suficientes” para confirmar que los abusos existieron.

 El denunciante señala asimismo que el hecho de que no se hayan podido demostrar los hechos más graves imputados al único juzgado por esta causa, el padre Román, no quiere decir que los hechos de abuso sexual con prevalimiento, exihibicionismo y el daño causado por parte de nueve sacerdotes y dos laicos “no sean ciertos ni se puedan probar”.

Los cuatro denunciantes preguntan además al papa en la carta, que adelantaba el diario El País, si seguirán sin ser informados sobre el proceso canónico del que no han tenido “la más mínima notificación”.

La causa se inició cuando un joven que ahora tiene unos 28 años denunció unos abusos sexuales, que habrían ocurrido cuando contaba entre 14 y 17 años, ante la Fiscalía andaluza en octubre de 2014, hechos sobre los que llegó a pronunciarse el papa Francisco.

Esos delitos están prescritos por aplicación legal obligatoria de la ley de prescripción española, pero con indicios fácticos más que suficientes para ser juzgados por el derecho canónico, cosa que no han hecho ni desde el Vaticano, ni desde la Congregación para la Doctrina de la Fe”, añade la carta.

En el proceso judicial, independiente al seguido en la vía canónica, llegó a haber hasta doce investigados, diez curas y dos laicos, aunque la Audiencia decidió de manera definitiva declarar prescritos los delitos atribuidos a once de ellos.

La Fiscalía finalmente retiró, al considerar que no estaban acreditados los hechos, la acusación inicial contra el padre Román, único enjuiciado en la causa y para el que había pedido de forma provisional nueve años de cárcel.

La Audiencia de Granada absolvió en abril de 2017 al padre Román por la falta de persistencia de la acusación y la concurrencia de “graves contradicciones” en la declaración del denunciante.

Este último formalizó un recurso ante el Tribunal Supremo para pedir que se anulara el fallo de la Audiencia por obligarlo a pagar las costas de la defensa, y que las declarara de oficio.

El pasado abril, el Supremo dejó sin efecto esa condena al pago de las costas de la defensa y, para estimar el recurso presentado por el joven, argumentó que el denunciante no actuó con mala fe ni con temeridad.

 Fuente Agencias/Religión Digital

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