Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Vida’

La verdadera vida

jueves, 23 de octubre de 2014
Comentarios desactivados en La verdadera vida

tumblr_n7qfze7ky41ra3nodo1_1280

La verdadera vida tiene lugar en nuestro interior.

*

(Paul Auster)

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

El que ama canta.

miércoles, 22 de octubre de 2014
Comentarios desactivados en El que ama canta.

ode-c3a0-lamourDel blog de la Communion Béthanie:

«El cristianismo no nos pide dejar la tierra para mirar un cielo imaginario, sino llegar a convertirnos en este Cielo, transfigurar nuestra vida dejando transparentarse en nosotros toda la luz y toda alegría de Dios. No se trata de desviarnos de la vida, sino de entrar en ella, porque es antes de la muerte cuando corremos el riesgo de haber muerto si nos negamos a hacer de nuestra vida una creación continua de gracia y de belleza.

Por lo tanto, no se trata de aprender a morir, sino de aprender a vencer a la muerte y convertirse en una fuente que mana vida eterna en el corazón de cada uno de nuestros días..

¡Ser cristiano, es hacer florecer todas las flores en la certeza de que el amor tendrá la última palabra!

Es por ahí dónde nosotros mismos afirmaremos el reinado de la gracia siendo nosotros mismos desinteresados, tratando de escuchar a los demás tanto como necesitan serlo para que se sientan amados y descubran el precio de la vida, el tesoro escondido en el fondo de su corazón que es el Dios vivo.

Si verdaderamente Dios es la Vida de nuestra vida, es necesario que esto se vea, que nosotros seamos para todos la acogida de una amistad sin fronteras. Entonces, llevamos a Dios y comunicamos su alegría cantando ya que, como dice San Agustín: ‘El que ama canta’

*
Maurice Zundel

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

Credo

domingo, 12 de octubre de 2014
Comentarios desactivados en Credo

je-crois

Creo

Creo en el hombre creador del hombre.

Creo en la trinidad humana, Padre, Madre e hijo.

Creo en la virginidad de la paternidad

y de la maternidad auténticas.

Creo en la virginidad del amor.

Creo en la comunión de la luz

en la que las personas se engendran

y se reconocen recíprocamente.

Creo en el valor infinito del cuerpo humano y en su eternidad.

Creo que Dios es la Vida

y el secreto del cuerpo tal como él se revela en él.

Creo que Dios se hace cuerpo en tanto que se hace hombre.

Creo que el cuerpo no llega a ser él mismo

  más que desarrollando su dimensión mística que lo personifica

y que escapa a toda posesión,

Creo que el amor es un sacramento

que hay que recibir de rodillas.

Dios es ciertamente el dios de los cuerpos, tal como nuestros cuerpos son

llamados a  convertirse en el cuerpo de Dios para dar las lágrimas

en su dolor y más todavía hacernos sensible:

la sonrisa de su amor.

*

Maurice Zundel

***

 

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , , , , , , , ,

Prueba a transformar

viernes, 10 de octubre de 2014
Comentarios desactivados en Prueba a transformar

tumblr_my7epsK26q1rn2l4co1_500

La vida de cada uno de nosotros

no es un intento por amar,

Es la única prueba.

*

Pascal Quignard

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

La necedad.

miércoles, 8 de octubre de 2014
Comentarios desactivados en La necedad.

886331

Para el bien, la necedad constituye un enemigo más peligroso que la maldad. Existe la posibilidad de protestar contra el mal, de ponerlo de manifiesto y, en caso necesario, de evitarlo por la fuerza; el mal lleva siempre en sí el germen de la autodestrucción, al dejar en las personas al menos una sensación de malestar. En cambio, frente a la necedad carecemos de toda defensa. Ni las protestas ni la violencia sirven aquí para nada; las razones no surten efecto; las realidades que contradicen al propio prejuicio no necesitan sencillamente ser creídas- en tales casos el necio se muestra incluso crítico-; y si los hechos son inevitables, pueden ser simplemente dejados a un lado como casos sueltos carentes de significado. En todo esto, el necio, a diferencia del malo, se siente enteramente satisfecho de si mismo, e incluso puede hacerse peligroso cuando, levemente irritado, pasa al ataque. Por ello es necesario mayor precaución frente al necio que frente al malo. Nunca más intentaremos convencer al necio mediante razonamientos; tal procedimiento es absurdo y peligroso.

Pienso que deberíamos totalmente prepararnos por una disciplina del cuerpo y del espíritu para el día en el que que seremos puestos a prueba. Debemos empezar de nuevo a comprender.

(…)

Nos queda el camino estrecho y casi imposible de encontrar del que recibe cada una de sus días como la última y  que vive a pesar de todo por su fe y su responsabilidad, como si tuviera un futuro largo.

*

Dietrich Bonhoeffer, Resistencia y Sumisión – Cartas y apuntes desde el cautiverio. Ediciones Sígueme. Salamanca 2004 (El peso de los días, 18).

Prólogo. ˜Después de diez años. Balance en el tránsito al año 1943. Página 16-17

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , , , , ,

«Discutir el aborto por amor a la vida», por Leonardo Boff, teólogo y escritor

domingo, 5 de octubre de 2014
Comentarios desactivados en «Discutir el aborto por amor a la vida», por Leonardo Boff, teólogo y escritor

1Leído en la página web de Redes Cristianas

Carta al Papa Francisco
Red latinoamericana de católicas por el derecho a decidir

Me cuesta creer que haya personas que defiendan el aborto por el aborto. Implica eliminar la vida o interferir en un proceso vital que culmina con la aparición de la vida humana. Yo personalmente estoy en contra del aborto pues amo la vida en cada una de sus fases y en todas sus formas.

Pero esta afirmación no me vuelve ciego a una realidad macabra que no puede ser ignorada y que desafía el buen sentido y a los poderes públicos. Cada año se hacen en Brasil cerca de 800 mil abortos clandestinos. Cada dos días muere una mujer víctima de un aborto clandestino mal asistido.

Esta realidad debe ser enfrentada no con la policía sino con una salud pública responsable y con sentido realista. Considero farisaica la actitud de aquellos que de forma intransigente defienden la vida embrionaria y no adoptan la misma actitud ante los miles de niños lanzados a la miseria, sin comida y sin cariño, deambulando por las calles de nuestras ciudades. La vida debe ser amada en todas sus formas y edades y no solo en su primer despertar en el seno de la madre. Corresponde al Estado y a toda la sociedad crear las condiciones para que las madres no necesiten abortar.

Yo mismo asistí, en las gradas de la catedral de Fortaleza, a una madre famélica, pidiendo limosna y amamantando a su hijo con sangre de su pecho. Era la figura del pelícano. Perplejo y lleno de compasión la llevé hasta la casa del Cardenal Dom Aloisio Lorscheider donde le dimos toda la asistencia posible. Incluso así ocurren abortos, siempre dolorosos y que afectan profundamente a la psique de la madre. Narro lo que escribió un eminente psicoanalista de la escuela junguiana de São Paulo, Léon Bonaventure, narrado en la introducción que escribió a un libro de otra psicoanalista junguiana italiana, Eva Pattis, titulado: Aborto, pérdida y renovación: paradoja en la búsqueda de la identidad femenina (Paulus 2001).

Cuenta Léon Bonaventure, con la sutileza de un fino psicoanalista para quien la espiritualidad constituye una fuente de integración y de cura de heridas del alma.

«Un sacerdote confesaba a una mujer que en el pasado había abortado. Después de oír la confesión, le preguntó: “¿Qué nombre le diste a tu hijo?” La mujer, sorprendida, quedó callada largo rato pues no había dado nombre a su hijo.

“Entonces” –dijo el cura–, “vamos darle un nombre y si está usted de acuerdo vamos a bautizarlo”. La mujer asintió con la cabeza y así lo hicieron simbólicamente.

Después el cura hizo algunas consideraciones sobre el misterio de la vida: “existe la vida” –dijo–, “que viene a la luz del día para ser para vivida en la Tierra, durante 10, 50, 100 años. Otras vidas nunca van a ver la luz del sol. En el calendario litúrgico católico existe, el día 28 de diciembre, la fiesta de los santos inocentes, los recién nacidos que murieron gratuitamente cuando nació el Niño divino en Belén. Que ese día sea también el día de la fiesta de tu hijo”.

Y siguió diciendo: “en la tradición cristiana el nacimiento de un hijo es siempre un regalo de Dios, una bendición. En el pasado era costumbre ir al templo para ofrecer el niño a Dios. Nunca es demasiado tarde para que ofrezcas tu hijo a Dios”.

Terminó diciendo: “como ser humano no puedo juzgarte, si pecaste contra la vida, el propio Dios de la vida puede reconciliarte con ella. Vete en paz y vive”» (p. 9).

El Papa Francisco recomienda siempre misericordia, comprensión y ternura en la relación de los sacerdotes con los fieles. Ese sacerdote vivió avant la lettre esos valores profundamente humanos y que pertenecen a la práctica del Jesús histórico. Que ellos puedan inspirar a otros sacerdotes a tener la misma humanidad.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Espiritualidad , , , , , , , , , , , , , ,

«Cosas de la noche (II): la sed», por Gema Juan OCD

viernes, 26 de septiembre de 2014
Comentarios desactivados en «Cosas de la noche (II): la sed», por Gema Juan OCD

14626597914_d4e6703d8a_mDe su blog Juntos Andemos:

La vida no es un mar tranquilo, una línea recta o un tramo llano donde se sucede el tiempo y los acontecimientos se entrelazan. Tiene ritmo ondulatorio, grandes desniveles, arriba y abajo y, a veces, se pierde el equilibrio. Hay, dice Juan de la Cruz, un «anochecer y amanecer a menudo».

Él se propone acompañar para que los desequilibrios, inevitables, no arrollen todo a su paso. Es cierto que es un maestro radical, que no le gusta detenerse en las cosas de poco tomo, salvo para despejarlas rápidamente. Pero, desde su posición, abre una puerta para que cada quien llegue hasta donde pueda o quiera.

El lenguaje de Juan resulta a veces fuerte, aunque para quien vive una noche, resulta iluminador, porque se ve reflejado. Hay más y menos, y él dice que la noche es primero «amarga y terrible» y, después, «horrenda y espantable». Rumi, el místico sufí, hablaba de ella como de «un cúmulo de penas que violentamente dejan tu casa vacía de muebles». Las noches tienen algo de implacable.

La sequedad es una de las cosas que definen la noche, cuando de una manera u otra, el paisaje de la vida se vuelve completamente árido. Entonces, la sed puede guiar hasta el manantial, pero también paralizar totalmente. Juan sabe que, al fondo de todo, se trata de «sed de amor» y va a ayudar a mantener la sed de una manera que sea positiva, es decir, que haga caminar dando pasos hacia el manantial más profundo, pero bebiendo a lo largo del camino.

En su precioso «Cantar del alma que se huelga de conocer a Dios por fe», dice: Qué bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche. Y allí escribirá que es tan caudalosa que riega infiernos, cielos y las gentes, es decir, el agua cubre todo y nada queda fuera de su alcance. Mientras se vive, y aunque sea en medio de la noche, la confianza permite siempre beber.

Del sediento, dirá Juan, que «en el interior conoce una falta de un gran bien» y le avisa de que necesita un traje para el camino. Un vestido de tres colores, «blanco, verde y colorado». No es un capricho colorista del maestro, es solo una imagen de las tres cosas necesarias para el camino, «las tres virtudes teologales, que son: fe, esperanza y caridad».

De modo que avisa: «Sin caminar a las veras con el traje de estas tres virtudes, es imposible llegar a la perfección de unión con Dios por amor». Es este vestido el que «libra y ampara», en las adversidades del camino y, también, el que «despoja y desnuda» de otras ropas que no sirven para caminar.

Juan lo tiene muy claro: las sequías que se pueden vivir a lo largo de la vida tienen dos causas. Por un lado está el andar sin el traje adecuado. En lenguaje sanjuanista: vivir sin fe, esperanza y amor genera continuos agostamientos. Y, por otro lado, cuando la «sed de amor» es la que alienta la vida, siempre se desea crecer más y en el amor solo se avanza a base de desnudarse de lo que no viste: del egoísmo. El despojo, voluntario o imprevisto, también hace entrar en la aridez.

El maestro avisa, además, de que no todo es sed. A veces hay «tibieza» y esta se caracteriza por la flojedad, decae la voluntad y el ánimo, y se pierde la «solicitud de servir», que es precisamente lo que define la sed: el deseo de amar. La tibieza aleja de la voluntad de avanzar.

Para poder distinguir tibieza y sed, Juan explica largamente lo que a través de las sequedades se aprende. Son tantas cosas que no se pueden nombrar, pero basta decir que la sed da «ordinaria memoria de Dios». Esa memoria limpia de las cosas que «embotan y ofuscan el ánima» y, sobre todo, de la ansiedad por ellas. También dirá que «estas sequedades hacen, pues, al alma andar con pureza en el amor… ya no se mueve a obrar por el gusto». La sequedad realiza el mejor despojo.

Así es como la persona se hace «no presumida ni satisfecha», es decir, se vuelve realmente amable, «y de aquí nace el amor del prójimo, porque los estima y no los juzga como antes». Y advierte que todo esto empieza a suceder porque ha «cobrado fortaleza en Dios por el dulce y sabroso trato» con Él. El roce con Dios es lo que va haciendo «la igualdad de amor».

Sobre la sed y las sequedades queda mucho por decir pero, para empezar, bastaría comprender que la sed más honda del ser humano es la «sed de amor», de amar y ser amado. Después habrá que ocuparse de algunos «empachos» que no dejan caminar y, sobre todo, de la «cristalina fuente», de donde «manan al alma las aguas de todos los bienes».

Ahora, importa recordar que Dios, que es solo amor, «nada precia ni de nada se sirve fuera del amor». Y vive ocupado en acompañar a cada ser humano a la fuente de agua viva, aunque sea necesario atravesar muchas noches, para que sienta «que por todas partes rebosa aguas divinas», cuando se deja en sus manos, cuando se viste de amor.

Espiritualidad , , , , ,

«Como lámpara encendida»

miércoles, 17 de septiembre de 2014
Comentarios desactivados en «Como lámpara encendida»

«El lampadario»

413487

Hoy día hay lampadarios para todos los gustos. Los hay electrónicos, que se activan con una moneda, y hasta los que pueden encenderse a larga distancia, incluso por Internet. Pero a mí me gustan los lampadarios de toda la vida, donde la vela se consume ante la imagen del Cristo o la Virgen como un trasunto de la propia existencia. Se quema la cera como me voy quemando yo, disminuyéndome con el paso del tiempo, las penas y alegrías de mi peripecia humana.

Cuando enciendo la llama, es como si tomara conciencia de que soy luz en la medida en que me voy gastando en iluminar en mi entorno y llegar a ser cera derretida un día, tarde o temprano; pasar de luz temporal, a reencontrarme con la luz total de la que broté.

En estos lampadarios entre las sombras entrañables de las iglesias de pueblo, con la moneda y la candela dejo mi plegaria y mi no-ser para ser, donde me igualo a la pobre viuda del evangelio, al publicano humilde, y al Cireneo que se arrima al dolor de los demás, y a cualquiera que vela vigilante en oración en medio de la noche. Quizás estos pensamientos movían al santo jesuita José María Rubio a exhortarnos a vivir “como lámpara encendida”.

*

Pedro Miguel Lamet

Leído en 21rs:

Lampadario.conil_

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , , , ,

El baile de la obediencia

domingo, 7 de septiembre de 2014
Comentarios desactivados en El baile de la obediencia

 36882_m

Si estuviéramos contentos de ti, Señor,
no podríamos resistir a esa necesidad de danzar que desborda
el mundo y llegaríamos a adivinar qué danza es la que te gusta
hacernos danzar, siguiendo los pasos de tu Providencia

Porque pienso que debes estar cansado
de gente que hable siempre de servirte
con aire de capitanes;
de conocerte con ínfulas de profesor;
de alcanzarte a través de reglas de deporte;
de amarte como se ama un viejo matrimonio.

Y un día que deseabas otra cosa
inventaste a San Francisco
e hiciste de él tu juglar.
Y a nosotros nos corresponde dejarnos inventar
para ser gente alegre que dance su vida contigo.

Para ser buen bailarín contigo
no es preciso saber adónde lleva el baile.
Hay que seguir, ser alegre,
ser ligero y, sobre todo, no mostrarse rígido.
No pedir explicaciones de los pasos que te gusta dar.
Hay que ser como una prolongación ágil y viva de ti mismo
y recibir de ti la transmisión del ritmo de la orquesta.
No hay por qué querer avanzar a toda costa
sino aceptar el dar la vuelta,
ir de lado, saber detenerse y deslizarse en vez de caminar.
Y esto no sería más que una serie de pasos estúpidos
si la música no formara una armonía.

Pero olvidamos la música de tu Espíritu
y hacemos de nuestra vida un ejercicio de gimnasia;
olvidamos que en tus brazos se danza,
que tu santa voluntad es de una inconcebible fantasía,
y que no hay monotonía ni aburrimiento
más que para las viejas almas
que hacen de inmóvil fondo
en el alegre baile de tu amor.

Señor, muéstranos el puesto
que, en este romance eterno iniciado entre tú y nosotros,
debe tener el baile singular de nuestra obediencia.
Revélanos la gran orquesta de tus designios,
donde lo que permites toca notas extrañas
en la serenidad de lo que quieres.

Enséñanos a vestirnos cada día con nuestra condición humana
como un vestido de baile, que nos hará amar de ti
todo detalle como indispensable joya.
Haznos vivir nuestra vida,
no como un juego de ajedrez en el que todo se calcula,
no como un partido en el que todo es difícil,
no como un teorema que nos rompe la cabeza,
sino como una fiesta sin fin donde se renueva el encuentro contigo,
como un baile, como una danza entre los brazos de tu gracia,
con la música universal del amor.

Señor, ven a invitarnos.
*

Madeleine Delbrel

El baile de la obediencia

Madeleine_Delbrel2

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , ,

Escoger la vida

jueves, 4 de septiembre de 2014
Comentarios desactivados en Escoger la vida

tumblr_mfq9zra1Nc1rl1980o1_1280

» Hay momentos en que  debemos escoger

entre vivir nuestra propia vida plenamente, enteramente, completamente

– o tirar a duras penas de una existencia falsa, vacía, degradante,

 que la sociedad nos exige en su hipocresía. «

*

Oscar Wilde.

Untitled2

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

«Reinicie el equipo», por Gema Juan OCD

lunes, 1 de septiembre de 2014
Comentarios desactivados en «Reinicie el equipo», por Gema Juan OCD

14813670769_05acb2750f_mNo hay como Teresa para indicarnos el camino de vuelta… Comenzamos el curso y nada mejor que leer este exclente artículo que hemos leído en su blog Juntos Andemos:

«Reinicie el equipo» es un mensaje que aparece en muchas ocasiones en la pantalla del ordenador. Hay que cerrar los programas y esperar un poco para que todo funcione de nuevo y poder retomar el trabajo.

Teresa de Jesús decía que es bueno «tomar recreación aun para tornar a la oración más fuertes». De modo que, después de «dejar descansar el alma con su descanso», también ella pide reiniciar, «tornar a comenzar». Y, como siempre, se preocupa de ayudar en lo que propone.

Reiniciar es dejarse recuperar, cayendo en la cuenta del «grande amor con que anda granjeando tornarnos [Dios] a sí» y de que anda «mirando y remirando por dónde» puede retomar la relación con cada ser humano. Eso hace posible recomenzar cuantas veces sea necesario, porque Él «nunca se cansa de dar ni se pueden agotar sus misericordias»; lo único necesario es que «no nos cansemos nosotros de recibir». El equipo se reinicia recibiendo.

Y para que todos puedan hacerlo, Dios sabe «aguardar a que sanemos, y procurarlo con mil maneras de medios y remedios». Teresa no se cansa de decir que Dios sabe esperar y está atento porque «no está deseando otra cosa, sino tener a quien dar».

Se trata de volver a intuir «las maneras y modos con que Su Majestad se nos comunica y nos muestra el amor que nos tiene». Dios actúa, funciona y hace funcionar «el equipo». De Él, dirá Teresa, que está «ganoso de hacer mucho por nosotros», de renovar todo.

Para ello es necesario volver a encender, avivar el amor, la fe y la memoria, para «sacar fuerzas de nuevo para servir». Reiniciar también es recordar: «Parece algunas veces tenemos olvidadas sus misericordias». Esa memoria renueva la confianza y da la fuerza necesaria para «tornar a caminar».

Reanudar no siempre es fácil. Teresa explica que «tenemos tan acostumbrada nuestra alma y pensamiento a andar a su placer o pesar, por mejor decir que la triste alma no se entiende; que para que torne a tomar amor a estar en su casa, es menester mucho artificio». De modo que hay que recuperar lo mejor: el amor a la propia casa, el lugar donde habita Dios y «esforzarse a servir y a mejorar en todo su vida».

Volver a casa es «tornar a Él» y para eso es necesario despertar: «Despertar muchas veces la voluntad para que ame más a Dios… y para andar con diligencia a contentar este Señor». Reactivar el ánimo, no tener «ánimo de mosca» sino creer «que favorece el Señor mucho a quien bien se determina», porque es muy amigo de «ánimos animosos» y «de quitarnos de trabajo… y no es amigo de que nos quebremos las cabezas». Reiniciar es ir entendiendo que Dios es un facilitador, que es amigo de simplificar y ayudar en todo.

Es posible reiniciar cuantas veces sea necesario. Y Teresa sabe que es necesario descubrir la presencia de Jesús, que permanece, precisamente «para despertarnos, y no una vez sino cada día». La conciencia de esa presencia continua, entregada sin límites, le hará exclamar: «¡Oh mortales, volved, volved en vosotros!… Mirad, cristianos, considerémoslo bien, y jamás podremos acabar de entender las magnificencias de sus misericordias».

«Tornar a su amistad» es reanudar la confianza, fiarse de la bondad de Dios y «andar alegres sirviendo» en lo que en cada momento trae la vida. Así se puede «comenzar de nuevo». Teresa cree que es posible hacerlo, «trabajando nosotros poco a poco lo que es en nosotros» y dejando «hacer a Su Majestad».

Reiniciar es imprescindible si se quiere avanzar. Lo es frente a las máquinas, en cualquier campo de la vida y también en el camino espiritual. Teresa dirá que «no hay estado de oración tan subido, que muchas veces no sea necesario tornar al principio».

Ser capaz de volver a empezar, «tornar a ser niño… dejarse guiar». Reiniciar para mantener una actitud de apertura y seguir aprendiendo. Para quitar «resabios», recuperar sencillez y ver que «comienza de nuevo amor vivo de Dios».

Una vez más, la idea de Teresa es comunicar que es posible y merece la pena. Porque «una vez mostradas a gozar de este castillo, en todas las cosas hallaréis descanso, aunque sean de mucho trabajo, con esperanza de tornar a él, y que no os lo puede quitar nadie». No es el eterno retorno, es saber que cada vez que se «torna», que se reinicia, se halla descanso en todo y se vive mejor. Por eso, escribirá a modo de lema de vida: «Ahora comenzamos y procuren ir comenzando siempre de bien en mejor».

Espiritualidad , , , ,

Poeta de tu vida

jueves, 28 de agosto de 2014
Comentarios desactivados en Poeta de tu vida

Del blog À Corps… À Coeur:

 

poc3a8tedesavie

Sed los poetas de vuestra vida.

Atreveos cada día a poner el azul en vuestra mirada, y el naranja en vuestros dedos,

risas en vuestra  garganta y sobre todo,

sobre todo una ternura renovada en cada uno de vuestros gestos.

*

Jacques Salomé

poc3a8te-de-sa-vie1

***

 

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , , , , , , , ,

Debemos querer el bien.

domingo, 17 de agosto de 2014
Comentarios desactivados en Debemos querer el bien.

Del blog de la Communion Béthanie:

Caminemos todo el verano con el papa Juan XXIII

freddy-jesusa-2

 

Es triste tener que lamentar el dolor, pero
no basta con quejarse de él para eliminarlo.

Es el bien lo que debemos querer, cumplir, exaltar.

Es la bondad la que debe ser proclamada en presencia del mundo
para que irradie y penetre todos los elementos de la vida individual y social.

El individuo debe ser bueno, de una bondad que revela una conciencia pura
e inaccesible a la duplicidad, al cálculo, a la dureza del corazón.

Bueno, por una aplicación continua de la purificación interior, de la perfección verdadera;
bueno, por fidelidad a un firme propósito manifestado en todo pensamiento, en toda acción.

La humanidad también debe ser buena. Estas voces que suben del fondo de los siglos,
para enseñarnos todavía hoy con una nota de actualidad,
recuerdan a los hombres el deber que incumbe indistintamente a todos de ser buenos,
justos, rectos, generosos, desinteresados, prontos para comprender
y para excusar, dispuestos al perdón y a la magnanimidad.

*

Su Santidad Juan XXIII

La documentaciónn católica n°1367

***

 

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

«¿Podemos todavía sonreír en medio del miedo y la consternación de nuestros días?», por Leonardo Boff, teólogo y escritor

domingo, 17 de agosto de 2014
Comentarios desactivados en «¿Podemos todavía sonreír en medio del miedo y la consternación de nuestros días?», por Leonardo Boff, teólogo y escritor

Nueva imagenLeído en la página web de Redes Cristianas

En mi ya larga trayectoria teológica, desde el principio, en los años 69 del siglo pasado, han sido siempre centrales dos temas que representan singularidades propias del cristianismo: la concepción societaria de Dios (Trinidad) y la idea de la resurrección en la muerte. Si dejásemos fuera estos dos temas, no cambiaría casi nada en el cristianismo tradicional. Éste predica fundamentalmente el monoteísmo (un solo Dios) como si fuésemos judíos o musulmanes. Y en lugar de la resurrección prefirió el tema platónico de la inmortalidad del alma. Es una pérdida lamentable, porque dejamos de profesar algo especial, diría casi exclusivo del cristianismo, cargado de jovialidad, de esperanza y de un sentido innovador del futuro.

Dios no es la soledad del uno, terror de los filósofos y de los teólogos. Es la comunión de tres Únicos, que por ser únicos no son números sino un movimiento dinámico de relaciones entre diversos igualmente eternos e infinitos, relaciones tan íntimas y entrelazadas que impide que haya tres dioses, sino un solo Dios-amor-comunión-inter-retro-comunicación. El nuestro es un monoteísmo trinitario y no atrinitario o pre-trinitario. En esto nos distinguimos de los judíos y de los musulmanes y de otras tradiciones monoteístas.

Decir que Dios es relación y comunión de amor infinito y que de Él se derivan todas las cosas es permitirnos entender lo que la física cuántica viene afirmando desde hace ya casi un siglo: todo en el universo es relación, entrelazamiento de todos con todos, formando una red intrincadísima de conexiones que forman el único y mismo universo. Él es, efectivamente, a imagen y semejanza del Creador, fuente de interrelaciones infinitas entre diversos, que vienen bajo la representación de Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta concepción quita el fundamento a todo y cualquier centralismo, monarquismo, autoritarismo y patriarcalismo, que encontraba en un único Dios y único Señor su justificación, como algunos teólogos críticos ya observaron. El Dios societario, proporciona, sin embargo, el soporte metafísico a todo tipo de socialidad, de participación y de democracia.

Pero como los predicadores por lo general no se refieren a la Trinidad, sino solo a Dios (solitario y único) se pierde una fuente de crítica, de creatividad y de transformaciones sociales en la línea de la democracia y de la participación abierta y sin fin.

Algo semejante ocurre con el tema de la resurrección. Esta constituye el núcleo central del cristianismo, su point d’honneur. Lo que volvió a reunir a la comunidad de los apóstoles después de la ejecución de Jesús de Nazaret en la cruz (todos estaban regresando, desesperanzados, a sus casas) fue el testimonio de las mujeres diciendo: “ese Jesús que fue muerto y sepultado vive y ha resucitado”. La resurrección no es una especie de reanimación de un cadáver como el de Lázaro que luego acabó muriendo como todos, sino la revelación del novissimus Adam en la feliz expresión de Pablo: la irrupción del Adán definitivo, del ser humano nuevo, como si el fin bueno de todo el proceso de la antropogénesis y de la cosmogénesis se hubiese anticipado. Por lo tanto, una revolución en la evolución.

El cristianismo de los primeros tiempos vivía de esta fe en la resurrección resumida por san Pablo al decir: “Si Cristo no resucitó nuestra predicación es vacía y vana nuestra fe” (1Cor 15,14). En tal caso sería mejor pensar: “comamos y bebamos porque mañana moriremos” (15,22). Pero si Jesús resucitó, todo cambia. Nosotros también vamos a resucitar, pues él es el primero entre muchos hermanos y hermanas, “las primicias de los que murieron” (1Cor 15,20). En otras palabras, y esto vale contra todos los que nos dicen que somos seres-para-la-muerte, nosotros morimos, sí, pero morimos para resucitar, para dar un salto hacia el término de la evolución y anticiparla en el aquí y el ahora de nuestra temporalidad.

No conozco ningún mensaje más esperanzador que este. Los cristianos deberían anunciarlo y vivirlo en todas partes. Pero lo dejan de lado y se quedan con el anuncio platónico de la inmortalidad del alma. Otros, como ya observaba irónicamente Nietzsche, son tristes y taciturnos como si no hubiese redención ni resurrección. El Papa Francisco dice que son “cristianos de cuaresma sin resurrección”, con “cara de funeral”, tan tristes que parece que van a su propio entierro.

Cuando alguien muere, llega para esa persona el fin del mundo. En ese momento, en la muerte, es cuando sucede la resurrección: inaugura el tiempo sin tiempo, la eternidad bienaventurada.

En una época como la nuestra, de desagregación general de las relaciones sociales y de amenazas de devastación de la vida en sus diferentes formas y hasta con peligro de desaparición de nuestra especie humana, vale la pena apostar por estas dos iluminaciones: Que Dios es comunión de tres que son relación de amor, y que la vida no está destinada a la muerte personal y colectiva sino a más vida todavía. Los cristianos apuntan hacia una anticipación de esta apuesta: el Crucificado que fue Transfigurado. Guarda las señales de su paso doloroso entre nosotros, las marcas de la tortura y de la crucifixión, pero, ahora transfigurado, las potencialidades de lo humano escondidas en él se realizaron plenamente. Por eso lo anunciamos como el ser nuevo entre nosotros.

La Pascua no quiere celebrar otra cosa que está feliz realidad que nos concede sonreír y mirar el futuro sin miedo ni pesimismo.

Leonardo Boff escribió Nuestra resurrección en la muerte, Sal Terrae 2005.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Biblia, Espiritualidad , , , ,

«Rubem Alves, el teólogo que escapó del gueto de las iglesias», por Juan José Tamayo

viernes, 15 de agosto de 2014
Comentarios desactivados en «Rubem Alves, el teólogo que escapó del gueto de las iglesias», por Juan José Tamayo

1406417217_489051_1406417606_noticia_normalRubem Alves, teólogo y escritor brasileño. / LUCAS LACAZ (FOLHAPRESS)

El escritor brasileño pensó la religión desde su relación con la poesía y la vida

La muerte del brasileño Rubem Alves el pasado 19 de julio ha teñido de luto a la teología latinoamericana, y muy especialmente a la teología de la liberación, de la que algunos autores le consideran el padre y fue, ciertamente, uno de sus principales iniciadores, junto con otras grandes figuras como José Comblin, José Míguez Bonino, Juan Luis Segundo, Gustavo Gutiérrez, Segundo Galilea y sus compatriotas Hugo Assmann y Leonardo Boff. Su tesis doctoral, Hacia una teología de la liberación humana, publicada con el título de Teología de la esperanza humana, causó un profundo impacto en el panorama filosófico, teológico y científico-social mundial. La editorial Sígueme la publicó en 1973 con el título Cristianismo, ¿opio o liberación? con una presentación del teólogo norteamericano Harvey Cox, autor de la paradigmática obra La ciudad secular, que definía a Alves como un intelectual que sabía “combinar el corazón apasionado y comprometido del Tercer Mundo con una inteligencia refinada” y cuya mente “puede agrupar, como herencia, bajo un solo enfoque, las opiniones de Franz Fanon, Karl Marx, Jürgen Moltmann, Mario Savio, Karl Barth y Paul Lehmann, y enriquecerlos con las ideas de intelectuales latinoamericanos, tal como como Esdras Costra y Paulo Freire”.

¿Se extralimitaba Cox con tal reconocimiento? Creo que no. Alves se convirtió muy pronto en referencia obligada para la elaboración de una teoría crítica de la civilización actual y de la teología, tanto tradicional como moderna, así como un crítico radical de la dictadura brasileña y del fundamentalismo de las iglesias cristianas. Por ambas críticas tuvo que pagar un doble precio: la persecución de la dictadura de su país que le obligó a exiliarse y la expulsión de la Iglesia Presbiteriana, a la que pertenecía. Con todo, fue esta una condena beneficiosa, ya que, según la interpretación de Leopoldo Cervantes-Ortiz, “Alves salió para siempre del gueto de las iglesias para entrar de lleno en el terreno de la imaginación”. Es la experiencia que hemos vivido muchos teólogos y teólogas heterodoxos de nuestras iglesias, que nos ha conducido por los caminos de una teología inclusiva, interreligiosa, intercultural, interétnica e interdisciplinar, que nos ha enriquecido humana y religiosamente y a la que nunca hubiéramos llegado si nos hubiéramos instalado en el regazo eclesiástico materno.

Alves incorpora un nuevo lenguaje a la teología: el del humanismo político, que es el de la esperanza; el de la libertad, que anuncia un ser humano y una comunidad alternativos; el histórico, que habla de los sufrimientos, los gozos y las esperanzas de los hombres; el secular y secularizado, que abandona la metafísica, “lo religioso” y los absolutos eclesiásticos, pero también los absolutos históricos; el iconoclasta, subversivo y de la imaginación, que rechaza los hechos como límite, da nombre a las cosas ausentes, rompe el hechizo de las cosas presentes y abre caminos hacia el futuro. Es, en fin, el lenguaje de la esperanza, que define como “el presentimiento de que la imaginación es más real que la realidad y que la realidad es menos real de lo que parece”. ¡Maravillosa definición!

Alves fue un pensador interdisciplinar que transitó por la teología, la literatura, la filosofía política, el psicoanálisis, las ciencias sociales y la educación. Todas sus obras son un intento, creo que logrado, de construir una teología lúdico-poética-erótica centrada en el cuerpo y en la vida en su dimensión real. El lugar de la teología es la vida cotidiana, no la academia. Teología y vida interactúan. Teología y literatura están en diálogo permanente. Su hablar de Dios y con Dios tiene como principales interlocutores a los poetas y otros autores literarios. Una de sus sugerencias finales fue sustituir la palabra teología por teo-poesía. Creo que habría que atenderla en beneficio de la teología y de la poesía. Solo por eso merece un lugar destacado en ambos lares.

Juan José Tamayo es profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de Teología de la liberación en el nuevo escenario político y religioso, Tirant lo Blanch, 2011.

Fuente El País

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, General, Iglesia Presbiteriana , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Into the wild.

martes, 12 de agosto de 2014
Comentarios desactivados en Into the wild.

Del blog À Corps… À Coeur:

into-the-wild

» Tanta personas viven en circunstancias desgraciadas y sin embargo no toman la iniciativa para cambiar su situación. Porque están condicionados a una vida de seguridad,  conformidad, y  conservadurismo, que puede parecer dar una tranquilidad de espíritu, pero en realidad nada es más peligroso para un espíritu aventurero que un futuro asegurado. El núcleo básico del espíritu de vida de un hombre es su pasión por la aventura. La alegría de la vida viene de nuestros encuentros con nuevas experiencias, y pues no hay alegría más grande que la de tener un horizonte cambiante sin cesar, para tener cada día un sol nuevo y diferente

 

*

Extracto de la película «Into the wild»

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , , , , , , ,

Vivir.

sábado, 2 de agosto de 2014
Comentarios desactivados en Vivir.

Del blog Lo que me gusta y no me gusta:

ordenadores

La vida no es un problema para ser resuelto,

es un misterio para ser vivido.

*

(Anónimo)

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

Ser un buen compañero para uno mismo.

miércoles, 30 de julio de 2014
Comentarios desactivados en Ser un buen compañero para uno mismo.

Del blog À Corps… À Coeur:

c3aatre-un-bon-compagnon-pour-soi-mc3aame

Es a ti que estás en el corazón de todas tus relaciones, lo que no quiere decir en el centro. Tú eres el garante, también, de la posible mejora de la calidad de tus relaciones, lo que no quiere decir que seas el garante de toda la relación. Tú eres responsable de la estima, del respeto, del amor que llevas. Tú tienes la carga o el placer de tu desarrollo, de tu felicidad.

No cuentes más con otro para encargue de tí, para asegurar y llenar tus necesidades, para apaciguar tus deseos o proteger tus miedos. Esto vendrá también pero además, como ofrenda en lo inesperado de lo imprevisible.

No esperes del otro la respuesta, interroga más bien tus cuestiones, prolonga tus percepciones más allá de las apariencias, escucha tu sentido y confía así en todo lo desconocido y en el asombro que te habita.

Atrévete definirte y marca sin cesar la diferencia cuando el otro intenta definirte a partir de su visión, a partir de sus creencias o a partir de sus miedos.

Experimenta creando la realidad, más allá de tus certezas y más allá de tus costumbres. No vivas nada que no puedas afrontar, No produces nada que no pudieras resolver.

Ocúpate de ti realmente, diariamente.

Eres extraordinariamente único y excepcional, aunque lo hayas olvidado.

Vive como si fueras el único, y acepta relacionarte con los demás, siempre que esto sea posible, para ellos, para ti. Mira a los demás como regalos y mejor todavía, como presentes que enriquecen tu vida

La peor de las soledades no es estar solo, es ser un compañero espantoso para ti mismo. La soledad más violenta es aburrirse en tu propia compañía, entonces, no dudes más, sé un buen compañero para usted. Tu vida te lo devolverá bien.

*

Jacques Salomé

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , , , , , , ,

Patas arriba

jueves, 24 de julio de 2014
Comentarios desactivados en Patas arriba

Del blog À Corps… À Coeur:

sens-dessus-dessous

 

La vida nos rompe nuestras ideologías a medida que avanzamos, tanto las buenas como las malas. La vida no tiene sentido, ni dirección prohibida, ni sentido obligatorio. Y si no tiene sentido, es que va en todos los sentidos, y desborda de sentido, lo inunda todo. Hace daño mucho tiempo cuando queremos imponerle un sentido, retorcerla en una dirección o en otra. Si no tiene sentido, es porque es el sentido.

*
Christiane Singer, en « ¿ Hacia dónde corres, no sabes que el cielo está en ti? «

(Nota)

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , ,

Gritar el Evangelio con la vida.

viernes, 18 de julio de 2014
Comentarios desactivados en Gritar el Evangelio con la vida.

155-meat2

«Es preciso gritar el Evangelio con la vida: Toda nuestra vida, por más callada que sea, la vida de Nazaret, la vida del desierto, tanto como la vida pública, deben ser una predicación del evangelio mediante el ejemplo; toda nuestra existencia, todo nuestro ser debe gritar el Evangelio sobre los tejados; toda nuestra persona tiene que respirar Jesús, todos nuestros actos, toda nuestra vida, deben gritar que pertenecemos a Jesús, deben presentar la imagen de la vida evangélica, todo nuestro ser debe ser una predicación viva, un reflejo de Jesús, algo que grite “Jesús”, que haga ver a Jesús, que resplandezca como imagen de Jesús

*

Carlos de Foucauld

Charles_de_Foucauld

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.