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Entradas Etiquetadas ‘Conferencia Episcopal Española (CEE)’

“Sucia política eclesiástica”, por Antonio Aradillas

Viernes, 3 de diciembre de 2021

0F338F1E-BE1C-4D00-B990-B351C3398312¿Cuántos báculos y anillos fueron adquiridos en IKEA?

“A quienes ‘sucio/a’ pudiera herirles los tímpanos, les sugiero que ‘traspasen’ el adjetivo a los términos ‘con manchas, impurezas e imperfecciones ‘que equivalen al de ‘falta de ética y de respeto a las reglas”

“Con referencias a la Iglesia, en la que además y por razones extrañas y nada evangélicas, la democracia está en arrogante ‘lugar descanso'”

“El discurso de apertura de la Plenaria de la CEE es a juzgar como ‘desconcertante’. Pedir perdón ‘oficial’ en nombre de toda la Asamblea, con severidad, seguridad, evangelio y datos no supuestos, y no caérseles de vergüenza las mitras a los oyentes, es causa y motivo de conturbación e inquietud”

“¿Podrá la Iglesia subsanar en las debidas proporciones los males causados, cuando dentro de su jerarquía se cuestiona la conveniencia de su autocrítica y renovación –’penitencia’- personal y colectiva, por acción u omisión?”

¿Exageran quienes piensan que el discurso del Presidente incluiría la dimisión espontánea del colectivo, por simples razones de higiene espiritual y al dictado de ramilletes de artículos extraídos de los evangelios, sin la necesaria y previa cita de los del Derecho Canónico?”

A quienes “sucio/a pudiera herirles los tímpanos o la membrana pituitaria, les sugiero que “traspasen” el adjetivo a los términos “con manchas, impurezas e imperfecciones “, también académicos, que equivalen al de “falta de ética y de respeto a las reglas”. Pero que conste que sucio/a le encaja a la perfección, y desgraciadamente, a la política –“actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar en las sociedades humanas y en asuntos públicos”-, aún en el caso de que los procedimientos para su ejercicio hayan superado con civilizado y convincente rigor lo establecido en la democracia, que merezca tal distinción, provecho y honor.

Sucia –“ensuciada”-, la política deja automáticamente de serlo, hasta llegar a correrse el gravísimo riesgo de que sus patrocinadores añoren sistemas que descalifica el bien común, con remembranzas dictatoriales o asimilados. Todas las democracias, y los demócratas tendrán que someterse de por vida y actividad a los exámenes e conciencia tanto personal como colectivamente mediante las elecciones.

Pero, con referencias a la Iglesia, en la que además y por razones extrañas y nada evangélicas, la democracia está en arrogante “lugar descanso“, la política demanda descalificaciones idénticas o más, que las que definen a la política cívica y aún partidista. Demostrado tal aserto, urge acondicionar tímpanos y membranas pituitarias, dentro de lo que cabe y con ayuda de carretadas de incienso, para convertir –“penitencia”- personas –“ministros de Dios”-, catedrales y parroquias en “lugares sagrados”.

Parte importante del desbarajuste-confusión y desorden radica en el nombramiento de nuestros obispos. El sistema actual, dedocrático, con invocación al Espíritu Santo y al papa Francisco, es explicación certera al funcionamiento administrativo, pastoral y aún económico que define a la Curia Romana y a las diocesanas.

Los criterios para la designación de los nuevos obispos y adjudicación de las diócesis -“tomas de posesión” y “entronización”- carecen de eclesialidad, evangelio y hasta de sentido común. Da la impresión de que la condición de “a” o de “anti” conciliar -Vaticano II- es un plus para el nombramiento y ascenso en la episcopalía.

El Nuncio de SS. raramente acierta. No se lo permiten los asesores y allegados “de toda la vida”. Son institución. Los obispos, arzobispos, teóricamente “franciscanos”, carecen todavía de futuro. Siguen mandando e influyendo los de siempre, aunque con nombres y años distintos. De ellos son las decisiones que, convertidas en noticias, siguen escandalizando al pueblo, en desprestigio supino para la institución eclesiástica y el Evangelio, que es lo que justifica su existencia y acción.

Laicos y laicas siguen sin voz ni voto en la Iglesia, clericalizada hasta no poder más y “en el nombre de Dios”, y preparados siempre sus administradores y oficiantes con brazadas de anatemas ara condenar a disidentes en esta vida y también en la otra. Ejercer de curas cristianos, y con el Evangelio como referencia suprema pastoral, es óbice –“cerrojo y obstáculo”- para engrosar las ternas de episcopables.

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¿Cuántos báculos y anillos fueron adquiridos en IKEA?
¿Sobre cuántos palacios episcopales penden, y se ejecutan, determinados desahucios?

 Por muchos y documentados cursos y cursillos de “sinodalidad” e “Iglesia en salida”, que sean impartidos por esos “pueblos de Dios”, ¿se les ocurrió a los “Ordinarios del lugar”, es decir, a sus obispos, pensar que la Teología en la que ellos fueran educados difícilmente justificaría tal dimensión como esencia y constitutiva de Iglesia?. ¿Qué Iglesia sinodal y “en salida” podría encarnar, por ejemplo, la “oficial” pro- “Opus Dei” y movimientos “espirituales” afines que acapararon -colocaron sus tabernáculos- , en territorios hispanos?.

¿“Iglesia en salida…”, o solo y fundamentalmente “en entrada” para mí y para los mis santos y canonizables porque sí y porque es del agrado y programación de la Curia Romana , aún en plena y anti- franciscana vigencia? ¿”Sinodal”, sin la presencia activa de laicos y laicas , machista de por sí y por naturaleza, rica y de los ricos, anhelosa de “dignidades y privilegios -tabién cívicos , sociales y hasta políticos , concordatarios o por concordar, que es lo mismo o casi lo mismo?

Y en tal contexto nos arrasa el ventarrón –“tolvanera”- del discurso de apertura de la Plenaria de la CEE, pronunciado, como corresponde, por su Presidente, elegido por el resto de “sus hermanos en el episcopado”, reconocido en parte como “signo y sacramento” de la renovación eclesial que pregona e intenta practicar el papa Francisco.

 A lo que más me lo permiten las fuerzas, es a juzgar tal perorata –“discurso razonamiento molesto o fastidioso”- como “desconcertante”. Pedir perdón “oficial” en nombre de toda la Asamblea, con severidad, seguridad, evangelio y datos no supuestos, sino hasta judicialmente documentados y contrastados, y no caérseles de vergüenza las mitras a los oyentes a quienes se dirigía, es causa y motivo de conturbación e inquietud, no solo humana sino “divina”. El panorama pastoral y ético-moral, de la Iglesia en España es desolador, nefasto y nefando, vigente el principio evangélico, entre optros, de “por los frutos lo conoceréis…”

Toda petición de perdón, y más el jerárquico lleva consigo no solo el dolor de corazón, sino el propósito de enmienda y, por supuesto, la reparación debida a víctimas y allegados. ¿Podrá la Iglesia subsanar en las debidas proporciones los males causados, cuando dentro de su jerarquía se cuestiona la conveniencia de su autocrítica y renovación –“penitencia”- personal y colectiva, por acción u omisión?

¿Exageran, o no están en sus cabales, quienes piensan que el discurso del Presidente incluiría la dimisión espontánea del colectivo, por simples razones de higiene espiritual y al dictado de ramilletes de artículos extraídos de los evangelios, sin la necesaria y previa cita de los del Derecho Canónico?

Fuente Religión Digital

Espiritualidad, Iglesia Católica ,

Los obispos españoles temen un rapapolvo del Papa por no investigar los abusos

Miércoles, 1 de diciembre de 2021

02AEC318-2C52-4FF1-9499-CF9F75BCA8F6Los obispos españoles ni están… ni se les espera.

Del blog de Luis Lorenzo Dos minutos:

Ante la próxima visita ‘ad limina’, que empieza a mediados de diciembre 

El empeño y exigencia de Francisco contra la pederastia erosiona su figura entre un sector del episcopado

La creación de una comisión de investigación como la francesa “dividiría profundamente a los obispos”

Cuando apenas faltan dos semanas para que los obispos españoles comiencen su ronda de visitas ad limina (las últimas fueron en 2014), hay pastores que no las tienen todas consigo en esta ocasión y no descartan que Francisco les suelte un rapapolvo por no hacer como sus vecinos franceses y portugueses a la hora de poner en marcha una comisión que investigue los posibles abusos sexuales cometidos en la Iglesia de nuestro país.

Estamos rodeados”, dice una de las fuentes episcopales en referencia a la decisión de los episcopados vecinos, que deja en una situación comprometida a los pastores españoles, toda vez que Francisco, en una carta a los obispos galos tras dar a conocer estos el impactante resultado de su investigación, les expresó “mi cercanía y apoyo paternal ante esta prueba, que es dura y saludable”.

Muy distinta fue, así mismo, el final de las recientes plenarias de ambas conferencias episcopales: la francesa, con sus obispos postrados de rodillas ante el santuario de Lourdes y pidiendo perdón a las víctimas, a las que también escucharon durante su asamblea; los españoles, reiterando que “no están por la labor de hacer investigaciones de carácter sociológico o estadístico” sobre los casos de abusos.

Malestar con los obispos franceses

Al parecer, sobre este tema, hay bastante coincidencia entre los obispos españoles, y según las fuentes consultadas, durante los días de la pasada plenaria, sobrevoló el ambiente un profundo malestar (“cabreo” fue la palabra) por el paso dado por los obispos franceses de crear una comisión independiente que investigase los abusos, cuya fórmula basada en estimaciones estadísticas les parece “una barbaridad”.

Tampoco se dejó ver ese grupo de obispos españoles que estaría presionando para que la Conferencia Episcopal fuese más proactiva a la hora de investigar los abusos. Dirigida la reflexión por el secretario general, los obispos asumieron la opción someramente formulada en la rueda de prensa final por Luis Argüello: “El camino por el que se ha apostado es el de atender a las víctimas concretas”.

La figura de Francisco, erosionada en España

¿Pero cuál es la razón por la que los prelados españoles se empecinan en no hacer lo mismo que los episcopados vecinos, que atendieron las peticiones realizadas también por las víctimas? ¿Temen lo que puedan encontrar debajo de la alfombra? ¿Cuál es el problema si, como señaló Argüello, como mucho habría “unos mil casos”? ¿No facilita precisamente eso la puesta en marcha de una investigación?

Son varias las razones, de diversa índole y calado, pero que, se aduce, tendrían una nefastas consecuencias para la comunión episcopal en nuestro país (y que está erosionado de alguna manera la mirada que había hacia Francisco), sin caer en la cuenta tal vez de que la actual postura les ha abierto un boquete en su credibilidad que puede resultar muy difícil de taponar.

Temor a una profunda división entre los pastores

Esta cuestión dividiría profundamente a los obispos españoles”. Esta sería la razón principal. “Entre nosotros hay sensibilidades muy diferentes, pero en esto coincidimos, no todos los episcopados vemos de igual manera la forma de abordar este tema y mucho menos como lo han hecho los franceses”, con una comisión independiente, presidida por una personalidad que no se deje instrumentalizar y que, además, no tenga miedo ni a hacer recomendaciones a los obispos ni declaraciones a la prensa. Por ahí sí que no.

Y esto sí lo temen mucho los pastores españoles. Con una imagen pública en caída libre desde hace unos años, más que el resultado final de la investigación, que insisten en subrayar que no habría de ser muy elevado, descuentan ya que fuese cual fuese el resultado, “se acabaría manipulando, porque la cuestión está también muy ideologizada, y eso acabaría dividiéndonos también mucho”, lo que no deja de evidenciar que tampoco debe existir entonces un bloque tan monolítico contrario a esa investigación.

Amparados en el Decreto General

Frente a esto, destacan como una gran aportación a la lucha contra los abusos y un logro desde “la comunión episcopal”, la elaboración y aprobación (a falta del visto bueno de la Santa Sede) de un Decreto General que obliga a actuar a todas las diócesis e instituciones religiosas siguiendo una misma normativa.

También colea en el ánimo de una parte de obispos españoles –y esto es muy preocupante por los efectos sobre la figura del Papa– el tsunami mediático y eclesial originado por el caso de abusos sexuales en Granada, con intervención directa de Francisco sin conocimiento previo del arzobispo del lugar–, y del que finalmente el principal acusado fue absuelto…

Esperando el cara a cara con Bergoglio

Todos estos elementos hacen que, a día de hoy, la postura mayoritaria en el episcopado español sea la de tratar de salir al paso de estas investigaciones potenciando las oficinas diocesanas antiabusos y mostrando su deseo de enfrentar, “cara a cara”, las peticiones de las víctimas, por más que las principales asociaciones que las aglutinan hayan criticado esta cerrazón y esos encuentros no se hayan producido más que en algunos casos puntuales.

Aunque quizás, dentro de un par de semanas, cuando comiencen esta vez los cara a cara episcopales con Bergoglio, la postura pueda empezar a cambiar. De ahí que haya obispos que teman “que nos caiga un garrotazo en la próxima visita ad limina, que nos digan que en este tema no hacemos lo que tenemos que hacer”. Veremos.

Fuente Religión Digital

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“¿Por qué el foco sólo en la Iglesia católica?” Algunas respuestas a monseñor Argüello

Martes, 30 de noviembre de 2021

Arguello_2398270172_15808928_660x371De su blog Rumores de ángeles:

“Porque la Iglesia es una institución ejemplar, normativa y pendiente del ‘más le valiera'”

“Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, porque, además de ejemplar, es una institución normativa: dice a los demás, a la gente, a todo el pueblo, como tiene o cómo debe comportarse”

“Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, por exigencia de transparencia, que es hija de la verdad y de la justicia”

“Los obispos franceses han pedido y asumido la investigación estadística independiente, real y libre. ¿Será que los obispos franceses quieren menos a la Iglesia que los españoles?”

“Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, porque la institución en España necesita una potente cura de humildad, soltar el lastre de los privilegios, reconocer sus muchos pecados y humillarse ante el pueblo, vestida de saco y ceniza. Con verdad, justicia y reparación”

No es la primera vez que el secretario de la Conferencia episcopal, Luis Argüello, expresa esa sentencia y se hace esa pregunta. Pero, esta vez, la volvió a repetir, tras una Plenaria del episcopado, en la que algunos de sus compañeros pidieron otra actitud y una investigación seria e independiente de los abusos en la Iglesia española. Y, además, lo hizo a los pies del Apóstol, lo que le confiere un plus de simbolismo y gravedad.

 Por sus explicaciones posteriores, no se trata, pues, de una pregunta retórica, sino de una afirmación absolutamente convencida de uno de los obispos con más predicamento de la galaxia episcopal española de los últimos años. Todo un ‘mirlo blanco’ que, desde el casi anonimato de auxiliar de Valladolid, pasó al estrellado mediático, social y episcopal, tras ser elegido secretario de los obispos. Y, ahora, su nombre suena para los más altos puestos-servicios de la geografía eclesiástica patria: desde arzobispo de Valladolid a arzobispo de Madrid.

Líder consolidado del presente y del futuro episcopal español, Luis Argüello tiene que conocer (y conoce) perfectamente la respuesta a su ‘terrible’ pregunta. Pero, por si acaso, y sin afán de dar lecciones a nadie, en pleno clima sinodal, me atrevo a aventurar públicamente algunas respuestas. Sin intención, tampoco, de ser exhaustivo y con ánimo de clarificar el oscura panorama en el que se debate la Iglesia española respecto a la plaga de los abusos del clero.

-Se pone el foco en la Iglesia, porque, como bien sabe, monseñor, es una institución ejemplar, que da y debiera dar ejemplo en todos los órdenes de la vida y, especialmente, por lo tanto en el respeto a la sacrosanta dignidad de las personas.

Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, porque, además de ejemplar, es una institución normativa: dice a los demás, a la gente, a todo el pueblo, como tiene o cómo debe comportarse. La Iglesia predica una moral, cuyos fundamentos dice estar basados nada menos que en el ley natural. En épocas pasadas (y no tan pasadas, monseñor, porque usted y yo las hemos vivido), impuso por todos los medios, incluidos el orden civil, sus dogmas morales. Y, en la actualidad, intenta influir al máximo en los partidos políticos, para que sean ellos los que los impongan.

-Se pone el foco en la Iglesia, por la función social que cumple o quiere cumplir. La religión, dicen ustedes, no es sólo una cuestión privada, sino que tiene una amplia repercusión pública y ayuda a los españoles a ser también mejores ciudadanos, ayudando, como decía, hace unos días, el presidente del episcopado, cardenal Omella, “a la cohesión, a la humanización y al bien común de España”.

– Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, porque la institución eclesial no es una ONG (aunque pida como ellas) ni un partido político (aunque, a veces, se comporte como tal) ni una multinacional (aunque, en este caso, aparezca a los ojos de la gente como una sucursal díscola de Roma).

Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, por exigencia de transparencia, que es hija de la verdad y de la justicia. Esa tan moderna y cacareada transparencia, que obliga a implementar protocolos, pero que no parece haber cambiado la actitud secretista y oscurantista de la casta episcopal.

-Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, porque nadie se cree que sean “sólo pequeños casos”. Nadie puede creer que en la España franquista, donde el Caudillo ejercía su poder dictatorial “por la gracia de Dios”, haya menos casos que en la laica Francia, con una Iglesia fiscalizada y sin privilegios. Y usted sabe bien que, en aquella época, el cura (y no digamos el obispo) era una autoridad no sólo religiosa, sino también civil, que hasta expedía los certificados de buena conducta.

Pero los obispos franceses han pedido y asumido la investigación estadística independiente, real y libre. ¿Será que los obispos franceses quieren menos a la Iglesia que los españoles? Además, si no se hizo una investigación seria, independiente y exhaustiva, cómo puede asegurar usted que se trata sólo de “pequeños casos”? ¿Y cuántas víctimas son pocas?

-Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, porque la institución en España necesita una potente cura de humildad, soltar el lastre de los privilegios, reconocer sus muchos pecados y humillarse ante el pueblo, vestida de saco y ceniza. Con verdad, justicia y reparación. Sólo si la gente ve a la Iglesia realmente postrada, arrepentida y dispuesta a resarcir a sus víctimas, podrá creerla y volver a confiar en ella. Y, sobre todo, cuando vea a la institución que está dispuesta a resarcir económicamente a las víctimas a fondo, rascarse el bolsillo, vender lo que haga falta y endeudarse, si fuese necesario. Ésa es la prueba del algodón para una institución tan avara y tan agarrada, que lleva siglos cumulando bienes y dineros.

Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, por parte de los propios católicos, preocupados por la falta de confianza de la gente en la institución, sólo al nivel de la absoluta desconfianza en los políticos. Creemos que es urgente recuperar la credibilidad y la confianza en la Iglesia.

-Los propios católicos ponemos el foco en nuestra Iglesia, monseñor, porque sabemos que es mejor una vez rojos que ciento colorados y que la permanente sospecha mina e impide cualquier intento de recuperación de la confianza social.

-Los propios católicos ponemos el foco en la Iglesia, monseñor, para acabar con el acoso y con el miedo a las cifras y a los datos, por muy duros y dolorosos que sean. Nos duele esta iglesia con miedo a la verdad, siempre a la defensiva, siempre echando balones fuera. ¿No será que el que la teme la debe? Sean proactivos, cumplan los deseos del pueblo santo de Dios, dejen que se investigue, abran sus archivos, faciliten el conocimiento de la verdad. Eso se llama examen de conciencia. Siempre se lo han exigido a los penitentes. ¿Por qué no se lo aplican a ustedes mismos?

-Los propios católicos ponemos el foco en la Iglesia, monseñor, por vergüenza torera.

Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, por mandato evangélico y por el “más le valiera”. “Ay de quien escandalizare a uno de estos pequeñuelos; más le valdría atarse una piedra de molino al cuello y arrojarse al mar”.

-Se pone el foco en la Iglesia, monseñor, para que cumpla y haga realidad de verdad la tan cacareada tolerancia cero”, la única forma de acabar con la condescendencia inoculada en las venas de la institución, con el sistema de encubrimiento vigente durante tantos siglos y, por lo tanto, con el clericalismo, la plaga de la Iglesia, como dice el Papa Francisco.

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Luis Argüello, sobre la pederastia clerical: “Sólo son pequeños casos. ¿Por qué el foco sólo en la Iglesia católica?”

Miércoles, 24 de noviembre de 2021

telefono-conferencia-episcopal-espanola¡Cínicos! ¿será porque durante siglos se han instituido en guardianes de la moral?

La CEE saca pecho: no investigará abusos pero dice ser pionera en normas antipederastia

“¿Por qué el foco solo en la Iglesia católica? Hay casos en federaciones deportivas, ¿se ha pedido una investigación general al COE o a la FIFA?”

La CEE se proclama “la primera Conferencia Episcopal en el mundo que aprueba un conjunto de normas para afrontar los casos de abusos sexuales contra los menores de edad y personas que tienen habitualmente un uso imperfecto de razón”… pero admiten que no han escuchado directamente a las víctimas en asamblea

Todos los obispos son favorables al conocimiento, caso por caso, de las situaciones que se hayan podido producir, especialmente con el deseo de que no se produzcan más (…). No estamos por la labor de hacer investigaciones sociológicas o estadísticas”

Sauvé analizará el horror de los abusos en Francia con el Papa el próximo 9 de diciembre. El responsable del informe valora la respuesta de los obispos franceses.

Macron se reunirá con el Papa el 26 de noviembre, tras el demoledor informe Sauvé

Monseñor Leborgne: “Ya no podemos volver atrás”

La Iglesia de Colonia realiza un ‘oficio de penitencia’ como “confesión de culpa” por los abusos

Sólo son pequeños casos”, aunque “eso no disminuye su gravedad”. El portavoz de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, perdió este mediodía otra gran oportunidad -posiblemente la última-, de afrontar con decisión la investigación de abusos. Más aún: Argüello denunció que se haga ‘casus belli’ contra la Iglesia ante un problema, el de la pederastia en el que afirmó, sólo el 0,8% se dan en la Iglesia española

“Incluso sumando todos los casos que han salido en los medios de comunicación, los casos que se remontan a un período de 80 años, seguramente no pasan de mil (…) mientras que hay cientos de miles de sacerdotes, millones de niños y adolescentes, y sólo un número mínimo, pero desgraciadamente existente, de abusos”, apuntó el obispo auxiliar de Valladolid, quien recalcó que la mayor parte de los abusados piden “discreción, sin hacer de su propio caso un asunto mediático”.

Sin escuchar a las víctimas

El prelado se embaló, y siguió con una errática diatriba: “¿Por qué el foco solo en la Iglesia católica? Hay casos en federaciones deportivas, ¿se ha pedido una investigación general al COE o a la FIFA?”, añadió, pese a reconocer la “gravedad grande” de estos abusos en una institución de carácter moral como al Iglesia.  Tan grave, que a diferencia de lo que ocurre en toda Europa (salvo en Italia) en España ni habrá investigación histórica sobre la pederastia en la Iglesia, ni la Conferencia Episcopal escuchará, en Plenaria, a las víctimas. “No hemos hecho ese tipo de escuchas”.

Lejos de admitir su lentitud (su negativa, más bien) para investigar los casos de abusos en su seno, la Conferencia Episcopal saca pecho, y se autoproclama pionera en la creación de normas antipederastia. Desde Compostela, donde acudieron a peregrinar a la tumba de Santiago, el portavoz de la CEE, Luis Argüello, anunció que la Plenaria del Episcopado ha aprobado el Decreto General sobre la protección de menores.

Es la primera Conferencia Episcopal en el mundo que aprueba un conjunto de normas para afrontar los casos de abusos sexuales contra los menores de edad y personas que tienen habitualmente un uso imperfecto de razón”, se lee en la nota.

El texto, añadió Argüello, recoge en un único documento, la normativa canónica dispersa en varios documentos, y “tendrá validez en todas las diócesis españolas, en las instituciones religiosas de derecho diocesano”. 

No habrá investigaciones

Eso sí: nada de investigar, o abrir los archivos, para que otros puedan conocer la cifra real de víctimas de la pederastia clerical, y tampoco nada de indemnizaciones a las víctimas, en un mensaje muy alejado de las palabras del cardenal Omella en su discurso inaugural o las que, esta mañana, ha pronunciado en su ofrenda al Apóstol Santiago: “Los abusos cometidos por algunos miembros de la Iglesia nos causan dolor y vergüenza. Pedimos tu fuerza y tu luz para que, en todas las diócesis, podamos encontrar, acoger y acompañar, cara a cara, a las víctimas en la sanación de su dolor”.

¿Va a haber una investigación de los casos de pederastia? No. “Todos los obispos son favorables al conocimiento, caso por caso, de las situaciones que se hayan podido producir, especialmente con el deseo de que no se produzcan más”

“Nuestro principal interés es que cada víctima pueda sentir que cada diócesis, cada congregación, está dispuesta a acoger su situación”, matizó Argüello, quien dejó claro que “no estamos por la labor de hacer investigaciones sociológicas o estadísticas, sino conocer a cada víctima (y posible agresor) con nombres y apellidos. Hemos tomado conciencia de la gravedad de los abusos, de la importancia de la prevención y la necesidad de mirar hacia adelante”.

***

Juan Cuatrecasas, a los obispos:

“Su actitud no es ignorancia o incapacidad, ya es mala fe”

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Conferencia Episcopal Española

“Vergonzoso, inaceptable, intolerable y denunciable que sigan enmarcados en el negacionismo, en el ocultamiento”

“Hoy somos muchos y muchas quienes debemos exigir a la jerarquía eclesiástica de España que dejen de pecar de soberbia y asuman las responsabilidades de la institución en el tratamiento del respeto y la empatía, el resarcimiento y la reparación a las víctimas y supervivientes de pederastia en el seno de la iglesia”

“Saben ustedes en la calidez de sus sillones que no tienen ánimo ni actitud oculta o pública de responder, respetar, acoger y reparar a todas y cada una de las víctimas de pederastia en sede de la iglesia española”

“Hoy es el día universal de la infancia, hubiese sido un acto de humanidad y empatía, que ustedes lo hubiesen tenido en cuenta antes de volver a faltar al respeto de la infancia y de sus derechos”

Huperêphanía, ese es el flatulento hinchado de pecho con el que hoy la cúpula y el resto de obispos de la Conferencia Episcopal de España nos han premiado a todos los cristianos y las cristianas de España.

Para algunos y algunas pasará desapercibido, otros y otras incluso mirarán para otro lado, pero hoy somos muchos y muchas quienes debemos exigir a la jerarquía eclesiástica de España que dejen de pecar de soberbia y asuman las responsabilidades de la institución en el tratamiento del respeto y la empatía, el resarcimiento y la reparación a las víctimas y supervivientes de pederastia en el seno de la iglesia de Pedro, en aras de la verdad y la justicia, valores que pretenden seguir rehuyendo.

No es de recibo que saquen pecho en base a unas presuntas normas antipederastia en las que se anuncian como pioneros cuando es ya de sobra conocido que su actitud de no ser pro activos en la investigación de sus delitos intramuros les retrata y delata.

Es absolutamente falso que los casos de pederastia en el ámbito eclesiástico español den como fruto un 0,8%

Es absolutamente falso que los casos de pederastia en el ámbito eclesiástico español den como fruto un 0,8%, solo dando semejante dato tergiversado, manipulado, dejan la realidad colgando del botafumeiro balanceando la verdad a su gusto, en un gesto de prepotencia y autocomplacencia.

Resulta a estas alturas vergonzoso, inaceptable, intolerable y denunciable que sigan enmarcados en el negacionismo, en el ocultamiento, en algunos casos puede que incluso en la complicidad. Seguimos exigiendo transparencia, independencia y denuncia.

Que cumplan con la convención de los derechos de la infancia, tratado universal, con la ley de protección integral a la infancia y la adolescencia del gobierno de España, recientemente aprobada en este Estado Social y Democrático de Derecho, pionera a nivel internacional y con todos los convenios y tratados internacionales que desde el orden jurídico ordinario les obliga como al resto de los países de todo el mundo. Que dejen de poner excusas.

Nadie ha dicho que estos delitos sólo ocurran en la iglesia, eso se lo sacaron ellos desde debajo de la sotana, como mago de la chistera. Tengan respeto a los medios de comunicación, algunos de los cuales, no precisamente el suyo propio, han realizado durante estos últimos años un brillante, objetivo y muy profesional ejercicio laboral de información. Dejen de vender humo.

Tengan respeto a los medios de comunicación, algunos de los cuales, no precisamente el suyo propio, han realizado durante estos últimos años un brillante, objetivo y muy profesional ejercicio laboral de información

Saben ustedes en la calidez de sus sillones que no tienen ánimo ni actitud oculta o pública de responder, respetar, acoger y reparar a todas y cada una de las víctimas de pederastia en sede de la iglesia española. Y que no es por ignorancia o incapacidad, ya es por mala fe. En España ni habrá investigación histórica sobre la pederastia en la Iglesia, ni la Conferencia Episcopal escuchará, en Plenaria, a las víctimas.

Con eso ya lo dicen todo. El tiempo se les agota, aunque ustedes, aún no lo sepan o lo sepan y les de igual. Para entonces, ya será tarde. Tempus fugit, Nune aut nunquam. Las víctimas somos expertos en resiliencia, Fluctuat nec mergitur.

Hoy es el día universal de la infancia, hubiese sido un acto de humanidad y empatía, que ustedes lo hubiesen tenido en cuenta antes de volver a faltar al respeto de la infancia y de sus derechos. Verdad, Justicia y Reparación.

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Juan Cuatrecasas Asúa

***

No es lo mismo, señor Argüello,

por Fernando García Salmones

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Luis Argüello, Portavoz de la CEE

Cada caso es mucho, la vida de algunas personas queda destrozada para siempre, sin arreglo, sin posibilidad de superarlo a pesar de muchos años de terapia

Los comentarios del obispo Argüello exigen una respuesta contundente
Es el colmo de la desvergüenza, repetir que son unos “pocos” casos,”pequeños” como si cada  infancia destrozada, cada inocencia rota, no fuese una barbaridad suficiente, en manos de los que repiten  sin cesar y sin creerlas, las palabras de Jesús

Sr. Argüelllo:

Soy Fernando García-Salmones, miembro de la asociación Infancia Robada y víctima de abusos, dentro de la Iglesia y eso me autoriza a responder a su burda intervención, en la que usted pretende justificar la falta de investigación en la iglesia española de los casos de abusos de menores..

La iglesia española, como institución, se niega a realizar una investigación seria y concreta porque sabe que los resultados pueden ser desastrosos, no solo por el numero de curas abusadores y casos de infancias destrozadas, sino por el vergonzoso encubrimiento hecho, con pactos y hermetismo, olvidando a sus víctimas y alimentando un silencio cruel y acusador.

Hay muchas más víctimas de las que ustedes quieren reconocer y motivados por intereses comerciales y de imagen, continúan manteniendo una postura negacionista.

Pero ya es el colmo de la desvergüenza, repetir que son unos “pocos” casos,”pequeños” como si cada  infancia destrozada, cada inocencia rota, no fuese una barbaridad suficiente, en manos de los que repiten  sin cesar y sin creerlas, las palabras de Jesús.

Cada caso es mucho, la vida de algunas personas queda destrozada para siempre, sin arreglo, sin posibilidad de superarlo a pesar de muchos años de terapia

Argumenta este señor, que se tiene especial inquina a la Iglesia, como si esto fuera una excusa, como si fuera justificante de un mal en medio de un entorno pecador mayor.

Maneja usted, unos porcentajes groseros, fariseos, que no aceptaría para temas como el aborto o la eutanasia.

No es lo mismo

No es lo mismo que un ciudadano cualquiera abuse de un menor, tremenda barbarie, en cualquiera de los casos, pero adquiere, mucha más gravedad, en el caso de que el abusador, sea del grupo de los “elegidos“, de los que se arrogan, históricamente, la defensa de la moralidad, los que pretenden marcar las pautas, de la pureza y la bondad, incluso en sociedades laicas.

No es lo mismo que un sacerdote, titular de la confianza familiar y con el ascendente de su posición social, abuse de un menor inocente, que confía en la elección de sus padres de una institución para educarle.

No es lo mismo, que un educador, titular de la calidad de enseñante y protector de la infancia abuse de un menor. TODOS LOS CASOS SON TERRIBLES, pero NO ES LO MISMO.

De la mano de partidos políticos e instituciones de mucho poder económico, a través de la santificación de defensores de la riqueza neoliberal, y ahora en actitud de mentir e ignorar los casos de abusos en su iglesia, avanzan, cabalgan, ustedes a toda marcha en contra de los principios que inspiraron su “iglesia.

Y yo le pregunto, señor Argüello, ¿sabe cuáles son los motivos por los que Jesús expulsó a los mercaderes del templo?

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Fernando García Salmones. El País

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“No en mi nombre “, por Gabriel Mª Otalora

Miércoles, 17 de noviembre de 2021

APOSTASIA-COLECTIVADe su blog Punto de Encuentro:

Las noticias sobre la pederastia no cesan. Una parte de nuestra Iglesia trata de vivir como el Pueblo de Dios que somos, evangelizando, y otra, quizá menos numerosa, pero más poderosa, tratando de preservar la institución por encima incluso del Mensaje, a la manera de las autoridades religiosas del tiempo de Jesús. No se reconocen en el modelo que el Papa Francisco está construyendo con el Evangelio en la mano.

Por eso me sorprende tanto la actitud sobre la pederastia en el seno de la Iglesia católica española, y a la vista de las medidas tomadas en las Iglesias de nuestro entorno: sólo Italia y España se niegan a elaborar una investigación ni permiten que una auditoría externa tenga acceso a sus archivos para hacer memoria de los abusos perpetrados en la Iglesia. Jesuitas, salesianos y poquitos más, han mostrado sus resultados. La tesis de la Conferencia Episcopal, es clara: nada de investigar, según su portavoz, Luis Argüello, todo lo contrario que los obispos de Irlanda, Bélgica, Alemania, Estados Unidos, Australia…

Atención especial merece la Iglesia católica francesa, que ha puesto contra las cuerdas a los obispos españoles al contratar una investigación independiente cuyo resultado publicado es que la cifra de víctimas en los últimos 70 años asciende a 330.000 si también se cuentan los abusos cometidos por personal laico relacionado con la institución: catequistas, responsables de movimientos juveniles, etc. “Se ha cometido mucho daño y debe ser asumido para liberar a los que lo han sufrido y a nuestra Iglesia”, afirmó el presidente de la Conferencia Episcopal francesa. Y los 120 obispos franceses católicos, reunidos en Lourdes, se arrodillaron para pedir perdón ante representantes de las víctimas ofreciendo, además una reparación económica por este horror clerical.

Los obispos franceses han creado un fondo para las víctimas de abusos sexuales que saldrá de la venta de los bienes muebles e inmuebles que posean las diócesis, y la propia Conferencia Episcopal. Y si no es suficiente, se pedirán créditos. Lo que no se hará será tocar los fondos aportados por los fieles para el sostenimiento de la Iglesia.

violencia-genero-denunciaEn España los datos conocidos salen de las Universidades y medios de comunicación. La principal conclusión de la Universitat Oberta de Cataluña, la Universidad de Barcelona y la Universidad del País Vasco es que las autoridades religiosas han eludido hasta ahora investigar a fondo este problema: sólo reconocen 220 casos de abusos en los últimos 20 años. Es decir, los obispos no harán nada proactivamente por saber la verdad porque, dicen, son muy pocos casos. Ni revisar archivos, ni establecer indemnizaciones, ni emprender una investigación en serio del pasado. Nada. Ante la falta de datos oficiales, el diario El País ha llevado una contabilidad propia, sin acceso a registros oficiales, cuyos datos son 363 casos y 945 víctimas.

El contrapunto lo ha puesto el cardenal de Madrid, Carlos Osoro en un programa de la televisión La Sexta, al reconocer que “las víctimas son sagradas” y mostrándose dispuesto a ir hasta el final para erradicar los abusos en la Iglesia. Sin embargo, la realidad es que no hay prevista investigación alguna sobre la magnitud de la pederastia en la Iglesia española, que sigue negándose a que el horror desvelado en Francia pueda extrapolarse a España, a pesar de la postura radical del Papa respecto a los errores -tipificados como delitos- y su llamada diáfana a terminar con la negligencia frente a estos abusos terribles. Llegados a este punto, me pregunto: ¿Por qué los obispos claramente refractarios a esta línea de conducta oficial de la CEE, que los hay, no levantan su voz denunciando esta actitud aberrante? ¿Qué les impide a esos obispos salir del armario cobarde contra esta postura oficial mayoritaria tan anti evangélica? ¿Por qué callan ante la actitud arrogante y displicente de sus colegas con el sufrimiento de estas víctimas sexuales? ¿Por qué la pasividad de las autoridades políticas y judiciales, fiscales incluidos, ante más que posibles delitos penales? ¿Por qué el cardenal Osoro dice una cosa y se arruga a la hora de actuar? ¿Y el nuncio, qué dice el nuncio?

abuso-sexual_12_658x347No es suficiente el estudio interno que proponen algunos obispos llevar a su Plenaria para conocer el alcance de los abusos en España. Suena a la cacareada prudencia eclesiástica que aquí es cobardía pura y dura, en lugar de realizar una denuncia profética en toda regla. Señores obispos, están escandalizando de lo lindo, unos por intentar salvar la institución y el poder que conlleva; y otros, por ser incapaces de rebelarse en conciencia ante esta nefanda actitud grupal de desentenderse como organismo episcopal de la pederastia, a nivel oficial. Siguen sin pedir perdón por el daño tremendo del nacional catolicismo que acunó la dictadura de Franco, y todo indica que mantendrán la soberbia ante la pederastia. ¡No en mi nombre!

PDTA – Leo lo dicho por el cardenal Omella en la SER, y no quito una línea de lo que he escrito. Sigue lejos de liderar algo parecido a las actitudes y decisiones del episcopado francés en este tema. lo que es peor, pone el ventilador hacia los medios de comunicación “que a veces incitan al sexo libre, esto no nos ayuda. Todos los estamentos deberíamos hacer lo que toca”. Pues empiece por el suyo, eminencia.

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“El rector del Seminario ha abusado de tantos niños, que ni se sabe, ni se puede saber, las vidas que ha destrozado”. Castillo recuerda su investigación, silenciada, de abusos en un seminario andaluz

Martes, 16 de noviembre de 2021

abusosDe su blog, Teología sin Censura:

“¿Usted quiere saber lo que pasa en ese seminario? Se lo digo en pocas palabras: el Rector del seminario ha abusado de tantos niños, que ni se sabe, ni se puede saber, la cantidad de chicos y jóvenes que ese rector ha destrozado”

“Pero en Roma, en la Conferencia Episcopal Española, ni en el palacio episcopal, se daban cuenta de que, con aquel gobierno de ocultamiento, lo que los curas le estaban diciendo a la gente era – y por desgracia son muchos los clérigos los que (sin darse cuenta) lo siguen diciendo – es que la dignidad del clero es más importante que los derechos de los niños”

El escándalo del clero francés está servido: 216.000 niños y niñas han sido víctimas de abusos clericales, desde 1950 hasta el día de hoy. Esto ha sido reconocido por el episcopado de Francia, que está dispuesto a vender sus bienes y propiedades para pagar a sus víctimas la multa que la Justicia les imponga.

Lo más grave, en este asunto, es que un escándalo como éste no sucede sólo en Francia. ¿Se puede pensar y decir, por ejemplo, que esto ocurre también en España? Me limito a relatar lo que yo tuve que vivir en los lejanos años 50 del siglo pasado. Cuando entré en los jesuitas (por 2ª vez), al día siguiente de la ceremonia de mis votos religiosos, recibí una llamada telefónica apremiante. El Superior Provincial de Andalucía me necesitaba con urgencia. ¿Para qué? Para mandarme al seminario Menor de una diócesis de Andalucía. El Superior Provincial se limitó a imponerme con firmeza sólo una cosa, que me sorprendió: “De tocar a los niños, NADA”. Al día siguiente, desde Córdoba (donde estaba entonces el Provincial) viajé a Granada, para estar un par de días con mis padres. Cuando me despedí del Rector de la Facultad de Teología de Cartuja, tuve que oír la mismo orden del Provincial: De tocar a los niños, NADA”.  

Ante el extraño mandato, doblemente repetido, me quedé tan desconcertado, que me fui derecho al despacho de un anciano jesuita (hombre muy tradicional, por cierto), que conocía los entresijos del clero en la región a donde iba a vivir y trabajar. El anciano jesuita no se anduvo por las ramas. Y me dijo sin rodeos: “¿Usted quiere saber lo que pasa en ese seminario? Se lo digo en pocas palabras: el Rector del seminario ha abusado de tantos niños, que ni se sabe, ni se puede saber, la cantidad de chicos y jóvenes que ese rector ha destrozado”. Y para colmo, el tal rector era un canónigo importante, un hombre bien conocido por toda la ciudad.

En semejante seminario, tuve que estar cuatro años. Y lo que más me impresiona, después de tanto tiempo,es que cada mes nos visitaba un mandatario del Superior Provincial para inspeccionar si todo estaba en orden y, sobre todo, para transmitirnos el mandato tajante que venía de Roma, concretamente del Vaticano, siempre con la misma consigna: De lo que ha pasado con los niños, que no se sepa nada”. Una ingenuidad fabulosa. Porque, si de algo se hablaba en la ciudad (en bares y barberías, tiendas, tertulias y cualquier esquina donde había gente), el tema de todos los días era siempre el mismo: “los abusos de los curas con los niños”.

Pero en Roma, en la Conferencia Episcopal Española, ni en el palacio episcopal, se daban cuenta de que, con aquel gobierno de ocultamiento, lo que los curas le estaban diciendo a la gente era – y por desgracia son muchos los clérigos los que (sin darse cuenta) lo siguen diciendo – es que la dignidad del clero es más importante que los derechos de los niños. Y la consecuencia es patética: un “clero” que, en tantos y tan graves asuntos, procede con semejante criterio, ¿cómo se atreve a predicar el Evangelio? Y si lo predica, ¿qué le dice a la gente? ¿lo que necesita oír la gente o lo que a los curas les conviene? Esto es lo que más le hace sufrir al papa Francisco. Y sobre todo, esto es lo que ha vaciado los templos y lo que le ha quitado a mucha gente la poca fe en el Evangelio, que hasta hace poco quedaba.

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Vergüenza: Un ‘estudio interno’ para conocer el alcance de los abusos en España: la propuesta que algunos obispos plantean llevar a la Plenaria

Lunes, 15 de noviembre de 2021

telefono-conferencia-episcopal-espanola“Los guardianes de mi pueblo están ciegos, no se dan cuenta de nada. Todos ellos son perros mudos. Perros hambrientos que nunca se hartan; son pastores que no entienden nada. Cada uno sigue su propio camino, buscando sólo sus propios intereses. (Isaías 56,10-11)

Del blog El Barón rampante:

Sin repercusiones legales ni públicas, y limitándose a los archivos diocesanos

Un grupo de prelados estaría de acuerdo con elaborar un “estudio interno” para conocer el alcance real de los abusos a menores en la Iglesia española desde el final de la Guerra Civil hasta nuestros días

Si de verdad se quiere hacer algo, hay que dejar manos libres a investigadores independientes para que hagan su trabajo, y lo presenten en sociedad”, afirma un archivero. “La práctica en aquellos tiempos no era precisamente la de dejar anotadas las monstruosidades que se hacían, ni los traslados de curas abusadores”

Como la pequeña aldea gala de los cómic de Astérix y Obélix, pero sin ser los héroes frente al malvado Imperio romano. Los obispos españoles son los únicos, junto a los italianos, en ocultar bajo siete llaves el drama de la pederastia clerical. Al menos, hasta el momento. Este mismo viernes, la Conferencia Episcopal portuguesa anunció la creación de una comisión independiente de investigación que abordará los abusos entre el clero luso en el último medio siglo, siguiendo los pasos del informe Sauvé, de la Conferencia Episcopal francesa, que destapó el horror de 330.000 víctimas en los últimos setenta años.

Los obispos españoles, que este lunes se reúnen, entre Madrid y Santiago de Compostela, en Asamblea Plenaria, se han negado sistemáticamente a cualquier investigación, interna o externa, que suponga poner a disposición de expertos los archivos eclesiásticos, lo que coloca a la Iglesia española (y, paradójicamente, también a la italiana, por más que el Papa Francisco, como obispo de Roma, forme parte de ella) a la cola de la transparencia en lo tocante a la pederastia clerical. Algo que, según algunas fuentes, podría cambiar en breve, pues un significativo grupo de prelados estaría de acuerdo con elaborar unestudio interno” para conocer el alcance real de los abusos a menores en la Iglesia española desde el final de la Guerra Civil hasta nuestros días.

Hasta el momento, las únicas cifras oficiales son de abril de este año, cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe remitió a los obispos de nuestro país la cifra de 220 casos de abusos por parte de clérigos españoles en las últimas dos décadas. De ellos, 144 pertenecen al clero diocesano (de los que se han resuelto 101), y 76 del clero perteneciente a la vida religiosa (resueltos 50). El resto, “siguen abiertos”.

El Vaticano no ha informado a la Iglesia española de la cifra de víctimas, ni de qué castigos han recibido los culpables. Tampoco, de su procedencia o profesión. En la información no aparecen los casos de depredadores sexuales laicos, o religiosos no sacerdotes. ¿Los conoceremos en el futuro?. “La CEE no tiene, hoy por hoy, intención de abrir ninguna investigación”, apuntó Argüello en su momento. ¿Cambiarán las cosas ahora?

Un mínimo -e insuficiente- paso adelante

Una propuesta que podría llevarse a debate en esta asamblea y que, de prosperar, supondría un pequeño paso adelante por parte de la institución. Pequeño, porque en principio esa posible investigación interna no se haría pública, y porque apenas se limitaría a bucear en los archivos diocesanos, sin profundizar en entrevistas con afectados o con responsables de colegios, internados y demás instituciones religiosas.

Fuentes extraoficiales apuntan que, en todo caso, no se trataría de una acción inmediata ni de repercusiones públicas, sino un modo de que los obispos “conozcan de primera mano” los monstruos en el armario” que pudieran esconder sus archivos en los que, admiten, es posible que no se encuentre apenas nada. “La práctica en aquellos tiempos no era precisamente la de dejar anotadas las monstruosidades que se hacían, ni los traslados de curas abusadores“, afirma a RD el responsable de uno de los archivos diocesanos más importantes de este país, que solicita el anonimato y que cree que, “si de verdad se quiere hacer algo, hay que dejar manos libres a investigadores independientes para que hagan su trabajo, y lo presenten en sociedad”.

Comisión con “total independencia

Algo parecido a esto es lo que hará la Iglesia portuguesa, siguiendo el ritmo marcado por los obispos franceses. Tal y como anunció el presidente de los obispos del país vecino, José Omelas, se creará una “Comisión nacional” para investigar los abusos sexuales a menores y adultos vulnerables cometidos en el seno de la Iglesia en los últimos cincuenta años.

Una comisión que no estará controlada por la Conferencia Episcopal, y que tendrá “total independencia”. “Queremos llegar al fondo de las cuestiones, la Iglesia está preparada para todo”, afirmó el prelado, informa Efe.

“Si hubo actitudes de encubrimiento en el pasado, las trataremos también. Eso forma parte de la honestidad con la que tenemos que enfrentar esto”, dijo el presidente de la Conferencia Episcopal. Los obispos respondían así a una petición de más de 250 católicos de reconocido prestigio de Portugal que clamaron por una  investigación nacional “rigurosa, integral y verdaderamente independiente con un lapso de tiempo de 50 años”. En España tampoco ha habido una petición similar por parte de sectores católicos laicos.

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¿Por qué la Iglesia española se niega a investigar la pederastia?

Sábado, 13 de noviembre de 2021

telefono-conferencia-episcopal-espanolaLos obispos franceses venderán sus bienes para indemnizar a las víctimas de abusos…. los españoles, ni siquiera saben cuántas hay

La Iglesia gala se abre en canal para erradicar esta lacra, los obispos portugueses anuncian que se sabrá toda la verdad… sólo Italia y España siguen sin abrir investigación alguna, ni permitir que nadie lo haga. ¿Por qué?

La reacción de la Iglesia francesa tras la publicación del informe ‘Sauvé’ contrasta con la inacción absoluta de la Iglesia de nuestro país, que sigue negando que en España exista un problema de abusos

Iglesia brasileña promueve curso sobre protección de niños, adolescentes y vulnerables

La archidiócesis de Los Ángeles prohibe las canciones de Cesario Gabaráin. Iglesias, escuelas y ministerios no podrán usar música compuesta por el sacerdote acusado de pederastia.

La Iglesia portuguesa promete averiguar la “verdad histórica” sobre los abusos del clero

Católicos portugueses apremian a sus obispos: “No hay alternativa a la investigación de los abusos”. La carta abierta pide una investigación inmediata por parte de una comisión independiente

Las experiencias traumáticas y de abusos, tema de las XIX Jornadas anuales de la Asociación de Teólogas Españolas

Son 330.000 víctimas a lo largo de los últimos 70 años. Muchos, la gran mayoría, han muerto, pero otros miles siguen vivos, y exigen una respuesta por parte de la Iglesia. Son las víctimas del horror de la pederastia en la Iglesia católica francesa, destapada hace un mes tras la publicación el ‘informe Sauvé. Ahora, los obispos galos han anunciado que venderán propiedades de las diócesis para pagar las indemnizaciones de los supervivientes. Una cantidad, que no se ha precisado, pero que se intuye millonaria. Mientras tanto, la Iglesia española continúa negándose a permitir una investigación para medir el alcance real de los abusos en nuestro país.

“Se ha cometido mucho daño y debe ser asumido para liberar a los que lo han sufrido y a nuestra Iglesia”, afirmó este lunes el presidente de la Conferencia Episcopal francesa, Eric de Moulins-Beaufort, tras la reunión mantenida durante una semana, por los obispos en Lourdes, y que finalizó con una oración en la que los 120 obispos católicos se arrodillaron para pedir perdón ante representantes de las víctimas. De los gestos, se pasa a las soluciones. Si es que es posible cierta reparación para las víctimas del horror clerical.

 Sin tocar el dinero de los fieles

Los obispos franceses han creado un ‘Fondo de Compensación’ para las víctimas de abusos sexuales, que nutrirán con la venta de aquellos bienes muebles e inmuebles que posean las diócesis, y la misma Conferencia Episcopal. Todo para compensar a los supervivientes de los abusos (se estima que más de 3.000 depredadores sexuales camparon a sus anchas en la Iglesia francesa durante décadas). Si no es suficiente, añadió el Episcopado galo, se pedirán créditos. Lo que no se hará será tocar los fondos aportados por los fieles al sostenimiento de la Iglesia. Así, los obispos han acordado no utilizar el dinero proveniente de las donaciones de los católicos franceses para el fondo de compensación para las víctimas de abusos sexuales.

 No utilizaremos las donaciones de los fieles. Todos los obispos han aceptado identificar en sus diócesis los bienes de los que se puedan deshacer. También hemos decidido, si hace falta, firmar un préstamo para cumplir con nuestras obligaciones” sostuvo Moulins-Beaufort, quien reconoció la “dimensión sistémica” de los abusos y la responsabilidad, civil y moral, de la Iglesia en su conjunto.

El encuentro episcopal de Lourdes se cerró con el compromiso de elaborar una auditoría externa de las “células de escucha” de las víctimas, la creación de un tribunal canónico nacional, que entrará en funcionamiento el próximo mes de abril y que sancionará, también con penas eclesiásticas, a aquellos responsables católicos que hayan abusado de menores o protegido a pederastas, y la firma de un protocolo de actuación con las fiscalías francesas. Una asamblea extraordinaria, en junio, analizará los avances registrados “Se ha cometido mucho daño y debe ser asumido para liberar a los que lo han sufrido y a nuestra Iglesia”, finalizó el presidente de los obispos franceses.

Como se recordará, el ‘informe Sauvé’ destapó que, desde 1950 a la actualidad, ha habido entre 2.900 y 3.200 curas pederastas (el 2% del clero a lo largo de estos 70 años), que llegaron a abusar de 216.000 personas. Si sumamos los abusos en colegios o instituciones católicas, el drama se eleva a las 330.000 víctimas.

Toda Europa… menos Italia y España

Junto al paso adelante de la Iglesia francesa, los obispos portugueses también se han comprometido a llevar a cabo una investigación interna para averiguar “la verdad histórica” sobre los abusos sexuales cometidos en el seno de la institución, así como proteger a las víctimas y evitar que se produzcan más casos, tal y como anunció este lunes el obispo de Setúbal y presidente de la Conferencia Episcopal lusa, José Omelas.

Una práctica que ya es habitual en todos los episcopados europeos, desde Polonia a Reino Unido, pasando por Alemania, Austria, Holanda o Suecia. De los países de nuestro entorno, sólo Italia (el país donde vive el Papa Francisco) y España se niegan a elaborar una investigación o a permitir que una auditoría externa tenga acceso a sus archivos diocesanos o de congregaciones para hacer memoria de los abusos en la Iglesia de nuestro país. Apenas jesuitas, salesianos o legionarios de Cristo han apuntado los resultados de sus informes, aunque sin dar los nombres de los abusadores. En cuanto a la Conferencia Episcopal, la tesis oficial es que “no vamos a hacer seguramente de manera proactiva un programa de investigación general”, según apuntó, hace ahora un mes, el portavoz de la CEE, Luis Argüello.

 El paso más cercano hasta la fecha han sido las declaraciones del cardenal de Madrid, Carlos Osoro, en El Objetivo de Ana Pastor, subrayando que “las víctimas son sagradas” y mostrándose dispuesto a ir hasta el final para erradicar los abusos en el seno de la Iglesia. Sin embargo, la realidad es que los obispos españoles sólo reconocen 220 casos de abusos en las últimas dos décadas, según las cifras oficiales remitidas desde la Congregación para la Doctrina de la Fe de Roma. No hay en marcha, ni prevista, investigación alguna sobre la magnitud de la pederastia en la Iglesia española, que se sigue negando a que el horror desvelado por el ‘Informe Sauvé‘ pueda extrapolarse a España. “Las denuncias han sido mínimas en este último año”, subrayaba Argüello, sin advertir que, en la práctica, ni siquiera las llamadas Comisiones Antiabusos diocesanas saben en qué consiste, realmente, su trabajo.

Pescadores de niños

Mientras tanto, los abusos de uno de los sacerdotes más famosos de la España de finales del Franquismo, el compositor Cesáreo Garabáin (autor entre otras, de ‘Pescador de Hombres‘ o de ‘La muerte no es el final’, el himno que se canta cada 12 de octubre recordando a los militares caídos en acto de servicio) siguen trayendo cola. Esta semana, el Arzobispado de Los Ángeles (EEUU), se convertía en la primera diócesis del mundo en prohibir el uso de las canciones del clérigo en iglesias, catequesis o colegios. En España, los obispos lamentaron que este tipo de denuncias provoquen “una segunda muerte” para los acusados. “Hay que distinguir las personas, porque si no de alguna forma está volviendo una especie de pena de muerte para determinado tipo de delitos, pena de muerte a muertos, además”, recalcaba Argüello, sin pensar, tal vez, en la eterna condena de quienes sufrieron abusos en su niñez por parte de clérigos y que, años después, siguen sin encontrar respuesta en la Iglesia que debía protegerles.

***

La Iglesia portuguesa también investigará los abusos a menores cometidos en el último medio siglo

Siguiendo los pasos de la francesa…. ¿y la española?

_logo_cep_site_552fd61b701ccLa comisión realizará un “estudio histórico” sobre los casos de abusos en Portugal y tendrá “total independencia”, según Ornelas, que refirió que no estará controlada por la Conferencia Episcopal y que todavía no se ha definido quién la integrará

“Si hubo actitudes de encubrimiento en el pasado, las trataremos también. Eso forma parte de la honestidad con la que tenemos que enfrentar esto”

La Conferencia Episcopal Portuguesa (CEP) anunció ayer la creación de una comisión nacional para investigar el histórico de abusos sexuales a menores y adultos vulnerables cometidos en el seno de la Iglesia en Portugal.

“No tenemos miedo, al contrario”, dijo a la prensa el presidente de la CEP, José Ornelas, tras el final de la asamblea plenaria que juntó esta semana a los obispos portugueses, donde se acordó la creación de una comisión nacional.

 La comisión realizará un “estudio histórico” sobre los casos de abusos en Portugal y tendrá “total independencia”, según Ornelas, que refirió que no estará controlada por la Conferencia Episcopal y que todavía no se ha definido quién la integrará.

Llegar al fondo de las cuestiones

Ornelas aseguró que los obispos quieren llegar “al fondo de las cuestiones” y que la Iglesia está “preparada para todo”.

“No queremos de ningún modo condicionar el trabajo de esta comisión”, afirmó el también obispo de Setúbal, que quiere que la investigación arroje una “dimensión clara” de la situación.

En la asamblea plenaria también se acordó dar un voto de confianza a la generalidad del clero portugués, pero no se ignorarán posibles encubrimientos.

“Si hubo actitudes de encubrimiento en el pasado, las trataremos también. Eso forma parte de la honestidad con la que tenemos que enfrentar esto”, dijo el presidente de la Conferencia Episcopal.

La CEP ya creó hace un mes comisiones en cada una de las 21 diócesis del país, con miembros laicos de áreas como Derecho, Psiquiatría y Psicología, para investigar y prevenir los abusos sexuales en el seno de la Iglesia, y ahora ha decidido ir más allá y formar una comisión nacional.

Una comisión inependiente

Hace unos días, antes del inicio de la asamblea plenaria, casi 250 católicos portugueses pidieron en una carta enviada a la CEP una investigación independiente sobre los abusos sexuales porque consideraban “totalmente insuficientes” las medidas adoptadas.

Los firmantes exigían una investigación nacional “rigurosa, integral y verdaderamente independiente con un lapso de tiempo de 50 años”.

Antes de la asamblea plenaria, entre los obispos de Portugal había divergencias sobre la necesidad de investigar de forma retroactiva casos de abusos, como se ha hecho en otros países como Francia o Alemania.

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Miguel Ángel Hurtado: “Si en Francia las víctimas de abusos son 330.000, ¿cuántas hay en España? ¿Medio millón?”

Miércoles, 6 de octubre de 2021

Miguel-Hurtado-victima-abusos-fraile-MontserratMiguel Ángel Hurtado

La CEE no sabe cuántas víctimas, ni cuántos pederastas, hay en la Iglesia española… porque se niega a investigar

Miguel Ángel Hurtado: “Ahora sabemos por qué los obispos españoles se niegan a hacer una investigación o indemnizar a las víctimas. Si en Francia son 330.000,  ¿cuántas hay en España? ¿Medio millón?”

Fuentes de la CEE han asegurado a Efe que desconocen la cifra exacta de víctimas y sacerdotes implicados en casos de pederastia y han apuntado que, a diferencia de Francia, en España la investigación de los casos se realiza en las diócesis a partir de las denuncias presentadas

Juan Cuatrecasas: “Llevamos años asistiendo a conductas intolerables de obispos españoles que con nombres y apellidos han atacado públicamente a víctimas y supervivientes de pederastia en el ámbito de la Iglesia Católica”

330.000 chicos y chicas. Violados, abusados de distintas formas en instituciones de la Iglesia en Francia entre 1950 y 2020, según el “demoledor informe” sobre abusos publicado esta mañana, tal y como lo ha definido Vatican News. Centenares de miles de vidas marcadas en la laica Francia, donde el peso de la Iglesia es mucho menor que en otros países, como Italia, Polonia, Irlanda o España. Un país, el nuestro, en el que los obispos siguen sin saber cuántas víctimas, ni pederastas, hay en la Iglesia española.

“El informe presentado hoy es una hecatombe para la Iglesia francesa” apunta el activista, víctima de los abusos en Montserrat y que no cree que la política de ‘tolerancia cero’ impulsada por Francisco haya llegado a nuestro país. Hurtado es muy duro en su análisis: Ahora sabemos por qué los obispos españoles se niegan a hacer una investigación o indemnizar a las víctimas. Si en Francia son 330.000,  ¿cuántas hay en España? ¿Medio millón?”.

¿Cuántos son? Nadie lo sabe, ni siquiera la Conferencia Episcopal que, a preguntas de Efe, admite desconocer el número de sacerdotes implicados en casos de abusos a menores, que a diferencia de lo que ocurre en otros países de nuestro entorno se investigan cuando las víctimas presentan denuncia en las oficinas diocesanas antiabusos.

Sin saber la cifra exacta

Y es que la española es, junto a la italiana, la única de las grandes naciones europeas que no ha realizado, ni permitido, una investigación global sobre los abusos a menores. Los únicos datos oficiales datan de abril de este año, cuando el secretario general de la CEE, Luis Argüello, informó de que un total de 220 clérigos habían sido denunciados entre 2001 y 2021, de los que 151 casos habían sido ya resueltos y 69 siguen abiertos.

Fuentes de la CEE han asegurado a Efe que desconocen la cifra exacta de víctimas y sacerdotes implicados en casos de pederastia y han apuntado que, a diferencia de Francia, en España la investigación de los casos se realiza en las diócesis a partir de las denuncias presentadas.

“Altanero negacionismo”de los obispos españoles

Una respuesta que no satisface a las víctimas. Así, Juan Cuatrecasas sostiene que las cifras dadas en Francia “suponen un epitafio para el muy frecuente y altanero negacionismo de la mayor parte de los obispos españoles”.

“Llevamos años asistiendo a conductas intolerables de obispos españoles que con nombres y apellidos han atacado públicamente a víctimas y supervivientes de pederastia en el ámbito de la Iglesia Católica”, denuncia el ‘padre coraje’ del caso Gaztelueta. “El negacionismo debe acabar de una vez en España y ha llegado el momento de que quienes deben tomar cartas en el asunto lo hagan sin demora.

Las víctimas de pederastia en la iglesia española necesitan acompañamiento, verdad y reparación“, sostiene Cuatrecasas, quien añade que la prescripción de muchos casos “no exime de responsabilidad a la iglesia, máxime cuando debe comportarse como una madre y no como un látigo, máxime cuando estamos ante gravísimos delitos que afectaron a niños y niñas y que no se borran como cuando uno toma paracetamol para curar una gripe”.

Crear una comisión independiente

“La lista es larga, cada vez más”, denuncia el padre de ‘Asier’ en nombre de muchas víctimas, que “exigimos una rápida rectificación por parte de la portavocía de la Conferencia Episcopal de España, un cambio absoluto de rumbo en la interlocución con las víctimas y supervivientes de pederastia en el ámbito eclesiástico y en las inoperantes oficinas de atención creadas, la mayoría, para cubrir de mala manera el expediente en relación al mandato papal y la creación inmediata de una comisión independiente que investigue todos los delitos cometidos en el ámbito de la Iglesia de Pedro en España”.

“Es hora del respeto, de la empatía y la humanidad en estos dramas y estas tragedias. Es ya hora de que la Conferencia Episcopal de España trate a las víctimas con la dignidad que merecen y a sus delincuentes con la firmeza debida. Basta ya de encubrimientos, basta ya de complicidades. Por ellos y ellas. Porque en esta asociación, ANIR, nadie busca acabar con la iglesia ya que al contrario queremos contribuir a limpiar la iglesia de tan gravísimos delitos contra la infancia y la adolescencia”, finaliza Cuatrecasas. ¿Le escucharán, esta vez?

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índiceInfancia Robada, a los obispos españoles: “Rectifiquen y dejen de comportarse como un cáncer para el Papa Francisco”

Las víctimas responden a las declaraciones de Luis Argüello, en las que lamentaba la “pena de muerte” y el “sambenito” social contra los curas abusadores

Responden a los obispos que “han sido y siguen siendo cómplices”

“Esto que para ustedes parece que es un juego de trileros, no es un juego. Son vidas y dramas humanos que no se borran y persisten en el tiempo, ataques a los derechos de la infancia”, denuncia en un comunicado Infancia Robada

Las víctimas vuelven a decir “basta” y responden a las últimas manifestaciones del portavoz de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, en las que lamentaba la “pena de muerte” y el “sambenito” social contra los curas abusadores.

En un duro comunicado, Infancia Robada (ANIR) denuncia que las palabras del portavoz “son hirientes y revictimizantes para todas las víctimas que camuflan tras un simple número”.

“No podemos permitir que se mienta, engañe y ultraje la integridad de las víctimas”, recalca la nota, que ve en las manifestaciones Argüello “la larga sombra de Rouco Varela y su hueste de obispos negacionistas”.

“Le invocamos desde esta asociación a que abra las ventanas, sacuda las alfombras y se desmarque de esa línea argumental que ofende a niños y niñas, hoy en día adultos, que sufrieron uno de los delitos más sangrantes que existen y que atentan contra la dignidad y la integridad física y emocional del ser humano”, constata Infancia Robada, que acusa a los obispos de haber “encubierto” los abusos. “Han sido y siguen siendo cómplices”.

 450_1000“Les invocamos a que abandonen esta vía de destrucción de fe y acompañen el camino tomado por el motu proprio del Papa Francisco, realizando una labor humanista real alejada de la senda por la que están caminando, que supone una ofensa atroz contra las victimas y supervivientes de los delitos de pederastia en el ámbito eclesiástico”, finaliza la nota, que arremete contra el trabajo de las oficinas de atención a las víctimas.

“Les instamos una vez más a que se escuchen la voz de las víctimas en Añastro y que todo lo que tengan que decir, lo digan no solo en ruedas de prensa, sino mirando directamente a los ojos de las víctimas, añaden desde Infancia Robada.

“Esto que para ustedes parece que es un juego de trileros, no es un juego. Son vidas y dramas humanos que no se borran y persisten en el tiempo, ataques a los derechos de la infancia, una cuestión de salud pública, que además en muchos casos han terminado en tragedia. Rectifiquen y dejen de comportarse como un cáncer para el Papa Francisco”, zanjan.

Fuente Religión Digital

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El obispo de Valladolid y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, pide que “Europa sea zona de libertad para defender matrimonio entre hombre y mujer”

Martes, 29 de junio de 2021

luis-arguelloEl portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Mons. Luis Argüello, expresó su deseo de que la Unión Europea sea también declarada “zona de libertad” para promover y defender el matrimonio entre un hombre y una mujer.

En su cuenta de Twitter, el también Obispo Auxiliar de Valladolid dijo estas palabras al recordar que el 11 de marzo el Parlamento Europeo declaró a la Unión Europea “zona de libertad para las personas LGBTIQ”.

La Eurocámara anunció esta decisión como respuesta a lo que llama “retroceso en los derechos LGBTIQ en algunos países de la Unión Europea (EU), sobre todo Polonia y Hungría”, aseguran. La resolución fue aprobada con 492 votos a favor, 141 en contra y 46 abstenciones.

“Espero que Europa sea también espacio de libertad para poder defender el valor esponsal del cuerpo, el significado de la diferencia sexual y promover así el matrimonio entre hombre y mujer abierto a la vida”, escribió Mons. Luis Argüello.

El pasado 15 de junio, Hungría subió otro nivel en la escala de la infamia LGTBIfoba con una ley que prohíbe la «promoción» (sic) de la homosexualidad entre menores, vamos, nada de talleres, formación, material audiovisual que hable de sexo y género.

 El Parlamento unicameral húngaro, en el que los ultraconservadores del Fidesz y sus socios gozan de mayoría absoluta, ha aprobado un proyecto de ley que prohíbe la información positiva sobre diversidad afectivo-sexual a menores. El texto, calificado por el activismo como una versión de la ley rusa contra la «propaganda homosexual», se incluye en un paquete de medidas contra la violencia sexual y la pederastia, lo que corrobora su intención estigmatizadora contra la población LGTBI. Budapest ha sido escenario de protestas contra este nuevo ataque que se suma a una ya larga lista de medidas contra la comunidad por parte del Gobierno de Viktor Orbán.

La ley aumenta principalmente las penas por delitos sexuales contra los niños, pero en ella se esconde un cambio de última hora que provocó protestas en todo el país, al prohibir el debate sobre los derechos de las personas LGBT+ en las escuelas y la prensa. Los legisladores nacionalistas del Fidesz introdujeron la enmienda la semana anterior, con el apoyo del partido derechista Jobbik. Sólo un legislador independiente votó en contra de la enmienda que ilegaliza la representación o el debate de las diferentes orientaciones sexuales e identidades de género en la escuela o en la publicidad y la prensa vista por menores.

El pasaje aprobado por el Parlamento modifica varios artículos de las leyes sobre protección de menores, derecho de familia, educación y regulación de medios y publicidad. En concreto, se prohíbe la difusión de contenidos en libros, películas y otros formatos que estén a disposición de niños o adolescentes en los que se «describan o promuevan identidades de género diferentes de las adjudicadas en el nacimiento, operaciones genitales y homosexualidad». También se prohíbe la publicidad en la que «la promoción, exhibición o expresión de la propia identidad de género, reasignación de género u homosexualidad sea un elemento definitorio».

Estos contenidos, que incluyen temas LGBT+, no podrán ser discutidos por los profesores en las escuelas. El gobierno elaboraría una lista aprobada de lo que se puede enseñar en las clases de educación sexual. La enseñanza escolar también se ve sometida a censura, porque se prohíbe de nuevo la «promoción» de la diversidad afectivo-sexual y de género a los alumnos. La educación sexual, en cualquier caso, solo podrá ser impartida por profesores o miembros de organizaciones autorizadas, lo que cierra definitivamente la puerta a charlas sobre la realidad LGTBI por parte de colectivos. En el terreno de los medios, la medida podría suponer la remisión a la franja horaria del late night de cualquier serie o película que incluya alguna alusión o representación de personas LGTBI, lo que significa que las vidas de las personas LGBT+ sólo podrán mostrarse en los medios de comunicación, lo que incluye los anuncios, entre las 10 de la noche y las 5 de la mañana.

Como en ocasiones anteriores, el texto ha salido adelante como parte de un paquete legislativo amplio sobre medidas de protección a la infancia. La enmienda LGTBIfoba fue introducida a última hora la semana pasada, después de que la iniciativa original hubiera suscitado un amplio consenso en el Parlamento. La inclusión del pasaje contra la «propaganda homosexual» junto a medidas contra la violencia sexual y la pederastia confirma la intención del Gobierno de Orbán de estigmatizar aún más a la población LGTBI. El texto ampliado salió adelante con 157 votos del Fidesz y sus aliados, así como del conservador Jobbik. 41 diputados de la oposición se ausentaron de la votación en señal de protesta.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se declaró «muy preocupada por la nueva ley en Hungría» y aseguró que comprobarán si la norma vulnera la legislación comunitaria. «Creo en una Europa que acoge la diversidad, no en una que la esconde a nuestros hijos. Nadie debería ser discriminado por su orientación sexual», añadió en un tuit.

Hungría podría enfrentarse a restricciones de financiación por parte de la Unión Europea debido a la legislación que reprime la mera “promoción” de las personas LGBT+. Ahora, Bruselas está dispuesta a intentar contrarrestar esta oleada anti-LGBT+ reteniendo potencialmente el hallazgo de proyectos cruciales para Hungría, dijo un alto funcionario de igualdad a Openly.

“El mensaje es que si no defiendes los valores de la democracia o la igualdad de la Unión Europea, no tienes derecho a recibir dinero para tu proyecto”, dijo a la agencia la comisaria de Igualdad del bloque, Helena Dalli. Dijo que la Comisión Europea, brazo ejecutivo de la Unión Europea, impondrá “definitivamente” sanciones si la legislación del partido gobernante Fidesz se convierte oficialmente en ley.

Dalli dijo que la Comisión Europea se fijará en las medidas financieras que adoptó contra Polonia el año pasado para frenar el tsunami de actividades anti-LGBT+ del propio país. La Comisión retuvo la financiación de varias ciudades de Polonia después de que casi 100 gobiernos locales –alrededor de un tercio del territorio– se declararan “zonas libres de LGBT”. Como subrayó Dalli, una región polaca dio marcha atrás en su política a causa de la UE, “así que pensamos que si extrapolamos eso a lo que está ocurriendo en Hungría también podría producirse el mismo efecto”, dijo.

Fuente Agencias/Cristianos Gays

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Juan José Tamayo: “No hay razones religiosas, éticas, jurídicas o políticas para oponerse a la Ley sobre Eutanasia”

Sábado, 19 de diciembre de 2020

unnamed“Un ejemplo más de la alianza y sintonía episcopales con el conservadurismo político”

“¿Cómo puede calificarse de “coartada… supuestamente democrática” una Proposición de Ley aprobada por la mayoría absoluta de los diputados y diputadas?”

Masiá: “Dejar morir dignamente no es matar, sino ayudar a vivir dignamente al morir y en el morir”

“La eutanasia tal como se regula en la Ley es más conforme con las palabras de Jesús que la postura obstruccionista episcopal y el negacionismo de la derecha y la extrema derecha”

“El cristianismo no es una religión dolorista, que se regodee en el sufrimiento. Es, más bien, una religión que lucha contra el sufrimiento y las causas que lo provocan”

En junio de 2018 el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) presentó una Proposición de Ley en defensa de la Eutanasia, que generó la reacción contraria de los obispos españoles con el siguiente argumento: “La autonomía del hombre (sic) no es absoluta. Nadie es dueño de la vida, ni siquiera de la propia. Morir no es un derecho. No se puede ir haciendo derechos de laboratorio que no nazcan de la dignidad y la naturaleza humana”.

Tras volver a presentarse  en el Congreso de los Diputados y las Diputadas y contar con el apoyo de la mayoría de los grupos parlamentarios políticos, excepto el Partido Popular y VOX, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, calificó la eutanasia como “un atajo que deshumaniza” y en un un alarde de incontinencia y desmesura verbales, ha ido más allá al afirmar que la apelación a la demanda social  es “una coartada moral supuestamente democrática para legislar en contra de la vida”.

“Coartada moral supuestamente democrática”, llama  el secretario general de la CEE a la Proposición de Ley aprobada a trámite por todos los partidos políticos del arco parlamentario español, excepto PP, VOX y Navarra Suma ¿Cómo puede calificarse de “coartada… supuestamente democrática” una Proposición de Ley aprobada por la mayoría absoluta de los diputados y diputadas? ¿Qué es para él lo democrático: la oposición a la eutanasia que propicia la jerarquía católica española y apoya la extrema derecha y la derecha política española?

El secretario de la CEE debería aprender a respetar las decisiones del Parlamento como uno de los poderes del Estado y como expresión de la voluntad del pueblo español. No hacerlo supone una deslegitimación de la democracia y un desprecio de la voluntad popular. En el caso que nos ocupa, el de la Eutanasia es, a su vez, un ejemplo más de la alianza y sintonía episcopales con el conservadurismo político.

Legislar contra la vida

Y dijo más el obispo secretario general de la CEE: “Para legislar en contra de la vida”. ¿Es “legislar contra la vida” la defensa del derecho a morir dignamente y evitar vivir en condiciones inhumanas? El teólogo Juan Masiá, una de la grandes autoridades en materia de eutanasia, le recuerda a monseñor Luis Argüello que “dejar morir dignamente no es matar, sino ayudar a vivir dignamente al morir y en el morir”: un aforismo que no puede ser más certero.

A punto de aprobarse la ley, La CEE la han acusado torticeramente de ser un atajo para ahorrase recursos humanos y económicos e incitar a la muerte de los más débiles.Me gustaría citar a los obispos españoles las palabras de Jesús que recoge en defensa de una vida de calidad y no de una vida marcada por el sufrimiento, que nada tiene de humana: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. La eutanasia tal como se regula en la Ley es más conforme con las palabras de Jesús que la postura obstruccionista episcopal y el negacionismo de la derecha y la extrema derecha.

Permítaseme intervenir en el debate con una reflexión serena y constructiva sobre el tema. La muerte impone respeto, más aún, miedo y pavor. No es para menos, ya que, como afirma el filósofo de la esperanza Ernst Bloch, es la más fuerte y trágica anti-utopía, la mayor certeza, la manifestación privilegiada de la nada, la mayor desilusión, la aniquilación de toda dicha y la disolución de la comunidad. “Las mandíbulas de la muerte aniquilan todo”, concluye. A su vez, la regulación sobre la muerte plantea problemas de todo tipo.

Unos son de carácter religioso-fundamentalista. Son los que se oponen apelando a Dios es el señor de la vida y de la muerte, y el ser humano no tiene derecho a disponer de ella. La imagen de Dios que de esta argumentación se desprende es la de una divinidad feudal, que se considera dueño de vidas y haciendas. Otros problemas son de carácter moral: se argumenta que la eutanasia constituye el mayor atentado contra la vida de los seres humanos que debe ser condenado sin excepciones.

Argumentos jurídicos, políticos y religiosos

Otros argumentos en contra de la eutanasia son jurídicos: la vida es el bien más preciado a proteger en cualquiera situación. Hay todavía una cuarta dificultad de orden ascético-religioso para rechazar la regulación de la eutanasia en el caso de personas en situaciones de sufrimiento extremo: el sufrimiento es inherente a la vida humana y tiene carácter redentor.

La eutanasia se ha convertido también en un problema político y en un tema incómodo para el poder legislativo que con frecuencia se ve amordazado por concepciones religiosas, que dificultan su regulación o la restringen, incluso en sociedades secularizadas y Estados no confesionales, como son la mayoría de los países europeos.

Ahora bien, yo creo que las razones contrarias a la eutanasia se desvanecen al constatar que tanto pensadores creyentes de diferentes religiones como intelectuales no creyentes de diferentes tendencias ideológicas coinciden en el derecho a la misma y recurren a razones religiosas, morales y de conciencia para defenderla. Veamos tres ejemplos especialmente luminosos.

En su bello y esperanzador libro Una muerte feliz (Trotta, 2016), el teólogo Hans Küng expresa su deseo de morir consciente y despedirse digna y humanamente de sus seres queridos, morir sin nostalgia, ni dolor por la despedida, con completa conformidad, profunda satisfacción y paz interior. Y se pregunta: “Todos tenemos una responsabilidad sobre nuestra vida. ¿Por qué vamos a renunciar a ella en la etapa final?”.

El escritor agnóstico Juan Goytisolo firmó en 2014, a los 83 años, una declaración en la que apelaba a razones éticas de índole personal para justificar su decisión de recurrir a la eutanasia y no prolongar inútilmente sus días, y expresaba su  deseo de despedirse de la vida con dignidad. La eutanasia, afirmaba, es “la opción más justa conforme a mi conciencia y respeto a la vida de los demás”. Otra razón era que le parecía indecente malgastar sus limitados recursos en tratamientos médicos costosos en vez de destinarlos a completar los estudios de tres muchachos cuya educación había asumido.

Eutanasia, ¿opción cristiana?

En su libro La eutanasia, una opción cristiana (Editorial GEU, 2010), muy elogiado por Hans Küng, Antonio Monclús, catedrático de pedagogía de la Universidad Complutense de Madrid, fallecido en 2016, defiende la eutanasia apoyándose en tres argumentos. El primero es la apelación a la conciencia como el espacio más insobornable del ser humano y la base de una ética personalista. El segundo es la consideración de la eutanasia como una opción cristiana, que demuestra con numerosos ejemplos de la historia de la Iglesia y con sólidos argumentos teológicos.

El tercero, que el cristianismo no es una religión dolorista, que se regodee en el sufrimiento. Es, más bien, una religión que lucha contra el sufrimiento y las causas que lo provocan, como se deduce de las propias de Jesús. “Misericordia quiero, no sacrificios”, en plena sintonía con la máxima de Epicuro: “Vana es la palabra del filósofo que no cura los sufrimientos humanos”. ¡Jesús de Nazaret y Epicuro tan cerca, el epicureísmo y el cristianismo en sintonía en lo que se refiere a la eliminación del sufrimiento!

En consecuencia, creo que no hay razones religiosas, éticas, jurídicas o políticas para oponerse a la Ley sobre Eutanasia.

Profesor emérito de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid. Sus últimos libros son: Pedro Casaldáliga. Larga caminada con los pobres de la tierra (Herder, noviembre 2020); ¿La Internacional del odio. ¿Cómo se construye? ¿Cómo se deconstruye? (Icarias, noviembre 2020) 

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El obispo de Canarias José Mazuelos arremete contra Irene Montero por la leyes Trans y del aborto acusa al Gobierno de usar el aborto para “quitarse del medio” a los Síndrome de Down

Jueves, 17 de diciembre de 2020

107055427_4018790538163290_7177874115660275757_nMientras gobierna la derecha mudos… Y cuando lo hace la izquierda a sacar la lengua a decir barbaridades, cuand no mentiras de grueso calibre:

“Pido al Gobierno que se dedique menos a la ideología neocapitalista y más a la razón, al humanismo y a buscar los caminos de esa izquierda que dice defender”

“Se quieren imponer reformas tan injustas como las del aborto, la ley de eutanasia, o imponer una ley sobre la transexualidad”

“Ahora se quiere permitir que las chicas menores de edad aborten. Si hay complicaciones en el parto… ¿irá la ministra al hospital a cuidar a la chica o irá la familia?”

“Un Gobierno que permite la injusticia de que se pueda abortar a los cinco meses y medio a personas con Síndrome de Down, hace que todas las puertas estén abiertas. Que luego no digan que creen en la solidaridad o la igualdad”. El obispo de Canarias y presidente de la Subcomisión de la Familia y en Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal, José Mazuelos, ha arremetido con dureza contra el Gobierno y, en concreto, contra la ministra de Igualdad, Irene Montero, a quien acusa de “imponer una serie de cosas para argumentar que son de izquierdas porque se meten con las leyes morales de la Iglesia”, en referencia a la aprobación de la ampliación del aborto, la eutanasia y la ley Trans.

En declaraciones al portal religioso de COPE, Mazuelos subraya que “es una barbaridad definir y diagnosticar una disforia de género antes de la pubertad”. “Están creando una gran cantidad de seudo-transexuales, lo que generará un gran sufrimiento”, añade el prelado, quien pide al Ejecutivo “que se dedique menos a la ideología neocapitalista y más a la razón, al humanismo y a buscar los caminos de esa izquierda que dice defender”.

Al tiempo, el prelado ha asumido los datos de RedMadre, que apuntan a que España dedica diez veces más en aborto que en ayuda a las mujeres embarazadas. “Se quieren imponer reformas tan injustas como las del aborto, la ley de eutanasia, o imponer una ley sobre la transexualidad”, recalca Mazuelos, quien insiste en que al Ejecutivo no le interesa ayudar a las familias.

La familia “molesta a las bases marxistas”

“Para los Síndromes de Down habría que buscar estimulaciones precoces, psicológicas, ayuda a las familias… pero eso vale mucho dinero, y es mejor quitárselos del medio. Esto es pisotear la dignidad de los más débiles. Se gastan más dinero en eso que en las familias”, denunció.

“Cuando llegan las crisis económicas como esta que vivimos como consecuencia de la pandemia, son las familias las que ayudan a los más necesitados. Ahora se quiere permitir que las chicas menores de edad aborten. Si hay complicaciones en el parto… ¿irá la ministra al hospital a cuidar a la chica o irá la familia?”, se pregunta Mazuelos, quien culmina insistiendo en que “nuestra sociedad se cimienta en la familia, pero esto molesta a las bases marxistas, porque ayuda a crear y crecer en un modelo de dignidad. Lo que quieren algunos es crear individuos separados, materialistas que sean fácilmente manipulados por los medios de producción”.

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Los teólogos progresistas lamentan “la tibia respuesta” de la CEE ante la pandemia

Sábado, 9 de mayo de 2020

Sala-Plenaria-Conferencia-Episcopal-Espanola_2060803987_9921766_660x371La ‘Juan XXIII‘ tilda de “irresponsable” a los prelados que incumplen el confinamiento

“No nos parece justificado el criterio de algunos obispos que consideran el confinamiento como un atentado del gobierno contra la libertad religiosa y recluye a la Iglesia en las catacumbas, cuando se trata de proteger la vida y la salud pública”

Reivindican el “liderazgo moral” del Papa Francisco ante el coronavirus

“El Ingreso Mínimo Vital es un derecho de ciudadanía y como tal resulta imprescindible su reconocimiento y su aplicación inmediata para mantener la cohesión social y aliviar las escandalosas desigualdades y las situaciones de pobreza extrema permanente que vive la sociedad española”

Los teólogos progresistas lamentan latibia respuesta de la Conferencia Episcopal Española” ante la tragedia del coronavirus. En un comunicado oficial, la Asociación de Teólogos y Teólogas ‘Juan XXIII’ denuncia “la falta de presencia pública, de relevancia social, de radicalidad y audacia evangélicas por parte de los obispos españoles, al tiempo que afean las declaraciones de su portavoz, Luis Argüello, en contra del ingreso mínimo vital permanente.

Del mismo modo, tildan de “irresponsable” la actitud de obispos y sacerdotes que, saltándose el confinamiento, ponen en riesgo la vida de las personas que asisten a las celebraciones religiosas, dan mal ejemplo a la ciudadanía y priorizan el mantenimiento del culto a toda costa sobre la práctica de la compasión con las víctimas, contraviniendo el imperativo ético de Jesús de Nazaret: ‘Misericordia [compasión] quiero, no sacrificios’”.

“Un escenario dramático”

La declaración arranca admitiendo que “estamos viviendo una de las más graves crisis sanitarias, económicas y ecológicas de nuestra historia, que afecta a toda la humanidad, y de manera especial a las personas y los grupos sociales más vulnerables”. En España, se observa un escenario dramático”, no sólo con las más de 26.000 personas muertas o 220.000 contagiadas, sino por “más de 10 millones de personas en estado de vulnerabilidad, un incremento espectacular de desempleo, cientos de miles de inmigrantes en situación de pobreza extrema, aumento de las denuncias de la violencia contra las mujeres”.

Tras alabar las distintas “iniciativas solidarias” y la “ejemplaridad del personal sanitario que expone su vida y la de sus familias a diario para salvar la vida de las personas contagiadas por la covid-19”, los teólogos y teólogas destacan la labor llevada a cabo por “numerosas instituciones, comunidades y colectivos cristianos”, destacando especialmente a Cáritas, así como al acompañamiento de seglares, sacerdotes, religiosos y religiosas a las personas enfermas y fallecidas en soledad y a sus familiares que no pueden despedir a sus seres queridos”.

Sin embargo, añade la nota, “nos sorprende la tibia respuesta de la Conferencia Episcopal Española, la ausencia de una declaración colectiva ante la emergencia que estamos viviendo, así como la falta de presencia pública, de relevancia social, de radicalidad y audacia evangélicas”.

“Liderazgo moral” del Papa Francisco

“Echamos en falta su voz profética, compasiva, solidaria y esperanzada”, apuntan los teólogos progresistas, que denuncian el contraste con “el protagonismo social, la locuacidad, la visibilidad, e incluso la beligerancia que demuestran en sus pronunciamientos en cuestiones como la interrupción voluntaria del embarazo, la enseñanza de la religión confesional en la escuela, el mantenimiento de los privilegios concordatarios, el matrimonio igualitario, etc.”.

Un actitud, afirman, que “contrasta con el liderazgo moral que está ejerciendo el Papa Francisco, quien ha calificado de ‘genocidio virósico’ priorizar la economía sobre la vida de la gente, ha apoyado la Megacampaña Solidaria Seamos#Uno y ha creado una Comisión de expertos para reflexionar sobre las consecuencias socioeconómicas y culturales provocadas por la pandemia”.

“Nuestra crítica respetuosa y constructiva no es obstáculo -apunta el escrito- para reconocer que hay obispos y sacerdotes con un comportamiento solidario en sus respectivas demarcaciones diocesanas y parroquiales”.

Ingreso Mínimo Vital

Del mismo modo, la ‘Juan XXIII’ opina que “el Ingreso Mínimo Vital es un derecho de ciudadanía y como tal resulta imprescindible su reconocimiento y su aplicación inmediata para mantener la cohesión social y aliviar las escandalosas desigualdades y las situaciones de pobreza extrema permanente que vive la sociedad española”. Por ello, compartimos el malestar, e incluso la indignación, que han provocado las declaraciones de la Conferencia Episcopal Española a través de su secretario general en contra del salario mínimo permanente”.

“Esta negativa entra en contradicción con la asignación tributaria que recibe la jerarquía católica de manera permanente desde hace décadas y que asciende cada año a una cantidad entre 250 y 280 millones de euros”, lamentan, volviendo a contraponer la actitud del Papa, que en la Carta dirigida a los Movimientos Populares ha defendido el “salario universal para las personas trabajadoras informales, independientes o de la economía popular”.

¿Iglesia en catacumbas?

“No nos parece justificado el criterio de algunos obispos que consideran el confinamiento como un atentado del gobierno contra la libertad religiosa y recluye a la Iglesia en las catacumbas, cuando se trata de proteger la vida y la salud pública”, denuncian los teólogos, que tildan de “irresponsable” el “incumplimiento de las normas de confinamiento que ponen en riesgo la vida de las personas que asisten a las celebraciones religiosas, dan mal ejemplo a la ciudadanía y priorizan el mantenimiento del culto a toda costa sobre la práctica de la compasión con las víctimas, contraviniendo el imperativo ético de Jesús de Nazaret: ‘Misericordia [compasión] quiero, no sacrificios’”.

DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE TEÓLOGAS Y TEÓLOGOS JUAN XXIII ANTE LA PANDEMIA

1. Estamos viviendo una de las más graves crisis sanitarias, económicas y ecológicas de nuestra historia, que afecta a toda la humanidad, y de manera especial a las personas y los grupos sociales más vulnerables. Está afectando con especial dureza a nuestro país que presenta un escenario dramático con más de 26.000 personas muertas, 220.000 contagiadas, más de 10 millones de personas en estado de vulnerabilidad, un incremento espectacular de desempleo, cientos de miles de inmigrantes en situación de pobreza extrema, aumento de las denuncias de la violencia contra las mujeres.

2. Los diferentes colectivos sociales están expresando su solidaridad con quienes  sufren de manera más acusada las consecuencias de la covid19, ponen en marcha iniciativas solidarias, analizan sus efectos y ofrecen propuestas que corrijan las crecientes desigualdades para cuando termine la pandemia. Un ejemplo que resume esta corriente cálida de solidaridad es, entre muchos, Cruz Roja. Hay que reconocer la ejemplaridad del personal sanitario que expone su vida -y en muchos casos la pierde- y la de sus familias a diario para salvar la vida de las personas contagiadas por la covid-19. 

3. Nos alegran y dan esperanza las numerosas manifestaciones de solidaridad y acogida de la gente más desprotegida, así como la práctica de la ética del cuidado por parte de numerosas instituciones, comunidades y colectivos cristianos. Destacamos de manera especial el papel fundamental que está jugando Caritas a nivel nacional y local en esta crisis a través de la atención a las personas y grupos sociales más castigados. Agradecemos el acompañamiento de seglares, sacerdotes, religiosos y religiosas a las personas enfermas y fallecidas en soledad y a sus familiares que no pueden despedir a sus seres queridos.

4. Nos sorprende la tibia respuesta de la Conferencia Episcopal Española, la ausencia de una declaración colectiva ante la emergencia que estamos viviendo, así como la falta de presencia pública, de relevancia social, de radicalidad y audacia evangélicas. Echamos en falta su voz profética, compasiva, solidaria y esperanzada. Tal actitud contrasta con el protagonismo social, la locuacidad, la visibilidad, e incluso la beligerancia que demuestran en sus pronunciamientos en cuestiones como la interrupción voluntaria del embarazo, la enseñanza de la religión confesional en la escuela, el mantenimiento de los privilegios concordatarios, el matrimonio igualitario, etc.

Esa actitud  contrasta con el liderazgo moral que está ejerciendo el Papa Francisco, quien ha calificado de “genocidio virósico” priorizar la economía sobre la vida de la gente, ha apoyado la Megacampaña Solidaria Seamos#Uno y ha creado una Comisión de expertos para reflexionar sobre las consecuencias socioeconómicas y culturales provocadas por la pandemia. Nuestra crítica respetuosa y constructiva no es obstáculo para reconocer que hay obispos y sacerdotes con un comportamiento solidario en sus respectivas demarcaciones diocesanas y parroquiales.

5. Creemos que el Ingreso Mínimo Vital es un derecho de ciudadanía y como tal resulta imprescindible su reconocimiento y su aplicación inmediata para mantener la cohesión social y aliviar las escandalosas desigualdades y las situaciones de pobreza extrema permanente que vive la sociedad española. Por ello compartimos el malestar, e incluso la indignación, que han provocado las declaraciones de la Conferencia Episcopal Española a través de su secretario general en contra del salario mínimo permanente, que ninguno de los miembros del episcopado ha desmentido o cuestionado.

Esta negativa entra en contradicción con la asignación tributaria que recibe la jerarquía católica de manera permanente desde hace décadas y que asciende cada año a una cantidad entre 250 y 280 millones de euros. Nos parece, asimismo, una falta de sensibilidad y de solidaridad hacia los millones de  personas y familias que viven y seguirán viviendo en situación de pobreza extrema y permanente.

Dichas declaraciones contrastan con la postura de Caritas, que defiende la renta básica, con la actitud del Papa, que en la Carta dirigida a los Movimientos Populares ha defendido el “salario universal para las personas trabajadoras informales, independientes o de la economía popular”, así como con la política del Gobierno, que  va a aprobar el Ingreso Mínimo Vital, cuya aplicación debe hacerse realidad lo antes posible.

6. No nos parece justificado el criterio de algunos obispos que consideran el confinamiento como un atentado del gobierno contra la libertad religiosa y recluye a la Iglesia en las catacumbas, cuando se trata de proteger la vida y la salud pública. Creemos irresponsable el incumplimiento de las normas de confinamiento que ponen en riesgo la vida de las personas que asisten a las celebraciones religiosas, dan mal ejemplo a la ciudadanía y priorizan el mantenimiento del culto a toda costa sobre la práctica de la compasión con las víctimas, contraviniendo el imperativo ético de Jesús de Nazaret: “Misericordia [compasión] quiero, no sacrificios”.

7. Es precisamente la compasión con las víctimas -como principio de humanidad, presente en todas las religiones, opción fundamental del Dios de la vida, actitud de Jesús de Nazaret y principio teológico- la virtud a practicar en cada momento histórico, y hoy en la pandemia por la covid19 con gestos, hechos y palabras para curar la grave enfermedad que padece la humanidad y revalorizar la vida, cambiar de rumbo y no volver la normalidad anterior. Es la principal lección a aprender de esta crisis.

Madrid, 8 de mayo de 2010

Fuente Religión Digital

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La Iglesia de base cuestiona la negativa de la CEE a una renta básica permanente: “Nos parece una verdadera traición al Evangelio”

Viernes, 1 de mayo de 2020

75450043_986912461689049_5719527580655157248_n“La CEE sigue más las opiniones de la Fundación FAES”, afirma la CCP de Andalucía

“Esta postura está en contra del mismo Papa Francisco, quien el pasado 14 de abril propuso un salario universal para las personas trabajadoras más humildes y sin derechos”

“Es una postura hipócrita, que olvida que la jerarquía de la Iglesia católica recibe todos los años, al menos, la subvención permanente de la casilla de la Iglesia”

#NingúnHogarSinAlimentos: más de 300.000 familias nos necesitan

Las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía, seguidoras del mensaje de Jesús con más o menos acierto, constatamos que no es la coherencia la que prima en la Jerarquía de la Iglesia Católica oficial en España, ni siquiera en sus manifestaciones. Y esta vez en lo más elemental e incuestionable de la opción de Jesús, su opción por los pobres.  Se trata de la declaración del Secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), D. Luis Argüello,  en contra del Ingreso Mínimo Vital (IMV), en su modalidad permanente, que desea establecer a nivel nacional el gobierno español, aunque ahora de modo transitorio. Nos parece una verdadera traición al evangelio y que como se trata de una aportación al fin y al cabo política para que no se consiga esa ayuda a los pobres, no podemos menos que denunciarla

1ª.- Porque esta postura está en contra del mismo Papa Francisco, quien el pasado 14 de abril propuso un salario universal para las personas trabajadoras más humildes y sin derechos, entre los que citaba: “los vendedores ambulantes, los recicladores, los feriantes, los pequeños agricultores, los constructores, los costureros, los que realizan distintas tareas de cuidado”, y que “no tienen un salario estable para resistir este momento“. También en España existen esas personas trabajadoras humildes y precarias, como señalaba el Informe de FOESSA 2019, difundido por Caritas:  “El número de personas en exclusión social en España es de 8,5 millones, el 18,4% de la población, lo que supone 1,2 de millones más que en 2007 (antes de la crisis). Y dentro de este grupo “son 4,1 millones de personas en situación de exclusión social severa”.

2ª.- Porque creemos, que la CEE sigue más las opiniones de la Fundación FAESque opina también que no debe ser “una medida permanente y desincentivadora del trabajo”, en contra de la opinión de la propia Caritas, que el pasado 7 de abril emitió un comunicado , urgiendo al Gobierno español a establecer un Ingreso Mínimo garantizado, de ámbito estatal y no solo durante esta crisis, sino también para el futuro, aunque contando con “un complemento que facilite la incorporación al mercado de trabajo”.

 3ª.-  Porque estimamos que es una postura hipócrita, que olvida que la jerarquía de la Iglesia católica recibe todos los años, al menos, la subvención permanente de la casilla de la Iglesia, señalada en el IRPF y cuyo porcentaje el gobierno de Zapatero elevó, en septiembre de 2006, del 0’52% al 0’7%. Esta dotación directa y permanente del Estado, está en contra del n.5 del art. II, de los Acuerdos económicos entre el  Estado español y la S.Sede, firmados el 3 de enero de 1979, donde se indica que la Iglesia católica debe llegar a financiarse por si misma sus necesidades.

4ª.- Creemos, que todas esta actitudes de la CCE chocan frontalmente con la opción por los pobres que predicó Jesús.

Pensamos que es de justicia que quien no pueda acceder a un puesto de trabajo -porque no lo hay-, la Sociedad, el Estado, debe dotarle de los medios  mínimos de subsistencia. 

Estimamos finalmente que este compromiso en favor de las personas trabajadoras humildes y sin derechos, del que habla el Papa Francisco, no solo es ofrecerles el Ingreso Mínimo Vital, que anuncia el gobierno y al que se opone la CEE sino una Renta Básica Universal e Incondicional, ahora de cuarentena y posteriormente estable y permanente como derecho inalienable a la Vida.

Fuente Religión Digital

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Antonio Aradillas: “La Iglesia española no sabe perder”

Jueves, 9 de enero de 2020

Plenaria-episcopado_2069203138_9908124_660x371Los obispos, ante la investidura de Pedro Sánchez

El nacional-catolicismo personal, y el de nuestros padres, no tiene fácil substitución. Perdura y perdurará, entre otras poderosas razones, porque así nos lo enseñaron “en el nombre de Dios”

Hay obispos en su diversidad de grados y estamentos, que con insalvables dificultades podrán ser y ejercer de demócratas, ni presidir la “Iglesia en salida” por la que pugna el papa Francisco, y menos pastorearla en sus diócesis

El cardenal de Madrid Carlos  Osoro se desmarca de la cúpula de la CEE y anima al nuevo Gobierno a “alcanzar acuerdos” por un “proyecto común”. “No nos dejemos arrastrar por la polarización”

El cardenal Blázquez ofrece a Pedro Sánchez “la colaboración leal” de la Iglesia católica

La Iglesia, y más la jerárquica, y aún más en España, no es de por sí nada perdedora. No sabe perder. O, si pierde, lo hace  con dificultad y después  de apurar, comprimir y estrujar hasta sus penúltimas consecuencias, argumentos divinos y humanos.  No es humilde. Con eso de haber tomado la mayoría de sus miembros más cualificados al pie de la letra  lo de la infalibilidad pontificia “y ya está”, es explicable  que le cueste “Dios y ayuda” cambiar de opinión y procedimientos, aún  cuando precisamente el término “cambio” , es decir, “penitencia”, es elemento esencial en su teología y estructura.

Hacía tiempo que se veía venir  y en no pocos ámbitos. Las establecidas relaciones Iglesia-Estado estaban como pendientes de un hilo  frágil, muy frágil,  aunque fuera de oro,  y además “concordadas” y con caracteres de fiabilidad  y pactos internacionales. Algunas incoincidencias se acallaban más o menos diplomáticamente  y los enfrentamientos se subrogaban con discreción patriótica y “religiosa”,  con habilidad y donosura, y normalmente en beneficio del pueblo,  de la Iglesia, y en evitación de “escándalos” y conservación de un puñado de votos “cuando fuera menester”.

Pero las formas y los formulismos iniciaron ya caminos de rupturas  y a las proclamaciones antigubernamentales del cardenal Cañizares  organizando preces  y procesiones  de “¡rezad y salvad a España!”, se han adherido las del cardenal Presidente  de la Conferencia Episcopal, con la respuesta oficial requerida por parte del Gobierno, de que el Estado español, y por la Constitución  mayoritariamente votada  – y a la que se recurre cuando nos interesa-   es de por sí  a- confesional.

 Y que conste que apenas si estamos ya en los comienzos. Por menos de nada, los signos “religiosos”, y los fundamentalismos,  se echan a peregrinar  con los turiferarios al frente, sin temor a  las dificultades  penitenciales   que tengan que surgir, por distante que esté, o se presienta estar, el Pórtico de la Gloria”, dado que la “perdonanza” es cierta  y segura para los itinerantes y para los dispuestos a testificar la fe, aún con el martirio.

El nacional-catolicismo  personal, y el de  nuestros padres, no tiene fácil substitución. Perdura y perdurará, entre otras poderosas razones,  porque así nos lo enseñaron  “en el nombre de Dios” , y porque sus catecismos fueron redactados  al dictado del “Nihil Obstat”  de la censura oficial y eclesiástica, sin teología  y con poco evangelio, y este impreso, que también exigía el debido “Imprimatur”.

Quiera Dios que la sensatez,  los evangelios, la gracia divina,  el amor a la Iglesia, el respeto a las leyes,  la devoción pía y devota a la democracia, la exoneración de la compra-venta  de privilegios de unos y otros, … ayuden  a despejar los caminos  de la inteligencia y del discernimiento  en beneficio del pueblo,  y más si este  es pueblo de Dios, pobre, desfavorecido  y necesitado.

Obispos, curas y no pocos laicos y “laicas”  precisamos hoy en España , con urgencia y denodadamente, no solo uno, sino muchos y profundos cambios, también y por lo que respecta a las relaciones Iglesia-Estado. Los concordatos, por sí solos, y por mucha y buena intención que defina a las partes “contratantes”, son poco menos que papeles mojados…

Hay obispos en su diversidad de grados y estamentos, que con insalvables dificultades  podrán ser y ejercer de demócratas, ni presidir la “Iglesia en salida” por la que pugna el papa Francisco, y menos pastorearla en sus diócesis, hoy ya en vísperas de despedirse  de la ascética del “Amén”  porque sí , y con afanes legítimamente teológicos  de participar activamente en la tarea pastoral  en calidad de laicos  y al margen de ociosas  disquisiciones de si la mujer podrá ser y ejercer de sacerdote…

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Hay no pocos obispos educados  en la fe anti y ante Vaticano II, que  aunque no hayan cumplido la edad de la jubilación canónica por exigencias de sus DNI respectivos,  debieran presentar su dimisión cuanto antes  por incapacidad o incompetencia  para seguir el ritmo de la religiosidad que demandan los nuevos tiempos y los evangelios

¡Hay que saber perder, siempre y cuando quien gane sea  el pueblo-pueblo, en libertad  y con la conciencia tranquila…!

Fuente Religión Digital

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Los obispos temen que un futuro Gobierno PSOE-Unidas Podemos acabe con sus privilegios fiscales y educativos

Martes, 19 de noviembre de 2019

Sala-Plenaria-Conferencia-Episcopal-Espanola_2060803987_9921766_660x371Sala de la Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE)

¿Ahora se preocupan? Quien siembra vientos…

El futuro tras el resultado electoral, uno de los puntos calientes de la Asamblea Plenaria que ayer arrancó

Hemos jugado con fuego, y ahora podemos quemarnos”, lamenta un obispo, haciendo referencia a la histórica ligazón de la Iglesia oficial con la derecha

Los prelados temen que, ante el ascenso de la ultraderecha, el Ejecutivo avance en la laicidad del Estado: PSOE y Unidas Podemos llevan en sus programas la denuncia del Concordato

Los obispos no felicitaron a Pedro Sánchez tras el 11N, pero se espera el presidente de la CEE, Ricardo Blázquez, se refiera a su triunfo en la sesión plenaria de este lunes

Hemos jugado con fuego, y ahora podemos quemarnos. Un obispo español resume de este modo la preocupación que se respira en la Conferencia Episcopal Española (CEE) ante el anuncio del preacuerdo entre Unidas Podemos y el PSOE para formar un Gobierno progresista. Un Ejecutivo que, de llevarse a cabo la investidura, querrá imponer una agenda social y en las antípodas de una ultraderecha en ascenso. “Y en ese juego, la Iglesia tiene todas las de perder”, apunta el prelado.

La Asamblea Plenaria del Episcopado que arranca este lunes estará copada por el análisis del resultado electoral y las repercusiones que este podría tener para la Iglesia. Tanto es el miedo que, por primera vez en décadas, el presidente de la CEE, Ricardo Blázquezno ha enviado la preceptiva felicitación al vencedor en las urnas, Pedro Sánchez.

Se espera que el lunes, durante el discurso inaugural, Blázquez sí felicite al líder del PSOE y apunte algunas de las claves de las relaciones entre la Iglesia y el futuro Gobierno que los expertos consultados resumen en dos: “Sana independencia y mutua colaboración”.

Inmatriculaciones, IBI, clase de Religión, conciertos…

Otro prelado, esta vez de la línea moderada, calcula que en pocos meses, el nuevo Gobierno podría abordar algunos de los privilegios de la Iglesia. Desde las inmatriculaciones al pago del IBI, pasando por el futuro de la clase de Religión o la regulación de los conciertos educativos. E incluso la famosa casilla de la Iglesia en la declaración de la renta.

De hecho, en la sesión reservada del próximo miércoles, los obispos debatirán, a puerta cerrada, la estrategia que seguirán. De momento, continúan siendo mayoría los que apuestan por oponerse al Ejecutivo, frente a la línea francisquista que aboga por tender la mano, esperar acontecimientos y no mezclarse en política. Algo difícil de pensar en el caso de la Iglesia española.

Curiosamente, esto sucede tras una campaña electoral en la que no se habló para nada de la Iglesia –tan sólo el PSOE recuperó su histórica denuncia de los Acuerdos entre la Iglesia y el Estado, y las inmatriculaciones–, ni de las cuestiones más polémicas: aborto, fiscalidad, educación, eutanasia… La asistencia en el fin de la vida ha sido el único punto, junto al de la Memoria Histórica, del preacuerdo PSOE-Unidas Podemos que afecta directamente a los “valores irrenunciables” de los que habla la ultraderecha eclesial.

Después de varias décadas de amagar sin dar, parece que en esta ocasión los socialistas sí parecen dispuestos a denunciar los Acuerdos Iglesia-Estado (negociados a la par que la Constitución), y cambiarlos por un convenio internacional con el Estado Vaticano, que regule las relaciones con la Iglesia católica, pero sin los privilegios actuales, siguiendo las pautas de una sociedad laica

El modelo es Francia, aun siendo conscientes que los vecinos galos llevan más de un siglo con una ley (1905) que consagra la laicidad, hasta el punto de que las iglesias son propiedad del Estado, como se ha comprobado en el reciente incendio de Notre Dame.

Privilegios en cuestión

Por el momento, y sin que se hayan formado las Cortes, la ministra de Educación en funciones, Isabel Celáa, ya prendió la mecha de los convenios de la enseñanza concertada y sus declaraciones sobre que la libre elección de centro, uno de los mantras de la concertada católica, no está amparado por la Constitución. También está pendiente de resolver el tema de la asignatura de Religión, que la LOMCE elevó a evaluable y cuya nota cuenta para el promedio, algo que podría cambiar con la anunciada modificación de la ley de José Ignacio Wert.

La publicación del esperado informe sobre las inmatriculaciones de la Iglesia durante la vigencia de la Ley Aznar (1998-2015) podría ser otra de las medidas de los primeros meses de Gobierno. Otra cuestión pendiente, y no menor, es la casilla de la Iglesia en la Renta, que podría ponerse en cuestión.

¿Denuncia de los Acuerdos? El PSOE quiere hilar fino

En un último término aparece la denuncia de los Acuerdos con la Santa Sede, aunque en este punto el PSOE quiere hilar fino, pues el Vaticano es un Estado legítimo, uno de los más antiguos del mundo, con convenios diplomáticos con casi todos los países.

Además, tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias reconocen la capacidad de liderazgo internacional del Papa Francisco. El líder de Podemos incluso estuvo a punto de materializar una audiencia con Bergoglio hace un par de años, frustrada solo en el último momento.

Con la mirada puesta en la incertidumbre económica y en los ataques de Vox a los inmigrantes, el nuevo Ejecutivo quiere mantener los lazos con el tercer sector y las grandes organizaciones, muchas de ellas católicas, que lideran el trabajo de promoción social y la acogida a los refugiados y migrantes. La relación con la cúpula del clero es otra cosa, y también dependerá de qué mirada política acabe pesando más en el centro de poder de la iglesia española.

Fuente Religión Digital

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“Carta a los obispos miembros de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española”, por Antonio Carrascosa Mendieta.

Sábado, 12 de octubre de 2019

page_tsou_big_issue_yoga-2_700x500Queridos hermanos:

Me dirijo a esta Comisión Episcopal como miembro de la Iglesia Católica, sacerdote diocesano de Albacete y profesor del Instituto Teológico Diocesano de Albacete (extensión de la Sección a Distancia de la Universidad San Dámaso de Madrid) y desde mi experiencia en la práctica del zen en la Escuela Zendo Betania-Triple Tesoro, en la que soy discípulo de la maestra zen Ana-María Schlüter desde hace varios años.

Como podrán comprender, siendo cristiano y practicante zen me he sentido concernido por las Orientaciones Doctrinales sobre la oración cristiana «Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo» recientemente publicada por la Comisión Episcopal para la Doctrina de la fe. He leído el documento con atención y quisiera compartir con los miembros de la Comisión mis impresiones y opiniones con el único deseo de contribuir al sincero y fraternal diálogo que siempre debe presidir la relación entre el Pueblo de Dios y sus pastores. Me mueve a ello el mismo amor al Dios de Jesucristo y el mismo deseo de que la Iglesia pueda ser maestra de oración auténtica que ha movido a la Comisión Episcopal a la hora de presentar estas orientaciones. Y me mueve, todo hay que decirlo, la desazón y preocupación que la lectura del documento me ha dejado.

Pienso que como cristiano debo manifestar a mis pastores las razones de estas inquietudes y abrirme a una escucha mutua y fraterna.

La causa principal y primera de esta preocupación es la descripción del zen que ofrece el documento y de las llamadas técnica zen y meditación zen (principalmente en los números 11 y 12). En mi opinión, que como digo se basa siempre en una experiencia personal de práctica zen, la imagen que se ofrece del mismo en el texto es complemente errónea y para nada responde a la realidad de esta espiritualidad. Afirmar, por ejemplo que “la meta de la meditación zen es ese estado de quietud y de paz” que se alcanza aceptando los acontecimiento y las circunstancias como vienen, renunciando a cualquier compromiso por cambiar el mundo y la realidad” (n. 12) o que el zen “elimina la diferencia entre el propio yo y lo que está fuera, entre lo sagrado y lo profano, entre lo divino y lo creado” (n. 13) solo puede hacerse desde un completo desconocimiento de lo que verdaderamente es la tradición espiritual del budismo zen. Sinceramente, no creo que nadie que practique zen en ninguna escuela seria admita de ninguna manera que “la técnica zen consiste en observar los movimientos de la propia mente con el fin de pacificar a la persona y llevarla a unión con su propio ser” (n., 11). No sé a qué técnica se refiere en esta frase, pero puedo asegurarles que no es propia del zen.

Es indudable que existen prácticas meditativas con pretensiones espirituales o de higiene mental que han florecido por doquier y que podrían inscribirse en los parámetros descritos por el documento. Ciertamente, no pocas de estas pseudoespiritualidades (por llamarlas de alguna forma) han usado impropiamente el término zen para presentarse. Pero, insisto, la tradición auténtica del budismo zen no se ve reflejada en la descripción que hace el documento; antes bien, los citados párrafos lo que hacen es caricaturizarla. Y creo que esto es una falta de respeto hacia una tradición milenaria que han compartido y comparten millones de hombres y mujeres en el mundo entero, fundamentalmente en Asia, pero no solo.

En el mismo texto se reconoce que no se puede “entrar aquí en un análisis entre las distintas corrientes” (n. 11). Permítanme que con todo el respeto censure este presupuesto. Es cierto que la naturaleza de un texto así no puede dar cabida a un tratado teológico de religiones comparadas o fenomenología religiosa; pero, en mi opinión, a una declaración que quiera reflejar la opinión del episcopado español sobre cualquier tema sí que se le debe exigir un mínimo análisis serio para no caer, como es el caso, en deformaciones sobre las posturas de otros colectivos que, como digo, pueden incluso resultar ofensivas y comprometer seriamente la imagen de la Iglesia española de cara a otros colectivos religiosos.

Además de señalar esta, a mi juicio, imagen deformada del zen que ofrece el documento, como cristiano que practica zen también quiero expresar mi opinión sobre algunas de las afirmaciones que se hacen acerca de las relaciones entre el cristianismo y el zen para aportar también algún elemento de contraste y diálogo.

Lo primero que quiero decir es que echo en falta un planteamiento del tema en el marco del diálogo interreligioso que planteó la declaración conciliar Nostra aetate sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas. En un mundo globalizado y con hondas preocupaciones que compartimos desde sensibilidades religiosas muy diversas (ecología, pobreza, secularización, etc.) creo que hace falta más que nunca recordar la exhortación del Vaticano II a que los católicos “reconozcan, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así como valores socio-culturales, que en ellos [los adeptos de otras religiones] existen” (Nostra aetate, 2). Comprendo que el documento de la Comisión Episcopal para la doctrina de la fe quiera resaltar los bienes espirituales específicos de la fe cristiana y proponerlos como insustituibles para la oración, pero me hubiera gustado encontrar también un reconocimiento, una valoración y una promoción sincera de aquellos otros que puedan provenir de otras religiones, en este caso del zen, al que cita sólo para criticar y marcar distancias con el cristianismo. Se pierde así una oportunidad para responder al mandato que hace el Concilio en este terreno. Sinceramente creo que se puede muy bien defender la especificidad cristiana sin renunciar a un reconocimiento de los valores de otras tradiciones, entrando en diálogo con ello. Permítanme, en este sentido, que ponga como ejemplo de ello el documento de la Congregación para la Fe aprobado por el papa San Juan Pablo II, La oración cristiana: encuentro de dos libertades (1989). En ella, el papa conjuga de un modo admirable la firme exposición de la propia identidad de la oración cristiana con una valoración y reconocimiento de lo que pueden aportarnos otras religiones en el tema de la experiencia de Dios. No me resisto a citar un párrafo: “La mayor parte de las grandes religiones que han buscado la unión con Dios en la oración, han indicado también caminos para conseguirla. Como «la Iglesia Católica nada rechaza de lo que, en estas religiones, hay de verdadero y santo» (Nostra aetete 2), no se deberían despreciar sin previa consideración estas indicaciones, por el mero hecho de no ser cristianas. Se podrá al contrario tomar de ellas lo que tienen de útil, a condición de no perder nunca de vista la concepción cristiana de la oración, su lógica y sus exigencias, porque sólo dentro de esta totalidad esos fragmentos podrán ser reformados e incluidos”1. Y ciertamente san Juan Pablo II lo hace citando cuestiones como las del maestro de oración, la atención a la postura, el simbolismo de la iluminación, etc., en las que establece un verdadero diálogo y en las que reconoce que podemos aprender mucho de las iglesias orientales y de otras religiones. Este tono dialogante y capaz de valorar lo ajeno está ausente del texto publicado por la Comisión, y en ello creo que se distancia de la tradición iniciada por el Vaticano II y continuada por los papas.

Dialogar y reconocer no significa para nada confundir o mezclar. El encuentro entre cristianismo y budismo zen que iniciaron algunas figuras de un lado y otro a mediados del siglo pasado ha cuajado en distintas escuelas en diversas partes del mundo, una de las cuales es la de Zendo Betania-Escuela del Triple Tesoro a la que pertenezco. En su origen está el jesuita alemán Hugo Enomiya-Lasalle, que con otros cristianos y budistas zen fueron pioneros de este diálogo. Me consta en que en esta escuela y otras similares para nada se busca un zen cristiano (n. 14). El sincretismo y el relativismo, es cierto, son peligros ante los que siempre hemos de estar alerta. Pero en el ánimo de estos cristianos que dialogamos con el zen nada está más lejos que una fusión. No buscamos un cristianismo zen o un zen cristiano sino que somos cristianos que practicamos zen. Lo hacemos conscientes de que a la base del cristianismo y del budismo zen existen, como bien recuerda el documento, cosmovisiones humanas y religiosas bien diferentes. Pero esa diferencia no las hace incapaces de dialogar e iluminarse mutuamente. Por supuesto, en un sano y sincero diálogo interreligioso, pero también en un diálogo intra-religioso, es decir, aquel capaz de darse en un mismo individuo. Los cristianos que practicamos zen no asumimos sin más la cosmovisión budista, sino que desde nuestra identidad cristiana nos dejamos iluminar por otra perspectiva muy distinta para mejor comprender nuestra propia experiencia de fe en Jesucristo. Y lo hacemos asimismo al lado de otros hombres y mujeres que aunque no comparten con nosotros la fe en Jesucristo sí que se sienten llamados a practicar zen en un contexto cristiano como es el de la escuela Zendo Betania-Triple tesoro (y me consta también que en otras escuelas similares).

Tampoco, quiero dejarlo claro, reducimos nuestra práctica zen a una mera preparación o predisposición para una “oración cristiana” posterior. En el documento da la impresión de que esto sí sería aceptable (n. 14), separando técnicas de método, siendo en el zen las primeras admisibles para un cristiano y no así el método. No termino de ver la separación tan clara entre ambos aspectos que establece el documento, pero aun admitiéndola, sí quiero aclarar que los cristianos que practicamos zen en estas escuelas no nos reducimos al mero uso de técnicas, sino practicamos un modo de adentrarnos en el misterio con un lenguaje y un marco enteramente budista zen. Pero esto para nada significa perder la identidad cristiana, sino más bien, permitir que este lenguaje y este marco nos ayuden a expresar nuestra experiencia específica cristiana.

Creo sinceramente que este diálogo y enriquecimiento mutuo en el interior de un mismo individuo sin perder la identidad no sólo es algo posible, sino que lo estamos experimentando muchos cristianos a los que la práctica del zen nos ha ayudado a expresar con más hondura nuestra lectura de la Biblia, nuestra vivencia de los sacramentos, nuestra oración, nuestro compromiso con la justicia: en definitiva, nuestra experiencia de ese Misterio que es Dios Padre de Jesucristo. Que el documento no se muestre sensible a esta posibilidad me parece una carencia muy importante.

Uno de los frutos de este diálogo inter (e intra)religioso siempre será el de ser más críticos con nosotros mismos a fin de purificarnos y avanzar mejor hacia nuestra propia identidad. Y dicha autocritica, quisiera señalarlo también, es algo que se echa en falta en el documento. Empezando por la propia misión de la Iglesia como maestra de oración. Si realmente existe esa sed de Dios en “todos y cada uno de los seres humanos durante toda su existencia” (n. 1) y si realmente la Iglesia es “maestra de espiritualidad” cosas ambas de las que estoy convencido, deberíamos preguntarnos con seriedad qué hemos hecho mal para que muchos hombres y mujeres educados en un ambiente cristiano busquen calmar esa sed fuera de la fe en Jesucristo. ¿No será una tarea urgente revisar cómo estamos viviendo la experiencia orante los cristianos y cómo estamos educando en la Iglesia a las nuevas generaciones en ello? Por supuesto que siempre será necesario señalar los peligros que pueden derivarse de una incorrecta asimilación de otras espiritualidades, pero por eso mismo convendría también que pensemos si esos peligros no estarán también instalados en la tradicional vivencia de la oración por parte de muchos cristianos. El olvido de que “el centro y la meta es siempre

Dios” (n. 24) no viene sólo de un acercamiento a espiritualidades orientales, sino que es un mal que aqueja a muchas formas de oración que se quedan en el pietismo consolador, en la rutina litúrgica, en la superstición, o en el fetichismo con que se venera a veces las imágenes (por citar solo algunos ejemplos), todo ello muy frecuente, desgraciadamente, en la oración de buena parte de los miembros de la Iglesia. Y cuando se afirma que “es un culto vacío y una falsa piedad la que se desentiende de las necesidades de los demás” (n. 32) puede ser que se esté señalando un peligro en las religiones orientales, pero también se está retratando muchas de las ceremonias litúrgicas que vivimos en la Iglesia alejadas de la vida y de las preocupaciones de los seres humanos. En definitiva, el peligro de una visión reduccionista de la espiritualidad es común a todas las tradiciones religiosas y quizás sea esta la mejor razón para que todas nos pongamos a dialogar.

Muchas de las afirmaciones del documento darían pie a seguir hablando, pero no es mi intención extenderme en un debate teológico. Como decía, mi único deseo es el compartir con los miembros de la Comisión mi opinión y mis sentimientos ante estas orientaciones. Les agradezco, como no podía ser menos, la intención que muestran de orientar la oración de los cristianos y me gustaría, resumiendo lo dicho, que mis pastores fueran mucho más rigurosos a la hora de analizar el zen y las tradiciones espirituales de Oriente y que mostraran una mayor sensibilidad a la hora de juzgar los esfuerzos que se hacen de muy diversas maneras por un diálogo practico y orante entre la fe cristiana y dichas tradiciones. Gracias por haberme escuchado.

Fraternalmente,

Antonio Carrascosa Mendieta.

Madrigueras, 5 de septiembre de 2019

 

1 LA ORACIÓN CRISTIANA: ENCUENTRO ENTRE DOS LIBERTADES, Carta de S. S. Juan Pablo II al prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la fe, 15 de febrero de 1989, Roma, n. 16

Fuente Fe Adulta

Espiritualidad ,

“¿Incompatibilidad de la meditación cristiana con la de otras tradiciones religiosas?”, por Victorino Pérez

Martes, 24 de septiembre de 2019

jesus orandoDe su blog Armonía en la diversidad:

Acerca de la nota de la CEE “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo” (Sal 42,3). Orientaciones doctrinales sobre la oración cristiana

“Un ataque frontal contra una línea de espiritualidad y meditación contemplativa”

Acabo de leer en Religión Digital  “El Episcopado español arranca el curso con el reto de apostar, por fin, por una Iglesia en modo Francisco”, refiriéndose a la primera reunión de la Conferencia Episcopal Española, que anda buscando nuevo presidente. Pero dos días antes leía un reportaje de RD sobre un documento de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la CEE, publicado en su web el 28 de agosto de 2019, con un titular llamativo: “Los obispos arremeten contra el mindfulnes y la meditación zen, que ven ‘incompatibles’ con la fe cristiana”, añadiendo que piden a los fieles y a los sacerdotes que “no se dejen arrastrar por doctrinas complicadas y extrañas”. Como uno de mis intereses, manifestado en los últimos post en este blog, tienen que ver particularmente con la oración como meditación contemplativa, me llamó poderosamente la atención, pues me parecía en contradicción con “el modo Francisco” por el que dicen querer apostar en el nuevo curso -cosa que no sería sin tiempo…- y me acerqué al nuevo documento de los obispos españoles.

48683937102_83139cec05_nLa “nota doctrinal” de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe lleva por título “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo” (Sal 42,3). Orientaciones doctrinales sobre la oración cristiana. Su razón de ser queda de manifiesto en los primeros números (subrayado mío):

(2) “Estamos asistiendo al resurgir de una espiritualidad que se presenta como respuesta a la demanda creciente de bienestar emocional, equilibrio personal, o serenidad para encajar las contrariedades…; una espiritualidad entendida como cultivo de la propia interioridad para que el hombre se encuentre consigo mismo, y que muchas veces no lleva a Dios. Para ello, muchas personas, incluso habiendo crecido en un ámbito cristiano, recurren a técnicas y métodos de meditación y de oración que tienen su origen en tradiciones religiosas ajenas al cristianismo.

(6) “Esta Comisión… quiere mostrar la naturaleza y la riqueza de la oración y de la experiencia espiritual enraizada en la Revelación y Tradición cristiana, recordando aquellos aspectos que son esenciales; ofreciendo criterios que ayuden a discernir qué elementos de otras tradiciones religiosas hoy en día muy difundidas pueden ser integrados en una praxis cristiana de la oración y cuáles no; e indicando las razones de fondo de la incompatibilidad de ciertas corrientes espirituales con la fe cristiana”.

(7) “Ciertos planteamientos dentro de la Iglesia han podido favorecer la acogida acrítica de métodos de oración y meditación extraños a la fe cristiana.

Y en las conclusiones dice:

(37) Cualquier misticismo que, rechazando el valor de las mediaciones eclesiales, oponga la unión mística con Dios a la que se realiza en los sacramentos (…) o que lleve a pensar que los sacramentos son innecesarios para las personas ‘espirituales’, no puede considerarse cristiano

(40) “Exhortamos a los sacerdotes, personas consagradas, catequistas, (…) y a quienes están al frente de casas o centros de espiritualidad, cuya misión en la Iglesia consiste en ayudar a los cristianos a crecer en la vida interior, a que tengan en cuenta estos principios y no se dejen “arrastrar por doctrinas complicadas y extrañas” (Heb 13, 9) que desorientan al ser humano de la vocación última a la que ha sido llamado por Dios, y llevan a la pérdida de la (…) oración cristiana.

La nota da una serie de pautas bien conocidas para la oración cristiana, que ocupan la mitad del texto. Pero, su orientación parece un ataque frontal contra una línea de espiritualidad y meditación contemplativa que cada vez está teniendo más acogida entre los cristianos más conscientes, cansados tanto de una fe cristiana de Catecismo (el texto más veces citado en la nota episcopal), una fe de conceptos que no transforman, o de un activismo que no cambia la realidad en profundidad, y a veces ni siquiera en la superficie. Una línea de espiritualidad y meditación contemplativa que se está viviendo no solo en personas y grupos que, cansados de una meditación a base de conceptos y palabras que no les llevan a progresar en su vida interior, en la  consciencia y en la comunión con Dios y con Todo, a descubrir que son Uno con ese Todo, se reúnen periódicamente en casas particulares; sino que se vive también en ejercicios espirituales que se hacen en casas de espiritualidad de la Iglesia, con la anuencia de sus responsables jerárquicos. Concretamente, en mi anterior post contaba mi buena experiencia este verano en unos “Ejercicios de contemplación” en el Centro de Espiritualidad de La Cova de Manresa, respirando el espíritu de Ignacio de Loyola y acompañados por uno de sus hijos jesuitas, mi buen amigo Javier Melloni.

48683974897_a440b2f364_nLa nota episcopal dice que el problema de la oración no es de método o formas, sino de planteamientos religiosos acordes el credo católico. Pero lo cierto es que, como bien dice Paul Knitter en su magnífico libro Sin Buda no podría ser cristiano (Fragmenta, 2016) -aunque esta Congregación de la CEE no dudaría en criticarlo…-, el problema de la espiritualidad cristiana es que, si bien es un pozo “que contienen aguas de una profunda experiencia mística no-dualista”, atestiguada por los místicos cristianos, los cubos que tenemos a nuestra disposición para sacar esas aguas están agujereados. O lo que es lo mismo, “estamos en lo más alto en cuanto a inspiración, pero bajo mínimos en cuanto a técnica; muy desarrollados en ideales y contenidos, pero cortos en método” (p. 244). Por eso, Knitter invita al sacramento del silencio: “Usar un cubo budista en un pozo cristiano”.

Con palabras de alguien más cerca de nosotros, Pablo D’Ors –al que parece tener una gran simpatía el papa Francisco, al tenerlo entre sus consejeros- en un libro reciente en el que colaboramos ambos (Hacia una teología de la interioridad, PPC, 2019), “ha sonado la hora de una profunda renovación espiritual“, para los cristianos y la sociedad occidental actual: “La palabra clave es para mí silencio –dice-. Acaso también consciencia… La interioridad es substancialmente silencio; ambas son una misma y única cosa”. “El cristianismo se ha leido hasta ahora fundamentalmente en clave de palabra. Proyectarlo ahora en vlave de silencio supone un replanteamiento muy radical. Pero necesario” (p.22). Los cristianos estamos llamados no sólo a reconocer que Jesus es el Camino, la Verdad y la Vida, sino “sea atrevernos a asumir que nosotros  somos el Camino, la Verdad y la Vida… Se trata de reconocer que en el interior, todos somos lo mismo. Que todos seamos uno” (pp.23-24).

48107710477_958e49aa96_nPara ello necesitamos un método que nos ayude a meditar permaneciendo en este silencio, esta quietud. Son las tradiciones orientales de meditacion las que nos ofercen métodos más depurados para hacer nuestra meditación cristiana.

Orar para los cristianos es algo difícil, sobre todo en los últimos tiempos. Nuestro problema, además de separar vida y oración –como se ha dicho con acierto tantas veces-, es el exceso de palabrería –estamos verdaderamente sofocados por las palabras, una oración tan locuaz que a veces no nos deja ni respirar-; y aun el exceso de adoración dualista -un Dios a quien adorar más que un Dios en quien adorar, que vive y actúa con nosotros, en nosotros-.

En la oración cristiana padecemos, desde siempre, una falta de silencio, de un verdadero silencio silencioso; un silencio que sepa estar en la consciencia, escuchar, que sepa simplemente estar, ser conscientes y contemplar. Taizé repitió durante años que la vida del cristiano debe ser “lucha y contemplación”.

Que vengan ahora los obispos a criticar a los que buscan una oración/meditación/ contemplación que –sin abandonar la fidelidad al Jesús orante- quiere ser más auténtica cada día, menos vana y vacía, ese “cultivo de la propia interioridad para que el hombre se encuentre consigo mismo” (n.2),  en medio de un mundo de secularidad que abandonó primero la Iglesia con sus instituciones clericales decadentes, luego los dogmas y finalmente la religión… parece muy poco inteligente. Entre otras cosas, porque Dios no está fuera, sino dentro de nosotros, y ahí debemos buscarlo privilegiadamente. Agustín de Hipona –a quien tanto gustan citar los obispos- también dice en las Confesiones que Dios es “lo más íntimo de mí mismo” (cap. VI). O a Teresa de Jesús -que también citan en la nota-, el Señor Jesús le dice en una ocasión: “Teresa, búscate en mí y a mí búscame en tí”. Y el Espíritu sopla donde quiere y como quiere (Jn 3, 8); no está sujeto a los dogmas de ninguna religión y actúa en quien está abierto a Él.

47571043631_9efaa8a182_nYa no queda espacio para mucho más en la brevedad del post de un blog, pero hay otro tema en la nota episcopal que me preocupa particularmente; es su crítica a la las teologías del pluralismo religioso, especialmente “el encuentro del cristianismo con otras religiones, especialmente asiáticas”. Se confunde la necesaria relatividad de todas las tradiciones religiosas –pues solo Dios es absoluto, no nuestras interpretaciones de Él y nuestros caminos hacia el Misterio-, con un relativismo igualador y un sincretismo religioso (n. 10, 15 y ss). Esto llevaría a un “esperanto ecuménico”, que criticaba Raimon Panikkar como muerte de la riqueza de las distintas tradiciones religiosas; una postura que no defendemos al menos muchos de los que trabajamos en el diálogo interreligioso (cf. mi libro La búsqueda de la armonía en la diversidad, Verbo Divino 2014).

Esa crítica contra el progresivo y necesario diálogo interreligioso, que se ha venido estableciendo en la Iglesia desde el Concilio Vaticano II y que ha eclosionado en el pontificado de Francisco, ¿no es una crítica contra la apertura del papa actual, que no teme orar no solo con los cristianos de otras confesiones, sino con los creyentes de otras religiones bien distintas a la cristiana?

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España bien vale… una misa: estos son los ‘precios’ de los sacramentos

Miércoles, 4 de septiembre de 2019

costes-misas_2153794660_13868227_660x371¿Cuánto cuesta casarse, bautizarse…?

La Iglesia recibe 335 millones de euros al año como ‘donativos’ de fieles, sin control fiscal. La Conferencia Episcopal quiere sistematizarlo

Las misas gregorianas, las más caras (300 euros); casarse suele costar 150 euros (más complementos); un Bautismo 40 euros; y unas Exequias, 90

¿Cuánto cuesta una misa en España? ¿Qué cantidad recibe la Iglesia católica en donativos? ¿Los tributa? ¿Paga por ellos? Muchas preguntas, casi todas ellas sin respuesta aparente… a las que vamos a intentar contestar.

335 millones de euros. Esta es la cifra oficial del dinero que la Iglesia española recibe como Donativos de parte de los fieles cada año, lo que supone el 36% de la financiación de las diócesis, según la Memoria Anual de Actividades de la Iglesia en España. Una cantidad sin control fiscal alguno, a la que hay que sumar otros 193 millones (el 20%) en concepto de Otros Ingresos Corrientes –pagos de expedientes matrimoniales o de Bautismo, estipendios de misas, etc…-–, que también está a salvo de impuestos y de investigación tributaria, en virtud de los Acuerdos Iglesia-Estado. Esto es: más de la mitad (el 56%) de los 933 millones de euros que supone el ‘presupuesto’ de la Iglesia española.

¿Qué es un donativo?

Es toda “aportación directa voluntaria de los fieles a las diócesis”, según explican desde la Conferencia Episcopal, que añaden que se trata “del modelo más deseable de autofinanciación de la Iglesia” y “la principal fuente de financiación de las diócesis, más de un tercio de los recursos disponibles”. Bastante más, en todo caso, que lo recibido en la polémica casilla de la Renta, y que en 2018 supuso 270 millones de euros.

Colectas, cepillos, herencias… 

REPORTAJE PRAVIA

REPORTAJE PRAVIA

¿Qué se incluye en ese concepto? En primer lugar, las clásicas colectas en las misas, cada domingo o siempre que la Iglesia lo decida, ya sea para financiar unas obras, un proyecto solidario o un regalo para el seminarista que va a ordenarse sacerdote.

También, las aportaciones a los cepillos de las parroquias. En este sentido, la Iglesia se está profesionalizando, y el clásico cajón con llave que sólo tenía el párroco está siendo sustituido, en decenas de templos, por ‘cepillos digitales’ promocionados por distintas entidades bancarias y que permiten cierto control del importe real, así como la posibilidad de aportar con tarjeta de crédito.

Legados, herencias y similares también forman parte del concepto ‘Donativo’, al que hay que sumar la suscripción periódica (mensual, trimestral, semestral o anual), que permite a los gerentes de las diócesis “administrar el presupuesto de forma más eficaz para ir afrontando los distintos problemas que día a día van surgiendo en las distintas diócesis de nuestro país”.

Una ayudita” para el sacristán o el cura

La cifra aportada por la Conferencia Episcopal dista de ser la real. “El importe es mucho mayor”, admite un eclesiástico consultado por eldiario.es. “Nunca sabremos qué cantidad de lo que se recoge en todos los cepillos de todos los templos se envía a las diócesis, o se consigna en los libros de cuentas de las parroquias”.

Al menos una parte, no cuantificable, va para “pagar una ayudita” al sacristán o a la señora que abre y cierra la puerta, o a las mujeres que barren y limpian los templos de forma voluntaria. Y, admite, “todos los curas nos quedamos con alguna cantidad para imprevistos: desde el pobre que llega a tu puerta de noche a la familia que no tiene con qué pagar la luz o qué llevarse a la boca”. O para que los párrocos -que cobran de media en España unos 900 euros- “lleguemos a fin de mes”.

Pese a que desde la Conferencia Episcopal se está trabajando desde hace años para ‘sistematizar’ el modelo de recuento de donativos, todas las partes consultadas admiten que es “casi imposible” saber cuánto dinero se queda en el camino. Una cantidad que ni la Iglesia controla, y que se suma a los millones que sí reconoce, pero que tampoco pasan ningún control fiscal.

“La misa no se paga”

0025633871A los donativos se unen los 193 millones que la Iglesia recibe de los fieles en concepto de pago por expedientes de Bautismo, Matrimonio, Misas Exequiales (de difuntos), etc… Una cantidad que sí está controlada por cada diócesis, que publica sus tasas administrativas, pero que cuestionan instituciones como Redes Cristianas y, en algunos casos, hasta el mismísimo Papa Francisco. ¿Se debe pagar por recibir los sacramentos, por casar a unos fieles, darles la Primera Comunión o bautizarles? ¿Debe costar un funeral católico?

Durante una audiencia, en marzo del año pasado, Bergoglio era sumamente crítico con la costumbre, extendida en todo el mundo, de cobrar por las misas de difuntos, en las que se nombra al fallecido y se pide por su alma. “Nadie debe cobrarte por nombrar a tu familiar”, aseguraba Francisco. “Nada. ¿Lo habéis entendido? ¡Nada! La misa no se paga. La misa es el sacrificio de Cristo, que es gratuito. La redención es gratuita. Si quieres hacer una oferta, hazla, pero no se paga. Es importante entender esto”.

Sin embargo, la realidad es bien distinta, y varía según la diócesis. Así, la diócesis de Málaga publica en su web las ‘Tasas y estipendios’ de todas los obispados de Andalucía, con cifras concretas, basadas en una normativa de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 1991. Así, los estipendios de las ‘misas manuales’ (normales) es de 10 euros, mientras que las ‘misas gregorianas’ asciende a 330 euros. Una “cifra indicativa para la aportación de los fieles como signo de su gratitud a Dios y a la Iglesia”, apunta el decreto, vigente desde 2012.

Misas gregorianas, las más caras

Todos los decretos a los que ha tenido acceso RD (Andalucía, Madrid, Barcelona, Santander, Zaragoza o las diócesis vascas) prohíben al sacerdote quedarse con más de un estipendio por cada misa, aunque se nombre a varios fieles.

En el de Madrid (que cobra 8 euros por misa, y 300 en el caso de las gregorianas), se deja claro que “la acumulación de intenciones y estipendios en una única celebración de la Eucaristía constituye una excepción, que sólo está permitida si los fieles han sido advertidos y consienten en ello, y está limitada a un máximo de dos veces por semana en cada lugar de culto; en estos casos, el sacerdote sólo puede hacer suyo el estipendio fijado en la diócesis, debiendo entregar la cantidad restante a los fines determinados por las normas diocesanas”. Una norma que se hizo para evitar que algunos curas se dedicaran a las ‘misas de difuntos‘, ganando mucho más dinero que el párroco que se dedica a las misas del día a día (gratuitas).

Tasas sacramentales

En cuanto a los sacramentos, las tasas medias (sin control alguno por parte de las autoridades públicas) son las siguientes: Bautismo: 40 euros; Matrimonio: 150 euros; Misa en fiestas especiales: 70 euros; Exequias: 90 euros; Funeral de primer aniversario: 30 euros. Los ‘devocionales’ (misas que se dan antes o durante las fiestas), tienen otro coste. Así, los triduos o quinarios cuestan 35 euros por día, mientras que las procesiones se pagan a 100 euros.

Una boda: 150 euros… más otros gastos

A ello hay que sumar otros costes que, si bien no están regulados como obligatorios, en la práctica sí lo son. Así, casarse por la Iglesia no sólo cuesta los 150 euros de media por ‘sacramento’. A ello se suele sumar la decoración del templo o el fotógrafo oficial, que suele tener un acuerdo con cada parroquia. En muchos casos, especialmente en los templos históricos, los párrocos prohíben a los fieles aportar la decoración de las flores y plantas, o contratar un equipo fotográfico para la ocasión.

Fuente Religión Digital

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Agrelo: “…y caí en la cuenta de que no estaba en la montaña escuchando a Jesús de Nazaret. Simplemente estaba viendo y oyendo la TRECE”

Lunes, 2 de septiembre de 2019

Antonio-Jimenez-cascabel_2153494660_13865045_660x371Tardes sintonizando la televisión de la Conferencia Episcopal

“Ahora hablarán de los desaparecidos en el mar de Libia; seguro que reclamarán sobre ellos la atención de la sociedad; se preguntarán por la situación de los emigrantes en Libia… pero no hubo nada. ¡Nada!”

Cuando sintonicé, se especulaba sobre un supuesto acuerdo PSOE–EH Bildu, para repartirse poder en las instituciones. No se cuestionaba el ejercicio del poder, sino las malas compañías a la hora de alcanzarlo. Y nada se dijo del poder bienhechor que nos oprime ni de la opción por un mundo en el que lo importante es servir.

Una vez que la infamia de aquel acuerdo quedó glosada lo suficiente para que, en la mente del espectador, lo de “supuesto” desapareciese en favor de “innegable”, se pasó a entrevistar a un jefe de policía que, en el desempeño de sus funciones de servicio a la comunidad, había sido agredido por un vendedor ambulante.

El motivo de la entrevista era la sentencia judicial que condenaba al agresor, sentencia cuestionada porque, castigando levemente un delito grave, se enviaba a la sociedad una peligrosa imagen de impunidad para los delincuentes. Lo que pude entender era que en aquel estudio televisivo se tenía más sentido de la equidad que en el aula de justicia; que las penas tendrían que desempeñar una función disuasoria; y que los vendedores ambulantes son una especie a extinguir –al policía no lo agredió alguien con nombre y apellidos sino “un vendedor ambulante”-.

Y nada se dijo de ese vendedor, de su familia, de su entorno, de sus problemas, de sus necesidades, de su futuro, de su recuperación, no digamos ya de su salvación. Había desaparecido el hombre y habían quedado los intereses ideológicos del medio de comunicación.

Se habló también de listeriosis.

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El ‘Guernica’ del Mediterráneo

Y de la listeriosis, tratada con asepsia informativa, se pasó a la salmonelosis, infección asignada nada asépticamente a un restaurante “japonés”. Lo de menos era el niño intoxicado y quienes padecieron con él la infección. Lo importante era el “japonés” y las sanciones. Eso es: de nuevo las sanciones.

Se habló también de Dana –la gota fría-: pude ver innumerables veces la imagen de una mujer que, en una situación de evidente peligro por la riada que amenazaba con arrastrarla, se agarra a la vida y se salva.

Entonces me dije: ahora hablarán de los desaparecidos en el mar de Libia; seguro que reclamarán sobre ellos la atención de la sociedad; se preguntarán por la situación de los emigrantes en Libia; indagarán qué puede haber de tan horrible que, por dejarlo atrás, miles y miles de personas se echen al mar a riesgo de perder la vida.  Esperé algo de todo eso, pero no hubo nada. ¡Nada!

Y caí en la cuenta de que no estaba en la montaña escuchando a Jesús de Nazaret. Simplemente estaba viendo y oyendo la TRECE.

Fuente Religión Digital

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