El propietario de una agencia de viajes gay en Rusia muere por “suicidio” bajo custodia policial
Andrei Kotov fue arrestado por “organizar actividades extremistas” en virtud de la cruel ley anti-LGBTQ de Putin.
Por John Gallagher (él) Lunes, 30 de diciembre de 2024
En otra señal de lo peligrosa que es la vida para la comunidad LGTBQ en Rusia, un hombre arrestado en octubre por dirigir una agencia de viajes gay murió bajo custodia policial en lo que las autoridades dijeron que fue un suicidio. Andrei Kotov, propietario de la agencia Men Travel, había sido arrestado por «organizar actividades extremistas y participar en ellas«, una acusación que él negó vehementemente. Según OVD-Info, un grupo que monitorea las detenciones políticas, Kotov fue encontrado muerto en su celda de detención la madrugada de ayer.
El líder ruso Vladimir Putin ha estado apuntando cada vez más a las personas LGBTQ para perseguirlas. La policía ha allanado clubes gay en Moscú, deteniendo a los clientes por «vandalismo«. Las redadas en Moscú y en otros lugares, se unen a que varias personas han sido arrestadas y acusadas bajo la ley anti- Leyes LGBTQ+. Tras una redada similar en un club nocturno de la ciudad de Oremburgo en marzo de 2024, el director artístico y el administrador del lugar fueron acusados de ser miembros de una “organización extremista”. Según se informa, el caso fue el primero de este tipo desde el fallo del Tribunal Supremo de Rusia. Estas acciones represivas son las últimas de una larga serie de ataques esporádicos y por motivos políticos a lugares desde que el gobierno ruso promulgó su prohibición de la llamada propaganda LGBTQ+, mediante la cual declaró que el “movimiento público LGBT internacional” -que no es un movimiento organizado o grupo real-, como extremista en 2023. A petición de Putin, el máximo tribunal del país decretó en 2023 que los grupos e individuos LGBTQ eran «extremistas«, lo que aumentó el peligro legal para la comunidad, que ya se enfrentaba a una ofensiva.
El gobierno de Rusia también ha tomado medidas en los últimos años para legislar la exclusión de la comunidad LGBTQ+ de la vida pública, incluidas prohibiciones de cuidados que afirmen el género, prohibiciones de adopción y matrimonio entre personas del mismo sexo y ninguna protección contra la discriminación por parte de personas queer.
Kotov había dicho después de su arresto que la policía lo golpeó y le administró descargas eléctricas, incluso cuando no mostró resistencia. Aunque probablemente nunca se conozcan las circunstancias exactas de su muerte, la muerte de Kotov está en línea con la muerte inexplicable de otros objetivos de Putin. El ejemplo más notable fue el del político opositor Aleksei Navalny, quien, según el gobierno, murió por causas inexplicables después de dar un paseo por la prisión del Ártico donde estaba encarcelado. Navalny había fundado un grupo anticorrupción, que fue etiquetado como extremista según la misma ley que ataca a las personas y grupos LGBTQ.
Si bien el presidente Biden ha sido un duro crítico de Putin (aunque relativamente tranquilo sobre las medidas represivas contra los LGTBQ), Donald Trump ha sido deferente con el líder ruso. Se espera que Trump suavice la política estadounidense hacia Rusia, lo que esencialmente despeja el camino para que Putin continúe su ataque a la comunidad LGTBQ sin ninguna crítica de Estados Unidos.
La situación legal del colectivo LGTBI en Rusia
Con el inestimable apoyo de la Iglesia ortodoxa, el presidente ruso, Vladimir Putin, firmó por primera vez una ley que prohíbe la llamada “propaganda gay” en Rusia en junio de 2013: la llamada ley contra la «propaganda homosexual ante menores». La ley buscaba aparentemente “proteger a los niños” de cualquier “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales”, como se establece en el texto de la ley. La nueva ley extiende las restricciones no solo a los niños sino también a los rusos de todas las edades. Desde entonces, la legislación rusa ha seguido empeorando respecto a la situación de las personas LGTBI. La ley se ha utilizado principalmente para silenciar a organizaciones activistas, eventos, sitios web y medios de comunicaciónLGBTQ+, así como para separar familias y acosar a maestros. También ha sido rotundamente condenado por el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, los grupos de derechos humanos Amnistía Internacional y Human Rights Watch, así como activistas de derechos civiles en todo el mundo.
El objetivo siempre ha sido invisibilizar la lucha por los derechos LGTBI y la mera existencia del colectivo. Cualquier información positiva sobre las orientaciones sexuales “no tradicionales” o de las distintas identidades de género quedaron marcadas como ilegales, se reprimieron y se castigaron con fuertes multas económicas. La marcha del Orgullo quedó prohibida, las banderas arcoíris o trans fueron vedadas en público y sus portadores fueron detenidos, sancionados e incluso temporalmente encarcelados.
Los observadores de derechos humanos dicen que la ley, que también prohíbe que las personas compartan “ideas distorsionadas sobre el valor social igual de las relaciones sexuales tradicionales y no tradicionales”, se ha utilizado para reprimir la libertad de expresión de las personas LGBT +, y alimentó un aumento en retórica homofóbica en el país.
En 2017, Putin afirmó que es su “deber” evitar que las personas homosexuales se casen para que las personas normales tengan más bebés. En ese mismo 2017, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó que la ley es discriminatoria. Los jueces escribieron: “Al adoptar tales leyes, las autoridades reforzaron el estigma y los prejuicios y alentaron la homofobia, que era incompatible con los valores de una sociedad democrática”.
El mismo tribunal también determinó que Rusia estaba violando los derechos humanos de las personas LGBT + por la prohibición de los eventos de Orgullo en 2018 y por las acciones para bloquear el registro de grupos LGBT + en 2019.
En 2018, un informe de la Human Rights Watch confirmaba que la ley contra la “propaganda gay” de Rusia es un peligro.
Pero todo empeoró en diciembre de 2022, cuando Putin firmó una ley que amplía la prohibición del país de la “propaganda” LGBTQ+. La ley recién firmada prohíbe efectivamente cualquier expresión pública de la vida LGBTQ+ en Rusia al prohibir “cualquier acción o difusión de cualquier información que se considere un intento de promover la homosexualidad en público, en línea o en películas, libros o publicidad”, informó Reuters.
La ley fue aprobada por unanimidad en las dos cámaras del Parlamento ruso. Se eliminaba el requisito de que la “propaganda” fuera realizada ante menores y, de ese modo, se prohibió cualquier manifestación, información o creación que mostrase “relaciones no tradicionales” de manera no derogatoria, así como la información sobre las identidades de género a menores. Cualquier libro, película, espectáculo, canción, obra de arte, muestra de afecto, afirmación de la propia orientación sexual ante testigos, información positiva de la homosexualidad, bisexualidad o condición trans fueron castigados con fuertes sanciones. De hecho, la reforma de la ley supuso la total invisibilización y el enmudecimiento social de las personas LGTBI, a quienes desde medios o instituciones gubernamentales se consideraron “agentes extranjeros” o traidores a la patria, en una situación de guerra tras la brutal invasión de Ucrania.
El siguiente ataque a los derechos LGTBI fue dirigido específicamente y con absoluta crueldad contra el colectivo más vulnerable: las personas trans. El 31 de mayo de 2023, fue presentado un proyecto de ley en la Duma (la cámara baja del Parlamento ruso) en el que se establecía la prohibición de cualquier tratamiento médico, tanto farmacológico como quirúrgico, para la reasignación de género. El proyecto de ley fue aprobado en la cámara el 19 de julio, tras las tres lecturas pertinentes, por unanimidad de los representantes, dejando patente una vez más que el supuesto pluripartidismo del régimen autocrático ruso es una mera pantomima. Ese mismo día, se sometió a votación en el Consejo de la Federación (la cámara alta del Parlamento). Se habían introducido varias enmiendas al texto inicial, que incluían la anulación de los matrimonios en los que uno de los cónyuges hubiera cambiado su sexo registral, así como la prohibición de que estas personas pudieran adoptar o acoger a niños. Tan solo unos días después, el 24 de julio, la ley era promulgada por el presidente Vladimir Putin. Desde esa fecha, las personas trans rusas dejaban de existir legalmente.
Finalmente, el 30 de noviembre de 2023, en una sesión a puerta cerrada, el Tribunal Supremo ruso falló a favor de la demanda del Ministerio de Justicia que acusaba al “movimiento LGTBI” de incitar a la discordia social y religiosa. La sentencia del alto tribunal calificaba al “movimiento LGTBI internacional” como “organización extremista”, poniendo en peligro cualquier forma de activismo o visibilidad de las personas LGTBI rusas. La legislación penal rusa castiga con hasta 12 años de cárcel el hecho de participar en una organización declarada como extremista, así como su financiación. Cualquier persona que exhiba símbolos de tales grupos se enfrenta a hasta 15 días de detención en la primera ocasión y hasta cuatro años de prisión si es reincidente. Existe una «lista de extremistas» en la que las autoridades incluyen a las personas sospechosas de estar implicadas en ese tipo de organización. Sus cuentas bancarias pueden ser congeladas y se les prohíbe presentarse a cargos públicos.
Como el supuesto “movimiento LGTBI internacional” no existe en realidad como organización, las corruptas autoridades judiciales podrán procesar arbitrariamente a cualquier persona por cualquier actividad relacionada con los derechos LGTBI. Si la ley contra la “propaganda homosexual” establecía fuertes sanciones administrativas a la visibilidad LGTBI, la sentencia del Tribunal Supremo la convirtió en un delito grave penado con dureza.
En esta coyuntura, no podemos olvidar el papel fundamental que está ejerciendo la Iglesia Ortodoxa Rusa. Y ponemos dos ejemplos:
Recientemente, el patriarca Kirill llamaba a Rusia a luchar contra Occidente, al que calificaba como el “Anticristo”: la ideología de género, la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo y la “propaganda a favor del cambio de sexo”,
El patriarca Moscú, Kirill I, ha llamado a Rusia a luchar contra el “mal” de Occidente. “Es muy importante que nuestro país sea capaz de liderar la resistencia contra -diré ahora una palabra increíble- el Anticristo“, afirmó el líder de la Iglesia ortodoxa rusa en la cámara alta del Parlamento, el Consejo de la Federación. Hay que defenderse de la llegada del “mal”, aseveró quien se ha convertido en uno de los principales aliados del presidente Vladimir Putin.
Según Kirill, las élites de los países occidentales se basan en valores anticristianos y están embarcados en lo que considera un proceso para disolver la herencia cristiana. “Hoy en día, las élites occidentales están librando una guerra contra la institución de la familia tradicional, por supuesto con el pretexto del respeto a los derechos humanos y la libre elección”, afirmó el jerarca, criticando, como ya ha hecho en otras ocasiones, la ideología de género, la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo y la “propaganda a favor del cambio de sexo”, según informa Katholisch.
“La casa europea, para decirlo con palabras del Evangelio, se parece cada vez más a un ataúd pintado, que se ve hermoso por fuera, pero por dentro está lleno de huesos de un hombre muerto y todo tipo de suciedad“, abundó en su descripción del declive de Occidente, en su opinión. El edificio impresiona por su lujo, “pero los cimientos son irremediablemente débiles y los muros de carga están al borde del colapso”.
En febrero de 2023 la Iglesia Ortodoxa Rusa rompía con las «iglesias» que aceptan el matrimonio o la bendición de parejas homosexuales. La Iglesia Ortodoxa Rusa ha cortado los lazos con las iglesias occidentales que han aprobado el matrimonio o la bendición de parejas homosexuales. Entre ellas figura la Iglesia de Inglaterra, de donde nació la comunión anglicana. comunidades de las iglesias luteranas de Suecia, Noruega y la Iglesia Episcopal de EE.UU., de base anglicana.
Obispos católicos de Rusia
Tampoco la Iglesia Católica se queda atrás en s7 homofobia… como respuesta a la declaración vaticana Fiducia Supplicans, los obispos católicos de Rusia respondieron considerando inaceptable la bendición de cualquier pareja en situación “irregular”… Los obispos católicos de Rusia manifestaron su rechazo absoluto a cualquier bendición de una pareja que viva en una situación “irregular”. En un comunicado publicado tras la reunión plenaria de su Conferencia Episcopal (CCER) del pasado marzo, los prelados salían al paso de los supuestos malentendidos provocados por la declaraciónFiducia Supplicans, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Los obispos católicos de Rusia no difieren respecto a los ortodoxos sobre la bendición de parejas que, según ellos, vivan en pecado y rechazan el contenido de Fiducia Supplicans.
Dios los cría…
Fuente LGBTIQNation/Cristianos Gays
El ataque es parte de una ofensiva contra la comunidad LGBTQ+ inspirada por el presidente ruso Vladimir Putin.
Dos psicópatas: El tiránico líder de Chechenia, Ramzan Kadyrov con Vladimir Putin

Los observadores de derechos humanos dicen que la ley, que también prohíbe que las personas compartan “ideas distorsionadas sobre el valor social igual de las relaciones sexuales tradicionales y no tradicionales”, se ha utilizado para reprimir la libertad de expresión de las personas LGBT +, y alimentó un aumento en retórica homofóbica en el país.
El siguiente ataque a los derechos LGTBI fue dirigido específicamente y con absoluta crueldad contra el colectivo más vulnerable: las personas trans.
En el otro caso, sentenciado el lunes 29 del mismo mes por un tribunal de Nizhni Nóvgorod, al este de Moscú, una mujer fue condenada a 5 días de detención administrativa tras la delación de un ciudadano. Según la organización de defensa de los derechos LGTBI Aegis, un hombre había exigido a la acusada, que se encontraba en una cafetería, que se quitase unos pendientes en forma de rana con la imagen de un arcoíris. Tras que el delator publicase en Internet un vídeo con imágenes de lo sucedido, la mujer fue llamada por la policía y tuvo que presentarse en comisaría.
La sentencia que califica de “extremistas” a los activistas LGBTQIA+ provoca el debate sobre el exilio.
La diputada independiente y otros 4 congresistas oficialistas aceptaron participar de una conferencia organizada por la Cámara Rusa, la misma que califica a las personas trans como una degeneración y prohibió en la Constitución el matrimonio entre personas del mismo sexo. El evento se desarrolló en Moscú, ciudad donde las marchas del Orgullo están prohibidas por 100 años. El Movilh expresó su repudio a los congresistas asistentes.
Mientras Rusia continúa tomando medidas enérgicas contra las vidas LGBTQ+, una mujer transgénero le contó a PinkNews cómo la obligaron a someterse a una terapia de conversión, que implicó “entrenamiento de masculinidad”, y se le ordenó castrar un cerdo.
A principios de este año, Max estudiaba arquitectura en una universidad rusa. Ahora, ha sido expulsado de sus estudios y huyó del país tras ser acusado de promover la llamada ‘propaganda LGBTQ+’. ¿Su crimen? Compartiendo su amor por el maquillaje en línea.
Su último video de belleza fue publicado en línea hace aproximadamente un año porque quería concentrarse en sus estudios, pero sus planes de terminar la universidad terminaron cuando lo expulsaron después de que alguien lo denunció a la policía por supuestamente promover propaganda LGBTQ+.
Después de ser liberado, Max fue confrontado por funcionarios de la universidad, quienes se enteraron de su arresto por un periódico, el 21 de junio. El artículo afirmaba que Max estaba “promoviendo la homosexualidad”.
Las leyes de propaganda LGBTQ+ de Rusia han provocado una ola de abusos hacia la comunidad, y personas queer le dijeron a Pink News que han sido objeto de 
‘Tienes que estar en silencio para quedarte en Rusia’
Bajo la presidencia de Vladimir Putin, el gobierno ruso ha tomado cada vez más medidas enérgicas contra los derechos LGBTQ+, y varios grupos queer, incluido NC SOS Crisis Group, han sido etiquetados como «agentes extranjeros» por el estado.
¿Es ahora un delito en Rusia tener relaciones privadas con otro adulto?
Los críticos dicen que la ley actualizada pondrá en peligro aún más la vida de la población LGBTQ+ de Rusia, que ya ha sufrido un aumento del acoso, la violencia y la hostilidad en los últimos años.
The Sphere Foundation, la entidad legal que estaba detrás de la mayor organización LGTBI del país, Russia LGBT Network, que denunció
Haoyang Xu y Gela Gogishvili, pareja de 21 y 23 años, respectivamente, en una captura de un vídeo de su canal de YouTube. Por ese beso, ambos son perseguidos bajo la ley rusa contra el colectivo LGTBI.
Idris Arsamikov fue detenido en un aeropuerto de Moscú. (SK SOS)
Kadyrov se ha convertido en un importante socio político de Putin, enviando recientemente soldados chechenos para reforzar la invasión rusa a Ucrania.
El proyecto de ley fue anunciado por Alexander Khinshtein, presidente del Comité de Política de la Información, Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la Duma (o cámara baja del Parlamento ruso), 
El 30 de septiembre, días antes de la presentación en la Duma del proyecto de ley, Vladimir Putin declaraba lo siguiente ante los medios de comunicación: «¿Realmente queremos, aquí en nuestro país, en Rusia, en lugar de “padre y madre”, tener “progenitor número 1, número 2, número 3”? ¡Se han vuelto totalmente locos! ¿Realmente queremos que en nuestras escuelas, en los grados elementales, se impongan a los niños perversiones que conducen a la degradación y la extinción? ¿Que se les inculque que, además de las mujeres y los hombres, existen supuestamente otros “géneros”? Si las élites occidentales creen que pueden adoctrinar a sus sociedades con extrañas tendencias novedosas como docenas de géneros y desfiles del Orgullo Gay, que así sea, que hagan lo que quieran. Pero lo que desde luego no tienen derecho a hacer es exigir a los demás que sigan en la misma dirección».

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