Una formación moralista, rígida y perfeccionista puede inducirnos a pensar que vivir en la luz significa ser perfectos, sin lugar para las sombras. Sin embargo, tal actitud, además de inhumana porque exige algo inalcanzable para la persona, provoca justo los efectos contrarios a los que pretendía lograr.
La actitud moralista y perfeccionista produce, entre otros, un doble efecto: por una parte, suele engordar el ego, alimentando el orgullo y la vanidad de quien se cree más “cumplidor” que los demás; por otra, es fuente de tensión y rigidez que fácilmente desemboca en peligrosas y dolorosas tendencias neuróticas.
Tales efectos resultan fáciles de comprender: la sobreexigencia y rigidez fácilmente fracturan a la persona, que compensará su tensión interior cultivando una imagen neurótica de sí misma.
Vivir en la luz no tiene nada que ver con lo que esa formación enseñaba. Significa, por el contrario, vivir en la verdad o, si se prefiere, en la humildad, entendida en el sentido teresiano de “caminar en verdad”.
La humildad permite aceptar la propia verdad con todas sus aristas. Sabe que no hay luz exenta de sombras. Y reconoce que los humanos no estamos llamados a ser “perfectos” -como una mala traducción del evangelio dio a entender-, sino a ser “completos”.
La expresión “vivir en la luz” posee un doble significado: por un lado, significa ser transparentes; por otro, comprender que, en nuestra identidad profunda, sin negar las sombras propias del nivel personal, somos luz. Por lo que vivir en la luz no es otra cosa que vivir la verdad de lo que somos.
Por el contrario, “preferir la tiniebla” significa vivir en la mentira y el engaño -aparentando ser lo que no somos o maquillando aquello que podría dejarnos en mal lugar- o en la ignorancia, desconociendo lo que somos en profundidad.
Comentarios desactivados en La luz de Cristo es un gozo, no una carga angustiosa
Del blog de Tomás Muro La Verdad es libre:
01.- Nicodemo un hombre de la noche.
El pasaje del evangelio que hemos escuchado hoy forma parte del diálogo entre Jesús y Nicodemo, (Juan 3).
Nicodemo era un fariseo importante en Jerusalén: de la élite religioso cultural. Pero Nicodemo está de noche, que no significa solamente la noche horaria, sino que está en las tinieblas. Sin embargo Nicodemo busca la luz que no halla en su mundo judío. Por eso se acerca a Jesús.
El evangelio de San Juan emplea algunas contraposiciones: verdad – mentira, vida – muerte, luz – tinieblas (noche).
La noche es una de esas contraposiciones y significa la carencia de luz, la ausencia de verdad, falta de la Palabra, Cristo no está presente y, cuando Cristo no está presente, estamos de noche.
Nicodemo, como los Magos o como el ciego de nacimiento: buscan la luz en la noche de la vida, en su noche personal, social y religiosa, en la noche de la vida.
Es una postura honesta: amar y buscar la luz, la verdad.
Seguramente que también nosotros estamos faltos de luz, quizás porque la luz se hizo presente y no la recibimos, quizás porque hemos apagado la luz en nuestras vidas y preferimos las tinieblas a la luz.
Al menos ¿nos queda nostalgia de la luz?
02.- El siglo XVIII es el siglo de las luces.
En Europa (quizás en todo el mundo occidental) el siglo XVIII es denominado el “siglo de las luces”, es la época de la Ilustración.
En la modernidad ilustrada la razón sustituye a la fe, las ciencias remplazan a la teología, la autoridad político-científica se superpone a la Biblia, al Magisterio creyente, la esperanza queda dinamitada por la confianza en el progreso, en la tecnología.
Podemos observar que –ciertamente- con la modernidad tenemos más cosas, más medios para vivir. Solemos decir que hoy vivimos mejor que antes. Yo no sé si vivimos mejor que antes. No creo. Tenemos más medios técnicos que nuestros mayores; basta mirar la cocina de nuestra casa, los medios y cosas que tenemos, pero lo que no sé es si vivimos, si nos encontramos más serenos y centrados en la vida.
Las bajas por salud mental en Euskadi se duplican en seis años y rozan las 43.500.
Del año 2019 a hoy las enfermedades mentales han aumentado en un 51%
Diario Vasco el 4. Marzo. 2024
03.- La razón y las ciencias no responden a las grandes cuestiones de la vida.
La razón, las ciencias, el progreso, la tecnología no son capaces de responder a las grandes cuestiones de la vida. Sobre todo no arrojan mucha luz a las cuestiones ético-morales, y callan ante las cuestiones del sentido de la vida y de la muerte.
Decía un matemático-filósofo austriaco del siglo XX (L. Wittgenstein, 1889-1951) que: “las cuestiones que no podemos responder no son ni verdaderas ni falsas, sino carentes de sentido”; por lo tanto esas cuestiones mejor no planteárselas.
¿La vida tiene sentido? No lo sabemos, pues entonces déjala de lado. ¿Hay algo después de esta vida? No lo sabemos, pues entonces ni te lo plantees.
Sin embargo, él mismo (Wittgenstein) se dio cuenta de que tales problemas de fondo siguen haciendo carrera en la vida del ser humano. Siempre aflora el problema del sentido de la vida, la cuestión acerca de qué nos cabe esperar, el problema de la muerte…
Quizás hoy en día estas cuestiones se plantean en la consulta de la psiquiatría, pero salen a la luz.
La sociedad ilustrada ha prescindido de estas cuestiones. No se permite que los grandes problemas salgan a flote ni en la educación escolar y universitaria, ni en medios de comunicación, ni en los parlamentos, etc… Ni te plantees esas cosas.
Ahora bien: dos cuestiones:
El hambre y la sed no son enfermedades, son necesidades humanas.
Por mucho que la sociedad me diga que no me plantee el sentido de la vida, yo tengo hambre y sed de sentido de la vida, de esperanza.
Por otra parte, ¿Vivimos mejor prescindiendo y al margen de todo pensamiento? ¿Se es más moderno, más progresista y más feliz sin Dios y sin fe?
Nietzsche (1844-1900), padre del ateísmo y del nihilismo más radical “nos condenó a vivir errantes, sin horizonte y sin nada: Estamos condenados a una espesa noche, errantes por la existencia…
Posiblemente hoy en día social y culturalmente estamos en esa noche espesa.
¿A qué se debe, si no, el enorme aumento de enfermedades mentales, depresiones y suicidios? ¿A qué se debe ese descentramiento ético y social?
04.- En el ámbito cristiano.
Por otra parte en el seno de las Iglesias cristianas: católico, luterana, anglicana, etc. vivimos una profunda deserción. Las Iglesias se han vaciado; el clero escasea y el número de seminaristas ha descendido enormemente. La Iglesia apenas tiene relevancia ni significación en la sociedad, en la cultura, en la educación, etc.
No sé hasta qué punto los planes de pastoral, las posiciones ideológicas religiosas son la luz que pueda iluminar las tinieblas que nos embargan.
Pensar que las iglesias se van a llenar y que los seminarios y conventos se van a ver repletos de seminaristas y novicios me parece que es muy poco real y una fantasía ilusoria.
05.- ¿La red barredera?
En los evangelios aparece aquella imagen de la Iglesia como una barca que pesca una gran cantidad peces, de cristianos con red, incluso la barca casi se hundía.
Hoy no va a ocurrir eso, al menos entre nosotros.
Ni la evangelización, ni la fe van a ser masivas, sino muy personales. Habremos de trabajar estas cosas no en régimen de cristiandad.
Guipúzcoa tiene 730.000 habitantes. ¿Todos los guipuzcoanos somos cristianos o creyentes? No. Eso es pensar en régimen de cristiandad, que si lo fue, hace tiempo que ya no cierto.
No nos hagamos, ni creemos falsos espejismos de que en tres o cuatro años nuestra diócesis va a ser una Iglesia de Pentecostés.
El cristianismo en los países europeos en las próximas décadas será, probablemente, una iglesia de minorías y probablemente será, como anunciaba K Rahner allá por los años 60’ del siglo pasado, el creyente del futuro será místico o no será.
06.- La fe es una dicha
Tal estado de cosas no debe hacernos perder la paz, ni crear un desasosiego pensando nostálgicamente que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Vivamos gozosamente en la luz de la fe. Vivamos con calma y serenidad en la luz de Cristo en nuestro interior.
La luz de Cristo acontece en nuestro interior, en el fondo de nuestro ser. Ilumina nuestra vida y es algo gozoso.
Esa luz es misericordia. La luz de Cristo nos hace bien en la noche que estamos viviendo.
La lecturas de hoy y toda la Palabra son un canto a la vida y a la salvación por la misericordia de Dios: que tengan vida, que ninguno perezca, que todos se salven…
Todo el evangelio de san Juan es una invitación y una siembra de la vida: en el principio había vida, Yo soy el pan de vida, el agua de vida, Yo soy el camino la verdad y la vida, el grano de trigo ha de caer en tierra para dar vida…
Si la fe os resulta una carga insoportable y de angustia, es que no es el Evangelio del Señor. Si el sistema eclesiástico os da miedo y cansera, es que no es la luz de Cristo.
No sufráis la fe, disfrutad de ella, de la luz de Cristo. Disfrutad de la luz, de la vida.
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en Él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en Él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios» (Jn 3, 14-21)
El evangelio de Juan fue el último de los evangelios en escribirse y, por lo tanto, presenta discursos más elaborados, caracterizados por un lenguaje dualista: Dios-mundo; luz-tinieblas; creer-no creer; verdad-mentira, etc., consecuencia de la cercanía con el pensamiento griego. El texto de hoy es la segunda parte del diálogo que Jesús sostiene con Nicodemo, a quien se le conoce como un fariseo rico que se acerca a Jesús mostrando apertura a su mensaje y reconociéndolo como maestro por las obras que realiza. En la primera parte del diálogo, Jesús le dice que no basta entender lo que Jesús está diciendo, sino que se necesita nacer del agua y del espíritu para entrar al Reino de los cielos. En la segunda parte, correspondiente al evangelio de hoy, Jesús ahonda en lo que eso significa. La respuesta hace referencia, utilizando la imagen veterotestamentaria de la serpiente levantada por Moisés en el desierto, a su misterio pascual frente al cual, los que creen, tienen vida eterna.
Con un lenguaje más teológico que histórico, el evangelista pone en boca de Jesús el plan de salvación que Dios ha trazado para la humanidad. Por su amor infinito ha enviado a su Hijo al mundo para que, quién crea en Él, tenga vida eterna. Y quienes creen, son los hijos de la luz que hacen las obras de la luz, las obras del Reino de Dios. El Hijo no ha venido a juzgar, ni a condenar a nadie, sino que aquellos que no reconocen a Dios en las obras de Jesús, permanecen en las tinieblas, actuando de manera contraria a los valores del Reino. Prefieren las tinieblas y se incomodan con la luz que alumbra su incoherencia.
Conviene aclarar que el mundo es símbolo del ambiente hostil que se crea en torno a Jesús, pero no significa que el mundo sea malo. Por el contrario, tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo, dice el texto bíblico. Es decir, en este lugar amado por Dios se pueden realizar las obras de la luz o las obras de las tinieblas y eso depende de los seres humanosque creen en Jesús y en su praxis o no creen en Él, mostrándolo en su rechazo a lo que dijo e hizo.
El texto termina haciendo referencia a la verdad que no está usada en el sentido helénico como sinónimo de afirmación de realidad sino en el sentido semítico, como fidelidad, aceptación, lealtad. Por tanto, la verdad se realiza en las obras y son ellas las que dan testimonio del creer en Jesús.
Una vez más, en este tiempo de cuaresma, tiempo de conversión y cambio, se nos invita a mirar a Jesús para estar en la luz y actuar en coherencia con su praxis. No se nos piden sacrificios, liturgias o penitencias, se nos pide más acciones de amor, de misericordia, de acogida, de perdón, de reconciliación, de fidelidad, de justicia. Se nos pide contrarrestar las obras de las tinieblas que con tanta facilidad muchos en el mundo secundan, justificándose en que las cosas no pueden cambiar o que no tenemos nada que ver con ello. Es urgente salir de la pasividad ante la injusticia, del silencio ante las exclusiones, del conformismo ante la violencia, del desinterés frente a la suerte de los pobres, en otras palabras, de todo aquello que es hostil a los valores del Reino. Necesitamos hacer las obras de la luz, mostrando que, este mundo que tanto Dios ama, es campo propicio para hacer presente la luz de la paz, la justicia y la vida en abundancia.
(Foto tomada de: https://amerindiaenlared.org/contenido/18886/nacer-de-nuevo-1/)
Comentarios desactivados en «El amor de Dios sin limitaciones» Ante la homosexualidad: Sínodo, teología y espiritualidad.
«Para quien lea sin prejuicios la Declaración Fiducia supplicans. Sobre el sentido pastoral de las bendiciones, razonada bíblica y pastoralmente, puede comprender la intención y sentido de un texto acorde con la línea papal de acogida fiel al amor y misericordia de Dios»
«Ante la novedad de esta práctica el cardenal Parolin habla de ‘progreso en la continuidad’ y de apertura a los signos de los tiempos en fidelidad al Evangelio y la Tradición. Es ‘un punto delicado que necesitará mucho estudio'»
«Interpretando el texto y su invitación a profundizar el amor de Dios en especial ante situaciones de personas consideradas al margen, se plantea, por tanto, la necesidad de una reflexión amplia y dialogada, con libertad y audacia»
«La concreto desde tres campos: el Sínodo, la teología, la espiritualidad»
La Declaración Fiducia supplicans. Sobre el sentido pastoral de las bendiciones aprueba ”la posibilidad de bendecir a las parejas en situaciones irregulares y a las parejas del mismo sexo, sin convalidar oficialmente su status ni alterar en modo alguno la enseñanza perenne de la Iglesia sobre el Matrimonio”.
Para quien lea sin prejuicios esta Declaración, razonada bíblica y pastoralmente, puede comprender la intención y sentido de un texto acorde con la línea papal de acogida fiel al amor y misericordia de Dios. Se entiende como “una semilla del Espíritu Santo que hay que cuidar y no obstaculizar” y que invita a profundizar lo que significa e implica el amor incondicional de Dios que llama ”a aprender no a maldecir, sino bendecir”. Ante la incomprensión de quienes no admiten tales bendiciones, el mismo Papa ha respondido pastoralmente: “Se bendice a las personas, no al pecado”.
Ante la novedad de esta práctica el cardenal Parolin habla de “progreso en la continuidad” y de apertura a los signos de los tiempos en fidelidad al Evangelio y la Tradición. Es ”un punto delicado que necesitará mucho estudio”.
Interpretando el texto de la Declaración y su invitación a profundizar el amor de Dios en especial ante situaciones de personas consideradas al margen, en este caso, por sus convicciones y formas de vida sexuales, se plantea, por tanto, la necesidad de una reflexión amplia y dialogada, con libertad y audacia. La concreto desde tres campos: el Sínodo, la teología, la espiritualidad.
Sinodalidad y homosexualidad
No deja de ser significativo que esta Declaración se haya hecho pública en el periodo entre las dos sesiones de la Asamblea Sinodal.
Ya en el Documento de trabajo para la Etapa Continental, “Ensancha el espacio de tu tienda”, se proponía en múltiples aportaciones una Iglesia abierta y acogedora para que sea “lugar de comunión, de participación y misión común”. En el Documento síntesis para la II sesión de la Asamblea sinodal se propone, siguiendo el Evangelio, plantearse la superación de posturas de “incomprensión y rechazo… escuchando el grito de auxilio de quien tiene necesidad”. Cita en concreto “las referidas a la identidad de género y a la orientación sexual que suscitan preguntas nuevas”, teniendo en cuenta que, “a veces, las categorías antropológicas que hemos elaborado no son suficientes para acoger la complejidad de los elementos que emergen de la experiencia y del saber de las ciencias y requieren maduración y un estudio ulterior”. Por ello, advierte, “es importante tomar el tiempo necesario para esta reflexión y emplear las mejores energías, sin ceder a juicios simplistas que hieren a las personas y al cuerpo de la Iglesia. Muchas indicaciones que ya ha ofrecido el Magisterio esperan ser traducidas en apropiadas iniciativas pastorales”.
Se trata todavía de propuestas, a la espera de la II Sesión de la Asamblea sinodal. La Declaración Fiducia supplicans ha adelantado ya algunas de ellas que esperamos se reafirmen y amplíen para abrir un horizonte nuevo en el que la teología debe ir aportando con libertad sus reflexiones.
La teología ante la homosexualidad
Aunque en nuestras Facultades de Teología no sea tema habitual (las reservas son muchas y el campo, arriesgado), ha habido y hay numerosas reflexiones teológicas de gran alcance y profundidad. Su tratamiento está relacionado con investigaciones antropológicas, como indica el Sínodo, y las concepciones de género.
Las teologías feministas y, en especial, la llamada teología queer han asumido en sus reflexiones la profundidad humana de los sujetos y subjetividades marginadas por su sexualidad no normativa o identidad de género (LGBTIQ+). Cuestionan las categorías de género, identidad y sexualidad como naturales e inmutables, fuentes de explotación y opresión. Transgresoras, liberadoras y subversivas ante los modelos establecidos, estas teologías conducen al reconocimiento y derechos de los cuerposconsiderados como abyectos por culturas dominantes.
Sus reflexiones no se limitan a la sexualidad y al género. Abarcan otros contextos sociales y culturales, identidades subordinadas, maltratadas, marginadas socialmente, invitando a reconocerlas. Denuncian hegemonías violentas anuladoras para liberar su identidad y promover un nueva humanidad. Buscan la justicia, presentan una nueva escatología, consecuentes con el Reino de Dios a cuyo banquete son invitadas las personas que, olvidadas y rechazadas, deambulan por los caminos de la vida.
La “teología queer de la liberación”, como la denomina Juan José Tamayo, citando a su pionera, la teóloga argentina Marcella Althaus-Reid, abarca todo tipo de opresiones a las que la sociedad somete a quienes no se ajustan a sus modelos establecidos por la clase dominante. Superando una concepción binaria de las personas, abogan por identidades diversas y fluidas como un acto de justicia social, subraya el teólogo sudafricano Nontando Hadebe, para hacer posible un auténtica diversidad.
En esta teología el concepto de Dios, al que Marcella Althaus-Reid llamó “Dios queer”, se descubre en el exilio de las calles, de los y las profesionales del sexo, de las personas de diferente orientación sexual, en los marginados sociales. Como mostraban las reflexiones teológicas de la revista Concilium (nº 383), estas personas devienen “el cuerpo queer de Cristo” donde quedan superadas todas las desigualdades diferenciadoras y llaman a superar dualismos: “Ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gal 3,26-28). Para Cristo todos somos iguales, hijas e hijos de Dios y conduce, como afirma Sharon A. Bong, siguiendo a Elisabeth Schüssler Fiorenza, a superar sexismos y homofobias para hacer una Iglesia transformadora, relacional, inclusiva, cuerpo de Cristo queer.
Por tanto, estas perspectivas teológicas contribuyen a descubrir en las situaciones despreciadas y marginadas, en las identidades no reconocidas y reprimidas, auténticos signos de los tiempos de la presencia de Dios que deberán, sin duda, ser interpretados, nunca rechazados, para buscar soluciones plenamente humanas, como pide el Vaticano II (Gaudium et spes 11), y hacia las que encamina, creo, la Declaración Fiducia supplicans.
Las teologías feministas como la teología queer, por tanto, proponen caminos importantes que deben considerarse en un diálogo fecundo, abierto, libre y audazescuchando al Espíritu que habla desde estas realidades oprimidas y despreciadas.
Espiritualidad en la experiencia homosexual
La experiencia y pensamiento feministas plantean desafíos profundos a determinadas espiritualidades tradicionales elaboradas desde poderes quiriarcales o patriarcales; son críticas y purificadoras de equivocadas superioridades y categorías construidas desde su ideología y prepotencia.
Estas posiciones se relacionan con la experiencia ‘queer’ que aboga y desarrolla una espiritualidad solidaria con los marginados del sexo, género, etnia, clase y estatus económico que promueve experiencias y expresiones de una espiritualidad liberadora de su marginación social, cultural, religiosa.
Esta espiritualidad conduce a una relación con un Dios que asume la pobreza y exclusión, con un Cristo comprendido con otras categorías que superan su masculinidad y lleva a reconocer la dignidad de todas las personas, también de diferente orientación sexual, sin discriminaciones, desde otra concepción de identidad, donde se incluyen las rechazadas. Nace del corazón, de las entrañas, como subraya Ángel Méndez Montoya. Abre a una experiencia del Espíritu en el Amor Trinitario hacia el que nos dispone superando todo dualismo. Vislumbra nuevos horizontes de otro mundo posible y, en consecuencia, desarrolla en esa experiencia espiritual una radical justicia social. Mantienen, por tanto, estrecha vinculación con movimientos sociales antihegemónicos de personas y pueblos oprimidos por diferentes causas patriarcales, económico-neoliberales, de etnia, de clase.
Su experiencia espiritual descubre un Dios en el exilio, más allá y diferente del concepto y experiencia de un Dios del centro privilegiado del poder establecido. Reivindican, por tanto, otra epistemología que supere marginaciones, colonialismos, lecturas parciales y dominantes desde el poder, que se han impuesto en la sociedad, en la cultura, en la religión.
Esta espiritualidad descubre en la corporalidad su significado más allá del sentido superficial e inmediato. La corporalidad hace a la espiritualidad carne concreta y situada, sufriente, gozosa, limitada, relacionada. De esta forma, superando oposiciones y falsas dicotomías, comprendemos que el cuerpo es espiritual y el espíritu es corporal.
Hacia un cambio de paradigmas pastorales
La Declaración Fiducia supplicans es, sobre todo pastoral y, a mi entender, abre a planteamientos que no se limitan a ofrecer bendiciones a las personas. Su significado simbólico va mucho más allá e impulsa nuevas interpretaciones y actitudes en ese campo. Abre caminos diferentes que algunos temen y son la razón de muchas críticas a la Declaración. Llevan a la Iglesia hacia un descentramiento de sus tradicionales comportamientos cerrados a cualquier avance. Pide cambiar sus actitudes, comportamientos y relaciones pastorales e institucionales.
También -tal vez sea lo más difícil- se propone un cambio de mentalidad que abandone sus dogmatismos y posturas intransigentes, como garantía de seguridad, para descubrir con humildad la presencia sacramental de Dios en realidades rechazadas. Dios comunica su gracia, su amor no solo en los sacramentos instituidos, entre ellos el matrimonio. El amor de Dios es mucho más amplio y acogedor, sin limitaciones; se comunica en la sacramentalidad de la vida.
Con un ejemplo se puede comprender mejor. En nuestras relaciones pastorales nos encontramos, cada vez con más frecuencia, con situaciones familiares donde hay parejas formadas del mismo sexo. Por supuesto hay familias que las rechazan, pero otras los respetan y acogen con naturalidad; son parte de la familia; se sientan en su mesa y comparten en igualdad el cariño familiar ¿Cuál es la postura que mejor sigue criterios humanos y evangélicos?
Si la Iglesia forma una gran familia (Lumen gentium 6), ¿cómo será madre acogedora? ¿Incluirá a estas personas plenamente en la vida eclesial, en la comunión, participación y misión que propone el Sínodo actual? ¿Las invitará a sentarse en la mesa común preparada para todos, sin exclusiones, con una sola condición: llevar el vestido apropiado que es el amor?
Comentarios desactivados en Actuando por la liberación LGBTQ: un control de Cuaresma
Elliott Barnhill
La publicación de hoy es del colaborador invitado Elliott Barnhill (él/ellos). Elliott es estudiante del United Theological Seminary of the Twin Cities, donde sus estudios se centran en los temas queer y trans que se encuentran en la teología histórica cristiana, la espiritualidad y el arte devocional. Son católicos practicantes y les apasionan las resonancias entre la historia católica y los movimientos de liberación LGBTQ. Vive en Minneapolis, Minnesota.
Estamos en el punto medio de la Cuaresma, que es cuando muchos cristianos evalúan cómo va la temporada. Alrededor de la tercera o cuarta semana de cada año, me doy cuenta de que las prácticas que tenía toda la intención de llevar a cabo no están funcionando y me comprometo a aplicar otras nuevas. Sin embargo, este año la Cuaresma ha sido especialmente difícil. Como miembro de la comunidad LGBTQ+ de EE. UU., enfrentar una y otra vez nuestros crecientes problemas sociales es agotador. Me he dado cuenta de que en este momento de la Cuaresma necesito centrarme en la esperanza.
Si bien la Cuaresma es una temporada de penitencia, a menudo nos olvidamos del motivo de la penitencia y la oración. La penitencia y los sacrificios de la Cuaresma tienen como objetivo acercarnos a Dios y, al hacerlo, prepararnos para la Pascua. Nuestras prácticas de Cuaresma deberían ayudarnos a unirnos a Jesús mientras ora en el desierto, permitiéndonos encontrarnos con Dios en los términos de Dios. Durante la Cuaresma, nuestro objetivo es convertirnos en las personas que Dios quiere que seamos, para poder acercarnos más al Señor. Dicho todo esto, ¿cómo sabemos lo que Dios quiere que hagamos?
Los teólogos de la liberación hablan de un Dios que trabaja por la liberación de todos. Estos teólogos argumentan que la Biblia apoya su teoría, porque en las historias bíblicas se muestra una y otra vez que Dios está predispuesto hacia aquellos que experimentan opresión y odio contra ellos. En Éxodo, Dios libera a los israelitas de la esclavitud en Egipto. En Hechos, Dios obra a través de los Apóstoles para crear una comunidad equitativa de cristianos. En Lucas, Dios elige nacer en un pesebre y predicar en un monte que “bienaventurados los que lloráis” (Lucas 6:21). En la Biblia, Dios está presente en la lucha por la liberación. Si la Cuaresma es el tiempo en el que buscamos encontrarnos con Dios, entonces quizás nosotros mismos deberíamos empezar a trabajar por la liberación.
Aquí en los EE. UU., actualmente nos enfrentamos a una avalancha de legislación presentada contra las personas LGBTQ+ con el objetivo de limitar nuestra libertad y dignidad. El odio contra nosotros se ve avivado por las cuentas de redes sociales dedicadas a difundir información errónea y mentiras. Aun así, trabajamos por la liberación y la justicia porque creemos en la esperanza de un futuro mejor para nosotros, nuestros pares y las próximas generaciones. Esperamos que llegue el día en que terminen la homofobia y la transfobia y podamos vivir plena y libremente como nosotros mismos, sin las trabas de un odio infundado. Nuestra comunidad LGBTQ está profundamente involucrada en la lucha por la libertad y la justicia, y nosotros, en la comunidad católica LGBTQ, tenemos esta oportunidad de Cuaresma para renovar nuestro compromiso con el llamado de Dios a trabajar por la liberación.
Entonces, ¿cómo pueden nuestras comunidades unirse en la búsqueda de la liberación LGBTQ en esta Cuaresma? A continuación se muestran algunos elementos de acción por los que puede abogar en su comunidad:
1.- Organice a miembros de su comunidad religiosa para que participen en protestas públicas y defensa de cuestiones LGBTQ.
2.- Pida a sus compañeros feligreses que escriban cartas a sus representantes, pidiendo una legislación que apoye a la comunidad LGBTQ.
3.- Anime a sus compañeros feligreses a escribir cartas a sus obispos y líderes diocesanos para hablar en contra de la legislación que daña la dignidad y la libertad de las personas LGBTQ.
4.- Organice una colecta para una organización benéfica o sin fines de lucro que apoye a personas LGBTQ, como un programa de apoyo para jóvenes, una clínica médica o un refugio para personas sin hogar.
5.- Crea conciencia en tu comunidad sobre temas LGBTQ importantes, como la lucha contra el acoso, la atención médica para personas transgénero y el matrimonio igualitario. Esto se puede lograr mediante correos electrónicos o redes sociales. En algunos casos, podría ser información del boletín de la iglesia.
6.- Inicie un grupo de lectura en su comunidad religiosa que se centre en libros que han sido prohibidos debido a su contenido LGBTQ. Pida a sus librerías y bibliotecas públicas que los almacenen.
7.- Comuníquese con los miembros LGBTQ de su comunidad religiosa para preguntarles cómo les está yendo. Invítelos a tomar un café después de la iglesia. Es posible que aprecien el apoyo.
La lucha por la liberación de la homofobia y la transfobia puede ser difícil, pero ahí es siempre donde está Dios: en las difíciles tareas que promueven la libertad y la justicia. Al trabajar juntos para ayudar a las personas LGBTQ a vivir una vida plena y feliz, nos unimos a Dios en la obra de Dios, y de eso se trata la Cuaresma.
Comentarios desactivados en Católicos de Virginia y Ohio lideran campañas para prohibir los libros LGBTQ+ en las bibliotecas públicas
Según el National Catholic Reporter, en al menos tres lugares de Estados Unidos, los católicos conservadores están involucrados en campañas para retirar libros con personajes LGBTQ+ de las bibliotecas públicas.
En Front Royal, Virginia, la Biblioteca Pública Samuels se ha convertido en un campo de batalla para este tema. Un grupo llamado “Clean Up Samuels Library”, que se considera compuesto principalmente por católicos, solicitó con éxito a la Junta de Supervisores del condado de Warren que retuviera los fondos de la biblioteca. En la ciudad se encuentra el Christendom College, una institución católica de derecha.
En su campaña dirigida a la Biblioteca Samuels, el grupo pidió la eliminación de ciertos libros con representación LGBTQ positiva, autoaceptación, personajes bisexuales y más. La biblioteca Clean Up Samuels está especialmente preocupada por la exposición de niños y jóvenes a libros con contenido LGBTQ+, afirmando que es un “riesgo para los niños católicos”.
NCR informó: «Clean Up Samuels comenzó su campaña pública con una invitación a un evento titulado ‘Cerveza, cuidado de niños y limpieza de la biblioteca Samuels’, para completar solicitudes para retirar libros de la biblioteca con contenido LGBTQ+». El informe decía que creció la percepción pública de que los católicos eran los principales partidarios del esfuerzo. NCR declaró que “muchos miembros de la comunidad [católica] expresaron su preocupación de que el tipo de política combativa de Clean Up Samuels llegara a representar a todos los católicos, incluso cuando intentaban contrarrestar esa narrativa”.
En un esfuerzo por oponerse a esta narrativa, un grupo de 42 católicos locales firmaron una carta expresando su apoyo a la biblioteca de Samuels cuando estaba bajo amenaza de cierre. La carta, que apoyaba la financiación de la biblioteca, dice lo siguiente:
“Nosotros, como padres católicos preocupados por el bien de toda la comunidad del condado de Warren, le instamos a que libere todos los fondos designados en el presupuesto de este año para la Biblioteca Pública de Samuels. Creemos que el cierre de la biblioteca, aunque sea temporal, privaría a los ciudadanos del condado de Warren de un recurso que es esencial para nuestro florecimiento como comunidad”.
La Biblioteca Samuels no es el único lugar donde los católicos organizan, y a veces lideran, esfuerzos para prohibir el contenido LGBTQ en las bibliotecas públicas. Como informó NCR, “Grupos católicos marginales en todo el país también se han organizado en torno a la eliminación de contenido LGBTQ+ de las bibliotecas públicas”.
Steven Millies, profesor de la Unión Teológica Católica, exploró un contexto más amplio en torno a este mayor esfuerzo por prohibir los libros relacionados con LGBTQ. Millies dijo que las peleas por los libros de la biblioteca son parte de una “reorganización natural que sigue a Dobbs”, el caso de la Corte Suprema de Estados Unidos de 2022 que anuló Roe contra Wade. Una parte de esta reorganización, según Millies, viene con cuestiones LGBTQ+ que reemplazan las cuestiones del aborto para “animar la recaudación de fondos y la organización de los conservadores”.
Los católicos deberían evitar esta politiquería de derecha. De hecho, como dijo a NCR Eileen Grady, directora interina de la Biblioteca Samuels, sobre el esfuerzo de prohibición de libros:
“Esta no es la Iglesia Católica ni las enseñanzas de la iglesia [con la que crecí]. Fuimos criados para amarnos unos a otros… Tenemos que aprender a vivir juntos independientemente de nuestras creencias, independientemente de nuestras preferencias personales. «Tenemos que respetarnos unos a otros, y creo que eso es clave para una sociedad democrática civilizada».
—Liam Myers (él/él), Ministerio New Ways, 29 de febrero de 2024
Comentarios desactivados en Consejos para la mujer fuerte
Ccomo cada año, celebremos este 8 de Marzo con un poema de una mujer fuerte… Del Blog de Gioconda Belli:
Consejos para la mujer fuerte
Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzar tu corazón.
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:
se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar.
Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos
hasta lo más profundo del magma de tu esencia
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.
Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.
No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quién eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.
Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta
a nadar contra corriente.
Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo
rodealo de fosos profundos
pero hazle anchas puertas y ventanas.
Es menester que cultives enormes amistades
que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres
que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.
Si eres una mujer fuerte
protégete con palabras y árboles
e invoca la memoria de mujeres antiguas.
Haz de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbados
y el óxido mortal de todos los naufragios.
Ampara, pero ampárate primero
Guarda las distancias
Constrúyete. Cuidate
Atesora tu poder
Defiéndelo
Hazlo por ti
Te lo pido en nombre de todas nosotras.
Comentarios desactivados en Contra el machismo, por la igualdad
Felices quienes descubren en su más íntima intimidad el animus y el anima, lo femenino y lo masculino que les habita desde siempre.
Felices quienes van definiendo a lo largo de su existencia, las líneas maestras de su ser persona, superando las presiones e imposiciones de lo que sea normativo en la sociedad.
Felices quienes no se sienten superiores a los demás por haber nacido varón.
Felices quienes se comprometen y trabajan por la liberación de todo lo que oprime a las mujeres, en cualquier parte del mundo.
Felices quienes se identifican y trabajan con un feminismo abierto e inclusivo, para dar a luz una sociedad diferente, un nuevo mundo, más humano, más divino.
Felices quienes nombran a Dios como Padre y/o Madre, como Ternura, como Sabiduría, como el Útero asombroso del que procede toda vida…
Felices quienes defienden a la mujer, soportando todas las críticas, en medio de una sociedad machista y androcéntrica.
Felices quienes se unen a todas las mujeres de la historia, a todos sus dolores, sus luchas y esperanzas, porque alcanzarán su más plena humanidad, porque se parecerán a Jesús, al mismo Padre y Madre Dios, a la Ruah, su Espíritu de audacia y de amor.
Comentarios desactivados en “¿Cuándo llegaremos a celebrar que no existe más la exclusión en razón del sexo?”, por Consuelo Vélez
De su blog Fe y Vida:
8-M en la sociedad y en la Iglesia: todo lo que queda por hacer
«Todavía hay demasiados feminicidios. Mucha violencia contra ellas de muchos tipos. Hay también espacios laborales, educativos y, especialmente, en los niveles de decisión, a los que las mujeres llegan con mucha dificultad»
Ya no se considera el tema de los ministerios ordenados (temática que salió en la consulta al Pueblo de Dios) y, sobre el diaconado, dicen que se va a tratar, pero sería un “milagro” (aunque esperamos ocurra) que se permitiera para las mujeres, ya que, una porción de los participantes del sínodo considera que atender a esta petición supondría “una peligrosa confusión antropológica”
Lo que necesitamos no es que ellas “aporten” lo que falta, sino que repensemos cómo construir un mundo y sus estructuras donde mujeres y varones sean protagonistas
Otro año para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Sería bueno poder decir que vamos a “celebrar” el que ya se erradicó la estructura patriarcal de las sociedades y las iglesias y no hay espacios de opresión para las mujeres en razón de su sexo. Pero todavía falta mucho para que este día sea de celebración.
Aún es necesario seguir trabajando por la transformación de nuestro mundo en relación a su manera de concebir, entender, describir e incluir a las mujeres. Todavía hay demasiados feminicidios. Mucha violencia contra ellas de muchos tipos. Hay también espacios laborales, educativos y, especialmente, en los niveles de decisión, a los que las mujeres llegan con mucha dificultad. Los trabajos domésticos y de cuidado siguen estando a cargo, mayormente, de las mujeres. La remuneración salarial, por el mismo trabajo que los varones, sigue siendo más bajo para las mujeres. Y así, podríamos enumerar muchas otras situaciones, por las que bajar la guardia o dejar de insistir en esta urgente transformación, no puede hacerse.
Además, si miramos al interior de la iglesia, la situación tampoco ha mejorado demasiado. En el documento final del sínodo (fruto de la reunión sinodal presencial del pasado mes de octubre) ya no se considera el tema de los ministerios ordenados(temática que salió en la consulta al Pueblo de Dios) y, sobre el diaconado, dicen que se va a tratar, pero sería un “milagro” (aunque esperamos ocurra) que se permitiera para las mujeres, ya que, una porción de los participantes del sínodo considera que atender a esta petición supondría “una peligrosa confusión antropológica”, “alineándose con el espíritu del tiempo”, es decir, prestar atención a los signos de los tiempos, es negativo para algunos. Y aunque haya más mujeres en puestos eclesiales y se siga repitiendo que las mujeres son las que sostienen la iglesia y realizan muchas actividades eclesiales, no parece que su presencia fuera tan importante en los niveles de decisión, donde los ministros ordenados solo las “invitan” para escucharlas, sin que eso se traduzca en reformas estructurales de fondo.
— traslashuellasdesophia (@teologiafeminis) March 7, 2024
Porque todavía falta mucho, es válido y necesario que grupos como “La revuelta de las mujeres en la Iglesia”, en España, estén saliendo durante esta semana a manifestarse en las puertas de las Iglesias de muchas ciudades españolas y que otros grupos alrededor del mundo, realicen actividades, cada vez con más conciencia, de que no es un día para regalar flores y chocolates a las mujeres, sino para entender esta causa y solidarizarse con ella.
Pero quiero detenerme en un aspecto que me parece interesante considerar. Continuamente escuchamos decir que es muy importante el “aporte de la mujer” en aquellos espacios donde históricamente no ha estado. El papa Francisco así lo ha expresado desde el inicio de su pontificado: «es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia porque el ‘genio femenino’ es necesario en todas las expresiones de la vida social” (Evangelii Gaudium n. 104).
Es decir, se echa en falta el “aporte” o la “contribución” de las mujeres a una realidad que ya está dada y ha funcionado por siglos así, una realidad construida por los varones a lo que ahora se le va a añadir esa parte femenina que, se dice, tienen las mujeres. Por una parte, entendemos que expresarlo así pretende mostrar que, en verdad, las mujeres han estado ausentes y, en muchos espacios faltan actitudes como el cuidado, la sensibilidad, la intuición, el servicio, la generosidad, la delicadeza, etc., que la sociedad patriarcal atribuye a las mujeres pero que, en este momento histórico, bien sabemos que esas actitudes son propias del género humano, de varones y mujeres, y mejor aún, que las mujeres tienen muchas otras actitudes que se han atribuido a los varones y que son de todo el género humano: inteligencia, racionalidad, visión, claridad, fortaleza, empeño, coraje, constancia, etc.
Y, es por lo anterior, que viene el otro aspecto que queremos comentar. Sería mucho mejor decir que hace falta que cambiemos de paradigma, dándonos cuenta que la realidad se ha construido sin las mujeres, sin todas las características que ellas tienen -iguales que las de los varones- porque sistemáticamente se les ha excluido e invisibilizado. Lo que necesitamos no es que ellas “aporten” lo que falta, sino que repensemos cómo construir un mundo y sus estructuras donde mujeres y varones sean protagonistas, donde todas las personas se sientan incluidas, donde se valore todo lo que cada ser humano es y se eche en falta que las mujeres no estén presentes en todas las instancias.
En conclusión, esperemos que en este 8 de marzo, sigamos creciendo en claridad, conciencia y exigencia de un mundo donde la inclusión sea una realidad -en plenitud- no a nivel de “aportes” o “contribuciones”, para que podamos celebrar que se ha erradicado el sexismo en nuestras sociedades y, especialmente, en nuestras iglesias haya un testimonio visible de que a las mujeres no se les excluye de ninguna participación porque ellas al igual que los varones “han sido creadas a imagen y semejanza de Dios” (Gn 1, 27), es decir, sin ninguna exclusión en razón de su sexo.
Comentarios desactivados en U.S. incluye la voz de la mujer transgénero en un artículo sobre equidad de género.
Stephanie Battaglino
Una publicación católica ha incluido a una mujer transgénero y otros defensores LGBTQ+ en un ensayo sobre si los líderes de la iglesia están realmente atentos a las cuestiones de género, especialmente ahora que la iglesia se somete al Sínodo sobre la Sinodalidad.
En U.S. Catholic, la periodista Jenn Morson alza las voces de las mujeres católicas desde diferentes perspectivas y sobre diferentes temas, que van desde la ordenación hasta los derechos reproductivos y el antirracismo. Una de esas voces es Stephanie Battaglino, una transcatólica que abandonó la iglesia durante su transición y luego regresó como “un acto de resistencia”. Morson informó:
“Un encuentro casual con la hermana Luisa Derouen, que ministra a católicos transgénero, inició el regreso al catolicismo de Battaglino. “Fui a un retiro con la hermana Luisa y fue entonces cuando me di cuenta, gracias a su amistad, de que la Iglesia católica estaba abierta a mí”, dice Battaglino. «Ella ha sido mi directora espiritual desde entonces».
“Habiendo pasado la mayor parte de su vida adulta como presentadora masculina, Battaglino tiene una perspectiva única sobre la diferencia en cómo la iglesia trata a hombres y mujeres. Por ejemplo, aunque Battaglino obtuvo la anulación de su primer matrimonio, el segundo nunca fue anulado y continuó siendo miembro activo de su parroquia mientras estaba en un tercer matrimonio como lectora y líder del capítulo local de Caballeros de Colón. «Nunca me interrogaron sobre nada como hombre blanco católico heterosexual», dice.
“Desde la transición, ha resultado difícil encontrar un hogar parroquial católico, aunque Battaglino le da crédito a Derouen por animarla a reclamar su lugar en la iglesia. «Si eres una persona cisgénero que quiere adorar, todo lo que tienes que hacer es conectarte a Internet, buscar una parroquia y elegir una según los tiempos de viaje«, dice Battaglino. Y si no encajas con esa parroquia, puedes elegir la siguiente de la lista. Pero no funciona así para las personas transgénero, donde hay un conjunto de decisiones mucho más profundo’”.
Battaglino habla muy bien del Papa Francisco, mientras lo desafía:
“’Dices que quieres estar abierto a un papel más importante para las mujeres en la iglesia, pero ¿qué significa eso? ¿Cuál es el plan de acción? ¿Hay uno? ¿Dónde está el plan tangible que nos llevará desde donde estamos ahora hasta donde nos gustaría estar?’”
Morson también entrevista a otros defensores católicos LGBTQ+, como la teóloga Emily Reimer-Barry, que centró sus comentarios en la justicia reproductiva, y la escritora Leslye Colvin. Colvin le habló a Morson sobre la importancia de ser interseccional en la defensa de género:
“Cuando reconoces por primera vez una sola mentira de opresión o injusticia, la compasión, la curiosidad y el coraje te obligarán, con el tiempo, a cuestionar otras creencias aceptadas”.
Vale la pena leer el ensayo en U.S. Catholic, ya que expone las perspectivas no solo de las mujeres católicas que apoyan la igualdad, sino también de las mujeres católicas que a veces se encuentran marginadas en ese movimiento a favor de la igualdad: mujeres negras, mujeres a favor del derecho a decidir y personas transgénero. mujer. De hecho, en una época en la que la iglesia institucional y la cultura estadounidense intentan de manera más amplia negar la existencia de mujeres transgénero y afirmar sus identidades como mujeres, la decisión de incluir la historia de Stephanie Battaglino es digna de mención.
Pero, como afirmó otra entrevistada en el artículo, la teóloga Emily Kahm, “la representación debe ser la base, no el objetivo final”. Mientras las mujeres abogan por la igualdad en la iglesia, es fundamental que las personas transgénero, no binarias y no conformes con el género sean incluidas en este movimiento por la equidad de género.
—Robert Shine (él/él), Ministerio New Ways, 24 de febrero de 2024
Comentarios desactivados en La «belleza moral» del Evangelio…
Seguimos con Pasolini y su Evangelio…
Pasolini, escribió en junio de 1963 a un productor: «Para mí, la belleza es siempre una ‘belleza moral’; pero esta belleza nos llega siempre mediada: a través de la poesía, o de la filosofía, o de la práctica; el único caso de ‘belleza moral’ no mediada, sino inmediata, en estado puro, lo he experimentado en el Evangelio«.
¿Estaba Pier Paolo pensando en el príncipe Myshkin de El Idiota de Dostoyevski, según el cual la verdadera Belleza coincide con el Bien y es esa Belleza la que salva al mundo?. El escritor ruso también había escrito en una carta: «En el mundo solo hay un ser absolutamente bello, Cristo, pero la aparición de este ser inmensa e infinitamente bello es ciertamente un milagro infinito».
“Cogí el libro de los Evangelios que había en todas las habitaciones y empecé a leerlo…”¿Fue este encuentro en Asís, entre Pasolini y Jesús, un «milagro» casual, un episodio anómalo que quedó aislado (y olvidado) en su itinerario intelectual y humano?
Según Gabriella Pozzetto, en absoluto. El Evangelio según san Mateo es el corazón de todo su viaje. En su libro «Lo busco en todas partes». Cristo en las películas de Pasolini (Ancora), escribe: «El elemento sagrado nunca se separa de Pasolini, comienza en la poesía con la representación de una vida impregnada de religiosidad y cuando elige el cine sigue un camino que tiene como destino ideal el único gran texto sagrado que inspiró su vida: el Evangelio«.
Añade a continuación que esta película «es el punto central, inconsciente y consciente, de toda su producción o, mejor, de su existencia«.
Y concluye: «Las películas anteriores al Evangelio… parecen haber sido realizadas para alcanzar ese objetivo específico, y las posteriores tienen la connotación de la pérdida de esa referencia, que es entonces la simple lectura de la realidad sin Cristo«. De hecho, «la vitalidad inicial del poeta» se transforma con los años «en un ‘entusiasmo sombrío‘ ante la realidad del escenario social».
En una entrevista televisiva (en italiano con subtítulos en inglés) en Pasolini confiesa que su visión del mundo es «religiosa». Ve en todas las cosas «un milagro», y en el Evangelio «un gran edificio de pensamiento» que «llena, integra, regenera», pero… para él, «no consuela», entendiendo la «consolación» como «esperanza».
Fuente: de unos papeles encontrados por casualidad…
Comentarios desactivados en «Ya no vale una moral impuesta desde arriba y prioritariamente preceptiva; un problema para sociedades como la española, tradicionalmente católicas», por Jesús Espeja.
De su blog La Iglesia se hace diálogo:
El Evangelio en una sociedad laica y en la ambigüedad del mundo (V)
«Hombres y mujeres desean actuar según el dictamen de su conciencia, sin coacciones o imposiciones de fuera, incluida la normativa religiosa»
«Ya no vale una moral impuesta desde arriba y prioritariamente preceptiva. Un problema para sociedades como la española, tradicionalmente católicas, donde por mucho tiempo ha funcionado una moral religiosa prioritariamente preceptiva»
«Se ha insistido en los cumplimiento de lo mandado, en los méritos, en la ascesis. Con el peligro de olvidar que todo eso sin la gracia o experiencia de Dios como amor, queda en el aire»
«La crisis que hoy estamos viendo en la Iglesia no es porque falten normas; hay de sobra. La crisis es de fe. Urge dar prioridad a esta experiencia cuando la moral bastante generalizada es prioritariamente preceptiva, mientras hoy las personas quieren ser ellas mismas y rechazan imposiciones desde arriba o desde fuera»
“En lo más profundo de su conciencia descubre el hombre la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la cual debe obedecer, y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, advirtiéndole que debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal: haz esto, evita aquello. Porque el hombre tiene una ley escrita por Dios en su corazón, en cuya obediencia consiste la dignidad humana y por la cual será juzgado personalmente” (Vaticano II)
En el proceso de la modernidad las personas y las sociedades reclaman libertad y autonomía. Hombres y mujeres desean actuar según el dictamen de su conciencia, sin coacciones o imposiciones de fuera, incluida la normativa religiosa.
Ya no vale una moral impuesta desde arriba y prioritariamente preceptiva. Un problema para sociedades como la española, tradicionalmente católicas, donde por mucho tiempo ha funcionado una moral religiosa prioritariamente preceptiva: las personas se consideran buenas aceptando y poniendo en práctica sin más lo prescrito en unos mandamientos.
En el Vaticano II la Iglesia declaró que los seres humanos hemos sido puestos en manos de nuestra propia decisión. La persona humana “participa la luz de la inteligencia divina; en lo más profundo de su conciencia descubre una ley escrita por Dios en su corazón en cuya obediencia consiste la dignidad humana; esta dignidad requiere que la persona actúe según su conciencia y libre elección”.
Lógicamente los conciliares vieron la necesidad de cambio en la orientación y práctica de la moral prioritariamente preceptiva. Pero no elaboraron un documento, aunque dejaron unas valiosas pinceladas “Póngase cuidado especial en perfeccionar la teología moral, cuya exposición científica, más nutrida de la doctrina de la Sagrada Escritura, explique la grandeza de la vocación de los fieles en Cristo, y la obligación que tienen de producir su fruto para la vida del mundo en la caridad”.
02.- Una moral secular
El ser humano puede y debe ajustar su comportamiento en la situación concreta pues no funciona solo por instinto como los animales. Y puede hacerlo porque tiene su propia conciencia y ha sido puesto en manos de su propia decisión.
Luego cabe una moral o ética desde la conciencia de las personas y de los consensos comunitarios. Un ejemplo puede ser la Declaración Universal de los Derechos Humanos, 1948 que no acude a Dios ni a la religión.
Es significativo que esta Declaración salió como reacción para evitar en el futuro enfrentamientos tan inhumanos como los sufridos en la segunda guerra mundial. Parece que punto de partida para una ética secular es la compasión indignada viendo el deterioro de lo humano. Sin esta compasión. las religiosas no pueden ser bendecidas.
3.- Moral religiosa
Es la moral consiguiente a la visión y práctica de las religiones que suponen la existencia de una divinidad.
Los seres humanos llevamos dentro un deseo de infinitud; el mayor bien logrado todavía es pequeño. Así brota de modo espontáneo el sentimiento de religación a una realidad última de la que dependemos y a la que debemos honrar. Consiguientemente la moral en las religiones será una forma de vivir tratando de responder a lo exigido por la divinidad en que se cree.
Moral de miedo. Si la divinidad es todopoderosa y celosa de su honor, nosotros tenemos que vivir como siervos siempre con miedo a ofenderla.
Moral de resignación. Se piensa que Dios es dueño absoluto del mundo. Todo sucede porque está programado y dirigido por su voluntad. Luego la conducta moral es resignarnos y aceptar sin más lo que sucede. .
Moral de sacrificios para aplacar a la divinidad ofendida en su honor por los pecados de la humanidad. El pecado se ve como desobediencia y rebeldía contra Dios; hay que reparar el honor ofendido con sacrificios expiatorios.
Moral impositiva que sofoca la libertad. La divinidad en el esquema religioso común dicta mandamientos, impone leyes y preceptos, impide lo que nos gusta. La verdadera conducta moral es la obediencia y la sumisión.
Moral de cumplimientos religiosos. Se piensa que divinidad está en el cielo; un mundo alejado y separado de nuestro mundo. Por eso la conducta moral buena se concreta ritos, y oraciones que nos conectan con la divinidad aposentada en su trono cielo.Moral estoica: obsesión de justificarse por las obras. Llevamos dentro el deseo de hacernos valer solo por nuestros méritos, y así tratamos de satisfacer el deseo con obras que llamen la atención y nos hagan ante las demás personas respetables. Y esa misma estrategia empleamos mirando a la divinidad.
Son algunos ejemplos de moral religiosa, no infrecuentes en la conducta de muchos cristianos. Una moral que nos hace esclavos de la divinidad y de la religión.
4.- Moral cristiana
Su punto de partida es la fe o experiencia de Dios que se está dando como amor. A esa experiencia gratuita llamamos gracia que nos hace gratos agradecidos y agradables. Gratos porque estamos brotando de ese amor gratuito. Agradecidos a esa Presencia de amor que se está dando en nuestra intimidad. Y agradables porque nos inspira mirar con amor a los demás también agraciados por esa Presencia.
Camina en mi Presencia. Fue la vocación de Abrahán, prototipo del creyente en la historia bíblica y anuncio de Jesucristo, primogénito de los creyentes. La experiencia fontal de Jesucristo fue sentirse amado, y estar continuamente brotando de ese amor gratuito.
La presencia de ser gratuitamente amados que llamamos gracia, inspira y principio de la moral cristiana. No somos amados por nuestros méritos ni solo cuando somos buenos; también cuando somos incoherentes y pecadores.
Caminar en la presencia de ese amor que nos constituye y nos inspira salir de la propia tierra, es el nuevo nacimiento del Espíritu Santo que se manifiesta en la fe “que obra por el amor”.
La gracia perfecciona la naturaleza. En Jesucristo la presencia de la divinidad no fue algo pegado a la humanidad, sino la entraña y la fuerza para la perfección de la misma. De modo análogo esa presencia de la divinidad como amor en nosotros que llamamos gracia, no anula ni aminora sino que significa nuevo impuso y crecimiento de nuestra condición humana.
Llevamos dentro la semilla de la divinidad. Hay en la intimidad de los humanos “un exceso”, “un deseo natural” nunca satisfecho. Es como la “huella” de Dios impresa en nuestro corazón. Nosotros amamos, porque nos precede la comunicación gratuita de Dios: no le buscaríamos si antes no le hubiéramos encontrado. Desde su experiencia mística, lo dice San Juan de la Cruz: “Que estando la voluntad,de divinidad tocada, no puede quedar pagada sino con divinidad”.
Prioridad de la conciencia. Se trata de una palabra o dictamen que la persona no se da a sí misma y desde su intimidad espontáneamente habla: “haz esto, evita aquello”. Los cristianos creemos que la conciencia es el sagrario donde la persona humana se encuentra a solas con Dios, y en la obediencia a esa voz consiste su dignidad.
Con esa visión, la libertad religiosa es un derecho de toda persona que nunca debe actuar en contra de su conciencia.
Moral prioritariamente mística. Jesús de Nazaret no fue un ácrata un asceta. Como piadoso judío vivió el significado profundo de la Alianza de la Ley Dios que gratuitamente se está dando. Para vivir y practicar esa experiencia tenían sentido las leyes y preceptos. Pero, sin esa experiencia, fácilmente caemos en la idolatría de las leyes y observancias que prostituyen la conducta moral. Jesús denunció esa deformación habiendo curaciones, cosa que estaba prohibido por el descanso sabático, para dar a entenderé que el cumplimiento de la ley sin compasión y gratuidad ante la vida y dignidad de las personas. En otra ocasión dejo claro que hace crecer a la personas sale de dentro de ellas mismas, de su buen corazón.
En la teoría y en la práctica se ha generalizado entre los mismo cristianos una moral prioritariamente preceptiva. Se ha insistido en los cumplimiento de lo mandado, en los méritos, en la ascesis. Con el peligro de olvidar que todo eso sin la gracia o experiencia de Dios como amor, queda en el aire.
Las normas y preceptos son necesarios porque la fe cristiana, si bien solo termina en Dios revelado en Jesucristo, en su modo de realización es eclesial, se practica en sociedad donde son imprescindibles normas y cumplimientos. Pero alma de la comunidad cristiana es la fe o experiencia del encuentro con Dos revelado en Jesucristo.
La crisis que hoy estamos viendo en la Iglesia no es porque falten normas; hay de sobra. La crisis es de fe. Urge dar prioridad a esta experiencia cuando la moral bastante generalizada es prioritariamente preceptiva, mientras hoy las personas quieren ser ellas mismas y rechazan imposiciones desde arriba o desde fuera. Un signo para recuperar la moral de la gracia.
Comentarios desactivados en El Evangelio según San Mateo, fruto de un “encuentro”
Hoy la “migaja” es más larga, pero era necesario no dejar nada en el tintero… Una relación, unas palabras tan necesarias que, seguro, nos harán mucho bien en esta Cuaresma…
Hubo una correspondencia entre Don Giovanni Rossi, fundador de la Pro Civitate Christiana de Asís en 1939, y Pier Paolo Pasolini. La génesis del «Evangelio según Mateo» se debió al encuentro de Pasolini a principios de los años 1960, cuando el escritor y director participó en una de las tradicionales conferencias organizadas por el Pro Civitate Christiana, con Don Giovanni Rossi. Es el nacimiento de una obra maestra del calibre de «El Evangelio según Mateo«, película estrenada en 1964 que fue proyectada ante los prelados que participaron en el Concilio Vaticano II y presentó Como adelanto francés en el interior de la catedral de Nôtre-Dame. En el 2015, L’Osservatore Romano la definió como la mejor película sobre Jesucristo.
Pasolini llegó a Asís el 2 de octubre de 1962. Diez días después comenzaría el Concilio Vaticano II y, por una extraordinaria coincidencia, su presencia en Asís coincidió con la sorprendente peregrinación de Juan XXIII a la tumba de San Francisco.
En el discurso que el Papa Juan XXIII pronunció en Asís el 4 de octubre de 1962, recordó estas palabras de Jesús: «Te lo confieso, oh, Padre, que has ocultado esta doctrina a los sabios y prudentes del siglo para reservarla a los pequeños y a los inocentes«.
Después el Papa comentó: «Es a éstos a quienes se prometió el reino de los cielos; y si sólo a éstos -no a los vanidosos ni a los facinerosos-, aquí con San Francisco, aquí estamos realmente a las puertas del Paraíso. Humana sabiduría, pues, riquezas materiales, dominio incontrastable, todo aquello de lo que el mundo se enorgullece y se alimenta bajo diversos nombres -fortuna, grandeza, política, potencia y prepotencia-, todo ante esta doctrina se detiene y se quiebra«.
Juan XXIII orando ante la impresionante tumba del Poverello
Pasolini contó:
«Fui huésped de la Pro Civitate Christiana de Asís, adonde volví más de una vez después, ya que esa puerta estaba siempre abierta para gente como yo. Era el 2 de octubre de 1962, y estaba a punto de llegar de Loreto Juan XXIII, el primer Papa que había salido del Vaticano y que vino a rezar ante la tumba del Poverello por el destino del inminente Concilio… Pensé en ese dulcísimo Papa campesino que había abierto los corazones y una esperanza que entonces parecía cada vez más difícil, y al que se le habían abierto las puertas de [la cárcel] Regina Coeli, donde había ido a ‘mirar a los ojos a ladrones y asesinos’ armado solo con su inmensa e ingeniosa piedad. Yo también sentí, por un momento, el deseo de levantarme y caminar hacia él, para verle de cerca y mirarle a los ojos. Pero mientras las campanas tañían sobre mi cabeza, de repente el deseo de verle se desvaneció. Me di cuenta de que sería una distracción irritante para mucha gente; me acusarían de buscar publicidad fácil. No me sentía el hijo pródigo, y para muchos aquel gesto no habría sido más que una muestra de mal gusto. Instintivamente eché mano a la mesilla de noche, cogí el libro de los Evangelios que había en todas las habitaciones y empecé a leerlo…»
De esa impactante lectura surgió la idea de la película que se estrenaría dos años después, en 1964, con esta dedicatoria: «A la amada, feliz y familiar memoria de Juan XXIII» (fallecido en 1963).
Unos días antes de la trágica muerte de Pier Paolo Pasolini, muere Don Giovanni Rossi. A continuación podemos leer una de las cartas que Pasolini escribió a Don Giovanni en 1964, el mismo año en que se publicó su «Evangelio según Mateo«.
Estimado Don Giovani,
Muchas gracias por sus palabras en la noche de Navidad: fueron señal de una amistad verdadera y profunda; No hay nada más generoso que el interés real por el alma de otro. No tengo nada que darle para retribuirle: no se puede retribuir un regalo que por su naturaleza no requiere ser correspondido. Pero siempre recordaré su corazón esa noche. En cuanto a mis pecados. el mayor es el de pensar sólo en mis obras, lo que me vuelve un poco monstruoso y no puedo evitarlo.
Nada; es un egoísmo que ha encontrado su férrea coartada en una promesa conmigo mismo y con los demás de la que no puedo liberarme. No podrías haberme absuelto de este pecado, porque nunca podría haberte prometido verdaderamente que tenía la intención de no cometerlo. es más. Los otros dos pecados que habéis intuido son mis pecados «públicos»: pero en cuanto a la blasfemia, os aseguro que no es verdad. Dije algunas palabras duras contra una determinada Iglesia y un determinado Papa: pero ¿cuántos creyentes ahora no están de acuerdo conmigo?
Ya he confesado muchas veces el otro pecado en mis poemas, y con tanta claridad y con tanto terror, que acabó viviendo en mí como un fantasma familiar, al que me he acostumbrado, y cuya entidad real y objetiva ya no puedo ver.
Estoy «atascado», querido Don Giovanni, de una manera que sólo la Gracia podría disolver. Mi voluntad y la de los demás son impotentes. Y sólo puedo decir esto cosificándome y mirándome desde su punto de vista. Tal vez porque siempre me he caído del caballo: nunca me he subido audazmente a la silla (como muchos poderosos en la vida o muchos miserables pecadores): siempre me he caído, y uno de mis pies se ha enganchado en el estribo, de modo que mi correr no es un paseo, sino un ser arrastrado, con la cabeza que golpea el polvo y las piedras. No puedo volver a montarme en el caballo de los judíos y de los gentiles, ni caer para siempre en la tierra de Dios.
Se lo agradezco nuevamente con todo mi afecto.
Pier Paolo Pasolini (27 de diciembre de 1964)
Fuente: “Rocca”, quincenal del “Pro Civitate Christiana” n.22 del 15/11/75, entre otros testimonios con motivo de la muerte de Don Giovanni Rossi, ocurrida el 27/10/75.
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“Me interesa el extremismo de Cristo, su modo tajante de cerrarse en banda, su radicalismo total y absoluto… Cristo perdona fácilmente los pecados individuales pero es intransigente con los pecados sociales”.
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Píer Paolo Pasolini
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“Mi lectura del Evangelio sólo podía ser la lectura de un marxista, pero al mismo tiempo se difundió en mí la fascinación por lo irracional, por lo divino, que domina todo el Evangelio. Como marxista no puedo explicarlo y el marxismo tampoco puede explicarlo. Hasta cierto punto de conciencia, incluso en toda conciencia, es una obra marxista: no podría rodar escenas sin que haya un momento de sinceridad, entendida como actualidad. De hecho, ¿cómo podría hacer los soldados de Herodes? ¿Podría hacerlos con grandes bigotes, rechinando los dientes, vestidos con harapos, como coros de ópera? No, no podría hacerlos así. Los vestí un poco como fascistas y los imaginé como escuadrones fascistas o como fascistas que mataban a niños eslavos lanzándolos al aire».
Comentarios desactivados en “ ¿Cómo entender el humanismo? «El misterio que llamamos Dios no aminora ni elimina la consistencia y la dignidad del ‘yo’ humano», por Jesús Espeja
De su blog La Iglesia se hace diálogo:
El Evangelio en una sociedad laica y en la ambigüedad del mundo (IV)
«En esa cultura la fe o experiencia cristiana propone otra salida: todas las personas estamos siendo originadas y sostenidas por una Presencia de amor. Somos amadas. Ahí radica nuestra dignidad inviolable»
«Pero otros pensadores también humanistas creyeron necesario prescindir de la existencia de Dios de cualquier forma de religión»
«En esta fe o experiencia cristiana, el misterio que llamamos Dios no aminora ni elimina la consistencia y la dignidad del “yo” humano, sino que es fundamento y razón última de nuestro ser y de nuestra existencia»
«En el siglo pasado y en éste, se han visto y estamos viendo los desastres generados por este “super-hombre” en el nazismo, en el fascismo, en el comunismo y en el capitalismo salvaje«
“El principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales es y debe ser la persona humana” (Vaticano II)
Según la fe cristiana, en la conducta de Jesucristo se revela el ser humano libre y autónomo, pero desde su enraizamiento en el “Abba”. En su forma de vivir y de morir, manifestó que el ser humano es centro, sujeto capaz de pensar y decidir por sí mismo; su vida digna es antes que todas las normativas, aunque sean religiosas. Pero no es centro absoluto; está fundamentado en Dios y, si niega su condición de criatura, se destruye
1. Soy amado, luego existo
Con los rápidos y profundos cambios culturales en las últimas décadas, los seres humanos quedamos al aire, caminamos en la incertidumbre sin saber hacia dónde mirar. Nos vemos puestos en manos de nuestra propia decisión y lógicamente nos preguntarnos por nuestra identidad, dónde fundamentar nuestro “yo”.
En la prieta etapa de la modernidad se propuso como fundamentación y valoración de la persona la capacidad de pensar por su cuenta: “pienso, luego existo”. Después pasó a primer plano la dimensión afectiva: tener sensaciones fuertes de placer. En la sociedad consumista funciona otro criterio: soy persona respetable y respetada, “si gano mucho dinero y compro lo que me apetece”.
Estas y otras parecidas propuestas en una cultura de superficialidad, no dejan satisfechos a las personas que cada vez experimentan el vacío y la falta de sentido en la vida. En esa cultura la fe o experiencia cristiana propone otra salida: todas las personas estamos siendo originadas y sostenidas por una Presencia de amor. Somos amadas. Ahí radica nuestra dignidad inviolable
2. ¿Humanismo sin Dios?
Tomás de Aquino abrió las puertas a la modernidad, afirmando la dignidad singular de la persona humana que, dentro del mundo, es medida de todas las cosas. Pero la centralidad de la persona humana se fundamenta en una Presencia de amor que la origina y constituye.
En la primera etapa de la modernidad hubo notables humanistas –Francisco de Vitoria, Martín Lutero y Erasmo de Rotterdam – que contaban con Dios como realidad fundante. Pero otros pensadores también humanistas creyeron necesario prescindir de la existencia de Dios de cualquier forma de religión. Los ilustrados proponen que la persona humana no sea medio utilizado sino fin en la organización social, que actúe como mayor de edad, que no admita más que lo que racionalmente sea demostrable, y Dios queda fuera de esa racionalidad. Esa visión fue la premisa para los filósofos de la sospecha, humanistas ateos en el siglo XIX que siguen dejando su huella en nuestros días.
Se dirá con razón que estos pensadores parten de una recepción de la divinidad que no es la revelada en Jesucristo que invoca a Dios como “Abba”, amor infinito. Su ateísmo no es muchas veces más que negación de una falsa imagen de la divinidad así como la condena de una religión cristiana ilógica consigo misma. Pero ante los descalabros de esa pretensión humanista que pone a la persona como centro absoluto, hay que buscar otra salida
3. Hacia un nuevo humanismo
Según la fe cristiana, en la encarnación no se aminora la psicología, la libertad y autonomía del hombre Jesús, sino que se promueven. Y la encarnación continúa de algún nodo en toda persona humana, cuya consistencia y dignidad tiene su fundamento en esa Presencia de amor que la origina y sostiene.
En esta fe o experiencia cristiana, el misterio que llamamos Dios no aminora ni elimina la consistencia y la dignidad del “yo” humano, sino que es fundamento y razón última de nuestro ser y de nuestra existencia.
Observación de gran actualidad para un cristianismo reducido a cumplimientos religiosos, a una moral de miedo y esclavitud, a una inserción individualista en la organización social, a cristianos obsesionados por su seguridad, sin preocuparse de qué será de los otros desvalidos e indefensos. En el fondo esos que se dicen cristianos son teístas, creen en una divinidad inventada o imaginada por ellos; pero no viven la fe experiencia de la encarnación: Dios presencia de amor en condición humana.
El 7 de diciembre de 1965 Pablo VI en la clausura del Concilio matizó bien las bases del nuevo humanismo desde la fe cristiana.
“La iglesia del Concilio, sí, se ha ocupado mucho además de sí misma y de la relación que la une con Dios, del hombre tal cual en realidad hoy se presenta”. Y se refiere al humanismo que busca la centralidad de la persona humana, descartando a Dios y a la religión: “El hombre no solo se hace centro de todo su interés, sino que se atreve a llamarse principio y razón de toda realidad…; el hombre super-hombre de ayer y de hoy, y por lo mismo frágil, falso, egoísta y feroz…; el humanismo laico y profano ha aparecido, finalmente en toda su estatura”
En el siglo pasado y en éste, se han visto y estamos viendo los desastres generados por este “super-hombre” en el nazismo, en el fascismo, en el comunismo y en el capitalismo salvaje. Se impone la ley del más fuerte porque los humanos, olvidando nuestra condición de criaturas, pretendemos ser absolutos como si fuéramos dioses. Son las consecuencias de un humanismo idealista que aparenta ignorar la debilidad de esta condición.
Y Pablo VI continúa: “La religión de Dios que se ha hecho hombre, se ha encontrado con la religión –porque tal es- de hombre que se hace Dios”. El anhelo de más humanidad en que todas las personas sean fin y no medio queda burlado por personas, grupos o pueblos contaminados con la pretensión de ser absolutos y actuando como si fueran una divinidad intocable. La ideología imperialista se infiltra en todos los ámbitos e impide hoy el crecimiento en humanidad.
“¿Qué ha sucedido al encontrarse la Iglesia del Concilio con este humanismo? ¿un choque, una lucha, una condenación? Podría haberse dado, pero no se produjo. La antigua historia del samaritano ha sido la pauta de la espiritualidad del Concilio. Una inmensa simpatía lo ha penetrado todo. El descubrimiento de las necesidades humanas – y son tanto mayores cuando más grande se hace el hijo de la tierra- ha absorbido la atención de nuestro sínodo”.
Y el papa concluye: “Vosotros humanistas modernos, que renunciáis a la trascendencia de las cosas supremas, conceded a la Iglesia siquiera este mérito reconociendo nuestro nuevo humanismo. También nosotros –y más que nadie-somos promotores del hombre”.
A los 60 años del estreno del Evangelio según san Mateo de Pier Paolo Pasolini, vamos a dedicar tres de estas migajas a este feliz acontecimiento y comenzamos hoy con unas palabras del hombre que, providencialmente favoreció ese “encuentro” entre Pier Paolo y su “amigo”, Jesús… un Jesús que, nadie como él, supo transmitir en el cine.
“Todo cambia en el mundo. Asistimos a transformaciones impensables de almas, pueblos y religiones. Necesitamos preparar puentes en lugar de obras; más que sermones, diálogos; más que recuerdos, nuevas visiones de un futuro de libertad, paz y justicia.”
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El Evangelio en una sociedad laica y en la ambigüedad del mundo (III)
«Se dice que los cristianos debemos “estar en el mundo sin ser del mundo”. Luego la fe o experiencia cristiana de que Jesucristo es camino de salvación para todos, implica vivir como parte de la familia humana participando en sus logros y fracasos»
«No responde a la fe cristiana una doctrina o una práctica que, como exigencia de lo divino, anule o reprima lo verdaderamente humano. El sobrenaturalismo desentendido de los procesos humanos nada tiene que ver con el evangelio de la encarnación»
«Es necesario discernir en los signos del tiempo la llamada del Espíritu. En lo que sucede cada día continúa la encarnación, presencia de lo divino en lo humano»
“Tiene pues, ante sí la Iglesia al mundo, esto es, la entera familia humana con el conjunto universal de las realidades entre las que ésta vive; el mundo, teatro de la historia humana, con sus afanes, fracasos y victorias; el mundo, que los cristianos creen fundado y conservado por el amor del Creador, esclavizado bajo la servidumbre del pecado, pero liberado por Cristo, crucificado y resucitado, roto el poder del demonio, para que el mundo se transforme según el propósito divino y llegue a su consumación” (Vaticano II)
Se dice que los cristianos debemos “estar en el mundo sin ser del mundo”. Luego la fe o experiencia cristiana de que Jesucristo es camino de salvación para todos, implica vivir como parte de la familia humana participando en sus logros y fracasos. Pero al mismo tiempo hay un lado sombrío en el mundo que se opone al Evangelio, buena noticia de salvación para todos ¿Cómo vivir ahí la fe cristiana?
1. La mirada del Concilio sobre el mundo
Cuando se celebró el Vaticano II, 1962-1965 en la comunidad cristiana latina prevalecía una visión negativa del mundo. Se le consideraba enemigo del alma como el demonio y la carne. La huida de este mundo era imprescindible para la espiritualidad.
En el Concilio esa visión prevalentemente negativa pasó a segundo plano, y prevaleció la mirada positiva. El mundo sigue “acompañado por el amor del Creador y aunque todavía sufre la servidumbre del pecado, está siendo liberado por Cristo”.
El mundo posee bienes, realiza tareas, expresa pensamientos y artes: merece alabanza en su ser, en su evolución, en su propio reino aún no bautizado. Sus logros y fracasos son también de la Iglesia. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en el corazón de los cristianos.
2.Algunas implicaciones de la nueva mirada
Si creemos de verdad en la encarnación continuada o Presencia de amor que habita en todas las personas, en las realidades creadas y en todo lo que acontece, no hay espacio para un mundo profano, aunque sí para un mundo profanado por el egoísmo de los humanos.
No responde a la fe cristiana una doctrina o una práctica que, como exigencia de lo divino, anule o reprima lo verdaderamente humano. El sobrenaturalismo desentendido de los procesos humanos nada tiene que ver con el evangelio de la encarnación.
Hay que superar el dualismo maniqueo que se opone frontalmente a la fe o experiencia cristiana en la encarnación.
Las realidades creadas tienen su propia consistencia. Deben ser gestionadas por los humanos respetando sus leyes y sus finalidades.
No hay acciones espirituales y acciones materiales. Solo hay acciones motivadas por el amor solidario y acciones motivadas por el egoísmo.
En el realismo de la encarnación, alma y cuerpo no son separables. No son dos cosas, sino dos principios de una sola totalidad.
En las liberaciones parciales de la humanidad dentro de la historia ya se está fraguando la liberación definitiva y plena realización de la humanidad.
Es necesario discernir en los signos del tiempo la llamada del Espíritu. En lo que sucede cada día continúa la encarnación, presencia de lo divino en lo humano. En nuestra sociedad hoy se multiplican los nuevos signos
3. “No os acomodéis al mundo”
Al escuchar que “fuera del mundo no hay salvación”, alguno puede concluir indebidamente que todo lo que hay en el mundo es bueno y verdadero. Pero es manifiesto el lado sombrío del mundo.
Dios es amor que continuamente se está dando; pero el ser humano puede cerrarse a esa Presencia de amor. El evangelista San Juan celebra el amor de Dios a este mundo en la encarnación del Hijo. Pero también constata que hay en el mundo “concupiscencia de la carne, codicia de los ojos, y soberbia de la vida”. Por eso, en vísperas de su muerte pide por sus discípulos: que estén en el mundo sin ser del mundo; que no salgan del mundo pero que vivan libres del mal.
La “huida del mundo” sigue siendo necesaria como exigencia de la espiritualidad cristiana. Sobre todo en una sociedad de bienestar como la nuestra, donde amenaza la tentación de claudicar y convertir el cristianismo en una religión aburguesada, olvidando esa exigencia. Pero ¿cómo interpretar esa “fuga mundi” en la nueva visión conciliar del mundo?
No vale ya una huida de todo lo que sucede en el mundo y en cuyo entramado está teniendo lugar la presencia salvadora de Dios y la liberación de los seres humanos. La comunidad cristiana es parte de la familia humana con todas las realidades entre las que vive. Jesús de Nazaret, singular místico, fue contemplativo dentro del mundo, en los conflictos de aquella sociedad judía y comprometiendo su vida hasta la muerte en aras de la paz y de fraternidad entre todos.
Siguiendo la conducta de Jesús, ¿cómo debemos interpretar y practicar hoy la necesaria huida del mundo para que sea expresión de la espiritualidad cristiana? Sintiéndonos parte de la sociedad secular, siendo solidarios en los éxitos y fracasos de nuestros conciudadanos; escuchando los latidos, inquietudes y anhelos del corazón humano. Pero sin arrodillarnos ante los ídolos o falsos absolutos que una y otra vez esclavizan a la humanidad.
“No os acomodéis a este mundo”, dice San Pablo a los cristianos de Roma, una sociedad próspera con muchas falsas divinidades. Y añade: “antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente”, fijos en Jesús iniciador y consumador de la fe o experiencia cristiana.
Horan, teólogo y columnista del National Catholic Reporter, reconoce que “la mayoría de la gente ha abrazado la declaración positiva y bastante práctica” sobre las bendiciones para las parejas “irregulares”. Lo alaba:
“Aunque el gesto puede ser pequeño, la publicación de Fiducia Supplicans señala un alejamiento importante del status quo de borrado y deshumanización. Quizás esta declaración sea suficiente reconocimiento, visión y contemplación de las personas LGBTQ+ para que, con el tiempo, la comunidad de fe en general (de la cual los católicos LGBTQ+ son igualmente parte) pueda abrirse para aprender más sobre ellas y de ellas.
“Que muchas personas LGBTQ+ se sientan vistas y reconocidas ahora por los líderes de su comunidad religiosa es algo muy bueno. Quizás sea el comienzo de algo más, pero mientras tanto es al menos un pequeño reconocimiento de la plena dignidad, valor y humanidad de las personas LGBTQ+”.
Horan divide a los críticos de Fiducia Supplicans en “dos categorías generales”. En el primero están los críticos del documento que temen que el permiso para tales bendiciones cause confusión sobre si las parejas del mismo sexo pueden casarse, y entre ellos se encuentran obispos de África y Europa del Este. El segundo grupo, sin embargo, son los críticos que Horan considera más peligrosos porque temen incluso el simple reconocimiento de que las personas LGBTQ+ existen:
“… [E]parece que hay quienes están enojados porque se reconoce que las personas LGBTQ+ existen en el mundo. Esta frustración homofóbica se encuentra más comúnmente en las redes sociales y en comentarios anónimos en Internet, pero otros han hecho público su descontento.
“Algunos parecen redoblar el lenguaje más incendiario y pastoralmente insensible (por no mencionar teológicamente dudoso) que ha aparecido en documentos católicos sobre las personas y el ministerio LGBTQ+ a lo largo de los años”.
Para Horan, lo que precisamente hace que Fiducia Supplicans sea significativo, y también sospechoso a los ojos de algunos críticos, es que reconoce la humanidad de las personas LGBTQ+. Horan explica:
“En otras palabras, lo que no ha recibido mucha atención en estas últimas semanas es la importancia de que las personas LGBTQ+ finalmente sean vistas y reconocidas por la iglesia institucional. Durante mucho tiempo, las formas en que se ha descrito o abordado, a menudo in absentia, a las personas LGBTQ+, ya sean solteras o en pareja, se han hecho de manera inherentemente deshumanizante.
“En la iglesia, las personas queer y el amor queer han sido borrados tanto por malentendidos como, a veces, por intolerancia abierta. Los debates sobre si los documentos oficiales de la iglesia, como los del sínodo sobre la sinodalidad, podrían o no utilizar el acrónimo “LGBTQ+” reflejan en sí mismos el fuerte deseo de algunas personas de seguir negando la existencia y las experiencias de las personas queer.
“Y esta es una de las razones por las que Fiducia Supplicans es particularmente significativa. Para poder declarar que quienes mantienen relaciones entre personas del mismo sexo pueden y deben recibir bendiciones de los ministros de la iglesia si así lo solicitan, ¡primero se debe reconocer que esas personas realmente existen en el mundo!”
Horan sostiene que la negación pasada y actual de la iglesia hacia las personas LGBTQ+ es “ignorancia deliberada en su peor expresión”, afirmando:
“Creo que las dinámicas anteriores han provocado un círculo vicioso de ignorancia en la iglesia cuando se trata de personas LGBTQ+. El mensaje amplio ha sido “No eres bienvenido aquí” o incluso “No reconocemos tu existencia o experiencia”, lo que, con razón, ha llevado a muchos miembros de la comunidad LGBTQ+ a cerrarse y marcharse”.
Debido a los temores de la iglesia institucional, muchos católicos se han perdido todas las alegrías de la comunidad LGBTQ+, lo que perpetúa el ciclo de incomprensión y exclusión. Sin embargo, Horan cree que Fiducia Supplicans es un pequeño paso hacia la comprensión y el reconocimiento. Él concluye:
“No quiero exagerar ni la intención ni el impacto de Fiducia Supplicans. Es un movimiento muy pequeño que no cambia mucho sustancialmente. Siempre podríamos bendecir a las personas, tal como bendecimos tantas otras cosas en el mundo. La iglesia no ha ajustado su comprensión de quién puede ser admitido en un matrimonio sacramental. . .
“Que muchas personas LGBTQ+ se sientan vistas y reconocidas ahora por los líderes de su comunidad religiosa es algo muy bueno. Quizás sea el comienzo de algo más, pero mientras tanto es al menos un pequeño reconocimiento de la plena dignidad, valor y humanidad de las personas LGBTQ+”.
—Sarah Cassidy (ella/ella) y Robert Shine (él/ella), New Ways Ministry , 8 de febrero de 2024
Comentarios desactivados en Y al entrar en el templo…
Y al entrar en el templo…
Demasiados monseñores y excelentísimas,
demasiados vicarios y reverendísimas
para ser espacio de igualdad y libertad;
¡ y cuántos padres para vivir en fraternidad,
cuando Tú nos dijiste que sólo aceptáramos
y llamáramos así a quien hace salir para todos el sol
y nos da gratuitamente su ternura y amor !
Demasiados títulos, honores y poderes,
demasiadas intrigas, prebendas e intereses
para ser casa solariega familiar;
¡ y cuántos códigos, normas y leyes,
burocracia, papeles e imposiciones
para ser posada de abrazos y acogida
para quienes andan necesitados !
Un espacio abierto que se amuralla,
un oasis que ya no atrae ni serena,
un refugio que cierra sus puertas y ventanas,
una barca para náufragos que anda a la deriva,
una casa solariega que exige reserva,
una viña con lagar que no alegra…
¡ ya no es lugar de Dios ni de oración !
Yo quiero una Iglesia en la que se pueda respirar,
que tenga pastores que huelan a oveja,
que acoja y defienda a emigrantes y sin papeles,
que se embarre con los que no pueden limpiarse,
que tenga un aire festivo y alegre,
que sus puertas permanezcan abiertas
aunque no haya dueños ni porteros vigilantes…
Quiero una Iglesia que sea templo de Dios,
lugar de encarnación,
punto de encuentro,
casa de fraternidad,
fábrica de sueños y proyectos,
experta en humanidad…
¡ no cueva de ladrones ni refugio de vividores !
Las lecturas litúrgicas de hoy para el tercer domingo de Cuaresma se pueden encontrar aquí.
Últimamente he estado pensando mucho en las leyes. Como mujer queer, tengo muy presente el panorama político que cambia rápidamente para las personas LGBTQ+ en los Estados Unidos. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) está rastreando 469 proyectos de ley anti-LGBTQ en Estados Unidos en este momento. En 2023 se presentó una cantidad récord de proyectos de ley anti-LGBTQ en 2023: al menos 510, lo que representa casi el triple de la cantidad de proyectos de ley presentados en 2022. En 2024, 11 Estado tienen leyes que impiden que las personas transgénero utilicen instalaciones sanitarias acordes con sus identidades de género .
Estas leyes tienen consecuencias reales para las personas trans y no binarias, especialmente para jóvenes como Nex Benedict, un joven no binario de 16 años Two-Spirit (de dos espíritus) de ascendencia Chahta (Choctaw) que vivía en Owasso, Oklahoma. A Nex le encantaba la naturaleza, dibujar, leer, jugar videojuegos como Ark y Minecraft, ver The Walking Dead y tener un gato, Zeus. El 7 de febrero de 2024, Nexfue violentamente atacado por compañeros de estudios en el baño de niñas de su escuela. Nex murió al día siguiente a causa de sus heridas. Nex es al menos la segunda persona trans o no binaria violentamente asesinada en 2024..
La muerte de Nex no ocurrió en un vacío político. Oklahoma ha aprobado varias leyes duramente anti-trans en los últimos años. La muerte de Nex fue el resultado de una pelea en el baño de una escuela que Nex estaba obligado a usar por ley, y el ataque ocurrió en un estado que prohíbe los cuidados de afirmación de género. Su fallecimiento es fundamentalmente inseparable de la legislación transfóbica que controlaba su vida y su autonomía.
Las leyes son el tema central de la primera lectura litúrgica del Éxodo de hoy en la que se presenta lo que ahora se conoce como los Diez Mandamientos. Aunque memoricé estas reglas en la escuela primaria, una frase llamó mi atención nuevamente: “Honra a tus [padres], para que tengas una larga vida en la tierra” (Éxodo 20:12, énfasis mío).
Allison Connelly-Vetter
En este versículo, Dios revela el verdadero propósito de los Diez Mandamientos. Dios no tiene la intención de avergonzar o controlar al pueblo de Dios para que siga algún plan rígido. Más bien, Dios da estas leyes como una bendición, para que el pueblo de Dios “tenga una larga vida” en el contexto de su comunidad y su hogar.
Cuán diferentes son las leyes de amor de Dios de las leyes anti-trans de Oklahoma, que se elaboran a través del miedo, la intolerancia y la ignorancia deliberada. Nex Benedict, como todos los hijos de Dios, merecía una larga vida en su tierra. La muerte de Nex Benedict fue permitida por las leyes de Oklahoma, pero está prohibida por la ley de Dios.
El mensaje de que las leyes de Dios están hechas para ayudar a las personas a prosperar, no para explotarlas, aparece en la lectura del Evangelio de hoy, que contiene la famosa historia de Jesús limpiando el Templo. Al crecer, pensé que Jesús simplemente estaba molesto porque la gente vendía cosas en un lugar de culto. Sin embargo, como aprendí en el seminario, la compra y venta de animales en el Templo era una práctica esperada y casi necesaria, ya que los viajeros al Templo necesitaban comprar animales para un sacrificio.
Los cambistas del Templo cobraban precios exorbitantes y depredadores por las palomas, la compra sacrificial más asequible para los pobres. Estos comerciantes obligaban a los viajeros pobres (muchos de los cuales eran agricultores y pescadores que apenas sobrevivían bajo los aplastantes impuestos del Imperio Romano) a pagar grandes sumas de dinero para poder hacer el sacrificio requerido. Por eso Jesús se dirige específicamente a los vendedores de palomas y les dice que “saquen [las palomas] de aquí”. Al limpiar el Templo, Jesús estaba protestando por la explotación de los pobres.
Esta historia ha sido interpretada con narrativas que promueven una agenda antijudía, pero se aplica apropiadamente a los legisladores y cabilderos cristianos en los Estados Unidos que promulgan el mismo tipo de violencia económica y legal contra los marginados. En Oklahoma, el senador estatal David Bullard presentó un proyecto de ley en 2023 que “constituiría un delito grave que los médicos proporcionen procedimientos de transición de género a cualquier persona menor de 26 años”. Citando la fe cristiana como motivación para esta ley anti-trans, Bullard, un diácono bautista, dijo que “el nombre de la ley alude a un pasaje del Libro de Mateo que sugiere que cualquiera que haga pecar a un niño debe ser ahogado en el mar con un una piedra de molino colgaba de sus cuellos”. Me imagino que si Jesús hubiera estado presente en la audiencia de ese proyecto de ley en el Senado del estado de Oklahoma, también habría volteado algunas mesas allí.
No puedo dejar de pensar en Nex Benedict y en cómo deberían seguir aquí, acurrucando a su gato y subiendo de nivel en su videojuego. Nex Benedict, y todos y cada uno de los jóvenes trans y no binarios, merecen una vida larga, una vida larga y fácil de alegría, juego y amor. Una larga vida en la tierra, en su tierra, ya sea que esa tierra sea Oklahoma o Tennessee o cualquiera de los otros, ya demasiados, estados con legislación anti-trans en los libros.
Espero que nunca olvidemos a Nex Benedict. Espero que nuestra fe cristiana nos obligue a trabajar por la vida y la liberación de cada hijo de Dios, mientras que al mismo tiempo denunciamos y condenamos la transfobia y el acoso. Espero que volteemos pronto todas las mesas de explotación, violencia y muerte que nos arrebatan a nuestros jóvenes trans y queer.
Nex Benedict, decimos tu nombre. Honramos tu memoria. Nunca dejaremos de luchar por la larga vida que mereces.
—Allison Connelly-Vetter (ella/ella), 3 de marzo de 2024
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