Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Homosexualidad’

Dura carta de Charamsa al Papa: «La Iglesia ha convertido en un infierno la vida de los gays»

jueves, 29 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Dura carta de Charamsa al Papa: «La Iglesia ha convertido en un infierno la vida de los gays»

1443906876059Acusa a la institución de «perseguir» a los homosexuales

El cura polaco califica de «diabólica» la declaración del papa Benedicto de que la homosexualidad «es una fuerte tendencia dispuesta para un mal moral intrínseco»

En una carta al papa Francisco este mes, Krysztof Charamsa acusó a la Iglesia de convertir «en un infierno» la vida de millones de católicos gay en el mundo.

Criticó lo que llamó la hipocresía del Vaticano al prohibir a los sacerdotes homosexuales, incluso cuando, según dijo, el clero estaba «lleno de homosexuales«. El Papa aún no ha respondido.

Hasta el 3 de octubre, monseñor Charamsa tenía un importante cargo en la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, el departamento encargado de mantener la doctrina católica.

Pero fue retirado de su cargo inmediatamente después de que en una conferencia de prensa en un restaurante en Roma anunció que era gay y que mantenía una relación con un hombre.

En ese momento la Santa Sede indicó que la decisión del cura de salir del armario en la víspera del sínodo del Vaticano sobre la familia había sido «irresponsable, ya que tiene la intención de poner a la asamblea del sínodo bajo una excesiva presión de los medios«.

El sacerdote católico entregó a la BBC una copia de la carta que envió al Papa, que fue escrita el mismo día del anuncio.

En la misiva critica a la Iglesia de «perseguir» y causar «sufrimiento inmensurable» a los católicos homosexuales y sus familias.

Asegura que después de un «largo y atormentado período de discernimiento y oración», había tomado la decisión de «rechazar públicamente la violencia de la Iglesia hacia las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales«.

El teólogo de 43 años indica que aunque el clero católico está «lleno de homosexuales», también es «frecuente y violentamente homofóbico».

Y pide a «todos los cardenales gay, obispos gay y sacerdotes gay (que) tengan el coraje de abandonar esta Iglesia insensible, injusta y brutal«.

Afirma que ya no puede soportar «el odio homofóbico de la Iglesia, la exclusión, la marginalización y el estigma de personas como yo«, cuyos «derechos humanos están negados» por la Iglesia.

El cura continúa su carta agradeciendo al papa Francisco -que se cree tiene una actitud más tolerante hacia la homosexualidad que algunos de sus predecesores- por algunas de sus palabras y gestos hacia los gays.

Pero Charamsa afirma que las palabras del Papa sólo tendrán valor cuando se retiren todas las declaraciones de la Santa Sede que son ofensivas y violentas contra los homosexuales.

También urge a la Iglesia a anular la decisión que tomó el predecesor de Francisco, el papa emérito Benedicto XVI, de firmar un documento en 2005 que prohíbe que hombres con tendencias homosexuales profundamente arraigadas se conviertan en sacerdotes.

El cura polaco califica de «diabólica» la declaración del papa Benedicto de que la homosexualidad «es una fuerte tendencia dispuesta para un mal moral intrínseco».

El teólogo escribe que los católicos LGBT tienen el derecho a una vida de familia, «incluso si la Iglesia no quiere bendecirlos«.

Critica al Vaticano por colocar presión en los Estados que han legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo.

También expresa sus temores sobre el impacto que podrá tener el anuncio sobre su homosexualidad en el tratamiento de su madre en Polonia, «una mujer de fe inquebrantable», que, dice él, no es responsable de sus acciones.

Fuente BBC Mundo, vía Religión Digital

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , ,

Jimmy Morales, el humorista y teólogo evangelista ‘antigay’ que gobernará Guatemala

jueves, 29 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Jimmy Morales, el humorista y teólogo evangelista ‘antigay’ que gobernará Guatemala

guatemala-presidentA pesar de que Guatemala es un firmante de la Declaración sobre orientación sexual e identidad de género de las Naciones Unidas y ha apoyado diversas resoluciones de la Organización de los Estados Americanos sobre Derechos Humanos, orientación sexual e identidad y expresión de género, la discriminación social e institucional sigue siendo muy frecuente en el país. Además, la discriminación racista hacia la comunidad indígena y misógina hacia las mujeres hace que estos grupos sean especialmente vulnerables cuando pertenecen también al colectivo LGBTI. Con la victoria del candidato antisistema, teólogo evangelista y cómico de chiste facilón, Jimmy Morales, el domingo en las elecciones a la Presidencia de Guatemala todo apunta que los derechos para el colectivo LGBTI sufrirán un retroceso.

Morales responde con destellos de predicador cuando le preguntan sobre el aborto, el matrimonio homosexual y la legalización de cultivo de la marihuana: ‘No acepto ninguna de las tres. En el caso del matrimonio de personas del mismo sexo, lo rechazo porque no creo en eso y porque en Guatemala el 97% de la población tiene un pensamiento ético cristiano. Aprobar una ley así generaría desorden social’.

Sobre el aborto Morales dice firme: ‘No es propicio para el pensamiento guatemalteco. Soy cristiano evangélico. Mi fe está formada en la Iglesia bautista. Creo en la libertad de conciencia pero no en el aborto’.

Pese a sus 14 años en televisión, el humorista Jimmy Morales, era prácticamente desconocido en los sondeos hasta abril, cuando comenzaron a revelarse los casos de corrupción a los que la población respondió con manifestaciones de protesta sin precedentes.

Jimmy Morales, de 46 años, batió con un histórico 68,5 por ciento de los votos a la ex primera dama Sandra Torres, que obtuvo un 31,5 por ciento, haciendo de su falta de experiencia en la administración pública su principal baza electoral.

El ganador de las elecciones se comprometió a apoyar a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), mientras dure su gobierno de cuatro años que comienza en enero.

Para llegar a la presidencia, el actor cómico Jimmy Morales echó mano a los chistes y a los pasajes bíblicos a fin de explotar al máximo el descrédito de la elite política de Guatemala, hundida en una ola de escándalos de corrupción. Pero ahora tiene el reto de gobernar un país que no está para bromas. Sin experiencia política, ni plan de Gobierno, Morales prometió sacar a la mayor economía de Centroamérica de su peor crisis institucional en décadas a la cabeza del Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación) una heterogénea alianza de militares e izquierdistas. Sin embargo, algunos militares retirados serán clave para su gestión, como el teniente coronel retirado Edgar Ovalle, quien liderará a los 11 diputados de su débil bancada en el Congreso.

Declarado «nacionalista cristiano», a favor de la pena de muerte y en contra del aborto, el matrimonio homosexual y la legalización de las drogas en un país profundamente religioso, Morales no ha dado más nombres de quién lo acompañará en su gabinete cuando asuma oficialmente en enero. Casado y con cuatro hijos, el artista buscó conectar con la mayoría pobre del país, con su historia niño humilde y madre viuda, a la que prometió poner fin a la corrupción reforzando la Fiscalía y renovando a la CICIG, el ente internacional que lideró las investigaciones contra Pérez Molina.

La homosexualidad en Guatemala es legal desde la Reforma Liberal de 1871
, aunque los ciudadanos LGBTI guatemaltecos aún hoy sufren diversas formas de discriminación. Actitudes machistas, homofóbicas, lesfóbicas y transfóbicas todavía están muy arraigadas en la sociedad. Las identidades sexuales y de género no están reconocidas por el sistema legal de Guatemala y el Estado no garantiza ninguna protección para las parejas del mismo sexo.

La mayor parte de la población es miembro de alguna iglesia cristiana, instituciones que tradicionalmente han mantenido una actitud conservadora, patriarcal y heteronormativa acerca de la diversidad sexual, condenando la homosexualidad, el travestismo o la transexualidad por la creencia de que son conductas inmorales.

Los crímenes de odio motivados por la orientación sexual o la identidad de género siguen siendo tolerados por el gobierno a pesar de numerosos informes nacionales e internacionales que alertan sobre esta problemática. Es especialmente preocupante la violencia dirigida hacia las personas transgénero. Sólo entre 2001 y 2006 fueron asesinadas 17 personas transexuales. La falta de derechos civiles y políticos así como de protecciones contra los crímenes de odio contribuye a que la violencia contra el colectivo LGBTI permanezca ignorada.

La comunidad LGBTI guatemalteca se ha mostrado muy activa en los últimos años organizando numerosos eventos a través de distintas campañas de concienciación sobre la diversidad sexual, las Marchas por la diversidad sexual que vienen celebrándose anualmente desde 2010 en Quetzaltenango con reivindicaciones por la igualdad o el Festival de cine por la diversidad sexual que incluye películas nacionales e internacionales además de exposiciones, talleres y charlas informativas.

Fuente Agencias

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Bautista , , , , , ,

Munilla, el rostro de la Iglesia «Misericordiosa»: «La Iglesia sabe que (los homosexuales) tienen dentro una cruz»… Sí, donde nos crucifican algunos…

miércoles, 28 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Munilla, el rostro de la Iglesia «Misericordiosa»: «La Iglesia sabe que (los homosexuales) tienen dentro una cruz»… Sí, donde nos crucifican algunos…

munilla_560x280Definitivamente este hombre es la cara más amarga y homófoba de una iglesia que dice ser misericordiosa. Oírle hablar es recordar las actitudes intransigentes de los dirigentes religiosos que criticaban a Jesús de Nazaret. Cualquier parecido con esa realidad no es mera coincidencia:

«¿Nosotros quiénes somos para rectificar la Palabra de Jesucristo?»

«La Iglesia sabe que (los homosexuales) tienen dentro una cruz»
.
«Si usted está a favor de la anticoncepción, ha asumido la ideología de género, el homosexualismo, usted no va a conjugar la verdad moral con la caridad»

Cree que el Sínodo sólo se refiere a si pueden ser profesores o padrinos

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha asegurado que el Sínodo de los Obispos sobre la Familia, que se clausuró el pasado sábado, no abre la puerta a que los divorciados que se han vuelto a casar por lo civil puedan comulgar porque esto es «imposible».

«Algunos pensaban que iba a venir el Sínodo e iba a decir que los divorciados vueltos a casar pueden comulgar. Eso no ha sido y es imposible porque es contradecir la fe de la Iglesia. Si para comulgar hay que estar en gracia de Dios y el divorcio y las nuevas nupcias es adulterio, ¿nosotros quienes somos para rectificar la palabra de Jesucristo?. Es imposible que el Sínodo puediera decirlo y que el Papa pueda decirlo porque no tenemos autoridad sobre la palabra de Dios«, ha subrayado.

Durante su programa ‘Sexto continente’ en Radio María, al que ha tenido acceso Europa Press, Munilla ha criticado este lunes que ha habido «manipulaciones mediáticas» del Sínodo y ha negado que esta Asamblea General haya abierto la comunión a los divorciados. «Es absolutamente falso», ha subrayado.

El obispo ha precisado que «en todo el documento ni se menta el tema de la comunión a los divorciados» sino que se habla del acompañamiento de los sacerdotes a estas personas para que estén más intregradas en las comunidades cristianas «evitando toda ocasión de escándalo«.

En todo caso, según indica, la novedad que se introduce es una llamada a discernir cuáles de las diversas formas de exclusión actualmente practicadas en los ámbitos litúrgico, educativo, pastoral e institucional pueden ser superadas y, a su juicio, no se refiere en ningún caso a comulgar sino a otras cuestiones «disciplinares» como «si un profesor de Religión divorciado y vuelto a casar puede seguir siéndolo» o «si una persona en esta situación puede ser padrino de bautizo».

El único caso en el que los divorciados que se han vuelto a casar podrían ser absueltos por la Iglesia y podrían comulgar durante la Eucaristía, según ha matizado citando la Exhortación Apostólica del Papa Juan Pablo II Familiaris Consortio, sería aquel en el se constata que es «humanamente imposible» que los cónyuges separados vuelvan a juntarse y siempre que estos «asuman el compromiso de vivir en continencia absteniéndose de los actos propios de los esposos».

Munilla también se refiere al tema de las personas homosexuales y dice que el Sínodo ha puesto una especial atención en la no discriminación y en el acompañamiento a las familias de estas personas. «La Iglesia sabe que tienen dentro una cruz», señala Munilla. Además, pide que «por favor no se compare una unión homosexual con una unión entre hombre y mujer» y pone de relieve la denuncia que hace el Sínodo a las «presiones de organismos internacionales que condicionan ayudas financieras a la inclusión en las leyes del matrimonio entre personas del mismo sexo».

Por otro lado, el obispo de San Sebastián recuerda que los padres sinodales denuncian en el documento la ideología de género y rechazan «con todas sus fuerzas» las acciones en favor de la anticoncepción, la esterilización y el aborto.

Para Munilla, un problema básico es que hay personas que «no creen en la verdad moral» pero que, al mismo tiempo, piden a la Iglesia «misericordia» y ha pedido no hacer «trampas». «Si usted está a favor de la anticoncepción, ha asumido la ideología de género, el homosexualismo, usted no va a conjugar la verdad moral con la caridad, sino que va a manipular la misericordia y la caridad para negar la verdad moral», ha advertido.

(Rd/Ep)

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , , , ,

Sínodo 2015: El problema no es la homosexualidad o el divorcio, sino la Eucaristía.

domingo, 25 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Sínodo 2015: El problema no es la homosexualidad o el divorcio, sino la Eucaristía.

12108956_510659295777934_6883277195880141532_nEl problema no es la familia, aunque pueda haber discusiones sobre su estructura sacramental. Nadie rechaza en serio a los homosexuales, ni la posibilidad de que establezcan «un tipo de matrimonio», ni condena a los divorciados o separados.

A mi modo de ver, el problema del Sínodo es la Comunión: Si divorciados y homosexuales pueden compartir la eucaristía oficial de la Iglesia Católica.

Éste es el problema serio, pues afecta a la misma identidad de la Iglesia centrada más en la Eucaristía, con sus ministros canónicos («sacerdotes»), que en la Palabra (en línea protestante). Es aquí donde escucho, día a día, las protestas de los que quieren mantener la identidad «tradicional» (iba a decir post-trindentina) de la Iglesia.

Se trata, por un lado, de un problema banal, resuelto de hecho por la praxis ordinaria de los «fieles», pues en la inmensa mayoría de las iglesias y parroquias no te preguntan antes de comulgar si eres gay activo o divorciado vuelto a casar… pues los ministros no conocen a fieles, y si les conocen no hacen caso esos temas.

Pero es, en otro plano, el problema clave de la Iglesia: ¿Es ella capaz de crear verdaderas comunidades eucarísticas, en las que se comparta de verdad la palabra, y la experiencia de fe… y el camino cristiano? Ésta es la cuestión, en esto hay que insistir.

Éste es, finalmente, el problema real del Evangelio y de la Iglesia: La existencia de verdaderas comunidades, con ministros que broten de ella ¿qué pasa cuando un párroco tiene ocho y doce parroquias?, con verdadera identidad y autonomía. Ciertamente, el tema de las parejas gays es importante, lo que mismo que el divorcio, pero en línea eclesial viene en un segundo plano.

En la foto unos soldados argentinos comulgando antes de la batalla de las Malvinas donde, al parecer, algunos generales poco conscientes les mandaron a morir. No sé si Jesús hubiera dado la comunión a unos soldados «voluntarios» para el campo de batalla…A éstos quizá sí. ¡Ellos no tenían la culpa!

Ocho proposiciones.

images1. La eucaristía constituye la culminación de la experiencia cristiana. Pero, en sí misma, no es una experiencia solamente cristiana, sino que se encuentra vinculada a la experiencia universal de comer y comer juntos, dándose la vida unos a otros y comprometiéndose a compartirla. En ese sentido, lo que está en el fondo de la eucaristía es el sacramento de la comunicación universal y concreta de los hombres y mujeres. Por eso, en un plano, es importante vincular la eucaristía cristiana con otras experiencias religiosas y sociales de amor y vida compartida.

2. Históricamente, Jesús ha podido decir en la última cena las palabras centrales de la eucaristía, en la forma en que las ha conservado la tradición de la iglesia: Esto es mi Cuerpo… Ésta es mi sangre (la nueva alianza en mi sangre). Pero el dato histórico externo puede ser discutido, pues los estudiosos no están de acuerdo sobre la forma externa de la última cena. Sea como fuere, esas palabras centrales de la eucaristía condensan de forma admirable lo que ha sido la vida de Jesús, expresada como anuncio de Reino, amor que cura y pan compartido, vino de Reino.

Por eso, sin referencia al Jesús histórico, la eucaristía «cristiana» (confesional) pierde su sentido. Sólo aquellos que quieren ser seguidores de Jesús pueden asumir con sentido la eucaristía. No se les debe pedir otra cosa, sino si quieren estar en comunión con Jesús.

3. Tal como han sido recogidas, transmitidas y celebradas por la Iglesia, esas palabras eucarísticas han sido y siguen siendo pronunciadas por el Cristo Pascual. Ellas definen y actualizan su presencia: son la herencia que él ha dejado a sus discípulos, a todos los cristianos: Decid y Haced esto en memoria de mí. Pero esas palabras sólo son del Cristo en la medida en que las dicen con su propio “yo” los mismos cristianos, el conjunto de la iglesia.

Esas palabras son el “dogma” central, la vida de la Iglesia. En esa línea, podemos añadir que sólo son cristianos conscientes y maduros, en sentido activo, los que pueden ofrecer a los demás su cuerpo y su vida (como Cristo, con Cristo, en Cristo) diciendo: ¡tomad, esto es mi cuerpo…!

4. El Cuerpo de Cristo, es decir, la Eucaristía es ante todo la Iglesia, la comunidad de los creyentes reunidos, que recuerdan a Jesús y se comprometen a seguir realizado su obra. Ellos, los cristianos reunidos y en gesto de misión, son la “res”, la realidad del Sacramento. No son los hombres y mujeres para el pan eucarísico; es el pan para los hombres y mujeres. Por eso, el pan y vino son signo-sacramento real de la presencia de Cristo y de la comunicación entre los cristianos.

Esa presencia es “real”, siendo sacramental, una “presencia materializada”, no es puro encuentro de ideas o afectos intimistas… sino encuentro total de amor en unos signos económicos/alimenticios, que expresan el compromiso de dar y recibir, de compartir la vida. La realidad de la eucaristía es, por tanto, la comunión/comunicación de vida de todos los cristianos. La eucaristía no es algo que unos (los sacerdotes) hacen en nombre de todos, sino un gesto/don de amor que hacen y son todos los cristianos.

5. Una pequeña historia. A lo largo de los siglos, las Iglesias han organizado la eucaristía de Jesús conforme a los modelos sociales y sacrales de cada tiempo. Lo han hecho bien, han conservado la eucaristía. Lo han hecho bien: han precisado el sentido “dogmático” de la celebración y de la vida cristiana, dentro de su contexto cultural, tanto en los diversos documentos de la Edad Media latina como en el Concilio de Trento.

Esa historia sigue siendo normativa para los cristianos, pero no para encerrarse en ella, sino para seguir caminando desde ella, retomando el impulso eucarístico de Jesús, cuya primera eucaristía se celebró a campo abierto (multiplicaciones), sin preguntar a nadie si era judío o no judío, sin entrar en temas matrimoniales o de homosexualidad, sino sólo si quería bendecir a Dios y compartir el pan con los hermanos.

6. La celebración solemne de la eucaristía, de un modo oficial, seguirá estando presidida por un ministro debidamente «ordenado», que en el momento actual, en la iglesia católica, es un obispo o presbítero varón. Ese tipo de celebración seguirá siendo normativa para la Iglesia oficial, hasta que ella misma no cambie sus normas. En esa línea, es importante recordar y actualizar el pasado, un pasado definido por la organización y celebración jerárquica de una eucaristía donde los celebrantes principales sólo han sido varones y varones consagrados de un tipo especial.

Esa historia ha sido positiva, pero es necesario completarla y actualizarla, desde el evangelio, desde la experiencia actual de la vida y desde el encuentro con las restantes religiones y culturas sociales. Eso significa que puede y debe haber otras formas de celebración de la eucaristía, partiendo del evangelio y de la misma realidad de las comunidades, que nombran sus ministros, para que presidan la celebración realizada por todos, de manera que la Iglesia, siendo católica y apostólica, no está ya ligada necesariamente a obispos varones y a presbíteros célibes.

7. Volver al principio, abrir caminos. Lo que importa es la palabra-experiencia de Jesús y de la Iglesia, donde hombres y mujeres comparten el cuerpo y la sangre: la vida… Esa no es una experiencia de algunos cristianos especiales, sino de todos… Esa tiene que ser una experiencia integradora, en tres niveles.

(a) Nivel particular. Cada comunidad cristiana puede y debe organizar su eucaristía, sabiendo que todos los cristianos son ministros de ella, por el hecho de estar bautizados (ser cristianos). Todos los cristianos, varones y mujeres, pueden y deben decirse “esto es mi cuerpo… tomad…”; todos son sacerdotes por don de Cristo.

(b) Nivel de catolicidad. Las eucaristía cristianas han de estar vinculadas, formando un “cuerpo universal”, católico, mesiánico, de humanidad. En ese sentido, las eucaristías de las diversas iglesias han de estar conectadas entre sí. La función del Papa y de las autoridades centrales de la iglesia no está en imponer un tipo de eucaristía, sino en mostrar y potenciar la unidad de todas las eucaristías.

(c) La eucaristía es, finalmente, signo de apertura misionera: la Iglesia (el conjunto de iglesias) tienen que ofrecer al mundo la experiencia y realidad mesiánica del amor y del pan compartido; la misma eucaristía se expresa y traduce en forma de misión, tal como lo han puesto de relieve los textos evangélicos de las multiplicaciones de los panes y los peces.

8. La familia «normativa» de la Iglesia es la comunidad eucarística, de la que participan todos los que quieren seguir a Jesús y crear comunión en su nombre. Por eso, el problema no es que quien comparta la eucaristía pueda estar divorciado (y vuelto a casar) o sea gay activo… El problema es que se sienta vinculado a Jesús y quiera formar iglesia con los restantes hermanos, en camino de conversión y solidaridad.

Dicho esto quedan abiertos otros problemas… Problema es el divorcio: que una pareja de cristianos se rompa, por las razones que fuere; es un problema que debe tratarse con gran delicadeza, respeto y compromiso creyente… pero sin expulsar al divorciado de la eucaristía. Problema puede ser en ciertos lugares y circunstancias el matrimonio gay… pero no para expulsar a los gays de la eucaristía, sino para recorrer con ellos el camino de Jesús, que es ancho y largo.

APÉNDICE: EUCARISTÍA, AMOR MESIÁNICO

(Breve teología eucarística)

images1Conforme al evangelio de Marcos, los discípulos piden a Jesús que celebre la pascua Judía (cf. Mc 14, 12). Evidentemente, quieren sacrificar el cordero pascual, para formar con Jesús una comunidad limpia, de puros observantes, retomando así el amor del Dios del Éxodo, que liberó a los hebreos de su cautiverio. Jesús, en cambio, asumiendo su raíz israelita, quiere celebrar una cena distinta, una comida de Reino, expresando así, en su despedida, el sentido del amor que movido todo su camino y que ahora culmina, en un contexto de muerte cercana. De esa forma ha interpretado la Cena Jn 13-17, presentándola como diálogo de amor.

En este contexto han introducido los sinópticos y Pablo la experiencia del amor eucarístico de Jesús, que se despide de los suyos diciendo que beban en su honor la copa, pues “ya no beberé del fruto de la vida… hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios” (cf. Mc 14, 25 par). Jesús se despide sabiendo que el amor del Reino llega y así lo expresa, conforme al testimonio de la iglesia, en los signos del pan y del vino, como indican los relatos paralelos de Marcos y Pablo:

El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y dando gracias, lo partió y dijo: Esto es mi Cuerpo (dado) por vosotros. De igual modo la copa, después de cenar, diciendo: Esta Copa es la Nueva Alianza en mi Sangre (1 Cor 11, 24-25).
Y estando ellos comiendo, Jesús tomó pan, bendijo, lo partió, se lo dio y dijo: Tomad, esto es mi Cuerpo. Tomó luego una copa y, dando gracias, se lo dio y bebieron todos de ella. Y les dijo: Ésta es la Sangre de mi Alianza, derramada por muchos (Mc 14, 22-24).

Ambos textos reflejan la autoridad mesiánica de Jesús, que anticipa en su vida y entrega personal la plenitud escatológica del Reino, identificándose con el pan y vino compartido en su nombre. Lógicamente, su gesto y palabra sobre el pan ha de verse en la línea de todo su mensaje, en especial de sus multiplicaciones (cf. Mc 6, 30-44; 8, 1-10): su autoridad más alta es y será el pan compartido, que ahora se vincula al vino del banquete final, y no a los peces de alimento diario de las multiplicaciones. Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Krzysztof Charamsa: «En el clero católico hay muchos homosexuales reprimidos que odian a los que son gays como ellos»

domingo, 25 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Krzysztof Charamsa: «En el clero católico hay muchos homosexuales reprimidos que odian a los que son gays como ellos»

1443906876059«Doctrina de la Fe es la agencia política de sabotaje contra el pontificado de Francisco»

«En el Vaticano la mayor parte de la gente no es feliz. Es uno de los lugares menos santos»

» En la Curia hay muchos gays. Muchos de ellos son buenos, el problema es cuando los gays son homófobos interiorizados «

(José M. Vidal).- El sacerdote y teólogo polaco, Krzysztof Charamsa, acaba de protagonizar una de las ‘salidas del armario’ más clamorosas de la historia del Vaticano. Afincado en Barcelona, realiza, en este entrevista exclusiva con RD, un durísimo alegato contra la Congregación para la Doctrina de la Fe y su Prefecto, cardenal Müller, al que acusa de homofobia y de intentar «sabotear el pontificado de Francisco».

¿Fue feliz durante sus años de sacerdocio?

Sí, yo siempre he sido un cura feliz. Me siento feliz sirviendo a la gente, escuchando y aconsejando a las personas. Estoy feliz cuando comunico la palabra y la gracia de Dios. Pero, al mismo tiempo, no me sentía feliz por la negación impuesta por la Iglesia a mi natural orientación sexual. Estos dos sentimientos en el sacerdocio entraban en conflicto. Al final ha prevalecido la infelicidad causada por la homofobia de la Iglesia. He comprendido que para ser sacerdote feliz, debo decirle a mi Iglesia que está paralizada por la homofobia, y esto no hace feliz a nadie.

¿Es partidario del celibato opcional en la Iglesia católica? ¿Por qué?

Sí, a la luz de mis estudios sobre el celibato, hoy estoy convencido de que la única disciplina que se podría aceptar es la disciplina del celibato opcional, como la encontramos en las iglesias católicas orientales, donde los candidatos a curas pueden realmente decidir si quieren vivir como célibes o como casados. Hay, sin embargo, otro problema. Pienso que hoy en día se debe también discutir y revisar el valor humano del celibato. El celibato obligatorio, impuesto en la iglesia latina, sin posibilidad de decidir, es sin duda una práctica inhumana. Debemos confrontar la disciplina del celibato con el estado de las ciencias modernas sobre el hombre y con la experiencia dramática de muchos curas. La Iglesia muchas veces esconde una doble vida en su corporación del clero.

¿Le han llamado ‘traidor’ por haber salido del armario y haber roto su compromiso celibatario?

Sería un traidor si continuara estando en el armario. Sólo así sería un traidor de Dios y de la humanidad. Sería un mentiroso. Yo no he traicionado a nadie. Yo me he liberado de la paranoia homofóbica de la iglesia, que es irracional y absurda, e incapaz de reflexionar porque está llena de un adoctrinamiento ideológico. Personalmente, veo que quien traiciona es la Iglesia, como comunidad de creyentes y como jerarquía, porque no es capaz de revisar una posición que ya no puede seguir defendiendo. Esta traición es muy patente en la Congregación para la doctrina de la fe y en el Vaticano en general. Traición es también la doble vida de una parte del clero. La doble vida para mí no significa solo tener una pareja, hombre o mujer, que es una realidad muy sana y recomendable para un cura. La doble vida es también masturbarse regularmente o ser dependiente de la masturbación como lo son muchos curas y al mismo tiempo luchar contra la masturbación, la cual forma parte de una sana vida sexual en pareja.

La Iglesia predica misericordia, pero ¿sigue persiguiendo a los homosexuales?

Sí, hay una verdadera persecución por parte de la iglesia católica tanto de las personas como de la comunidad LGBTI en general. Es la persecución de las minorías sexuales que no pertenecen y no pueden pertenecer a la mayoría heterosexual. Se trata de un proyecto ideológico de la Iglesia. Mi Iglesia se permite afirmar que debe luchar contra los gays al igual que luchaba contra el nazismo. Nos comparan con los nazis, los enemigos de la humanidad. Esta afirmación ha salido en boca del cardenal africano Sarah justo en medio del sínodo, que en su lugar debería pensar con misericordia sobre las familias. La Iglesia está obsesionada con la homosexualidad, así como con la sexualidad humana en general.

Desgraciadamente, en este momento de la iglesia no hay personas capaces de abrir una discusión seria, libre de toda ideología dictatorial. El nivel intelectual y espiritual de los Pastores en general no es muy alto. Así, faltan interlocutores con los cuales se podría confrontar en la Iglesia. Esta es mi experiencia en la Congregación para la Doctrina de la Fe: un frio y ciego adoctrinamiento, un legalismo automático, lleno de fariseismo insensible. ¿Con quién se podría discutir en la Iglesia las cuestiones humanas si la Iglesia permite las palabras de Sarah? El debería ser denunciado por difamación de un grupo social. La Congregación para la Doctrina de la Fe piensa como Sarah. Están obsesionados por la homosexualidad.

Hace unos días el cardenal Kasper decía que «el homosexual nace». Era la primera vez que yo se lo oía a un jerarca de la Iglesia. ¿Y usted?

Sí, es verdad, creo que es la primera vez. El cardenal Kasper es una de las pocas personas que piensa en la Iglesia. No comparto su posición sobre el juicio moral en relación a los actos homosexuales realizados por personas homosexuales siguiendo su propia natura. Me parece que él, por una parte sostiene que se nace homosexual, pero al mismo tiempo excluye a estas personas de la posibilidad de amar, posibilidad reservada solo a las criaturas heterosexuales. Es contradictorio. En otros términos, si es verdad que «se nace homosexual», como él dice, entonces los católicos tienen un problema con la cuestión homosexual. Deben reflexionar de nuevo sobre todo el tema de la orientación sexual y a continuación revisar la doctrina moral a la luz de esta reflexión.

No obstante esta frase, a mí me parece que el cardenal Kasper sigue la desafortunada teoría de la complementariedad hombre-mujer. Se trata de una verdadera construcción mental católica, que ya ha sido probada como teóricamente débil, por no decir falsa. Desgraciadamente, el término «complementariedad» se ha convertido en un slogan con el que la Iglesia quiere eliminar la discusión sobre personas homosexuales como criaturas Dios en vista del amor. Así, la Iglesia promueve también una falsa imagen homofóbica de las personas homosexuales, como naturalmente incapaces de amar. Así promueve también el odio en la mentalidad de la gente contra las personas LGBTI, las cuales son presentadas como anormales. Se trata de una posición ideológica de una iglesia que tiene miedo de pensar. Estoy seguro de que esto pasará y en el futuro la Iglesia pedirá perdón por esto retraso. Este tipo de errores se repiten en la historia de la Iglesia continuamente.

Volviendo al cardenal Kasper: él es un creyente que piensa, con el cual se puede discutir. Hay también otros como él: como el card. Schönborn, el card. Marx, monseñor Forte o monseñor Bonny, por nombrar algunos, y sin olvidar al Papa Francisco. Son hombres de Dios y de la Iglesia, sensibles, creyentes, capaces de conocer la humanidad y de dialogar con ella. Pero la mayoría está obsesionada, incapaz de pensar y de amar, como el card. Sarah. La estigmatización promovida por la mayoría es un arma.

¿La espiritualidad y la sensibilidad atraen a los gays hacia el altar? ¿Hay más homosexuales en la Iglesia que en otras instancias sociales?

Personalmente estoy seguro que es así. Muchas veces en el pasado, ser cura para un gay era la manera de esconder su homosexualidad y realizarse socialmente. Hoy, probablemente esa razón funciona solo en sociedades homofóbicas y retrógradas. Imagino que en mi patria, Polonia, todavía funciona así. Pienso que hoy en día es mucho más frecuente que un gay con su sensibilidad, y su apertura a lo transcendente y a lo divino, quiera ser cura.

¿Y en la Curia, hay muchos gays? ¿Es realidad el lobby gay vaticano del que suele hablarse?

En este campo también puedo hablar solo de mi experiencia. No tenemos estudios sobre la presencia de personas homosexuales en el clero, porque es un tabú, un tema del que no debe hablarse. En la Curia hay muchos gays. Muchos de ellos son buenos curas, si no son homófobos, si no piensan solo en su carrera, si no se preocupan solo del dinero y del poder. El problema aparece cuando los gays son homófobos interiorizados. En el clero católico hay muchos homosexuales que, reprimidos por su propia orientación, odian a los que son gays como ellos.

Otro tema es el lobby gay, que yo no he conocido. He leído algo sobre ello en Italia, pero no he tenido ninguna experiencia. Puede ser que exista este lobby, come existe el lobby italiano o polaco en el Vaticano. El Vaticano, el corazón de la Iglesia, es una mezcla de luchas por el poder, la política y el dinero. Pienso también que el Vaticano es un lobby a nivel italiano e internacional que impone cosas que jamás ha estudiado seriamente.

¿Doctrina de la Fe es un dicasterio especialmente homófobo? ¿Y su jefe máximo en el dicasterio, el cardenal Müller?

Sí, la Congregación para la Doctrina de la Fe es el corazón de una homofobia paranoica e irracional. En ella no hay posibilidad de conocimiento ni de diálogo. Funciona por estereotipos. Yo tenía la impresión de que nosotros en la Congregación no promovemos la fe en Dios, no nos ocupamos de cristología o mariología, solo luchamos contra los gays y demás minorías sexuales. Es una obsesión. Esta es nuestra verdadera fe: la paranoia anti-gay. Nada más. Es nuestro tema preferido. Hay reuniones en las que de cada tres casos que tratamos, dos son contra gays. Nos hemos inventado un enemigo imaginario y luchamos con todas nuestras fuerzas contra él. Lo llamamos «nuestra guerra contra el gender». Allí no se puede discutir, pensamos que ese gender solo promueve cambios de sexo. Ese es el nivel de paranoia que reina en la Congregación.

El cardenal Müller ha promovido toda esta ignorancia, este extremismo, esta obsesión entre los oficiales, sin ningún tipo de razonamiento. En lugar de promover estudios, la Congregación es la agencia política de sabotaje contra el pontificado del Papa Francisco y su discusión sinodal. Es la agencia que lucha contra el gender, al que tampoco sabe definir. Lo realmente importante es usar la palabra gender de una forma que asuste a la gente, no importa que no se haya leído ni un solo libro sobre estudios de género. La homofobia y la misoginia (la verdadera feminofobia, un complejo u odio hacia la mujer) obsesivas son un drama para esta Congregación, cuyos miembros no todos son heterosexuales. Como en todas partes, hay homosexuales. La realidad es que la Congregación odia a los gays, aun habiendo dentro personas de las cuales se sabe que son homosexuales.

¿Doctrina de la Fe es una de las principales piezas de la resistencia en la Curia a la primavera de Francisco?

Sin ninguna duda. La Congregación vive su periodo más oscuro. Lo que más importa es mantener oculto nuestro tabú: la homosexualidad y la sexualidad en general. Con la primavera de Francisco, la Congregación tiene un nuevo enemigo. Junto a los gays, hay el papa Francisco. Junto a la homofobia aparece una «Francisco-fobia». El desprecio por el Papa en la Congregación es enorme. Por las cosas que he oído sobre el Papa Francisco en la Congregación, ésta debería ser denunciada por ofender el primado de Pedro. En el pasado, nosotros hemos destruido carreras de teólogos que reflexionaban con respeto e inteligencia sobre nuevas formas de ejercicio del primado. Ahora la Congregación está contra el Papa y su primado de una manera irracional.

Varias personas que trabajan en la Congregación son simplemente fundamentalistas y su nivel intelectual no es tan alto como su presunción de ser «salvadores de este mundo delincuente». Dentro no hay ninguna posibilidad de discusión. Personalmente, no tengo ninguna duda de que el Prefecto de la Congregación, de una forma digna y con honor, debería dimitir después de mi coming out. Para salvar la situación, la Congregación debería ser cerrada por el Papa para empezar su renovación en cuanto a métodos de promoción de la fe en la Iglesia. A día de hoy sigue siendo la Inquisición. Está vacía de argumentos racionales y llena de paranoicas emociones, como las expresadas abiertamente por el cardenal Sarah.

¿Por qué no habló con el Papa, antes de dar a conocer públicamente su situación?

He hablado con todas aquellas personas con las cuales se podía hablar. He hablado con todos aquellos que podrían entender la situación inhumana de hipocresía y falsedad de la Iglesia de Roma, que no son muchos. La situación actual es un escándalo institucionalizado. Más que dar a conocer públicamente mi situación, he dado a conocer la situación de la Iglesia en la que he vivido. Esto es muy diferente. Gracias a Dios ya no es más mi problema. Me he liberado del escándalo de esta Iglesia que he dado a conocer públicamente. Quería ayudar a que la Iglesia despertara, ofreciendo el testimonio de mi experiencia en el Vaticano. Alguien debería decirlo claramente.

¿No le parece que el Vaticano reaccionó rápida y drásticamente con usted, mientras no hace lo mismo con los curas pederastas?

La reacción fue automática. El automatismo legalista y formalista es el alma de la Iglesia católica ante aquel que le dice la verdad, a pesar de que el Papa Francisco continuamente hable en contra de los formalismos legalistas.

Es cierto también que muchos casos de curas pedófilos fueron y son tratados de un modo distinto, no tan drástico. La pedofilia es una vergüenza del clero católico. Está relacionada con la inmadurez sexual de sus miembros. No está influida por el mundo, tal como lo afirma obsesivamente la Iglesia. Es el resultado de una obsesión provocada por una sexualidad reprimida, no aceptada, rechazada.

También es verdad que en varios niveles de la Iglesia la pedofilia continúa estando protegida para salvar su imagen y no indemnizar por los daños causados. Le voy a dar un ejemplo. A finales del verano pasado en la prisión del Vaticano murió el nuncio polaco, el arzobispo Wesolowski, juzgado por la Congregación como pedófilo. Este hombre tuvo un entierro que duró diez días, entre el Vaticano y Polonia. 10 días de entierro de un prisionero que ya fue juzgado por un tribunal eclesiástico por abusos pedófilos. Este entierro empezó con una misa celebrada por los más cercanos colaboradores de Papa y terminó al cabo de diez días en Polonia con una lectura de una carta donde se decía que las acusaciones de su pedofilia eran solo invenciones de la mafia de la República Dominicana. El Vaticano permitió todo ese espectáculo, en lugar de pensar en cómo indemnizar inmediatamente a las víctimas de ese obispo pederasta. Viendo todo esto, se puede llegar a la conclusión de que existe un lobby pedófilo en el Vaticano. Sí, muchos curas y obispos pederastas tienen un tratamiento especial y muchos continúan estando libres de cualquier pena.

A esta luz la reacción del Vaticano a un cura gay que dice la verdad es un automatismo vergonzoso. Pero esta es la lógica de la Iglesia: todo debe permanecer escondido «por el bien de la Iglesia». Mientras esté escondido, no pasa nada. Para la Iglesia «el demonio» es el cura que dice la verdad, el que sale a la luz, el que sale del armario.

¿Va a seguir siendo sacerdote, va a pedir la secularización o se la van a imponer?

Soy y me siento sacerdote. Hoy soy mejor sacerdote que antes. Al revés, soy yo quien va a pedir a Iglesia que abra los ojos.

¿Tiene pensado escribir algún libro sobre sus vivencias en el Vaticano?

Sí, estoy convencido que es mi deber explicar más ampliamente mi experiencia en la Iglesia, y lo haré por el bien de la propia Iglesia, que debe convertirse y pedir disculpas por sus escándalos institucionales, por sus retrasos, por su paranoia irracional de la homofobia. Todo aquel que lo ve y lo experimenta tiene deber de despertar a la Iglesia, la cual ya ha superado todo límite soportable.

Si el Papa se lo pidiera personalmente, ¿dejaría a su pareja y volvería al Vaticano?

No, no dejaría a mi pareja porque la quiero y porque no hay razones doctrinales para hacerlo. Tener pareja, sea hombre o mujer, para un cura no va en contra de su fe, no va en contra de la doctrina de nuestra fe. Al revés, es la Iglesia y el Papa quienes deberían empezar a reflexionar seriamente sobre la inhumana disciplina del celibato obligatorio, y su obsesión por la homosexualidad y la sexualidad humana en general.

¿Volver al Vaticano? No, no volvería. Debería ser un masoquista, una persona que busca sufrimiento y ofensa de su propia identidad. Yo no soy masoquista. El Vaticano es uno de lugares menos santos que he conocido en mi vida. Yo quiero vivir feliz, quiero ser santo, lo que significa ser feliz y, vivir a la luz de la voluntad de Dios y de la dignidad del hombre. En el Vaticano la mayor parte de la gente no es feliz. Es un lugar que necesita una conversión espiritual y mental. Necesita aire de Dios, aire que allí falta.

Otros titulares

Siempre he sido un cura feliz

El celibato obligatorio, impuesto en la iglesia latina, sin posibilidad de decidir, es sin duda una práctica inhumana

Yo no he traicionado a nadie. Yo me he liberado de la paranoia homofóbica de la iglesia, que es irracional y absurda

Muchos curas son dependiente de la masturbación y al mismo tiempo luchan contra ella

Mi Iglesia se permite afirmar que debe luchar contra los gays al igual que luchaba contra el nazismo. Nos comparan con los nazis, los enemigos de la humanidad

La Iglesia está obsesionada con la homosexualidad, así como con la sexualidad humana en general

El nivel intelectual y espiritual de los Pastores en general no es muy alto

En Doctrina de la Fe reina un frio y ciego adoctrinamiento, un legalismo automático, lleno de fariseismo insensible

La Congregación para la Doctrina de la Fe está obsesionada con la homosexualidad

Kasper por una parte sostiene que se nace homosexual, pero al mismo tiempo excluye a estas personas de la posibilidad de amar

La Iglesia promueve también una falsa imagen homofóbica de las personas homosexuales, como naturalmente incapaces de amar

En el futuro la Iglesia pedirá perdón por su condena de la homosexualidad

Muchas veces, en el pasado, ser cura para un gay era la manera de esconder su homosexualidad y realizarse socialmente

No tenemos estudios sobre la presencia de personas homosexuales en el clero, porque es un tabú, un tema del que no debe hablarse

En la Curia hay muchos gays. Muchos de ellos son buenos, el problema es cuando  los gays son homófobos interiorizados

En el clero católico hay muchos homosexuales que, reprimidos por su propia orientación, odian a los que son gays como ellos

El Vaticano, el corazón de la Iglesia, es una mezcla de luchas por el poder, la política y el dinero

Con la primavera de Francisco, la Congregación tiene un nuevo enemigo. Junto a los gays, hay el papa Francisco. Junto a la homofobia aparece una «Francisco-fobia»

El desprecio por el Papa en la Congregación es enorme

El Prefecto de la Congregación, de una forma digna y con honor, debería dimitir después de mi coming out

La Congregación debería ser cerrada por el Papa para empezar su renovación. A día de hoy sigue siendo la Inquisición.

Quería ayudar a que la Iglesia despertara, ofreciendo el testimonio de mi experiencia en el Vaticano

La pedofilia es una vergüenza del clero católico. Es el resultado de una obsesión provocada por una sexualidad reprimida.

En varios niveles de la Iglesia la pedofilia continúa estando protegida para salvar su imagen y no indemnizar por los daños causados

¿Volver al Vaticano? No, no volvería. Debería ser un masoquista, una persona que busca sufrimiento y ofensa de su propia identidad

El Vaticano es uno de lugares menos santos que he conocido en mi vida

En el Vaticano la mayor parte de la gente no es feliz. Es un lugar que necesita una conversión espiritual y mental. Necesita aire de Dios

Fuente Religión Digital

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , ,

El Decepcionante Sínodo de la Familia se cierra sin atender las expectativas de homosexuales ni divorciados a quienes da la espalda

domingo, 25 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en El Decepcionante Sínodo de la Familia se cierra sin atender las expectativas de homosexuales ni divorciados a quienes da la espalda

14457126264698Para quien todavía esperaba algo, el portazo ha sido mayúsculo. ¿Vencedores y vencidos? «Tendencia» en vez de «orientación» Homosexualidad  como pecado. «No existe algún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el diseño de Dios sobre el matrimonio y la familia«… Duras afirmaciones que demuestran que, definitivamente, esta Iglesia no es casa de acogida…

Los divorciados deberán escoger si comulgan según su conciencia y el obispo será quien decida tras escuchar sus argumentos

Sobre los gays, la Iglesia sigue remitiéndose al Catecismo: respeto y misericordia con el pecador, pero sin absolver su «pecado»

Las viejas compuertas de la Iglesia crujen y hasta amenazan fractura cada vez que el papa Francisco hace algún intento por abrirlas siquiera un poco. Después de tres semanas de discusiones, el Sínodo sobre la Familia se cerró sin responder a las expectativas creadas. Ni los divorciados vueltos a casar podrán recibir la comunión de forma generalizada –el texto solo pide más comprensión hacia ellos y que se analice cada caso “sin dar escándalo”— ni la jerarquía de la Iglesia parece asumir el mensaje de apertura de Jorge Mario Bergoglio. En su discurso final, el Papa acusó a cardenales y obispos de utilizar “métodos no del todo benévolos” para solventar sus diferencias y advirtió a los más conservadores: “Los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra sino el espíritu; no las ideas, sino el hombre”.

Aunque el documento final fue aprobado en su conjunto –cada uno de los 94 párrafos obtuvo los dos tercios de apoyos necesarios–, tanto el duro discurso del Papa como la ausencia de avances significativos en la postura de la Iglesia ante las que considera “situaciones difíciles” –divorciados, parejas de hecho, homosexuales— demuestran la fractura que sigue existiendo entre una buena parte de la jerarquía católica y Bergoglio y con la inmensa mayoría de la sociedad. No hay más que comparar los textos que el Vaticano distribuyó tras la clausura del Sínodo.

El documento final aprobado por los 270 padres sinodales parece un refrito del catecismo y de teorías que ya defendía Juan Pablo II. Tan es así que se considera un avance –en pleno siglo XXI—que el Sínodo pida que se eviten “injustas discriminaciones” hacia los homosexuales y que “es necesario acompañar a las familias con un miembro homosexual”, como si se tratara de una desgracia. Sobre si levantar o no el veto para que los católicos divorciados y vueltos a casar puedan comulgar, el Sínodo tampoco se moja. Dice que se analice caso por caso y “sin dar escándalo”. Una vez leída la ortodoxia absoluta del documento final, el discurso del Papa solo puede ser interpretado como una enmienda a la totalidad y, tal vez, una advertencia.

“El primer deber de la Iglesia”, recordó Jorge Mario Bergoglio, “no es distribuir condenas o anatemas sino proclamar la misericordia de Dios”. Y advirtió a los que pretenden una uniformidad sin fisuras: “Lo que parece normal para un obispo de un continente, puede resultar extraño, casi como un escándalo, para el obispo de otro continente; lo que se considera violación de un derecho en una sociedad, puede ser un precepto obvio e intangible en otra; lo que para algunos es libertad de conciencia, para otros puede parecer simplemente confusión. En realidad, las culturas son muy diferentes entre sí y todo principio general necesita ser inculturado si quiere ser observado y aplicado”.

Francisco también se refirió a los intentos por desestabilizar el Sínodo según las viejas costumbres vaticanas de difundir maldades, filtrar documentos o hacer saltar noticias bombas para distraer la atención. De todo ha habido desde que, hace tres semanas, se inauguró el Sínodo. Lo primero fue la confesión de homosexualidad de un prelado polaco de la Congregación de la Doctrina de la Fe. Luego se distribuyó, debidamente falseada, una carta dirigida al Papa por un grupo de cardenales descontentos con la metodología del Sínodo. Lo último fue la difusión de una noticia –solo creíble para quien le interesara creérsela—de que el Papa había volado en helicóptero del Vaticano a la Toscana para que un médico japonés lo tratara de un tumor en el cerebro. A todos esos embrollos se refería Jorge Mario Bergoglio cuando reprochó a sus príncipes de la Iglesia utilizar “métodos no del todo benévolos” en sus luchas de poder.

Y leemos en Religión Digital:

(José M. Vidal).- No hay vencedores ni vencidos. Ni la tesis de los principios innegociables ni la antítesis de ‘hay que cambiarlo todo’, sino la síntesis entre ambas sensibilidades. La doctrina se puede y se debe ‘aggiornar’, para que la Iglesia pueda seguir siendo lo que quiso su fundador: casa de la misericordia y hospital de campaña. «Porque no necesitan médico los sanos, sino los enfermos» (Lc. 5,31). Pero, paso a paso y gradualmente.

Por eso, los padre sinodales han entregado a Francisco un documento integrador, donde se sentirán reflejadas las diversas tendencias. Porque es un documento de consenso y sin rupturas. Un documento orientador para que el Papa, con él en la mano, vaya decidiendo poco a poco los pasos concretos a seguir dando.

De ahí que, tras meces de deliberaciones y debates duros entre moderados y conservadores, la Iglesia haya buscado, como hace siempre, la comunión. Y para eso, el documento no baja ni puede bajar a lo concreto. Se mantiene en criterios generales y en orientaciones genéricas. Criterios para discernir cada situación, no soluciones ni recetas generales. Eso sí, criterios con visión de futuro y cargados de esperanza.

No hay morbo en el documento. Los temas más polémicos, como el de la homosexualidad o el del acceso a la comunión de los divorciados vueltos a casar, se tratan, pero no se zanjan. Sobre los gays, la Iglesia sigue remitiéndose al Catecismo: respeto y misericordia con el pecador, pero sin absolver su pecado.

Y, en el tema de la comunión de los divorciados, es la propuesta del cardenal Schonborn la que sale victoriosa del Sínodo. Una propuesta que, como buen dominico, el purpurado de Viena, buscó en Santo Tomás de Aquino. Se trata de la doctrina del «fuero interno», es decir que cada persona decida en función de su conciencia bien formada y que el obispo, tras escuchar a cada persona, tome las oportunas decisiones. Sin juicios, sin tener que recurrir a Roma y sin miedo a la misericordia.

Sigue igual la doctrina, pero cambian los acentos y se abren caminos de futuro. La mayoría moderada de los padres sinodales es consciente de que «lo mejor es enemigo de lo posible». En estos momentos, concretar la misericordia que quiere el Papa con los gays y con los divorciados podía romper la Iglesia y llevar al cisma. Por eso han optado por pacificar y poner las bases para que se puedan ir abriendo pequeñas grietas en el hormigón armado de la doctrina.

Saber esperar es un arte y la Iglesia, sabia de sus dos mil años de Historia, lo practica. Esperar para que la fruta madure, para que el consenso se amplíe y fragüe sin rupturas. La institución sólo dará pasos en los campos delicados de la moral sexual y familiar, cuando se lo permita el «sensus fidelium». Es decir, cuando sea la opinión muy mayoritaria entre sus fieles. Es la ley de la «salus animarum».

Resultados escasos, dirán muchos. Y es que los medios habían creado excesivas expectativas. El ‘Sínodo mediático‘ esperaba una revolución. Y el ‘Sínodo real‘ le ha servido las bases de una reforma que puede cuajar en el futuro. Las luces cortas de los medios contra las largas de la Iglesia, que se mueve en el tiempo teológico de la eternidad. La revolución eclesial es para mañana.

En todo caso, la misericordia actuante con gays y divorciados tendrá que esperar. A no ser que el Papa (que tiene la última palabra en esto y en todo lo demás) crea que la prudencia de sus sinodales es excesiva y que, para que la Iglesia sea realmente «un hospital de campaña«, hay que «hacer lío» y dar salida ya a estos «descartados» de la institución. Si la ley del descarte no vale en la sociedad civil, menos aún en la eclesial. Tras escuchar a su ‘Senado’, el Papa puede decidir. Tiene margen para ello. Y es, sin duda, capaz de hacerlo. Por algo es el Papa de la esperanza.

Pide evitar injustas discriminaciones a los homosexuales

El documento final del Sínodo sobre la familia, cuyos 94 puntos fueron aprobados hoy en su totalidad por una mayoría de dos tercios, pide evitar injustas discriminaciones a homosexuales.

El tema del acercamiento de la Iglesia a los homosexuales queda recogido en un punto, en el que se explica que «cada persona, independientemente de su propia tendencia sexual, tiene que ser respetada en su dignidad, y acogida con respeto, con el cuidado de evitar cualquier marca de injusta discriminación«. El resto de ese apartado pide atención de la Iglesia para «acompañar a las familias con un miembro homosexual«.

Esta es la única referencia a la acogida de homosexuales por parte de la Iglesia católica en este texto, en el que también se reitera que «no existe algún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el diseño de Dios sobre el matrimonio y la familia».

También en este punto, que recibió 221 votos a favor y 37 contrarios, se explica que se considera «inaceptable» que las Iglesias locales sufran «presiones en esta materia por parte de organismos internacionales que condicionan las ayudas financieras a países pobres a la introducción de leyes que incluyan el matrimonio entre personas del mismo sexo«.

Algunos de los 270 padres sinodales que participaron en el Sínodo ya habían anticipado que el tema de la acogida de los homosexuales no iba a ser ampliamente reflejado en el documento al considerar que no se podía incluir en la temática general de la familia.

Por ello, solo habría una cita a la no discriminación, pero sí a la atención a las familias con un miembro homosexual.

Las votaciones se han realizado separadamente por cada uno de los 94 párrafos, que se referían a cuestiones distintas. El de la readmisión de los divorciados católicos vueltos a casarse, por ejemplo, ha obtenido 178 votos positivos, pero 80 negativos, o sea un solo voto de margen. En cualquier caso, todos las 94 cuestiones han obtenido el ‘quorum’ necesario.

En el caso de los divorciados católicos los obispos y los curas decidirán sobre la readmisión «caso por caso«, ya que el sínodo considera necesario examinar la vida personal de quien se ha vuelto a casar, tal vez con hijos del primer matrimonio y otros del segundo a los que acude de manera distinta o no acuda por nada.

«La lógica de la integración es la clave para su cuidado pastoral, para que no solo sepan que pertenecen al Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, sino que también puedan tener una experiencia gozosa y fructífera«, detalla el texto en el párrafo 84.

En el punto 53 se especifica que «es esperable que en las diócesis se promuevan caminos de discernimiento y de implicación de estas personas, en ayuda y ánimo de la maduración de una elección coherente». «Las parejas deben ser informadas sobre la posibilidad de recorrer al proceso de declaración de nulidad del matrimonio», añade.

Por último en el punto número 85, los padres sinodales señalan que «es deber de los presbíteros el acompañar a las personas interesadas en la vía del discernimiento según las enseñanzas de la Iglesia». Además queda ilustrado que será necesario que estas personas hagan «un examen de conciencia, a través de momentos de reflexión y de arrepentimiento».

«Los divorciados vueltos a casar deberían preguntarse cómo se han comportado con sus hijos cuando la unión conyugal ha entrado en crisis; Si ha habido intentos de reconciliación; cómo es la situación de la pareja abandonada; qué consecuencias tiene la nueva relación sobre el resto de la familia y sobre la comunidad de los fieles; qué ejemplo ofrece a los jóvenes que se preparan para el matrimonio. Una reflexión sincera puede fortalecer la confianza en la misericordia de Dios que no se le niega a nadie»

El jefe de la Oficina de prensa del Vaticano ha destacado que la Relatio Finalis «es un documento de consenso« al tiempo que ha precisado que «el mayor número de votos contrarios se refieren a la cercanía pastoral a las situaciones difíciles y no regulares».

«No hay que olvidar que entre un sínodo y el otro se instauró el Motu Propio del Papa sobre las nulidades matrimoniales», ha señalado Lombardi.

Para leer el texto completo del documento final del Sínodo en italiano, pinche aquí

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , ,

Los obispos y cardenales no se ponen de acuerdo sobre la familia homosexual y proponen hacer un Sínodo específico

sábado, 24 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Los obispos y cardenales no se ponen de acuerdo sobre la familia homosexual y proponen hacer un Sínodo específico

Dios es Familia¡Toma ya!… Según los resúmenes publicados, todo parece indicar que los obispos han dejado de lado el tema de la acogida de la Iglesia a los homosexuales al considerar que no guarda relación con las cuestiones de la familia que aborda el Sínodo.

Müller, hasta ahora en contra, defiende la comunión «en casos específicos»

Los círculos hispanoablantes, italianos y alemanes, a favor de «un movimiento generos

El Sínodo se aproxima a su fin dividido aún sobre si se debe seguir negando sacramentos a divorciados y parece prevalecer la idea de que sea el papa quien decida finalmente o que incluso se deje el tema para futuras reuniones. Según el tercero de los resúmenes de los diferentes grupos lingüísticos de los participantes del Sínodo en el que se afronta esta cuestión, todo parece indicar que los padres sinodales evitarán tomar decisiones.

La condición de las personas homosexuales se enfocó sobre todo desde la perspectiva del contexto familiar. El grupo inglés C insistió en que es un tema que se debe abordar como pastores que buscan comprender la realidad de la vida de las personas y no las cuestiones abstractas. También sus miembros pidieron que el documento final del Sínodo incluyese una afirmación clara de la enseñanza de la Iglesia de que las uniones del mismo sexo no son en modo alguno equivalentes al matrimonio.

Sobre el mismo tema el círculo inglés A reitera que »la Iglesia como esposa de Cristo sigue las huellas de su Señor Jesús, cuyo amor universal se ofrece a todas las personas sin excepción. Los padres y hermanos de los miembros de la familia con tendencias homosexuales están llamados a amar y aceptar a estos miembros de su familia con un corazón indiviso y con comprensión».

Algunos Padres Sinodales propusieron que el argumento se eliminase de la discusión del Sínodo sobre la Familia porque dada su importancia merecería un sínodo específico en materia. Peter Erdö, relator de la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de la Familia lo decía hace unos días: ‘No existes analogías entre las uniones homosexuales y el diseño de Dios para la familia’. La cuestión levanta tantas ampollas en el sector más conservador de la Iglesia que algunos padres sinodales han propuesto reservar el tema del acompañamiento a las personas homosexuales para un sínodo específico sobre esta materia, al tiempo que otros han pedido que se aclare en el documento final que para la Iglesia las uniones entre personas del mismo sexo no son equivalentes al matrimonio.

Concretamente, algunos participantes de la Asamblea del Sínodo de la Familia han propuesto durante sus reuniones del pasado lunes y del martes que el argumento sobre la condición de las personas homosexuales «se eliminase de la discusión del Sínodo sobre la Familia porque dada su importancia merecería un sínodo específico en materia», según informa el Vaticano. Por su parte, los miembros de uno de los grupos de habla inglesa pidieron que el documento final del Sínodo incluyese «una afirmación clara de la enseñanza de la Iglesia de que las uniones del mismo sexo no son en modo alguno equivalentes al matrimonio».

Respecto a los divorciados y vueltos a casar civilmente, el Vaticano constata un acuerdo general sobre la necesidad de un acompañamiento pastoral más eficaz para estas parejas y sus hijos. Además, en algunos círculos, como el grupo de hispanohablantes cuyo relator es el arzobispo venezolano Baltazar Enrique Porras Cardozo, ha suscitado «perplejidad» lo que el Instrumentum Laboris llama «camino penitencial» y sugieren cambiar este término por «itinerarios de reconciliación».

Sobre el acceso a los sacramentos, algunos participantes del Sínodo han planteado «quitar muchas trabas» para que los divorciados vueltos a casar puedan participar en la vida de la Iglesia, como las que les impiden ser padrinos, catequistas o dar clases de Religión.

«¿Qué pasa cuando se plantea el acceso a los sacramentos?
–dicen en el círculo hispanohablante cuyo relator es el cardenal de Panamá José Luis Lacunza Maestrojuan–. Sin duda, tenemos que plantear un movimiento generoso quitando del camino muchas trabas para que los divorciados vueltos a casar puedan participar más ampliamente en la vida de la Iglesia: no pueden ser padrinos, no pueden ser catequistas, no pueden dar clases de religión».

Por otra parte, algunos círculos menores, como el encabezado por el arzobispo australiano Mark Benedict Coleridge, han tratado el tema de las parejas que conviven sin casarse y aunque han subrayado que la convivencia «no puede ser considerada como un bien en sí misma», reconocen que «puede existir un bien entre los que conviven».

Mientras, el círculo francés cuyo relator es el obispo Laurent Ulrich, ha abordado la situación de aquellas familias divididas, mixtas, monoparentales y sin matrimonio civil. «No podemos descartarlas. Creemos que en ellas vive el Espíritu del Señor que inspira muchos comportamientos de sus vidas», han subrayado.

Finalmente, algunos obispos como el canadiense Paul-André Durocher, se han hecho algunas preguntas sobre la eficacia de la metodología del Sínodo: «¿Está bien ajustado a su propósito? Derrochamos una enorme cantidad de energía, desde todos los puntos de vista. Las personas se han agotado a fuerza de trabajo. ¿El resultado valdrá la pena?«. Leer más…

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , ,

La mexicana, sociedad discriminadora

sábado, 24 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en La mexicana, sociedad discriminadora

Discriminacion1El origen étnico o nacional, el sexo, la edad, la discapacidad, la condición social o económica, la condición de salud, el embarazo, la lengua, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil suelen ser motivo de distinción.

El origen étnico o nacional, el sexo, la edad, la discapacidad, la condición social o económica, la condición de salud, el embarazo, la lengua, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil suelen ser motivo de distinción.

Indígenas, personas con preferencias distintas a la heterosexual, trabajadores domésticos, adultos mayores y discapacitados son los grupos poblacionales que principalmente son discriminados, según la última Encuesta Nacional Sobre Discriminación en que se realizó en el país.

El origen étnico o nacional, el sexo, la edad, la discapacidad, la condición social o económica, la condición de salud, el embarazo, la lengua, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil y otras diferencias suelen ser motivo de distinción, exclusión o restricción de derechos, es decir, de discriminación.

Los resultados del documento publicado por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación evidencian una sociedad mexicana que discrimina a miembros de sectores vulnerables, sobre todo cuando se encuentran en situación de pobreza. De ahí una frase recurrente: “si tienes dinero eres gay, si no lo tienes eres maricón”.

Según la encuesta, cuatro de cada diez mexicanos no estarían dispuestos a permitir que en su casa vivieran personas homosexuales; y tres de cada diez afirman lo mismo en caso de personas con VIH Sida.

Refiere que una de cada dos personas lesbianas, homosexuales o bisexuales considera que el principal problema que enfrenta es la discriminación, seguida de la falta de aceptación, las críticas y burlas; además, las mujeres lesbianas percibieron mayor intolerancia en los servicios de salud que los hombres homosexuales.

En el estudio se refleja que la misma ciudadanía es consciente de se respetan poco los derechos de los homosexuales, lesbianas, migrantes e indígenas.

El principal problema que perciben las minorías étnicas es la discriminación, seguida de la pobreza y el desempleo. En Michoacán, el 9.2 por ciento de los indígenas encuestados consideró que ese es su principal problema.

Por otro lado, más de tres de cada diez personas de nivel socioeconómico muy bajo han sentido que sus derechos no han sido respetados por su color de piel, en contraste con uno de cada diez de nivel socioeconómico medio alto y alto.

Los niños y jóvenes también enfrentan este problema. Más de tres de cada diez jóvenes consideró que la preparación insuficiente, la apariencia o la inexperiencia son motivos por los que no fueron aceptados en un trabajo.

Una de cada cuatro personas justificó que se llame a la policía cuando ve a muchos jóvenes juntos en una esquina.

En tanto que seis de cada diez personas opinaron que los niños deben tener los derechos que les da la ley. En el estado, tres de cada diez consideran que deben tener los derechos que sus padres les quieran dar.

También por creencias religiosas se discrimina. Una de cada diez personas opinó que las autoridades deben reubicar a los protestantes en otro lado y una de cada veinte que deben obedecer lo que decidió la mayoría y sacar a los protestantes.

Fuente: Cambio de Michoacán

General, Homofobia/ Transfobia. , , ,

«¿Bendecirán las iglesias a parejas LGTB casadas civilmente?», por Juan Masiá Clavel

viernes, 23 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en «¿Bendecirán las iglesias a parejas LGTB casadas civilmente?», por Juan Masiá Clavel

GAY COUPLE EMBRACE DURING WEDDING CEREMONY IN TORONTO CHURCHLeído en su blog Vivir y pensar en la Frontera:

Esta semana estarán hablando los sinodales en Roma sobre la acogida evangélica de todas las personas en las comunidades cristianas; y, concretamente, sobre la acogida comunitaria y bendición eclesial de las parejas LGTB que han formalizado civilmente su enlace matrimonial.

Una persona participante en el Sínodo, que habla con condición de confidencialidad, hace la siguiente pregunta: “Respetando lo prescrito en el Derecho Canónico sobre el matrimonio, y reconociendo que no puedo presidir y testificar como celebrante el matrimonio de dos contrayentes LGTB (discúlpeseme el recurso a las abreviaturas), pregunto: ¿Podría celebrarse litúrgicamente -aunque no canónicamente- la acogida eclesial de esa pareja que se ha casado ya civilmente? ¿Podría hacerse según un ritual de bendición (hay decenas de ejemplos en el benediccional ritual romano, desde la bendición del agua hasta la de las semillas, pasando por la bendición de la mujer embarazada y del feto, o la bendición de los hogares, o de la primera piedra de un edificio o de los altares,etc…); podría celebrarse con esta bendición el enlace de la pareja, incluso con un ritual semejante al de la liturgia matrimonial, aunque no se trate de una “boda canónica”?

La respuesta a su pregunta, estimado pastor, es sencillamente que sí.

Pero reconozco que le estoy respondiendo desde la moral evangélica y la reflexión teológica. Si le hace usted esta pregunta a quien identifique la moral teológica con el derecho canónico, es posible que no se atreva a darle esta respuesta.

Permítame sugererirle que, en vez de gastar tiempo y energías en argumentar en contra o a favor de la “ideología de la indisolubilidad” , empleasen tiempo y estudio para plantear cómo liberar la vida sacramental del control por el derecho canónico, y cómo reconocer que lo que necesitamos no es una mano de pintura pastoral a la fachada del “castillo de la iglesia”, sino cómo “salir del castillo” una iglesia “en salida” que peregrina hacia la Vida pernoctando en tienda de campaña.

Han reptido muchos de ustedes estos días que solo pretenden adaptaciones pastorales, sin tocar doctrinas. ni magisterios inmutables. Pero el problema es reconocer humildemente la evolución de las doctrinas y la falibilidad histórica de los magisterios, sin miedo a que se desmorone la fe por salir del castillo de las doctrinas y magisterios que la oprimen.

Y no tengan miedo a que esto provoque divisiones en la comunidad. Lo que nos une es la fe y no las teologías, nos une el Evangelio y no las ideologías. La fe permanece, las doctrinas cambian y evolucionan, y hasta los dogmas se reinterpretan…

Desde esta postura, monseñor, le respondo a su pregunta: Sí, podemos bendecir en la iglesia a esas parejas, aunque hoy por hoy no se permita formalmente su boda canónica.

Además, creo que podemos justificarlo con la reflexión siguiente, basada en la definición conciliar de matrimonio.

“Comunidad íntima de vida y amor” es la definición que resume el ideal de la unión esponsal propuesta por el Concilio Vaticano II en la Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo de hoy (Gaudium et spes, 1965, n.48).

Las uniones civilmente reconocidas de personas gays, lesbianas, transexuales o bisexuales (LGTB), podrían reconocerse incluídas en el marco de esa definición conciliar; por tanto, sería justificable la bendición religiosa de estas uniones en la iglesia católica (aunque, por el momento, no se haya formalizado oficialmente su institucionalización como boda canónica). Debería ser posible acoger sacramentalmente a esas personas, e incluso celebrar pastoral y litúrgicamente una bendición de quienes ya están socialmente constituidos como familia con todos sus derechos civilmente reconocidos.

La definición conciliar del enlace como comunión de vida y amor es amplia y profunda, como para que tenga cabida en ella la relación conyugal de una pareja tanto heterosexual como no heterosexual.

Comunión de amor. No de amor como mero enamoramiento transitorio solamente. Se casaron no solo porque se querían, sino para quererse más y mejor.

Comunión de vida, porque se prometieron recorrer unidos el camino de su vida, no meramente “hasta que la muerte los separe”, sino “hasta que la vida entera recorrida al unísono los acabe de unir por completo”.

Comunión, que es un proceso que dura lo que dure la vida juntos, si la debilidad humana no separa la unión deseada por Dios para que la pareja la consume con el camino de su vida.

Por el momento, mientras la iglesia-institución no da el paso de cambiar o abolir determinaciones canónicas, las iglesias-comunidad de fe podrían y deberían dar pasos eficaces y positivos en la acogida de las personas.

Podría servir, como un ejemplo de referencia, la práctica, aprobada por Roma, de celebrar en la iglesia católica de Japón una ceremonia religiosa para el enlace de personas no bautizadas, que “se casan en la iglesia sin casarse por la iglesia”, si se permite la expresión popular para referirse a estas celebraciones religiosas sin “boda canónica”.

“El matrimonio entre personas no bautizadas y no creyentes, celebrado según el ritual católico, ha sido una de las actividades habituales de la Iglesia en Japón desde hace varias décadas, con la aprobación de la Santa Sede”. Así escribe (en la Respuesta al Secretariado del Sínodo extraordinario de los Obispos, n.2) el arzobispo Peter Takeo Okada, de la archidiócesis de Tokyo, Presidente de la Conferencia episcopal japonesa.

No es una “boda según el derecho canónico”, sino una celebración religiosa para bendecir el enlace que ya han contraido civilmente los cónyuges (mediante la inscripción en el registro civil según la ley del país). Por eso está justificada la expresión popular, que sería inapropiada si hablamos con precisión jurídico-doctrinal: se casan “en” la iglesia, pero no “por” la iglesia. Dicho sencillamente, se bendice en la iglesia el enlace de quienes han contraido matrimonio civilmente.

Esta práctica pastoral -que separa claramente el enlace civil y la celebración religiosa- proporcionaría un modelo para los dos casos siguientes que, según propuestas desde Japón al Sínodo, se deseaba que fuesen tratados por la asamblea episcopal:

1) Celebración religiosa (en este caso sacramental, aunque no sea boda canónica) de un nuevo matrimonio contraido civilmente por personas católicas divorciadas y vueltas a casar.

2) Celebración religiosa de la unión de parejas no heterosexuales, que han contraido enlace civilmente cuando, donde y según lo determinan las leyes del país respectivo.

Esta propuesta, que parecerá demasiado radical, es más bien insuficiente. La propuesta radical debería ser sacar los sacramentos por completo fuera del derecho canónico, separar canonicidad y sacramentalidad, no juridificar la vida de fe… Pero no es previsible, lamentablemente, que la Iglesia vaya a ser capaz de soltar ese lastre pesado de muchos siglos…

Cuando se anunció el resultdo del referendum irlandés, en el que prevaleció el apoyo al reconocimiento del enlace matrimonial igualitario, se suscitó preocupación y tristeza entre quienes creían identificar una derrota en la defensa de la institución matrimonial. Más bien habría que decir lo contrario: no es una derrota ni una amenaza para la institución matrimonial, sino un apoyo. Hay también quienes aceptan a regañadientes el reconocimiento civil de la unión homosexual, pero impondrían la condición de no llamarla matrimonio ni equipararla con la unión heterosexual. Hay también quienes fuerzan el argumento, jugando con las etimologías de “matrimonio”, “patrimonio” etc… No sé si les tranquilizaría, sin enredarse en pros y contras de género, hablar en ambos casos de “enlace esponsal”. En todo caso, a quienes insisten, con razón, en “hacer todo lo posible para defender, proteger y promover la institución matrimonial y la familia», habría que tranquilizarles, porque el enlace igualitario no amenaza, sino apoya precisamente la institución matrimonial, al insistir en la formalización social del enlace, en vez de reducirlo al ámbito privado de la convivencia de hecho más o menos estable.

Se ha diagnosticado, en el contexto de la llamada cultura de la provisionalidad, que aumenta el divorcio, así como la falta de interés por formalizar civilmente las uniones, sin reducirlas a convivencia de hecho con dudosa estabilidad. Precisamente en ese contexto resulta significativo el interés, deseo y reclamación, por parte de parejas LGBT, del reconocimiento social, jurídico y cultural (que podría y debería ser también religioso) de su unión matrimonial.

Cristianismo (Iglesias), General, Iglesia Católica , , , , , , , ,

«Mensaje del papa después del Sínodo», por José Arregi

jueves, 22 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en «Mensaje del papa después del Sínodo», por José Arregi

480x380p-noticias-19298-2014-4-22-153514Leído en su blog:

Prosigue en Roma el Sínodo sobre la familia, aunque haya decaído notablemente el interés mediático, siempre tan voluble. Lleva dos semanas, y aún queda la tercera. Luego corresponderá al papa elaborar y publicar su Exhortación Apostólica Postsinodal. Eso llegará dentro de unos meses, pero el otro día soñé que decía así:

“El papa Francisco a mis hermanas y hermanos católicos del mundo entero. Os deseo la paz de Jesús. Ella nos une en la diversidad del Espíritu como una familia.

No os oculto mi incomodidad al dirigirme a vosotros como papa, pues no me elegisteis ni directa ni indirectamente, ni tampoco elegisteis a quienes me eligieron. Son cosas de la historia, no del evangelio. ¡Ojalá esto cambie pronto y deje la Iglesia de ser jerárquica, piramidal, y sea un signo de la humanidad fraterna que Jesús soñó! Mientras tanto, os hablo como hermano, sin otra autoridad que la que queráis reconocerme.

Incómodo me sentí también con el Sínodo de la Familia, que yo mismo convoqué y que congregó en Roma a tantos obispos que no conocen los gozos y las angustias de las familias de hoy, familias de carne y hueso, familias reales, familias diversas. Tan diversas que no caben en los esquemas del Catecismo que seguimos enseñando, ni en los cánones de Derecho Canónico tan frío que seguimos imponiendo en nombre de Dios. Perdonadnos.

Comprendo muy bien vuestro asombro y protesta al ver que, mientras vuestras familias sufren tantas penurias, desde todos los rincones de la tierra se reunían aquí durante tres semanas 400 personas, cómodamente instaladas, entre ellas 270 cardenales, obispos y religiosos, solo ellos dotados de voz y voto. Perdonadnos. Tal vez tenía razón la viñeta que firmaba por aquellos días ‘El Roto’ en un periódico español: ‘Resucitar a los muertos es fácil. Lo difícil es resucitar a la Iglesia’. Lo diría, supongo, porque mira a la Iglesia como a un muerto que no quiere resucitar, que prefiere seguir siendo pieza de museo, fósil de la vida que un día inspiró formas vivas que ya no viven ni hacen vivir.

No sé si debí convocar este Sínodo. Os confieso mi decepción a la vista de sus propuestas finales. ¡Tanta pompa y tanto gasto, tanta palabra para eso! Pero no quiero mirar atrás. Quiero mirar adelante y dar un paso al futuro. Quiero arriesgarlo todo, y sobre todo el poder absoluto que el Derecho Canónico y los obispos me reconocen todavía. Lo hago justamente porque no me parece un poder evangélico y ya no creo en él. Creo en la vida. Amo a Jesús. Me siento libre, y no tengo miedo ni nada que perder.

He meditado mucho sobre los dos temas que más interés y debate suscitaron entre los padres sinodales y en los medios de comunicación. Me refiero a la unión de gais y lesbianas por un lado y a la comunión de los divorciados vueltos a casar por otro. Yo mismo promoví la discusión. Con la mejor voluntad, propuse que la Iglesia manifestara públicamente misericordia y respeto para con los homosexuales, pues no somos quién para juzgarles, y que los divorciados vueltos a casar pudieran comulgar en la mesa de Jesús siempre que cumplieran tres condiciones: arrepentimiento, confesión ante su obispo y propósito de no reincidir.

Hoy me arrepiento de haber hablado en esos términos ofensivos y humillantes para homosexuales y divorciados, pues equivale a tratarlos como culpables. Es injusto, y contrario al evangelio. Les pido perdón. No les debemos una palabra de conmiseración, ni solo de respeto, sino de pleno reconocimiento.

Por eso, en nombre de Jesús y de la Iglesia, declaro que el amor homosexual es tan santo y bendito como el heterosexual, y lo bendigo de todo corazón como sacramento del Amor o de Dios. Y declaro que el amor humano quisiera ser pleno y eterno, sí, pero es sin embargo frágil, y que cuando, por los motivos que fueren, un matrimonio se rompe por dentro sin remedio, deja de ser matrimonio, y que buscar entonces probar la nulidad canónica para salvar la indisolubilidad teórica es un artificio indigno, y que un nuevo matrimonio de divorciados, en la medida en que el amor les mueve, es igualmente santo, sacramento de Dios o del Amor, y yo lo bendigo.

Hermanas, hermanos, basta ya. Empecemos de nuevo. Os bendigo a todos y os pido vuestra bendición. Vivid en paz. Vuestro hermano Francisco, papa todavía”.

Espiritualidad , , , ,

Todo miembro del colectivo LGTB debería leer esto

jueves, 22 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Todo miembro del colectivo LGTB debería leer esto

Symposium scene, circa 480-490 BC, decorative fresco from north wall of Tomb of Diver at Paestum, Campania, Italy, Detail of so-called lovers, 5th Century BC Un estupendo artículo de Sarah Prager, Fundadora y directora de Quist, que publica The Huffington Post’

Querido miembro del colectivo LGTB:

Puede que no sepas que eres sagrado, mágico o digno de la realeza, pero lo eres. Eres parte de una familia adoptiva que se remonta a los orígenes de la existencia humana.

Mucho antes de que nacieras, nuestra gente inventaba cosas increíbles. Mentes brillantes como la de Alan Turing, el padre de la informática, y la de Alberto Santos-Dumont, el precursor de la aviación, viven en ti. La huella que dejaron en la tecnología moderna personas brillantes y atrevidas como Lynn Conway y Martine Rothblatt (dos mujeres transexuales que siguen vivas en la actualidad) es innegable, ya que los ingenieros del presente han cogido su relevo en la creación de robots y microprocesadores. Hablando de asuntos más actuales, uno de los cofundadores de Facebook ha reconocido su homosexualidad públicamente, igual que el actual director ejecutivo de Apple.

Fuimos dioses y diosas a lo largo de los siglos, como Hermafrodita (el hijo de Hermes y Afrodita), y Atenea y Zeus, que tenían amantes del mismo sexo. En Japón se decía que la pareja masculina Shinu No Hafuri y Ama No Hafuri presentó la homosexualidad al mundo. Los personajes con capacidad para cambiar de género o que incluyen los dos géneros son muy comunes entre las deidades hindúes. El ser al que se le atribuye la creación de Dahomey (un reino situado en lo que ahora se conoce como Benín) se formó cuando dos mellizos, una hermana y un hermano (el sol y la luna), se combinaron en un solo ser que puede que ahora se identifique como intersexual. De la misma forma, los dioses aborígenes australianos de las serpientes arcoíris, Ungus y Angamunggi, poseen muchas características que reflejan las definiciones actuales de la identidad transexual.

Nuestra capacidad de ir más allá de la división en dos sexos y de traspasar las fronteras de género se ha visto como un don. Se nos ha honrado con roles culturales especiales, llegando a ser en ocasiones brujos, curanderos y líderes de muchas sociedades de todo el mundo. Los nativos americanos de la región de Santa Bárbara nos llamaban «joyas». Los documentos de los europeos que registraban sus encuentros con personas con dos espíritus indican que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y la no distinción de la identidad basada en el género formaban parte de la cultura de 88 tribus indígenas de Estados Unidos, incluidos los apaches, los aztecas, los cheyenes, los mayas, los navajos y los crows. Al no haber más documentación, no podemos saber cómo eran las cosas en el resto de las tribus, pero sabemos que formamos parte de la mayoría de los pueblos de América, si no de todos.

Tienes ancestros de la realeza, como la reina Cristina de Suecia, que no solo se negó a casarse con un hombre (renunciando así a su derecho al trono), sino que también adoptó un nombre masculino y se fue sola a explorar Europa en caballo. Su tutor dijo en una ocasión que «no era como una mujer en absoluto». Tu herencia también incluye a Nzinga, gobernante de los reinos de Ndongo y Matamma (ahora conocidos como Angola), que nació siendo mujer, pero se vestía con prendas masculinas y tenía un harén de hombres jóvenes que llevaban prendas tradicionalmente femeninas y le llamaban «rey». También forman parte de tu linaje cultural los emperadores como Elagalabus, que celebró bodas tanto con personas que se identificaban como hombres como con personas que se identificaban como mujeres, proponía sexo a hombres y llevaba maquillaje. Muchos califas de Córdoba, incluidos Hisahm II, Abderramán III y Al-Hakam II tenían harenes de hombres (a veces exclusivamente, a veces también tenían harenes de mujeres). El emperador Ai de la dinastía china Han fue quien nos dejó la frase «la pasión de la manga cortada»; ya que estaba dormido con su amado, Dong Xian, y prefirió cortarse la manga de la bata antes que despertar a su amante para poder levantarse.

Desciendes de individuos que han dejado una huella en el arte que no se puede ignorar. Entre estos creadores tan influyentes se encuentran compositores como Chaikovski, pintores como Leonardo da Vinci y actores como Greta Garbo. Tus antepasados pintaron la Capilla Sixtina, grabaron la primera canción de blues y ganaron un sinnúmero de premios Óscar. Fueron poetas, bailarines y fotógrafos. Han contribuido tanto al mundo del arte que hay un tour guiado dedicado a ellos en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Tienes la sangre de grandes guerreros, como las amazonas, esas personas con cuerpo de mujer que asumieron el papel de guardianas y no tenían ni interés ni tiempo entre sus valientes actos para ocuparse de las necesidades de los hombres. Tu corazón late con la misma fuerza que los de los hombres del Batallón Sagrado de Tebas, un grupo de 150 parejas de hombres que, en el siglo IV a.C., se hicieron famosos por ser unos luchadores especialmente poderosos, ya que cada soldado luchaba como si estuviera en juego la vida de su amante (y, en efecto, así era). Pero tu herencia también incluye a pacifistas como Bayard Rustin, un arquitecto gay que formó parte del Movimiento por los Derechos Civiles de Estados Unidos.

Hemos redefinido términos como oso, marimacho, loca y hemos creado otros nuevos como drag queen, genderqueer (que hace referencia a aquellas personas cuya identidad de género no se asimila a los espectros tradicionales occidentales de los géneros binarios, es decir, masculino y femenino) y twink (que se utiliza para describir a hombres homosexuales jóvenes y delgados, con poco vello corporal). Porque el hecho de que las palabras «homosexual», «bisexual», «transexual» o «asexual» se hayan creado en un pasado relativamente reciente no significa que sean nada nuevo. Antes de que empezáramos a usar los términos actuales, éramos winkte para los ogala, a-go-kwe para los chippewa, ko’thlama para los zuñi, machi para los mapuches, tsecats para los manghabei, omasenge para los ambo y achnutshcik para los konyaga. Aunque ninguno de estos términos sea un reflejo idéntico de los que utilizamos ahora, todos están relacionados con el amor entre personas del mismo género, las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo o los cambios de sexo.

Eres normal. No eres una creación del mundo moderno. Tu identidad no es una moda pasajera. Casi todos los países tienen historia documentada de personas cuyos comportamientos e identidades guardan mucha similitud con lo que hoy llamamos bisexualidad, homosexualidad, transexualidad o asexualidad.

Recuerda: la cultura occidental actual ha creado la idea de que la sexualidad y la identidad de género no es como había sido siempre. Muchas culturas desde Papúa Nueva Guinea a Perú aceptaban el sexo entre hombres como parte de un ritual o una rutina; algunas de estas sociedades creían que la transmisión de semen de un hombre a otro hacía más fuerte al que lo recibiera. En el pasado, no necesitábamos palabras para denominar a las personas que se sentían atraídas por otras de su mismo sexo, a las que no se sentían identificadas con el género masculino o femenino o a aquellos que no cumplían las expectativas culturales de su sexo de nacimiento, porque no eran tan inusuales como podemos dar por hecho que eran.

Ser tan únicos y poderosos ha hecho que algunos nos teman. Nos han arrestado, torturado y asesinado. Todavía somos ejecutados por los gobiernos o por ciertos individuos de sociedades que antes nos aceptaban como miembros iguales de la sociedad e importantes para ella. Ahora nos dicen que «la homosexualidad es antiafricana», que «no hay homosexuales en Irán». Tanto tú como nosotros sabemos que estos comentarios defensivos no son verdad, pero aun así duelen. Cuando nos pusieron nombres como «marica» o «bollera», nosotros los reciclamos. Cuando nos dijeron que estábamos reclutando a niños, nosotros contestamos: «He venido a reclutarte a ti». Cuando nos pusieron triángulos rosas y negros en los uniformes de los campos de concentración, los convertimos en símbolos de orgullo.

Los que desafían nuestra presencia en las culturas actuales, los que intentan privarnos de nuestros derechos y los que nos convierten en un objetivo directo de la violencia siguen ignorando el hecho de que la anomalía histórica son ellos, y no nosotros. En gran parte de la historia, la persecución a los individuos que transgredieron las normas culturales relacionadas con la identidad de género y la sexualidad estuvo mal vista en los peores casos y pasó desapercibida en los mejores. Hoy en día la gente que sigue haciéndonos daño intenta justificar sus crueles campañas argumentando que están defendiendo los valores «tradicionales». Nada más lejos de la realidad.

Pero ahora ya sabes que se equivocan. Imagínate el mundo sin ese primer ordenador, sin las pinturas de la Capilla Sixtina o sin gran parte de la música de la historia, desde la pieza de música clásica Primavera Apalache hasta el clásico YMCA (entre nosotros han estado desde «la madre del blues» hasta «el rey del pop latino»). El mundo sería mucho más aburrido sin nosotros. Doy gracias por que estés aquí para ayudarnos a seguir con nuestras tradiciones.

Así que ¡feliz mes de la historia LGTB! Esta lista de recursos históricos en línea sobre este colectivo es un buen sitio para empezar a explorar sobre tu patrimonio.

Lesbianamente*,

Sarah Prager

*Así fue como se firmaba una carta para una asociación de derechos humanos para las lesbianas de Méjico hace décadas.

Este artículo fue inspirado por ‘Another Mother Tongue’ de Judy Grahn (publicado en 1984). ‘Ritualized Homosexuality in Melanesia’, editado por Gilbert H. Herdt (publicado en 1993), también ha servido como referencia. Christianne Gadd contribuyó significativamente en la creación de este artículo, que fue publicado por primera vez en ‘The Advocate’.

El artículo fue publicado con anterioridad en la edición estadounidense de ‘The Huffington Post’ y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero

Biblioteca, General, Historia LGTBI ,

Un documental muestra a centenares de religiosos practicando cibersexo en Brasil

jueves, 22 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Un documental muestra a centenares de religiosos practicando cibersexo en Brasil

santos2«Amores santos», historias de relaciones virtuales con un actor

Para «mostrar la hipocresía de los discursos de religiones que condenan la homosexualidad»

El documental ‘Amores santos’, que incluirá escenas de cientos de religiosos practicando cibersexo con un actor, se propone denunciar la doble moral de las religiones que condenan la homosexualidad pero cuyos sacerdotes y pastores la practican a puerta cerrada, informó su director.

«Nuestra intención es mostrar la hipocresía de religiosos que, sin importar su credo, hacen a escondidas lo que condenan en público desde los púlpitos», afirmó en una entrevista el periodista brasileño, ambientalista y director de documentales Dener Giovanini, productor y director de ‘Amores santos’. El documental, que comenzó a ser producido en noviembre del año pasado y será lanzado a comienzos de 2016, tendrá formato de largometraje e imágenes de alta calidad pese a que provienen de las webcam de los religiosos que, sin saber que eran grabados, tenían «relaciones virtuales» con el actor contratado por los productores.

«Tenemos unas 500 horas de grabaciones de cientos de religiosos católicos, evangélicos, protestantes y anglicanos cuando practicaban sexo virtual frente a su webcam, así como los archivos de sus conversaciones con el actor en las redes sociales«, dijo Giovanini.

El director, especializado en documentales y series para televisión de temas ecológicos y que por primera vez aborda un asunto social y religioso, explicó que su intención inicial era denunciar la violencia que sufren los homosexuales por causa del discurso de «odio y homofobia» de la mayoría de las religiones.

«Pero la investigación que hicimos nos permitió percibir que muchos de los religiosos que pregonaban ese discurso también eran homosexuales. Entonces decidimos contratar a un actor y le inventamos un perfil en Facebook para atraer religiosos», afirmó. Pese a sus datos falsos, el actor llegó a tener tres perfiles en Facebook, con cerca de 5.000 amistades, con los que se aproximaba a los religiosos, a los que tan sólo sugería su homosexualidad. «Fueron seis meses de contactos y tres meses de grabaciones de las webcam. No imaginábamos la cantidad tan grande de religiosos que atraeríamos ni que tendríamos escenas tan fuertes de religiosos usando sus hábitos, algunos en las sacristías», aseguró.

Giovanini agregó que todos los perfiles de quienes le propusieron sexo virtual al actor fueron verificados minuciosamente para descartar los falsos y confirmar que realmente fuesen de religiosos, y que se dio prioridad a los que dejaban clara su condición con fotos en las que aparecían de hábitos, oficiando misas o con fieles. El productor, que usará técnicas para esconder el rostro de los religiosos, borró los perfiles en Facebook para que no puedan ser identificados y adoptó varios cuidados para no exponer a nadie.

«No queremos perjudicar a nadie. Tan sólo mostrar la hipocresía de los discursos de religiones que condenan la homosexualidad. No es una película contra las religiones sino para mostrar que existe algo equivocado y peligroso en su discurso», afirmó el director. El filme seleccionará imágenes de unos 150 religiosos de 30 países, sobre todo brasileños, y algunos del Vaticano. El director considera que el filme puede provocar gran impacto en la Iglesia católica porque incluye escenas chocantes con obispos, monseñores, religiosos del alto clero, sacerdotes y seminaristas.

«Tenemos a varios evangélicos y anglicanos pero principalmente católicos, tal vez porque los sacerdotes católicos, por lo general, viven solos en sus casas y pueden usar libremente internet, mientras que los evangélicos viven con sus esposas e hijos y tienen menos libertades para tener relaciones en internet», dijo. El documental también incluye testimonios de homosexuales víctimas de persecuciones o agresiones por motivos religiosos, de padres de familia que perdieron a sus hijos por esta persecución y de seminaristas preocupados por ser homosexuales o que fueron asediados en los seminarios.

Además testimonios de especialistas y conocedores del tema, como el teólogo alemán David Berguer, un vaticanista cuyo reconocimiento como homosexual provocó un gran controversia y quien asegura que gran parte del clero del Vaticano es homosexual y que muchos tienen apartamentos en Roma para sus encuentros con hombres. Giovanini dijo que su filme está en la etapa final de montaje y que aún necesita de tres meses para lanzarlo, pero que decidió abrir el juego y presentarlo públicamente para aprovechar el Sínodo sobre la familia que se celebra actualmente en el Vaticano y en el que los obispos discuten temas como la sexualidad. «Es una aportación que hacemos al Vaticano para que entienda que primero tiene que preocuparse por lo que ocurre detrás de los muros de la iglesia y con asuntos como el celibato», afirmó.

(RD/Agencias)

Cine/TV/Videos, Cristianismo (Iglesias), General , , , , , ,

13 propuestas para el Sínodo sobre la Familia 2015

miércoles, 21 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en 13 propuestas para el Sínodo sobre la Familia 2015
imagesDel blog de Xabier Pikaza:
Hoy se votan en el Sínodo de Roma las propuestas sobre la familia cristiana, y así conoceremos pronto su contenido, más allá de las filtraciones más o menos secretas e interesadas que se han venido publicando estos días.

Evidentemente, no puedo publicar en mi blog todavía esas propuestas, pero puedo y quiero ofrecer las mías, pues he venido siguiendo con interés de cristiano y “complicidad” de teólogo los avatares del sínodo desde el comienzo de su preparación, el 2013, hasta ahora. En ese contexto de avance y reflexión sobre el sínodo publiqué además un libro (La Familia en la Biblia, 2014), que ofrece una base de conocimiento sobre el tema.

Mientras aparecen, pues, las propuesta oficiales, presento yo las mías, elaboradas en un contexto de estudio de la Biblia, escucha de la voz de muchísimos cristianos (¡sensus fidei!), reflexión y valoración de algunas aportaciones del Sínodo, tomando como base las últimas páginas de mi libro sobre La familia en la Biblia. Buen día a todos.

13 propuestas para el Sínodo sobre la Familia 2015

1. La familia es un institución histórica, que se va expresando y realizando a través del tiempo. Ciertamente, tiene un elemento natural, vinculado a la historia de la naturaleza y de la vida, como muestra la dualidad sexual (varón y mujer) y el hecho de que el hombre es un ser natal que proviene de otros hombres, no sólo en un plano biológico, sino (y sobre todo) cultural, a través de la palabra que le ofrecen y en la que le inician otros seres humanos.

Lógicamente, a partir de esa esa “base natural”, las formas de la vida familia han cambiado, como sabemos por la historia, y conocemos por la misma Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. En ese sentido, podemos afirmar que la Biblia es un libro sobre las “transformaciones” de la familia, pues su sentido y valor no está dado de antemano, sino que se va configurando a lo largo de la historia. En esa misma línea podemos decir que, sobre la base de los principios de Jesús, las formas de familia han cambiado también a lo largo de la vida de la Iglesia.
12106948_507131079464089_1214481299743905142_n
2. Tendencia al matrimonio monogámico. A pesar del predominio del patriarcalismo y de la existencia de la poligamia, la Biblia ha dado primacía al matrimonio monogámico, igualitario y duradero (para toda la vida) entre dos personas (normalmente un hombre y una mujer), como muestra el camino que va de Gen 1-2 hasta Mc 10, 1-9 (mensaje de Jesús) y el gran signo de Ap 21-22 (las Bodas del Cordero). En ese contexto resulta fundamental la vinculación entre monoteísmo profético (Dios ama a su pueblo como esposo fiel) y la monogamia (el amor y la fidelidad entre un hombre y una mujer es signo y presencia divina en la historia).

Pero la monogamia no se ha impuesto por ley, ni en la Biblia ni en la Iglesia, pues, más que una norma que obliga desde fuera, ha sido y es una experiencia de maduración humana, en línea de unión personal, para el amor de dos y para el engendramiento de la vida. La realidad modélica de la familia, vinculada al despliegue de la vida, está básicamente vinculada al matrimonio monogámico entre un hombre y una mujer.

3. Otras formas experiencias, la poligamia. El matrimonio monogámico y heterosexual ha de entenderse como punto de referencia, pero se han dado y pueden darse otras formas de matrimonio, entre las que empiezo indicando, desde la Biblia, el modelo de unión poligámica, que se ha dado en ciertos momentos de la Biblia y sigue dándose en algunas culturas religiosas y sociales, de manera que la iglesia, en principio, debe respetarlo e incluso admitirlo de hecho en algunas situaciones quizá marginales, pero significativas de África y Asía.

Pero ese tipo de matrimonio parece ir en contra de la igualdad y exclusividad en el amor de la pareja, tal como aparece no sólo en el camino del Antiguo Testamento, sino en la experiencia de Jesús. De todas formas, a fin de que el matrimonio monogámico sea efectivo, en contra de una poligamia conteporánea o sucesiva (con cambio frecuente de mujeres o maridos), tiene que cambiar la visión de la libertad personal (de la estructura social y de la economía) de cada uno de los casados, para un compromiso unitario y duradero, partiendo del valor y autonomía de cada una de las personas (en especial de las mujeres).

4. Otras formas de matrimonio. Parejas homosexuales. La realidad humana es compleja, y no responde a un único modelo de relación personal. Por eso, junto a un centro más extenso, formados por las parejas heterosexuales (con posibilidad de engendrar hijos propios) pueden darse y se dan, dentro del gran arco-iris de colores de la vida, otros tipos de afecto y vinculación personal, que se expresan sobre todo en las relaciones gays, y en las parejas homosexuales.

La Iglesia, por ahora, no se atreve a llamar matrimonio a las parejas estables de homosexuales, pero la reconoce y bendice, como expresión de la riqueza y variedad de la vida humana, deseando que ellas puedan ser relaciones duraderas y fieles, no sólo para bien de los que así se vinculan en amor, sino para enriquecimiento de la misma sociedad, y de un modo especial de la Iglesia. Los homosexuales, célibes o casados, que quieran ser fieles al evangelio (a los principios del Sermón de la Montaña) pueden y deber ser admitidos en la comunidad cristiana, participando no sólo de la comunión eucarística, sino de todos los derechos y deberes de los demás cristianos en un plano de confesión de la fe y de recepción y ejercicio de los diversos ministerios eclesiales.

5. Familia e hijos. El matrimonio no es sólo unión para engendrar, sino para vivir en comunión y fidelidad personal. Por eso, no es necesario que todas las parejas matrimoniales tengan como finalidad el surgimiento de nuevas vidas. Pero, dicho eso, debemos añadir que el hombre es un ser natal: Un ser engendrado a partir de la comunión de otras personas (un hombre, una mujer), no fabricado, de manera que en ese contexto es básica la institución del matrimonio. Las cosas se producen y fabrican, pero los hijos no son “obra” fabricada, sino que nacen por generación creadora de los padres, en la que interviene de un modo especial el mismo Dios.

Por eso, cada nacimiento es un signo de Dios, una expresión de su Palabra. Este carácter “natal” y comunitario del ser humano, que existe por obra/amor otros seres humanos (al menos dos), constituye un elemento clave de la experiencia cristiana. Así dice la Biblia que el hombre nace de Dios (de su Palabra: cf. Jn 1, 11-12) a través de la palabra que le ofrecen otros seres humanos, especialmente los padres. Por eso, el ser humano no es alguien que se limita a compartir la esencia humana (como han pensado falsamente algunos pensadores helenistas y después cristianos), sino que un individuo concreto que “nace” de individuos hombres concretos, en un contexto de genealogía/familiar.

6. Experiencia “sexual”, recuperación del placer. Quedando claro lo anterior (el hombre es ser natural, su esencia es la familia) puede darse un paso más, afirmando el valor prioritario de la experiencia sexual, como aparece no sólo el Cantar de los Cantares, sino en la primera palabra del hombre cuando despierta a la vida (Gen 2, 23-24). Una larga tradición helenista, defensora de la oposición entre materia y espíritu, que se ha introducido sobre todo en la gnosis y en algunos eclesiásticos antiguos (como San Agustín), ha minusvalorado (y casi demonizado) el placer, afirmando que el sexo sólo puede expresarse de un modo legítimo al servicio de la generación.

Pero esa oposición al sexo es no sólo antibíblica (contraria al Antiguo Testamento), sino también anticristiana, como muestra el mismo San Pablo cuando pide a los esposos que expresen su amor y cohabiten todos los días, privándose sólo durante algunos tiempos limitados, para orar en común, por decisión compartida (cf. 1 Cor 7, 3-5). Ciertamente, una parte de la Iglesia Católica ha sentido prevención ante el sexo, y de esa forma ha corrido el riesgo de entender mal el sentido de las relaciones humanas y de la familia, como fuente y espacio de encuentro creador entre personas

7. Libertad personal, una posible opción por el celibato. En esa línea, la familia cristiana es una experiencia concreta y muy fuerte de libertad, aunque en muchos momentos la Biblia y la misma Iglesia ha tendido a entender el matrimonio como algo que ha de hacerse por necesidad, no sólo al servicio de la procreación, sino también de la casa-hacienda. En esa línea, en muchos casos, no existía verdadera libertad para casarse o para quedar solteros, y eso se aplicaba en especial a las mujeres, que debían someterse al dictado de sus familiares, casándose por conveniencia económica y social, con un hombre buscado por otros.

Pero esa “imposición” matrimonial ha sido superada en la misma Biblia, y de un modo especial por Jesús, no sólo al recibir en su seguimiento a varones y mujeres que podían estar casados o solteros, sino también al valorar y acoger a personas que no podían o solían casarse (eunucos, prostitutas…). Por lo que sabemos, quien más ha desarrollado las implicaciones de esta novedad de Jesús ha sido Pablo, que ha puesto de relieve el valor de la Iglesia (comunidad cristiana), dejando a los hombres y mujeres concretos en libertad para el matrimonio o celibato, que no son, por tanto, imposición ni obligación, sino vocación. Hombres y mujeres tienen valor en sí mismos, dentro de una Iglesia que les acepta y aprecia como tales, de tal forma que no están obligados a casarse, sino que pueden vivir en celibato (virginidad), al servicio de los demás (es decir, del evangelio), con las dificultades que ello implica y los valores que ofrece.

En esa línea, conforme a la enseñanza de Pablo en 1 Cor 7, puede haber personas célibes (eunucos…: Mt 19, 12) por el Reino de los Cielos, tanto por condición antropológica, como por opción personal. El célibe o eunuco, así entendido, no es un hombre o mujer carente de amor, sino al contrario, un hombre o mujer que convive desde el mensaje del Reino con otros eunucos, expulsados sociales o necesitados y con el conjunto de la sociedad, pudiendo ofrecer un testimonio familiar distinto, no para oponerse a la familia matrimonial con hijos, sino para ofrecerle un complemente muy valioso. Pero puede y debe haber también matrimonios en perspectiva del Reino de los Cielos, como amor de pareja (comunión personal) que se expande no sólo al servicio de los hijos propios, sino también de otros excluidos y necesitados. Entendido así, ni el matrimonio es una ley, ni es una ley el celibato, sino que ambos aparecen como expresión de un amor abierto, de modos distintos, a la familia.

8. Un camino a favor de la igualdad real de la mujer. La Biblia es una “historia de la familia”, no un tratado teórico, y de esa forma va narrando acontecimientos y trazando caminos, sin imponer una determinada perspectiva. Por eso, en un nivel, ella acoge desde el principio a la mujer como persona (Gen 1-2), pero, en otro, tiende a convertirla en sierva del varón patriarca, destacando su función materna. Sólo en algunos momentos especiales, el Antiguo Testamento ha valorado a la mujer, en distinción e igualdad radical con el varón (así en el Cantar de los Cantares), sin necesidad de que ella sea madre en una familia al servicio del varón y de la casa (hacienda).

Esa nueva valoración aparece en el Nuevo Testamento, pero cierta tradición cristiana posterior ha tenido dificultad en aceptarla, volviendo a ratificar una visión patriarcalista de la vida y de los ministerios eclesiales (Cartas Pastorales). Volviendo a la raíz de Gen 1-2, con el Cantar de los Cantares y el mensaje de Jesús y Pablo, debemos reforzar la igualdad radical del varón y mujer, no en forma de identificación, sino de complementariedad, pues cuanto más se diferencia más iguales son, valorándolos como personas.

Así pasamos del plano de la naturaleza al de la dignidad personal, descubriendo que la diferencia sexual está al servicio de la mayor igualdad, y la igualdad al servicio de la diferencia, personal de manera que, siendo iguales y distintos, en comunión personal (pudiendo ser célibes), hombres y mujeres pueden crear parejas de relaciones estables (de diverso tipo), destacando entre ellas las parejas heterosexuales, capaces de engendrar nuevas vidas.

9. Amor es palabra, la esencia dialogal de toda familia. Crear familia es en el fondo dar y compartir palabra, abriendo así un espacio de comunión entre personas. La misma diferencia de sexo, al servicio del encuentro personal, se desarrolla en forma de trasmisión de conocimiento de vida. Ciertamente, los hijos nacen del semen masculino/femenino, en un plano biológico, y cada nuevo ser humano tiene un genoma distinto. Pero el verdadero nacimiento personal humano acontece en el nivel de la palabra que le ofrecen los padres (biológicos y/o personales) al acogerle y educarle. El germen humano sólo se personaliza a través de la palabra engendradora, de forma que sin ella no hay nacimiento personal, pues un hijo simplemente “biológico”, sin educación cultural (amor, palabra, comunidad) es inviable como persona.

La familia nace y se expande de esa forma en un espacio de palabra compartida que los padres y/o los educadores ofrecen al niño que así nace de un modo personal. Se podría pensar que en los primeros años el niño recibe sólo la palabra de los padres y/o de algunos pocos familiares y educadores, pero a través de ella le llega la voz y la cultura de todo un pueblo, que se expresa en el idioma. Por eso, lo que suscita y define a la familia es la hondura de palabra que cada uno de sus miembros ofrece, recibe y comparte. De un modo consiguiente, el matrimonio (y el engendramiento de hijos) constituye un compromiso de vida compartida que se establece y expresa en el nivel de la palabra. Sólo en la medida en que un hombre y una mujer se “conocen” en sentido bíblico, siendo sujetos de palabra, y la comparten en libertad, puede haber matrimonio (con hijos “humanos”).

10. Indisolubilidad, una más alta experiencia de comunión. El matrimonio sólo tiene sentido allí donde abre un espacio en el que cada esposo madure en humanidad, de forma que su amor mutuo (común), expresado en forma de palabra dialogada, sea forma de vida permanente, que nada ni nadie puede romper. En esa línea, el matrimonio es una promesa de vida compartida y regalada: Varones y mujeres son los únicos seres que pueden prometerse vida (com-prometerse) desde Dios, es decir, uno con el otro, creando una realidad más alta, algo que antes no había, y que no es la mera suma de dos, pues los casados no son ya lo que antes eran, sino que tienen una nueva realidad de tipo dual, una vida más alta, siendo principio común de vida.

Sin duda, puede haber otras uniones temporales o definitivas muy dignas, y también otras formas de vida, como sabe Jesús al hablar de los eunucos (Mt 19, 12): uniones de amigos o amigas, del mismo o diverso sexo, comunidades religiosa, parejas homo- y/o hétero-sexuales, y su valor dependerá de la “palabra” de comunión que susciten y desarrollen, y también de la vida que desplieguen en compromiso de amor (aunque no tengan hijos). La dignidad de esas uniones no dependerá de leyes estatales (aunque cierta regulación social puede ser importante), sino de la humanidad que ellas logren compartir y expresar.

11. Divorcio, nueva comunión. En principio, como digo, el matrimonio es indisoluble: compromiso de unión definitiva y creadora de dos personas, y en esa línea Jesús ha criticado y condena (Mt 10, Mt 19 etc.) el poder que en su tiempo tenían los varones de “expulsar” a sus mujeres, rompiendo así el compromiso matrimonial. El ideal y camino del matrimonio es por tanto la unidad indisoluble de dos personas. Pero, firme eso, el mismo, el NT y la Iglesia saben (como dicen Mt 19 y Pablo en 1 Cor 7) que hay casos en los que el matrimonio se rompe por dentro, volviéndose inválido o nulo, de manera que los antiguos esposos quedan en libertad de casarse de nuevo.

En los casos en que los esposos declaren su matrimonio inválido o roto (nulo), la Iglesia puede ratificar su ruptura, con el consenso de la comunidad que respeta y acoge su proceso de separación, como una forma de recuperación de auténtica libertad para vivir como célibes o para establecer un nuevo matrimonio, con la prudencia que exigen cada caso, buscando siempre el bien de los esposos, de sus posibles hijos y de la comunidad creyentes.

12. El valor de los niños. En este contexto sigue siendo fundamental la experiencia y tarea de engendramiento de la vida, pues cada familia empieza siendo “una” realidad de “dos” que se unen (se transfiguran), engendrando vida en común, de manera que ya no se aman solamente uno al otro, en línea horizontal, sino abriéndose juntos a un tercero. Su amor mutuo viene a presentarse así como principio de vida, y así cuanto más fuerte sea la intimidad de la unión de pareja o familia, más grande será (ha de ser) su apertura creadora (la de cada uno de sus miembros) hacia los hombres y mujeres de su entorno.

Mirado desde nuestra perspectiva, el Antiguo Testamento en su conjunto apenas ha logrado establecer uniones igualitarias de familias. Sólo el descubrimiento del valor radical de la mujer, y la experiencia más honda de fidelidad personal de ambos (varón y mujer), puede hacer que nazca la paternidad/maternidad compartida. Esta visión latía ya en el mismo libro del Génesis, donde Adán y Eva aparecen como iguales en humanidad, pero ella sólo ha logrado desarrollarse lentamente, sin haber culminado aún hasta el día de hoy, a pesar de la experiencia radical de comunión que implica el evangelio cristiano.

El matrimonio aparece así como proyecto de comunicación definitiva entre dos personas, como relación de crecimiento y generación de nuevos seres humanos, a quienes madre y padre ofrecen no sólo su ADN (herencia genética), sino algo mucho más importante, que podemos llamar ADN personal, en palabra y amor.

13. Fidelidad matrimonial y servicio a los pobres, es decir, al Reino de Dios. El amor matrimonial cristiano sólo es completo allí donde dos personas se vinculan (se entregan/conocen) mutuamente para amar juntos a un “tercero”, es decir, a los hijos o al conjunto de la sociedad, al servicio de la vida, y de un modo especial de aquellos que no tienen familia… En ese contexto se sitúa el proyecto de Jesús, que ha sido célibe, pero no por falta de amor, sino al contrario, por apertura de amor concreto hacia los marginados y expulsados familiares y sociales.

Biblia, Espiritualidad, General , , , , , ,

Cada vez más personas ‘salen del armario’ en Facebook

martes, 20 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Cada vez más personas ‘salen del armario’ en Facebook

facebook_gayEl número de personas que ha declarado en Facebook tener una orientación no heterosexual se ha duplicado con respecto al año pasado, según un estudio de la compañía.

De sus usuarios estadounidenses, 6 millones se han identificado como parte de la comunidad LGBT, de los cuales 800 mil cambiaron su status el año pasado, duplicando el número de personas que lo hizo en 2014.

Para Facebook, «salir del armario» significa haber cambiado en el perfil personal la orientación sexual o especificar un género que no sea masculino o femenino.

Otro dato interesante que presenta el estudio son los días cuando más gente decidió actualizar su perfil para cambiar su preferencia sexual. Eventos como la decisión de la Corte estadounidense de legalizar el matrimonio igualitario en todo el país hizo que uno de cada cinco usuarios se identificara como parte de la comunidad LGBT, cuando el promedio hasta ese momento era uno de cada salir_del_armario_facebookdiez.

Pincha en la imagen para agrandarla

El apoyo a esta comunidad también se vio reflejado, pues según la compañía de Mark Zuckerberg, el número de seguidores de páginas relacionadas con temática LGTB aumentó en un 25 por ciento con respecto al año pasado.

Este es el primer estudio que hace una revisión personal de sus más de 1.650 millones de usuarios, pues anteriormente había publicado el uso de la red social luego del terremoto en Nepal o las diferentes formas para reírse –digitalmente– alrededor del mundo.

Fuente Cáscara Amarga

General , , , ,

La inconveniencia de salir del armario en Hollywood

martes, 20 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en La inconveniencia de salir del armario en Hollywood

HollywoodA pesar de su carácter liberal, Hollywood sigue siendo una industria donde salir del armario no está exento de riesgos, al menos para la comunidad de actores que aún hoy se expone a que su vida privada condicione, en alguna medida, el futuro de su carrera.

Recientemente, Matt Damon comentaba en una entrevista para el diario británico The Guardian lo inconveniente que resultaba en su gremio hablar en público sobre las preferencias sexuales de cada uno.

Para el protagonista de la saga Bourne, cuanto menos sepa el espectador, mejor.

“Ya seas heterosexual o gay, la gente no debería saber nada de tu sexualidad porque ese es uno de los misterios que deberías poder interpretar”, dijo Damon, quien en 2013 hizo de pareja homosexual de Michael Douglas en el éxito de HBO Behind the Candelabra y es conocido por sus opiniones de izquierdas.

Damon fue muy criticado por sus palabras, que se entendieron como retrógradas, y él las justificó en términos de eficacia profesional.

“Alguien dijo que yo dije que los actores homosexuales deberían volver al armario. Es doloroso que se afirmen cosas en las que uno no cree”, explicó Damon el lunes en el programa de Ellen DeGeneres, famosa presentadora lesbiana pareja de la actriz Portia de Rossi.

Más allá de lo acertados o desacertados que fueran sus comentarios, estos constataron una realidad existente en una industria que, desde su creación, se ha mostrado incómoda con la homosexualidad de sus estrellas.

Durante décadas los estudios han velado para evitar que trascendieran las inclinaciones sexuales de galanes y divas temerosos de que un desliz de cama echara al traste la imagen de seductores del sexo opuesto que servía para vender películas.

Muchas páginas se han escrito sobre la homosexualidad de Rock Hudson, Montgomery Clift o Anthony Perkins, y la bisexualidad de Cary Grant y Katharine Hepburn, quienes triunfaron en una época en la que la sodomía estaba penada por la ley en EEUU y mostrar atracción por personas del mismo sexo era considerado una enfermedad mental.

Aunque el movimiento de derechos civiles de la comunidad homosexual ha dado pasos de gigante recientemente en EEUU -en junio el Tribunal Supremo falló a favor del matrimonio gay-, el rechazo es aún notable en gran parte del país.

En Hollywood, muchos han decidido salir del armario en público en los últimos años para contribuir a la aceptación social.

Jodie Foster, Zachary Quinto, Neil Patrick Harris, Jim Parsons, Wentworth Miller, Matt Bomer, Ellen Page, T.R. Knight y Luke Evans son algunos de los que han hablado abiertamente de su homosexualidad y lesbianismo.

Antes que ellos, lo hicieron Ian McKellen y George Takei, entre otros, así como Richard Chamberlain, quien dejó constancia de eso en unas memorias que publicó en 2003. Siete años después, preguntado por la revista The Advocate sobre su decisión aseguró que “no le recomendaría” a un hombre con aspiraciones de papeles protagonistas en Hollywood que saliera del armario. “Hay aún una tremenda cantidad de homofobia en nuestra cultura”, afirmó Chamberlain.

En esa misma línea se ha expresado el actor Rupert Everett, quien a diferencia de Chamberlain, reveló su homosexualidad cuando su carrera estaba despegando, en la década de 1990, y vio cómo las ofertas para hacer papeles principales desaparecían. “Fue un asunto enorme durante toda mi carrera”, insistió Everett en una entrevista en 2014 con el periódico The Daily Telegraph en la que admitió que, “hasta cierto punto”, se había saboteado su propia carrera. “Es difícil argumentar que (Everett) no se vio afectado por salir del armario”, dijo Matt Damon.

Un signo de que los tiempos están cambiando también en Hollywood es la carrera de Luke Evans.

El actor galés, que ha sido pareja del modelo español Jon Kortajarena, acumula papeles de acción propios de macho alfa desde “The Hobbit” a “Dracula Untold”, y próximamente se le verá combatiendo a criminales de guerra en “SAS: Red Notice”.

Fuente Agencias, vía SentidoG

Cine/TV/Videos, General, Homofobia/ Transfobia. , ,

«Vivir con miedo (siendo gay)», por Ramón Martínez

lunes, 19 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en «Vivir con miedo (siendo gay)», por Ramón Martínez

pareja-gay-golpeada-2Un interesante artículo que publica Cáscara Amarga:

En España, cada hora y media alguien agrede a una persona no heterosexual.

Era necesario «que no se me notara», por lo que pudiera pasar. Como iba solo supongo que me resultó más sencillo controlar la situación y poner en funcionamiento el ya clásico dispositivo de supervivencia.

Lo único bueno que puede reconocerse a esa catástrofe que es BiciMad -el servicio de bicicletas públicas que (no) funciona en Madrid- es que obliga a caminar mucho a sus usuarios, buscando una bici disponible por toda la ciudad para finalmente llegar al destino a pie. Y esta madrugada, como tantas otras, ese largo paseo me ha servido para recordar una de las características fundamentales de la Cultura de la homofobia: que lesbianas, gais, bisexuales y transexuales estamos condenados a vivir con miedo.

Últimamente suelo aparcar mi coche en el paseo del Pintor Rosales, cojo una bici hasta el centro y, para regresar, es casi siempre necesario hacer todo el camino andando, porque no hay bicicletas disponibles. Esta noche he vivido una experiencia que pudiera calificarse de insignificante, pero que me ha recordado muchas otras, mías y que he escuchado a tantas y tantas personas no heterosexuales.

Cruzaba la plaza de España y, a lo lejos, veía acercarse un grupo de unos diez chicos jóvenes, con el pelo rapado, armando alboroto. Inconscientemente, como tantas veces hemos hecho, me encogí y al mismo tiempo traté de permanecer impasible. Era necesario «que no se me notara», por lo que pudiera pasar. Como iba solo supongo que me resultó más sencillo controlar la situación y poner en funcionamiento el ya clásico dispositivo de supervivencia, y eso sin saber exactamente qué es a lo que iba a enfrentarme. La intuición, a fuerza de repetirse constantemente la misma historia, nos obliga a reaccionar siempre del mismo modo.

Fue justo al pie de unos andamios cuando nos cruzamos. Creo que yo apenas respiraba, concentrado en mirar al vacío y simulando ser quien no soy, cuando uno de ellos, casi a mi lado, con la voz ajada por el alcohol y la violencia, gritó: «escóndete en el andamio». ¿Qué hacer entonces? ¿Correr? ¿Volver la vista para averiguar quién me gritaba? Pero ¿me gritaba a mí, o yo simplemente reaccionaba según lo que he aprendido y esas palabras estaban destinadas a otra persona? Cuando eres gay, o lesbiana, bisexual, o transexual, sabes que si unos chicos jóvenes, en manada, gritan cerca de ti, te están gritando a ti, y que eso es peligroso. En España cada hora y media alguien agrede a una persona no heterosexual. En Madrid al menos cada dos días hay un caso de este tipo. ¿Me había tocado a mí?

Tranquilos, no pasó nada. Yo ya tengo más de treinta años y mucha experiencia sobreviviendo. No soy, estadísticamente, el principal objetivo de los grupos de chicos que deciden divertirse a costa de todos nosotros. Si fuera más joven, si hubiera estado acompañado, la situación tal vez habría sido muy distinta. Tampoco se trata de una agresión, como tantas que padecemos tan frecuentemente, o no soy capaz de interpretarlo así, porque también hemos aprendido a justificar de un modo u otro los ataques que sufrimos. Pero el miedo, ese miedo que corta la respiración y sabemos que hay que esconder, porque si lo huelen vendrán a por ti; el miedo se quedó conmigo.

Un dicho antiguo nos recuerda que «vivir con miedo es como vivir a medias». Y nosotros, lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, llevamos mucho tiempo viviendo así. Escondiendo una parte importante de quienes somos para intentar sobrevivir. Y aunque hay quien pretende que «el miedo cambie de bando», yo lo único que intento es que el miedo se acabe. Quiero esa parte de mi vida que la homofobia no me deja vivir.

observatorio_rosa_ramon_martinez_grande

General, Homofobia/ Transfobia. ,

«Deben reconocerse en la Iglesia católica la homosexualidad y los matrimonios homosexuales»

sábado, 17 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en «Deben reconocerse en la Iglesia católica la homosexualidad y los matrimonios homosexuales»

obispos-bandera-gay_560x280Declaración internacional de teólogas y teólogos sobre el Sínodo

«Debe revisarse la condena indiscriminada de la interrupción voluntaria del embarazo»

No pertenece a la Fe de la Iglesia el hecho de mantener intacto un determinado modelo de familia, propio de un tiempo y de una cultura. Según los evangelios, Jesús de Nazaret fue profundamente crítico con el modelo de familia de su tiempo y de su cultura. Por ello, la Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII considera necesario presentar al Sínodo de Obispos que se está celebrando en Roma las siguientes propuestas:

1. Creemos que hay que respetar las diferentes identidades, opciones y orientaciones sexuales como expresión de la pluralidad de formas de vivir la sexualidad entre los seres humanos. En consecuencia, deben reconocerse en la Iglesia católica la homosexualidad y los matrimonios homosexuales en igualdad de condiciones que la heterosexualidad y los matrimonios heterosexuales. No debe excluirse a las personas cristianas homosexuales de ninguna tarea, actividad y responsabilidad eclesial como tampoco de la participación en los sacramentos.

No parece compaginarse el respeto a las personas no heterosexuales con su exclusión de determinadas funciones eclesiales, como por ejemplo el ejercer el padrinazgo en un bautizo o el ministerio sacerdotal y teológico. Exclusiones ambas que se han producido recientemente en la diócesis de Cádiz con un transexual y en la Congregación para la Doctrina de la Fe con un sacerdote homosexual, y que demuestran una clara discriminación en razón de la orientación sexual y desmienten la idea tan repetida en los documentos de magisterio eclesiástico de acogida hacia las personas no heterosexuales.

2. Creemos que debe revisarse la condena indiscriminada de la interrupción voluntaria del embarazo por parte del magisterio eclesiástico. Consideramos necesaria la derogación del canon 1398 del Código de Derecho Canon que decreta la excomunión para quien produce el aborto, si este se produce, y que es contraria a la absolución del pecado de aborto decretada por el papa Francisco con motivo del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Asimismo debe respetarse el derecho de las mujeres a decidir en conciencia en esta materia.

3. No existen razones bíblicas, teológicas, históricas, pastorales, y menos todavía dogmáticas, para excluir a hombres casados ni a las mujeres de ninguno de los ministerios eclesiales, ordenados o no ordenados. La igualdad de los cristianos y cristianas por el bautismo tiene que traducirse en condiciones iguales para hombres y mujeres en el acceso al ámbito de lo sagrado, en la elaboración de la doctrina teológica y moral así como en la participación en las responsabilidades eclesiales y en los órganos directivos, sin discriminación alguna por razones de género, etnia o clase social. Por ello pedimos se eliminen los obstáculos ideológicos, culturales y disciplinares de carácter sexista y se lleve a cabo la plena incorporación de las mujeres en los ámbitos indicados, incluido el acceso al sacerdocio y al episcopado.

4. En relación con el divorcio, no existe dogma de fe que lo impida, como tampoco que prohiba el acceso de las personas separadas o divorciadas vueltas a casar a la eucaristía. La actual disciplina excluyente en esta materia, quizá comprensible en el pasado, hoy no tiene justificación y, lejos de acercar a la gente en esas circunstancia a la comunidad cristiana, la margina, aleja y estigmatiza. Además, carece de fundamento evangélico. Creemos por ello que el Sínodo de Obispos debe eliminar tal prohibición, actualmente vigente, y facilitar el acceso a la comunión eucarística a las personas separadas o divorciadas vueltas a casar sin imponerles exigencia correctora alguna. Las personas creyentes somos sujetos morales con capacidad para decidir libremente en conciencia en este terreno. Dicha decisión debe ser respetada.

5. Es necesario reconocer los importantes avances llevados a cabo por el feminismo en la igualdad entre hombres y mujeres y en la liberación de éstas. A la luz de estos avances debe revisarse la estructura patriarcal de la doctrina y la práctica sobre el matrimonio cristiano.

6. El Sínodo no puede reducirse a las cuestiones relativas al matrimonio cristiano. Creemos prioritario que haga un análisis de la situación de pobreza y exclusión social en la que se encuentran millones de familias, la denuncie proféticamente, exprese su solidaridad con las familias más vulnerables y contribuya a la eliminación de las causas de dicha situación desde la opción ético-evangélica por las personas pobres y marginadas.

Firman esta Declaración:

Xavier Alegre. Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. España
José Arregi. Teólogo. España
Olga Lucía Álvarez. Asociación Presbíteras Católicas Romanas. Colombia
Juan Barreto. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Fernando Bermúdez, Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Leonardo Boff. Ecoteólogo, miembro del Comité de la Carta de la Tierra y escritor.
Ancizar Cadavid Restrepo. Teólogo. Colombia
José María Castillo. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
José Centeno. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII, España
Juan Antonio Estrada. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España.
Máximo García. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Antonio Gil de Zúñiga. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Ivone Gebara. Teóloga y filósofa. Brasil
Hernández Fajardo Axel. Profesor Jubilado de la Escuela Ecuménica de las Ciencias de Religiones. Universidad Nacional. Costa Rica
Rosa María Hernández. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Mary Hunt. Teóloga. Women’s Alliance for Theology, Ethics and Ritual (WATER).
Gabriela Juárez Palacio. Teóloga. Socia Fundadora de Teólogas e Investigadoras.
Rosa Leiva. Federación Latinoamericana de Presbíteros Casados. Ecuador
Juan Masiá. Teólogo. Japón.
Federico Mayor Zaragoza. Presidente de la Fundación Cultura de Paz y de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte. España
Cyprien Melibi. Teólogo Camerún.
Arnoldo Mora Rodríguez. Socio Fundador del Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI). Costa Rica.
Mario Mullo. Federación Latinoamericana de Sacerdotes Casados. Ecuador
Carmiña Navia. Teóloga. Colombia
Marisa Noriega. Teóloga. Socia Fundadora de la Asociación Mexicana de Reflexión Teológica Feminista. México.
Gladys Parentelli. Auditora en el Concilio Vaticano II. Venezuela
Federico Pastor. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España.
Victorino Pérez Prieto. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Suyapa Pérez Scapini. Teóloga. El Salvador
Margarita Mª Pintos. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Javier Omar Ruiz Arroyave. Activista. Masculinidades Liberadoras. Colombia.
José Sánchez Suárez. Teólogo. Comunidad Teológica de México
Santiago Sánchez Torrado. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Fernando Silva. Asociación de Teólogas y Teólogos de Juan XXIII. España
Aida Soto Bernal. Asociación Presbíteras Católicas Romanas. Colombia
Juan José Tamayo. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Elsa Tamez. Teóloga y biblista. México
Andrea Toca. Teóloga. Socia Fundadora de la Asociación Mexicana de Reflexión Teológica Feminista. México.
Fernando Torres Millán. Teólogo. Coordinador de Kairós Educativo. Colombia
Olga Vasquez. Teóloga. El Salvador
Evaristo Villar. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Juan Yzuel. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España

General, Iglesia Católica , , , , , ,

El tabú de los sacerdotes homosexuales en Latinoamérica

viernes, 16 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en El tabú de los sacerdotes homosexuales en Latinoamérica

gays-curas-720_560x280«La Iglesia es un cuartel para los misóginos y un clóset para los gays»

“Son muchos. Uno no puede imaginarse cuántos homosexuales hay en la Iglesia”

Entre fascinación y desesperación: en Latinoamérica cada vez más curas salen del armario y esperan que el Papa Francisco aborde por fin este tema tabú en la Iglesia. «Son muchos. Uno no puede imaginarse cuántos homosexuales hay en la Iglesia», dijo Roberto Francisco Daniel en una entrevista al diario brasileño Tribuna de Bahia: «Mi impresión es que una gran parte de ellos esconde su homosexualidad bajo la sotana

El «Padre Beto«, como se le conoce en la ciudad de Bauru, no quería esconderse más y fue excomulgado tras salir del armario en abril de 2013. Su dedicación a las parejas homosexuales dentro y fuera de la Iglesia supuso su ruina laboral.

Su colega polaco, Krzysztof Olaf Charamsa, también declaró antes del Sínodo para la Familia en Roma que el clero es «en su mayoría homosexual y desgraciadamente homófobo», por lo que fue suspendido de sus cargos eclesiásticos en la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Teológica Internacional del Vaticano.

«La Iglesia es un cuartel para los misóginos y un clóset para los homosexuales», ha señalado el cura emérito Germán Robledo Ángel

«Verdades prohibidas»

Sin embargo, ambos se siguen sintiendo unidos a la Iglesia y desean cambiarla. Roberto Francisco Daniel, por su parte, explica por qué la Iglesia Católica tiene tanto poder de atracción para los religiosos homosexuales. En el libro «Verdades prohibidas», que escribió tras su despido, trata los temas tabúes dentro de la Iglesia.

«Como cura no hay presión para casarse o ser sexualmente activo, ya que existe el celibato sacerdotal», escribe. «Para la Iglesia es una situación horrible, porque forma también a curas sin vocación. Y los que sí lo son por vocación, no se atreven a abrir la boca por su propio interés

En noviembre de 2010 un peso pesado de la Iglesia Católica en Colombia, causó espectación con la publicación de su libro «Hacia un clero gay», donde el ex presidente del Tribunal Eclesiástico de Cali describe los escándalos sexuales del clero de la región.

En la archidiócesis de Cali, el 30% del clero tendría, según Robledo, inclinación homosexual. Lo que en 2010 cayó como una bomba hoy en día ya no causa tanto revuelo debido a la creciente equiparación del matrimonio homosexual en Latinoamérica, por lo que el tema homosexualidad también ha tocado a la puerta de la Iglesia.

 

Mientras tanto los homosexuales laicos y religiosos siguen a la espera de una señal del Vaticano. «¿Quién soy yo para juzgar a los gays?». Estas palabras revolucionarias pronunciadas por el Papa en las Jornadas Mundiales de la Juventud en Brasil en 2013 todavía no han recibido respuesta.

El excura «Padro Beto» no quiere tirar la toalla y dice que «sería un soplo de aire fresco si la Iglesia reconociera a los homosexuales. El ambiente sería más sano

(RD/Agencias)

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , ,

Teólogos de todo el mundo reclaman cambios sobre homosexualidad, aborto, celibato, sacerdocio femenino y divorciados

jueves, 15 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Teólogos de todo el mundo reclaman cambios sobre homosexualidad, aborto, celibato, sacerdocio femenino y divorciados

la-iglesia-y-los-gays«La enseñanza del Magisterio está condicionada por cada momento histórico»

Aun antes del Sínodo dedicado a la Familia, se venían tratando por parte de biblistas, teólogos, juristas y pastoralistas diversos temas dentro de la Iglesia católica, que reclamaban un nuevo planteamiento. La involución posconciliar los consideró descartables de toda posible renovación.

Con el anuncio del Sínodo se acentuó la necesidad de abordarlos de una vez, de manera que se pudieran ajustar a una nueva comprensión y solución en el momento actual. Estamos ya metidos en el Sínodo y vemos cómo ha reaccionado un sector eclesial en contra de todo intento de apertura, como si la renovación cuestionara no sólo ciertos presupuestos de la enseñanza tradicional sino la fidelidad a la doctrina auténtica de la Iglesia y al mismo Evangelio.

En este sentido, con respeto y ponderación, el presente Documento pretende presentar fundadamente la legitimidad de un cambio. No es un tratado ni un mero extracto de conclusiones, sino una exposición suficientemente argumentada, para quienes sufren de cerca el problema y quienes están interesados en su desarrollo histórico hasta el momento actual..

Entendemos que el Documento es resultado de investigaciones, reflexiones y experiencias que vienen de muy atrás y muestran la necesidad de un cambio.

En la Iglesia y Sociedad de hoy, dentro de un marco ético y evangélico, pretendemos aportar fundamentación al replanteamiento y solución de problemas, que parecieran intocables, y sobre los que mucha gente espera urgente renovación:

– La Homosexualidad
– El Aborto
– El Celibato opcional: los curas casados
– El sacerdocio de la mujer
– Los divorciados en la Iglesia.

I -Dos premisas necesarias

1.Norma primera: el seguimiento de Jesús
La Iglesia católica siempre se ha ocupado de la familia por ser parte integrante de su misión. Como asegura el Instrumentum Laboris del Sínodo » El fundamento del anuncio de la iglesia acerca de la familia radica en la predicación y vida de Jesús». Procede, por tanto, volver a la norma fundamental del seguimiento de Jesús, que nos propone vivir como él y hacer nuestro su proyecto y que debe guiar la vida de todo matrimonio y familia.

El seguimiento de Jesús, norma simple y universal, conlleva unos valores propios, pero que hoy se nos han diluido en la marea ingobernable de un neoliberalismo consumista. «La moral cristiana, recalca el Papa Francisco, no es una moral estoica, es más que una ascesis , no es una mera filosofía , ni un catálogo de pecados y errores…Sin amor, el edificio moral de la Iglesia puede convertirse en un castillo de naipes» (GE, cfr, 25-39).

Este seguimiento supone abrazar el proyecto de Jesús, apostando por los valores que él luchó y vivió, y que resultan incompatibles con los de otros proyectos. Dichos valores, que nos harán entrar en conflicto por causa de este Hombre, están a la vista en las páginas del Evangelio: todos vosotros sois hermanos; el que aspire a ser el mayor, que sea servidor de todos; los últimos serán los primeros; hacer un bien a los más pequeños es como hacerlo a mí mismo, de modo que al final se os juzgará en base a cómo os habéis portado con los más pequeños.

2.Norma primera y ética universal

El seguimiento de Jesús incluye, como es natural, la ética humana asentada sobre la dignidad de la persona: » Los pueblos reafirman su fe en los derechos del hombre, en la dignidad y valor de la persona humana y en la igualdad de hombres y mujeres» (Declaración universal de los Derechos Humanos, Preámbulo).

Por donde los que nos profesamos seguidores de Jesús, nos consideramos identificados en esa dignidad fundamental, que nos permite caminar unidos coincidiendo en valores, criterios y actitudes vinculantes para todos. Haciendo uso de nuestra razón y responsabilidad, asumimos la herencia histórica de unas y otras culturas ,de unas y otras religiones, que nos provee de ese hilo que sostiene, teje y entrega esa «dignidad y valor de la persona y de los derechos que de ella derivan».

Compartimos, por tanto, el hecho innegable de la unidad de la familia humana, que tiene como quicio el respeto total a la persona humana , con el imperativo de procurar a todos un trato humano, -obligatorio para individuos y Estados- y que queda esculpido en la llamada regla de oro: «No hagas a los demás, lo que no quieras para ti».
Esta unidad no niega las diferencias entre los pueblos, pero que no se sobreponen a lo que es sustantivo y esencial a todos: la dignidad de persona. Sobre esa base, surgen y se elaboran normas -hoy convertidas en Derechos- que posibilitan un consenso universal.

II – Norma evangélica y ética universal ante el reto de problemas de los matrimonios y familias actuales.

1.La enseñanza del Magisterio está condicionada por cada momento histórico, según la evolución de las diversas ciencias

A la norma primera del seguimiento, siguieron en el transcurso de los siglos, multitud de otras normas. Todas ellas se hicieron desde unas circunstancias y razones históricas concretas. Pero, muchas de ellas quedaron obsoletas y fueron impugnadas, porque se mantuvieron contra viento y marea, al margen de la ciencia, del sentir del pueblo, de las nuevas propuestas de numerosos teólogos y moralistas que ya las habían formulado antes, durante y después del concilio Vaticano II y al margen sobre todo del Evangelio.

La indiferencia y alejamiento provenían de estar elaboradas desde paradigmas culturales que no respondían al conocimiento actual – científico y bíblicoteológico- de esos temas . La formulación doctrinal hecha por la Patrística y la Edad Media pudo servir a muchas generaciones para vivir su fe, pero no todas son expresión adecuada y definitiva del Evangelio, siempre universal, sino de presupuestos científicos, antropológicos y cosmológicos evolutivos y perfeccionables.

Quiere esto decir, que la Iglesia debe compartir la verdad del Evangelio sobre la familia con la verdad de la ciencia respetando su autonomía y método propios , así como el significado de la propia investigación bíblico teológica. Esta colaboración no se ha dado como se debiera en el pasado y ha llevado a la Iglesia a deificar muchas veces su magisterio considerándose poseedora de toda verdad.

2.La tarea menospreciada de los teólogos

El concilio Vaticano II se celebró hace 50 años; en él tuvieron parte decisiva muchos teólogos, posteriormente represaliados; de él salieron orientaciones como éstas: «Las recientes adquisiciones científicas, históricas o filosóficas platean nuevos problemas que arrastran consecuencias para la vida y reclaman investigaciones nuevas por parte de los teólogos» (GS, 62), «En el cuidado pastoral deben conocerse suficientemente las conquistas de las ciencias profanas de modo que también los fieles sean conducidos a una vida de fe más genuina y más madura» (GS, 62) .

Sin duda, los obispos deben velar y exponer la doctrina cristiana, de acuerdo con la Revelación, pero » según lo requiere el cargo y la importancia del asunto, celosamente trabajan con los medios adecuados a fin de que se estudie como se debe esta Revelación y se la proponga apropiadamente » (LG, 25).

Gratamente reconocemos que el Papa Francisco asume y reafirma lo que durante el largo período posconciliar fue claramente desatendido provocando un desfase de su doctrina y normas con relación al mundo actual:

«El mensaje que anunciamos , siempre tiene algún ropaje cultural, pero a veces en la Iglesia caemos en la vanidosa sacralización de la propia cultura, con lo cual podemos mostrar más fanatismo que auténtico fervor evangelizador» (GE, 117). «La teología -no sólo la teología pastoral- en diálogo con otras ciencias y experiencias humanas, tiene gran importancia para pensar cómo hacer llegar las propuesta del Evangelio a la diversidad de contextos culturales y destinatarios. La Iglesia, empeñada en la evangelización , aprecia y alienta el carisma de los teólogos y su esfuerzo por la investigación teológica, que promueve el diálogo con el mundo de las culturas y de las ciencias. Convoco a los teólogos a cumplir este servicio como parte de la misión salvífica de la Iglesia» ( GE, 131). «Más que el temor a equivocarnos , espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos dice: `¡ Dales vosotros de comer ¡`(Mc 6-37), ( G.E., 46-49).

Desde estas premisas, pensamos que se puede dar solución a problemas ( la homosexualidad, el aborto, el celibato opcional, la ordenación sacerdotal de la mujer, los divorciados en la Iglesia) que hasta el presente se los ha considerado como resueltos desde normas tradicionales inamovibles, sin reconocer las aportaciones de las ciencias ni el cambio y adaptaciones exigidas por la Exégesis y Teología en sus nuevos avances.

El Papa Francisco, si miramos a lo hecho y dicho hasta ahora, se mueve en esta actitud de respeto, colaboración e integración del saber. Muchos queremos las reformas, por ellas hemos luchado fieles al Evangelio y al espíritu del Vaticano II, pero las resistencias pertinaces a nadie como a él le va a tocar verlas, sufrirlas y resolverlas.

Sobre los temas citados, la Exégesis y Teología modernas aportan luces y principios que difícilmente puede ignorar un cristiano de hoy. El Papa Francisco, con la libertad y coherencia que le caracterizan, trata de abordarlos distinguiendo lo que es y pertenece al Evangelio y lo que es y pertenece al bagaje cultural relativo de la humanidad. Ambas cosas -Evangelio y Culturas- se han necesitado y relacionado siempre y en cada momento se han implicado para dar respuesta a la búsqueda y problemas del hombre. Hoy, sin desestimar la herencia del pasado, la cribamos y la enriquecemos con los nuevos conocimientos, que nos alumbran espacios o aspectos inéditos de la realidad.

1.El tema de la Homosexualidad

«Cuando uno se encuentra con una persona gay, debe distinguir entre el hecho de ser gay del hecho de hacer lobby, porque ningún lobby es bueno. Si una persona es gay y busca al Señor, y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para criticarlo? (Papa Francisco, a los periodistas en el avión).

En Occidente la homosexualidad ha recibido una valoración muy variada. El Dr. John Boswell en su libro «Las bodas de la semejanza» ( 640 páginas) documenta cómo en la Iglesia católica del siglo VI al XII existía como normal la celebración litúrgica de parejas homosexuales, según ritos y oraciones propias, presididas por un sacerdote. Es, a partir del siglo XIII, que la homosexualidad va revistiendo un carácter de vicio horrible (pecado nefandum= innombrable), tan horrible que lo de innombrable no se aplica a otros hechos más graves: «Asesinato, matricidio, abuso de menores, incesto, canibalismo, genocidio e incluso deicidio son mencionables». ¿Por qué este horror que convierte la homosexualidad en el peor de los pecados?

Es también muy común la opinión de que se elaboró una construcción bíblico- teológica moral justificatoria de la gravedad de este pecado, hoy demostrada como precientífica y opuesta al contexto y sentido de los textos bíblicos y que la dejan desprovista de este tipo de argumentos para condenarla.

Son de consenso generalizado las conclusiones científicas de que: «Ni desde la medicina, la psicología, la pedagogía, ni con medidas sociales o legales, ha sido posible cambiar la orientación sexual, aunque intentos no han faltado» (Juan L. T. Herreros, Aproximación a la realidad homosexual» pp. 133-134). Los estudios más diversos confluyen en la tesis de no poder calificar la homosexualidad como enfermedad, desviación psicosopática o perversión sexual. La orientación homosexual no afecta a la sanidad mental ni al recto comportamiento en el grupo social.

En razón de ello, la OMS ha suprimido la homosexualidad de la relación de enfermedades. Y el Consejo de Europa insta a los gobiernos a suprimir cualquier tipo de discriminación en razón de la tendencia sexual.

No vale contraponer a estas indicaciones, la existencia de una ética cristiana que las contradice y calificaría la homosexualidad como desordenada e intrínsecamente perversa. Sobre este particular, escribe el superreconocido teólogo E. Schillebeeckx: «En lo que respecta a la homosexualidad no existe una ética cristiana. Es un problema humano, que debe ser resuelto de forma humana. No hay normas específicamente cristianas para juzgar la homosexualidad» (Soy un teólogo felíz, p. 109).

Y, desde la perspectiva teológica, es bien fundada la posición de quienes sostienen que la sexualidad humana no tiene como modelo natural exclusivo la heterosexualidad -ese es un presupuesto no probado- sino que se da también la homosexualidad como una variante natural legítima, minoritaria.

Ciertamente, es un progreso recomendar respeto a los homosexuales, con exclusión de todo lo que sea despectivo o vejatorio. Los homosexuales son personas y, como tales, merecen el mismo respeto que todos los demás.

Pero, la inculcación de ese respeto carece de base, es en cierto modo aparente, si luego se sigue manteniendo que la homosexualidad y la relación entre homosexuales es desviada, intrínsecamente perversa. Por más que se proclame, si yo mantengo que el homosexual es un desviado y un perverso, en el fondo seguiré abrigando distancia, temor y desconfianza.

2. El tema del aborto

El tema del aborto requiere una mirada atenta a todos sus aspectos. No obstante, consideramos posible un acuerdo común en puntos éticos de valor universal. El primero: considerar básico el derecho de todo ser humano a la vida.

Pero defender el derecho a la vida no se identifica con la defensa del proceso embrionario desde su comienzo ni siquiera en pasos posteriores de su ciclo intrauterino. Es una cuestión abierta, científicamente hablando, en el sentido de que unos ponen un ser humano constituido desde el comienzo y otros no lo ponen hasta las ocho semanas, justo cuando el embrión pasa a ser feto.

Muchos estamos convencidos de que, en este punto, puede haber un acuerdo racional, científico y ético prepolíticos, porque la puerta de que disponemos para entrar en esa «realidad» es común a todos, y no es otra que la de la ciencia, de la filosofía y de la ética.

Puerta que vale también para los que se profesan creyentes. La fe, del tipo que sea, no sirve aquí para aclarar el problema del aborto. «No está en el ámbito del Magisterio de la Iglesia el resolver el problema del momento preciso después del cual nos encontramos frente a un ser humano en el pleno sentido de la palabra» (Bernhard Häring, autor de la famosa obra «La ley de Cristo», y acaso el más reconocido moralista de la Iglesia católica).

«Todo individuo tiene derecho a la vida», proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art. 3). Y todo individuo tiene el deber de respetar ese derecho. Sin embargo, ¿se puede afirmar con seguridad que el proceso embrionario es desde el inicio un individuo humano? Resulta, por tanto, crucial averiguar si el proceso del embrión varía en su desarrollo, admite establecer dentro de él un antes y un después, un antes en que no es individuo y un después en que lo es. Teoría discutida y discutible, no dogma.

De hecho, siempre existieron en la tradición cristiana teorías diferentes (teoría de la animación sucesiva defendida por Sto. Tomás y teoría de la animación simultánea, defendida por San Alberto Magno) sobre el momento de constitución de la vida humana. Pero, la teología postridentina a la hora de resolver los problemas de la moral práctica ha partido siempre de la animación inmediata.

Las teorías más modernas afirman que el embrión no es propiamente individuo humano hasta después de algunas semanas.

Como escribe el catedrático Diego Gracia:»La mentalidad clásica , que sobrevalora el genoma como esencia del ser vivo, de tal manera que todo lo demás sería mero despliegue de las virtualidades allí contenidas, es la responsable de que la investigación biológica se haya concentrado de modo casi obsesivo en la genética, y haya postergado de modo característico el estudio del desarrollo, es decir, la embriología. Este estado de cosas no ha venido a resolverlo más que la biología molecular. La biología molecular ha llevado a su máximo esplendor el desarrollo de la genética, en forma de genética molecular. Pero, a la vez, ha permitido comprender que el desarrollo de las moléculas vivas no depende sólo de los genes». (Diego Gracia, Etica de los confines de la vida, III, p.106).

El aserto clásico de que «todo está en los genes» es verdad sólo en parte y se hizo en detrimento de los factores morfológicos y espaciales, tan importantes en el desarrollo del embrión. Sin estos factores, los genes quedarían sin efecto. Los genes tienen capacidad para formar determinados órganos pero no si no hay inducción, lo cual viene a demostrar que el embrión actúa como un gran campo de fuerzas, en el que cada parte es un momento que está codeterminado por otros y a la vez los codetermina.

Se entiende por tanto que, desde este enfoque, el embrión requiera tiempo y espacio para la maduración de su sistema neuroendocrino y que no se halle constituido desde el primer momento como realidad sustantiva. Los genes no son una miniatura de persona. La biología molecular deja bien claro que, para el desarrollo y la ética del embrión, la información extragenética es tan importante como la información genética, que ella es también constitutiva de la sustantividad humana y que la constitución de esa sustantividad no se da antes de la organización (organogénesis) primaria e incluso secundaria del embrión, es decir, hasta la octava semana.

Queda claro de esta manera que quien siga esta teoría puede sostener razonablemente que la interrupción del embrión antes de la octava semana no puede ser considerada como atentado contra la vida humana, ni pueden considerarse abortivos aquellos métodos anticonceptivos que impiden el desarrollo embrionario antes de esa fecha. Esto es lo que, por lo menos, defienden no pocos científicos de primer orden (Diego Gracia, A. García-Bellido, Alonso Bedate , J.M. Genis-Gálvez, etc).

Esta hipótesis, suficientemente demostrada permite, a quien se apoya en ella, defender como no atentatorias contra la vida y como respetuosas de la vida aquellas acciones que se producen en el proceso constituyente del embrión antes de constituirse en feto, es decir, en estructura clausurada.

La teoría expuesta modifica notablemente muchos puntos de vista y establece un punto de partida común para entendemos, para orientar la conciencia de los ciudadanos, para fijar el momento del derecho a la vida del prenacido y para legislar con un mínimo de inteligencia, consenso y obligatoriedad para todos ante el conflicto de situaciones concretas.

Y en un Estado democrático, ninguna instancia civil o religiosa puede atribuirse el poder legislativo, como si dimanase de sí misma al margen de la realidad personal de los ciudadanos. La ética debe determinarse en cada tiempo mediando la racional y responsable participación de los ciudadanos, pues la razón con todo el abanico de sus recursos investigativos es la que, por tratarse de la dignidad humana y de sus derechos, nos habilita para llegar a ellos, explorarlos, entenderlos, valorarlos y acordarlos democráticamente.

Por lo mismo, aunque en el tema del aborto intervengan instancias civiles y religiosas, en este caso desde instancias científico-éticas se recorre un camino común, compartible por todos. Sin negar validez a los credos religiosos, podemos de esta manera convivir acordando entre todos lo mejor y lo más ético para cualquiera de los problemas que se planteen a toda Comunidad civil.

4. El tema de la ordenación sacerdotal de la mujer

«Creo que aún no hemos hecho una teología profunda de la mujer en la Iglesia. En cuanto a la ordenación de las mujeres la Iglesia ha hablado ciertamente y dice no. Lo ha dicho Juan Pablo II, pero con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada. Pero quiero decirles algo: la mujer en la Iglesia es más importante que los obispos y los curas. ¿Cómo? Esto es lo que debemos tratar de explicar mejor. Creo que falta una explicación teológica sobre esto». (En el encuentro con los periodistas en el avión).
¡Esa es una puerta cerrada! Ciertamente lo es desde hace más de 20 siglos y lo sigue siendo. Pero, en el hoy del siglo XXI, es momento de preguntarse por qué está cerrada y si hay motivos para que siga cerrada.

Todos entendemos que haya podido ser así por razones de una situación histórico-cultural muy distinta a la nuestra. Situación que ha perdurado hasta hoy, pero no porque fuera una tradición «divino-apostólica» sino por ser una praxis introducida desde el principio por motivos hoy bien conocidos y explicables, pero que en modo alguno permitan elevar esta praxis a categoría divina y deducir que la no ordenación de la mujer «forma parte de la constitución divina de la Iglesia». Las diferencias entre varón y mujer no son razón para someter la mujer al dominio del varón y excluirla de algunas tareas eclesiales.

La Carta Apostólica del Papa Juan Pablo II (30 de mayo de 1994), no aporta nada nuevo, su enseñanza estaba incluida en documentos anteriores, sobre todo en la Declaración del Papa Pablo VI Inter insigniores de 1976. Ni cuestiona para nada las investigaciones históricas o bíblicas. Juan Pablo II tuvo, es cierto, la voluntad de zanjar definitivamente la cuestión entre los fieles de la Iglesia católica. Pero, de inmediato, muchos comentaristas católicos le replicaron que esta es una cuestión abierta, una doctrina ajena a la Escritura y una verdad no revelada.

Por todo ello, no ha podido ser propuesta como una verdad de fe, ni definida como una verdad de magisterio infalible o ex – cathedra.

Los argumentos aducidos por la Carta son más que débiles: el hecho de que Jesús eligiera entonces únicamente a varones, no quiere decir que lo hiciera exclusivamente y para siempre. Esa exclusión a perpetuidad no va incluida en la acción de Jesús. Muchos teólogos y teólogas han probado que no existen objeciones dogmáticas para la admisión de la mujer a la ordenación sacerdotal. Y los obispos alemanes advirtieron al Papa de la «no oportunidad» de la publicación de esa Carta.

No es objeto de esta declaración entrar a describir la enorme literatura teológica que siguió a la publicación de la Carta. Pero queremos destacar algunos aspectos fundamentales.

El sacerdocio más que un derecho personal es una vocación y un servicio a Dios y a la Iglesia. Y queda fuera de toda duda que excluir a la mujer por razón de su sexo del ministerio sacerdotal supone de hecho una grave discriminación dentro de la Iglesia. Cristo no excluyó a la mujer del sacerdocio. Dios no hace distinción de personas.

Como muy bien ha escrito el teólogo Domiciano Fernández: «En la Iglesia católica se ha decidido desde arriba, entre las Congregaciones romanas y el Papa. No se ha tenido suficientemente en cuenta las opiniones de las diferentes Conferencias Episcopales y de los sínodos de los obispos celebrados en Roma. Con los documentos pontificios por delante, se ha limitado la libertad de reflexión y de expresión de las Iglesias locales y de los teólogos» (Ministerios de la mujer en la Iglesia, Nueva Utopía, 2002, pg. 235).

Es precisamente este teólogo, que murió sin que le dejaran publicar su libro. En opinión de teólogos que lo han leído, es un libro espléndido para conocer a fondo esta cuestión, por su rigurosa documentación histórica y por su mesura e imparcialidad en valorar las razones de una y otra parte.

Citamos como conclusión estas sus palabras: «Mi actitud fue desde el principio la de estudiar e investigar estas cuestiones sin prejuicios y sin tomar partido de antemano por ninguna opción concreta, sobre todo en el problema de la posible o no posible ordenación de la mujer. Sin prisas y sin intereses personales de ninguna clase, comencé a estudiar la cuestión de la Sagrada Escritura y en la tradición de la Iglesia, valiéndome las monografías y amplios estudios que han hecho otros autores sobre estos temas y confrontando las fuentes siempre que me fue posible.
Pronto me convencí de que no existía una dificultad dogmática seria que impida la ordenación sacerdotal de la mujer. No existen argumentos serios sacados de la Sagrada Escritura, donde no se plantea esta cuestión. Los argumentos teológicos deducidos de que el sacerdote representa a Cristo varón y el de alianza nupcial entre Cristo y su Iglesia (de los que me ocupo en el capítulo VII) no me parecen convincentes.

Los argumentos que con tanta frecuencia han dado los Santos Padres y los teólogos, fundados en la inferioridad, en la incapacidad y en la impureza de la mujer, son inadmisibles y nos debieran llenar de vergüenza y sonrojo a los crsitianos» (Idem, pp. 11 y 12).

» Muchos años de estudio no han podido convencer ni a los teólogos ni a los biblistas de que sea expresa voluntad de Cristo excluir a las mujeres del ministerio ordenado. Los ministerios los ha creado la Iglesia según las necesidades de los tiempos y según la cultura de la época. Han cambiado y siguen cambiando.

Lo que los biblistas y teólogos rechazan y no ven oportuno ni conveniente es que se quiera zanjar de un modo definitivo la cuestión de principio, cuando no hay argumentos válidos que fundamenten esta decisión. Una decisión del Papa no puede convertir en palabra revelada lo que realmente no lo es. Es un anacronismo invocar el ejemplo de Cristo o de los apóstoles para deducir que se trata de una verdad que pertenece al «depositum fidei». Y si no se trata de una verdad revelada, el Papa no tiene autoridad para proclamarla como infalible o como verdad de fe. Me parece esencial que haya más diálogo, más libertad, más espíritu de comunión. Que Roma no se limite a proclamar verdades y dar órdenes. Es necesario es cuchar lo que otros dicen. Escuchar para reflexionar y aprender , y no sólo para enseñar. Es importante descubrir lo que Dios nos habla a través de los signos de los tiempos» (Idem, pp. 271-272).

5. El tema de los divorciados en la Iglesia

«La misericordia es más grande para el caso de los divorciados. El cambio de época, unido a otros problemas de la Iglesia, ha dejado muchos heridos. Si el Señor no se cansa de perdonar, nosotros no tenemos más elección que ésta.Y la Iglesia es madre , debe encontrar misericordia para todos. Los divorciados sí pueden hacer la comunión, esto hay que mirarlo en la totalidad de la pastoral matrimonial. Será uno de los temas a consultar con los ocho cardenales. Es además un tema antropológico y también lo es el problema judicial de la nulidad de los matrimonios. Todo esto habremos de revisar» (En el encuentro con los periodistas en el avión).

Viejo tema éste que debiera haber recibido ya solución, de haber atendido las enseñanzas de Jesús. El matrimonio, como realidad humana, existencial, puede presentar dificultades, crisis, incompatibilidades , hasta rupturas. Para estos casos, es donde Jesús habla de no ser crueles e hipócritas ensalzando hasta el absoluto una ley con detrimeto de otras leyes. El propone el proyecto del matrimonio indisoluble, como un proyecto ideal, una meta a conseguir, la mejor. Pero, sin perder de vista la condición humana que, por su debilidad e incorregibilidad, puede en ocasiones hacer imposible el logro de ese ideal.

En tal caso, no se puede seguir afirmando que la indisolubilidad es una norma siempre inderogable. La situación de millares y millares de católicos, divorciados y recasados civilmente, es un grito contra ciertas normas que los condena a vivir fuera de la Iglesia. La connatural libertad y riesgo que acompaña a todo matrimonio hace que no se lo pueda considerar como absolutamente indisoluble y que, llegado el caso de un fracaso serio, se lo pueda enmendar iniciando un nuevo camino. Es un derecho obvio, aunque relativo y condicionado. Y, en este caso, la Iglesia no puede limitarse a dar una solución excepcional para seres excepcionales.

«Todo católico tiene el derecho y la necesidad de recibir la Sagrada Comunión. Todos tienen necesidad de participar activamente en la celebración eucarística, el acto central de la Iglesia católica y a la vez el signo de unidad con Cristo. Tienen derecho a ser recibido con los brazos abiertos y sinceras muestras de bienvenida, en el seno de la comunidad católica y a tomar parte activa plenamente en las tarea s de la comunidad» (S. Keller, ¿Divorcio y nuevo matrimonio entre católicos?, Sal Tarrae, Santander, 1976, 7-8).

En el año 1980, nueve teólogos españoles (José Alonso Díaz, José María Díez Alegría, Casiano Floristan, Benjamín Forcano, Jos I.González Faus, Gregorio Ruiz, Fernando Urbina, Rufino Velasco, Marciano Vidal) hiceron público un documento «Preguntas de unos teólogos a sus obispos», con ocasión de su publicación «Instrucción » civil sobre el divorcio. Dichos teólogos destacaban que los obispos:

-No habían tenido en cuenta el sentir real de su comunidad católica,
-Haberse preocupado únicamente del divorcio como si se tratara de una ley meramente civil y política.
– Haber dado a entender que para los católicos no hay ninguna posibilidad de divorcio y ésta era doctrina que debía permancer inmutable.

Y decían los teólogos:
» Por supuesto que nosotros no ponemos en duda la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio tal como aparece en la revelación de Jesús. Está claro que el modelo de matrimonio que Jesús anuncia y exige, como conforme a la voluntad divina, es el matrimonio monogámico, indisoluble y que, fundado en un verdadero amor, tiende a hacerse realmente exclusivo, total e incondicional para toda la vida.
Pero esta doctrina de Jesús debe proponer como un ideal y una meta hacia la que debe aproximarse toda pareja, sin excluir riesgos, equivocaciones y fracasos y no como una ley absoluta, con la cual toda pareja, por el hecho mismo de casarse,se identifica automáticamente, sin posibilidad de conocer rupturas o incompatibilidades o, por lo menos, incompatibilidades que hagan inviable esa ley.

Como católicos deseamos que, en el interior der la Iglesia, se robustezca el derecho a proponer públicamente lo que se piensa, cuando tal pensamiento es no sólo sincero sino objetivamenete fundado., serio, y contribuye a esclarecer la verdacera doctrina de Cristo y a replantear ciertos presupuestos y normas de la Iglesia. ¿Vds. Creen personalmente, cada uno, que la actual disciplina de la Iglesia sobre este punto es la propia del Evangelio, la que responde a la vida y enseñanza de Jesús? No les parece que la Iglesia debería enfrentarse ahí, radicalmente consigo misma»? Tenemos que mirar a lo que pasa en nuestra propia Iglesia, con la realidad de tantos matrimonios fracasados, acaso sin esperanza de recuperación, y por eso ya prácticamente divorciados, pero canónicamente condenados».

. Nota sobre firmantes

Debido a la urgencia del tiempo, no se ha prendido contar con la respuesta de otros autores, que seguramente asumirían el Documento. ( Muy a pesar nuestro, el intento de comunicación directa con 8 mujeres Teólogas no ha podido realizarse a tiempo).

Acaso pudiera añadirse una segunda remesa con nuevos firmantes.
Para nuestro objetivo, el Documento aporta y refleja fidelidad al espíritu de la Tradición y cultura cristianas, enraizadas en el Evangelio y puede servir para dialogar y determinar soluciones más acordes con la investigación y estudios actuales.
Firman el Documento

Ariel ALVAREZ

Raul LUGO
Xabier ALEGRE

Juan MASIA
José ARREGI

Antonio MONCLUS
Fernando BERMUDEZ

Guillermo MUGICA
Frei BETTO

Jesús PELAEZ
Nicolás CASTELLANOS

Xabier PIKAZA
Benjamín FORCANO

Manuel REYES MATE
Manuel FRAIJO

Julián RUIZ DIAZ

Joan GODAYOL

Manuel SUANCES

Leer más…

Biblia, General, Iglesia Católica , , , , , , , , ,

Ellen Page vuelve a dar un emotivo discurso en HRC al recibir el premio Vanguard

miércoles, 14 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en Ellen Page vuelve a dar un emotivo discurso en HRC al recibir el premio Vanguard

ellen_page_1397_635xHace 18 meses Ellen Page nos sorprendió con un sincero y emotivo discurso en la gala de HRC con el que salió del armario. Ahora, meses después, Ellen Page ha vuelto a dar un discurso en una gala de HRC pero esta vez ha sido para recibir el premio Vanguard, un galardón que se da a personas que con su ejemplo “inspiran las vidas de los demás”.

Ellen Page ha empezado su discurso admitiendo que desde que salió del armario ha sido muy feliz, y que es consciente de que, al ser una actriz famosa, posee una posición privilegiada y que la va a utilizar para ayudar a los demás. Además ha dado razones muy poderosas para seguir haciéndolo:

Cuando la esperanza de vida de las mujeres de color transexuales en este país es de 35 años y el 40% de los sin hogar son lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, significa que todavía tenemos mucho trabajo que hacer.

Ningún niño debería crecer sintiendo que debe esconder quién es y sufrir las consecuencias que vienen asociadas a la humillación.

Todavía hoy, cuando la gente sale del armario, está generando un gran impacto creando un mundo con más aceptación y compasión.

Pero no sólo ha hablado de sobre, derechos, sino que también ha hecho comentarios sobre su novia y del cambio que estar fuera del armario ha representado en su vida:

Poder coger por la cintura a mi novia Samantha mientras andamos por la calle, poder cogerla de la mano en la alfombra roja, poder besarla en el océano mientras hacemos surf. Si, ¡me ha enseñado a hacer surf!

Esto me ha dado una idea sobre qué debo hacer la próxima vez que vayamos a hacer paddle surf, porque con las olas que hay por aquí y mi equilibrio, dudo que pudiera hacer surf.

Realmente Ellen Page se merece este reconocimiento por todo lo que ha hecho durante estos meses y por la repercusión que ha tenido su salida del armario.

Por cierto, Ellen Page volverá a protagonizar una película de terror. Hoy se ha sabido que podremos verla en el remake de “Línea mortal” una película de 1990 de ciencia ficción en la que un grupo de estudiantes de medicina hacen experimentos con la muerte.

Fuente AmbienteG

Cine/TV/Videos, General, Homofobia/ Transfobia. , , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.