Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Reforma’

“Sed recibidos con el deseo de que os convirtáis en heterosexuales”, por José Melero Pérez

Sábado, 27 de enero de 2024

IMG_5787

Balance de las reformas planteadas por el papa Francisco para renovar la Iglesia

“El papa Francisco hizo unas propuestas para renovar la Iglesia y acomodarla al Evangelio y a los signos de los tiempos”

“La mayoría de esas ramas son productos de la tradición, que han ido creciendo sin poda durante muchos años y que el papa Francisco, desde su nombramiento hace diez años, ha intentado realizar”

“Sin embargo, hay ramas que Francisco se ha comprometido en dejarlas tal como están, al mostrarse inflexible en debatir unos temas considerados inamovibles. Pero sí que hay otras ramas que ha pretendido podarlas como la misoginia en la Iglesia y la homofobia”

“¿Querrá alguna pareja homosexual cristiana aceptar una bendición como esta , en la que se aplica el SÍ pero NO? Se trata de una pantomima inaceptable”

Es imprescindible que la Iglesia, lo mismo que cada institución y que  cada persona, haga un balance de cómo ha sido su forma de ser y de estar en este mundo como cristiano y ser humano para reconocer todo lo bueno que ha hecho y lo que le falta por hacer. De ese balance depende que la Iglesia, las instituciones y las personas tomen conciencia de que es moralmente posible mejorar, dando pasos hacia adelante porque solo se hace camino al andar. Estancarse en la misma forma de pensar y actuar sin cuestionar la necesidad de hacer un cambio para mejorar, va en contra de nuestra propia naturaleza y también en contra de la fe en Dios que nos incita a que tomemos conciencia de nuestros desvíos para que nos encaucemos  por el camino correcto, bien explicitado en los derechos humanos, en la ética natural y en el Evangelio.

El papa Francisco hizo unas propuestas para renovar la Iglesia y acomodarla al Evangelio y a los signos de los tiempos. Esas propuestas pretendían que la primavera hiciera su aparición en la Iglesia, lo que suponía llevar a cabo una poda para deshacerse de aquellas ramas infructuosas y dar lugar a nuevos brotes que produzcan nuevas ramas que den buenos frutos.

La mayoría de esas ramas son productos de la tradición, que han ido creciendo sin poda durante muchos años y que el papa Francisco, desde su nombramiento hace diez años, ha intentado realizar.

Sin embargo, hay ramas que Francisco se ha comprometido en dejarlas tal como están, al mostrarse inflexible en debatir unos temas considerados inamovibles, manifestando que “No podemos seguir insistiendo en cuestiones referentes al aborto, al divorcio, al matrimonio homosexual, a la eutanasia o al uso de anticonceptivos” Como tampoco, añado yo, al ”celibato opcional”.

Pero sí que hay otras ramas que ha pretendido podarlas como:

1. La misoginia secular de la Iglesia

Francisco es consciente de que la misoginia eclesial no tiene ningún sentido en las sociedades democráticas, donde la mujer se ha incorporado en todas las esferas profesionales y las del poder. Por eso hizo esta declaración: “Una Iglesia que excluye a las mujeres es una Iglesia estéril. La iglesia puede avanzar hacia una auténtica igualdad”. Pero la misoginia sigue campando en la iglesia, donde las mujeres no se encuentran en una situación de igualdad con los hombres; ni siquiera se les ha permitido en este año pasado de 2023 ser diaconisas, el grado inferior de la jerarquía. Mientras persista la misoginia y el patriarcado, la iglesia no representa la Iglesia primitiva de Cristo, que era una comunidad donde reinaba la igualdad entre hombres y mujeres. Está documentado que durante los primeros siglos del cristianismo hubo diaconisas y presbíteras.

El teólogo progresista Juan José Tamayo cree que el gran escándalo de la Iglesia católica, y desde hace siglos sin que haya cambiado nada, es la marginación de la que son objeto las mujeres. “Esto me parece no sólo un escándalo, sino la mayor contradicción porque va en contra del movimiento de Jesús de Nazaret, que es el punto de partida de la Iglesia y que fue un movimiento igualitario de hombres y mujeres, sin discriminación por razones de género. Creo que esto es lo que hoy más desacredita a la Iglesia Católica, donde las mujeres siguen estando discriminadas y siendo una mayoría silenciada”.

2. La homofobia de la Iglesia

La bendición de las parejas homosexuales es un primer paso para cambiar el pensamiento homófobo de la iglesia, no el de Jesús que jamás habló ni condenó la homosexualidad. La Iglesia evangélica debe seguir a Jesús que no condenó a nadie por su tendencia sexual. ¿Por qué? Porque era mejor conocedor de la naturaleza humana que la Iglesia, al reconocer la diversidad sexual creada por Dios. “ Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera”. (Génesis 1.31)

El Papa solo ha contemplado dar el paso de la bendición a las parejas no heterosexuales, pero excluyéndolas del matrimonio, lo que no ha sido bien recibido por dicho colectivo al no sentirse tratado como las parejas heterosexuales.

Según la Doctrina de la Fe, la bendición de parejas homosexuales debe tener estas características:

Debe ser breve, de pocos segundos, y sin implicar que se esté dando un visto bueno o una aprobación a esa relación”.

A falta de un ritual, así es como yo veo esa “bendición”:

El sacerdote, la Doctrina de la Fe preferiría un diácono, se dirigirá así a la pareja homosexual: “Sed recibidos con el deseo de que os convirtáis en heterosexuales, acudiendo a una clínica psiquiátrica, para que la Iglesia no os dé un simple saludo sino un abrazo y os abra las puertas al matrimonio, ya que vuestra relación no es buena ni la aprueba la Iglesia”.

Y por supuesto, sin ningún tipo de exaltación de esa bendición como la intervención de una coral o de música sacra. Tampoco serán admitidos los aplausos en el interior de la Iglesia. Una vez fuera, los familiares y acompañantes podrán expresar sus sentimientos de forma libre.

¿Querrá alguna pareja homosexual cristiana aceptar una bendición como esta , en la que se aplica el SÍ pero NO? Se trata de una pantomima inaceptable.

Conclusión

IMG_5789La renovación de la Iglesia ha sido más un deseo que una realidad. 

La primavera anunciada por el papa Francisco aún no ha empezado a dar brotes significantes.

 No se trata de cambiar de la noche a la mañana, sino de poner en marcha el tren del progreso, del avance, de empezar a subir escalones hacia un status quo renovado. Pero el papa todavía no ha subido ningún peldaño de los que estaba dispuesto a subir. El status quo actual de la Iglesia ya está caducado y todos estamos esperando que empiece a caminar como muy bien dice Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”.

Mientras la Iglesia no se ponga en camino, no habrá cambios esperados por los creyentes desde hace tiempo. Creo que el problema que le impide a la Iglesia caminar hacia adelante es su obsesión por conservar la Tradición, considerada junto con las Escrituras como las dos únicas fuentes de la revelación, olvidándose que hay otra fuente a la que no le da suficiente valor: la de los Signos de los Tiempos. Esa tercera revelación es la que alimenta las nuevas propuestas de los teólogos y laicos progresistas, como también parte  de la clerecía. Son propuestas muy importantes para que la jerarquía las tenga en cuenta y no deje que vaya pasando el tiempo. Se trata de salir del  estado involucionista en que se encuentra la Iglesia.

El monte estaba de parto y parió un ratón. Este refrán latino de Horacio expresa que el papa Francisco ofreció a los creyentes unas grandes expectativas de cambios importantes en la Iglesia con un resultado ínfimo.

Es inaplazable que la iglesia se ponga a andar porque como dijo Antonio Machado:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

IMG_5788

Fuente Religión Digital

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , , ,

Presidente Boric da suma urgencia a la reforma de la Ley Zamudio

Sábado, 23 de diciembre de 2023

Boric-Presidente-2021-MOVILHEl Movilh felicitó la medida,  pues en 11 años apenas 597 personas han usado la norma y solo un escuálido 5,9% de estas  alcanzó justicia. “La ley es un león sin dientes que debe reformarse. Caso contrario los delitos relacionados con discriminación seguirán impunes”, dijo la organización.

El presidente Gabriel Boric dio ayer (11 de diciembre) suma urgencia a la tramitación de la reforma a la Ley Zamudio, “en lo que se constituyó en el gesto más significativo de su Gobierno para acelerar el debate parlamentario en torno una iniciativa que poco y nada ha avanzado en la Cámara de Diputadas y Diputados”, señaló el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh)

“Festejamos la medida adoptada por el presidente y esperamos que la suma urgencia se mantenga hasta la aprobación del proyecto de ley. Es una necesidad urgente contar con una ley antidiscriminatoria robusta y fuerte, en vez de la actual que es un león sin dientes”, señaló el dirigente del Movilh, Rolando Jiménez.

El histórico activista del Movilh añadió que “en 11 años de vigencia de esta ley apenas 597 personas han presentado demandas, porque se sabe de antemano que desde el punto de vista punitivo y de la reparación el resultado será deficiente. Sir ir más lejos un escuálido 5,9% del total de causas iniciadas ha terminado con sentencias favorables para las víctimas. El resultado: la casi totalidad de los delitos, abusos o violencia relacionados con discriminación quedan impunes en nuestro país”.

En momentos cuando el país está afectado por la delincuencia “la reforma a esta ley viene justamente a hacer frente a los delitos que afectan a las personas más vulnerables,  como son las de escasos recursos económicos o las discriminadas por su raza, etnia, sexo, orientación sexual, identidad género, nacionalidad, lugar de residencia u otras. Esperamos que quienes exigen periódicamente medidas contra la delincuencia apoyen decididamente la reforma a le ley Zamudio”.

Reformas a la ley

Entre otros, se espera que la reforma a la Ley Zamudio contemple:

1.- La creación una institucionalidad anti-discriminatoria cuyos objetivos sean ayudar legal y psicológicamente a las víctimas,  generar políticas públicas preventivas de la discriminación y supervigilar la aplicación de la ley, entre otras.

2.- Eliminación del artículo 6 de la Ley la imposibilidad de impugnar leyes o sentencias discriminatorias.

3.- Eliminar el artículo 12, el cual multa al denunciante de la discriminación si es que el tribunal resuelve que no hubo un acto de exclusión. Esta sanción solo desmotiva las denuncias.

4.- Incorporar un artículo que obligue a indemnizar el daño moral y material causado a las personas o grupos de personas afectadas por discriminación. En la actualidad, las multas van con cargo al fisco, lo que también desmotiva las denuncias.

5.-  Eliminar del artículo 2 un inciso que permite siempre la discriminación arbitraria cuando “se encuentre justificada en el ejercicio legítimo de otro derecho fundamental” establecido en la Constitución.  Esta disposición debe eliminarse porque implica literalmente considerar a unos derechos humanos como más importantes que otros, ubicando al de no la discriminación en una categoría inferior. Si bien es posible que se produzcan colisiones de derechos, éstos debieran resolverse caso a caso en sede judicial, y no generando categorías establecidas por la ley.

6.- Invertir la carga de la prueba.  Se propone que sea el denunciado quien compruebe que no discriminó y no la víctima la encargada de demostrar que sufrió algún tipo de discriminación arbitraria.

7.- Para aplicar la agravante, se propone cambiar de la ley la frase «delitos motivados» por discriminación, por el de «delitos con presencia de elementos discriminatorios». Esto, porque la motivación del agresor es casi imposible probarla, a tal nivel que solo en seis ocasiones se ha aplicado la agravante. En cambio, si se indica con “presencia de elementos discriminatorios”, basta con demostrar que durante una agresión a alguien lo ofendieron en razón de algunas de las categorías protegidas por la ley.

8.- Creación de un reglamento sobre la ley

Fuente MOVILH

General, Historia LGTBI , , , , , ,

¿Actualizar la Iglesia católica? SÍ. Pero ¿en qué y hasta dónde?

Martes, 8 de agosto de 2023

Actualizar-Iglesia-catolica-SIPero_2575552421_16622330_660x371Teología para una Iglesia en salida

Reflexiones tras el XIII Coloquio Abierto del Foro “Curas de Madrid y Más”

Relato del “Porqué” y del “cómo” del XII y XIII Coloquio del Foro “Curas de Madrid y Más”, respuesta indirecta a la “Carta abierta” de José María Vigil al Foro hablando sobre ellos

05.07.2023 | Jesús María López Sotillo

El pasado día 19 de junio celebramos el XIII Coloquio Abierto del Foro “Curas de Madrid y Más”. Unas horas antes del inicio del acto, el teólogo José María Vigil dirigió a nuestro Foro una carta abierta, publicada en Religión Digital, comentando la información sobre el mismo que daba este medio. A título personal, pero con el conocimiento del asunto que me proporciona ser miembro de la Comisión Permanente del Foro, contesto a la carta mencionada, al tiempo que doy cuenta del “porqué” y del “cómo” de nuestro coloquio del día 19 de junio y, también, del “porqué” y “cómo” del que celebramos el día 27 de febrero, ya que a ambos se refiere Vigil en su escrito.

Debo empezar manifestando a José María Vigil la gratitud de los miembros del Foro y, expresamente, la mía propia, por habernos dedicado tiempo, pensamiento y palabras. Los dos coloquios que comenta, pese a que, curiosamente, han resultado ser los menos concurridos de la serie, han sido también los que han abordado problemas teológicos más complejos y difíciles de plantear y de resolver. Quisiera que estas palabras mías sirvieran para mostrar lo cierto de esta afirmación.

En el que celebramos el  27 de febrero la pregunta en torno a la que intercambiamos puntos de vista fue “¿Tiene la Iglesia libertad para actualizarse?”. En el del día 19 de junio  la cuestión a debatir ha sido “¿Se puede ser hoy a la vez fieles al Evangelio y a los signos de los tiempos?”. Al proponer sendos diálogos en torno a ambas cuestiones el objetivo era suscitar un debate sobre asuntos teológicos que en los lejanísimos tiempos del Concilio Vaticano II suscitaban enorme interés en millones de personas, dentro y fuera de la Iglesia Católica. Hoy muchas personas desconocen qué asuntos eran aquellos. Y otras no tienen interés alguno en dedicarles ni un segundo de su tiempo o de su pensamiento.

Son asuntos que tienen que ver con los numerosos y profundos cambios que la Iglesia Católica, para actualizarse, debería introducir en su doctrina teológica y moral, en su liturgia, en su estructura organizativa y en su articulación canónica de todo ello. A finales de los años cincuenta y durante los años 60 y 70 del siglo pasado, gracias a la convocatoria y a la celebración del Concilio Vaticano II, esos asuntos eran conocidos. Y se hablaba de ellos con claridad. Y había esperanza de que los cambios se produjeran. Y se trabajó mucho para que tal cosa acabara pasando. El adjetivo “nuevo” o “nueva” acompañaba a casi todos los ámbitos de la teoría y de la práctica del catolicismo: Nueva liturgia, Nueva Historia de la Iglesia, Nueva lectura de los textos bíblicos, Nueva moral… Y ese adjetivo era sustituido con frecuencia por el sustantivo “secularización”: Secularización de la liturgia, Secularización de la Acción caritativa, Secularización de la Teología, Secularización de la moral… Pero la llegada en 1978 del cardenal Karol Józef Wojtyła a la sede pontificia trajo consigo el empeño de acabar sin contemplaciones y hasta de forma cruenta con ese afán renovador y secularizador. Y, poco a poco, Juan Pablo II, el nuevo papa, y el cardenal Joseph Ratzinger, luego Benedicto XVI, prefecto desde 1981 de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo consiguieron. Y, a la vez, el joven papa no dejaba de proclamar que era necesario emprender y llevar a cabo con éxito una “nueva evangelización de Europa”, llamada a culminar con una nueva evangelización del resto del planeta. Aunque, pese al nombre, pronto se vio que no era para enseñar nada nuevo, sino para enseñar y asentar de nuevo la antigua doctrina preconciliar de la Iglesia.

Fruto de este exitoso empeño cercenador, a día de hoy es muy reducido el número de personas que guarda memoria viva de las ilusiones que despertó el Vaticano II. Su edad es avanzada. Y les pesa el cansancio acumulado en muchos años de lucha por materializar aquellos sueños de antaño sin obtener apenas éxito alguno. A la sociedad en general ya le da igual que la Iglesia cambie o no cambie. Bastantes católicos piensan que está bien cómo está. Muchos otros, por su parte, creen que los cambios a introducir están relacionados fundamentalmente con la moral individual o institucional. Y no entienden por qué la jerarquía eclesiástica no accede a ello. No entienden por qué no acepta la democratización de órganos de gobierno eclesial. No entienden por qué no acepta el celibato  opcional de los clérigos o la ordenación sacerdotal de las mujeres o una liturgia menos ritualista y más participativa y encarnada en la vida, o el divorcio o los anticonceptivos o la desculpabilización de la homosexualidad o la reproducción asistida o el aborto o la eutanasia. Ese tipo de cuestiones es el que aparece con frecuencia en las respuestas a los cuestionarios preparatorios del Sínodo de la Sinodalidad.

Ese era el objetivo de nuestro XII Coloquio abierto: sacar a relucir que lo que frena los cambios en la Iglesia, no sólo los de tipo moral, sino también y sobre todo los de tipo teológico, litúrgico, institucional y canónicos

Sabiendo que ese es el clima que reina en la Sociedad y en la Iglesia Católica, está justificada la pregunta “¿Tiene la Iglesia libertad para actualizarse?”. Muchos católicos conservadores dicen “NO”. Pero la mayoría contesta “SÍ”, y, como acabamos de señalar, no entiende por qué la Jerarquía se niega a ello. Desconoce que detrás hay razones teológicas que el papa y el resto de los obispos esgrimen como justificadoras de su cerrazón. La mayoría no cae en la cuenta de que esas razones “teológicas” son las que hay que poner en cuestión. La mayoría no comprende que hay que confrontándolas con otras razones que justifican pedir y promover los cambios demandados. En los tiempos conciliares y durante los primeros años del postconcilio todo esto sí se sabía. Ahora hay que volver a enseñarlo. Hay que volver a comprenderlo. Ese era el objetivo de nuestro XII Coloquio abierto: sacar a relucir que lo que frena los cambios en la Iglesia, no sólo los de tipo moral, sino también y sobre todo los de tipo teológico, litúrgico, institucional y canónicos, es la aceptación de que existe un conjunto de enseñanzas inmutables, porque son palabra divina revelada o que se sustenta en ella y la desarrolla.

El Concilio Vaticano II abordó este problema desde sus inicios. Finalmente volvió a proclamar como verdad cierta que la Revelación divina existe y que el contenido de la misma es en concreto el que la Iglesia, mediante su Magisterio, designa como tal. Pero instó a estudiar en profundidad los textos bíblicos, la “Palabra de Dios” por antonomasia, para conocer y comprender cuál es exactamente la palabra divina que contienen y transmiten. Y, además, frente a la tesis protestante, reafirmó la doctrina del Concilio de Trento de que mediante su Tradición y su Magisterio, la Iglesia, sus obispos, pueden interpretar y desarrollar el contenido de la palabra revelada. E instó a estar atentos a lo que dio en llamar “los signos de los tiempos”, pues pueden contener como un susurro divino, que, sin ponerla en cuestión, justifique nuevas interpretaciones o desarrollos de la Palabra revelada. Es una solución de consenso que sirvió para que el 18 de noviembre de 1965, recibiera el voto casi unánime de los padre conciliares y fuera promulgada por Pablo VI, la Constitución Dogmática “Dei verbum”. Habían pasado más de tres años desde que empezó a debatirse, y quedaban solo dos semanas para la clausura del Concilio.

Tomando esa vía de escape, que hoy nos parece muy estrecha, fue posible entonces llevar a cabo un cierto aggiornamento de la Iglesia, una cierta actualización. Pero inmediatamente se abrió otro debate. Tuvo inmerso en él a los padres conciliares y a sus asesores teológicos durante las cuatro sesiones del Concilio y entre los espacios intermedios. Y no hizo más que incrementarse en los primero años del postconcilio: ¿Actualización? SÍ. Pero ¿en qué y hasta dónde? Los documentos conciliares son un testimonio patente de los equilibrios, a veces totalmente forzados, a los que llegaron los padres conciliares en torno a los diferentes asuntos que fueron objeto de actualización. En nuestro XIII Coloquio abierto nos planteamos ese mismo problema. Aunque lo planteamos con otro tipo de pregunta, “¿Se puede ser hoy a la vez fieles al Evangelio y a los signos de los tiempos?

Hay muchos católicos que consideran que la fidelidad no debe ponerse ni en uno ni en otro extremo, ni en “el Evangelio” ni en el supuesto susurro divino que puedan contener “los signos de los tiempos”, sino en la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, proclamados solemnemente y principalmente en los Concilios ecuménicos del siglo IV, en el Concilio de Trento y en el Concilio Vaticano I. Pero entre los católicos que consideran que la Iglesia tiene libertad para actualizarse y que hay motivos bien fundados para hacerlo las posiciones sobre el “en qué” y en el “hasta dónde” son diversas y hasta contrapuestas. En la Introducción al Coloquio pusimos sobre la mesa, para dialogar sobre ellas, tres de dichas posiciones. Primero, la que defienden José María Vigil y el resto de autores del libro “Después de Dios. Otro modelo es posible”. Luego, la que ha defendido el profesor José María Castillo en muchos de sus libros, de la que ofrece una síntesis contundente en el último de ellos, “Declive de la Religión. Futuro del Evangelio”. Y, en tercer lugar, la que practican, por ejemplo, Javi Baeza y la comunidad de San Carlos Borromeo. En el curso del diálogo salió a relucir otra más, de la que luego hablaré.

José Manuel Vigil, autor de la Carta abierta al Foro, y el resto del grupo de teólogos y pensadores espirituales al que pertenece se sitúan claramente entre quienes piensan que hoy ya no es posible mantener de forma simultánea las dos fidelidades, al Evangelio y a los Signos de los tiempos, a los que ellos designan con otro nombre. Piensan y enseñan que la fidelidad a lo que hoy en día nos enseñan sobre el universo y sobre el ser humano las ciencias físicas y biológicas lleva a romper con buena parte de la doctrina eclesial, incluida la que encontramos en lo que Castillo llama “El Evangelio” o, dicho más precisamente, en la que encontramos en los escritos neotestamentarios. Hay que hacer emerger, piensan y enseñan, “otro modelo” de espiritualidad. Ha de ser un modelo en el que no tiene cabida, entre otras imágenes, la figura de un Dios personal y providente, pero en el que, curiosamente, se ha de mantener como un pilar fundamental la preocupación por los más necesitados, aunque las ciencias positivas no puedan decir nada definitivo al respecto. Pero eso sí, desprovista de las fundamentaciones y de las motivaciones mitológicas que, a su juicio, ofrecen los relatos bíblicos.

José María Castillo está en el polo contrario. En 2021 hizo en Religión Digital un comentario crítico al libro “Después de Dios. Otro modelo es posible”. A los autores les pareció infundado y ofensivo. Y dos de ellos, José Arregui y José María Vigil le respondieron públicamente en ese mismo medio. José María Castillo solo admite la fidelidad a lo que él, en singular, llama “el Evangelio”, no a la Tradición ni al Magisterio posteriores ni tampoco a los Signos de los tiempos actuales. Fidelidad única y exclusivamente a  los orígenes del cristianismo. Fidelidad a la palabra viva que fue y que transmitió Jesús de Nazaret. Una palabra opuesta por completo a la religión judía de su tiempo y, en general, a cualquier tipo de religión institucionalizada y regida por clérigos. Una palabra que induce a una vivencia de la fe sin ritos ni obligaciones religiosas inventadas por la clase sacerdotal para dotarse de poder y autoridad y acumular dinero. Fidelidad únicamente a la fe en Dios, en el Dios del que Jesús es “Verbo encarnado”, y al amor al prójimo, para aliviar en cada tiempo y lugar sus padecimientos. Todo lo que dentro de la Iglesia se salga de ahí debe ser desmontado.

El querido y admirado Javi Baeza y su asombrosa comunidad de San Carlos Borromeo huyen de los debates teológicos. Tanto si son del estilo del que suscitan los autores de la obra “Después de Dios. Otro modelo es posible” como si son del estilo del que abre la obra “Declive de la Religión. Futuro del Evangelio”. Y, también, por supuesto, huyen de los que suscitan quienes sostienen que por encima de todo hay que ser fieles a la Tradición y al Magisterio, tal como los conservan, transmiten e interpretan el Papa y el resto de los obispos en comunión con él. A ellos, como a muchos otros cristianos dentro de la Iglesia Católica, lo que les preocupa sobre todo es el sufrimiento de las personas, el maltrato que muchas padecen, la pobreza, el abandono, la marginación, la explotación… que menoscaban su dignidad y les hacen mucho daño. Lo que buscan por todos los medios es hacer algo para quitar o aminorar ese dolor. Y lo hacen en nombre de Dios. Seguros de que esa es su voluntad y de que les ayuda en dicha empresa. No tienen, sin embargo, interés en debatir si realmente ese Dios es el Dios del que habló Jesús o si existe realmente o si es como creen que es. Han abrazado y practican y enseñan como dadora de sentido esa fe. Y, coherentes con ella, aunque celebran liturgias, entienden que el verdadero culto a Dios es el ejercicio de la caridad y la defensa de la justicia. Sin querer enredarse en disputas teológicas o metafísicas, dirían ellos, sobre cómo fueron las cosas en los orígenes o cómo evolucionaron después o sobre qué nuevas mutaciones piden los signos de los tiempos que se lleven a cabo ahora.

Yo creo, y ésta es la otra postura que salió a relucir a lo largo del diálogo, que la Iglesia Católica, como las otras iglesias cristianas y las demás religiones vivas, confrontada con los saberes modernos, tanto de las ciencias positivas como de las ciencias históricas o filológicas, debe asumir que necesita una renovación profunda. Y considero que ha de llevarla a cabo mirando a sus orígenes, pero sin quedarse sólo en ellos, sino mirando, también, hacia lo que podemos aprender de los llamados “signos de los tiempos”. Pero, a la vez, sin prescindir por completo del resto de la historia cristiana, que se ha desarrollado entre uno y otro extremo. Creo, además, que a la hora de  transmitir todo esto se debiera hacer mostrando a quienes viven apoyados en una fe que llamaríamos tradicional que hay cierta continuidad entre dicha fe y la fe renovada que se les propone. Considero que no es necesario romper con todo, sino que algo importante se puede conservar. “El Evangelio” en singular, contrariamente a lo que da a entender José María Castillo, no ha existido nunca. Siempre, tras la muerte de Jesús, existieron diferentes modos de entender, de vivir y de transmitir la fe que él hizo suya y comenzó a esbozar con palabras y obras en su corta vida pública. El modo de articular el seguimiento de Jesús de los llamados “cristianos helenistas”, de quienes aprendió el cristianismo San Pablo, a quien tan duramente critica Castillo y de cuyas posiciones da testimonio en su Carta a los Gálatas, podría ponerse en valor. A mi juicio, permite establecer puentes entre el que pudo ser el núcleo central de la predicación de Jesús y lo que hoy demanda de nosotros la toma en consideración de lo que nos enseñan las ciencias modernas.

Son, como espero haber mostrado, cuestiones profundas y complejas las que nos planteamos en nuestros dos últimos coloquios. El debate sobre sus respuestas sigue vivo y habría de relanzarse con claridad y sin miedo.

Fuente Religión Digital

Cristianismo (Iglesias), Iglesia Católica , , , ,

Ministerio de Justicia y DDHH de Chile presenta indicación para crear una institucionalidad anti-discriminatoria

Martes, 4 de julio de 2023

foto2-820x394

En compañía de los padres de Daniel Zamudio y de organizaciones de diversos grupos discriminados.

 

Familia-de-Daniel-Zamudio-y-Movilh-768x576El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos presentó hoy una serie de indicaciones para fortalecer la Ley Zamudio, destacando aquella que crea una institucionalidad anti-discriminatoria, la principal demanda enarbolada en la XXIII Marcha del Orgullo que el pasado domingo reunió a más de 180 mil personas.

Las ceremonia, liderada por el Ministro (s) de Justicia y DDHH, Jaime Gajardo Falcón, contó con la presencia del ministro secretario general de la Presidencia; Álvaro Elizalde; del subsecretario de DDHH, Xavier Altamirano; de la subsecretaria del Ministerio de la Mujer de la Equidad de Género, Luz Vidal Huiriqueo, y  de las diputadas Lorena Fríes y Emilia Schneider, entre otras autoridades.

Las autoridades explicaron que  la Institucionalidad Anti- Discriminatoria será patrocinada en el marco de la reforma a la Ley Zamudio que hoy tramita el Congreso Nacional y quedará radicada en la Subsecretaría de DDHH.

autoridades-768x512Su fin será fortalecer la prevención de las discriminaciones arbitrarias en razón de la raza o etnia, la nacionalidad, la situación socioeconómica, el idioma, la ideología u opinión política, la religión o creencia, la sindicación o participación en organizaciones gremiales o la falta de ellas, el sexo, la  maternidad, la lactancia materna, el amamantamiento, la orientación sexual, la  identidad y expresión de género, el estado civil, la edad, la filiación, la apariencia personal y la enfermedad o discapacidad.

Entre otros aspectos, la Institucionalidad Antidiscriminatoria diseñará planes y política públicas, generará programas de capacitación a funcionarios públicos, abordará las exclusiones interseccionales y brindará asistencia y orientación a las víctimas de la discriminación.

Representantes de diversos grupos de discriminados estuvieron  en el lanzamiento, entre esos la Fundación Chile Diverso, Iguales y el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh); así como la Red de Municipios de la Diversidad y la Comunidad Judía de Chile, entre otros

autioridades2-768x512“Estamos muy felices de que nuestras demandas fueran escuchadas y que este anuncio se haga hoy en compañía de Jaqueline Vera e Iván Zamudio, la madre y el padre de Daniel”, señaló el presidente del Movilh, Gonzalo Velásquez

“No debemos olvidar que la Ley Antidiscriminatoria aceleró su aprobación tras el brutal ataque homofóbico que en 2012 quitó la vida a Daniel Zamudio. Junto a él, otras 63 personas han sido asesinadas en Chile en razón de su orientación sexual o identidad de género. A ellos, y ellas y tantas víctimas de otras formas de discriminación, es que a quienes debemos dedicar este anuncio de fortalecimiento de la ley, tras más de una década de lucha por una institucionalidad anti-discriminatoria”, añadió.

De acuerdo al XXI Informe Anual de los Derechos Humanos y de la Diversidad Sexual y de Género (Movilh, 2023), los crímenes de odio se duplicaron en Chile en el último año.  “Muchas personas creen que con la aprobación del matrimonio igualitario y de la adopción homoparental cesaron los abusos, pero las exclusiones persisten. La reforma a la Ley Zamudio es urgente, pues hasta ahora es un león y dientes, a tal nivel que en apenas 5 ocasiones, en más de una década, se ha aplicado agravante por crímenes de odio”.

autoridades3-768x512La reforma a Ley Zamudio que hoy tramita el Congreso Nacional también contempla la indemnización y reparación  para las víctimas, la eliminación de restricciones que impiden apelar a la ley para derogar normas o sentencias discriminatorias y la instalación de posibilidades  reales para aplicar el agravante ante un delito relacionado con  exclusiones, enfatizando el enfoque preventivo de la vulneración de derechos-

“Desde asumido este Gobierno, efectuamos al menos 4 marchas multitudinarias exigiendo la Institucionalidad, la más reciente el domingo pasado cuando más de 180 personas salieron a las calles. Festejamos que por fin el Ejecutivo escuchará al movimiento social y animamos el Congreso Nacional a darle rápida aprobación a esta norma”, puntualizó el Movilh.

Fotos de las autoridades: autoría del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género

Fuente MOVILH

General, Historia LGTBI , , , , , , , , , , , , , , , ,

Oración y Reforma

Lunes, 31 de octubre de 2022

Hoy se celebra el Día de la Reforma, que supuso para todas las confesiones cristianas, un redescubrimiento de la Palabra. Celebremoslo con nuestros hermanos y hermanas de las iglesias luteranas, reformadas, evangélicas…

“Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”
(Fil. 2: 12-13).

lutero_03

 

“Tengo tantas cosas que hacer,

que pasaré las primeras tres horas orando”

(…)

“La oración no es para cambiar los planes de Dios.

Es para confiar,

descansar en Él,

y hallar la paz”

*

Martin Lutero

***

“Omnipotente y eterno Dios, ¡qué terrible es este mundo! ¡Cómo quiere abrir sus quijadas para devorarme! ¡Y qué débil es la confianza que pongo en ti! Dios mío, protégeme en contra de la sabiduría mundanal. Lleva a cabo la obra, puesto que no es mía; sino tuya. No tengo nada que me traiga aquí, ni tengo controversia alguna con estos grandes de la tierra. Desearía pasar los días que me quedan de vida, tranquilo, feliz y lleno de calma. Empero, la causa es tuya; es justa; es eterna. ¡Dios mío, ampárame, tú eres fiel y no cambias nunca¡ No pongo mi confianza en ningún hombre.

¡Dios mío, Dios mío!, ¿No me oyes? ¿Estás muerto? No, no estás muerto, más te escondes. Dios mío, ¿dónde estás? Ven, ven. Yo sé que me has escogido para esta obra. ¡Levántate, pues, y ayúdame! Por amor de tu amado Hijo Jesucristo, que es mi defensor, mi escudo y mi fortaleza, ponte de mi lado. Estoy listo, dispuesto a ofrecer mi vida, tan obediente como un cordero, en testimonio de la verdad. Aun cuando el mundo estuviera lleno de diablos; aunque mi cuerpo fuera descoyuntado en el ‘potro’, despedazado y reducido a cenizas, mi alma es tuya: tu Sagrada Escritura me lo dice. Amén. ¡Dios mío, ampárame! Amén.”

*

Martín Lutero
Oración antes de presentarse ante la dieta de Worms. Salmo 43

***

Lutero, orante de gran fe, visitó a Melanchton en una ocasión en que éste se encontraba en estado agonizante. Su muerte parecía tan próxima como inevitable. Entre sollozos, oró Lutero pidiendo a Dios la recuperación física de su más íntimo colaborador. Una exclamación vehemente al final de la oración hizo salir a Melanchton de su estupor. Sólo pronunció unas palabras: «Martín, ¿por qué no me dejas partir en paz?» «No podemos prescindir de ti, Felipe», fue la respuesta. Lutero, de rodillas junto al lecho del moribundo, continuó orando por espacio de una hora. Después persuadió a su amigo para que comiera una sopa. Melanchton empezó a mejorar y pronto se restableció totalmente. La explicación la daba Lutero con estas palabras: «Dios me ha devuelto a mi hermano Melanchton en respuesta directa a mis oraciones»

*

José M. Martínez
Pensamiento Cristiano, Octubre 2011

***

calvino001-240x300

“Concede, Dios Todopoderoso, que desde que estamos bajo la dirección de tu Hijo hemos sido unidos al cuerpo de tu Iglesia que, en muchas ocasiones se ha dispersado o desgarrado en pedazos; permite que podamos continuar en la unidad de la fe, y que luchemos con perseverancia en contra de todas las tentaciones de este mundo y que nunca nos desviemos del camino correcto, sin importar los nuevos problemas que se presenten diariamente; y aunque estemos expuestos a muchas muertes, permite que el temor no se apodere de nosotros/as de manera tal que extinga la esperanza de nuestros corazones; sino que, al contrario, levantemos nuestros ojos y nuestras mentes y todos nuestros pensamientos a tu gran poder, por el cual aligeraste la muerte, y levantaste de la nada cosas que no existían, para que así, aunque estamos expuestos a ruina diariamente, nuestras almas puedan aspirar a la salvación eterna hasta que verdaderamente te reveles como la fuente de vida, cuando podamos disfrutar de esa dicha sin fin que ha sido obtenida para nosotros por la sangre de tu único Hijo nuestro Señor. Amén.”

*

Juan Calvino

***

«Acostumbro a definir este libro como una anatomía de todas las partes del alma, porque no hay sentimiento en el ser humano que no esté ahí representado como en un espejo. Diría que el Espíritu Santo colocó allí, a lo vivo, todos los dolores, todas las tristezas, todos los temores, todas las dudas, todas las esperanzas, todas las preocupaciones, todas las perplejidades hasta las emociones más confusas que agitan habitualmente el espíritu humano».

*

Juan Calvino (1509-1564)
prefacio de su comentario a los salmos

***

““El Señor nos mandó a orar. El lo ordenó, no tanto para su propio bien, sino para el nuestro. El actúa –como es correcto– para que la gloria sea para él, el reconocimiento de que todo lo que deseamos y consideramos para nuestro beneficio, viene de él.”

Dispuestos en la mente y el corazón, como corresponde a aquellos que entran en conversación con Dios… desde  el fondo de nuestro corazón… las únicas personas que debida y correctamente se ceñirán para orar son los que están tan conmovidos por la majestad de Dios, que, libre de cuidados y afectos terrenales, llegan a la misma… manteniendo la disposición de un mendigo… con afecto sincero de corazón, y al mismo tiempo el deseo de obtenerlo de él… pedir con fe, no dudando nada…”

“… A menos que nos fijemos ciertas horas en el día para la oración, fácilmente se deslizará de nuestra memoria… A pesar de que nuestras mentes siempre deben estar levantadas a Dios, hay ciertas horas que no debemos dejar pasar sin oración- cuando nos levantamos en la mañana; cuando comenzamos y terminamos los alimentos cuando nos vamos a la cama. Pero también cuando nosotros u otros estamos siendo amenazados de cerca por peligro debemos volvernos a Dios por ayuda; cuando el bien nos llega debemos volvernos a Él en acción de gracias. De nuevo, debemos siempre dejar a Dios Su libertad y no decirle lo que debe hacer. Dejamos nuestra voluntad a Su disposición, y paciencia, no debemos cansarnos de orar.”

*

Juan Calvino
en T. H. L. Parker. John Calvin. A Biography. Página 62.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

Sevilla dedicará varias calles a las mujeres de la Reforma española martirizadas por la Inquisición

Lunes, 9 de mayo de 2022

BD0AAFA1-FF8C-467B-8CC5-E417820FA07FCalles y plazas de la ciudad llevarán los nombres de María de Virues, Isabel de Baena, María de Bohórquez y Francisca de Chaves. También se dedica una calle a Juan Gil.

El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado la nomanclatura de nuevas calles y plazas de la ciudad, con especial atención a figuras femeninas relevantes de la historia de la ciudad.

Entre las nominaciones en el Distrito Este-Alcosa-Torreblanca, se han elegido figuras que tienen relación con la Reforma española del siglo XVI. Mujeres que fueron perseguidas y condenadas por la Inquisición.

Las nuevas nomenclaturas están situadas en una zona donde ya hay varias calles dedicadas a personas importantes de la Reforma española, aunque todavía no había ninguna con el nombre de las mujeres que tuvieron una relevancia importante en la pequeña comunidad reformada de Sevilla.

En la nota dada a conocer por el Ayuntamiento se concreta que “se denominará calle Isabel de Baena al tramo de vía entre Juan Pérez de Pineda hasta Casiodoro de Reina (vía 1) y calle María de Virues desde Juan Pérez de Pineda hasta Casiodoro de Reina (vía 2). También se amplía la calle Cipriano Valera, que incorpora a sus actuales límites el tramo que continúa desde Juan Pérez de Pineda hasta Avenida Las Ciencias (Vía 3)”.

“Asimismo, se denomina Plaza Francisca de Chaves al espacio entre Juan Pérez de Pineda y Casiodoro de Reina (Vía 4), mientras que se nominan calle Juan Gil (Vía 5) y calle María de Bohorquez (Vía 6) a otros tramos de este espacio”.

Según el consistorio sevillano, estas nominaciones se deben a que “durante la represión del luteranismo en Sevilla en el siglo XVl (de la que fueron víctimas los monjes Cipriano de Valera y Casiodoro de Reina) las mujeres representaron un porcentaje importante de los condenados”.

Las nominaciones propuestas están relacionadas con las ya existentes (Cipriano Valera y Casiodoro de Reina), corresponden a mujeres, monjas y beatas, que desempeñaron un papel destacado en la difusión de las nuevas doctrinas, por ello fueron supliciadas y murieron víctimas de la Inquisición.

Nombres rescatados del olvido

Juan Gil, también conocido como doctor Egidio, ostentó en la época la prestigiosa canonjía magistral de Sevilla y su predicamento reformista y la defensa de otros sospechosos lo llevó ante la Inquisición, ha explicado de la delegada de Presidencia y Hacienda, Sonia Gaya.

Isabel de Baena fue una de las mujeres jóvenes de la alta sociedad sevillana que se sumaron a los conventículos reformados de la ciudad, teniendo un papel muy activo en los mismos, hasta el punto de que su casa parece haber sido uno de sus principales lugares de reunión. De hecho, como parte de la condena de Isabel, la Inquisición mandó derribar su casa, sembrarla con sal, y colocar en su lugar un letrero de mármol en el que todos pudieran leer el delito que se había cometido allí.

María de Bohórquez, con solo 26 años, fue quemada en persona en el auto de fe celebrado el 24 de septiembre de 1559. Debía tener una educación sobresaliente para una mujer de su época (parece ser que sabía latín y algo de griego) y gran tenacidad, puesto que hasta el mismo día de su muerte estuvo disputando con los frailes que fueron a convencerla de volver a la ortodoxia de la Iglesia.

Parece ser que fueron las prédicas del doctor Egidio y de Casiodoro de Reina las que habrían convencido a María de abrazar la nueva fe. En una de las relaciones del auto se la describe como mujer honesta y beata, acusada de “dogmatizadora pertinaz”. En otra relación del mismo evento luctuoso se resalta que se mantuvo pertinaz en sus creencias hasta llegar al tablado, por lo que fue quemada.

Francisca de Chaves, explica el historiador Emilio Monjo en un artículo publicado en Protestante Digital “era monja del convento de Santa Isabel, en Sevilla, y formaba parte activa de la vida de la iglesia reformada sevillana. Confesó ante el tribunal inquisitorial la verdad de su “iglesia chiquita de Sevilla”, frente a la iglesia grande de fariseos que seguían las órdenes del papa. (…) Lectura, oración, testimonio, evangelización, integridad… firmeza en la cámara de tortura; ¡Cuánto que aprender de estas mujeres fidelísimas!”.

Fuente Protestante Digital

Cristianismo (Iglesias), Iglesia Luterana , , , , , , , , , , ,

Lutero

Jueves, 17 de febrero de 2022

Nada más que añadir…

Lutero_2419268066_15901071_660x371

 

“Omnipotente y eterno Dios, ¡qué terrible es este mundo! ¡Cómo quiere abrir sus quijadas para devorarme! ¡Y qué débil es la confianza que pongo en ti! Dios mío, protégeme en contra de la sabiduría mundanal. Lleva a cabo la obra, puesto que no es mía; sino tuya. No tengo nada que me traiga aquí, ni tengo controversia alguna con estos grandes de la tierra. Desearía pasar los días que me quedan de vida, tranquilo, feliz y lleno de calma. Empero, la causa es tuya; es justa; es eterna. ¡Dios mío, ampárame, tú eres fiel y no cambias nunca¡ No pongo mi confianza en ningún hombre.

¡Dios mío, Dios mío!, ¿No me oyes? ¿Estás muerto? No, no estás muerto, más te escondes. Dios mío, ¿dónde estás? Ven, ven. Yo sé que me has escogido para esta obra. ¡Levántate, pues, y ayúdame! Por amor de tu amado Hijo Jesucristo, que es mi defensor, mi escudo y mi fortaleza, ponte de mi lado. Estoy listo, dispuesto a ofrecer mi vida, tan obediente como un cordero, en testimonio de la verdad. Aun cuando el mundo estuviera lleno de diablos; aunque mi cuerpo fuera descoyuntado en el ‘potro’, despedazado y reducido a cenizas, mi alma es tuya: tu Sagrada Escritura me lo dice. Amén. ¡Dios mío, ampárame! Amén.”

*

Martín Lutero
Salmo 43
Oración antes de presentarse ante la dieta de Worms.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad ,

El primado de Bélgica De Kesel: “Es necesaria una reforma de la Iglesia y aceptar que la sociedad ya no es cristiana”

Viernes, 4 de febrero de 2022

3690397D-F0AF-435D-9B03-60525CA2C70APide  “humildad” para reformar las estructuras eclesiásticas

La presente crisis es la de “una Iglesia que se da cuenta de que el mundo ya no es el mundo cristiano que ha conocido durante dieciséis siglos”, y que es precisa una reforma, estructural y paciente, porque no vamos a cambiar la Iglesia en unos años

Es necesaria una reforma de la Iglesia. El cardenal de Malinas-Bruselas, Josef De Kesel, ofreció su particular visión sobre la crisis del catolicismo y las fórmulas para continuar evangelizando y ofreciendo vida, en una entrevista con el teólogo y periodista Christophe Herinckx en Cathobel.

En la conversación, el purpurado sostiene que la presente crisis es la de “una Iglesia que se da cuenta de que el mundo ya no es el mundo cristiano que ha conocido durante dieciséis siglos”, y que es precisa una reforma, estructural y paciente, porque “no vamos a cambiar la Iglesia en unos años”.

”Tenemos que reposicionarnos, no vamos a cambiar la Iglesia en unos años”, recalcó De Kesel, quien señaló cuatro áreas prioritarias. En primer lugar, “aceptar la situación”, sin “posicionarse frente a una sociedad que, de hecho, ya no es cristiana”; en segundo término, una conversión espiritual que revise las estructuras y el ‘corazón’ de la fe

Volver a las fuentes

“Necesitamos una Iglesia que vuelva a las fuentes para estar presentes en un mundo secularizado, porque tenemos un tesoro”, insistió el cardenal, quien se mostró convencido de que “nuestro testimonio y comportamiento pueden traer al mundo ese gran tesoro de poder creer en Dios”.

En tercer lugar, el primado de Bélgica invitó a salir del reflejo de identidad, poniendo en valor, como hace el Papa Francisco, cuestiones como la migración, la ecología y la pobreza, “que son eminentemente cristianas”. “Se necesita una mente abierta al mundo y partícipe de los grandes desafíos de la humanidad”, añadió.

Finalmente, humildad, apostando por “una iglesia modesta que no quiere imponerse sino estar presente y cercana”.

 Fuente Religión Digital

General, Iglesia Católica , , , , ,

Oración y Reforma

Sábado, 30 de octubre de 2021

Mañana se celebra el Día de la Reforma, pero siendo domingo, la celebramos hoy…

“Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”
(Fil. 2: 12-13).

lutero_03

“Tengo tantas cosas que hacer,

que pasaré las primeras tres horas orando”

(…)

“La oración no es para cambiar los planes de Dios.

Es para confiar,

descansar en Él,

y hallar la paz”

*

Martin Lutero

***

“Omnipotente y eterno Dios, ¡qué terrible es este mundo! ¡Cómo quiere abrir sus quijadas para devorarme! ¡Y qué débil es la confianza que pongo en ti! Dios mío, protégeme en contra de la sabiduría mundanal. Lleva a cabo la obra, puesto que no es mía; sino tuya. No tengo nada que me traiga aquí, ni tengo controversia alguna con estos grandes de la tierra. Desearía pasar los días que me quedan de vida, tranquilo, feliz y lleno de calma. Empero, la causa es tuya; es justa; es eterna. ¡Dios mío, ampárame, tú eres fiel y no cambias nunca¡ No pongo mi confianza en ningún hombre.

¡Dios mío, Dios mío!, ¿No me oyes? ¿Estás muerto? No, no estás muerto, más te escondes. Dios mío, ¿dónde estás? Ven, ven. Yo sé que me has escogido para esta obra. ¡Levántate, pues, y ayúdame! Por amor de tu amado Hijo Jesucristo, que es mi defensor, mi escudo y mi fortaleza, ponte de mi lado. Estoy listo, dispuesto a ofrecer mi vida, tan obediente como un cordero, en testimonio de la verdad. Aun cuando el mundo estuviera lleno de diablos; aunque mi cuerpo fuera descoyuntado en el ‘potro’, despedazado y reducido a cenizas, mi alma es tuya: tu Sagrada Escritura me lo dice. Amén. ¡Dios mío, ampárame! Amén.”

*

Martín Lutero
Salmo 43
Oración antes de presentarse ante la dieta de Worms.

***

Lutero, orante de gran fe, visitó a Melanchton en una ocasión en que éste se encontraba en estado agonizante. Su muerte parecía tan próxima como inevitable. Entre sollozos, oró Lutero pidiendo a Dios la recuperación física de su más íntimo colaborador. Una exclamación vehemente al final de la oración hizo salir a Melanchton de su estupor. Sólo pronunció unas palabras: «Martín, ¿por qué no me dejas partir en paz?» «No podemos prescindir de ti, Felipe», fue la respuesta. Lutero, de rodillas junto al lecho del moribundo, continuó orando por espacio de una hora. Después persuadió a su amigo para que comiera una sopa. Melanchton empezó a mejorar y pronto se restableció totalmente. La explicación la daba Lutero con estas palabras: «Dios me ha devuelto a mi hermano Melanchton en respuesta directa a mis oraciones»

*

José M. Martínez
Pensamiento Cristiano, Octubre 2011

***

calvino001-240x300

“Concede, Dios Todopoderoso, que desde que estamos bajo la dirección de tu Hijo hemos sido unidos al cuerpo de tu Iglesia que, en muchas ocasiones se ha dispersado o desgarrado en pedazos; permite que podamos continuar en la unidad de la fe, y que luchemos con perseverancia en contra de todas las tentaciones de este mundo y que nunca nos desviemos del camino correcto, sin importar los nuevos problemas que se presenten diariamente; y aunque estemos expuestos a muchas muertes, permite que el temor no se apodere de nosotros/as de manera tal que extinga la esperanza de nuestros corazones; sino que, al contrario, levantemos nuestros ojos y nuestras mentes y todos nuestros pensamientos a tu gran poder, por el cual aligeraste la muerte, y levantaste de la nada cosas que no existían, para que así, aunque estamos expuestos a ruina diariamente, nuestras almas puedan aspirar a la salvación eterna hasta que verdaderamente te reveles como la fuente de vida, cuando podamos disfrutar de esa dicha sin fin que ha sido obtenida para nosotros por la sangre de tu único Hijo nuestro Señor. Amén.”

*

Juan Calvino

***

«Acostumbro a definir este libro como una anatomía de todas las partes del alma, porque no hay sentimiento en el ser humano que no esté ahí representado como en un espejo. Diría que el Espíritu Santo colocó allí, a lo vivo, todos los dolores, todas las tristezas, todos los temores, todas las dudas, todas las esperanzas, todas las preocupaciones, todas las perplejidades hasta las emociones más confusas que agitan habitualmente el espíritu humano».

*

Juan Calvino (1509-1564)
prefacio de su comentario a los salmos

***

““El Señor nos mandó a orar. El lo ordenó, no tanto para su propio bien, sino para el nuestro. El actúa –como es correcto– para que la gloria sea para él, el reconocimiento de que todo lo que deseamos y consideramos para nuestro beneficio, viene de él.”

Dispuestos en la mente y el corazón, como corresponde a aquellos que entran en conversación con Dios… desde  el fondo de nuestro corazón… las únicas personas que debida y correctamente se ceñirán para orar son los que están tan conmovidos por la majestad de Dios, que, libre de cuidados y afectos terrenales, llegan a la misma… manteniendo la disposición de un mendigo… con afecto sincero de corazón, y al mismo tiempo el deseo de obtenerlo de él… pedir con fe, no dudando nada…”

“… A menos que nos fijemos ciertas horas en el día para la oración, fácilmente se deslizará de nuestra memoria… A pesar de que nuestras mentes siempre deben estar levantadas a Dios, hay ciertas horas que no debemos dejar pasar sin oración- cuando nos levantamos en la mañana; cuando comenzamos y terminamos los alimentos cuando nos vamos a la cama. Pero también cuando nosotros u otros estamos siendo amenazados de cerca por peligro debemos volvernos a Dios por ayuda; cuando el bien nos llega debemos volvernos a Él en acción de gracias. De nuevo, debemos siempre dejar a Dios Su libertad y no decirle lo que debe hacer. Dejamos nuestra voluntad a Su disposición, y paciencia, no debemos cansarnos de orar.”

*

Juan Calvino
en T. H. L. Parker. John Calvin. A Biography. Página 62.

***

Espiritualidad , , , ,

Oración y Reforma

Sábado, 31 de octubre de 2020

“Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”
(Fil. 2: 12-13).

 

lutero_03

“Tengo tantas cosas que hacer,

que pasaré las primeras tres horas orando”

(…)

“La oración no es para cambiar los planes de Dios.

Es para confiar,

descansar en Él,

y hallar la paz”

*

Martin Lutero

***

“Omnipotente y eterno Dios, ¡qué terrible es este mundo! ¡Cómo quiere abrir sus quijadas para devorarme! ¡Y qué débil es la confianza que pongo en ti! Dios mío, protégeme en contra de la sabiduría mundanal. Lleva a cabo la obra, puesto que no es mía; sino tuya. No tengo nada que me traiga aquí, ni tengo controversia alguna con estos grandes de la tierra. Desearía pasar los días que me quedan de vida, tranquilo, feliz y lleno de calma. Empero, la causa es tuya; es justa; es eterna. ¡Dios mío, ampárame, tú eres fiel y no cambias nunca¡ No pongo mi confianza en ningún hombre.

¡Dios mío, Dios mío!, ¿No me oyes? ¿Estás muerto? No, no estás muerto, más te escondes. Dios mío, ¿dónde estás? Ven, ven. Yo sé que me has escogido para esta obra. ¡Levántate, pues, y ayúdame! Por amor de tu amado Hijo Jesucristo, que es mi defensor, mi escudo y mi fortaleza, ponte de mi lado. Estoy listo, dispuesto a ofrecer mi vida, tan obediente como un cordero, en testimonio de la verdad. Aun cuando el mundo estuviera lleno de diablos; aunque mi cuerpo fuera descoyuntado en el ‘potro’, despedazado y reducido a cenizas, mi alma es tuya: tu Sagrada Escritura me lo dice. Amén. ¡Dios mío, ampárame! Amén.”

*

Martín Lutero
Salmo 43
Oración antes de presentarse ante la dieta de Worms.

 

***

Lutero, orante de gran fe, visitó a Melanchton en una ocasión en que éste se encontraba en estado agonizante. Su muerte parecía tan próxima como inevitable. Entre sollozos, oró Lutero pidiendo a Dios la recuperación física de su más íntimo colaborador. Una exclamación vehemente al final de la oración hizo salir a Melanchton de su estupor. Sólo pronunció unas palabras: «Martín, ¿por qué no me dejas partir en paz?» «No podemos prescindir de ti, Felipe», fue la respuesta. Lutero, de rodillas junto al lecho del moribundo, continuó orando por espacio de una hora. Después persuadió a su amigo para que comiera una sopa. Melanchton empezó a mejorar y pronto se restableció totalmente. La explicación la daba Lutero con estas palabras: «Dios me ha devuelto a mi hermano Melanchton en respuesta directa a mis oraciones»

*

José M. Martínez
Pensamiento Cristiano, Octubre 2011

***

calvino001-240x300

“Concede, Dios Todopoderoso, que desde que estamos bajo la dirección de tu Hijo hemos sido unidos al cuerpo de tu Iglesia que, en muchas ocasiones se ha dispersado o desgarrado en pedazos; permite que podamos continuar en la unidad de la fe, y que luchemos con perseverancia en contra de todas las tentaciones de este mundo y que nunca nos desviemos del camino correcto, sin importar los nuevos problemas que se presenten diariamente; y aunque estemos expuestos a muchas muertes, permite que el temor no se apodere de nosotros/as de manera tal que extinga la esperanza de nuestros corazones; sino que, al contrario, levantemos nuestros ojos y nuestras mentes y todos nuestros pensamientos a tu gran poder, por el cual aligeraste la muerte, y levantaste de la nada cosas que no existían, para que así, aunque estamos expuestos a ruina diariamente, nuestras almas puedan aspirar a la salvación eterna hasta que verdaderamente te reveles como la fuente de vida, cuando podamos disfrutar de esa dicha sin fin que ha sido obtenida para nosotros por la sangre de tu único Hijo nuestro Señor. Amén.”

*

Juan Calvino

***

«Acostumbro a definir este libro como una anatomía de todas las partes del alma, porque no hay sentimiento en el ser humano que no esté ahí representado como en un espejo. Diría que el Espíritu Santo colocó allí, a lo vivo, todos los dolores, todas las tristezas, todos los temores, todas las dudas, todas las esperanzas, todas las preocupaciones, todas las perplejidades hasta las emociones más confusas que agitan habitualmente el espíritu humano».

*

Juan Calvino (1509-1564)
prefacio de su comentario a los salmos

***

““El Señor nos mandó a orar. El lo ordenó, no tanto para su propio bien, sino para el nuestro. El actúa –como es correcto– para que la gloria sea para él, el reconocimiento de que todo lo que deseamos y consideramos para nuestro beneficio, viene de él.”

Dispuestos en la mente y el corazón, como corresponde a aquellos que entran en conversación con Dios… desde  el fondo de nuestro corazón… las únicas personas que debida y correctamente se ceñirán para orar son los que están tan conmovidos por la majestad de Dios, que, libre de cuidados y afectos terrenales, llegan a la misma… manteniendo la disposición de un mendigo… con afecto sincero de corazón, y al mismo tiempo el deseo de obtenerlo de él… pedir con fe, no dudando nada…”

“… A menos que nos fijemos ciertas horas en el día para la oración, fácilmente se deslizará de nuestra memoria… A pesar de que nuestras mentes siempre deben estar levantadas a Dios, hay ciertas horas que no debemos dejar pasar sin oración- cuando nos levantamos en la mañana; cuando comenzamos y terminamos los alimentos cuando nos vamos a la cama. Pero también cuando nosotros u otros estamos siendo amenazados de cerca por peligro debemos volvernos a Dios por ayuda; cuando el bien nos llega debemos volvernos a Él en acción de gracias. De nuevo, debemos siempre dejar a Dios Su libertad y no decirle lo que debe hacer. Dejamos nuestra voluntad a Su disposición, y paciencia, no debemos cansarnos de orar.”

*

Juan Calvino
en T. H. L. Parker. John Calvin. A Biography. Página 62.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

Oración y Reforma

Jueves, 31 de octubre de 2019

“Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”
(Fil. 2: 12-13).

 

lutero_03

“Tengo tantas cosas que hacer,

que pasaré las primeras tres horas orando”

(…)

“La oración no es para cambiar los planes de Dios.

Es para confiar,

descansar en Él,

y hallar la paz”

*

Martin Lutero

***

“Omnipotente y eterno Dios, ¡qué terrible es este mundo! ¡Cómo quiere abrir sus quijadas para devorarme! ¡Y qué débil es la confianza que pongo en ti! Dios mío, protégeme en contra de la sabiduría mundanal. Lleva a cabo la obra, puesto que no es mía; sino tuya. No tengo nada que me traiga aquí, ni tengo controversia alguna con estos grandes de la tierra. Desearía pasar los días que me quedan de vida, tranquilo, feliz y lleno de calma. Empero, la causa es tuya; es justa; es eterna. ¡Dios mío, ampárame, tú eres fiel y no cambias nunca¡ No pongo mi confianza en ningún hombre.

¡Dios mío, Dios mío!, ¿No me oyes? ¿Estás muerto? No, no estás muerto, más te escondes. Dios mío, ¿dónde estás? Ven, ven. Yo sé que me has escogido para esta obra. ¡Levántate, pues, y ayúdame! Por amor de tu amado Hijo Jesucristo, que es mi defensor, mi escudo y mi fortaleza, ponte de mi lado. Estoy listo, dispuesto a ofrecer mi vida, tan obediente como un cordero, en testimonio de la verdad. Aun cuando el mundo estuviera lleno de diablos; aunque mi cuerpo fuera descoyuntado en el ‘potro’, despedazado y reducido a cenizas, mi alma es tuya: tu Sagrada Escritura me lo dice. Amén. ¡Dios mío, ampárame! Amén.”

*

Martín Lutero
Oración antes de presentarse ante la dieta de Worms. Salmo 43

***

Lutero, orante de gran fe, visitó a Melanchton en una ocasión en que éste se encontraba en estado agonizante. Su muerte parecía tan próxima como inevitable. Entre sollozos, oró Lutero pidiendo a Dios la recuperación física de su más íntimo colaborador. Una exclamación vehemente al final de la oración hizo salir a Melanchton de su estupor. Sólo pronunció unas palabras: «Martín, ¿por qué no me dejas partir en paz?» «No podemos prescindir de ti, Felipe», fue la respuesta. Lutero, de rodillas junto al lecho del moribundo, continuó orando por espacio de una hora. Después persuadió a su amigo para que comiera una sopa. Melanchton empezó a mejorar y pronto se restableció totalmente. La explicación la daba Lutero con estas palabras: «Dios me ha devuelto a mi hermano Melanchton en respuesta directa a mis oraciones»

*

José M. Martínez
Pensamiento Cristiano, Octubre 2011

***

calvino001-240x300

“Concede, Dios Todopoderoso, que desde que estamos bajo la dirección de tu Hijo hemos sido unidos al cuerpo de tu Iglesia que, en muchas ocasiones se ha dispersado o desgarrado en pedazos; permite que podamos continuar en la unidad de la fe, y que luchemos con perseverancia en contra de todas las tentaciones de este mundo y que nunca nos desviemos del camino correcto, sin importar los nuevos problemas que se presenten diariamente; y aunque estemos expuestos a muchas muertes, permite que el temor no se apodere de nosotros/as de manera tal que extinga la esperanza de nuestros corazones; sino que, al contrario, levantemos nuestros ojos y nuestras mentes y todos nuestros pensamientos a tu gran poder, por el cual aligeraste la muerte, y levantaste de la nada cosas que no existían, para que así, aunque estamos expuestos a ruina diariamente, nuestras almas puedan aspirar a la salvación eterna hasta que verdaderamente te reveles como la fuente de vida, cuando podamos disfrutar de esa dicha sin fin que ha sido obtenida para nosotros por la sangre de tu único Hijo nuestro Señor. Amén.”

*

Juan Calvino

***

«Acostumbro a definir este libro como una anatomía de todas las partes del alma, porque no hay sentimiento en el ser humano que no esté ahí representado como en un espejo. Diría que el Espíritu Santo colocó allí, a lo vivo, todos los dolores, todas las tristezas, todos los temores, todas las dudas, todas las esperanzas, todas las preocupaciones, todas las perplejidades hasta las emociones más confusas que agitan habitualmente el espíritu humano».

*

Juan Calvino (1509-1564)
prefacio de su comentario a los salmos

***

““El Señor nos mandó a orar. El lo ordenó, no tanto para su propio bien, sino para el nuestro. El actúa –como es correcto– para que la gloria sea para él, el reconocimiento de que todo lo que deseamos y consideramos para nuestro beneficio, viene de él.”

Dispuestos en la mente y el corazón, como corresponde a aquellos que entran en conversación con Dios… desde  el fondo de nuestro corazón… las únicas personas que debida y correctamente se ceñirán para orar son los que están tan conmovidos por la majestad de Dios, que, libre de cuidados y afectos terrenales, llegan a la misma… manteniendo la disposición de un mendigo… con afecto sincero de corazón, y al mismo tiempo el deseo de obtenerlo de él… pedir con fe, no dudando nada…”

“… A menos que nos fijemos ciertas horas en el día para la oración, fácilmente se deslizará de nuestra memoria… A pesar de que nuestras mentes siempre deben estar levantadas a Dios, hay ciertas horas que no debemos dejar pasar sin oración- cuando nos levantamos en la mañana; cuando comenzamos y terminamos los alimentos cuando nos vamos a la cama. Pero también cuando nosotros u otros estamos siendo amenazados de cerca por peligro debemos volvernos a Dios por ayuda; cuando el bien nos llega debemos volvernos a Él en acción de gracias. De nuevo, debemos siempre dejar a Dios Su libertad y no decirle lo que debe hacer. Dejamos nuestra voluntad a Su disposición, y paciencia, no debemos cansarnos de orar.”

*

Juan Calvino
en T. H. L. Parker. John Calvin. A Biography. Página 62.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

Oración y Reforma

Miércoles, 31 de octubre de 2018

“Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”
(Fil. 2: 12-13).

 

lutero_03

“Tengo tantas cosas que hacer,

que pasaré las primeras tres horas orando”

(…)

“La oración no es para cambiar los planes de Dios.

Es para confiar,

descansar en Él,

y hallar la paz”

*

Martin Lutero

***

“Omnipotente y eterno Dios, ¡qué terrible es este mundo! ¡Cómo quiere abrir sus quijadas para devorarme! ¡Y qué débil es la confianza que pongo en ti! Dios mío, protégeme en contra de la sabiduría mundanal. Lleva a cabo la obra, puesto que no es mía; sino tuya. No tengo nada que me traiga aquí, ni tengo controversia alguna con estos grandes de la tierra. Desearía pasar los días que me quedan de vida, tranquilo, feliz y lleno de calma. Empero, la causa es tuya; es justa; es eterna. ¡Dios mío, ampárame, tú eres fiel y no cambias nunca¡ No pongo mi confianza en ningún hombre.

¡Dios mío, Dios mío!, ¿No me oyes? ¿Estás muerto? No, no estás muerto, más te escondes. Dios mío, ¿dónde estás? Ven, ven. Yo sé que me has escogido para esta obra. ¡Levántate, pues, y ayúdame! Por amor de tu amado Hijo Jesucristo, que es mi defensor, mi escudo y mi fortaleza, ponte de mi lado. Estoy listo, dispuesto a ofrecer mi vida, tan obediente como un cordero, en testimonio de la verdad. Aun cuando el mundo estuviera lleno de diablos; aunque mi cuerpo fuera descoyuntado en el ‘potro’, despedazado y reducido a cenizas, mi alma es tuya: tu Sagrada Escritura me lo dice. Amén. ¡Dios mío, ampárame! Amén.”

*

Martín Lutero
Oración antes de presentarse ante la dieta de Worms. Salmo 43

***

Lutero, orante de gran fe, visitó a Melanchton en una ocasión en que éste se encontraba en estado agonizante. Su muerte parecía tan próxima como inevitable. Entre sollozos, oró Lutero pidiendo a Dios la recuperación física de su más íntimo colaborador. Una exclamación vehemente al final de la oración hizo salir a Melanchton de su estupor. Sólo pronunció unas palabras: «Martín, ¿por qué no me dejas partir en paz?» «No podemos prescindir de ti, Felipe», fue la respuesta. Lutero, de rodillas junto al lecho del moribundo, continuó orando por espacio de una hora. Después persuadió a su amigo para que comiera una sopa. Melanchton empezó a mejorar y pronto se restableció totalmente. La explicación la daba Lutero con estas palabras: «Dios me ha devuelto a mi hermano Melanchton en respuesta directa a mis oraciones»

*

José M. Martínez
Pensamiento Cristiano, Octubre 2011

***

calvino001-240x300

“Concede, Dios Todopoderoso, que desde que estamos bajo la dirección de tu Hijo hemos sido unidos al cuerpo de tu Iglesia que, en muchas ocasiones se ha dispersado o desgarrado en pedazos; permite que podamos continuar en la unidad de la fe, y que luchemos con perseverancia en contra de todas las tentaciones de este mundo y que nunca nos desviemos del camino correcto, sin importar los nuevos problemas que se presenten diariamente; y aunque estemos expuestos a muchas muertes, permite que el temor no se apodere de nosotros/as de manera tal que extinga la esperanza de nuestros corazones; sino que, al contrario, levantemos nuestros ojos y nuestras mentes y todos nuestros pensamientos a tu gran poder, por el cual aligeraste la muerte, y levantaste de la nada cosas que no existían, para que así, aunque estamos expuestos a ruina diariamente, nuestras almas puedan aspirar a la salvación eterna hasta que verdaderamente te reveles como la fuente de vida, cuando podamos disfrutar de esa dicha sin fin que ha sido obtenida para nosotros por la sangre de tu único Hijo nuestro Señor. Amén.”

*

Juan Calvino

***

«Acostumbro a definir este libro como una anatomía de todas las partes del alma, porque no hay sentimiento en el ser humano que no esté ahí representado como en un espejo. Diría que el Espíritu Santo colocó allí, a lo vivo, todos los dolores, todas las tristezas, todos los temores, todas las dudas, todas las esperanzas, todas las preocupaciones, todas las perplejidades hasta las emociones más confusas que agitan habitualmente el espíritu humano».

*

Juan Calvino (1509-1564)
prefacio de su comentario a los salmos

***

““El Señor nos mandó a orar. El lo ordenó, no tanto para su propio bien, sino para el nuestro. El actúa –como es correcto– para que la gloria sea para él, el reconocimiento de que todo lo que deseamos y consideramos para nuestro beneficio, viene de él.”

Dispuestos en la mente y el corazón, como corresponde a aquellos que entran en conversación con Dios… desde  el fondo de nuestro corazón… las únicas personas que debida y correctamente se ceñirán para orar son los que están tan conmovidos por la majestad de Dios, que, libre de cuidados y afectos terrenales, llegan a la misma… manteniendo la disposición de un mendigo… con afecto sincero de corazón, y al mismo tiempo el deseo de obtenerlo de él… pedir con fe, no dudando nada…”

“… A menos que nos fijemos ciertas horas en el día para la oración, fácilmente se deslizará de nuestra memoria… A pesar de que nuestras mentes siempre deben estar levantadas a Dios, hay ciertas horas que no debemos dejar pasar sin oración- cuando nos levantamos en la mañana; cuando comenzamos y terminamos los alimentos cuando nos vamos a la cama. Pero también cuando nosotros u otros estamos siendo amenazados de cerca por peligro debemos volvernos a Dios por ayuda; cuando el bien nos llega debemos volvernos a Él en acción de gracias. De nuevo, debemos siempre dejar a Dios Su libertad y no decirle lo que debe hacer. Dejamos nuestra voluntad a Su disposición, y paciencia, no debemos cansarnos de orar.”

*

Juan Calvino
en T. H. L. Parker. John Calvin. A Biography. Página 62.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

“La reforma necesaria de la Iglesia”, por José Mª Castillo

Martes, 30 de octubre de 2018

450_1000De su blog Teología sin censura:

El papa Francisco ha convocado un Encuentro Mundial de todos los presidentes de las Conferencias Episcopales de la Iglesia Católica. El Encuentro se tendrá en Roma, en el próximo mes de febrero. Un acontecimiento como éste no se había producido nunca en la Iglesia. Seguramente porque nunca la Iglesia lo había necesitado tanto como ahora, cuando raro es el día que no nos enteramos de nuevos escándalos (clericales o eclesiásticos) que se hacen públicos en los sitios más inesperados y en situaciones que no imaginábamos.

Lo primero, que nos viene a decir esta convocatoria del Papa Francisco, es que la Iglesia necesita, de manera urgente, una reforma a fondo. Todo el mundo sabe que ya Lutero (y los demás reformadores del s. XVI) promovieron una reforma en su tiempo. Ninguna persona culta pone en duda la genialidad de Lutero. Pero también es verdad que la reforma de Lutero, en vez de reformar, lo que hizo fue dividir a la Iglesia. Y hoy, una de las cosas que más necesitamos es unirnos todos, lo más posible y en cuanto sea posible.

La segunda cosa, que nos dice esta convocatoria que ha hecho el Papa Francisco, es que la Curia Vaticana – al menos, tal como está ahora mismo – es incapaz para resolver los problemas más serios que tiene planteados actualmente la Iglesia. La Curia Romana ha servido, entre otras cosas y hasta ahora, para ocultar los problemas de fondo, que tiene planteados la Iglesia desde hace siglos. Pero las clandestinidades ya no son posibles, en la cultura en que vivimos y con la abundancia creciente de técnicas de la comunicación, que manejamos y nos manejan.

En tercer lugar, el Papa Francisco, al convocar este Encuentro de todos los presidentes de las Conferencias Episcopales del mundo, lo que en realidad está haciendo es poner en práctica una de las cuestiones más importantes que decidió el Concilio Vaticano II, a saber: que el “orden (o colegio) de los obispos” es, con el Romano Pontífice, “sujeto de suprema y plena potestad sobre la Iglesia universal” (LG 22, 3). O sea, el poder supremo en la Iglesia no lo tiene la Curia Romana, sino que lo tiene el Papa y el Colegio o Cuerpo episcopal con el Papa.

Ya es hora de que, en la práctica del gobierno de la Iglesia, las cosas se gestionen de otra manera, dado que, tal como se han gestionado hasta este momento, la Iglesia está atascada en un clericalismo atrasado, que, en gran medida, está alejando a la Iglesia de la cultura y de la sociedad de nuestro tiempo. Las iglesias vacías, los conventos vacíos, los seminarios también medio vacíos, con una teología extraviada ante los problemas más apremiantes de este momento…, ¿y seguimos tirando y esperando a ver si esto mejora? ¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde? ¿estamos ciegos o andamos perdidos y sin ideas de los deberes apremiantes que nos urgen?

Además, es importante saber que el Papa Francisco, al dar más protagonismo a las Conferencias Episcopales, no hace sino recuperar la tradición de la Iglesia del primer milenio. Durante diez siglos, la Iglesia era gobernada por los Sínodos locales o regionales. Y con aquella forma de gobierno, la Iglesia se hizo presente y marcó toda la cultura de Europa.

Por el contrario, cuando en el s. XI el Papa Gregorio VII le dio el giro decisivo al gobierno de la Iglesia, constituyendo al papa como “señor supremo del mundo”, hasta desembocar en el “poder pleno y supremo” (“plenitudo potestatis”) (Inocencio III), la consecuencia fue legitimar (como si fuera el dueño del mundo) a los reyes de Europa para justificar el colonialismo cuyas consecuencias estamos pagando ahora, con un futuro que no sabemos ni cuándo ni cómo tendrá solución.

Además, si el papado busca sus colaboradores directos en las Conferencias Episcopales, el gobierno de la Iglesia será más participativo, con más posibilidades de cooperación de los laicos y menos gestión administrativa de la mera burocracia, que inevitablemente queda más alejada de los problemas que vive la gente y de las soluciones que necesitan sobre todo los más desvalidos.

En todo caso, cuanto sea o ayude a evitar la tentación de “los Zebedeos”, aquellos que apetecían los primeros puestos (Mc 10, 35-41; Mt 20, 20-24) será un factor importante para que en la Iglesia haya más unión de todos y el ejemplo de Jesús esté más vivo y presente en quienes gobiernan.

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, Iglesia Católica , , , , ,

El Salvador frena una reforma que prohíbe los matrimonios entre personas del mismo sexo

Martes, 6 de febrero de 2018

imagesLa Corte Suprema de Justicia de El Salvador frenó el miércoles una reforma de la Constitución para prohibir los matrimonios entre personas del mismo sexo.

En su resolución, la Sala de lo Constitucional de ese organismo inhibe a la Asamblea Legislativa de ratificar el acuerdo de reforma que pretendía modificar el texto de los artículos 32, 33 y 34 de la Constitución en materia de matrimonios entre personas del mismo sexo.

Asimismo, señala que la reforma se dio con dispensa de trámite, lo que impediría ser estudiada y discutida por la comisión que le corresponde, y que esto no procedía por tratarse de una reforma constitucional, por lo que en este caso los diputados se atribuyeron actos que nos les correspondían.

Por último, afirma que la Asamblea no dio al pueblo la oportunidad para pronunciarse sobre la reforma, pues ésta se dio a pocos días de finalizar su periodo legislativo, por lo que el tema de reformar dichos artículos no fue parte de la fase informativa a la población.

Con los votos de los partidos de derecha, la Asamblea aprobó en abril de 2015 la reforma de los tres artículos ya mencionados y otorgar rango constitucional al matrimonio entre un hombre y una mujer así nacidos.

Además se prohibió que personas del mismo sexo que forman pareja puedan adoptar niños. Para que la reforma entrara en vigencia era necesario que la actual legislatura la ratificara con los votos de 56 de los 84 diputados.

 No obstante, en su resolución la Sala enfatiza que “la reforma constitucional impugnada no es susceptible de ratificación por la Asamblea Legislativa”.

En 2009, siempre con los votos de los diputados de los partidos conservadores, la Asamblea aprobó también una reforma constitucional para prohibir los matrimonios homosexuales, pero tampoco se logró que fuera ratificada en el siguiente periodo legislativo.

Fuente Agencias, vía Cáscara Amarga

General, Homofobia/ Transfobia. , , ,

“Reforma de la curia romana, reforma de la Iglesia”, por José Mª Castillo

Martes, 26 de diciembre de 2017

papa-e1380638406999De su blog Teología sin Censura:

“La Curia, que gobierna la Iglesia, es un enfermo grave en estos momentos”

“La ‘degeneración’ se extiende por la Iglesia entera”

“Muchos clérigos terminamos siendo ‘funcionarios’ o ‘traidores de la confianza'”

El discurso que el papa Francisco tuvo, como felicitación navideña, a la Curia Romana el pasado día 21 de este mes de diciembre, está dando que hablar en los ambientes relacionados con la Iglesia. El papa les habló, a los miembros de la Curia, con la claridad y la libertad que le caracterizan. Y desde ahora afirmo que, desde su claridad y su libertad, el papa hizo, entre otras, dos afirmaciones que hacen temblar.

1. Dirigiéndose a los cardenales, obispos, monseñores y demás personajes de la Curia, el papa les habló de “la desequilibrada y degenerada lógica de las intrigas o de los pequeños grupos que en realidad representan… un cáncer que… se infiltra en los organismos eclesiásticos”.

2. Y en seguida añadió: “otro peligro, que es el de los traidores de la confianza o los que se aprovechan de la maternidad de la Iglesia, es decir de las personas que han sido seleccionadas con cuidado… pero se dejan corromper por la ambición y la vanagloria”.

O sea, a juicio del papa Francisco, la Curia que gobierna la Iglesia, es (en este momento) un enfermo grave, en el que “traidores de la confianza, que la misma Iglesia ha depositado en ellos, les ha llevado a actuar motivados por “la ambición y la vanagloria”.

¿Se puede pensar que el papa Bergoglio exagera al decir etas cosas sobre personas tan respetables? Con toda sinceridad, puedo afirmar que, pocos días antes de conocerse la renuncia de Benedicto XVI al cargo de Sumo Pontífice, uno de los más importantes personajes en el gobierno de la Iglesia, me dijo en Roma confidencialmente: “Rece mucho por la Iglesia, porque la situación, en este momento, es tan grave, que esta Iglesia que tenemos, no puede caer más bajo de lo que ya ha caído”.

¿Qué está pasando en la Iglesia? Sin miedo a exagerar o sacar las cosas de quicio, creo que se puede (y se debe) afirmar que el “desequilibrio” y la “degeneración”, que el papa denuncia de la Curia Romana, no se reduce a la Curia del Vaticano. Ese “desequilibrio” y esa “degeneración” se extiende – de una o de otra forma, con más o menos profundidad – por la Iglesia entera. Y aquí podemos decir que quien tenga las manos limpias, que tire la primera piedra. Y quede claro que yo soy el primero que lo digo. Porque somos muchos (más de los que nos imaginamos) los que tenemos mucho que callar.

¿Por qué? ¿Qué está pasando en la Iglesia? Vamos a ser sinceros. Si tomamos el Evangelio en nuestras manos, y si es que aseguramos que en Jesús se nos ha revelado Dios y lo que Dios quiere, entonces no nos queda más remedio que decir que mientras haya obispos viviendo en palacios, clérigos luciendo vestimentas solemnes, diócesis e instituciones religiosas que manejan mucho (pero mucho) dinero, individuos jóvenes que se meten en seminarios y conventos para “hacer carrera”, por más que aseguren que ellos quieren “seguir a Cristo”, mientras las diócesis sigan teniendo privilegios (económicos, legales, sociales…), que la mayoría de los ciudadanos no tienen, ni pueden tener, mientras todo esto funcione así, por más que nos digan que todo esto es así porque así lo estableció Jesucristo, esta Iglesia no tiene arreglo.

Ni con este Papa, ni con cincuenta Papas que vengan detrás de él. Porque, en una institución que funciona como funciona la Iglesia, y dado lo que es la condición humana, en ella habrá gente, bastante gente, que, pensando que está allí para servir a Dios y para servir a Cristo, para salvar al mundo y dar gloria a Dios, en realidad estamos ahí porque ahí, sin ser un genio o ser un héroe, “te colocas bien en la vida y tienes tu vida asegurada”.

No es cuestión de ambición o egoísmo. El problema está en que, como ha dicho el papa Francisco en su reciente discurso a la Curia Romana, la Iglesia está organizada de manera que los que nos metimos en ella diciendo que lo hacíamos porque “seguíamos a Jesucristo”, en realidad muchos terminamos siendo “funcionarios”, que, en palabras del papa, terminamos siendo “traidores de la confianza”, que depositaron en nosotros.

No es cuestión de la maldad de los que nos metemos a curas, frailes o religiosos. Ni es un problema de debilidad o cobardía de quienes gobiernan. El problema está en que Jesús pensó en un movimiento profético, que, con el paso de los tiempos, ha terminado siendo una organización mundial cimentada sobre el poder que la religión tiene sobre la intimidad de las personas, la capacidad que da la seguridad económica y, en consecuencia de lo dicho, la influencia socio-política que le dan los poderes de este mundo, con tal que la Iglesia sepa estar siempre en “su sitio”. Un sitio que, con frecuencia, está en los antípodas del que ocupó Jesús, en quien radica su origen y su razón de ser.

Jesús vino a estar con los últimos y a identificarse con ellos. La Iglesia funciona de tal manera, que no tiene más remedio que estar con los primeros o lo más cerca posible de ellos. Así, vivimos y viviremos siempre en la contradicción. De ahí que un Papa como Francisco es, y será, amado por unos y odiados por otros. Tal como somos los seres humanos, esto no tiene otra salida.

General, Iglesia Católica , , ,

Oración y Reforma

Martes, 31 de octubre de 2017

“Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”
(Fil. 2: 12-13).

lutero_03

“Tengo tantas cosas que hacer,

que pasaré las primeras tres horas orando”

(…)

“La oración no es para cambiar los planes de Dios.

Es para confiar,

descansar en Él,

y hallar la paz”

*

Martin Lutero

***

“Omnipotente y eterno Dios, ¡qué terrible es este mundo! ¡Cómo quiere abrir sus quijadas para devorarme! ¡Y qué débil es la confianza que pongo en ti! Dios mío, protégeme en contra de la sabiduría mundanal. Lleva a cabo la obra, puesto que no es mía; sino tuya. No tengo nada que me traiga aquí, ni tengo controversia alguna con estos grandes de la tierra. Desearía pasar los días que me quedan de vida, tranquilo, feliz y lleno de calma. Empero, la causa es tuya; es justa; es eterna. ¡Dios mío, ampárame, tú eres fiel y no cambias nunca¡ No pongo mi confianza en ningún hombre.

¡Dios mío, Dios mío!, ¿No me oyes? ¿Estás muerto? No, no estás muerto, más te escondes. Dios mío, ¿dónde estás? Ven, ven. Yo sé que me has escogido para esta obra. ¡Levántate, pues, y ayúdame! Por amor de tu amado Hijo Jesucristo, que es mi defensor, mi escudo y mi fortaleza, ponte de mi lado. Estoy listo, dispuesto a ofrecer mi vida, tan obediente como un cordero, en testimonio de la verdad. Aun cuando el mundo estuviera lleno de diablos; aunque mi cuerpo fuera descoyuntado en el ‘potro’, despedazado y reducido a cenizas, mi alma es tuya: tu Sagrada Escritura me lo dice. Amén. ¡Dios mío, ampárame! Amén.”

*

Martín Lutero
Oración antes de presentarse ante la dieta de Worms. Salmo 43

***

Lutero, orante de gran fe, visitó a Melanchton en una ocasión en que éste se encontraba en estado agonizante. Su muerte parecía tan próxima como inevitable. Entre sollozos, oró Lutero pidiendo a Dios la recuperación física de su más íntimo colaborador. Una exclamación vehemente al final de la oración hizo salir a Melanchton de su estupor. Sólo pronunció unas palabras: «Martín, ¿por qué no me dejas partir en paz?» «No podemos prescindir de ti, Felipe», fue la respuesta. Lutero, de rodillas junto al lecho del moribundo, continuó orando por espacio de una hora. Después persuadió a su amigo para que comiera una sopa. Melanchton empezó a mejorar y pronto se restableció totalmente. La explicación la daba Lutero con estas palabras: «Dios me ha devuelto a mi hermano Melanchton en respuesta directa a mis oraciones»

*

José M. Martínez
Pensamiento Cristiano, Octubre 2011

***

calvino001-240x300

“Concede, Dios Todopoderoso, que desde que estamos bajo la dirección de tu Hijo hemos sido unidos al cuerpo de tu Iglesia que, en muchas ocasiones se ha dispersado o desgarrado en pedazos; permite que podamos continuar en la unidad de la fe, y que luchemos con perseverancia en contra de todas las tentaciones de este mundo y que nunca nos desviemos del camino correcto, sin importar los nuevos problemas que se presenten diariamente; y aunque estemos expuestos a muchas muertes, permite que el temor no se apodere de nosotros/as de manera tal que extinga la esperanza de nuestros corazones; sino que, al contrario, levantemos nuestros ojos y nuestras mentes y todos nuestros pensamientos a tu gran poder, por el cual aligeraste la muerte, y levantaste de la nada cosas que no existían, para que así, aunque estamos expuestos a ruina diariamente, nuestras almas puedan aspirar a la salvación eterna hasta que verdaderamente te reveles como la fuente de vida, cuando podamos disfrutar de esa dicha sin fin que ha sido obtenida para nosotros por la sangre de tu único Hijo nuestro Señor. Amén.”

*

Juan Calvino

***

«Acostumbro a definir este libro como una anatomía de todas las partes del alma, porque no hay sentimiento en el ser humano que no esté ahí representado como en un espejo. Diría que el Espíritu Santo colocó allí, a lo vivo, todos los dolores, todas las tristezas, todos los temores, todas las dudas, todas las esperanzas, todas las preocupaciones, todas las perplejidades hasta las emociones más confusas que agitan habitualmente el espíritu humano».

*

Juan Calvino (1509-1564)
prefacio de su comentario a los salmos

***

““El Señor nos mandó a orar. El lo ordenó, no tanto para su propio bien, sino para el nuestro. El actúa –como es correcto– para que la gloria sea para él, el reconocimiento de que todo lo que deseamos y consideramos para nuestro beneficio, viene de él.”

Dispuestos en la mente y el corazón, como corresponde a aquellos que entran en conversación con Dios… desde  el fondo de nuestro corazón… las únicas personas que debida y correctamente se ceñirán para orar son los que están tan conmovidos por la majestad de Dios, que, libre de cuidados y afectos terrenales, llegan a la misma… manteniendo la disposición de un mendigo… con afecto sincero de corazón, y al mismo tiempo el deseo de obtenerlo de él… pedir con fe, no dudando nada…”

“… A menos que nos fijemos ciertas horas en el día para la oración, fácilmente se deslizará de nuestra memoria… A pesar de que nuestras mentes siempre deben estar levantadas a Dios, hay ciertas horas que no debemos dejar pasar sin oración- cuando nos levantamos en la mañana; cuando comenzamos y terminamos los alimentos cuando nos vamos a la cama. Pero también cuando nosotros u otros estamos siendo amenazados de cerca por peligro debemos volvernos a Dios por ayuda; cuando el bien nos llega debemos volvernos a Él en acción de gracias. De nuevo, debemos siempre dejar a Dios Su libertad y no decirle lo que debe hacer. Dejamos nuestra voluntad a Su disposición, y paciencia, no debemos cansarnos de orar.”

*

Juan Calvino
en T. H. L. Parker. John Calvin. A Biography. Página 62.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

V Centenario de la Reforma

Martes, 31 de octubre de 2017

monumento-lutero-wittenberg-alemaniaHoy día 31 de octubre se conmemora el V centenario de la Reforma impulsada por Martin Lutero. Queremos compartir hoy con vosotros la carta que al respecto ha publicado la Comunidad Apostólica Fronteras Abiertas (CAFA) a la cual pertenecemos algunos de los miembros de esta comunidad de Cristianos Gays:

En este 2017 se cumplen 500 años de un hecho que cambió la historia de la humanidad: el 31 de octubre de 1517 Martín Lutero colgaba en Wittemberg sus 95 tesis de denuncia contra la corrupción religiosa y moral de su tiempo; eso fue el inicio de un profundo movimiento de liberación cuyas consecuencias siguen vivas en nuestros días.

Ante la celebración de este Centenario este 31 de octubre de 2017 la Comunidad Apostólica Fronteras Abiertas se une a esta acción de gracias al Señor mostrando la cercanía y unidad de espíritu, deseando que sea un año de gracia que nos acerque más a Dios nuestro Padre.

Fruto de esto creemos que la unidad en el sentido de la comunión plena no significa uniformidad, sino unidad en la diversidad y diversidad en la unidad. Dentro de la única Iglesia, comunidad de bautizados, hay lugar para una diversidad legítima de mentalidades, de tradiciones, de ritos, de reglas canónicas, de teologías y de espiritualidades. Podemos decir también que la esencia de la unidad, concebida como comunión, es la catolicidad en su significado originario, que no es confesional sino cualitativo; indica la realización de todos los dones que pueden aportar las Iglesias particulares y confesionales.

En definitiva, la unidad es una aventura del Espíritu. Por eso, concluimos tomando prestadas las palabras del apóstol: “La esperanza no quedará defraudada, pues el amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones por la virtud del Espíritu Santo, que nos ha sido dado” (Rm 5, 5)

Fuente: Comunidad Apostólica Fronteras Abiertas

Cristianismo (Iglesias), Cuáqueros, Espiritualidad, Iglesia Adventista del Séptimo Día, Iglesia Anglicana, Iglesia Bautista, Iglesia Católica, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones), Iglesia de la Comunidad Metropolitana, Iglesia Luterana, Iglesia Menonita, Iglesia Metodista, Iglesia Presbiteriana, Iglesias Evangélicas, Iglesias Pentecostales , , , ,

Reforma Eclesial. “Ecclesia semper reformanda”

Sábado, 14 de enero de 2017

iglesia-en-obrasJosé Antonio Revuelta
Palencia

ECLESALIA, 02/12/16.- Reformadores los hubo siempre: civiles, que proponían proyectos a reyes y gobernantes para mejorar la nación. Y religiosos. A modo de ejemplos actuales podríamos señalar a algunos más profundos y radicales, cargados de buena voluntad: Yves Congar (+), Víctor Codina –SJ, John Shelby Spong (episcopaliano y obispo emérito de Newark /USA), José María Vigil –CMF, Comisión Teológica Internacional de la EATWOT /ASETT …y ¡el Papa Francisco!

A vino nuevo, odres nuevos” (Mc 2, 22)

El tópico de que vivimos un cambio de época, un cambio de paradigma global ha penetrado en todos los ámbitos y capas sociales. Sea en su visión pesimista u optimista. En esta coyuntura, la única manera de abrir caminos a la novedad creadora del Reino de Dios, acaso sea dar por terminado aquello que alimenta una religión caduca que no genera la vida que Dios quiere introducir en el mundo. Respetando siempre a aquellos que, teórica o prácticamente, continúan anclados en formas del viejo paradigma. Tal vez les sirva por algún tiempo.

Aunque quedarse corito (sic) para vestirse con la “nueva condición humana” es duro y produce inseguridad y vértigo. Máxime si se ha vivido desde pequeño. Máxime si se lleva siglos reiterando los mismos dogmas, gestos y fórmulas. Máxime si nos movemos entre algo sedicente ‘sagrado’. Pero no hay de otra.

Tampoco se puede cambiar a golpe de ‘gong’. “Natura non facit saltus” –proclamaban los escolásticos.

Dos cambios previos (Con ellos se resuelve el 99% del resto)

1º- Volver a las fuentes cristianas; reemprender el camino desde Jesús de Nazaret. Sin olvidar las intuiciones de los Padres de la Iglesia y de los Santos. Sin renunciar al océano inmenso de obras de arte de contenido e inspiración cristianos.

Vamos a listar unas posibles transformaciones necesarias. Fracasarán si no les precede un cambio de actitud, un cambio de mentalidad. Veo que se emiten homilías, se desarrollan conferencias, se redactan artículos y libros…con el entramado mental de siglos pasados. Así todo va a seguir igual, salvo alguna creatividad puntual o alguna metamorfosis cosmética. Hoy, las nuevas ciencias –sobre todo la cuántica, la cosmología, las del conocimiento- responden mejor que la religión a las grandes preguntas del hombre. Es necesario un nuevo diálogo religión-ciencias.

* Es imprescindible desmontar todo el constructo de dogmas, mitos, sacramentos, fórmulas, gestos…y partir del corazón del cristianismo: Jesús de Nazaret, su vida y sus actitudes; cómo es Dios (Padre-Madre) y su proyecto (el Reino). Sabemos que va a costar, después de milenio y medio de ahondar. Pero es condición sine qua non. Lo que tenemos ahora no es el tronco, sino alargadas ramas y ramitas. Volvamos al tronco.

2º- Desterrar el clericalismo efectivamente: Como con Jesús de Nazaret, los Apóstoles y Pablo, no tiene que haber “ordenación sacerdotal”, sino “asignación ministerial”. En el Nuevo Testamento no aparece por ninguna parte ni el sacerdocio sacramental ni el sacerdocio común de los fieles, propiamente dichos. El clericalismo -contra el sueño de Jesús- ha sido y es el sida, el cáncer de la Iglesia. De base, todos somos laicos, personas iguales, hijos de Dios. Ni tiene sentido el dualismo profano / sagrado.

Algunas reformas concretas (Evidentes; sin comentarios)

  • Desmontar el ministerio petrino.

  • Dejar de ser Jefe de Estado el Papa.

  • Sospechar del poder sagrado de la Iglesia.

  • Desterrar restos históricos que ya sirvieron, como nuncios, cardenales…

  • Participar el pueblo cristiano en la elección de los obispos.

  • Revisar la colegialidad episcopal, hoy solo de nombre.

  • Practicar los derechos humanos con los teólogos, por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

  • Abrirse a la lógica ‘ordenación’ de los casados, con celibato voluntario.

  • Reconocer los derechos humanos de la mujer en la Iglesia: ‘ordenación’, etc.

  • Promocionar al laicado en formación y autonomía.

  • Respetar los carismas de la Vida Consagrada: Religiosas, sacerdotes…

  • Relanzar humildemente el ecumenismo y el diálogo interreligioso.

  • Transmutar totalmente el formato “misa” y su sentido.

  • Defender los grandes principios del campo de la sexualidad y género; y abandonar la casuística, que pertenece más a la conciencia de la persona y a las ciencias.

  • Renovar el lenguaje eclesial, anacrónico, repetitivo y fuera de onda. De ese modo es imposible la comunicación.

  • Etc, etc.

“Las nuevas tecnologías y el cambio axial religioso superan el paradigma religioso del neolítico, centrado en el sacerdote, el templo y el sacrificio” [Codina, V. (2014). Revista Latinoamericana de Teología /31, p. 281].

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, General , , ,

“El año de Lutero”, por José Arregi

Miércoles, 23 de noviembre de 2016

25348153509_558225611a_nLeído en su blog:

Hemos inaugurado el año de Martín Lutero, el mejor teólogo cristiano según nos enseñaba el profesor Daniel Olivier, sacerdote católico, en el Instituto Católico de París de los años ochenta. El 31 de octubre del 2017 se cumplirán 500 años desde aquel día en que Martín Lutero, rica personalidad, profundo creyente, brillante profesor, genial escritor, clavó en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg las 95 tesis contra la venta de indulgencias, puesta en marcha por el papa León X por toda Europa para la construcción de la fastuosa Basílica de San Pedro del Vaticano.

Puede que el episodio sea legendario, pero es seguro que Lutero redactó las 95 tesis y las envió al papa y a muchos teólogos, a fin de promover un debate libre. El papa León X afirmó que aquello lo había escrito “un borracho alemán” y que cuando se le pasara la borrachera “cambiaría de opinión”. Pero Lutero estaba muy sobrio y lúcido, y no cambió de opinión. El papa le amenazó con la excomunión a menos que se retractara. Lutero, por fidelidad al evangelio de Jesús y a la propia conciencia, no se retractó.

Por entonces, el clamor por la reforma, clamor del Espíritu, era general en la Iglesia de Europa. Y la mente y el corazón de un hombre extraordinario supieron percibirlo y formularlo para un tiempo nuevo que estaba naciendo, irresistible como el Aliento de la vida. Lutero no estaba solo. Con él estuvieron, al menos al principio, casi todos los espíritus más iluminados y abiertos: Erasmo, Moro, Valdés, Vives… Pero la jerarquía romana hizo lo peor que cabía: puso en marcha una Contrarreforma contra todo lo nuevo: una Contrarreforma de la que el Vaticano no se ha librado aún.

Los unos y los otros se aliaron con el poder, y Europa se enzarzó en lo peor de la religión, la guerra en su nombre, a favor o en contra de unos dogmas y unas instituciones que ya entonces carecían de sentido. Mucho más hoy. Todos los dogmas e instituciones religiosas son constructos humanos ligados a una cosmovisión, dependientes de una cultura, inseparables de un lenguaje. Son contingentes y pasajeros en su forma. Han de transformarse profundamente para que ayuden a la vida y no se conviertan en bandera de poderes religiosos y políticos, religiosos y políticos.

¿A quién le importan ya las indulgencias, ese perdón divino de un tiempo de pena que habría de sufrir el pecador en el purgatorio para expiar el “reato” o resto de la culpa que quedaría aun después de que la culpa hubiera sido perdonada por la confesión de los pecados ante un sacerdote? ¿A quién le interesa si los sacramentos son siete o son dos, como enseñó Lutero, y si la presencia de Cristo en la Eucaristía es real por la transustanciación o por el recuerdo vivo de la comunidad reunida en su nombre? ¿A quién le preocupa si María, la madre de Jesús, y los santos han de ser o no objeto de culto, y si Dios se revela únicamente en la Biblia o también en la Tradición, si Jesús instituyó o no a Pedro como papa y si quiso que tuviera sucesores (!), y cuál de las Iglesias es la auténtica heredera del “depósito” de la fe y de la “sucesión apostólica” y puede arrogarse por lo tanto la pretensión de ser la única “Iglesia verdadera”?

Son discusiones trasnochadas. Llevamos 500 años de retraso. No, mucho más: llevamos 2000 años de retraso, desde las Bienaventuranzas de Jesús de Nazaret. O, mejor aun: 2500 años de retraso, desde Pitágoras y Heráclito, desde las profecías de Isaías y de Jeremías sobre la religión de la misericordia y de la liberación, desde la reforma ética y mesiánica de Zoroastro, desde las enseñanzas de Buda y Mahavira, reformadores del hinduismo más allá del teísmo, desde la sabiduría política de Confucio y mística de Laotsé, más allá de la palabra y de las formas religiosas.

Está bien celebrar el año de Lutero, y que Roma reconozca por fin, como ha sugerido el papa Francisco en su visita a Suecia, que Lutero fue profeta evangélico de un nuevo tiempo. Y es hora de que las diversas iglesias se reconozcan las unas a las otras en su diversidad. Ello bastaría para resolver nuestras vanas pendencias confesionales. Bastaría aceptar todas las diferencias existentes para resolver el problema ecuménico.

Pero no bastaría con eso. El gran reto para católicos y protestantes es reinventar a fondo sus iglesias –instituciones, doctrinas, lenguajes– para acoger y ofrecer aliento liberador a la Tierra y a los pobres de hoy.

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, Iglesia Católica, Iglesia Luterana , , , ,

Lutero y la Virgen María, el Magnificat (con E. Tourón)

Sábado, 5 de noviembre de 2016

imagesDel blog de Xabier Pikaza:

Quiero recordar, con cierta anticipación, dos fechas importantes en mi vida. (a) Una es la muerte de mi amigo y colega Eliseo Touron del Pie, hace 20 años. (b) Otra es el quinto centenario del comienzo de la Era Protestante, con M.Lutero (hace quinientos años). Ambas se vinculan en María, y más en concreto en el Magnificat.

1. Eliseo Tourón del Pie falleció el 27 de diciembre de 1996, en plena madurez, siendo decano de la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid, tras unos años de sufrimiento de enfermedad y teología, el que tuve la suerte y privilegio de acompañarle con gran intimidad.

2. Martín Lutero, que era monje agustino, publicó el año 1517 sus famosas tesis la justificación, las indulgencias y la reforma de la Iglesia. Fueron en un plano desafortunadas, por la ruptura que surgió tras ellas. Fueron en otro muy afortunadas, porque abrieron y siguen abriendo un camino de reflexión y reforma para las iglesias (incluso, y en especial, para las de tipo luterano).

Anticipándome a las fechas, quiero recoger hoy un trabajo de Eliseo Tourón sobre El Magnificat en Lutero (Ephemerides Mariologicae 44 (1994) 371-390). Le acompañé a pensarlo e incluso a perfilarlo, de manera que lo considero mío (siendo totalmente suyo). Conservo un borrador texto y así lo quiero publicar (sin notas eruditas), por tres motivos:

a) Por recordar al entrañable amigo y profesor Tourón del Pie, ahora que van a cumplirse los veinte años de su muerte, tras una vida rica en docencia y humanidad en Roma, Poio, Salamanca y Madrid (San Dámaso).

(b) Por anticipar las celebración conjunta de los 500 años de la Reforma Protestante, que no ha culminado todavía, no ha cumplido todas sus promesas, ni ha logrado conducirnos a un diálogo más fuerte, a un compromiso más sincero de todos los cristianos.
imagess
(c) Por retomar con Lutero y Tourón el signo de María, la primer cristiana de la historia. Tourón fue amigo del alma, estudioso de María. Lutero sigue siendo profeta en teología, y así quiero recordarle con Tourón, retomando su comentario al Magnificat de María,Madre de Jesús, el canto de los pequeños que aman a Dios y creen en el poder de su brazo.

Todo lo que sigue es básicamente de Eliseo Tourón de Pie, todo ello quiere ser un recuerdo y homenaje de Lutero. El trabajo es algo complejo, en sus dos primeras partes. El lector menor interesado puede pasarlas por alto, para ir a la tercera donde se expone más cordialmente el “calor mariano” del comentario de Lutero.

LUTERO Y EL MAGNIFICAT DE MARÍA
(E. Tourón del Pie, ApMar 44 (1994) 371-390)

El comentario de Lutero al Magnificat es un comentario bíblico-teológico-espiritual ceñido al texto lucano (cf. Lc 1, 46-55).

Los tres aspectos (bíblico, teológico y espiritual) de su exégesis son inseparables. El primero marca la pauta a los otros dos. Pero no es menos cierto que la postura teológica de Lutero, elaborada a la luz de su experiencia religiosa de la torre (Turmerlebnis) -la experiencia de la sola iustitia Dei por la sola fides en Jesucristo sin las obras de la ley- configurará y condicionará su misma exégesis y espiritualidad. De ella vendrá sus luces y sus sombras, su grandeza y sus límites.

También hay que conceder un margen de confianza a que el texto bíblico hable elocuentemente en Lutero desbordándolo y sorprendiéndolo. Este es el caso del Magnificat que además junta una doble virtud:

— por una parte, se ciñe a la riqueza, expresividad y sobriedad evangélicas del texto neotestamentario tan del gusto de Lutero

— y por otra se combina admirablemente con una piedad evangélica al mismo tiempo que conserva algunas reminiscencias católicas no abandonadas del todo. Esto obliga a verlo como el comentario bíblico mariano de Lutero más representativo, ecuánime y ecuménico de toda la evolución de Lutero sobre María. Punto de partida obligado dentro de su gran teología y cristología soteriológica, pero no inmóvil sino dinámico.

El comentario lo podemos dividir en dos partes, aunque Lutero no haya señalado esas fisuras dado que comenta versículo tras versículo en una lectio continua. En la primera, que corresponde a los primeros versículos, podríamos encontrar los verdaderos principios hermenéuticos que dirigen y orientan su exégesis. Y en la segunda parte que se inicia con la enumeración de las obras de Dios (magnalia Dei), cantadas por María en antítesis y en inversión escatológica con las obras de los hombres soberbios-poderosos-ricos, encontraríamos su aplicación y verificación.

1. Principio teológico: el Dios creador-salvador “mira hacia abajo” (“In-die-Tiefe-sehen”).

Dios se fija en la nada, en lo que está muerto, lo insignificante, menospreciable y pecador. Todo esto lo hace para que se resalte, según Lutero, el solus Deus, solus Christus.

Por el contrario, se opone al principio antropológico del hombre en pecado que “mira hacia arriba”(herabsehen),busca el poder, la gloria, la riqueza , su propia salvación. Todo ello denota soberbia, orgullo, idolatría. Esto corresponde a lo que H. Düffel, uno de los mejores comentaristas luteranos, dice que el comentario del Magnificat está fijado “entre la doctrina teológica luterana de la creación y de la salvación”. No se trata de “una mariología conclusa” (keine abschliessende Mariologie), sino de “un ejemplo de la nada humana” (ein Exempel menschlicher Nichtigkeit) que mira exclusivamente hacia la gracia de Dios.

Asi se pone de manifiesto el primado teológico del solus Deus (Allein Gott) (cf. H. DUEFFEL, Luthers Stellung zur Marienverehrung. (Göttingen 1968) pp. 114 y 127. El comentario del Magníficat se sitúa :” nach der Auffasung Luthers über Gott und die Geschichte und der Stellung von Schöpfungs- und Erlösungwerk” (p.114).

En este sentido establece Lutero :”Porque lo mismo que al comienzo de la creación hizo el mundo de la nada (por eso se le llama creador y omnipotente), de la misma forma seguirá actuando hasta el final de los tiempos de tal suerte, que lo inexistente, lo insignificante, lo menospreciado, lo miserable y lo que está muerto lo trueque él en algo precioso, honorable, dichoso y viviente. Y por el contrario, todo lo precioso, honrado, dichoso y viviente lo transforma en nonada, pequeñez y despreciado, miserable y perecedero” (Magnificat.178).

((Hemos manejado y citamos por la traducción y edición española del Magnificat que se encuentra en las Obras de Lutero, preparadas por Teófanes Egido, Ediciones Sígueme (Salamanca 1977) pp. 177-204. De aquí en adelante aparecerá simplificado el título de la obra: Magnif. y a continuación la página.).

1. INTRODUCCIÓN, SOLO DIOS, SOLO CRISTO. POCO LUGAR PARA MARÍA
Dios mira la bajeza de las criaturas

Para ello aduce Lutero textos de la Escritura (Dan 3,55;Sal 138,6; 113,5-6 etc.) en apoyo como es habitual en él, pero en favor de su doctrina sobre el modo propio de crear Dios de la nada (Nichtigkeit) y de mirar la bajeza (Niedrigkeit) de toda criatura, incluida María. La obra que Dios hizo en ella, la divina maternidad de engendrar a su Hijo, no vino preparada por las virtudes de María ni fue esperada por ella dada su humildad. En el momento en que Dios se fija en ella, por más Virgen pura y humilde que fuera, pertenecía a “una cepa muerta” (el tronco de Jesé):

“Justamente como una cepa muerta, que no dejaba sospechar ni esperar que de ella pudiera brotar un nuevo rey de tan elevado rango. Y precisamente entonces, cuando esta falta de vistosidad había tocado su punto máximo, llega Cristo para nacer de esta menospreciada estirpe, de esta insignificante y pobre mozuela; el renuevo y la flor brotan de una persona a la que las hijas de los señores Anás y Caifás no hubieran creído digna de ser su más humilde criada. De esta suerte las obras y mirada de Dios tienden hacia la bajura, las de los hombres, sólo hacia las alturas” (Magnif. 180).

Muchos miran hacia arriba. Parece que Lutero ha tenido en cuenta la manera con la que teólogos y predicadores de la época consideraban a María como portadora de unas virtudes dignas de ser elegida como madre de Dios y de esperar ella este honor. (Muy en concreto puede ser clara la discrepancia con el comentario de Alanus de Insulis (ca. 1120-1202), discípulo de S. Bernardo de Claraval, al Cantar de los cantares 3,6. Se fijaba en las virtudes de María para ser madre de Cristo. Decía: “Et sicut virga dum in altum erigitur, recta linea dirigitur, sic virgo Maria in altum beatitudinis fuit erecta, et tramite virtutum directa”.En cambio, Lutero destaca la nada y pobreza de María: “solch unansehlich gestalt”, d.h. “…von dem geringen armen dyrnleyn” Maria Christus geboren wird”. Leer más…

Biblia, Espiritualidad, Iglesia Católica, Iglesia Luterana , , ,

Recordatorio

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.