Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Jesús de Nazaret’

“Son tiempos de utopía”, por Gabriel María Otalora

jueves, 21 de agosto de 2025
Comentarios desactivados en “Son tiempos de utopía”, por Gabriel María Otalora

De su blog Punto de Encuentro:

¿En un mundo en crisis, tienen cabida las utopías? Es decir, sitio para la representación imaginaria de una sociedad mejor que la actual, de imposible o difícil realización, al menos en el momento en que se formula. La utopía no es el presente, pero proyecta modelos de ideales universales para organizaciones sociales y políticas concretas. Estando tan centrados en lo práctico, parece necesario construir utopías al servicio de la dignidad humana amenazada. Es momento de activar nuevas esperanzas frente a las distopías ancladas en el pesimismo existencial. En tiempos de crisis es cuando las utopías tienen mayor sentido, a pesar de sus detractores.

Utopía es un neologismo creado por Tomás Moro (Thomas Moore) para describir la sociedad perfecta frente a la Inglaterra renacentista. Fue planteada a contrapelo del rumbo marcado por el progreso brutal ya inminente. Era una llamada de atención, una posibilidad alternativa de algo nuevo, más justo, más igualitario.

Aquello no fue la primera utopía de la historia -ni la última- aunque sí con ese nombre. La misma idea de proyectar un mundo mejor se había expresado antes en la ciudad mesopotámica de Dilmún; en algunos relatos bíblicos, en el pasaje con los feacios de la Odisea de Homero, o en Confucio y en Platón, por poner algunos ejemplos.

El carácter movilizador utópico no tiene que ver con una perfección estática y alejada de la realidad. Más bien trata de revertir el curso de la historia buscando un mundo mejor. El todavía-no utópico va unido a la actitud de esperanza por su función anticipatoria capaz de cambiar la manera de vivir el presente y la orientación al futuro. Lo digo porque “Utopía” puede significar negación (lugar inexistente), o puede traducirse por “buen lugar” desde lo que hoy no es posible, pero puede serlo más adelante. Es probable que Moro quisiera conjugar ambas ideas: “no lugar” a la vez que “buen lugar” que implica trabajar en ello para lograrlo.

Creo que nadie propone utopías sin la posibilidad de conseguir algún nivel de objetivos. Utopía entonces como el ideal hacia donde debemos conducirnos con actitud entre esperanzada y comprometida en la práctica, y más necesaria que nunca ante la falta sentido que acumula esta sociedad. No sería la primera vez que una alternativa ideal acabe siendo realidad en el futuro cuando se trabaja para lograrlo.

No desdeñemos las utopías como un motor de cambio histórico; frente a las políticas anti utópicas, como es el caso del neoliberalismo tan acumulador como no cristiano. Sobre ellas podemos construir parcelas de actividad para un mundo mejor. Un ejemplo son los Foros Sociales Mundiales (FSM), fuente innovadora como alternativa al modelo de pensamiento único económico. En ellos han destacado las aportaciones de Joseph Stiglitz, Ignacio Ramonet o Federico Mayor Zaragoza, entre otros.

A pesar de que las utopías -de muy distinto signo- son parte de la historia, sufren un desprestigio, sobre todo entre quienes prefieren mantener las cosas como están y no correr riesgos introduciendo cambios personales en sus vidas, ni cambios sociales y políticos que dañen sus intereses particulares. No es verdad que vivamos tiempos post utópicos. Aceptarlo sería limitar las ansias innatas humanas de mejora que pueden irrumpir como un ideal y concretarse en el día a día. Jesús de Nazaret es nuestro ejemplo de cómo hay que posicionarse en el día a día: de manera esperanzada, activa y solidaria con el sufrimiento de personas concretas. De los sueños utópicos así entendidos nacen los mejores afanes humanos, tal y como anunciaron los profetas (el Papa Francisco ha sido uno de ellos). Sin utopías, el ser humano no ve sentido a su vida, ni posibilidad de revertir las injusticias.

Lo que ha entrado en crisis no son las utopías, sino ciertas utopías maximalistas y rígidas venidas del pasado como reacción a injusticias estructurales tremendas. Por ejemplo, la Revolución Francesa logró una sociedad política nueva más libre, pero descarriló en la justicia y sin rozar la fraternidad. Después vinieron otras utopías como la comunista, primando la colectividad sobre los individuos a sangre y fuego. Hoy florecen utopías minimalistas enfocadas en lo cotidiano (Eclesiastés)… ¡a nuestro alrededor! Igual no podemos vislumbrar cambios radicales en algunas injusticias globales, pero la utopía puede ser muy relevante también a nivel individual.

Estas utopías minimalistas se manifiestan en forma de proyectos micro de transformación social. Por ejemplo, para que determinados pueblos puedan comer dos o tres veces al día, y que todos dispongan de un techo. Cuando esta realidad está lejos de lograrse para todos, el que una o varias personas reduzcan su precariedad es muchísimo para ellas, aunque para nosotros sea una gota en el océano. Esto también es transformar la realidad, a pesar de las estructuras injustas que las provocan. Quiero decir que es positivo trabajar por utopías minimalistas a la vez de hacerlo en las maximalistas. Es humanidad básica. De hecho, trabajar en las minimalistas crea la base para utopías más altas por un mundo mejor. Visto desde otro ángulo, el Principio Esperanza (Ernst Bloch, marxista) es compatible con el Principio Misericordia (Jon Sobrino, cristiano).

Espiritualidad , , , , , , , , , , ,

“El cristianismo de María Magdalena” por Juan José Tamayo, teólogo.

martes, 22 de julio de 2025
Comentarios desactivados en “El cristianismo de María Magdalena” por Juan José Tamayo, teólogo.

El Papa Francisco elevó la Memoria de María Magdalena, convirtiéndola en fiesta, que se celebrará todos los años el 22 de Julio. Por eso, para este día, recomendamos la lectura de los artículos, muchos, que hemos dedicado a la figura de la Apostolorum Apostola, y refrescamos este que leímos en la página web de Redes Cristianas

En su obra La Ciudad de las Damas, de principios del siglo XV, la escritora francesa Christine de Pisan constataba la disparidad entre la imagen negativa de los varones sobre las mujeres y el conocimiento que tenía de sí misma y de otras mujeres. Los varones afirmaban que el comportamiento femenino estaba colmado de todo vicio; juicio que en opinión de Christine demostraba bajeza de espíritu y falta de honradez. Ella, por el contrario, tras hablar con muchas mujeres de su tiempo que le relataron sus pensamientos más íntimos y estudiar la vida de prestigiosas mujeres del pasado, les reconoce el don de la palabra y una inteligencia especial para el estudio del derecho, la filosofía y el gobierno.

La situación de entonces se repite hoy en la mayoría de las religiones, que se configuran patriarcalmente y nunca se han llevado bien con las mujeres. Estas no suelen ser consideradas sujetos religiosos ni morales, por eso se las pone bajo la guía de un varón que las lleve por la senda de la virtud. Se les niega el derecho a la libertad dando por supuesto que hacen mal uso de ella. Se les veta a la hora de asumir responsabilidades directivas por entender que son irresponsables por naturaleza. Son excluidas del espacio sagrado por impuras. Se las silencia por creer que son lenguaraces y dicen inconveniencias. Son objeto de todo tipo de violencia: moral, religiosa, simbólica, cultural, física, etc.

Sin embargo, las religiones difícilmente hubieran podido nacer y pervivir sin ellas. Sin las mujeres es posible que no hubiera surgido el cristianismo y quizá no se hubiera expandido como lo hizo. Ellas acompañaron a su fundador Jesús de Nazaret desde el comienzo en Galilea hasta el final en el Gólgota. Recorrieron con él ciudades y aldeas anunciando el Evangelio (=Buena Noticia), le ayudaron con sus bienes y formaron parte de su movimiento.

La teóloga feminista Elisabeth Schüssler Fiorenza ha demostrado en su libro En memoria de ellaque las primeras seguidoras de Jesús eran mujeres galileas liberadas de toda dependencia patriarcal, con autonomía económica, que se identificaban como mujeres en solidaridad con otras mujeres y se reunían para celebrar comidas en común, vivir experiencias de curaciones y reflexionar en grupo.

El movimiento de Jesús era un colectivo igualitario de seguidores y seguidoras, sin discriminaciones por razones de género. No identificaba a las mujeres con la maternidad. Se oponía a las leyes judías que las discriminaban, como el libelo de repudio y la lapidación, y cuestionaba el modelo de familia patriarcal. En él se compaginaban armónicamente la opción por los pobres y la emancipación de las estructuras patriarcales. Las mujeres eran amigas de Jesús, personas de confianza y discípulas que estuvieron con él hasta el trance más dramático de la crucifixión, cuando los seguidores varones lo abandonaron.

En el movimiento de Jesús las mujeres recuperaron la dignidad, la ciudadanía, la autoridad moral y la libertad que les negaban tanto el Imperio Romano como la religión judía. Eran reconocidas como sujetos religiosos y morales sin necesidad de la mediación o dependencia patriarcal. Un ejemplo es María Magdalena, figura para el mito, la leyenda y la historia, e icono en la lucha por la emancipación de las mujeres.

A ella apelan tanto los movimientos feministas laicos como las teologías desde la perspectiva de género, que la consideran un eslabón fundamental en la construcción de una sociedad igualitaria y respetuosa de la diferencia. María Magdalena responde, creo, al perfil que Virginia Woolf traza de Ethel Smyth: “Pertenece a la raza de las pioneras, de las que van abriendo camino. Ha ido por delante, y talado árboles, y barrenado rocas, y construido puentes, y así ha ido abriendo camino para las que van llegando tras ella”.

Las mujeres fueron las primeras personas que vivieron la experiencia de la resurrección, mientras que los discípulos varones se mostraron incrédulos al principio. Es esta experiencia la que dio origen a la Iglesia cristiana. Razón de más para afirmar que sin ellas no existiría el cristianismo. No pocas de las dirigentes de las comunidades fundadas por Pablo de Tarso eran mujeres, conforme al principio que él mismo estableció en la Carta a los Gálatas: “ya no hay más judío ni griego, esclavo ni libre, varón o hembra”.

Sin embargo, pronto cambiaron las cosas. Pedro, los apóstoles y sus sucesores, el papa y los obispos, se apropiaron de las llaves del reino, se hicieron con el bastón de mando, que nada tenía que ver con el cayado del pastor para apacentar las ovejas, mientras que a las mujeres les impusieron el velo, el silencio y la clausura monacal o doméstica. Eso sucedió cuando las iglesias dejaron de ser comunidades domésticas y se convirtieron en instituciones políticas e Iglesia.

¿Cuándo se reparará tamaña injusticia para con las mujeres en el cristianismo? Habría que volver a los orígenes, más en sintonía con los movimientos de emancipación que con las Iglesias cristianas de hoy. Es necesario cuestionar la primacía –el primado- de Pedro, que implica la concentración del poder en una sola persona e impide el acceso de las mujeres a las responsabilidades directivas compartidas.

Hay que recuperar el discipulado de María Magdalena, “Apóstol de los Apóstoles, como la llama Elisabeth Schüssler en un artículo del mismo título pionero en las investigaciones feministas sobre el Testamento cristiano, en referencia al reconocimiento que se le daba en la Antigüedad cristiana. Es necesario revivir, refundar el cristianismo de María Magdalena, inclusivo de hombres y de mujeres, en continuidad con los profetas y las profetisas de Israel y con el profeta Jesús de Nazaret, pero no con la sucesión apostólica, de marcado acento jerárquico-patriarcal.

Un cristianismo olvidado entre las ruinas valladas de la ciudad de Magdala, lugar de nacimiento de María Magdalena, que visité hace tres años, a siete kilómetros de Cafarnaún, donde tuvo su residencia Jesús de Nazaret durante el tiempo que duró su actividad pública. En las excavaciones que se llevan a cabo en Magdala se descubrió en 2009 una importante sinagoga Ahí se encuentra la memoria subversiva del cristianismo originario liderado por Jesús y María Magdalena, que fue derrotado por el cristianismo oficial.

Pero de aquel cristianismo sepultado bajo esas ruinas emerge un cristianismo liberador vigoroso, desafiante, y empoderado a través de los movimientos igualitarios que surgen en los márgenes de las grandes iglesias cristianas, como surgió en los márgenes el primer movimiento de Jesús, de María Magdalena y de otras mujeres que le acompañaron durante los pocos meses que duró su actividad pública..

Es necesario heredar la autoridad moral y espiritual de María de Magdala como amiga, discípula, sucesora de Jesús y pionera de la igualdad. En definitiva, Jesús Nazaret, María Magdalena, Cristina de Pisan, Virginia Woolf, los movimientos feministas, las comunidades de base y la teología feminista de las religiones caminan en dirección similar. Por ahí han de ir las nuevas alianzas, creadas desde abajo y no desde el poder, en la lucha contra la violencia de género y la exclusión social de las mujeres.

+++

Juan José Tamayo es miembro del Comité Científico del Instituto Universitario de Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de Cincuenta intelectuales para una conciencia crítica (Fragmenta, Barcelona, 2013) y de Invitación a la utopía. Ensayo histórico para tiempos de crisis (Trotta, Madrid, 2012), que tiene un capítulo dedicado a la utopía feminista.

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , ,

“El Dios amigo”, por Isabel Gómez Acebo

martes, 15 de julio de 2025
Comentarios desactivados en “El Dios amigo”, por Isabel Gómez Acebo

Leído en su blog:

El Dios amigo

Es un tema difícil y poco tratado porque hay una idea universalmente compartida de que no puede existir una relación de amistad auténtica cuando no hay el mismo nivel entre los sujetos. Ni que decir tiene que las diferencias entre Dios y los hombres no pueden ser mayores. A estas ideas había que sumar la trascendencia e inmutabilidad de Dios que nos daba la imagen de una divinidad alejada de su creación e incapaz de sentir. Los clásicos que han defendido esta postura son la Ética a Nicómaco de Aristóteles, el Banquete de Platón y sobre todo la Amicitia de Cicerón. Sus textos han servido de plantilla para todas las obras posteriores, en el ámbito de las ciencias sociales.

Tan es así, que la única obra que yo he encontrado sobre la amistad a nivel de Dios es de un autor medieval, Aelred de Rievaulx, que intenta compaginar las ideas de Cicerón con la Biblia. Su conclusión es muy bella pues considera que por el hecho de ser Dios amor, su amistad con los hombres queda implícita.

El primer escollo para vencer estas ideas estaba en un texto del Nuevo Testamento Flp 2,6-12 donde se afirma la idea de que Jesucristo no retuvo su condición divina, se despojó de sí mismo para hacerse semejante a los hombres. Desde ese momento se empeñó en afirmar que Dios buscaba la amistad con todos los hombres, cualesquiera fuera su condición y donde mejor aparecía esta amplia amistad es en la comensalía abierta ya que comer juntos es una actitud propia de amigos. La física moderna ha cambiado el paradigma negativo de la amistad entre desiguales colocando el mundo de las relaciones, antes consideradas secundarias y accidentales, como esenciales para la existencia de todo ser, incluido el divino. De forma que ya no escandaliza hablar del Dios amigo

Además en el Evangelio de Lucas escuchamos hablar a Jesús amigo en varios textos: «os digo esto amigos míos«. El texto más cercano que nos enfrenta a la necesidad de Jesús de contar con sus amigos es en la agonía del Huerto. No está hablando Jesús de la amistad como referencia intelectual sino real pues cuando la enfermedad de Lázaro, el texto habla del amor que Jesús siente por su amigo y en el momento que acude al sepulcro, Juan hace una referencia al discípulo que Jesús quería.

Pero donde mejor se refleja una amistad más amplia con todos los hombres es en el escándalo de la comensalía abierta de Jesús que nos presentan todos los evangelios, un Jesús que no hace ascos a comer con pecadores, publicanos o prostitutas cuando las relaciones de amistad solo eran posibles entre los que podían devolver los convites. En Jesús esta comida abierta no se da una solo vez sino muchas, tantas que se le ha llegado a llamar el Señor del banquete. Tampoco es un amigo cualquiera pues si nos adentramos en la medida de su amistad comprobamos que «nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos«

Decía Epicuro que la amistad hace su ronda alrededor del mundo y como un heraldo nos convoca a todos para que nos despertemos para colaborar en la mutua felicidad. Nosotros los cristianos no tenemos más que sustituir la palabra philia, amistad, por Jesús de Nazaret que es el que nos despierta y convoca a la construcción de esa difícil mutua felicidad. Y no lo hace desde un plano abstracto sino recorriendo primero el camino de amigo para que no nos equivoquemos de senda.

Espiritualidad , , , , , , , , , , ,

“Trump y Francisco: Dos modelos de cristianismo enfrentados”, por Juan José Tamayo

martes, 13 de mayo de 2025
Comentarios desactivados en “Trump y Francisco: Dos modelos de cristianismo enfrentados”, por Juan José Tamayo

IMG_0929Leído en su blog:

«Francisco apostó desde el principio por una Iglesia pobre y de los pobres, hospital de campaña»

El encuentro del papa Francisco, un día antes de su fallecimiento, con el vicepresidente de los Estados Unidos JD Vance, católico practicante, el mensaje pascual de Francisco el domingo de resurrección y las políticas seguidas de Trump durante los tres meses de su segunda presidencia ponen de manifiesto con total nitidez dos modelos de cristianismo enfrentados: el de Francisco, identificado con las raíces evangélicas del movimiento de Jesús de Nazaret, y el de Trump, al servicio de sus interés, de los del Imperio y de los oligarcas tecnológicos

El encuentro del papa Francisco, un día antes de su fallecimiento, con el vicepresidente de los Estados Unidos JD Vance, católico practicante, el mensaje pascual de Francisco el domingo de resurrección y las políticas seguidas de Trump durante los tres meses de su segunda presidencia ponen de manifiesto con total nitidez dos modelos de cristianismo enfrentados: el de Francisco, identificado con las raíces evangélicas del movimiento de Jesús de Nazaret, y el de Trump, al servicio de sus interés, de los del Imperio y de los oligarcas tecnológicos, cuyo principal exponente es Elon Musk. Vance no encontró en su visita al Vaticano la legitimidad religiosa que esperaba ya que sus proyectos cristianos, morales, políticos, económicos y sociales están en las antípodas con los de Francisco.

La práctica del cristianismo de Trump y Vance se ha caracterizado por las deportaciones masivas de inmigrantes en sus diferentes modalidades: expulsiones con la gente esposada como si se tratara de personas delincuentes, suspensión del derecho de asilo y autorización a los agentes de inmigración a hacer redadas en las escuelas, los hospitales y los templos. Otra actuación es el borrado de las personas LGTBI y, en consecuencia, la eliminación de la protección a dichas personas. Una nueva práctica insolidaria es la retirada de miles de millones de dólares en ayudas a quienes viven en situaciones de marginación en los países empobrecidos, retirada que está causando muchas muertes y el aumento de graves enfermedades. Contrario al derecho internacional y al derecho de los ciudadanos y ciudadanas a vivir en su propio territorio es la vinculación del cristianismo de Trump con el anuncio de la expulsión de más de dos millones gazatíes y la creación de la Riviera del Próximo Oriente en Gaza, lo que implica la limpieza étnica, el respaldo incondicional a la política genocida de Netanyahu y a los partidos políticos sionistas y el reconocimiento de Israel como el guardián de la región.

A estas prácticas cabe añadir otras dos: la imposición del rearme a todos los países de su influencia y el consiguiente incremento del gasto militar, y la aporofobia, que es el odio a la vida de los pobres.

El cristianismo practicado por el papa Francisco durante los 12 años de pontificado se encuentra en las antípodas. Fue partidario del desarme, de la defensa de la paz fundada en la justicia, de la libertad para las presas y los presos políticos y prisioneros de guerra. Esa fue su última petición el domingo de Resurrección. Destacó por la acogida y la hospitalidad a las personas y los colectivos de inmigrantes y refugiados. El propio Francisco visitó los campos de inmigrantes y refugiados, lloró ante las condiciones inhumanas en que viven, mostró compasión hacia ellas, sacó de los campos de refugiados a familias enteras y las acogió en el Vaticano, al tiempo que pidió a las comunidades cristianas que los acogieran en sus centros religiosos y en sus hogares. Se opuso a la lógica del miedo, que Trump generó entre las personas migrantes y que fue objeto de denuncia profética por Marienn Budde, obispa episcopaliana de Washington.

Calificó las deportaciones masivas de inmigrantes de Trump de atentados contra la dignidad de muchos hombres y mujeres a quienes sitúa en un “estado de vulnerabilidad”. Se opuso a la limpieza étnica de los gazatíes defendida por Trump y Netanyahu

Calificó las deportaciones masivas de inmigrantes de Trump de atentados contra la dignidad de muchos hombres y mujeres a quienes sitúa en un “estado de vulnerabilidad”. Se opuso a la limpieza étnica de los gazatíes defendida por Trump y Netanyahu y defendió el derecho a permanecer en su tierra. En el mensaje de Pascua transmitido el domingo de Resurrección se refirió a la población y la comunidad cristiana de Gaza, que está viviendo una situación de muerte y destrucción y una dramática e indigna crisis antihumanitaria. En esa misiva reclamó el alto el fuego interrumpido por Netanyahu con el apoyo de Trump, la liberación de los rehenes y la ayuda a la gente que tiene hambre y aspira a un futuro de paz. Denunció los conflictos crueles que afectan a civiles desarmados, ataques a escuelas, hospitales y operadores humanitarios.

Una última opción en que la que se confrontan los dos cristianismos es el de la actitud hacia las personas más vulnerables, los colectivos empobrecidos y los pueblos oprimidos. Trump defiende a las élites políticas y económicas y rechaza a las mayorías populares empobrecidas, a quienes castiga con todo tipo de restricciones y gestos de insolidaridad. Como destacan todos los análisis políticos y religiosos que se están realizando desde su fallecimiento, Francisco apostó desde el principio de su pontificado por una Iglesia pobre y de los pobres, hospital de campaña para todas las personas heridas por los diferentes sistemas de dominación, una Iglesia que debe renunciar a los discursos y las prácticas autorreferenciales e ir a las periferias humanas donde se encuentran los colectivos humillados: cárceles, psiquiátricos, centros de internamiento de jóvenes , comunidades indígenas, zonas marginales de las grandes ciudades, etc.

Con los pobres de la tierra mi suerte yo quiero echar. Este verso del poeta revolucionario cubano José Martín creo que le es aplicable a Francisco desde que asumió el liderazgo al frente de la Iglesia católica hasta el último día de su existencia.

Juan José Tamayo es teólogo y profesor emérito honorífico de la Universidad Carlos III de Madrid. Su último libro es Cristianismo radical (Trotta, 2025, febrero 2024, 2ª ed. abril 2025), que constituye la mejor expresión de la radicalidad evangélica del papa Francisco.

 (Artículo publicado en INFOLIBRE, 21 de abril de 2025)

Fuente Religión Digital

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, General , , ,

Viernes Santo.

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en Viernes Santo.

 

Camino del Calvario

De Koinonia:

Isaías 52,13-53,12

Él fue traspasado por nuestras rebeliones

Mirad, mi siervo tendrá éxito,
subirá y crecerá mucho.
Como muchos se espantaron de él,
porque desfigurado no parecía hombre,
ni tenía aspecto humano,
así asombrará a muchos pueblos,
ante él los reyes cerrarán la boca,
al ver algo inenarrable
y contemplar algo inaudito.
¿Quien creyó nuestro anuncio?,
¿a quién se reveló el brazo del Señor?
Creció en su presencia como brote,
como raíz en tierra árida,
sin figura, sin belleza.
Lo vimos sin aspecto atrayente,
despreciado y evitado de los hombres,
como un hombre de dolores,
acostumbrado a sufrimientos,
ante el cual se ocultan los rostros,
despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos
y aguantó nuestros dolores;
nosotros lo estimamos leproso,
herido de Dios y humillado;
pero él fue traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo saludable cayó sobre él,
sus cicatrices nos curaron.
Todos errábamos como ovejas,
cada uno siguiendo su camino;
y el Señor cargó sobre él
todos nuestros crímenes.
Maltratado, voluntariamente se humillaba
y no abría la boca;
como cordero llevado al matadero,
como oveja ante el esquilador,
enmudecía y no abría la boca.
Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron,
¿quién meditó en su destino?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos,
por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
Le dieron sepultura con los malvados,
y una tumba con los malhechores,
aunque no había cometido crímenes
ni hubo engaño en su boca.
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento,
y entregar su vida como expiación;
verá su descendencia, prolongará sus años,
lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
Por los trabajos de su alma verá la luz,
el justo se saciará de conocimiento.
Mi siervo justificará a muchos,
porque cargó con los crímenes de ellos.
Le daré una multitud como parte,
y tendrá como despojo una muchedumbre.
Porque expuso su vida a la muerte
y fue contado entre los pecadores,
él tomo el pecado de muchos
e intercedió por los pecadores.

*

Salmo responsorial: 30

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R.

Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos;
me ven por la calle, y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cachorro inútil. R.

Pero yo confío en ti, Señor,
te digo: “Tú eres mi Dios.”
En tu mano están mis azares;
líbrame de los enemigos que me persiguen. R.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón, /
los que esperáis en el Señor. R.

*

Hebreos 4,14-16;5,7-9

Aprendió a obedecer y se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación

Hermanos:

Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado con todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente.

Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.

 

*

Juan 18,1-19,42

Pasión de N.S.Jesucristo según san Juan

C. En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Judas entonces, tomando la patrulla y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús sabiendo todo lo que venia sobre él, se adelanto y les dijo:

+. “¿A quién buscáis?

C. Le contestaron:

S. “A Jesús, el Nazareno.”

C. Les dijo Jesús:

+. “Yo soy.”

C. Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles: “Yo soy”, retrocedieron y cayeron a tierra. Les preguntó otra vez:

+. “¿A quién buscáis?

C. Ellos dijeron:

S. “A Jesús, el Nazareno.”

C. Jesús contestó:

+. “Os he dicho que soy yo. Si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos.”

C. Y así se cumplió lo que había dicho: “No he perdido a ninguno de los que me diste.” Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro:

+. “Mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿no lo voy a beber?”

* Llevaron a Jesús primero a Anás

C. La patrulla, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año; era Caifás el que había dado a los judíos este consejo: “Conviene que muera un solo hombre por el pueblo.” Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedó fuera a la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La criada que hacía de portera dijo entonces a Pedro:

S. “¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?

C. Él dijo:

S. “No lo soy.”

C. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose. El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de la doctrina. Jesús le contesto:

+. “Yo he hablado abiertamente al mundo; yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, de qué les he hablado. Ellos saben lo que he dicho yo.”

C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo:

S. “¿Así contestas al sumo sacerdote?

C. Jesús respondió:

+. “Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?

C. Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote.

* ¿No eres tú también de sus discípulos? No lo soy

C. Simón Pedro estaba en pie, calentándose, y le dijeron:

S. “¿No eres tú también de sus discípulos?

C. Él lo negó, diciendo:

S. “No lo soy.”

C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja, le dijo:

S. “¿No te he visto yo con él en el huerto?

C. Pedro volvió a negar, y enseguida canto un gallo.

* Mi reino no es de este mundo

C. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer, y ellos no entraron en le pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera, adonde estaban ellos, y dijo:

S. “¿Qué acusación presentáis contra este hombre?

C. Le contestaron:

S. “Si éste no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos.”

C. Pilato les dijo:

S. “Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley.”

C. Los judíos le dijeron:

S. “No estamos autorizados para dar muerte a nadie.”

C. Y así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo:

S. “¿Eres tú el rey de los judíos?

C. Jesús le contestó:

+. “¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?

C. Pilato replicó:

S. “¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mi; ¿que has hecho?

C. Jesús le contestó:

+. “Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.”

C. Pilato le dijo:

S. “Conque, ¿tú eres rey?

C. Jesús le contestó:

+. “Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”

C. Pilato le dijo:

S. “Y, ¿qué es la verdad?”

C. Dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo:

S. “Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?

C. Volvieron a gritar:

S. “A ése no, a Barrabás.”

C. El tal Barrabás era un bandido.

* ¡Salve, rey de los judíos!

C. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los saldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían:

S. “¡Salve, rey de los judíos!

C. Y le daban bofetadas. Pilato salió otra vez afuera y les dijo:

S. “Mirad, os lo saco afuera, para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa.

C. Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo:

S. “Aquí lo tenéis.

C. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron:

S. “¡Crucifícalo, crucifícalo!”

C. Pilato les dijo:

S. “Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él.”

C. Los judíos le contestaron:

S. “Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios.”

C. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más y, entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jesús:

S. “¿De donde eres tú?

C. Pero Jesús no le dio respuesta. Y Pilato le dijo:

S. “¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?”

C. Jesús le contestó:

+. “No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor.”

* ¡Fuera, fuera; crucifícalo!

C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban:

S. “Si sueltas a ése, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey está contra el César.”

C. Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman “el Enlosado” (en hebreo Gábbata). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos:

S. “Aquí tenéis a vuestro rey.”

C. Ellos gritaron:

S. “¡Fuera, fuera; crucifícalo!

C. Pilato les dijo:

S. “¿A vuestro rey voy a crucificar?”

C. Contestaron los sumos sacerdotes:

S. “No tenemos más rey que al César.”

C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran.

Lo crucificaron, y con él a otros dos

C. Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado “de la Calavera” (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: “Jesús, el Nazareno, el rey de los judíos.” Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús, y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato:

S. “No escribas: “El rey de los judíos”, sino: “Éste ha dicho: Soy el rey de los judíos.””

C. Pilato les contestó:

S. “Lo escrito, escrito está.”

Se repartieron mis ropas

C. Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba a abajo. Y se dijeron:

S. “No la rasguemos, sino echemos a suerte, a ver a quién le toca.”

C. Así se cumplió la Escritura: “Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica”. Esto hicieron los soldados.

* Ahí tienes a tu hijo. – Ahí tienes a tu madre

C. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:

+. “Mujer, ahí tienes a tu hijo.

C. Luego, dijo al discípulo:

+. “Ahí tienes a tu madre.

C. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

* Está cumplido

C. Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:

+. “Tengo sed.”

C. Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo:

+. “Está cumplido.”

C. E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

*Todos se arrodillan, y se hace una pausa

Y al punto salió sangre y agua

C. Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: “No le quebrarán un hueso”; y en otro lugar la Escritura dice: “Mirarán al que atravesaron.”

Vendaron todo el cuerpo de Jesús, con los aromas

C. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo clandestino de Jesús por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron todo, con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.

00CB2D33ECB0402FA9E3EF017D420C0F

 

 

Homilía de Monseñor Romero sobre los textos litúrgicos de hoy

(24 de marzo de 1978)

Queridos hermanos:

Después de escuchar la palabra de Dios en esta tarde del Viernes Santo, narrándonos la tragedia del Calvario, mejor sería guardar silencio y con el corazón agradecido adorar al Divino Redentor. Pero es necesario, es obligación del celebrante, aplicar esta palabra eterna a los que estamos viviendo esta ceremonia. Y es que la liturgia no es simplemente un recuerdo, la liturgia es actualización; aquí en la Catedral esta tarde de marzo de 1978, Cristo nos está ofreciendo la fuente inagotable de su redención a los que hemos venido con fe, con esperanza, a contemplar este misterio de la redención.

Es como si en este momento lo que se acaba de leer estuviera pasando aquí ante nuestros ojos y fuéramos nosotros los que nos estamos salpicando con esa sangre que se derrama en el Calvario. Las tres preciosas lecturas nos dan la medida sin medida de este gesto de amor que se llama la redención.

La primera lectura nos presenta el abatimiento de Cristo hasta la profundidad de una humillación que no tiene nombre. La segunda lectura, carta a los Hebreos exalta ese personaje humillado en la cruz hasta las alturas del cielo hecho pontífice supremo de nuestra salvación. Y el precioso relato de la pasión que los jóvenes seminaristas acaban de hacer, nos dice cómo sucedió todo esto: la humillación y la exaltación. Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Viernes Santo 2025. Aprender a morir, una iglesia de perdedores

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en Viernes Santo 2025. Aprender a morir, una iglesia de perdedores

IMG_0862Del blog de Xabier Pikaza:

Acabamos de celebrar la  Pasión en San Morales,  en hondo silencio, un grupo pequeño de creyentes, ante una Cruz y  una pila bautismal antigua como las tres marías con el Discípulo Amado:

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena…

Así hemos estado, más mujeres que varones.  Hemos vuelto en silencio, cada uno a su casa.  Yo he revisado estos folios que tenía preparados y los subo a este blog de RD y de FB, como reflexión de Viernes Santo 2025. Esta liturgia de Vienes Santo de pueblo me ha mostrado una vez más que somos iglesia de perdedores, aunque algunos sigan empeñados en negarlo

– Y salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesárea de Felipe, y por el camino les pregunto: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? Ellos le dijeron: Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.

– Y él les preguntaba: Y vosotros ¿Quién decís que soy yo? Pedro le contestó: Tú eres el Cristo. Y él les mandó enérgicamente que no hablaran a nadie acerca de él.

– Y comenzó a enseñarles Dei, era necesario que el Hijo del Hombre sufriera mucho y fuera reprobado por los ancianos, sumos sacerdotes ylos escribas, que le matarían, pero que resucitaría a los tres días… y tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle. Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: ¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son de Dios, sino de los hombres (Mc 8, 27-33). Pedro somos todos.

Crisis de Pedro. Querer ganar. En nombre de todos, dice a Jesús: Tú eres el Cristo. En un primer momento, esa respuesta es valiosa y abre un camino de iluminación y compromiso del Reino: Pedro se atreve a recordar a Jesús que no es un profeta más, sino el Cristo y que debe actuar en consecuencia, liderando un movimiento del Reino, que lógicamente ha de culminar en Jerusalén. Esta confesión desencadena los acontecimientos. Hasta ahora, el proyecto de Jesús podía interpretarse y aplicarse de varias formas; en contra de eso, Pedro quiere que Jesús asuma claramente las exigencias de su proyecto mesiánico

Jesús acepta la confesión de Pedro (tú eres el Cristo), , pero la reinterpreta en línea de entrega  entrega de amor, de regalo de vida: No irán a Jerusalén para triunfar, sino para morir por los demás No es un mesías de poder como el Hijo de Hombre de Dan 7, 14, dominando sobre otros, sino entregando su vida a favor de los excluidos y oprimidos. Ha mandado a sus amigos que anuncien el Reino Así sube a Jerusalén quedando en manos de las autoridades y del pueblo, con riesgo de ser condenado a muerte.

IMG_0864    Esta decisión desencadena el conflicto de Jesús con sus compañeros y especialmente con Pedro, un conflicto que irá definiendo las relaciones del grupo, hasta culminar en la crisis y abandono de los Doce, con la muerte de Jesús y el nuevo comienzo pascual, a partir de las mujeres. Jesús no es un profeta solitario, sino en comunión (diálogo y conflicto) con sus compañeros. En ese contexto, Pedro sigue calculando aquello que el Reino ha de darle, no aquello que él debe hacer por el Reino, situándose así en una línea más cercana a la promesa de Dan 7, 14 que al mensaje de Jesús a quien él quiere corregir, en nombre de una tradición que interpreta la revelación del Hijo de Hombre como triunfo sobre todos los otros poderes (cf. Mt 4, 1-1; Lc 4, 1-11).

En este contexto no se puede oponer la maldad de Pedro a la bondad de Jesús, sino trazar mejor la novedad y consecuencias del nuevo mesianismo de Jesús, que le lleva de Galilea a Jerusalén por caminos nuevos, aún no recorridos. Tanto Jesús como Pedro están al servicio del Reino, pero de modos distintos:

Pedro quiere “mando” con (por) Jesús,buscando un tipo de autoridad que a su juicio es buena (limpia, legal), para realizar así, desde el poder, una serie de cambios, para trasformar la vida de los hombres, en clave de justicia y conseguir de esa manera el triunfo nacional israelita. Pero Jesús rechaza a Pedro, le llama Satanás (tentador) y sitúa su propuesta en la línea del Diablo de Mt 4 y Lc 4). La estrategia mesiánica de Pedro es coherente en una línea de liberación eclesial (humana) por la fuerza, desde la perspectiva de un Dios de Poder. Pero, Jesús dice que esa estrategia forma parte de una toma de poder humano, que no responde a la intención más profunda del Reino («tus pensamientos son de los hombres, no de Dios»: Mc 8, 33).

Jesús no proclama el Reino (ni edifica su Iglesia) tomando el poder, sino sirviendo a los demás (en perdón y regalo de amor), sin imposición, jerarquía y dominio, sino en comunión por la palabra, en gesto de encarnación y servicio, desde abajo, a partir de los pobres (con ellos). El Reino vendrá, pero no puede instaurarse a la fuerza, porque su principio no es la fuerza, sino el engendramiento de amor, por la Palabra (parábolas), de forma que no puede imponerse, sino sembrarse en amor, como hace Jesús, dando su vida y muriendo, conforme a una dinámica que él, Jesús, ha ido descubriendo en la experiencia de su propia vida. Por eso, se opone se opone a la dinámica de Pedro, que también puede fundarse en la Escritura, pero conforme en una interpretación que a juicio de Jesús es falta.

 – Contra la lógica del poder. No se puede hablar de heroicidad y cobardía (Jesús héroe, Pedro un villano). En la línea de Pedro se puede ser héroe, como fue Judas Macabeo, un famoso guerrero judío que murió matando, en clave de poder, mientras Jesús aparece como anti-héroe, un cobarde, que no se atreve a luchar y vencer, sino que se deja derrotar como los cobardes.

Pedro quiere ser del partido de los vencedores mesiánicos, que se oponen por la fuerza a los enemigos, incluso con riesgo de perder la vida en la batalla, como Judas Macabeo… pero muriendo cono héroe.

IMG_0863Jesús se opone a ese partido de los héroes… No muere como héroe, sino como perdedor vencido, porque “ama” a los enemigos, quedándose en sus manos, dejando incluso que le maten, porque sólo así, en camino de no violencia activa puede llegar y llega el reino de Dios, como simiente sembrada en tierra, que tiene que morir para dar fruto.

Un proyecto social al estilo de Pedro requiere jerarquías militares (como las de Roma) o socio-eclesiales como las del templo de Jerusalén. En contra de eso, el proyecto de Jesús triunfa y se instaura a través de la palabra y la vida compartida). Jesús no espera la llegada de un Reino futuro más poderoso y más justo, en la línea de los sacerdotes de Jerusalén y de los soldados de Roma, sino que proclama e instaura un reino de servicio mutuo, en gratuidad y entrega de la vida, sin imposición de unos sobre otros.

Por eso, tras haber dicho a Pedro y a sus compañeros que se sentarán sobre doce tronos juzgando a las tribus de Israel (cf. Mt 19, 28), Jesús añade que no son tronos de poder como los de Dan 7, sino de entrega de la vida a favor de los demás. Un sistema de poder como quiere Pedro exige expertos, conforme a principios de poder militar, económico o jurídico y religioso (de templo), especialistas, que ocupen los puestos de mando de un organigrama de guerra, con poder económico, militar y religioso. Pues bien, en contra de eso, Jesús invita a sus compañeros a subir a Jerusalén sin soldados de imperio o sacerdotes del templo.

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Dios está en el dolor igual que en las alegrías.

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en Dios está en el dolor igual que en las alegrías.

Georges-Rouault-CrucifixionVIERNES SANTO (C)

Jn 18-9

Las tres partes de la liturgia del Viernes Santo expresan el sentido de la celebración. La liturgia de la palabra nos pone en contacto con una realidad que queremos vivir. La adoración de la cruz nos lleva al reconocimiento de un hecho que tenemos que tratar de asimilar. La comunión nos recuerda que debemos comprometemos en la entrega.

No es nada fácil hacer una reflexión sencilla y coherente sobre el significado de la muerte de Jesús. Se ha insistido tanto en lo externo, en lo sentimental, que es imposible ir al meollo de la cuestión. No debemos seguir insistiendo en el dolor. El amor, manifestado en el servicio, es lo que demuestra su verdadera humanidad y, a la vez, su plena divinidad.

La muerte aporta una increíble dosis de autenticidad. Sin esa muerte y las circunstancias que la envolvieron, hubiera sido mucho más difícil para los discípulos dar el salto a la experiencia pascual. La muerte de Jesús es sobre todo un argumento definitivo a favor del amor. En la muerte, Jesús dejó claro que el amor era más importante que la vida.

La muerte en la cruz, analizada en profundidad, nos dice todo sobre la personalidad de Jesús. Pero también lo dice todo sobre nosotros mismos, si nuestro modelo de ser humano es el mismo que tuvo él. Nuestra tarea es descubrir en lo hondo de nuestro ser ese modelo.

La muerte no fue un mal trago que tuvo que pasar Jesús para alcanzar la gloria sino la suprema gloria de un hombre al hacer presente a Dios con el don total de sí mismo, viviendo para los demás. Dios está siempre y solo donde hay amor. Si el amor se da en el gozo, allí está Dios. Si el amor se da en el sufrimiento, allí está también Dios.

El hecho de que no dejara de decir lo que tenía que decir, ni de hacer lo que tenía que hacer, aunque sabía que eso ponía en peligro su vida, es la clave para compren­der que la muerte no fue un accidente, sino algo fundamental en su vida. La muerte no tenía importancia; pero el que le mataran por ser fiel a sí mismo y a Dios, es la clave.

La buena noticia de Jesús es que Dios es amor. Como no aceptamos un Dios que se da infinitamente y sin condiciones, no acabamos de entrar en la dinámica de relación con Él que nos enseñó Jesús. El tipo de relaciones de toma y da acá, que seguimos desplegando nosotros con relación a Dios, no puede servir para aplicarlas al Dios de Jesús.

Un Dios que nos exige deshacernos, disolvernos, aniquilarnos en beneficio de los demás, no para tener en el más allá un “ego” más potente, sino para quedar incorporados a su SER, que es nuestro verdadero ser, no puede ser atrayente para nuestra conciencia de personas individuales. Este es el nudo gordiano y es el Rubicón que no nos atrevemos a cruzar.

La muerte de Jesús deja claro que el objetivo de su vida fue manifestar a Dios. Si Él es Padre, nuestra obligación es la de ser hijos. Ser hijo es salir al padre, imitar al padre. Esto es lo que hizo Jesús, y esta es la tarea que nos dejó, si de verdad somos sus seguidores.

Al adorar la cruz esta tarde debemos ver en ella el signo de lo que Jesús quiso trasmitirnos. Ningún otro signo abarca tanto, ni llega tan a lo hondo como el crucifijo. Pero no podemos tratarlo a la ligera y como simple adorno. Tener como signo religioso la cruz, y vivir en el hedonismo más hiriente, indica una falta de coherencia que nos tenía que avergonzar.

 Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , ,

“Y dio un fuerte grito” A propósito del relato de la pasión de Jesús (Lucas 22, 14 –23,56)

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en “Y dio un fuerte grito” A propósito del relato de la pasión de Jesús (Lucas 22, 14 –23,56)

la pasion de jesusBernardo Baldeón.

Madrid

ECLESALIA, 15/04/19.- No tenía dinero, ni armas ni poder. No tenía autoridad religiosa. No era sacerdote ni escriba. No era nadie. Pero llevaba en su corazón el fuego del amor a los crucificados. Sabía que para Dios eran los primeros. Esto marcó para siempre la vida de Jesús.

Se acercó a los últimos y se hizo uno de ellos. También él viviría sin familia, sin techo y sin trabajo fijo. Curó a los que encontró enfermos, abrazó a sus hijos, tocó a los que nadie tocaba, se sentó a la mesa con ellos y a todos les devolvió la dignidad. Su mensaje siempre era el mismo: “Éstos que excluís de vuestra sociedad son los predilectos de Dios”.

Bastó para convertirse en un hombre peligroso. Había que eliminarlo. Su ejecución no fue un error ni una desgraciada coincidencia de circunstancias. Todo estuvo bien calculado. Un hombre así siempre es una amenaza en una sociedad que ignora a los últimos.

Según la fuente cristiana más antigua, al morir, Jesús “dio un fuerte grito”. No era sólo el grito final de un moribundo. En aquel grito estaban gritando todos los crucificados de la historia. Era un grito de indignación y de protesta. Era, al mismo tiempo, un grito de esperanza.

Nunca olvidaron los primeros cristianos ese grito final de Jesús. En el grito de ese hombre deshonrado, torturado y ejecutado, pero abierto a todos sin excluir a nadie, está la verdad última de la vida. En el amor impotente de ese crucificado está Dios mismo, identificado con todos los que sufren y gritando contra las injusticias, abusos y torturas de todos los tiempos.

En este Dios se puede creer o no creer, pero nadie se puede burlar de él. Este Dios no es una caricatura de Ser supremo y omnipotente, dedicado a exigir a sus criaturas sacrificios que aumenten aún más su honor y su gloria. Es un Dios que sufre con los que sufren, que grita y protesta con las víctimas, y que busca con nosotros y para nosotros la Vida.

Para creer en este Dios, no basta ser piadoso; es necesario, además, tener compasión. Para adorar el misterio de un Dios crucificado, no basta celebrar la semana santa; es necesario, además, mirar la vida desde los que sufren e identificarnos un poco más con ellos.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Biblia, Espiritualidad , , , ,

La Pasión del Señor. Ciclo C

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en La Pasión del Señor. Ciclo C

Pasión-del-Señor

 

“Jesús gustó el vinagre y dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.”

(Jn 19,30)

En la celebración de hoy proclamamos un largo texto del Evangelio de Juan, dos capítulos enteros. En ellos vemos todo lo que le sucede a Jesús desde la última vez que cena con sus discípulos hasta su muerte: la detención, los interrogatorios de Anás y de Pilato, la negación de Pedro, la crucifixión.

Son unos momentos que solamente Jesús vive con serenidad, con la confianza de estar cumpliendo la voluntad de su Padre. Jesús no pierde la vida, no se la quitan, sino que la entrega, y al hacerlo da su Espíritu a la humanidad. Si durante su vida había vivido en Dios y para los demás, su muerte también es entrega, porque es confianza en un proyecto más grande que su propia vida, el de su Padre, y porque da vida a los demás.

Jesús en la cruz es más vulnerable que nadie. La imagen de él crucificado es la expresión más clara de cómo ha vivido: con los brazos abiertos porque ya no hay nada que proteger, que poseer, que guardar, que retener; ya no hay temor a perder; ya no hay huida.

Hasta el último momento se preocupa de que no se pierda nadie de quienes Dios le ha confiado, y crea una nueva familia, su familia, al poner juntos a su madre y al discípulo amado.

En la muerte de Jesús, que es entrega de su vida, nosotros ya comenzamos a recibir Vida. Y todo esto se acabará de cumplir a primera hora del domingo, cuando Jesús recuperará su vida transformada y para siempre.

Oración

Padre, que la contemplación de Jesús en la cruz nos haga personas más entregadas y confiadas en ti. Que sintamos que a los pies de la cruz, con los ojos fijos en él, todos somos hermanos y hermanas, familia por tu Espíritu Santo.

*

Fuente: Monasterio Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Reflexión de Viernes Santo

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en Reflexión de Viernes Santo

viernes-santo

 

¿Y quiénes somos?

Somos personas “capaces de Dios”, que decía san Agustín, es decir, capaces de asumir y aceptar, de encarnar al propio Dios.

No hay ni un solo trazo de la huella humana que no esté traspasado por la presencia de Dios. Ni un solo espacio, ni el más mínimo momento existen sin que Dios los haya “perforado” por su presencia. Es más, nada existe fuera de su presencia.

Dicho esto, y visto al Jesús humano capaz de pronunciar hágase  día tras día desde aquel hágase a dos voces de María, podemos deducir que somos expresión de Dios, semillas de su existencia, semillas buenas, claro, que a veces caemos en tierra no tan buena.

Cada una de las que estamos aquí somos personas llamadas a entregar la vida, a abrir los brazos en la cruz de la fidelidad y de la coherencia.

“Echarse en los brazos de Dios”.

Así con esto, con este reto que resulta de descubrir quién ese hombre tan increíblemente apasionado por la vida que fue capaz de entregar la suya para hacer eterna la nuestra, con este reto producido por la sorpresa al saber que somos parte de Dios… ¿qué hacemos con Cristo muerto, colgado de la cruz?

El Cristo de los brazos abiertos, que acoge en su gesto todo el dolor de la historia, el pasado y el futuro.

Cristo muere abrazando, de nuevo, el hágase del comienzo de su vida, cuando se reconoció como Hijo de Dios.

Desde la cruz, Jesús, desnudo como cuando nació, no oculta su debilidad, su fracaso; su sed es expresión de vulnerabilidad, de necesidad.

¿En los brazos de este hombre es donde queremos echarnos?

Sí, son los brazos de la libertad, de la acogida y del perdón. Los brazos que muestran un hueco infinito de reconciliación, de oportunidad y de vida eterna. En ellos cabemos todas y todos, sin fricciones ni negatividades. En sus brazos caben nuestros sueños, nuestras pequeñeces,… porque ocupamos un espacio de confianza, de sabernos en casa.

 

  Si quieres leer la reflexión entera pincha aquí.

*

Fuente: Monasterio Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Paréntesis de las mujeres

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en Paréntesis de las mujeres

95_Maria-y-las-santas-mujeres-junto-a-la-cruz_350Viernes Santo-2018

Jn 18, 1 -19,42

Cuando el sentido común desaparece y el ambiente se crispa hasta el punto de ir contra la esencia de lo bueno, lo amable, lo respetuoso y lo empático, es cuando la espada se esgrime y comienza la bacanal de la violencia. En ese punto se desboca por dentro el deseo profundo de ser invisible.

Es el tiempo de los que aparecen, sin dar la cara, de los que manipulan desde el poder religioso: “Conviene que muera un solo hombre por el pueblo”. Es el tiempo de la política religiosa manejando desde las tinieblas.

Cuando la violencia campa a sus anchas, surge la sensación interior de esfumarse sibilinamente: “No eres tú también de los discípulos de ese hombre”. ¡Ay, Pedro, querías que te tragara la tierra! ¡Tú, que levantaste la espada!: “No lo soy… no lo soy…”. Dos negaciones y una más, hasta que el gallo te despertó y viste de qué estabas hecho.

Quizás Jesús te vio cuando le llevaban de un lado a otro y sus ojos quisieron establecer contacto con los tuyos, buscando esa íntima comunicación de los que han vivido conversaciones sin palabras y complicidades a distancia que no necesitan sonidos. Pero tu cara debía ser una máscara desfigurada por el terror. Sin luz, sin vida… no pudiste aguantar su mirada y tus ojos tocaron el suelo.

A Jesús se le debió helar la sangre y una escarcha gélida oprimiría su corazón: ¡Pedro, hermano, tres veces me dijiste: “Señor, tú sabes que te quiero”!

Cuando la certeza de haber traicionado invade el corazón, éste se hace trizas y chorros de lágrimas brotan intentando lavar el miedo que llevó a negar a quien más se ama.

Cuando el poder político se asusta a la hora de impartir justicia, la de verdad, la que no se deja manipular poniendo oídos a los oportunistas… “si sueltas a ese, no eres amigo del César (…) no tenemos más rey que el César, es fácil matar a un Inocente y a millones.

Es entonces cuando se instaura el régimen del miedo y muchos desaparecen viendo que si al Maestro le hacen lo que le hacen, los que le siguen tendrán problemas. Eclipse de discípulos.

Cuando la injusticia, la sinrazón, la negación, la traición y la tortura llegan al culmen, se corona el monte Calvario.

Poca gente acompaña en la cima. Poca gente se deja ver en el espacio de las muertes injustas. Poca gente quiere salir en la foto de los miles de Calvarios que hoy hay activos en nuestro mundo. Son pocos los que no se ponen el disfraz de invisibilidad ante el sufrimiento humano y dan un paso hacia delante acompañando, ayudando, intentando salvar y denunciando situaciones, mientras asumen el gran peligro que corren.

¿Quiénes acompañaron a Jesús en el Vía Crucis y en el Calvario?

Un colectivo que no tuvo el impulso de pasar a la invisibilidad por miedo a lo que estaba ocurriendo. No tenían protagonismo alguno, ni derechos… eran invisibles todos los días.

¿Quién es ese colectivo que, en el orden social, sólo tenía a los niños detrás?: las mujeres. Y allí estaban “junto a la cruz de Jesús su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás, y María, la Magdalena”.

Ellas abren un paréntesis desde lo que parecía el final de una maravillosa historia de Amor de Dios a la humanidad convertida en suplicio y muerte, que se cierra en poco después, en un extraño principio que parte de un oscuro y tenebroso sepulcro.

En ese paréntesis están las que, seguro, segurísimo, prepararon la Cena del Jueves y se quedaron recogiendo. Las que le siguieron en el Vía Crucis… mujeres anónimas que escucharon sus palabras a lo largo de los tres años de misión, mujeres que se sintieron consoladas, que recobraron su autoestima, que comprendieron que el Dios de Jesús, era el Padre del que hablaba.

Pero no olvidamos que “Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba…”. Sí, el más joven, según dicen, el que no tendría tantos planes y expectativas en el futuro Reino, ni tanta voz y voto como los mayores; ese eligió el amor y llegó a pie de cruz, recibiendo el bello encargo de cuidar en su casa a María, madre de Jesús.

Juan se insertó en ese paréntesis donde todo parece trastocado, que sólo entra quien vive desde el Amor y la Fe, y al que muchos… ¿muchos?… todos estamos invitados.

Mari Paz López Santos

www.pazsantos.com

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Trágico, oscuro y violento.

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en Trágico, oscuro y violento.

Durango_-_Museo_Kurutzesantu_(antigua_Ernita_de_la_Vera_Cruz)_y_Cruz_de_Kurutziaga_14

Traer a la memoria a un hombre que es torturado y llevado a su muerte violenta, contemplar a una madre que sufre por su hijo… son recuerdos del pasado que bien reflejan algunos de los dolores más profundos de este mundo. Mirar con ojos compasivos y amorosos las situaciones de dolor más angustiantes nos abren a una realidad cósmica y universal: el dolor, el sufrimiento, la violencia, la muerte…. forman parte de la vida. No es posible minimizar su impacto.

La celebración del Viernes Santo nos adentra en esta profundidad del mal y del sufrimiento de una manera cruda y hasta desencarnada: los inocentes sufren y cargan con esta realidad. No hay culpa ni responsabilidad. Solo hay un hacerse cargo, en toda su hondura, de la realidad con todo lo que tiene de bello, bueno y verdadero y con todo lo que tiene de trágico, oscuro y violento. No hay palabras de consuelo. Hay abandono incluso de lo que parecía estar siempre allí.

Las últimas palabras de Jesús antes de su muerte, según el cuarto evangelio, son “Todo se ha cumplido” (Jn 19,30). La vida de Jesús se orientaba a “su hora”, pero esta llegaría una vez que se cumpliera todo lo que él deseaba realizar. La hora llega en el instante justo, momento de realización y plenitud de su vida como acontecimiento salvífico. Es un cierre, en su caso sumamente violento y violentado, de una vida realizada y completa (ya que todo lo deseado se cumplió). Incluso su cuerpo muerto, en el evangelio de Juan, sigue siendo fecundo: ofrece sangre y agua de su costado.

Todo se ha cumplido”. Esta frase es un ejemplo de que, incluso frente a situaciones extrañas y extremadamente oscuras, nada detiene el devenir de una misión. Todo lo contrario, sea cual sea la realidad, el lugar propio de una misión se encuentra en la profundidad de la vida, sea esta resplandeciente u oscura, pacífica o violenta, alegre o trágica. Porque “la vida era la luz de los hombres; la luz resplandece en la oscuridad, y la oscuridad no pudo sofocarla” (Jn 1, 4-5).

Paula Depalma

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Inclinando la cabeza entregó su ESPÍRITU a la iglesia naciente: la madre y el Discípulo Amado

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en Inclinando la cabeza entregó su ESPÍRITU a la iglesia naciente: la madre y el Discípulo Amado

cristo_crucificadoDel blog de Tomás Muro La Verdad es libre:

18.04.2025 Tomás Muro Ugalde

Inclinando la cabeza, entregó el espíritu. (Jn 19,30)

Al pie de la cruz de Jesús estaban su madre, algunas mujeres y el Discípulo Amado. Es la comunidad cristiana naciente, la iglesia.

Jesús inclinando la cabeza entregó su espíritu, que no es entregar el alma a Dios, sino que Jesús entrega su Espíritu a la comunidad cristiana.

Podemos pensar que Pentecostés en la tradición de S Juan acontece a la muerte de Jesús en la cruz, al pie de la cruz. Jesús nos entrega su aliento vital, su espíritu.

Es el mismo Espíritu Santo, espíritu bueno por el que nació de María. Es el mismo Espíritu que le impulsó al desierto de la vida a vencer las fuerzas del mal. El mismo Espíritu que le envió a la misión para sanar, curar, liberar: El Espíritu está sobre mí, (Lc 4). El mismo Espíritu en el que hay que adorar a Dios como le dijo a la mujer samaritana, (Jn 4): no en templos de piedra: Garizin o Jerusalén, sino en Espíritu y verdad. El mismo Espíritu presente en las bodas de Caná (Jn 2). El pueblo se había quedado sin vino, sin amor, solamente tenían agua y piedra (tinajas): las leyes de las piedras del Sinaí. Normas y ritos. Jesús transmite a su pueblo un nuevo vino de amor, un nuevo Espíritu. Agua (bautismo: nueva vida) y sangre (amor y redención)

 A la muerte de Jesús, de su costado brota agua y sangre, podemos ver el mismo simbolismo de las bodas de Caná: Jesús inclinando la cabeza, nos entrega su Espíritu.

¿Quién será el que condene, si Cristo Jesús ha muerto, más aún, ha resucitado y está a la derecha de  Dios intercediendo por nosotros? ¿Quién nos separará del amor de Cristo? (Rom 8).

Contemplemos al que traspasaron.

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Viernes Santo. Oración universal.

viernes, 18 de abril de 2025
Comentarios desactivados en Viernes Santo. Oración universal.

cristo-crucificado-con-hombre-con-cruz-2Hermanos y hermanas, en Jesús crucificado queremos contemplar a todos y todas las crucificadas de nuestro mundo. Este día es para poner en el corazón del Padre y en nuestro corazón toda expresión de sufrimiento, injusticia y muerte. Respondemos:

Queremos ser misericordia, esperanza y vida

Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.

Nos ponemos en el corazón de nuestro Padre Madre cuando preferimos vivir en nuestra zona de confort siendo cómplices del mal vivir de tantos y tantas. Cuando suplicamos tu perdón y no perdonamos a quienes necesitan o esperan una palabra o un gesto reconciliador por nuestra parte. Que la paz de nuestro Padre Madre llegue a cada corazón atormentado por la culpa, por las heridas en el alma… Que acertemos a reconciliarnos con nuestras torpezas, con nuestros intentos fallidos, con nuestro servicio interesado, con nuestro amor egoísta….

(Breve silencio)

Queremos ser misericordia, esperanza y vida

Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Ponemos en el corazón de nuestro Padre Madre a todos los hombres y mujeres que están agonizando en un hospital, en una residencia, en su casa o en algún rincón sin techo en nuestro mundo. A cada uno y cada una que vive sin horizonte ni esperanza a causa del maltrato de su pareja; a los que arriesgan su vida subiéndose a un cayuco en busca de una vida un poco mejor; a quienes tienen por único cobijo el cielo en el campamento de refugiados; a los que padecen dolores insufribles por enfermedad; a los que no esperan ni tienen a nadie que esperar…

(Breve silencio)

Queremos ser misericordia, esperanza y vida

Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Ponemos en el corazón de nuestro Padre Madre a todas las madres que sufre a causa de la enfermedad de sus hijos; a las que han hipotecado su vida para cuidar del hijo discapacitado; a las que ven morir a sus hijos sin poder amamantarles; a las que lloran sin consuelo porque sienten sus vidas injustamente sentenciadas. A las que pierden al esposo y se sienten perdidas sin saber cómo vivir. A las mujeres explotadas sexualmente, a las que luchan por salir del infierno del maltrato y a las que no se atreven a denunciar y siguen sufriendo en silencio. A cada mujer que ha perdido la vida en nombre del falso amor. A tantas mujeres invisibles en sus puestos de trabajo, a las no reconocidas en su entrega silenciosa y generosa en favor de los demás; a las mujeres apartadas de los cargos en la Iglesia; a las que no tienen ni voz, ni voto, ni derechos ni futuro.

(Breve silencio)

Queremos ser misericordia, esperanza y vida

Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?

Ponemos en el corazón de nuestro Padre Madre a los hijos e hijas abandonadas a su suerte a causa de las adicciones de sus padres; a los niños y niñas abandonadas en los orfanatos de medio mundo; a los que son explotados sexualmente o terminan como mercancía en el oscuro comercio de órganos. A los hombres y mujeres abandonadas en las calles de nuestras ciudades, condenadas a la exclusión por falta de recursos económicos, intelectuales, afectivos o sociales. A los hombres y mujeres mayores abandonados en las residencias que esperan sin recibir la visita y el cariño de los suyos.

(Breve silencio)

Queremos ser misericordia, esperanza y vida

Tengo sed.

Ponemos en el corazón de nuestro Padre Madre esa parte de nuestro mundo que muere por falta de agua. También a aquellos que tienen sed de justicia mientras están privados de libertad en las cárceles; a los que tienen sed de igualdad porque sufren discriminación por sexo, religión o color de la piel. A los que tienen sed de amor porque nadie les ha amado y sueñan con sentirse alguien para alguien algún día. A los que tienen sed y necesidad de paz porque el ruido de la violencia es su música de fondo. A las víctimas de las guerras, a los que han muerto, a los que lloran su ausencia …

(Breve silencio)

Queremos ser misericordia, esperanza y vida

Todo está cumplido.

Ponemos en el corazón de nuestro Padre Madre a cuantos necesitan experimentar la vida más allá del cumplir con la ley, con las normas o con lo considerado como correctamente establecido. También a todos y todas las que buscan en el cumplimiento su seguridad, la aprobación del otro. A los que anhelan una vida con anchura de mente y corazón, más allá de cualquier ley de orden social, político o religioso. A los que han entendido que la ley es para el ser humano y no el ser humano para la ley. A los que dictan y legislan las leyes que no buscan el bien de los más desfavorecidos.

(Breve silencio)

Queremos ser misericordia, esperanza y vida

Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.

Ponemos en el corazón de nuestro Padre Madre a nuestra querida comunidad eclesial, en tantas ocasiones, atrapada en sus propias estructuras, rituales, lenguaje y formas. Al Papa Francisco en estos momentos de especial fragilidad. A cuantos anhelamos vivir bajo el soplo del Espíritu. A los que nos encomendamos con confianza al corazón de Dios. A los que hemos tenido la inmensa fortuna de conocer a Jesús y nos sentimos hoy desconcertados al verle en la Cruz. A los que día a día somos conscientes de nuestra fragilidad y buscamos la fuerza del soplo del Espíritu para crecer en humanidad.

(Breve silencio)

Queremos ser misericordia, esperanza y vid

Vicky Irigaray

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , ,

«El pseudoevangelio de la Iglesia, una alteración del mensaje evangélico de Cristo», por José Melero.

sábado, 29 de marzo de 2025
Comentarios desactivados en «El pseudoevangelio de la Iglesia, una alteración del mensaje evangélico de Cristo», por José Melero.

Cruz-cristiana_2761533838_17618932_660x371

«Una supuesta voluntad divina»

De su blog Se hace camino al andar:

El pseudoevangelio de la Iglesia católica titulado “Así es como Dios lo quiere” es una serie de mandamientos supuestamente procedentes de Dios para construir una iglesia sólida, permanente, fuerte y resistente a los cambios de los tiempos modernos. Emanan de la Iglesia y están legitimados por una supuesta voluntad divina en el transcurso de su historia.

El mencionado pseudoevangelio es una alteración del mensaje evangélico de Cristo. Ser cristiano ha significado, y en buena parte también significa hoy día, seguir fielmente las enseñanzas doctrinales y morales de ese pseudoevangelio, defendido con radicalismo por el Vaticano desde el siglo IV, cuando el emperador Constantino sustituyó la Iglesia originaria por una Iglesia ataviada de enorme poder político y religioso, de riquezas inconmensurables y de una estructura patriarcal-piramidal.

Estos son los 10 mandamientos supuestamente proclamados y defendidos por Dios en “Así es como Dios lo quiere” para que la Iglesia los aplique.

Bzs73jT1º Legitimad en mi nombre todas aquellas acciones que beneficien a la Iglesia, aunque sean consideradas inaceptables. Basta con hacerlas en mi nombre gritando “Deus vult” significando “¡Dios lo quiere!”, el grito de guerra de muchos de los ejércitos cristianos en la Edad Media. Ese grito tiene su origen cuando el papa Urbano II proclamó la primera cruzada en el siglo XI.

No desfallezcáis cuando las guerras de religión pretendan salvaguardar la existencia de la Iglesia. Defendedla cuando se produzcan ataques contra sus privilegios, incluso apoyando y bendiciendo a aquellos que utilicen las armas. Ofrecedles pleitesía, acogiéndolos bajo palio cuando visiten catedrales. Mantened esa pleitesía una vez hayan muerto, enterrándolos en basílicas y catedrales cerca del altar mayor como garantía de entrada en el Reino de los Cielos. No olvidéis que el fin justifica los medios.

2º.  No permitáis que las mujeres administren los sacramentos. Esa misión solo pertenece a los varones como dejó constancia mi Hijo al elegir doce discípulos, todos hombres, que le acompañaran, le siguieran, aprendieran sus enseñanzas y las proclamaran por todos los rincones de la Tierra.

No toméis en serio a los teólogos de la liberación como Juan José Tamayo al creer que el gran escándalo de la Iglesia católica, y desde hace siglos sin que haya cambiado nada, es la marginación de la que son objeto las mujeres. “Esto me parece no sólo un escándalo, sino la mayor contradicción porque va en contra del movimiento de Jesús de Nazaret, que es el punto de partida de la Iglesia y que fue un movimiento igualitario de hombres y mujeres, sin discriminación por razones de género. Creo que esto es lo que hoy más desacredita a la Iglesia Católica, donde las mujeres siguen estando discriminadas y siendo una mayoría silenciada. El diaconado femenino es una posibilidad, pero insuficiente por ser el grado inferior de la jerarquía”.

3º. Los pastores administradores de mis sacramentos deben ser célibes. De ese modo evitarán la carga que supone estar casados y tener hijos. Así dispondrán de más tiempo para dedicarse a las tareas sacramentales y pastorales.

celibato4º. El sexo clerical con menores debe evitarse, pero los culpables deben confesarse tantas veces como caigan en ese pecado. Para no desacreditar a mi Iglesia, que los obispos y el Vaticano   mantengan silencio, sin delatar a los culpables, cerrando con llave los archivos y no colaborando con la justicia.

5º. Lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo. Sed, por tanto, fieles a la tradición elaborada durante siglos, ya que mantenerse en ella le da a la Iglesia una gran solidez, ahuyentando las novedades de los signos de los tiempos que van apareciendo, que le harían más mal que bien. Por tanto, rechazad todos aquellos movimientos que pongan en tela de juicio la estructura patriarcal y piramidal de la Iglesia como la democracia, el feminismo o la igualdad en derechos entre hombres y mujeres.

6º. Haced alianza con los poderosos de este mundo para garantizar a la Iglesia un gran poder político, religioso, económico y moral. No renunciéis a ningún privilegio proveniente de los poderes públicos. Mi Iglesia debe estar por encima de toda institución.

7º. Haced oídos sordos a las comunidades de base y a los teólogos de la liberación por pretender darle a la Iglesia un giro copernicano respecto a su estructura patriarcal-piramidal y a su enseñanza doctrinal y moral. No canonicéis a ninguno de ellos para no dar alas a su teología situada en las antípodas de la teología vaticana.

8º.  Castigad severamente a los herejes recurriendo a castigos severos como los aplicados por la Santa (bendecida por Dios) Inquisición. Incluso recurrid a la tortura y a la quema pública de los culpables para que sirva de lección para los que intenten salirse del redil de la Iglesia. Excomulgad a todos aquellos y aquellas que pretendan cambiar el rumbo de la Iglesia, ya que son indignos de pertenecer a ella.

WhatsApp-Image-2024-10-09-at-10.57.59-AM9º. Reconducid el sexo hacia la procreación, prohibiendo todo medio anticonceptivo. Las relaciones sexuales solo estarán permitidas dentro del matrimonio. Las parejas homosexuales deben estar excluidas del sacramento matrimonial, ya que sus relaciones son pecaminosas.

10º. El aborto queda prohibido, aunque se trate del aborto terapéutico en los casos en que el parto suponga un alto riesgo para la vida de la madre o en que el feto sufra graves malformaciones que le harían una vida inviable. También queda prohibido el divorcio, porque el matrimonio es para toda la vida, aunque desaparezca el amor y la convivencia suponga un gran sufrimiento. Prefiero el sacrificio antes que la misericordia, como traté a mi hijo al permitir que lo torturaran y lo clavaran en la cruz, a pesar de que me rogara que no le hiciera pasar por ese tormento, conformándose con acogerse a mi voluntad.

Reflexión final

Se necesita ser ciego para no ver que esos diez mandamientos han estado y continúan estando presentes en la Iglesia, salvo algunas excepciones como los mandamientos 1º y 8º que justificaban la violencia y el castigo, excepto la excomunión, que han sido anulados. Sobre el papel de la mujer en el mandamiento 2º, todavía no se ha plasmado el diaconado. Su papel se limita a ser catequistas y lectoras de las Sagradas Escrituras en las celebraciones. Sobre la pederastia clerical del mandamiento 4º, el papa Francisco ha dejado bien claro que los obispos deben denunciar y abrir los archivos de los casos conocidos de pederastas clericales, como él mismo hizo abriendo el “Secreto Pontificio”. Sobre el mandamiento 9º, a los homosexuales solo se les permite una simple bendición con la recomendación que se conviertan en heterosexuales. Lo correcto sería que fueran anulados todos esos mandamientos para que la Iglesia recupere su estatus originario.

Para que la iglesia deje de ser una institución ficticia y sin credibilidad no hay otro camino que tener como referente al Evangelio, los signos de los tiempos y los planteamientos de los teólogos de la liberación como Fray Bartolomé de las Casas, Leonardo Boff, Juan José Tamayo o José Ignacio González Faus que recientemente se ha ido.

El papa Francisco dejó bien claro en el Sínodo del mes de octubre del año pasado que los siguientes temas deberían quedar al margen de toda discusión, como el diaconado femenino, y por supuesto el sacerdocio femenino, el celibato opcional del clero y la pastoral LGTBI. También habría que añadirlos temas que consideró inamovibles en el décimo mandamiento de los diez que se propuso cumplir, como el aborto, el divorcio, el matrimonio homosexual, la eutanasia o el uso de anticonceptivos. Su postura es evidente: conservar la tradición, la estructura patriarcal-piramidal de la Iglesia sin dar cabida a la democracia y manteniendo la misoginia, la homofobia y una moral trasnochada sobre el sexo. Su intención es la de reforzar el pseudoevangelio de “Así Dios lo quiere”, y poner palos en la rueda de una Iglesia en salida.

Es un desconsuelo para los creyentes que Francisco en sus doce años de papado se haya conformado con pequeños cambios, cuando las perspectivas del pueblo creyente eran muy altas. Así lo confirmó Horacio con su frase tan acertada: “El monte estaba de parto y parió un ratón”.

José Melero Pérez

Fuente Fe Adulta

Espiritualidad, Iglesia Católica , , , , , , , ,

“Lecciones de una obispa, no solo a Trump”, por Gabriel María Otalora

martes, 11 de febrero de 2025
Comentarios desactivados en “Lecciones de una obispa, no solo a Trump”, por Gabriel María Otalora

IMG_9654De su blog Punto de Encuentro:

La obispa Mariann E. Budde pertenece a una rama de la iglesia anglicana, por tanto, cristiana, que no es dominante en Estados Unidos. Es la primera mujer que dirige la Diócesis Episcopal de Washington, desde 2011. Leo que su diócesis tenía previsto celebrar un servicio de oración en la catedral al día siguiente de la toma de posesión del nuevo presidente de Estados Unidos, independientemente de quién fuera el ganador. Y así ocurrió… ante Donald Trump.

Anteriormente (2020) ya declaró sentirse “indignada” y “horrorizada” por el uso que Trump hizo de la Biblia mientras “defendía posturas contrarias a la Biblia”. Se refería a cuando Trump sostuvo en alto dentro de la iglesia de St. John tras utilizar la policía gases lacrimógenos contra los manifestantes que pedían justicia racial en una plaza cercana. Esta vez, todo el mundo ha podido ver y escuchar el servicio religioso que Budde realizó ante el nuevo presidente estadounidense. Igualmente conocemos la respuesta destemplada y despectiva de Trump. Han pasado algunas fechas y he sacado algunas lecciones:

1.- A veces nos enredamos con la “denuncia profética” confundiendo política con actitudes profundamente jesuánicas. Me parece que la conducta de la obispa es un ejemplo perfecto de respeto en las formas y de aldabonazo a las conciencias siguiendo el ejemplo del Maestro.

2.- Si esta mujer ha sido noticia, lo ha sido por el contenido de su mensaje, por ser mujer y por decir lo que dijo a quién se lo dijo, en calidad de miembro del clero cristiano. Las tres circunstancias tienen su motivo de reflexión para cualquier persona cristiana, incluidos quienes pertenecemos a la iglesia católica.

3.- En este sentido, llama la atención el silencio estrepitoso de la Conferencia Episcopal Española y, hasta lo que conozco, el de cualquiera de sus cardenales, arzobispos u obispos a título particular: no han dicho ni mu… ¿Fue imprudente la obispa Budde, o actúa con cobardía la jerarquía católica? Al menos, leo que las parroquias jesuitas del Norte de Madrid convocan un acto de apoyo a la obispa por sus palabras ante Trump.

4.- Vayamos con el contenido de lo que dijo la obispa Budde. Apeló a la misericordia, algo que echamos en falta en el día a día cercano, tanto en el lenguaje como en practicarlo. Algunos bienintencionados apelan a vivir el Evangelio como un constructo social, siguiendo la estela sanadora de Jesús de Nazaret. Pero se olvidan de dos cosas: que Él se dedicó a sanar, a predicar y a orar, como elementos indisolubles y lección para sus seguidores. “Sin mí no podéis hacer nada”, “orad para no caer en la tentación…” tal como destacan los textos evangélicos. Y se olvidan también que nuestra labor sanadora debe hacerse con actitud compasiva y misericordiosa; si no, no es cristiana.

5.- Fue un sermón especial: una mujer con responsabilidad episcopal desde el presbiterio dirigiéndose al presidente de los Estados Unidos, sentado en la parte delantera de la iglesia catedral, ella citando a las personas LGBTQ y a los migrantes ante la llamada de Trump a reprimir la inmigración ilegal y a desmantelar las protecciones sociales para las personas transgénero. “Le pido que tenga piedad, presidente”, y añadió que “Todos fuimos una vez forasteros en esta tierra”, en clara alusión al pasado emigrante de la familia Trump. Cerró su sermón instándole “a que tenga piedad de la gente de nuestro país que ahora tiene miedo”. La lección de esta obispa es lo que dijo y cómo lo dijo dando la mayor solemnidad institucional posible a su mensaje.

6.- En una entrevista posterior, aclaró que su objetivo había sido que Trump “tuviera en cuenta que se le ha confiado el país, y una de las cualidades de un líder es la misericordia”. Pero también dijo que esperaba que sus comentarios tuvieran eco más allá de los oídos de Trump, como ocurre con el mensaje profético. Por ejemplo, en la Unión Europea hay cada vez más Trumps.

7.- Si los obispos españoles han sido capaces de expresar un “no rotundo» a la vulneración de la libertad religiosa con motivo de la Shoah judía, ¿no sería tan necesario expresar su “no rotundo” colegiado, en nombre del Evangelio, a la caza de tantas personas vulnerables por serlo, sin ninguna compasión ni misericordia?

Las iglesias se vacían, no somos Buena Noticia, y los culpables no son “los otros” siempre. Busquemos pues conductas inclusivas, defensoras de los débiles, fraternas. Entre nosotros y con quienes sufren cualquier tipo de exclusión o desamparo. Y denunciemos cualquier abuso institucional de poder con los más pequeños en nombre del Evangelio. Vaya lección ejemplar la conducta manifestada por esta obispa cristiana.

Espiritualidad , , , , , ,

“Dinero y cristianismo”, por Gabriel María Otalora

sábado, 1 de febrero de 2025
Comentarios desactivados en “Dinero y cristianismo”, por Gabriel María Otalora

Faith without works is dead (Lat. Fides sine operibus mortua est). Crucifixion of Jesus Christ against money coins background. Concept of charity, resources and opportunities for material assistance.

De su blog Punto de Encuentro:

Adam Smith (s. XVIII) pretendía explicar la realidad sin juicios de valor, lo cual parece imposible. A la vez, consideraba que la economía es un campo autónomo, al margen de otras esferas de la sociedad y de las aportaciones de la ética. Y esto es todavía menos posible. Para otros, como el profesor Duncan K. Foley, la economía más bien parece una teoría que una ciencia deductiva e inductiva. El gran problema, me parece, es que no hay una regla consensuada sobre los dogmas de la economía para todos, cuyas consecuencias afectan también a todos.

Así las cosas, vemos las dificultades para que lo económico pueda alcanzar un resultado socialmente beneficioso de la mano de la política, que es donde la búsqueda del interés humano es moralmente problemática porque debe ser compartida con otros fines e intereses. Es lo que ocurre cuando se produce la separación entre el ámbito económico y la política, el conflicto social y los valores éticos, y que es el objetivo de la actual estrategia neoliberal globalizada. De esta manera, se desliga la obligación de sopesar lo bueno y lo perjudicial, haciendo superflua la valoración moral de las decisiones económico financieras.

Lo que subyace aquí es la sacralización del libre mercado, junto a las ganas que tienen algunos de frenar como sea la intervención del Estado en los impuestos y regulaciones y en el control de precios, buscando revertir la provisión pública de los servicios solidarios asociados al Estado del Bienestar.

Parece evidente que hay caminos mejores para transitar entre el colectivismo sin fisuras y el modelo ultra liberal, cada vez más extendido. La socialdemocracia demuestra que se puede convivir en el libre mercado salvaguardando derechos fundamentales individuales y colectivos. Algunos economistas cristianos ya han intentando incluir en el pensamiento económico consideraciones éticas que dan un paso más hacia valores como la dignidad humana, la fraternidad, la reciprocidad, el compromiso con los pobres, etc. Esto sería un estilo que ya aparece en las primeras comunidades cristianas. El teólogo Alejandro de Hales y después san Buenaventura reflexionaron sobre los principios del cristianismo desde la visión económica solidaria -fraternal- de la tradición franciscana en el Medioevo. Ambos son considerados fundadores de la Escuela franciscana de la Universidad de París.

Además, franciscanos como Bernardino de Siena -entre otros- negaron que el valor de una mercancía sea el precio por el que se puede vender por lo que supone de poder sobre quienes sufren necesidades básicas careciendo de recursos. Por su parte, Francisco de Asís entendía el trabajo así: “Los que no saben, que aprendan, no por la codicia de recibir el precio del trabajo, sino por el ejemplo y para rechazar la ociosidad”. Por último, Antonio Genovesi (s. XVIII), a partir de la tradición franciscana, consideraba el mercado como una institución que ha de enmarcarse en la promoción del bien del otro y la confianza (philia y fides).

Por no repetir lo que el propio Jesús de Nazaret dijo sobre el mal uso del dinero, bien diferente a la noción de Adam Smith y la de quienes le han superado ampliamente por la derecha, llegando mucho más lejos del “beneficio mutuo” o gano-ganas individual típico de Smith. Lo específicamente cristiano es ofertable porque va más allá de lo que exige el enfoque ético de mínimos, por encima de la lógica de la utilidad se superpone la solidaridad fraterna en el ámbito económico, articulando lo personal y lo comunitario en las relaciones.

Se comprende, pues, la pretensión de los poderes económicos y financieros de minimizar lo que entienden como intromisiones morales al acaparamiento codicioso, cada vez más indisimulado, que abusa de los instrumentos económicos en beneficio de una minoría. Se busca maximizar el bienestar individual sin ninguna discusión ética previa, como si el campo económico financiero no tuviese una vertiente moral y social. Es una pena lo desapercibida que ha pasado la encíclica Cáritas in veritate, de Benedicto XVI, verdadero aldabonazo a la injusticia económica estructural que además aboga por la responsabilidad social de las empresas.

Lo cierto es que vamos en dirección contraria desde la perspectiva del bien común y la sostenibilidad económica, social y medioambiental. Cuando las finanzas suponen un 60% frente al 40% de la economía productiva mundial, intuimos el problema de la primacía de los mercados especulativos. En la práctica no es sencillo el diálogo entre el poder del dinero y el cristianismo, ni siquiera en el terreno institucional eclesial tanto católico como protestante. Incluso algunos han leído al revés el Evangelio al afirmar que no existe una perspectiva propiamente cristiana de la economía. Ni siquiera se acuerdan de la Doctrina Social de la Iglesia (católica) a la hora de formular propuestas concretas.

Recuerdo la crisis de 2008 como especialmente durísima. Fue la crisis financiera mundial provocada por las hipotecas llamadas subprime que contagió a todo el sistema financiero estadounidense y después a todo el Planeta. Los analistas coinciden en que fue la mayor recesión económica desde la Gran Depresión de 1929. Entonces se destinó enormes cantidades de dinero público para salvar a las entidades financieras por sus comportamientos irresponsables, dignos del Código Penal.

Tal fue la sumisión a los mercados financieros a base de mentiras que un pequeño grupo de prestigiosos economistas franceses sacaron en 2010 un manifiesto ético denunciando algunas mentiras que titularon “Manifiesto de economistas aterrados”. A este breve texto con gran éxito editorial se adhirieron pronto otros tres mil profesionales denunciando las soluciones que proponían las políticas neoliberales demostrando con datos la falacia lo que proponían como solución a la crisis.

La vía comunista del colectivismo ha fracasado en todos los países en los que dicha ortodoxia ha sido puesta en marcha con graves consecuencias para la libertad y el bienestar de las personas. La vía neoliberal tampoco puede mantenerse en sus postulados teóricos de máximos cuando decide socializar las pérdidas y privatizar las ganancias. Ni siquiera es un modelo capaz de lograr el bienestar de todos sus administrados; no hay más que ver las bolsas de marginación en los países del Primer Mundo y las desigualdades que provoca el neocolonialismo en el Tercer y Cuarto Mundo. Por algo será que el Papa Francisco se ha atrevido a afirmar alto y claro que esta economía capitalista, mata (sic).

La socialdemocracia fue la “tercera vía” que hubiera podido equilibrar la realidad, pero el modelo imperante neoliberal se la comió con patatas fritas como modelo global a seguir. Es Francisco quien más pistas sensatas de convivencia justa está aportando al mundo. Pero le faltan seguidores, incluso entre sus propias filas…

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, Espiritualidad Inclusiva , , , , , , , , , , , , , , ,

“La resurrección de Jesús según san Pablo”, por Gonzalo Haya.

sábado, 25 de enero de 2025
Comentarios desactivados en “La resurrección de Jesús según san Pablo”, por Gonzalo Haya.

paul and jesus atheism_thumb[1]El primer documento escrito sobre la resurrección de Jesús se lo debemos a Pablo, solamente 20 ó 30 años después de su crucifixión. El obispo episcopaliano J. S. Spong ( 1, 2,) hace hincapié en este dato, porque se trata de una escueta interpretación de la resurrección, sin la escenografía de apariciones que 40 ó 50 años después presentaron los evangelistas. Y esa escenografía nos ha llevado a imaginar la resurrección como vuelta a la vida del cuerpo, mientras que Pablo interpretó la resurrección como una transformación en otra dimensión.

Exponemos a continuación los textos de Pablo y un resumen de los argumentos del trabajo de Spong:

Rom 1,4; que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos,

Rom 4,25; el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

Rom 8,34;  ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

Rom 14,9; Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.

1Cor, 15,3-8; Lo que os transmití fue, ante todo, lo que yo había recibido: que el Mesías murió por nuestros pecados, como lo anunciaban las Escrituras, que fue sepultado y que resucitó al tercer día, como lo anunciaban las Escrituras; que se apareció a Pedro y más tarde a los Doce. Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez: la mayor parte viven todavía, aunque algunos han muerto. Después se le apareció a Santiago, luego a los apóstoles todos. Por último se me apareció también a mí, como al nacido a destiempo.

1Cor, 15,15-17; Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan.  Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

· Pablo nos da las primeras referencias sobre la resurrección de Jesús, principalmente en Rom 1,4 y 1Cor 15,3-8. No conoce nada sobre signos portentosos a la muerte de Jesús ni sobre el sepulcro vacío. Para comprender lo que dice Pablo tenemos que olvidar de momento todo lo que dicen los evangelios sobre la resurrección de Jesús: discípulos de Emaús, tumba de José de Arimatea, mujeres que llevaban ungüentos a la tumba, y otras apariciones.

· Pablo concibió la resurrección según los tres modelos que encontraba en la tradición judía: Henoc “caminó con Dios y después desapareció porque Dios se lo llevó” (Gén 5,24). Moisés murió “como lo había dispuesto el Señor, y lo enterró… y hasta la fecha nadie sabe dónde está enterrado” (Dt 34,5-6) de modo que el pueblo creyó que no había muerto y estaba con el Señor. Elías fue arrebatado por un carro de fuego y transportado vivo a la presencia de Dios (2Reyes 2,11). Estos eran los modelos que tenía Pablo para comprender su experiencia de Jesús vivo a pesar de había sido crucificado y sepultado.

· La resurrección es el momento en que Dios constituye a Jesús como su Hijo, Mesías y Señor (Rom 1,3-4). Esta afirmación podría ser considerada como “adopcionista” según el concilio de Nicea.

· Según Pablo, Jesús se aparece primero a Pedro (según Juan se apareció primero a María Magdalena, según Marcos Mateo y Lucas el primer anuncio fue a un grupo de mujeres que habían seguido a Jesús). Sigue la aparición a los Doce; ahora bien, o Doce es un número simbólico, o Pablo no sabe nada de la traición de Judas, o quizás el personaje simbólico, elaborado posteriormente, sea Judas. Después a quinientos hermanos; después a Santiago, ¿el hermano del Señor? “Por último”, e igualmente,a Pablo; ¡cuya conversión sucedió entre uno o seis años después de la muerte de Jesús!

· Lucas sitúa todos los acontecimientos de Pascua, entre la resurrección y la ascensión, en 40 días. Los casi seis años de Pablo y la falta de detalles de una apariencia física -mensajes orales y contacto físico- nos indican que Pablo no entendió la resurrección como la revivificación del cuerpo físico de Jesús; esas descripciones fueron elaboradas posteriormente por las comunidades y recogidas por los evangelistas.

· Pablo solamente había experimentado que Jesús vivía y entendió que había sido constituido Señor y Mesías. La resurrección fue, más bien, la transformación en un plano diferente, a un orden de conciencia más allá de los límites del tiempo y del espacio… lo que él llamó cuerpo espiritual” 1Cor 15,44). No hubo una revivificación del cuerpo que permaneciera en la tierra durante unos días y luego fuera “elevado” a los cielos. Al morir, fue transformado; ya no es un mortal, “la muerte ya no tiene dominio sobre él” (Rom 6,9). “Esta carne y hueso no pueden heredar el reino de Dios, ni lo ya corrompido heredar la incorrupción (1Cor 15:50)

Tenemos dificultad de imaginar esta transformación porque necesitamos explicarla con los conceptos e imágenes obtenidas de este mundo material, y porque nuestro imaginario se ha nutrido con los relatos de los evangelistas que trataron de plasmar y visualizar la resurrección de Jesús. El pueblo sólo concebía una vida real en un cuerpo; un ser sin cuerpo les parecería un fantasma.

Los estudios bíblicos se concilian mejor con los estudios de la antropología actual, y nos facilitan una comprensión más actual y adulta de nuestra fe. Lo trascendente sigue siendo un misterio, pero al menos no resulta contradictorio con nuestros conocimientos científicos de lo inmanente.

Gonzalo Haya

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , ,

“Nuestro Credo”.

viernes, 22 de noviembre de 2024
Comentarios desactivados en “Nuestro Credo”.

IMG_7589


Del blog de Miguel Ángel Mesa 
Otro mundo es posible:

Creemos en Dios, la Diosa de la Vida, la Vida misma, Padre y Madre, cercana y amorosa,que siempre está a nuestro lado, aún más, muy dentro de nosotros y nosotras; es el fundamento de nuestra espiritualidad, nos hace libres y es la energía que mueve las estrellas, los planetas, nuestra Tierra, y la fuerza para trabajar por otro mundo posible.

Creemos en Jesús de Nazaret, hermano y maestro, profeta de su tiempo, guía y ejemplo de vida, que fue capaz de comprender lo que Dios le pedía: la igualdad, la liberación del sufrimiento, el amor a los demás, la solidaridad, la compasión… como modo de vida y así lo llevó a cabo hasta sus últimas consecuencias.

Creemos en el Espíritu y que su fuerza está dentro de nosotros y nosotras. Por eso debemos adentrarnos en nuestro interior para proyectar lo mejor de nosotros y nosotras hacia la sociedad y los demás. La espiritualidad es fruto y aliento profundo de esa Ruah.

Creemos que todas y todos estamos llamados a ser profetas en el mundo que nos ha tocado vivir y, dentro de nuestras posibilidades y limitaciones, a crear una sociedad más fraterna, sororal y solidaria.

Creemos que la mejor forma de vivir la fe es en una comunidad abierta y acogedora; solo la vida comunitaria puede ayudarnos a salir de nuestra burbuja del egoísmo, para ir dando pasos en la búsqueda de la paz, la igualdad y la justicia, con esperanza y amor, sin desaliento, para el bien de los seres humanos, viviendo los valores que Jesús nos ha mostrado y siendo críticos y valientes contra aquellos contravalores que impone la sociedad para revertirlos.

Creemos en la sinceridad como un valor esencial para una convivencia saludable y feliz, en la necesidad de esforzarnos por ser mejores personas, creando espacios saludables de convivencia y para mejorar la vida de quienes más lo necesitan y son más desfavorecidos.

Creemos que otra humanidad será posible si no cejamos en nuestra lucha a favor del amor. Formamos parte de esa humanidad que puede cambiar a mejor, superando la desesperanza. Por eso nos aventuramos en las luchas, la bondad y los compromisos de tanta gente para construir otro mundo posible, más humano y unido a la Madre Tierra.

Creemos en el hombre y la mujer como seres espirituales, es decir, compasivos, fraternos, sororales y solidarios, desde múltiples expresiones, como parte del Universo y corresponsables de lo que en concreto ocurre en la Tierra; esto nos ayuda a mantener la esperanza, el entusiasmo por la vida, la paz, la armonía, el cuidado de la Naturaleza, para crear un mundo mejor.

Creemos en cada nuevo amanecer, en el trabajo bien hecho, en la poesía, la belleza, en la ternura que derramamos y en la que recibimos de las personas que queremos y nos acompañan en el camino de nuestra vida.

Creemos que la risa, los buenos momentos compartidos y la diversión son imprescindibles para ser felices y para llevar felicidad a quienes nos rodean. Por eso es necesario celebrar la vida y la fe todos y todas juntas.

Creemos en la Esperanza, más allá de todas las razones que haya para desesperar; una esperanza compañera fiel, como decía Pedro Casaldáliga, nunca etérea, sino concreta, que alimenta nuestra fe y nos impulsa a ayudar a los demás.

IMG_2350

(Comunidad cristiana de base de Canillejas – Madrid)

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , ,

“Buena noticia, también para los científicos”, por Gabriel María Otalora

viernes, 30 de agosto de 2024
Comentarios desactivados en “Buena noticia, también para los científicos”, por Gabriel María Otalora

IMG_6475De su blog Punto de Encuentro:

Compartí en la anterior entrada a mi blog Punto de encuentro que lo realmente sustancial en estos tiempos revueltos es la mejora de la convivencia, por encima de las ideas, los movimientos sociales o los cambios organizacionales, por bien dirigidos que estén sus objetivos. Apelaba a dejar de lado las formulaciones llenas de verbos genéricos (´promover´, ´fomentar´…) para ponernos a vivir el aprendizaje interior de cada uno buscando que se note en lo comunitario.

Y ponía el ejemplo de actitudes importantes: mostrar cariño, no juzgar ni etiquetar a los demás evitando las comparaciones porque fomentan la inseguridad interior y la envidia… Hoy quiero dar un paso más: se trata de amar más y de amar mejor. Para un cristiano, toda la persona debe orientarse a este fin, incluidas las normas, las liturgias y la manera institucional de organizarnos. Si  preguntásemos a Jesús de Nazaret, nos recordaría la víctima en la se convirtió él mismo por la furia desatada para evitar precisamente que el amor fuera lo esencial.

Amar significa querer el bien, no necesariamente que apetezca a hacerlo. Nos cuesta a todos, sin duda, sobre todo cuando nos afanamos en nuestro esfuerzo sin valorar suficientemente la fuerza de la oración, ni que hay Alguien mucho más grande que nuestras pobres inteligencias juntas. Los científicos en su papel han tratado de entenderlo y explicarlo todo lo referente a la vida y la existencia, hasta el extremo de que algunos han llegado a la conclusión de que lo que no es empírico ni científico, no existe o no es relevante.

Afortunadamente, Dios es más que la ciencia y que nuestras capacidades para demostrarlo todo, incluso su existencia. La llave de la ciencia es necesaria pero instrumental. Vivir el amor es el centro de todo. Sentencias como “Dios es infinitamente justo y misericordioso” me dan mucha paz, gracias a que resultan incomprensibles al intelecto. Pero son Verdad. A algunos les desazona no entenderlo, pero me encanta recordarlo como ejemplo claro de que lo humano no puede ser la última palabra; no hay más que ver nuestra historia. Aceptar solo aquello que es posible entender, me parece que es entender poco; incluso puede ser de necios cuando ni siquiera hemos venido a este mundo por un cálculo de la razón humana. Con el afán reduccionista de cuestionar la fe desde la razón, pinchamos en hueso, y se hace imposible centrarnos en el amor, que es lo esencial de la vida.

Queda mucho trabajo hasta conocer a fondo las potencialidades revolucionarias -en el sentido de transformadoras- del amor. Nuestras fuerzas deben acompasarse a la gracia, y pedirla, al tiempo de afanarnos de verdad en mejorar nuestras actitudes y conductas. Ahí, tiene poco que decir la ciencia, a no ser desde la exploración de las potencialidades del ser humano en inteligencia espiritual: generosidad, perdón, escucha, acogida, ternura…

Todo esto viene a cuento también de una preciosa oración que solemos rezar en el grupo de Biblia parroquial, y que ahora comparto como una estupenda educación diaria del corazón, en medio de nuestros esfuerzos y del amor que Dios nos tiene, fuente de todos y todo…

El don de cada día

Enséñame, Señor,
a vivir el don de cada día.
Sin otros planes que los tuyos,
los de cada día.
Que pueda maravillarme de tu amor, Padre,
cada día.
Que el rostro de mi prójimo sea nuevo para mí,
cada día.
Dame un corazón, Señor,
manso con el sufrimiento de cada día,
fuerte en la lucha de cada día,
amoroso,
En la oración de cada día.
Que cada día sepa confiar en ti, Padre,
Dejando en tus manos el mañana,
Sin inquietud, sin prisas.
Que cada día estrene tu paz,
Recibiendo de Ti, cada día,
salud o enfermedad, éxito o fracaso.
progreso o retroceso.
Enséñame, Señor,
a vivir el don de cada día.

Espiritualidad , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.