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‘Justicia y compasión en un mundo desigual’: el próximo Congreso de Teología

Sábado, 29 de junio de 2019

thumb_imagen diptico 30 congreso-275x300._qXutetofwq14.thumbLa exclusión social en España se ceba con los jóvenes y las familias con menores

Yayo Herrero analizará en su conferencia las diferentes brechas que refuerzan las desigualdades

Al análisis social se sumarán en el congreso la reflexión teológico-bíblica y alternativas como el ecosocialismo

Más de cuatro millones de personas en España viven en exclusión severa

Del 6 al 8 de septiembre tendrá lugar en Madrid el Congreso de Teología, celebrado desde 1981 ininterrumpidamente con una numerosa participación. Habiendo llegado a superar en algunas ediciones las mil personas, este año realiza su 39 edición, titulada Justicia y compasión en un mundo desigual. La ubicación será la sede de Comisiones Obreras de Madrid Región.

Se trata de un tema de especial relevancia y de no menor urgencia, a la vista del avance de la desigualdad en el mundo y de manera especial en España, que es el segundo país de la Unión Europea con mayor nivel de desigualdad. Recientemente se ha encargado de recordárnoslo el octavo Informe sobre Exclusión Social y Pobreza de la Fundación FOESSA, vinculada a Caritas, que habla del 8,8% de la población en exclusión social severa, es decir, más de cuatro millones de personas en España. Una exclusión que se ceba en las personas jóvenes y las familias con niños y niñas. Este es, sin duda, el principal desafío que tiene delante el cristianismo.

El congreso comenzará con un análisis de la realidad a cargo de Yayo Herrero, antropóloga y portavoz del Foro de Transiciones que en su conferencia inaugural “Los monstruos del desamor: desigualdades y expulsiones” analizará las diferentes brechas que refuerzan las desigualdades: la económico-social entre ricos y pobres; la patriarcal entre hombres y mujeres; la colonial entre las superpotencias y la pervivencia del colonialismo; la ecológica, provocada por el modelo de desarrollo científico-técnico depredador de la naturaleza; la racista entre nativos y extranjeros; la afectivo-sexual entre heterosexualidad y LGTBIQ, etc.

El encuentro continuará con la respuesta ético-política que ofrecen los movimientos sociales, que se mueven en el horizonte de la lucha por la justicia y la compasión. Desarrollará el tema Esteban Velázquez, presidente del Centro Persona y Justicia de Granada y comprometido con el mundo de los colectivos inmigrantes, refugiados y desplazados. Se enriquecerá con tres experiencias concretas que intentan responder al mundo desigual: “La inclusión social, reto para la igualdad”, a cargo de Ricardo Gallol, presidente de la asociación PUEDO de la ONCE, “El movimiento ‘Viernes por el futuro’. Jóvenes europeos contra el cambio climático”, que expondrá Teresa Gutiérrez, presidenta de la JEC de Madrid, y “Un mundo desigual, una comunidad solidaria”, que desarrollará Javier Baeza, cura de San Carlos Borromeo.

El Congreso de Teología no puede ser ajeno a situaciones dramáticas y escandalosas de injusticia, exclusión y agresiones contra la dignidad de las personas más vulnerables de la sociedad. Por eso el congreso abordará el fenómeno de la pederastia en la Iglesia Católica, con la intervención de Juan Cuatrecasas, presidente de la AsociaciónInfancias robadas, y la situación de marginación del LGTBI, que intenta reconciliar fe, orientación e identidad de género, que expondrá Oscar Escolano, deFe y Espiritualidadde FELGTB.

Posteriormente se dará paso a una reflexión teológico-bíblica sobre la justicia y la compasión y su aplicación a la situación de desigualdad de nuestro mundo desde una lectura feminista, a cargo de la teóloga afrodescendiente latinoamericana Maricel López, especialista en estudios bíblicos y profesora de la Universidad de Santo Tomás de Bogotá. Abrirá nuevos horizontes sobre el tema la teóloga Mariola López, profesora de la Facultad de Teología de Granada, que hablará sobre “Ternura y justicia. Aprendiendo de mujeres compasivas” y ejemplificará las actitudes de justicia, ternura y compasión en algunas mujeres significativas del siglo XX por su ejemplaridad.

El análisis social, el juicio ético y la reflexión teológico-bíblica se completarán con la propuesta de “Un cristianismo liberador” en el horizonte de las teologías de la liberación, considerado un acontecimiento de relevancia histórica mundial y un hecho muy relevante: el nacimiento de una nueva fraternidad entre revolucionarios cristianos y revolucionarios ateos o agnósticos. Dictará la conferencia Michael Löwy, investigador emérito del Centro Nacional de Investigación Científica de París y uno de los más prestigiosos intelectuales mundiales del marxismo actual e impulsor del ecosocialismo anticapitalista.

El tema del congreso, el desarrollo del mismo y las personas que intervendrán en las conferencias, comunicaciones y mesa redonda constituyen el mejor aval de su importancia y la mejor garantía para quienes quieran participar. Ya está abierta la inscripción en www.congresodeteologia.info.

Fuente Religión Digital

Cristianismo (Iglesias) , , ,

Mensaje del XXXVIII Congreso de Teología sobre “Mística y liberación”

Martes, 11 de septiembre de 2018

thumb_imagen-programa-273x300-_hecmyiudgmgs-thumb(Mensaje final del Congreso de Teología).- Del 7 al 9 de septiembre de 2018 nos hemos reunido en el 38 Congreso de Teología para compartir experiencias y reflexionar sobre “Mística y Liberación“.

1. Hemos comenzado preguntándonos si, ante las graves situaciones de injusticia estructural, crecimiento de la desigualdad, maltrato a la Madre Tierra, a los pueblos originarios, a las mujeres, y tras las dramáticas imágenes de personas migrantes y refugiadas que mueren anegadas en el intento de acceder a nuestras costas, se puede seguir hablando de mística. La respuesta solo puede ser afirmativa si nos ponemos del lado de las víctimas, hacemos una opción radical por las personas pobres y los pueblos oprimidos y colaboramos en su liberación.

2. Nos hemos preguntado si la mística forma parte de la realidad o es un estado patológico, para responder que es la apertura al misterio, el descubrimiento de Dios en el rostro del otro, el conocimiento intuitivo, la salida de sí mismo y el acceso a un nuevo estado de conciencia para tener una visión distinta y transformadora de la realidad.

3. Hemos descubierto que las personas místicas nada tienen de pasivas. Se comportan con gran libertad de espíritu, son profundamente críticas con las instituciones religiosas y políticas y tienen una gran capacidad de desinstalar el sistema. Ejemplos: Jesús de Nazaret, Pablo de Tarso, Francisco de Asís, el Maestro Eckhart, Hildegarda de Bingen, Margarita Porete, Thomas Müntzer, Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Rumi, ibn Arabi, Luther King, Simone Weil. A su vez, hemos sido alertados sobre el peligro de las personas iluminadas, que se dicen místicas.

4. Nos hemos preguntado por la relación entre mística y política: ¿Pueden ir juntas, caminan paralelas, son opuestas? ¿Ha influido la mística en la política? La respuesta a la última pregunta ha sido afirmativa. Las personas místicas viven ligeras de equipaje, compaginan armónicamente razón y emoción, pueden contribuir a crear una ciudadanía liberada con capacidad de interiorización, ofrecen nuevos modelos de convivencia, trabajan por eliminar la pobreza y erradicar las desigualdades.

5. Hemos observado que la relación entre mística y política no es arbitraria, ni oportunista, sino intrínseca. Más aún, hemos tomado conciencia de la necesidad y urgencia de una mística de ojos abiertos, corazón solidario y amor políticamente eficaz, de una mística que lleva a escuchar el grito de la Tierra, el clamor desgarrador de millones de personas hambrientas de pan y de derechos humanos y a luchar por Otro Mundo Posible.

6. La mística es inseparable del trabajo por la justicia. Uno de los nombres que la Biblia hebrea da a Dios es “nuestra Justicia”. La justicia no es, por tanto, solo un tema político o jurídico; es también teológico.

7. Hemos descubierto la aportación del silencio contemplativo, personal y comunitario, a la lucha por la justicia. Un silencio que potencia los gritos contra las injusticias, y especialmente contra la pederastia, ante la situación in extremis que vivimos tanto a nivel de política global como de la Iglesia católica. El silencio no es lo opuesto a la acción o a las palabras, sino fuente de poder, perspicacia y perspectiva; ayuda a que el Espíritu, y no el Ego, guíe nuestras vidas. No aísla de las luchas del mundo, sino que las abraza al nivel más profundo y es esencial para construir un mundo más justo.

8. El cristianismo es una religión mística no solo como experiencia espiritual individual, sino como experiencia política comunitaria, que tiene su fundamento en la autoridad de las víctimas y su fuerza en la compasión; no se evade de la realidad, sino que lleva a sublevarnos contra el dolor inocente e injusto.

9. La mística constituye uno de las experiencias más importantes para superar los fundamentalismos religiosos, que se caracterizan por el fanatismo y la intolerancia hacia quienes no piensan y creen como nosotros y con frecuencia desembocan en terrorismo justificado en nombre de Dios.

10. La mística no es uniforme; se caracteriza por un amplio pluralismo, donde radica su riqueza. Tres han sido los modelos que hemos analizado en este Congreso con sus afinidades y peculiaridades: el “oriental”, el cristiano y el sufí.

11. Nos comprometemos a vivir una mística en perspectiva feminista, integradora de las diferentes experiencias religiosas y laicas, que responda a los desafíos de nuestro tiempo, trabaje por la justicia y contribuya a construir una sociedad fraterno-sororal y una comunidad eco-humana sin exclusiones de género, etnia, creencia o increencia religiosa, clase social, procedencia religiosa o identidad afectivo-sexual.

12. Afirmamos, con Raimon Panikkar, que se puede vivir armónicamente una pluralidad de místicas misteriosamente unificadas; con Leonardo Boff, que las personas cristianas deben ser “místicas en la liberación”; con Jon Sobrino, que sin práctica, el espíritu permanece vago y muchas veces alienante; con Gustavo Gutiérrez, que el método de la teología es la espiritualidad liberadora; con Juan Bautista Metz, que es necesaria una “mística de ojos abiertos”; con Hans Küng, que hay que lograr una mística interreligiosa; con Dorothee Sölle, que la mística lleva a la resistencia; con Pedro Casadáliga, que hay que practicar una espiritualidad contrahegemónica. A ello nos comprometemos en este Congreso.

En Madrid, a 9 de septiembre de 2018.

Fuente Eclesalia

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, General , , , ,

“Mística y liberación”, tema del XXXVIII Congreso de Teología

Miércoles, 18 de julio de 2018

thumb_imagen-programa-273x300-_hecmyiudgmgs-thumbConvocado por la Asociación Juan XXIII, del 7 al 9 de septiembre en Madrid

“Hacia una espiritualidad de ojos abiertos: presentaremos la mística como elemento fundamental de las religiones”

(Juan José Tamayo).- Un nuevo Congreso de Teología, ¡el 38!, con un tema que no habíamos tratado hasta ahora: “Mística y liberación”. Fue el más demandado por los congresistas del anterior: Tendrá lugar del 7 al 9 de septiembre, Su celebración coincide -y no es causal- con el centenario del nacimiento de Ramón Panikkar, místico itinerante, que supo aunar en su vida y su pensamiento ambas dimensiones con una extraordinaria coherencia.

Coincide también con el 90 aniversario de teólogas y teólogos que brillaron con luz propia, vivieron y pensaron la mística no como evasión y huida de la historia,  sino en el corazón de la realidad con todas sus contradicciones.

Me refiero a Gustavo Gutiérrez, para quien el método de la teología de la liberación es la espiritualidad; Johan Baptist Metz, que propone una “mística de ojos abiertos”, que lleva a sufrir con el dolor de los demás; Pedro Casaldàliga, que vive la mística en el bien decir estético de su poesía y en el compromiso con los pobres de la tierra; Hans Küng, ejemplo de mística interreligiosa; Dorothee Sölle (1929-2003), que supo compaginar en su vida y su teología armónicamente mística y feminismo desde la resistencia.

Este año es también el ochenta aniversario del nacimiento de los teólogos Leonardo Boff, que definió a los cristianos y cristianas como “contemplativos en la liberación”, y de Jon  Sobrino, testigo de la mística vivida en torno al martirio y de la “liberación con espíritu”, convencido como está de que “sin práctica, el espíritu permanece vago, indiferenciado, muchas veces alienante”.

Todos ellos y ellas han hecho realidad la afirmación de Karl Rahner: “El siglo XXI será místico o no será”. Este Congreso, que seguirá la estela de nuestros maestros y maestras, quiere contribuir a que el siglo XXI sea místico desde una perspectiva liberadora. Comenzaremos con una reflexión sobre la mística y la política para mostrar que la mística no se queda en una experiencia espiritual -espiritualista- individual -individualista-, sino que tiene una dimensión crítico-pública, no es evasiva, sino que incide directamente en la vida política al servicio del bien común.

A continuación presentaremos la mística como elemento fundamental de las religiones y como un camino necesario para la superación de los fundamentalismos, que constituyen hoy una de las más graves patologías de las religiones. Dedicaremos una conferencia al sufismo, expresión más depurada y auténtica de la experiencia religiosa del islam. La mística es inseparable de la lucha por la justicia. En esa dirección van las reflexiones sobre la aportación del silencio a la lucha por la justicia, la espiritualidad en la juventud y la aportación de la pensadora francesa Simone Weil, ejemplo de intelectual compasiva y de mística solidaria con los sectores más vulnerables de la sociedad.

La mística no es uniforme, sino que se caracteriza por un amplio pluralismo. No podemos analizar todas sus manifestaciones. Hemos elegido la reflexión sobre dos de ellas: la oriental y la cristiana. Terminaremos con la propuesta de una mística en perspectiva feminista, integradora de las diferentes experiencias religiosas y laicas, que responda a los desafíos de nuestro tiempo, compagine teoría y práctica liberadoras, trabaje por la justicia y contribuya a construir una sociedad fraterno-sororal, sororal sin exclusiones. Una mística, en palabras del teólogo alemán J. B. Metz, “de los ojos abiertos, que nos hacen volver a sufrir por el dolor de los demás: los que nos instan a sublevarnos contra el sin sentido del dolor inocente e injusto; los que suscitan en nosotros hambre y sed de justicia, de una justicia para todos”

Los temas serán tratados desde diferentes disciplinas vinculándolos con las prácticas de liberación en las que estamos comprometidos y los movimientos sociales en los que participamos. Es, por tanto, un Congreso abierto a las personas y colectivos interesados en la propuesta de un nuevo paradigma religioso que puede aportar horizontes liberadores a nuestra sociedad.

Para más información sobre el Congreso podéis consultar la página web. Ya podéis hacer la inscripción por Banco en la cuenta que aparece en el programa.
Nos vemos el 7 de septiembre. Anotad la fecha en la agenda. Hasta entonces ¡feliz verano!

PROGRAMA

Congreso de Teología
Asociación Teológica Juan XXIII


38 Congreso de Teología Mística y Liberación

Del 7 al 9 de septiembre de 2018

VIERNES 7 DE SEPTIEMBRE

18,30 Presentación del Congreso
Asociación de teólogas y teólogos Juan XXIII

19,00 Mística y Políticas
ADELA CORTINA, Universidad de Valencia

SABADO 8 DE SEPTIEMBRE

10:00 – 11,30 Salvación y liberación.Una perspectiva sufí.
HALIL BARCENA, Instituto Estudios Sufies

12,00-13,30 En las aguas del espíritu. La mística como superación de los fundamentalismos.                                                                                           MARIA TOSCANO, Universidad Pontificia de Comillas.

16:00-16,30 Espiritualidad y Juventud.
MARIA ISABEL HERRERA Y MARIO PICAZO
                                                        Juventud Obrera Cristiana (JOC)

16,30-18,30 Mesa Redonda: Modelos de Mística

. Místicas cristianas: ANGELA MUÑOZ
Universidad Castilla La Mancha

. Místicas Orientales: JAV. RUIZ CALDERON
Filósofo hinduista.

.Simone Weil: Mística y Justicia.
ALEJANDRO DEL RIO -Editorial Trotta

18,30-20,00 La aportación del silencio a la lucha
por la justicia , MARY HUNT.
Codirectora de la Alianza de mujeres para la Teología, Etica y Rituales (WATER)

DOMINGO 9 DE SEPTIEMBRE

10,00-11:30 Mística y Liberación
MERCEDES BARRIO , Historiadora y Profesora.

12,00 Celebración de la Eucaristía y Colecta.
Colectivo Cristiano LGTBI

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“Reflexión teológica tras los sucesos de Barcelona.”, por Juan José Tamayo.

Viernes, 25 de agosto de 2017

la-pieta-del-asesino_560x280Apreciadas amigas, apreciados amigos: Como secretario de la Asociación Juan XXIII les envío una declaración de actualidad, que espero sea de su interés

 La Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII desea expresar la más enérgica condena de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils, que han costado la vida a 14 personas, herido a ciento veintiséis personas, pertenecientes a treinta y cinco nacionalidades, sembrado el terror en la ciudadanía, sumido en el dolor a numerosas familias, conmocionado al mundo entero por su irracionalidad e inhumanidad y generado la repulsa de la comunidad internacional.

 El atentando de Barcelona ha sucedido en La Rambla, lugar de encuentro intercultural, interétnico, interlingüístico y, según Federico García Lorca, “la calle más alegre del mundo, donde juntas viven las cuatro estaciones… rica en sonidos, abundante de brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre”. Con él los terroristas han pretendido sembrar el miedo y el terror en un lugar emblemático de con-vivencia. Creemos que la mejor respuesta a la violencia ciega de los terroristas es que La Rambla siga siendo ese lugar donde se encuentran armónica y pacíficamente hombres y mujeres de todas las edades, ideologías, pueblos, culturas y religiones.

 Afirmamos que el odio, la intolerancia, el fanatismo y la violencia, si bien en no pocas ocasiones han sido fomentados por las religiones y practicadas por organizaciones que dicen actuar en nombre de Dios, no son actitudes auténticamente religiosas, ni pertenecen a su naturaleza; son, más bien, patologías y gravísimas desviaciones de sus principios morales. Por eso queremos desvincular tales comportamientos de cualquier religión y considerarlos actos de violencia ciega y criminal sin justificación religiosa alguna.

4º La ética de las religiones se caracteriza por la lucha por la justicia y el trabajo por la paz a través de la no violencia activa, la libertad inseparable de la igualdad, la solidaridad y la hospitalidad, el pluralismo religioso y cultural y el respeto a la diferencia, que no desemboque en desigualdad. Estos valores fueron vividos ejemplarmente por muchos hombres y mujeres reformadores y dirigentes religiosos.

 Consideramos urgente un cambio de actitud en las políticas públicas y en los comportamientos cívicos. Es necesario abrir las puertas a las personas inmigrantes, desplazadas y refugiadas que huyen del terrorismo, de regímenes dictatoriales, de la persecución política y religiosa y de la pobreza extrema, frente a la tendencia generalizada a cerrar las fronteras. Hay que crear espacios de diálogo y encuentro frente a la xenofobia y el racismo, fomentar actitudes de hospitalidad y políticas de inclusión social y de integración bidireccional en todos los niveles: educación, vivienda, sanidad, servicios sociales, derechos humanos, reconocimiento del derecho a la diferencia y de la diferencia como derecho y como riqueza de la humanidad.

 Ante la violencia terrorista no podemos dejarnos vencer por el miedo paralizador, las actitudes xenofóbicas o los deseos de venganza. Hemos de comprometernos en la defensa de la vida, especialmente de quienes la tienen más amenazada, y en el deseo de convivir pacíficamente respetando el pluralismo cultural, étnico, religioso, ideológico y político, con la esperanza de construir un mundo más justo, solidario, sin violencia y sin exclusión. La seguridad es necesaria, pero nunca puede hacerse en detrimento de la libertad y de la igualdad ni a costa del recorte de los derechos humanos.

7º Nos sumamos a la tristeza, el dolor y el duelo de la ciudadanía de Barcelona y Cambrils y de los diferentes países que en los atentados han perdido a sus conciudadanos, y especialmente de las familias afectadas por la pérdida de sus seres más queridos, a quienes queremos expresar nuestra solidaridad. Asimismo, reconocemos y valoramos muy positivamente la generosidad de la ciudadanía que desde el primer momento ha demostrado un comportamiento ejemplar en la atención a las víctimas de los atentados de múltiples formas; comportamiento que debe convertirse en práctica habitual de la convivencia cotidiana.

Juan José Tamayo

Atrio

Madrid, 19 de agosto de 2017

Espiritualidad, General , , , ,

“Deben reconocerse en la Iglesia católica la homosexualidad y los matrimonios homosexuales”

Sábado, 17 de octubre de 2015

obispos-bandera-gay_560x280Declaración internacional de teólogas y teólogos sobre el Sínodo

“Debe revisarse la condena indiscriminada de la interrupción voluntaria del embarazo”

No pertenece a la Fe de la Iglesia el hecho de mantener intacto un determinado modelo de familia, propio de un tiempo y de una cultura. Según los evangelios, Jesús de Nazaret fue profundamente crítico con el modelo de familia de su tiempo y de su cultura. Por ello, la Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII considera necesario presentar al Sínodo de Obispos que se está celebrando en Roma las siguientes propuestas:

1. Creemos que hay que respetar las diferentes identidades, opciones y orientaciones sexuales como expresión de la pluralidad de formas de vivir la sexualidad entre los seres humanos. En consecuencia, deben reconocerse en la Iglesia católica la homosexualidad y los matrimonios homosexuales en igualdad de condiciones que la heterosexualidad y los matrimonios heterosexuales. No debe excluirse a las personas cristianas homosexuales de ninguna tarea, actividad y responsabilidad eclesial como tampoco de la participación en los sacramentos.

No parece compaginarse el respeto a las personas no heterosexuales con su exclusión de determinadas funciones eclesiales, como por ejemplo el ejercer el padrinazgo en un bautizo o el ministerio sacerdotal y teológico. Exclusiones ambas que se han producido recientemente en la diócesis de Cádiz con un transexual y en la Congregación para la Doctrina de la Fe con un sacerdote homosexual, y que demuestran una clara discriminación en razón de la orientación sexual y desmienten la idea tan repetida en los documentos de magisterio eclesiástico de acogida hacia las personas no heterosexuales.

2. Creemos que debe revisarse la condena indiscriminada de la interrupción voluntaria del embarazo por parte del magisterio eclesiástico. Consideramos necesaria la derogación del canon 1398 del Código de Derecho Canon que decreta la excomunión para quien produce el aborto, si este se produce, y que es contraria a la absolución del pecado de aborto decretada por el papa Francisco con motivo del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Asimismo debe respetarse el derecho de las mujeres a decidir en conciencia en esta materia.

3. No existen razones bíblicas, teológicas, históricas, pastorales, y menos todavía dogmáticas, para excluir a hombres casados ni a las mujeres de ninguno de los ministerios eclesiales, ordenados o no ordenados. La igualdad de los cristianos y cristianas por el bautismo tiene que traducirse en condiciones iguales para hombres y mujeres en el acceso al ámbito de lo sagrado, en la elaboración de la doctrina teológica y moral así como en la participación en las responsabilidades eclesiales y en los órganos directivos, sin discriminación alguna por razones de género, etnia o clase social. Por ello pedimos se eliminen los obstáculos ideológicos, culturales y disciplinares de carácter sexista y se lleve a cabo la plena incorporación de las mujeres en los ámbitos indicados, incluido el acceso al sacerdocio y al episcopado.

4. En relación con el divorcio, no existe dogma de fe que lo impida, como tampoco que prohiba el acceso de las personas separadas o divorciadas vueltas a casar a la eucaristía. La actual disciplina excluyente en esta materia, quizá comprensible en el pasado, hoy no tiene justificación y, lejos de acercar a la gente en esas circunstancia a la comunidad cristiana, la margina, aleja y estigmatiza. Además, carece de fundamento evangélico. Creemos por ello que el Sínodo de Obispos debe eliminar tal prohibición, actualmente vigente, y facilitar el acceso a la comunión eucarística a las personas separadas o divorciadas vueltas a casar sin imponerles exigencia correctora alguna. Las personas creyentes somos sujetos morales con capacidad para decidir libremente en conciencia en este terreno. Dicha decisión debe ser respetada.

5. Es necesario reconocer los importantes avances llevados a cabo por el feminismo en la igualdad entre hombres y mujeres y en la liberación de éstas. A la luz de estos avances debe revisarse la estructura patriarcal de la doctrina y la práctica sobre el matrimonio cristiano.

6. El Sínodo no puede reducirse a las cuestiones relativas al matrimonio cristiano. Creemos prioritario que haga un análisis de la situación de pobreza y exclusión social en la que se encuentran millones de familias, la denuncie proféticamente, exprese su solidaridad con las familias más vulnerables y contribuya a la eliminación de las causas de dicha situación desde la opción ético-evangélica por las personas pobres y marginadas.

Firman esta Declaración:

Xavier Alegre. Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. España
José Arregi. Teólogo. España
Olga Lucía Álvarez. Asociación Presbíteras Católicas Romanas. Colombia
Juan Barreto. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Fernando Bermúdez, Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Leonardo Boff. Ecoteólogo, miembro del Comité de la Carta de la Tierra y escritor.
Ancizar Cadavid Restrepo. Teólogo. Colombia
José María Castillo. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
José Centeno. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII, España
Juan Antonio Estrada. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España.
Máximo García. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Antonio Gil de Zúñiga. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Ivone Gebara. Teóloga y filósofa. Brasil
Hernández Fajardo Axel. Profesor Jubilado de la Escuela Ecuménica de las Ciencias de Religiones. Universidad Nacional. Costa Rica
Rosa María Hernández. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Mary Hunt. Teóloga. Women’s Alliance for Theology, Ethics and Ritual (WATER).
Gabriela Juárez Palacio. Teóloga. Socia Fundadora de Teólogas e Investigadoras.
Rosa Leiva. Federación Latinoamericana de Presbíteros Casados. Ecuador
Juan Masiá. Teólogo. Japón.
Federico Mayor Zaragoza. Presidente de la Fundación Cultura de Paz y de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte. España
Cyprien Melibi. Teólogo Camerún.
Arnoldo Mora Rodríguez. Socio Fundador del Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI). Costa Rica.
Mario Mullo. Federación Latinoamericana de Sacerdotes Casados. Ecuador
Carmiña Navia. Teóloga. Colombia
Marisa Noriega. Teóloga. Socia Fundadora de la Asociación Mexicana de Reflexión Teológica Feminista. México.
Gladys Parentelli. Auditora en el Concilio Vaticano II. Venezuela
Federico Pastor. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España.
Victorino Pérez Prieto. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Suyapa Pérez Scapini. Teóloga. El Salvador
Margarita Mª Pintos. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Javier Omar Ruiz Arroyave. Activista. Masculinidades Liberadoras. Colombia.
José Sánchez Suárez. Teólogo. Comunidad Teológica de México
Santiago Sánchez Torrado. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Fernando Silva. Asociación de Teólogas y Teólogos de Juan XXIII. España
Aida Soto Bernal. Asociación Presbíteras Católicas Romanas. Colombia
Juan José Tamayo. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Elsa Tamez. Teóloga y biblista. México
Andrea Toca. Teóloga. Socia Fundadora de la Asociación Mexicana de Reflexión Teológica Feminista. México.
Fernando Torres Millán. Teólogo. Coordinador de Kairós Educativo. Colombia
Olga Vasquez. Teóloga. El Salvador
Evaristo Villar. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España
Juan Yzuel. Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII. España

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El Congreso de Teología arranca reclamando “urgentes medidas de acogida”

Viernes, 11 de septiembre de 2015

teol_560x280El 35 Congreso de Teología arranca reclamando “urgentes medidas de acogida y hospitalidad”

Francisca Sauquillo denuncia la “depuración étnica” contra cristianos y minorías por parte del Estado Islámico

“Una fe fanática no sólo mueve montañas: sino que arma ejércitos y promueve el odio”

(Jesús Bastante).- Un año más, y van 35, casi un millar de personas acudieron a la inauguración del Congreso de Teología organizado por la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. Un congreso marcado por la situación de los refugiados y la persecución de los cristianos en Oriente Medio. “Las religiones: violencia y caminos de paz” es su lema. “Hay que tratar al refugiado como lo que es: un ser humano con nuestros mismos derechos y dignidad”.

La presidenta del Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad, Francisca Sauquillo, arrancó su intervención inaugural reivindicó el Congreso de Teología como “un espacio de reflexión y diálogo que es lo que necesitamos con urgencia”. En esta ocasión, con un tema “que como cristianos nos toca directamente: las raíces de la violencia en la que vivimos”.

“¿Son las religiones fuente de violencia o caminos de paz?”, preguntó la presidenta del MPDL, quien constató que, a lo largo de la historia,las religiones han sido y siguen siendo ambas cosas: fuente de violencia y caminos de paz“. “Pero no es la religión en sí misma, sino los fanatismos religiosos o el uso que otros intereses hacen de la religión los que son fuente de violencia”, incidió.

“Nos encontramos ante un mundo de violencia desatada, con retos que no son nuevos, pero sí diferentes para el cristianismo”, subrayó, indicando que “si queremos que nuestro cristianismo sea camino de paz en lugar de fuente de violencia, lo primero que tenemos que hacer es identificar los problemas y tratar de encontrar la vía por la que discurran hacia una pacificación, y que de ninguna manera sean motivo de conflicto“.

¿Cómo lograr esto? En primer lugar, defendiendo “la justicia y el respeto a los derechos humanos”, pues “la violencia que vivimos están íntimamente relacionados temas como la corrupción, la explotación de seres humanos y la pérdida de los valores”.

“Hemos dejado de advertir que nuestro beneficio es perjuicio de los demás”, denunció Sauquillo, quien se preguntó si ¿puede existir la paz cuando hay hombres, mujeres y niños que no pueden vivir según las exigencias de la plena dignidad humana? ¿Puede existir una paz duradera en un mundo donde imperan relaciones sociales, políticas , económicas y mercantiles que favorecen a una minoría a costa de las mayorías populares empobrecidas ¿Puede establecerse una paz genuina sin el reconocimiento efectivo de la sublime verdad de que todos somos iguales en dignidad porque todos hemos sido creados?

Pese a las luchas por un mundo más justo, se siguen viendo “guerras injustas como las de Irak o Siria, el conflicto entre Israel y Palestina, Libia, Eritrea, etc., Con ellas se busca el beneficio de unos pocos y que tienen consecuencias catastróficas para muchos”.

En segundo lugar, la ponente abogó por “la tolerancia y el respeto al otro”, frente a la situación actual, donde una fe fanática no sólo mueve montañas: sino que arma ejércitos, promueve el odio y encuentra en otro mundo las razones para desdeñar la vida humana en éste. El resultado es escalofriante: el supuesto mandato divino es una de las principales causas de muerte en el planeta.

 “El fenómeno del yihadismo afecta a cualquier población que no cumpla los requisitos de unas normas estrictas, basadas en una visión fundamentalista , lo que está obligando a musulmanes, Kurdos, cristianos, etc, a huir de sus territorios”, subrayó Sauquillo, recordando, “pues creo que se habla poco de ello, a los cristianos en Oriente perseguidos y asesinados por el llamado Estado Islámico y otras organizaciones terroristas“.

“Hoy, los cristianos en Oriente Medio forman el 5% de la población, muy por debajo del 20% de comienzos del siglo XX”, y el futuro es muy poco alentador: “se estima que de los 12 millones de cristianos de la región probablemente se habrán reducido a seis millones para el año 2020“.

Los cristianos son verdaderas víctimas de una depuración étnica llevada a cabo por los yihadistas radicales“, que buscan “instaurar una uniformidad religiosa en una tierra donde durante siglos convivieron con amplios grados de tolerancia las tres grandes religiones monoteístas”.

En tercer lugar, Sauquillo habló de “la solidaridad”. “Dedicamos cada vez menos esfuerzos a la cooperación al desarrollo, cuando cada vez gastamos más en armas, etc…”, sostuvo, indicando que “nos encontramos con un problema que exige de nosotros un esfuerzo enorme por la envergadura que ha alcanzado. Este es el problema de los refugiados que han llegado a Europa.

“Los cristianos y las cristianas debemos actuar con generosidad, no solamente a un nivel personal, sino institucional. Las parroquias, las asociaciones, las ONG,s, los organismos y también al más alto nivel de representación de las instituciones eclesiásticas, debemos tomar iniciativas que traten de paliar la terrible situación de los refugiados y obligar a los Estados y en concreto al Estado Español y al Estado Vaticano a tomar urgentes medidas de acogida y hospitalidad, reclamó.

En cuarto lugar, “la sostenibilidad”, frente a la “degradación y muerte de nuestro planeta”. En este sentido, la encíclica papal “ha supuesto un hito en la conversación global sobre la situación ambiental de nuestro mundo, al plantear los problemas que origina el modelo de desarrollo científico técnico de la modernidad: la pérdida de la diversidad biológica, la escasez de agua, la degradación de los océanos o la descongelación del Ártico”.

“El binomio paz y vida, puede parecer un eslogan retórico, pero no lo es”, añadió la ponente, quien indicó, como el Papa, que “todo delito contra la vida es un atentado contra la paz”.

En quinto lugar, la “cultura de paz”, que comporta “la armonía del ser humano consigo mismo, los demás y la naturaleza; la transformación pacífica de los conflictos; los valores cooperativos, la equidad y justicia social; el respeto pleno y la promoción de todos los derechos humanos y libertades fundamentales“.

Algo fundamental ahora que “estamos presenciando cómo muchos hombres, mujeres, niños, viejos, enfermos, están sufriendo y muriendo, y piden ayuda a nuestra vieja y rica Europa huyendo del hambre, de la persecución y el odio, en tiempos en los que los medios técnicos han alcanzado la posibilidad de hacer de la pobreza historia. Y de lograr una vida próspera, y en paz de la humanidad“.

Ante esta situación, concluyó, “este Congreso de Teología no puede permanecer en silencio y tiene que exigir que la Iglesia, el Estado Vaticano y los estados europeos actúen y nosotros no permanezcamos insensibles a ello”.

Fuente Religión Digital

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35 Congreso de Teología: “Las Religiones: violencia y caminos de paz”

Martes, 7 de julio de 2015

pikaza_camino_paz-938c8Portada del libro de Xavier Pikaza “El camino de la paz”

10-13 septiembre 2015

“LAS RELIGIONES: VIOLENCIA Y CAMINOS DE PAZ”

Programa del 35 Congreso de Teología

ASOCIACIÓN DE TEÓLOGOS Y TEÓLOGAS JUAN XXIII,
info@congresodeteologia.info
MADRID.

Entre los días 10 y 13 de septiembre se celebrará en el Salón de Actos de Comisiones Obreras de Madrid la 35ª edición del Congreso de Teología organizado por la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. El tema elegido para este año es “Las religiones: violencia y caminos de paz”.

A continuación os dejamos el programa que se desarrollará en esos días:

Jueves, 10 de septiembre

19:15 h: Saludo de bienvenida y presentación del Congreso
Francisca Sauquillo. Presidenta del Movimiento por la Paz, la Democracia y la Libertad (MPDL)

19:30-21:00 h: Primera Conferencia
Los conflictos en el mundo de hoy y sus causas. Análisis crítico
Mariano Aguirre. Director del Centro Noruego por la Construcción de la Paz (NOREF). Oslo

Viernes, 11 de septiembre

10:00-11:30 h: Comunicaciones
Modera: Comunidad Fray Pacífico
- Violencia en los adolescentes y los jóvenes JOC
- Discriminación y violencia contra las mujeres en el ámbito laboral. Mª del Carmen Heredero. Secretaría Mujer, Igualdad y Política Social. CC. OO.
- Violencia contra la infancia: los niños robados. Francisco González Tena. Autor de “Nos encargamos de todo. Los niños robados en España”

Descanso

12:00-13:30 h: Primera Mesa redonda: Acuerdos de Paz y Memoria histórica
- Acuerdos de paz en El Salvador. María Dolores Albiac. Periodista.
- Acuerdos de paz en Guatemala. Yago Pico de Coaña. Diplomático
- Movimiento de la Memoria Histórica en España. Jaime Ruiz

16:00-16:30 h: Comunicaciones Abiertas
- La Agenda latinoamericana. Veinticinco aniversario
Fernando Bermúdez. Teólogo

16:30-18:00 h: Segunda Mesa redonda
Encuentro por la paz y la convivencia en Euskal Herria
- Rosa Rodero. Víctima de ETA
- Axun Lasa. Víctima del GAL
Moderan: Carlos Olalla. Actor, y Javier Baeza, de la Parroquia de San Carlos Borromeo, Entrevías

Descanso

18:30-20:00 h: Segunda Conferencia
– Violencia de género y respuesta del feminismo
Ana de Miguel. Profesora Titular de Filosofía. Universidad Rey Juan Carlos. Madrid

Sábado, 12 de septiembre

10:00-11:30 h: Tercera Conferencia
Paz y violencia en África: el papel de las religiones Cyprien Melibi. Teólogo. Camerún.

Descanso

12:00-13:30 h: Cuarta Conferencia Violencia, terrorismo y religiones monoteístas
- Natalia Andújar. Directora de los programas “Educaislam” y “Feminismo islámico”. Córdoba

- 17:00-18:30 h: Quinta Conferencia
El compromiso con los pobres como aportación a la paz y a los procesos latinoamericanos de liberación
Suyapa Pérez Escapini. Teóloga. UCA. San Salvador. El Salvador

- 19:00-20:15 h: Homenaje a Pedro Casaldáliga y recuerdo de Monseñor Romero
- Suyapa Pérez Escapini
- Benjamín Forcano. Teólogo y sacerdote de la Prelatura de Père Casaldàliga
- Glòria Casaldàliga. Presidenta de la Asociació amb el Bisbe Casaldàliga

Domingo 13 de septiembre

10:00-11:30 h: Sexta Conferencia: Las religiones, caminos de paz
Xavier Melloni. Director del Centro de Espiritualidad de Manresa

12:00 h: Celebración de la Eucaristía y colecta solidaria
Comunidad de Santo Tomás

Mensaje del 35º Congreso de Teología.

Para más información e inscripciones:
http://www.congresodeteologia.info
info@congresodeteologia.info

Textos para la contraportada

Forjarán de sus espadas azadones y de sus lanzas podaderas. No levantará  la espada nación contra nación ni se ejercitarán más en la guerra.   Is.  2,4

Nadie hará daño, nadie hará mal en todo mi santo Monte, porque la tierra estará llena de conocimiento de Yahvé como las aguas colman el mar.   Is. 11,9

Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno derribando el muro divisorio, la enemistad…  Vino a anunciar la paz; paz a vosotros los que estabais lejos y paz a los que estaban cerca.   Ef. 2, 14-17

***

Fuente Alandar

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“Teología de la liberación: ayer maldita y perseguida, hoy bendita y elogiada”, por Benjamín Forcano

Sábado, 17 de enero de 2015

pag10_iglesia_web-15-aa01bLeído en Cristianismo y justicia:

Voces. Benjamín Forcano. [Cuarto poder] No me interesaría la Teología de la Liberación si no fuera por tres razones: primera, porque hubo muchísima gente que, sin informarse, desconfiaron de  ella y la condenaron  siguiendo el dictamen de la jerarquía eclesiástica;  segunda, porque esa gente no llegó a conocer la novedad de la Teología de la Liberación y lo que supuso  de represión y sufrimiento  para muchos teólogos; y tercera, porque sin ella se privó  a la Iglesia de un nuevo modo de anunciar el Evangelio, que le hizo perder credibilidad y la distanció aún más del mundo moderno.

Nunca en la historia de la Iglesia se suscitó  tanta preocupación sobre un tema que, a primera vista, parecía  irrelevante. Algo inesperado saltó a la sociedad con la Teología de la Liberación, pues puso en alarma a los centros más sensibles del Poder civil y religioso. Estamos en los años  posteriores al concilio Vaticano II y al primer Encuentro del Episcopado Latinoamericano en Medellín año 1968, y ya pudimos leer: “Si la Iglesia latinoamericana  cumple los acuerdos de Medellín , los intereses de Estados Unidos están en peligro en América latina” (Rockefeller). La política exterior de Estados Unidos debe comenzar a enfrentar (y no simplemente a reaccionar con posterioridad) la Teología de la Liberación tal como es utilizada en América latina  por el clero de la Teología de la Liberación” (Documento de Santa Fe, siendo presidente Reagan).

Vieja novedad de la Teología de la Liberación: recuperar a Jesús

La Teología de la Liberación traía a primer plano la vida de Jesús de Nazaret, con todo el escenario sociocultural y político de su tiempo. Era imposible comprender al Jesús de la fe, al Jesús resucitado, si se lo desposeía de su condición humana histórica. La suerte de Jesús, su calvario y crucifixión, no habían sido efecto del azar, del fatalismo o de la voluntad divina, sino del hecho de haber vivido una opción radical por la verdad, por  la justicia y por la liberación de los oprimidos. Su proyecto, –el anuncio del reino de Dios–, era incompatible con el proyecto imperial romano y con  el  proyecto religioso de Jerusalén. Y por ello ambos –imperio y sinagoga- se unirían para eliminar a Jesús y su proyecto.

La Teología de la Liberación no buscaba sino aplicar a nuestro tiempo lo que Jesús hizo en el suyo: denunciar la opresión que, en nombre del emperador y de Dios, se sigue ejerciendo sobre las personas y los pueblos. Era, así, la Teología de la Liberación una teología nueva, que reivindicaba la dignidad y derechos de toda persona, sacudía la alianza de la religión con el poder dominante, devolvía dignidad y esperanza a los despreciados y excluidos, soliviantaba a quienes veían en ella una amenaza para su seguridad e intereses y todo ello porque bebía de la fuente del Evangelio.

Sonaron falsas las alarmas, pero fue calumniada y perseguida

Comenzando por el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez (iniciador y llamado “padre” de la teología de la liberación) han sido luego centenares los teólogos que la cultivaron y defendieron, miles  los libros y artículos que sobre ella se han escrito, miles las iniciativas y actividades  pastorales que en ella se han inspirado, miles las comunidades de base que en ella se han fraguado y miles y aun millones los cristianos (políticos, sindicalistas, maestros, catequistas, sacerdotes, religiosos y religiosas, etc.) que la generaron y recibieron de ella luz y fuerza para su caminar comprometido.

Pero surgieron pronto las alarmas que la  señalaban como heterodoxa y reclamaban para ella controles y sanciones. Había  grupos eclesiales donde mencionar la Teología de la Liberación era tabú. Aún recuerdo el comentario que un amigo hacía de otra persona al enterarse que un teólogo iba a hablar de este tema,  – Es la peste, dijo.  Y ayudé a una joven que, interesada por el tema, escuchó de su directora estas palabras: – ¡Pero si los teólogos de la liberación son como los masones dentro de la Iglesia!

Y los prejuicios y la hostilidad se hicieron irreversibles después que el mismo cardenal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, expresara que los grandes males de la Iglesia actual se deben sobre todo al pos concilio, pero también al Concilio mismo. Y, refiriéndose a la Teología de la liberación, sentenció  ver en ella “un error sobre un núcleo de verdad”, elaborada por teólogos que “han hecho  propia la opción  fundamental marxista” y que “se ha dejado sugestionar por el punto de vista inmanentista, meramente terrenal, de los programas  de liberación secularizados”.

Ratzinger fue recibiendo contestación adecuada a sus infundadas  afirmaciones. Cito por lúcida y contundente la dada por el obispo Pedro Casaldáliga: “Siempre lo hemos dicho, la Teología de la Liberación es teología y es de liberación no porque optó por Marx sino por el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, por su Reino y sus pobres. Nuestro Dios quiere la liberación de toda esclavitud. La situación de los 2/3  de la humanidad es contraria a la voluntad de Dios y la Teología de la Liberación asume el compromiso de transformar esa situación. Sólo a los enemigos del pueblo irrita la Teología de la Liberación. Y por eso la han calumniado y la han  perseguido”.

Se entenderá fácilmente que, a partir de esta posición oficial, fueran creciendo las falsedades sobre la Teología de la Liberación y  sus teólogos:

– Los teólogos de la liberación hacen suya la filosofía marxista.

– Reducen el Cristo del Evangelio  al Cristo de la “sola liberación temporal”.

– La Buena Noticia del Evangelio es sólo para los pobres, pero entendidos  “como una opción de clase” y según criterios puramente políticos e ideológicos y con sentimientos de odio y lucha  entre hermanos.

– Presentan una  “iglesia popular” en contra de “una iglesia burguesa” reintroduciendo de esta manera los conflictos de clase en el interior  mismo de la Iglesia.

– Se someten a  ideologías extrañas y olvida la “doctrina social de la Iglesia” por  considerarla inviable.

Estas calumnias, que no se encuentran en ningún teólogo de la liberación, fueron difundidas desde muchas plataformas de la Iglesia oficial.

La novedad de la teología de Liberación 

Es ahora cuando, después de lo mucho que se la difamó, considero esencial señalar lo más básico de la Teología de la Liberación.

– La Teología de la Liberación surge de las necesidades de un mundo mayoritariamente pobre y oprimido y al que quiere liberar desde la fe. Incluye negativamente una liberación del pecado, de la esclavitud y de la muerte y positivamente una liberación centrada en el Reino de Dios, en la creación de un hombre nuevo y en la consumación de la historia. Liberar es la finalidad última de la teología de la Liberación, con lo que deslegitima el  ataque que la Ilustración siempre lanzó contra la teología de ser esclavizadora de la subjetividad y libertad humanas y legitimadora de la opresión histórica. La Teología de la Liberación se mueve sobre la necesidad absoluta de liberar a la realidad oprimida, a los pueblos que mueren lentamente o son crucificados, a las personas y pueblos que  son oprimidos. Y tiene como destinatario a esa gran mayoría en cuanto no-hombres y en cuanto no-pueblos.

– La Teología de la Liberación hace hincapié en la liberación del otro y de lo otro, a diferencia de la teología europea que se centra en el propio sujeto creyente; habla del Reino de Dios como referente y medida de la transformación que hay que realizar en este mundo y afirma además que tal Reino es para implantarlo ya en este mundo y lograr así que la vida de los pobres llegue a ser realidad.

– La Teología de la Liberación tiene como fuente de conocimiento la revelación de Dios en la  Escritura, la Tradición eclesial y el Magisterio de la Iglesia. Pero, también y  previo a la revelación de Dios en los textos, existe la real revelación de Dios en la historia, del pasado y del presente. Dios sigue manifestándose en los llamados signos de los tiempos: “La miseria colectiva que clama al cielo y el anhelo de liberación de todas la esclavitudes”,  fue sancionado por el Episcopado Latinoamericano (Medellín 1968) como uno de esos signos.

– En esta línea, la revelación de Dios se halla sobre todo en la respuesta que los fieles, con su praxis , dan a esa revelación a través del seguimiento de Jesús, de la misericordia, la defensa de la vida, etc. Hacer todo esto, “Significa asumir dentro del conocimiento la dialéctica del mismo Dios  en cuanto encarnado en la historia, privilegiadamente en Jesucristo; significa que Dios no es puramente alteridad trascendente con respeto a la historia sino que se da él mismo a la historia” (J. Sobrino).

 La Teología de la Liberación no se contenta con que la inteligencia se reduzca a la captación del sentido del ser:  “La inteligencia en este quehacer teológico tienen una triple dimensión: el hacerse cargo de la realidad, el cargar con la realidad y el encargarse de la realidad” (Ignacio Ellacuría).

Conocer es estar en la verdad de las cosas y para estar en la verdad de las cosas hay que encarnarse en la verdad de la realidad, dejar que hable y dejarse afectar por ella, lo cual lleva a utilizar los conocimientos necesarios: científicos, filosóficos, ético-sociales, etc.

Pero,  y además, encarnarse en la realidad es encarnarse en el  mundo de los pobres, lo que exige ser parcial. Y si  es cierto que ningún lugar parcial es la totalidad,  cada vez se demuestra con mayor claridad que desde los pobres, desde el Tercer Mundo, se conoce mejor la totalidad que desde su contrario: “Desde el Tercer Mundo se conoce la verdad de éste y se descubre mejor la verdad del primero; lo cual no acaece a la inversa” (J. Sobrino). Convéncete, me decía Casáldaliga en una entrevista: “Sólo en la medida  en que el Primer Mundo deje de ser Primer Mundo podrá ayudar al Tercer Mundo. Para mí esto es dogma de fe. Si el Primer Mundo no se suicida como Primer Mundo, no puede existir “humanamente” el Tercer Mundo. Mientras haya un Primer Mundo habrá privilegio, exclusión, dominación, lujo y marginación. Si vosotros en el Primer Mundo no resolvéis ser un Mundo humano, nosotros no podemos serlo”.

– La Teología de la Liberación confiere un determinado talante a quienes se guían por ella y no debiera faltar en ningún otro tipo de teología. Este tipo de teología está siempre dispuesta a verificar si se hace con fidelidad a lo revelado por Dios y si produce en el pueblo de Dios lucidez y ánimo para la construcción de su Reino. Si una teología produce desinterés por el Evangelio y se hace incomprensible a las mayorías debe cambiar. Nunca un método del quehacer teológico puede absolutizarse, sino que debe estar abierto al cambio.

La Teología de la Liberación debe ser servicio para la liberación histórica y transcendente, y esto le hace convertirse en práctica de amor, como debe serlo todo quehacer cristiano. La teología debe ser compasiva y desde la compasión descubrir las causas que a tantos empobrecen y los hace sufrir, y buscar creativamente soluciones, por lo que, introducida en los conflictos de la historia, se enfrentará a las falsas divinidades y difícilmente podrá escapar a la persecución de los poderes de este mundo.

Esta teología debe hacerse dentro del pueblo de Dios, en relación y solidaridad con todos sus estamentos, de él recibirá ayuda y con él, y en medio de él, podrá  responder a los problemas reales. Si la Iglesia es Pueblo de Dios y es una Iglesia de los pobres debe ejercer su responsabilidad en medio de ella.

La teología de la Liberación, poseída por el espíritu de las Bienaventuranzas, será profundamente espiritual, misericordiosa, limpia de corazón, creativa, motivadora de oración, de confianza y disponibilidad, hasta adentrarse en el misterio de Dios.

Y, finalmente, junto al rigor de su método, avanza con esos ojos nuevos, que recibe del compartir con los pobres. Sólo así puede tocar lo más sagrado que es experimentar a Dios, su Reino y a Jesús como buenos, buenos para el hombre y la historia, buenos porque humanizan  y salvan, buenos sobre todo para los pobres y su liberación.

La Teología de la Liberación de la Periferia, contra la Teología del Centro.

Se había establecido un Orden socioeconómico y político mundial de acuerdo a las leyes del más fuerte, consagrado éticamente y bendecido  por la voluntad de Dios. De esa manera, ese Orden quedaba consolidado en países tradicionalmente cristianos y obtenía legitimidad de la teología oficial. Cualquier intento de cambio era considerado sacrílego.

Externamente los centros financieros y políticos no dudaban en apropiarse de esta Teología que en nada los cuestionaba, fomentaba la resignación y mostraba  las desigualdades sociales y los males como pruebas mandadas por Dios para santificarse y acumular méritos para el cielo. Una teología ésta, indiferente, que enaltecía la gloria de  Dios y, a la par, justificaba la conculcación de los derechos humanos y en especial de los más pobres.

En 1984, 32 teólogos de la revista europea Concilium, escribieron: “La Teología de la Liberación busca afrontar el problema de los oprimidos a la luz de la fe y promover su liberación integral. Sabemos que existen grupos integristas o neoconservadores que al rechazar un cambio social y pregonar una religión que pretende ser apolítica, luchan contra los movimientos de liberación y defienden una línea que es, de hecho, una ofensa contra los pobres y oprimidos. Un signo de fecundidad del Evangelio es hoy el hecho de que  el mensaje cristiano sea vivido en contextos diferentes y de diversas maneras. Nuestra revista Concilium se manifiesta solidaria con los teólogos de la liberación no sólo en cuanto a su pensamiento teológico sino en cuanto a sus compromisos concretos. Creemos que en los movimientos y teólogos de la liberación se decide de alguna manera el futuro de la Iglesia, la llegada del Reino de Dios y el juicio de Dios sobre el mundo.

En el mismo año 1984, 40 teólogos españoles de la Asociación Juan XXIII escribían: “Compartimos con los teólogos de la liberación la tarea de elaborar en la “óptica del pobre” una reflexión cristiana rigurosa, una espiritualidad del seguimiento de Jesús , una Iglesia comunitaria y una acción pastoral solidaria con los desheredados de la tierra en el interior de un pluralismo de opciones que no rompe con la comunión eclesial”.

Por supuesto, de estos movimientos de liberación y de sus comunidades de base surgía un nuevo impulso de reforma y una nueva teología que ponía en cuestión el quehacer teológico tradicional. “La teología que se forma dentro de este impulso y que los sustenta no se presenta en contra de la autoridad de la Iglesia, sino bajo la autoridad del Espíritu… En el seguimiento al Hijo del Hombre, aquellos que han vivido hasta ahora  “como si fueran hijos de nadie” se convierten en sujetos en el resplandor de Dios” (Johann Baptist Metz).

El ensimismamiento de la Iglesia en sí misma, acompañado de una teología indiferente ante el dolor y esclavitud de mayorías, desarrollaba continuas y pomposas ceremonias religiosas, orientadas a asegurar el negocio de la propia salvación; enarbolaba preceptos, doctrinas, leyes y dogmas que se habían de saber de memoria; promovía rezos y misas interminables, pero todo a la postre quedaba como obras piadosas, sin plantear para nada lo que la vida de Jesús pedía denunciar y hacer en cada lugar y momento de la sociedad.

Esperamos que cuantos por ignorancia u otras causas abominaron de la teología de la liberación, se abran a ella y se dejen convertir como lo hizo el actual Prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, Gerhard Müller: “La teología de la liberación está unida para mí al rostro de Gustavo Gutiérrez, a su enseñanza y al encuentro vivo con los pobres; con él experimenté un giro decisivo en mi enfoque teológico. El nos enseñó que aquí se trata de teología y no de política, de un programa práctico y teórico que pretende comprender el mundo, la historia y la sociedad y transformarlos a la luz de la propia revelación sobrenatural de Dios como salvador y liberador del Hombre. La teología de Gustavo Gutiérrez, independiente del ángulo desde el que se mire, es ortodoxa porque es ortopráctica y nos enseña el adecuado actuar cristiano porque procede de la verdadera fe”.

Imagen extraída de: alandar

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La Asociación de Teólogos “Juan XXIII” reivindica “el respeto a la laicidad y la denuncia del neoliberalismo”

Martes, 9 de septiembre de 2014

iglesia“Si la reforma de la Iglesia se hace de espaldas a los marginados, estará siendo infiel a sus orígenes y a los pobres”

“Dicha Reforma requiere la práctica de la democracia, el reconocimiento y ejercicio de los derechos humanos, entre ellos los derechos sexuales y reproductivos, así como el gobierno sinodal”

Condena el terrorismo del Estado Islámico, la masacre de Israel en Gaza, y la violencia contra los cristianos

(Jesús Bastante).- “Si la Reforma de la Iglesia no se lleva a cabo, ella misma se estará haciendo el harakiri, y no podrá responsabilizar a otros de su crisis y gradual pérdida de credibilidad. Si se hace de espaldas a los marginados, estará siendo infiel a sus orígenes y a los pobres. Si no es paritaria, inclusiva, intercultural e interreligiosa se alejará del movimiento de Jesús”. Estas son las claves del cambio en la Iglesia, según la Asociación de Teólogos y Teólogas “Juan XXIII”, que este fin de semana celebró en Madrid su XXXIV congreso, centrado en la reforma de la Iglesia sobre la opción por los pobres.

En su declaración final, los teólogos progresistas -que este año han contado con el apoyo visible de tres obispos: Joan Godayol, Pedro Casaldáliga y Santiago Agrelo– constatan que Jesús puso en marcha una comunidad de iguales, un movimiento de hombres y de mujeres, que le acompañaron y se comprometieron en la construcción del Reino de Dios como Buena Noticia para los Empobrecidos”. Un idea que “fue desdibujándose hasta desembocar en una Iglesia aliada con el poder, clerical, piramidal y patriarcal“.

Hoy consideramos necesaria una Reforma radical de la Iglesia“, incide el mensaje que reclama “la práctica de la democracia, el reconocimiento y ejercicio de los derechos humanos, entre ellos los derechos sexuales y reproductivos, así como el gobierno sinodal”, así como superar la “incoherencia vaticana”.

la-foto_560x280La reforma de la Iglesia, en opinión del congreso de Teología, ha de trazarse en “el respeto de la laicidad”, la “denuncia del neoliberalismo” y “en el apoyo a alternativas políticas y económicas“. Y requiere “el respeto a la diversidad cultural y religiosa, Lo contrario sería imperialismo”.

Una reforma que “ha de hacerse desde abajo, desde la base social y eclesial, y exige una nueva ubicación: situarse en el lugar y del lado de los excluidos del sistema” y sobre la base de “la opción por los pobres”, con el fin de “crear una comunidad acogedora, solidaria y samaritana, donde quepamos todas y todos”.

“Si la Reforma de la Iglesia no se lleva a cabo, ella misma se estará haciendo el harakiri, y no podrá responsabilizar a otros de su crisis y gradual pérdida de credibilidad”, añade el mensaje final, que concluye denunciando “el terrorismo del Estado Islámico, la masacre de Israel en Gaza, así como la violencia contra los cristianos y otros grupos religiosos. Nos solidarizamos con las víctimas y exigimos responsabilidades, reparación, rehabilitación y justicia”.

MENSAJE DEL 34 CONGRESO DE TEOLOGÍA SOBRE LA REFORMA DE LA IGLESIA DESDE LA OPCIÓN POR LOS POBRES

Del 4 al 7 de septiembre de 2014 hemos celebrado en Madrid el 34 Congreso de Teología sobre “LA REFORMA DE LA IGLESIA DESDE LA OPCIÓN POR LOS POBRES”, que ha reunido a personas procedentes de los diferentes países y continentes, culturas y religiones, en un clima de reflexión, convivencia fraterno-sororal, diálogo e intercambio de experiencias.

1. Comenzamos nuestra reflexión con la pregunta “¿fundó Jesús la Iglesia?”. La respuesta es que puso en marcha una comunidad de iguales, un movimiento de hombres y de mujeres, que le acompañaron y se comprometieron en la construcción del Reino de Dios como Buena Noticia para los Empobrecidos. Dicho movimiento continuó en las comunidades cristianas con responsabilidades compartidas y especial protagonismo de las mujeres. En ellas se tomaban las decisiones con la deliberación de todos sus miembros y se tenía como ideal la comunidad de bienes. Con el paso del tiempo este ideal fue desdibujándose hasta desembocar en una Iglesia aliada con el poder, clerical, piramidal y patriarcal, si bien hubo siempre colectivos que trabajaron por la reforma y y el retorno al ideal evangélico de vida.

2. Hoy consideramos necesaria una Reforma radical de la Iglesia, conforme al movimiento de Jesús y como respuesta a los desafíos de nuestro tiempo. Dicha Reforma requiere la práctica de la democracia, el reconocimiento y ejercicio de los derechos humanos, entre ellos los derechos sexuales y reproductivos, así como el gobierno sinodal, vigente durante los primeros diez siglos del cristianismo, con la participación del laicado, que es la base de la Iglesia, para así superar la “incoherencia vaticana”, que consiste en defender los derechos humanos y la democracia en la sociedad y no aplicarlos en su seno.

3. Creemos que la Reforma de la Iglesia ha de traducirse:

-en el respeto a la laicidad, la crítica del poder y el compromiso con los sectores más vulnerables;
– en la denuncia del neoliberalismo, que el papa Francisco ha calificado de “injusto en su raíz” ya que fomenta “una economía de exclusión”, “una globalización de la indiferencia”, “una nueva idolatría del dinero”, un medio ambiente “indefenso ante los intereses del mercado divinizado,” y una incapacidad para “compadecernos ante los clamores de los otros”;
– y en el apoyo a alternativas políticas y económicas, propuestas por los Foros Sociales.

4. La Reforma de la Iglesia requiere el respeto a la diversidad cultural y religiosa, Lo contrario sería imperialismo. Consecuente con esa actitud el Congreso de Teología ha escuchado las voces, los testimonios y las interpelaciones de las iglesias del Sur, sobre todo las procedentes de África y de América Latina, que reflejan su riqueza cultural, sus potencialidad liberadora y sus propuestas de Reforma. Escucha que implica cambiar la manera de pensar, de vivir, de producir, de relacionarse el Norte con el Sur, una relación no opresora sino co-operadora, no arrogante sino servicial, no colonizadora, sino decolonial. .

5. La Reforma ha de hacerse desde abajo, desde la base social y eclesial, y exige una nueva ubicación: situarse en el lugar y del lado de los excluidos del sistema, que son escandalosamente mayoría en la población mundial y que están creciendo por mor de la crisis. Requiere, asimismo, un horizonte que la oriente: la Iglesia de los pobres, y un principio ético-evangélico a seguir: la opción por los pobres.

6. La Reforma de la Iglesia debe ser inclusiva, ha de superar las discriminaciones y exclusiones todavía vigentes y operantes por razones de género, religión, cultura, etnia, clase social, orientación y opción sexual, opción política, procedencia geográfica, relaciones de pareja, y crear una comunidad acogedora, solidaria y samaritana, donde quepamos todas y todos.

7. Esta Reforma ya está haciéndose realidad en los diferentes ámbitos religiosos, eclesiales y sociales, como han mostrado las enriquecedoras experiencias narradas por los propios protagonistas: en el mundo rural compartiendo las luchas por la dignidad del campesinado, el reparto equitativo de la tierra y las relaciones eco-humanas; en la inmigración luchando por la liberación de las mujeres indígenas; en las cárceles ayudando a las presas y los presos a recuperar la libertad y la alegría de vivir; en las comunidades de base viviendo la fe cristiana en el horizonte de la laicidad; en la lucha solidaria contra los desahucios; en el ministerio episcopal y sacerdotal construyendo la Iglesia de los pobres bajo la guía de la teología de la liberación; entre los jóvenes indignados con el modelo de Iglesia autoritaria y de sociedad que los margina.

8. Si la Reforma de la Iglesia no se lleva a cabo, ella misma se estará haciendo el harakiri, y no podrá responsabilizar a otros de su crisis y gradual pérdida de credibilidad. Si se hace de espaldas a los marginados, estará siendo infiel a sus orígenes y a los pobres. Si no es paritaria, inclusiva, intercultural e interreligiosa se alejará del movimiento de Jesús y del principio igualitario formulado nítidamente por Pablo de Tarso: “Ya no hay más judío ni griego, esclavo ni libre, hombre o mujer” (Gálatas 3,26).

9. Amigas y amigos, estamos llamados a la tarea de la Transformación de la Iglesia, pero no aisladamente, sino en sintonía los movimientos sociales, ecológicos, religiosos y de espiritualidad liberadora. Para ello necesitamos, como dice la canción, todas las manos, las negras y las blancas, y extenderla lo más posible, desde la playa hasta el monte, desde el monte hasta la playa, con la mirada puesta en el horizonte, camino hacia la utopía.

10. No podemos terminar este Mensaje sin denunciar el terrorismo del Estado Islámico, la masacre de Israel en Gaza, así como la violencia contra los cristianos y otros grupos religiosos. Nos solidarizamos con las víctimas y exigimos responsabilidades, reparación, rehabilitación y justicia.

Madrid, 7 de septiembre de 2014

Fuente Religión Digital

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Agrelo, a los teólogos de la Juan XXIII: “Necesitamos romper con la ideología y dar la palabra al Evangelio”

Viernes, 5 de septiembre de 2014

congreso-de-teologiaLeemos en Religión Digital:

El arzobispo de Tánger y Pedro Casaldáliga envían mensajes al Congreso

“La reforma, siempre necesaria y pedida, no se podrá hacer si no es junto a los pobres”

“Si hoy se percibe alguna reforma en el Papado, no nos quepa duda que es por el trabajo de todas estas personas que nos han precedido y también por el nuestro”

(Jesús Bastante).- Las cosas están cambiando. Y mucho. Hacía décadas que un obispo español en ejercicio no participaba en el Congreso de la Asociación de Teólogos y Teólogas “Juan XXIII”, y hoy sucedió. Un auditorio emocionado, en cierto modo reconocido al fin como parte de esta Iglesia que quiere seguir siendo “partera” de la primavera, escuchó la larga carta, “una confesión”, enviada por el arzobispo de Tánger, el franciscano Santiago Agrelo. Un texto emocionante y emocionado que se unió al de otro profeta, también obispo, Pedro Casaldáliga.

En su mensaje (“la forma es la de una carta, pero el fondo es el de una confesión“), Agrelo confiesa que “me movía el deseo -arriesgado- de dejarme ver -obispo en un Congreso de la Asociación Juan XXIII“. “Estar ahí, sólo eso, hubiera sido un mensaje elocuente, sugerente, eficaz”.

Quería estar ahí porque entiendo que todos somos del Señor, que trabajamos todos por el Reino de Dios, y que todos amamos a Cristo”, añade la carta, que incide que ” para mí, estar entre vosotros hubiese significado romper con la ideología y dar la palabra al evangelio, a Cristo Jesús”.

Podemos caminar juntos, podemos buscar juntos, añadió el arzobispo de Tánger, quien subraya que la “tarea urgente de la renovación eclesial”. Hacerme presente en el Congreso, era un modo de decir que contaba con vosotros para recorrer mi camino“.

“La reforma de la Iglesia, siempre necesaria, siempre buscada, siempre pedida, no se podrá hacer si no es junto a los pobres, si no es con los pobres, si no es en humildad y pobreza, si no es recorriendo el camino del que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza”, apunta el prelado.

Por su parte, Casaldáliga animó a los participantes a “continuar con lucidez y serenidad, con libertad de espíritu haciendo Congreso del cada día”. “El Congreso es una buena ocasión para confirmar nuestra opción por los pobres en una dimensión comunitaria. Nos congrega a proseguir como Iglesia, con espíritu ecuménico y macro-ecuménico. Nos provoca a la misión de ser portadores de esperanza”, subraya.

Tras los saludos, la teóloga Margarita Pintos fue la encargada de presentar el XXIV Congreso, subrayando que “si hoy se percibe alguna reforma en el Papado, no nos quepa duda que es por el trabajo de todas estas personas que nos han precedido y también por el nuestro“.

“La reforma de la iglesia no se puede quedar en el ámbito eclesial, sino que tiene que traducirse en la esfera pública -política, social económica- lo que exige cuestionar el modelo económico liberal y apoyar alternativas que plantean los movimientos sociales y los Foros Mundiales”, añadió Pintos, quien insistió en que “nuestra comunidad es el fundamento de la iglesia en la que creemos y que las reformas las hemos empezado desde abajo y por eso empezamos a ver algunos frutos. Una reforma que tiene que ser paritaria”.

santiago-agrelo

Ésta es la carta de Agrelo al Congreso de Teología

Tánger, 26 de agosto de 2014
A mi hermano Juan José Tamayo,
Secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII.

Querido Juan José: Paz y Bien.
En su día me invitaste a participar en el XXXIV Congreso de la Asociación. El tema, «La reforma de la Iglesia desde la opción por los pobres», resultaba apasionante; pero la agenda no entiende de pasiones y la participación no fue posible. Te prometí entonces hacerme presente entre vosotros de otra manera; y eso es lo que ahora intento cumplir.

La forma es la de una carta, pero el fondo es el de una confesión.

Más que el tema -apasionante-, me movía el deseo -arriesgado- de dejarme ver -obispo- en un Congreso de la Asociación Juan XXIII. Aunque nada entendiese de lo que ahí se exponga, aunque en mi ignorancia nada tuviese que aportar a la reflexión teológica, estar con vosotros, sólo eso, hubiera sido un mensaje elocuente, sugerente, eficaz.

Quería estar ahí porque entiendo que todos somos del Señor, que trabajamos todos por el Reino de Dios, y que todos amamos a Cristo en su palabra, en su eucaristía, en su Iglesia, en sus pobres.

Estoy convencido de que nadie en la Iglesia ignora la verdad expresada en el dicho: “Ecclesia semper reformanda”. Y no creo que a nadie se le oculte cuánto sea urgente la tarea de una renovación eclesial. Temo, sin embargo, que, antes de comenzar siquiera el necesario proceso de reforma, unos y otros, desde dentro, podemos abortarlo con las tenazas implacables de nuestras ideologías.

Para mí, estar entre vosotros hubiese significado romper con la ideología y dar la palabra al evangelio, a Cristo Jesús, al Señor de nuestras vidas. Estar ahí era una opción de vida -lo digo con pudor-, era obediencia a la palabra del Señor: quería sencillamente significar que nos amamos unos a otros como él nos ha amado y nos ha mandado.

Desde esa línea de salida, podemos caminar juntos, podemos buscar juntos… Me pregunto, sin embargo, si no nos hemos negado a caminar, si, atrapados en la violencia de nuestras certezas, no hemos menospreciado la sencillez humilde y pacífica de la búsqueda. Para mí, hacerme presente en el Congreso, era un modo de decir que contaba con vosotros para recorrer mi camino.

Intuyo que la reforma de la Iglesia no vendrá de la reflexión teológica, aunque ésta sea necesaria, ni de la programación pastoral, aunque sea ambiciosa; la reforma vendrá sobre todo de la vida de las comunidades eclesiales, de su eucaristía y de su compromiso con los pobres.

Cada vez que la comunidad se reúne para la celebración y los fieles abren las puertas de la propia vida a la gracia del evangelio, puede que lo sepan, puede que no, pero están poniendo esa vida en manos del Espíritu para ser congregados en la unidad, para ser de Cristo, para hacerse Cristo, para formar en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu; puede que lo sepan y puede que no, pero siempre serán Iglesia en transformación.

No me voy a acusar de haber actuado con mala voluntad a lo largo de mi vida, pero constato que, no obstante los buenos deseos y los muchos esfuerzos, la eucaristía diaria en la que he participado desde que a los once años entré en el seminario -ahora voy para setenta y dos- no habría hecho de mí un aprendiz de Cristo si pobrezas y pobres no hubiesen sacudido mi conciencia con la fuerza de su dolor.

A lo largo de la vida, el Señor me llevó entre ellos con el mismo amor con que me llevaba a la eucaristía. Y junto a los pobres, con ellos, el Espíritu de Dios ha ido trabajando esta arcilla hasta darle un aire con Cristo.

Con lo cual ya dejo dicho, hermano mío, que la reforma de la Iglesia, siempre necesaria, siempre buscada, siempre pedida, no se podrá hacer si no es junto a los pobres, si no es con los pobres, si no es en humildad y pobreza, si no es recorriendo el camino del que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza.

Una y otra vez necesito recordar el pasaje que Jesús leyó en la sinagoga de Nazaret: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor”. Aquel día, cuando Jesús dijo: “Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír”, el mundo se estremeció de esperanza. Se me ha dado un evangelio para los pobres; si olvidase a los pobres, no sabría qué hacer con el evangelio. Se me ha dado un evangelio de luz para los ciegos; si me olvidase de los ciegos, olvidaría también que el evangelio es luz. Se me ha dado un evangelio de libertad para los oprimidos; si me olvido de los oprimidos, olvidaré que el evangelio es libertad. Se me ha dado un evangelio de gracia para los pecadores; si me olvido de los pecadores, olvidaré que el evangelio es gracia. Y yo necesito recordarlo, para saber quién está sobre ti y sobre mí porque nos ha ungido, quién nos ha enviado, a quién hemos sido enviados.

Os deseo, hermano Juan José, un sereno, esperanzado, confiado, apasionado y humilde trabajo. Lo harán portador de esperanza el amor a la Iglesia y a los pobres. Os acompañará en vuestro trabajo mi cariño y mi oración.

Tu hermano menor,
Fr. Santiago Agrelo Martínez
Arzobispo de Tánger

CASALDALIGA

 

Y éste, el mensaje de Pedro Casaldáliga:

Querido Juan José,
envío este pequeño mensaje con un abrazo de solidaridad en las causas del Reino. Continuad con lucidez y serenidad, con libertad de espíritu haciendo Congreso del cada día.

Pedro Casaldàliga

Un Congreso de Teología que merezca ese nombre solo puede ser un compromiso renovado de actuación evangélica en las causas de los pobres. Ellos juzgan en primera y en última instancia la verdad de nuestra praxis; cuánto tiene de teologal  nuestra teología; cuánto nuestro Dios es el Dios de Jesús de Nazaret; cuánto de testimonio y cuánto de profecía.

El Congreso es una buena ocasión para confirmar nuestra opción por los pobres en una dimensión comunitaria. Nos congrega a proseguir como Iglesia, con espíritu ecuménico y macro-ecuménico. Nos provoca a la misión de ser portadores de esperanza.

La consigna es: Todo es Gracia, Todo es Pascua, Todo es Reino.

Pedro Casaldàliga

General, Iglesia Católica , , , , ,

“XXXIV Congreso de Teología. La reforma de la Iglesia desde la opción por los pobres”, por Juan José Tamayo, secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII

Jueves, 28 de agosto de 2014

PROGRAMA_34 Congreso Teologia 5.inddLeído en la página web de Redes Cristianas

Programa del congreso

 Corren tiempos de cambio en la escena internacional, al menos en el Sur, que está ejerciendo su protagonismo en la conformación de su propio destino rechazando las injerencias imperiales. Corren aires de cambio político en España gracias a las movilizaciones populares de la ciudadanía que apuntan al nacimiento de un nuevo modelo de democracia participativa en todos los campos y de nuevas formas más equitativas de distribuir y gestionar los bienes comunes frente la corrupción instalada en las cúpulas de poder.

¿Están llegando esos cambios a la Iglesia católica o esta sigue apegada a los usos y costumbres jerárquico-patriarcales de su estructura antidemocrática? ¿Camina hacia atrás mirando al pasado, como hizo durante más de un tercio de siglo en los dos últimos pontificados, o avanza al ritmo de la historia mirando al futuro? Con el pontificado de Francisco parecen apreciarse síntomas de cambio, que hay que valorar positivamente y deben profundizarse. Pero se mantienen inercias del pasado e incluso prácticas de exclusión, que desdicen algunos pasos que se están dando hacia adelante.

El Congreso de Teología en su trigésimo-cuarta edición, que celebraremos del 4 al 7 de septiembre en la sede de Comisiones Obreras de Madrid, a quien mostramos nuestra agradecimiento por tan generosa acogida, no podía ser ajeno a los aires de cambio que se están produciendo en el mundo y en nuestro país y, conforme al compromiso asumido desde el principio de estar atento a los procesos históricos, tratará este año de la necesaria y urgente Reforma de la Iglesia desde la Opción por los Pobres. Pero no aisladamente, sino en sintonía con los movimientos alter-globalizadores que trabajan por Otro Mundo Posible; con los movimientos sociales que trabajan por Otra Sociedad Posible inclusiva sin la viejas discriminaciones; con los movimientos ecológicos que trabajan por Otra Relación Humano-Cósmica Posible con la Naturaleza; con los movimientos religiosos y espirituales que trabajan por Otra Religión y Otra Espiritualidad Posible; con los movimientos cristianos de base que trabajan por otra Iglesia Posible. Y esto bajo la guía de una teología intercultural e interreligiosa de la liberación desde la perspectiva de género, la mejor expresión de Otra Teología Posible.

Introducirá el Congreso la teóloga feminista Margarita Mª Pintos, miembro de la Asociación Juan XXIII, con una reflexión sobre las grandes líneas por las que caminará el encuentro y sobre las prioridades a tener en cuenta en la Reforma de la Iglesia. Comenzaremos de forma interrogativa con algunas peguntas fundamentales que están en la base de todo intento reformador: ¿Fundó Jesús la Iglesia? ¿Está en continuidad con Jesús de Nazaret y con el movimiento que puso en marcha? La respuesta será fruto de un estudio exegético de la Biblia Cristiana de Federico Pastor, Presidente de la Asociación Juan XXIII, a partir de las recientes investigaciones sobre el Jesús histórico y los orígenes del cristianismo.

Teniendo como referencia la reflexión bíblica, los análisis posteriores girarán en torno a los aspectos fundamentales y a las características que debe tener la Reforma para que sea auténtica, profunda, radical, y no un simple revoque de fachada. El primero es la práctica de la democracia y el respeto, el reconocimiento y el ejercicio de los derechos humanos dentro de la Iglesia católica para, así, superar la “incoherencia vaticana”, que consiste en defender los derechos humanos en la sociedad y no aplicarlos en su seno. Esta reflexión correrá a cargo del teólogo José María Castillo, vicepresidente de la Asociación Juan XXIII.

La Reforma de la Iglesia no puede hacerse solo de puertas para adentro. Tiene que traducirse en una nueva relación con la sociedad y en una nueva actitud ante la política y la economía, sobre todo ante el modelo social y económico actual, el neoliberalismo, con el que la Iglesia ha sido demasiado complaciente y a veces legitimador. El papa Francisco lo califica de “injusto en su raíz” y en sus consecuencias ya que fomenta “una economía de exclusión”, “una globalización de la indiferencia”, “una nueva idolatría del dinero”, un medio ambiente “indefenso ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta” y una incapacidad para “compadecernos ante los clamores delos otros”. Sobre la crítica de la Iglesia al neoliberalismo y sus alternativas reflexionará la filósofa polaca Zofia Marzec, catedrática de la universidad de Varsovia.

La Reforma de la Iglesia requiere también un cambio de actitud ante las culturas. Durante siglos ha estado identificada con la cultura europea hasta el punto de ser intercambiables Europa y el cristianismo y de ejercer un colonialismo cultural, religioso, teológico y organizativo, sobre todo sobre las culturas del Sur. Las Iglesias cristianas han sido colaboradoras necesarias en el origen y el desarrollo del colonialismo y, en buena medida, lo siguiente siendo en su mantenimiento hoy. A esto cabe añadir que la Iglesia del Norte se ha auto-proclamado sin legitimidad alguna la hegemónica y ha considerado a la del Sur una mera sucursal, que tenía que someterse a las condiciones que impusiera aquella. La más humillante fue el tener que renunciar a su identidad cultural para abrazar la fe cristiana.

Si la Iglesia cristiana quiere ser universal, ha de serlo por la vía del respeto a la diversidad cultural y del reconocimiento de la dignidad de todas las culturas, no de su eliminación. Lo contrario sería un imperialismo religioso y cultural. Por ello el Congreso de Teología contará con voces teológicas del Sur, las procedentes de la teología y de las iglesias de África y de América Latina. Escuchará sus análisis, sus interpelaciones, sus críticas, su riqueza cultural, sus potencialidades de liberación y sus propuestas alternativas de Reforma, que no tienen por qué coincidir con las del Norte. Una escucha no puramente pasiva, sino que requiere un cambio en la manera de pensar, de vivir, de producir, de relacionarse el Norte con el Sur, no opresora sino co-operadora, no hegemónica, sino contra-hegemónica, no arrogante y altanera, sino servicial, no colonizadora, sino decolonial.

Serán dos mujeres quienes que nos hablen de la Reforma de la Iglesia en África y América Latina: de África, Anne Sidonnie Zoa, teóloga de Camerún, que sigue la tendencia de la teología de la liberación desarrollada por Jean-Marc Ela; de América Latina, la teológica y psicóloga mexicana Guadalupe, del movimiento mundial Católicas por el Derecho a Decidir. Centrarán su reflexión en la defensa y fundamentación de una Iglesia inclusiva que supere las numerosas discriminaciones y exclusiones todavía vigentes y operantes por razones de género, religión, cultura, etnia, clase social, orientación y opción sexual, opción política, procedencia geográfica, relaciones de pareja, concepción de familia. En la Iglesia católica son numerosos los sectores y las personas excluidas.

La Reforma requiere una nueva ubicación social: situarse en el lugar y del lado de los excluidos del sistema, que son escandalosamente mayoría en la población mundial y que están creciendo por mor del modelo económico vigente, como demuestra el crecimiento de la desigualdad con motivo de la crisis. Requiere, asimismo, un horizonte que la oriente: la Iglesia de los pobres, y un principio ético-evangélico a seguir para no desviarse de su verdadero objetivo: la opción por los pobres. Esta reflexión centrará la conferencia de clausura, que será dictada por el teólogo Juan Antonio Estrada, profesor de la Universidad de Granada.

El Congreso de Teología intenta compaginar teoría y práctica, análisis y propuestas correctoras de las disfunciones descubiertas en los análisis, crítica y alternativa, reflexión y experiencia. No resulta fácil la articulación de ambos elementos y no siempre se consigue, pero este año hemos puesto especial empeño en lograrlo. Los relatos de experiencias de vida constituyen la ejemplificación de la teoría y el alimento de esta, así como la mejor demostración de que la Reforma de la Iglesia no descansa cómodamente en el mundo de las ideas formuladas, ni se ha quedado en los ideales por conseguir, sino que ya está en marcha y se hace realidad en experiencias parciales que contribuyen a la reforma global.

Serán experiencias reformadoras que tienen lugar en los diferentes ámbitos sociales y eclesiales. En el mundo de la inmigración resulta significativa la experiencia de la Asociación Hispano-Ecuatoriana Rumiñaui en la lucha por la liberación de las mujeres indígenas, triplemente marginadas: por ser mujeres, por pertenecer a sectores populares y por ser indígenas, que será expuesta por Susana Pozo, presidenta de dicha Asociación. José Chamizo, defensor del Pueblo en Andalucía durante muchos años, dará cuenta del trabajo de la Asociación Voluntarios por Otro Mundo, de la que es presidente, en el mundo de la exclusión. De la reforma de la Iglesia en el mundo rural hablará Emiliano Tapia, párroco de varios pueblos de Salamanca, a partir de su ubicación y compromiso con la realidad rural durante varias décadas.

Contaremos también con el relato de dos experiencias comunitarias que demuestran que la Otra Iglesia Posible está siendo realidad en diferentes lugares de nuestro país: la vivencia del cristianismo en el horizonte de la laicidad, que será expuesta por Ángel Villagrá en nombre de Iglesia de Base de Madrid, y la vivencia de la fe cristiana en el horizonte de la solidaridad, narrada por Javier Celaya, de Gesto Diocesano Solidario de Zaragoza.

Igualmente es posible otra forma de ministerio eclesial no como un oficio que reporta beneficios y privilegios o como una función clerical segregada, sino al servicio del pueblo y de la comunidad. Lo van a demostrar dos nuevas experiencias. Una, el MOCEOP en defensa del celibato opcional con un proyecto de Iglesia alternativo al defendido por la clerecía con celibato impuesto, que desarrollará Teresa Cortés. Otra, la de Joan Godayol, obispo emérito del Sur andino de Perú que selva trabajó en una zona rural de sierra y selva por una Iglesia pobre y de los pobres bajo la guía de la teología de la liberación.

La Juventud es otro de los ámbitos donde se están llevando a cabo proyecto de Reforma eclesial en sintonía con el movimiento de los Indignados. Dos experiencias lo ilustrarán: la del Movimiento Apostólico Juventud de Estudiantes Cristianos (JEC), que expondrá Alejandra Villate, y la de la Asociación Tzadik-Pastoral Juvenil Espíritu Santo de Sevilla bajo el sugerente título “A la Iglesia también le salen Indignados”, que expondrá Inmaculada Bellido.
En el Congreso no pueden faltan dos actividades que reflejan su sentido comunitario y su espíritu solidario: la eucaristía, sacramento del compartir, que será dirigida por la Comunidad La Kasa, y la colecta, que se destinará a proyectos de solidaridad que no cuentan con apoyos de otro tipo.

Este es el programa del 34 Congreso de Teología, que viene celebrándose ininterrumpidamente desde 1981 con la participación de en torno a 1000 personas cada año. Creemos que responde a las inquietudes y preocupaciones de mucha gente. Os invitamos a participar. No es dé pereza. Merece la pena compartir reflexiones y experiencias durante tres sobre un tema de especial trascendencia no solo para la Iglesia, sino también para la sociedad y, teniendo como referente la opción por los excluidos, lo será también para las personas y los colectivos comprometidos en el cambio de sociedad. Si la Reforma de la Iglesia no se lleva a cabo, ella misma se estará haciendo el harakiri. Si se hace de espaldas a los marginados, estará siendo infiel a sus orígenes evangélicos y a los pobres.

Para más información e inscripciones:
http://www.congresodeteologia.info/

Salón de Actos de Comisiones Obreras
c/ Lope de Vega, 40. 28014 Madrid
Metro: Banco de España y Atocha
Autobuses: 10 – 14 – 27 – 34 y 45

Cristianismo (Iglesias), General, Tablón de Anuncios ,

XXXIV Congreso de Teología: del 4 al 7 de septiembre en Madrid. La reforma de la Iglesia desde la opción por los pobres

Martes, 22 de julio de 2014

PROGRAMA_34 Congreso Teologia 5.inddComo todos los años, recibimos la informacion del Congreso de Teología que organiza la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. Suelo acudir anualmente a dichos congresos y merecen la pena. Os animo a participar en él.

Fecha: 4-7 de septiembre de 2014

Lugar: Salón de Actos de Comisiones Obreras de Madrid

c/ Lope de Vega, 38-40

PROGRAMA

JUEVES 4 de Septiembre


19:15 Saludo de bienvenida y presentación del Congreso. Margarita Mª Pintos. Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII.

19:15 – 20:45 Primera ponencia: ¿Fundó Jesús la Iglesia? Federico Pastor Ramos. Presidente de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII.

VIERNES 5 de Septiembre


Mañana

10:00-11:30 Comunicaciones

Asociación Hispano-Ecuatoriana Rumiñaui. La lucha de las mujeres indígenas. Susana Pozo.

Moceop. Otro ministerio eclesial es posible. Teresa Cortés.

Asociación Tzadik-Pastoral Juvenil Espíritu Santo. A la Iglesia también le salen indignados. Inmaculada Bellido.

Descanso.

12:00-13:30 Primera mesa redonda: Experiencias de reforma de la Iglesia.

En el mundo rural. Emiliano Tapia. Salamanca.

Iglesia y laicidad. Ángel Villagrá. Iglesia de Base de Madrid.

En el mundo de la Juventud. Alejandra Villate. JEC

Tarde

16:00 – 16:30 Avisos y comunicaciones

16:30 Segunda mesa redonda: Otra Iglesia es posible.

En el ejercicio pastoral. Joan Godayol. Obispo emérito de Perú.
En la vida comunitaria. Gesto Diocesano Solidario de Zaragoza.
En el mundo de la exclusión. José Chamizo. Presidente de la Asociación Voluntarios por Otro Mundo.

Descanso

18:30 – 20:00 Segunda ponencia: Democracia y derechos humanos en la Iglesia. José María Castillo. Vicepresidente de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII.

SÁBADO 6 de Septiembre


Mañana

10:00-11:30 Tercera ponencia: La Iglesia ante el neoliberalismo: crítica y alternativas. Zofia Marzec. Catedrática. Universidad de Varsovia.

Descanso

12:00-13:30 Cuarta ponencia: Reforma de la Iglesia y liberación en el Continente Africano. Anne Sidonnie Zoa. Teóloga. Camerún.

16:30 – 17:00 Avisos y comunicaciones

17:00-18:30 Quinta ponencia: Hacia una Iglesia inclusiva desde la opción por los marginados en América Latina. Guadalupe Cruz. Teóloga y psicóloga. México.

DOMINGO 7 de Septiembre


10:00 Avisos

10:30 – 11:30 Sexta ponencia: Reforma de la Iglesia desde la opción por los pobres. Juan Antonio Estrada. Teólogo y catedrático de Filosofía. Universidad de Granada.

12:30 Celebración de la Eucaristía y colecta solidaria. Comunidad de La Kasa.
Mensaje del 34º Congreso de Teología

Programa del congreso: PROGRAMA_34 Congreso Teologia 2

Para más información e inscripciones:
http://www.congresodeteologia.info/

Salón de Actos de Comisiones Obreras
c/ Lope de Vega, 40. 28014 Madrid
Metro: Banco de España y Atocha
Autobuses: 10 – 14 – 27 – 34 y 45

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