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Amor en Hollywood a la tercera edad

Miércoles, 10 de abril de 2019

Existe una nueva generación de jóvenes celebridades LGTBI que hablan abiertamente de su condición sexual y no ocultan al mundo de quién se enamoran. Gais, lesbianas, bisexuales, trans Todos ellos ocupan, en la actualidad, portadas de revistas y grandes titulares, pero pocos hablan de las estrellas de antaño que salieron del armario en una época bastante más complicada que la actual.

Desde actores y actrices de éxito en taquilla a iconos de la televisión, aquí os acercamos a algunos de los mayores LGTBI más talentosos, llenos de experiencia, sabiduría y valentía que tampoco ocultan su sexualidad ni su amor.

Lily Tomlin – 77 años

jane-wagner-lily-tomlin-young-7Aunque apareció por primera vez en la televisión estadounidense a finales de los años 60, la asombrosa Lily Tomlin ha conseguido algunos de los papeles más dinámicos de su carrera en los últimos años. Entre ellos destaca la serie que protagoniza junto a Jane Fonda, Grace & Frankie.

Esta actriz y comediante tiene a sus espaldas más de una veintena de películas, obras de teatro e incluso ha grabado varios discos de humor y recibido numerosos premios por su trabajo.

En lo referente a su vida personal, Lily Tomlin conoció a su pareja, la escritora Jane Wagner, en 1971. Aunque su sexualidad era conocida por todos no quiso hablar de ello durante años debido a la oposición de su madre que era profundamente religiosa.

Tras 42 años juntas, en 2013, Lily y Jane contrajeron matrimonio en una ceremonia privada en Los Angeles.

George Takei – 79 años

george-takei-y-brad-altman-600x443Otra estrella que ha sido famosa durante décadas es el actor de origen asiático George Takei. Después de una serie de pequeños papeles secundarios a finales de los años 50 y principios de los 60, George Takei saltó a la fama en 1965 como Hikaru Sulu de Star Trek.

Desde entonces, ha participado en una gran cantidad de series de televisión, incluyendo The Big Bang Theory o Héroes.

George Takei reveló que era gay, y la identidad de la pareja con la que había compartido 19 años de su vida, en el año 2005. Lo hizo público en la revista Frontiers.[] En 2008, contrajo matrimonio con su actual pareja, Brad Altman, en el estado de California.

En diversas entrevistas reconoció que llevaba una doble vida por miedo a perder su carrera pero, desde que anunció al mundo que era gay, se ha convertido en un gran defensor por la igualdad de derechos de las personas LGTBI.

Holland Taylor – 74 años

sarah_paulson_holland_taylor-600x251La actriz Holland Taylor, reconocida por su trabajo en la serie The Practice y diversas apariciones en Two and Half Men, The L Word y The Truman Show, es de las pocas de esta lista que ha salido recientemente del armario.

La magnífica actriz veterana reveló en una entrevista en 2015 que mantenía una relación con una mujer 32 años más joven ella. Se trataba nada menos que de la actriz Sarah Paulson de American Horror Story y The People v. O. J. Simpson: American Crime Story. Desde entonces viven una preciosa historia de amor.

Derek Jacobi – 78 años

Derek-Jacobi-by-Jeffrey-James-Keyes-600x400Derek Jacobi es uno de los actores más queridos del Reino Unido, junto con su buen amigo Sir Ian McKellen, también abiertamente gay y con quien protagonizó la serie de comedia Viscous.

Sus papeles en la gran pantalla incluyen Gladiator, El discurso del rey y la versión de 2015 de Cenicienta de Disney. Su trabajo de más fama en la televisión fue Yo Claudio, y ha ganado diversos premios, entre ellos, los Tony, BAFTA y Emmy Awards.

Comparte vida desde hace casi 40 años con su pareja, el actor y productor Richard Clifford, con quién afianzó su relación en el año 2006, cuatro meses después de que se legalizara la unión civil en Inglaterra.

Linda Hunt – 71 años

Linda-Hunt-y-KarenLa actriz Linda Hunt, fue diagnosticada con enanismo hipofisario al nacer. A pesar de sus 1,45 metros de altura fue capaz de romper todas las barreras y estándares de Hollywood y labrarse una carrera en el cine norteamericano.

Ganadora de un Óscar por su papel en la película El año que vivimos peligrosamente y conocida mayormente por interpretar el papel de Henrietta “Hetty” Lange en la serie de televisión NCIS: Los Ángeles, Linda Hunt ha tenido una de las relaciones de pareja más estables y discretas de la meca del cine.

Desde 1987, Linda vive con su pareja, la psicoterapeuta, Karen Kline, y ambas contrajeron matrimonio en 2008. A pesar de que Karen es ocho años más joven, Linda suele bromear diciendo: “se lo perdono todos los días”.

Nathan Lane – 61 años

Nathan-Lane-600x450El actor y cómico estadounidense, Nathan Lane, abiertamente gay y conocido activista en favor de los derechos LGTBI, se casó en Nueva York el pasado año con su pareja Devlin Elliott después de 18 años de relación.

Su papel más reciente ha sido en la serie de televisión Modern Family, donde interpreta al organizador de bodas homosexual Pepper Saltzman. También ganó el premio otorgado por el Sindicato de Actores como mejor actor de reparto por la película Una jaula de grillos.

Nathan y Devlin han escrito recientemente dos libros para niños, Naughty Mabel y Naughty Mabel Sees It All.

Victor Garber – 68 años

victor-garber-rainer-andreesenEl actor Victor Garber, conocido por protagonizar la serie de televisión Alias y la película ganadora de un Oscar, Argo, no reveló públicamente que era gay hasta 2012, cuando habló de su relación con Rainer en una entrevista. Es también conocido por el público por sus numerosos papeles en proyectos como el de Titanic, Smash y The Flash.

Victor Garber y su pareja, el modelo y artista Rainer Andreesen, se casaron el pasado año en Canadá tras 16 años de relación.

Andreesen disfruta de una exitosa carrera como modelo, así como pintor de retratos. Entre los personajes a los que ha retratado se encuentran Garber, el actor Bradley Cooper y el empresario musical Clive Davis.

Fuente Oveja Rosa

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El celuloide oculto, el imprescindible documental sobre el subtexto LGTB en Hollywood

Miércoles, 20 de marzo de 2019

amor-homosexual-ben-hurEl Celuloide Oculto es un documental imprescindible, donde Susan Sarandon, Whoopi Golberg, Shirley Mclaine o Tom Hanks, entre muchos otros, nos descubren los laberintos de un viejo Hollywood que, cargado de subtexto, esquiva la censura heteronormativa y nos descubre la realidad LGTB de la sociedad a través de muchos de sus personajes.

El montaje de este documental es llanamente perfecto. Dirigido por Robert Hepstein y Jeffrey Friedman y narrado por la gran actriz, y lesbiana visible, Lily Tomlin, y estrenado en 1995, -pronto se cumplirán 25 años de su estreno- El Celuloide Oculto, un documental de 101 que mezcla el color y el blanco y negro, muestra imágenes de hasta 100 años atrás, 1895, donde celuloide-oculto-2-1-600x338don hombres bailan amorosamente agarrados en la película Edison Experimental Film o nos cuenta cómo en el cine mudo abundan las imágenes de homosexuales, tanto hombres como mujeres, aunque desde el contexto de la risa. De atrás hacia delante va revisando escenas y películas en las que nos sorprenderá ver a Audrey Hepburn viviendo un amor homosexual en La Calumnia, nos reiremos viendo como el director y el guionista se las apañaron para que Charlton Heston no se enterara del amor entre su protagonista en Ben Hur y Messala.

celuloide-oculto-6-600x400Un testimonio imborrable de cómo hemos aprendimos en una época a vivir en el subtexto, pero a no dejar de vivir. Lo mismo ha representado Hollywood. El realizador Jan Oxemberg explica que tanta invisibilidad y ocultismo nos ha llevado a la comunidad LGTB a una ansiedad muy entendible por tener representación en el cine que nos dura hasta hoy, muchas décadas después, momento en que empezamos a ver cumplirse nuestro sueño de ser, simplemente, uno más en el mundo del cine.

Hemos encontrado en Youtube la primera parte del documental en abierto. Y lo estamos buscando completo para poder ofrecértelo y guardarlo en nuestra biblioteca. Si sabes de algún enlace o archivo donde encontrarlo, háznoslo saber.

Fuente Oveja Rosa

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Xavier Dolan, Emily Hampshire, Kit Harington y Thandie Newton denuncia la homofobia de Hollywood y reclama más papeles para gays

Viernes, 14 de septiembre de 2018

640x0-cine-xavier-dolan-emily-hampshire-kit-harington-y-thandie-newtonXavier Dolan, Emily Hampshire, Kit Harington y Thandie Newton | Foto: Uso permitido

Kit Harington, Thandie Newton y Xavier Dolan denuncian la homofobia de Hollywood y reflexionan sobre las dificultades que tienen quienes han salido del armario para desarrollar sus carreras con normalidad en el estreno en Toronto de «The Death and Life of John F. Donovan».

La première mundial de la última película de Xavier DolanThe Death and Life of John F. Donovan, tenía lugar este lunes, 10 de septiembre, en el marco del Festival de Cine de Toronto. Algunos de los principales protagonistas de la película, Emily Hampshire, Thandie Newton y Kit Harington, se daban cita para apoyar al cineasta canadiense en el estreno de la que es su primera obra rodada en inglés. En un encuentro con la prensa, previo al pase de la película, Harington aprovecha para denunciar que Hollywood tiene un gran problema con la homofobia.

«Hay un gran problema con la masculinidad y la homosexualidad, que no pueden ir de la mano. No podemos tener a alguien en una película de Marvel que sea gay en la vida real y que interprete a algún superhéroe. Quiero decir, ¿cuándo va a suceder eso?», proclama Harington, quien en la película de Nolan interpreta a John F. Donovan, un ídolo del cine y la televisión que fallece sol y de manera inesperada después de una serie de escándalos. Entre sus admiradores se encuentra Rupert Turner, un jovencito de 11 años con el que ha estado mantenido una relación por correspondencia, quien una década después de su muerte, retoma esas cartas para proporcionar una nueva mirada sobre la vida de Donovan que refleja su orientación sexual a través de un libro.

«Está cambiando, pero tenemos que respaldar esos cambios y seguir presionando», añade Newton, abiertamente bisexual, resaltando que son pocas las personas que se han atrevido a dar el paso de hablar públicamente de su orientación sexual en los últimos diez años, aunque haya habido un incremento respecto a tiempos pretéritos y muchos más en comparación con el mundo del deporte.

Mientras que cada vez son más las personas que salen del armario, gracias sobre todo a la influencia de las redes sociales, además de la evolución de la representación queer en el cine, Hollywood no parece estar cambiado la manera en la que se relaciona con los miembros del colectivo LGBT, según aporta Dolan, que tuvo todos estos factores en cuenta para escribir el guion de su película. El cineasta afirma que Hollywood no parece estar proporcionando a quienes salen del armario la carrera que se merecen, poniendo como ejemplo las palabras que le confiesa un amigo actor al decirle «ahora me siento libre, pero también sé que ya no voy a tener la carrera que quería, aunque estoy en paz con eso porque al menos puedo ser quien soy». El reparto de su película se completa con las presencias de Sarah Gadon, Jacob Tremblay, Natalie Portman, Bella Thorne, Michael Gambon, Susan Sarandon, Kathy Bates y Ben Schnetzer.

Fuente Universogay

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Fallece a los 86 años Tab Hunter, uno de los pocos actores de la época dorada de Hollywood que pasado el tiempo llegaron a visibilizarse como gais

Lunes, 16 de julio de 2018

tab01Tab Hunter fue uno de los rostros más reconocibles en el Hollywood de los años cincuenta. Entre otras muchas películas fue uno de los protagonistas del melodrama bélico Más allá de las lágrimas, y del musical Malditos yanquis. Desarrolló una carrera musical breve pero exitosa como cantante de rock and roll. Y se mantuvo oficialmente en el armario hasta que en 2005 publicó su autobiografía y desveló con pelos y señales la doble vida que Hollywood le obligó a vivir. El pasado día 8 falleció en California, solo tres días antes de cumplir 87 años.

El actor y cantante Tab Hunter ha fallecido a los 86 años en Hollywood a raíz de una parada cardiaca causada por un coágulo. Tab Hunter fue un conocido actor de la edad dorada de Hollywood donde se labró su carrera como galán mientras mantenía su homosexualidad en secreto puesto que, en aquella época, una noticia como esta habría acabado con su carrera.

La vida de Tab Hunter es sin duda de película. Descubierto por el agente Henry Wilson, especializado en promocionar a actores jóvenes y guapos, rodó su primera película en 1950, con solo 19 años. Aunque nunca llegó a ser uno de los más grandes, su físico típicamente californiano le convirtió en ídolo adolescente y le llevó a ser secundario de lujo junto a actores de la talla de John Wayne o Robert Mitchum, además de protagonizar varias películas que fueron grandes éxitos en su país.

Cara a la galería, y sometido a la presión de Hollywood, Tab Hunter simulaba ser un galán heterosexual, llegando a fingir romances con Debbie Reynolds o Natalie Wood, con las que solo compartía una gran amistad. Sin embargo, como tantos otros en la industria del cine, de puertas adentro llevaba una activa vida homosexual. El agente que lo descubrió, Henry Wilson (también homosexual) llegó a filtrar en 1955 a Confidential su detención en una fiesta gay (entre otros «cotilleos» de la época) a cambio de que el tabloide no sacara del armario a Rock Hudson, otro de sus representados. Wilson, de hecho, concertó el matrimonio de Hudson con su propia secretaria, Phyllis Gates (con la que Rock Hudson estuvo casado tres años).

Pese a todo, la reputación de Tab Hunter no se resintió, y de hecho además de su carrera cinematográfica triunfó durante unos pocos años como cantante de rock and roll, llegando a ser número 1 en 1957 interpretando Young love. Mientras tanto Hunter siguió teniendo relaciones con otros hombres.

Durante los últimos 35 años Tab Hunter ha mantenido una relación con el productor Allan Glaser quien ayudó a producir el documental Tab Hunter Confidential -basado en las memorias que publicó Tab en 2005 en las que salió del armario- en el que se relatan sus relaciones con Anthony Perkins -el protagonista de Psicosis- y el patinador Ronnie Robertson (subcampeón olímpico en los Juegos de Invierno de 1956).

allan_glaser_and_tab_hunter_insert_courtesy_the_film_collaborativeAllan Glaser y Tab Hunter 

En el año 2005, Tab Hunter publicó Tab Hunter Confidential: The Making of a Movie Star, su autobiografía, junto al escritor Eddie Muller, que se convirtió en un éxito de ventas y en la que Hunter confirmó con pelos y señales su homosexualidad. «La vida era difícil para mi, porque vivía dos vidas al mismo tiempo. Mi vida privada, de la que nunca hablé a nadie. Y luego mi vida de Hollywood, en la que me centraba en mi trabajo y en tener éxito», explicó. Sobre el hecho de que su reputación no resultase especialmente dañada durante sus años dorados a pesar de que la prensa sí que llegó a difundir los rumores sobre su homosexualidad, Hunter lo explicaba de la siguiente manera: «la gente que entonces iba a cine lo que buscaba era quedarse en sus corazones con el muchacho de la puerta de al lado que se alista en los marines, con el cow-boy, con el joven encantador que yo interpretaba».

En definitiva, una vida de película. No es de extrañar que ya se anuncie la adaptación al cine de la historia de amor que en su momento mantuvieron Hunter y Anthony Perkins titulada Tab & Tony de la mano nada más y nada menos que J. J. Abrams y Zachary Quinto, en la que se muestran temas habituales en el Hollywood de la época como cuando los estudios cinematográficos les organizaban citas dobles con actrices. Su relación acabó en 1955 por cuestiones profesionales.

Anthony Perkins falleció en 1992 a causa de una neumonía provocada por el SIDA.

Si no habéis visto Tab Hunter Confidential os la recomiendo. Es una interesante forma de entender la complejidad de ser homosexual siendo famoso en los años 50.

Os dejamos, como homenaje final a Tab Hunter, con la canción que en 1957 le llevó al número 1 de las listas. Descanse en paz.

Fuente AmbienteG/Dosmanzanas

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«Jurassic world» incluía una alusión a la orientación sexual de un personaje que no supera el montaje final

Sábado, 23 de junio de 2018

jwfk2271En su primera película dirigida dentro de la industria de Hollywood, Jurassic park: el reino caído (Jurassic world: fallen kingdom, 2018, EE.UU.), J.A. Bayona se suma a la tendencia de las películas que desaprovechan la oportunidad de matizar la orientación sexual de un personaje en favor de alimentar el suelo de la sala de montaje, desechando de esta manera que su película sea mínima inclusiva a pesar de que incluso estuviera previsto en su guion. Al menos así lo desvela Daniella Pineda, actriz californiana de ascendencia mexicana, que interpreta a la Dra. Zia Rodriguez, la brava «paleoveterinaria» que hace todo lo que está en su mano para proteger la vida de Blue, el entrañable velocirraptor entrenado por Owen Grady (Chris Pratt).

«Entendí por qué lo cortaron, por el tiempo. Somos nosotros y Chris Pratt, y estamos en un vehículo militar con todos estos mercenarios. Miro a Chris y digo: ‘Sí: mandíbula cuadrada, buena estructura ósea, alto, músculo. No salgo con hombres, pero si lo hiciera, lo haría contigo. Me molestaría, pero lo haría», explica la joven actriz en una entrevista para Build, confirmando que su personaje es lesbiana, lo que quizás alguno ya sospechara viendo la película, pero que queda ahora confirmado. Un detalle que le parece «genial, porque era una pequeña idea de mi personaje», pero que no ha tenido cabida en las más de dos horas de duración de la película.

Star Trek: más allá (Star trek beyond, Justin Lin, 2016, China, Hong Kong & EE.UU.), Power Rangers (Dean Israelite, 2017, Nueva Zelanda, Hong Kong, Japón, México, Canadá & EE.UU.) o La bella y la bestia (Beautty and the beast, Bill Condon, 2017, EE.UU.), son algunos de los blockbusters recientes que no han tenido ningún problema en taquilla siendo además inclusivas. Sin embargo, otras películas fracasa a la hora de mostrar la orientación sexual de algunos de sus personajes, como sucede con Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017, EE.UU.) y Thor: Ragnarok (Taika Waititi, 2017, EE.UU.), a pesar de que en ambos casos sus precedentes gráficos sí aluden abiertamente a su orientación sexual sin ningún tipo de problema. Aunque la palma se la llevan Black Panther(Ryan Coogler, 2018, EE.UU.) y Star wars: episodio VIII – los últimos Jedi (Star wars: episode VIII – the last Jedi, Ryan Johnson, 2017, EE.UU.) y Han Solo: una historia de star wars (Solo: a star wars history, Ron Howard, 2018, EE.UU.), que lo utilizan como reclamo publicitario para después dejar a sus personajes dentro del armario, a pesar del buen intento de Roge One: una historia de star wars (Rogue One, Gareth Edwards, 2016, EE.UU.).

Según el último informe anual de GLAAD sobre la visibilidad del colectivo LGBT en el cine comercial, sólo el 12,8 % de las películas de gran distribución del año pasado incluyes personajes LGBT, aunque adelantaban que este año se iba a incrementar gracias a Deadpool 2 (David Leitch, 2018, EE.UU.) y Con amor, Simon (Love, Simon, Greg Berlanti, 2018, EE.UU.) — protagonizada esta última por Nick Robinson, que ya estuviera en Jurassic World (Colin Trevorrow, 2015, EE.UU.)—, pero no gracias a la última película del cineasta catalán. Lo que además no deja de ser triste si recordamos que él mismo es abiertamente homosexual, pero lo cierto es que aparte de su contribución a los videoclips de OBK y Camela, en su todavía breve pero aclamada filmografía, integrada por El orfanato (2007, España), Los imposible (The impossible, 2012, España & EE.UU.) o Un monstruo viene a verme (A monster calls, 2016, Reino Unido, España & EE.UU.), no vamos a encontrar la más mínima alusión a la diversidad sexual.

Fuente Universogay

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Rupert Everett critica a Hollywood, prensa y al Gobierno británico

Viernes, 15 de junio de 2018

header_1776357_1-1-1024x1022Durante la promoción de su primera película como director y guionista, «The happy prince», en la que también interpreta a Oscar Wilde, Rupert Everett no duda en dar leña a Hollywood, por apartarle de sus producciones por ser gay, aprovecha para darle un zasca a los periodistas con prejuicios que siempre sacan a relucir su orientación sexual en las entrevistas, además de criticar la Ley Turing y el perdón póstumo del Gobierno británico a quienes antaño fueran condenados por ser homosexuales.

Tras ser presentada en Sundance y la BerlinaleThe happy prince (2018, Italia, Bélgica, Alemania & Reino Unido) se estrena este mes de junio en salas comerciales del Reino Unido, motivo por el que Rupert Everett, de 59 años de edad, se encuentra en plena promoción de una película que no solo escribe y dirige, sino en la que también interpreta a Oscar Wilde. En las diferentes entrevistas que ha concedido no ha tenido problema en repartir leña para Hollywood, que considera una industria «agresivamente heterosexual» que trata a las personas homosexuales como «ciudadanos de segunda clase», darle un contundente zasca a la prensa, por sacar siempre a relucir su orientación sexual en cualquier entrevista, y criticar la Ley Turing, al considerar una «basura» el perdón póstumo del Gobierno británico a los condenados por ser homosexuales.

«Hay muchos montones de personajes que no he tenido por muchas razones diferentes, algunos de ellos probablemente por no ser un actor lo suficientemente bueno, en realidad, o por hacer una pésima audición. Todo eso cuenta. Pero hubo tres o cuatro películas grandes, cuando tenía éxito, para las que estaba absolutamente apartado, cuando el director y los demás actores querían que estuviera en la película, en un estudio, solo por el hecho de ser homosexual. Eso sucede absolutamente», asegura el cineasta, admitiendo que, en cualquier caso, esa circunstancia le ha obligado a una lucha personal para salir adelante y hacerle la persona que es hoy en día: «Creo que mi carrera como escritor no habría sucedido si hubiera sido heterosexual, activo, trabajando sin parar».

Dos veces nominado al premio BAFTA por películas como Otro país (Another country, Marek Kanievska, 1984, Reino Unido) y La boda de mi mejor amigo (My best friend’s wedding, P.J. Hogan, 1997, EE.UU.), a pesar de participar en títulos tan aclamados como Bailar con un extraño (Dance with a stranger, Mike Newell, 1985, Reino Unido), Crónica de una muerte anunciada (Francesco Rosi, 1987, Colombia, Italia & Francia), Mi novia es un zombie (Dellamorte Dellamorte, Michaele Soavi, 1994, Italia, Francia & Alemania), La locura del rey Jorge (The madness of king George, Nicholas Hytner, 1994, Reino Unido), Shakespeare in love (John Madden, 1998, EE.UU.) o Algo perfecto (The next big thing, John Schlesinger, 2000, EE.UU.), se ha visto obligado a desarrollar la mayor parte de su trayectoria profesional a través del cine independiente, en el que ha cosechado sus mejores resultados artísticos con títulos vinculados precisamente con Oscar Wilde, tanto en teatro como en el cine, a través de títulos como Un marido ideal (An ideal husband, Oliver Parker, 1999, Reino Unido, Francia & EE.UU.) y La importancia de llamarse Ernesto (The importance of being Ernest,Oliver Parker, 2002, Reino Unido & EE.UU.).

Este lunes, 11 de junio, participa en el programa Today, presentado por John Humprhrys, que vuelve a desarrollar toda la entrevista en función de la orientación sexual de Everett, que no la de Wilde, quien le explica por enésima vez que no se arrepiente de haber hablado de su orientación sexual públicamente, aunque reconoce que ha tenido una repercusión negativa en su trayectoria profesional.

«No me arrepiento, no fue realmente una elección para mí, estaba muy metido en la escena de ser gay. No era realmente una posibilidad de que hubiera vivido una especie de doble vida. Pero en términos de arrepentimiento, en términos de carrera profesional, sí, por supuesto. Ser gay en un negocio heterosexual bastante agresivo, una especie de club de chicos, ciertamente no es ideal(…). En cierta medida fue como darse contra una pared de ladrillos», explica el actor, que al llegar al final de la entrevista no duda en propinar un zasca al periodista al concluir con otra pregunta: ¿ Crees que llegará alguna vez el punto en el que haremos una entrevista como esta y sin que se mencione siquiera el hecho de que soy gay ? Sería genial si eso sucediera».

Durante la promoción de su película, tampoco ha tenido problema en valorar la Ley Turing como el «último pedo de la hipocresía británica», al conceder el perdón póstumo del Gobierno británico en función de la Ley Haring a los miles de hombres homosexuales y bisexuales, que declararan culpables bajo las antiguas leyes homofóbicas. «Creo que es basura porque un indulto indica un crimen. Y el hecho es que hemos llegado más allá del punto en que pensamos que los actos homosexuales son criminales, por lo que se necesitaba algo mucho más radical que el perdón. Es patético y trágico».

Un perdón que también incluye al poeta y dramaturgo Oscar Wilde, que fuera denunciado por sodomía por el barón de Queensberry, siendo condenado a 2 años de prisión que cumple en una prisión de Reading, de la que sale my deteriorado tanto física como emocionalmente. Precisamente este período es el que aborda la película de Rupert Everett, quien pareciera estar pasando una pena similar por haber salido públicamente del armario hacia ya más de 30 años.

Fuente Universogay

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Hollywood vuelve a fracasar en la representación LGBT en el cine de 2017 según el último informe de GLAAD

Sábado, 26 de mayo de 2018

640x0-cine-glaad-studio-responsibility-index-2018El estudio anual sobre la representación del colectivo LGBT en el cine comercial revela que Hollywood vuelve a fracasar en la representación LGBT en el cine de 2017, reincidiendo en la disminución de los personajes homosexuales y bisexuales con respecto al año anterior, mientras que desaparecen los personajes transexuales.

Como cada año por estas fechas, la Alianza Gay y Lésbica contra la Difamación(GLAAD por sus siglas en inglés: Gay and Lesbian Alliance Against Difamation) publica este martes, 22 de mayo, su análisis del estado de la representación LGBTQ en el cine comercial, sorprendiendo al constatar que Hollywood vuelve a fracasar en la representación LGBT al reincidir un año más en la disminución de personajes homosexuales, bisexuales y transexuales en el cine comercial.

Cuando no parece haber ningún problema a la hora de mostrar la orientación sexual de sus personajes en los precedentes gráficos de títulos como Wonder Woman ( Patty Jenkins, 2017, Hong Kong, China & EE.UU.), Black Panther ( Ryan Coogler, 2018, EE.UU.) y Thor: Ragnark ( Taika Waititi, 2017, EE.UU.), sus adaptaciones cinematográficas los devuelven al armario, a pesar de que incluso en las dos últimas películas de Marvel se ruedan secuencias explícitas sobre su orientación sexual, que no consiguen superan el montaje final de la película.

«Con películas increíblemente exitosas como Wonder Woman y Black Panther que demuestran que el público quiere ver historias diversas que no se han contado antes, simplemente no hay ninguna razón para que los principales estudios tengan puntuaciones tan bajas en el Estudio de Índice de Responsabilidad. En un momento en que la industria del entretenimiento sostiene debates muy necesarios sobre la inclusión, este es el momento de garantizar que la industria tome medidas significativas e incorpore historias y creadores LGBTQ como áreas prioritarias para la creciente diversidad», declara Sarah Kate Ellis, presidenta de GLAAD.

Uno de los problemas más persistentes con la representación queer que el informe resalta es que los estudios a menudo minimizan el hecho de que un personaje es gay o transexual. El gran problema es que la única forma en que el público tiene para confirmar la orientación sexual de determinado personaje es recurriendo al material de origen o mantenerse al día con las entrevistas de los actores, guionistas o directores de las películas, que precisamente resaltan esta particularidad tal y como si fuera un valor añadido del personaje.

El estudio tiene en cuenta una serie de factores, como la presencia de un personaje en la pantalla, si su orientación sexual se menciona de manera explícita y la manera en la que ese valor añadido se integra en la trama de una película. Con demasiada frecuencia, los personajes e historias LGBTQ quedan relegados al subtexto, y el público se ve obligado a interpretar o leer a un personaje como LGBTQ recurriendo a metáforas o sugerencias. Un gran sector del público puede no llegar a darse cuenta de que están viendo un personaje gay en la pantalla.

Las películas analizadas también fracasan en el test Vito Russo, creado por GLAAD y con el que analizan el modo en que aparecen los personajes LGBT en la película. Para pasar esta prueba, no basta con que la película incluya un personaje homosexual de manera explícita, sino que tiene que ser esencial para el desarrollo de la trama y que no esté definido exclusivamente por su orientación sexual o su identidad de género, lo que sucede únicamente en nueve películas, las siguientes:

— Alien: covenant (Ridley Scott, 2017, REino Unido & EE.UU.)

— Chips (Dax Shepard, 2017, EE.UU.)

— Déjame salir (Get out, Jordan Peele, 2017, Japón & EE.UU.)

— Hazlo como hombre (Nicolás López, 2017, Chile & México)

— Kingsman: el círculo de oro (Kingsman: the golden circleMatthew Vaughn, 2017, Reino Unido & EE.UU.)

— La Bella y la Bestia (Beauty and the BeastBill Condon, 2017, EE.UU.)

— Una noche fuera de control (Rought nightLucia Aniello, 2017, EE.UU.)

— Un padre no tan padre (Raúl Martínez, 2016, México)

— xXx: reactivated (xXx: the return of Xander CageD.J. Caruso, 2017, China, Canadá & EE.UU.)

El motivo de encontrar dos películas latinoamericanas en esta breve lista es porque no se tiene en cuenta la nacionalidad de la película, sino el número de salas en las que se estrenan en los Estados Unidos, que es lo que les concede una cobertura mainstream con respecto a otros títulos que llegan a menos público al estrenarse en menos salas o no estar amparadas por una de las grandes productoras de Hollywood.

El único progreso significativo del informe tiene que ver con la diversidad racial de los personajes homosexuales, de los que el 57 % son afroamericanos, mientras que en 2016 lo eran únicamente el 20 % en 2016 y el 25,5 % el año anterior. A pesar de todo, Ellis tiene esperanzas con que haya un incremento en la representación de la diversidad sexual de cara al próximo año, sobre todo gracias a títulos como Con amor, Simon (LoveSimonGreg Berlanti, 2018, EE.UU.), que «han ayudado a acelerar la aceptación en todo el mundo con muchos medios cubriendo las historias de jóvenes LGBTQ que se inspiraron y tuvieron el poder de salir del armario después de ver la película (…). Este es el poder único del entretenimiento: cambiar los corazones y las mentes al compartir nuestras historias, y ayudar a las personas a encontrar comprensión y experiencias comunes con otros que pueden no ser exactamente como ellos».

«Bueno, nadie mira a Hollywood en busca de cobertura social, ¿verdad? Hace poco que descubrieron que hay personas de color en el mundo. Hollywood ha maltratado a las mujeres de todas las maneras posibles a lo largo de su historia. Los hombres gay no existen (…). Dioses y monstruos, creo, fue el comienzo de Hollywood admitiendo que había personas homosexuales correteando, incluso a pesar de que la mitad de Hollywood es gay», declara Ian McKellen en respuesta al resultado del estudio, sumándose de manera irónica a las críticas que hace unos días cuestionaban que Marvel utilizara la supuesta pansexualidad de Lando Calrrisian en Han Solo: una historia de Star Wars ( Solo: a star wars storyRon Howard , 2018, EE.UU.).

Fuente Universogay

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Ian McKellen: “La mitad de Hollywood es gay”

Viernes, 25 de mayo de 2018

ian-mckellen-cancerMcKellen habló de la controversia que rodeó a la decisión de no mostrar al personaje de Dumbledore joven como “explícitamente gay”.

“La mitad de Hollywood es gay”, declaró el actor británico , quien nunca ha ocultado su orientación homosexual.

En una entrevista para Time Out, McKellen habló de la controversia que rodeó a la decisión de no mostrar al personaje de Dumbledore joven como “explícitamente gay” en la secuela de “Fantastic Beasts and Where to Find Them”.

“Bueno, nadie mira Hollywood buscando comentarios sociales. Apenas descubrieron recientemente que hay personas negras en el mundo”, señaló el actor de 78 años.

McKellen también se refirió al mal trato que Hollywood ha dado a las mujeres y además “los hombres gay no existen”.

 El actor comentó que el papel de James Whale que interpretó en 1998, en la cinta “Gods and Monsters”, “fue el inicio de Hollywood admitiendo que había gente gay por ahí, incluso cuando la mitad de Hollywood es gay”.

Fuente Cáscara Amarga

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Las “cláusulas de moralidad” podrían volver a Hollywood, y sería fatal para el colectivo LGTB+

Miércoles, 21 de febrero de 2018

rock-hudson-1-435Rock Hudson y su “verdadero amor” Lee Garlington

Interesante artículo:

Ante las polémicas que no cesan de surgir en torno al movimiento #MeToo, algunos estudios de Hollywood se plantean volver a incluir en los contratos de las estrellas las anticuadas “cláusulas de moralidad”.

Durante la época dorada de Hollywood muchos actores y actrices LGTB+ se vieron obligados a firmar esas cláusulas que les prohibían actuar de forma “inmoral” y, por lo tanto, ocultaron su sexualidad hasta el punto de casarse para aparentar. 

En 1921 el actor de cine mudo Roscoe “Fatty” Arbuckle fue acusado de violar y asesinar a una chica joven en una habitación de hotel (*). El caso de Arbuckle saltó a los libros de historia como el primer gran escándalo de Hollywood (Arbuckle era toda una estrella) sino que dio pie a que los estudios de cine introdujeran en sus contratos las “cláusulas de moralidad“.

Una cláusula de moralidad obligaba a los actores y a las actrices a, básicamente, mantener su imagen dentro de lo que en aquel momento se consideraba moral. Las cláusulas de moralidad dejaron de utilizarse de forma generalizada hace bastantes años (aunque hoy en día siguen vigentes de forma menos explícita), pero a raíz de la campaña #MeToo y en vista de la velocidad (y constancia) con la que nuevas acusaciones de abusos sexuales surgen en la industria, algunos estudios se están planteando volver a implementarlas. Uno de esos estudios es Fox, que quiere modificar sus contratos para que si el artista comete actos que resulten en publicidad o notoriedad negativa, o si exponen su imagen -y la del estudio- al descontento del público, a un escándalo o al ridículo generalizado; puedan ser despedidos sin tener que pagarle un duro.

Esas cláusulas, por ejemplo, le habrían ahorrado a Netflix unos 40 millones de dólares tras despedir a Kevin Spacey de House of Cards y a Danny Masterson de The Ranch, ambos actores acusados de abusos sexuales y violación. Los productores de All The Money In The World, la película de Ridley Scott en la que Spacey fue sustituido a última hora por Christopher Plummer, se habrían ahorrado 10 millones de dólares.

 El problema es que las cláusulas de moralidad acaban dejando al artista a merced del público y la moralidad de éste. Si por cualquier motivo un actor o actriz deja de ser el ojito derecho de las masas por un error, un malentendido o por llevar un estilo de vida que la gente no aprueba, podría perder su trabajo. Si crees que hoy en día no pasaría eso, pregúntale a Janet Jackson. Y sí, he dicho “estilo de vida”, porque aunque la homosexualidad no es un estilo de vida aún hay un gran sector del público (americano e internacional) que la entienden así; lo que pone en riesgo las carreras de actrices y actores LGTB+.

Lillian Faderman y Stuart Timmons explicaban en su libro “Gay L.A.: A History of Sexual Outlaws, Power Politics, and Lipstick Lesbians” cómo los estudios utilizaban las cláusulas de moralidad de forma casi dictatorial para mantener a raya a sus talentos: “Aunque las cláusulas de moralidad fueron introducidas como respuesta a los errores de los heterosexuales, los homosexuales tenían muchas razones para temerlas. Una vez el cine se convirtió en un negocio salvajemente lucrativo, los jefes de los estudios, que tenían mucho que perder económicamente si la vida personal de una estrella ‘ofendía o enfadaba a los fans’, se volvieron absolutamente dictatoriales sobre la imagen pública de sus estrellas, tanto dentro como fuera de la pantalla.” Según el libro, los jefes de los estudios entendían que a cambio de sus lucrativos contratos las estrellas estaban obligadas a comportarse de forma “moral”, lo que implicaba que los actores gais y las actrices lesbianas eran obligados a convencer al público de que eran heterosexuales, llegando al extremo de inventarse historias para la prensa o casarse solo por las apariencias; como hizo Rock Hudson.

En su biografía “Unbereable Lightness“, Portia De Rossi explicó cómo a finales de los años 90, mientras aparecía en Ally McBeal, se le ofreció un contrato para ser imagen de L’Oréal. El contrato incluía una cláusula de moralidad que la obligaba a devolver todo lo ganado en caso de que la violara. Aunque, como explicaba De Rossi, no se mencionaba explícitamente la homosexualidad sabía que sería una de las cosas por las que podían despedirla: “El texto del contrato era vago, y no tenía claro qué constituiría una brecha del contrato y cómo se definía la ‘moralidad’. Todo el tema me ponía enferma.

Más recientemente Luke Evans explicó cómo su equipo de publicistas intentó, a mediados de los 2000, venderle a la prensa como un hombre heterosexual que mantenía una relación duradera con una mujer; y Ezra Miller contó que varias personas muy influyentes de Hollywood le dijeron que había cometido un tremendo error al salir del armario.

Las “cláusulas de moralidad” no ayudarán a detener la epidemia de abusos sexuales en Hollywood, ni frenarán la LGTBfobia, ni ayudarán a equiparar el papel de la mujer en la industria. No están ahí para proteger a nadie más que a los productores y los estudios, que podrán despedir a sus actores o actrices sin tener que pagarles un duro. No es sorprendente que una industria como Hollywood prefiera cubrirse las espaldas legal y económicamente en lugar de tomar las medidas necesarias para crear un ambiente laboral en el que todo el mundo sea tratado con respeto, independientemente de su sexo, su identidad de género o su orientación sexual.

Con los avances sociales que el colectivo LGTB+ ha conseguido en los últimos años (y se ha conseguido luchando, no nos han regalado nada) muchas estrellas LGTB+ del cine y la televisión no muestran problema alguno a la hora de vivir su vida de forma abierta. No podríamos volver a meter en el armario a Neil Patrick Harris o a Zachary Quinto ni podríamos olvidarnos de que Laverne Cox es una mujer trans. Pero por cada estrella visible hay unas cuantas que son obligadas a esconderse y este tipo de cláusulas podría hundir su vida personal y sus carreras de forma dramática.

Al fin y al cabo el gran problema en Hollywood (y en el mundo) es el machismo, y a algunos les resulta más fácil meter los escándalos machistas debajo de la alfombra (sin importar la dignidad de quién se llevan por delante) que asegurarse de que no ocurran en un primer lugar. Solo una industria en la que impera el machismo es capaz de plantear como solución a ese machismo una solución que invisibiliza, estigmatiza y discrimina a un colectivo minoritario.

Fuente | Advocate, vía EstoyBailando

(*) Tras el juicio, “Fatty” fue absuelto por 10 votos a favor y dos en contra. Como no era un veredicto unánime se decidió hacer un segundo juicio. En esta ocasión Arbuckle no dio testimonio y el jurado lo condenó por homicidio no premeditado por 10 votos contra y dos. Hubo un tercer juicio, en marzo de 1922. Arbuckle volvió a dar su testimonio y fue absuelto definitivamente. (Fuente Clarín)

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El actor Haaz Sleiman sale del armario: “Soy gay”

Miércoles, 6 de septiembre de 2017

Actor Haaz Sleiman attends a screening of "The Visitor" at Eccles Theatre during the 2008 Sundance Film Festival on January 23, 2008 in Park City, Utah. 2008 Sundance Film Festival - "The Visitor" Premiere Eccles Theatre Park City, UT United States January 23, 2008 Photo by George Pimentel/WireImage.com To license this image (15338783), contact WireImage.com Probablemente no hubiéramos publicado esta noticia, pero el hecho de que un actor árabe, musulmán, salga del armario, nos parece un paso significativo en estos momentos…

El actor Haaz Sleiman (Nurse Jackie) sale del armario y habla sobre su homosexualidad y la homofobia en Hollywood.

Muchos no conocerán quién es Haaz Sleiman, pero probablemente también le hayas visto en alguna serie americana, por ejemplo, salió en un capítulo de The Good Wife; aunque su papel más conocido es el de Mohammed De La Cruz en Nurse Jackie.

En un vídeo subido a su Instagram Sleiman ha dicho lo siguiente: “Soy un hombre gay, musulmán y árabe-americano; y voy a llevarlo un poco más allá. No sólo soy gay, también soy pasivo. No sólo soy pasivo, soy totalmente pasivo; lo que significa que me gusta por dónde ya sabes.” Y en el vídeo aprovechó también para mandar un mensaje a cualquiera que tenga un problema con el tema: “A todos los homófobos que viven en los Estados Unidos de América y por todo el mundo. ¿Por qué no? Si alguna vez vienes a matarme porque soy gay, te destrozaré. Puedo ser gay, y puede que sea un buen tío, pero no te confundas porque te joderé vivo.

Ya hacía tiempo que estaba más o menos claro que Sleiman era gay, digamos que en su Instagram no era precisamente discreto respecto al tema.

Pero en una entrevista a la revista The Advocate hace unos años Sleiman dijo que era heterosexual. Ahora ha explicado que mintió porque el periodista que le entrevistaba le hizo una encerrona y eso hizo que se cabreara: “The Advocate quería entrevistarme. Le dije a Showtime que sólo con una condición: sin preguntas personales. The Advocate accedió. Al final de la entrevista de media hora por teléfono, el idiota del entrevistador (que creo que era gay) me preguntó si era gay o hetero. Me quedé en shock. Me paralicé. Mi cuerpo empezó a temblar. Y entonces mentí y dije que era hetero. Vergüenza debería darle a los tíos gais que no son amables con otras personas gais. Lo hizo a propósito.

A raíz de su salida del armario Sleiman ha hablado más sobre sus experiencias como hombre gay. Por un lado ha contado aquella vez que se lió con Anderson Cooper y la cosa no llegó a ninguna parte porque “digámoslo así: yo no era para él y él no era para mí.

Además ha explicado que se dio cuenta de que era gay a los siete años, cuando aún vivía en el Líbano: “Tuve una infancia muy dura. Digamos que el tono de mi vida era muy oscuro y muy gris. Me costó muchísimo espabilarme y querer salir del armario. Al final me di cuenta de que o bien vivía y disfrutaba o desaparecía y moría.” Y no te creas que lo de ser pasivo lo dijo porque quería ligar, Haaz ha aprovechado que alguien le está escuchando para hablar de cómo la comunidad gay ridiculiza a los tíos pasivos: “En la comunidad gay a los pasivos se les mira por encima del hombro. Se les considera menos. Hay muchos pasivos y se les trata de forma muy poco respetuosa… El ‘bottom shaming’ no es diferente al sexismo. No nos tomamos a los pasivos en serio. Decimos ‘los activos son mejores’. Y hacemos un eye-roll cuando oímos que alguien es pasivo. Oímos que los hombres valen más que las mujeres, y los hombres son el centro del mundo. Es lo mismo en la dinámica entre un activo y un pasivo. Está guay que se folle a otro tío pero no lo está que otro tío le folle. No acepto eso. Éste no es el mundo en el que quiero vivir.

Probablemente no sepamos quién es por algo de lo que muchos actores y actrices LGBTQ han hablado anteriormente: la homofobia en Hollywood. Y para Sleiman el problema no son solo los directivos, también algunas estrellas LGBTQ: “Hay dos personas con poder que fueron horribles conmigo. Uno de ellos, un productor, me dijo que no contrataría a un actor gay en el armario. ‘Nunca contrato a tíos que están en el armario, pero si sales no podré contratarte para muchos papeles’. Otra figura icónica gay me vio en una fiesta y se acercó a mí. Me siguió porque era fan de mi trabajo. Me emocioné y compartí con él que era gay y se puso en plan: ‘Oh. Gracias por decírmelo.’ Pero su tono cambió. Pensó que era hetero y cuando se enteró de que era gay y estaba en el armario ya no estaba interesado en mí. Mucha gente en la comunidad gay aún tiene problemas cuando otra persona está en el armario. Si eres hetero y juegas a ser gay ¡es genial! Si eres muy gay, no puedes interpretar un papel heterosexual.

 

 

Fuente | Queerty, vía EstoyBailando

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Hollywood no tuvo ningún personaje trans en 2016

Lunes, 7 de agosto de 2017

61906181-20150326-094738-L_63MbNinguna película mainstream estrenada en 2016 incluía personajes trans y sólo una del Top 100 de recaudación tenía un protagonista gay.

En todas las películas estrenadas en 2016 sólo había un 1,1% de personajes gais, lesbianas o bisexuales; y la mayoría eran hombres blancos. 

Un estudio de la Universidad Southern California acaba de dejar a Hollywood con el culo al aire: la representación de personas trans en las películas de gran presupuesto fue absolutamente inexistente en 2016. Aunque el resto del colectivo tampoco sale mucho mejor parado y es que en las películas de Hollywood estrenadas el año pasado sólo había un 1,1% de personas LGB. Pero ojo porque de ese 1,1% sólo un 17% eran mujeres lesbianas y un 11% eran personas bisexuales; el resto, la inmensa mayoría, eran hombres gais.

La última película mainstream que incluyó una trama trans fue La Chica Danesa, estrenada en 2015, que contaba la historia de la transición de la pintora danesa Lili Elbe a la que interpretó el actor heterosexual cisgénero Eddie Redmayne; algo que levantó mucha polvareda y que desde la GLAAD consideraron en su momento “tóxico y peligroso“: “La decisión de poner a otro hombre con un vestido para interpretar a una mujer transgénero toca la fibra sensible de las personas transgénero, y con razón. Es otro doloroso recordatorio de que, a ojos de mucha gente, las mujeres transgénero siguen siendo simplemente hombres.

 Jennie Kermode, del Trans Media Watch, ha hablado sobre este nuevo estudio y ha dicho que aunque no le sorprende en absoluto no deja de ser decepcionante: “Incluso cuando las películas de Hollywood incluyen personajes trans suelen ser la excusa para hacer una broma; o se trata de una historia sobre una transición, como si las personas trans sólo fueran interesantes en ese momento de cambio. Mientras tanto del cine independiente surgen películas como Tangerine, Boy Meets Girl, Just Charlie y muchos más que retratan un rango muy diverso de personajes trans en situaciones igual de diversas.

Para Kermode el problema es que en Hollywood no se está haciendo el esfuerzo por representar lo más mínimo a todo su público: “Es una vagancia y una falta de imaginación que no sólo daña a las personas trans, nos hace más pobres a todos.

Pero además de la falta de representación de personas LGTB, especialmente las personas de la T, el estudio también demuestra que en Hollywood tampoco hay mucha intención por dejar de ser considerada una industria racista. De todas las películas estrenadas en 2016 sólo un 29% de los personajes eran negros; y entre los personajes LGTB el 79% eran blancos.

La única película en el Top 100 de recaudación de 2016 que incluía un personaje gay fue la ganadora del Oscar, Moonlight, que tras llevarse el premio vio cómo subía su recaudación en taquilla.

Fuente | Gay Star News, vía EstoyBailando

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Las personas LGTB están gravemente infrarrepresentadas en las grandes producciones cinematográficas estadounidenses

Lunes, 12 de septiembre de 2016

Hollywood-LGTBUn estudio realizado por la Universidad del Sur de California pone de manifiesto la infrarrepresentación que la comunidad LGTB tiene en las películas de las grandes productoras americanas. En 2015, el número de personajes LGTB con alguna línea de texto en las 100 películas más populares se reduce a 32, lo que ni siquiera supone el 1 % del total. Ninguno de ellos, además, fue el protagonista o coprotagonista, y tan solo 7 podrían definirse como secundarios, ya que la aparición de la mayoría de esos personajes es irrelevante para la trama. En el 82 % de las películas no aparece ni se nombra a ninguna figura LGTB. Según los autores del informe, la falta de representación de las minorías en las películas mainstream es “generalizada y sistemática”.

La Facultad de Comunicación y Periodismo Anenberg, perteneciente a la Universidad del Sur de California, lleva realizando un estudio denominado Medios de comunicación, diversidad y cambio social desde el año 2007. En el informe se refleja la representación de los distintos grupos sociales en las 100 películas más populares de cada año. En el último, publicado este miércoles 7 de septiembre, se ofrecen los datos pertenecientes al 2015, así como una comparativa con los años anteriores. En total, desde el inicio del estudio, se han analizado las 800 películas más difundidas en los Estados Unidos en los últimos ocho años.

El informe evidencia que no solo la comunidad LGTB adolece de falta de representación en el cine mainstream, tampoco las mujeres y minorías étnicas como la latina ocupan la pantalla en el grado que correspondería a su importancia demográfica. El resto de minorías, aunque tienen una representación más ajustada, apenas si protagoniza los principales papeles. Y la infrarrepresentación no solo se da delante de las cámaras, los directores, guionistas y productores también son en su inmensa mayoría varones blancos.

Un hecho, el de la discriminación de las personas LGTB y las minorías étnicas en Hollywood, que ya fue denunciado por actores como Ian McKellen o Ellen Page, y que causó gran polémica en la última celebración de los premios Óscar.

La infrarrepresentación LGTB

En las 100 películas más populares de 2015, aparecen 4.370 personajes con diálogo o a los que se ha dado un nombre. De ellos, tan solo 32 son lesbianas, gais, transexuales o bisexuales, lo que no supone siquiera el 1 % del total. Esos 32 personajes se concentran, además, en 18 películas, pues en las otras 82 no aparece representada ninguna persona LGTB.

Tan solo uno de esos personajes es una persona transexual. Del resto, 10 son gais, 7 son lesbianas, 3 son hombres bisexuales y 2 mujeres bisexuales, aunque la muestra es demasiado pequeña como para determinar si eso supone un sesgo. Ninguno de ellos es el protagonista o coprotagonista de la película. Es más, tan solo 9 tendrían entidad suficiente como para considerarse personajes secundarios, la aparición de los demás sería irrelevante para la trama.

En cuanto a la edad, tan solo aparece un personaje LGTB adolescente, el resto son adultos, por lo que se sigue eternizando la falta de referencias para los más jóvenes. Únicamente se muestra en la pantalla a una familia LGTB, en una única película.

Aún así, los 32 personajes LGTB de 2015 suponen un importante incremento respecto al año anterior, pues en 2014 tan solo aparecieron 19, lo que prueba que la falta de representación LGTB es, en palabras del informe, “continuada y sistemática”.

Mujeres y minorías étnicas

Pero en las películas estadounidenses más populares también están infrarrepresentados miembros de la sociedad no minoritarios, como las mujeres. De los 4.370 personajes mencionados, el 68,6 % son varones y el 31,4 % mujeres. Eso supone que hay 2,2 personajes masculinos por cada femenino. Eso se agrava en géneros tan populares como el cine de acción, donde solo hay un 25,5 % de mujeres en pantalla, o en el de animación, donde el porcentaje solo alcanza el 26,8 %. Además, las mujeres solo protagonizan o coprotagonizan el 32 % de las películas.

Un dato relevante es que de los personajes femeninos se destaca su atractivo físico en mayor porcentaje que de los masculinos. El 30,2 % de las mujeres aparecen con ropa insinuante, el 29 % muestra algún tipo de desnudez y del 12 % se comenta expresamente la bondad de su apariencia. En los hombres esos porcentajes son de un 7,7 %, 9,5 % y 3,6 % respectivamente.

Pero donde la infrarrepresentación femenina alcanza niveles gigantescos es detrás de las cámaras. De los 1.365 directores, guionistas y productores, el 81 % son hombres y el 19 % mujeres. Son quienes deciden, escriben y dan forma a las películas.

En cuanto a las minorías étnicas, la poca representación de algunas de ellas es también reseñable. Según los estudios demográficos realizados en 2010, la población estadounidense se compone de un 63,7 % de blancos no latinos, un 16,3 % de latinos de distintas etnias, un 12,2 % de negros no latinos, un 4,7 % de asiáticos no latinos y un 3,1 % de otros grupos étnicos.

En pantalla, los personajes con diálogo son un 73,7 % blancos no latinos, un 5,3 % latino, un 12,2 % negros no latinos, un 3,9 % asiáticos no latinos y un 4,9 % de otras etnias. Solo en 14 películas los protagonistas no son blancos. De ellos, 9 son negros, tan solo 1 es latino y los otros 4 pertenecen a otras etnias.

Curiosamente, los latinos sí destacan cuando se trata de personajes relevantes por su atractivo físico. Mientras las mujeres latinas mantienen más o menos los porcentajes del conjunto femenino al completo (quizás un poco más alto), los varones latinos aparecen con vestuario insinuante en un 12,7 % de los casos (frente al 6,6 % de los blancos no latinos o el 9 % de los negros no latinos) o con algún grado de desnudez en un 15,5 % de las ocasiones (frente al 9,1 % de los blancos y el 8 % de los negros).

En cuanto a las labores de dirección, de los 107 directores de las 100 películas de 2015, tan solo 4 eran negros, 6 asiáticos y ningún latino. Es decir, el grupo étnico más infrarrepresentado tanto delante como detrás de las cámaras es el de los latinos, a pesar de que su peso demográfico es el segundo en importancia.

Fuente Dosmanzanas

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Ian McKellen urge a todos los actores y actrices LGTB a salir del armario

Miércoles, 15 de junio de 2016

ian-mckellen-cancerEn esta web somos muy fans de Ian McKellen, pero sobre todo somos fans del hecho de que de un tiempo a esta parte ya todo se la traiga al pairo y no tenga ningún problema en hablar abiertamente sobre su homosexualidad o sus experiencias en el mundo del cine y el teatro.

Hace unos días McKellen estaba dando una charla en el Rose Bruford College of Theather and Performance de Londres ante un montón de estudiantes de arte dramático y les instó (a ellos y a todos los actores y actrices del mundo) a no quedarse metidos en el armario: “En nuestro negocio existe la idea de que probablemente sería mejor que no hables de tu sexualidad. A no ser que seas hetero, claro, en ese caso puedes hablar sobre ella constantemente.

McKellen criticó la idea establecida de que “el público no aceptará a un actor si saben que es gay. Ésa es la idea que prevalece en Hollywood. Y he escuchado a Rupert Everett y otros decir eso en Inglaterra“. Everett declaró en una entrevista que su salida del armario había arruinado completamente su carrera. Pero McKellen, que triunfó como Gandalf en El Señor de los Anillos y como Magneto en la saga X-Men (y no estamos hablando de cine LGTB precisamente, aunque os encanten esas películas, maricones) tiene un punto de vista muy diferente.

Lo que digo es que si eres gay, o si eres diferente, tienes que expresar esa diferencia y ser tú mismo, porque si no lo haces no estarás disfrutando de la vida. Y si descubres que no puedes tener éxito como actor romántico en películas de Hollywood… Aunque bueno, ¿cuántos de esos sueles encontrarte? ¿Tres? Si se trata de una elección entre esa ambición y ser abierto y ser tú mismo: apuesta por ser tú mismo. Y olvida ese nivel de actuación.

Fuente | GayTimes, vía estoyBailando

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El Gobernador de Georgia anuncia su veto a la ley que permitiría discriminar a homosexuales

Jueves, 31 de marzo de 2016

gobernadorNathan Deal, gobernador de Georgia

De haber sido aprobado, protegería a líderes religiosos y a propietarios de negocios que se nieguen a dar servicios a homosexuales si consideran que contradice sus creencias religiosas.

“Ley de libertad religiosa” de Georgia permitiría la discriminación contra personas homosexuales.

Hollywood se había unido para rechazar el proyecto de ley homófobo de Georgia, destino muy apreciado en Hollywood para rodajes por sus jugosos incentivos fiscales.

Como recordaban desde Human Rigths Campaign, existen cerca de 200 proyectos de ley discriminatorios contra el colectivo LGTB, que afectan a 32 estados de los Estados Unidos, aún pendientes de resolución. Por eso, el goteo de este tipo de proyectos, que mayoritariamente se escudan en la supuesta defensa de la libertad religiosa, es constante. En estos últimos días se han aprobado tres de esas leyes, que en meyor o menor medida afectan a los derechos de las personas LGTB. En Carolina del Norte y Kansas han recibido el respaldo final de sus gobernadores y han sido promulgadas. En Georgia, sin embargo, la ley que hubiera permitido negar prestaciones, servicios y empleo a las personas LGTB por razones religiosas ha sido vetada por su gobernador, aunque aún puede debatirse el levantamiento de ese veto.

El gobernador de Georgia, Nathan Deal, dijo que vetarría el proyecto legislativo que protege a los detractores de los matrimonios entre personas del mismo sexo después que varias compañías amenazaran con boicotear al estado si se convertía en ley.

 Deal anunció su decisión en una conferencia de prensa en su oficina en el Capitolio estatal: “He examinado las protecciones que este proyecto se propone suministrar a la comunidad religiosa y no puedo hallar ejemplos de cualquiera de dichas circunstancias en nuestro estado. […] No creo que tengamos que discriminar a nadie para proteger a la comunidad religiosa en Georgia”.

El Senado y la Cámara de Representantes de Georgia, ambas en manos republicanas, aprobaron el proyecto de ley HB 757, que permitía rehusar la prestación de servicios por parte de empresas y comercios a las personas LGTB, siempre que se adujera “una sincera creencia religiosa”. Aún más, el texto aprobado concedía el derecho a las empresas de rechazar la contratación de personas LGTB, o incluso de despedir a las ya contratadas, si se aducía la misma excusa. El calado discriminatorio de la ley era tal, que el propio gobernador de Georgia, el también republicano Nathan Deal, expresó su desacuerdo cuando aún se estaba tramitando. La mayoría de legisladores republicanos aprobó el proyecto para satisfacer las exigencias de los sectores más consevadores del estado y a exaltadores de la religión. Así, el texto legal contemplaba una protección especial para las iglesias y grupos religiosos que se opusieran a casar a parejas del mismo sexo y a la instrumentalización de la fe como argumento para negarse a prestar un servicio o contratar a alguien para un trabajo determinado.

Los que se opusieron al proyecto defendieron que la ley pretendía legalizar la discriminación y podría ocasionar incongruencias con las ordenanzas locales que protegen a lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales. En aquella ocasión, Deal advirtió de que si no desaparecía cualquier referencia a la discriminación de las personas LGBT del proyecto de ley, ejercería su derecho a veto. El gobernador estimaba que se debía proteger el derecho de los ciudadanos a profesar las creencias religiosas, pero que “para hacer eso no debemos discriminar a otras personas”. También esperaba que sus correligionarios “reconozcan que el mundo está cambiando a nuestro alrededor”. Es más, llegó a considerar en sus declaraciones que la discriminación de una minoría estaba en contra de las enseñanzas de Jesús en la Biblia.

Pero la Cámara de Representantes del estado desoyó los consejos del gobernador y aprobó definitivamente el proyecto de ley, haciéndoselo llegar posteriormente para su promulgación. Desde todo el país llegaron voces de protesta por la aprobación de la ley LGTBfoba, sobre todo, al menos por su repercusión, por parte de grandes empresas, corporaciones y equipos deportivos. La lista incluía a Atlanta Braves, Atlanta Falcons, Atlanta Hawks, Dell, Disney,Dow Chemical Company, la Cámara de Comercio de Georgia, Hilton, Intel, Intercontinental Hotels, Live Nation Entertainment, Marriott, Marvel, MailChimp, Metro Atlanta Chamber, Microsoft, la liga de fútbol americano (NFL), Paypal, Salesforce, Square, Time Warner, Turner, Twitter, Unilever, The Weinstein Company, Virgin, Yelp, AMC, Viacom, Starz, 21st Century Fox, Lionsgate, Netflix, CBS, Sony, Comcast y MGM.

Disney y su filial Marvel amenazaban con dejar de rodar en Georgia producciones como Guardianes de la Galaxia 2. La NFL informaba que, de promulgarse la ley, Atlanta no acogería la Superbowl en 2019, quizás el acontecimiento deportivo más importante de Estados Unidos. Estudios de televisión y cine radicados en Georgia, como Tyler Perry Studios, comunicaban que cambiarían su sede de estado si se aprobaba “el fanatismo”. Figuras del espectáculo expresaban su indignación y solicitaban su veto el gobernador.

Coca-Cola y otras empresas poderosas de Georgia se sumaron a la Liga Nacional de Fútbol, a prominentes figuras de Hollywood y a los más importantes estudios de cine para pedir a Deal que rechazara la propuesta. Algunos amenazaron boicotear al estado si el gobernador no ejercía el veto.

Deal dijo que hubiera aprobado el proyecto de ley en su forma original, que se limitaba a proteger a los clérigos que no quisieran unir matrimonios de personas del mismo sexo. Pero agregó que su veto tenía como fundamento “el carácter de nuestro estado y de nuestro pueblo; Georgia es un estado acogedor, lleno de gente amorosa, amable y generosa”.

Disney, Viacom, AMC, Starz, 21st Century Fox, Lionsgate y Weinstein Company son algunas de las compañías que rechazaron el proyecto de ley conocido como “HB 757 que, de ser aprobado, protegería a líderes religiosos y a propietarios de negocios que se nieguen a dar servicios a homosexuales si consideran que contradice sus creencias religiosas.

Estudios, compañías y cineastas de Hollywood se habían unido para mostrar su rechazo y amenazar, incluso, con un boicot a Georgia si finalmente el gobernador de este estado firma una polémica ley contra los homosexuales. “Disney y Marvel son compañías que van de la mano, y aunque hemos tenido experiencias geniales rodando en Georgia, planearemos trasladar nuestros equipo a otro lugar si cualquier legislación que permita prácticas discriminatorias se convierte en ley estatal”, aseguró ayer un portavoz de Disney, según el portal especializado Deadline.

También se pronunció la compañía Viacom, a la que pertenecen Paramount, Comedy Central, Nickelodeon y MTV, que aseguró que la diversidad y la aceptación son “valores centrales” de su empresa y urgió al gobernador de Georgia a “resistir y rechazar” el proyecto de ley, informó el medio especializado “The Hollywood Reporter”. Time Warner,  dijo que la ley “claramente viola los valores y principios de inclusión”, y Weinsten Company,  afirmó que no respaldará “la discriminación de las personas LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) o de cualquier americano“, se unieron también al movimiento de rechazo.

Asimismo, los artistas de Hollywood movieron ficha y treinta figuras del cine firmaron una carta junto a The Human Rights Campaign, la mayor organización de Estados Unidos para la defensa de los derechos civiles de la comunidad LGBT. El texto, dirigido al gobernador de Georgia, el republicano Nathan Deal, pide que se vete el proyecto de ley para enviar así un “potente mensaje” de que este estado “no tolerará la discriminación contra ciudadanos, trabajadores y visitantes”. Entre los firmantes de esta carta de protesta se encuentran los actores Julianne Moore, Anne Hathaway y Matt Bome; los guionistas Diablo Cody y Aaron Sorkin, y los cineastas Gus Van Sant, Seth MacFarlane y Rob Reiner.

Varios legisladores señalaron que la aprobación de la llamada “Ley de libertad religiosa” de Georgia crearía “ciudadanos de segunda clase” y permitiría la discriminación contra personas homosexuales.

El gobernador de Georgia ha expresado en varias ocasiones su preocupación ante la aprobación de la ley por parte de la legislatura estatal. No obstante, hasta el momento, no ha dicho si vetará o promulgará la “HB 757”. Conforme se acercaba la fecha límite del 3 de mayo, hasta cuando tenía de plazo Deal para pronunciarse, son cada vez más las empresas que se oponen a la propuesta, entre ellas las corporaciones Google, PayPal, Synovus, Intel y Hilton Worldwide.

Georgia se ha convertido en los últimos años en una pequeña meca del cine gracias a los incentivos fiscales aprobados para atraer a esta industria. De acuerdo con estimaciones de la industria, el estado ocuparía el tercer lugar en cuanto a producciones de cine y televisión, solo superado por California y Nueva York. Como muestra, Disney acaba de rodar en Georgia “Captain America: Civil War” y actualmente tiene en Atlanta la producción de “Guardians of the Galaxy 2“.

Y así ha sido, Nathan Deal comunicó este 28 de marzo que ejercía su derecho a veto y no promulgaba la ley. En un largo discurso, el gobernador explicaba lo innecesario de una ley semejante para proteger la libertad religiosa. Tomaba como ejemplo que la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos ya permitía a las iglesias rechazar la celebración de ceremonias que contraviniesen sus creencias, sin que se necesite que una ley lo estipulara. Curiosamente, también arguía que no son necesarias medidas especiales de protección por razones religiosas, porque en Georgia no existen leyes específicas que defiendan los derechos LGTB. Por supuesto, incluía referencias al daño económico y de imagen para el estado que la ley podía producir. Finalmente resumía así su decisión:

Como he dicho antes, no me parece que haya que discriminar a nadie para proteger a la comunidad de fieles de Georgia, de los cuales mi familia y yo formamos parte. Lo que haremos respecto a la ley HB 757 no estará encaminado únicamente a de la protección de la comunidad de fieles o la consecución de un clima de negocios que sirva para el crecimiento del empleo en Georgia.

Se trata también del carácter de nuestro estado y del carácter de su gente. Georgia es un estado de acogimiento, lleno de gente cálida, amable y cariñosa. Nuestras ciudades y nuestro campo están llenos de personas que adoran a Dios de miles de maneras y en muy diversos entornos. Nuestros ciudadanos trabajan los unos al lado de los otros sin tener en cuenta el color de su piel, o la religión que profesan. Estamos trabajando para mejorar la vida de nuestras familias y nuestras comunidades. Ese es el carácter de Georgia. Tengo la intención de hacer todo lo posible para que siga siendo así.

Por esta razón, veto la ley HB 757.

Chad Griffin, presidente de Human Rights Campaign, se ha felicitado por la decisión de Nathan Deal con las siguientes declaraciones: “El gobernador ha escuchado las voces de los habitantes de Georgia, de las organizaciones de derechos civiles, así como de los líderes de la industria del entretenimiento y del sector privado, que han condenado estos ataques a los derechos fundamentales de la población LGTB. Ha sentado un precedente que otras autoridades electas deben seguir”. Los líderes religiosos más intolerantes, sin embargo, han acusado al gobernador de rendirse ante la presión de las grandes empresas.

Los ponentes de la ley ya han amenazado con tomar medidas para revertir el veto. En todo caso, el gobernador Deal se ha unido así a sus homónimos de Indiana o Dakota del Sur, que también ejercieron su derecho a veto a leyes que vulneraban los derechos LGTB, influidos sin duda por la amenaza de graves pérdidas económicas si se terminaban promulgando.

Fuente Agencias/Cáscara Amarga/Dosmanzanas

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La inconveniencia de salir del armario en Hollywood

Martes, 20 de octubre de 2015

HollywoodA pesar de su carácter liberal, Hollywood sigue siendo una industria donde salir del armario no está exento de riesgos, al menos para la comunidad de actores que aún hoy se expone a que su vida privada condicione, en alguna medida, el futuro de su carrera.

Recientemente, Matt Damon comentaba en una entrevista para el diario británico The Guardian lo inconveniente que resultaba en su gremio hablar en público sobre las preferencias sexuales de cada uno.

Para el protagonista de la saga Bourne, cuanto menos sepa el espectador, mejor.

“Ya seas heterosexual o gay, la gente no debería saber nada de tu sexualidad porque ese es uno de los misterios que deberías poder interpretar”, dijo Damon, quien en 2013 hizo de pareja homosexual de Michael Douglas en el éxito de HBO Behind the Candelabra y es conocido por sus opiniones de izquierdas.

Damon fue muy criticado por sus palabras, que se entendieron como retrógradas, y él las justificó en términos de eficacia profesional.

“Alguien dijo que yo dije que los actores homosexuales deberían volver al armario. Es doloroso que se afirmen cosas en las que uno no cree”, explicó Damon el lunes en el programa de Ellen DeGeneres, famosa presentadora lesbiana pareja de la actriz Portia de Rossi.

Más allá de lo acertados o desacertados que fueran sus comentarios, estos constataron una realidad existente en una industria que, desde su creación, se ha mostrado incómoda con la homosexualidad de sus estrellas.

Durante décadas los estudios han velado para evitar que trascendieran las inclinaciones sexuales de galanes y divas temerosos de que un desliz de cama echara al traste la imagen de seductores del sexo opuesto que servía para vender películas.

Muchas páginas se han escrito sobre la homosexualidad de Rock Hudson, Montgomery Clift o Anthony Perkins, y la bisexualidad de Cary Grant y Katharine Hepburn, quienes triunfaron en una época en la que la sodomía estaba penada por la ley en EEUU y mostrar atracción por personas del mismo sexo era considerado una enfermedad mental.

Aunque el movimiento de derechos civiles de la comunidad homosexual ha dado pasos de gigante recientemente en EEUU -en junio el Tribunal Supremo falló a favor del matrimonio gay-, el rechazo es aún notable en gran parte del país.

En Hollywood, muchos han decidido salir del armario en público en los últimos años para contribuir a la aceptación social.

Jodie Foster, Zachary Quinto, Neil Patrick Harris, Jim Parsons, Wentworth Miller, Matt Bomer, Ellen Page, T.R. Knight y Luke Evans son algunos de los que han hablado abiertamente de su homosexualidad y lesbianismo.

Antes que ellos, lo hicieron Ian McKellen y George Takei, entre otros, así como Richard Chamberlain, quien dejó constancia de eso en unas memorias que publicó en 2003. Siete años después, preguntado por la revista The Advocate sobre su decisión aseguró que “no le recomendaría” a un hombre con aspiraciones de papeles protagonistas en Hollywood que saliera del armario. “Hay aún una tremenda cantidad de homofobia en nuestra cultura”, afirmó Chamberlain.

En esa misma línea se ha expresado el actor Rupert Everett, quien a diferencia de Chamberlain, reveló su homosexualidad cuando su carrera estaba despegando, en la década de 1990, y vio cómo las ofertas para hacer papeles principales desaparecían. “Fue un asunto enorme durante toda mi carrera”, insistió Everett en una entrevista en 2014 con el periódico The Daily Telegraph en la que admitió que, “hasta cierto punto”, se había saboteado su propia carrera. “Es difícil argumentar que (Everett) no se vio afectado por salir del armario”, dijo Matt Damon.

Un signo de que los tiempos están cambiando también en Hollywood es la carrera de Luke Evans.

El actor galés, que ha sido pareja del modelo español Jon Kortajarena, acumula papeles de acción propios de macho alfa desde “The Hobbit” a “Dracula Untold”, y próximamente se le verá combatiendo a criminales de guerra en “SAS: Red Notice”.

Fuente Agencias, vía SentidoG

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Cinco títulos LGTB que pueden llegar a los Oscar 2016

Viernes, 18 de septiembre de 2015

Oscar_2016_LGTB_estatuillaFreeheld, Carol, About Ray, The Danish Girl y Stonewall son cinco películas LGTB que compiten por separado para obtener una nominación al Oscar y que reivindican juntas la visibilización y normalización del colectivo en el ámbito cinematográfico.  

Ya no navegan en la marginalidad y el sufrimiento y prefieren escoger la cotidianidad y la reivindicación

Puede parecer una moda, pero las historias hablan por sí solas. La cantidad de importantes producciones audiovisuales LGTB que llenarán las salas de cine en los próximos meses no para de crecer. La posibilidad de que alguna o, incluso, algunas de ellas consigan estar nominadas a algún premio Oscar también se eleva por momentos. Dentro de la carrera de los Oscar, la especulación es uno de los elementos de marketing que sirve para aglutinar la atención mediática internacional alrededor del Teatro Dolby en el Hollywood Boulevard de Los Ángeles. Es por ello que ya se bajaran varios títulos de película que el próximo año podrían no solo estar presentes en la pantalla de nominaciones, sino también en el galardón dorado.

Muchos festivales previos a los Premios de la Academia ya recogen las primeras impresiones del público sobre los títulos que posteriormente coparán las portadas internacionales por haber recibido alguna estatuilla. La cuestión económica esté presente en todo momento, debido a la naturaleza de la industria cinematográfica, pero también es necesario mencionar la atmósfera de profundidad, naturalidad y seriedad que los realizadores parecen desprender alrededor de la publicidad de sus films LGTB.

untitled-article-1439913204Lo positivo de este aspecto es que la proliferación de esta temática, y la repercusión que muchas cintas están teniendo antes de su estreno, indica que no solo estamos ante una decisión económica para atraer público, sino también ante una decisión fruto de la conciencación y el compromiso social por contar historias, muchas basadas en hechos reales, que ya no navegan en la marginalidad y el sufrimiento y prefieren escoger la cotidianidad y la reivindicación como aspectos claves en la trama. Es el caso de Freeheld, Carol, About Ray, The Danish Girl y Stonewall, cinco títulos que ya están en la carrera hacia los Oscar y luchan por los derechos LGTB y por estar nominadas a alguna estatuilla de la Academia; e incluso ganarla.

Laurel Hester (Julianne Moore) y Stacie Andrée (Ellen Page) sufrirán la conspiración de los funcionarios del condado de Nueva Jersey para acabar con la posibilidad de que Stacie reciba una pensión de Laurel, diagnosticada con cáncer. La cinta de Peter Sollet se proyectará y competirá en el Festival de San Sebastián para dar a conocer esta lucha basada en hechos reales que ciudadanos, detectives, activistas y oficiales llevaron a cabo en apoyo a la pareja homosexual.

Cate Blanchett y Rooney Mara, con la dirección de Todd Haynes, se pondrán en la piel de dos mujeres que buscarán su lugar en el mundo y lo encontrarán juntas, sin que la diferencia de edad sea algo a tener en cuenta. Esta adaptación de la novela El precio de la sal, escrita en 1951 por Patricia Highsmith, bajo el pseudónimo de Claire Morgan por motivos de represión homosexual, se estrenará el próximo 20 de noviembre después de un adelanto en su fecha de proyección.

Recién estrenada en el Toronto International Film Festival (TIFF), About Ray recibió no solo buenas y esperanzadoras críticas, sino también una gran ovación por parte del público. El trío femenino compuesto por Elle Fanning, Naomi Watts y Susan Sarandon abordarán la historia de Ray, un adolescente transexual en pleno proceso para su cambio de sexo. La directora Gaby Dellal y los hermanos Weinstein harán llegar esta cinta lo más lejos posible para reivindicar la importancia de ser quien realmente eres y hacerte escuchar por aquellos que tienes al lado.

Estrenada también en el TIFF, la película muestra otra transformación camaleónica de Eddie Redmayne que se pone en la piel de Lili, la primera persona en la historia en someterse a una operación de cambio de sexo en la década de los años 20. Muchos creen que Redmayne volverá a hacerse con el Oscar, otros creen que la película de Tom Hooper es bonita, pero no perfecta. Aunque muchos alaban la actuación del actor británico, lo destacable de la cinta es la visión retrógrada de la transexualidad hace un siglo y cómo ésta se puede extrapolar a hoy en día, para ver las diferencias, pero por desgracia también las semejanzas.

A pesar de las críticas por el supuesto tratamiento racista del trailer, el “blanqueamiento” del protagonismo y la eliminación de algunos personajes originales y conocidos que vivieron aquel día en el Stonewall “donde nació el orgullo”, la película dirigida por Roland Emmerich sigue con su importante objetivo educativo de recordar el porqué de la lucha por los derechos LGTB y cómo surgió todo ello en 1969 a raíz de unos altercados policiales en un bar gay de Nueva York. Emmerich pide paciencia ante una inminente proyección este fin de semana en el TIFF.

Fuente Dosmanzanas

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Hollywood, a la búsqueda de talento entre el colectivo transexual

Jueves, 3 de septiembre de 2015

Tangerine_2015La incipiente producción de series y películas de temática transexual en Hollywood ha provocado la necesidad de encontrar talento transgénero en iniciativas de colectivos LGTB y a través de talleres para los directores de casting.

Nick Adams: “Los directores de casting no entienden mucho sobre la comunidad transgénero”

Laura Maud Dillon nació en Inglaterra en el año 1915. En 1939 se dio cuenta que estaba atrapado en el cuerpo de una mujer y comenzó varios tratamientos hormonales hasta que el cirujano plástico Harold Gillies pudo operarle para convertirle en Michael Dillon, el primer transexual de la Historia. Aunque en ese sentido hay discrepancias sobre quién fue la primera persona transgénero, no ha sido hasta el curso 2014-2015 que Hollywood se ha interesado por esta realidad.

Numerosas series de ficción han copado el mercado audiovisual con la inesperada y agradecida introducción de personajes transexuales interpretados por personas transgénero reales. Ejemplos como Laverne Cox en Organge is the new black o Jamie Clayton en Sense8 han copado portadas y reportajes sobre la importancia de la representación trans y la visibilización del colectivo. En el caso del cine, los esfuerzos han ido dirigidos a contar historias sobre la transición física de un género a otro, contando con un reparto no transexual.

Aunque la razón detrás de narrar estas historias sea puramente creativa, sí es cierto que existen dificultades y desconocimiento por parte de los grandes estudios de Hollywood para encontrar talentos transexuales que protagonicen historias que no solo traten del cambio de sexo en sí. Nick Adams, director de programas para medios transgéneros de la Alianza Gay y Lésbica contra la difamación (GLAAD), apeló a la necesidad urgente de talento transexual: “Los directores de casting no entienden mucho sobre la comunidad transgénero. Hay muchos actores transgénero, pero los directores de casting no saben dónde encontrarlos”. De hecho, el propio Adams comenzará en otoño una serie de talleres relacionados con esta problemática para directores de casting.

Tangerine, un caso especial

Diferente ha sido el caso de la película Tangerine dirigida por Sean Baker y que cuenta la historia de una prostituta que busca en la noche de Navidad al proxeneta que le rompió el corazón. Para realizar esta cinta, Baker no busco a nadie en una agencia tradicional de talentos, sino que acudió a un centro LGTB de Hollywood donde encontró a dos mujeres transexuales, Mya Taylor y Kitana Kiki Rodriguez, que antes trabajaban en el negocio de sexo y que ahora se han convertido en dos musas para el director, haciendo de Tangerine una “película espléndida, hermosamente dirigida y con un reparto perfecto”, según escribió Manohla Dargis en The New York Times.

El interés por evitar utilizar canales “poco ortodoxos” para conseguir un reparto talentosos y transgénero con o sin experencia ya se empieza a traducir en forma de propuestas sólidas como el caso de Trasgender Talent, una iniciativa en forma de página web creada por la artista Ann Thomas, extra cinematográfica, que todavía no ha comenzado a prestar servicios.

Fuente Cáscara Amarga

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‘An Open Secret’: el documental que denuncia las orgías con chicos adolescentes en Hollywood

Martes, 19 de mayo de 2015

noticias_file_foto_1002992_1431779037Nunca nos cansaremos de denunciar el  espantoso abuso de menores…

El título del documental, ‘An Open Secret’, podría traducirse por algo parecido a ‘un secreto a voces’, algo que todos saben aunque nadie se atreva a decirlo. Y eso es lo que su autora, Amy Berg, quiere denunciar: que en Hollywood todos saben que los jóvenes aspirantes a actor acaban siendo víctimas de abusos sexuales por parte de los responsables de los estudios. El tema es muy delicado, pero Berg, que ya denunció los abusos de la Iglesia en Líbranos del mal’ (‘Deliver us from devil‘) ya ha conseguido lo más complicado: que una productora esté dispuesta a estrenar su filme, que llega a las carteleras de Estados Unidos dentro de un mes.

El documental gira en torno a las historias sobre corrupción de menores que han salido a la acualidad en la meca del cine y que han afectado a personalidades como el director Bryan Singer, aunque su caso acabó desestimado. La cineasta recupera la historia de su acusador, Michael Egan y bucea en las fiestas sexuales que supuestamente organizaban hombres fuertes de Hollywood como el director Gary Goddard o los productores Garth Ancier y David Neuman.

De hecho, una de las historias más fuertes de la cinta tiene que ver con otro personaje relacionado con ese caso, el de Marc Collins-Rector, de quien se dice que trataba a los chicos adolescentes que llegaban a su productora como una cantera para sus fiestas sexuales, en las que tomaban parte sus amigos y compañeros. También recupera la historia del representante Bob Villard, que trabajó con actores como Leonardo Di Caprio o Toby Magueire y que ha sido condenado por distribuir pornografía infantil y por abusar de un chico de 13 años. También destaca el caso de Marty Weiss, otro manager acusado de abusar de sus jóvenes pupilos. Berg es muy cuidadosa a la hora de presentar estas acusaciones y se cuida mucho a la hora de realizar sus acusaciones, que se basan en entrevistas con gente de Hollywood que se ha atrevido a hablar. La cinta se basa más en los indicios, pero aún así presenta un panorama desolador.

Fuente Ragap

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‘Profanity Pop’, una exposición de José Rodolfo Loaiza Ontiveros

Miércoles, 27 de agosto de 2014

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Una muestra revoluciona Los Ángeles en La Luz de Jesús Gallery

Jose Rodolfo Loaiza Ontiveros vuelve a exponer su Profanity Pop en La Luz de Jesús Gallery de Hollywood. El artista visual mexicano conocido ya en Estados Unidos por sus trabajos de descontextualización del fantástico mundo Disney, presenta sus trabajos durante el mes de agosto a solo dos pasos del Parque de atracciones Disney de California.

Loaiza Ontiveros aprovecha la archiconocida estética disneyana y sus personajes más venerados para hablar de temas tabú, como por ejemplo la homosexualidad, las drogas y el sexo. Así que en el mundo casi perfecto hecho de ‘’parejas reales’’, es decir de princesas y príncipes virtuosos, vemos que hay espacio para una dosis de realidad y de humor negro.

Enanitos enamorados, una Alicia en el país de las maravillas drogadicta y un Papa Francisco que bendice un enlace homosexual protagonizado por los príncipes de nuestra infancia, Mickey Mouse como Cristo, Daisy con el test de embarazo de María…  son unas de las imágenes que podemos ver retratadas por Loaiza Ontiveros. Se trata de un Disney muy especial o, más bien, de una incursión de lo real en este estereotipado universo pop.

La de Disney es una ‘normatividad’ más que superada, que nos aburre porque irreal y anacrónica y Loaiza Ontiveros nos salva con su intervención sobre esos personajes tan binarios sin ahorrarle un guiño al espectador.

El autor describe su propuesta como ”una celebración de la libertad creativa en nuestro tiempo”. La crítica le ha dedicado elogios  de este tipo: ”Debajo de la aparente superficialidad, la mayor parte de las obras de arte de Ontiveros evoca los temas clásicos de la mitología, la religión y el poder, es decir, los pilares sobre los que se fundó la historia del arte. Aunque resulte extraño ver a Mickey explorando los bajos fondos del tabú, también está claro que  la obra de Ontiveros tiene mucho más valor que el choque inicial que produce”.

Fuente Chueca.comOciogay

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La homofobia que ahoga a Hollywood

Sábado, 16 de agosto de 2014

hollywood_67_635x‘Dallas Buyers Club’, de Focus Features, queda fuera del análisis de GLAAD. Foto: Cordon Press

Hollywood de espaldas a la comunidad gay

Un estudio denuncia la caricaturización de la comunidad LGBT en las películas y censura la irrelevancia de los personajes homosexuales en las grandes producciones.

Ver Galería: 10 películas de Hollywood con temática LGBT en 2013

Iñaki Laguardia. 31 de julio de 2014

La fábrica de sueños que santifica los finales felices se rige por las mismas normas sociales y clichés de gran parte de la sociedad. Así lo asegura al menos el informe que cada año publica GLAAD (Gay and Lesbian Alliance Against Defamation), la organización estadounidense que desde 1985 vela por “el adecuado tratamiento de la diversidad en los medios de comunicación y la industria del entretenimiento”. En su último análisis denuncia la falta de rigor de las grandes productoras a la hora de representar a la comunidad LGBT y censura la intrascendencia de los personajes homosexuales en las tramas. Estas conclusiones llegan tras haber analizado el fondo y la forma del centenar de películas estrenadas en 2013 por las siete grandes compañías que dominan el 90% del negocio (Fox, Lionsgate, Disney, Paramount, Universal, Sony Columbia y Warner).

Según el informe de GLAAD, de los 102 filmes estrenados por los citados estudios, tan solo diecisiete cuentan con personajes homosexuales, bisexuales o transgénero. Esta inclusión, sin embargo, no garantiza nada, pues la mayoría de los papeles constituyen una “vergonzosa representación que raya en la difamación”. Muchas de estas películas solo tocan de forma tangencial la realidad LGBT: el transexual encarcelado en La gran revancha o el mayordomo al que pilla en plena orgía Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street. En ambos casos, el arquetipo no puede ser más desacertado. Otros ejemplos comprenden al policía gay y la pareja heterocuriosa de Somos los Miller, o el atormentado jefe de campaña de La Trama.

hollywood_6973_635xLeslie Chow (Ken Jeong), segundo por la derecha, con el reparto de ‘Resacón 3’. Foto: Cordon Press

GLAAD también señala cuáles son las honrosas excepciones que esquivan su crítica. No se aceptan devoluciones, del mexicano Eugenio Derbez, habla de la batalla que libra un matrimonio divorciado por la custodia de su hija. La madre, lesbiana, y su pareja son las antagonistas, pero el tratamiento que reciben, según el informe, es correcto. Las películas de superhéroes son un erial para la diversidad sexual, aunque en la segunda entrega de Kick Ass, por ejemplo, uno de los personajes, el Hombre Insecto (Robert Emms), habla sin tapujos sobre su homosexualidad. Resacón 3, por el contrario, contraviene todos los preceptos inclusivos por culpa de Leslie Chow, el personaje interpretado por el actor Ken Jeong.

El informe se sirve del test Vito Russo, que mide el grado de normalidad en base a los criterios que propuso hace dos décadas el cofundador de GLAAD y activista neoyorquino que da nombre al examen: los filmes que pasan la criba deben contar con algún papel homosexual o transgénero que tenga sentido no solo por su condición sino porque desempeña una labor fundamental en el argumento. Además de señalar los aciertos y desaciertos de las producciones, se atreven con algunas recomendaciones: “No basta con incorporar un número sustancial de papeles de corte LGBT, también se deben equilibrar las fuerzas entre el hombre y la mujer, proteger la diversidad racial y cultivar la disparidad de orígenes o clase social”

El análisis suscribe las conclusiones de otros informes publicados recientemente con relación al tratamiento sesgado que reciben las minorías o las mujeres en el cine de Hollywood. Ya lo dijeron la UCLA y la escuela de periodismo Annenberg de la Universidad de Southern California, que el sexo femenino no goza del mismo protagonismo que el masculino; y que negros, hispanos y orientales ocupan un puesto residual a la hora de diseñar un casting. Afortunadamente el cine independiente puede presumir de haber sabido expiar la falta de tacto de los grandes estudios. Que se lo pregunten a Jared Leto, quien en su discurso de agradecimiento tras obtener el Oscar al mejor actor de reparto por Dallas Buyers Club dedicó la estatuilla “a todas aquellas personas que han sido discriminadas por razones afectivas o de identidad”. Por no hablar del esfuerzo que lleva a cabo la televisión, que en este caso muestra algo más de sensibilidad a la hora de abordar esas realidades. Hace dos semanas nominaron a la actriz transgénero Laverne Cox a un premio Emmy por su papel en Orange is the new black. A la vista está que la batalla en Hollywood se presenta ardua. Quizás encuentren la respuesta si no se desvían del camino de las baldosas amarillas.

laverne_cox_9668_635xLa actriz transgénero Laverne Cox ha sido nominada al Emmy por su papel en ‘Orange is the new black’. Foto: Cordon Press

El informe se sirve del test Vito Russo, que mide el grado de normalidad en base a los criterios que propuso hace dos décadas el cofundador de GLAAD y activista neoyorquino que da nombre al examen: los filmes que pasan la criba deben contar con algún papel homosexual o transgénero que tenga sentido no solo por su condición sino porque desempeña una labor fundamental en el argumento. Además de señalar los aciertos y desaciertos de las producciones, se atreven con algunas recomendaciones: “No basta con incorporar un número sustancial de papeles de corte LGBT, también se deben equilibrar las fuerzas entre el hombre y la mujer, proteger la diversidad racial y cultivar la disparidad de orígenes o clase social”.

El análisis suscribe las conclusiones de otros informes publicados recientemente con relación al tratamiento sesgado que reciben las minorías o las mujeres en el cine de Hollywood. Ya lo dijeron la UCLA y la escuela de periodismo Annenberg de la Universidad de Southern California, que el sexo femenino no goza del mismo protagonismo que el masculino; y que negros, hispanos y orientales ocupan un puesto residual a la hora de diseñar un casting. Afortunadamente el cine independiente puede presumir de haber sabido expiar la falta de tacto de los grandes estudios. Que se lo pregunten a Jared Leto, quien en su discurso de agradecimiento tras obtener el Oscar al mejor actor de reparto por Dallas Buyers Club dedicó la estatuilla “a todas aquellas personas que han sido discriminadas por razones afectivas o de identidad“. Por no hablar del esfuerzo que lleva a cabo la televisión, que en este caso muestra algo más de sensibilidad a la hora de abordar esas realidades. Hace dos semanas nominaron a la actriz transgénero Laverne Cox a un premio Emmy por su papel en Orange is the new black. A la vista está que la batalla en Hollywood se presenta ardua. Quizás encuentren la respuesta si no se desvían del camino de las baldosas amarillas.

Fuente El País

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