Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Raymond Burke’

La oposición al Papa organiza su propio Encuentro Mundial de las Familias paralelo al oficial

Jueves, 21 de junio de 2018

encuentromundialfamiliasdublin_560x280En protesta por la ‘Amoris laetitia’ y por la invitación a James Martin

Contará con intervenciones de críticos a Francisco, como el cardenal Burke o el obispo Schneider 

(Cameron Doody).- La disidencia ultraconservadora en la Iglesia llega a límites insospechados. Críticos al Papa Francisco como el cardenal Raymond Burke o el obispo Athanasius Schneider hablarán en una “Conferencia de Familias Católicas” que tendrá lugar en Dublín este agosto, en paralelo al Encuentro Mundial de las Familias organizado por el Vaticano.

“Pensamos que el mejor servicio que podemos dar es intentar explicar las bellas enseñanzas de la Iglesia de una manera clara y abierta y directa”, ha explicado el responsable del evento alternativo y director del Instituto Lumen Fidei, Anthony Murphy, al Tablet. “Quisimos organizar un evento católico con expertos católicos en la familia quienes han contribuido a lo largo de los años a los apostolados pro-familia”, ha añadido.

En contraste con el Encuentro Mundial de las Familias oficial, que se centrará en Amoris laetitia -la exhortación apostólica sobre el amor en la familia del Papa Francisco, de 2016- la Conferencia de Familias Católicas girará en torno a la encíclica del Papa Pío XI Casti Connubii, también sobre el matrimonio cristiano pero que data de 1930. Y aunque Murphy se ha apresurado a decir que la Conferencia de Familias Católicas será “nuestra contribución y apoyo al Encuentro Mundial de las Familias” en un momento en el que “hay tanta confusión en la Iglesia” sobre la doctrina del matrimonio y la familia, lo cierto es que los organizadores pretenden de una forma competir con el Encuentro oficial, ya que la Conferencia tendrá lugar en unas instalaciones muy cercanas a donde se desarrollará el Encuentro.

Y no es que los ultraconservadores detrás de la Conferencia de Familias Católicas estén en desacuerdo solo con el contenido de Amoris laetitia. También están en contra de la presencia en el Encuentro Mundial de las Familias -con la bendición tanto del Vaticano como de la jerarquía irlandesa- del jesuita James Martin, conocido por sus esfuerzos de construir puentes de respeto entre la Iglesia y la comunidad LGBTI.

“Creo que cualquier fiel católico estaría profundamente decepcionado en tener a alguien que ha causado tanta confusión con sus varias intervenciones y ocasionado tanto daño al cuerpo de la Iglesia con esta confusión”, ha denunciado Murphy. “He hablado con muchos clérigos en Irlanda, América y en Inglaterra que no se pueden creer que un hombre así fuera invitado con la aprobación del Vaticano”.

“Lo único que podemos decir es que este hombre no representa a la doctrina de la Iglesia y que está altamente influenciado por el lobby anti-católico homosexualista, ha apostillado el director de Lumen Fidei.

Fuente Religión Digital

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , ,

Papa y obispos debatirán desde este domingo en el Sínodo sobre el matrimonio igualitario y el cardenal Burke la lía

Sábado, 3 de octubre de 2015

Familia homoparentalEn octubre del año pasado, la curia de Roma tuvo una gran oportunidad para dar un paso adelante en su camino para abandonar sus actitudes homófobas. Las familias homoparentales era uno de los temas a abordar en el Sínodo Extraordinario del Vaticano, por desgracia, se produjo un enquistamiento con el rechazo al matrimonio entre personas del mismo sexo, la criminalización del aborto y la prohibición del uso de anticonceptivos. Pocas sorpresas y poco consenso. Este próximo domingo arranca la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos y en la agenda, de nuevo, está el espinoso tema de la homosexualidad.

Los 183 padres sinodales que votaron el texto final de la primera asamblea no lograron acuerdo sobre tres de los 58 párrafos, relativos a divorciados, comunión espiritual a divorciados y homosexuales, que no alcanzaron los dos tercios de los votos.

En el instrumentum laboris, documento preparatorio de este segundo Sínodo, el Papa indica sobre la acogida a las personas homosexuales que “toda persona, independientemente de la propia orientación sexual, debe ser respetada en su dignidad y acogida con sensibilidad y delicadeza”. Por otro lado, sobre los divorciados que se han vuelto a casar, el texto precisa que las acciones deben orientarse “hacia una integración cada vez mayor” teniendo en cuenta “las situaciones de partida“.

El texto retoma las discusiones sobre los temas ligados a la familia moderna como las convivencias prematrimoniales, los divorciados que se han vuelto a casar, la situación de los homosexuales, el aborto, los métodos anticonceptivos, la educación sexual o la necesidad de involucrar a las mujeres y a las familias en la formación de los sacerdotes en el seminario. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, subraya que estos temas quedaron pendientes en la primera asamblea, no porque fueran “rechazados” sino porque “no lograron el consenso” necesario.

Durante las sesiones de trabajo, que se desarrollarán a puerta cerrada, también se tratarán temas como la importancia de la preparación de los jóvenes al matrimonio, la poligamia en Asia, el machismo en Latinoamérica, la dificultad de los padres de dialogar con los hijos.

La Iglesia española será una de las que cuente con mayor número de representantes en el próximo Sínodo de Obispos de la Familia, cuyo listado oficial de participantes ha sido anunciado por la Santa Sede. Así, además de los tres obispos designados por la Conferencia Episcopal (Ricardo Blázquez, Carlos Osoro y Mario Iceta), Francisco ha elegido personalmente al cardenal Sistach. En total, son 17 los españoles que estarán en el Aula.

Asimismo, intervendrán diez superiores de órdenes religiosas, 22 representantes de Iglesias orientales, 14 delegados de iglesias ortodoxas, luteranas y otras confesiones cristianas, 17 matrimonios que ejercerán de auditores y otras 51 personas. Entre todos ellos, habrá 30 mujeres expertas.

Algunos expertos apuntan a que el documento final que salga de estas reuniones servirá de base para una futura Exhortación Apostólica del Papa sobre la familia.

noticias_file_foto_1025247_1443609745

La XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos arrancará este domingo 4 de octubre y reunirá hasta el próximo 25 de octubre a más de 330 personas en el Vaticano que debatirán sobre la vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo e intentarán llegar a un consenso sobre temas sobre los que no llegaron a acuerdo en la primera reunión como los divorciados vueltos a casar o las personas homosexuales.

Por lo tanto, quedan menos de 48 horas para que el Papa y los obispos comiencen el Sínodo, en el que entre sobre asuntos se debatirá sobre el matrimonio homoparental y el cardenal Raymond Burke, proclamado líder de la facción más dura y conservadora de la Iglesia Católica, vuelve a la carga. El mismo que alertó de una “agenda gay” en el Vaticano y el que dijo que las parejas gays no deben ser invitadas a reuniones familiares en presencia de niños. Pero Burke no viene sólo sino respaldado por los jinetes del Apocalipsis. Varios cardenales, obispos, sacerdotes y numerosos laicos han advertido a los 183 padres sinodales que si la Iglesia iguala las relaciones heterosexuales a las homosexuales se subvierte la ley natural.

“Es impensable que la Iglesia haga hipótesis de una equivalencia de hecho, no sólo en el ámbito legal, entre una relación y una pareja heterosexual y una relación de carácter homosexual, porque esto sería la subversión de la Ley Natural y del designio de amor de Dios creador”, reza el manifiesto que han hecho público durante la firma de un convenio internacional que ha tenido lugar en la Pontifica Universidad de San Tomás de Aquino.

El documento ha sido firmado por el cardenal estadounidense Raymond Burke, el cardenal arzobispo de Bolonia, Carlo Cafarra, el cardenal Walter Brandmüller, el cardenal Prefecto de la Congregación para el Culto Divino, Robert Sarah y el arzobispo emérito de Colonia, el cardenal Joachim Meisner.

Entre los laicos que han firmado el documento figuran los filósofos Robert Spaemann, Giacomo Samek Ludovici, Thibaud Collin y Armin Schwibach, así como los intelectuales estadounidenses Robert Royal, el escritor francés Guillaume d’Alançon, y el expresidente del IOR, Ettore Gotti Tedeschi.

El texto destaca que el ataque a la familia no es solo cultural, sino también “social, jurídico, doctrinal y hasta sacramental” y que por lo tanto su defensa requiere un magisterio específico “fuerte y bien claro”.

“Un magisterio que reafirme los dictados de la ley natural –que el Evangelio no suprime, sino que los perfecciona–, las orientaciones a los fieles católicos sobre la necesidad de defender a la familia así como la responsabilidad hacia el bien común de la sociedad y para todos”, especifica.

Además, los cardenales esperan que durante el Sínodo “se dé el espacio adecuado a la experiencia de las familias que viven y son testigos de la belleza de un amor indisoluble, capaz de atraer e iluminar las muchas familias que viven en la oscuridad”.

Por otro lado, el texto reivindica una “reproposición integral de la tradición católica sobre los problemas de la vida, de la familia, de la educación, que consienta al pueblo cristiano de hoy profundizar en su identidad para realizar adecuadamente su misión“. Al mismo tiempo se reconoce que esta toma de conciencia también “implica un juicio cultural en la mentalidad dominante, que permita ser más y más caritativo”.

En esta línea, se pide que se supere “la abstracta contraposición entre verdad y caridad, entre doctrina y pastoral” porque según se indica en el comunicado esto “no tiene ninguna base en términos de la experiencia de la Iglesia, porque la verdad se expresa en el mundo como un juicio sobre las posiciones y, como una obra de caridad sobre las personas”.

 Así que, a punto de comenzar un Sínodo que parece que no va a aportar nada nuevo sobre una Iglesia Católica demasiado liderada por el ala más conservadora y con un Papa Francisco acostumbrado a nadar y guardar la ropa.

Fuente Ragap

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , , , , , ,

Medio millón de católicos piden al Papa que no dé la comunión a divorciados vueltos a casar y proclaman que “Las uniones homosexuales son contrarias a la ley divina y a la ley natural”

Domingo, 16 de agosto de 2015

filial_560x280Una impresentable campaña del lobby fundamentalista

“Filial Súplica a su Santidad para el futuro de la familia”, guiada por Burke

Cerca de medio millón de personas firmaron una petición en contra de que el papa Francisco autorice la comunión a los divorciados que se vuelven a casar y de condena a la unión entre homosexuales, informaron este jueves los organizadores de la iniciativa.

Según la página internet www.filialsuplica.org, más de 462.700 personas en todo el mundo habían firmado hasta este jueves la petición. Llamada “Filial Súplica a su Santidad para el futuro de la familia”, los firmantes piden con ese mensaje al “papa Francisco que reafirme categóricamente la enseñanza de la Iglesia de que los católicos divorciados y vueltos a casar civilmente no pueden recibir la Sagrada Comunión y que las uniones homosexuales son contrarias a la ley divina y a la ley natural”.

La iniciativa fue lanzada por varias organizaciones católicas conservadoras, conocidas por sus campañas en contra del aborto y que cuentan con el apoyo de numerosos dirigentes de la Iglesia católica.

Entre los firmantes figuran varios obispos y cardenales, entre ellos el estadounidense Raymond Burke, cuya influencia en la Curia Romana ha disminuido tras la elección en 2013 del papa argentino.

El pontífice convocó para octubre un sínodo o asamblea de obispos de todo el mundo para debatir varios temas que se anuncian complicados, si bien el documento de trabajo divulgado en junio resulta una mediación entre posiciones progresistas y conservadoras.

La cuestión de los católicos que se casan en segundas nupcias divide a la Iglesia, al igual que el lugar de los homosexuales en su seno o las uniones civiles. El tema es especialmente espinoso en los países en desarrollo, opuestos a cualquier cambio y enfrentados a una línea más moderna, que aspira a conseguir una cierta apertura.

El asunto suscitó fuerte debate durante el sínodo sobre la familia de octubre pasado y deberá ser central durante el segundo sínodo, que tiene que elaborar recomendaciones para el papa. La semana pasada Francisco pidió que no se trate como excomulgados a los divorciados que se vuelven a casar.

“Los divorciados que se vuelven a casar forman parte siempre de la Iglesia”, afirmó el papa quien recordó que esas personas “no están excomulgadas, como algunos piensan: ellas forman parte siempre de la Iglesia“, insistió Francisco.

Para la Iglesia, no se puede disolver un matrimonio religioso, y el derecho canónico, que considera a las personas que se casan por segunda vez como infieles a su primer cónyuge, las excluye de los sacramentos, incluida la comunión.

La excomunión es, sin embargo, una sanción más dura, ya que también implica la exclusión de la comunidad.

 Ésta es la carta:

Beatísimo Padre:

En vista del Sínodo sobre la familia de octubre de 2015, nos dirigimos filialmente a V.S. para manifestarle nuestras aprensiones y esperanzas sobre el futuro de la familia.

Nuestras aprensiones se deben a que, desde hace décadas, asistimos a una revolución sexual promovida por una alianza de poderosas organizaciones, fuerzas políticas y medios de comunicación, que atenta paso a paso contra la existencia misma de la familia como célula básica de la sociedad. Desde la llamada Revolución del 68 padecemos una imposición gradual y sistemática de costumbres morales contrarias a la ley natural y divina, tan implacable que hace hoy posible, por ejemplo, que se enseñe en muchos lugares la aberrante “ideología del género” aún en la tierna infancia.

Ante ese oscuro designio ideológico, la enseñanza católica sobre el Sexto Mandamiento de la Ley de Dios es como una antorcha encendida que atrae numerosas personas – agobiadas por la propaganda hedonista – al modelo casto y fecundo de familia predicado por el Evangelio y conforme al orden natural.

Santidad, a raíz de las informaciones difundidas por ocasión del pasado Sínodo, constatamos con dolor que, para millones de fieles, la luz de esa antorcha pareció vacilar por causa de los vientos malsanos de estilos de vida propagados por lobbies anticristianos. En efecto, constatamos una generalizada desorientación causada por la eventualidad de que en el seno de la Iglesia se haya abierto una brecha que permita la aceptación del adulterio – mediante la admisión a la Eucaristía de parejas divorciadas vueltas a casar civilmente – e, incluso, una virtual aceptación de las propias uniones homosexuales, prácticas éstas categóricamente condenadas como contrarias a la ley divina y natural.

De esta desorientación brota paradójicamente nuestra esperanza.

Sí, pues en esta situación una esclarecedora palabra vuestra será la única vía para superar la creciente confusión entre los fieles. Ella impediría que se relativice la misma enseñanza de Jesucristo y disiparía las tinieblas que se proyectan sobre el futuro de nuestros hijos, si esa antorcha dejase de iluminarles el camino.

Esta palabra, Santo Padre, os la imploramos con corazón devoto por todo lo que sois y representáis, seguros que ella jamás podrá disociar la práctica pastoral de la enseñanza legada por Jesucristo y sus vicarios, porque esto sólo aumentaría la confusión. Jesús nos ha enseñado, en efecto, con toda claridad la coherencia que debe existir entre la verdad y la vida (cfr. Jn 14, 6-7) así como nos ha advertido que el único modo de no sucumbir es poniendo en práctica su doctrina (cfr. Mt 7, 24-27).

Al pedirle la Bendición Apostólica, le aseguramos nuestras oraciones a la Sagrada Familia – Jesús, María y José – para que ilumine a S.S. en esta circunstancia tan trascendental.

Fuente Religión Digital

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , ,

El destituido Cardenal Burke sigue su acoso al papa Francisco y advierte sobre “agenda gay” dentro de la Iglesia Católica

Lunes, 6 de abril de 2015

422849_342615732440660_603235351_nEl  cardenal Burke, destituido por el papa Francisco, advirtió de que dentro de la Iglesia Católica hay elementos tratando de promover una “agenda gay”.

Como si anunciara la mismísima llegada de los jinetes del apocalipsis, y sin que se le mueva ni el birrete ni la laaaaaaaaarga cola, el homófobo cardenal Raymond Burke, al que conocemos bien en esta página, proclamado como el líder de la facción más dura y conservadora de la Iglesia Católica, ha advertido esta semana a la comunidad cristiana de que el Papa Francisco tiene entre sus prioridades una “agenda gay”. Lo que, según sus palabras, no parecería tan raro ¿no Monse?

El cardenal Raymond Burke, quien se desempeñaba como prefecto del influyente Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica hasta noviembre del año pasado, hizo sus comentarios en una entrevista al sitio web italiano La Nuova Bussola Quotidiana. Los comentarios están referidos a la preparación de una reunión de la alta jerarquía eclesial para discutir el tema en octubre próximo.

El susodicho, tiene entre ceja y ceja socavar el trabajo del actual Pontífice de intentar hacer una Iglesia integradora y que respete la diversidad. Podría decirse que Burke pertenece a la poderosa e influyente doctrina que ya tejieran Juan Pablo II y Ratzinger. Dos ídolos del mundo como para pegar sus rostros en las carpetas de los adolescentes. Las declaraciones de Burke podrían también interpretarse como una reacción airada, al ser apartado de las grandes estructuras de poder en el Vaticano. O quizá sean las dos cosas.

Según el corresponsal para temas sociales de la BBC, John McManus, los comentarios demuestran las cada vez más evidentes divisiones dentro de la iglesia en torno a temas como la homosexualidad y el divorcio. “El retiro de Burke a un puesto de menor importancia fue visto en su momento como un intento del papa Francisco por silenciar al líder de la facción más conservadora del Vaticano. Pero si ese era el caso, claramente no ha funcionado”, dijo McManus.

 Es cierto que el Santo Padre ha realizado una serie de importantes e históricos gestos con la comunidad LGTB,  pero de ahí a trazar una agenda gay, media un abismo. De hecho, no ha cambiado absolutamente nada, ni la doctrina oficial, ni la posibilidad de acceso a los ministerios, de personas homosexuales casadas civilmente. Mucho menos, pensar en que estos matrimonios passen a ser sacramentalizados…. Sin embargo, estos significativos gestos han fortalecido el sentimiento de identidad a millones de católicos con la Iglesia, entre los que también se encuentran la lucha contra la pederastia (con los propios sacerdotes implicados) o la pobreza. Tres ejes de acción que sus predecesores ni tocaron. Ahora, además, ha impuesto la austeridad y la transparencia financiera que antes brillaban por su ausencia.

Desde luego, nada se sabe acerca de si Burke hizo algo en la lucha contra la pederastia o todas las injusticias citadas; en cambio, no tutubea a la hora de denunciar una “agenda gay“. ¿Y qué hay de malo si la hubiera?
 .
Recordemos que el ala conservadora de la Iglesia es muy potente. En España, por ejemplo, no dudan en manifestarse cuando les viene en gana con sus vanguardias de los movimientos ultraconservadores,  como en su día lo hicieron contra el matrimonio igualitario. En cambio, no salieron ni a enseñar el alzacuellos cuando media España salió a la calle para protestar contra la guerra de Iraq o los desahucios
 .Raymond Cardinal Leo Burke visits the Oratory of Ss. Gregory and Augustine to celebrate Benediction of the Blessed Sacrament followed by a Reception. As Archbishop of St Louis, Cardinal Burke canonically established the Oratory on the first Sunday of Adve
Quien sabe si ahora mismo, el señor Burke (en el centro con esa cola tan rechula), se encuentra maquinando desde las catacumbas del Vaticano alguna otra perla que soltar…

General, Homofobia/ Transfobia. , , , ,

Para tomar nota: Cardenal Burke acerca de lo que es natural en los chicos…

Martes, 13 de enero de 2015

Raymond Cardinal Leo Burke visits the Oratory of Ss. Gregory and Augustine to celebrate Benediction of the Blessed Sacrament followed by a Reception. As Archbishop of St Louis, Cardinal Burke canonically established the Oratory on the first Sunday of AdveToma ironía… si es que por la boca muere el pez, y este tiene una verborragia desatada… Además de un olor a naftalina que apesta… no hay más que ver la fotografía, que trae “cola”.

El cardenal Raymond Burke,  conocido desde hace mucho por  su pública y  fuertemente negativas visión de las personas LGBT, en particular  en lo qyue respecta al matrimonio igualitario, culpó recientemente de la escasez de vocaciones al sacerdocio  a una Iglesia “feminizada”.

Citando, en particular, la introducción de muchachas como  monaguillas,  dijo que este desarrollo disuade a los muchachos de la participación de iglesia. Burke  indica que:

“Los muchachos jóvenes no quieren hacer cosas con las chicas. Es simplemente natural.”

Con el debido respeto al Cardenal Burke, los defensores LGBT católicos han estado diciendo exactamente eso durante mucho tiempo. Al menos para el 10% de los  chicos.

–Francis DeBernardo, New Ways Ministry

Fuente Bondings 2.0

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica

José María Castillo: ¿Otro restauracionismo preconciliar?

Domingo, 4 de enero de 2015

20603720aLeído en su blog Teología sin Censura:

El Papa ve “escandaloso” las listas de precios en las iglesias para recibir los sacramentos

Las “quince enfermedades de la Curia“, según Francisco

El Papa pide perdón “por mis errores y los de mis colaboradores, y por los escándalos que han hecho tanto daño

“Francisco está amenazado, tan amenazado como la unidad de la Iglesia”

“Estamos ante un nuevo y desesperado intento de restauracionismo preconciliar”

“Con razón advierte A. Torres Queiruga que estamos ante un ‘escándalo'”

“Al Papa se le acepta, en sus enseñanzas y en su forma de proceder, en la medida (y sólo en la medida) en que dice y hace lo que a Müller (y a sus colegas) les parece bien “

¿No tuvimos bastante en la Iglesia con el restauracionismo que Juan Pablo II promovió y defendió con firmeza, durante su largo pontificado, para frenar y – si hubiera sido posible – incluso bloquear el impulso renovador que representó el concilio Vaticano II? ¿No ha quedado patente que aquel intento ha desembocado en un alejamiento mayor de la Iglesia en sus relaciones con la cultura de nuestro tiempo? A estas alturas, hay motivos fundados para pensar que aún no hemos reflexionado a fondo lo que ha significado para la Iglesia el hecho de que un papa teólogo, de la talla de Benedicto XVI, se haya visto en la apremiante necesidad de tener que presentar su renuncia al papado.

Sea cual sea el motivo determinante por el que el papa Ratzinger tomó semejante decisión, parece razonable pensar que Benedicto XVI se vio en la apremiante urgencia de dejar el gobierno de la Iglesia en otras manos porque, sin duda alguna, él vio que la situación no podía ponerse peor de lo que ya estaba. A partir de entonces, el cónclave que eligió a Francisco se dio cuenta de que la Iglesia necesitaba un rumbo nuevo. Y, a la vista de todo lo que ha sucedido, ¿vamos a tener el atrevimiento de tropezar dos veces en la misma piedra?

Pues sí. Efectivamente, da la impresión de que hay quienes se aferran al empeño por repetir la misma historia. Como es bien sabido, ya no es un secreto para nadie que cinco eminentes cardenales (Müller, Caffarra, De Paolis, Brandmüller y Burke) han buscado el apoyo del ex-papa Ratzinger para que les ayude en su intento de corregir el nuevo proyecto de papado y de Iglesia que estamos viendo en el papa Francisco. Se sabe también que Benedicto XVI se negó a aceptar las pretensiones de los cinco purpurados. Y no contento con eso, avisó de inmediato a Bergoglio que se pusiera en guardia por lo que se le venía encima con las pretensiones de los cinco cardenales mencionados y del “bloque preconciliar” de Iglesia que, sin duda, esos purpurados representan.

¿Ha quedado todo resuelto con este intento frustrado de un más que probable enfrentamiento de cinco importantes cardenales con el papa Francisco? Nada de eso. Después del fracaso de los mencionados cinco cardenales, los purpurados han seguido, erre que erre, en su empeño. Y ahora, lo que han hecho ha sido publicar un libro, en el que colaboran los cinco, y del que con razón advierte el profesor A. Torres Queiruga que estamos ante una “sorpresa mayúscula”, incluso ante un “escándalo”.

¿Por qué? Sin duda, los cinco eminentes eclesiásticos (y el bloque preconciliar de Iglesia, que ellos representan) están persuadidos de que el proyecto pastoral de cercanía al Evangelio, y al sufrimiento de los pobres y excluidos de este mundo, será un proyecto “enteramente responsable” si “presupone una teología que se abandona a Dios que se revela, presentándole el pleno obsequio del entendimiento y de la voluntad” (Card. G. L. Müller).

cinco-cardenales-vs-papa-720_560x280Si yo me he enterado bien, estas palabras del Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, vienen a decir que el papa actual, con sus gestos de profunda humanidad y cercanía a los que sufren, da pie para pensar (y decir) que no presupone “una teología que se abandona a Dios”, ni le presenta así (a ese mismo Dios) “el pleno obsequio del entendimiento y de la voluntad”. ¿Se puede hacer semejante insinuación contra el papa y quedarse tan fresco? ¿No sospecha este eminente cardenal que así, al decir eso, lo que en realidad está indicando es que hasta el papa se tiene que someter a lo que piensa el cardenal prefecto del Santo Oficio?

Al hacer estas preguntas, estoy afrontando un problema bastante más serio de lo que algunos se imaginan. Porque, echando mano de argucias teológicas de este calibre, lo que en realidad se pone al descubierto es que el Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe le está diciendo a la Iglesia que al Papa se le acepta, en sus enseñanzas y en su forma de proceder, en la medida (y sólo en la medida) en que el Papa dice y hace lo que a este Cardenal (y a sus colegas) les parece bien que se debe decir y enseñar. Pero, entonces y si es que eso es así, ¿no estamos haciendo trizas la tradición secular de la Iglesia y las enseñanzas de los concilios Vaticano I y Vaticano II (Denz.-Hün. 3060; LG 22) cuando nos han explicado la naturaleza y la razón de ser del Romano Pontífice?

No estoy alambicando sobre el sexo de los ángeles o cosas parecidas. El momento, que estamos viviendo en la Iglesia, es mucho más grave de lo que seguramente muchos piensan. El problema de fondo del Vaticano II se repite. Y, de la misma manera que sucedió entonces, la resistencia al cambio se hace fuerte, seguramente más fuerte de lo que imaginamos. El papa Francisco quiere a toda costa una Iglesia que viva el Evangelio, cercana al sufrimiento humano y dispuesta, ante todo, a remediar los dolores, humillaciones y violencias que azotan sobre todo a los más débiles. Y es decisivo comprender que Francisco quiere una Iglesia entregada a semejante tarea aun cuando para ello sea necesario anteponer el logro de la felicidad de los que más sufren a tradiciones, normas y rituales que, en definitiva, lo que consiguen es tranquilizar conciencias satisfechas por sus “ortodoxias” y sus “observancias”.

Al decir esto, estamos tocando el nudo del problema. Si las quince enfermedades, que Francisco explicó y aplicó a los hombres de la Curia, en su discurso del pasado día 22, son la expresión de lo que realmente ocurre en el Vaticano, se comprende perfectamente que, en las oficinas de la Curia, abunden los funcionarios eclesiásticos (de todos los rangos) que no pueden comprender el genuino carácter cristiano de los dogmas y de las confesiones de fe. Porque se trata de personas que, en las dignidades, cargos y privilegios alcanzados, se han situado en un status que, si quieren mantenerlo, por eso mismo no pueden comprender que “el genuino carácter cristiano de los dogmas de fe está en la peligrosidad crítica y liberadora, y al mismo tiempo redentora, con la que actualizan el mensaje” de Jesús, de forma que “los hombres se asusten de él y, no obstante, se vean avasallados por su fuerza” (J. B. Metz; cf. D. Bonhoeffer).

Así las cosas, yo entiendo perfectamente que estemos ante un nuevo y desesperado intento de restauracionismo preconciliar. Como entiendo igualmente que mucha gente piense en el papa Francisco como un hombre amenazado. Tan amenazado como la unidad de la Iglesia. Y, por tanto, el futuro de esta Iglesia a la que queremos de verdad. Una Iglesia en la que no pretendemos ser más papistas que el papa. Y en la que siempre, y en cualquier caso, aceptamos al sucesor de Pedro, coincida o no coincida con nuestros puntos de vista.

Espiritualidad, General, Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , , , , ,

La homofobia descarnada del cardenal Burke: “Las relaciones homosexuales no son buenas. No son buenas para nadie”

Domingo, 9 de noviembre de 2014

Raymond Cardinal Leo Burke visits the Oratory of Ss. Gregory and Augustine to celebrate Benediction of the Blessed Sacrament followed by a Reception. As Archbishop of St Louis, Cardinal Burke canonically established the Oratory on the first Sunday of AdveQue hable de escándalo este señor vestidito así…

“Las relaciones homosexuales no son buenas. No son buenas para nadie”

“Si no somos fieles a Cristo en su enseñanza sobre el matrimonio, no sé cómo la gente podrá confiar en nosotros”

En una entrevista concedida al periodista católico Terence P. Jeffrey, de CNSNews, el cardenal Raymond Burke, Prefecto de la Signatura Apostólica, ha abordado de nuevo la polémica causada por el debate sobre el acceso a la comunión de los divorciados vueltos a casar y la doctrina católica sobre la homosexualidad. El purpurado cree que la Iglesia «necesita desesperadamente una exposición muy clara sobre el matrimonio y el divorcio» y la «inmoralidad de una unión sexual entre personas del mismo sexo».

(CNSNews) Texto completo de la entrevista al cardenal Burke:

Su Eminencia, Permanecer en La verdad de Cristo incluye un capítulo inicial analizando la base escriturística del matrimonio, que fue escrito por el padre Paul Mankowski, S.J. Permítame darle un par de citas bíblicas tomadas de la Nueva Biblia Americana destacadas por la Conferencia Episcopal Estadounidense.

Génesis 2, 24 dice: «Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer y se hacen una sola carne».

Marcos, capítulo 10 dice: «Los fariseos se acercaron y le preguntaron: ¿le es lícito al hombre divorciarse de su mujer? Lo estaban probando.

Les respondió: ¿qué os mandó Moisés? Ellos contestaron: Moisés permitió redactar el acta de divorcio y repudiarla.

Pero Jesús les dijo: Por la dureza de vuestros corazones se os ha dado este mandamiento, pero desde el principio de la creación «Dios los hizo hombre y mujer, por esta razón, el hombre debe dejar a su padre y a su madre y se une a su mujer y así serán una sola carne». Así que lo que Dios ha unido, que el hombre no lo separe».

burke27En la casa los discípulos de nuevo le preguntaron a cerca de esto. Él les dijo «quien se divorcie de su mujer y se case con otra, comete adulterio contra ella; y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio».

Quiero preguntarle, su Eminencia, una pregunta muy básica. ¿Estaba Jesús en lo correcto a cerca del matrimonio?

Absolutamente. Su misión salvadora para restaurar nuestra comunión con Dios Padre -esa comunión que ha sido rota por el pecado de Adán y Eva- tiene como uno de sus aspectos fundamentales la restauración de la verdad del matrimonio y la fidelidad a esa verdad en la vida del marido y la esposa.

Y así Nuestro Señor, en su enseñanza, hace referencia a la creación misma, en otras palabras, al orden que Dios ha puesto en el mundo y en el corazón humano, por el que un hombre y una mujer son atraídos el uno hacia el otro para formar una unión de por vida, fiel y procreadora, que Nuestro Señor dejó muy claro que ésta es la verdad a cerca del matrimonio, que no hay otra verdad a cerca del matrimonio, que ésta es la verdad completa.

Y era tan clara que los discípulos le preguntaban a cerca de ella porque ellos estaban pasmados. Dijeron: bueno, quizás es mejor no casarse. Y Nuestro Señor dejó claro que Dios Padre da la gracia a aquellos que están llamados a casarse para vivir este maravilloso sacramento y vivir el misterio que refleja de una manera muy particular el amor dentro de la Trinidad, que también es fiel, duradero y fecundo.

Así que vemos que en la obra Salvífica de nuestro Señor, uno de los más importantes aspectos fue restaurar el matrimonio a su verdad.Dado que fue Jesucristo mismo quien nos enseñó lo que es el matrimonio, ¿puede cualquier sacerdote u obispo cambiar lo que Jesús ha declarado a cerca del matrimonio?

No, absolutamente no. Los sacerdotes y obispos están llamados a ser fieles a la verdad. Nuestro oficio es enseñar esta verdad y ayudar a los fieles a vivirla, pero nunca podemos, incluso bajo una supuesta aproximación pastoral, ya sea alterar o negar la verdad a cerca del matrimonio.

¿Puede el Papa mismo cambiar la naturaleza del matrimonio, teniendo en cuenta lo que dijo Cristo?

No, no está en su poder, y está muy claro en la enseñanza de la Iglesia que si un matrimonio ha sido válidamente celebrado y consumado no puede ser separado. No puede terminarse por nada excepto por la misma muerte.

¿Y la institución del matrimonio y la manera en que es reconocida por la Iglesia puede ser cambiada por cualquier obispo o cualquier papa?

No. No porque la Iglesia en este asunto sigue tanto la ley natural como la ley divinamente revelada. Como ha señalado, estas palabras de Jesús en el evangelio de Mateo, y no hay ningún estudiante respetable de Escritura que cuestione que estas mismas palabras de Nuestro Señor y el texto de la Escritura dejan claro lo que Nuestro Señor parece estar diciendo, más aún, él lo está diciendo porque sus propios discípulos reconocen que es algo duro, que es una llamada a los casados a una manera de vida heroica, pero una vida a la que están realmente llamados.

Puede ser una verdad inconveniente, pero es la verdad.

Exactamente.

OLYMPUS DIGITAL CAMERASu Eminencia, en el Catecismo de la Iglesia Católica, como aparece en el sitio web del Vaticano, hay una sección llamada «Dar testimonio de la verdad». Y dice esto, dice: «Ante Pilato, Cristo proclama que Él ha venido al mundo a dar testimonio de la verdad.». El cristiano no tiene que avergonzarse entonces de dar testimonio de Nuestro Señor. Y sigue diciendo: «El deber de los cristianos de tomar parte en la vida de la Iglesia los impulsa a actuar como testigos del Evangelio y seguir las obligaciones que se derivan de ello. Su testimonio es una transmisión de la fe en palabras y hechos. Testimoniar es un acto de justicia que establece la verdad o la hace conocida.»

Ahora, el Catecismo sigue diciendo que hemos visto mártires que a lo largo de la historia de la Iglesia han dado sus vidas porque ellos dieron testimonio de la verdad, cuando no sólo era inconveniente sino que suponía riesgo para su vida.

Un ejemplo es San Juan Fisher que fue un obispo inglés del siglo XVI en tiempos del rey Enrique VIII. A éste, su esposa Catalina de Aragón no le había dado ningún heredero varón superviviente, así que él quería dejarla de lado, divorciarse de ella, y casarse con Ana Bolena. La Enciclopedia Católica describe lo que hizo San Juan Fisher como sigue. Dice: «Cuando la cuestión del divorcio de Enrique de la Reina Catalina llego a Fisher, se convirtió en el principal apoyo de la reina y su más fiel consejero. Aparecía al lado de la Reina en la corte, donde sorprendía a sus pares por lo directo de su lenguaje y sobre todo por declarar que, como San Juan Bautista, estaba listo para morir por la indisolubilidad del matrimonio. Enrique VIII se separó dela Iglesia Católica y se declaró la suprema autoridad sobre la Iglesia de Inglaterra, lo que San Juan Fisher se negó a reconocer, por lo que fue martirizado por Enrique VIII. ¿hizo lo correcto el cardenal Fisher diciendo que entregaría su vida en defensa de la indisolubilidad del matrimonio?

Absolutamente. Ningún sacerdote ni obispo ni ningún pontífice romano podría hacer menos. En otras palabras, entregar la indisolubilidad del matrimonio, como el Rey Enrique VIII pedía, habría sido entregar su fe católica y él no podía hacerlo y Nuestro Señor le dio la gracia de ser un mártir. Él incluso hizo referencia a San Juan Bautista, que durante el propio ministerio de Jesús dio testimonio heroico de la indisolubilidad del matrimonio, dejando claro a Herodes que él estaba viviendo en pecado público y grave, viviendo en matrimonio con la esposa de su propio hermano, que obviamente estaba ligada en matrimonio a su hermano.

¿Debería el cardenal Fisher ser un modelo para los sacerdotes y laicos católicos de hoy?

Bueno, ciertamente lo es para mí. Desde el momento en que me convertí en obispo, he estudiado especialmente su vida. Pero él es un modelo para todos los sacerdotes y obispos y para los laicos. Por supuesto, como sabe, Santo Tomás Moro, un laico, un hombre casado, se unió a él en el martirio, porque también se negó a apoyar a Enrique VIII en su pretensión de ser la suprema cabeza de la Iglesia, para darse a sí mismo la licencia de «casarse» con alguien cuando ya estaba casado con Catalina de Aragón.

Ya sabrá, Su Eminencia, hace unos cincuenta años Hollywood hizo una película sobre Santo Tomás Moro, Un hombre para la eternidad, que mostraba lo que le sucedió a Santo Tomás Moro y lo promovía como un gran héroe cultural. Pienso que en aquellos días -estamos hablando de los sesenta en Estados Unidos- la idea de que una persona podría tener que sacrificar su vida en la civilización occidental porque se mantiene en contra de la autoridad del Estado defendiendo la institución del matrimonio y la autoridad moral de la Iglesia parecía chocante. ¿parece chocante ahora?

No, no lo parece. Y muestra cómo de lejos, en un período corto de tiempo, hemos descendido y nos hemos alejado de la verdad de nuestra fe y la verdad de la ley moral en general. Pero el hecho de que esta clase de preguntas sean realmente discutidas en la Iglesia debería chocarnos a todos y despertarnos a la necesidad de dar un testimonio heroico de la verdad de la indisolubilidad del matrimonio frente a ataques desde dentro de la Iglesia.

Desde dentro de la propia Iglesia. Como sabe, muchos de los obispos de Inglaterra no se mantuvieron con San Juan Fisher, se fueron con el rey.

No, la mayoría no lo hizo. De hecho, Fisher fue el único obispo. Ahora bien, después hubo muchos que dieron testimonio heroico y laicos y fieles. Pero en ese momento Fisher estuvo más bien solo.

¿Piensa que hay amenaza o riesgo de que en un futuro cercano la Iglesia Católica pueda enfrentarse a esta situación incluso en países occidentales, donde algunos líderes de la Iglesia, algunos obispos, decidan alinearse con el César más que con Dios?¿Tomar partido en contra de la verdad de la Iglesia?¿Hay riesgo de eso?

Pienso que hay desafío real hoy y quizás no viniendo tanto del Estado como de la cultura en general, la aceptación general, la amplia aceptación del divorcio y del volverse a casar, y la Iglesia Católica que es prácticamente la única institución que mantiene la verdad del matrimonio, la indisolubilidad del matrimonio, ahora se le pide un compromiso en esa materia.

Así, tenemos que reconocer que si no estamos en lo correcto a cerca del matrimonio -en otras palabras, si no somos fieles a la palabra de Cristo, a la verdad que Cristo nos anunció a cerca del matrimonio- en la Iglesia, no sé cómo la gente podría confiar en nosotros a cerca de la enseñanza de la fe de cualquier otra manera.

Quiero decir, estamos hablando del mismo fundamento de la vida de la Iglesia, la primera célula de nuestra vida, en la unión marital y la formación de la familia y si no defendemos la santidad del vínculo matrimonial, estamos realmente no sólo abandonando la fe católica, sino realmente abandonando la fe cristiana, en el sentido de que estamos abandonando la misma ley natural.

Su Eminencia, déjeme preguntarle en relación a otro aspecto del catecismo que llama al respeto de las almas de los otros y habla del pecado de escándalo.
Dice: «El escándalo es la actitud o el comportamiento que induce a otro a hacer el mal. El que escandaliza se convierte en tentador de su prójimo. Atenta contra la virtud y el derecho; puede ocasionar a su hermano la muerte espiritual. El escándalo constituye una falta grave si, por acción u omisión, arrastra deliberadamente a otro a una falta grave.»
«El escándalo adquiere una gravedad particular según la autoridad de quienes lo causan o la debilidad de quienes lo padecen. Inspiró a nuestro Señor esta maldición: «Al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar» (Mt 18, 6; cf 1 Co 8, 10-13). El escándalo es grave cuando es causado por quienes, por naturaleza o por función, están obligados a enseñar y educar a otros. Jesús, en efecto, lo reprocha a los escribas y fariseos: los compara a lobos disfrazados de corderos».
«El que usa los poderes de que dispone en condiciones que arrastren a hacer el mal se hace culpable de escándalo y responsable del mal que directa o indirectamente ha favorecido».
¿Piensa que algunos de los obispos que han participado en el sínodo y estaban empujando a la Iglesia Católica contra la enseñanza de Cristo sobre el matrimonio están en riesgo de cometer escándalo?

Bueno, ciertamente sucedió con la publicación de la relatio intermedia del sínodo. Se causó escándalo en la Iglesia. Los medios de comunicación seculares, no sin razón, se refirieron a ello como un terremoto en la Iglesia. Mientras algunos obispos y otros lo excusaban diciendo que no era una posición doctrinal, sino un simple informe que estaba siendo discutido en el sínodo, el mismo hecho de que estos asuntos estaban siendo discutidos y cuestionados por los presidentes de las conferencias episcopales, por los jefes de los dicasterios de la curia romana y por otros designados especialmente por el Santo Padre para el sínodo, causó una tremenda confusión y podría incluso inducir a los fieles al error respecto a la enseñanza a cerca del matrimonio y otras enseñanzas. Leer más…

Iglesia Católica , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.