Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Raymond Leo Burke’

El Papa ordena investigar el cese del ex Gran Canciller de la Orden de Malta

Lunes, 26 de diciembre de 2016

220px-albrecht_freiherr_von_boeselager_20120228“Crisis constitucional” en el organismo presidido por Burke. El cardenal Burke organizó la destitución de su gran canciller sin permiso del Pontífice

La Orden de Malta tilda de “inaceptable” la decisión del Papa de investigar el cese de Von Boeselager

El purpurado aseguró que Roma estaba de acuerdo con su destitución, lo cual es falso

Según publicó el diario romano Il Messaggero, se le acusaría a Boeselager de no haber impedido la distribución de preservativos en diferentes zonas del mundo

“Siempre he afirmado que soy fiel a la Iglesia y su doctrina”, asegura Boeselager

(C. Doody/Agencias).-

La Orden de Malta, una antigua institución católica, seglar y aristocrática, tachó el sábado de “inaceptable” la decisión del papa Francisco de abrir una investigación sobre la destitución de su gran canciller, Albrecht von Boeselanger. El origen de La Orden de Malta se remonta al año 1048 durante la época de las Cruzadas. Está formada hoy en día en su mayor parte por laicos de familias nobles que se dedican a labores humanitarias, quienes mantienen, como parte de esas labores, relaciones diplomáticas con más de cien estados alrededor del mundo.

En una réplica extraordinaria al pontífice, el grupo afirmó que la destitución de su gran canciller fue un acto de administración gubernamental interna de la Soberana Orden de Malta, y por tanto queda únicamente dentro de su competencia”. Francisco nombró el jueves una comisión de cinco miembros para investigar la salida de Albrecht von Boeselager el 8 de diciembre, en medio de pruebas de que el propio enviado de Francisco en el grupo, el cardenal conservador Raymond Burke, ayudó a organizar la destitución sin permiso del pontífice.

“Un católico liberal no dispuesto a aceptar la doctrina de la Iglesia”. Por ser así, dice Albrecht von Boeselager, le han destituido de su puesto de Gran Canciller de la Orden de Malta, la cofradía católica centenaria cuyo patrono es el cardenal  Raymond Burke. Una comisión nombrada este jueves por el Papa Francisco será la encargada de contrastar la veracidad de sus palabras.

El grupo que ha sido encargado de “recoger elementos e informar en breve a la Santa Sede” está formado por Silvano Tomasi, Gianfranco Ghirlanda, Jacques de Liedekerke, Marc Odendall y Marwan Sehnaoui, informó hoy la oficina de prensa del Vaticano. El portavoz del vaticano, Greg Burke, explicó que el nombramiento de la comisión se explica con “la voluntad de resolver el asunto de manera pacífica”.

Según publicó el diario romano Il Messaggero, se le acusaría a Boeselager de no haber impedido la distribución de preservativos en diferentes zonas del mundo donde se encuentran las estructuras médicas gestionadas por los voluntarios de la Orden del mundo. Esto habría sido retenido como contrario a la moral católica y por tanto una grave conducta del Gran Canciller.

Unos de los cargos en contra de Von Boeselager está relacionado con un programa en el que participó hace varios años la rama humanitaria del grupo, que ayudaba a esclavas sexuales en Mianmar e incluía proporcionar condones a las mujeres para que se protegieran de la infección de VIH.

Las enseñanzas tradicionales de la Iglesia católica prohíben los métodos anticonceptivos artificiales. Von Boeselager ha dicho que en cuanto la dirección de la orden en Roma supo del reparto de condones, se congelaron dos de los proyectos. Un tercero continuó, dijo, porque haberlo suspendido de forma drástica habría privado a una región pobre de Mianmar de todos los servicios médicos básicos.

El proyecto terminó suspendiéndose después de la intervención de la oficina sobre doctrina del Vaticano. Burke mantiene una posición estricta sobre las enseñanzas de la Iglesia en moral sexual. Así, la disputa que envuelve a la orden es un reflejo de las divisiones ideológicas más amplias en la Iglesia, que se han intensificado durante el papado de Francisco ante el hincapié del pontífice en el aspecto misericordioso de la institución sobre su lado doctrinario.

Von Boeselager ha dicho que le pidieron que renunciara el 6 de diciembre durante una reunión con Burke y el líder de la orden, en la que le dijeron que la Santa Sede quería su dimisión. Más tarde supo que el Vaticano no había hecho esa petición. Boeselager, en un correo electrónico a miembros de la Orden recogido por The Tablet el 9 de diciembre, niega todas las acusaciones en su contra y afirma que la verdadera acusación que se le ha lanzado ha sido la de ser “un católico liberal no dispuesto a aceptar la doctrina de la Iglesia”. “He dado mi vida a la Orden y por eso a la Iglesia, y siempre he afirmado que soy fiel a la Iglesia y su doctrina”, escribió Boeselager en su email.

La versión del ya ex Gran Canciller contrasta de esa forma con el relato oficial de la Orden, que comunicó hace unos días “la situación extremadamente grave e insostenible respecto del papel de Albrecht von Boeselager como Gran Canciller de la Orden de Malta”.

Según esa nota oficial, el pasado 6 de diciembre el Gran Maestre, Matthew Festing, convocó a von Boeselager a una reunión en presencia del Gran Comendador, Ludwig Hoffmann von Rumerstein, y el cardenal Burke, como representante del Santo Padre ante la Orden de Malta, y le obligó a dimitir. Ante la negativa de Boeselager, se inició un expediente disciplinario que desembocó en su destitución como Gran Canciller el 16 de este mes.

En detalle, la Orden cita “los graves problemas ocurridos durante el mandato de Boeselager como Gran Hospitalario de la Orden de Malta, y el ocultamiento de dichos problemas por su parte ante el Gran Magisterio, como probó un informe encargado por el Gran Maestre el año pasado”.

La destitución obligatoria del Gran Canciller ha causado enormes divisiones en el seno de la Orden de Malta, según han añadido diversos medios de comunicación, con algunos de sus miembros alegando incluso que, por su proceder en cesar a Boeselager, el Gran Maestre ha provocado una “crisis constitucional. Boeselager es “un hombre de gran valor, a quien respeto profundamente”, dijo un oficial de la Orden a La Croix, medio que asimismo citó a otros miembros de la Orden valorándolo como un católico “piadoso” y “ferviente”.

En su comunicado, los caballeros de Malta dijeron que la decisión del papa de nombrar una comisión para investigar la destitución deriva de un malentendido con el secretariado de Estado Vaticano y señalaron que habían explicado la situación a Francisco en una carta.

La Orden de Malta tiene muchos de los rasgos de un estado soberano. Emite sus propios sellos postales, pasaportes y placas para automóviles y mantiene relaciones diplomáticas con 106 estados, incluido el Vaticano. Sin embargo, la Santa Sede tiene una relación única con la orden porque el papa nombra a un cardenal para “fomentar los intereses espirituales” de la orden, así como su relación con el Vaticano, que es un estado soberano.

Francisco nombró a Burke para ese cargo en 2014 tras destituirle como juez supremo del Vaticano. Desde entonces, el cardenal se ha convertido en uno de los críticos más destacados del papa, en especial por su flexible interpretación de que los católicos que se han casado de nuevo en ceremonias civiles pueden recibir la comunión.

Los caballeros de Malta tienen su origen en las cruzadas del siglo XI, con la fundación de una enfermería en Jerusalén que atendía a personas de toda confesión que peregrinaban a Tierra Santa. Ahora tiene 13.500 miembros y 100.000 voluntarios y empleados, que proporcionan atención sanitaria en hospitales y clínicas de todo el mundo y prestan asistencia en zonas de guerra y desastres naturales.

 

Declaración del Gran Magisterio de la Orden de Malta

El Gran Magisterio se enteró de la decisión tomada por la Santa Sede de nombrar un grupo de cinco personas para arrojar luz sobre la sustitución del Gran Canciller anterior.

La sustitución del Gran Canciller anterior es un acto de la administración interna del gobierno de la Soberana Orden de Malta y, en consecuencia, cae exclusivamente dentro de su competencia. El mencionado nombramiento del grupo es el resultado de un malentendido de parte de la Secretaría de Estado de la Santa Sede.

El Gran Maestre aclaró respetuosamente la situación ayer por la tarde en una carta al Sumo Pontífice, explicando las razones por las cuales las sugerencias hechas por la Secretaría de Estado eran inaceptables.

Aseguró al Santo Padre su devoción filial y pidió al Pontífice la Bendición Apostólica, tanto para él como para la Soberana Orden de Malta, sus 13.500 miembros y sus 100.000 empleados y voluntarios que seguirán proporcionando una presencia hospitalaria estable y eficiente en más de 120 países en el mundo según el antiquísimo carisma de la Orden de Malta.

 

Fuente Religión Digital/Agencias

General , , , , , , , , , , ,

El cardenal Caffarra condena la “redefinición” del matrimonio y la familia a partir de las orientaciones sexuales” y Burke no se queda corto en su alegato homófobo…

Martes, 22 de septiembre de 2015

Cardenal-Carlo-Caffarra-Arzobispo-Bolonia_TINIMA20130218_0807_18El cardenal Caffarra condena la redefinición del “matrimonio y la familia a partir de las orientaciones sexuales

El cardenal Carlo Caffarra, arzobispo de Bolonia (Italia), ha subrayado en la mañana del viernes 18 de septiembre, en la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV) que “la misión de la familia es la generación y educación de la nueva persona humana” y “radica en la Providencia de Dios”, a pesar de que “la gran provocación lanzada hoy consiste en mostrar su inutilidad;la nueva criatura venida a la existencia es persona desde el primer instante de su concepción, y al mismo tiempo está llamada a convertirse en persona humana». Así, la labor de la familia es «que aflore su inteligencia, su voluntad, su libertad, su capacidad de amar, su sociabilidad”, ha subrayado.

El cardenal Caffarra  pronunció la última ponencia de las jornadas diocesanas «Vocación y misión del matrimonio y la familia en la iglesia y en el mundo», organizadas a iniciativa del cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, a través de la Facultad de Teología de Valencia, la sección española del Pontificio Instituto Juan Pablo II, y la Facultad de Derecho Canónico de la UCV.

En su intervención, el arzobispo de Bolonia ha defendido que la familia «ha sido pensada y querida por Dios mismo con vistas a alcanzar un fin», que es «la construcción de una nueva persona; construcción que tiene dos actos: generación y educación». De este modo, «Dios celebra la liturgia de su amor creativo mediante el ministerio de los esposos» por lo que «en la paternidad y maternidad humana Dios mismo creador está presente».

En un segundo momento, el ponente ha asegurado que la familia es desafiada en esta vocación procreativa y educativa. De hecho, ha expresado que «la gran provocación lanzada hoy consiste en mostrar su inutilidad». «Es un proceso de destrucción lo que estamos observando: la institución familiar poco a poco está siendo desmontada hasta su desaparición», ha asegurado este experto en Derecho Canónico, quien ha lamentado la «tentación de redefinir el matrimonio y la familia a partir de las orientaciones sexuales y no desde las dos identidades sexuales varón-mujer».

Frente a ello, el cardenal Caffarra ha propuesto «mostrar la belleza y la verdad de vivir la familia evangélica en respuesta a las familias que la niegan». Según ha expresado, «se debe vivir con fidelidad el Evangelio del matrimonio, mostrando su íntima razón de ser, y preguntar simplemente: ¿Cuál de las dos posibilidades es la más humana?, ¿cuál es la que hace aflorar la propia humanidad?».

En este sentido, ha señalado a los obispos y los esposos cristianos como responsables de esta respuesta. «La propuesta cristiana es un evento histórico. Esto es lo que debe ser narrado y es la misión de los obispos. Esto es lo que debe ser representado y es la misión de los esposos. Una narración sin representación sería como si la música de Mozart no fuese interpretada, sino solo leída y estudiada. Una representación sin narración no tendría sentido».

BurkeY el cardenal Burke, en entrevista a un medio ultraconservador adfirma, con un lenguaje medieval e insultante que “Les diría a las familias católicas que el Sínodo, por su naturaleza, es para ayudarlos a vivir en fidelidad a la vocación elevada de encarnar la vida de la Sagrada Familia en Nazaret y que los alentaría mucho, si están –como es natural en este mundo–sufriendo y pasando por desafíos, les alentaría mucho a que aprovechen la gracia del sacramento del matrimonio sagrado para permanecer fieles y para crear un hogar en el que se refleje el amor divino que le es dado al esposo y la esposa mediante el Matrimonio sagrado. Y este es el mensaje, debería ser el mensaje, del Sínodo. Creo que, tristemente, concentrarse en la pregunta de quienes estén en unión irregular y la posibilidad de ofrecerles la Sagrada Comunión tiene un alcance más amplio, que también se indicó durante la sesión del Sínodo en octubre de 2014. Y ese alcance es empezar a decir que otros individuos que viven en pecado público también podrían recibir los sacramentos porque durante esa sesión del Sínodo rápidamente se introdujo el tema de quienes vivían en unión, vivían como esposos, sin el sacramento del matrimonio y también la pregunta sobre quienes están atraídos a personas del mismo sexo, que intentan vivir algún tipo de unión, y lo que temo es que al decir que en algunos casos, de conformidad con la decisión del Obispo o de un sacerdote delegado por el Obispo, los individuos que viven en adulterio podrían recibir la Sagrada Comunión, naturalmente habrá una ampliación para decir que a quienes viven en estado de fornicación, que no estén unidos en matrimonio sino solo viven como tales, también se les debería permitir recibir los sacramentos, o a quienes viven públicamente en un relación homosexual deberían también poder recibir los sacramentos y esto redundaría, claramente, en los tres casos, a un gran escándalo en la Iglesia y eso destruiría la vida de la Iglesia. No sé si eso hace sentido o no.”

Fuente Agencias

Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , ,

Palos en la rueda de Francisco

Domingo, 9 de agosto de 2015

Papa-Francisco5Perdido el debate doctrinal, la minoría conservadora amenaza con un cisma tras el Sínodo

“Si el Señor no se cansa de perdonar, nosotros no tenemos otra elección que ésa”

(Jesús Martínez Gordo).- A partir del próximo mes de octubre asistiremos, finalizado el Sínodo ordinario de obispos dedicado a la familia, a uno de los momentos más importantes del pontificado de Francisco, a lo que se podría llamar su hora de la verdad.

En efecto, una vez debatidas y aprobadas las resoluciones que los obispos estimen oportunas y presentadas para su ratificación, es de esperar que este papa, lleno de gestos felizmente descolocantes y de un magisterio refrescante, baje a la arena y -dicho coloquialmente- se “moje” aprobando toda una serie de propuestas sobre la familia y la moral sexual. Va a ser particularmente interesante constatar qué decisiones toma sobre la posibilidad de que los divorciados vueltos a casar puedan comulgar, es decir, sigan perteneciendo plenamente a la Iglesia.

Como es sabido, ésta es una cuestión abierta por el mismo papa Francisco el 29 de julio de 2013 cuando, a su regreso de las Jornadas Mundiales de la Juventud, celebradas en Rio de Janeiro y en conversación con los periodistas, reconoció la necesidad de abordar “el problema de la comunión a las personas en segunda unión”, algo, apuntó en aquella ocasión, que es preciso realizar con misericordia: “si el Señor no se cansa de perdonar, nosotros no tenemos otra elección que ésa”.

La oposición a semejante posibilidad no tardó en aparecer. Y estuvo liderada por cinco cardenales de indudable peso en la curia vaticana, al menos durante los pontificados anteriores, y con una contundencia inusitada: “no es coherente con la voluntad de Dios” (Gerhard Ludwig Müller); resulta “insostenible” (Walter Brandmüller); es “ilícita” porque cuestiona “la ley divina” de “la indisolubilidad del matrimonio” (Velasio De Paolis); va “en contra de la voluntad del Señor” (Carlo Caffarra); recurrir a la misericordia sin verdad es un atentado contra la fe (Raymond Leo Burke).

El Sínodo extraordinario celebrado en octubre del año pasado evidenció que, aunque la propuesta favorable a la plena incorporación eclesial de los divorciados casados no alcanzara entonces la mayoría requerida (dos tercios), la posición radicalmente contraria de estos cardenales -y oficial hasta entonces en la Iglesia católica- pasaba a ser sorprendentemente minoritaria en el aula sinodal.

 los-opositores-al-papa-franciscoLos opositores del Papa

 Y el mismo papa Francisco no solo no retiraba -en nombre de una unidad supuestamente en peligro- el estudio de esta cuestión en un próximo Sínodo, sino que volvía a recabar el parecer de la base eclesial sobre éste y otros asuntos referidos a la familia y a la moral sexual.

Desde entonces se ha asistido a un debate a fondo que, a diferencia de otras ocasiones, ha presentado una particularidad también inaudita: han sido notables las aportaciones que, con una libertad encomiable y con una argumentación impecable, se han esforzado por desmontar el intento de la minoría sinodal por capitalizar en exclusiva la rectitud doctrinal.

No es verdad -y menos infalible- que, a la luz de la escritura, de la tradición patrística, de los concilios y del corpus jurídico eclesial vigente, sea incompatible un comportamiento misericordioso con los divorciados vueltos a casar y el reconocimiento de la indisolubilidad del matrimonio. Más bien, todo lo contrario.

Quizá porque la minoría sinodal da ya por perdido el debate sobre la consistencia doctrinal de quienes -como el cardenal W. Kasper, entre otros- son partidarios de articular misericordia e indisolubilidad, se asiste estas últimas semanas a un cambio de estrategia: da lo mismo -se propala también aquí, entre nosotros, en el País Vasco- lo que se apruebe en el próximo Sínodo ordinario de octubre. El papa Francisco va a dar la callada por respuesta a una propuesta partidaria de reconocer, en nombre de la misericordia, la plena eclesialidad de los divorciados vueltos a casar.

Según este infundio, el papa Bergoglio adoptaría semejante estrategia no sólo ante la supuesta “fortaleza” dogmática, escriturística, jurídica y patrística de la posición minoritaria, sino también ante el temor de un posible cisma en la Iglesia católica. Como contrapartida, enfatizan, impulsaría un magisterio todavía mucho más atento a las contradicciones sistémicas del capitalismo imperante y, sobre todo, a las urgencias sociales que están aflorando.

Sinceramente, no veo a Francisco en esta estrategia. Y no lo veo porque me parece un comportamiento más propio de un “capitán Araña” que de un obispo con entrañas pastorales y convencido -como es el caso- de que hay que estar al lado de la gente hasta el final.

Sí lo veo, en cambio, ratificando lo aprobado en el Sínodo y buscando no romper los puentes con la minoría sinodal, a pesar de que ésta intente marcar (y agrandar) distancias en nombre de la “verdad” y de una supuesta rectitud doctrinal abanderada -tan gratuita como supuestamente- por ellos.

Si la minoría sinodal quiere convencer, tiene que aportar argumentos más consistentes que los esgrimidos hasta el presente. Y, por supuesto, olvidarse de esta estrategia.

Fuente Religión Digital

General, Iglesia Católica , , , , , , , , ,

El “sí” de Irlanda al matrimonio igualitario impacta profundamente en la Iglesia católica

Domingo, 14 de junio de 2015

soy-homosexual-tengo-hijos-soy-catolico1Aunque hemos ido informando de todas estas noticias, viene bien agruparlas para ver la ofensiva contra el matrimonioigualitario de buena parte de la jararquía vaticana…

Los resultados del referéndum irlandés han caído como una auténtica bomba en el mundo católico, especialmente entre la jerarquía. Una sociedad antaño tenida por firme seguidora de la doctrina de la Iglesia se muestra ahora muy alejada de sus enseñanzas en materia de moral sexual: el “sí” de Irlanda al matrimonio igualitario es también un “no” a la postura oficial de la Iglesia católica. Las reacciones que han trascendido oscilan entre el rechazo a lo que se considera casi una traición y la preocupación ante el toque de atención que supone el resultado.

Difícilmente pueden exagerarse las repercusiones del “sí” de Irlanda al matrimonio igualitario. Entre ellas, está sin duda su impacto en la Iglesia católica. No es de extrañar: Irlanda es un país tradicionalmente católico y con una intensa influencia de la Iglesia hasta tiempos muy recientes. Hasta 1993 las relaciones homosexuales eran delito, y el divorcio no fue legal hasta 1996, tras un referéndum celebrado en noviembre de 1995. La legislación irlandesa sobre aborto sigue siendo una de las más restrictiva del mundo occidental. Y sin embargo ahora la Iglesia católica se encuentra con que su población aprueba el matrimonio igualitario en votación popular y por amplia mayoría.

Entre la jerarquía las reacciones han sido fundamentalmente de dos tipos. Unas han sido indignadas, rechazando frontalmente el resultado y reafirmando sin matices la doctrina oficial. Otras, en cambio, apuntan a un serio problema de sintonía entre esta y una mayoría de fieles, especialmente los más jóvenes.

Quienes deploran la decisión del pueblo irlandés…

Entre las reacciones de rechazo, destaca muy especialmente la del secretario de Estado vaticano, cardenal Pietro Parolin, que reconoció sentirse entristecido y aseguró que ”no creo que solo podamos hablar de una derrota de los principios cristianos, más bien es una derrota para la humanidad”. Unas declaraciones que dieron la vuelta al mundo y que numerosos medios de comunicación señalaron como contradictorias con la postura aparentemente aperturista del papa Francisco en materia LGTB.

Más rotundo se mostró incluso el cardenal estadounidense Raymond Leo Burke, uno de los que más visiblemente se opone a los rumbos nuevos, en forma o contenido, del pontificado de Francisco. Literalmente Burke declaró que “esto es un desafío a Dios. Es sencillamente increíble. Los paganos puede que tolerasen los comportamientos homosexuales pero nunca se atrevieron a llamarlo matrimonio”.

… y quienes ven una llamada de atención

Más interés tienen las reacciones de aquellos sectores de la jerarquía católica que aprecian en los resultados del referéndum una llamada de atención a la Iglesia por parte de sus fieles. Destaca muy especialmente la del arzobispo de Dublín y primado de Irlanda, Diarmuid Martin, que reconoció que lo sucedido plantea un desafío y señaló que “la Iglesia católica tiene que poner los pies en la tierra y no negar esas realidades”. Martin afirmó igualmente que “la Iglesia necesita hacer un test de realidad y ver en qué áreas tenemos que preguntarnos: ‘¿Nos hemos alejado completamente de los jóvenes?”. Según el arzobispo de Dublín, la Iglesia debe plantearse si está abierta a todos o “solo para acólitos”.

Eamon Martin, arzobispo de Armagh y primado de “Toda Irlanda” (título eclesial distinto al que ostenta el arzobispo de Dublín) declaró por su parte a la cadena pública irlandesa RTÉ que la Iglesia estaba “de luto”. A su juicio, en la campaña se había confundido el “respeto a los gais” con la cuestión del matrimonio. Igualmente, calificó de “valiente” la decisión de quienes votaron “no”. Sin embargo, en un esfuerzo por evitar el reproche de homofobia, Eamon Martin afirmó que en ocasiones se puede ser ofensivo sin buscarlo y reconoció que el debate sobre el matrimonio había permitido conocer el “aislamiento” que habían vivido gais y lesbianas. En este sentido, el resultado señala a la Iglesia, a su juicio, la necesidad de acercarse a este colectivo.

Igualmente Eamon Martin se mostró favorable a que los hijos de parejas del mismo sexo sean bautizados si así se solicita, insistiendo no obstante en que ello no significa que se esté “de acuerdo” con el comportamiento de gais y lesbianas. Por último, resulta llamativa su  declaración de que “no creo que lo que hayan dicho 750.000 personas sea relevante“, refiriéndose a quienes votaron “sí” (confundiendo por cierto las cifras, pues 750.000 fueron los que votaron en contra, mientras que los votos favorables ascendieron a 1,2 millones). Martin trató también de interpretar el voto de muchas personas a favor del matrimonio igualitario como un simple gesto de apoyo a “algún amigo gay” (como si esa amistad no pudiera hacer replantearse seriamente a una persona su postura sobre el matrimonio).

Tambén el diario oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, propugnaba la tesis del “desafío” que el referéndum plantea a la Iglesia católica. “El margen entre el sí y el no es demasiado amplio como para no aceptar la derrota: ésta es resultado de la gran participación, en particular de los jóvenes”, reconocía en un editorial. “No hay anatema, sino un desafío a enfrentar por parte de toda la Iglesia”, añadía.

En definitiva, parece que sectores significativos de la jerarquía católica aceptan ya que existe un divorcio con la sociedad en materia LGTB. De ahí a que en un futuro se materialicen cambios en la doctrina hay sin embargo todo un mundo.

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , , , , ,

El Papa Francisco ante un dilema histórico

Domingo, 24 de mayo de 2015

cont_b7yq7jnwf5lg96mEl papa no cesa en denunciar la corrupción del clero, mientras el G9 lo asiste en el desafío de seguir ordenando las finanzas vaticanas y en simplificar la curia.
(Marco Antonio Velásquez).

Después de la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de Familia, realizada en octubre de 2014, parecen haberse aquietado las hostilidades hacia el papa, por su espíritu reformista. De hecho, el mismo Francisco ha dado señales de tranquilidad, reafirmando el magisterio tradicional de la Iglesia, concediendo mayor confianza a alguno de los cardenales disidentes, como Carlo María Caffarra, y tomando pública distancia de líderes reformistas, como el cardenal Walter Kasper.

Sin embargo, tal quietud es más aparente que real, porque los opositores han optado por trabajar más silenciosa que bulliciosamente, dejando atrás un estilo que sirvió para alertar a la Iglesia universal y conseguir adhesión. Paralelamente, el papa no cesa en denunciar la corrupción del clero, mientras el G9 lo asiste en el desafío de seguir ordenando las finanzas vaticanas y en simplificar la curia.

En una institución donde predomina el statu quo, son esperables las tensiones que originan los cambios. Dicho ambiente contrasta con la sólida adhesión y apoyo que concita la persona del papa Francisco, quien expone su liderazgo para sensibilizar a las naciones tras el objetivo de globalizar la solidaridad, la justicia y la paz, así como para promover en la Iglesia la autonomía laical, el respeto a la conciencia personal y la acogida de los carismas.

Detrás de cada acto pontificio hay mensajes significativos que no pasan inadvertidos. Como los nombramientos del último consistorio que lapidaron el carrerismo eclesial; o la aprobación de la esperada beatificación de monseñor Romero, que reconoce oficialmente a esa Iglesia pueblo de Dios, concediendo estatus eclesial a las luchas liberadoras de los pobres y de los pueblos oprimidos.

En este contexto, el análisis de la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de la Familia de octubre pasado aporta reveladoras pistas para evaluar el ambiente eclesial que rodea al papa Francisco. En tal sentido, la Relatio Synodi dejó una huella inconfundible del pulso eclesial y una medida de la evolución de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II.
Reconociendo las diferencias existentes entre un concilio y una asamblea sinodal, hay algo en común que ayuda a evaluar la calidad de la comunión eclesial. En este sentido, el consenso de las votaciones de los padres conciliares y sinodales es un buen indicador del clima de comunión.

Los documentos del concilio se aprobaron de manera casi unánime, registrando en promedio, el conjunto de ellos, una aprobación del 98,5% de los votos conciliares. En ese contexto, la aprobación promedio del 92,5% que tuvieron los 62 numerales de la Relatio Synodi muestra un menor consenso, respecto del alcanzado en el concilio. Incluso hay cuatro numerales de la Relatio Synodi que revelan una acentuación de posiciones divergentes, como son las cuestiones atingentes al acceso a los sacramentos de la comunión y de la reconciliación, a la comunión espiritual y al reconocimiento de elementos positivos entre quienes no viven el matrimonio cristiano, así como la acogida con respeto y delicadeza de las personas homosexuales. En estos temas el nivel de rechazo superó el 30% y llegó al 40% en el caso del acceso a los sacramentos para personas en situación conyugal irregular.

Si el 1,5% de disenso registrado en el Concilio Vaticano II generó un doloroso cisma eclesial que perdura en la actualidad, es evidente que disensos cercanos al 40% como los manifestados en la Relatio Synodi, revelan un significativo cambio del espíritu eclesial entre el Concilio Vaticano II y el Sínodo de la Familia. Surge así una medida de la involución del Concilio en 50 años y una magnitud de la oposición al papa Francisco en cuestiones pastorales.

Con estos datos, es comprensible que las tensiones eclesiales, lejos de calmarse, están presentes y activas. Sin embargo, lo nuevo, es que después de la Asamblea Extraordinaria del Sínodo éstas se manifiestan ya no directamente contra el papa, sino contra los reformistas. Herida la comunión eclesial, las disputas se vuelven más sutiles y técnicas, menos visibles.

Por ejemplo, la tesis aperturista liderada por el cardenal Walter Kasper enfrenta nuevos obstáculos. Cuando en el Consistorio de febrero de 2014, el cardenal Kasper sorprendió a la asamblea refiriendo un trabajo teológico del profesor Joseph Ratzinger, publicado en 1972, donde proponía una solución pastoral para rehabilitar a los divorciados vueltos a casar, nadie imaginó que 44 años después, a fines de 2014, el propio papa emérito, con la ayuda del cardenal Gerhard Müller, publicaría una Retractatio como parte de una colección teológica. En ella, el papa emérito, con el rigor teológico que lo caracteriza, no hace sino reconocer la evolución de su pensamiento, coherente con lo instruido por el mismo desde la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Otro caso da cuenta que, después de la Asamblea Extraordinaria del Sínodo, un grupo de 100 personalidades católicas envió al papa Francisco una Súplica Filial, para que clarifique la desorientación causada por la eventualidad que en el seno de la Iglesia se abra una brecha tal que permita el adulterio con el acceso posterior a la Eucaristía, por parte de parejas divorciadas y vueltas a casar civilmente. Entre los firmantes figuran el cardenal Raymond Leo Burke y el cardenal Jorge Medina Estévez, junto a una lista de obispos y laicos de organizaciones pro-vida y de familia.

Más recientemente, el cardenal Gerhard Müller ha aparecido afirmando la autoridad del prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, al proponer la supremacía de dicho dicasterio respecto de las Conferencias Episcopales, en cuestiones de doctrina y disciplina matrimonial y familiar. Ello, en respuesta al cardenal Reinhard Marx, quien como presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania había declarado que “no somos una sucursal de Roma”.

Así, la Asamblea Sinodal de octubre próximo no será fácil para el papa. De hecho, los opositores apuntan a hacer sentir un clima cismático en Roma, algo que en el corazón de un papa constituye un serio límite y un acto de fuerte coacción, en cuanto el obispo de Roma, junto con presidir en la caridad, es el signo de la unidad de la Iglesia.

El papa Francisco sabe que el futuro de la Iglesia se juega en su capacidad de aggiornamento a los desafíos que le plantea el mundo; un terreno donde la Iglesia debe enfrentar aquella vieja pugna entre el imperio de la Ley y el de la misericordia. Visto así, el papa Francisco enfrenta en su conciencia de pastor un serio dilema teológico-pastoral, una cuestión que Jesucristo enfrentó transgrediendo la Ley -no por capricho, sino por misericordia- asumiendo una conducta que le impuso los mayores costos personales que, en última instancia, lo llevaron a la cruz.

Marco Antonio Velásquez Uribe
Revista Reflexión y Liberación

General, Iglesia Católica , , , , , , , , , , ,

El Cardenal Burke lidera a 22 obispos en la dureza homófoba, mientras Francisco advierte a los luteranos de que no se puede olvidar el tema de la sexualidad en el diálogo ecuménico

Jueves, 7 de mayo de 2015

Burke

Recogen más de 225.000 firmas

La oposición al Papa Francisco prosigue. Más de 225.000 personas, entre ellas cuatro cardenales y 22 obispos, han firmado una petición contra la posibilidad de que el Vaticano integre mejor en la Iglesia a los divorciados que se han vuelto a casar o a los homosexuales.

La petición, impulsada por el cardenal ultraconservador estadounidense Raymond Leo Burke y dirigida al papa Francisco, fue lanzada en enero de cara al sínodo (reunión de obispos) sobre la familia previsto en octubre en el Vaticano.

Los firmantes están preocupados por la intención expresada el año pasado por algunos cardenales y teólogos de acoger dentro de la iglesia a divorciados que se han vuelto a casar, personas que viven en concubinato o homosexuales.

Para los conservadores la reforma más polémica, de la que habló el cardenal alemán Walter Kasper, considerado cercano al papa, sería la autorización de comulgar otorgada a algunos divorciados que se han vuelto a casar por lo civil a condición de que lleven cabo primero un “camino de penitencia”.

Por otra parte, el Papa Francisco ha recibido este viernes en audiencia a la arzobispa luterana de Upsala (Suecia), Antje Jackelén, que encabeza la delegación de la Iglesia Evangélica-Luterana en ese país, y ha pedido que los temas relacionados con familia, matrimonio y sexualidad no sean silenciados por temor a poner en peligro el consenso entre los cristianos.

“De actualidad urgente es también la cuestión de la dignidad de la vida humana, que debe respetarse siempre, así como las temáticas relacionadas con la familia, el matrimonio y la sexualidad que no pueden ser silenciadas o ignoradas por temor a poner en peligro el consenso ecuménico ya alcanzado. Sería una pena si sobre estas cuestiones tan importantes se consolidasen nuevas diferencias confesionales”, ha precisado el Pontífice.

Francisco ha recordado que el año pasado se celebró el 50 aniversario del decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II Unitatis Redintegratioque sigue siendo el punto de referencia clave para el empeño ecuménico de la Iglesia católica.

el-papa-y-la-delegacion-luterana-de-sueciaEn este documento se invitaba a todos los fieles católicos a emprender el camino de la unidad para superar la división entre los cristianos, que “no solo se opone abiertamente a la voluntad de Cristo, sino que es también escándalo para el mundo y perjudica a la más santa de las causas: la predicación del Evangelio a toda criatura”.

El decreto expresa “un profundo respeto y aprecio por aquellos hermanos y hermanas separados a quienes, en la coexistencia cotidiana, se corre a veces el peligro de prestar poca consideración”. “En realidad no deben ser percibidos como adversarios o competidores, sino reconocidos por lo que son: hermanos y hermanas en la fe”, ha añadido el Pontífice.

 En este sentido, ha subrayado que “católicos y luteranos deben buscar y promover la unidad en las diócesis, parroquias y comunidades de todo el mundo” y, en ese sentido, ha mencionado el reciente documento ‘Del conflicto a la comunión. La conmemoración conjunta luterano-católica de la Reforma en el 2017′, publicado por la Comisión Luterano-Católica para la Unidad. “Esperamos sinceramente –ha indicado– que esta iniciativa lleve a dar, con la ayuda de Dios y nuestra colaboración con Él y con los demás, más pasos en el camino de la unidad.

A su juicio, la llamada a la unidad también implica “una exhortación apremiante al compromiso común en el ámbito caritativo en favor de todos aquellos que en el mundo sufren por causa de la miseria y la violencia”. Concretamente, ha recordado a los cristianos perseguidos.

Finalmente, Francisco ha dado las gracias a la Iglesia luterana sueca por haber acogido a tantos emigrantes sudamericanos en tiempos de las dictaduras, un hecho que “hizo crecer a las familias”, y por “la delicadeza” con que Antje Jackelén nombró al amigo del Papa, el pastor Anders Root que le ayudó “mucho” en su vida espiritual.

Fuente Religión Digital

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica, Iglesia Luterana , , , , , , , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.