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Archivo para Domingo, 7 de febrero de 2016

Remar en la noche…

Domingo, 7 de febrero de 2016

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Habrá siempre que remar por la noche
contra las olas y el viento…

¡Pero por qué te asustas siempre!
¿Te toca a ti remediarlo?

¿ Por qué, infeliz,
no pides auxilio?
¿A qué esperas para hacerlo?

Tentación siempre recurrente
de bajar los brazos,
en lugar de gritar tu desconcierto …

¡No porque estés en la oscuridad
estás obligado a rechazar la luz!

No te aferres a nada, se entiende,
pero no olvides la Corriente que te lleva!

Grano de polvo en el espacio infinito,
no olvides sin embargo
de qué Cuerpo eres sólo una parte ínfima…

Que tu mirada interior
permanezca vuelta, pase lo que pase,
hacia él, más allá de tus miedos, de tu cansancio
y de tus pensamientos débiles…

Porque es de Él, y sin cesar,
De quien tienes que recibir todo…
*
Philippe,
hermano de la Communion Béthanie.
***

 

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.

Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

– “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.”

Simón contestó:

“Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.”

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo:

– “Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.”

Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Jesús dijo a Simón:

“No temas; desde ahora serás pescador de hombres.”

Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

*

Lucas 5, 1-11

***indios

***

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“Reconocer el pecado”. 5 Tiempo ordinario – C (Lucas 5,1-11)

Domingo, 7 de febrero de 2016

5-TO-CEl relato de «la pesca milagrosa» en el lago de Galilea fue muy popular entre los primeros cristianos. Varios evangelistas recogen el episodio, pero solo Lucas culmina la narración con una escena conmovedora que tiene por protagonista a Simón Pedro, discípulo creyente y pecador al mismo tiempo.

Pedro es un hombre de fe, seducido por Jesús. Sus palabras tienen para él más fuerza que su propia experiencia. Pedro sabe que nadie se pone a pescar al mediodía en el lago, sobre todo si no ha capturado nada por la noche. Pero se lo ha dicho Jesús y Pedro confía totalmente en él: «Apoyado en tu palabra, echaré las redes».

Pedro es, al mismo tiempo, un hombre de corazón sincero. Sorprendido por la enorme pesca obtenida, «se arroja a los pies de Jesús» y con una espontaneidad admirable le dice: «Apártate de mí, que soy pecador». Pedro reconoce, ante todos, su pecado y su absoluta indignidad para convivir de cerca con Jesús.

Jesús no se asusta de tener junto a sí a un discípulo pecador. Al contrario, si se siente pecador, Pedro podrá comprender mejor su mensaje de perdón para todos y su acogida a pecadores e indeseables. «No temas. Desde ahora, serás pescador de hombres». Jesús le quita el miedo a ser un discípulo pecador y lo asocia a su misión de reunir y convocar a hombres y mujeres de toda condición a entrar en el proyecto salvador de Dios.

¿Por qué la Iglesia se resiste tanto a reconocer sus pecados y confesar su necesidad de conversión? La Iglesia es de Jesucristo, pero ella no es Jesucristo. A nadie puede extrañar que en ella haya pecado. La Iglesia es «santa» porque vive animada por el Espíritu Santo de Jesús, pero es «pecadora» porque no pocas veces se resiste a ese Espíritu y se aleja del evangelio. El pecado está en los creyentes y en las instituciones; en la jerarquía y en el pueblo de Dios; en los pastores y en las comunidades cristianas. Todos necesitamos conversión.

Es muy grave habituarnos a ocultar la verdad pues nos impide comprometernos en una dinámica de conversión y renovación. Por otra parte, ¿no es más evangélica una Iglesia frágil y vulnerable que tiene el coraje de reconocer su pecado, que una institución empeñada inútilmente en ocultar al mundo sus miserias? ¿No son más creíbles nuestras comunidades cuando colaboran con Cristo en la tarea evangelizadora, reconociendo humildemente sus pecados y comprometiéndose a una vida cada vez más evangélica? ¿No tenemos mucho que aprender también hoy del gran apóstol Pedro reconociendo su pecado a los pies de Jesús?

José Antonio Pagola

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“Dejándolo todo, le siguieron”. Domingo 7 de febrero de 2016. Domingo 5º Ordinario.

Domingo, 7 de febrero de 2016

13-ordinario5 (C) cerezoLeído en Koinonia:

Isaías 6, 1-2a. 3-8: Aquí estoy, mándame.
Salmo responsorial: 137: Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.
1Corintios 15, 1-11: Esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído.
Lucas 5, 1-11: Dejándolo todo, lo siguieron.

El autor de la primera lectura ubica la escena en un tiempo concreto, año 740 a.C. que corresponde a la muerte del rey Osías (740 a.C). El relato se divide en dos partes: la visión (vv. 1-4) y la reacción del profeta (vv. 5-8). Una tercera parte, que ha sido excluida en nuestro texto litúrgico (vv. 9-13), cuenta la misión que recibe el profeta. Realmente todo el capítulo 13 forma una unidad literaria. Por su similitud con los relatos de vocación de Jeremías y Ezequiel, que tienen estas mismas tres partes, algunos consideran este relato como de vocación. Sin embargo, el contenido nos lleva a pensar en un relato de misión.

La escena comienza a desarrollarse probablemente en el templo de Jerusalén, donde el profeta recibe la visión de una liturgia celeste. El profeta ve a Yahvé con los rasgos de un rey, ejerciendo su poder. También sobresale un lenguaje de plenitud expresado en frases como “el ruedo de su manto llenaba el templo”, “su gloria llena la tierra toda”… Los serafines (serafín = ardiente), seres alados de fuego, que no son todavía los ángeles de la tradición posterior, están por encima del rey, en actitud de servicio. Los serafines entonan el canto del «santo, santo, santo». La santidad de Dios se hace visible a través de su gloria, y la gloria de Dios se manifiesta a través de sus obras en la creación y de sus acciones liberadoras a favor de su pueblo.

En los vv. 5-7 se nos muestra la reacción de Isaías ante la visión, poniendo el acento en la impureza de sus labios y los de su pueblo. Se siente perdido por que tal vez no habló en el momento que lo debía hacer, esto lo hace impuro e incapacitado para ejercer su vocación de hablar en le nombre de Yahvé. La exclamación angustiosa que expresa conversión es atendida con un serafín quien a través de un carbón encendido toca su boca para que le sean perdonados sus pecados. Isaías entonces está habilitado de nuevo como profeta, no sólo para hablar sino para escuchar la voz de Dios que busca un profeta. Pasando de la angustia del pecado a la seguridad de estar acreditado para hacer de profeta, responde de inmediato “aquí me tienes”, manifestando así su disponibilidad y pertenencia absoluta a la voluntad del Señor.

Todo el capítulo 15 de 1 Corintios tiene como eje temático la resurrección de Jesucristo, puesta en duda en el v.12: “¿cómo dice alguno que no hay resurrección de los muertos?”. Al comenzar el capítulo Pablo recuerda la Buena Nueva como el mejor regalo entregado a la comunidad de Corinto, regalo que fue recibido y mantenido con fidelidad a las palabras anunciadas. Aparece claro que el elemento común a los cristianos de todos los pueblos, culturas y tradiciones es la palabra de Dios. El contenido de la Buena Nueva lo describe Pablo citando un fragmento del primer credo cristiano que tiene como protagonista a Cristo, como testimonio de solidaridad, su muerte por nuestros pecados, como punto de referencia, las Escrituras, como respuesta solidaria humana, su sepultura, como intervención directa de Dios, su resurrección, como testigos de la resurrección, a todos los que se les apareció. El Dios de la Vida y la vida de nuestro pueblo es la razón de ser de toda vocación cristiana, que es vocación a defender y acrecentar la vida. «Para que tengan Vida y Vida en abundancia».

En el evangelio de hoy nos encontramos con un diálogo entre Jesús y Pedro, sencillo y profundo a la vez, diálogo que podríamos hacer nuestro en medio de las aguas tempestuosas de este mundo mientras nos esforzamos en nadar contra corriente. Pedro, por el oficio, era el experto en lugares y horas precisas para pescar. Sabía que en la noche y con las aguas tranquilas se pesca mejor, eso había estado haciendo toda la noche ¡y no habían cogido ni un pececito! Pero llega Jesús que sin ser pescador le dice sencillamente, que eche las redes para pescar…

Pedro, el experto, pudo haber dicho que no, que no era ni la hora ni el lugar para pescar y todo hubiera quedado ahí. Pero no, calla su experiencia y sabiduría (“hemos pasado toda la noche bregando”); reconoce su fracaso y desilusión (“no hemos cogido nada”), y “en nombre de Jesús echa las redes”. Y ya conocemos el final del relato: ¡una pesca maravillosa! Cuando Jesús le pide a Pedro que “reme mar adentro” lo está invitando a una aventura que lo lleva más allá de las playas cotidianas en busca de un horizonte mucho más amplio. Y Pedro cree en la palabra de Jesús.

Éste es el verdadero milagro: creer cuando todo parece ilógico. La abundante pesca y las redes llenas de peces son sólo la consecuencia de la fe. Todos los relatos de milagros en el evangelio comienzan con la fe o la suscitan, es la condición para ver la acción de Jesús. Cuando no la hay, Jesús simplemente se va a la otra orilla como veremos en las próximas semanas. Si creemos en Jesús entonces se realiza el milagro!

Claro, la cosa no es tan sencilla, se necesita una fe muy grande dada por Dios. Pidamos esa fe para que igual que Pedro, creamos en Jesús, obedezcamos su palabra, rememos mar adentro y echemos las redes para pescar, entonces, veremos otro milagro en nuestras vidas y en nuestra comunidad.

Y es que ser discípulos de Jesús exige confiar en su palabra. La misión a la que Jesús nos quiere enviar es osada y, hoy por hoy, con pocas probabilidades de éxito. Jesús quiere contar con nosotros y nosotras para el proyecto de Reino. Jesús convoca a los Apóstoles para que sean pescadores de personas, por eso toda vocación exige “remar mar adentro” para abandonar las seguridades de la orilla, tener un horizonte ilimitado asumir responsabilidades y meterse en una gran obra: el servicio al Reinado de Dios, es decir, una utopía de la que serán beneficiaros todos los hombres y mujeres del mundo.

Sin que desmerezca el oficio de los pescadores, lo que le propone Jesús a Pedro es una superación en el oficio que hasta ahora había desempeñado: pescar hombres y mujeres para el Reino es una empresa más noble y difícil que pescar peces, es algo más milagroso que la pesca que acaban de hacer.

Pero algunos llamados a esta nueva labor son también invitados a “dejarlo todo” para seguir a Cristo. Los necesita dedicados a tiempo completo, dedicándole a esta “misión” todas las fuerzas. Pescar hombres y mujeres para el Reino exige renunciar a todo lo demás y asumir a Jesús como única posesión. La misión a la que se llama exige desprenderse por completo, para apegarse totalmente a Jesús. En el relato de hoy se van con Jesús, que vale mucho más que las dos barcas llenas de pescados que les acaba de regalar. Dejan esa abundante pesca que los había admirado tanto porque comprenden que la vocación compromete al ser humano en un trabajo que está por encima de los trabajos humanos ordinarios. La vocación–misión es una invitación a colaborarle a Dios, un trabajo milagroso. Oremos hoy por aquellos que dejándolo todo se han ido tras el Señor. Leer más…

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Dom 7.2.16. Arriésgate ya, no tengas miedo

Domingo, 7 de febrero de 2016

pescamilagrosaDel blog de Xabier Pikaza:

Dom 5. Ciclo C. Lc 5, 1-11. Este es el evangelio de la nueva Pesca, tras la noche inútil. Evangelio de Pedro y de la Iglesia, de todos los cristianos.

Simón (a quien Jesús llamará después Pedro) y sus compañeros aparecen como pescadores cansados, tras una noche en blanco, pero que se arriesgan a iniciar de nuevo la tarea de la pesca, en un mar más profundo.

Hay dos barcas, con al menos cuatro pescadores, que arreglan las redes vacías pero estropeadas al sol de la mañana, mientras Jesús habla en la orilla a la gente. No les queda más que reparar los daños de la noche. No tienen ya faena

Vuelven de haber trabajado la noche entera, no han conseguido nada. Pero Jesús les pide que vuelvan, que inicien la tarea mar adentro, en lugares que no habían explorado todavía. Las palabras de Jesús a Simón y a sus compañeros son significativas:

‒ Les dice en griego (en la versión conservada por Lucas) epanagage eis to bathos, que significa que avancen (que naveguen y se arriesguan) más al interior (en zona más profunda de aguas, sin miedo a quedar lejos de la orilla).

‒ La traducción latina que se ha hecho tradicional dice duc in altum: lleva el barco a más hondura (altura), profundiza, elévate…, no te quedes pasmado donde estás. Esta traducción ha hecho fortuna y se utiliza como signo de llamada vocacional, dirigida no sólo a Pedro, sino a todos los cristianos: ¡Hay profundidades y alturas que debes explorar aún!
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‒ La versión castellana (rema mar adentro) pone de relieve el esfuerzo personal de los pescadores que se supone que han de remar (en teoría podían navegar a vela)… Éste es el Jesús que les lleva a remar, que les invita a esforzarse tras la noche inútil.

Simón y sus compañeros han de ser unos arriesgados, incluso aventurados por creer en Jesús y cumplir su encargo. Jesús les pide imaginación y esfuerzo, les lleva a nuevos mares… y asumen la tarea, y van a cuerpo, sin demora.

Desde ese fondo quiero interpretar esta historia de Jesús pescador y Pedro, las dos barcas con los compañeros, la historia de la iglesia, y en especial de los papas, en las reflexiones que siguen, tras la cita del texto.

Retomo el pulso y tarea de la historia, desde el pasado de Jesús y desde el presente de la iglesia, diciéndole a Francisco-Pedro: Duc in Altum, arriésgate ya, no tengas miedo…

Retomo esa tarea diciéndome, diciéndote lo mismo, pues todos en la Iglesia son (somos) de alguna forma Pedro y Papa, con sus compañeros, las dos barcas de la orilla… que han de estar dispuestas a levar el ancla con su esperanza. Buen domingo.

Texto: Lucas 5, 1-11

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

san pedro el pescador
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.”Simón contestó: “Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.”

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: “Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.”

Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres.”Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

1. EL TEXTO EN LA HISTORIA. SIETE DATOS DE FONDO

Este pasaje, de de fondo histórico, refleja la historia del cristianismo primitivo, desde la perspectiva de Pedro y de sus primeros compañeros; al mismo tiempo ofrece una parábola de la situación tarea de la Iglesia en el momento actual. Éstos son siete datos de su historia:

1. Se llamaba Simón (nombre hebreo-arameo, como Simeón, el segundo hijo de Jacob, pero helenizado en forma de Simón)… y era de Betsaida, de oficio pescador, casado en Cafarnaúm (y viviendo posiblemente en la casa de su suegra, sin autonomía laboral). Tenía un hermano llamado Andrés, también de nombre helenizado. Debía ser hombre de cierto carácter.

2. Había sido discípulo de Juan Bautista (Jn 1, 36-42) donde Jesús le encontró probablemente, y le atrajo para su misión de Reino. Eso significa que era un hombre entrenado en cuestiones de “espíritu” o de religión. Había aceptado como Jesús la visión espiritual y de juicio de Juan Bautista (los bautista, penitentes…), pero se convirtió a Jesús (o con Jesús)… en un camino de conversiones que siguió a lo largo de su vida.

3. El Evangelio de Marcos (Mc 1, 16-42) ha recreado la vocación de este Simón y de sus tres compañeros (Andrés y los dos zebedeos) de un modo típico, en un contexto de pesca y playa. Es posible que esa recreación tenga un fondo histórico. Pedro y sus compañeros siguieron de algún modo pescando durante el tiempo del mensaje de Jesús… Jesús les conoció también en la playa, y ellos le enseñaron tareas de pesca.

4. Jesús llamó a Simón de un modo especial y le apellidó Pedro (Kefas, Roca…), quizá de un modo irónico… confiándole una tarea especial de firmeza en el comienzo de su tarea… Pero Pedro dejó a Jesús… en el momento de su detención en Getsemaní y le negó después ante una mujer insistente en el patio del sacerdote (Mc 15). Tenía, sin duda, iniciativas y propuestas, pero también vacilaciones; quiso el poder (cf. Mc 8), no le parecían buenas algunas ideas de Jesús, que llegó a llamarle “Satanás”, aunque le conservó a su lado.

5. Pedro creyó en Jesús tras su crucifixión e inició (con las mujeres y con otros discípulos) el camino de la Iglesia, ofreciendo el mensaje en especial a los judíos. Así le va Pablo, que mantiene con él una relación tirante pero de reconocimiento mutuo. Era un hombres convencido de Jesús, pero tuvo que irse convirtiendo (es decir, tuvo que ir precisando su visión del evangelio) en una historia larga de encuentros y desencuentros con Pablo (y con Santiago, el hermano de Jesús). No tuvo miedo a equivocarse, y, quizá por eso, parece que acabó terminó acertando, y de esa forma llegó hasta Roma, donde le mataron por los disturbios que surgían en torno al recuerdo y tarea de Jesús.

6. Pedro asumió por tanto la misión a los gentiles, en una línea cercana a la de Pablo…, aunque con ciertos matices distintos, por lo que tuvieron diferencias, que aparecen reflejadas en Gal 2 y Hch 15. Pero al fin asumió la tarea de Pablo, interpretando así el evangelio como misión universal, para lo que vino a Roma, que era un buen sitio entonces plantar el evangelio.

7. Cuando más tarde el Evangelio de Mateo quiso “centrar” la Iglesia, y buscar una figura que pudiera ser vínculo de unión entre las iglesias aún divididas, se fijó en Pedro, y rehízo el texto de su “confesión”, con la promesa de Jesús “Tú eres un pedrusco (petros), pero sobre esta roca (petra) fundaré mi iglesia… Te daré la llaves… (Mt 18) Leer más…

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Isaías y Pedro: Dos vocaciones muy distintas. Domingo 5º. Ciclo C.

Domingo, 7 de febrero de 2016

20131016_1668203955Del blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

Después del fracaso en Nazaret (que leímos el domingo pasado), Lucas presenta a Jesús predicando y haciendo milagros en Cafarnaúm e incluso más al sur, en las sinagogas de Judea. Pero la liturgia dominical no lee nada de esto (Lc 4,34-44), sino que pasa a la vocación de los primeros discípulos. Así titulan este episodio la mayoría de las Biblias, aunque el relato de Lucas podríamos titularlo, con más razón, “La vocación de Pedro”.

                A propósito de la visita de Jesús a Nazaret vimos que Lucas se basa en el evangelio de Marcos, pero lo modifica para enfocar el episodio de forma nueva. Hoy ocurre lo mismo con la vocación de los primeros discípulos. Para comprender el relato de Lucas conviene recordar el de Marcos.

El escueto relato de Marcos sobre la vocación de los primeros discípulos

Caminando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban las redes al lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres”. Al punto, dejando las redes, le siguieron. Un trecho más adelante vio a Santiago de Zebedeo y a su hermano Juan, que arreglaban las redes en la barca. Inmediatamente los llamó. Y ellos dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con él.

                El relato, que cambiará la vida de los protagonistas, no puede ser más breve. Parecen simples notas para ser desarrolladas por Marcos en su comunidad. Dos parejas de hermanos, un lago, unas redes, una barca, el padre de dos de ellos, unos jornaleros. En este ambiente tan sencillo y cotidiano, Jesús se encuentra por primera vez con estos cuatro muchachos, los llama, y ellos lo siguen dejándolo todo. Una reacción que desconcierta a cualquier lector atento.

La versión de Lucas

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara, un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

– «Remad mar adentro, y echada las redes para pescar

Simón contestó:

«Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo:

– «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.»

 Y es que el asombro- se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Jesús dijo a Simón:

– «No temas; desde ahora serás pescador de hombres

Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Los tres cambios que introduce Lucas

  1. El primero pretende hacer más comprensible el seguimiento de los discípulos. No es la primera vez que se encuentran con él. Jesús ya ha estado antes en Cafarnaúm, incluso ha comido en casa de Simón y ha curado a su suegra. Luego ha seguido su vida de predicador itinerante y solitario, pero, cuando vuelve a Cafarnaúm, no es un desconocido. Es un maestro famoso y la gente se agolpa para escucharle. El lector no se extraña de que lo sigan.
  2. Si el primer cambio tiene su lógica, el segundo nos desconcierta: mientras Marcos cuenta la vocación de cuatro discípulos, Lucas centra su atención en Pedro, hasta el punto de que ni siquiera nombra a su hermano Andrés. Jesús sube a la barca de Simón, le pide que se aleje un poco de tierra; con él dialoga después de hablar a la multitud, ordenándole adentrarse en el lago y echar las redes; y Simón Pedro es el único que reacciona arrojándose a los pies de Jesús y reconociéndose pecador. Aunque luego se menciona a Santiago y Juan, que también seguirán a Jesús, las palabras finales y decisivas las dirige Jesús solo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.
  3. El tercero consiste en reforzar la importancia de Jesús. No se limita a pasear por el lago (como cuenta Marcos) sino que está predicando a la gente, que se agolpa a su alrededor hasta el punto de necesitar subirse a una barca. Luego, Simón le da el título de “Maestro” y le obedece, volviendo a pescar, aunque parece absurdo. Finalmente, Simón cae de rodillas y lo reconoce como un personaje santo, no un pobre pecador como él. La vocación de los discípulos supone un mayor conocimiento de Jesús.

               

¿Qué pretende decirnos Lucas con estos cambios?

                La finalidad del primero es clara: hacer más comprensible el seguimiento de los discípulos.

                El segundo pretende poner de relieve la figura de Pedro. Lo mismo hace Lucas al final de su evangelio, cuando pone en boca de los discípulos estas palabras: “Realmente ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón” (Lc 24,34). Simón protagonista al comienzo y al final del evangelio de Lucas. Es posible que algunos cristianos, basándose en el duro ataque de Pablo a Pedro en Antioquía (contado en la carta a los Gálatas), pusiesen en discusión su autoridad, y Lucas quisiera ponerla a salvo.

                El tercer cambio nos recuerda que cualquier vocación sirve para conocer mejor a Jesús. El relato de Marcos dice que Jesús no es un francotirador cuya obra desaparecerá con su muerte; quiere y busca colaboradores que continúen su misión. Lucas añade el aspecto de la enseñanza y la autoridad. Pero sugiere también algo mucho mayor: es un personaje santo, que provoca en Simón un sentimiento de indignidad. Para comprender este aspecto hay que recordar la vocación de Isaías, primera lectura de este domingo.

El relato de la vocación de Isaías (1ª lectura)

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Y vi serafines en pie junto a él. Y se gritaban uno a otro, diciendo: “¡Santo, santo, santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su gloria!” Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo.  

                Yo dije: “¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos.”

                Y voló hacia mí uno de los serafines, con un ascua en la mano, que había cogido del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: “Mira; esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado.”

                Entonces, escuché la voz del Señor, que decía: “¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?”

                Contesté: “Aquí estoy, mándame.”

               

                Retrocedamos ocho siglos, al 739 a.C., año de la muerte del rey Ozías. En ese momento sitúa Isaías su vocación. Pero la cuenta de un modo muy distinto. En ese encuentro inicial con Dios lo que más le llama la atención es su majestad y soberanía, que destaca mediante tres contrastes. El primero con Ozías, muerto; del rey mortal se pasa al rey inmortal. El segundo, con los serafines, a los que describe detenidamente, mientras de Dios solo puede decir que “la orla de su manto llenaba el templo”. El tercero, con Isaías, que se siente impuro ante el Señor. Tenemos tres binomios que subrayan la soberanía de Dios (vida-muerte, invisibilidad-visibilidad, santidad-impureza). Todo esto, enmarcado en un terremoto que hace temblar los umbrales y llena de humo el templo.

                Basándose en la queja de Isaías (“soy un hombre de labios impuros”), un serafín purifica sus labios, como símbolo de la purificación de toda la persona. Por eso, la consecuencia final no es que Isaías ya tiene los labios puros, sino que “ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado”. Cuando Dios pregunte “¿A quién mandaré? ¿Quién irá de mi parte?”, Isaías podrá ofrecerse voluntariamente: “Aquí estoy, mándame”.

La vocación de Isaías y la vocación de Simón

                Lucas, gran conocedor del Antiguo Testamento, parece ofrecer en su relato de la vocación de Simón Pedro una relectura de la vocación de Isaías. Al menos es interesante advertir las diferencias.

                El escenario. La vocación de Isaías tiene lugar en el ámbito sagrado del templo, con Dios en un trono alto y excelso, rodeado de serafines. La de Pedro, en una barca dentro del lago, rodeado de los compañeros y jornaleros.

                La persona que llama. En el caso se Isaías se subraya la majestad y santidad de Dios. A Jesús se lo presenta inicialmente de forma muy humana, aunque capaz de congregar a una multitud y de convencer a Pedro para que vuelva a pescar. Solo después de la pesca advertirá Pedro que se encuentra ante un personaje excepcional.

                La reacción inicial del llamado. En ambos casos el protagonista se siente pecador. La reacción de Isaías es más trágica (“estoy perdido”) porque parte de la idea de que nadie puede ver a Dios y seguir con vida. Pedro se reconoce simplemente ante un personaje sagrado junto al cual no puede estar (“apártate de mí”).

                La preparación del enviado. A Isaías, un serafín lo purifica como paso previo para poder realizar su misión. Jesús no realiza nada parecido con Pedro. La forma de prepararse es seguir a Jesús. “Dejándolo todo lo siguieron”.

                La misión. La liturgia ha suprimido la parte final del relato de Isaías, donde recibe la desconcertante misión de endurecer el corazón del pueblo judío y cegar sus ojos; la misión principal de Isaías consistirá en transmitir un mensaje durísimo. En cambio, la de Pedro será positiva, “pescador de hombres”.

                La reacción final del elegido. Aquí no hay diferencia. En ambos casos se advierte la misma disponibilidad, aunque en los discípulos se subraya que lo dejan todo para seguir a Jesús.

Sugerencia final

                Según cuenta el evangelio de Juan, en cierta ocasión comentó Jesús a los discípulos: “La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies”. Es de los pocos casos en los que Jesús da una orden. En una época como la nuestra, en la que la crisis de vocaciones es tan fuerte, convendría recordar y poner en práctica este mandato del Señor.

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La necesidad del entendimiento entre Catolicismo, Judaísmo e Islam

Domingo, 7 de febrero de 2016

experimento_560x280El proyecto The House of One

La religión es distinta de la violencia y la intolerancia

House of One: tres religiones bajo un mismo techo’, organizado por Comillas

(Comillas ICAI-ICADEE).- Es necesario un diálogo sincero entre el Cristianismo, Judaísmo e Islam porque la religión no tiene nada que ver con la violencia y la intolerancia. Esa fue la idea central en la que coincidieron los ponentes durante la jornada “House of One: tres religiones bajo un mismo techo”. El encuentro, organizado por la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE, Casa Turca y Arco Forum, ha sido uno de los eventos que ha conformado la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional.

“La religión debe trasladar un mensaje de concordia y convivencia, porque la violencia está en contradicción con la naturaleza de Dios, y ejercerla invocando su nombre es una grave manipulación y de los pecados más graves”, dijo Julio L. Martínez, SJ, Rector de Comillas ICAI-ICADE, quien insistió en que la religión da recursos para promover una sociedad pacífica y el diálogo entre religiones. En este sentido, los ponentes criticaron la idea que se está instalando en la sociedad de que un hombre religioso es un germen de peligro para la democracia.

“Para todas las religiones, el amor absoluto es el centro de la realidad, y es imprescindible deshacer prejuicios, pero es un trabajo ímprobo”, sostuvo Miguel García-Baró, Director del Departamento de Filosofía, Humanidades y Comunicación de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de Comillas ICAI-ICADE, y Presidente de la Asociación para la Amistad y el Encuentro Interreligioso. Aun así, Temirkhon Temirzoda, Presidente de Arco Forum y Director de Programas Culturales de Casa Turca, dijo que los esfuerzos están dando frutos y que “cada vez más gente quiere implicarse en este diálogo interreligioso”.

Un edificio, tres religiones

Para hacer realidad el entendimiento entre religiones, representantes de las tres confesiones –el Rabino Andreas Nachama, el Pastor Gregor Hohberg y el Imam Kadir Sanci– explicaron la filosofía del edificio House of One, que se construirá en Berlín, una ciudad en la que el 60% de la población se confiesa no creyente.

El nombre se refiere a “La Casa de Uno”, en alusión a las religiones monoteístas, y es un innovador proyecto arquitectónico en marcha desde 2009, y que en 2018 acogerá una sinagoga, una iglesia y una mezquita dentro del mismo edificio diseñado por el arquitecto Wilfried Kuehn. La idea es mantener la identidad de cada religión y abrir un espacio no solo para los creyentes, sino también para quienes no tienen fe”, aseguró Victoria Martín, Presidenta del Foro Abraham. El edificio estará situado en Petriplatz, un lugar emblemático en el corazón de la capital alemana, y se alzará en el lugar donde estuvo la iglesia de St. Petri, la primera iglesia en Berlín, en el siglo XII, que fue gravemente dañada durante la liberación de la ciudad al final de la II Guerra Mundial.

Quedó patente que un espacio arquitectónico como House of One -que nació a partir de la idea de tres hombres, el rabino Dr. Andreas Nachama, el Padre Gregor Hohberg y el Imán Kadir Sanci, contribuye a transmitir la fe y estimular la oración y que ha necesitado de un diseño especial. En este sentido, Soledad García Morales, arquitecta y profesora de esta materia en la Universidad Politécnica de Madrid, que ha investigado el espacio sacro como lugar de oración del corazón.

La profesora dio las claves para un buen diseño de “espacios de lo sagrado”, basado en elementos que las tres religiones comparten. “La arquitectura debe reflejar ideas profundas y densas, debe diseñar edificios significativos, que hablen de Dios a las personas, aunque no sean creyentes“, dijo García Morales, para lo cual es necesario recurrir a símbolos comunes en todas las religiones, como la luz o el camino.

Fuente Religión Digital

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El encuentro entre el Papa y el Patriarca, primer paso para un viaje de Francisco a Moscú

Domingo, 7 de febrero de 2016

papa-kiril-720_560x280Para los obispos cubanos, el encuentro es trascendental

Es parte de los esfuerzos de Francisco por promover una “cultura del diálogo y la reconciliación”

El encuentro entre el Papa Francisco y el Patriarca Kirill de Moscú, que tendrá lugar el próximo 12 de febrero en La Habana (Cuba) podría convertirse en el primer paso para un viaje del Pontífice a Rusia, en el marco de un camino para romper la distancia que separa a las Iglesias de Oriente y Occidente desde que en el año 1054 se produjera el Gran Cisma, en el que se excomulgaron mutuamente.

El experto en ecumenismo de la Universidad de Navarra, José Ramón Villar, ha explicado a Europa Press que es un paso “importantísimo” dentro de un proceso a medio-largo plazo para reconciliar a ambas iglesias. Y aunque considera que sería aún más significativo si se produjese en tierra rusa, no descarta que el Papa viaje dentro de poco al país.

“Creo que sí es un primer paso para una posible visita futura del Papa a Rusia. Es preparar un poco los ánimos y la sensibilidad del mundo ortodoxo ruso que ante la Iglesia católica siempre ha tenido sus reservas, una cierta distancia, precisa.

Sobre el escenario del encuentro, Cuba, el experto apunta que han elegido un lugar neutral para facilitar el diálogo. Además, recuerda que los cubanos están agradecidos con el Papa Francisco por su mediación para el acercamiento entre Cuba y EEUU. “Parece haber sido un plan muy bien pensado para encontrar un lugar neutral”, subraya.

En cuanto al contenido de la declaración que firmarán ambos primados, Villar adelanta que, seguramente, se tratará de un escrito en el cual manifestarán “la armonía y la buena disposición para seguir caminando juntos en la búsqueda de la unidad” y mencionarán la persecución religiosa en Oriente Medio que afecta tanto a católicos como a ortodoxos.

En todo caso, el experto recuerda que las relaciones no cambiarán “de la noche a la mañana” pues, precisamente, los predecesores de Francisco, Juan Pablo II y Benedicto XVI ya intentaron un acercamiento a la Iglesia Ortodoxa Rusa. “Con el tiempo veremos los efectos”, insiste.

Este encuentro también podría tener una repercusión en el Concilio Panortodoxo que por primera vez en mil años reunirá a los primados de las Iglesias Ortodoxas bizantinas el próximo mes de junio en Creta, y en el que el Patriarca Kirill podría transmitir algún mensaje del Papa Francisco, según prevé Villar.

LAS CAUSAS DEL CISMA

cisma-de-orienteNo obstante, el experto considera que se necesitará tiempo para avanzar en el acercamiento de dos iglesias que permanecen separadas formalmente desde 1054, cuando se produjo el gran Cisma al que subyacen no solo factores religiosos sino también políticos que dieron lugar a reticencias y sospechas por parte del cristianismo oriental bizantino.

“Es imposible entender la separación sin la comprensión del imperio romano. El imperio bizantino se entendía a sí mismo como heredero del imperio romano. El imperio bizantino en Constantinopla va cayendo en la decadencia, va siendo sustituido por el imperio occidental romano germánico, con Carlomagno, y los bizantinos se sienten sustituidos”, detalla Villar.

Posteriormente, el distanciamiento se fue agudizando, por ejemplo, cuando los latinos entraron en Constantinopla e instalaron una jerarquía latina. Hay heridas en la memoria histórica de los ortodoxos, especialmente en Constantinopla que han agudizado la ruptura”, añade.

A estas causas hay que sumar otras cuestiones de mentalidad, de cultura, de tradición y de disciplina que marcan diferencias entre católicos y ortodoxos, pero que, según puntualiza el experto, son perfectamente legítimas y no deberían afectar a la unidad.

ACERCAMIENTO EN EL SIGLO XX

pablo-vi-y-atenagorasEl profesor de Derecho Canónico Oriental de la Universidad de Navarra, Emilio Forte, explica a Europa Press que el diálogo con las Iglesias ortodoxas de tradición bizantina, siriaca y eslava se inició oficialmente en 1980 y que los primeros pasos importantes se dieron ya durante el Concilio, como la cancelación de la memoria de la Iglesia de las excomuniones recíprocas del año 1054, en el penúltimo día del Concilio.

Sobre esas bases fue posible reanudar algunas formas de comunión eclesial del primer milenio, según apunta el experto, como: el intercambio de visitas y mensajes entre el Papa y los Patriarcas, la cordial convivencia y colaboración en muchas Iglesias locales, o la concesión para uso litúrgico de edificios de culto por parte de la Iglesia católica a cristianos ortodoxos que viven en la diáspora, como signo de hospitalidad y de comunión.

Sin embargo, el cambio político de 1989-1990 vino a complicar las relaciones, pues la vuelta de las Iglesias católicas orientales a la vida pública, después de años de brutales persecuciones y de resistencia pagada incluso con la muerte, fue vista por las Iglesias ortodoxas como amenaza de un nuevo uniatismo –que se refiere a los católicos de rito oriental que han vuelto a la comunión con Roma, frente a la Iglesia ortodoxa que depende de Moscú–.

Así, en la década de 1990, a pesar de las importantes aclaraciones que se hicieron en los encuentros de Balamand (1993) y Baltimore (2000), el diálogo teológico se estancó y la situación de crisis se agudizó sobre todo en las relaciones con la Iglesia ortodoxa rusa después de la erección canónica de cuatro diócesis en Rusia el año 2002.

En cualquier caso, después de muchos esfuerzos, en el año 2007 fue posible reanudar el diálogo y, desde entonces, se han mantenido numerosos encuentros a diferentes niveles, entre los que se encuentran la visita del entonces Patriarca de Moscú Alexis II a Estrasburgo y París en 2008 o la primera visita oficial a Rusia del presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, con el propio patriarca Kirill de Moscú.

En un comunicado publicado tras la reunión, el Patriarcado de Moscú afirmó que “a pesar de las diferencias teológicas, las dos Iglesias pueden acercarse en una cooperación más estrecha en aquellos ámbitos en los que sus posturas coinciden, es decir, en la defensa de los valores cristianos tradicionales en Europa, la defensa de la posición cristiana en el terreno socio-económico, en la ética de la investigación científica y en la bioética“.

Alegría de los obispos cubanos

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba afirmó hoy que el encuentro entre el papa y el Patriarca ruso Kiril la próxima semana en La Habana, tiene una “gran trascendencia histórica” y es parte de los esfuerzos de Francisco por promover una “cultura del encuentro, el diálogo y la reconciliación.

Más allá de la trascendencia histórica, después de siglos de distanciamiento, será un encuentro que va a significar mucho desde el punto de vista del diálogo entre religiones”, afirmó en declaraciones a Efe el portavoz de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, José Félix Pérez.

El portavoz recordó que, desde el inicio de su pontificado, Francisco expresó su disposición a encontrarse “donde hiciera falta” con el patriarca Kiril, líder de la Iglesia Ortodoxa rusa, reunión que finalmente tendrá lugar la próxima semana en Cuba, país que el papa visitó el pasado septiembre.

Aunque aún no está confirmado, Pérez no descartó que el patriarca Kiril mantenga también encuentros con miembros de la jerarquía católica de la isla, durante los cuatro días que permanecerá en Cuba, primera parada de una gira por Latinoamérica.

El papa hará una escala en La Habana antes de su viaje oficial a México para reunirse durante un par de horas con Kiril en el aeropuerto, donde les recibirá el presidente Raúl Castro y firmarán una declaración conjunta.

Según el portavoz de los obispos, el papa sigue sumando éxitos en su intención de “romper barreras” y acercar pueblos, como ya hizo entre EE.UU. y Cuba, dos naciones que restablecieron sus relaciones diplomáticas hace un año tras décadas de enemistad, un proceso que contó con la mediación del Vaticano y de Francisco, personalmente.

Para Pérez, ese encuentro entre los líderes de la Iglesia católica y ortodoxa, separadas por un cisma en 1054, puede ser un primer paso para fomentar un mayor diálogo y acercamiento entre religiones.

En este sentido, recordó que Francisco viajará el próximo octubre a Suecia para participar en una ceremonia conjunta entre la Iglesia católica y la Federación Luterana Mundial, para conmemorar el 500 aniversario de la Reforma.

Religión Digital/Agencias

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Francisco y Kirill se encontrarán en el aeropuerto de Cuba el 12 de febrero

Domingo, 7 de febrero de 2016

sin-kir_560x280Será la primera reunión de los líderes de la Iglesia católica y la Ortodoxa Rusa desde el cisma de 1054

Roma y Moscú firmarán una histórica declaración común, con la presencia de Raúl Castro

(Jesús Bastante).- Sorpresa histórica. El Papa Francisco, líder de la Iglesia católica, y el patriarca ortodoxo de Moscú, Kirill, se encontrarán por primera vez en la historia, el próximo 12 de febrero en el aeropuerto de La Habana, según acaba de anunciar el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

Desde 1054, fecha de las excomuniones mutuas y el mayor cisma de la Cristiandad, ningún Papa o patriarca de Moscú -las dos iglesias cristianas más importantes del mundo- se habían encontrado. Aunque las excomuniones fueron revocadas hace medio siglo, el sueño de un encuentro entre los principales líderes cristianos parecía una quimera hasta hace muy poco.

La voluntad de Francisco y de Kirill, y la casualidad, han hecho el resto. Así, ambos coincidían en Centroamérica. Francisco camino de México, y Kirill, en Cuba. En un comunicado conjunto, ambas iglesias anuncian, “por gracia de Dios”, que ambos pontífices “se encontrarán el próximo 12 de febrero en el aeropuerto José Martí“. El encuentro, según explica Lombardi, tendrá como mediador al presidente Raúl Castro, quien ejercerá de anfitrión.

“El Papa hará escala en Cuba antes de su viaje a México”, añadió Lombardi, quien incidió que el encuentro “concluirá con la firma de una declaración común”. El encuentro personal será privado.Este encuentro de los primados ha sido preparado desde hace tiempo, y será el primero en la historia, y marcará una etapa importante en las relaciones” entre las dos iglesias.

Se trata de una señal de esperanza, por lo que el Vaticano y el Patriarcado de Moscú “invitan a los cristianos a rezar con fervor para que Dios bendiga este encuentro”.

Si bien existían, y aún existen, leves diferencias teológicas entre católicos y ortodoxos, el origen del Gran Cisma que separó a las Iglesias de Oriente y Occidente fue más bien político y surgió de la división del Imperio Romano en dos polos de poder que competían entre sí por la primacía sobre el orbe cristiano: Roma, sede del Papado, y Constantinopla, capital del Imperio Bizantino. La ruptura se produjo en 1054 cuando los representantes del Papa y el Patriarcado de Constantinopla se excomulgaron mutuamente después de que este último se negara a ayudar a Roma en su lucha contra el avance normando en el sur de Italia.

Al cisma siguieron siglos de conflictos con episodios que ahondaron la división, como la masacre de católicos a manos ortodoxas en 1182 o la captura de territorios bizantinos por los cruzados y otras fuerzas católicas, por ejemplo la conquista y saqueo de Constantinopla en 1204. La opresión católica en los territorios ocupados dejó tal profunda huella en la psique colectiva que aún se puede rastrear en la desconfianza que profesan ciertas Iglesias ortodoxas nacionales -como la serbia, la rusa o la griega- hacia los países de Europa occidental. Muchos ortodoxos tampoco perdonan que los europeos occidentales se negasen a ayudar a los bizantinos contra los turcos musulmanes en 1453, año en que estos tomaron Constantinopla.

De ahí que, cuando en 1964, durante un encuentro entre el patriarca ortodoxo Atenágoras I y el Papa Pablo VI, ambas Iglesias acordaron declarar nulas las excomuniones de nueves siglos antes y comenzar a tender puentes, ciertos popes ortodoxos no pudieron soportar lo que consideraban una humillante sumisión ante los pérfidos católicos.

Comunicado de prensa conjunto de la Santa Sede y del Patriarcado de Moscú

La Santa Sede y el Patriarcado de Moscú tienen el placer de anunciar que, por gracia de Dios, Su Santidad el Papa Francisco y Su Santidad el Patriarca Kirill de Moscú y toda Rusia, se encontrarán el próximo 12 de febrero. El encuentro se realizará en Cuba, donde el Papa hará escala antes de su viaje a México, y donde el Patriarca estará en visita oficial. Comprenderá un coloquio personal en el aeropuerto internacional José Martí de la Habana y concluirá con la firma de una declaración común.
Este encuentro de los primados de la Iglesia Católica y de la Iglesia Ortodoxa Rusa, preparado desde hace tiempo, será el primero en la historia y marcará una etapa importante en las relaciones entre las dos iglesias. La Santa Sede y el Patriarcado de Moscú desean que sea una señal de esperanza para todos los hombres de buena voluntad. Invitando a todos los cristianos a rezar con fervor para que Dios bendiga este encuentro, que de buenos frutos.

Fuente Religión Digital

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El Parlamento Europeo califica de genocidio la persecución del ISIS a los cristianos

Domingo, 7 de febrero de 2016

imagesContra cristianos, yazidíes y otras minorías

“Rotunda condena del denominado Daesh y de sus atroces violaciones de los derechos humanos”

Además, piden presionar a la Corte Penal Internacional para que investigue estas violaciones perpetradas por el Daesh a minorías religiosas y étnicas

El Pleno del Parlamento Europeo ha aprobado este jueves una resolución conjunta en la que por primera vez se asegura que el grupo terrorista Daesh “está perpetrando un genocidio contra cristianos, yazidíes y otras minorías religiosas y étnicas” en Siria e Irak.

El texto expresa su rotunda condena del denominado Daesh y de sus atroces violaciones de los derechos humanos, que constituyen crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, con arreglo al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, y que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe tomar medidas para que estos crímenes sean reconocido como genocidio!“.

refugiados-yazidiesSegún afirmó la Fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) en un comunicado, esta resolución, presentada y apoyada por eurodiputados de todos los grupos del Parlamento Europeo, representa “un importante paso para que la comunidad internacional reaccione contra el genocidio de cristianos y otras minorías religiosas en ciertos países de Oriente Medio y frene lo que ya ha sido calificado como genocidio”.

En la resolución se recuerda que los Estados miembros de las Naciones Unidas tienen la obligación legal de prohibir todo tipo de ayuda al Daesh, en particular el suministro de armas y ayuda financiera, incluido el comercio ilegal de petróleo, y les exige que tipifiquen como delito en su Derecho nacional este tipo de ayuda.

Asimismo, los eurodiputados instan a los países que apoyen, colaboren o financien estos crímenes “que cumplan plenamente sus obligaciones legales” y pongan fin a esta conducta inaceptable que está causando un daño enorme a las sociedades iraquí y siria y está desestabilizando gravemente los países vecinos y la paz y la seguridad internacionales”.

Además, piden presionar a la Corte Penal Internacional para que investigue estas violaciones perpetradas por el Daesh a minorías religiosas y étnicas.

Fuente Religión Digital/Agencias

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