Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Tony Abbott’

Los liberales australianos eligen como nuevo primer ministro a un contrario al matrimonio igualitario

Martes, 28 de agosto de 2018

morrison1-1Relevo en el Gobierno de Australia. Una rebelión interna ha acabado con el liderazgo de Malcolm Turnbull en el conservador Partido Liberal y, por tanto, en la jefatura del Gobierno. Su cargo lo ha asumido Scott Morrison, un convencido contrario a la igualdad de todas las parejas en el acceso al matrimonio. El nuevo primer ministro intentó introducir una enmienda discriminatoria durante la tramitación del proyecto de ley que abrió el matrimonio a las parejas del mismo sexo y fue uno de siete representantes de su partido que se abstuvieron en la votación final de la medida en diciembre del año pasado.

Scott Morrison, que asumió su cargo de primer ministro el viernes pasado, no ha sido bien acogido por la comunidad LGTB australiana, que recuerda su historial contrario a la igualdad. Morrison pertenece, como el ex primer ministro Tony Abbott, al ala más conservadora del Partido Liberal. Abbott fue relevado de su cargo en 2015 por Malcolm Turnbull, favorable al matrimonio igualitario.

En el ámbito LGTB, el mandato de Turnbull se ha caracterizado precisamente por la apertura del matrimonio a todas las parejas, una medida que sin embargo requirió de una gran cantidad de tiempo y esfuerzo. La causa principal, la obstinación del ya ex primer ministro en realizar un referéndum entre la población para evaluar su apoyo a la igualdad. La consulta postal se saldó con un contundente apoyo que cristalizó en la aprobación del matrimonio igualitario por la Cámara de Representantes en diciembre del año pasado.

Pero con Morrison, que ha relevado a Turnbull en el liderazgo del partido y, por tanto, del Gobierno, regresa al poder la facción más derechista de los liberales. El nuevo primer ministro, miembro de una iglesia pentecostal, se ha significado por la oposición a la igualdad matrimonial y la defensa del derecho a discriminar escudándose en motivos religiosos. En el transcurso del largo debate sobre el matrimonio igualitario salió en defensa de los homófobos que, según él, habrían sido víctimas del «odio e intolerancia».

Ya durante la tramitación parlamentaria del proyecto de ley, Morrison presentó una enmienda que permitiera a los padres retirar a sus hijos de las clases en las que se hablara de matrimonio igualitario. Su propuesta no fue aprobada y Morrison, junto a otros seis representantes liberales (entre ellos también Tony Abbott), se abstuvo de la votación final. Solo un miembro del grupo parlamentario votó en contra, mientras que 35 dijeron «sí».

Los colectivos LGTB han expresado su preocupación por la elección de Morrison como primer ministro, en particular por la posibilidad de que se introduzcan leyes de «libertad religiosa» que en la práctica permitan la discriminación legal de la comunidad. En cualquier caso, la situación política es incierta: si Turnbull, como parece que es su deseo, renuncia a su escaño, la coalición gobernante se quedaría en una situación de debilidad parlamentaria que podría obligar a Scott Morrison a convocar elecciones anticipadas.

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , ,

Tony Abbott acude a la boda de su hermana Christine con otra mujer, a pesar de haber impedido el matrimonio igualitario cuando era primer ministro de Australia

Miércoles, 7 de febrero de 2018

9f4ca9cc4d12feefe6874b878d0d11af“Arrepentidos los quiere Dios…”, dice el dicho popular…

El ex primer ministro de Australia, Tony Abbott, ha acudido a la ceremonia de la boda de su hermana Christine Forster con Virginia Edwards. El enlace ha sido posible después de que el pasado 9 de diciembre entrara en vigor la ley de matrimonio igualitario aprobada por el Parlamento australiano, algo a lo que se opuso firmemente Tony Abbott cuando fue líder de la oposición y cuando encabezó el Gobierno. Abbott, incluso, hizo una feroz campaña en contra durante el referéndum consultivo que se efectuó al respecto, alegando en todo momento sus convicciones religiosas.

La activista LGTB australiana Christine Forster ha contraído matrimonio con Virgina Flitcroft, con quien estaba prometida desde hace cuatro años. La ceremonia civil se ha llevado a cabo en un evocador lugar frente al edificio de la Ópera de Sídney. El enlace se ha celebrado apenas unos meses después de que el matrimonio entre personas del mismo sexo fuera aprobado por el Parlamento de Australia.

Uno de los invitados a la boda ha sido Tony Abbott, ex primer ministro de Australia y antiguo líder del conservador Partido Liberal. La peculiaridad de su asistencia a la unión de su hermana radica en que, mientras lideró al partido y el Gobierno, Abbott rechazó permitir la aprobación del matrimonio igualitario, poniendo todo tipo de obstáculos para que cualquier iniciativa legislativa al respecto prosperase.

En 2012, durante su etapa como líder de la oposición, obligó a los diputados de su partido a acatar la disciplina de voto sin debate interno previo, impidiendo que se aprobase el proyecto de ley presentado por la senadora verde Sarah Hanson-Young. Previamente, había afirmado: «No importa lo profundamente afectuoso o duradero que sea, la relación entre dos personas del mismo sexo no puede ser un matrimonio, porque el matrimonio, por definición, es entre un hombre y una mujer».

Durante su periplo como primer ministro del Gobierno australiano, negó repetidamente la posibilidad de que los diputados del Partido Liberal pudiesen votar en conciencia, incluso a proyectos de ley que habían surgido de coaliciones que incluían a miembros liberales. Su negativa se debía, según sus propias palabras, a sus fuertes convicciones religiosas de antiguo seminarista católico. Ni los avances en la vecina Nueva Zelanda o en los Estados Unidos hacían mella en su empeño de que, si algún día se debatía el matrimonio entre personas del mismo sexo, fuera a través de un referéndum vinculante y no por vía parlamentaria.

Incluso cuando, una vez derrocado como primer ministro, tuvo lugar el referéndum postal no vinculante sobre el matrimonio igualitario, hizo campaña en contra. En un profuso artículo publicado en The Sidney Morning Herald, defendía su postura contraria, alegando que «es hora de decir que la corrección política se ha salido totalmente de control y votar no». Incluso llegó a afirmar que el matrimonio entre personas del mismo sexo amenazaba la libertad religiosa y que quienes lo apoyaban propagaban un «discurso de odio».

Durante todo este tiempo, su hermana Christine persistió en su lucha como activista en la defensa de los derechos LGTB, posicionándose en contra de las directrices de Abbott de manera contundente. Es más, durante el referéndum fue una gran promotora de la campaña favorable desde su cargo como concejala en el ayuntamiento de Sídney.

Pero toda esta historia parece haberse diluido, ya que Tony Abbott ha calificado la boda de su hermana como una «gran ocasión familiar», y ha afirmado que se siente «muy feliz por Chris y Virginia. Estoy deseando tener una nueva cuñada». Por su parte, Christine Forster ha declarado que su hermano «ha sido fabuloso. De hecho, ha sido la primera persona en llamarnos esta mañana para comprobar que todo iba bien y que no había ningún imprevisto de última hora».

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , ,

El Parlamento de Australia aprueba el matrimonio igualitario

Viernes, 8 de diciembre de 2017

2672parliament-of-australiaEl Parlamento australiano acaba de votar a favor de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en el país y la Ley de Reforma del Matrimonio, Definiciones y Libertades Religiosas ha sido aprobada con una mayoría aplastante: solo cuatro parlamentarios de los 118 que forman la cámara han votado en contra.

Tras una maratoniana sesión en la que se han considerado 118 enmiendas, la Cámara de Representantes de Australia ha aprobado el matrimonio igualitario por casi unanimidad de sus miembros. Una a una, las proposiciones para enmendar el texto aprobado el pasado 30 de noviembre en el Senado australiano han sido rechazadas, por lo que la ley solamente tendrá que esperar a su promulgación por el primer ministro Malcolm Turnbull para que entre en vigor. Con Australia, ya son 26 los países que permiten el matrimonio a las parejas del mismo sexo.

El camino ha sido largo y lleno de escollos, pero, finalmente, la lucha por la igualdad para las parejas LGTB australianas se ha saldado con una victoria definitiva. Con la libertad de voto como premisa, las dos cámaras del Parlamento australiano han aprobado la reforma de la Ley de Matrimonio para abrir la institución a las parejas del mismo sexo con plena igualdad.

El pasado 15 de noviembre se presentaron los resultados de la consulta por correo postal convocada al respecto por el Gobierno australiano. Tras conocerse los datos definitivos (61,6 % de votos a favor, 38,4 % en contra con una participación del 79,5 % del censo), el primer ministro se felicitaba públicamente por un resultado “abrumador”. Superado el trámite que él mismo impuso para apaciguar a los sectores contrarios a la igualdad dentro de su partido, Malcolm Turnbull daba vía libre para la discusión legislativa de la medida y se mostraba convencido de que el proceso culminaría con una ley de matrimonio igualitario antes de Navidad.

EPA7493. CANBERRA (AUSTRALIA), 12/07/2017.- Los diputados Cathy McGowan (i), Adam Brandt (c) y Andrew Wilkie (d) celebran la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en el Parlamento en Canberra (Australia) hoy, 7 de diciembre de 2017. El Parlamento australiano aprobó hoy el proyecto de ley para legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo, en el último trámite legislativo para que estas uniones puedan celebrarse en el país oceánico. EFE/ Mick Tsikas PROHIBIDO SU USO EN AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA Casi de manera inmediata, su compañero de filas el senador Dean Smith presentaba un proyecto para reformar la Ley de Matrimonio de 1961, que sustituía las palabras “un hombre y una mujer” por “dos personas” donde era necesario. Smith introdujo en su propuesta una cláusula para eximir a las organizaciones religiosas de la obligación de celebrar enlaces entre personas del mismo sexo. La disposición solo afectaría a los matrimonios religiosos y no a los civiles.

El proyecto de ley del senador Smith fue aprobado en el Senado con su redacción original, por un resultado contundente de 42 votos a favor, 12 en contra, 8 abstenciones y 11 ausencias. No prosperó ninguna de las enmiendas que trataban de impedir que la igualdad respecto a la institución del matrimonio fuera completa para las parejas LGTB. No se admitió, por ejemplo, que los funcionarios pudieran negarse a casar a parejas del mismo sexo aduciendo razones religiosas.

Tras su aprobación por la cámara alta, el texto pasó a consideración de la Cámara de Representantes, donde los diputados más conservadores han tratado, una vez más, de enmendar el texto para reducir los derechos de las parejas LGTB. Enmiendas que permitirían que cualquier titular de un negocio pudiera negarse a prestar sus servicios a las parejas del mismo sexo, o que las ONG no perdieran sus subvenciones por expresar su rechazo al matrimonio igualitario (algo que ya está protegido por las leyes australianas). Ninguna de ellas ha sido respaldada por la mayoría de los miembros de la cámara baja, que finalmente han dado su aprobación al texto íntegro del proyecto de ley del senador Smith por una abrumadora mayoría de 154 votos a favor y tan solo 4 en contra.

“¡Qué día para el amor, la calidad y el respeto! Australia lo ha logrado“, ha dicho el primer ministro Malcolm Turnbull ante los diputados. Tras la votación, tanto los miembros de la cámara como los invitados se han puesto en pie con una encendida ovación y han entonado con emoción el himno We are australians.

Por norma general para que una ley australiana entre en vigor ha de ser firmada por el Gobernador General de Australia,  Peter Cosgrove, el representante en Australia de la reina Isabel de Inglaterra, firmar esta ley, algo que suele tardar unos 7 o 10 días. Pero esta ley en concreto (seguramente por su importancia y por haber sido aprobada in extremis antes de que acabe el año) lleva consigo una provisión especial que estipula que la ley comenzará a aplicarse o en la fecha en que determine el gobierno o de forma automática 28 días después de que sea firmada por el Gobernador General.

En ese momento las parejas homosexuales podrán empezar a solicitar fecha para casarse con un mes de antelación, así que se espera que las primeras bodas homosexuales en Australia se celebren a mediados de febrero. Sin embargo ahora mismo ya hay parejas homosexuales casadas de forma legal en australia. Al aprobarse esta ley Australia pasa a reconocer automáticamente todos los matrimonios gais celebrados en el exterior.

En Twitter la alegría ha sido total y absoluta. Kylie Minogue, Courtney Act, Dustin Lance Black, Ian Thorpe… hasta Los Sims se han sumado a la celebración por este momento histórico.

 

¡Felicidades Australia!

Un largo camino hacia la igualdad

La contienda política sobre el matrimonio igualitario en Australia se ha prolongado durante años, a pesar de existir una mayoría tanto social como parlamentaria favorable a la medida. Antes de las elecciones de 2013, que dieron la victoria al liberal-conservador Tony Abbott, fueron los laboristas los que actuaron como freno. La que hasta junio de ese año había sido primera ministra, Julia Gillard, se oponía, y durante sus años de gobierno no dudó en maniobrar para impedir que los partidarios de la igualdad dentro del Partido Laborista trasladaran su criterio al Parlamento. Y ello pese a que ya en su congreso nacional de 2011 los laboristas incorporaban la defensa del matrimonio igualitario a su ideario. Ideario que Gillard se encargó de convertir en papel mojado al imponer que sus diputados –cuyos votos eran todos necesarios, debido a lo ajustado de su mayoría– tuvieran libertad de voto. Una libertad que Tony Abbott negó entonces a los suyos y que desembocó en el fracaso de la iniciativa. De la mano de Gillard, Australia perdía una primera oportunidad histórica.

matrimonio_gay_australia_copyLa impopularidad de Gillard llevó a Kevin Rudd a arrebatarle el liderazgo del partido y el puesto de primer ministro. Ya por entonces Rudd se había convertido en defensor del matrimonio igualitario, pese a que su anterior etapa como primer ministro se caracterizó también por un rechazo frontal. Pero la sustitución de Gillard no evitó la derrota laborista, y, tras las elecciones de septiembre de 2013, Abbott (un católico fuertemente opuesto al matrimonio igualitario, pese a tener una hermana abiertamente lesbiana) se convertía en primer ministro. Su victoria alejó las expectativas de aprobación, pese a que un número no determinado de diputados de su partido eran partidarios del matrimonio igualitario, y de hecho ya desde el principio el propio Abbott reconoció que le iba a resultar complicado mantener la disciplina de voto en esta materia. Lo consiguió… pero el empeño contribuyó a la gran bajada de popularidad que finalmente acabó por costarle el puesto y ser sustituido por Malcolm Turnbull en septiembre de 2015.

Malcolm Turnbull y la obsesión por el referéndum

El liderazgo de Turnbull parecía que por fin abriría la puerta a que los diputados liberal-conservadores tuvieran libertad de voto y que el matrimonio igualitario resultase aprobado. No fue así. Pese a declararse partidario de su aprobación, el nuevo primer ministro (que renovó su cargo tras las elecciones de julio de 2016, que la coalición liberal-conservadora ganó por estrecho margen) se decantó por la organización de un referéndum sobre la materia. Comenzaba una nueva (y exasperante) batalla política. Durante este periodo, la oposición, contraria a cualquier referéndum sobre la materia, ha contado con mayoría en el Senado, por lo que las iniciativas gubernamentales fueron rechazadas en dos ocasiones: la primera vez en noviembre de 2016 y la segunda vez el pasado agosto. Adelantándose a esta situación, el ministro de Inmigración planteó ya en marzo la posibilidad de una consulta postal voluntaria y no vinculante, que no necesitaba la aprobación de una ley para su puesta en marcha. Una iniciativa que fue la que acabó por materializarse.

A partir de ahí, comenzó una demencial campaña en la que los grupos homófobos no han dudado en utilizar todo tipo de malas artes. En estas últimas semanas hemos recogido algunos ejemplos, como la campaña promovida por una web de carácter neonazi que desplegó pósteres en el centro de Melbourne con el titular “Parad a los maricones” acusando a las familias homoparentales de abusar masivamente de sus hijos. O lo que sucedió en Sídney, donde se repartieron panfletos en inglés y chino en los que tachaba a la homosexualidad de “maldición mortal” y se advertía sobre “falsas mujeres transexuales” en los baños públicos. Homofobia y transfobia de trazo grueso que se ha beneficiado de la impunidad derivada del hecho de que la consulta no haya estado sometida a las reglas de un referéndum normal. Aunque también ha tenido derivadas positivas, como el inesperado debate interno que ha tenido lugar en el seno de la Iglesia católica australiana.

Finalmente, el resultado del plebiscito fue abrumadoramente favorable al matrimonio entre personas del mismo sexo. Participó un 79,5 % del censo, que apoyó la igualdad con un 61, % de votos a favor y 38,4 % votos en contra. A partir de ahí, comenzó el trámite parlamentario que ha culminado con éxito.

El matrimonio igualitario en Europa y el mundo

Con la incorporación de Australia, son 26 los países donde existe el matrimonio igualitario (entre paréntesis, la entrada en vigor de la ley):

Holanda (2001), Bélgica (2003), España (2005), Canadá (2005), Sudáfrica (2006), Noruega (2009), Suecia (2009), Portugal (2010), Islandia (2010), México (en vigor en algunos estados, aunque desde 2010 deben ser reconocidos a nivel nacional), Argentina (2010), Dinamarca (2012), Nueva Zelanda (2013), Brasil (2013), Uruguay (2013), Francia (2013), Reino Unido (2014 en Inglaterra, Gales y Escocia, sin que exista legislación igualitaria en Irlanda del Norte), Luxemburgo (2015), Irlanda (2015), Estados Unidos (2015), Colombia (2016), Finlandia (2017) y Alemania (2017), Malta (2017), Australia (207) y Austria (2019).

 (Podéis pinchar en el mapa para verlo a mayor tamaño).

paises-con-matrimonio-igualitario-05-12-2017-768x377

En Taiwán existe un mandato de su Corte Constitucional para que se legisle al respecto antes de mayo de 2019, si bien la isla no está reconocida como país por las Naciones Unidas.

Fuente Gay Star News, vía Dosmanzanas/EstoyBailando, Cáscara Amarga, AmbienteG

General, Historia LGTBI , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

“Sí” rotundo de los australianos al matrimonio igualitario. El primer ministro Turnbull prevé que el matrimonio igualitario sea realidad en Australia “antes de Navidad” 

Viernes, 17 de noviembre de 2017

australiaEl contundente “sí” que han pronunciado los australianos en la consulta por correo postal sobre el matrimonio igualitario ha generado una cascada de reacciones. En el ámbito político, el liberal Dean Smith ya ha presentado un proyecto de ley en el Senado para que se materialice la decisión de la ciudadanía. Su compañero de filas, el primer ministro Malcolm Turnbull se ha felicitado por la victoria del “sí” y asegura que la apertura del matrimonio a las parejas del mismo sexo será una realidad antes de Navidad. Ahora, la comunidad LGTB estará muy pendiente del debate parlamentario para evitar que se cuelen enmiendas discriminatorias en nombre de la libertad de conciencia.

Tras la presentación de los resultados de la consulta por correo postal impuesta por el Gobierno australiano, comienzan los movimientos para trasladar el mandato a una votación parlamentaria, libre por fin de disciplinas de partido. Al poco de conocerse los datos (61,6 % de votos a favor, 38,4 % en contra con una participación del 79,5 % del censo), el primer ministro se felicitaba públicamente por un resultado “abrumador”. Superado el trámite que él mismo impuso para apaciguar a los sectores contrarios a la igualdad dentro de su partido, Turnbull daba vía libre para la discusión legislativa de la medida y se mostraba convencido de que el proceso culminará con una ley de matrimonio igualitario antes de Navidad.

En este sentido, y como ya había adelantado hace unos días, el senador Dean Smith ha presentado un proyecto para reformar la ley de matrimonio de 1961 sustituyendo las palabras “un hombre y una mujer” por “dos personas” donde sea necesario. Smith, que pertenece a la misma formación liberal-conservadora del primer ministro, ha introducido una cláusula para eximir a las organizaciones religiosas de la obligación de celebrar enlaces entre personas del mismo sexo. La disposición solo afectaría a los matrimonios religiosos y no a los civiles.

Por el contrario, su compañero de filas el fiscal general George Brandis pretende ampliar el concepto de “objeción de conciencia”. Ha anunciado que presentará dos enmiendas al proyecto de Smith: la primera permitiría a toda persona responsable de la celebración de matrimonios negarse a casar a parejas del mismo sexo por motivos de conciencia, también en el caso de enlaces civiles. Una restricción que podría causar muchas dificultades a las personas LGTB para ejercer sus derechos. La otra enmienda pretende blindar la libertad de expresión de las opiniones contrarias a la igualdad matrimonial, aunque no esté claro por qué sería necesario explicitar esta medida.

Habrá que estar muy pendientes, por tanto, a la tramitación legislativa. Pero hasta entonces, en las primeras horas tras la presentación de los resultados de la consulta, las celebraciones han llenado las calles de las principales ciudades australianas. Líderes políticos como la primera ministra británica Theresa May o su predecesor David Camerontambién han saludado el triunfo del “sí”. Cameron ha recordado su apuesta personal por el matrimonio igualitario en contra de la opinión de gran parte de su propia formación conservadora: una situación que guarda un importante paralelismo con la de Turnbull.

“Sí” rotundo. Los resultados de la consulta por correo postal sobre el matrimonio igualitario impuesta por el Gobierno australiano acaban de ser dados a conocer: 61,6% de votos a favor, 38,4% en contra. La participación, histórica: 12,7 millones de ciudadanos australianos se han pronunciado (un 79,5% del censo).

Años de disputa política han quedado zanjados. Según acaba de hacer público la Oficina Australiana de Estadística (ABS), y a pesar de la fortísima campaña en contra de los grupos homófobos, el “sí” ha obtenido una indiscutible victoria en la consulta postal sobre el matrimonio igualitario en Australia, con más de 23 puntos porcentuales de ventaja: 7.817.247 votos favorables, frente a 4.873.987 en contra:

referendum-australiaConsulta postal, no referéndum

A principios de septiembre se confirmaba definitivamente: el Tribunal Supremo de Australia daba vía libre a la consulta postal mediante la cual el primer ministro liberal-conservador, Malcolm Turnbull, sometía a la opinión de los australianos el derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio. Una consulta voluntaria y no vinculante que ha tenido lugar entre el 12 de septiembre y el 7 de noviembre. Era la respuesta de Turnbull al segundo fracaso parlamentario de la propuesta de referéndum que pretendía organizar el Gobierno.

Tras desestimar el Supremo los recursos, la documentación se empezó a enviar a los hogares australianos a partir del 12 de septiembre. “¿Debería cambiarse la ley para permitir casarse a las parejas del mismo sexo?”, fue la pregunta elegida finalmente.

Una de las incógnitas del proceso era el nivel de participación. De hecho, los activistas LGTB temían al principio que una escasa participación, especialmente entre la población joven y más favorable al “sí”, llegase a decantar la balanza a favor de los homófobos, más movilizados en contra de la igualdad. SIn embargo, las cifras han superado todas las expectativas: 12.727.920 australianos (un 79,5% del censo) han participado en la consulta. Una participación especialmente significativa si se tiene en cuenta que el voto en esta consulta, a diferencia de otros procesos electorales en Australia, no es obligatorio. Según los datos de la ABS, ha sido mayor entre las mujeres (han votado el 81,6% de las que tenían derecho a voto) que entre los hombres (77,3%).

Por edades, los mayores de 65 años se han movilizado más (en la franja de 70 a 74 años ha votado el 89,8% de las mujeres y el 89,3% de los hombres), pero la movilización también ha sido intensa entre los jóvenes, que según las encuestas son los más favorables al matrimonio igualitario. La cifra más baja de participación, de hecho, se ha producido en la franja de varones entre 25 y 29 años años, y aún así ha sido considerable (un 68,3%).

Años de discusiones: la época Gillard-Abbott

La contienda política sobre el matrimonio igualitario en Australia se ha prolongado durante años, a pesar de existir una mayoría tanto social como parlamentaria (al menos sobre el papel) favorable a la medida. Antes de las elecciones de 2013, que dieron la victoria al liberal-conservador Tony Abbott, fueron los laboristas los que actuaron como freno. La que hasta junio de ese año había sido primera ministra, Julia Gillard, se oponía, y  durante sus años de gobierno no dudó en maniobrar para impedir que los partidarios de la igualdad dentro del Partido Laborista trasladaran su criterio al Parlamento. Y ello pese a que ya en su congreso nacional de 2011 los laboristas incorporaban la defensa del matrimonio igualitario a su ideario. Ideario que Gillard se encargó de convertir en papel mojado al imponer que sus diputados –cuyos votos eran todos necesarios, debido a lo ajustado de su mayoría– tuvieran libertad de voto. Una libertad que Tony Abbott negó entonces a los suyos y que desembocó en el fracaso de la iniciativa. De la mano de Gillard, Australia perdía una primera oportunidad histórica.

La impopularidad de Gillard llevó a Kevin Rudd a arrebatarle el liderazgo del partido y el puesto de primer ministro. Ya por entonces Rudd se había convertido en defensor del matrimonio igualitario, pese a que su anterior etapa como primer ministro se caracterizó también por un rechazo frontal. Pero la sustitución de Gillard no evitó la derrota laborista, y, tras las elecciones de septiembre de 2013, Abbott (un católico fuertemente opuesto al matrimonio igualitario, pese a tener una hermana abiertamente lesbiana) se convertía en primer ministro. Su victoria alejó las expectativas de aprobación, pese a que un número no determinado de diputados de su partido eran partidarios del matrimonio igualitario, y de hecho ya desde el principio el propio Abbott reconoció que le iba a resultar complicado mantener la disciplina de voto en esta materia. Lo consiguió… pero el empeño contribuyó a la gran bajada de popularidad que finalmente acabó por costarle el puesto y ser sustituido por Malcolm Turnbull en septiembre de 2015.

turnbull Malcolm Turnbull y la obsesión por el referéndum

El liderazgo de Turnbull parecía que por fin abriría la puerta a que los diputados liberal-conservadores tuvieran libertad de voto y que el matrimonio igualitario resultase aprobado. No fue así. Pese a declararse partidario de su aprobación, el nuevo primer ministro (que renovó su cargo tras las elecciones de julio de 2016, que la coalición liberal-conservadora ganó por estrecho margen) se decantó por la organización de un referéndum sobre la materia. Comenzaba una nueva (y exasperante) batalla política. Durante este periodo, la oposición, contraria a cualquier referéndum sobre la materia, ha contado con mayoría en el Senado, por lo que las iniciativas gubernamentales fueron rechazadas en dos ocasiones: la primera vez en noviembre de 2016 y la segunda vez el pasado agosto. Adelantándose a esta situación, el ministro de Inmigración planteó ya en marzo la posibilidad de una consulta postal voluntaria y no vinculante, que no necesitaba la aprobación de una ley para su puesta en marcha. Una iniciativa que fue la que acabó por materializarse.

A partir de ahí, comenzó una demencial campaña en la que los grupos homófobos no han dudado en utilizar todo tipo de malas artes. En estas últimas semanas hemos recogido algunos ejemplos, como la campaña promovida por una web de carácter neonazi que desplegó pósteres en el centro de Melbourne con el titular “Parad a los maricones” acusando a las familias homoparentales de abusar masivamente de sus hijos. O lo que sucedió en Sídney, donde se repartieron panfletos en inglés y chino en los que tachaba a la homosexualidad de “maldición mortal” y se advertía sobre “falsas mujeres transexuales” en los baños públicos. Homofobia y transfobia de trazo grueso que se ha beneficiado de la impunidad derivada del hecho de que la consulta no haya estado sometida a las reglas de un referéndum normal. Aunque también ha tenido derivadas positivas, como el inesperado debate interno que ha tenido lugar en el seno de la Iglesia católica australiana.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Macklemore cantó el Same Love en la final de la NRL

Miércoles, 4 de octubre de 2017

macklemore-same-love-final-nrl-696x522A pesar de la polémica suscitada por los homófobos australianos, Macklemore actuó en la final de la NRL, cantó Same Love y fue maravilloso.

La semana pasada te contábamos que los homófobos australianos, inmersos en mitad de su campaña en contra del matrimonio igualitario, estaban muy cabreados con la Liga Nacional de Rugby por programar un show de Macklemore en el medio tiempo de la gran final que se celebró el domingo pasado.

Básicamente, estaban enfadados porque Macklemore iba a cantar Same Love (que se convirtió en un himno no oficial a favor del matrimonio igualitario en Estados Unidos) y decían que eso era politizar el fútbol. El rapero ya había dicho que cuanto más se quejaran con más ganas iba a ir a cantarla y además les agradeció que la canción hubiera subido al número 1 de iTunes gracias a la polémica: “Ayer alguien empezó una petición en Australia para prohibirme cantar Same Love en la final de NRL. Hoy es número 1 en iTunes. El amor está ganando.

Finalmente Macklemore actuó, cantó la canción y, además, se despidió del público con un “Igualdad para todos

Por cierto, que el cantante ha asegurado que donará el dinero que gane con ese número 1 en iTunes Australia a las campañas a favor de la igualdad: “No lo he resuelto aún pero quiero donar mi parte de los beneficios de Same Love que consiga aquí en Australia a votar por el sí. Tengo que mirar bien cómo resulta todo y cómo hacerlo, pero es algo que voy a hacer.

Fuente | Gay Star News, vía EstoyBailando

General, Música , , , , , , , , , ,

Los homófobos llevan (sin querer) al Same Love de Macklemore al nº1 de iTunes de Australia

Lunes, 2 de octubre de 2017

macklemore-haircut-6-300x300El anuncio de que el rapero Macklemore cantará su canción Same Love durante la final de la NRL australiana ha hecho que los homófobos empiecen a protestar por el “mensaje político” y la canción acabe siendo Nº1 en iTunes.

El Ministro de Inmigración del país ha pedido que, en pro de la libertad de expresión, en la final se interprete también una canción en contra del matrimonio homosexual.

Hace unos días el I Got The Power de Snap! era número 1 en iTunes España ya que es la canción de la nueva campaña de El Corte Inglés. Hace unas semanas el Total Eclipse of the Heart de Bonnie Tyler llegaba al número 1 en iTunes EE.UU., y fue por el eclipse del verano.

Pues ahora el Same Love de Macklemore & Ryan Lewis está número 1 en iTunes Australia. Y es gracias a los homófobos.

En Australia están ahora en plena discusión sobre el matrimonio igualitario. Los australianos están llamados a participar en un voto postal no vinculante para decidir si quieren que el gobierno legisle el matrimonio entre dos personas del mismo sexo o no. Y en mitad de todo este enfrentamiento el domingo 1 de octubre se juega la Gran Final de la Liga de Rugby Nacional.

Para amenizar el evento durante esa final hay prevista una actuación de Macklemore, que ya han aclarado que cantaran varios de sus grandes éxitos… incluido el Same Love; una canción que de forma muy poco sutil apoya el matrimonio igualitario y a la igualdad del colectivo LGTB así en general.

Eso no ha sentado nada bien a los homófobos del país: si algunos quieren darle una patada a un perro porque su dueña le ha puesto un pañuelo de apoyo al matrimonio igualitario imagínate sentarse a ver el rugby y encontrarse esa canción. Así que un grupo de gente ha creado una petición online para que la NRL cancele la actuación de Macklemore.

El resultado ha sido que la NRL no piensa cancelar nada y además se está hablando tanto de la canción que han conseguido que sea Nº1 en iTunes, tanto en canciones como en vídeos (destronando a Taylor Swift)


Ayer alguien comenzó una petición en Australia para prohibirme cantar Same Love en la #NRLGF. Hoy es Nº1 en iTunes. El amor está ganando.

macklemore-itunes

Las quejas han venido sólo en forma de petición online. Todo empezó por un antiguo jugador de la NRL, Tony Wall, que explicó que para él y para su familia iba a resultar difícil ver la final: “Será muy difícil ver la final de la NRL con mi mujer y mis cinco hijos pequeños porque el evento estará fuertemente politizado con un himno LGTBIQ tomando el escenario central. Mi familia y otros muchos seguidores de la NRL, que votaremos NO, no nos sentiremos cómodos viendo cómo la NRL impone un movimiento político tan atrevido a sus fans mientras el tema está siendo votado por el pueblo australiano.

El antiguo primer ministro del país, el conservador Tony Abbott, lleva meses haciendo campaña contra el matrimonio igualitario; oponiéndose incluso a Malcolm Turnbull -actual Primer Ministro y el que le quitó el puesto como jefe de la derecha-. Abbott dijo en Twitter que le parecía muy mal que Macklemore cantara esa canción porque “Los fans del fútbol no tienen por qué soportar una gran final politizada. ¡El deporte es el deporte!

A Abbott se sumaron Eric Abetz (el mismo que dijo que no hace falta que tengamos derecho a casarnos porque si queremos hacer eso podemos volvernos heteros) y Pauline Hanson, de la extrema derecha. Ambos elementos, por cierto, dijeron en su momento que los que quieren aprobar el matrimonio igualitario también quieren eliminar las palabras “mamá” y “papá” del idioma inglés.

Por cierto que Turnbull ha dicho no sólo que votará a favor de que se legalice el matrimonio igualitario (el mismo que él se niega a llevar al parlamento para que se legalice directamente) sino que le parece fenomenal que Macklemore actúe, que su papel no es el de censurar canciones y que está un poco cansado de que Abbott esté siempre metiéndose por medio; y recordó que en 1991 “la gran final de la NRL tuvo a los Village People cantando el YMCA“.

Dentro de su partido empiezan a salir voces contrarias a esa aparente modernidad de Turnbull, y el ministro de inmigración, Peter Dutton (que suena como posible sucesor de Turnbull) ha dicho que le parece mal que Macklemore cante Same Love porque “no creo que los padres australianos que lleven a sus hijos a ver el partido quieran que les bombardeen con mensajes políticos. Creo que los eventos deportivos y los lugares de trabajo son el lugar equivocado para este tipo de mensajes políticos.” y añadió que, puestos a defender la libertad de expresión “deberían sonar dos canciones diferentes: una a favor del matrimonio gay y otra en contra del matrimonio gay.

Pues Macklemore tiene estopa para todos. En una entrevista a la emisora americana POWER 106 dijo que no piensa dejarse amedrentar por el odio. El rapero confesó que no paran de llegarle tweets con insultos de “señores blancos viejos en Australia. Y ha sido muy claro con lo que piensa hacer ante tanta amenaza y tanto cabreo: Iré más fuerte todavía

giphy

Fuente | Pink News – Gay Star News, vía EstoyBailando

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , ,

Miles de personas se manifiestan a favor del matrimonio igualitario en Australia de cara al referéndum

Martes, 29 de agosto de 2017

matrimonio-igualitario-melbourne-2-696x417Unas 15.000 personas han acudido a la cita, lo que la convierte en una de las mayores movilizaciones populares en la historia de la nación oceánica. 

Miles de personas se han manifestado este sábado en la ciudad de Melbourne para expresar su apoyo a la legalización del matrimonio homosexual en la recta final de la campaña para el referéndum que se celebrará en el mes de septiembre sobre este tema en todo Australia.

La marcha salió  y finalizó en la Biblioteca Estatal de Victoria, donde se llevó a cabo una simbólica ceremonia de bodas en masa entre personas del mismo sexo. Si bien se trata de un evento anual para solicitar la igualdad de derechos para las parejas de la comunidad LGTB, en este caso se produce semanas antes de que se abra una encuesta nacional por correo sobre el matrimonio homosexual que podría conducir a su legalización.

780x580-noticias-manifestacion-en-melbourne“¿Voté por su matrimonio?” es una de las elocuentes pancartas que pudieron verse entre las 15.000 personas congregadas en la manifestación. Anthony Wallace, miembro de Equal Love, el grupo que ha convocado la manifestación, ha asegurado que unas 15.000 personas han acudido a la cita, lo que la convierte en una de las mayores movilizaciones populares en la historia de la nación oceánica.

La marcha a favor de la comunidad LGTBI se celebra todos los años pero esta vez tiene una importancia especial porque coincide con la recta final de la campaña para el referéndum sobre la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.

630x800-noticias-rally-for-marriage-equality

El “referendúm postal” tendrá comenzará el próximo mes de septiembre y los ciudadanos que se hayan inscrito podrán emitir su voto hasta el 7 de noviembre. Los resultados se conocerán el 15 de dicho mes, aunque no será vinculante. De hecho, más que un “referéndum” es una encuesta, de ahí que el recuento lo realice el Centro Nacional de Estadística. Por cierto, el “voto postal” ha sido denunciado ante los tribunales por dos asociaciones defensoras de los derechos LGTB que argumentan que el gobierno está actuando inconstitucionalmente al apropiarse de 122 millones de dólares. Los tribunales verán el caso a primeros de septiembre, antes del envío de los papeletas a los votantes.

630x800-noticias-equal-love

Como si no fuera él uno de los culpbles de esta situación, el primer ministro, Malcolm Turnbull, ha hecho un llamamiento esta semana a los partidarios del ‘sí’ y del ‘no’ para que rebajen el tono de sus declaraciones, debido a una serie de incidentes que amenazan con enturbiar la votación.

 En los últimos días, detractores del matrimonio homosexual han puesto carteles en Melbourne en los que se podía leer “fuera los maricones” y han difundido una estudio falso según la cual un “92 por ciento de los niños educados por padres del mismo sexo sufren abusos”.

630x800-noticias-manifestacion-en-melbourne-1Tony Abbott, ex primer ministro conservador, se ha quejado al mismo tiempo de que él y otros representantes políticos en contra de la legalización del matrimonio igualitario habían sido tachados de homófobos por animar a los australianos a votar “no”, lo cual es una verdad com o un templo.

El debate incluso ha llamado la atención internacional después de que se usara una imagen de la cantante estadounidense Meghan Trainor como propaganda del ‘no’. En respuesta, la artista tuiteó de forma contundente: “Apoyo el matrimonio entre personas del mismo sexo”.

“Hago un llamamiento específico al primer ministro de Australia para que rechace cualquier discurso de odio”, ha reclamado el fiscal general ‘en la sombra’ del Partido Laborista, Mark Dreyfus, durante la manifestación en Melbourne.

Australia es el único país desarrollado de habla inglesa que no ha legislado sobre el matrimonio homosexual, a pesar de contar con un fuerte apoyo popular, ya que más del 60 por ciento de sus ciudadanos está a favor, de acuerdo con un sondeo elaborado por Gallup en 2016 y es reivindicado por figuras públicas, como Margot Robbie, Kylie Minogue, Dolly Parton, Jake Shears o Chris Hemsworth, además de contar con el respaldo de la gran mayoría de sus representantes políticos.

Funte Cáscara Amarga/Universogay/EstoyBailando

General, Historia LGTBI, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , ,

La Iglesia católica de Australia amenaza con despedir a sus empleados que defiendan el matrimonio igualitario

Miércoles, 23 de agosto de 2017

archbishop-hart1-e1397108086925Si el Tribunal Supremo no lo impide, entre septiembre y noviembre tendrá lugar en Australia una consulta postal no vinculante y de carácter “estadístico” sobre el matrimonio igualitario. A la espera de su convocatoria definitiva, los partidarios del “sí” y del “no” ya han empezado a movilizarse. Entre los segundos, destacan las posiciones extremadamente beligerantes de la Iglesia católica, que mientras advierte del acoso y coacciones que supuestamente sufrirán los contrarios a la igualdad LGTB si se aprueba la medida, amenaza con el despido a los empleados de los colegios, hospitales y otras instituciones que regenta si desafían su doctrina con respecto al matrimonio con personas de su mismo sexo.

Tras el segundo fracaso parlamentario de la propuesta de referéndum sobre el matrimonio igualitario promovida por el primer ministro australiano Malcolm Turnbull, la alternativa de la consulta postal está en marcha. Aunque su celebración depende todavía de la resolución del recurso presentado ante el Tribunal Supremo que pretende paralizar lo que considera un trámite innecesario y divisivo para la sociedad. El alto tribunal decidirá en la primera semana de septiembre sobre la legalidad del proceso que, si recibe el visto bueno, tendrá lugar entre el 12 de ese mes y el 7 de noviembre. La consulta tendrá el carácter de un estudio social y se desarrollará bajo la supervisión de la Oficina Australiana de Estadística con un coste previsto de 122 millones de dólares australianos (unos 82 millones de euros).

Mientras tanto, y a pesar de que Turnbull anunció que no habrá campañas oficiales, los partidarios del “sí” y del “no” a la igualdad matrimonial se preparan. Entre los primeros, la principal preocupación es el registro de votantes en el censo, que se cierra el próximo 24 de agosto. Especialmente de los más jóvenes, entre los que se prevé un apoyo ampliamente mayoritario a la igualdad LGTB pero presentan la proporción más baja de inscritos. El líder de la oposición laborista, Bill Shorten, ha anunciado que hará campaña por el “sí” a pesar de oponerse a la consulta.

Por su parte, los contrarios al matrimonio igualitario también calientan motores. Especialmente activa se ha mostrado en las últimas semanas la jerarquía católica, que advierte de fatales consecuencias para la libertad religiosa y de conciencia si finalmente las parejas del mismo sexo adquieren su derecho a casarse. El arzobispo de Sídney prevé escenas de “acoso y coacciones” contra los que se opongan a la igualdad. Anthony Fisher ha pedido medidas de protección para las instituciones religiosas que les permitan seguir defendiendo abiertamente su visión discriminatoria de las personas LGTB.

El ex primer ministro Tony Abbott, católico y convencido oponente de la igualdad matrimonial, se ha sumado a esta campaña contra una supuesta imposición de unos valores denostados bajo la etiqueta de lo “políticamente correcto”. La táctica consiste en vincular el matrimonio igualitario, sobre el que existe una amplia mayoría favorable según las encuestas, con otros temas más divisivos como la educación o la libertad de expresión. Para ello, Fisher arremetió contra los programas educativos de prevención del acoso escolar basado en la LGTBfobia, a los que tachó de “propaganda”.

Más allá incluso ha ido el arzobispo de Melbourne, Denis Hart, que avisó a los empleados de instituciones católicas sobre las consecuencias de “desafiar” la visión excluyente del matrimonio que promueve su confesión. Hart lanzó una amenaza a los trabajadores de escuelas y otros establecimientos regentados por la jerarquía católica: “Como todos los demás empleadores, la Iglesia católica debería poder asegurarse de que aquellos que eligen trabajar para la organización defienden sus valores”. En Australia hay unos 180.000 empleados en establecimientos católicos.

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , ,

El primer ministro de Australia afirma ahora que los diputados del Partido Liberal pueden romper la disciplina de voto respecto al matrimonio igualitario

Jueves, 3 de agosto de 2017

turnbullEn el interminable debate sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo en Australia, han sorprendido las últimas declaraciones del primer ministro, Malcolm Turnbull, que ha afirmado que los diputados liberales siempre han tenido el derecho a votar en contra de la disciplina del partido. Así, Turnbull ha dado a entender que impedir que los diputados de su formación voten a favor de iniciativas para que el matrimonio igualitario se apruebe por vía parlamentaria, en contra de lo dictado por la dirección del partido, sería autoritario y en contra de la tradición del Partido Liberal.

Como hemos venido informando, la situación del matrimonio igualitario en Australia es actualmente la del más completo inmovilismo. El gobernante Partido Liberal del primer ministro Turnbull se aferra a la idea de un referéndum popular al respecto, que es rechazada por la mayoría de la oposición, que rehúsa someter a plebiscito los derechos de las minorías. La oposición, por su parte, aboga por la aprobación exclusivamente parlamentaria de la igualdad matrimonial, algo rechazado tajantemente por el Partido Liberal, que hasta ahora ha desoído las voces favorables a esta vía, entre ellas la de la mayoría de población australiana, e incluso las que provienen de su misma formación.

La oposición cuenta con mayoría en el Senado, por lo que las iniciativas gubernamentales para articular el referéndum han sido rechazadas. Debido a ello, el ministro de Inmigración ha ideado la posibilidad de una consulta popular voluntaria y no vinculante por correo, que no necesitaría la aprobación de una ley para su puesta en marcha. Mientras los más conservadores, como el anterior primer ministro Tony Abott, han apoyado la propuesta, la oposición la ha calificado de “corrosiva”. Desde el Partido Laborista, e incluso desde algunos sectores del propio Partido Liberal, se ha pedido al primer ministro que dé libertad de voto en conciencia a sus diputados para que la ley pueda ser aprobada por vía parlamentaria.

Hasta ahora, el primer ministro Turnbull se ha reafirmado en su empeño de impedir una votación libre en el Parlamento sin que previamente se haya celebrado un plebiscito, lo que se ha entendido como un compromiso con el sector más reaccionario de su partido. Apenas hace un mes afirmaba con contundencia que “no apoyamos un proyecto de ley sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo hasta que haya votado el pueblo australiano, no apoyaremos una votación en el Parlamento hasta que haya habido un plebiscito y no vamos a cambiar nuestra política al respecto”.

Sin embargo, este pasado 31 de julio, Turnbull ha efectuado unas declaraciones que parecen indicar un cambio de postura. Interrogado sobre las declaraciones de varios diputados liberales, que afirmaban que romperían la disciplina de voto impuesta sobre este asunto, el primer ministro ha afirmado que “nuestros diputados siempre han tenido el derecho de votar en contra de la disciplina del partido. En el Partido Laborista te expulsarían por hacer eso. Siempre ha sido un principio fundamental en el Partido Liberal y, de hecho, en el Partido Nacional. Es una cultura política muy diferente a la del muy autoritario Partido Laborista”.

uo7enwxdCiertamente, al menos tres diputados liberales, entre ellos el abiertamente gay Tim Wilson, habían declarado que, si se presentara un proyecto de ley para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, romperían la disciplina de partido y votarían a favor. Incluso se mostraban dispuestos a apoyar una iniciativa de la oposición que suspendiera el bloqueo gubernamental a iniciativas parlamentarias al respecto. Tim Wilson ha declarado que espera que su formación “pueda zanjar este asunto, para poder centrarnos en las cosas por las que creo que la gente votó por mí y por mi partido: la reforma tributaria, el arreglo del presupuesto, la seguridad nacional o asegurarnos de parar el terrorismo”. Wilson afirma que la oposicón a la igualdad LGTB por parte de su propio partido es algo que le “atormenta”, y se ha comprometido a reunirse en las próximas semanas con sus correligionarios para compartir sus inquietudes.

Las declaraciones del primer ministro han sido tomadas por algunos diputados liberales como una aprobación tácita del voto en conciencia. Desde las asociaciones que luchan a favor del matrimonio igualitario se ha visto como una claudicación, dada la nula posibilidad de que se apruebe la celebración de un referéndum.

Se espera que, tras la reanudación de la actividad parlamentaria en este mes de agosto, se presente ante el Comité Legislativo el proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo del senador Dean Smith, que ya cuenta con el apoyo del líder del Partido Laborista, Bill Shorten. Si las declaraciones del primer ministro responden a un cambio de criterio, pudiera ser que el proyecto finalmente siguiera la tramitación parlamentaria. Cabe recordar que la coalición gubernamental cuenta con una exigua mayoría de 76 diputados, de los 150 que componen la Cámara de Representantes, por lo que la ruptura de la disciplina de voto por parte de alguno de ellos podría inclinar fácilmente la balanza a favor de la igualdad matrimonial. En todo caso, se esperan intensas reuniones dentro del propio grupo parlamentario liberal en los próximos días.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , ,

Australia: un diputado liberal revela la redacción de un proyecto de matrimonio igualitario y se topa con el rechazo frontal de sus compañeros de filas

Sábado, 29 de julio de 2017

8698a5ab2953806a8592a590c8202072Mientras la comunidad LGTB europea celebra la apertura del matrimonio en Alemania y Malta, al otro lado del globo se impone el inmovilismo. El Gobierno conservador de Malcolm Turnbull sigue postergando la medida en Australia. El partido Liberal del primer ministro se enroca en su propuesta de celebrar una consulta, que se realizaría por correo y de forma voluntaria y que ya fue tumbada por la oposición en el Senado. A la firme negativa de laboristas y verdes a que los derechos de una minoría se decidan en plebiscito se unen voces de la formación en el Gobierno, como la del diputado Dean Smith, que hace unos días avanzó sus planes para presentar un proyecto de ley con el apoyo de miembros de la oposición.

Continúa la situación de inmovilismo en el inacabable debate sobre la igualdad matrimonial en Australia. Tras la negativa de la oposición  a apoyar la convocatoria de un referéndum como quiere el primer ministro, siguió la rebelión de un grupo de sus propios diputados, harto de dilaciones, que no logró sin embargo ningún avance. La última propuesta de los conservadores del partido Liberal fue convertir el plebiscito en una consulta por correo, de carácter voluntario (el voto en Australia es obligatorio). Confían de esta manera en sortear el veto del Senado, donde carecen de mayoría. Esta forma de participación, aseguran, no necesitaría la aprobación de una ley para su puesta en marcha.

La oposición y los activistas LGTB rechazan de plano este plan, que por otra parte deja abiertos interrogantes como qué sectores se movilizarían en la votación postal o si el resultado sería vinculante también en el caso de que ganara el “no”. También el poder económico se ha puesto del lado de la igualdad. En marzo, veinte directivos de grandes empresas australianas pidieron en una carta la aprobación parlamentaria del matrimonio igualitario y unas semanas después, la compañía de alquiler vacacional de viviendas entre particulares Airbnb ponía en marcha una campaña de apoyo a la medida.

Nada de ello ha doblegado por ahora al Gobierno. El primer ministro Turnbull se reafirmó en su empeño de impedir una votación libre en el Parlamento sin que previamente se haya celebrado un plebiscito, en la forma que sea. Un compromiso con el sector más reaccionario de su partido que pretende mantener a pesar de las crecientes voces dentro de su propia formación que le piden que dé un paso adelante. Entre ellas, la del senador Dean Smith, que hace un par de semanas revelaba su intención de llegar a un acuerdo con la oposición para forzar un debate parlamentario con libertad de voto.

La propuesta de Smith contiene excepciones para organizaciones religiosas opuestas al matrimonio igualitario y su articulado solo requeriría una pequeña modificación en la ley, según el senador. Turnbull se apresuró a rechazarla, afirmando que su posición sobre el asunto no había cambiado y aferrándose por tanto al referéndum. Por el contrario el líder de la oposición, el laborista Bill Shorten, le mostró su apoyo, convencido de que sería la vía “más rápida, menos cara y menos dañina” para la aprobación de la medida. Smith ha calificado la propuesta de una consulta postal voluntaria, que ha vuelto a la primera línea de la mano del ministro de Inmigración Peter Dutton, como corrosiva.

En una situación de bloqueo como la actual, en la que la oposición rechaza el referéndum por innecesario y divisivo, los críticos como Smith reclaman que el partido Liberal deje de ser una barrera para la igualdad matrimonial. Pero los sectores más conservadores de la formación de Turnbull no piensan ceder fácilmente. Entre ellos es especialmente activo el ex primer ministro Tony Abbott. En febrero instaba a su sucesor a mantener su promesa de campaña y no cambiar la ley sin antes celebrar un referéndum y esta misma semana lo animaba a ceñirse a su “compromiso de honor con los votantes hasta el final de la legislatura si es necesario. Otros diputados de este sector inmovilista se sumaron a su petición de “no traicionar a los votantes” e intentar convencer a los laboristas de que la consulta es la mejor solución.

La oposición, sin embargo, insiste en reclamar una votación libre de disciplinas de partido en el Parlamento para aprobar por fin la medida, toda vez que existe una mayoría clara de diputados y senadores favorables a la misma. El laborista Shorten, también opina que “no hay razones para retrasar” la decisión que debe tomar Turnbull. El primer ministro llegó a amenazar en octubre del año pasado con dejar el asunto en vía muerta en lo que queda de legislatura.

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , ,

El cardenal Pell comparecerá ante los tribunales de Melbourne el próximo 26 de julio… Y la jerarquia eclesiástica australiana sale en su defensa

Domingo, 2 de julio de 2017

pell-investigadoY salió el corporativismo episcopal… ¿Tolerancia 0?

 Fuentes vaticanas asumen que el cardenal ha sido “defenestrado” por un sector de la Curia

Francisco podría aceptar su renuncia (tiene 76 años) para minimizar el daño a las reformas emprendidas

Por su parte, la irlandesa Marie Collins, ex integrante de la comisión antipederastia del Vaticano, considera que la salida de Pell del Vaticano “llega demasiado tarde”.

(Jesús Bastante).- El cardenal George Pell comparecerá ante los tribunales de Melbourne el próximo 26 de julio, para responder a las acusaciones de “múltiples abusos sexuales” de las que ha sido acusado, y que le han llevado a solicitar una excedencia en su puesto como superministro de Economía de la Santa Sede.

Un Pell que, hasta el momento, contaba con el apoyo, sin fisuras, del Papa Francisco, quien le ha concedido el tiempo que necesite para defenderse de la “difamación incesante, como ayer la calificó el propio purpurado en una comparecencia de prensa sin preguntas.

“El proceso judicial me dará la oportunidad de limpiar mi nombre y de volver a mi trabajo en Roma, subrayó Pell, quien también ha solicitado a los médicos que le tratan por una afección cardíaca permiso para volar al continente austral. Precisamente, su salud fue una de las causas por las que, en octubre pasado, el cardenal compareció, por videoconferencia, ante la Corte australiana, desde un hotel romano.

Sin embargo, en Roma no son pocos los que asumen que el cardenal ha sido “defenestrado”, y que su viaje a Australia supondrá, en la práctica, el fin de su carrera como responsable de las finanzas vaticanas. Fuentes cercanas a la Santa Sede apuntan a que Pell ha sufrido el acoso de un sector de la Curia, que se había negado sistemáticamente a apoyar la lucha contra la corrupción y el proceso de reformas en las finanzas del Estado vaticano, que implicaba que todos los dicasterios y oficinas curiales tuviesen que rendir cuentas. La salida, inesperada, del revisor general y “mano derecha” de Pell, Lino Millone, se entiende ahora como el último paso antes de la marcha del arzobispo australiano.

Así, según The Australian, aunque el Papa Francisco cree en la inocencia de Pell, habría tomado la decisión de aceptar su renuncia (el cardenal cuenta con 76 años) para minimizar, en lo posible, el daño que la noticia puede tener a la reputación de la Santa Sede y a la política de reformas emprendidas por Bergoglio. “Este es el final del camino para el cardenal Pell en el Vaticano, sin importar el veredicto de la justicia australiana. Él pasará al retiro cuando el caso termine”, comentó un oficial del Vaticano al diario australiano.

Por su parte, la irlandesa Marie Collins, ex integrante de la comisión antipederastia del Vaticano, considera que la salida de Pell del Vaticano “llega demasiado tarde”.

A su llegada a Australia, Pell se encontrará con un panorama complicado de solucionar. Y es que el cardenal es sospechoso de haber abusado sexualmente de menores cuando era sacerdote en la ciudad de Ballarat (1976-80), en Victoria, y cuando fue arzobispo de Melbourne (1996-2001), la capital estatal.

“Múltiples denuncias”. El subcomisionado de la Policía de Victoria, Shane Patton, dijo que la imputación fue presentada a los representantes legales de Pell en Melbourne y ante la corte de magistrados de la ciudad. “El cardenal Pell se enfrenta a múltiples cargos, en relación a delitos sexuales históricos, y hay múltiples denuncias relacionadas con esos cargos”, manifestó Patton en rueda de prensa. El subcomisionado insistió en que las acusaciones contra Pell aún no han sido examinadas en sede judicial, pero subrayó que “el cardenal Pell, como cualquier otro imputado, tiene derecho a un proceso justo”.

Los líderes de la iglesia católica australiana salieron en defensa del cardenal George Pell, responsable de finanzas del Vaticano.  “El George Pell que yo conozco es un hombre íntegro en sus relaciones con los demás, un hombre de fe y de grandes ideales, un hombre meticulosamente decente, dijo el arzobispo de Sídney, Anthony Fisher, en un comunicado.

Fisher aclaró que la archidiócesis no se hará cargo de los costes de la defensa del cardenal, aunque sí le ayudará a encontrar un lugar donde vivir.

El actual arzobispo de Melbourne, Denis Hart, un cargo que también ocupó Pell, pidió por su parte un “juicio justo”. “El arzobispo es consciente de las buenas obras del cardenal, reconocidas nacional e internacionalmente”, indicó un comunicado, destacando la lucha de Pell contra los abusos sexuales dentro de la iglesia en su tiempo como arzobispo de Melbourne, en 1996.

El arzobispo de Hobart, Julian Porteous, dijo estar “conmocionado y decepcionado” por las acusaciones contra Pell y aseguró que “no tenían sustancia”, en declaraciones al periódico Hobart’s Mercury.

También el ex primer ministro australiano, Tony Abbott, salió en defensa del cardenal y dijo que era “un muy buen hombre”.

George Pell fue arzobispo de Melbourne entre 1996 y 2001 y luego se convirtió en arzobispo de Sídney hasta 2014. Fue entonces cuando se fue al Vaticano, llamado por el papa Francisco para ocuparse de reformar las finanzas de la iglesia católica.

Fuente Agencias/ Religión Digital

General, Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , , ,

Australia: diputados conservadores plantean un referéndum por correo sobre el matrimonio igualitario

Viernes, 24 de marzo de 2017

auEl Gobierno liberal-conservador del primer ministro Malcolm Turnbull no ceja en su empeño de postergar la apertura del matrimonio para todas las parejas de Australia. Después de que la oposición tumbara en el Senado el proyecto de ley para permitir un referéndum sobre la cuestión, por considerarlo innecesario y divisivo, los de Turnbull plantean ahora que la consulta se realice por correo y de forma voluntaria. Pretenden así sortear la firme negativa de laboristas y verdes a que los derechos de una minoría se decidan en plebiscito.

Nueva vuelta de tuerca en el inacabable debate sobre la igualdad matrimonial en Australia. A la negativa de la oposición  a apoyar la convocatoria de un referéndum como quiere el primer ministro, siguió la rebelión de un grupo de sus propios diputados, harto de dilaciones, que no logró sin embargo ningún avance. La última propuesta de los liberal-conservadores es convertir el plebiscito en una consulta por correo, de carácter voluntario (el voto en Australia es obligatorio). Confían de esta manera en sortear el veto del Senado, donde carecen de mayoría. Esta forma de participación, aseguran, no necesitaría la aprobación de una ley para su puesta en marcha.

La oposición y los activistas LGTB rechazan de plano este plan, que por otra parte deja abiertos interrogantes como qué sectores se movilizarían en la votación postal o si el resultado sería vinculante también en el caso de que ganara el “no”. Para Alex Greenwich, de Australian Marriage Equality, se trata de una “estratagema desesperada” del partido de Turnbull para imponer su criterio, después de que la cámara alta tumbara el referéndum. Incluso el poder económico se ha puesto del lado de la igualdad. La semana pasada, veinte directivos de grandes empresas australianas pidieron en una carta la aprobación parlamentaria del matrimonio igualitario.

Nada de ello ha doblegado por ahora al Gobierno. El ministro de Inmigración, Peter Dutton, reaccionó airadamente instando a los empresarios a dejarse de “tonterías políticamente correctas”. Menos beligerante pero igual de firme, el primer ministro Turnbull se reafirmó en su empeño de impedir una votación libre en el Parlamento sin que previamente se haya celebrado un plebiscito, en la forma que sea. Un compromiso con el sector más reaccionario de su partido que pretende mantener a pesar de las crecientes voces dentro de su propia formación que le piden que dé un paso adelante.

En una situación de bloqueo como la actual, en la que la oposición rechaza el referéndum por innecesario y divisivo, estos críticos reclaman que el Partido Liberal deje de ser una barrera para la igualdad matrimonial. Pero los sectores más conservadores de la formación de Turnbull no piensan ceder fácilmente. El mes pasado, el ex primer ministro Tony Abbott instaba a su sucesor a mantener su promesa de campaña y no cambiar la ley sin antes celebrar un referéndum. Otros diputados de este sector inmovilista se sumaron a su petición de “no traicionar a los votantes” e intentar convencer a los laboristas de que la consulta es la mejor solución.

La oposición, sin embargo, insiste en reclamar una votación libre de disciplinas de partido en el Parlamento para aprobar por fin la medida, toda vez que existe una mayoría clara de diputados y senadores favorables a la misma. “Qué ‘traición’ tan justa y sensata sería, primer ministro”, tuiteaba hace unas semanas el senador Derryn Hinch. El líder laborista, Bill Shorten, también opina que “no hay razones para retrasar” la decisión que debe tomar Turnbull. El primer ministro llegó a amenazar en octubre del año pasado con dejar el asunto en vía muerta en lo que queda de legislatura.

Fuente Dosmanzanas

 

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , ,

El ex-primer ministro de Australia presiona para evitar que el Parlamento respalde el matrimonio igualitario pero el 62% de los votantes australianos quieren que sea decidido en el Parlamento

Martes, 14 de febrero de 2017

Tony_Abbott_-_2010El ex-primer ministro de Australia ha presionado a su sucesor para que no permita que el Parlamento se pronuncie sobre el matrimonio homosexual, al creer que si debe ser aprobado se hará mediante referéndum. Abbott ya se posicionó en el pasado en contra de una decisión del Parlamento sobre el matrimonio igualitario, expresando entonces que “no tenemos reglas estalinistas en nuestro partido”.

Australia, pese a ser un país anglosajón muy influenciado por Estados Unidos y por el Reino Unido, sigue acumulando años de atraso en la implantación de una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo que permita equiparar al país oceánico con el avance en materia de derechos civiles de las minorías sexuales vivido en Estados Unidos y el Reino Unido, entre otras naciones que han progresado notablemente en dicho ámbito en los últimos años.

El ex-primer ministro de Australia está ejerciendo presión para impedir que el Parlamento australiano se pronuncie a favor de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en el país oceánico.

Tony Abbott, ex-primer ministro de Australia, quiere impedir que su sucesor, Malcolm Turnbull, opte por aprobar una ley en el Parlamento que extienda el derecho a contraer matrimonio a las parejas homosexuales.

Abbott, contrario al reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, quiere que la cuestión, de ser aprobada en el país, se haga mediante un referéndum en el que todos los ciudadanos decidan si se debe seguir violando el derecho de las minorías sexuales a contraer matrimonio con la persona a la que aman.

El ex-primer ministro de Australia ha expresado, respecto a los supuestos planes de su sucesor para someter el tema al Parlamento y dejar el referéndum, que ello sería una “traición” a los votantes de la formación política conservadora. “Malcolm Turnbull hizo un compromiso electoral muy claro de que la ley matrimonial solo cambiaría mediante un referéndum popular, no mediante un voto libre por parte del Parlamento”, ha expresado Abbott. “Estoy seguro de que cumplirá con ese compromiso. No se trata del matrimonio entre personas del mismo sexo, sino de mantener la confianza de la gente en los políticos”, ha manifestado Abbott para presionar a nivel mediático a su sucesor contra el matrimonio homosexual.

El primer ministro australiano ya se posicionó en contra de que el Parlamento apruebe el matrimonio entre personas del mismo sexo con anterioridad, como demuestra el siguiente vídeo, en el que indica que “no tenemos reglas estalinistas en nuestro partido”.

Pero, una organización promotora de los derechos de la diversidad sexual ha realizado un estudio entre los votantes del Partido Liberal y del Partido Nacional de Australia que ha revelado qué desea la gente sobre el matrimonio igualitario.

La asociación Australians for Equality (Australianos por la Igualdad) ha sido la responsable de comunicar la información recogida en el estudio que ha llevado a cabo mediante la empresa ReachTEL. La encuesta ha contado con la participación de casi 5.000 personas y ha revelado que un 62% de los votantes australianos quieren que el Parlamento sea quien legisle sobre el matrimonio igualitario.

El estudio encargado por Australians for Equality ha contado con la participación de 4.742 personas procedentes de las regiones de Chisholm, Corangamite, Trobe, Murray, Gilmore, Page y Durak. Los responsables del estudio han decidido centrar la encuesta en dichas localidades porque las mismas son los máximos bastiones electorales de los dos partidos que gobiernan Australia en coalición: el Partido Liberal y el Partido Nacional.

El estudio ha permitido conocer que, además de que un 62% de la ciudadanía no quiere un referéndum sino una enmienda parlamentaria a la Ley de Matrimonio, un 41% de los consultados dudaban de que volvieran a votar a favor del mismo partido que en las últimas elecciones si impedían la tramitación parlamentaria de la medida, algo que puede suponer una importante presión para los dos partidos gubernamentales, al ser las localidades en que se realizó el estudio, como se ha comentado, sus fuertes electorales.

La igualdad en el matrimonio solo requiere una reforma sencilla de la Justicia. La gente en todo el país desea que se resuelva mediante una votación parlamentaria que tenga lugar este mismo año”, ha expresado Alex Greenwich, co-presidente de la asociación Igualdad en el Matrimonio en Australia.

Fuente PinkNews,/GayNewsNetwork, vía Universogay

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Australia: diputados conservadores exigen la aprobación del matrimonio igualitario por la vía parlamentaria

Lunes, 13 de febrero de 2017

turnbullTras unas semanas de relativa calma, se reactiva el debate sobre la apertura del matrimonio a las parejas del mismo sexo en Australia. El primer ministro Malcolm Turnbull, partidario de celebrar un referéndum, se enfrenta a la rebelión de un grupo de diputados de su propio partido, que exigen una votación parlamentaria libre de disciplinas de partido. Mientras, los activistas han encontrado una forma original de hacer campaña por la igualdad.

Continúa la incertidumbre en el interminable debate sobre el matrimonio igualitario en Australia. Tras la negativa de la oposición laborista a apoyar la convocatoria de un referéndum como quiere el primer ministro, ahora es un grupo de sus propios diputados el que se rebela contra los planes de Turnbull. Su objetivo es que una vez que pase la fecha prevista inicialmente para la consulta (el 11 de febrero) sin que esta se haya celebrado, los liberal-conservadores revisen su postura y permitan un voto libre en el Parlamento sobre el asunto.

En una situación de bloqueo como la actual, en la que la oposición rechaza el referéndum por innecesario y divisivo, los críticos reclaman que el Partido Liberal deje de ser una barrera para la igualdad matrimonial. Pero los sectores más conservadores de la formación no piensan ceder fácilmente. El ex primer ministro Tony Abbott ha instado a su sucesor a mantener su promesa de campaña y no cambiar la ley sin antes celebrar un referéndum. Otros diputados de este sector inmovilista se han sumado a su petición de “no traicionar a los votantes” e intentar convencer a los laboristas de que la consulta es la mejor solución.

La oposición, sin embargo, insiste en reclamar una votación libre de disciplinas de partido en el Parlamento para aprobar por fin la medida, toda vez que existe una mayoría clara de diputados y senadores favorables a la misma. “Qué ‘traición’ tan justa y sensata sería, primer ministro”, tuiteaba el senador Derryn Hinch. El líder laborista, Bill Shorten, opina que “no hay razones para retrasar” la decisión que debe tomar Turnbull. El primer ministro llegó a amenazar con dejar el asunto en vía muerta en lo que queda de legislatura.

Los activistas inician una campaña de envío de faxes

Mientras continúa el agotador debate político, los miembros de Equality Campaign han lanzado una campaña de envío de faxes a los diputados para pedirles que apoyen una votación parlamentaria libre sobre el matrimonio igualitario. Los activistas han elegido este formato para incrementar la implicación de los destinatarios con las historias que les van a hacer llegar y porque se da el caso de que cada diputado cuenta con un equipo de fax, cuyos números son públicos. Desde Equality Campaign piensan que esta táctica será más efectiva para concienciar a los legisladores más recalcitrantes e intentar hacerlos cambiar de opinión, que la de enviar grandes cantidades de correos electrónicos. Y es que no sería la primera vez que un político cambia de posición sobre esta cuestión al conocer una historia personal. Veremos si es suficiente.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , ,

El primer ministro australiano anuncia que el referéndum sobre el matrimonio igualitario se celebrará antes del fin de año

Sábado, 25 de junio de 2016

turnbullSe confirma lo que ya adelantó el fiscal general de Australia, pero el Gobierno no acababa de aclarar: el referéndum sobre la introducción del matrimonio igualitario se celebrará antes de fin de año si el gobernante Partido Liberal del primer ministro Malcolm Turnbull gana las elecciones del próximo 2 de julio. La oposición laborista sigue oponiéndose a la consulta y reclama su aprobación por la vía parlamentaria.

Sin grandes novedades en Australia. La discusión sobre el matrimonio igualitario sigue siendo incierta, porque a pesar de que los representantes partidarios del matrimonio igualitario ya son mayoría en ambas cámaras del Parlamento, el primer ministro Turnbull sigue apostando por la consulta no vinculante como paso previo para iniciar el trámite. El Senado, por su parte, ya hizo el año pasado una petición formal para no demorar más el tema. El pasado mayo se hizo pública una partida presupuestaria de 160 millones de dólares australianos (unos 104 millones de euros) para cubrir los costes del referéndum.

El pasado mes de marzo, el fiscal general, George Brandis, afirmaba que el plebiscito se celebraría en este año, “al poco tiempo de iniciarse la andadura del nuevo Parlamento”. Si el resultado fuera afirmativo, como apuntan las encuestas, Brandis no tiene duda de que el legislativo aprobaría rápidamente el matrimonio igualitario. Solo un día después, la portavoz de Gobierno matizaba las palabras del fiscal general y aseguraba que el primer ministro mantiene sus planes de plantear el referéndum tan pronto como sea posible tras las elecciones, pero en cualquier caso ya en 2017.

A pocos días de las próximas elecciones, Turnbull confirma el anuncio del fiscal general: si es reelegido primer ministro, convocará la consulta antes de fin de año. Durante su participación en un programa de televisión, una espectadora le inquirió sobre la necesidad de celebrar el referéndum, recordando el coste de la medida y el hecho de que el papel de los representantes elegidos al Parlamento es el de aprobar leyes.

El primer ministro se escudó en la diversidad de opiniones en el seno de su Gobierno y en el conservador Partido Liberal, al que pertenece, para seguir adelante con el plebiscito. “Soy el primer ministro pero no soy el dictador”, afirmó, para justificar la medida como un equilibrio entre los partidarios (como el propio Turnbull) y los detractores del matrimonio igualitario. El gobernante añadió que el referéndum tendría lugar a la mayor brevedad tras las elecciones y que hará campaña por el sí.

Por parte de la oposición laborista, se mantiene la postura contraria a la consulta. La portavoz Penny Wong aseguró que si su partido asume el Gobierno tras las elecciones, presentará un proyecto de ley para abrir el matrimonio a las parejas del mismo sexo, son un referéndum previo. El líder de los laboristas Bill Shorten advirtió del carácter divisivo de un plebiscito de este tipo, que podría fomentar la homofobia, e instó al primer ministro a permitir una votación libre en el Parlamento. Veremos lo que ocurre en un escenario en el que se prevé un resultado ajustado para los distintos partidos y coaliciones, con bajadas de los mayoritarios y fuertes subidas de los emergentes.

Una sociedad favorable con líderes contrarios la igualdad

El debate sobre la aprobación del matrimonio igualitario en Australia viene de muy lejos. Ya antes de las elecciones de 2013, que dieron la victoria a Tony Abbott, fueron los laboristas, entonces al frente del Gobierno, los que actuaron como freno. La que hasta junio de ese año había sido primera ministra, Julia Gillard, se oponía, y  durante sus años de gobierno no dudó en maniobrar para impedir que los partidarios de la igualdad dentro del Partido Laborista trasladaran su criterio al Parlamento. Y ello pese a que ya en su congreso nacional de 2011 el partido incorporaba la defensa del matrimonio igualitario a su ideario. Ideario que Gillard se encargó de convertir en papel mojado al imponer que los legisladores laboristas –cuyos votos eran todos necesarios, debido a lo ajustado de su mayoría– tuvieran libertad de voto. Una libertad que Tony Abbott negó entonces a los suyos y que desembocó en el fracaso de la iniciativa. De la mano de Gillard, Australia perdía una primera oportunidad histórica.

La impopularidad de Gillard llevó a Kevin Rudd a arrebatarle el liderazgo del partido y el puesto de primer ministro (mediante una maniobra similar a la que luego destronó a Abbott, y que a su vez antes había utilizado Gillard para sustituir a Rudd). Ya por entonces Rudd se había convertido en defensor del matrimonio igualitario, pese a que su anterior etapa como primer ministro se caracterizó también por un rechazo frontal. Pero la sustitución de Gillard no evitó la derrota laborista, y, tras las elecciones, Abbott (un católico conservador fuertemente opuesto al matrimonio igualitario, pese a tener una hermana abiertamente lesbiana) se convertía en primer ministro. Su victoria alejó las expectativas de aprobación, pese a que un número no determinado de diputados de su partido son partidarios del matrimonio igualitario, y de hecho ya desde el principio el propio Abbott reconoció que en el futuro le resultaría complicado mantener la disciplina de voto en esta materia. Lo consiguió… pero el empeño contribuyó a la gran bajada de popularidad que finalmente acabó por costarle el puesto y ser sustituido por Malcolm Turnbull.

Funte Dosmanzanas

General, Historia LGTBI , , , , , , , , , , , ,

El Gobierno de Australia anuncia una costosa partida presupuestaria para el referéndum sobre matrimonio igualitario

Sábado, 7 de mayo de 2016

auContinúan los planes para llevar a cabo un referéndum sobre el matrimonio igualitario en Australia. El Gobierno ha anunciado una partida presupuestaria de 160 millones de dólares australianos (unos 104 millones de euros) para cubrir los costes de un plebiscito que los activistas consideran innecesario y divisivo. El primer ministro Malcolm Turnbull, favorable a la medida, se muestra optimista sobre el resultado.

La discusión sobre el matrimonio igualitario en Australia ha superado la pugna entre partidarios y detractores para centrarse en la conveniencia o no de celebrar un referéndum sobre el asunto. Un importante paso adelante en el que ha sido decisiva la sustitución, en septiembre del año pasado, del homófobo Tony Abbott por el actual primer ministro Turnbull, favorable a la igualdad. La situación, con todo, sigue siendo incierta: a pesar de que los representantes partidarios del matrimonio igualitario ya son mayoría en ambas cámaras del Parlamento, el jefe del Gobierno sigue apostando por la consulta no vinculante como paso previo para iniciar el trámite. El Senado, por su parte, ya hizo el año pasado una petición formal para no demorar más el tema.

El pasado mes de marzo, el fiscal general, George Brandis, afirmaba que el plebiscito se celebraría en este año, “al poco tiempo de iniciarse la andadura del nuevo Parlamento”. Si el resultado fuera afirmativo, como apuntan las encuestas, Brandis no tiene duda de que el legislativo aprobaría rápidamente el matrimonio igualitario. Solo un día después, la portavoz de Gobierno matizaba las palabras del fiscal general y aseguraba que el primer ministro mantiene sus planes de plantear el referéndum tan pronto como sea posible tras las elecciones, pero en cualquier caso ya en 2017.

Ahora, el Gobierno ha hecho pública la partida presupuestaria reservada a la celebración de la consulta en los ejercicios de 2016 y 2017: 160 millones de dólares australianos, unos 104 millones de euros. El anuncio despeja el camino hacia el plebiscito, que no tiene fecha aún y sigue sin convencer a la oposición y a los activistas. Rodney Croome, de Australian Marriage Equality, ha hecho el enésimo llamamiento a Turnbull para abandonar la costosa medida y aprobar el matrimonio igualitario por la vía legislativa, toda vez que tiene garantizada la mayoría del Parlamento.

Pero el primer ministro no tiene intención de variar el guion establecido y hace unos días defendió la celebración del referéndum por ser un compromiso adquirido por el anterior Gobierno. Turnbull reveló que votará a favor de la igualdad matrimonial y que espera que el resultado refleje un apoyo mayoritario a la medida. “No es probable que salgas decepcionada”, respondió cuando una periodista le preguntó si debería empezar a comprar regalos de boda…

Una sociedad favorable con líderes contrarios la igualdad

El debate sobre la aprobación del matrimonio igualitario en Australia viene de muy lejos. Ya antes de las elecciones de 2013, que dieron la victoria a Tony Abbott, fueron los laboristas, entonces al frente del Gobierno, los que actuaron como freno. La que hasta junio de ese año había sido primera ministra, Julia Gillard, se oponía, y  durante sus años de gobierno no dudó en maniobrar para impedir que los partidarios de la igualdad dentro del Partido Laborista trasladaran su criterio al Parlamento. Y ello pese a que ya en su congreso nacional de 2011 el partido incorporaba la defensa del matrimonio igualitario a su ideario. Ideario que Gillard se encargó de convertir en papel mojado al imponer que los legisladores laboristas –cuyos votos eran todos necesarios, debido a lo ajustado de su mayoría– tuvieran libertad de voto. Una libertad que Tony Abbott negó entonces a los suyos y que desembocó en el fracaso de la iniciativa. De la mano de Gillard, Australia perdía una primera oportunidad histórica.

La impopularidad de Gillard llevó a Kevin Rudd a arrebatarle el liderazgo del partido y el puesto de primer ministro (mediante una maniobra similar a la que luego destronó a Abbott, y que a su vez antes había utilizado Gillard para sustituir a Rudd). Ya por entonces Rudd se había convertido en defensor del matrimonio igualitario, pese a que su anterior etapa como primer ministro se caracterizó también por un rechazo frontal. Pero la sustitución de Gillard no evitó la derrota laborista, y, tras las elecciones, Abbott (un católico conservador fuertemente opuesto al matrimonio igualitario, pese a tener una hermana abiertamente lesbiana) se convertía en primer ministro. Su victoria alejó las expectativas de aprobación, pese a que un número no determinado de diputados de su partido son partidarios del matrimonio igualitario, y de hecho ya desde el principio el propio Abbott reconoció que en el futuro le resultaría complicado mantener la disciplina de voto en esta materia. Lo consiguió… pero el empeño contribuyó a la gran bajada de popularidad que finalmente acabó por costarle el puesto y ser sustituido por Malcolm Turnbull.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI , , , , , , , , ,

El fiscal general de Australia anuncia un referéndum sobre el matrimonio igualitario antes de fin de año

Sábado, 12 de marzo de 2016

Australia-arcoiris-grande-2-300x267Nuevo rifirrafe en la carrera de obstáculos hacia el matrimonio igualitario en Australia. El fiscal general George Brandis aseguró el sábado pasado que el referéndum anunciado sobre la medida se celebraría a finales de este año, justo después de las elecciones generales del próximo otoño. El primer ministro Malcolm Turnbull, aunque se posiciona a favor, ha rechazado comprometer una fecha concreta. La oposición, mientras tanto, sigue pidiendo la aprobación de la igualdad matrimonial mediante la vía parlamentaria.

La discusión sobre el matrimonio igualitario en Australia ha pasado de la pugna entre partidarios y detractores al debate sobre su aprobación por plebiscito o por votación parlamentaria. Un importante paso adelante en el que ha sido decisiva la sustitución, en septiembre del año pasado, del homófobo Tony Abbott por el actual primer ministro Turnbull, favorable a la igualdad. La situación, con todo, sigue siendo incierta: a pesar de que los representantes partidarios del matrimonio igualitario ya son mayoría en ambas cámaras del Parlamento, el jefe del Gobierno sigue apostando por el referéndum no vinculante como paso previo para iniciar el trámite. El Senado, de hecho, ya hizo el año pasado una petición formal para no demorar más el tema.

Buena muestra del clima de incertidumbre es el cruce de declaraciones de este fin de semana. El sábado, el fiscal general (que en Australia suele ser un miembro del Gobierno) afirmaba que el plebiscito se celebraría en este año, “al poco tiempo de iniciarse la andadura del nuevo parlamento”. Si el resultado fuera afirmativo, como apuntan las encuestas, Brandis no tiene duda de que el legislativo aprobaría rápidamente el matrimonio igualitario. El fiscal general mostró su apoyo al mismo: “Tratar a las personas LGTB con igualdad es, creo, uno de los valores fundamentales de la sociedad australiana moderna”.

Solo un día después, la portavoz de Gobierno matizaba las palabras de Brandis y declaraba que el primer ministro mantiene sus planes de plantear el referéndum tan pronto como sea posible tras las elecciones, pero en cualquier caso ya en 2017. El líder de la oposición laborista Bill Shorten ha criticado la división en el seno del Gobierno sobre la cuestión, mientras que el responsable de Los Verdes Richard Di Natale volvió a pedir la tramitación del matrimonio igualitario por la vía parlamentaria antes de los comicios. Turnbull, que ha sido el primer jefe del Gobierno en asistir al Mardi Gras de Sídney (uno de los principales eventos anuales de la comunidad LGTB en Australia), no parece tener intención de cambiar su posición.

Una sociedad favorable con líderes contrarios la igualdad

El debate sobre la aprobación del matrimonio igualitario en Australia viene de muy lejos. Ya antes de las elecciones de 2013, que dieron la victoria a Abbott, fueron los laboristas, entonces al frente del Gobierno, los que actuaron como freno. La que hasta junio de ese año había sido primera ministra, Julia Gillard, se oponía, y  durante sus años de gobierno no dudó en maniobrar para impedir que los partidarios de la igualdad dentro del Partido Laborista trasladaran su criterio al Parlamento. Y ello pese a que ya en su congreso nacional de 2011 el partido incorporaba la defensa del matrimonio igualitario a su ideario. Ideario que Gillard se encargó de convertir en papel mojado al imponer que los legisladores laboristas –cuyos votos eran todos necesarios, debido a lo ajustado de su mayoría– tuvieran libertad de voto. Una libertad que Tony Abbott negó entonces a los suyos y que desembocó en el fracaso de la iniciativa. De la mano de Gillard, Australia perdía una primera oportunidad histórica.

La impopularidad de Gillard llevó a Kevin Rudd a arrebatarle el liderazgo del partido y el puesto de primer ministro (mediante una maniobra similar a la que ahora ha destronado a Abbott, y que a su vez antes había utilizado Gillard para sustituir a Rudd). Ya por entonces Rudd se había convertido en defensor del matrimonio igualitario, pese a que su anterior etapa como primer ministro se caracterizó también por un rechazo frontal. Pero la sustitución de Gillard no evitó la derrota laborista, y tras las elecciones Abbott (un católico conservador fuertemente opuesto al matrimonio igualitario, pese a tener una hermana abiertamente lesbiana) se convertía en primer ministro. Su victoria alejó las expectativas de aprobación, pese a que un número no determinado de diputados de su partido son partidarios del matrimonio igualitario, y de hecho ya desde el principio el propio Abbott reconoció que en el futuro le resultaría complicado mantener la disciplina de voto en esta materia. Lo consiguió… pero el empeño contribuyó a la gran bajada de popularidad que finalmente acabó por costarle el puesto.

Sin embargo, la parálisis en la tramitación del matrimonio igualitario en Australia continúa, y la oposición pierde la paciencia. El nuevo primer ministro Malcolm Turnbull, que había despertado esperanzas por su posición favorable, no ha cambiado sin embargo los planes de su predecesor de posponer la decisión hasta la celebración de un referéndum sobre la igualdad matrimonial en 2017. Y ello a pesar de las voces que alertan de lo costosa y divisiva que sería una consulta de esta naturaleza, que califican de innecesaria. Por ello, el Senado australiano le pidió a finales del pasado 2015 que no se demore más y tramite ya un proyecto de ley en el Parlamento con libertad de voto para todos los diputados. Esperemos que el cada vez más claro y evidente apoyo de todos los sectores de la sociedad australiana a la tramitación inmediata de una ley de matrimonio igualitario dé sus frutos, y la igualdad de derechos de la población LGTB no sufra más dilaciones.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , ,

La mayoría de los diputados y senadores de Australia votaría a favor del matrimonio igualitario

Sábado, 6 de febrero de 2016

Australia-arcoiris-grande-2-300x267Según Australian Marriage Equality, los representantes políticos australianos partidarios del matrimonio igualitario ya superarían a los contrarios en ambas cámaras del Parlamento, por lo que, de instarse un proyecto de ley al respecto y permitir la libertad de voto, el matrimonio entre personas del mismo sexo sería aprobado por mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. El primer ministro, Malcolm Turnbull, insiste, sin embargo, en la fórmula del referéndum, que tendría lugar en 2017, aunque cada vez hay más críticas a ese procedimiento, que se contempla como inútilmente oneroso y divisorio entre la población. Entre los críticos, la mayoría de los votantes del distrito electoral que representa el propio Turnbull, que en un 63 % se declararan partidarios de la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en vía parlamentaria.

Malcolm Turnbull, miembro del Partido Liberal y primer ministro de Australia desde septiembre de2015, parece hallarse atado, en lo que respecta al matrimonio igualitario, por los compromisos de su antecesor y correligionario, el claramente LGTBfobo Tony Abbott, que bloqueó una y otra vez cualquier intento por aprobarlo. Poco antes de su cese, Abbott planteó la celebración de un referéndum en 2017, tras las nuevas elecciones, propuesta que muchos vieron como un mecanismo más de dilación.

Esa es la medida que sigue defendiendo Turnbull, a pesar de que siempre se había mostrado partidario del derecho al matrimonio de las parejas del mismo sexo, apoyo que creó grandes expectativas dentro del colectivo LGTB tras su nombramiento. Por ello, la presión para que cambie su opinión y utilice la vía parlamentaria para aprobarlo se incrementa día a día. Por ejemplo, el pasado mes de noviembre de 2015, el Senado, cámara donde la oposición es mayoritaria, le hizo una petición formal al respecto.

La presión es tanto política como social. Australian Marriage Equality, grupo que lucha por la aprobación del matrimonio igualitario, comunicaba los resultados de un estudio, según el cual habría una mayoría de representantes políticos en ambas cámaras que votarían a favor de la igualdad de derechos para las parejas del mismo sexo. Siempre se había sospechado que, de darse libertad de voto, existiría esa mayoría, pero ahora se ofrecen datos concretos. Sumando las declaraciones públicas efectuadas por los representantes, más otras recogidas confidencialmente por Australian Marriage Equality, en la Cámara de Representantes votarían a favor del matrimonio igualitario 76 de los 150 diputados. En el Senado, lo harían 41 de los 76 senadores. Y estas serían las cifras más conservadoras.

Son cada vez más las voces que critican un plebiscito que sería oneroso para arcas públicas australianas, pues su coste se calcula en 160 millones de dólares australianos (104 millones de euros, 113 millones de dólares estadounidenses). También se estima que empañaría la próxima campaña electoral, en vez de ser un asunto ya zanjado y fuera del debate político. Además, se teme que se cree un innecesario clima de división, alentado por la minoría social LGTBfoba. Los propios votantes del distrito electoral del primer ministro Turnbull se muestran ampliamente partidarios no solo de la aprobación del matrimonio igualitario, sino de que se efectúe mediante trámite meramente parlamentario. Así lo consideraba el 63 % de los electores del distrito de Wentworth, donde concurre Turnbull, según las últimas encuestas.

Rodney Crome, director de Australian Marriage Equality, estima que “Malcolm Turnbull sabía desde el principio que el referéndum es un intento caro y divisivo de retrasar el matrimonio igualitario, y ahora está claro que sus propios electores están de acuerdo con eso. La postura actual del primer ministro de apoyar el plebiscito está fuera de sintonía con su electorado, y sus votantes quieren que dé un vuelco a la política de Tony Abbott de retrasar el matrimonio igualitario”.

El líder de la oposición, el laborista Bill Shorten, afirma con contundencia que Turnbull está simplemente dando largas al asunto, y que “a quien queremos en el tema del matrimonio igualitario es el viejo Malcolm Turnbull, no al nuevo Malcolm Turnbull”.

Desde el ala más conservadora del Partido Liberal, figuras como Eric Abetz y Cory Bernardi han afirmado que, dado que el referéndum no sería legalmente vinculante, no se debería legislar el matrimonio igualitario aunque los ciudadanos australianos lo votasen favorablemente. El propio ex primer ministro Tony Abbott ha viajado hasta los Estados Unidos para ofrecer una conferencia en defensa de la familia tradicional, invitado por Alliance Defending Freedom, un grupo fuertemente LGTBfobo que no solo aboga por la derogación del matrimonio igualitario en los Estados Unidos, sino que incluso propone que se vuelva a penalizar la homosexualidad.

El primer ministro Turnbull ha tenido que salir al paso de las declaraciones de Abetz y Bernardi, asegurando que “si la mayoría de las ciudadanos con derecho a voto votan a favor de ello en el referéndum, se legalizará el matrimonio entre personas del mismo sexo”.

Una sociedad favorable con líderes contrarios la igualdad

El debate sobre la aprobación del matrimonio igualitario en Australia viene de muy lejos. Ya antes de las elecciones de 2013, que dieron la victoria a Abbott, fueron los laboristas, entonces al frente del Gobierno, los que actuaron como freno. La que hasta junio de ese año había sido primera ministra, Julia Gillard, se oponía, y  durante sus años de gobierno no dudó en maniobrar para impedir que los partidarios de la igualdad dentro del Partido Laborista trasladaran su criterio al Parlamento. Y ello pese a que ya en su congreso nacional de 2011 el partido incorporaba la defensa del matrimonio igualitario a su ideario. Ideario que Gillard se encargó de convertir en papel mojado al imponer que los legisladores laboristas –cuyos votos eran todos necesarios, debido a lo ajustado de su mayoría– tuvieran libertad de voto. Una libertad que Tony Abbott negó entonces a los suyos y que desembocó en el fracaso de la iniciativa. De la mano de Gillard, Australia perdía una primera oportunidad histórica.

La impopularidad de Gillard llevó a Kevin Rudd a arrebatarle el liderazgo del partido y el puesto de primer ministro (mediante una maniobra similar a la que ahora ha destronado a Abbott, y que a su vez antes había utilizado Gillard para sustituir a Rudd). Ya por entonces Rudd se había convertido en defensor del matrimonio igualitario, pese a que su anterior etapa como primer ministro se caracterizó también por un rechazo frontal. Pero la sustitución de Gillard no evitó la derrota laborista, y tras las elecciones Abbott  (un católico conservador fuertemente opuesto al matrimonio igualitario, pese a tener una hermana abiertamente lesbiana) se convertía en primer ministro. Su victoria alejó las expectativas de aprobación, pese a que un número no determinado de diputados de su partido son partidarios del matrimonio igualitario, y de hecho ya desde el principio el propio Abbott reconoció que en el futuro le resultaría complicado mantener la disciplina de voto en esta materia. Lo consiguió… pero el empeño contribuyó a la gran bajada de popularidad que finalmente acabó por costarle el puesto.

Sin embargo, la parálisis en la tramitación del matrimonio igualitario en Australia continúa, y la oposición pierde la paciencia. El nuevo primer ministro Malcolm Turnbull, que había despertado esperanzas por su posición favorable, no ha cambiado sin embargo los planes de su predecesor de posponer la decisión hasta la celebración de un referéndum sobre la igualdad matrimonial en 2017. Por ello, el Senado australiano le pidió a finales del pasado 2015 que no se demore más y tramite ya un proyecto de ley en el Parlamento con libertad de voto para todos los diputados. Esperemos que el cada vez más claro y evidente apoyo de todos los sectores de la sociedad australiana a la tramitación inmediata de una ley de matrimonio igualitario dé sus frutos, y la igualdad de derechos de la población LGTB no sufra más dilaciones.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , ,

El estado australiano de Tasmania se disculpará formalmente por su antigua legislación homófoba

Martes, 22 de diciembre de 2015

gay-tassie-featureEl estado de Tasmania (formado por la isla homónima y otras islas adyacentes, todas ellas al sureste del país) es el primer territorio australiano que se disculpa formalmente por la legislación que penalizó las relaciones homosexuales hasta 1997. El gobierno estatal ha anunciado que introducirá una nueva ley en 2016 para restaurar la imagen de todas las personas afectadas por la vieja ley discriminatoria. En este sentido, además de las disculpas, a las víctimas de la injusta homofobia institucional y legal se les retirarán los antecedentes existentes por esta circunstancia. Por el momento no se conocen muchos más detalles sobre la futura ley y tampoco se ha especificado si habrá indemnización económica para los afectados (lo que parece poco probable).

Durante años, la legislación homófoba de Tasmania fue la más dura de entre las llamadas “democracias occidentales”. Nada menos que hasta 21 años de prisión por mantener relaciones gais. También se persiguió lo que la ley llamaba “travestismo”. La ley de reparación de las víctimas prevé contemplar, igualmente, a estas víctimas. Asimismo, este estado fue el último de toda Australia en descriminalizar las relaciones consentidas entre dos hombres (lo hizo en el año 1997; hace menos de dos décadas).

La Fiscal General del Estado, Vanessa Goodwin, ha manifestado que “la legislación asegurará que cualquier individuo procesado en virtud de estos delitos ya no sufrirá angustia ni estará en desventaja, por antecedentes penales, en relación con los viajes, el empleo y el voluntariado”.

Por su parte, uno de los líderes históricos LGTB de Tasmania, Roodney Croome, ha mostrado su satisfacción a través de su cuenta de Twitter: “es una gran noticia que [el Gobierno de Tasmania] permita que los expedientes de sexo gay sean borrados y se disculpe con las víctimas de las leyes anti-gay”. Hasta el momento, otros cuatro estados ya han aprobado leyes eliminación de antecedentes penales, pero ninguno ha ofrecido disculpas a las víctimas injustamente detenidas.

La “nueva” política LGTB de Tasmania

Paradójicamente, con el paso de los años, Tasmania ha pasado de ser un territorio retrógrado a uno de los más progresistas en materia LGTB. En agosto de 2012, tal y como publicaba dosmanzanas, el Gobierno estatal anunció si Australia no daba luz verde el matrimonio igualitario a nivel federal, lo haría por su cuenta. Solo un mes después, la cámara baja del Parlamento de Tasmania aprobaba un proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque luego la cámara alta lo rechazó por un estrecho margen.

En el ámbito federal australiano, la aprobación del matrimonio igualitario en Irlanda, gracias a la victoria en referéndum, abría nuevas perspectivas para las parejas del mismo sexo en Australia el pasado mes de mayo. En julio nos hacíamos eco de la iniciativa parlamentaria para aprobar el matrimonio igualitario y en agosto recogíamos las distintas movilizaciones que se produjeron en distintos puntos de Australia en favor de la equiparación de derechos. A pesar de todo, acabó imponiéndose la opinión del primer ministro Tony Abbott, una voz tenaz contra al matrimonio civil entre parejas del mismo sexo.

En estos momentos, con un nuevo primer ministro (Malcolm Turnbull) la cuestión sigue paralizada y la oposición está empezando a perder la paciencia (lo contábamos hace solo unas semanas). El Senado, de hecho, le pedía a Turnbull que no pospusiera la decisión hasta la celebración de un referéndum en 2017.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , ,

Australia: el Senado pide al nuevo primer ministro que no posponga más la aprobación del matrimonio igualitario

Viernes, 20 de noviembre de 2015

turnbullSigue la parálisis en la tramitación del matrimonio igualitario en Australia, y la oposición pierde la paciencia. El nuevo primer ministro Malcolm Turnbull, que había despertado esperanzas por su posición favorable, no ha cambiado sin embargo los planes de su predecesor de posponer la decisión hasta la celebración de un referéndum sobre la igualdad matrimonial en 2017. El Senado australiano le ha pedido que no se demore más y tramite ya un proyecto de ley en el Parlamento con libertad de voto para todos los diputados.

Ni la aprobación del matrimonio igualitario en la vecina Nueva Zelanda, con el consiguiente éxodo de parejas del mismo sexo australianas a ese país para casarse; ni su aprobación en tres de la naciones que componen el Reino Unido, con el que Australia comparte monarquía y sigue conservando fuertes lazos emocionales; ni el resultado del referéndum irlandés (Australia también cuenta con una importante población con ancestros de ese país) ni la decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos considerando inconstitucional la prohibición del matrimonio igualitario habían conseguido ablandar el corazón de Abbott. Pese a las repetidas insinuaciones de que finalmente permitiría a los suyos votar en conciencia, el pasado agosto el primer ministro liberal-conservador conseguía que los diputados y senadores de su coalición avalasen, por 66 votos contra 33, su decisión de oponerse en bloque a la aprobación del matrimonio igualitario en el Parlamento, pese a la existencia de un sector partidario del mismo entre sus filas.
Dado el juego de mayorías existente hoy en Australia, ello ponía fin a la esperanza de ver aprobado el matrimonio igualitario durante la presente legislatura. El anuncio de un proyecto de ley presentado por diputados de varios partidos, incluyendo por primera vez a la coalición liberal-conservadora, quedaba así en agua de borrajas. Abbott imponía además la tesis (contraria a la opinión que el mismo defendía meses atrás) de que todo cambio en la materia debería producirse mediante un referéndum, convocado en una fecha por definir pero en cualquier caso posterior a las próximas elecciones generales de 2017.

Apenas un mes después de aquello, el liderazgo de Abbott se desplomaba. En pocas horas, y prácticamente por sorpresa, Abbott se veía obligado a convocar una votación entre sus parlamentarios para decidir sobre su liderazgo. Malcolm Turnbull daba un paso adelante, dimitía como ministro y retaba a Abbott, con éxito: 54 parlamentarios le apoyaron, frente a 44 que permanecieron fieles a Abbott. El nuevo primer ministro, favorable a que los liberales tengan libertad de voto para apoyar el matrimonio igualitario, ha decidido sin embargo adherirse a la hoja de ruta de Abbott y mantener el referéndum como paso previo para aprobar la medida.

Mientras tanto, el Senado (controlado por la oposición) ha aprobado una moción para pedir a Turnbull que no posponga el proceso hasta 2017 e inicie ya la tramitación parlamentaria, toda vez que las encuestas dejan claro que una amplia mayoría de australianos es favorable al matrimonio igualitario. Los senadores de la oposición argumentan que no está justificado mantener a miles de parejas y familias en la incertidumbre legal, cuando la solución está en manos del primer ministro y prácticamente se reduce a que este otorgue libertad de voto a sus correligionarios.

Los australianos no quieren otra encuesta de opinión sobre este asunto, quieren que el Parlamento legisle”, afirmaba el senador de Los Verdes Robert Simms, que calificaba la opción del referéndum de “divisiva y costosa”. El activista Erin McCallum, de Australian Marriage Equality, aseguraba por su parte que si se permitiera un voto libre de disciplina partidista en la Cámara de Representantes, solo haría falta convencer a seis diputados para conseguir la mayoría necesaria. “Sabemos que es una meta alcanzable si nos unimos y alzamos nuestras voces”, aseguró.

Una sociedad favorable con líderes contrarios la igualdad

El debate sobre la aprobación del matrimonio igualitario en Australia viene de muy lejos. Ya antes de las elecciones de 2013, que dieron la victoria a Abbott, fueron los laboristas, entonces al frente del Gobierno, los que actuaron como freno. La que hasta junio de ese año había sido primera ministra, Julia Gillard, se oponía, y  durante sus años de gobierno no dudó en maniobrar para impedir que los partidarios de la igualdad dentro del Partido Laborista trasladaran su criterio al Parlamento. Y ello pese a que ya en su congreso nacional de 2011 el partido incorporaba la defensa del matrimonio igualitario a su ideario. Ideario que Gillard se encargó de convertir en papel mojado al imponer que los legisladores laboristas –cuyos votos eran todos necesarios, debido a lo ajustado de su mayoría– tuvieran libertad de voto. Una libertad que Tony Abbott negó entonces a los suyos y que desembocó en el fracaso de la iniciativa. De la mano de Gillard, Australia perdía una primera oportunidad histórica.

La impopularidad de Gillard llevó a Kevin Rudd a arrebatarle el liderazgo del partido y el puesto de primer ministro (mediante una maniobra similar a la que ahora ha destronado a Abbott, y que a su vez antes había utilizado Gillard para sustituir a Rudd). Ya por entonces Rudd se había convertido en defensor del matrimonio igualitario, pese a que su anterior etapa como primer ministro se caracterizó también por un rechazo frontal. Pero la sustitución de Gillard no evitó la derrota laborista, y tras las elecciones Abbott  (un católico conservador fuertemente opuesto al matrimonio igualitario, pese a tener una hermana abiertamente lesbiana) se convertía en primer ministro. Su victoria alejó las expectativas de aprobación, pese a que un número no determinado de diputados de su partido son partidarios del matrimonio igualitario, y de hecho ya desde el principio el propio Abbott reconoció que en el futuro le resultaría complicado mantener la disciplina de voto en esta materia. Lo consiguió… pero el empeño contribuyó a la gran bajada de popularidad que finalmente acabó por costarle el puesto.

Fuente Dosmanzanas

General , , , , , , , , , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.