Viajero en la noche
Del blog Foucauld Diálogos:

Manera corta y fácil para hacer la oración de fe simple presencia de Dios, por Bossuet.
1.- Hay que acostumbrarse a alimentar el alma con una simple y amorosa mirada en Dios y en Jesucristo nuestro Señor; y para este efecto hay que separarla dulcemente del razonamiento, del discurso, y de la multitud de afecciones, para mantenerla en simplicidad, respeto y atención, y aproximarla así cada vez más a Dios, su único y soberano bien, principio primero y fin último.
2.- La perfección de este camino consiste en la unión con nuestro soberano bien; y cuanto más grande sea la simplicidad, más perfecta será la unión. Es por lo que la gracia invita a simplificarse interiormente a lo que quieren ser perfectos, de forma que sean capaces de transmitir la alegría del Uno necesario, es decir de la unidad eterna.
3.- La meditación es muy buena en su momento y muy útil al comienzo de la vida espiritual, pero no hay que pararse ahí, pues el alma, por su fidelidad a mortificarse y a recogerse, recibe de ordinario una oración más pura y más íntima, la cual puede llamarse de simplicidad, que consiste en una simple visión, mirada o atención amorosa en sí, hacia cualquier objeto divino, bien sea Dios mismo o alguna de sus perfecciones, o Jesucristo y alguno de sus misterios, o alguna otra verdad cristiana. Prescindiendo el alma de su razonamiento, se sirve de una contemplación dulce que la mantiene apacible, atenta y abierta a las obras e impresiones divinas que el Espíritu Santo le comunica.
4.- La práctica de esta oración debe comenzar al alba, con un acto de fe en la presencia de Dios que está en todas partes, y en Jesucristo, cuyas miradas no nos abandonan… Este acto es producido o de una manera sensible y ordinaria… o es un siempre recuerdo de la fe en Dios presente que sucede de una forma más pura y espiritual.
5.- No hay que diversificarse para efectuar otros actos o disposiciones diferentes, sino permanecer simplemente atento a esta presencia de Dios, expuesto a su divina mirada, continuando así esta devota atención o exposición, mientras que nuestro Señor nos dará la gracia, sin afanarse en realizar otras acciones que las que nos son inspiradas.
6.- Hay que conservarse puro y libre en el interior… uniéndose a Dios frecuentemente, en encuentros simples y amorosos, recordando que estamos en su presencia, y que no quiere que nos separemos en ningún momento de él y de su santa voluntad: es la regla más básica de este estado de simplicidad; es la disposición soberana del alma: hacer la voluntad de Dios en todas las cosas…
7.- En fin, se terminará la jornada animando con esta santa presencia del examen, la oración de la tarde y al acostarse; y se dormirá con esta atención amorosa, interrumpiendo su reposo, cuando nos levantemos durante la noche, algunas palabras fervientes… como tantas voces y gritos del corazón hacia Dios.
8.- No hay que olvidar que uno de los más grandes secretos de la vida espiritual es que el Espíritu Santo nos conduce no solamente a través de iluminaciones, dulzuras, consolaciones y gracias, sino también mediante oscuridades, ofuscaciones, insensibilidades, dolores, angustias, revoluciones de las pasiones y los humores: digo todavía más, que este camino de la cruz es necesario, que es bueno, que es el mejor, el más seguro y el que nos hace llegar más pronto a la perfección… …La mejor oración es aquella en la que el alma se abandona plenamente a los sentimientos y a las disposiciones que Dios mismo pone en el alma, y donde se le estudia con simplicidad, humildad y fidelidad para conformarse a su voluntad y a los ejemplos de Jesucristo…”
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Carlos de Foucauld.
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De su blog Miradas cristianas:







De su blog Punto de Encuentro:
De su blog Punto de Encuentro:









“No hay ningún país en el mundo donde la religión cristiana conserve una mayor influencia sobre las almas de los hombres que en Estados Unidos”.
MIÉRCOLES DE CENIZA, pero que vale para toda la Cuaresma
Pregón de Cuaresma




De su blog Juntos Andemos:
«El agua de tu cuerpo contiene el hidrógeno que se formó en los primeros segundos después del Bing Bang. Los átomos de carbono que te formaron se unieron después de la explosión de una supernova. La concentración de sal de tu cuerpo se corresponde con la concentración de sal de los mares antiguos. Tus células son descendientes directas de organismos unicelulares que se desarrollaron hace billones de años. Tú ves porque las moléculas de clorofila mutaron, por lo que, como las hojas de las plantas tus ojos puedan capturar la luz del sol. Y en el vientre de tu madre tu cuerpecito repitió todo el proceso de la vida multicelular en la tierra, empezando con una sola célula y después desarrollándose hacia una complejidad cada vez mayor.»
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