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La Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprueba la Ley de Igualdad para proteger a las personas LGTBI contra la discriminación

Martes, 21 de mayo de 2019

Manifestacion_gay_proximidades_Capitolio_2009La Cámara de Representantes de los Estados Unidos ha aprobado la Ley de Igualdad, que pretende reformar la vigente Ley de Derechos Civiles para que también proteja a las personas LGTBI contra la discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género. La ley ha sido votada favorablemente por la inmensa mayoría de los representantes del Partido Demócrata, pero con la oposición de la práctica totalidad de los representantes del Partido Republicano. Esto último advierte de la poca probabilidad de que sea convalidada por el Senado, donde los republicanos son mayoría, paso necesario para su entrada en vigor. El presidente Donald Trump, por su parte, ya anunció su oposición a la Ley de Igualdad debido a que contiene «píldoras envenenadas», refiriéndose a los artículos que protegen los derechos de las personas trans.

El pasado viernes 17 de mayo, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos votó el proyecto de Ley de Igualdad que había sido presentada por el Partido Demócrata el pasado mes de marzo. La prontitud en la votación se debía a la voluntad de la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, quien, en palabras de la directora ejecutiva de GLAAD, «ha convertido a los derechos LGTBI en la piedra angular de su carrera».

La votación se saldó con 273 votos favorables y 173 en contra, una mayoría amplia que refleja la composición de la cámara baja, en estos momentos en manos del Partido Demócrata. Un total de 228 representantes demócratas votaron a favor y 7 se abstuvieron. En el bando republicano, votaron a favor 8 representantes, 173 lo hicieron en contra y 16 se abstuvieron.

Ley-de-Igualdad-Estados-Unidos

Se trataba de la segunda ocasión en que se presentaba este proyecto de ley de reforma de la Ley de Derechos Civiles, vigente desde 1964, que fue introducido por primera vez en 2015, sin éxito, debido al rechazo de la mayoría republicana.

Actualmente, la Ley de Derechos Civiles prohíbe la discriminación por razón de sexo, raza, color, origen nacional y religión en el derecho al voto, el acceso a la educación, la vivienda, el empleo y los establecimientos y servicios públicos. El proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes, una versión del presentado infructuosamente en 1974, añade a estas categorías protegidas la orientación sexual y la identidad de género.

Tan solo veinte de los cincuenta estados que conforman los Estados Unidos cuentan con leyes o normativas que impidan, en mayor o menor medida, la discriminación de las personas LGTB. La Ley de Igualdad pretende que esa protección sea de ámbito federal.

Sin embargo, la dificultad para que la Ley de Igualdad tome vigencia está en el Senado, de mayoría republicana y donde se presentó en la misma fecha que en la Cámara de Representantes. Se necesitaría que, además del voto favorable de todos los senadores demócratas e independientes, se sumaran los de al menos cuatro senadores republicanos, algo altamente improbable. Incluso la primera dificultad estribaría en que el líder del Partido Republicano en el Senado, Mitch McConnell, acepte presentarla en comisión para su debate y su posterior votación en un plazo razonable.

La reforma de la Ley de Derechos Civiles tampoco obtendría la aprobación presidencial, según declaraba un alto funcionario de su equipo en el siguiente comunicado: «La Administración Trump se opone absolutamente a la discriminación de cualquier tipo y apoya la igualdad de trato para todos. Sin embargo, este proyecto de ley en su forma actual está lleno de píldoras envenenadas que amenazan con socavar los derechos de los padres y de conciencia». Estas afirmaciones contrastan con las que sostenía anteriormente Donald Trump, quien, en unas declaraciones efectuadas en el año 2000 a la revista The Advocate, afirmaba que le gustaba «la idea de enmendar la Ley de Derechos Civiles de 1964 para incluir la prohibición de la discriminación basada en la orientación sexual. Sería simple. Sería sencillo. Una enmienda a la Ley de Derechos Civiles otorgaría la misma protección a los homosexuales que a lo demás estadounidenses, es lo justo».

A pesar de las pocas probabilidades de que la Ley de Igualdad tome finalmente efecto, su aprobación por parte de la Cámara de Representantes ha sido vista por los defensores de los derechos LGTBI como un avance de gran fuerza simbólica. Human Rights Campaign lo expresaba de esta manera en las redes sociales: «Es la primera vez que una cámara del Congreso ha aprobado un proyecto de ley integral de derechos civiles LGTBI que finalmente proporcionaría protecciones claras y a nivel nacional para las personas LGBTQ en su vida cotidiana».

Las fuerzas conservadoras en contra de los derechos de las personas trans

Como hacen sospechar las declaraciones del equipo presidencial y han manifestado claramente los representantes del Partido Republicano opuestos a la aprobación de la Ley de Igualdad, son los derechos de las personas trans los que provocan un mayor rechazo entre las filas conservadoras.

La defensa del proyecto de ley por parte del Partido Demócrata se podía resumir con las palabras de Jerrold Nadler, representante por Nueva York y presidente del Comité Judicial: «La cuestión que tenemos ante nosotros no es si la comunidad de LGTBI se enfrenta una discriminación escandalosa e inmoral, puesto que los hechos demuestran claramente que sí lo hace. La pregunta es si nosotros, como Congreso, estamos dispuestos a tomar medidas para hacer algo al respecto. La respuesta va directamente al corazón de lo que queremos ser como país, y hoy, esa respuesta debe ser un resonante ‘sí’».

Mientras tanto, los representantes republicanos defendían su rechazo a la igualdad de derechos para las personas LGTBI con referencias a la «seguridad de las mujeres y los niños en los espacios privados», en alusión al derecho de las personas trans a utilizar los baños públicos que se corresponden a su identidad de género. También mencionaban los «problemas de conciencia» para el personal sanitario involucrado en las cirugías y tratamientos para la reasignación de género, o que «se obligaría a los centros escolares a que enseñasen educación sexual en la que se afirmaría que la identidad de género es por propia identificación».

Para dar una idea del fanatismo que destilan las fuerzas conservadoras, el grupo extremista Liberty Counsel emitía un comunicado tras la votación en la Cámara de Representantes en el que señalaba con nombres y apellidos a los ocho representantes republicanos que habían votado favorablemente a la Ley de Igualdad. Según Liberty Counsel, «nadie que haya votado por la mal llamada «Ley de Igualdad» merece servir en el Congreso. Este proyecto de ley destruye la libertad religiosa fundamental sobre la que se fundó América. Este proyecto de ley es antipatriótico y peligroso. La mal llamada «Ley de Igualdad» no tiene nada que ver con la igualdad y es la amenaza más seria a la vida y la libertad jamás propuesta por el Congreso. Este proyecto de ley debe ser detenido en el Senado. Si este proyecto de ley se convierte en ley, las consecuencias serán sobrecogedoras». En anteriores oportunidades, Liberty Counsel había afirmado que el proyecto de ley «abriría la puerta a la pedofilia, a la prohibición de la Biblia y al incremento de las agresiones sexuales».

La mayoría de la población a favor de la no discriminación de las personas LGTBI

Estas presiones de las fuerzas ultraconservadoras hacen mella en el Partido Republicano. Sin embargo, su oposición a la reforma de la Ley de Derechos Civiles para incluir a las personas LGTBI entre quienes estén protegidas contra la discriminación choca con la realidad social, que muestra que la mayoría de la población estadounidense es favorable a esa protección. Según una reciente encuesta de Public Religion Research Institute (PRRI), un 69 % de los ciudadanos estadounidenses se mostraría favorables a una ley contra la discriminación de las personas LGTB, mientras que tan solo se opondría el 24 %. Esta mayoría se alcanza en todas las edades y entre quienes profesan las distintas ideologías o creencias religiosas. Si bien el apoyo es mayor entre los ciudadanos de menor edad, los demócratas o quienes profesan religiones como el judaísmo o el budismo, también es mayoritario entre los mayores de 65 años, los republicanos (incluso los más conservadores) o quienes se declaran mormones, musulmanes o testigos de Jehová. Así se comprueba en la siguiente tabla (podéis pinchar en ella para verla a mayor tamaño):

También se extiende a cada uno de los cincuenta estados. El apoyo es mayor en los estados que componen Nueva Inglaterra o la Costa Oeste, pero también hay un fuerte respaldo en muchos de los estados del Medio Oeste. Es menor en los estados del Sur, pero aun así en todos ellos la mayor parte de la población se declara a favor de las leyes antidiscriminatorias. Se puede comprobar en la siguiente tabla (podéis pinchar en ella para verla a mayor tamaño):

Encuestas-leyes-proteccion-LGTB-Estados-Unidos

Encuestas-leyes-proteccion-LGTB-Estados-Unidos-por-estado

 

Fuente Dosmanzanas

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Presentado en el Congreso y Senado de los Estados Unidos un proyecto de ley contra la discriminación de las personas LGTB

Sábado, 23 de marzo de 2019

Manifestacion_gay_proximidades_Capitolio_2009Ampliamos la noticia que publicábamos el pasado 16 de marzo. El Partido Demócrata estadounidense presentó de nuevo el pasado miércoles en el Congreso y el Senado un proyecto de Ley de Igualdad que reformaría la vigente Ley de Derechos Civiles, con el objetivo de impedir a nivel federal la discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género en ámbitos como el trabajo, la vivienda, la educación, subvenciones del Estado o servicios y establecimientos públicos. La mayor dificultad será su aprobación por el Senado, de mayoría republicana, a pesar de que una reciente encuesta revela que la mayor parte de la población estadounidense se opone a este tipo de discriminación en todos los estados que conforman los Estados Unidos, entre los ciudadanos de todas las edades, etnias, ideologías políticas o creencias religiosas. Además, una ley de este tipo también cuenta con el apoyo de las grandes corporaciones empresariales.

Se trata de la segunda ocasión en que se intenta introducir este proyecto de ley de reforma de la Ley de Derechos Civiles, vigente desde 1964, que fue presentado por primera vez en 2015, sin éxito, debido al rechazo de la mayoría republicana.

Actualmente, la Ley de Derechos Civiles prohíbe la discriminación por razón de sexo, raza, color, origen nacional y religión en el derecho al voto, el acceso a la educación, la vivienda, el empleo y los establecimientos y servicios públicos. El presente proyecto de ley, versión del presentado infructuosamente en 1974, pretende añadir a estas categorías protegidas la orientación sexual y la identidad de género.

Tan solo veinte de los cincuenta estados que conforman los Estados Unidos cuentan con leyes o normativas que impidan, en mayor o menor medida, la discriminación de las personas LGTB. El proyecto de ley quiere que esa protección sea de ámbito federal. Como señalaba el congresista David Cicilline, abiertamente LGTB y ponente del proyecto de ley, «en la mayoría de los estados de este país, una pareja gay puede casarse el sábado, publicar sus fotos de boda en Instagram el domingo y perder sus empleos o ser expulsados de sus apartamentos el lunes solo por ser quienes son».

Según destaca la organización de defensa de derechos civiles ACLU, el proyecto de ley, además «aclara que la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa no puede usarse en contextos de derechos civiles, prohibiendo que la libertad religiosa, que es un valor estadounidense fundamental, sea utilizada como una licencia para discriminar».

Si bien no parece que haya problemas para que el proyecto de ley sea aprobado en el Congreso, dada la mayoría demócrata que ostenta en la actualidad, la principal dificultad la encontrará en el Senado. Se necesitaría que, además del voto favorable de todos los senadores demócratas e independientes, se sumaran los de al menos cuatro senadores republicanos. Las posibilidades de aprobación parecen pues escasas, ni nadie cree que vaya a obtener el apoyo presidencial. Aunque, como curiosidad, en unas declaraciones efectuadas en el año 2000 a la revista The Advocate, Donald Trump afirmaba que le gustaba «la idea de enmendar la Ley de Derechos Civiles de 1964 para incluir la prohibición de la discriminación basada en la orientación sexual. Sería simple. Sería sencillo. Una enmienda a la Ley de Derechos Civiles otorgaría la misma protección a los homosexuales que a lo demás estadounidenses, es lo justo»

La nueva normativa propuesta cuenta, sin embargo, con el apoyo de más de 160 de las mayores compañías y corporaciones empresariales estadounidenses, muchas de las cuales ya cuentan con políticas antidiscriminatorias de ámbito interno.

La mayoría de la población a favor de la no discriminación de las personas LGTBI

Pero el dato más positivo es el que ha revelado una reciente encuesta de Public Religion Research Institute (PRRI), según la cual un 69 % de los ciudadanos estadounidenses se mostraría favorables a una ley contra la discriminación de las personas LGTB, mientras que tan solo se opondría el 24 %. Esta mayoría se alcanza en todas las edades y entre quienes profesan las distintas ideologías o creencias religiosas. Si bien el apoyo es mayor entre los ciudadanos de menor edad, los demócratas o quienes profesan religiones como el judaísmo o el budismo, también es mayoritario entre los mayores de 65 años, los republicanos (incluso los más conservadores) o quienes se declaran mormones, musulmanes o testigos de Jehová. Así se comprueba en la siguiente tabla.

Encuestas-leyes-proteccion-LGTB-Estados-Unidos

También se extiende a cada uno de los cincuenta estados. El apoyo es mayor en los estados que componen Nueva Inglaterra o la Costa Oeste, pero también hay un fuerte respaldo en muchos de los estados del Medio Oeste. Es menor en los estados del Sur, pero aun así en todos ellos la mayor parte de la población se declara a favor de las leyes antidiscriminatorias. Se puede comprobar en la siguiente tabla (podéis pinchar en ella para verla a mayor tamaño):

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Fuente Dosmanzanas

 

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Una encuesta reciente detecta que el apoyo de la población estadounidense a la no discriminación de gais y lesbianas se debilita

Sábado, 18 de agosto de 2018

Manifestacion_gay_proximidades_Capitolio_2009Mal dato el que arroja la última encuesta de la organización Public Religion Research Institute, que muestra un repunte en las posiciones a favor de la discriminación de las parejas del mismo sexo por razones religiosas respecto a hace un año. Aunque los partidarios de la no discriminación siguen siendo mayoría (por muy poco) y el apoyo al matrimonio igualitario se mantiene constante, parece que la era Trump está comenzando a dejarse su huella en el sentimiento de los estadounidenses respecto a los derechos LGTB. Habrá que ver si la tendencia se confirma en el próximo futuro.

Public Religion Research Institute (PRRI) es una organización estadounidense sin ánimo de lucro que se dedica a la investigación de las relaciones entre religión, cultura y política, a cuyos estudios y encuestas hemos hecho referencia en diversas ocasiones. La última en mayo de este mismo año, a raíz de la publicación del «Atlas de los valores americanos», un estudio realizado a lo largo de 2017 en el que se detallaban las opiniones de la población estadounidense sobre diversos asuntos y que revelaba un aumento significativo en quienes apoyan los derechos LGTB en cuestiones como el matrimonio igualitario o las leyes de protección de las minorías sexuales.

Ahora, una nueva encuesta realizada entre el 27 de junio y el 8 de julio de este año arroja una sombra de preocupación sobre este panorama optimista. En concreto, al preguntar sobre si las empresas y negocios deberían tener derecho a negar sus servicios a parejas del mismo sexo que quieran contratarlas para algún asunto relacionado con su boda alegando motivos religiosos, el 48% responde que no, frente a un 46% que responde que sí: solo dos puntos porcentuales de diferencia. De acuerdo con la encuesta, la sociedad estadounidense está hoy día dividida en dos mitades casi iguales. Hace solo un año, la diferencia entre los que creían que no debería permitirse que este tipo de empresas de servicios puedan rechazar a parejas del mismo sexo y los que creían que sí era de doce puntos porcentuales (53% frente al 41%).

encuesta-prri-2018Por grupos de votantes, el crecimiento de la postura discriminatoria es más acentuada entre los que se identifican como republicanos (73% ahora frente a 67% hace un año) y entre los que se identifican como independientes (45% ahora frente al 40% hace un año). Pero incluso entre los que se identifican como votantes demócratas se aprecia un crecimiento, del 24% hace un año al 27% ahora. Por sexo, las mujeres siguen siendo más contrarias a la discriminación que los hombres, pero en ambos grupos crecen las posturas discriminatorias (40% de las mujeres, frente al 35% hace un año; 52% de los hombres, frente al 48% hace un año):

Si en lugar de preguntarse por empresas de servicios específicos para bodas se pregunta por empresas de servicios en general, la brecha se ensancha un poco: 49% es partidario de que no puedan discriminar a gais y lesbianas alegando razones religiosas, frente a un 42% partidario de que sí puedan hacerlo. Pero también en este aspecto se aprecia el crecimiento de las posturas discriminatorias: hace solo un año, un 56% de los estadounidenses se oponía a que las empresas de servicios pudieran discriminar a gais y lesbianas por razones religiosas, mientras que el 39% era favorable (hablamos específicamente de gais y lesbianas porque así es como se preguntó en la encuesta).

Curiosamente, el apoyo al matrimonio igualitario se mantiene estable respecto a hace un año: el 64% de los estadounidenses defiende el derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio, frente a un 28% que lo rechaza. Los porcentajes, en este caso, coinciden con los del año pasado. Un dato que muestra que no necesariamente las personas que apoyan el matrimonio igualitario apoyan la ausencia de discriminación contra gais y lesbianas, al menos en una sociedad como la estadounidense, en el que el peso de la religión es mayor que por ejemplo en Europa occidental.

La influencia del Tribunal Supremo, indudable 

us-news-supremecourt-1-abaHay que tener en cuenta que en junio de este año, justo antes de llevarse a cabo la encuesta, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos falló en favor de Jack Phillips, el pastelero de Denver que se negó a elaborar una tarta de boda para una pareja gay, por 7 votos contra 2. La literalidad de la sentencia limitaba sus efectos a las circunstancias específicas de lo sucedido con Phillips, advirtiendo expresamente que no podía considerarse un aval para que los prestadores de bienes y servicios puedan discriminar a las parejas del mismo sexo por razones religiosas (de forma que la próxima vez que un caso de este tipo llegue a la justicia, esta deberá juzgarlo en su contexto y de forma independiente), lo cierto es que la decisión supuso un importante revés para los derechos LGTB en los Estados Unidos en un momento en el que los grupos conservadores, apoyados en una administración federal favorable a sus intereses, arrecian su ofensiva.

Cuesta pensar que el clima de opinión creado alrededor de la decisión del Supremo, así como la «lluvia fina» en favor de la discriminación de las personas LGTB tanto a nivel de los estados gobernados por los republicanos como a nivel federal de la mano de la administración Trump, no tienen nada que ver con el resultado de esta última encuesta del PRRI. Habrá que esperar para saber si es un mero contratiempo o el inicio de una tendencia negativa. En cualquier caso, resulta preocupante.

Fuente Dosmanzanas

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La mayoría de grupos religiosos estadounidenses se opone a la discriminación del colectivo LGBT

Jueves, 3 de mayo de 2018

larger_file_multi-faithUna encuesta revela que la mayoría de los grupos religiosos, salvo los protestantes evangélicos y los mormones, se oponen a las leyes que favorecen la discriminación del colectivo LGBT, abriéndose una brecha entre los mormones, al estar los más jóvenes en contra de la discriminación por libertad religiosa. 

La mayoría de los grupos religiosos se oponen al matrimonio igualitario, la adopción por parte de familias homoparentales y muchas otras medidas en favor de los derechos de los miembros del colectivo LGBT, sin embargo, hasta un 60 % de los estadounidenses que profesan alguna religión estarían igualmente en contra de la discriminación por libertad religiosa según la encuesta publicada este martes, 1 de mayo, por el Instituto Público de Investigación Religiosa (PRRI por sus siglas en inglés: Public Religion Research Institute), que no está vinculado a ninguna religión.

El que es conocido como el Atlas de Valores Americanos 2017 desvela que casi todas las congregaciones religiosas importantes están en contra de permitir que los dueños de negocios y empresas puedan discriminar a las personas LGBT, incluyendo a los protestantes afroamericanos, los católicos blancos, los cristianos ortodoxos y los protestantes latinoamericanos, además la mayoría de los Unitarios Universalistas, los budistas, los judíos los musulmanes y los hindúes, en orden de mayor a menor aceptación, pero siempre por encima del 50 %.

«Si bien la libertad religiosa es un valor ampliamente aceptado, la mayoría cree que las pequeñas empresas que están abiertas al público deben servir a todos los clientes, y que las objeciones religiosas personales de los propietarios no deben ser motivo para rechazar el servicio a clientes homosexuales (…). Los protestantes evangélicos blancos y los mormones, los únicos grupos religiosos importantes que respaldan estas medidas, son una clara minoría, incluso entre los estadounidenses religiosos. Si bien pueden tener una influencia política desmesurada, en conjunto representan menos de uno de cada cinco estadounidenses en la actualidad», sostiene Robert Jones, director de PRRI.

Las únicas congregaciones que se muestran a favor de la discriminación por libertad religiosa son los protestantes evangélicos y los mormones, sin embargo, una sección de la encuesta, denominada «Excepcionalismo Mormón», advierte diferencias entre sus feligreses en función de su edad, dado que más del 50 % de los mormones menores de 30 años se oponen a la discriminación basada en la libertad religiosa, en comparación con los mormones mayores de 65 años que generalmente sí estarían a favor.

En todos los estados menos en tres, Utah, Dakota del Norte y Dakota del Sur, la mayoría de los encuestados se oponen a permitir que los propietarios de negocios rechacen el servicio a los clientes LGBT, mientras que desde un punto de vista político, el 52 % de los republicanos está favor de la discriminación, mientras que el 76 % de los demócratas y el 60 % de los independientes estarían en contra de la discriminación por orientación sexual o identidad de género. La encuesta concluye que el 70 % de los estadounidenses favorecen las leyes contra la discriminación, a las que se opone sólo un 23 %. Casi tres años después de que el Tribunal Supremo legalizara el matrimonio igualitario, el apoyo popular es más alto que nunca al haber ascendido hasta un 61 %.

Fuente Universogay

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El Senado de Virginia Occidental rechaza la ley que permitía discriminar a las personas LGTB por razones religiosas

Miércoles, 9 de marzo de 2016

2009_senate_fullchamberEl Senado de Virginia Occidental ha votado en contra de un proyecto de ley que hubiese permitido la discriminación de las personas LGTB por motivos religiosos. La votación ha sido especialmente contundente: 27 votos en contra frente a 7 a favor. La presión ejercida por los responsables de empresas y negocios, que temían el daño que pudiera producir una ley discriminatoria de ese tipo a la economía e imagen del estado, parece haber sido decisiva. Una motivación semejante a la que impulsó al gobernador de Dakota del Sur para no firmar una ley tránsfoba recientemente, cuyo veto finalmente no ha podido ser levantado. Sin embargo, aún existen cerca de 200 proyectos de ley discriminatorios contra el colectivo LGTB que afectan a 32 estados, cuya suerte final todavía es incierta.

El proyecto de ley HB 4012, conocido como “Ley de protección de la libertad religiosa”, otorgaba a los propietarios de empresas y comercios de Virginia Occidental el derecho a denegar sus servicios a los ciudadanos LGTB por razón de sus creencias religiosas. Una más de las numerosas iniciativas legislativas LGTBfobas diseminadas por el sector más retrógrado del Partido Republicano tras la pérdida de la batalla del matrimonio igualitario.

La decisión de los senadores de Virginia Occidental, que cuentan con una exigua mayoría republicana, no ha dejado de sorprender, por lo abultado de la negativa y porque la Cámara de Representantes del estado, donde la mayoría republicana es mucho más amplia, había aprobado el proyecto de ley por un abrumador resultado de 72 votos favorables frente a 26.

Las asociaciones de empresarios y comerciantes habían advertido de su oposición al proyecto de ley, en el temor de que afectase a la economía del estado y expusiera a las empresas a innecesarias demandas por parte de los afectados. Los antecedentes de Indiana, que finalmente tuvo que derogar una ley semejante ante la amenaza de boicot de las grandes empresas y corporaciones, eran claros: Indiana perdió unos 60.000.000 de dólares en ingresos por la cancelación de convenciones y contratos antes de la derogación.

Tampoco las encuestas favorecían al proyecto de ley. Un estudio realizado por el independiente Public Religion Research Institute mostraba que el 54 % de los ciudanos de Virginia Occidental era contrario a la normativa discriminatoria. Es más, un 60 % se declaraba partidario de que se legisle contra la discriminación de las personas LGTB en el trabajo y el acceso a la vivienda.

Todo ello quizás ha pesado en el voto de los senadores, que han aparcado definitivamente una normativa profundamente injusta, que, lamentablemente no es la única. En el caso de Virginia Occidental aún hay otros dos proyectos de ley que permitirían, de un modo u otro, que las personas LGTB fueran discriminadas en la vida pública y acceso a los servicios argumentando razones religiosas. En el conjunto de los Estados Unidos, son cerca de 200 los proyectos de este tipo que aún están en fase de tramitación, presentados a los largo de 32 de los 50 estados.

El gobernador de Georgia promete el veto a la legislación LGTBfoba

Uno de eso proyectos de ley en fase más avanzada es, por ejemplo, el aprobado recientemente por el Senado de Georgia, que ahora debe ser discutido por su Cámara de Representantes (ambas cámaras bajo control republicano). En caso de resultar aprobado, el gobernador Nathan Deal, también republicano, debería decidir sobre su promulgación.

Deal ha advertido, en unas sorprendentes declaraciones, de que si no desaparece cualquier referencia a la discriminación de las personas LGBT del proyecto de ley, ejercerá su derecho a veto. El gobernador cree que se debe proteger el derecho de los ciudadanos a profesar las creencias religiosas, pero que “para hacer eso no debemos discriminar a otras personas”. También espera que sus correligionarios “reconozcan que el mundo está cambiando a nuestro alrededor”.

Se consolida el veto del gobernador de Dakota del Sur a la ley tránsfoba

La legislatura de Dakota del Sur, también ampliamente controlada por los republicanos, aprobó una ley que forzaba a las escuelas de estado a que a su vez obligasen a sus estudiantes transexuales a utilizar los baños y vestuarios asignados al sexo que les fue atribuido al nacer, con independencia de su identidad de género. Se trataba de la primera ley materializaba el “pánico transexual en los baños”, convertido ya en los Estados Unidos en una de las principales armas de los contrarios a los derechos de las personas LGTB.

Sin embargo, el también republicano gobernador Dennis Daugaard decidió interponer su veto y no promulgar la ley. Haciendo gala de un sentido común que sus correligionarios no parecieron tener, Daugaard, que reconoció no conocer a ninguna persona trans, quiso reunirse con varias de ellas y conocer de primera mano sus testimonios. El hecho de que numerosos analistas consideraran que la norma chocaba frontalmente con la legislación nacional, que impide a las escuelas que ejerzan algún tipo de discriminación recibir fondos federales, seguramente también influyó, así como el deterioro de la imagen de Dakota del Sur y las pérdidas en materia turística o de inversiones que una ley así podría acarrear.

Los legisladores republicanos decidieron plantear en sesión de la Cámara de Representantes el levantamiento del veto del gobernador, para lo que necesitaban una mayoría de dos tercios. La votación se saldó con 36 votos a favor del levantamiento del veto frente a 29 contrarios, una diferencia claramente insuficiente para lograr su objetivo. La ley, por tanto, ha quedado definitivamente vetada y sin efectos.

Fuente Dosmanzanas

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La mayoría de los estadounidenses dice NO a discriminación LGTB

Miércoles, 24 de febrero de 2016

habemus03La mayoría de los estadounidenses se opone a la exención religiosa contra las leyes que se oponen a la discriminación de la comunidad LGTB, según una encuesta.

 A partir de 42.000 entrevistas realizadas en 2015, el Public Religion Research Institute (Instituto Publico de Investigación Religiosa) publicaba este jueves, 18 de febrero, un nuevo análisis acerca de la comunidad LGTB en el Atlas de los Valores Estadounidenses. El informe se presenta como una serie de proyectos de ley antes de que la legislatura estatal permita a los ciudadanos negar el servicio o alojamiento a homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales en base a sus creencias religiosas.

Estas son sus principales conclusiones:

— El 71 % de los encuestados, incluyendo la mayoría en los 50 estados y 30 importante áreas metropolitanas, apoya las leyes de apoyo la prevención de la discriminación a homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales en empleo, vivienda y espacios públicos.

— El 59 % se opone al permiso a los propietarios de pequeños comercios a negar el servicio a la comunidad LGTB por conflictos con sus creencias religiosas.

— El 53 % de los estadounidenses apoya el matrimonio igualitario, en oposición al 37 % (incluye principalmente a protestantes evangélicos y mormones) que están en contra.

Incluso entre los grupos que se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo, el apoyo a la protección frente a la discriminación legal atraviesa todas las «líneas partidistas, religiosas, geográficas y demográficas», destaca el CEO del PRRI, Robert P. Jones, en una nota de prensa en la que distribuye a los colectivos en contra de la discriminación legal de la siguiente manera:

— 57 % de protestantes evangélicos caucásicos

— 72 % de mormones

— 65 % de afroamericanos

El apoyo a favor de leyes en contra de la discriminación rompe la línea entre partidos políticos y exención religiosa, según Jones. La encuesta determina que entre los democratas encontramos un mayor nivel de solidaridad frente a la discriminación desmarcandose el 74 % de los demócratas que se oponen a permitir a los pequeños empresarios que se nieguen a proporcionar servicios y productos a personas homosexuales y lesbianas, aunque al hacerlo violen sus creencias religiosas, frente al más bajo 40 % que estarían en la misma linea entre los republicanos.

Fuente Universogay

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Los ciudadanos de Arizona apoyan el veto de la gobernadora a la ley homófoba y se muestran favorables al matrimonio igualitario.

Jueves, 6 de marzo de 2014

243331_590_500_0_0_0_0La gobernadora de Arizona vetó recientemente una ley aprobada por las cámaras del estado que permitía discriminar a las personas LGTB en base a las creencias religiosas de los prestadores de servicios. Ahora se ha dado a conocer una encuesta que revela la gran oposición popular a dicha ley, así como el cambio experimentado entre los ciudadanos de Arizona respecto al matrimonio igualitario, cuyos partidarios superan por primera vez a los detractores. La misma tendencia favorable a la igualdad se observa en otras encuentas realizadas a nivel nacional en los Estados Unidos.

No solo las grandes compañías como Apple, American Airlines o los organizadores de eventos deportivos como la Liga Nacional de Fútbol Americano se oponían a la ley homófoba que aprobaran las cámaras representativas de Arizona, también la mayoría de los ciudadanos del estado se han declarado contrarios en una encuesta realizada por la firma Public Policy Polling.

La ley “relativa al libre ejercicio de la religión”, hubiera autorizado la discriminación de las personas LGTB en base a las creencias religiosas de los prestadores de servicios. Con su entrada en vigor, el propietario de cualquier negocio podría haberse negarse a atender a clientes cuando ello hubiera colisionado “de forma sustancialmente motivada” con su fe. Aunque el texto no las mencionaba, el objetivo de la ley no era otro que las personas LGTB pasaran a ser ciudadanos de segunda clase a los que se podría denegar servicios sin que ello supusiera una infracción.

La encuesta de Public Policy Polling revela que un amplio 66 % de los ciudadanos de Arizona apoyan el veto de la gobernadora, que ha dejado la ley sin efectos, frente a un minoritario 22 % favorable a que la medida hubiera entrado en vigor.

En el sondeo, en el que se interrogaba a los ciudadanos sobre asuntos de interés social y político, se mostraba también interés por su opinión acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo, ofreciendo datos que ponen de relieve el cambio social que se está experimentando hasta en las zonas tradicionalmente más conservadoras de los Estados Unidos. Un 49 % de los encuestados se mostraba favorable a la legalización del matrimonio igualitario en Arizona, frente al 41 % que se declaraba opuesto, siendo la primera vez que los partidarios de la igualdad superan a los discriminadores. Entre los menores de 45 años los porcentajes difieren aún más: un 56 % de partidarios frente a un 36 % de detractores.

Dean Debman, presidente de Public Policy Polling, señala que “Arizona es un buen ejemplo de cómo está cambiando la nación respecto a la cuestión de los derechos de los homosexuales”, constatando que “ahora no apoyan nuevas leyes que discriminen a los gais y sí apoyan nuevas leyes que les otorguen igualdad completa”. Hace un poco más de dos años, en noviembre de 2011, una encuesta semejante ofrecía el resultado de un 45 % de opositores al matrimonio igualitario frente a un 44 % de partidarios.

Apoyo al matrimonio igualitario en el conjunto de Estados Unidos

Otras encuestas publicadas recientemente confirman el apoyo mayoritario de la población al matrimonio entre personas del mismo sexo en el conjunto de los Estados Unidos. El estudio del independiente Public Religion Research Institute reflejaba que un 53 % de los estadounidenses apoya el matrimonio igualitario frente a un 41 % que se opone. En 2003 el mismo tipo de encuesta mostraba que solo un 32 % apoyaba el matrimonio entre personas del mismo sexo, al que se oponía un 59 %. El cambio es considerable.

El cuestionario ofrece datos interesantes, como el que se refiere a la opinión sobre la igualdad matrimonial por regiones. Los partidarios son mayoritarios en el Noreste (60 %), Oeste (58 %) y Medio Oeste (51 %), mientras que en el Sur hay un empate entre partidarios y detractores, alcanzando ambos el 48 % de los encuestados.

Por creencias religiosas, el matrimonio entre personas del mismo sexo cuenta con un apoyo mayoritario entre los judíos (83 %), los que no se adhieren a ningún grupo religioso (73 %), los blancos protestantes no evangélicos (62 %), los católicos no hispanos (58 %) y los católicos hispanos (56 %). Frente a ellos, un 69 % de los blancos evangélicos y un 59 % de los negros protestantes se oponen a la igualdad de derechos de las personas LGTB.

Otra encuesta, realizada para el New York Times y CBS News a finales del pasado mes de febrero, indagaba sobre la opinión de los ciudadanos estadounidenses respecto a los asuntos políticos de interés general. En ella se reflejaba que un 56 % de los encuestados estimaban que el matrimonio entre personas del mismo sexo debía ser legalizado, frente a un 39 % que opinaba que no debía serlo.

General, Historia LGTB, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , ,

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