Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Solidaridad’

El poder de Dios en nuestras manos

martes, 3 de enero de 2017
Comentarios desactivados en El poder de Dios en nuestras manos

proxyRealmente suena fuerte lo que nos ha puesto a escribir, sintetizado en el título de este artículo. Quizás abrume, quizás escandalice, pero la libertad que nos ha sido dada puede llegar al límite de lo absurdo: frustrar el plan de Dios para con nosotros y con todo lo que nos rodea, que es puro don.

Todo empezó leyendo el episodio de los dos ciegos suplicantes que seguían a Jesús (Mt 9, 27-31). No actuó de inmediato, les implicó en su propia sanación, aunque el poder de sanar procediera de él -“¿Creéis que puedo hacerlo?”-; un contundente “Sí” salió de las entrañas de los dos hombres y aún así, no les liberó de su propia responsabilidad en la sanación – “Que os suceda según vuestra fe”-. Su fe debía ser grande pues “se les abrieron los ojos”.

¿Qué significa creer que Dios todo lo puede? ¿Lo creo? ¿Estamos convencidas hasta el extremo de pasar evaluación de nuestra propia fe?

Lo primero será adentrarnos en la contaminación que sufrimos referente a la idea del Poder. Esa palabra nos lleva instantáneamente a pensar en varios tipos de poderes, que a veces hasta se confunden: el poder de Dios y los poderes del mundo, el poder del dinero, etc…

El poder de Dios, generalmente se identifica con algo sobrenatural, incluso mágico. Un poder ejercido por alguien fuera del mundo, que por voluntad propia o movido por los pedidos, ruegos y súplicas de las personas intervendría para cambiar situaciones. Este poder sería capaz por sí solo de hacer milagros y otros signos de manera antojadiza, ya que en algunas ocasiones cambiaría el rumbo de las circunstancias y en otras no.

Los poderes del mundo, con los esquemas de opresión, discriminación, avaricia, corrupción, etc. manipulan, aplastan y difunden el miedo como mecanismo de sumisión, anestesiando la capacidad de libertad de la gente. Esto mismo sucede muchas veces dentro de las religiones, que en nombre de Dios cometen todo tipo de atropellos.

El poder del dinero como espejismo que doblega la cultura, la creatividad, la capacidad intelectual, transformando la vida en una cadena de producción y de consumo. Cada instante del tiempo se mercantiliza y se valora según la rentabilidad que produce. Ahí caen los más débiles: los niños, los ancianos, los enfermos, lo que huyen de conflictos sangrientos… Así ejerce el mitológico Rey Midas actualizando las formas y maneras a estos tiempos. Desgraciadamente también por este poder, las religiones son tentadas.

Nuestro modo de entender el poder está influido por el modo en que lo ejercen quienes dominan las naciones, pero, sorprendentemente, al detenernos con seriedad frente a la figura de Jesús entregándose hasta la cruz por solidaridad con quienes estaban llenos de miedo y atormentados por la injusticia, nos llega un modo distinto de entender el poder de Dios. Es el poder de lo humilde, de lo chiquito, de lo escondido que irrumpe como la levadura en la masa transformándolo todo. Así el poder de Dios en nuestras manos tiene una fuerza arrolladora. Y con ese nuevo modo de entenderlo nos llegan nuevas palabras. Solidaridad, la primera palabra, solidaridad hasta la muerte, y esta solidaridad es una que nace desde la impotencia que nos lleva a reinterpretar la vida desde Dios. Otra palabra que nos llega es responsabilidad, al darnos cuenta de que es a través de nosotros como se manifiesta el poder solidario de Dios.

La solidaridad se hará realidad mirando el sufrimiento del mundo, dejando que la empatía y la compasión se hagan presentes en los espacios donde la violencia destruye sin ton ni son; pero también en el epicentro del poder del mundo, en donde se toman las decisiones de matar o no matar, de acoger o repatriar, de fabricar armas o vacunas.

Tenemos responsabilidad activa en la administración de ese poder infinito que Dios tiene y que ha querido poner en nuestras manos, implicándonos en su acción salvífica. Y cada día nos pregunta: “¿Creéis que puedo hacerlo?”. ¿Qué respondemos?

Si el silencio y la cabeza agachada son la respuesta, seguirán sufriendo tantos inocentes.

“¡Qué suceda según vuestra fe?… ¿Será nuestra fe capaz de mover montañas? Seremos capaces de ser luz y sal o dejaremos escondido el poder que Dios nos ha dado para transformar el mundo?

Viviendo ya el tiempo de Navidad,  revisemos que para Dios todo empieza siempre en pequeño, incluso de restos. A veces suspendemos en solidaridad y en responsabilidad, pero la esperanza sale al paso. “Ven, Señor, Jesús…” y aquí llega, es Navidad.

Yolanda Chavez (Los Ángeles)

Mari Paz López Santos (Madrid)

Patricia Paz (Buenos Aires)

Fuente Fe Adulta

Espiritualidad , , ,

Solidarios con todos

domingo, 25 de diciembre de 2016
Comentarios desactivados en Solidarios con todos

solidarios-300x264Hermanos, Dios ha querido hacerse hombre, ha querido compartir con nosotros la aventura de la vida, saber por experiencia propia qué es vivir en este mundo, gozar, sufrir y crecer, caminar con nosotros… Oremos.

Padre, que seamos solidarios con todos.

• Te presentamos Padre a la Iglesia, que sea faro que nos recuerde permanentemente el gozo de sabernos hijos tuyos y la misión encomendada de ser Buena Noticia para todo el mundo, y en especial, para los más desfavorecidos.

Padre, que seamos solidarios con todos.

• Nos presentamos, Padre, todos los que queremos seguir a tu hijo Jesús, que nuestra vida entera sea un grito de esperanza para todos los que viven con dificultad, que seamos, en medio de este mundo, recuerdo y presencia de tu corazón solidario y misericordioso.

Padre, que seamos solidarios con todos.

• Te recordamos, Padre, a todos los enfermos, los huérfanos, las viudas, los parados, los maltratados, los excluidos, que la llegada de tu hijo Jesús suponga una Buena Noticia en sus vidas, que también ellos encuentren motivos para la alegría y la esperanza.

Padre, que seamos solidarios con todos.

• Te recordamos, Padre, a todos los pueblos que viven conflictos bélicos, a todos los que sufren el azote del terrorismo, que la venida de tu hijo Jesús, y nuestro firme compromiso hagan posible la paz en el mundo.

Padre, que seamos solidarios con todos.

Padre bueno, en estas vísperas de la celebración de la Navidad, concédenos la gracia de abrirnos y transformarnos por dentro para que seamos Buena Noticia en nuestros entornos. Gracias, Padre, por hacerte uno entre nosotros.

Vicky Irigaray

Fuente Fe Adulta

Espiritualidad , ,

Misterioso descubrimiento

martes, 13 de diciembre de 2016
Comentarios desactivados en Misterioso descubrimiento

Del blog de Henri Nouwen:

8323_1110903225607_1617683451_342783_1228058_n

“Los que han descendido al misterio profundo de sus corazones y han hallado el hogar íntimo donde encuentran a su Señor, llegan al misterioso descubrimiento de que la solidaridad es la otra cara de la moneda de la intimidad. Se hacen conscientes de que la intimidad del hogar de Dios incluye a todos. Empiezan a ver que el hogar que han encontrado en su ser más íntimo es tan amplio que en él cabe toda la humanidad.”

*

1422596_686972731352145_4519122855601328313_n

Henri Nouwen

***

 

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

Barcelona Gay Men’s Chorus transforma la música en juguetes solidarios

miércoles, 30 de noviembre de 2016
Comentarios desactivados en Barcelona Gay Men’s Chorus transforma la música en juguetes solidarios

34810_bgmc-concierto-solidario-cartelEl coro Barcelona Gay Men’s Chorus celebra su segundo aniversario en un concierto solidario para la campaña navideña de recogida de juguetes de Creu Roja Joventut el 2 de diciembre en Luz de Gas en el que la entrada es un regalo para los pequeños más desfavorecidos.

Barcelona Gay Man Chorus, la ONG Actúa y Cruz Roja Juventud abren su corazón para transformar la música en un acto solidario. Bajo la sencilla y mágica fórmula de un juguete = una entrada solidaria, quieren sacar lo más preciado que tienen lxs peques: su sonrisa.

Un acto solidario que pretende recaudar tantos juguetes como sea posible para que los más desfavorecidos puedan disfrutar de una Navidad de gratos recuerdos.

Por segundo año consecutivo, la Sala Luz de Gas acoge el concierto solidario ‘Actua amb el cor’ del Barcelona Gay Men’s Chorus (BGMC), que repasará lo mejor de sus dos primeros años de andadura en un espectáculo con muchas sorpresas que se celebrará el 2 de diciembre.

Impulsado por la ONG Actúa, la misión de esta velada es participar en la recogida de juguetes de la campaña navideña de Creu Roja Joventut, para que ningún pequeño se quede sin regalo estas fiestas.

34808_bgmc-concierto-solidario-portada¿Cómo se puede participar? 

  1. Reserva tu plaza a coste cero en Atrápalo e imprime la entrada
  2. Compra un juguete
  3. ¡Ven a Luz de Gas y canjea el regalo y la entrada para acceder al concierto!

El concierto estará totalmente adaptado para personas sordas gracias a una intérprete de Lengua de Signos (Conxita Paricio) que cantará con las manos.

  • Cuándo: el 2 de diciembre de 2016 a las 21:30 horas (apertura de puertas 20:30 horas)
  • Dónde: Luz de Gas, Muntaner, 246 (Barcelona)
  • Entradas a coste cero

Barcelona Gay Man Chorus – Edgar CarrascalFuente

https://www.youtube.com/watch?v=9ybuxS4h26Q

Por Nota de prensa/Redacción Chueca

General, Música , , , , ,

Compasivos y solidarios

martes, 27 de septiembre de 2016
Comentarios desactivados en Compasivos y solidarios

isabel-sola_270x250Isabel Sola, asesinada en Haití…

Hermanos, Jesús nos ha recordado su desconfianza radical hacía el dinero porque nos «endurece el corazón», nos hace insolidarios, insensibles a las dificultades de los demás. Oremos.

Padre bueno, queremos ser compasivos y solidarios.

• Padre bueno, que la Iglesia sea ejemplo e invitación a vivir con criterios de justicia y responsabilidad el dinero y los bienes que tenemos.

Padre bueno, queremos ser compasivos y solidarios.

• Padre bueno, que los creyentes seamos solidarios con los que más necesitan, que sepamos compartir y dar para que otros puedan vivir con dignidad.

Padre bueno, queremos ser compasivos y solidarios.

• Padre bueno, que todos nosotros seamos conscientes de la abundancia en la que vivimos y que lo que nos sobra, siguiendo una «austeridad solidaria», salve vidas, dé vida a otros.

Padre bueno, queremos ser compasivos y solidarios.

• Padre bueno, que este lado del mundo, donde vivimos en la abundancia, no nos olvidemos del otro lado del mundo, donde los hombres y mujeres mueren de hambre, de enfermedad y de miseria.

Padre bueno, queremos ser compasivos y solidarios.

• Padre bueno, que todos nuestros mayores que viven solos o en residencias sientan nuestra cercanía y cariño, que nos tomemos en serio acompañarles en su día a día.

Padre bueno, queremos ser compasivos y solidarios.

Padre bueno, que nuestras entrañas se estremezcan ante tanta injusticia e insolidaridad. Concédenos un corazón compasivo y audaz junto a los más desfavorecidos de nuestro mundo. Te damos las gracias por la vida de tu hijo Jesús.

Vicky Irigaray

Espiritualidad , ,

«Justicia social más que ayuda humanitaria», por José Carlos García Fajardo

lunes, 15 de febrero de 2016
Comentarios desactivados en «Justicia social más que ayuda humanitaria», por José Carlos García Fajardo

959384Leído en  la página web de Redes Cristianas

Cabe cierta ayuda humanitaria, aunque sólo sea por la vía de la reparación, pero pudiera ser que la mejor manera de ‘ayudar’ fuera retirarnos y reconocer su mayoría de edad.

Quizá haya llegado el momento de hablar menos de ‘ayuda humanitaria’ y denunciar las corrupciones y abusos por parte de los poderosos del norte sociológico en connivencia con dirigentes venales de esos pueblos empobrecidos del sur, de Oriente Medio y de tantas otras latitudes. Hay que llamar a las cosas por su nombre y no quedarnos en reacciones viscerales cuando se trata de atajar los males en sus raíces.

Si se pagara el precio justo por las materias primas que se les expolia obligándolos a monocultivos intensivos que desertizan las tierras; si se impusiera un embargo absoluto en la venta de armas de manera que ningún país miembro de la ONU pudiera vender armas a esos estados bajo amenaza de las más severas sanciones; si se detuviera la proliferación de fábricas sucursales del norte que se instalan en esos países para explotar la mano de obra barata y sin condiciones de seguridad social alguna; si se reconociera que la deuda externa ya está pagada con creces y que muchos países necesitan el 60% de su renta nacional para pagar los intereses de la misma; si no se invadieran sus mercados con los excedentes de producción de las industrias del norte creándoles nuevas necesidades y dependencias por medio de la imposición del modelo de desarrollo neoliberal, elevado a la categoría de paradigma, y que se ha revelado como eficaz sólo donde ha habido posibilidad de explotar las materias primas y la mano de obra barata de otros pueblos como “recursos”; si se llevara a los tribunales penales internacionales a las multinacionales perversas y potencias corruptoras así como a los dirigentes venales de esos países; y si se cooperara en situación de igualdad con esos pueblos para ayudar en un desarrollo endógeno, sostenible, equilibrado y global –de acuerdo con sus idiosincrasias, culturas y características propias-, se estaría contribuyendo a una verdadera actitud humana y justa que va más allá de una ayuda económica esporádica y siempre de acuerdo con los intereses de los países donantes.

Hace años, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, denunció a los países ricos por reducir en un 24% la ayuda humanitaria y aseguró que el hambre hacía peligrar el futuro de 20 millones de personas en África. Annan solicitó un esfuerzo especial cuando la atención mundial había vuelto sus ojos y su dinero a otras crisis. Sus palabras no sirvieron para movilizar a la comunidad internacional y seguimos lamentándonos de que millones de seres humanos estén amenazados por el hambre, las guerras y revoluciones cuando se podía haber actuado con antelación.

Reconocemos esa terrible situación pero debemos preguntarnos por las causas de esas hambrunas -debidas no sólo a la sequía sino a la imposibilidad de cultivar los campos- de esas guerras, de esos desplazamientos humanos.

Ya está bien de explotación, de mentiras y de falsos problemas. África es un continente rico en pueblos, culturas y civilizaciones, rico en materias primas, en tierras regadas y en bosques. Es la mayor reserva del mundo en toda clase de minerales. Quizá por eso nos pidan ‘ayuda humanitaria’ en lugar de justicia y de solidaridad. El ex presidente de Tanzania, Julius Nyerere, dijo a una comisión de donantes de países del Norte: “Por favor, no nos echen una mano, quítennos el pie de encima”. El líder conocido como La Conciencia de África pedía relaciones de justicia. Como Jomo Kenyatta, primer presidente de Kenia, decía de los ingleses “Cuando vinieron, ellos tenían la Biblia y nosotros las tierras; ahora, ellos poseen las tierras y a nosotros nos dejaron la Biblia”.

Recordemos esas posibilidades de ayuda por parte de la comunidad internacional, que pueden sonar a utópicas, pero que las asumimos en el sentido de que “utopía es lo que no existe en ningún lugar… todavía”. Porque no debemos soñar con un hipotético Plan Marshall que podría llevar a una dependencia todavía mayor respecto de las economías de los países del Norte.

Cierto que cabe una ayuda, aunque sólo sea por la vía de la reparación, -en estricta equidad y justicia-, pero pudiera ser que la mejor manera de ‘ayudarles’ fuera retirándonos y reconociendo su mayoría de edad y la capacidad para relacionarse con otros países y con otros modelos de desarrollo económicos distintos en términos de igualdad.

El más terrible azote de los pueblos en conflictos motivados por el fanatismo como reacción a la explotación de sus riquezas naturales no es el hambre ni las epidemias sino los intereses económicos extranjeros, sus dirigentes y las fuerzas militares o paramilitares.

José Carlos García Fajardo es Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

Espiritualidad, General , , , , , , , ,

Es complicado ser cristiano/a de izquierdas

jueves, 4 de febrero de 2016
Comentarios desactivados en Es complicado ser cristiano/a de izquierdas

sin-hogar«Dar de comer al hambriento es justicia distributiva y exigencia de fe cristiana»

«El bolsillo es un tema tabú»

«Hay que dar hasta que duela, no de las sobras»

(José María García Mauriño, Cristianos de Base de Madrid).- Todo el mundo sabe que ser cristiano o cristiana es mucho más que ir a Misa los domingos y no robar ni matar. «Creer es comprometerse», y lo complicado es el compromiso de los cristianos. ¿A qué nos comprometemos? Es algo muy personal, no es una obligación impuesta por las normas más o menos dogmáticas de la Iglesia. Lo difícil es el compromiso serio con las personas empobrecidas. Es una característica de los creyentes de izquierdas, el ocuparse y preocuparse por la pobreza, por las desigualdades sociales, por los últimos de la sociedad.

Todos y todas somos muy de izquierdas mientras no nos toquen el bolsillo. Ser de izquierdas es ser solidario con las personas empobrecidas. Es tomarse en serio lo que llamamos «opción por los pobres«. Jon Sobrino decía: «No hay opción por los pobres sin decisión a defenderlos. Y por lo tanto, sin una decisión a introducirse en el conflicto histórico. Esto no suele ser muy tenido en cuenta. Ni siquiera teóricamente. Pero, digámoslo una vez más: no hay opción por los pobres sin arriesgar». Hasta aquí Jon Sobrino.

No cabe duda que la decisión personal y comunitaria de la gente de base es la defensa de las personas empobrecidas. Los defendemos cuando vamos a las mareas blanca y verde, Denunciamos el silencio de la jerarquía ante el drama de los refugiados. Hacemos declaraciones en contra de las desigualdades sociales. Estamos de acuerdo con los partidos más radicales. La mayoría somos antisistema. Escribimos cosas contra el capitalismo. Más todavía, participamos en comprometidas Eucaristías, asistimos a foros sociales, hacemos reflexiones profundas sobre la justicia, buscamos un conocimiento más profundo de los Evangelios, defendemos los Derechos humanos, estamos por una Ecología radical, y mucha solidaridad con América Latina. Todas esas cosas son buenas, necesarias para mantener la tensión de la fe, pero insuficientes, si no llegamos al bolsillo.

¿Qué más podemos hacer? La exigencia fundamental es una exigencia de justicia social, lo mismo para creyentes que para los no creyentes. El punto decisivo, lo mismo para unos que para otros, es el de la propiedad, el del dinero. El problema es el bolsillo.

espana-pobre¿Qué pasa con el bolsillo? Que es un tema tabú. Eso no se puede tocar porque saltan chispas. Tocamos lo más sagrado que hay, la propiedad privada. Es lo propio de la mentalidad capitalista. Mi dinero es mío ha sido fruto del trabajo de toda mi vida y hago con él lo que me da la gana. Y nos cuesta trabajo ver que las necesidades básicas de la mayoría de la gente, no están cubiertas. Cada Ser Humano es igual a otro Ser Humano, las personas empobrecidas tienen la misma piel que tú y que yo. No es fácil exigirnos lo que nos corresponde a cada uno de nosotros, creyentes o no, en conciencia, por estricto deber moral, no por imperativo legal de la hacienda pública.

Nos podíamos preguntar, si queremos ser coherentes con la opción por las personas empobrecidas. ¿Qué es lo que arriesgamos los creyentes de izquierdas? Mientras no nos toquen el bolsillo somos un ejemplo de compromiso sociopolítico. Repito, el punto clave de la ética y de la fe en Jesús es el bolsillo, no solo las tertulias cristianas, la celebración de la eucaristía o las clases de Biblia, y los compromisos sociales, todo eso también es muy conveniente, es necesario, pero no es suficiente.

Jesús dijo claramente, (¿de forma simplista?) «No podéis servir a Dios y al dinero». «Si quieres ser perfecta, vende lo que tienes, dalo a los pobres y sígueme». Darlo a los pobres, dice Jesús, no a la familia o a los amigos y amigas. Servir al dinero es lo que hacen muchos que se identifican con los objetivos del capitalismo liberal, propio de la derecha, como es el deseo de acumular beneficios, no de repartir o de compartir. El dar de comer al hambriento no es sólo un imperativo ético de justicia distributiva, sino que al mismo tiempo, para los creyentes, es una exigencia de fe. Es un postulado evangélico que se preocupa de los últimos. No se puede servir a Dios y al dinero, a la propiedad. Nosotros y nosotras vivimos muy bien, muy cómodamente, pero hay muchísimos millones de personas que no viven, que se mueren cada día de hambre o de miseria o todo junto, o que se van muriendo lentamente. Tenemos de todo, no nos falta de nada, y la mayoría de los Seres Humanos apenas tienen lo necesario para vivir.

En un cartel de la comunidad de Sto Tomás de Aquino, de Madrid, ejemplar en muchos aspectos, dice lo siguiente: «no os canséis de dar, pero no deis de las sobras, dad hasta sentirlo, dar hasta que duela». Dar de lo que tenemos en la cuenta corriente, dar de la pensión, de lo que tenemos, si es mucho, mucho, si es poco, poco. Pero, siempre dar. Si en el 31 de diciembre tengo más dinero en mi cuenta corriente, que en enero de ese mismo año, se puede decir que me he enriquecido, pero no he compartido nada. Es complicado crecer económicamente y al mismo tiempo ser solidario de verdad con las personas empobrecidas.

Fuente Religión Digital

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad , , , , , ,

Es Navidad cuando…

domingo, 3 de enero de 2016
Comentarios desactivados en Es Navidad cuando…

abundanceMiguel Ángel Bouzas.
Madrid

ECLESALIA, 25/12/15.- Es Navidad cuando descubrimos que todo en la vida es gracia, que todo es don, que estamos llamados a salir de nosotros mismos para ir al encuentro del otro, para hacernos un regalo para los demás.

Es Navidad cuando escuchamos la buena noticia de la presencia de la bondad en los demás, en el mundo que nos rodea y nos dejamos seducir, llevando con alegría nuestro compromiso para acabar con la tristeza, la soledad, la injusticia, el dolor y tanto llanto.

Es Navidad cuando alejamos nuestro egoísmo y salimos a contemplar la realidad, nos llenamos de asombro al descubrir dónde está presente Dios, dónde se encarna, en qué belenes nace, sufre, está marginado. Y no nos quedamos de brazos cruzados.

Es Navidad cuando hacemos presentes a las estrellas que nos han guiado hasta donde hoy estamos, lo que ahora somos. Especialmente de todos los familiares, amigos y amigas que nos han acompañado en nuestras vidas. Ellos y ellas están presentes celebrando con nosotros esta Navidad.

Es Navidad cuando no nos dejamos llevar por la desilusión y sabemos descubrir y recrear nuevas estrellas, que nos impulsan a vivir con ilusión, con esperanzas renovadas, realistas, pero conducidos por el sueño de una sola humanidad fraterna, en medio de una creación donde la vida surja en plenitud.

Es Navidad si seguimos viviendo no de forma aislada, sino en comunidad, junto a otras personas que nos ayudan a crecer, a Francisco renovando la Iglesia, a tantas mujeres y hombres que se convierten en navidad cada día del año, al convertirse en don gratuito para los demás.

Es Navidad cuando cuidamos a quien nos necesita y nos dejamos cuidar cuando nuestros ánimos decaen. Siempre marchamos en camino hacia Belén, hacia Dios, hacia el misterio del Amor, la Belleza y la Bondad que anida en cada ser humano, en la Naturaleza y el Universo que nos embelesa, nos consuela y nos llena de paz y energía, para seguir construyendo un mundo nuevo

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Espiritualidad , , ,

«Estoy Molido»… El día y la hora nadie lo sabe…

domingo, 15 de noviembre de 2015
Comentarios desactivados en «Estoy Molido»… El día y la hora nadie lo sabe…

20111029145637a5a3e7

Hoy es día de reflexión ante los brutales atentados de París. Por eso, traemos estas palabras de nuestros hermanos y hermanas de la Communión Béthanie, con quienes nos solidarizamos de forma especial:

Ataques terroristas París, el viernes, 13 de noviembre de 2015

Beirut, el 12 de noviembre, Ankara, el 10 de octubre

Nuestra Comunión Béthanie está allí, en una intensa oración  y en silencio.

» La única respuesta al mal absoluto, es la fraternidad.»

André Malraux

Con mis hermanas, mis hermanos, nuestros amigos y amigas, continuaremos nuestro camino fraternal resueltamente.

Y yo, como hermano prior, me comprometo, hasta la muerte, a vivir la fraternidad.

*

Frère Jean-Michel+ Dunand,
prior de la Communion Béthanie

82755365

***

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte.

Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.»

*

Marcos 13, 24-32

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

«Emociones que se interponen», por J. C. Gª Fajardo

jueves, 8 de octubre de 2015
Comentarios desactivados en «Emociones que se interponen», por J. C. Gª Fajardo

voluntariadoLeído en  la página web de Redes Cristianas

Existe una confusión entre voluntariado social y otras formas de relación afectiva. Por muy políticamente incorrecto que pueda resultar, el voluntario no tiene por qué ser amigo de las personas a las que visita.

Es normal el impacto emocional de un voluntario social que entra por primera vez en un Centro Penitenciario, en el Módulo Penitenciario de un Hospital, en una planta con enfermos graves o en un Centro de Día para mayores con demencia. Es una experiencia nueva que está fuera del concepto de normalidad al que estamos acostumbrados.

En pocos días, este impacto quedará amortiguado por la costumbre y pasará a ser parte de su nuevo esquema de normalidad. Si el impacto no desaparece, el voluntariado se convertirá en una experiencia estresante. Lo mejor será hablar con el responsable y pensar si no convendría cambiarle de servicio.

Otro aspecto emocional importante se refiere a la confusión común entre voluntariado y otras formas de relación sentimental. El voluntario no tiene por qué ser amigo íntimo del beneficiario. Esta afirmación tan políticamente incorrecta y tan incómoda de realizar es muy necesaria en muchos momentos.

Está claro que la relación entre voluntario y beneficiario puede cambiar. ¿Por qué el voluntariado no puede ser el inicio de una hermosa amistad? ¿Por qué no se puede producir un enlace sentimental más allá de la acción voluntaria?

Nadie lo impide, pero el voluntario debe saber que se ha producido ese cambio y que las reglas del juego cambian. En la vida diaria, una relación laboral puede conducir hacia un noviazgo, pero los implicados deben saber que cuando se discute por el sueldo o por el horario no hay que mezclar cuestiones sentimentales.

El voluntario tampoco debe mostrar lástima ni pena por el beneficiario. Debe situarse en un plano de igualdad y esto supone en muchas ocasiones ser firme y saber decir ‘no’. Mostrar lástima no es un buen revulsivo para un programa de voluntariado social. Por otro lado, ser firme y decirle ‘no’ a la otra persona significa demostrarle que lo consideras adulto, inteligente y preparado para asumir esta respuesta. Todo esto encaja sin contradicción alguna en un clima de amabilidad y de respeto.

En cualquiera de los casos, si la implicación se lleva más allá de un punto lógico, la continuidad del servicio puede verse afectada y lo que pretende ser un compromiso responsable se convierte en una carga que, aprovechando cualquier excusa, muchos voluntarios soltarán enseguida. O confundirán las normas del voluntariado con las de otra actividad que se rige por parámetros diferentes.

Es necesario poner límites para evitar que la implicación excesiva, en cualquiera de los sentidos hablados, no perjudique la continuidad de la acción voluntaria y no deje en el voluntario la sensación de frustración, decepción o impotencia.

fajardoccs@solidarios.org.es

Espiritualidad, General , ,

Nuestro milagro de la multiplicación

viernes, 11 de septiembre de 2015
Comentarios desactivados en Nuestro milagro de la multiplicación
 amor5

 

«Lo contrario de una mentalidad de escasez es una mentalidad de abundancia. Una mentalidad de abundancia nos lleva a estar seguros de que hay suficiente para todos, más que suficiente: comida, conocimiento, amor,…de todo. Con esta actitud mental damos lo que tenemos a cualquiera que nos encontremos. Cuando vemos pasar hambre a la gente, le damos comida; cuando encontramos gente ignorante, le enseñamos; cuando encontramos personas necesitadas de afecto le damos amistad, le presentamos a nuestros amigos y familia.

Si vivimos con esta actitud mental de abundancia, vemos el milagro de la multiplicación de todo cuanto damos: comida, saber, amor….todo.

E incluso quedan muchas sobras.»

*
Henri Nouwen
13503_10205543993951039_2573356680498701247_n
***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

«Aylán, el icono», por José Arregi

jueves, 10 de septiembre de 2015
Comentarios desactivados en «Aylán, el icono», por José Arregi

7-Aylan-Kurdi-APMientras seguíamos inquietos las fluctuaciones del Ibex o las incertidumbres de la Bolsa de Shangai, discutíamos míseramente sobre cuotas de inmigrantes, las justas para cubrir nuestras necesidades económicas o lavar nuestra conciencia, o exhibíamos frívolamente la capacidad de jigas de nuestro último Smartphone, la imagen de este niño sirio de tres años, solo, desamparado, muerto en una playa turca, nos ha encogido el corazón. No lo podemos mirar, pero ¿cómo dejar de mirarlo? Sus pequeños ojos apagados nos miran y nos reflejan. Su sangre helada, como la de Abel, nos grita desde el fondo del mar y de la tierra: “¿Dónde está tu hermano?”.

Se llama Aylán Kurdi. Mira esa foto: Aylán cuelga de los brazos de un policía turco, como colgaba el crucificado, después de haber “entregado el espíritu”, el aliento vital; cuelga con sus pequeños pies calzado y sus pequeñas manos desnudas, como Jesús en brazos de María en todas las Pietàs vivas del mundo. Caído, inerte, mudo. Talitha kum (“levántate, niña”), dijo Jesús en arameo, la lengua de Siria por entonces, a una niña muerta. Levántate, Aylán. ¿Pero cómo te levantarás, si nosotros no te levantamos?

En otra foto, yace en la playa boca abajo, mientras una pequeña ola lo acaricia suavemente, como si quisiera enjugar en su cara las últimas lágrimas de su trágico viaje. Como si el mar nos dijera: “Ahí tenéis al niño, nacido del agua, ahogado en el agua. Nadie lo ha salvado como al pequeño Moisés, el liberador. Os lo devuelvo para que vuestra conciencia despierte. ¿Cómo habéis convertido estas aguas en un mar de lágrimas de niños, de madres, de hombres desesperados?.

Aylán, varado en la orilla del mar, de la vida, de la historia humana, es una imagen sobrecogedora de nuestra humanidad varada. Es testigo del naufragio de nuestra civilización, con sus imperios de ayer y de hoy, con sus anacrónicos Estados parapetados en fronteras, todas ellas artificiales, con sus Naciones Unidas sujetas al derecho de veto de los más poderosos, con su economía especulativa, asesina, destinada al beneficio de unos pocos, con su política sometida a los poderes financieros. Y con sus grandes religiones ancladas en la posesión y en la difusión de la verdad absoluta, empeñadas en la conquista espiritual (o incluso militar, ¡qué horror!) del planeta. Esta humanidad naufraga. O la salvamos entre todos o todos nos hundiremos.

Aylán es un trágico retrato del desajuste del mundo en que vivimos
, uno de cuyos focos más dramáticos es el Medio Oriente, con su feroz guerra civil entre sunnitas y chiítas, con su increíble fanatismo, con sus brutales dictaduras, con su desalmado Estado Islámico enemigo del Islam y de la paz, de la humanidad. ¿Cómo es posible que tantos musulmanes, árabes o no, lo apoyen o consientan o callen? Pero Occidente no es inocente. ¿Quién se repartió el Oriente Medio después de la I Guerra Mundial hace cien años? ¿Quién ha hecho fracasar, desde entonces, desde Irán hasta Egipto, las frágiles democracias laicas nacientes? ¿Quién apoyó las dictaduras más crueles de esos países? ¿Quién se apoderó de sus inmensos pozos petrolíferos? ¿Quién ha humillado y maltratado a sus hermanos, nuestros hermanos palestinos, ignorando cínicamente los mandatos de las Naciones Unidas? ¿Quién impulsó el nacimiento y financió el desarrollo primero de Al Qaeda y luego del Estado Islámico hasta que se les fueron de las manos? Otro mundo, otra Europa es necesaria.

Aylán nos pone a cada uno en nuestro lugar y ante nuestra responsabilidad. Pregonamos la ciudadanía universal. Presumimos de Derechos Humanos, y no sin razón: es lo mejor que han dado al mundo Europa y Occidente, con la oposición, por cierto, de la Iglesia católica en no pocos de sus artículos, las cosas como son. Pero no nos engañemos. El primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos reza: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. Desde el fondo de su profético silencio mortal, Aylán nos grita: “Europa, no mentirás. Europa, no cierres tus puertas. Iglesia católica, deja tus obsesiones doctrinales y morales, vuelve a la parábola del Buen Samaritano”.

Aylán significa “halo de luz” en turco, y “roble” en hebreo, lengua pariente del arameo (o siríaco) y del árabe. No sé, ni me importa, cuál es el origen concreto del nombre. Aylán es un icono de luz, una semilla de vida más fuerte que el roble. Y germina, revive y brilla en los movimientos sociales de acogida de inmigrantes, testigos benditos de la esperanza.

Espiritualidad, General , , , , , , ,

José Ignacio Calleja: «¿Dónde están los europeos del derecho a la vida?»

lunes, 31 de agosto de 2015
Comentarios desactivados en José Ignacio Calleja: «¿Dónde están los europeos del derecho a la vida?»

nin-os-sirios-720_560x280«Tiene que reaccionar la iglesia mucho más. El Papa debe hacer todavía más»

«No puede consentirlo el pueblo soberano sin perder a jirones su dignidad»

(José Ignacio Calleja).- No sé por dónde empezar, amigos,… veo esas fotos de niños «sirios» ahogados en las playas griegas e italianas, o aterrados junto a una valla de cuchillas afiladas, pienso en ellos, en sus padres… me pongo en su lugar mirando el rostro de los hijos de mi casa… y no sé cómo seguir.

No puedo ir a esa comida de familia, a esa compra en rebajas, a esa playa, a esa fiesta, a ese viaje, a ese bautizo… no puedo guardar para mí ese dinero ahorrado… no puedo ensimismarme en esa novela, en esa oración de la tarde, en esa visita cultural… y no sé cómo seguir.

ninos-sirios¿De qué sirve la fe…, o la ética humanista, si no nos movilizan en esta causa, hasta «y dejándolo todo, le siguieron»? Tiene que reaccionar la iglesia mucho más. No puede seguir de vacaciones nadie con alguna responsabilidad en ella. No puede pasar de puntillas una clase política en Europa que sólo mira por su reelección temprana.

No puede consentirlo el pueblo soberano sin perder a jirones su dignidad. Asco de patrias y naciones, sí, que al cabo sirven ante todo para asegurar lo nuestro.

Mientras que Turquía o el Líbano acogen a millones de refugiados, España ha aceptado en lo que va de año a 130, según datos de Médicos sin Frontera. Estos niños, estas víctimas, son la primera ideología social y la primera ortodoxia religiosa.

ninos-de-siriaLa Iglesia tiene que decirlo a tiempo y a destiempo. Francisco debe hacer todavía más. Y nosotros vamos a recuperar el aliento y extender esto por doquier, vamos a movilizar las conciencias y la mano de los ciudadanos… hay ONGs haciendo mucho «in situ«, pero los Gobiernos y los «pueblos de Europa» no reaccionan todavía.

Vamos a movilizarnos boca a boca, mano con mano, hasta conseguir que la Europa política y económica dé una salida digna a estas personas. Ellas somos ya nosotros y nuestros niños. ¡Ponte en su lugar! No es una opción, es una necesidad de tu corazón de persona.

Fuente Religión Digital

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, General, Iglesia Católica , , , , , , , , ,

“Tierra Nuestra, Libertad”: “Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron”

domingo, 26 de julio de 2015
Comentarios desactivados en “Tierra Nuestra, Libertad”: “Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron”

8299132845_683b13c44a_z

Tierra Nuestra, Libertad”.

Esta es la Tierra nuestra:

¡La libertad,

humanos!

Esta es la Tierra nuestra:

¡La de todos,

hermanos!

La Tierra de los Hombres

que caminan por ella

a pie desnudo y pobre.

Que en ella nacen, de ella,

para crecer con ella,

como troncos de Espíritu y de Carne.

Que se entierran en ella

como siembra

de Ceniza y de Espíritu,

para hacerla fecunda como a una esposa madre.

Que se entregan a ella,

cada día,

y la entregan a Dios y al Universo,

en pensamiento y sudor,

en su alegría

y en su dolor,

con la mirada

y con la azada

y con el verso…

¡Prostitutos creídos

de la Madre común,

sus malnacidos!

¡Malditas sean

las cercas vuestras,

las que os cercan

por dentro,

gordos,

solos,

como cerdos cebados;

cerrando,

con su alambre y sus títulos,

fuera de vuestro amor

a los hermanos!

¡Malditas sean

todas las cercas!

¡Malditas todas las

propiedades privadas

que nos privan

de vivir y de amar!

¡Malditas sean todas las leyes,

amañadas por unas pocas manos

para amparar cercas y bueyes,

hacer la Tierra esclava

y esclavos los humanos!

¡Otra es la Tierra nuestra, hombres todos!

¡La humana Tierra Libre, hermanos!

*

Pedro Casaldáliga

Tierra nuestra, libertad, Editorial Guadalupe, Buenos Aires 1974, 151 pp

***

 

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:

«¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?»

Lo decía para tentarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe contestó:

«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.»

Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:

«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?»

Jesús dijo:

«Decid a la gente que se siente en el suelo.»

Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:

«Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.«

Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:

«Éste sí que es el Profeta que tenía que venir la mundo.»

Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.

*

Juan 6,1-15

***

iglesia4

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

«Crecer como personas», por José Carlos García Fajardo

sábado, 27 de junio de 2015
Comentarios desactivados en «Crecer como personas», por José Carlos García Fajardo

img_1065Leído en la página web de Redes Cristianas

La clave de la vida social y de los Derechos Humanos no es el contrato individual sino el reconocimiento de que los otros también tienen esos derechos morales que anteceden a cualquier legitimación jurídica.

Amartya Sen, premio Nobel de Economía, afirma que “el desarrollo humano consiste en un proceso de expansión de las libertades reales de los individuos, de tal manera que cada ser humano esté en disposición de desarrollar su potencial como persona, de poner en práctica sus capacidades”.

Frente a las concepciones utilitaristas y economicistas que asimilan el desarrollo con el crecimiento económico, el desarrollo humano sostenible (DHS) pone el acento en dimensiones que deberían incluir: un componente económico que trate la creación de una riqueza auténtica y mejores condiciones de vida, equitativamente distribuidas; un ingrediente social medido en términos de salud, educación, vivienda y empleo; una dimensión política  que abarque los derechos humanos,  la libertad política y la democracia representativa; un elemento cultural  que reconozca que las culturas confieren identidad y autoestima a las personas; un medio ambiente sano; el paradigma de la vida plena, referido a los sistemas y creencias simbólicas en cuanto al significado último de la vida, la historia, la realidad cósmica y las posibilidades de trascendencia.

Nosotros trabajamos por una universidad transformadora, que actúa en la promoción del DHS adaptando y transformando las tendencias de una educación más consciente de sus responsabilidades sociales en un contexto global y dinámico.

De ahí que las actividades de una Organización de la Sociedad Civil (OSC) sean inconcebibles sin una Ética que nos orienta para tomar decisiones justas y felices, en palabras de Adela Cortina. La Ética del Desarrollo ya es una disciplina académica que se pregunta ¿qué entendemos por Desarrollo? El DHS tiene unos bienes internos que se manifiestan en metas y en principios. Las metas: reconocer que no se pueden imponer a otras formas de vida porque las consideremos buenas para nosotros. No es legítimo porque el Desarrollo es una actividad que tiene que satisfacer exigencias básicas de justicia para desarrollar planes de vida   sostenibles. Hay que humanizar el trabajo, empoderar a la gente para aumentar su autoestima, su esperanza y los medios de vida necesarios. De ahí que los Principios sean tres: el Desarrollo es un fin en sí mismo, no es un medio para alcanzarlo; es preciso tener en cuenta las opciones de los afectados porque su participación es indispensable para la toma de decisiones y asumir la responsabilidad porque somos responsables de una naturaleza vulnerable.

Es preciso superar nuestra tendencia a considerar mejores nuestros valores en lugar de aprender de otras culturas diferentes que nos pueden enriquecer y mejorar nuestros vínculos.

Cada uno nos hacemos personas porque otros nos reconocieron como tales. Algunas personas parecen temer a las obligaciones que confunden con los deberes, que son impuestos. Obligación proviene de ob-ligatio, cuando uno descubre que tiene un vínculo con otra persona. Cuando reconocemos el lazo o vínculo con otras personas nos sentimos obligados porque ese sentimiento brota del corazón, no hay que forzarlo. La misión de la Universidad es formar profesionales que respondan a las necesidades de los pueblos. No podemos limitarnos a transmitir conocimientos sino a compartir los saberes porque el que tiene sabiduría es el que sabe hacia donde encaminar los conocimientos.

Creemos en la universalidad del saber y de la humanidad, por eso queremos  recuperar esa cultura universal y no caer en la fragmentación de los saberes que hacen a unos pueblos engreídos y a otros esclavos. De ahí, que nos hayamos comprometido en la conversión de una universidad de mercado, que genera títulos y busca fondos para subsistir, en una universidad que hace de la búsqueda de la sabiduría, de la formulación de los conocimientos y de la aplicación de las técnicas el eje de su actividad para favorecer las relaciones y la implicación en los valores de la justicia y de la solidaridad.

Esa es la responsabilidad social que no surge de firmar contratos sino de responder por otro porque uno ha descubierto el vínculo que nos une y que origina una obligación solidaria. La clave de la vida social y de los Derechos Humanos no es el contrato individual sino el reconocimiento de que los otros también tienen esos derechos morales que anteceden a cualquier legitimación jurídica. Los humanos tenemos un vínculo y por eso  tenemos que recuperar el mutuo reconocimiento y no temer a las obligaciones que, en su ámbito, también tenemos con los animales y con el medio ambiente pues al fin y al cabo, formamos parte del universo.

*

* José Carlos García Fajardo es Profesor Emérito de Historia del Pensamiento Político y Social por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

Twitter: @GarciafajardoJC

Espiritualidad , , , , , , ,

Lo que necesitas…

viernes, 12 de junio de 2015
Comentarios desactivados en Lo que necesitas…

tumblr_msgxv24lOH1rq6m70o1_1280*

A veces no necesitas a alguien

que te levante del suelo,

sino alguien que se acueste a tu lado

hasta que te puedas levantar.

*

Texto y fotografía del blog Lo que me gusta y no me gusta

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

¿Hay gente que sobra en este mundo?

lunes, 1 de junio de 2015
Comentarios desactivados en ¿Hay gente que sobra en este mundo?

Inmigrantes IndonesiaUn artículo para orar… y que hemos leído en el blog El Catalejo del Pepe:

Abandonados en alta mar

Entre 6.000 y 10.000 inmigrantes y refugiados rohingya y bangladeshíes, a la deriva en el sureste asiático tras la campaña contra el tráfico humano lanzada por las autoridades tailandesas

Indonesia, Tailandia y Malasia han decidido expulsar a los barcos de sus costas, abandonando a su suerte barcos cargados de personas sin agua ni alimentos

Muchos traficantes están abandonando sus barcos, con sus ocupantes a bordo, para evitar ser detenidos

Mapim

En las imágenes se ven familias enteras a bordo de barcazas de madera, anegadas por el oleaje y la lluvia. Padres llorosos e impotentes con niños aterrados y demacrados que parecen amontonados, sin apenas espacio para moverse, que viajan hacinados en endebles embarcaciones donde se agotan las reservas de alimentos y agua potable, soportando las altas temperaturas sin destino fijo. Partieron hace dos meses con destino a Malasia pero hace varios días la tripulación abandonó el barco a nado, para evitar ser detenidos. De las costas malasias fueron rechazados, como les ocurrió en las aguas territoriales tailandesas. Hoy, los pasajeros beben su propia orina y lanzan por la borda los cadáveres de aquellos que no superan la travesía. A gritos, contaban a los periodistas que se acercaron a ellos que ya llevan 10 muertos.

Hablamos sólo de un barco con 350 pasajeros pero son miles los refugiados e inmigrantes que, en estos momentos, pasan por la espeluznante experiencia de haber sido abandonados en alta mar y que se enfrentan a una muerte segura si nadie les rescata. No se trata del Mediterráneo sino de la Bahía de Bengali y el estrecho de Malacca, entre el Pacífico y el Indico. Es allí donde unas 6.000 personas, según las estimaciones más conservadoras, y 10.000 según las más alarmistas corren el riesgo de morir de hambre y sed o, simplemente, de ahogarse después de que las autoridades de Malasia, Tailandia e Indonesia hayan anunciado que rechazarán toda embarcación que se acerque a sus costas. “No dejaremos que se acerque ningún barco extranjero salvo que se esté hundiendo”, ha anunciado el responsable de la agencia marítima malasia, Tan Kok Kwee. “En caso contrario, les entregaremos provisiones y les obligaremos a marcharse”. La postura es similar a la adoptada por Indonesia. “No deberían haber entrado en aguas indonesias sin permiso”, denunciaba el portavoz del Ejército Fuad Basya.

Según UNCHR, agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, un millar de personas han muerto desde marzo en esta huida desesperada por el mar. Fallecen de hambre, deshidratación o golpeados hasta la muerte por los traficantes, y la cifra aumentará en las próximas horas si prosigue el rechazo a lanzar operaciones de rescate para auxiliar a los barcos que permanecen en alta mar a la espera de una costa segura donde atracar. “Francamente, tienen pocas posibilidades de sobrevivir sin agua ni alimentos”, evalúa John Lowry, portavoz de la Organización Internacional de Migraciones. “Las condiciones a bordo deben ser horribles”.

Sólo en 2014, se estima que casi 55.000 birmanos rohingya o bangaldeshíes tomaron estos barcos como último recurso para escapar de la persecución o de la miseria, una cifra rebasada con creces este año: sólo en los tres primeros meses, 25.000 rohingya pagaron una fortuna para escapar.

Mapim

El problema que ahoga hoy a centenares no es nuevo, simplemente ha sido ignorado hasta que la realidad de las fosas comunes ha estallado en la cara de los dirigentes. Hace dos semanas, el hallazgo de un campo de tráfico humano en la jungla tailandesa con una treintena de fosas removía conciencias. Fueron hallados 26 cadáveres de inmigrantes bangladesíes o refugiados birmanos de la comunidad rohingya, una de las más perseguidas del mundo.

En su país, Birmania, esta minoría musulmana (800.000 habitantantes) no tiene derechos. Ni siquiera es llamada por su nombre. “Llevan sufriendo desde hace muchos años abusos y persecución estatal. Hay unas 150.000 personas en situación de apartheid y eso les lleva a embarcarse”, explica el director ejecutivo de Fortify Rights, Matthew Smith, desde Bangkok. Los rohingya viven confinados en poblados rodeados por el Ejército, sin posibilidad de trabajar y por tanto sin futuro: una situación tan desesperada que todo aquel que puede reunir los 2.000 dólares necesarios, los paga a una mafia de inmigración para que le ayude a escapar a Malasia, Estado musulmán vecino donde siempre hay un familiar o amigo que, confía, le ayude a empezar una nueva vida, o a cualquier otro destino donde no sean perseguidos.

Unos 140.000 rohingya ya han seguido ese camino desde que en 2012 la violencia religiosa se cobrara 280 muertos. En cuanto a los bangladeshíes, la pobreza les lleva a buscar oportunidades a cualquier precio.

Se trata de un negocio que mueve 250 millones de dólares al año, valoran en Tailandia, y una oportunidad de oro para las mafias sin escrúpulos que han desarrollado una industria intermedia, la del secuestro: tras pagar sumas astronómicas por un pasaje en una barcaza ilegal, sin apenas agua ni alimentos, que a veces tarda meses en consumarse –dependiendo de si se llena o no la barcaza y de los controles marítimos- muchos traficantes les obligan a parar en la costa tailandesa. Allí les hacen andar a pie por la jungla con la promesa de hacerles cruzar la frontera con Malasia a pie, pero antes deben parar en campamentos provisionales erigidos por la jungla donde son confinados, a veces encadenados, por guardianes armados.

Allí el agua escasea, los alimentos son casi inexistentes y los abusos están a la orden del día. Pueden hacer una llamada telefónica a sus familiares, durante la cual serán golpeados para añadir dramatismo: en ella, pedirán a sus seres queridos que paguen un rescate a sus secuestradores. Otros 2.000 dólares que no todos pueden recaudar. En el caso de no pagar –mediante un intermediario en su país de origen- a las mafias, hay variantes: pueden ser golpeados hasta la muerte o vendidos como esclavos a barcos pesqueros, en el caso de los varones, o como esclavas sexuales en el caso de las mujeres.

El relato de Mohammed Tasin, un joven rohingya de 18 años de Sittwe, en el Estado de Rakhine (Arakan) resume bien esa realidad. El joven abandonó Birmania en 2012 en un barco que llevaba a un centenar de mujeres, hombres y niños. “Nos arrestaron las autoridades tailandesas en el mar”, explicaba a la ONG Fortify Rights. “Nos dieron agua potable y cortaron el ancla remolcando el barco al oeste por un día y una noche. Después, nos dejaron marchar”. El barco terminó encallando en una isla tailandesa, donde volvieron a ser detenidos. Durante 11 meses, el grupo permaneció arrestado en un centro de inmigrantes ilegales de Ranong. Después, los oficiales tailandeses les entregaron a traficantes de personas que se llevaron a Mohammad y al resto a un campo situado en lo más remoto de la jungla. Entre torturas, les exigían 60.000 bath (unos 2.000 dólares) por persona. El joven describió cómo asistió al asesinato de varios secuestrados: los traficantes les obligaron a cavar fosas comunes donde enterrar sus cadáveres. “En las últimas semanas, 17 personas murieron. Los enterramos al amanecer. A veces, cuando regresábamos al campo, encontrábamos que otro había muerto”.

El negocio del secuestro de refugiados e inmigrantes era un secreto a voces en Tailandia, como ya contamos en Periodismo Humano, pero las autoridades negaban su existencia hasta que las imágenes de las fosas y de los famélicos supervivientes hallados al borde de la muerte fueron publicadas en la prensa. En un momento, además, sensible para las autoridades ya que el próximo mes Estados Unidos revisará su Informe de Tráfico de Personas (Tailandia, que ocupa el último escalón, intenta mejorar su graduación para así evitar sanciones) y la UE acaba de sacar ‘tarjeta amarilla’ amenazando con prohibir las importaciones de pescado a Tailandia si Bangkok no se compromete con el final de la pesca ilegal y de la esclavitud en los barcos pesqueros.
Leer más…

Espiritualidad, General , , , , , ,

«¿Qué nos importa? ¿El sistema, o las personas?», por José María Castillo, teólogo

sábado, 30 de mayo de 2015
Comentarios desactivados en «¿Qué nos importa? ¿El sistema, o las personas?», por José María Castillo, teólogo

mendigo-perroDe su blog Teología sin censura:

¿Dónde está el centro de nuestras preocupaciones en este momento? Lo que más nos importa, ¿está en salvar el sistema? ¿o está en mejorar la vida de las personas? Cuando un gobernante, sea del color que sea, se siente orgulloso porque gestiona bien los grandes números de la economía, sin duda alguna que a ese gobernante lo que más le importa es sacar adelante el sistema. Y cuando un gobernante, sea del color que sea, se preocupa sobre todo por acabar con las leyes que permiten los desahucios, sin duda alguna que a ese gobernante lo que más le preocupa es mejorar la vida de las personas. El asunto es de enorme actualidad.

Pues bien, si del ámbito del sistema económico-político, pasamos al ámbito del sistema religioso-eclesiástico, se puede afirmar que cuando un obispo, un párroco o el prior de un convento centra sus preocupaciones sobre todo en que se cumplan al pie de la letra las normas de la liturgia, las leyes del derecho canónico o lo que mandan y prohíben los más altos jerarcas de la Iglesia, en ese caso podemos estar seguros que lo que más nos importa es asegurar el sistema sobre el que se asienta y sostiene la Religión. Y cuando al obispo, al párroco o al prior del monasterio, lo que más le quita el sueño es la cantidad de gente que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes, que va por la vida sin papeles, sin seguridad social, sin patria y sin futuro, entonces podemos estar seguros de que lo que más le importa a la gente de Iglesia es vivir el Evangelio.

En esto estuvo el secreto y la clave de la originalidad y la grandeza de Jesús de Nazaret. Cuando Jesús curaba a los enfermos precisamente en los días en que eso estaba prohibido por los maestros de la Ley, cuando compartía mesa y mantel con publicanos y pecadores, cuando entró en el templo, látigo en mano, diciendo que habían convertido la “casa de oración” en una “cueva de bandidos”, y sobre todo cuando se atrevió a decir que hacía todo aquello en nombre de Dios y con la autoridad de Dios, entonces precisamente lo que queda en evidencia es que lo que a Jesús le importaba no era el “sistema religioso”, sino el “sufrimiento o la felicidad de las personas”.

Es cuestión de sensibilidad, ante todo. Precisar, en cuanto sea posible, si somos más sensibles a la seguridad que nos da el sistema establecido. O si somos más sensibles al dolor, al miedo y a las humillaciones que tienen que soportar los más desamparados de este mundo. Y conste que lo más delicado y difícil del momento es que, una vez más en la historia, los lobos se presentan con piel de oveja. Quiero decir, que quienes anteponen, a todo lo demás, la estabilidad del sistema que a ellos les da seguridad, se presentan asegurando que sólo buscan lo que es mejor para la mayoría, cuando en realidad lo que quieren es lo que beneficia a quienes siempre se vieron beneficiados por el poder y el bienestar.

Y para terminar, quiero tener un recuerdo especial para el papa Francisco. Este hombre discutido que, en todo caso, tiene y mantiene una cosa indiscutible: que antepone el Evangelio y la solidaridad con los últimos de este mundo a cualquier otro interés, por más seguridades y estabilidad que nos pueda ofrecer el sistema que nos ha traído a donde estamos.

Espiritualidad , , , , ,

«Los que mueren no son nuestros», por Estéban Tabares-Fundación Sevilla Acoge

domingo, 3 de mayo de 2015
Comentarios desactivados en «Los que mueren no son nuestros», por Estéban Tabares-Fundación Sevilla Acoge

inmigrantes-desembarcando-inmigrants-invadersLeído en la página web de Redes Cristianas

Los naufragios de embarcaciones repletas de personas inmigrantes se han convertido en una imagen habitual, indolora e indiferente para la gran mayoría de ciudadanos europeos, pues tales tragedias diarias no levantan olas de protesta e indignación para gritar con solidaridad hacia las víctimas: ¡Basta Ya!… Pero eso se hace ocasional y muy débilmente sólo por algunas minorías. Porque no nos duelen, porque esos muertos no son de los nuestros y no hacemos nada efectivo ni ciudadanía ni Gobiernos para que cesen tales tragedias.

El pasado año 2014, unas 219.000 personas cruzaron el Mediterráneo y 3.500 de ellas perdieron la vida en sus aguas. En este año serán muchos más, lo estamos viendo. El viejo Mare Nostrum es a la vez foso y fosa. Muchos que viven confortablemente en la orilla norte quieren que este mar siga siendo foso que nos separa y defiende de “las avalanchas de esos bárbaros del sur”. En cambio, para miles de habitantes de la orilla sur las aguas terminan en fosa colectiva que se traga sus vidas y sueños.

Por miles seguirán viniendo y muriendo si la UE no actúa y si los ciudadanos no nos alzamos exigiendo más humanidad y más justicia ante esta vergüenza. Europa no puede cerrar los ojos y debe adoptar eficaces medidas de rescate y de acogida de quienes huyen de conflictos, persecución y hambre en África y en otros lugares. Sin embargo, eso no lo harán.

En las reuniones europeas y en las cumbres de jefes de Estado toda la preocupación se centra en culpar y perseguir a quienes trafican con personas. Aunque proclaman la defensa de los derechos humanos, sin embargo nuestros líderes demuestran con sus disposiciones que no valoran como prioritario el derecho a la vida, sobre todo cuando se trata de la vida de los otros, los que no son de los nuestros. Lo que les preocupa es cómo vigilar y castigar para defendernos de la avalancha que amenaza nuestra seguridad europea con la llegada de miles de fugitivos. Su prioridad es apuntalar y fortalecer la Agencia FRONTEX y por eso han triplicado el presupuesto de la misma para vigilancia y control del mar y las costas del Mediterráneo.

Los principales dirigentes políticos de la UE hacen públicas e hipócritas declaraciones de pesar, al mismo tiempo que sus respectivos Gobiernos incrementan y fortalecen el control policial de las fronteras; endurecen sus leyes de inmigración; miran impasibles el ascenso de grupos y partidos racistas-xenófobos; no afianzan efectivos y humanitarios dispositivos de acogida y asistencia; casi han desmantelado o eliminado sus presupuestos de cooperación al desarrollo; promueven o consienten conflictos armados en los países del Sur, o se benefician de los mismos (en Libia, Siria, Somalia, Eritrea, Sudán y otros); sostienen o colaboran con gobiernos dictatoriales y corruptos; sus políticas comerciales neo-colonialistas y las medidas del FMI expolian gran parte de sus recursos económicos, materiales y humanos, etc

Estas son las grandes causas de la emigración y no la existencia de mafias a las que se quiere culpar exclusivamente de las muertes en el mar. Si no hay cambios de fondo en las políticas de inmigración y en la economía mundial, seguiremos lamentando más y más muertes de tantas personas que sólo buscan y merecen un lugar digno y en paz para vivir. Y seguirá creciendo “la globalización de la indiferencia” (Papa Francisco).

Decía Hobbes en el Leviathan que la única razón que podía justificar la desobediencia al Estado era que éste no garantizara la vida. Desde entonces hemos aprendido que la obligación primaria del Estado no es sólo garantizar la vida como primer derecho de sus ciudadanos, sino la vida de todos aquellos que se encuentran al alcance de su soberanía. La UE viola grosera, masiva, gravemente esta obligación primaria cuando se trata de inmigrantes y refugiados. Y con ello pierde la legitimidad y la razón básica de obediencia” (Javier de Lucas).

Espiritualidad, General , , ,

«No queremos ni podemos acostumbrarnos a estos hechos»: La indiferencia es una doble injusticia…

lunes, 20 de abril de 2015
Comentarios desactivados en «No queremos ni podemos acostumbrarnos a estos hechos»: La indiferencia es una doble injusticia…

20080622174543

Una nueva tragedia en este Mediterráneo que, en vez de ser espacio de comunicación y encuentro, se está convirtiendo en tumba para los deheredados de la tierra… Toda la información necesaria está en los medios de comunicación generalistas. Cáritas Española hizo público un comunicado lamentando la muerte de 400 personas, en aguas del Mediterráneo, que buscaban llegar a Europa para mejorar sus condiciones de vida. La organización católica afirma que «no queremos ni podemos acostumbrarnos a estos hechos» y asegura que «estas 400 muertes (las 700 de ayer…) podrían haberse evitado«. Hacemos nuestra la nota de Cáritas española ante la desaparición de 400 inmigrantes en las costas italianas hace solo unos días y que vale exactamente hoy ante los casi 700 desaparecidos… Europa… ¿dónde queda tu historia de acogida? ¿Dónde la trilogía «Libertad, Igualdad, Fraternidad»?

Cáritas Española, ante la trágica muerte de 400 personas en aguas del Mediterráneo, en su huida hacia Europa, quiere expresar una vez más, con renovada rotundidad, que no queremos ni podemos acostumbrarnos a estos hechos.

No aceptamos que estos dramáticos sucesos sean meras noticias que dan paso a las siguientes. Ni que se limiten a la publicación recurrente de imágenes anónimas, de cifras o de datos. Cada una de estas 400 personas ahogadas –entre las que hay menores de edad, muchos de los cuales viajaban solos– tenían nombre, familia. Eran dueños de su propia historia y de sus sueños. Eran seres humanos como nosotros, únicos e irrepetibles. Como creyentes, no podemos olvidar que eran hermanos y hermanas nuestras.

Ninguno de los fallecidos había tomado libremente la decisión de embarcar hacia Europa. Por su procedencia, sabemos que la mayoría huían de la guerra, de las matanzas, de la sinrazón de los conflictos que difunden a diario, casi como una macabra salmodia, los medios de comunicación.

No por repetidas, pierden valor ante esta tragedia la exhortación del Papa Francisco con ocasión de la tragedia de Lampedusa: “Que a nadie le falte el socorro necesario. Una vez más, sin embargo, debemos afirmar de manera rotunda que estas 400 muertes podrían haberse evitado. Todos sabemos, y los responsables de la Unión Europea también, que los dispositivos de búsqueda y rescate establecidos, además de insuficientes, son la consecuencia de reajustes presupuestario. ¿Quién tendrá la valentía de evaluar esta decisión? ¿Cuál está siendo el precio?

Al tiempo que invitamos a toda la comunidad eclesial y sociedad en general a unirse en oración por tantas vidas perdidas, expresamos nuestro dolor, nuestra solidaridad y condolencia a sus familias. Y hacemos una llamada a mantener viva la sensibilidad, a no dejar de padecer-con todos esos hombres, mujeres y niños que asumen riesgos porque quieren simplemente vivir con dignidad y en libertad.

Si hay algo verdaderamente ajeno al Evangelio es la “cultura del descarte” que impregna hoy nuestra sociedad. Estas 400 personas muertas en el mar no eran descartables, sino seres humanos imprescindibles para construir la sociedad justa y fraterna en la que creemos.

Descansen en paz.

El Papa ante la tragedia del Mediterráneo: «Buscaban la felicidad»

«Son hombres y mujeres como nosotros, hermanos que buscan una vida mejor»

Pide a «la comunidad internacional actúe con decisión, para evitar que semejantes tragedias se repitan»

Palabras tras la bendición en la Plaza de San Pedro tras el Regina Coeli:

«Llegan en estas horas noticias relativas a una nueva tragedia en las aguas del Mediterráneo. Un barco, cargado de emigrantes, se hundió la pasada noche…con cientos de víctimas»

«Expreso mi más sentido dolor ante tal tragedia y aseguro para los desaparecidos y sus familias mi recuerdo y mi oración»

«Dirijo un llamamiento para que la comunidad internacional actúe con decisión y prontitud, para evitar que semejantes tragedias se repitan»

«Son hombres y mujeres como nosotros, hermanos que buscan una vida mejor, hambrientos, perseguidos, heridos, explotados, víctimas de guerras…buscan una vida mejor»

«Buscaban la felicidad»

«Os invito a rezar en silencio primero y, después, todos juntos, por estos hermanos y hermanas»

Saluda a ls peregrinos de Brasil, Berlín, Munich, Colonia y Sant Feliu de Llobregat, asi como a los polacos, a la Acción Católica, a los fieles de Milán y Bérgamos, a los jóvenes de Turín…

«Hoy comienza en Turín la solemne ostensión de la Sábana Santa…Tamibén yo iré…Que nos ayude a encontrar el rostro misericordioso de Dios en los hermanos más sufrientes»

Espiritualidad, General , , , , , , , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.