Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Pediatrics’

Un estudio estadounidense confirma que el acceso a bloqueadores de la pubertad reduce el riesgo de suicidio en adolescentes trans

Martes, 28 de enero de 2020

Acoso-Escolar-01El uso de bloqueadores de la pubertad disminuye de forma significativa el riesgo de suicidio en la población trans adolescente. Así lo pone de manifiesto un estudio recién publicado en la revista Pediatrics, que edita la Academia Americana de Pediatría.

El bloqueo de la pubertad facilita el no tener que pasar por la desagradable experiencia de ver cómo tu cuerpo se desarrolla en una dirección contraria a la de tu identidad de género. Es un tratamiento reversible, que permite detener el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios (vello, barba, pechos…) durante unos pocos años hasta que la persona está legalmente capacitada para afrontar cómo y hasta dónde desee su proceso de reasignación mediante estrategias como hormonación y/o cirugía.

Los investigadores han examinado la relación entre el uso de bloqueadores de la pubertad durante la adolescencia y una serie de parámetros relacionados con la salud mental, entre ellos diferentes medidas relacionadas con la ideación suicida, mediante el análisis de los datos de 20.619 personas trans de entre 18 y 36 años recogidos en la U.S. Transgender Survey, una gigantesca encuesta que se llevó a cabo en 2015 en Estados Unidos. De ellos, solo el 2,5% tuvieron acceso a este tratamiento, pese a que un 16,9% lo hubiera deseado. Los resultados son indiscutibles. Incluso tras hacer los correspondientes ajustes tanto por variables demográficas como por el nivel de apoyo familiar que recibieron, aquellos que recibieron tratamiento presentaron de forma significativa mejores indicadores de salud mental y menores índices de suicidio que los que se lo plantearon pero no lo recibieron.

«Sabemos históricamente que los bloqueadores de la pubertad son seguros y efectivos y que son totalmente reversibles, por lo que los beneficios superan con creces cualquier riesgo. Es una obviedad el que estén disponibles en estas circunstancias», ha declarado a CNN Michelle Forcier, profesora asociada de Pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad Brown (Rhode Island), uno de los centros universitarios más prestigiosos de Estados Unidos, al ser preguntada por este estudio. Aunque no ha participado en él, Forcier trabaja habitualmente con menores trans. Para la pediatra, negar este tratamiento a los menores que lo deseen es equivalente a negar a un niño con asma su inhalador o rechazar tratarlo de cáncer, ya que se trata de una intervención que «salva vidas», como este estudio demuestra una vez más. «No permitir a estos niños usar estos tratamientos no es una posición neutral», ha remarcado.

Un estudio sin duda importante, en un momento en el que diversos estados norteamericanos gobernados por republicanos están valorando aprobar leyes que impedirían a los menores de edad acceder a este tipo de tratamientos, pese a que gozan de respaldo científico (aquí se puede acceder, por ejemplo, a las pautas recomendadas por la Endocrine Society). Un movimiento que se enmarca en la ola de transfobia que en estos momentos agitan en ese país tanto movimientos ultraconservadores como un sector minoritario del feminismo.

Suicidio adolescente en menores trans, una lacra evitable en buena medida

Como es bien conocido, el riesgo de suicidio en adolescentes trans es elevado. En septiembre de 2018 hacíamos referencia, por ejemplo, a un demoledor estudio, publicado también en Pediatrics, que mostraba que la tasa de intentos de suicidio entre adolescentes trans estadounidenses es considerablemente mayor que entre sus coetáneos cis. El grupo en el que los intentos de suicidio son más numerosos era el de los chicos trans (el 50,8% reportan algún intento de suicidio), seguido de los adolescentes no binarios (41,8%) y de las chicas trans (29,9%). Pero no era ni mucho menos el primero: ya otros estudios habían puesto de manifiesto la situación de vulnerabilidad de los menores trans. En 2012, por ejemplo, recogíamos otro de ellos, que mostraba que niños y adolescentes trans sufren más síntomas psiquiátricos, tales como depresión e intentos de suicidio, que el resto de niños y adolescentes de su misma edad. Las cifras eran mayores en aquellos casos en los que no se daba un manejo especializado de la situación, bien por carecer de medios económicos o porque los padres no los apoyaban en su proceso.

Es importante destacar que el uso de bloqueadores de la pubertad no es la única estrategia que se ha demostrado útil para reducir el sucidio adolescente en menores trans. Alguna de ellas es bien sencilla: otro estudio del que dábamos cuenta en abril de 2018 mostraba que simplemente el hecho de que los jóvenes y adolescentes trans sean tratados en su entorno con el nombre correspondiente a su identidad de género disminuía drásticamente los cuadros depresivos, los pensamientos suicidas e incluso los propios intentos de suicidio. Los investigadores sabían de lo que hablaban: fue el mismo equipo que en 2017 estableció que, debido al estigma social, el porcentaje de jóvenes transgénero con ideas suicidas duplicaba el de la población general y cuadriplicaba la propensión a consumir drogas.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTB, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , ,

Nuevo suicidio de una adolescente trans en Llíria (Valencia)

Lunes, 4 de noviembre de 2019

muerte_transexualUna joven trans de 18 años se ha quitado la vida en Llíria (Valencia). Todo apunta a que se trata de un nuevo caso de suicidio adolescente debido al odio tránsfobo. Guardia Civil y juzgado de instrucción nº 3 de la localidad valenciana investigan ahora los mensajes de odio que la chica había recibido durante los meses previos debido a su condición de mujer trans por si pudieran se constitutivos de delito.

La joven, que llevaba tiempo en tratamiento y ya había dado los primeros pasos para afrontar el cambio de sexo tras cumplir los 18 años, se quitó la vida el pasado martes, 29 de octubre, tras quedarse sola durante unos minutos en casa de una amiga con la que estaba pasando la tarde. Según informa el diario valenciano Levante, el juzgado ya ha iniciado los trámites para citar como testigos a amigos, compañeros de estudios y familiares de la joven para evaluar hasta qué punto el acoso tránsfobo que sufrió ejerció como detonante del suicidio. De acuerdo a la informacion de Levante, la chica llevaba al menos un año soportando insultos y burlas tránsfobas cada vez que colgaba en alguna de sus redes sociales vídeos y fotografías reproduciendo canciones de sus artistas preferidos, lo que al parecer era una de sus pasiones. Algunos allegados aseguran además que la chica sufrió agresiones en relación con su condición de mujer trans.

No se trata, por desgracia, de la primera noticia sobre un suicidio de un adolescente trans que recogemos en tiempos recientes en nuestro país. Sucedió en Móstoles en mayo de 2018, cuando Thalía, otra chica de 17 años, decidió quitarse la vida. Antes conocimos los casos del joven Ekai, en febrero de 2018, en Ondarroa (Vizcaya). Y en las navidades de 2015 era Alan el que se quitaba la vida en Rubí (Barcelona). De otros muchos seguramente ni trascienda su nombre.

Adolescentes trans: altas tasas de suicidio

Cómo no traer a colación el demoledor estudio al que hicimos referencia hace ahora un año, publicado en Pediatrics, la revista que edita la Academia Americana de Pediatría, y que mostraba que la tasa de intentos de suicidio entre las y los adolescentes trans estadounidenses es considerablemente mayor que entre sus coetáneos cis. El grupo en el que los intentos de suicidio son más numerosos era el de los chicos trans (el 50,8% reportan algún intento de suicidio), seguido de los adolescentes no binarios (41,8%) y de las chicas trans (29,9%).

No era, sin embargo, el primero. Ya otros estudios habían puesto de manifiesto la situación de vulnerabilidad de los menores trans. En 2012, por ejemplo, recogíamos otro de ellos, publicado también en Pediatrics, que mostraba que niños y adolescentes trans sufren más síntomas psiquiátricos, tales como depresión e intentos de suicidio, que niños y adolescentes de su misma edad no transexuales. Las cifras eran mayores en aquellos casos en los que no se daba un manejo especializado de la situación, bien por carecer de medios económicos o porque los padres no los apoyaban en su proceso.

También es cierto que si se quiere combatir esta sangría, se puede: otro estudio del que dábamos cuenta en abril mostraba por ejemplo que solo el hecho de que los jóvenes y adolescentes trans sean tratados en su entorno con el nombre correspondiente a su identidad de género disminuía drásticamente los cuadros depresivos, los pensamientos suicidas e incluso los propios intentos de suicido. Los investigadores sabían de lo que hablaban: fue el mismo equipo que en 2017 estableció que, debido al estigma social, el porcentaje de jóvenes transgénero con ideas suicidas duplicaba el de la población general y cuadriplicaba la propensión a consumir drogas.

Es urgente actualizar el marco legislativo de los menores trans

Seguramente no sea suficiente para erradicar todos los casos de acoso tránsfobo, pero a la vista de lo que está sucediendo resulta ya urgente actualizar el marco legislativo español en materia de transexualidad para ofrecer una mayor protección a los más vulnerables, los menores trans. Por un lado, deben desarrollarse e implementarse en la práctica las diferentes leyes que sobre esta materia están aprobando las comunidades autónomas, de forma que estas no se conviertan en papel mojado como están sucediendo, por ejemplo, en Murcia o en Andalucía, donde los acuerdos entre PP, Ciudadanos y Vox están introduciendo importantes limitaciones en las políticas educativas en favor de la diversidad.

Por otro, sigue pendiente la actualización de la ley española de identidad de género, que hasta el Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucional en lo que se refiere a las limitaciones impuestas a los menores de la posibilidad de modificar sus datos registrales (y que incluso para los mayores de edad sigue contemplando como requisito un diagnóstico de «disforia de género» y exigiendo, con algunas excepciones, dos años de tratamiento hormonal).

Por último, pero no menos importante, sigue pendiente la aprobación de un marco legislativo estatal que vaya más allá de las cuestiones registrales y que otorgue una mayor protección jurídica a las personas trans que sufren acoso, violencia o discriminación, sea en forma de una ley general contra la discriminación de las personas LGTBI o de una ley específica de transexualidad. Los antecedentes, en este sentido, no son precisamente tranquilizadores: la ambiciosa proposición de ley de igualdad y no discriminación de las personas LGTBI impulsada por la FELGTB y registrada en el Congreso en mayo de 2017 nunca llegó a ser aprobada por el bloqueo impuesto en la mesa del Congreso por el PP y Ciudadanos.

Mientras tanto, la sangría prosigue.

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Más de la mitad de los chicos trans adolescentes han intentando quitarse la vida, según un estudio americano publicado en “Pediatrics”

Lunes, 17 de septiembre de 2018

LGBT-bullyingDemoledor estudio el que publica el último número de la revista Pediatrics, que edita la Academia Americana de Pediatría, y que muestra que la tasa de intentos de suicidio entre las y los adolescentes trans es considerablemente mayor que entre sus coetáneos cis. El grupo en el que los intentos de suicidio son más numerosos es el de los chicos trans (el 50,8% reportan algún intento de suicidio), seguido de los adolescentes no binarios (41,8%) y de las chicas trans (29,9%). 

El estudio (enlace al abstract) analiza datos provenientes de la encuesta Profiles of Student Life: Attitudes and Behaviors, correspondientes a 120.617 adolescentes de edades comprendidas entre los 11 y los 19 años durante un periodo de tres años (desde junio de 2012 a mayo de 2015). Se trata de una macroencuesta de carácter general sobre las actitudes y la conducta de los adolescentes estadounidenses que entre otras muchas cuestiones recogía si los jóvenes habían cometido alguna vez un intento de suicidio (la respuesta era dicotómica y solo admitía «alguna vez» y «nunca» como respuesta, por lo que no hay datos sobre el número de «reincidentes»).

De forma global, un 14% de adolescentes reportaron haber intentado quitarse la vida alguna vez (la cifra puede parecer alta para alguien no familiarizado con la problemática, pero si se tiene en cuenta que el suicidio es la segunda causa de muerte entre los adolescentes estadounidenses, solo por detrás de los accidentes, no lo parece tanto). Y aunque menos del 1% se identificaron cono trans, el alto número de encuestados permite que el análisis en este grupo tenga valor. El grupo de chicos trans (para que no haya dudas: chicos a los que en el nacimiento se les asignó el sexo femenino) es el que admitió una mayor proporción de intentos de suicidio: mas de la mitad (el 50,8%) lo habían intentado. El siguiente grupo fue el de los adolescentes no binarios, es decir, aquellos que no se identifican exclusivamente como chico o como chica (el 41,8% lo había intentado). Le seguían las chicas trans (29,9%), aquellos adolescentes que en ese momento se preguntaban por su identidad («questioning», un 27,9%), y finalmente las chicas cis (17,6%) y los chicos cis (9,8%).

El estudio también tiene en cuenta el factor orientación sexual. En este sentido, identificarse además como no heterosexual aumentaba el riesgo para todos los grupos analizados, excepto el de adolescentes no binarios. El estudio no ha evaluado otras características sociodemográficas secundarias que seguramente hubieran arrojado datos igualmente interesantes.

Datos drámaticos… que si se quiere pueden combatirse

El estudio arroja, en cualquier caso, datos dramáticos. Hay que tener en cuenta, además, que el trabajo de campo corresponde a la era pre-Trump, en la que la transfobia estaba menos instalada en el debate social y político estadounidense: mucho nos tememos que los datos pueden haber empeorado.

Es cierto que no es una sorpresa, y que ya otros estudios habían puesto de manifiesto la situación de vulnerabilidad de los menores trans. En 2012, por ejemplo, recogíamos uno de ellos, publicado también en Pediatrics, que mostraba que niños y adolescentes trans sufren más síntomas psiquiátricos, tales como depresión e intentos de suicidio, que niños y adolescentes de su misma edad no transexuales. Las cifras eran mayores en aquellos casos en los que no se daba un manejo especializado de la situación, bien por carecer de medios económicos o porque los padres no los apoyaban en su proceso transexualizador. También es cierto que si se quiere combatir esta sangría, se puede: otro estudio del que dábamos cuenta en abril mostraba por ejemplo que solo el hecho de que los jóvenes y adolescentes trans sean tratados en su entorno con el nombre correspondiente a su identidad de género disminuía drásticamente los cuadros depresivos, los pensamientos suicidas e incluso los propios intentos de suicido. Los investigadores sabían de lo que hablaban: fue el mismo equipo que en 2017 estableció que, debido al estigma social, el porcentaje de jóvenes transgénero con ideas suicidas duplicaba el de la población general y cuadriplicaba la propensión a consumir drogas.

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Niños y niñas transexuales que desde pequeñitos viven de acuerdo su identidad de género tienen una mejor salud psicológica

Sábado, 16 de abril de 2016

imagen.phpAlexa

Los niños y niñas transexuales que ya desde pequeñitos tienen el apoyo de sus familias para manifestarse y vivir de acuerdo a su identidad de género fuera de un esquema patologizante disfrutan de una salud psicológica equiparable a la otros niños no transexuales, y lo que resulta sin duda más significativo, mejor que la de los niños y niñas trans que no disfrutan de esa situación. Así lo pone de manifiesto un importante estudio publicado en marzo en la revista Pediatrics.

El estudio, cuya autora principal es la doctora Kristina Olson, profesora asociada de Psicología de la Universidad de Washington, valoró la salud mental de 73 niños y niñas transexuales, de entre 3 y 12 años, que cuentan con apoyo social y familiar y que desde el primer momento manifiestan libremente su identidad de género (las autoras del estudio consideran, en este sentido, que coño niños y niñas han completado su “transición social”) comparándola con un grupo control formado por otros 73 niños y niñas no transexuales de su misma edad. En contra de lo que muchos esperarían, los resultados no arrojaron diferencias significativas. El grado de depresión era similar, y solo se detectó un ligero incremento de los síntomas relacionados con la ansiedad que las autoras del estudio consideran marginal.

56cb3c4e49f83_largeLeo

Los datos contrastan, y esto es posiblemente lo más importante, con los resultados de estudios previos en niños y niñas que fueron diagnosticados en el pasado de trastorno de la identidad de género y en los que no se había completado esta “transición social”, que sí mostraban un aumento significativo de los casos de depresión y ansiedad. Aunque la comparación en este segundo caso no es tan perfecta como la que se puede llevar a cabo con un grupo control, las autoras del estudio consideran que el hecho de que los menores completen su transición social y cuenten con el respaldo de su entorno ejerce un papel protector respecto al desarrollo de psicopatología.

El estudio (cuyo PDF puedes descargar aquí) ha sido posible en el contexto del TransYouth Project, un ambicioso proyecto de investigación psicosocial promovido desde la Universidad de Washington cuyo objetivo es comprender mejor la diversidad de la expresión de género, y va en línea con la evidencia científica más reciente.

Esperemos que este tipo de estudios sirvan para que la realidad de los menores trans sea adecuadamente reconocida y se arbitren de una vez los cambios necesarios a nivel jurídico, social, educativo y sanitario. No está de más recordar que en España, país que cada vez está quedando más atrasado en esta materia (por mucho que leyes autonómicas como la recientemente aprobada en Madrid palíen la situación), hasta el propio Tribunal Supremo, una institución que no se caracteriza precisamente por estar a la la vanguardia del cambio social, acaba de cuestionar hace pocas semanas la constitucionalidad de prohibir que los menores trans vean reconocida su identidad…

 Con 7 años, se manifiesta por los derechos de su mejor amigo.

7_anos_amigo_trans_manifestacionComo bien sabes, en Carolina del Norte no es nada fácil ser gay. Ellos son los abanderados de una de las leyes más homófobas de los últimos años: aquella en la que no permiten a los transexuales ir al baño que les corresponde sino al que señalen sus genitales. En resumen: una chica transexual que aún no se haya operado o que no quiera operarse los genitales, deberá acudir al baño de hombres aunque a ojos de todos sea una mujer.

Este terrible acto de humillación está siendo criticado por todas las personas con dos dedos de frente, y entre ellos se encuentra un niño de 7 años que quiere apoyar a su mejor amiga, una niña de su misma edad que no puede acudir a su baño en el colegio porque así lo ha dictado esta ley llena de transfobia.

“Este es mi hijo en la foto. Se llama McCartney, tiene 7 años. Me pidió que le llevara a esta manifestación porque su mejor amiga es transexual y por temas de privacidad y edad, no pudo acudir. Es completamente consciente de por qué está allí y no solo sabe el mensaje que manda con el cartel, conoce la canción de la que proviene”.

Esto es lo que contaba la orgullosa madre de McCartney, el chico que decidió apoyar a su amiga. No solo eso, su hermana de 5 años también quiso apuntarse a la manifestación y le dio igual que la confundieran con un chico.

Fuente Dosmanzanas/Cromosomax

General, Historia LGTB , , , , , , , , , , , ,

Menores transexuales, el sexo sentido

Miércoles, 17 de diciembre de 2014

1418305505969trans-galc4Dibujo hecho por un niño transexual.

La transexualidad no suele esperar a la edad adulta para manifestarse y muchos adolescentes sufren aislamiento y hasta depresión al ver de cerca el desarrollo de su cuerpo en el sentido contrario a sus deseos. Varias asociaciones luchan por hacer visible lo invisible y dar voz a niños a los que se les han restringido sus derechos.

 

Sólo Andalucía permite el acceso a los bloqueadores de pubertad sin necesidad de diagnóstico

“La supresión de la pubertad es una intervención médica completamente reversible”, afirma una psiquiatra infantil

Rocío Álvarez Albizuri. Madrid 13/12/2014

A paso lento comienza a existir en la consciencia social la realidad de los niños y niñas transexuales. En este camino, la cruzada es conseguir que estos menores puedan vivir sin desigualdades, traumas y con naturalidad. Meses después del éxito en el Parlamento andaluz de la Ley Integral de Transexualidad, continúa la controversia a nivel nacional ya que no llegan los cambios en el resto de comunidades, no así las demandas por parte del colectivo para mejorar su situación.

África Pastor es madre de Daniela, una niña transexual de ocho años. A raíz de sumergirse en el universo de la transexualidad infantil decidió crear la Fundación Daniela, con el objetivo de “mejorar el conocimiento que la sociedad tiene sobre la realidad de los menores y adolescentes transexuales y transgénero”. Para ello, su lucha se centra en conseguir fondos para mejorar la formación de los profesionales de la medicina y la psicología infantil, potenciar la creación de redes de asesoría y apoyo para ellos y financiar nuevas investigaciones para la erradicación del estigma y la discriminación. “El único problema que hay es que la sociedad no conoce estos casos, no caen en los difíciles que son los años de infancia por los que necesariamente pasa una persona transexual”. “Cuando hablamos con jóvenes trans que no pudieron acceder a los bloqueadores de pubertad y ven la lucha que hacemos para que los niños de hoy no sufran el trauma que ellos vivieron se emocionan y quedan profundamente agradecidos“, explica África Pastor.

Existen una serie de comportamientos característicos en los niños y niñas transexuales como la selección, en la mayoría de los casos, de un nombre para el sexo que manifiestan que no corresponde con su apariencia y genitalidad. Además se sienten incómodos en situaciones como tener que utilizar baños públicos que no corresponden a su sexo sentido. La pubertad es otro de los momentos críticos, según declaran mujeres y hombres transexuales. Les supone angustia, aislamiento y hasta depresión, al ver de cerca el desarrollo de su cuerpo en el sentido contrario a sus deseos.

Aún siendo así, explica la doctora y psicoanalista Alejandra Menassa, “cualquier comportamiento sexual en la infancia es posible y no es indicador definitivo de ninguna conducta futura. Una niña puede decir que quiere ser un niño, y eso es sólo un momento de su constitución como mujer futura. Nada es definitivo en el niño. Todo es puro cambio, puro movimiento. Es conveniente que hable con un especialista para aclararse antes de hacer nada a nivel biológico“.

La calculadora de Tanner es una herramienta a la que recurren los médicos para designar la etapa concreta de desarrollo. Se obtiene en torno a variables como el vello público, el incremento de la altura, el crecimiento de genitales, la masa muscular, el acné o las variaciones en la voz. Una vez determinada la fase de maduración sexual, y llegada a la segunda (10-12 años), los profesionales podrán proveer al niño o niña de unos fármacos llamados bloqueadores de pubertad.

El objetivo de estos medicamentos, también llamados inhibidores hormonales y usados hasta hace años sólo para tratar la pubertad precoz, es que el cuerpo paralice su desarrollo. Dar tiempo al menor para madurar y decidir, ya en la edad adulta, si recurrir a una reasignación definitiva con hormonas cruzadas y cirugía, o dejar que su cuerpo recupere su proceso original biológico. Esta supresión hormonal, a base de inyecciones, envía una señal al cerebro para que no produzca más hormonas sexuales. Estos medicamentos tienen efectos reversibles ya que en el momento que se dejaran de tomar el cuerpo volvería a generar los caracteres sexuales originales.

1418305345642trans-2colc2Frente a la aún extendida idea entre muchos profesionales de la medicina de que dichos fármacos podrían ser perjudiciales para la salud —argumentando que podrían variar la altura y el desarrollo corporal y hasta generar esterilidad— un estudio de la holandesa Henriette A. Delemarre-Van de Waal, profesora de endocrinología pediátrica de la Universidad de Leiden, afirma que con una trayectoria de más de diez años con bloqueadores hormonales para adolescentes con una edad comprendida entre 12-16 años, queda demostrado que es un tratamiento seguro y sin efectos secundarios, dejando también patente que la experiencia, en los casos analizados, es muy satisfactoria para los pacientes, sus padres y el entorno.

 También la revista Pediatrics se suma a este campo de investigación con un informe basado en el análisis de 55 personas transexuales (22 mujeres y 33 hombres) que fueron tratados con bloqueadores siendo adolescentes. Concluye que estos jóvenes disfrutan ya en su edad adulta de una situación emocional equivalente, si no mejor, a la de otros jóvenes no transexuales de su misma edad. También expone que el uso de inhibidores hormonales eximió a los menores transexuales de la experiencia de observar el desarrollo de su cuerpo en una dirección contraria a la de su identidad de género.

“La supresión de la pubertad es una intervención médica completamente reversible, lo que permite tanto a los adolescentes como a sus familias disponer de tiempo para explorar sus sentimientos relativos a la disforia de género y tomar una decisión definitiva sobre el tratamiento de reasignación de sexo”, expresa Annelou de Vries, psiquiatra infantil de la Unidad de Disforia de Género de la Universidad Libre de Amsterdam.

De cara a la suministración de los inhibidores hormonales, en España existen grandes desigualdades entre comunidades autónomas, que suponen un agravio comparativo entre niños españoles en la misma situación. Andalucía es la única autonomía que permite el acceso a los bloqueadores, sólo con la decisión del adolescente y sin necesidad de diagnóstico. Canarias también apoya estos casos y financia los costes, pero con la exigencia de supervisión y aprobación de al menos dos médicos (psiquiatra y endocrino), explica Isidro García Nieto, trabajador Social del Programa de Atención a Homosexuales y Transexuales de la Comunidad de Madrid, con más de 15 años de experiencia en el sector. “En el resto de autonomías la sanidad pública no se hace cargo de la problemática de los menores, en algún caso se limitan a enviarlos a las unidades de apoyo a transexuales (dirigidas exclusivamente a adultos) y en otras, estas organizaciones ni siquiera existen”.

Los costes de estos tratamientos para una familia que no viva en las comunidades donde estos fármacos se suministran de forma gratuita, pueden llegar a suponer un desembolso de 32.000 euros. “Lo que me parece flagrante es que no haya un marco legal común para todos los niños una vez publicados numerosos estudios internacionales al respecto, que avalan la idea de que es beneficioso evitar temporalmente el desarrollo puberal”, opina García Nieto.

Natalia Aventín, presidenta de Chrysallis Asociación de Familias de Menores Transexuales, explica que en menos de dos años de trayectoria ya han dado apoyo a más de 200 familias, un número en permanente ascenso. Cubren todo el territorio nacional con asociados en casi todas las comunidades. Su labor es asesorar, escuchar y ayudar activamente en los tres grandes campos de acción que conlleva el asunto: sanidad, educación y legislación. Contactan a las familias con profesionales formados de su confianza, asesoran en los trámites de cambio de nombre, aún muy difíciles de resolver, y les ayudan en las problemáticas con los colegios. “Es verdad que la realidad para los niños trans está mejorando en los colegios, conocemos más de 60 centros trans-friendly”

Otro de los grandes obstáculos con los que se cruza un niño transexual es el del nombre. Existen varías vías legales para poder cambiarlo en el Registro Civil, con la consiguiente variación en toda la documentación oficial, pero hasta hoy, en España, sólo existen ocho casos que lo hayan conseguido. Algunos de los jueces se apoyan en que puede ser conflictivo para las administraciones o en que no será beneficioso para el menor, despreocupándose de los deseos de éste.

“Hoy por hoy, todavía es una cuestión de voluntad de la persona con la que te cruzas que quiera respetar los intereses de nuestros hijos. No existe una legislación que obligue a las instituciones y colectivos a proteger y cuidar el bienestar de los niños según obliga la Carta de Derechos Humanos o la propia Constitución. No actuar con contundencia al respecto es dañarles”, expone Natalia Aventín, madre de un niño transexual.

La educación flojea en este terreno social tabú por excelencia. En los colegios no se estudia y en las carreras más significativas relacionadas con el tema, como Medicina, tampoco se trata la temática de cara a formar a los profesionales.

Fuente Público

General, Historia LGTB , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Un estudio holandés avala el bloqueo de la pubertad en menores transexuales

Sábado, 20 de septiembre de 2014

_595_431_87864Importante estudio el publicado en Pediatrics, que avala la estrategia de utilizar bloqueadores reversibles de la pubertad en menores transexuales hasta que estos confirmen su voluntad de iniciar el proceso de reasignación de sexo. Se trata de la primera evaluación conjunta a largo plazo de este tratamiento, que revisa la situación de 55 personas transexuales (22 mujeres y 33 hombres), ya en la edad adulta, en los que se utilizó esta estrategia siendo adolescentes. Las conclusiones no pueden ser más positivas: estos jóvenes disfrutan de una situación emocional equivalente, si no mejor, a la de otros jóvenes no transexuales de su misma edad.

El bloqueo de la pubertad facilita a los menores transexuales el no tener que pasar por la desagradable experiencia de ver cómo tu cuerpo se desarrolla en una dirección contraria a la de tu identidad de género. Es además un tratamiento reversible, que permite “congelar” el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios (vello, barba, pechos…) durante unos pocos años hasta que el menor está legalmente capacitado para tomar la decisión de afrontar su proceso de reasignación.

Los jóvenes incluidos en el estudio comenzaron el bloqueo de la pubertad a una edad media de 13,6 años, mientras que se sometieron a la cirugía de reasignación a una edad media de 20,7 años (tras el correspondiente tratamiento hormonal, que comenzaron a una edad media de 16,7 años). Fueron evaluados tanto en los momentos intermedios como un año después de la cirugía. Los resultados finales son indiscutibles: los índice de ansiedad, distrés emocional y preocupación por la propia imagen corporal fueron similares o mejores a los de la población no transexual de su misma edad. También los indicadores de calidad de vida y felicidad. Ninguna de las personas se arrepintió del proceso seguido.

Pubertad-e1340726204809“La supresión de la pubertad es una intervención médica completamente reversible, lo que permite tanto a los adolescentes como a sus familias disponer de tiempo para explorar sus sentimientos relativos a la disforia de género y tomar una decisión definitiva sobre el tratamiento de reasignación de sexo”, ha expresado la autora principal del estudio, Annelou de Vries, psiquiatra infantil de la Unidad de Disforia de Género de la Universidad Libre de Ámsterdam.

Más allá del legítimo debate sobre si este tipo de estudios no vienen sino a reforzar el enfoque patologizante de la transexualidad, creemos que se trata de una buena noticia, dadas las reticencias que establishment médico y autoridades sanitarias -de quienes en último término depende el acceso a este tipo de tratamientos- han venido presentando hasta ahora. Hasta la evidencia científica más ortodoxa avala ya una realidad sobre la que desde hace tiempo insisten las familias de los menores transexuales: el inicio de la pubertad supone un punto de inflexión que puede sumir al que hasta entonces era un niño u una niña feliz en un auténtico infierno que es sin embargo perfectamente evitable.

Fuente Dosmanzanas

General , , , , , , , , ,

Un estudio estadounidense muestra el alarmante uso de esteroides entre los adolescentes gays y bisexuales

Miércoles, 12 de febrero de 2014

boy_gymLos adolescentes varones gays o bisexuales utilizan esteroides en mucha mayor proporción que los heterosexuales. Así lo muestra un preocupante estudio de salud pública llevado a cabo en Estados Unidos y dado a conocer el lunes pasado en la revista Pediatrics. Entre las causas se apunta a una mayor presión de los ideales de belleza masculina y la idea de que se evitaría el acoso escolar. El estudio insiste además en la necesidad de políticas específicas para los adolescentes LGTB.

De los sujetos entrevistados, un 21 % de los que se declaraban gays o bisexuales reconocía haber tomado esteroides alguna vez frente a un 4 % de los heterosexuales. La disparidad se repetía al preguntarles si habían tenido un consumo moderado (entendiendo por tal que hubieran tomado hasta 40 dosis de esteroides en pastillas o inyecciones). En este caso, un 8 % de los gays y bisexuales lo reconocía frente a un 2 % de los heterosexuales. Con todo, la mayor diferencia en porcentaje se dio entre quienes lo usan en gran cantidad (más de 40 veces): 4 % de chicos gays o bi frente a un 1 % de los heterosexuales.

El estudio se basa en el análisis de los datos recogidos a partir de sondeos del Gobierno de los Estados Unidos, realizados entre 2005 y 2007. Estos datos se corresponden con 12.750 adolescentes, de 16 años de media, de entre los cuales casi el 4 %, 635, eran gays o bisexuales.

Entre las razones para esta disparidad, se apunta a que entre adolescentes gays o bisexuales habría una mayor presión a causa de la imagen física. Detrás de esta motivación habría una combinación de varios factores. Según los autores, es posible que sientan más impulsados a cumplir con un “ideal” de belleza masculina, o a pensar que con ello podrían repeler la violencia del bullying homofóbico. Factores a los que posiblemente habría que añadir la baja autoestima que probablemente hay en los adolescentes LGTB y que fácilmente se expresa en una preocupación exagerada por cumplir con ciertos patrones físicos. Por todo ello, y según el doctor Rob Garofalo, jefe de Medicina Adolescente en el Hospital infantil Lurie de Chicago, la disparidad no es sorprendente, pero “sigue siendo impactante. Son proporciones dramáticamente altas”.

En cualquier caso, como bien señalan los autores del estudio, los datos son muy preocupantes. La diferencia en el uso de esteroides es calificada literalmente de “dramática”. Frente a ello, plantean la necesidad de que se realicen políticas de salud pública destinadas específicamente a este colectivo. Se trata, en definitiva, de una prueba más de que el colectivo LGTB adolescente merece una atención especial por parte de las políticas públicas, algo a lo que se oponen de forma persistente los grupos de poder conservadores. Estudios como este, u otros similares sobre suicidio o uso de drogas, remarcan la gravedad de estas posturas.

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.