El gran drama de nuestra iglesia es la misma iglesia cuando se empeña en mantener un ritmo desacompasado y desafinado en el concierto de la vida y de sus desafíos
El gran drama de nuestra iglesia es la misma iglesia cuando se empeña en mantener un ritmo desacompasado y desafinado en el concierto de la vida y de sus desafíos. Dice el denostado “Catecismo Holandés” que la iglesia se parece, a veces, a ese corredor cansado que jadea cuando está cerca de la meta y ve que otros corredores la adelantan cuando la meta está ya a la vista. Es verdad que, en los últimos tiempos, sobre todo con el papa Francisco, ha logrado dar algunos pasos adelante que con el papa Juan Pablo II, se habían retrocedido de manera significativa. Con el Papa Francisco las cosas han cogido un cierto ritmo pero no todo el que sería necesario para llegar a la meta al mismo tiempo que la modernidad. La iglesia es profundamente moderna si se le permite ser ella misma a la hora de ser madre y acompañar los gozos y las esperanzas, las alegrías y las tristezas del tiempo que nos ha tocado vivir, como nos había dicho el Concilio Vaticano II.
Y entre esos retos que la iglesia tiene que afrontar, ya mismo, si desea ser madre más que madrastra, están algunos como el papel de la mujer en la iglesia, la misión de los sacerdotes casados, la actitud ante movimientos marginados como la comunidad LGTBI, donde hay tantas personas bautizadas y cristianas por convicción, que no acaban de encontrar su lugar en la iglesia. No porque no lo vean sino porque se lo arrebatan con normas y leyes que no están, precisamente, en el Evangelio.
La Congregación para la Doctrina de la fe acaba de afirmar que
«No es lícito impartir una bendición a relaciones, o a parejas incluso estables, que implican una praxis sexual fuera del matrimonio”
Es decir, que la iglesia, nuestra madre, puede bendecir a los animales el día de san Antón, como ya lo hace en distintos lugares de la geografía española -y es algo muy bonito- pero no puede bendecir la unión en el amor de una pareja porque tiene una tendencia sexual distinta. Y es que seguimos pensando en la idea de que el amor no siempre es un don precioso de Dios, sino que hay amores que los carga el diablo. Y, por otra parte, que sólo el amor procreador es amor en plenitud. Pero hay amores que, a cierta edad, ya no pueden ser procreadores y siguen siendo un amor bendecido y amado por Dios, hasta que la muerte los separe. Si la bendición de uniones homosexuales no puede considerarse lícitas, ¿cómo han de considerarse las uniones heterosexuales que se llevan a cabo por intereses económicos, de prestigio y ambición o, simplemente, de imagen?
El amor, cuando es auténtico, y eso solo Dios los sabe, no puede someterlo nadie a tesituras morales ni, incluso, sexuales. El amor es algo más profundo que lo sexual, aunque sea el sexo la manifestación humana más evidente del amor
El amor, cuando es auténtico, y eso solo Dios los sabe, no puede someterlo nadie a tesituras morales ni, incluso, sexuales. El amor es algo más profundo que lo sexual, aunque sea el sexo la manifestación humana más evidente del amor. No hay tribunal humano que pueda poner límites al amor. Hasta Dios ha querido mostrar su amor a la humanidad en forma de amor humano, sexual, en el “Cantar de los Cantares” y místicos como san Juan de la Cruz, han encontrado en la unión sexual la fuente metafórica más sublime para expresar esa unión íntima entre Dios y la humanidad. Lo sexual, lejos de ser algo sospechoso, es un don de de Dios que nos plenifica y nos humaniza.
Los obispos alemanes, que van en sus reflexiones muy por delante del conjunto de la iglesia, y que nos están invitando a una creciente sinodalidad, han reaccionado de inmediato a esta decisión de la Comisión de la Fe que preside Ladaria, para manifestar que “mantendrán la bendición de las parejas gays porque no hay respuestas fáciles y hay que seguir avanzando”. Y es que, realmente, no hay respuestas fáciles a este tipo de cuestiones. En esta misma dirección se han pronunciado los obispos austríacos.
Yo creo, con mucho respeto y humildad, que la iglesia sí tiene poder de bendecir el amor sin apellidos desde que ha oído a su Señor que “Todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo”.(Mt 16, 19)
Es una controversia teológica que no conviene agotar en una declaración, y mucho menos cerrar, sino que ha de ponerse en el candelero de la reflexión cristiana, para que el debate enriquezca la reflexión. Cuatro ojos ven más que dos. Estamos en camino de reflexión y búsqueda fraternal. Resulta, por lo menos, inquietante que muchos de los que reflexionan sobre estos temas o trabajan en estos ámbitos de integración de la Comunidad LGTBI en la iglesia, tengan que hacerlo en pleno siglo de las libertades, con un pseudónimo por miedo a represalias y marginaciones. Y conozco a algunos que tienen un mérito enorme, como profetas auténticos de nuestro tiempo. Una iglesia donde acontece esto no puede llamarse libre. Y para ser libres nos llamó el Señor. (Gal 5, 13)
La decisión de la Comisión de la fe, en este sentido, ha sido un día triste para muchos cristianos que quieren vivir su fe en comunidad, sin renunciar a su personalidad y a su manera de sentir. No se trata tanto de consumar un rito oficial cuanto de humanizar una realidad presente. Y ésta es una de las misiones más hermosas de la iglesia: humanizar.
Creo que no es de recibo que muchas parejas cristianas, convencidas de su fe, tengan que ser excluidas de la vida de la iglesia de tantas maneras como se excluyen, aunque se mantenga la teoría de que “la iglesia no margina a los homosexuales”. Si no bendice su amor, sí los margina. ¿O cómo hay que llamarle a esa prohibición de bendecir las parejas homosexuales?
La homosexualidad está presente de manera muy significativa, hasta un 11 por ciento, dicen los entendidos, en la sociedad y, según parece, en un grado aun mayor entre los sacerdotes. Dejando a un lado la pedofilia, que es un crimen abominable y perseguible, que nada tiene que ver con la homosexualidad, y, menos aún, con el amor, creo que la iglesia, todos los cristianos, hemos de ir dando pasos de comprensión y apertura, de tolerancia y de respeto en este tema que nos ocupa y nos preocupa. Y, sobre todo, preguntarnos cómo actuaría Jesús en estos casos, después de haberle oído decir: “Se le perdona todo porque ha amado mucho”(Lc 7, 47)
Precisamente, en estos días, he querido abordar este tema, y otros temas conflictivos en la iglesia de hoy, en un libro que acaba de salir publicado y que se llama: “Pueblo mío a dónde vas?” Editorial: Nueva Economía Social. Madrid 2021. Creo que la mejor manera de avanzar en estas cuestiones es creando debate y diálogo entre todos, desde la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Porque solo están cerrados los temas que nosotros cerramos con nuestras normas y leyes y, lo que es peor, con nuestra intolerancia. El Espíritu de Dios es abierto y nadie sabe de dónde viene ni a dónde va.
Comentarios desactivados en Reig Pla acusa al Gobierno de «convertir España en un campo de exterminio» y desata su LGTBIfobia
«Las fuerzas globalistas, los lobbies financieros, sus terminales eutanásicas y el laicismo militante pueden darse por vencedores ante un pueblo anestesiado por los medios de comunicación, la fuerte ingeniería social desarrollada con la perversión del lenguaje»
«La ley que permite el así llamado matrimonio civil entre personas del mismo sexo (2005), la ley del divorcio “exprés” y el repudio (2005), la introducción de la asignatura “Educación para la ciudadanía” que hacía presente la “ideología de género” en la escuela (2006), la ley sobre técnicas de reproducción asistida (2006), la ley Aido sobre la interrupción del embarazo y la salud sexual y reproductiva (2010), la ley de investigación biomédica (2011), hasta llegar a las leyes autonómicas sobre “Identidad y expresión de género e Igualdad social y no discriminación” presentes en varias comunidades autónomas de la nación español
El Estado «no cumple su misión y queda ilegitimado en el ejercicio de este poder», por lo que llama al personal sanitario a convertirse en la «resistencia ante el mal»
«Resulta una ironía amarga que en este tiempo de “pandemia”, en vez de cuidar exquisitamente de las necesidades sanitarias y laborales, desde el gobierno de la nación se produzca este asalto a la dignidad de la vida humana y se sea indiferente ante el sufrimiento de tantas personas que reclaman cuidado y protección»
«Avanzada la llamada transición política, y con una Constitución española llena de ambigüedades, las fuerzas laicistas unidas a las fuerzas políticas partidarias de la relativización cultural, moral y religiosa de nuestro pueblo, han conseguido, – con la aprobación de leyes que permiten destruir la vida por nacer, tanto en el seno materno como en los laboratorios, y ahora con la aprobación de la Ley de la eutanasia- convertir a España en un campo de exterminio”. El obispo Reig Pla ha reaparecido a lo grande de su convalecencia por coronavirus, sacudiendo el tablero político y eclesial de nuestro país, y tildando de «barbaros» a nuestros gobernantes.
«Esta es la hora en la que vuelven los “bárbaros” que, embriagados de poder, no saben sostener la casa común, el hogar familiar que ha significado y significa España», subraya el obispo de Alcalá en una durísima carta pastoral tras la aprobación de la ley de eutanasia, el pasado jueves, por el Congreso de los Diputados. La norma entrará en vigor en junio próximo.
‘Tsunami’ de leyes contra la vida
«Le tenían ganas. La España, tradicionalmente católica y que expandió la fe allende los mares, era un enemigo a batir por sí misma y por su repercusión en los pueblos hermanos de Hispanoamérica, Filipinas, el mismo contexto europeo y la influencia en todo el mundo de nuestros misioneros, activos colaboradores con la transmisión de la fe», sostiene Reig, aludiendo a una estrategia perfectamente calculada, y que se traduce en un «tsunami” de leyes que desregularizan el patrimonio cultural y espiritual de España».
Entre ellas, hace un ‘totum revolutum’, transitando desde la ley del divorcio a la de la eutanasia, pasando por la despenalización del aborto, el matrimonio igualitario, «la ley del divorcio exprés y el repudio» (sic), o Educación para la Ciudadanía, le introducción de la «ideología de género en la escuela», la Ley Aído o las normas de identidad de género en algunas comunidades.
«La puntilla final», añade Reig, son «la nueva ley de educación y la ley de eutanasia», con las que «las fuerzas globalistas, los lobbies financieros, sus terminales eutanásicas y el laicismo militante pueden darse por vencedores ante un pueblo anestesiado por los medios de comunicación, la fuerte ingeniería social desarrollada con la perversión del lenguaje», y por «un Tribunal constitucional atrapado por el positivismo jurídico y que deja en desamparo lo que naturalmente constituye lo específicamente humano».
«Con esta ley se consuma el proceso de transformación de la ‘ley natural” y de los llamados “derechos humanos”, en derechos subjetivos, según los propios deseos de cada uno. Ya no quedan los bienes indisponibles», recalca el obispo de Alcalá, quien anuncia que, con estas normativas, el Estado «no cumple su misión y queda ilegitimado en el ejercicio de este poder», por lo que llama al personal sanitario a convertirse en la «resistencia ante el mal».
Destrucción de la libertad
Puestos en materia, Reig también aprovecha para apuntar que «los nuevos amos han provocado desde las instancias del poder un debilitamiento moral de nuestro pueblo, especialmente entre los niños, adolescentes y jóvenes con una educación sexual al margen del amor», señalando la pornografía, las adiciones de toda clse y una «autonomía radical del individuo» que lleva a la «destrucción de la libertaden nombre de una libertad sin más contenido que ella misma».
«El camino es conocido: manipular el lenguaje, debilitar a la familia como educadora de sus hijos, cambiar las costumbres con ingeniería social y crear una nueva opinión de masas propiciada por la invasión masiva de los medios de comunicación social que han conseguido atravesar el alma y la mente de muchos españoles», insiste el obispo, que recalca que el punto de partida, «perseguido desde el principio», no es otro que «favorecer la secularización de la sociedad española para prescindir de Dios y de la tradición católica que sustenta una antropología adecuada que responde a los bienes y a los fines de la persona humana, la familia, la religión y la sociedad».
«Lo he dicho en varias ocasiones. Esta es la hora en la que vuelven los “bárbaros” que, embriagados de poder, no saben sostener la casa común, el hogar familiar que ha significado y significa España», finaliza Reig Pla, quien invita a «movilizar las conciencias de los católicos y de los hombres de buena voluntad para lograr una gran estrategia a favor de la vida humana».
«Resulta una ironía amarga que en este tiempo de “pandemia”, en vez de cuidar exquisitamente de las necesidades sanitarias y laborales, desde el gobierno de la nación se produzca este asalto a la dignidad de la vida humana y se sea indiferente ante el sufrimiento de tantas personas que reclaman cuidado y protección», concluye.
Comentarios desactivados en MOCEOP: «Como los curas austriacos, no rechazaremos a ninguna pareja de cualquier condición que se ame»
Comunicado sobre la negativa de la jerarquía a bendecir a las parejas homosexuales
«La jerarquía de la Iglesia ha vuelto estos días a condenar por enésima vez las relaciones homosexuales»
«Otra vez la jerarquía de nuestra Iglesia, anclada en prejuicios irracionales, sigue sin tener en cuenta a gran parte del pueblo de Dios, para quien no es aceptable el rechazo de la homosexualidad»
«Pensamos que lo más grave es que esto sigue haciendo sufrir a muchos cristianos y cristianas, y está contra la misericordia y el amor de Jesús de Nazaret a los excluidos»
(MOCEOP).- La jerarquía de la Iglesia ha vuelto estos días a condenar por enésima vez las relaciones homosexuales. La Congregación para la Doctrina de la Fe respondió negativamente, de forma oficial en la web vaticana, a la pregunta de si la Iglesia puede dar su bendición a las parejas homosexuales: “No es lícito impartir una bendición a relaciones, o a parejas incluso estables, que implican una praxis sexual fuera del matrimonio (es decir, fuera de la unión indisoluble de un hombre y una mujer abierta, por sí misma, a la transmisión de la vida), como es el caso de las uniones entre personas del mismo sexo”.
Aparte de pervertir el sentido evangélico de la bendición: desear la bendición de Dios a los amigos o las buenas personas que la piden –como sigue siendo una bonita práctica sobre todo en los pueblos de América Latina- e incluso a los enemigos (Lc 6,28), esta declaración eclesiástica nos trae de nuevo la postura de la jerarquía eclesiástica frente a las personas y el colectivo LGTBI, que vuelve a ser negativa; aunque unas palabras del papa Francisco hace tiempo parecían presagiar un cambio de actitud. ¿Aprobaría él este comunicado o estará prisionero de los sectores más conservadores y tradicionalistas de la Iglesia para impedir las necesarias transformaciones en ésta?
Nuestra jerarquía sigue empeñada en su tradición doctrinal, sin entender que las relaciones homosexuales pueden ser de amor y, por lo tanto, buenas y muy queridas por Dios. Sigue empecinada en un dogmatismo rayano en fundamentalismo, creyéndose la única intérprete autorizada del “designio de Dios sobre el matrimonio y la familia”, confundiendo lo que Dios quiere con su propia doctrina y prejuicios, y diciendo que si una pareja de gays o lesbianas dice que están verdaderamente enamorados y se aman generosa y limpiamente, se equivocan: es una ilusión, un engaño.
Otra vez la jerarquía de nuestra Iglesia, anclada en prejuicios irracionales, sigue sin tener en cuenta a gran parte del pueblo de Dios, para quien no es aceptable el rechazo de la homosexualidad. Una postura que es, además, muy cínica por parte de muchos de nuestros jerarcas represores, como ha quedado de manifiesto.
Manifiesta estar fuera de la evolución histórica y social, fuera de su tiempo, fuera de los avances en los derechos humanos como el que supone amar con respeto y generosidad a quien y como uno quiera. Manifiesta estar fuera del conocimiento de la persona humana que nos fueron dando las ciencias humanas y la experiencia de que hay un espectro muy variado y legítimo de orientaciones sexuales humanas. Manifiesta, en fin, estar fuera de la realidad en el sentido de que las relaciones de amor no están necesaria ni exclusivamente centradas en la procreación, como afirma la nueva moral cristiana que estudiamos hace ya cuarenta años y reconoce para el matrimonio el mismo Derecho Canónico.
Pensamos que lo más grave es que esto sigue haciendo sufrir a muchos cristianos y cristianas, y está contra la misericordia y el amor de Jesús de Nazaret a los excluidos. Lo veíamos estos días en una dolorida y anónima “Carta abierta de un joven gay a Dios con motivo de la última declaración de la Santa Sede sobre la bendición de parejas homosexuales”, aparecida en Religión Digital y de la que recordamos aquí sus palabras, porque las suyas son más importantes que las nuestras:
“Señor, hoy soy solo uno más de tus hijos, que puede ser tu hija, también, y a quien llamas con nombre propio, con plena dignidad… No es nuevo que nos llamen personas con ‘tendencias objetivamente desordenadas’ y que nos pongan el sello del pecado. No es nuevo, pero siempre que se reafirma es doloroso, muerde el alma como el mal espíritu al corazón de tus santos… Recuerdo mi miedo, Señor, miedo que mata la esperanza, que mata la vida… Señor, veo la iglesia delante de mí cerrada… Y luego pienso, ¿esta es la Iglesia que tú querías? ¿Ésta de puertas cerradas, con olor a polilla, de columnas de piedra, de retablos de oro? ¿Ésta de cardenales que acusan, de poderosos que presionan, que le matan el vuelo a la libertad, a la novedad y al encuentro?… Te hablo desde mi fragilidad, Señor, desde mi dolor, desde mi soledad… Te hablo desde mis días de… dolor de consciencia desesperada, de sueños rotos, de necesidad de amor, cariño, libertad, paz… Señor, que repitamos ‘bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados’…y que amemos mucho, en nuestros trabajos, en nuestras familias, en nuestras camas, en todas partes, a quien sea y como sea, pero siempre amando”.
Desgraciadamente, la esperanza de que el papa Francisco –tan acertado en otras cosas- iba a liberar el estancamiento de la doctrina tradicional a este respecto, de que iba a hacer avanzar la reflexión e incluso corregirla, se esfumó de nuevo justamente en los ocho años de su pontificado, y sigue en la línea de sus predecesores.
Pero importantes sectores de la Iglesia europea, inmediatamente después de hacerse pública esta declaración, manifestaron que seguirán bendiciendo las uniones homosexuales exigiendo la modernización de la Iglesia, porque –dice un grupo de curas austríacos– “la realidad nos ha demostrado que las parejas homosexuales pueden celebrar el amor de Dios en la Iglesia igual que el resto”.
Como hermanos y hermanas del MOCEOP nos unimos a esta actitud de rebeldía de nuestros colegas ante una norma de la jerarquía que consideramos injusta y que no corresponde con la misericordia de Dios con todos sus hijos e hijas; como ellos, seguiremos con nuestra disidencia práctica y no rechazaremos a ninguna pareja de cualquier condición que se ame y busque de nuestra parte la bendición de Dios.
Pero sí se pueden bendecir armas que matan…
El Vaticano no aprobará la unión de homosexuales porque «Dios no puede bendecir el pecado».
Comentarios desactivados en Marcelo Barros: «No se debe obligar a nadie a bendecir la unión gay, pero tampoco se debe prohibir que lo haga»
De su blog Encuentro (s) para el Bien Vivir:
«Negar una bendición es negar que se diga el bien a alguien. Es negar una palabra de amor»
«La nota es extraña porque utiliza una terminología ambigua. Dice que la Iglesia no tiene poder para dar la bendición a una pareja gay. ¿Qué significa eso? ¿De qué habla la congregación? ¿Se refiere a la bendición del matrimonio en sí o simplemente a la bendición de las parejas homosexuales?»
«Según la doctrina más tradicional de la Iglesia, en el sacramento del matrimonio el sujeto del sacramento es el amor y el ministro es la pareja, no el sacerdote. El sacerdote es un testigo cualificado por parte de la Iglesia»
«Como la nota de la Congregación de la Fe dice haber recibido la aprobación del Papa Francisco, muchos se quedan atónitos y se preguntan qué pensar al respecto»
«No creo que haya muchas parejas homoafectivas en el mundo actual que sientan la necesidad de la bendición eclesiástica para vivir su vocación al amor»
Algunos hermanos y hermanas me han pedido que comente la nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe, organismo de la Curia Romana, en la que se afirma que la Iglesia no tiene potestad para dar la bendición a una pareja gay. Por los comentarios que hemos leído, la nota afirma que, si bien hay que respetar a las personas, hay que condenar la unión homoafectiva, considerada como «desordenada».
Como la nota de la Congregación de la Fe dice haber recibido la aprobación del Papa Francisco, muchos se quedan atónitos y se preguntan qué pensar al respecto.
Lo primero que hay que saber es que esta nota viene de la Congregación de la Doctrina de la Fe y del cardenal Ladaria, precisamente uno de los sectores de la Curia y de la Iglesia católica que más se oponen actualmente al Papa Francisco y que siempre se ha posicionado en contra de cualquier renovación en la Iglesia católica. Así que esta posición no debería sorprender a nadie.
La nota es extraña porque utiliza una terminología ambigua. Dice que la Iglesia no tiene poder para dar la bendición a una pareja gay. ¿Qué significa eso? ¿De qué habla la congregación? ¿Se refiere a la bendición del matrimonio en sí o simplemente a la bendición de las parejas homosexuales? En la Iglesia católica, desde la Edad Media, se diferencia entre sacramento y lo que comúnmente se llama sacramental. Hay un libro para la administración de los Sacramentos y otro diferente es el de las bendiciones.
Esta nota de la Congregación de la Fe parece confundir estos dos elementos. Dice que la Iglesia no puede dar la bendición a las parejas homosexuales. Ahora, los sacerdotes bendicen casas, bendicen coches y en el pasado bendecían animales. Pero las personas humanas que viven el amor homoafectivo no pueden drecibir una bendición. El IHU (sitio web del Instituto Humanitas) publicó un artículo del teólogo italiano Andrea Grillo que llama la atención sobre este lenguaje desproporcionado del «poder de dar la bendición». Negar una bendición es negar que se diga el bien a alguien. Es negar una palabra de amor. Jesús nunca haría eso.
Estos señores de la curia se colocan así como legítimos sucesores de los doctores de la ley y fariseos que en la sinagoga condenaron a Jesús por curar en el día sagrado del sábado. El Evangelio de Marcos nos cuenta que un día, en la sinagoga, Jesús hace lo que se considera un sacrilegio. Llama al centro de la sinagoga a un hombre que tenía una mano seca (estaba estrictamente prohibido que un enfermo estuviera allí). Jesús los mira a todos con una mirada de enfado, de indignación y pregunta:
– En un día de reposo, ¿qué está permitido hacer: el bien o el mal, salvar una vida o matar?
Hoy Jesús actualizaría esta provocación preguntando a estos maestros de la ley:
– Usted habla en nombre de la Iglesia católica y dice: «¿No tiene la Iglesia católica la facultad de dar la bendición a las parejas homosexuales? No tienen el poder de bendecir. ¿Tienen el poder de maldecir, de discriminar, de legitimar la violencia cotidiana del mundo contra ellos?
¿Qué representa esta postura de esta Congregación de la Curia? Me sigue pareciendo extraña la facilidad con la que hablan en nombre de la «Iglesia». Como hacen algunos obispos: «La Iglesia católica piensa así o actúa así». (L’État c’est moi). ¿Cuántos obispos y sacerdotes actuales no están de acuerdo con este tipo de postura del Vaticano? ¿Quién representa más a la Iglesia: los misioneros y pastores que están en la misión o los burócratas de la oficina central?
El Concilio Vaticano II enseñó que la Iglesia es concretamente local. Si esto es así, Roma es la Iglesia primada de la comunión de Iglesias, pero no la sede central de una multinacional con sucursales en todo el mundo. Por lo tanto, en materia de fe y de lo esencial, todos debemos estar unidos, pero en materia de disciplina y de liturgia, cada Iglesia local tiene derecho a su libertad. No se debe obligar a nadie a bendecir la unión gay, pero tampoco se debe prohibir que lo haga.
Según la doctrina más tradicional de la Iglesia, en el sacramento del matrimonio el sujeto del sacramento es el amor y el ministro es la pareja, no el sacerdote. El sacerdote es un testigo cualificado por parte de la Iglesia. Todo amor en sí mismo es sagrado y no necesita la bendición de un sacerdote o pastor para legitimarse.
La función de la bendición matrimonial no sería la de «bendecir» el amor que ya es en sí mismo sagrado, sino la de hacer de esa unión un signo público y un testimonio del amor de Dios por la humanidad. Si es así, con esta desafortunada declaración, lo que la Congregación de la Fe está diciendo es que si la pareja no es hombre y mujer, su unión no es un signo del amor de Dios…. Deberían explicitarlo para que pudiéramos preguntar: ¿Incluso Dios tiene que pedirte permiso para darnos señales de su amor?
No creo que haya muchas parejas homoafectivas en el mundo actual que sientan la necesidad de la bendición eclesiástica para vivir su vocación al amor. Si lo hacen, es normal que busquen Iglesias que quieran ser testigos de que Dios es Amor y portadores de la bendición divina y no Iglesias que se erijan en controladores de los bienes divinos y dueños de la marca Dios o Jesucristo.
En el fondo, lo mejor que se puede hacer en este asunto es ensayar una Iglesia sinodal y no clerical y prestar atención a los signos de vida y amor. La exhortación Amoris Laetitia del Papa Francisco, aunque no es tan abierta a las relaciones homoafectivas, abre espacio al diálogo al decir que la familia se define por la capacidad de amar y que no podemos crear un estereotipo de familia ideal, que todo es parte de una búsqueda y que la condición humana se da en medio de la debilidad y la vulnerabilidad.
Amoris Letitia nos invita a mirar la praxis de Jesús. Nos propone mantener nuestra «mirada fija en Jesús». Ahí está la verdad y ahí está el parámetro que debemos seguir. Visto así, mirando la dimensión humana y el misterio, es este amor, entre dos personas, un amor que es verdadero, el que se convertirá en sacramento. La mayor ley es la del amor.
Comentarios desactivados en James Alison: «El responsum de la CDF parece seguir realmente el modelo ‘berrinche’ de la educatio interrupta caprichosa»
«Me da mucha alegría que muchos católicos estén aprendiendo a esquivar el berrinche»
«Plantea una pregunta autoprovocada. Y luego ofrece una respuesta autorreferencial. Respuesta que espera que funcione como acto de poder, y no de diálogo»
«Nuestros hermanos están encerrados en un discurso de “objetividad” que tiene escasa relación con la realidad de la creación tal y como la estamos conociendo»
«Y quedarán encerrados hasta que un papa o un concilio les libere de dar vueltas en esta rueda de molino, les autorice formalmente a emprender otro camino»
«De modo que… sobre el asunto de las bendiciones, tanto dadas a parejas del mismo sexo, como recibidas y compartidas por ellas: Nuestro Señor nos enseña que es por el fruto que conocemos al árbol»
| James Alison, teólogo
Imagínate que alguien se encierra deliberadamente en un cuarto pequeño. Luego hace saber que no puede conversar sobre algo contigo… porque se encuentra encerrado en un cuarto pequeño. Y lo justifica diciendo: “No puedo porque digo que no puedo; y lo digo porque ya he dicho que no puedo”.
A semejante acto de comunicación se le llama “berrinche”. No tiene como objetivo enseñarte nada. Aparte, claro está –y de manera accidental–, de informarte sobre lo importante que se considera a sí mismo el protagonista y su apego a una lógica circular. La finalidad es interrumpir aquello que estabas haciendo, jugar con tus emociones e intentar ejercer un poder sobre ti. Exige el fin de un proceso dialógico y la imposición de un absoluto. El tipo de absolutismo que asociamos con infantes enfurecidos.
Por suerte, como saben los adultos, el berrinche solo tiene sobre ti el poder que tú mismo le otorgas.
Digo todo esto no como insulto hacia la CDF, cuyos altos miembros seguramente saben en qué tipo de juego comunicacional se han metido con el Sínodo Alemán. Lo digo para ofrecer una protección a las personas doloridas y escandalizadas por su responsum. Pues, cuando percibes claramente que algo es un berrinche, es menos probable que te cale tan hondo algo dicho por su protagonista. Es menos probable que te des por aludido. Es más probable que reconozcas allí un triste mecanismo engañoso que se retroalimenta.
Dicho esto, hay que añadir que el responsum de la CDF parece seguir realmente el modelo “berrinche” de la educatio interrupta caprichosa. Plantea una pregunta autoprovocada. Y luego ofrece una respuesta autorreferencial. Respuesta que espera que funcione como acto de poder, y no de diálogo.
Luego se justifica con una lógica circular. A partir de una deducción a priori de la presunta heterosexualidad intrínseca de todos los seres humanos, la CDF supone una tendencia objetivamente desordenada y actos intrínsecamente malos en ambas partes en una relación entre personas del mismo sexo. De esa manera llega a la única conclusión posible. Y luego se cita extensamente a sí misma para demostrarlo.
Y esto es lo triste de su situación: nuestros hermanos están encerrados en un discurso de “objetividad” que tiene escasa relación con la realidad de la creación tal y como la estamos conociendo, y en la cual estamos participando. Y quedarán encerrados hasta que un papa o un concilio les libere de dar vueltas en esta rueda de molino, les autorice formalmente a emprender otro camino.
Una pregunta clave para dejar atrás la enseñanza al estilo berrinche: ¿De qué modo está –de hecho, en la práctica– revelándonos la Sabiduría Divina la inteligibilidad de todo lo creado, convirtiéndonos, por medio de nuestra participación activa e inteligente en esa misma Sabiduría Creadora, en hijas e hijos de Dios, herederos de la Creación?
Lo que hemos aprendido durante los últimos cien años, más o menos, sobre los asuntos que ahora denominamos LGTB+ sirve como un buen campo de prueba para que nos acerquemos a una respuesta. Donde una moral asustadiza busca cerrar las cosas, la Sabiduría, comenzando por nuestros rechazados, va desplegando la realidad de lo que es, mientras nos dejamos perdonar por la estrechez de nuestra bondad y la dureza de nuestro corazón, tamizando nuestros miedos y engaños. Así llegamos a descubrir a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y cómo somos amados.
Solo puede ayudar en esto una antropología teológica del aprendizaje que esté en armonía con la forma en que, de hecho, aprendemos. No una que exija una serie de deducciones a partir de principios generales, y que luego descarte los elementos de realidad que no encajan.
De modo que… sobre el asunto de las bendiciones, tanto dadas a parejas del mismo sexo, como recibidas y compartidas por ellas: Nuestro Señor nos enseña que es por el fruto que conocemos al árbol. O sea, él provoca en nosotros un proceso de aprendizaje. Y esto nos conduce a descubrir la bendición en las cosas, formas de vida bendecida nuevas y antiguas.
El poder y la gloria del Creador realmente tienden a mostrársenos por medio de nuestro devenir, mientras discernimos para qué y quiénes somos. Es especialmente bendito este aprendizaje cuando nos encontramos recibiendo el perdón por haber caracterizado a grupos de personas de manera falsa, y al descubrir que la vida es más rica y mejor para todos nosotros cuando a estas personas se les anima a ser lo que son.
La CDF, confrontada con el mismo árbol y su fruto nos asegura que, como es el tipo de árbol equivocado, entonces su fruto debe ser malo. Esto no es un proceso de aprendizaje. Es aferrarse a un principio sagrado restrictivo que dispensa de la necesidad de aprender a quienes lo esgriman.
Me da mucha alegría que muchos católicos estén aprendiendo a esquivar el berrinche, adhiriéndose más bien a Nuestro Señor. Es muy poco probable que el responsum nos disuada de bendecir a Dios al descubrir que Dios nos está bendiciendo.
(Traducción del autor, con mejorías por amigos, del artículo “How to recognise a tantrum” que sale en The Tablet – revista católica inglesa – el 25 de marzo. Aparece en castellano primero con permiso del editor de la misma revista)
Comentarios desactivados en «El Vaticano está fuera de sintonía»: El veto al matrimonio homosexual disgusta a los católicos de Asia
Califican el edicto de inconsistente y anacrónica
El edicto del Vaticano recibió el martes las críticas de activistas de derechos y católicos homosexuales en la región de Asia-Pacífico
Louisa Wall: «El comunicado de la Congregación para la Doctrina de la Fe se ve incongruente con el respaldo del Papa el año pasado a una ley de unión civil»
Rodney Croome: «El Vaticano está fuera de sintonía, no solo con la opinión pública en Australia, sino con la mayoría de los católicos que votaron ‘Sí’ a la igualdad de matrimonios en 2017″
Benjamin Oh: «La iglesia (bendijo) todo tipo de cosas: animales, autos e incluso armas utilizadas para matar a otros seres humanos»
Danton Remoto: «Es mejor librar la lucha por los derechos de los homosexuales en el país ante los gobiernos locales. ¿Por qué pelear contra una institución antigua?»
| RD/Agencias
El edicto del Vaticano contra la bendición de las uniones entre personas del mismo sexo por considerarlas pecaminosas recibió el martes las críticas de activistas de derechos y católicos homosexuales en la región de Asia-Pacífico, calificándolo de inconsistente y alejado de los estándares comunitarios contemporáneos.
Louisa Wall, una legisladora de Nueva Zelanda que patrocinó el proyecto de ley que legalizó el matrimonio homosexual en su país en 2013, dijo que el comunicado de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la oficina vaticana que se encarga de la ortodoxia, parecía incongruente con el respaldo del papa Francisco el año pasado a una ley de unión civil. Ahora, los curas católicos no podrán bendecir uniones civiles entre personas del mismo sexo. “Me uno a muchos católicos gays que están desanimados por este anuncio y espero que los líderes de su iglesia sigan abogando por estas bendiciones»,afirmó la legisladora. “La iglesia católica podría ser un modelo a seguir en la capacidad para evolucionar con sus miembros».
Rodney Croome, un destacado defensor de la igualdad en el matrimonio cuando el homosexual se legalizó en Australia, acusó al Vaticano de estar fuera de lugar.
Los enlaces homosexuales estuvieron respaldados por el 62% de los votantes que participaron en un balotaje postal en 2017 en el país.
“El Vaticano está fuera de sintonía, no solo con la opinión pública en Australia, sino con la mayoría de los católicos que votaron ‘Sí’ a la igualdad de matrimonios en 2017”, dijo Croome, vocero de just.equal, un grupo que defiende la justicia y la igualdad.
“Si pudiese dirigirme al papa directamente, le diría que el pecado no radica en las relaciones entre personas del mismo sexo, sino en quienes invocan a Dios para empujar a la comunidad LGBTIQ a los márgenes de la sociedad», agregó Croome, quien es gay.
Benjamin Oh, copresidente de la junta asesora de Católicos Australianos por la Igualdad, describió la decisión del Vaticano como “personalmente dolorosa”. Según Oh, su relación de 16 años con un hombre es “digna del matrimonio sacramental».
“La iglesia (bendijo) todo tipo de cosas: animales, autos e incluso armas utilizadas para matar a otros seres humanos», señaló Oh en un correo electrónico. “Para muchos cristianos católicos, esta declaración va en contra de las enseñanzas de Jesús sobre el amor».
Como católico, Oh dijo que este edicto fue “doloroso y deshumanizador a nivel personal, pero lamentablemente, nada sorprendente».
“Sigue habiendo una cultura tóxica haca la comunidad LGBTI en nuestra iglesia y sociedades y esta declaración será empleada sin duda como arma por aquellos que quieren infligir más dolor, discriminación y sufrimiento a las personas LGBTI en nuestra iglesia y en la sociedad civil, especialmente en lugares y comunidades que discriminan, marginan, dañan, abusan e incluso matan a personas LGBTI», dijo Oh.
En Filipinas, el país con más población católica de Asia, el líder por los derechos de los homosexuales Danton Remoto reaccionó con exasperación.
“Sigo diciéndole a la comunidad LGBTQI que solo tenemos que pelear por las uniones civiles», dijo Remoto. “No necesitamos más estrés de esta iglesia».
Según Remoto, es mejor librar la lucha por los derechos de los homosexuales en el país ante los gobiernos locales, que han aprobado más de 20 ordenanzas antidiscriminación en los últimos años.
“¿Por qué pelear contra una institución antigua?», preguntó Remoto.
Comentarios desactivados en No bendecirás parejas homosexuales: el 11º pecado del Santo Oficio
Del blog de Xabier Pikaza:
«Lo que importa no es ‘la canonicidad’ de ese rito, sino la bendición de la vida»
La Congregación para la Doctrina de la Fe (por tradición Santo Oficio) ha respondido negativamente al “dubium” de si la Iglesia puede impartir su bendición a parejas homosexuales, añadiendo unas reflexiones posteriores que parecen auto-acusaciones (excusa no pedida, acusación manifiesta: Excusatio non petita, accusatio manifesta).
Como verá quien siga leyendo hasta el final, el 11º pecado del Decálogo no es de los homosexuales que piden bendición a la iglesia, que valientes y cristianos son al hacerlo, sino del Santo Oficio que la niega, con pretendidas razones cristianas.
Quizá no competía al Santo Oficio. Tres principios
1. La pregunta del “dubium” podía haberse evitado. Hay cosas que no se preguntan, se hacen. No hay que dudar de bendecir, hay que bendecir y punto, porque eso es evangelio (cf. Lc 6, 28; Rom 12, 14). Si van dos homosexuales y piden a la comunidad que les bendiga, es normal que la comunidad lo haga.
Una comunidad de cristianos que recibe y bendice a parejas de homosexuales no es un grupito de “párvulos” bajo el dictado de una autoridad externa, sino iglesia de adultos responsables, que pueden y deben asumir sus decisiones como supone Mt 18, 15-20, sin necesidad de tocar a la al Santo Oficio. En esa línea, no me parece propio haber empezado presentando el “dubium” al Santo Oficio.
2. El Colegio del Santo Oficio debía haber respondido diciendo “non procedit…”:, nosotros no estamos para resolver desde arriba esa: vedlo y responded vosotros, bendiciendo a los homosexuales; hacedlo con la vida, más que con 8º sacramento, pero si os piden rito o sacramento impartido también… Esa rito es un asunto de la comunidad, no de un Santo Oficio por encima de ella.
(Por otra parte, el Santo Oficio, llamado ahora Congregación para la Doctrina de la fe, debería asumir otras tareas de explorar y abrir caminos de bendición de vida, en diálogo con otras iglesias, religiones y culturas, desde la raíz del Evangelio, que es más vida que doctrina. En este momento, el Santo Oficio se ocupa más de pederastia ministerial o de bendecir o no bendecir homosexuales. A mi juicio, la respuesta en nuestro caso debería haber sido a los del “dubium”: “Vedlo y responded vosotros y nos decís después lo que habéis dicho, para compartir así vuestro” evangelio).
3. Ese “non procedit” no sería “echar balones fuera” o lavarse las manos, sino comprometerse a buscar y recorrer en comunión caminos de evangelio, no con rebajas morales (como si el cristianismo estuviera de saldo y todo diera ya lo mismo), sino con elevación de vida, evangélica y moral, desde la perspectiva de Jesús.
No se trata de amar menos, sino de hacerlo más, pasando de la problemática sexual externa (entre adultos) a la experiencia superior de amor, de corazón y la palabra, entre personas responsables, desde una perspectiva individual o de pareja, en un contexto comunitario de apertura al amor más alto, en línea individua, de pareja y grupo de familia.
Reflexión posterior. Tres concreciones
1. En un plano general, hoy por hoy, pienso que el matrimonio “oficial”, entre un varón y una mujer, debe dejarse como está, tal como fue establecido en la Edad Media, con papeles especiales, con una bendición solemne.
Antes de la Edad Media hubo otras formas de celebrar el matrimonio, sin papeles ni ordenamientos jurídicos, dentro de la tradición de cada iglesia. Pero lo que entonces hizo la Teología y el Derecho, al “canonizar” un tipo de matrimonio ha sido bueno, y así es bueno que quede. De todas formas, eso que hizo entonces y sigue hoy haciendo la iglesiano es único, pues hay otras bendiciones, como la de Esaú al lado de la Jacob, en el Pentateuco.
2. Al lado de ese matrimonio canónico que viene del medioevo, desde su raíz de evangelio y de experiencia actual, la iglesia puede y debe ofrecer también su bendición a las parejas homosexuales que lo pidan (para que ella, la Iglesia entera reciba también la bendición del evangelio homosexual). Algunos no le llamarán “matrimonio”, sino bendición de amor.
Quizá no será necesario abrir unos libros distintos de “comuniones homosexuales”; no es necesario que haya nuevos papeles canónicos (que son necesarios para la sociedad civil), pues los “papeles” de la Iglesia son la palabra el testimonio del amor celebrado en comunidad, con la bendición de la vida. En esa línea, me parece absolutamente necesario que la iglesia acepte como “parejas bendecidas” a las parejas de homosexuales cristianos que así lo pidan y que sean aceptados así por sus homosexuales-
3. Lo que importa no es “la canonicidad” de ese rito, sino la bendición de la vida: Que los homosexuales que se sientan cristianos no pidan bendición por obligación, sino porque lo quieren y se quieren como pareja ante la iglesia, pidan una bendición de Iglesia y que ella se la ofrezca, no por imposición, sino por gozo y tarea de amor.
Ese “matrimonio entre homosexuales” no es un “octavo sacramento”, distinto de los anteriores, sino una forma externamente distinta, internamente complementaria, de celebrar la unión de amor de dos personas, como un modo intenso de vivir el amor cristiano.
(1) La visión de Pablo. Homosexualidad y comunión personal. Se le ha echado la culpa a San Pablo que lo habría (Romanos 1-3), no a Jesús, que estaría a favor de los homosexuales, bendiciendo la pareja del centurión y su “siervo”. Pero lo que Pablo rechaza no es la homo-sexualidad de amor en libertad, sino una homo- o hétero-sexualidad de imposición, que niega la “diferencia libertad (es decir, personalidad de los creyentes). Allí donde niega o impide esa libertad de fe y amor, el homo o hétero-sexul se cierra en sí mismo y corre el riesgo de entender al otro (varón o mujer) en forma de posesión e imposición.
En contra de eso, desde la perspectiva de Jesús, el Dios de Pablo es defensor de la libertad de cada persona, manteniendo la diferencia y la comunión de amor entre personas, en gratuidad y perdón, superando el egoísmo propio. Lo que a Pablo le interesa no es la homosexualidad como fenómeno sexual… sino como negación de la gratuidad, como imposición de uno sobre otro. Donde no existe esa imposición, donde no se niega la gracia, sino que al contrario se potencia… un tipo de homosexualidad poder una experiencia riquísima de gratuidad personal, de evangelio.
(2) Homosexualidad y ley, superar la imposición.Pablo condena la homosexualidad si es que ella es ley de un deseo que destruye al otro, si no arranca al hombre (varón o mujer) de su egoísmo, sino que le cierra en un plano de talión, de manera que cada uno se busca a sí mismo en el otro, sin salir de sí, sin experimentar la alteridad como gracia, sin convertir la vida en encuentro de fe, de apertura gratuita. Por eso, cuando Pablo se refiere a la homosexualidad está hablando en el fondo de un tipo de auto-erotismo, es decir, de un tipo unión sin gratuidad, de pareja como reino del puro egoísmo. Pablo no condena la homosexualidad como forma de amor, sino un tipo de homosexualidad como dictadura de unos sobre otros, sin fe, sin comunión personal de vida.
Al situarse en ese nivel, Pablo está planteando un tema que es mucho mayor que el de la homosexualidad físico-biológico; está planteando el tema de un erotismo sin respeto personal, como esclavizamiento de unos sobre/contra otros, una forma de buscarse uno a sí mismo no al otro ni en el otro. Pues bien, el tipo de mal erotismo puede darse no sólo en las relaciones homo-sexuales, sino también (e incluso mucho más) en las hetero-sexuales donde el varón domina y esclaviza a la mujer.
(3) Homosexualidad y gracia. El acceso a la libertad personal en el amor mutuo.La homosexualidad (y la hétero-sexualidad) se opone al evangelio si es que niega el valor de la alteridad (la existencia y vida del otro) y destruye por tanto la gracia. Sólo así se pude afirmar que ella es pecado, con los otros dos «pecados» que Pablo condena en Rom 1, 19-31: la idolatría de uno mismo y la lucha de todos contra todo). .
Ciertamente, el l tema resulta complejo en plano psicológico y social, de manera que es difícil ofrecer en este plano unas respuestas que agraden a todos. Pero el intento de condenar toda forma de homosexualidad física desde la antropología bíblica y en especial desde Rom 1, 24-27 (donde se asume y culmina para los cristianos lo dice el Antiguo Testamento sobre el tema) carece de sentido y acaba siendo contrario al argumento de Pablo. Condenar la homosexualidad por ley implica caer en la peor de las leyes que Pablo ha querido superar en todo su evangelio.
(4) ¿Homosexualidad evangélica? Ser cristiano (vivir la gracia de Cristo) precisamente por ser homosexual. En la línea anterior, si mantienen y desarrollan el principio y experiencia de la gracia, muchas uniones homo-sexuales pueden ser y son más evangélica (más paulinas) que aquellas uniones hetero-sexuales en los que cada uno se busca a sí mismo en el otro, e incluso en los hijos. Partiendo de estos principios se podría elaborar también una antropología del celibato (cf. 1 Cor 7), poniendo de relieve que la vida del célibe sólo tiene valor cristiano en la medida en que aparece como posibilidad de apertura a los demás en cuanto distintos (personales) y al Dios que es principio de toda alteridad amorosa.
Allí donde el celibato se vuelve expresión de clausura de un hombre o mujer en sí mismos (de auto-erotismo más o menos espiritualizado) va en contra del ideal cristiano. El ese sentido, el celibato cristiano como trascendimiento positivo (no de simple negación) del amor intersexual puede vincularse a un tipo de homosexualidad, que no se entienda sólo como pura negación de alteridad sexual, sino como búsqueda de otros tipos de comunicación personal y gratificante con los otros.
(5) Homosexualidad como gracia, en diálogo con Pablo.El problema no está por tanto en el género de aquellos que se aman (varones y/o mujeres), sino en la forma de relación personal que establezcan, en línea de alteridad, de manera que cada uno no se busque a sí mismo en el otro, sino que busque y encuentre al otro como distinto y así en el otro, con el otro, pueda compartir la vida como gracia, superando las diversas formas de imposición y dominio económico, social y personal que Pablo entiende como idolatría o negación de Dios.
Con esto no se resuelven todos los problemas, pero pueden plantearse mejor, situándolos en un contexto cristiano, de gracia. Por eso, todo lo que Pablo dice en Rom 1 sobre homosexualidad ha de reinterpretarse desde lo que va diciendo en Rom 1-3 (pecado universal) y desde lo que dice sobre el pecado y la gracia de Dios, a lo largo de la carta a los Romanos.
La «condena» de la homosexualidad greco-romana de Rom 1 forma parte del argumento retórico de Rom 2, donde Pablo condena la «no-homosexualidad egoísta» de aquellos judíos que condenan a los greco-romanos, situándose en su mismo nivel de egoísmo y falta de gracia. En uno y otro caso, Pablo ha querido superar el nivel de la ley, para situar todas las acciones y la vida de los hombres sobre un nivel nuevo de gracia (cf. Rom 3, 1-31), donde todo queda redimido por el amor de Cristo. Por eso, entender esa condena de la homosexualidad de un modo objetivista, como algo ya resuelto al comienzo de la carta, olvidando que se trata de un argumento retórico, que se invierte y recrea a través del desarrollo y, sobre todo, al final del espléndido despliegue de gracia y amor que ofrece Romanos (culminando en Rom 12-13), significa negarse a entender a Pablo.
(6) Jesús y Pablo, un tema de gratuidad, de amor como entrega y comunión de vida. Leído así, el discurso de Pablo concuerda con el Sermón de la Montaña, donde Jesús no condena la homosexualidad, sino que sitúa por encima de ella, abriendo unos caminos de amor en gratuidad, que valen tanto para varones como para mujeres, para homosexuales como para heterosexuales. Éste es un camino abierto, el despliegue del Reino de Dios, según el evangelio.
Siguen planteadas muchas cuestiones, sobre todo en un plano psicológico y sociológico, sin que los cristianos queramos imponer a la sociedad unas formas objetivas de conducta sexual que, por otra parte, no derivan del conjunto de la Biblia, rectamente entendida, ni de la vida y mensaje de Jesús, ni del evangelio de la gracia de Pablo. Tanto la homosexualidad como la heterosexualidad suscitan problemas difíciles de resolver de un modo objetivo (¿para qué resolverlos a ese plano?) y es posible que en algunos casos las uniones homosexuales resulten más complejas y difíciles» que las heterosexuales, sobre todo en relación con la adopción y educación de los hijos (pues puede faltar la diferencia y complementariedad de la figuras paterna y materna).
De todas formas, en muchos casos, precisamente esa misma dificultad, con la problemática social de fondo, puede hacer que las uniones (matrimonios) homosexuales pongan mejor de relieve algunos rasgos de gratuidad y alteridad personal que Pablo ha destacado en Rom 1, 18-31 y en el conjunto de su carta a los Romanos.
(7) Así podemos terminar diciendo que no hay según Pablo homosexual y heterosexual (ni varón ni mujer…), sino que todos son (han de hacerse) uno en comunión de amor y libertad en Cristo. Porque en el fondo, desde el evangelio, puede y debe superarse un tipo de diferencia corporal-genética entre el varón y la mujer (cf. Gal 3, 28), siempre que se acentúe y promueva la diferencia y alteridad entre personas, al servicio del encuentro gratuito de la vida.
Desde ese fondo, queremos añadir que nos parece fuera de sentido (exegéticamente falso y cristianamente equivocado) el intento de aquellos que quieren negar a los homosexuales el acceso a la bendición del “matrimonio”, es decir, a la bendición de la pareja como forma privilegiada (no exclusiva, ni siquiera la mejor, en rodos los casos) de amor de amor mutuo, según el evangelio. En este caso, igual que en la proposición teórica e hipócrita de la prohibición de los ministerios eclesiales para los homosexuales, reservándolos solo para los heterosexuales, en el caso de la negación de una bendición matrimonial para los homosexuales (reservándola sólo para los heterosexuales) va en contra del evangelio.
Éste es, a mi juicio, un pecado grave, muy grave (no digo mortal, de esos que mandan a uno al infierno, que eso está en otro plano). Es un pecado grave, es decir, uno de esos que se pagan, y el Santo Oficio con un tipo de Vaticano lo pagará muy caro (y muy pronto) como se ira viendo.
Comentario del Responsum ad dubium
La actual intervención de la Congregación para la Doctrina de la Fe es la respuesta a una pregunta – en términos clásicos, a un dubium – presentada, como sucede normalmente, por los pastores y los fieles que tienen necesidad de una clarificación orientativa sobre una cuestión controvertida. Frente a la incertidumbre suscitada por afirmaciones o por las prácticas problemáticas en ámbitos decisivos para la vida cristiana, se pide responder afirmativa o negativamente y, por lo tanto, exponer los argumentos que sostienen la posición asumida. La finalidad de la intervención es la de apoyar a la Iglesia universal en el responder mejor a las exigencias del Evangelio, de dirimir las controversias y de favorecer una sana comunión en el pueblo santo de Dios.
La cuestión disputada surge en el marco de la «sincera voluntad de acogida y de acompañamiento de las personas homosexuales, a las cuales se proponen caminos de crecimiento en la fe» (Nota explicativa), como ha indicado el Santo Padre Francisco, en la conclusión de dos Asambleas sinodales sobre la familia: «con el fin de que aquellos que manifiestan una tendencia homosexual puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su vida» (Exh. ap. Amoris laetitia, n. 250). Esta es una invitación a evaluar con el oportuno discernimiento los proyectos y las propuestas pastorales ofrecidas sobre este tema. Entre estas, están también las bendiciones impartidas a las uniones de personas del mismo sexo. Se pregunta, por tanto, si la Iglesia dispone del poder para impartir su bendición: es la fórmula contenida en el quaesitum.
La respuesta – el Responsum ad dubium – encuentra su explicación y motivación en la anexa Notaexplicativa de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del 22 de febrero de 2021, a cuya publicación ha dado su asentimiento el propio Papa Francisco.
La Nota se centra sobre la distinción fundamental y decisiva entre las personas y la unión. De tal manera que el juicio negativo sobre las bendiciones de las uniones entre personas del mismo sexo no implica un juicio sobre las personas.
Las personas ante todo. Sirve, por tanto, y es un punto de no retorno, cuanto ya se había declarado en el n. 4 de las Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales de la misma Congregación y retomado del Catecismo de la Iglesia Católica: «Según la enseñanza de la iglesia, los hombres y mujeres con tendencias homosexuales “deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta” (2358)». Enseñanza recordada y repetida por la Nota.
Sobre las uniones entre personas del mismo sexo, la respuesta al dubium «declara ilícita toda forma de bendición que tienda a reconocer sus uniones». Ilicitud que la Nota explicativa refiere a un triple orden de motivos, en conexión entre ellos.
El primero viene dado por la verdad y el valor de las bendiciones. Estas pertenecen al género de los sacramentales, que «son acciones litúrgicas de la Iglesia» que exigen consonancia de vida con aquello que estos significan y generan. Significados y efectos de gracia que la Nota expone de manera concisa. En consecuencia, una bendición sobre una relación humana requiere que esta esté ordenada a recibir y expresar el bien que le ha sido pronunciado y donado.
Llegamos así al segundo motivo: el orden que hace que uno sea apto para recibir el don viene dado por los «designios de Dios inscritos en la Creación y revelados plenamente por Cristo Señor». Designios a los que no responden las «relaciones, o parejas estables, que implican una praxis sexual fuera del matrimonio», es decir «fuera de la unión indisoluble de un hombre y una mujer abierta por si misma a la transmisión de la vida». Es el caso de las uniones entre personas del mismo sexo. Sin embargo, no son las únicas – como si el problema fuera sólo de estas uniones – sino que cualquier unión que comporte un ejercicio de la sexualidad fuera del matrimonio es ilícita desde el punto de vista moral, según lo que enseña el ininterrumpido magisterio eclesial.
Esto nos habla de un poder que la Iglesia no tiene, porque no puede disponer de los designios de Dios, que de otro modo, serían rechazados y negados. La Iglesia no es árbitro de estos designios y de las verdades de vida que expresan, sino su fiel intérprete y anunciadora.
El tercer motivo viene dado por el error, que se induciría fácilmente, de identificar la bendición de las uniones entre personas del mismo sexo con la de las uniones matrimoniales. Por la relación que las bendicionessobre las personas tienen con los sacramentos, la bendición de tales uniones podría constituir en cierto modo «una imitación o una analogía con la bendición nupcial», impartida al hombre y a la mujer que se unen en el sacramento del Matrimonio. Lo que sería erróneo y engañoso.
Por los anteriores motivos «la bendición de las uniones homosexuales no puede ser considerada licita». Esta declaración no perjudica de ninguna manera la consideración humana y cristiana que la Iglesia tiene de cada persona. Tanto es así que la respuesta al dubium «no excluye que se impartan bendiciones a las personas individuales con inclinaciones homosexuales, que manifiesten la voluntad de vivir en fidelidad a los designios revelados por Dios así como los propuestos por la enseñanza eclesial».
Comentarios desactivados en Cardenal Gerhard Müller: “Dios no ha hecho homosexual a nadie”
(CNS photo/Paul Haring)
«Dios me ha creado distinto, egoísta, racista, nacionalista, etcétera, como si las disfunciones y defectos de carácter fueran obra de Dios en una visión maniquea»
El exprefecto para la Doctrina de la Fe, cardenal Gerhard Müller, ha entrado de nuevo en liza, esta vez para comentar el “no” a las bendiciones eclesiales de uniones homosexuales decretado por la congregación.
En una declaración pública, el cardenal Müller ha querido entrar en el encendido debate que ha provocado la rotunda prohibición de la Congregación para la Doctrina de la Fe, refrendada por Su Santidad, a la bendición por parte del clero católico de uniones homosexuales, que tanto ha decepcionado a quienes esperan del Papa una revolución en la moral sexual de la Iglesia.
Ninguna unión contraria a la voluntad de Dios, expresada a través de su Iglesia, puede considerarse aprobada por Él y, por tanto, tampoco puede ser objeto de bendición por parte de sus ministros, concluye Müller.
Bendecir, recuerda el cardenal alemán, es “declarar que algo es bueno porque proviene de Dios y puede conducir a Él”. Asimismo, el prelado carga contra las “declaraciones absurdas” según las cuales “Dios me ha creado distinto, egoísta, racista, nacionalista, etcétera, como si las disfunciones y defectos de carácter fueran obra de Dios en una visión maniquea”.
De hecho, para Müller el propio lema propagandístico de “matrimonio para todos” podría considerarse un ataque deliberado contra la libertad religiosa. “El Estado no puede redefinir de manera arbitraria la naturaleza del matrimonio siguiendo intereses políticos, ya que la entrega mutua de hombre y mujer pertenece esencialmente a la naturaleza humana. El concepto de ‘matrimonio’ solo puede usarse propiamente en el contexto de la ley natural y aún más en el contexto eclesial: la unión exclusiva de un hombre y una mujer en la comunión de amor, cuerpo y vida ante Dios”.
Müller distingue el respeto a las personas homosexuales de los intereses de los grupos de presión que imponen sus puntos de vista por la fuerza o con la ayuda de un lavado de cerebro sobre la mayoría de la sociedad: “Todo aquél que está en desacuerdo con sus puntos de vista debe ser silenciado, condenado al ostracismo por los medios de comunicación o incluso perseguido legalmente”.
Comentarios desactivados en «Mi grito, Señor, es el grito de un pueblo, el pueblo católico sexualmente diverso al que hoy le han dado un nuevo golpe»
«No es nuevo que nos llamen personas con “tendencias objetivamente desordenadas” y que nos pongan el sello del pecado. No es nuevo. Pero siempre que se reafirma es doloroso, muerde el alma como el mal espíritu al corazón de tus santos»
«¿Esta es la Iglesia que tú querías? ¿Esta de puertas cerradas, con olor a polilla, de columnas de piedra, de retablos de oro? ¿Esta de cardenales que acusan, de poderosos que presionan, que atornillan, que le matan el vuelo a la libertad, a la novedad y al encuentro?»
«Me han negado la vocación que tengo por ser como soy. Me han dicho que mi sacerdocio es inviable por mi “tendencia profundamente arraigada”. Señor, yo no la tengo profundamente arraigada. La tengo como algo más de mi persona, que no me quita ni me pone, que simplemente es»
«Todos pueden hablar de sus parejas, de sus amistades, de sus amores, menos yo. Yo tengo que ser prudente. ¿Por qué, Señor?»
«Que vivamos en esta esperanza, Señor, y que amemos mucho, en nuestros trabajos, en nuestras familias, en nuestras camas, en todas partes, a quien sea y como sea, pero siempre amando»
| Ignacio de Magdala (pseudónimo)
Carta abierta de un joven gay a Dios con motivo de la última declaración de la Santa Sede sobre la bendición de parejas homosexuales
Algún lugar del mundo, 15 de marzo de 2021
Señor:
Hoy soy solo uno más de tus hijos, que puede ser tu hija, también, y a quien llamas con nombre propio, con plena dignidad. Yo, Señor, hoy me siento como Job. Estoy ahora mismo ante una iglesia, solo, con la luz del mediodía. La gente pasa y ni ve la iglesia, porque ya es parte del paisaje. No es nada nuevo. Tampoco es nuevo lo que hoy dijo tu siervo. No es nuevo que nos llamen personas con “tendencias objetivamente desordenadas” y que nos pongan el sello del pecado. No es nuevo. Pero siempre que se reafirma es doloroso, muerde el alma como el mal espíritu al corazón de tus santos. Y recuerdo las noches sin dormir, porque no podía sacarme de encima este deseo, estas ganas de amor “desviadas”, “mal encaminadas”, “con un objetivo erróneo”. Recuerdo la adolescencia negándome a mí mismo, escondiéndome. Con miedo a sacar a relucir mi secreto. Recuerdo mi miedo. Miedo, Señor, que mata la esperanza, que mata la vida. Señor, ¿tu camino no era el de la Verdad y la vida? ¿Por qué estuve tantas veces muerto?
¡Cuántas veces, Señor, me dijeron que esto era una prueba tuya! Que todo esto era una suerte de treta para probar hasta dónde podía darme a ti, hasta dónde lo dejaba todo por seguirte, hasta dónde podía negarme a mí mismo. Señor, me decían que me ibas a dar la vida si moría a este pecado. Pero yo moría entero, estaba muerto entero, como si nunca me fuera a llegar la vida.
Hoy me planto frente a esta iglesia tuya, donde tantas conversaciones hemos tenido. Y recuerdo toda la consolación que me has dado, toda la vida que me has dado tan gratuitamente. Recuerdo incluso el amor que me ha venido en forma de otro hombre, como yo. Ese amor que sé que ha venido de ti, a salvarme de mí mismo, de mis cerrazones, de mis angustias, de mis miedos, y me ha llenado de esperanza y de sentido de misterio. A estos recuerdos me aferro, Señor, para no perder el norte.
Hoy me planto frente a esta iglesia tuya, donde tantas conversaciones hemos tenido. Y recuerdo toda la consolación que me has dado, toda la vida que me has dado tan gratuitamente. Recuerdo incluso el amor que me ha venido en forma de otro hombre, como yo. Ese amor que sé que ha venido de ti, a salvarme de mí mismo, de mis cerrazones, de mis angustias, de mis miedos, y me ha llenado de esperanza y de sentido de misterio. A estos recuerdos me aferro, Señor, para no perder el norte.
Ya no estoy en edad, pero recuerdo el desasosiego que me llevaba a pensar en que me odiaras, en que repudiaras lo que sentía. Señor, fueron días en que no quería ni estar vivo. En que me despreciaba, me odiaba. Señor: odio, miedo, desesperanza, repudio, cerrazón, obsesión, ¿todo esto viene de ti? Ya sé que no.
Señor, veo la iglesia delante de mí cerrada: estarán almorzando. Y luego pienso, ¿esta es la Iglesia que tú querías? ¿Esta de puertas cerradas, con olor a polilla, de columnas de piedra, de retablos de oro? ¿Esta de cardenales que acusan, de poderosos que presionan, que atornillan, que le matan el vuelo a la libertad, a la novedad y al encuentro? Señor, en muchas partes de esa Iglesia me han hecho a un lado, se han asustado conmigo, por miedo a esa autoridad. Me han negado la vocación que tengo por ser como soy. Me han dicho que mi sacerdocio es inviable por mi “tendencia profundamente arraigada”. Señor, yo no la tengo profundamente arraigada.
La tengo como algo más de mi persona, que no me quita ni me pone, que simplemente es. Solo tú sabes por qué me hiciste así y cuál es tu plan conmigo, pero quería yo entregarme al servicio a tu Iglesia y me cerraron las puertas. Algo que ni siquiera constituye el centro de mi vida pasó a ser una “tendencia profundamente arraigada” ese día. Como si el objeto de mi deseo afectivo se volviera algo crucial, determinante. Como si lo que hiciera con mi genitalidad (que Tú creaste, que Tú me diste y que agradezco) fuera algo exento de ti, exento al Amor, a la vida, a la Verdad. Todo parece siempre reducirse a eso: a rechazar mi carne, a plantearme un dualismo entre mi cuerpo y mi alma que no viene de ti.
Luego quise apoyar desde el laicado. Y siempre viene el miedo, Señor. A no encontrarme un presbítero tan abierto, a encontrarme con argucias argumentativas que justifican la doctrina de mi dolor, que justifican la injusticia que siento que se me hace. A encontrarme con que incluso me pueden negar la subida a tu altar y la comunión, como si eso no fuera conmigo. Me escondo en muchos escenarios por miedo, me da miedo mostrarme como soy, decir lo que siento. Todos pueden hablar de sus parejas, de sus amistades, de sus amores, menos yo. Yo tengo que ser prudente. ¿Por qué, Señor?
Te hablo desde mi fragilidad, Señor, desde mi dolor, desde mi soledad. Te hablo desde las palabras sin decir, desde las palabras sin entender. Te hablo desde mis días de pobreza, de miseria, de dolor de consciencia desesperada, de sueños rotos, de necesidad de amor, cariño, libertad, paz. De todo eso que solo tú nos das. Te hablo desde el miedo a que esto se lea y que me censuren, que me castiguen. Te hablo desde una prisión que me he hecho y me han hecho.
Hoy, Señor, te hablo desde aquí y te veo en la cruz, todo lleno de heridas, de insultos, de agravios. Te veo condenado por el sanedrín, acusado de no obedecer la Tradición, de poner a la persona que sufre antes que la Ley. Por curar en sábado, por poner al leproso en el medio, por andar con prostitutas y pecadores, por andar con lo excluido, con lo condenado, y por no pedirles nada más que amor. Hoy me siento como Job, Señor, gritando desde mi pequeñez, diciéndote que me duele. Diciéndote desde todo lo que no sé que te necesito. Sabiendo que mi grito es el de un pueblo, el pueblo católico sexualmente diverso al que hoy le han dado un nuevo golpe. Por estas razones te escribo como anónimo: por miedo, por mi fragilidad, por mi condición de pecador (como todo ser humano, no por gay), y porque siento que así muchas personas se verán reflejadas en estas palabras. Por eso también quiero que se publique, para que no nos sintamos solos, sino que somos comunidad, como tú quieres.
Por estas razones te escribo como anónimo: por miedo, por mi fragilidad, por mi condición de pecador (como todo ser humano, no por gay), y porque siento que así muchas personas se verán reflejadas en estas palabras. Por eso también quiero que se publique, para que no nos sintamos solos, sino que somos comunidad, como tú quieres
Señor, desde aquí te pido que me ayudes. Y que me des fuerzas, porque veo mi lucha vana, incierta. Porque me siento mal en una Iglesia que me va a maltratar cada tercer año de este modo. Porque cada paso hacia adelante significa dos para atrás. Dánosla a todos los que dudamos de la santidad de tu Iglesia, para que podamos discernir tu camino, para que podamos seguir contigo, aunque a muchos les pese. Danos consciencia de que no quieres victorias, sino luchas por la justicia, aunque estén perdidas; que no quieres coronaciones mundanas, títulos cardenalicios y presbiterales mundanos, sino obras de misericordia. Que repitamos “bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados”. Que vivamos en esta esperanza, Señor, y que amemos mucho, en nuestros trabajos, en nuestras familias, en nuestras camas, en todas partes, a quien sea y como sea, pero siempre amando.
Comentarios desactivados en Veto a la bendición de parejas gays. «¿Y si no fuera una cuestión de falta de autoridad, sino de falta de voluntad?»
«Qué difícil sigue siendo para Roma el pensamiento en libertad. Larga es la sombra de los últimos pontificados»
El Vaticano dice «no» a la bendición de las parejas homosexuales porque contradice el orden divino de la creación. Los teólogos Stephan Goertz y Magnus Striet ven esta decisión una forma de aferrarse a la doctrina moral de la década de 1950 y predicen una aceleración de la pérdida de autoridad de la iglesia
«Sin inmutarse por su propia insignificancia fáctica en este ámbito, evidente a más tardar desde la Humanae vitae (1968), la Congregación para la Doctrina de la Fe, en conformidad con su propia tradición doctrinal, afirma una especial competencia ético-sexual y declara: Toda práctica sexual fuera del matrimonio del hombre y la mujer es moralmente condenable»
«Al final, la lectura romana del mensaje evangélico es inequívoca: las relaciones homosexuales nunca deben entenderse como relaciones de amor. Y si las lesbianas y los gays creen que están enamorados, se equivocan: su felicidad es sólo una ilusión»
«La carta de la Congregación ignora que existe, como las ciencias humanas han demostrado desde hace tiempo, un espectro de orientaciones sexuales»
«El documento está atascado en una doctrina moral formulada en los años cincuenta. El desarrollo teológico del último medio siglo se obvia generosamente»
| Por Stephan Goertz y Magnus Striet, teólogos
(Katholisch.de).- La Curia Romana muestra su preocupación. Preocupado porque en la Iglesia Católica se bendicen relaciones humanas que contradicen los planes de Dios. Lo que es moralmente inadmisible no debe ser aprobado por una acción eclesiástica. La preocupación se dirige de nuevo a la sexualidad humana. Sin inmutarse por su propia insignificancia fáctica en este ámbito, evidente a más tardar desde la Humanae vitae (1968), la Congregación para la Doctrina de la Fe, en conformidad con su propia tradición doctrinal, afirma una especial competencia ético-sexual y declara: Toda práctica sexual fuera del matrimonio del hombre y la mujer es moralmente condenable.
Cualquier analogía entre los matrimonios heterosexuales y homosexuales se basa en un malentendido del orden divino. La razón conocida es: la sexualidad en una relación no es expresión del verdadero amor humano, si con ello -esto parece ser tan claro que la Congregación para la Doctrina de la Fe ha omitido señalarlo de nuevo explícitamente- se impide la posibilidad de procreación en el matrimonio por voluntad humana. En consecuencia, en las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, no sólo los órganos sexuales no se complementan, sino que dos personas no se complementan realmente en tales relaciones, porque Dios no previó esta posibilidad en su orden creado. Al final, la lectura romana del mensaje evangélico es inequívoca: las relaciones homosexuales nunca deben entenderse como relaciones de amor. Y si las lesbianas y los gays creen que están enamorados, se equivocan: su felicidad es sólo una ilusión.
¿Cómo lo sabe el personal de la Congregación para la Doctrina de la Fe? Estudiando los textos en los que la voluntad divina ha sido interpretada por la Iglesia en el pasado. Por eso la Iglesia no tiene autoridad para bendecir hoy. Pero, ¿y si no fuera una cuestión de falta de autoridad, sino de falta de voluntad? Entonces habría que justificar esa voluntad con más detalle, en lugar de limitarse a afirmar que la homosexualidad no fue originalmente querida por Dios, como dijo una vez Benedicto XVI. La Congregación para la Doctrina de la Fe parece estar muy segura de conocer la voluntad de Dios.
¿Cómo llega a la conclusión de que las parejas homosexuales no son relaciones amorosas? Invoca los planes de Dios tal y como han sido fielmente interpretados y proclamados por la Iglesia, o como lo han sido en el pasado. Los planes de Dios inscritos en la creación han sido plenamente (!) revelados por Cristo. Esto significa: Lo que es bueno, lo dice la iglesia, porque la iglesia sabe que está autorizada a determinar lo que es bueno. La obediencia, y no la propia perspicacia, es la actitud adecuada ante tal autocomprensión.
Hasta ahora, me resulta familiar. Hasta 2013 esta era la opinión magistral penetrantemente repetida. La esperanza de que el Papa Francisco esté dispuesto a recapacitar, a liberar la discusión y posiblemente incluso a corregir la opinión doctrinal de sus predecesores, se esfumó brevemente. Ahora, en el octavo año de pontificado del Papa Francisco, eso fue probablemente todo con las expectativas de que la doctrina de la iglesia pronto podría moverse un poco en este campo. Francisco se muestra como un discípulo obediente de sus predecesores.
La «Nota explicativa» relacionada con el dubium presentado «¿Tiene la Iglesia autoridad para bendecir uniones de personas del mismo sexo?» (respondió inequívocamente «No»), sólo muestra hasta qué punto se ha aislado de los discursos morales modernos y se ha instalado en un mundo interno católico
La carta de la Congregación ignora que existe, como las ciencias humanas han demostrado desde hace tiempo, un espectro de orientaciones sexuales. Es de suponer que la descripción éticamente neutral de que existen otras formas de deseo más allá de la heterosexualidad es una consecuencia de la Caída. ¿O no? Frente a las normas científicas humanas se establece un orden objetivo de la creación. Que esto pueda ser también una mera construcción no puede ser, ya que el Magisterio sabe lo que Dios quiso originalmente. Ningún otro argumento cae. Curiosamente, la carta carece de cualquier referencia a las condenas bíblicas de las prácticas homosexuales. Esto al menos da la esperanza de que al menos la literatura exegética haya penetrado en los muros del Vaticano. Lo que finalmente llama la atención de la carta es lo fuerte que es el desacuerdo con lo que las relaciones amorosas modernas, al menos según el ideal, constituyen en su núcleo: no el contrato ni las consideraciones sociales, sino el afecto y el libre consentimiento. El deseo sexual que prevalezca aquí es irrelevante. La única cuestión decisiva es si la otra persona se entiende como persona. ¿Y esas relaciones no las querrá bendecir Dios?
Cuando la carta afirma que «la naturaleza de la bendición dada por la Iglesia» sólo es compatible con «lo que en sí mismo se ordena para servir a estos planes», uno quisiera saber con un poco más de precisión cuáles son estos planes. Si sólo se refiere a la procreación de la descendencia, habría que interpretar la creatividad de Dios en materia de planes como algo limitado. Y cuando, citando a Francisco, dice que las personas con tendencias homosexuales deben «recibir la ayuda necesaria» para «comprender y cumplir plenamente la voluntad de Dios en sus vidas», nos deja sin palabras. ¿Qué se recomienda aquí? ¿La superación de la tendencia? ¿Abstinencia sexual completa? El documento está atascado en una doctrina moral formulada en los años cincuenta. El desarrollo teológico del último medio siglo se obvia generosamente.
Al igual que con la cuestión de si la Iglesia quiere o no ordenar sacerdotes homosexuales, la Curia Romana se mantiene en el rumbo tomado bajo Juan Pablo II y Benedicto XVI. Se considera justa la estricta desigualdad de trato (¡sin analogía!) entre los matrimonios heterosexuales y los homosexuales. No ver esto como una discriminación sigue siendo un privilegio de la teología romana. Hablar de respeto, compasión y tacto mientras se niega la realidad de la homosexualidad y el amor de los homosexuales es una prueba no sólo de falta de mundo sino de un concepto de moral premoderna. ¿Se sabe a qué heridas conducen estas confesiones prejuiciosas? ¿Qué deseos excluyentes se esconden tras la formulación de querer promover una «comunidad sana en el pueblo santo de Dios»?
¿Se sabe a qué heridas conducen estas confesiones prejuiciosas? ¿Qué deseos excluyentes se esconden tras la formulación de querer promover una «comunidad sana en el pueblo santo de Dios»?
Todas estas preguntas sin respuesta llevarán a que cada vez menos personas estén dispuestas a someterse a la pretensión de que el Magisterio pueda decidir con su propia autoridad lo que está o no está facultado para hacer en materia moral. No hay que hacerse ilusiones: La Congregación para la Doctrina de la Fe no quiere que las parejas homosexuales sean apreciadas como relaciones amorosas en la Iglesia Católica. La única pregunta es qué precio están dispuestos a pagar los obispos por esta negativa. El documento de Roma acelerará aún más la emancipación de los católicos de la Iglesia como madre y maestra de moral. La «Nota explicativa» relacionada con el dubium presentado «¿Tiene la Iglesia autoridad para bendecir uniones de personas del mismo sexo?» (respondió inequívocamente «No»), sólo muestra hasta qué punto se ha aislado de los discursos morales modernos y se ha instalado en un mundo interno católico.
Por supuesto, la mayoría no está necesariamente en la verdad. Pero ante la explosividad de la cuestión sobre la bendición de las parejas homosexuales, que puede intervenir profundamente en la realidad de la vida de las personas creyentes, habría que hacer al menos un esfuerzo por dar razones en lugar de referirse siempre sólo a un orden divino de la creación. También dicho orden tiene que respetar el derecho de autodeterminación de las personas, siempre que no se vean afectados los derechos personales de los demás o de los necesitados de protección, dicho orden ha de ser un orden posible para el hombre. La «nota» difícilmente podrá contar con la obediencia. Sin embargo, es indicativo de lo difícil que sigue siendo para Roma el pensamiento moderno sobre la libertad. Larga es la sombra de los últimos pontificados.
Comentarios desactivados en «Es un momento bastante triste»: la respuesta del colectivo LGTBI a la puerta cerrada del Vaticano
James Martin: «La Iglesia está llamada a continuar acercándose a las personas LGBTQ»
El presidente de los obispos alemanes toma nota de la declaración vaticana, pero insiste en que «en este camino sinodal, nos esforzaremos por discutir el tema de manera amplia, para considerar la necesidad, y los límites, de un mayor desarrollo del magisterio»
«Tendremos que seguir buscando bendiciones a escondidas, o cada uno, en solitario, en lugar de poder acudir con nuestra pareja«, apuntan a RD algunos cristianos cercanos a estas asociaciones.
Fuentes consultadas por RD apuntan a varios obispos alemanes, norteamericanos y polacos, como autores de la pregunta institucional, de obligada respuesta
El veto de la Congregación para la Doctrina de la Fe a las bendiciones de parejas homosexuales ha caído como un jarro de agua fría entre el colectivo LGTBI cristiano, que ha preferido callar pese a, en privado, lamentar una medida que acaba con las esperanzas de muchos de poder integrar su amor, de alguna manera, en su vida cristiana. «Tendremos que seguir buscando bendiciones a escondidas, o cada uno, en solitario, en lugar de poder acudir con nuestra pareja», apuntan a RD algunos cristianos cercanos a estas asociaciones.
«Es un momento bastante triste» fue, hasta el momento, la única reacción oficial de los grupos cristianos LGTBI, a través de un tweet. Quien sí ha querido analizar la respuesta del dicasterio presidido por monseñor Ladaria ha sido el jesuita James Martin, sj., uno de los mayores expertos en pastoral LGTBI.
Respuesta a los obispos alemanes
En un hilo en sus redes sociales, el religioso norteamericano aventura que el texto «puede ser una respuesta a los comentarios recientes de algunos obispos alemanes que habían manifestado su apertura a tales bendiciones». en preparación para el próximo Camino Sinodal en el país.
Al tiempo, deja claro que un «dubium» no parte de una iniciativa vaticana, sino que se limita a «responder a una pregunta» proveniente de «un obispo individual o de una conferencia de obispos». Distintas fuentes consultadas por RD apuntan a varios obispos alemanes, norteamericanos y polacos, como autores de la pregunta institucional, de obligada respuesta.
Martin recuerda que la propuesta de la Conferencia Episcopal alemana para aprobar una bendición especial para estas parejas «fueron ampliamente vistos como laprimera oportunidad para los acompañantes de parejas católicas del mismo sexo que habían buscado bendiciones para sus uniones».
Al tiempo, el jesuita llama la atención de que la respuesta de la CDF «sigue a los comentarios del Santo Padre incluidos en la película «Francesco» sobre el apoyo a las protecciones legales para las uniones civiles del mismo sexo, que reflejan algunos de sus comentarios anteriores como Arzobispo de Buenos Aires».
Y concluye, de manera críptica, apuntando que «la Iglesia está llamada a continuar acercándose a las personas LGBTQ, con ‘respeto, compasión y sensibilidad’, como se detalla en el Catecismo, imitando el acercamiento de Jesús a todos aquellos que se sienten marginados. Este alcance es un viaje tanto para la iglesia como para los católicos LGBTQ».
Otro de los indirectamente aludidos por la nota de Doctrina de la Fe es el presidente del episcopado alemán Georg Bätzing, quien recalcó en un comunicado que «no hay respuestas fáciles a preguntas» como las formuladas en el «dubium«. Por ello, añadió, «en este camino sinodal, nos esforzaremos por discutir el tema de manera amplia, para considerar la necesidad, y los límites, de un mayor desarrollo del magisterio».
«Lógicamente, los puntos de vista presentados por la Congregación hoy formarán parte de esas discusiones», concluyó Bätzing, quien animó al debate «con argumentos sólidos».
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El Vaticano dice que las uniones homosexuales son “ilícitas y contrarias al plan de Dios”
“La dignidad humana no requiere la bendición de una entidad que ha sido nefasta para los DDHH de mujeres, niños/as y personas LGBTIQ+”, apuntó el Movilh, junto con calificar de homofóbica y anticristiana la postura de la Iglesia Católica
El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) repudió hoy que el Vaticano calificara de “ilícita” las uniones entre personas del mismo sexo, al tiempo que acusó al Papa Francisco y a la Alta Jerarquía de la Iglesia Católica de “un accionar homofóbico y anticristiano, cuya violencia daña la dignidad humana”.
La reacción tuvo lugar luego de que hoy la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano señalara en un comunicado que “no es lícito impartir una bendición sobre relaciones o parejas, incluso estables, que involucran actividad sexual fuera del matrimonio, como es el caso de las uniones entre personas del mismo sexo”. Esto, porque se trata de “una elección y una forma de vida que no se puede reconocer como ordenada objetivamente en los planes revelados de Dios”, dijo.
Apuntó que lo expuesto “no excluye las bendiciones otorgadas a personas individuales con inclinaciones homosexuales, que manifiestan la voluntad de vivir en fidelidad a los planes revelados de Dios como lo propone la enseñanza de la Iglesia”.
El vocero del Movilh, Oscar Rementería, acusó que “una vez el Vaticano da una señal nefasta contra la dignidad de las parejas del mismo sexo y de las familias homoparentales, llegando al extremo de calificar estos vínculos de ilícitos y contrarios a los planes de Dios. Esta falsedad de la Iglesia, y esta arrogancia para hablar en un nombre de un Dios que no le ha dado voz ni legitimidad, es una clara incitación a la violencia, anclada en la irracionalidad y en el desprecio a la diversidad social”.
Añadió que el “Vaticano no solo ofende a las parejas gays o lésbicas ajenas a su religión, pues particularmente niega el derecho a la fe y a la creencia en Dios de quienes se declaran católicos. Una vez más el Vaticano, el menos idóneo para hablar de sexualidad y amor de pareja, vomita su odio con un virulencia grotesca y agresiva, que supera con creces su “misericordia” con los curas abusadores de niños que ha encubierto durante siglos. El Vaticano, es, sin lugar a dudas, una de las entidades más anticristianas del mundo, que abofetea las enseñanzas y la historia de Cristo”.
Con todo, apuntó Rementería, “la dignidad humana no requiere la bendición de una entidad que ha sido nefasta para los derechos humanos de mujeres, niños/as y personas LGBITI. Estando inhabilitada moral y éticamente para bendecir, mal puede amenazar con no hacerlo”.
Comentarios desactivados en El Vaticano vuelve a cerrar la puerta a los homosexuales: «La Iglesia no bendice ni puede bendecir el pecado»
“No tengas pena, que Yo te daré libro vivo. Yo no podía entender por qué se me había dicho esto, … Después, desde a bien pocos días, lo entendí muy bien, porque he tenido tanto en qué pensar y recogerme en lo que veía presente, y ha tenido tanto amor el Señor conmigo para enseñarme de muchas maneras, que muy poca o casi ninguna necesidad he tenido de libros; Su Majestad ha sido el libro verdadero adonde he visto las verdades ¡Bendito sea tal libro, que deja imprimido lo que se ha de leer y hacer, de manera que no se puede olvidar!”
Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida, Capítulo 26, 5
No nos quitarán la dignidad. Y ahora que nos hablen de Misericordia… ¡Panda de hipócritas!
Doctrina de la Fe vuelve a cerrar la puerta a cualquier bendición para las parejas homosexuales.
«La bendición de las uniones homosexuales no puede ser considerada lícita», afirma
«No es lícito impartir una bendición a relaciones, o a parejas incluso estables, que implican una praxis sexual fuera del matrimonio”
«No existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia»
«La Iglesia no dispone, ni puede disponer, del poder para bendecir uniones de personas del mismo sexo»
“La bendición de las uniones homosexuales no puede ser considerada lícita”. Nuevo jarro de agua fría de la Congregación para la Doctrina de la Fe a los derechos de las parejas del mismo sexo, y su integración en la Iglesia católica. Pese a los múltiples esfuerzos en los últimos años por reivindicar una pastoral para los homosexuales, y que el propio Bergoglio ha señalado, en más de una ocasión, que “quién soy yo para juzgar”, el dicasterio que marca la doctrina de los católicos vuelve a cerrar la rendija abierta para la integración de este colectivo en la Iglesia católica.
En una breve y dura nota, Ladaria responde a varias preguntas llegadas hasta Doctrina de la Fe sobre si “La Iglesia dispone del poder para impartir la bendición a uniones de personas del mismo sexo”. La respuesta es rotunda: “Negativamente”. Y lo argumenta en un documento del que, asegura, “ha sido informado” el Papa Francisco.
«No es lícito impartir la bendición«
“En algunos ambientes eclesiales se están difundiendo proyectos y propuestas de bendiciones para uniones de personas del mismo sexo”, señala la nota vaticana, en referencia a las peticiones formuladas por la Iglesia alemana y otros episcopados de todo el mundo. Pese a reconocer “una sincera voluntad de acogida y de acompañamiento de las personas homosexuales”, el escrito deja claro que “no es lícito impartir una bendición a relaciones, o a parejas incluso estables, que implican una praxis sexual fuera del matrimonio”, como “es el caso de las uniones entre personas del mismo sexo”. Y, se infiere (aunque no se dice en el texto), también a las uniones heterosexuales fuera del matrimonio.
“La presencia en tales relaciones de elementos positivos, que en sí mismos son de apreciar y de valorar, todavía no es capaz de justificarlas y hacerlas objeto lícito de una bendición eclesial, porque tales elementos se encuentran al servicio de una unión no ordenada al designio de Dios”, recalca Doctrina de la Fe, que vuelve a dejar claro que “ya que las bendiciones sobre personas están en relación con los sacramentos, la bendición de las uniones homosexuales no puede ser considerada lícita, en cuanto sería en cierto modo una imitación o una analogía con la bendición nupcial”. Y, añade, citando a Amoris Laetitia, que “no existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia”.
Tras el palo, la zanahoria: “La declaración de ilicitud de las bendiciones de uniones entre personas del mismo sexo no es por tanto, y no quiere ser, una discriminación injusta, sino reclamar la verdad del rito litúrgico y de cuanto corresponde profundamente a la esencia de los sacramentales, tal y como la Iglesia los entiende”.
Al tiempo, Ladaria recuerda que “la comunidad cristiana y los Pastores están llamados a acoger con respeto y delicadeza a las personas con inclinaciones homosexuales, y sabrán encontrar las modalidades más adecuadas, coherentes con la enseñanza eclesial, para anunciarles el Evangelio en su plenitud”.
No excluyen bendiciones individuales
De hecho, añade, “la respuesta al dubium propuesto no excluye que se impartan bendiciones a las personas individuales con inclinaciones homosexuales], que manifiesten la voluntad de vivir en fidelidad a los designios revelados por Dios así como los propuestos por la enseñanza eclesial, pero declara ilícita toda forma de bendición que tienda a reconocer sus uniones”.
La Iglesia, concluye Doctrina de la Fe, “no bendice ni puede bendecir el pecado: bendice al hombre pecador”. Por todo ello, finaliza, “la Iglesia no dispone, ni puede disponer, del poder para bendecir uniones de personas del mismo sexo”.
Comentarios desactivados en La justicia polaca absuelve a las tres activistas imputadas por difundir una imagen de la Virgen María con un halo arcoíris
La justicia polaca ha decretado la absolución de tres activistas acusadas de ofender los sentimientos religiosos. Elżbieta Podlesna, Joanna Gztea-Iskandar y Anna Prus se enfrentaban a una pena de hasta dos años de cárcel por difundir una versión modificada de la Virgen Negra de Częstochowa con un halo arcoíris en lugar del original dorado. El proceso, iniciado en 2019, ha concluido con una sentencia que establece que las imputadas ejercieron su libertad de expresión para manifestar su solidaridad con una minoría perseguida. Una pequeña pero importante victoria en uno de los países más hostiles a la realidad LGTBI de la Unión Europea.
En abril de 2019, tres activistas contra el Gobierno ultraconservador de Ley y Justicia (PiS) difundieron una versión modificada de la Virgen Negra de Częstochowa, el icono católico más venerado del país, en forma de carteles y flyers. Sustituyeron los halos dorados de la imagen de la virgen y el niño por otros coloreados de arcoíris. El cartel reivindicativo comenzó a difundirse como un gesto de lucha contra la «estigmatización de las personas no heteronormativas por parte del clero», según Elżbieta Podlesna.
La iniciativa surgió como reacción al episodio de LGTBfobia que había tenido lugar en al menos tres iglesias del país. Durante la celebración de la Pascua es una tradición escribir el nombre de los pecados en torno a una cruz. En varios templos, junto a las palabras «avaricia» o «soberbia» aparecieron también los términos «LGBT» y «género». En una iglesia de la localidad de Płock, en el centro del país, añadieron la frase «líbranos del fuego de la falta de fe» sobre las referencias a la comunidad LGTB. Cuando dos activistas colocaron una bandera arcoíris bajo la cruz, se produjo un altercado con el sacerdote, que los tachó de «perversos».
La imagen despertó pronto la indignación de los sectores reaccionarios. La entonces candidata a eurodiputada Kaja Godek hacía un llamamiento a la detención de la autora del afiche, como acabó ocurriendo poco después. Seis agentes registraron el domicilio de Podlesna, la arrestaron y se incautaron de varias copias de la imagen, así como de aparatos electrónicos. La activista fue acusada de ofender a los sentimientos de los creyentes y «abusar» de un objeto religioso. Unos delitos que conllevan multas y penas de hasta dos años de prisión.
Podlesna reconoció las acusaciones y fue puesta de nuevo en libertad. Posteriormente, el ministro del Interior Joachim Brudziński (PiS) presentaba una demanda contra la activista, a la que se añadió Godek. «Ninguna fantasía de libertad y tolerancia le da a nadie el derecho de ofender los sentimientos de los creyentes», afirmaba Brudziński en toda una declaración de intenciones. Se trata del mismo miembro del Gobierno que en julio del año pasado amenazaba a participantes del Orgullo LGTB de Częstochowa por mostrar banderas con el escudo nacional superpuesto a los colores del arcoíris. Las dos otras activistas se presentaron voluntariamente ante la justicia. Cientos de personas se manifestaron en Varsovia en su apoyo con el lema «El arcoíris no es ofensivo» y por «una Polonia democrática».
Ahora, casi un año y medio después, la justicia les ha dado la razón. En la sentencia, que aún no es firme, el Tribunal de Distrito de Płock absuelve a las imputadas y enmarca los hechos en el ejercicio de la libertad de expresión. Rechaza por tanto la acusación de ofensa a los sentimientos religiosos y define la acción como una demostración de solidaridad con una minoría. Las activistas habían defendido su actuación porque «el símbolo sobre la cabeza de la Virgen María y del Niño Jesús quiere expresar que el amor de una madre es incondicional. Y que una persona empática se preocupa por los demás, en lugar de atacarlos», como defendió Polesna durante el juicio. ILGA Europa, entre otras organizaciones y activistas, ha mostrado su satisfacción por el fallo favorable.
El sacerdote jesuita James Martin compartió la historia de Elżbieta Podlesna, Joanna Gztea-Iskandar y Anna Prusen enTwitter y escribió un hilo explicando por qué “María es para todos”. Escribió: “En Polonia, donde la homofobia es rampante, las personas LGBT + están siendo juzgadas por“ profanar ”una copia de la Virgen Negra. Pero María es para todos, incluidas las personas LGBT +, y hay una larga historia de retratarla como parte de diferentes comunidades de fe. Ella es especialmente importante para las comunidades que han sido perseguidas o marginadas”.
Martin dio ejemplos de cómo la imagen de la Virgen María o la Virgen Negra había sido adaptada por muchas culturas diferentes e insistió en que la versión LGBT + con halo de arcoíris debería verse de la misma manera. “La comunidad LGBT + tiene pocas imágenes como esta”, agregó. “Por eso no es de extrañar que agregaran su propio símbolo, el arcoíris, de manera respetuosa, a una imagen querida de su madre. Qué apropiado que esté llorando, porque es su hijo quien sufre cada vez que una persona LGBT + es perseguida”.
Pero el sitio de noticias cristianas de derecha LifeSiteNews ha iniciado una petición contra Martin, pidiendo que sea censurado públicamente. El sitio de noticias insistió: “Los católicos de todo el mundo están pidiendo a la Orden de los Jesuitas que censure públicamente a uno de sus miembros más prominentes, el sacerdote estadounidense, el padre James Martin, por promover una versión bastarda pro-LGBT + de una de las imágenes más veneradas del mundo. Nuestra Señora, la Virgen Negra “. La petición, que ha sido firmada por más de 20.000 personas, dice: “Cuando James Martin, SJ, promovió una imagen en Twitter de la Santísima Virgen y Nuestro Señor con halos de arcoíris sodomita alrededor de sus cabezas, ofendió profundamente la religión, la historia y la cultura polacas. y tradición “.
El Gobierno de extrema derecha de Polonia es en la actualidad, junto con el de Hungría, la punta de lanza de la involución LGTBIfoba en la Unión Europea. Nos hemos hecho eco de numerosas manifestaciones de esta oleada de hostilidad contra la comunidad. Una de las más recientes se produjo el pasado mes de abril, cuando el Parlamento votó a favor de la iniciativa de la organización LGTBIfoba Stop Pedofilia para criminalizar la educación sexual, con el apoyo del gobernante PiS. Ya el año pasado, el líder del partido y ex primer ministro Jarosław Kaczyński aprovechó una iniciativa inclusiva del alcalde de Varsovia para echar gasolina a la LGTBfobia. El político calificó los derechos LGTBI de un «ataque a la familia y a los niños» que amenaza los valores tradicionales polacos.
Sus palabras encendieron una mecha que se extendió entre los medios y el establishment ultraconservador. Una de las primeras consecuencias de este repunte de la hostilidad LGTBfoba fue la detención de la activista Elżbieta Podleśna bajo la acusación de ofender a los sentimientos religiosos. Su supuesto delito, difundir una versión modificada de la Virgen Negra de Częstochowa con un halo arcoíris en lugar del original dorado. Dos meses más tarde, contramanifestantes de extrema derecha intentaban impedir de forma violenta la celebración de la primera manifestación del Orgullo LGTBI en Białystok, al este del país.
Esta protesta responde a la cada vez más difícil situación de la comunidad LGTBI en Polonia, desde marzo de 2019, donde alrededor de un centenar de localidades y regiones se han declarado «libres de ideología LGTBI», una campaña de odio institucional cuyo ámbito de actuación se extiende ya por un tercio de la geografía polaca. En este sentido, la declaración de apoyo de los embajadores se suma a las recientes declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea contra la existencia de estas zonas. La iniciativa LGTBIfoba tiene un carácter principalmente simbólico, pero conlleva una indudable carga de hostilidad y estigmatización de la comunidad. La medida de odio LGTBIfobo, que el diario italiano La Repubblica comparó con el concepto nazi de zonas judenfrei («libres de judíos»), llegó hasta el Parlamento Europeo. El 18 de diciembre del año pasado la cámara aprobó, por 463 votos a favor frente a 107 en contra, una resolución de condena. En agosto de este año, la Comisión anunciaba la retirada de las ayudas a seis localidades polacas, que requerían financiación para un programa de hermanamiento entre ciudades de distintos países, por haberse declarado «zonas libres de ideología LGTBI». La Comisión declaró que se habían negado a respetar los “valores y derechos fundamentales de la UE”. Es posible que otras áreas puedan ser penalizadas de manera similar, ya que varias ciudades de Europa han terminado los acuerdos de hermanamiento con sus homólogos polacos.
El punto de origen es el discurso abiertamente homófobo del partido gobernante en Polonia, Ley y Justicia (PiS), que agitó la campaña presidencial (que ganó su candidato Andrzej Duda por un estrecho margen de votos) identificando la defensa de los derechos de la comunidad LGTBI como una «ideología» que no dudaron en calificar de «extranjera» y «más perjudicial que el comunismo».
Durante este verano, la proclamación de estas zonas «libres de ideología LGTBI» provocaron la organización y reacción de distintos grupos LGTBI y pro-derechos humanos que desembocaron en manifestaciones pacíficas fuertemente reprimidas por la policía. La manifestación de Varsovia fue la más numerosa y acabó con el arrestó de la activista Małgorzata Prokop-Paczkowska, más conocida como Margot. Su arresto provocó más manifestaciones en las que fueron detenidas hasta 47 personas más en lo que ya se conoce como el Stonewall polaco, en referencia a las revueltas de 1969 en Nueva York que originaron lo que hoy conocemos como el Orgullo LGTBI. Margot ha sido encarcelada durante dos meses.
Por declaraciones y hechos como estos resulta especialmente llamativa la respuesta del primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, a la publicación de la carta de los diplomáticos: «Discrepo por completo con la carta de los embajadores en la parte en la que dicen que hay personas en Polonia a la que de alguna forma ya no se les respeta», ha defendido. Según Morawiecki, «la tolerancia forma parte de los valores del país» y lo más sorprendente es que ha llegado a negar la existencia de las zonas «libres de ideología LGTB».
En una carta abierta al Comité Económico y Social Europeo, destacaron los antecedentes problemáticos del funcionario polaco, que temen van en contra de los estándares sostenidos por el grupo. “El reciente nombramiento del Sr. Zych indudablemente plantea preguntas sobre la legitimidad de su trabajo en el campo y las intenciones detrás de su nombramiento”, se lee en la carta.
Los eurodiputados señalan que Zych es el vicepresidente de la junta directiva del Instituto Ordo Iuris de Cultura Legal, una organización conocida por promover la retórica extrema anti-LGBT + en Polonia. Describen a Ordo Iuris como una “fuerza impulsora” detrás de las campañas destinadas a socavar los derechos humanos y la igualdad de género en Polonia, incluida la creación de zonas “libres de LGBT”. Ordo Iuris también ha hecho llamamientos para prohibir el aborto y retirar a Polonia del Convenio de Estambul. Preocupan aún más los estrechos vínculos del grupo con el partido gobernante homofóbico de Polonia, PiS, lo que ha provocado temores de que Zych podría estar siguiendo el ejemplo del liderazgo conservador anti-LGBT + del país.
Comentarios desactivados en Estrellas como Idris Elba, Naomi Campbell, Edward Enninful y más se pronuncian en apoyo de la atribulada comunidad LGBT + de Ghana
Idris Elba y Naomi Campbell (Frazer Harrison / Desiree Navarro / Getty / WireImage)
Idris Elba, Naomi Campbell y otras figuras destacadas firmaron una carta abierta en apoyo de la atribulada comunidad queer de Ghana después de que la policía cerrara un centro LGBT +.
Algunas de las personas más destacadas del Reino Unido de herencia ghanesa se han unido para condenar a su antigua patria por su postura sobre los derechos de los homosexuales en lo que será visto como una demostración extraordinaria del poder de la diáspora. Naomi Campbell, aunque no es de origen ghanés, también ha puesto su nombre al pie de la letra.
Un total de 67 celebridades, políticos y otras figuras influyentes de herencia ghanesa condenaron la represión contra la comunidad LGBT + en Ghana en la carta abierta, publicada por The Guardian.
La carta, que también fue firmada por el editor en jefe de Vogue, Edward Enninful, expresó su consternación por el tratamiento de LGBT + Rights Ghana, que abrió su oficina en el país africano el 31 de enero. El centro fue objeto de una furiosa reacción pública y finalmente fue cerrado por la fuerza por funcionarios de seguridad nacional el miércoles (24 de febrero).
A principios de este mes, la iglesia católica en la conferencia de obispos de Ghana emitió un comunicado exigiendo el cierre del centro y condenando a «todos aquellos que apoyan la práctica de la homosexualidad en Ghana». Instó al gobierno a “nunca dejarse intimidar ni sucumbir a la presión para legalizar los derechos de las personas LGBTQI en Ghana”.
La carta abierta pedía al presidente de Ghana, Nana Akufo-Addo, que protegiera a la comunidad LGBT + del país.
«Hemos observado con profunda preocupación que tuvo que cuestionar la seguridad de su trabajo vital en el Centro de Derechos LGBT + Ghana en Accra, y temió por su bienestar y seguridad personal», se lee en la carta.
“Es inaceptable para nosotros que se sienta inseguro. Como defensores prominentes y poderosos de este gran país, suplicamos a su excelencia, al presidente de la República de Ghana, Nana Addo Dankwa Akufo-Addo, y a los líderes políticos y culturales que creen un camino para la alianza, la protección y el apoyo. Solicitamos la inclusión que hará que la nación sea aún más grande y aún más fuerte «.
Black Lives Matter UK también ha apoyado a la comunidad LGBT + de Ghana y ha criticado la respuesta «agresiva» del estado a la apertura de un centro LGBT +. «Apoyamos a todas las personas queer y transgénero oprimidas en África y el mundo», dijo Black Lives Matter UK en el comunicado. “Como mujeres queer fundaron BLM, un ataque a la comunidad LGBT + en Ghana es un ataque contra todos nosotros. Queremos que nuestra valiente familia de Ghana sepa que estamos contigo. Tu lucha es nuestra lucha «.
Black Lives Matter UK dijo que fue un “momento histórico y hermoso de esperanza” cuando se inauguró el centro LGBT + en enero, y elogió a los activistas por su “postura orgullosa y audaz contra la homofobia generalizada . La reacción agresiva de la policía, los obispos católicos y los altos niveles de gobierno fue impactante«, dijo la organización.
“De hecho, los derechos LGBT + son de naturaleza anticolonial. En la tierra que ahora se conoce como Ghana, la gente y las prácticas queer siempre han estado presentes ”, escribió el grupo, antes de señalar que la homofobia fue importada a través de la colonización británica.
El líder de derechos LGBT + en Ghana teme por su seguridad tras la indignación pública
Hubo una protesta internacional cuando LGBT + Rights Ghana compartió imágenes de video de las fuerzas de seguridad nacionales cerrando sus oficinas en Twitter el miércoles (24 de febrero). “Hace unos días, los líderes tradicionales amenazaron con incendiar nuestra oficina, pero la policía no ayudó”, escribió la organización en Twitter. “En este momento, ya no tenemos acceso a nuestro espacio seguro y nuestra seguridad se ve amenazada. Hacemos un llamado a todas las organizaciones de derechos humanos y aliados para que se pronuncien contra estos ataques y crímenes de odio a los que estamos siendo sometidos ”.
Alex Kofi Donko. (YouTube)
Alex Kofi Donkor, quien estableció la oficina de derechos LGBT + en Ghana, dijo a Reuters el 24 de febrero que nunca esperaron «tal alboroto» cuando abrieron sus puertas. «Esperábamos que algunas organizaciones homofóbicas aprovecharan la oportunidad para explotar la situación y avivar la tensión contra la comunidad, pero la reacción de odio contra los homosexuales no ha tenido precedentes», dijo.
En declaraciones a CNN,, Donkor dijo que ahora teme por su seguridad. «Acabo de contactar a nuestros abogados, hay una situación insegura en este momento y necesito desconectarme».
LGBT + Rights Ghana compartió imágenes de video de vehículos de seguridad nacional estacionados afuera de sus oficinas en Twitter el miércoles (24 de febrero). “Hace unos días, los líderes tradicionales amenazaron con incendiar nuestra oficina, pero la policía no ayudó”, escribió la organización en Twitter. “En este momento, ya no tenemos acceso a nuestro espacio seguro y nuestra seguridad se ve amenazada. Hacemos un llamado a todas las organizaciones de derechos humanos y aliados para que se pronuncien contra estos ataques y crímenes de odio a los que estamos siendo sometidos ”.
Roslyn Mold, miembro de la junta de LGBT + Rights Ghana, dijo que el grupo esperaba que el espacio comunitario protegiera a las personas LGBTQ + de las amenazas y los abusos en Ghana, que han aumentado en las últimas semanas. “Este espacio u oficina se hizo para apoyar a una comunidad vulnerable, estas personas han sido atacadas durante mucho tiempo”, dijo. “También nos gustaría esta oportunidad para agradecer a todos los aliados que han apoyado a la comunidad durante esta terrible experiencia”.
El sexo gay es ilegal en Ghana, lo que significa que cualquier demostración pública de apoyo a los derechos LGBT + puede enfrentarse a la violencia y la persecución. La Coalición Nacional de Ghana por los Derechos Sexuales Humanos y los Valores Familiares Adecuados ha aumentado en las últimas semanas las amenazas contra las minorías sexuales, dijo Mold, incluida la propuesta de la terapia de conversión.
Amnistía Internacional Ghana ha condenado la redada, informaron los medios de comunicación locales. Frank Doyi, director de Amnistía Ghana, acusó a la policía de violar la ley al cerrar las oficinas de la organización. “La circunstancia bajo la cual la instalación fue invadida es lo que consideramos una clara violación de las mismas leyes que todos buscamos respetar”, dijo Doyi. Añadió: “La pregunta que nos gustaría hacernos nuevamente es si las personas que fueron encontradas en esa instalación en particular fueron vistas o no participando en algún acto, si no lo fueron, entonces claramente es una cuestión de las agencias de seguridad que participan en un acto que es no respaldado por nuestras leyes. Cuando los derechos de las personas son claramente violados, eso se convierte en un tema de grave preocupación».
Asenso Gyambi, propietario de la propiedad, admitió más tarde que denunció la organización a la policía. Dijo que no sabía cuando alquiló el local que sería utilizado por un grupo de derechos LGBT +.
LGBT + Rights Ghana sigue activo en las redes sociales. La organización compartió fotos de la redada policial en su oficina en Facebook e instó a las personas queer del país a «mantener la calma». “Si bien este desafortunado incidente ha ocurrido, deseamos alentar a todos nuestros miembros, y a los queer ghanianos, a mantener la calma. No entre en pánico ”, escribió el grupo. “Nos anticipamos a esto. Triunfaremos. Es posible que la policía haya allanado nuestra oficina y la haya cerrado, pero la verdadera oficina está en nuestros corazones y mentes «.
La situación empeoró aún más cuando el presidente Nana Akufo-Addo dijo el sábado que los derechos LGBT + no cederán ni un ápice durante sus cuatro años de presidencia, según Africa News.
Según el último informe sobe homofobia de Estado de ILGA, «en los últimos años se han documentado varias dethttps://www.gofundme.com/f/lgbt-rights-ghana-community-support-fundenciones de personas adultas por actos sexuales consensuales entre personas del mismo sexo. Las detenciones a menudo implican abuso psicológico, exposición perjudicial ante los medios de comunicación y exámenes médicos». El informe también asegura que «la policía local atrapa y atrae a personas LGBT (predominantemente hombres homosexuales) a través de los medios de comunicación social» y menciona un episodio sucedido en septiembre de 2020, cuando «los medios de comunicación locales indicaron que 11 mujeres lesbianas fueron detenidas en la ciudad de Aflao, en la región del Volta, después de que se diera a conocer un video de dos de ellas presuntamente implicadas en actos sexuales».
No parece, en este sentido, que las declaraciones que el presidente de Ghana hizo en 2017, cuando reconocía en una entrevista que solo era cuestión de tiempo que las relaciones homosexuales fueran legales en el país, se vayan a materializar próximamente. El propio Nana Akufo-Addo advertía que ello solo ocurriría cuando la opinión pública del país mostrase más signos de tolerancia “al igual que en otras partes del mundo”. De hecho, aquellas tibias declaraciones ya le merecieron al presidente las críticas de líderes de la oposición y medios de comunicación locales. Y es que, aunque legalizar la homosexualidad en Ghana no es una opción, podría serlo por la presión internacional
Puedes ayudar a LGBT+ Rights Ghana
Si lo deseas, puedes contribuir a ayudar financieramiente al colectivo LGBT+ Rights Ghana a través de la plataforma GoFundMe en este enlace.
Comentarios desactivados en Beate Gilles: «Se ha roto el tabú para hablar de la bendición a parejas homosexuales»
Entrevista a la nueva secretaria general de la Conferencia Episcopal alemana
«En el Camino Sinodal las preguntas ya están sobre la mesa. En Limburgo tratamos el tema bajo el lema «Pedir la bendición». Me quedó claro que la respuesta a la cuestión de la bendición no puede ser simplemente ‘sí’ o ‘no’, sino que la situación es más diferenciada»
«No creo que sea útil que en la Iglesia se definan posiciones como ‘fuera’ o ‘dentro’. ‘María 2.0’ también está formada por mujeres que participan en nuestras parroquias y que son un corazón de nuestra Iglesia»
«No sólo es un momento crítico para la Iglesia, sino también un momento emocionante, en el que muchas cosas ya han empezado a moverse. Así que me dije: no voy a huir, pero quiero participar»
«Conmigo como mujer, el cargo de Secretaria General cambiará definitivamente, por ejemplo, en lo que respecta al papel que puedo asumir en la vida espiritual de la casa; aquí tenemos que encontrar nuevas formas»
| Por Björn Odendahl y Ludwig Ring-Eife
(Katolisch.de).- Durante casi un cuarto de siglo, el jesuita Hans Langendörfer fue secretario de la Conferencia Episcopal Alemana. Antes de él, también, sólo los hombres consagrados ocupaban el cargo. Ahora, Beate Gilles, actual directora del Departamento de Infancia, Juventud y Familia de la Diócesis de Limburgo, es la primera mujer que asume el cargo. En su primera rueda de prensa, se centró en el futuro de la Iglesia en Alemania y en el Camino Sinodal. Katholisch.de habló con ella sobre este tema, así como sobre la cuestión de cómo ella, como mujer, quiere tratar las preocupaciones de reforma de otras mujeres en la Iglesia.
Señora Gilles, en primer lugar, felicidades por su elección como Secretaria General de la Conferencia Episcopal Alemana. ¿Le ha felicitado ya su predecesor, el padre Hans Langendörfer?
Muchas gracias. Sí, lo ha hecho. Me escribió una carta, pero aún no he podido leerla en detalle. Además, he recibido numerosos mensajes y felicitaciones en mi teléfono móvil.
El obispo Georg Bätzing, cuando fue elegido presidente el año pasado, dijo que a uno le gustaría huir de la tarea. ¿Sientes lo mismo?
Gilles: Cuando llegó la petición, también fue mi primer reflejo. He pensado en muchas cosas que decir en contra. Tenía menos que ver con el trabajo en sí que con la situación general de la iglesia. Pero entonces me di cuenta de que ahora también estoy en una posición en la que estoy por y para la iglesia. Además, no sólo es un momento crítico para la Iglesia, sino también un momento emocionante, en el que muchas cosas ya han empezado a moverse. Así que me dije: no voy a huir, pero quiero participar.
Una mujer, nueva secretaria general de los obispos alemanes
¿Qué quiere hacer exactamente en su nuevo puesto?
Gilles: En el futuro, incluso más que en mi anterior cargo en Limburgo, se tratará de los grandes temas que conciernen a la Iglesia en su conjunto. En primer lugar, está la dimensión social, es decir, la pregunta: ¿Cuándo es importante que la Iglesia católica alce la voz? La segunda dimensión se refiere a las cuestiones centrales de la Iglesia. Y una tercera dimensión para mí es el trabajo de la Asociación de Diócesis Alemanas (VDD). ¿Dónde podemos crear sinergias entre las diócesis? ¿Dónde tenemos que ahorrar dinero? ¿Y qué proyectos interdiocesanos queremos priorizar?
En el futuro tendrás un papel destacado en el Camino Sinodal. ¿Cómo ve el proceso?
Gilles: He seguido intensamente el Camino Sinodal en cuanto al contenido, pero ahora tengo que familiarizarme primero con las estructuras. Mi primera impresión es que una preparación muy cuidadosa de las situaciones de debate es especialmente importante. Por ejemplo, me pareció que algunos sinodales tenían menos miedo de presentar su posición en la versión digital. También registré que en los foros sinodales la gente ya está en diferentes etapas y que los temas también se discuten con diferente intensidad.
En la diócesis de Limburgo también ha trabajado en proyectos dedicados a la atención pastoral de las parejas en las llamadas situaciones irregulares, por ejemplo, los homosexuales. ¿Qué quiere aportar en este ámbito?
Gilles: En el Camino Sinodal las preguntas ya están sobre la mesa. En Limburgo tratamos el tema bajo el lema «Pedir la bendición». Me quedó claro que la respuesta a la cuestión de la bendición no puede ser simplemente «sí» o «no», sino que la situación es más diferenciada. Hemos optado por que todos den su opinión desde sus respectivas profesiones, por cierto, antes del inicio del Camino Sinodal. De este modo, hemos creado un emocionante testimonio eclesiástico contemporáneo, porque se nota que esta retroalimentación ha resultado mucho más contenida que después de la primera asamblea sinodal. Así que se ha roto el tabú de hablar de ello.
Otro tema del Camino Sinodal es el de la participación de las mujeres en la Iglesia. Antes del comienzo de la Asamblea volvieron a producirse protestas y llamamientos, entre otros de las asociaciones oficiales de mujeres, pero también de «María 2.0». ¿Se acerca a los grupos en la función de mayor rango que una mujer puede alcanzar actualmente en la Iglesia en Alemania?
Gilles: Por supuesto, me dirijo a las asociaciones oficiales, como kfd o KDFB, donde ya conozco a varios responsables. Pero también me estoy acercando a «María 2.0». Porque no creo que sea útil que en la Iglesia se definan posiciones como «fuera» o «dentro». «María 2.0» también está formada por mujeres que participan en nuestras parroquias y que son un corazón de nuestra Iglesia. Si se observa el «Ataque de Tesis» de este fin de semana, también vale la pena echar un vistazo más matizado. Hay cuestiones en las que ya es posible una buena colaboración, pero también hay puntos en los que tenemos que decir: «Todavía no hemos llegado a ninguna parte». Pero eso no significa que no debamos discutir estas demandas.
Ahora usted, como única mujer, tiene que coordinar y moderar la interacción de 68 hombres ordenados, los obispos. ¿Cómo quieres hacerlo?
Gilles: Si miro aquí a la Secretaría de la Conferencia Episcopal, pero también a los ordinariatos individuales, entonces la relación allí ya es diferente. Hay una buena mezcla de hombres y mujeres, consagrados y no consagrados. Así que no es una situación completamente nueva para los obispos. Además, no soy miembro con derecho a voto en las asambleas, por lo que la pregunta «¿Cómo vota la única mujer que hay?» no se plantea. Aun así, es una señal fuerte poner a una mujer en esa posición de liderazgo ahora.
Entre los obispos se han notado recientemente algunas tensiones. ¿Cómo quieres afrontarlo?
Gilles: Creo que es importante no sólo hablar con los obispos sobre las proverbiales «patatas calientes», que se acaban de tratar en el Camino Sinodal. Entonces, probablemente surgirá una imagen más diferenciada. Sólo nuestros debates sobre los medios financieros y la cuestión de cómo queremos dar impulsos juntos en el futuro nos unirán. Pero primero tenemos que conocernos mejor. Porque se necesitan experiencias comunes.
Exklusiv: Im Interview spricht die neue DBK-Generalsekretärin Beate Gilles über den Umgang mit Bischöfen – und was sie als erste Frau in diesem Amt von der Reformbewegung «Maria 2.0» hält. https://t.co/rsOkfoyf5G
Usted conoce muy bien al obispo Georg Bätzing de Limburgo. ¿Qué está haciendo prácticamente para conocer mejor a sus hermanos en el cargo?
Gilles: Ciertamente, buscaré el diálogo con cada uno de los obispos. Pero también pediré a los obispos que me den algunos contactos adicionales en su diócesis. Es cierto que tengo algunos contactos de mi trabajo anterior. Pero me gustaría conocer mucho mejor cada una de las diócesis.
Por último, una pregunta personal. Antes tenías hombres consagrados en tu puesto, ahora una mujer no consagrada: ¿temes estar bajo especial observación y presión para rendir?
Gilles: La situación no es del todo nueva para mí desde mi época en Limburgo. Sin embargo, no sólo me concierne a mí, sino a muchas mujeres que ocupan puestos de liderazgo, ya sea dentro o fuera de la Iglesia. Conmigo como mujer, el cargo de Secretaria General cambiará definitivamente, por ejemplo, en lo que respecta al papel que puedo asumir en la vida espiritual de la casa; aquí tenemos que encontrar nuevas formas. Pero fue una decisión consciente la de abrir la oficina. Por lo tanto, puedo estar seguro de que quienes me han elegido ahora también lo quieren así, y puedo estar seguro de una buena cooperación.
Comentarios desactivados en Poderoso grupo estadounidense impulsa campaña lesbofóbica para que Corte Interamericana falle contra profesora chilena
La iniciativa, impulsada por ADF Internacional y denunciada por el Movilh, tiene lugar ante el inminente fallo de la Corte IDH que podría sancionar al Estado por impedir desde el 2007 a la docente Sandra Pavez hacer clases en Chile solo por ser lesbiana.
El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) denunció hoy que el poderoso grupo conservador estadounidense ADF Internacional inició esta semana una “campaña lesbofóbica” para que la Corte Interamericana de Derechos Humanos falle contra la docente Sandra Pavez (en la fotografía), quien desde el 2007 no puede hacer clases en Chile solo en razón de su orientación sexual.
La campaña tiene lugar ante el inminente fallo de la Corte IDH, luego de que el 11 de septiembre del 2019, y tras 12 años de investigaciones, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) responsabilizará al Estado de Chile por vulnerar la vida privada, la autonomía y el derecho al trabajo de Pavez, acusando que ésta fue víctima de desamparo legal, desigualdad y discriminación.
Ante el próximo fallo de la Corte IDH; que podría sancionar por primera vez a un Estado por homofobia religiosa; ADF Internacional comenzó el pasado martes a recolectar firmas llamando a que la sentencia sea desfavorable para Pavez.
El histórico dirigente del Movilh, Rolando Jiménez, señaló que se trata de “una abierta campaña lesbofóbica que daña la dignidad de la docente utilizando argumentos falsos para perpetuar esta dolorosa discriminación que ha mantenido a Pavez fuera de las aulas durante 24 años”.
La petición redactada por ADF Internacional, y que será presentada ante la Corte IDH con el apoyo de diversas firmas, señala que “la autonomía de las comunidades religiosas y el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación religiosa acorde con sus convicciones se encuentra en juego en el caso de Sandra Pavez”
La misiva añade que Pavez “en 2008 llevó su caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que le dio la razón afirmando que tiene derecho a hacer clases de religión católica aun contra la objeción de su iglesia, y que las comunidades de fe no pueden requerir de los profesores una conducta de vida fiel a sus creencias, ni aun en los colegios privados”.
“Hoy el caso se encuentra ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y se espera una decisión durante 2021. De su decisión dependerá si las escuelas Católicas, Judías, Musulmanas, Evangélicas o de cualquier otra denominación podrán procurar que sus educadores religiosos guarden sus deberes de fidelidad hacia la fe que voluntariamente dicen profesar, y si los Estados respetarán el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación religiosa que sea acorde con sus convicciones. Esperamos que la Corte no ignore el derecho humano básico a la libertad de religión”, apunta la carta de ADF Internacional.
Jiménez denunció que “con esta campaña nuevamente se aprecia como los grupos ani-derechos distorsionan la verdad, buscan legitimar la discriminación y el odio contra las personas LGBTIQ+ e intentan torpedear el Estado laico, todo en el marco de una irracional y peligrosa lesbofobia”.
“Confiamos en que la Corte IDH se ajustará a la Convención Americana de Derechos Humanos y fallará a favor de Pavez, una profesional intachable que durante más de 20 años dictó clases y se ganó el cariño de compañeros/as de trabajo, directivos, apoderados y estudiantes, siendo siempre elogiada y nunca cuestionada por la comunidad educativa. Solo la Iglesia Católica, y luego la Suprema, fueron el obstáculo para que Pavez siguiera enseñando”, apuntó Jiménez.
El caso se remonta al 25 de julio del 2007 cuando por orden del entonces obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González Errázuriz, el Vicario para la Educación del Arzobispado, René Aguilera Colinier, revocó a Pavez el certificado de idoneidad que le iba a permitir seguir haciendo clases de religión en el Colegio Municipal Cardenal Antonio Samoré, donde ejercía desde 1985.
“Lo anterior luego de que la maestra confirmara que era lesbiana y se negara a someterse a terapias psicológicas y psiquiátricas ofrecidas por la Iglesia para revertir su orientación sexual. A tanto llegó el acoso de la Iglesia, que en diversas ocasiones, incluidas las noches, sacerdotes visitaron el domicilio de Sandra para obligarla a revertir su homosexualidad, llegando al extremo de decirle que había dañado la memoria de su fallecida madre con su orientación sexual”, señaló Jiménez.
El clero actuó amparado en el Decreto 924 del Ministerio de Educación, un instrumento dictado en 1983 y aún vigente que “reglamenta las clases de religión en establecimientos educacionales” y faculta a las iglesias a decidir quiénes pueden o no impartir la cátedra, incluso en colegios laicos.
Por tal razón el Movilh presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de San Miguel, el cual fue rechazado el 27 de noviembre del 2007, siendo la sentencia ratificada el 17 de abril del 2008 por la Corte Suprema. Ambos tribunales estimaron que no se había incurrido en ilegalidad, ni en discriminación, teniendo como argumento el Decreto 924.
Tras ello Pavez, con el patrocinio de los abogados Ciro Colombara, Branislav Marelic y el Movilh, denunció a Chile ante la CIDH.
Mi niñez y mi adolescencia fueron bastante complicadas, queriendo ser un niño desde pequeño y sin entender muy bien qué me ocurría. Vivía con el convencimiento de que esa posibilidad no podía existir. Quería jugar con los chicos, vestir como ellos… Siempre he sido la ‘machorra’, que puede ser un insulto banal, pero en esos momentos me dolía muchísimo.
Por eso me pasé casi toda la infancia sin tener amigos y me convertí en un estudiante mediocre. Realmente era un chico, ¡lo era! En mi juventud empiezo a mentir mucho, a autolesionarme… no quería tener pecho y eso me ha marcado mucho”. Así comienza su historia. Quien habla es Lucas Alcázar, transexual y católico. Dos apellidos que no le molestan porque tiene claro que quiere “ser visible dentro de la Iglesia”, pues “es la única manera de ir cambiando corazones”.
Por eso comparte su testimonio. “He dado charlas en entornos eclesiales y no eclesiales. No tiene nada que ver. En una parroquia el rostro de las personas de Iglesia cambia. La capacidad de escucha no es la misma. Viendo a la persona se acaban las condenas y derribamos los prejuicios”, resalta.
Es miércoles por la tarde. Su cita diaria con la Virgen ya ha tenido lugar. Tras bajar del Santuario de Nuestra Señora de la Cinta, patrona de Huelva, este joven onubense de 37 años descuelga el teléfono para relatarpor videollamada a Vida Nueva su camino, en el que solo una cosa le ha salvado: la fe.
El lugar que más me llena
“Me he tirado horas y horas rezando en el Santuario, que es el lugar que más me llena. Es mi espacio para recibir y pedir. Allí hablo con la Virgen, rezo… a Ella le dedico tiempo, porque me ha enseñado a confiar a ciegas, a confiar en que todo iba a salir bien, ya que tenía fe. Eso es lo que más me ha ayudado, ha sido fundamental en mi camino”, explica esbozando una sonrisa.
“En mi adolescencia creo descubrirme como mujer lesbiana, pues me doy cuenta de que me gustan las chicas. Esto es algo que mis padres no se lo tomaron del todo bien, pero es verdad que yo tenía solo 17 años y que hace dos décadas no estaba socialmente tan normalizado ser homosexual. Esto hizo que me marchara de casa pronto”, explica. Y continúa: “Estuve un tiempo creyendo que era lesbiana, aunque seguía sintiendo un fuerte rechazo hacia mi pecho. Ahora creo que entonces no quería ver quién realmente era”.
En 2010, en plena crisis económica, pierde su empleo y pasa meses sin trabajar. Es un momento en el que aparecen las drogas en su vida. “Comencé con un problema de adicción que se prolongó cinco años. Yo no vivía en esa época. Cuando dejé de consumir, lo primero que pensé era que llevaba años sin vivir”, señala.
Desintoxicación
Confiesa que hasta intentó suicidarse:“No era que no quisiera vivir, creo que quería dejar de pensar. Yo sabía que algo me ocurría, no estaba bien. Estaba confundido y desorientado y entré en una clínica de desintoxicación, donde estuve dos años. Intenté contar lo que era allí, pero al final obvié esa parte de mí durante el tratamiento”.
Y en este camino, ¿dónde aparece su parte espiritual? “Desde pequeño he ido a misa y mi abuela me enseñó a rezar, pero, francamente, pensaba que mi sitio no estaba aquí, porque no iba a encontrar una respuesta positiva hacia mí”, explica para luego rematar: “No puedo entrar en un sitio en el que se me repudia”. “Los mensajes que escuchaba siempre eran negativos, pero yo tenía dentro de mi algo que me decía que había algo más, no sé cómo explicarlo, pero lo sabía”, añade.
En este punto, y tras haber abandonado el centro de desintoxicación, Lucas –en ese momento era una mujer–, comenzó a buscarse. Empezó a visitar lugares de espiritualidad relacionados con el budismo, el zen, el yoga… hasta que llegó a él la Casa de Ejercicios San Pablo de los jesuitas en Sevilla. Un fin de semana de silencio y oración, en el que conoció al P. José.
Un espacio, un hogar
“Me atreví a exponerle lo que me ocurría en el terreno espiritual: me gustaba la meditación budista, pero no me sentía del todo cómodo, yo me encuentro bien viendo la imagen de una Virgen. Es que es donde siento una conexión… Pero me daba miedo acercarme a cualquier parroquia porque me aterraba el rechazo”, explica.
Lucas se sintió escuchado y, por primera vez, con un plan. El jesuita le recomendó que fuera a un encuentro de Ichthys, la comunidad de cristianos LGTBI de Sevilla.Y así lo hizo. “En esos momentos, fue un auténtico regalo encontrar ese grupo, porque necesitaba un espacio así donde poder nutrirme de la espiritualidad que anhelaba. Para mí ha sido un hogar”, comenta. Pese a sentirse parte de un grupo por primera vez, Lucas no comentó nada sobre su identidad sexual por vergüenza.
Meses después, se marcha a Barcelona con un objetivo: encontrarse. Así lo comparte tanto con el jesuita como con Carmen y Raquel, dos compañeras del grupo que han sido sus pies y sus manos durante todo este proceso.
Acoger y escuchar
Ellos, sabedores de que algo ocurría, le recomiendan que nada más poner un pie en la Ciudad Condal vaya a visitar a un sacerdote que podía ayudarle. Un consejo que acepta. Y esa persona se convierte en alguien muy importante en su caminar.
“Fue la primera vez que le verbalicé a alguien lo que me ocurría: que me sentía un hombre. Él me ayudó muchísimo, aunque no era consciente. Recordaré siempre sus palabras: ‘No te puedo aportar mucho sobre lo que me estás contando porque es un mundo desconocido para mí, pero sí te digo algo para que no se te olvide jamás: Dios siempre va a estar contigo’”. De hecho, “me contó su vocación como un proceso también complicado para que yo viera que no todos los caminos son sencillos”, remata.
Siempre he sido Lucas
“En Barcelona fue la primera vez que yo me siento yo”, continúa explicando. Allí conoció a otras personas que estaban pasando por su misma situación. Comenzó una terapia psicológica grupal en la que le ayudaron a “discernir si realmente era un hombre y tenía que seguir adelante”. “Lo llevaba negando toda mi vida, pero ahora lo tenía claro: yo siempre he sido Lucas”, reconoce.
“Me aconsejaron que me pusiera un apodo masculino y que me comprara ropa. Sé que es algo muy simple, pero el caso es que me fui a comprar ropa y dije: este sí soy yo, lo que había antes no era yo”, rememora. Tras comenzar el tratamiento hormonal y lleno de miedos, vuelve a su casa. Su primer paso: operarse el pecho.“Lo recé mucho y me amparé en mi fe”,asevera.
Un gesto de denuncia a la iglesia en Chile, el silencio y encubrimiento de la Conferencia Episcopal
«Este proceso vivido en profunda verdad tiene su raíz en la dificultad de los procesos de prevención, justicia y reparación ante los abusos de conciencia y sexuales al interior de la iglesia»
«La institución jerárquica de la Iglesia hoy no vive y acompaña un proceso de conversión a la Buena Nueva del Evangelio. Los actos cometidos por sus múltiples autoridades alejan, hieren, destruyen la fe de su pueblo»
«Mientras, la Conferencia Episcopal chilena da ‘palabras’ y Jesús es tajante en el evangelio al repetirnos una y otra vez que el amor se realiza en ‘obras'»
«¿Cuáles son los caminos de justicia que acompañan las palabras de la Conferencia Episcopal?»
| María José Encina Muñoz, Hermana comunidad Adsis
Este 17 de febrero celebraremos nuevamente un inicio del tiempo de Cuaresma, un tiempo de “conversión” que se renueva en este imperativo de “conviértete y cree en el Evangelio”. Estas palabras de profunda fuerza nos devuelven al corazón las palabras del evangelio de Marcos en el capítulo 1 cuando Jesús proclamaba y nos proclama la Buena Nueva de Dios, diciendo que “el tiempo se ha cumplido, conviértanse y crean en la Buena Nueva” (Mc 1,15). Hasta aquí nada nuevo, y quizás eso es lo más grave, perdemos la novedad, profundidad y radicalidad de la Palabra de Dios.
Hace ya algunas semanas vivimos como comunidad eclesial chilena la dimisión del estado clerical de Eugenio de la Fuente. Eugenio conocido por muchos y muchas de nosotros, venía realizando un proceso de discernimiento sobre su sacerdocio respecto al respeto y obediencia a la institucionalidad jerárquica de la iglesia. Este proceso vivido en profunda verdad tiene su raíz en la dificultad de los procesos de prevención, justicia y reparación ante los abusos de conciencia y sexuales al interior de la iglesia.
Este acto estuvo acompañado no sólo por las últimas celebraciones presididas por él, sino también con cartas y videos que se hicieron conocidos por distintos medios de comunicación social. ¿Qué nos pasa con esta decisión? ¿Es, en parte, signo profético de una vocación cristiana que quiere seguir a su Maestro hasta las últimas consecuencias?
Eugenio no se fue sin más, lo hizo celebrando lo que amaba y con los que amaba, signo de la transparencia y de la radicalidad de ir más allá. Junto con él podemos pensar en una serie de renuncias en la vida religiosa tanto femenina como masculina que no tienen relación con la vocación sino más bien con una disputa personal y colectiva, en conciencia, ante las situaciones que se viven al interior de nuestra Iglesia. A su vez, vemos a muchos laicos y laicas que desde las bases han iniciado movimientos que nos hablan sobre una “justicia que no llega” y de jóvenes que dentro de sus iniciativas escriben a la jerarquía para que por favor se haga cargo de lo que no se está haciendo cargo. Estamos hablando de signos.
Las lecturas del evangelio de la semana pasada nos han hablado de los ritos sin sentido; Jesús ante las quejas de los fariseos les contestaba con fuerza “Bien profetizó Isaías de ustedes, hipócritas, como está escrito: Este pueblo me honra en los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos. Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres” (Mc 7, 6-8).
La institución jerárquica de la Iglesia realmente hoy no vive y acompaña un proceso de conversión a la Buena Nueva del Evangelio. Los actos cometidos por sus múltiples autoridades alejan, hieren, destruyen la fe de su pueblo. ¿La vida de fe y su celebración sacramental, las palabras que decimos, los gestos que realizamos tienen coherencia con la acción sagrada de la defensa del ser humano, como Templo sagrado del Espíritu Santo?
500 páginas de una investigación que no pierde vigencia, de María Olivia Mönckeberg, sobre caso Karadima
«Morir sería aún más difícil si supiéramos que subsistimos, pero obligados a guardar silencio», Elías Canetti, frase previa al inicio del libro@JamesHamiltonCLpic.twitter.com/mNuI3rQoJC
Ayer la Conferencia Episcopal ha sacado el mensaje de Cuaresma para este año, en el cual dice: “Los pastores de la iglesia pedimos una vez más perdón a Dios y a nuestros hermanos y hermanas que han sido abusados, maltratados, excluidos o ignorado por algunos de sus ministros”, y seguidamente dice que “una sincera conversión sólo brota de un corazón arrepentido y dispuesto a curar el daño provocado, acompañar al herido en su camino y recomenzar desde Cristo”.
Estas palabras las hemos escuchado muchas veces, a modo personal no puedo decir que la Conferencia Episcopal no la reconozca como ciertas, el problema radica en que son “palabras” y Jesús es tajante en el evangelio al repetirnos una y otra vez que el amor se realiza en obras, lo dice a cada paso que da, porque Jesús mismo vivió su vida a través de ellas implicándose totalmente. Tenemos ejemplo vivo de esto en las bienaventuranzas, el buen samaritano, todos los milagros en dónde Jesús tocó y abrazó el dolor humano, las resurrecciones, el juicio final.
Somos un pueblo sin memoria o no hemos aprendido de ella. Hace algunos años, Ana González de Recabarren, nos decía respecto al perdón, “yo no puedo perdonar sin saber qué pasó con ellos, perdonar a quién y qué”. Esas palabras deberían ser cruciales para nosotros. Jesús nos enseña a perdonar, pero este camino lo coloca como un imperativo en el sermón del monte: “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia” (Mt 5,6).
El abate Pierre decía: “frente a cualquier sufrimiento humano preocúpate no sólo de solucionarlo en el acto sino también de destruir sus causas. No solamente de destruir sus causas sino también de solucionarlo en el acto. Nadie es ni serio, ni bueno, ni justo, ni verdadero mientras no ha resuelto consagrarse de corazón, con todo su ser, tanto a una como a otra de esas dos tareas, las cuales no pueden separar sin renegarse”.
Este recomenzar que nos invita la Conferencia Episcopal no puede darse sin estos caminos de verdad y justicia propio de nuestro cristianismo y vital para toda la humanidad. A los días de hoy se sigue sin hablar de esta verdad, y sin actuar con justicia, al menos como exige la gravedad de la situación. No sólo estamos hablando de los hechos sino de las causas que lo generaron. Tenemos montones de deudas pendientes, y en esas deudas el pueblo fiel de Dios paga las consecuencias.
Desde nuestro discipulado urge que las bases de nuestra iglesia hablen con voces proféticas salidas desde el mismo Jesús, que remuevan los corazones de nuestros pastores, les urja a la conversión real que implica no sólo escribir palabras de perdón, sino hacerse cargo y les lleve realmente a volver a los caminos del evangelio.
-Abate Pierre [ sacerdote católico francés, miembro de la Resistencia y fundados de los Traperos de Emaús] pic.twitter.com/hEMGg0HuXj
Jesús, el Maestro a quien seguimos se rebeló con total fuerza, autenticidad y autoridad del mundo religioso de su tiempo. Un mundo religioso cercano a la institución que hoy nos “pastorea” que a través del poder ejercido no da respuesta a los “crímenes” y “pecados” que la habitan.
El acto de Eugenio y de otros muchos y muchas responde a una voz y acto profético, responde al encuentro entre el Dios que nos habita y el sufrimiento humano, en este caso, realizado y permitido por nosotros como iglesia. Jesús debe estar al centro de nuestra vida y como deber cristiano tenemos la interpelación de un Dios que no pierde a nadie.
En este inicio de Cuaresma, ¿cómo nos hacemos cargo de esto que vivimos? ¿Cómo realmente nos implicamos para que nuestras celebraciones litúrgicas sean realmente una vivencia autentica de seguir a Jesús, dador de vida y entrega total de la suya propia, quien amando a los suyos que estaban en el mundo los amó hasta el extremo?
Que esta Cuaresma nos invite a “convertirnos y a creer en el Evangelio” de nuestro Señor Jesús.
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Wonderfully Made, el documental que presenta a Jesús como aliado LGTBIQ+ y el matrimonio gay por la iglesia
Este año llega a las pantallas “Wonderfully Made”, un documental en el que se acercan posturas… Jesucristo aparece como aliado de la comunidad y se pone sobre la mesa el matrimonio igualitario sacramental.
“Incluso aquellos que son rechazados están maravillosamente hechos” Es uno de los eslógans de la película, que verá la luz este 2021. Su director, Yúbal David, recoge testimonios de personas dentro y fuera de la iglesia que llaman a la comunión entre el catolicismo y el colectivo LGTBIQ+, dejando a un lado la religión institucionalizada. Su punto de partida es su propia historia: la de su matrimonio entre el director, judío, y su marido, un católico practicante.
El documental también ofrece algo poco común: la creación de una iconografía inclusiva en la que reimagina a Jesucristo como un aliado de la comunidad. A partir de aquí surge el debate entre los entrevistados. Algunas de las joyas en forma de declaraciones son las de Bryan Massingale.
“Sueño con una iglesia donde dos hombres y dos mujeres puedan presentarse ante la Iglesia, proclamar su amor y bendecirlo en un sacramento del matrimonio. Y que su amor sería visto como divino.
O las del sacerdote James Martin, que llama abiertamente al matrimonio igualitario por la iglesia.
El propio directosr habla para Out:
Recientemente, la Corte Suprema de los Estados Unidos escuchó argumentos orales en el caso Fulton v. El caso de Filadelfia, que trata con una agencia católica de cuidados de crianza y su capacidad para discriminar a los no católicos, y en este caso específico, a los padres LGBTQ +, mientras siguen recibiendo el apoyo de los contribuyentes.
Casi al mismo tiempo, los comentarios en apoyo de las uniones civiles y las familias LGBTQ + atribuidos al Papa atrajeron la atención de la prensa y los desacuerdos públicos sobre el significado real de sus palabras.
Todos sabemos que la Iglesia Católica continúa luchando dentro de su jerarquía y con la gente en los bancos. Desde el dogma que continúa lastimando a las personas LGBTQ + hasta los problemas continuos de abuso por parte de los sacerdotes, los devotos católicos descorazonados pero resistentes continúan hablando. Sus historias están documentadas en nuestro documental que se estrenará próximamente, Wonderfully Made – LGBTQ + R (elegion).
La película explora los desafíos y aspiraciones de las personas de fe LGBTQ +, con un enfoque en los católicos, mientras intentan reconciliarse y, en muchos casos, abrazar poderosamente sus creencias a pesar de que la religión institucionalizada y el continuo rechazo de la jerarquía católica hacia ellos.
La película también hace algo sin precedentes. Documenta la creación de una iconografía inclusiva católica y LGBTQ + única a través de un sofisticado arte fotográfico que reinventa a Jesús como miembro o aliado de la comunidad LGBTQ +.
Las reacciones de los entrevistados de la película al arte fotográfico, filmado en tiempo real con todos los entrevistados, muestra el increíble poder e impacto que tendría una Iglesia inclusiva y receptiva.
The film features interviews with leading advocates of LGBTQ+ Catholics, and provides behind-the-scenes footage of the creation of unprecedented iconography: sophisticated photo art depicting Jesus as a member/ally of the LGBTQ+ community.
— Wonderfully Made — LGBTQ+R(eligion) (@Wonderful_Made_) December 22, 2020
Vivimos tiempos desafiantes y sin precedentes. Acabamos de elegir a un presidente católico que es un aliado incondicional de la comunidad LGBTQ +, pero también vemos la reacción a eso.
Joseph Strickland, obispo de la Diócesis Católica Romana de Tyler, Tx., Instó al presidente electo a «arrepentirse» y «encontrar la verdad» sobre su apoyo a la igualdad en el matrimonio, diciendo: «Como obispo, le ruego al Sr. Biden que se arrepienta de su disensión de la enseñanza católica sobre el aborto y el matrimonio por su propia salvación y por el bien de nuestra nación. [Ore] por todos los funcionarios católicos electos, demasiados disidentes de las enseñanzas básicas de la fe católica que afirman tener. En este mundo pueden tener altos cargos, pero para Dios son sus hijos y están en peligro. Ore por su verdadera conversión «.
Strickland también tiene una historia de oposición incondicional a la igualdad. El mes pasado, criticó al Papa Francisco por expresar su apoyo a las uniones civiles, calificándolas de «confusas y muy peligrosas» y etiquetando a la Iglesia católica de «débil».
Entonces, ¿quién está fuera de sintonía exactamente? La jerarquía parece estar en desacuerdo y las encuestas muestran que la mayoría de los católicos se aferran a los principios básicos de la fe de igualdad, amor y aceptación al alejarse del dogma restrictivo y discriminatorio que proviene de una fe que una vez toleró muchas otras formas de discriminación que ahora considerado inaceptable por la sociedad.
Es por eso que mi esposo (un católico practicante) y yo trabajamos juntos para crear esta película, un trabajo de amor lleno de historias de sacerdotes abiertamente homosexuales, grupos católicos LGBTQ + como Dignity and New Ways Ministries y aliados pioneros como el Padre Jim Martin y Hermana Jeannine Grammick.
— Wonderfully Made — LGBTQ+R(eligion) (@Wonderful_Made_) January 19, 2021
Estas personas no se están alejando de la iglesia. Se quedan quietos para crear un cambio y hablar del dolor sufrido y el progreso posible dentro de la fe a la que se dedican y aman.
Wonderfully Made – LGBTQ + R (elegion) discute los derechos, la aceptación y la inclusión LGBTQ +, y aquellas organizaciones, comunidades y la Iglesia que nos niegan el uso de la religión como excusa para discriminarnos. Más importante aún, pone rostro a las personas poderosamente resilientes que quieren hacer que la iglesia católica sea mejor y más relevante en el mundo de hoy.
Podemos sorprender a algunos con esta película, pero más se moverán a una mejor comprensión, y para aquellos que son LGBTQ +, una inclusión que quizás nunca hayan experimentado. Si eso no es de lo que se trata la iglesia, entonces ¿de qué se trata?
Yuval David es activista, actor y cineasta. Síguelo en Instagram: : @yuval_david. Obtenga actualizaciones sobre el lanzamiento de la película siguiendo a @LGBTQreligion. Mira el tráiler a continuación:
Comentarios desactivados en «Jamás traicionaré al niño que ustedes destruyeron, son los culpables de cometer y encubrir el mayor de los crímenes»
«Es tomarse en serio: ¿no contestar a las cartas enviadas?, ¿no dar audiencia?, ¿no dar trámite a las denuncias de abuso presentadas?»
«Son ustedes unos miserables y unos sinvergüenzas. Sin reparo hago esta afirmación porque ya no les tengo miedo, aunque sigan en el empeño de provocarme más dolor, daño, impotencia y angustia»
Como víctima de la Iglesia católica de abusos sexuales, quiero manifestar:
Mi profunda y absoluta decepción por las actuaciones y el infame comportamiento de los obispos que se han burlado y se burlan de las víctimas. Mienten al decir “que reconocen los abusos” y “la apertura de oficinas de atención a las víctimas” y para colmo, mienten cuando declaran que “la Iglesia es la única que se ha tomado en serio los abusos”. Es tomarse en serio: ¿no contestar a las cartas enviadas?, ¿no dar audiencia?, ¿no dar trámite a las denuncias de abuso presentadas?
Eso no es atención a las víctimas, eso se llama MENTIR.
¿Cómo se puede acompañar a las víctimas sin “saber” y sin “querer saber” el daño causado? Si el Papa y el presidente de la Conferencia Episcopal tuvieran un poco de decencia, ya les hubiesen expulsado de sus ministerios. En mi caso particular, la Iglesia siempre me ha tratado mal como víctima de abusos sexuales; y lo peor, es que se han burlado de mi dolor, de niño cuando los sufrí y de hombre, cuando lo denuncié.
Son ustedes unos miserables y unos sinvergüenzas. Sin reparo hago esta afirmación porque ya no les tengo miedo, aunque sigan en el empeño de provocarme más dolor, daño, impotencia y angustia.
Pero ahora ya no me callarán: He alzado mi voz
Jamás traicionaré al niño que ustedes destruyeron, son los culpables de cometer y encubrir el mayor de los crímenes.
Una súplica: “Atiendan a sus víctimas” o al menos, “No se rían de ellas”.
Sean personas antes que obispos, sean seres humanos más empáticos, sensibles, justos y compresivos con las víctimas que han denunciado, denuncian y tristemente denunciarán.
Dejen de causar tanto dolor con su ignorancia, apatía e indiferencia y dejen de mentir para ocultar sus crímenes. No podrán limpiar la Iglesia si en este momento decisivo, deciden lavarse las manos.
Jamás en toda la eternidad, repararéis el daño que habéis causado.
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