Archivo

Archivo para Martes, 21 de julio de 2020

Deshaciéndome

Martes, 21 de julio de 2020

Del blog Nova Bella:

Un-detalle-del-Extasis-de-Santa-Teresa--de-Bernini-

“Deshaciéndome estoy,

hermanas,

por daros a entender

esta operación de amor,

y no se cómo.”

*

Santa Teresa de Jesús

extasis_detalle

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad ,

“Repita conmigo Will Graham: dios es amor”, por Carlos Osma

Martes, 21 de julio de 2020

JESUSAMORDe su blog Homoprotestantes:

Cada vez entiendo mejor porqué hace ahora justo un año el señor Will Graham se rasgó las vestiduras, cogió todas las piedras que pudo, e intentó lanzarlas sobre mi libro “Solo un Jesús marica puede salvarnos”, y sobre (y esto es lo más importante) las personas que estaban abiertas a debatir, o compartir, que significaba eso de que Jesús fuese marica. En realidad, aunque preferiría que no lo hubiese hecho, su acción ayudó a dar una proyección a mi libro que nunca hubiese imaginado. ¡Cinco artículos le dedicó!, cada uno más simple y absurdo que el otro, en la vanguardista Protestante Digital. Pero tampoco soy ingenuo, y sé que también a él le supuso un extra de notoriedad. Esa es una de las explicaciones que a día de hoy encuentro a su actitud de continua difamación de personas o entidades que, por una razón u otra, pone en la diana esperando (pienso yo) a que algún valiente enajenado se atreva a tirar los dardos.

La búsqueda de notoriedad está clara, el intento de estar día sí y día también en el centro de la noticia también. Y a falta de capacidad para proponer reflexiones teológicas (¿es teólogo no?) que ayuden a hacer un mundo más evangélico, pues le queda la confrontación, la invención de fantasmas, y los señalamientos con el dedo. A alguien le debería hacer pensar que significa que una persona así tenga cabida en medios de comunicación evangélicos que llegan a masas. No digo que no se deba dar voz a personas de corte conservador, o incluso ultrafundamentalista (como es el caso), pero si esto es la vanguardia del fundamentalismo, entonces alegrémonos todas y todos: al fundamentalismo le quedan dos telediarios.

La última persona que se le ha puesto entre ceja y ceja ha sido la teóloga uruguaya Cris Conti, pero entre las cejas de fuego de Will Graham ha habido antes muchas otras, sería una lista interminable nombrarlas a todas. Cito a Cris Conti, no porque haya sido la última, o porque este señor supure machismo y misoginia por todos lados, sino porque en un comentario que hace sobre ella he encontrado otra explicación al comportamiento medieval de nuestro hermano pastor (en las familias diversas hay de todo). El comentario dice así: “Los teólogos progresistas no creen en la ira de Dios porque no conocen a Dios. El Dios de la Biblia es un Dios de ira. Y de allí la necesidad de la muerte expiatoria de nuestro Salvador en la cruz”. Sí, aceptémoslo, hay personas a las que los Jesús maricas les ponen enfermos porque sus Dioses con mayúscula tienen un par de cojones y sobre todo mucha ira y mucha mala leche. Y esos Dioses como Dios manda, igual que los padres como Dios manda, no pueden tener hijos maricas y blandengues. (Disculpen que ponga Dios en mayúscula, pero es la forma en la que este tipo de teólogos intentan decir que poseen al dios inalcanzable para el resto de la humanidad).

Cómo ha leído este señor los evangelios es para mí incomprensible, cómo se los han explicado en los divinos seminarios fundamentalistas se escapa a mi entendimiento. Pero lo que sí sé, porque lo he visto de cerca, es que las personas y comunidades que creen en este Dios temible, tienen una doble vara de medir, una para ellas y otra para el resto. Además, rezuman hipocresía, malgastando toda su energía en tratar de hacer parecer lo que no se es. Y todo eso acompañado con poca humildad y una gran incapacidad para reconocerse frágiles y limitados. No me refiero a decirlo, sino a creerlo y vivir en consonancia con ello, es decir, con empatía y amor. (Espero WG que esta última palabra no le haya hecho daño).

Repita conmigo Will Graham: dios es amor. Es decir, ni lo tenemos ni podemos tenerlo, se nos escapa constantemente, pero si hay un lugar donde se nos revela, es en el amor. En los amores en minúsculas también, porque todos son limitados. Pero amores que apuntan a un Amor más grande, que es aquel que nos indica la cruz. Porque la cruz no es el lugar de la ira de dios (siento de verdad que haya tenido una vida tan dura), sino el de un dios de amor que nos acompaña incluso en los peores momentos de nuestra vida. En la cruz podemos ver al Dios violento, patriarcal, machista, misógino, racista, clasista, tránsfobo, homófobo… al Dios con dos cojones y mucha ira; ese que llevó a Jesús a la cruz por blandengue, por amoroso, por empático, por sensible, por humano, por marica… Pero sufriendo junto al crucificado solo se nos revela el dios en el que creemos los cristianos, y lo hace como una madre, un padre, como alguien que nos ama incondicionalmente (no siempre la imagen del padre o la madre ayuda a todas las personas). Se nos revela como alguien que nos acompaña y nunca nos abandona. No es lo que somos o lo que hacemos (no necesitamos conquistarle), sino lo que él/ella hace y lo que es: Amor.

No soy psicólogo ni voy a jugar a serlo, es una cosa muy seria, pero muchas personas que viven siguiendo al Dios de la ira, deberían buscar la razón por la que ese es el Dios en el que creen y son incapaces de aceptar un dios de amor. Lo dejo aquí, no voy a seguir por respeto, pero vivir el cristianismo es además de acercarse al prójimo, acercarse a dios, sabiendo que cualquier imagen que tenemos de él/ella tiene mucho que ver con las experiencias que nos han marcado desde la infancia. Y que solo cuando nos acercamos, de verdad y sin dogmatismos, dios puede romper poco a poco las imágenes en las que pretendemos atraparle. No siempre es fácil, porque nuestra biografía nos marca profundamente, pero para dios, no hay nada imposible. Eso es lo que espero para Will Graham, y para muchos otros creyentes, que el dios de amor haga desaparecer al Dios cargado de ira.

Carlos Osma

Espiritualidad, Homofobia/ Transfobia., Iglesias Evangélicas , , , ,

“La aprobación del matrimonio igualitario nos sirve como ejemplo de lucha colectiva”

Martes, 21 de julio de 2020

cristinafernandezefe--647x251“La ley vino reparar una injusticia: vínculos de amor y familia no heterosexuales que el entramado jurídico hacía de cuenta que no existían”

Por Ernesto Meccia (Pausa Periódico Digital)

Este 15 de julio se cumplieron 10 años de la sanción de la ley del matrimonio igualitario en Argentina. De una forma estentórea, los activismos sexuales pusieron a la sociedad a discutir sobre ciertos soportes de la vida social que estaban naturalizados y pusieron bajo la luz del sol amores hasta entonces silenciados. Existe una visión negativa del hecho de vivir en la civilización de la imagen, cuyo principal imperativo es la “extimidad”, es decir, el de mostrar la vida íntima. Por supuesto que el diagnóstico es cierto. Pero solo en parte. También habría que decir que, en un sentido muy importante, aquello que no se ve (porque no se lo muestra) en gran medida no existe, y que la gente se anima a mostrar cuando logra redefinir lo privado como un asunto público que, en tanto que tal, merece la atención social y política.

Así comenzaron muchos procesos reivindicativos de las llamadas “minorías”: primero realizando redefiniciones hacia adentro y luego llegando a la arena pública. Esas redefiniciones se logran cuando quienes viven situaciones de opresión logran construir un “marco de injusticia” dentro del cual puedan verse, primero, a ellxs mismxs y que, luego, pueda ver la sociedad en su conjunto.

El lema de la campaña nacional “Los mismos derechos con los mismos nombres” refleja bien la injusticia que vino a reparar la ley: vínculos de amor y vínculos familiares no heterosexuales que tenían que moverse en un mundo cuyo entramado jurídico hacía de cuenta que no existían. Los principales interesadxs –casi todxs por motivaciones religiosas- en que el velo de la ignorancia siguiera activo sufrieron un duro revés; tuvieron que enfrentarse como nunca antes a una sociedad de sensibilidad ampliada y de alta capacidad organizativa.

Es claro que corresponde escribir un artículo con tono de triunfo. Sin embargo, considero que el momento que atravesamos nos pide presentar matices y pensar en asuntos pendientes.

A lxs sociólogxs nos gusta hablar de lo latente y lo manifiesto. Muchos fenómenos sociales existen a pesar de que no se los vea. Otras veces se los ve, pero poco. Y otras veces vuelven a aparecer con fuerza. Por supuesto, todos estos estados de la sociedad tienen estrecha vinculación con las distintas coyunturas políticas. Si pensamos en lxs actorxs políticos que fueron derrotadxs con la sanción de la ley podremos convenir en que, después de un momento de relativo silencio, sacaron de nuevo la cabeza a la superficie e hicieron mucho daño –por ejemplo- durante la discusión parlamentaria de la ley del aborto, en 2018. También, en que últimamente cobraron especial significación al instalar a la “ideología de género” como una amenaza, de la cual derivan el lamentable ilocutivo “con mis hijos no te metas”. Y si llevamos el almanaque hacia atrás los podremos ver presionar en contra de las leyes de uniones civiles y, si vamos más atrás aún, activando contra la ley de divorcio.

Entonces, es interesante observar que, con distintos ropajes, existe un enunciador anti-derechos, o sea, una figura discursiva que representa a un ser que se construye a lo largo del tiempo a través de distintos “actos de comunicación”. El enunciador es tal porque comunica desde una posición; en nuestro caso, que siempre dice “no”: es “anti-derechos”. En realidad, la posición es un ideal, es un conjunto de conceptos conservadores del orden social que conviene distinguirlo de lxs locutorxs, que son las personas de carne y hueso que llevan en la punta de la lengua esa posición y la actualizan con argumentos más o menos distintos pero que siempre tienen un parecido de familia (nuevamente: son “anti”, siempre “anti”, “anti” todo lo que signifique ampliación democrática).

Uno de los núcleos duros de los argumentos de lxs anti-derechos fue y es su pánico por lo que denominan las “minorías”, a las que adjudican la función de inyectarle a la sociedad ideas ajenas y foráneas, para cuya puesta en práctica no está preparada ni debería estarlo. Recuerdo y me pregunto: ¿qué argumentos esgrimieron las religiones conservadoras en el debate sobre el matrimonio igualitario? Podemos presentar dos: primero, pensar que deben anteponerse los “deberes” de la religión a los “derechos” de la sociedad; segundo, sostener que gays y lesbianas tienen “derechos” pero que esos derechos no deben generarle ningún deber “especial” al Estado.

El primer argumento se sostenía en la falacia de pensar que lxs legisladorxs debían bloquear los reclamos de “derechos” porque ello era un “deber” para quienes practicaban su religión. Los deberes de lxs religiosos antes que los derechos democráticos… ¡fuerte! A su vez, esta falacia descansaba en la presuposición de que todos quienes practicaban esa religión pensaban igual que ellxs. Sin embargo, los debates en torno al matrimonio lograron mostrar otra cosa: que este reclamo fisuró doctrinas y propició nuevas interpretaciones y otras formas pastorales de relacionarse con la sociedad. Se hablaba de diversidad sexual como si de la misma emanaran doctrina y prescripciones cuando, en realidad, se estaba debatiendo una ley que no obligaba a nada a nadie, que no le quitaba nada a nadie, y que solamente le daba derechos a quienes no los tenían y querían ejercerlos.

El segundo argumento decía así: la legislación no podía seguir todos los vaivenes del humor social, en especial, cuando son provocados por las minorías. Para la estabilidad social hay que priorizar, pensaban. No se puede legislar sobre todo lo existente sino sólo sobre aquello que tiene “interés público” y que tiende al “bien común”, sólo aquí residiría la función del Derecho. Al contrario, si el Estado prestaba el oído a los reclamos y los positivizaba, ningún entramado jurídico aguantaría. Por aquellos años leímos y escuchamos: “el Estado no está para proteger afectos sino instituciones”, “un deseo no es un Derecho”, “legislar sólo sobre lo importante”, “el Derecho no es un regulador de todos los hechos”, “la insignificancia cuantitativa potencial de uniones homosexuales no justifica cambiar el régimen para toda la sociedad”. Así, el Estado y el derecho valdrían como los guardianes de un orden natural inquebrantable. Pero habría que decir que siempre existieron personas no-heterosexuales, es decir, que ellxs también formarían parte de ese orden. ¿Por qué entonces tanta negativa?

Cuando pensamos en los debates que se han dado en los últimos años sobre género, sexualidad, derechos y políticas públicas varias de estas ideas reaparecieron y sus representantes encuentran eco en un contexto regional que parece haber recobrado ciertas capacidades de habla reaccionaria.

Entonces, la movida por la aprobación del matrimonio igualitario nos podría servir como un ejemplo de lucha y organización colectiva o, más sencillamente, como una caja de herramientas para volver a hacer frente a quienes hacen de la postergación de los derechos de lxs demás la satisfacción del deber cumplido.

Vía AmbienteG

General, Historia LGTBI ,

Lucía Heredia, segunda mujer trans en luchar por la corona de Miss Mundo España

Martes, 21 de julio de 2020

Miss-CeutaLucía Heredia, quien es Miss Ceuta 2020, es la segunda mujer transexual que luchará por la corona de Miss Mundo España en Oropesa del Mar y Marina D’or el próximo 26 de julio. El reinado, si gana, quiere aprovecharlo para ayudar a dar visibilidad a la comunidad trans.

El mundo de la moda no es un lugar fácil. Quienes están dentro dicen que es sacrificado, quienes están fuera aseguran que las barreras que existen para ingresar son difíciles de derribar. No es noticia tampoco, que se prioriza un modelo de belleza en concreto y se eliminan el resto de las opciones.

Sin embargo, los tiempos están cambiando y empezamos a conocer mujeres y hombres que logran hacerse su espacio, en el mundo de la moda, para visibilizar todos los tipos de belleza. Una de las últimas fue Jari Jones, la nueva cara de Calvin Klein, una modelo negra, transgénero, lesbiana y de talla grande.

Lucía Heredia, por su lado, no solo ha logrado entrar a este mundo, sino que ha llega a ser Miss Ceuta 2020, lo que la lleva directamente a competir por la corona de Miss Mundo España el próximo 26 de julio en Oropesa del Mar y Marina D’or.

A sus 24 años, Lucía Heredia, luchará porque el hecho de ser transexual no suponga un problema en su desafío de ser la próxima reina de la belleza española. «Yo pienso que la mejor manera de educar es hacer conscientes a las personas de que somos personas normales, aunque hayamos parado por otra vida», comentó la modelo.

En este tipo de concursos «hay un canon que sigue fijo: una chica guapa, delgada y alta. Aunque es verdad que a día de hoy eso está cambiando un poco. Yo creo que hay que romper esos cánones de belleza. Yo, por ejemplo, los intento romper al ser una chica trans que se presenta a estos certámenes. Pienso que esos cánones son una tontería en el siglo en el que vivimos», aseguró Miss Ceuta 2020.

No nos olvidemos que en el 2015, Ángela Ponce fue la primera mujer en optar a un título de belleza en España. Sin embargo, no fue hasta el 2018 que logró hacerse con la corona de Miss Universo España 2018.

Fuente Oveja Rosa

General , , ,

Indonesia podría aprobar en 2021 los “exorcismos” a personas LGTB+

Martes, 21 de julio de 2020

indonesia-latizagos-homofobia-696x522Comienza a debatirse el proyecto de ley de los conservadores islámicos que, entre otras barbaridades, obligaría a personas homosexuales y transgénero a someterse a un “exorcismo” para ser “rehabilitados”

Que la situación del colectivo LGTB+ en Indonesia lleva años siendo muy preocupante es algo que todos sabemos ya. Un exorcismo para que dejes de ser homosexual,  viene a ser lo mismo que aún se hace en países como Estados Unidos o España: una terapia de conversión.

En Indonesia no es ilegal ser homosexual salvo en la provincia de Aceh, un territorio autónomo que lleva ya tiempo persiguiendo al colectivo LGTB+. Pero el radicalismo en el país del mundo con más número de musulmanes se va extendiendo y el apoyo a la aplicación de la ley islámica es cada vez mayor en las encuestas. Como explica Andreas Harsono, investigador de la Human Rights Watch en el país, “la democratización del país, el asesinato de los comunistas hace unos años y la desaparición de algunas organizaciones que hacían de balanza al avance del islam han desaparecido“. Además la influencia de países como Arabia Saudí “que persiguen a la comunidad LGTBI” es cada vez más importante.

Este avance del radicalismo ha llevado a los conservadores islámicos a presentar hace unos meses un proyecto de ley llamado “Ley de Resiliencia Familiar” que tiene como objetivo que las familias sean “más fuertes y resilientes“. Una de las formas de conseguir eso, según esta panda de iluminados, es dejar claro que las tareas domésticas son obligación de la mujer.

Y otra de las formas de fortalecer a una familia es obligar a los miembros de la misma a denunciar a cualquier miembro de “orientación sexual desafiante” para que sea internado en un centro de rehabilitación. Donde se les someterá a un “exorcismo” y saldrán siendo igual de homosexuales, pero ahora torturados y con menos ganas de vivir.

Se supone que la familia es el primer y más grande sistema de apoyo” explica Usman Hamid, director de Amnistía Internacional en Indonesia, “pero esto claramente contradice el espíritu de fortalecerla“. Porque nada une más a una familia que matar al primo maricón.

Hamid ha explicado a El País que, por ahora, no parece que el debate sobre la ley avance en el comité que se encarga de evaluarla, e incluso el portavoz adjunto de la Asamblea Consultiva del Pueblo ha solicitado su retirada. Entre otras cosas porque, si se aprueba, el país vulnerará sin miramientos un buen número de derechos humanos. Pero desde la Human Rights Watch creen que la ley saldrá adelante en 2021, puesto que se ha incluido en la lista de prioridades del Programa de Legislación Nacional.

Y es que, como explica Harsono de la HRW, en un país con más de 219 millones de musulmanes (un 84% de la población) las creencias tribales y chamanistas se han incorporado a la identidad cultural y por eso los exorcismos son “una práctica que está en aumento“; no solo para “rehabilitar” a personas LGTB+, sino que es habitual que se utilicen también en caso de enfermedad mental o para limpiar pueblos en los que han aparecido espíritus malvados.

La homosexualidad es legal en todas partes en Indonesia, excepto en Aceh, una provincia con cierta autonomía localizada en el extremo norte de la isla de Sumatra, donde rige la ley islámica y las relaciones sexuales con personas del mismo sexo son castigados con latigazos públicos. En 2018, la policía detuvo a un grupo de mujeres trans en esta misma región y las humilló públicamente cortándoles el pelo y obligándoles a vestirse con ropa masculina.

Más allá de Aceh, las encuestas de los últimos años indican que la intolerancia y el radicalismo están en aumento en toda Indonesia. Una proporción significativa de la población apoya la implementación de la ley islámica, la sharia, según una encuesta realizada en 2017 por el Instituto ISEAS-Yusof Ishak en Singapur. El 82% de los 1.620 encuestados también consideran que el uso del hiyab o el velo islámico es un signo importante de religiosidad para las mujeres. Según otra encuesta elaborada por una organización radicada en Yakarta el mismo año, uno de cada cinco estudiantes apoya el establecimiento de un califato.

En esta evolución han contribuido muchos factores. Harsono, de HRW, menciona como ejemplo “la democratización del país, el asesinato de los comunistas hace unos años y la desaparición de algunas organizaciones que hacían de balanza al avance del islam han desaparecido”. El investigador argumenta que, mientras tanto, las influencias de los saudíes y de otras corrientes de oriente medio que persiguen a la comunidad LGTBI siguen creciendo”.

Las propuestas en el nuevo proyecto de ley están siendo combatidas por los defensores de los derechos humanos. Para Charles Santiago, miembro del Parlamento de Malasia y presidente del grupo Parlamentarios del Sudeste de Asia por los Derechos Humanos (APHR), se ha demostrado que estas supuestas terapias son extremadamente dañinas para las personas LGTBI, ya que están relacionadas “con la depresión, la ansiedad y el suicidio”.

Las personas LGTBI en Indonesia ya enfrentan una creciente persecución y odio; por lo tanto, la presentación de un proyecto de ley que legitima una mayor discriminación contra ellos “es una preocupación importante y puede aislar todavía más a la comunidad”, concluye Santiago.

Escalada de LGTBfobia de Estado en Indonesia

Hace casi un año, informábamos de la detención de  diez mujeres, acusadas de «conducta lésbica». Antes, recogíamos, precisamente, la detención de cuatro personas en Banda Aceh, a manos de patrullas ciudadadanas, acusadas de «practicar la homosexualidad»: tres varones y una mujer transexual, que se enfrentan a penas que incluyen los mencionados castigos físicos. A principios del 2018 recogíamos el descarnado caso de LGTBfobia de Estado en Indonesia. La policía de Aceh detuvo a doce mujeres trans, les afeitó el cabello y las obligó a vestirse como«hombres normales». En Aceh, desde 2005 rige la sharia o ley islámica gracias a la autonomía que le fue concedida al firmar la paz con los separatistas, poco después del tsunami que asoló la región. En septiembre de 2014, además se aprobó una terrible ley que castiga las relaciones homosexuales con la pena de recibir cien azotes en público con una vara de ratán. La legislación entraba en vigor en octubre de 2015 y fue aplicada, entre otras ocasiones, el pasado mes de mayo a dos jóvenes de 20 y 23 años. En el mismo mes de octubre de 2015 nos hacíamos eco de la detención de dos jóvenes lesbianas (de 18 y 19 años) por abrazarse públicamente y confesar que eran pareja. Según el jefe de la policía islámica las chicas serían “sometidas a rehabilitación con la participación de psicólogos en dependencias sociales”.

Indonesia también votó en 2014 en contra de la resolución del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas contra la homofobia y la transfobia y ha sido calificado, por su propia población, como un mal lugar para vivir si eres gay o lesbiana (solo un 2% opina lo contrario) en una encuesta de Gallup.

En el mes de octubre de 2016, informábamos de la detención de una pareja gay por subir a su cuenta de Facebook unas fotos besándose, junto con un mensaje de amor, que fue considerada por las autoridades como “pornografía”. A estos hechos se suman un deterioro homófobo que reconocía el presidente Joko Widodo, quien lejos de atajarla ha llegado a aprobar medidas discriminatorias, como confiscar preservativos, o la persecución de webs LGTB, bloqueando aplicaciones de citas entre personas del mismo sexo o autorizar formas de discriminación laboralcon el veto de aspirantes LGTB a plazas públicas, el cierre de la única escuela y mezquita para personas trans de Indonesia, aparte de permitir las irresponsables declaraciones homofóbicas de políticos y alcaldes demonizando al colectivo LGBTy la radicalización de líderes religiosos que han llegado a fomentar el boicot a empresas internacionales que apoyan al colectivo LGBT.

En diciembre de 2017 nos hacíamos eco la condena de diez hombres a dos años de cárcel en Indonesia por participar en una supuesta «fiesta gay» en Yakarta, la capital de este país asiático. A diferencia de Aceh, en Yakarta las relaciones homosexuales no son ilegales, por lo que los detenidos fueron condenados por violar la ley contra la pornografía.

El hecho de que se utilice esta ley para perseguir penalmente la homosexualidad en un territorio en el que supuestamente esta no está criminalizada pone de manifiesto la gravedad de la situación que se vive hoy día en Indonesia. De hecho, solo en las provincias autónomas de Aceh y Sumatra Meridional, en las cuales se aplica la sharía o ley islámica (en Aceh a todos los ciudadanos, en Sumatra Meridional solo a los musulmanes, que en cualquier caso son mayoría), las relaciones homosexuales son formalmente ilegales, castigándose incluso con castigos físicos.

Pero también en el resto del país la situación se está deteriorando. Ya lo recogíamos en febrero de 2016, cuando hacíamos alusión a la ola de LGTBfobia protagonizada por políticos y líderes religiosos. Desde entonces, por desgracia, no hemos dejado de conocer casos de detenciones y abusos. Un ejemplo es la redada de mayo de 2017 en el que la policía indonesia detenía en Yakarta a 141 hombres por asistir a lo que las autoridades han calificado como una supuesta “fiesta de sexo gay”, pese a que la homosexualidad no es ilegal en la capital y que desembocó en la citada condena de diez hombres, pero ha habido muchos otros. Días antes de aquella redada, otros ocho hombres eran detenidos, igualmente acusados de celebrar una «fiesta gay» en Surabaya, la segunda ciudad del país. En Java Occidental, la provincia más poblada de Indonesia, el jefe de policía hizo pública por su parte su intención de constituir un grupo de trabajo policial para investigar la actividad de personas LGTB. Y en octubre de 2017 tuvo lugar otra redada en un local de ambiente gay de Yakarta, en la que fueron detenidos 51 hombres. Una estigmatización a la que también ha contribuido la decisión de la Asociación Psiquiátrica Indonesia de clasificar la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad como trastornos mentales.

Esta espantosa situación podría agravarse de prosperar la iniciativa legislativa que pretende castigar en todo el país las relaciones homosexuales con penas de hasta cinco años de prisión. Sin embargo, en diciembre también aludíamos al “respiro provisional” que había supuesto la decisión del Tribunal Constitucional de Indonesia de rechazar una propuesta de criminalización de las relaciones sexuales entre personas no casadas, cuyo objetivo principal no era otro que el de castigar por vía indirecta las relaciones homosexuales. Poco duraba el respiro, por desgracia.

Fuente El País/Cristianos Gays

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , ,

Denuncian que asesino de Daniel Zamudio obtendría beneficios carcelarios a cambio de reparar artículos electrónicos a gendarmes

Martes, 21 de julio de 2020

file_20160220110037Así lo reportó el Movilh a Gendarmería

 Luego de que Gendarmería anunciara una investigación por las amenazas de muerte que Alejandro Angulo lanza desde la cárcel de Valparaíso, donde se encuentra recluido por el asesinato de Daniel Zamudio, el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) aportó hoy nuevos antecedentes

En efecto, y tras denunciar la existencia de un video donde Angulo amenaza de muerte, el Movilh solicitó hoy al Departamento de Derechos de Gendarmería que investigue y sancione a los funcionarios responsables de diversos e ilegales beneficios a los que está accediendo el homicida.

Junto con señalar a la institución que el video en cuestión correspondería a un intercambio por WhatsApp, donde intervienen otras personas, el Movilh reportó que una de las víctimas de Angulo  “nos ha informado que funcionarios de Gendarmería otorgaron diversos beneficio al  sujeto, como uso de celular y de Joystick. Más aún, nos indican que a Angulo le permiten ingresar e incluso vender celulares al interior del recinto penal y que, a cambio de ello, solo le piden que reparen artículos electrónicos de los gendarmes”.

“Solicitamos, por tanto, denunciar al Ministerio Público las amenazas de Angulo, brindar protección a quienes son víctimas de sus abusos, garantizar que el sujeto no tenga ningún beneficio o acceso celulares o cualquier beneficio, y que se investigue y sancione a los gendarmes responsables de permitir estas regalías”, finalizó el Movilh.

Fuente MOVILH

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.