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Archivo para Domingo, 5 de junio de 2016

Todo acabará bien

Domingo, 5 de junio de 2016

ovation
“Es la voluntad de Dios que nosotros nos mantengamos en
comodidad con todas nuestras fuerzas: porque la felicidad es
duradera sin fin, y el dolor pasa y será transformado en nada para
aquellos que serán salvos. Y por lo tanto, no es la voluntad de
Dios que sigamos los sentimientos de dolor en tristeza y suframos
por ellos, sino que los superemos rápidamente, y nos
mantengamos en gozo sin fin”.
*

“Todo irá bien, y todo irá bien
y todas las cosas estarán
bien”

*
Juliana de Norwich
“Revelaciones del Amor Divino”

***

En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío.

Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.

Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo:

“No llores.”

Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo:

“¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!”

El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.

Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo:

“Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.”

La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.

*

Lucas 7, 11-17

***

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad ,

“El sufrimiento ha de ser tomado en serio”. 10 Tiempo ordinario – C (Lucas 7,11-17)

Domingo, 5 de junio de 2016

10-TO-300x286Jesús llega a Naín cuando en la pequeña aldea se está viviendo un hecho muy triste. Jesús viene del camino, acompañado de sus discípulos y de un gran gentío. De la aldea sale un cortejo fúnebre camino del cementerio. Una madre viuda, acompañada por sus vecinos, lleva a enterrar a su único hijo.

En pocas palabras, Lucas nos ha descrito la trágica situación de la mujer. Es una viuda, sin esposo que la cuide y proteja en aquella sociedad controlada por los varones. Le quedaba solo un hijo, pero también este acaba de morir. La mujer no dice nada. Solo llora su dolor. ¿Qué será de ella?

El encuentro ha sido inesperado. Jesús venía a anunciar también en Naín la Buena Noticia de Dios. ¿Cuál será su reacción? Según el relato, «el Señor la miró, se conmovió y le dijo: No llores». Es difícil describir mejor al Profeta de la compasión de Dios.

No conoce a la mujer, pero la mira detenidamente. Capta su dolor y soledad, y se conmueve hasta las entrañas. El abatimiento de aquella mujer le llega hasta dentro. Su reacción es inmediata: «No llores». Jesús no puede ver a nadie llorando. Necesita intervenir.

No lo piensa dos veces. Se acerca al féretro, detiene el entierro y dice al muerto: «Muchacho, a ti te lo digo, levántate». Cuando el joven se reincorpora y comienza a hablar, Jesús «lo entrega a su madre» para que deje de llorar. De nuevo están juntos. La madre ya no estará sola.

Todo parece sencillo. El relato no insiste en el aspecto prodigioso de lo que acaba de hacer Jesús. Invita a sus lectores a que vean en él la revelación de Dios como Misterio de compasión y Fuerza de vida, capaz de salvar incluso de la muerte. Es la compasión de Dios la que hace a Jesús tan sensible al sufrimiento de la gente.

En la Iglesia hemos de recuperar cuanto antes la compasión como el estilo de vida propio de los seguidores de Jesús. La hemos de rescatar de una concepción sentimental y moralizante que la ha desprestigiado. La compasión que exige justicia es el gran mandato de Jesús: «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo».

Esta compasión es hoy más necesaria que nunca. Desde los centros de poder, todo se tiene en cuenta antes que el sufrimiento de las víctimas. Se funciona como si no hubiera dolientes ni perdedores. Desde las comunidades de Jesús se tiene que escuchar un grito de indignación absoluta: el sufrimiento de los inocentes ha de ser tomado en serio; no puede ser aceptado socialmente como algo normal pues es inaceptable para Dios. Él no quiere ver a nadie llorando.

José Antonio Pagola

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“¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!”. Domingo 5 de junio de 2016 10º Domingo ordinario

Domingo, 5 de junio de 2016

432933494_640Leído en Koinonia:

1Reyes 17, 17-24: Mira, tu hijo está vivo.
Salmo responsorial: 29: Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
Gálatas 1, 11-19: Reveló a su Hijo en mí, para que yo lo anunciara a los gentiles.
Lucas 7, 11-17: ¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!

La historia de la viuda de Sarepta y del profeta Elías, según la primera lectura, marcará profundamente la fe de Israel. La generosidad de una mujer, que comparte desde su pobreza lo poco que tiene, conmueve al profeta Elías y al mismo corazón de Dios, hasta el punto de compensarla con el regalo de la vida. Elías por su parte, es recordado como un gran profeta y, como vemos, su misión va más allá de las fronteras del judaísmo. Muchos creyeron que Juan Bautista, e incluso Jesús, eran el nuevo Elías. La historia de este milagro nos invita a confiar profundamente en Dios, pues la confianza traducida en fe posibilitará siempre el cumplimiento de las promesas.

El texto de Gálatas nos advierte que la Buena Nueva anunciada por Pablo viene del propio Jesús. Pablo reconoce sus errores cuando fue perseguidor de la Iglesia cristiana primitiva, pero también agradece el favor de Dios al revelarle a su Hijo Jesús para el anuncio del evangelio en medio de los gentiles. La misión se abre a nuevas fronteras, no hay excusas para seguir cerrados creyendo que la salvación es propiedad exclusiva de los judíos. Jesús insiste en abrir el Reino más allá de las fronteras del judaísmo.

El evangelio de Lucas nos narra hoy un milagro de resurrección por parte de Jesús. Naín era, y continúa siendo, una pequeña aldea cerca de Nazaret. Jesús iba con sus discípulos cuando se cruzaron con el entierro del hijo único de una viuda. Las viudas, según la tradición bíblica, eran vulnerables, y más aún si no tenían en la familia un hijo varón que les garantizara seguridad y dignidad. Sólo el hombre garantizaba para ellas un status dentro de la sociedad, pues eran consideradas de alguna manera «objetos de propiedad», primero del padre y luego de su marido. Eran valoradas especialmente por su condición de procreadoras. La viuda de Naín está pasando por una segunda dura prueba, porque la pérdida de su hijo suponía además la pérdida de dignidad y consideración en la sociedad donde vivía. El llanto de la viuda es el grito silencioso de una mujer que siente no sólo pérdida de su hijo sino también su destino de vulnerabilidad, exclusión y desigualdad. Es el llanto que denuncia el machismo y la discriminación social.

Jesús se conmueve por la suerte de esta mujer, se solidariza, la mira y la toma en cuenta, le pide que no llore, se acerca al féretro… y ordena al muchacho difunto que se levante. Finalmente, Jesús coloca al muchacho con vida en brazos de su madre. Jesús transgrede de nuevo las reglas excluyentes de aquella sociedad, devolviendo la vida y la dignidad a la mujer. Leer más…

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Dom 5.6.16. Viuda de Naim, el centro de la Iglesia

Domingo, 5 de junio de 2016

lc71117Del blog de Xabier Pikaza:

Domingo 10 tiempo ordinario, ciclo c. Hoy evoca la liturgia el tema de las viudas, con el relato de Elías (1 Rey 17) y el evangelio de Naím (Lc 7, 11-17). Éste es un motivo poderoso:

El cristianismo se edifica sobre el cuidado de los viudas (con los huérfanos, extranjeros y pobres…), no sobre el cargo o jerarquía de un tipo de ministros ordenados, varones de los que traté ayer.

Los ministros de la Iglesia son necesarios, pero ellos vienen en un segundo lugar. El centro y misterio de la Comunidad de Jesús lo formas los huérfanos y viudas, como muestra este relato del milagro de Naim.

1. Asumiendo una fuerte tradición de Israel (ayuda a huérfanos, viudas y extranjeros), Jesús ha insistido en la importancia de las viudas, es decir, de las mujeres sin protección legal o económica. Como dirá su hermano Santiago, la religión pura consiste en ayudar a las viudas, es decir, en crear un mundo donde las mujeres excluidas puedan ser valoradas, tengan dignidad (Sant 1, 27). Ellas han de ser el principio y cimiento de la Iglesia (como lo sigue sabiendo de alguna forma la tradición de Pablo en 2 Tim 5).

2. Hoy, como en tiempo de Jesús, estamos cayendo en el riesgo de construir un mundo de viudas, es decir, de mujeres abandonadas y utilizadas, sin concederles más iniciativa que la de asistir al entierro de sus hijos (sin nadie que las defienda). Es como si hubiéramos pensado que ya no hay remedio para mujeres como esta viuda, mujeres condenadas a la soledad o la opresión, que no pueden tomar las riendas de la vida porque no les dejan.

3. La estrategia de Jesús no consiste en ayudar sólo a la viuda, sino en «levantar» a su hijo, no dejando que le entierren, para dárselo de nuevo a la madre, diciendo (implícitamente) a todos que ofrezcan un espacio de vida para viudas y extranjeros, para huérfanos y enfermos. Ésta es la primera «iglesia» de Jesús, una viuda con su hijo, allá a las afueras de Naim; éste es el verdadero sacerdocio de su nueva religión (Sant 1, 27: Ayudar a huérfanos y viudas).

4. Esa estrategia de Jesús no es de tipo asistencial, sino liberador. No ayuda pasivamente a la viuda, dejándola sometida (en una casa de encerramiento), sino que le da a su hijo, para que ambos inicien un camino nuevo, activo, comprometido, en el seno de la comunidad.

5. La Iglesia actual, si quiere ser fiel a la inspiración y primera acción de Jesús, tendrá que asumir la defensa y promoción de las viudas, es decir, de las mujeres “sin fortuna”, utilizadas, solas, manejadas. Es buena la solución de Jesús (que el hijo ayude a su madre viuda), pero otras soluciones y caminos que deberán ser asumidos y desarrollados en nuestro tiempo, poniendo de relieve la creatividad de las mismas viudas. Dejar el entierro, iniciar la vida, de un modo distinto. Esa será la tarea.

6. Retomar el camino de la Iglesia desde las viudas, es decir, desde las mujeres que parecen condenadas a la soledad y al llanto, ha sido y sigue siendo la primera tarea de la Iglesia. No es que la Iglesia (o sociedad) les tenga que ayudar a ellas. Serán ellas las que levanten la Iglesia, ellas, las más importantes, las iniciadoras de una nueva comunión humana, desde su conocimiento sufrido, desde su esperanza.

Desde ese fondo quiero recoger algunos rasgos de estas dos historias de viudas, la de Elías y la de Jesús. Los lectores tienen la palabra y verán en estas historias muchas cosas más, que y aquí no he destacado.

1. ELÍAS Y LA VIUDA DE SAREPTA

Unido a Eliseo, su discípulo, Elías aparece como profeta de juicio (ordalía del Carmelo, revelación en el Horeb, monte de Dios: cf. 1 Rey 18-19) y como carismático, capaz de realizar milagros a favor de los enfermos y excluidos de la sociedad, incluso más allá de las fronteras de Israel, como cuentan sus historias, y las de Eliseo su discípulo (cf. 1 Rey 17-21 y 2 Rey 1-8). Éstas y otras narraciones sobre Elías y Eliseo circulaban en tiempo de Jesús y alimentaban la imaginación y la esperanza de muchos judíos piadosos. Por eso, tenemos que recordarlas.

Le fue dirigida la palabra de Yahvé a Elías diciendo: «Levántate y vete a Sarepta de Sidón y quédate allí, pues he ordenado a una mujer viuda de allí que te dé de comer»… Después de estas cosas, el hijo de la dueña de la casa cayó enfermo, y la enfermedad fue tan recia que se quedó sin aliento. Entonces ella dijo a Elías: «¿Qué hay entre tú y yo, hombre de Dios? ¿Es que has venido a mí para recordar mis faltas y hacer morir a mi hijo?».

Elías respondió: «Dame tu hijo». Él lo tomó de su regazo y subió a la habitación de arriba donde él vivía, y lo acostó en su lecho. Después clamó a Yahvé diciendo: «Yahvé, Dios mío, ¿es que también vas a hacer mal a la viuda en cuya casa me hospedo, haciendo morir a su hijo?». Se tendió tres veces sobre el niño, invocó a Yahvé y dijo: «Yahvé, Dios mío, que vuelva, por favor, el alma de este niño dentro de él». Yahvé escucho la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él y revivió. Tomó Elías al niño, lo bajó de la habitación de arriba de la casa y se lo dio a su madre. Dijo Elías: «Mira, tu hijo vive»… (1 Rey 17, 9-23).

Perseguido en Israel (quieren matarle), Elías se refugia en una ciudad de Fenicia, en tiempo de hambre y pide la ayuda de una pobre viuda pagana, que le acoge y alimenta… Más tarde, cuando ha pasado el hambre, el hijo de la viuda muere y Elías se lo “resucita”.

Ésta es, sin duda, una historia popular, que recoge y reelabora recuerdos antiguos en los que se evocaba la figura de Elías no sólo como profeta de Israel (en línea política dura, en contra de sus reyes, Ajab y Jezabel), sino como hombre de Dios y sanador, por encima de las fronteras de Israel.
Al Dios de Elías no le importa ya el triunfo del yahvismo, ni la pureza religiosa de Israel (como en los textos de la tradición más dura de 1 Rey18), sino la vida de los hombres y mujeres, y en especial la de las viudas y los huérfanos, dentro o fuera de las fronteras de la nación escogida.

La viuda de Sarepta no es yahvista, ni Elías quiere “convertirla”, y sin embargo ambos se ayudan, en un gesto de fuerte generosidad que incluye tres motivos principales:

‒ En la base está la generosidad» de la viuda pagana, que concede al profeta un comida que ella y su hijo habrían necesitado.

‒ En el centro hay un «milagro de abundancia» del profeta, a favor de la viuda y de su hijo: “el cántaro de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará…”. No te harás pobre por dar de lo que tienes.
‒ Hay, finalmente, «un milagro de vida»: que el hijo de la viuda extranjeros pueda vivir, viva, como signo de bendición y presencia de Dios, precisamente en el momento en que va a comenzar el juicio del Carmelo (1 Rey 18)

Elías aparece así como defensor del más duro yahvismo, pero viene a mostrarse en otro sentido como defensor de viudas y necesitados. En ese contexto se sitúan sus milagros (multiplicar la comida, resucitar a los muertos…), fundados en la fe de una mujer extranjera, que es capaz de dar al profeta lo que ella tiene (para sí y para su hijo). Esta fe y generosidad de la mujer (que no es israelita) ofrece uno de los signos religiosos y humanos más profundos de la Biblia Judía.

2. JESÚS Y LA VIUDA DE NAIM

Es evidente que Jesús se ha situado en la línea de Elías. (a) Por un lado él quiso recrear la experiencia israelita de Dios, a quien invoca como Padre. (b) Por otro lado ha sido profeta de los pobres y enfermos, de las viudas y de los hambrientos, un hombre del pueblo. Desde ese fondo ha de entenderse este relato capital de Lucas::

Evangelio: Lucas 7, 11-17

En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío. Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.
Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: “No llores.”

Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: “¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!”. El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.
Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo: “Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.” La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.

1. Milagro típico. Posiblemente, este pasaje no es histórico en el sentido material (externo) de ese término, aunque es difícil asegurarlo. La mención de Naim (no justificada por ninguna otra causa) puede referirse al recuerdo de algún gesto sanador de Jesús en aquella aldea, cerca del Tabor.

2. Fondo histórico. Dejando a un lado el carácter literal del milagro (descrito en forma solemne y ejemplar), el gesto recoge la mejor tradición de Jesús que se ha ocupado de un modo especial de los “marginales” de la sociedad y de un modo especial de las viudas. Para él, igual que para su “hermano” Santiago, la religión verdadera consiste en asistir a las viudas en su tribulación (Sant 1, 27).

3. Jesús rompe el tabú de la muerte: Toca el féretro, grita al muerto y le dice que se levante. Ésta es la palabra clave de Jesús: Que el hijo de la viuda se levante... que retome su camino. Jesús no tiene miedo de la impureza de la muerte, sino todo lo contrario; quiere luchar y lucha en contra de ella, a favor de la vida (del Reino de la resurrección). Jesús quiere detener y detiene la procesión de entierro del hijo de la viuda, para que viva el hijo, para que se alegre la viuda, para que todos puedan invertir el gran camino de muerte en que hemos convertido nuestra existencia en el mundo.

4. Los asistentes reacciones diciendo que un Gran Profeta ha surgido en el pueblo… evocando la figura de Elías. Jesús no aparece aquí con rasgos cristológicos posteriores, ni como Mesías, ni como Hijo de Dios… sino simplemente como profeta, pero como profeta grande, en la línea de Elías.

5. Éste es, como he dicho, un milagro para la viuda (no directamente para el muchacho muerto). Jesús quiere que la viuda pueda vivir, que tenga alguien que le acompañe. Por eso el texto termina diciendo que Jesús entregó el muchacho a su madre. Son ellos los que tienen que terminar la historia.

CONCLUSIÓN. IGLESIA DE VIUDAS, IGLESIA PARA LAS VIUDAS

a. Las viudas son un signo de todos los necesitados, en especial de las mujeres abandonadas y oprimidas, maltratadas y excluidas, en un mundo que sigue estando dominado por principios de tipo patriarcalista, en línea de poder y de dinero.

b. Estas viudas forman (con los huérfanos y extranjeros, con los hambrientos y sedientos, los desnudos y encarcelados…) el principio y centro de la Iglesia. El hecho de que haya mujeres-sacerdotes resulta al fin secundario, lo mismo que la existencia de nuestro tipo de obispos o presbíteros. El corazón de la Iglesia lo forman las viudas (con los pobres y enfermos). Ellas son los primeros “sacerdotes” de la Iglesia.

c. Ayudar a las viudas (es decir, crear un mundo donde puedan vivir los pobres y las viudas, los huérfanos y enfermos, los extranjeros y encarcelados) constituye un elemento esencial de la vida de la Iglesia, como indican las obras de misericordia de Mt 25, 31-46.

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“Tres formas muy distintas de resucitar a un muerto”. Domingo 10º del Tiempo Ordinario. Ciclo C

Domingo, 5 de junio de 2016

elijah-raising-dead-595x360Del blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre:

El relato del evangelio que leemos este domingo, la resurrección del hijo de la viuda de Naín, recuerda otros milagros parecidos: la resurrección de la hija de Jairo y la de Lázaro. Con esta última, el evangelista Juan nos enseña que Jesús es la resurrección y la vida, y aunque Lázaro, o cualquiera de nosotros, muera, vivirá gracias a Él.

            Lucas, en este relato que solo se encuentra en su evangelio, no enfoca el tema del mismo modo. Lo que pretende demostrar es el enorme poder y bondad de Jesús, comparándolo con los dos mayores realizadores de milagros del Antiguo Testamento: Elías y Eliseo. De este modo deja claro que está perfectamente justificado creer en Jesús y aceptarlo como salvador.

Primera forma: con oración y esfuerzo: Elías (1 Reyes, 17,17-24).

El profeta Elías predijo un período largo de sequía, y él mismo tuvo que pagar las consecuencias, debiendo desplazarse a la costa de Fenicia, a Sidón. Allí lo acogió una viuda que tenía un solo hijo. Al cabo de un tiempo, ocurrió lo siguiente.

                    17Más tarde cayó enfermo el hijo de la dueña de la casa; la enfermedad fue tan grave, que murió. 18Entonces la mujer dijo a Elías:

            – ¡No quiero nada contigo, profeta! ¿Has venido a mi casa a recordar mis culpas y matarme a mi hijo?

            19Elías respondió:

            -Dame a tu hijo.

            Y tomándolo de su regazo, se lo llevó a la habitación de arriba, donde él dormía, y lo acostó en la cama. 20Después clamó al Señor:

            -Señor, Dios mío, ¿también a esta viuda que me hospeda en su casa la vas a castigar haciéndole morir al hijo?

            21Luego se echó tres veces sobre el niño, clamando al Señor:

            – ¡Señor, Dios mío, que resucite este niño!

            22El Señor escuchó la súplica de Elías, volvió la vida al niño y resucitó. 23Elías tomó al niño, lo bajó de la habitación y se lo entregó a la madre, diciéndole:

            -Aquí tienes a tu hijo vivo.

            24La mujer dijo a Elías:

            – ¡Ahora reconozco que eres un profeta y que la palabra del Señor que tú pronuncias se cumple!

            El relato pretende subrayar el poder de Elías, capaz de conseguir que Dios resucite a un niño. La historia tuvo tanto éxito que poco después se contó algo muy parecido del discípulo de Elías, Eliseo. Este segundo milagro no tuvo lugar en el extranjero, en Fenicia, sino en territorio de Israel, en Sunén, a dos kilómetros de Naín. Habría sido mucho mejor elegir este texto para compararlo con el evangelio, pero no vale la pena quejarse de los liturgistas.

resurrecci_n_hijo_viuda_de_na_m-_iglesia_greco_cat_lica_rumanaSegunda forma: sin oración, pero con compasión: Jesús (Lucas 7,11-17).

                11A continuación se dirigió a una ciudad llamada Naín, acompañado de los discípulos y de una gran multitud. 12Justo cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, sacaban a un muerto, hijo único de una viuda; la acompañaba un grupo considerable de vecinos. 13Al verla, sintió compasión y le dijo:

            ―No llores.

                    14Se acercó, tocó el féretro, y los portadores se detuvieron. Entonces dijo:

            ―Muchacho, contigo hablo, levántate.

                    15El muerto se incorporó y empezó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre. 16Todos quedaron sobrecogidos y daban gloria a Dios diciendo:

            ―Un gran profeta ha surgido entre nosotros; Dios se ha ocupado de su pueblo. 17La noticia de lo que había hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea.

Comparando el relato de Lucas con la primera lectura se advierten importantes diferencias.

            Actitud de la madre

En el caso de Elías, se queja y protesta.

            En el caso de Jesús, no dice nada, cosa lógica porque no lo conoce ni ha convivido con él.

            Acciones del protagonista

Elías toma al niño, lo sube a la habitación de arriba, lo acuesta en la cama, clama al Señor, se echa tres veces sobre el niño, entrega al niño a su madre.

            Jesús siente compasión, detiene el féretro, ordena al muchacho que se levante.

            Lo más llamativo es que Jesús no ora, no tiene que pedir a Dios que resucite al niño, tiene el poder de resucitarlo. En cuanto al tema de la compasión, es muy importante cuando se compara con la actitud de Eliseo (el episodio que no leemos).

            Lugar del milagro

            Elías lo realiza en la habitación de arriba, y lo mismo ocurre en el caso de Eliseo. Se trata de algo secreto, de lo que solo son testigos Dios y el profeta.

            Lucas presenta el milagro de Jesús como algo público, presenciado por numerosas personas. Jesús llega a Naín acompañado de los discípulos y de una gran multitud. En dirección contraria otro grupo numeroso: a la madre la acompañaba un grupo considerable de vecinos.

            El poder de Jesús contará con numerosos testigos.

            Reacción de la gente

            La viuda de Eliseo termina confesando: ¡Ahora reconozco que eres un profeta y que la palabra del Señor que tú pronuncias se cumple!

            De modo parecido, la multitud que presencia el milagro de Jesús exclama: Un gran profeta ha surgido entre nosotros; Dios se ha ocupado de su pueblo.

Tercera forma: revelando a su Hijo: Dios Padre (Gálatas 1,11-19)

            La segunda lectura carece de relación con la primera y el evangelio. No habla de un muerto, sino de una persona repleta de energía, Pablo, que la gasta en perseguir violentamente a la iglesia. En este sentido podemos decir que también él está muerto. Y quien lo resucita es Dios Padre, revelándole a su Hijo, Jesús. Estamos acostumbrados a relacionar esta “resurrección” con la famosa caída del caballo que cuenta Lucas en los Hechos de los Apóstoles. Pablo, en la carta a los Gálatas, no da detalles de ese tipo. Se limita a lo esencial: su experiencia de haber descubierto quién es realmente Jesús.

                    11Os hago saber, hermanos, que el evangelio que os anuncié no es de origen humano; 12pues yo no lo recibí ni aprendí de un hombre, sino que me lo reveló Jesucristo. 13Habéis oído hablar de mi conducta precedente en el judaísmo: Violentamente perseguía a la iglesia de Dios intentando destruirla; 14en el judaísmo superaba a todos mis paisanos de mi generación, en mi celo ferviente por las tradiciones de mis antepasados. 15Pero, cuando el que me apartó desde el vientre materno y me llamó por puro favor, tuvo a bien 16revelarme a su Hijo para que yo lo anunciara a los paganos, inmediatamente, en vez de consultar a hombre alguno 17o de subir a Jerusalén a visitar a los apóstoles más antiguos que yo, me alejé a Arabia y después volví a Damasco. 18Pasados tres años, subí a Jerusalén para conocer a Cefas y me quedé quince días con él. 19De los otros apóstoles no vi más que a Santiago, el pariente del Señor.

Conclusión

            Las tres lecturas nos ayudan y animan a conocer más profundamente a Jesús. Alguien muy superior a un gran profeta, como Elías. Alguien muy distinto de un hereje, como pensaba Pablo antes de convertirse. Pero este conocimiento no se adquiere con la simple lectura y comparación de textos. Es una gracia que Dios concede, como a Pablo. Una gracia que debemos pedir, como insiste Ignacio de Loyola, en sus Ejercicios Espirituales: “conocimiento interno del Señor, para que más le ame y le siga”.

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Domingo X del Tiempo Ordinario. 5 junio, 2016

Domingo, 5 de junio de 2016

TO-D-X

Y, acercándose, tocó el féretro. Los que lo llevaban se pararon, y él dijo: Muchacho, a ti te digo: Levántate.”
(Lc 7, 11-17)

Al leer y dejar que este evangelio empape mi ser me descubro transida de esperanza en las posibilidades que el ser humano tiene de resucitar a otr@s.

Jesús se acerca, no hay otra posibilidad para nosotr@s, seguidor@s de Jesús, que acercarnos a quienes sufren… “El Señor al verla, se compadeció de ella y le dijo: -No llores” (Lc 7, 13). Jesús nos enseña a compadecernos, a acercarnos, a dejarnos conmover y sufrir con los que lloran. Sin embargo Jesús no dice: no llores y no hace nada, sino que se acerca, y después toca, acaricia, y le devuelve la vida.

Es un progresivo acercamiento que le posibilita tocar el féretro, palpa lo que contiene la muerte, y lo hace no para retener la muerte, sino para acariciar el dolor, que conlleva la separación y la soledad ante la pérdida de quien ama, y le devuelve la vida.

Jesús no retiene la muerte, la atraviesa con la compasión y se lo hace sentir al joven muerto, le otorga la vida a través del tacto.

No hay miedo a la muerte, hay calor humano y divino en Él, que comunica la vida a través de la sencillez del gesto que acaricia, con el cual se entrega y dona.

Traspaso lo que soy al otr@ y recibo del otr@ lo que es, sin miedo.

Dejar que mi vida le llegue y acoger su muerte, en un trasvase de lo que somos, más allá de lo que pensamos ser, y posibilitar que la vida fluya, para convertirse en Vida.

El “tocar” de Jesús es de vida porque no retiene, porque no es compulsivo, porque no es para poseer, sino para demostrar al otr@ que le importa, que le quiere, que se conmueve ante su sufrimiento, que SIENTE en el fondo de sí, su dolor y su muerte.

“ Y Jesús, se lo entregó a su madre” (Lc 7, 15)

¿Por qué nos da vergüenza acariciar y abrazar entregando lo más sagrado que somos, la vida que nos vive y que no es nuestra, traspasar las barreras de la sensualidad para compartir la sensitividad que somos y otorgar la VIDA de Dios en nosotr@s?

Si somos capaces de acercarnos y acariciar “las muertes” de nuestra humanidad quienes están muertos se INCORPORARÁN Y LEVANTARÁN.

Gracias Espíritu Santo por tantas manos que se atreven a acariciar, sin miedo a contagiarse ni mancharse .

Ayúdanos a pararnos

y a cercarnos a quienes viven muertos.

Que nuestras manos sean espacio vacío de apropiación,

DISPONIBLES para acoger el dolor

y entregar Tu Amor.

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Antonio López Baeza: “Si no volvemos al Evangelio, Cristo no estará con nosotros”

Domingo, 5 de junio de 2016

lopez-baezaAutor de “Carlos de Foucauld y la fragancia del Evangelio” (PPC)

“¿Qué evangelio leen este tipo de creyentes, incluso de jerarcas católicos, que atacan al Papa?”

(Jesús Bastante).- Hoy nos acompaña Antonio López Baeza. Viene a presentarnos un nuevo libro, editado por PPC, titulado Carlos de Foucauld, La fragancia del Evangelio. Nos comenta que Foucauld fue un ejemplo e evangelización y humanidad. Tuvo una vida azarosa y su fe le llegó de forma sorprendente: de la mano del rezo islámico, descubrió la belleza de la oración. Y le cambió la vida. Es un personaje que Antonio conoce muy bien porque lleva años trabajando en la investigación. Y durante 7 años ha dirigido la revista “Iesus Caritas”, fraternidad sacerdotal de Carlos de Foucauld.

Antonio, bienvenido a Religión Digital.

Dinos: ¿Quién es Carlos de Foucauld y por qué continúa siendo un personaje tan buscado y tan leído?

Para nosotros, es el que ha abierto caminos nuevos a la misión evangelizadora de la Iglesia. Por su estancia en África de tantos años con tantas dificultades. Pasó 16 años en el Sáhara. Primero en Beni-Abbès y después en Tamanrasset, donde murió. Fue un hombre que nos hizo ver que la evangelización era, ante todo, un testimonio de amistad desinteresado. Él fue, en primer lugar, militar. Nieto de militares.

Y vizconde.

Exactamente, y Vizconde de Foucauld.

Y después, a partir de su experiencia con los creyentes del Islam, descubrió la belleza de la oración. Cuando en su exploración de Marruecos, donde tuvo que pasar desapercibido porque en aquélla época ningún europeo podía entrar allí. Pasó como judío, acompañado de otro judío. Y en ese tiempo lo que más le impresionó fue la oración de los musulmanes.

Curioso, que fuera a través de la oración islámica cuando reconoce su vocación cristiana.

Fue el comienzo de su conversión. Que se completaría cuando regresó a París con mucho éxito, por su estudio cartográfico del Atlas marroquí, con los mejores premios de París de científicos de aquél momento. Convive con su prima Maria de Bôndi en quien descubre, lo que él después diría en muchos momentos: que tanta inteligencia y bondad, no puede estar enemistada con la fe. Fe de la que él se encontraba lejos, desde que acabó sus estudios a los diez y siete años con los jesuitas de París.

¿Qué papel tiene el desierto físico y el espiritual en la conversión de Foucauld?

Están muy unidos. Él tiene páginas sobre el desierto de una belleza incomparable. Describiendo sus amaneceres y atardeceres, en las numerosas cartas que escribe a sus amigos y familia. Pero es que el desierto con su silencio y su soledad, invita a ir más allá de lo inmediato. Eso es el desierto geográfico, el físico. Pero también es importante ese desierto a nivel de la constatación de los propios límites, buscando a esos propios límites un sentido. Un valor. Porque cuando el ser humano se encuentra desprovisto de medios, es cuando tiene que sacar lo mejor de sí mismo. Y es en ese momento también cuando el hermano Carlos de Foucauld, comienza a profundizar en la contemplación, que él llamaría, “adoración”. Adoración del eterno, del absoluto, en el mismo desierto. Si te fijas en el libro, la editorial PPC ha tenido el acierto de poner en la portada “un” desierto. Porque el desierto junto con Nazaret, son los dos valores principales de espiritualidad del hermano Carlos.

La soledad, para poder encontrarse con el otro.

Y el “Otro” no solo con mayúsculas. El otro, por ejemplo, el musulmán. Él recibió no solo el testimonio religioso orante de los musulmanes, sino que fue también asistido caritativamente por ellos. Y descubrió que la verdadera relación de un creyente con otro creyente, de distintas religiones, es la aceptación del valor de la persona humana, y del amor mutuo, de la fraternidad. Antes hemos hablado de Nazaret y el desierto, y junto con ellos, Carlos desarrolló la conciencia de la fraternidad universal tan cercana a Francisco de Asís.

Y al actual Papa.

¡Por supuesto!

¿Hay algo de Foucauld en Francisco?

Bueno, en mi libro hay varias citas del papa Francisco. Y algunas totalmente referentes a Carlos de Foucauld. En su retiro a los curas que hace todos los años en el Corazón de Jesús, el 15 de junio del año pasado citó textualmente a Carlos de Foucauld como modelo de evangelización. Porque había unido muy claramente la oración a la acción pastoral. Y en el Sínodo de la familia le dedica un capítulo entero porque la espiritualidad en Nazaret coincide, según el Papa, con los objetivos de una verdadera pastoral familiar.

Hablábamos antes del Papa Francisco como alguien que también cree en esa fraternidad universal. Estamos en un momento en que las disputas en nombre de Dios nos están alejando. Asistiendo, más allá de lo que es el Estado Islámico, a una pelea religiosa como no se recordaba probablemente desde la época de las cruzadas. Entre supuestos buenos y supuestos malos.

El papa Francisco está actualizando lo que Francisco de Asís vivió ya en las cruzadas. El diálogo con los musulmanes en plan fraterno. De mutuo enriquecimiento. No se trata de imponer nada, sino de ser capaz de recibir, en una reciprocidad adulta y plenamente espiritual, lo bueno que tienen todas la religiones. Porque el integrismo consiste en pensar que mi religión es la única verdadera. Cuando en realidad esos va en contra de la misma definición de Iglesia católica.

Lo que pasa es que alguno nos acusará ahora de “buenistas”.

¿Buenistas?

De estar pensando siempre que los otros llegan y nos matan, o están asesinando y secuestrando cristianos, etc.

Sí, pero eso supone darles la razón a ellos. Como si el fundamentalismo fuera la solución a los problemas de la humanidad. Cuando estos problemas solo tienen una solución: reconocer que la dignidad de las persona humana está por encima de todos los demás intereses, incluidos los doctrinales, los religiosos y los teológicos. Los dogmáticos.

Debería ser más sencillo trabajar por esa fraternidad universal en un mundo que cada vez está más globalizado en lo económico, en lo mediático. Hoy no pasa algo en el otro lado del mundo sin que nos enteremos al momento. ¿O no es así?

Es que lo globalizado, a mi modo de ver, son las intenciones imperialistas del capital, y lo medios de comunicación de gran alcance. Si se globalizara la conciencia, una conciencia donde fuera la dignidad de la persona el valor máximo, ya se estaría contribuyendo a la fraternidad universal. Y a la lucha contra los fundamentalismos y los dogmatismos, que son los que nos están haciendo daño. Tanto desde un campo como desde otro. Porque no se puede negar cierto fundamentalismo también en sectores de la Iglesia católica.

Que ataca incluso a su propio jerarca. Y últimamente bastante más.

Lamentablemente. Esa es una de las cosas que nos hace sufrir, y que a mí me hace pensar: ¿qué evangelio lee este tipo de creyente, incluso de jerarcas católicos, que atacan al Papa?

¿Con qué fragancia (cogiendo el subtítulo de tu libro), del Evangelio?

¿Con qué argumentos evangélicos, con qué espíritu pueden atacar al Papa, a un hombre que llega a Lampedusa y su primera palabra es “qué vergüenza”? Leer más…

Biblioteca, General

El Papa decreta la expulsión de los obispos que oculten casos de abusos sexuales

Domingo, 5 de junio de 2016

abusos-cruz_560x280El motu proprio ‘Como una madre amorosa’ reforma el Código canónico

La Santa Sede echará a los eclesiásticos que omitan actos que hayan provocado daños a otros

Entre las denominadas ‘causas graves’ se incluye la negligencia de los obispos

El papa Francisco ha decretado la expulsión de aquellos obispos que muestren un comportamiento negligente u oculten información en relación con los casos de abusos sexuales hacia menores o adultos vulnerables. La Santa Sede publicó hoy el motu proprio (documento papal) “Como una madre amorosa” con el que se refuerzan los artículos del Código de Derecho Canónico en los que se estipula la posibilidad de expulsar a un eclesiástico por “causas graves”.

“Con el presente documento pretendo precisar que entre las denominadas ‘causas graves’ se incluye la negligencia de los obispos en el ejercicio de sus funciones, particularmente en relación con los casos de abusos sexuales a menores y adultos vulnerables”, señala el pontífice.

El Código de Derecho Canónico establece en su artículo 193 que “nadie puede ser removido de un oficio conferido por tiempo indefinido, a no ser por causas graves”. El documento presentado este sábado por el papa Francisco consta de cinco artículos y en el primero de ellos se señala que aquellos con responsabilidad en la Iglesia “pueden ser legítimamente retirados de su cargo si, por negligencia, haya omitido actos que hayan provocado daños a otros”.

Estos daños pueden referirse a personas físicas o a la propia comunidad y el perjuicio podrá ser “físico, moral, espiritual o patrimonial”. El obispo puede ser retirado solamente si haya fallado objetivamente de manera muy grave a sus responsabilidades pero, en el caso de que se trate de abuso a menores, “es suficiente que el fallo sea ‘grave”. En el segundo y el tercer artículo de esta reforma, el papa aborda el proceso mediante el cual un obispo podrá ser suspendido de su cargo.

En los casos en los que se den “serios indicios” de un comportamiento negligente, las congregaciones competentes de la Curia Romana podrán dar inicio a una investigación, avisando previamente al sujeto estudiado, a quien se le concederá la posibilidad de defenderse. Una vez se alcance una sentencia y se considere oportuna la suspensión del obispo, la Congregación podrá optar, “en base a las circunstancias del caso”, si publicar “en el tiempo más breve posible” el decreto de suspensión o invitar al obispo a presentar su renuncia.

El obispo contará con un plazo de 15 días para presentar su renuncia y, si no se pronuncia en dicho plazo, la Congregación emitirá entonces el decreto de suspensión. En cualquier caso, la decisión de la Congregación deberá ser sometida a la aprobación del pontífice quien, antes de asumir una decisión definitiva, convocará un Colegio de juristas.

En el documento Francisco señala que la Iglesia ama a todos sus hijos pero “cura y protege con un afecto muy particular a los pequeños e indefensos”, como los niños o los adultos vulnerables. Esta reforma entrará en vigor a partir de mañana, una vez sea publicada en la gaceta oficial de la Santa Sede, L’Osservatore Romano.

Nota del P. Lombardi sobre la Carta Apostólica “Como una madre amorosa”

La Carta Apostólica insiste en la importancia de la atención vigilante a la protección de los niños y adultos vulnerables, que requieren “una particular diligencia”.

Por eso precisa que entre las “causas graves” que justifiquen la remoción de los cargos eclesiásticos, también de los obispos, se encuentra la negligencia en relación con los casos de abuso sexual de menores de edad o adultos vulnerables.

Se trata de una ley que establece un procedimiento que debe seguirse para la aplicación de un artículo que se encuentra ya en el CIC y el CCOO (CIC 193§1, CCOO 975§1)

No se trata de un proceso penal, porque no se trata de un “delito” llevado a cabo, sino de casos de “negligencia” por parte de los obispos o superiores religiosos.
La “investigación” en casos de negligencia corresponde a las congregaciones competentes, que son cuatro:

Obispos
Evangelización de los Pueblos
Iglesias orientales
Institutos de vida consagrada y Sociedades de Vida Apostólica

No está llamada en causa la Congregación para la Doctrina de la Fe, porque no se trata de los delitos de abuso, sino de negligencia en el cargo.

En las congregaciones ya se encuentran oficinas disciplinarias o similares.

Hay que tener en cuenta dos puntos:

– La falta de diligencia también puede exisitr “sin grave culpa moral” del Obispo (art 1§2.).

– Para la remoción, en el caso de abuso de menores “, es suficiente que la falta de diligencia sea grave” (art.1§3), mientras que en otros casos se requiere una falta de diligencia “muy grave” (art.1§2) .

Por tratarse de decisiones importantes sobre los obispos, la aprobación específica depende del Santo Padre. (Esto no es nuevo).

Nuevo sin embargo, es el establecimiento de un “colegio de juristas” que asistirá al Santo Padre antes de tomar una decisión definitivas. Se puede prever que dicho colegio esté formado por cardenales y obispos.

Nota: Tratándose de una normativa sobre procedimientos no se plantea la cuestión de retroactividad o menos porque existía ya la ley sobre la posibilidad de remoción “por causas graves”. A partir de ahora el procedimiento para la aplicación del art. 193§1 es el establecido.

Fuente Religión Digital

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Ocho confesiones religiosas celebran un acto interreligioso por la paz y la acogida de refugiados

Domingo, 5 de junio de 2016

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Manifiesto de apoyo de todas las religiones a los refugiados

Rechazan el acuerdo suscrito por la Unión Europea con Turquía

Ocho confesiones religiosas han celebrado este jueves en la Mezquita Central de Madrid un acto interreligioso por la paz y la acogida de los refugiados en el que han rechazo el acuerdo de la Unión Europea con Turquía y han llamado a no convertir Europa “en una fortaleza cerrada y asfixiante”.

En el acto han estado representadas la Comisión Islámica de España (CIE), Arzobispado de Madrid-Iglesia Católica Romana, Iglesia Siro-Ortodoxa, Iglesia Evangélica Española (IEE), la Comunidad Bahá’í, el Centro Budista Shambhala, la Asociación para la Conciencia de Krishna (Hare Krishna)y la Iglesia de la Comunidad Metropolitana (ICM).

La ceremonia ha contado con una multitud de testimonios de las distintas organizaciones y comunidades, que han destacado lo más importante de la situación de los refugiados y lo que están haciendo los políticos y las sociedades en España y Europa.

El Vicario de Pastoral Social e Innovación del Arzobispado de Madrid, José Luis Segovia, ha querido hacer un “llamamiento” a la compasión. “Ningún sufrimiento humano debe ser ajeno”, ha afirmado respecto a la situación de los miles de refugiados que hay en la actualidad.

También ha exhortado a los máximos dirigentes europeos respecto al pacto firmado con Turquía para no convertir Europa “en una fortaleza cerrada y asfixiante“.

En la misma línea de denuncia hacia la Unión Europea se ha pronunciado el representante de la Iglesia Evangélica Española, Ricardo Moraleja, que ha denunciado la “injusticia” de este acuerdo con Turquía y ha lamentado que el Gobierno de Mariano Rajoy no esté cumpliendo su promesa “de recibir a 15.000 refugiados”.

Por su parte, la representante de la Comunidad Judía ha alertado del sentimiento de odio hacia el refugiado. “Hoy en día, a excepción de Alemania, muchos países europeos no solo cierran sus fronteras a los refugiados sino que algunos de sus líderes políticos están haciendo discurso de rechazo y odio”, ha subrayado.

lecturasPor su parte, el presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), ha hecho hincapié en el significado de la palabra ‘Islam’, que quiere decir paz. “No hay nada mas grande que la paz, tenemos que extender estos valores, la paz tiene que ser vigente en cada momento para transmitir este sentimiento a los demás”, ha explicado.

La directora del Centro Budista Shambhala, Avelina Frias, ha destacado que los derechos de los refugiados son los mismos que para las demás personas, ya que “nadie tiene el derecho de poner límite a la dignidad y solidaridad de la sociedad”. “Por ser quien somos y va mas allá del bien y del mal, no hace falta que luchemos por nuestra dignidad, nos pertenece, nos hace valiosos y nadie nos la puede arrebatar”, ha subrayado.

En el mismo sentido que Frias, el representante de la Asociación para la conciencia de Krishna, Joel Hare, ha afirmado que “todos tenemos los mismos derechos a vivir en este planeta”. “Con lo cual las personas que distinguen en nacionalidad, raza o género, son como aquellos que discriminan al otro por el tipo de ropa que lleva”, ha apostillado.

Por su lado, la Iglesia de la Comunidad Metropolitana (ICM) ha incidido sobre la importancia de los refugiados como personas y ha recordado que “hay que estar abiertos a los demás, aceptar a todos como son, aunque sean distintos a mí”.

en-la-mezquitaLa representante de la Comunidad Bahái, Nuria Vahdat, ha destacado el papel de la religión de cara a resolver problemas. “Creemos que la religión tiene unos poderes inherentes capaces de resolver los problemas contemporáneos a los que nos enfrentamos”, ha finalizado.

Después de estos testimonios, todos los asistentes en unión han cantado el ‘Himno de la Alegría’, queriendo hacer ver un gesto de unión de las distintas religiones ante asuntos tan importantes como el de los refugiados.

Por último, distintos miembros de las comunidades y organizaciones han leído un manifiesto de apoyo de todas las religiones a los refugiados y sus derechos fundamentales. Un texto en el que rechazan el acuerdo suscrito por la Unión Europea con Turquía y en el que piden que España “facilite el paso seguro de inmigrantes a través del Mediterráneo” denunciando las mafias que trafican con personas humanas.

RELIGIONES POR LA ACOGIDA Y LA PAZ
Manifiesto

1. Reunidos como personas de fe y de convicciones religiosas, pertenecientes a distintas tradiciones con presencia en Madrid, nos pronunciamos a favor de una acogida digna de las personas solicitantes de asilo que huyen de la persecución religiosa, el hambre y de la guerra. Nos pronunciamos a favor del cumplimiento europeo de sus compromisos con los derechos fundamentales y de la realización inmediata de la relocalización de refugiados desde tierras de Grecia e Italia. Nos pronunciamos a favor del cumplimiento de los compromisos de reasentamiento de la Ley española de Asilo, especialmente para personas vulnerables.

2. Rechazamos la idea extendida de hablar de una crisis de refugiados, cuando lo que no estamos cumpliendo es la solidaridad y la justicia requeridas por nuestros compromisos internacionales como españoles y europeos. Nos encontramos ante una crisis de solidaridad. Numerosos municipios, personas individuales y comunidades de fe han puesto a disposición sus hogares y plazas de acogida, que se encuentran vacías mientras el Estado sigue sin gestionar la llegada a nuestro país de las personas que necesitan protección y refugio.

3. Rechazamos el acuerdo suscrito con Turquía por parte de la Unión Europea, que entró en vigor el pasado 20 de marzo, como estrategia para negar el derecho de asilo a las personas que huyen de la guerra. El citado acuerdo se basa en la afirmación de que Turquía puede ser considerado país seguro. La determinación de dicho estado como país seguro y las devoluciones masivas de personas solicitantes de asilo no están amparadas por la legislación internacional ni corresponden a los tratados suscritos por la Unión Europea en materia de asilo y refugio.

4. Consideramos un atentado contra los derechos fundamentales la aplicación de políticas contrarias a nuestra legislación y al derecho internacional, como la devolución de personas o la detención de solicitantes de asilo, mientras que los acuerdos de relocalización y reasentamiento se prolongan en el tiempo sin soluciones efectivas a las necesidades de las familias refugiadas entre las que numerosos niños se encuentran en situación de vulnerabilidad.

1. Como comunidades de fe y convicciones religiosas, consideramos que esta crisis de solidaridad constituye un gravísimo atentado contra los derechos humanos y es contraria a las enseñanzas que profesamos en favor de una humanidad comprometida con los necesitados, responsable de la justicia y de la paz, y favorecedora de la cultura de la hospitalidad.

2. Apoyamos con rotundidad iniciativas en el Estado español que faciliten el paso seguro de inmigrantes a través del Mediterráneo, como los corredores humanitarios, evitando las mafias que trafican con la vida humana y desarrollando la colaboración con las entidades locales, tal y como se está realizando en Italia gracias a comunidades cristianas.

3. El compromiso de nuestra fe y enseñanzas proféticas nos llaman a reaccionar contra lo que consideramos una falta de humanidad y de justicia. Estamos comprometidos con la paz y rechazamos toda forma de violencia, en particular la de las guerras y el terrorismo, por eso, condenamos categóricamente la justificación de la violencia en nombre de Dios por ser contraria a la naturaleza de Dios y a todo acto verdaderamente religioso. Nuestro camino es la reconciliación y reclamamos de nuestros gobiernos el compromiso de abordar los conflictos bélicos y resolverlos de forma pacífica y duradera. Será la mejor manera de evitar que haya personas que tengan que huir de sus casas y de sus países.

4. Es cierto que a lo largo de la historia, en numerosas ocasiones, algunos miembros de las distintas religiones no hemos sabido resolver o evitar los conflictos bélicos. En nombre de la religión se han justificado guerras y barbaries, se han fomentado odios o simplemente no se ha hecho lo necesario por evitar tales conflictos. Pero no es menos verdad que los valores sobre la familia humana y la dignidad de todas las personas también tienen una inspiración religiosa. Desde las religiones hemos contribuido en muchas ocasiones a la reconciliación y a la paz, siendo mediadores a través del diálogo y acciones conjuntas. Unidos, hombres y mujeres de todos los credos religiosos, experimentamos que nuestra fe es un motor imparable para superar los prejuicios y convivir pacíficamente. Encontramos en la religión la fuerza para promover una cultura de la acogida y la hospitalidad, de la mediación, el diálogo y la reconciliación, en la que la paz sea el fruto perenne de una justicia que anhelamos junto con todas las personas de buena voluntad que sueñan para sus descendientes un mundo mejor.

FIRMANTES DE LA DECLARACIÓN:

Asociación para la Conciencia de Krishna (Hare Krishna)
Centro Budista Shambhala de Madrid

Comisión Islámica de España (UCIDE)
Comunidad Bahá’í de España
Iglesia de la Comunidad Metropolitana
Iglesia Evangélica Española (IEE)
Iglesia Siria Ortodoxa
Vicaría de Pastoral Social del Arzobispado de Madrid

Otros grupos y asociaciones:

Asociación Arco Forum
Asociación Ecuménica Internacional (IEF)
Asociación Éxodo para la transformación social
Comisión diocesana de Justicia y Paz del Arzobispado de Madrid
Comunidad de Sant‘Egidio
Cristianas y cristianos de base de Madrid
Movimiento de los Focolares
Plataforma Evangelio, Justicia y Derechos Sociales
Redes Cristianas

Fuente Religión Digital/EP

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Cañizares: “¿Les estorbo, les soy molesto, y quieren acabar conmigo? Ni soy homófobo, ni xenófobo, ni sexista: ¡Dios me libre!”

Domingo, 5 de junio de 2016

6552G_Arzobispo_Antonio_CanizaresSin comentarios… hasta la próxima barrabasada…

El cardenal retira “aquellas palabras que hayan podido herir o molestar a algunos”

El arzobispo de Valencia trata de zanjar la polémica con una carta abierta a los fieles

(Antonio Cañizares, cardenal arzobispo de Valencia).- Queridos diocesanos, muy queridos hermanos y amigos todos en el Señor: Desde el jueves pasado, os debo una carta como Obispo vuestro; y en cuanto tal me creo en el deber de expresarme conforme a la verdad; os debo una aclaración sobre lo acaecido el pasado jueves en las Cortes Valencianas a propósito de una homilía pronunciada por mí.

En la Universidad Católica el pasado 16 de mayo, en su sede de Santa Úrsula. El texto de la homilía y mi nota correspondiente sobre ella creo que la conocéis porque se ha divulgado íntegramente por nuestros medios de comunicación diocesanos: fue una exposición de la belleza, de la grandeza de la familia, donde se encuentra el futuro de la humanidad, e hice una defensa de la misma.

Creo que os debo una palabra, porque, en la sesión ordinaria semanal del pasado jueves de control al Consell, el Sr. Sindic de Compromis formuló una pregunta al Sr. Presidente del Consell sobre dicha homilía y éste respondió a dicha pregunta. Faltando al derecho fundamental de libertad religiosa y sin tener en cuenta el principio de una sana laicidad en una democracia plural, se me sometió, de hecho, a un juicio, sin haberme escuchado y sin defensa por mi parte, en mi ausencia, y se me condenó conculcando todo derecho en una sociedad democrática basada en el derecho; se me condenó de hecho, además, llevados de prejuicios y de lecturas sesgadas sacadas de algunos medios de comunicación social y de sus interpretaciones. La homilía en cuestión no había sido leída íntegramente en su conjunto por mis acusadores, y, por tanto, se vertieron juicios sobre mi persona y sobre un texto que no conocían y sin darme la oportunidad de defenderme: Convirtieron las Cortes en un Tribunal popular, de tan malos recuerdos históricos.

Tanto el Sr. Sindic de Compromís como el Sr. Presidente del Consell, se permitieron unos juicios sobre mi persona verdaderamente infamantes, falsos y calumniosos que incitaban al odio, y arrancaban el aplauso de sus compañeros de ideología que ratificaron aplaudiendo la ignominia que estaba acaeciendo en su presencia. No creo que fuera la Sede Parlamentaria que ampara su inmunidad el sitio adecuado para tales denuncias. Menos mal que las imputaciones eran falsas, y que yo no soy ése que dibujaron allí. Se me insultó gravemente, se me acusó -dando lecciones de cristianismo, ¡ qué paradoja!- de que no soy “nada cristiano”; se contrapuso el Papa a mi persona, -lo cual, como podéis suponer, me dolió en el alma- en una ignorancia total de mi relación que tengo como Obispo con el Papa y, además, como amigo del Papa que soy; se utilizó y se manipuló al Papa contra mí para desprestigiarme; el Papa no se merece tal utilización, está a otro nivel mucho más digno y elevado.

Me dolió particularmente que se me acusase de incitar al odio contra homosexuales y lesbianas, a quienes estimo, los valoro en su dignidad que les corresponde como personas, y me merecen el máximo respeto. ¡Cuántas veces he de repetir esto: el respeto que les tengo a estas personas y mi lamento porque en ocasiones no se les trata como se debe!. Quienes actuaron así en las Cortes Valencianas, actuaron igual que otros de su grupo ideológico hace unos meses cuando, con diferente motivo, me acusaron con falsedad y alevosía, de xenófobo, y de incitar al odio contra los refugiados procedentes de países árabes; ¿casualidad, pura coincidencia, o plan y estrategia preestablecidos?

¿Les estorbo, les soy molesto, y quieren acabar conmigo? Ni soy homófobo, ni xenófobo, ni sexista: ¡Dios me libre! Acepto a todos y no excluyo a nadie porque creo firmemente en el Señor. Creo que quien me conoce de verdad – no por algunos medios y por algunas manifestaciones o interpretaciones interesadas de algunos posicionados previamente o con prejuicios-, quien haya seguido mi trayectoria como sacerdote, como Obispo o como Cardenal, sabe que no excluyo a nadie sea del color que sea, de la religión que profese, de su manera de pensar que respeto, y de la condición que sea. Para mí todos son hijos de Dios, queridos por Dios, hermanos, y así lo predico constantemente: la tolerancia, mejor aún la caridad, me lleva al respeto a todos y a la no exclusión de nadie, y si alguna vez no actuase así estoy convencido que estaría pecando, y lejos de mí el pecado; no es este mi caso. Pero creo, al menos así lo intento, que busco la verdad, y la justicia, proclamarla y defenderla, aunque me cueste sinsabores. Mi ministerio está al servicio de la verdad, la verdad de Dios y la verdad del hombre y de la familia. Permitidme que me pregunte en voz alta: “¿Soy yo quien fomenta el odio, o lo fomentaron contra mí otros en otros ámbitos, como ahora en las Cortes con sesiones como la celebrada el jueves pasado, con juicios y palabras de consecuencias imprevisibles y no deseables?”.

Creedme que este “incidente” me duele, sobre todo, por vosotros, mis queridos diocesanos y por el pueblo valenciano a quien quiero, y quiero servir con todas mis fuerzas. Sólo me importa el juicio de Dios, no me preocupa el de los hombres. No me preocupan los insultos, máxime si son por defender la justicia y lo derivado del Evangelio, me preocupáis vosotros, pueblo de Dios, el que os puedan dañar, herir y dispersar. Siento muchísimo que vuestro Obispo sea tratado de esta manera como se me trató en la Sede de las Cortes, donde reside la representación de todos vosotros, y del pueblo valenciano.

Os digo, de verdad, con todo mi corazón, que doy por zanjado este asunto, y, por mi parte, retiro aquellas palabras de mi homilía, como no dichas, que hayan podido herir o molestar a algunos, y que perdono muy sinceramente a quienes me han ofendido de esa manera. No les tengo ningún rencor y les tiendo la mano en señal de amistad. Los perdono de todo corazón. Eso sí, espero reciprocidad, y les pido que rectifiquen por respeto a vosotros y por justicia para con la Iglesia que no puede ser tratada así; les pido, además, que dejen de acosar a la Iglesia, a personas e instituciones de Iglesia, y que actúen respetando la libertad religiosa, base de una democracia. Rezo por ellos y los perdono, no saben lo que hacen. Rezo para que se dejen ayudar por Dios que les quiere y no los deja. Estoy con mucho ánimo, con mucha esperanza y con anhelos muy vivos de proseguir el camino con la mirada puesta en Jesús, que también supo de ignominias y nos dijo que, si queremos llegar hasta el final, hemos de dejarlo todo, tomar la cruz y seguirlo -la cruz es perdón y reconciliación-. Me habéis oído muchas veces que la única manera de seguir a Jesús es con la cruz, y, con su ayuda y por su misericordia, estoy dispuesto a cargar con ella, porque, por encima de otras cosas, como pastor, me interesáis vosotros, y como Pablo, me gastaré y me desgastaré por vosotros, a los que quiero con toda mi alma. Dios me concede, por pura bondad suya y para vuestro bien, estar contento y no buscar nada más que su voluntad, y en Él confío, con mis debilidades.

Y vosotros, rezad por mí, que lo necesito; os necesito a vosotros para luchar y soportar las pruebas con fortaleza y renovado vigor, necesito vuestra ayuda, vuestro apoyo, y sobre todo, vuestra oración para que siempre os ofrezca el testimonio valiente de la fe y la verdad, os anuncie el Evangelio y solo el Evangelio de la caridad y la misericordia, os proporcione siempre sin desmayo y sin desfiguraciones las enseñanzas de la Iglesia a las que tenéis derecho y que os mantendrán firmes en la fe, pedid que os lleve a Dios, os muestre a Jesucristo en obras y palabras, os confirme en la caridad, en la unidad, y en la esperanza, os anime a perseverar en la causa del Evangelio, que es, inseparablemente, Dios y el hombre, y me mantenga fiel y firme en la libertad evangélica. ¡Gracias por vuestra cercanía, vuestro afecto y vuestra oración! Que Dios os bendiga. Rezad mucho a la Mare de Déu.

Un abrazo a todos

Antonio Cañizares Llovera

Arzobispo de Valencia

***

El ‘Imperio Gay’ nos invita ‘sentir la fuerza’ del colectivo LGTB

34015_lambda-imperio-gayEl colectivo Lambda ha transformado las declaraciones del cardenal Antonio Cañizares, sobre “el imperio gay” en una serie de camisetas con el lema ‘Sent la Força’ (Siente la fuerza) que venderán de cara a la manifestación del Día del Orgullo LGTBI que se celebrará este 18 de junio en Valencia

Lambda, colectivo LGTB valenciano, ha conseguido transformar el odio en una forma de lucha creando unas ingeniosas camisetas que venderán de cara a la manifestación con la que finalizará el Día del Orgullo LGTB el próximo 18 de junio en Valencia.

A través de una ingeniosa vuelta de tuerca de las lamentables declaraciones con las que el cardenal Cañizares en las que acusaba al feminismo y al ‘imperio gay” de querer terminar con la familia cristiana, el colectivo ha creado una línea de camisetas en las que aparece Darth Vader, un corazón, la bandera arcoíris y un mensaje de empoderamiento: Sent la Força‘ (Siente la fuerza).

Fani Boronat, coordinadora general de Lamda, ha presentado esta nuevas camisetas en una rueda de prensa en la que también ha confirmado que finalmente han sido casi cuarenta entidades y asociaciones las que se han sumado a la denuncia contra el cardenal por sus:

Condenables declaraciones contra las personas homosexuales y el movimiento feminista. No es coincidencia que desde estas declaraciones hayan aumentado los actos homófobos”.

34014_lambda-imperio-gayBoronat ha indicado que tras las declaraciones del cardenal han aparecido pintadas de carácter homófobo en varios ‘mupis’ publicitarios de la campaña contra la LGTBfobia del Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana y “dos personas increparon a los participantes en una concentración contra la violencia de género”.

Desde Lambda han señalado que las palabras de Cañizares están “llenas de odio”, son “homófobas y machistas que sólo hacen que incitar al odio contra aquellas personas que no entran dentro de los arcaicos modelos que defiende la jerarquía católica”.

***

El PSPV ha promovido una declaración reprobando al arzobispo de Valencia

Cañizares, contra las críticas de los socialistas valencianos: “Nada de lo que ustedes afirman sobre mí es cierto”

 
El cardenal exige a los políticos que rectifiquen las acusaciones vertidas contra él

“Perdono como Jesucristo, que es nuestro ejemplo y fin, cualquier malentendido que haya podido producirse”

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha dirigido este viernes una carta abierta al síndic del grupo socialista en las Cortes Valencianas, Manolo Mata, y a la diputada Rosa Mustafá, que han promovido una declaración institucional en reprobación del purpurado por sus últimas declaraciones, en la que asegura “nada” de lo que afirman sobre él es cierto y les pide que rectifiquen las palabras que le han dirigido.

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