Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Amor’

“La queja de Dios”. 22 Tiempo Ordinario – B (Marcos 7,1-8.14-15.21-23)

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en “La queja de Dios”. 22 Tiempo Ordinario – B (Marcos 7,1-8.14-15.21-23)

215px-missa_tridentina_002Un grupo de fariseos de Galilea se acerca a Jesús en actitud crítica. No vienen solos. Les acompañan algunos escribas venidos de Jerusalén, preocupados sin duda por defender la ortodoxia de los sencillos campesinos de las aldeas. La actuación de Jesús es peligrosa. Conviene corregirla.

Han observado que, en algunos aspectos, sus discípulos no siguen la tradición de los mayores. Aunque hablan del comportamiento de los discípulos, su pregunta se dirige a Jesús, pues saben que es él quien les ha enseñado a vivir con aquella libertad sorprendente. ¿Por qué?

Jesús les responde con unas palabras del profeta Isaías que iluminan muy bien su mensaje y su actuación. Estas palabras con las que Jesús se identifica totalmente hemos de escucharlas con atención, pues tocan algo muy fundamental de nuestra religión. Según el profeta de Israel, esta es la queja de Dios.

«Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí». Este es siempre el riesgo de toda religión: dar culto a Dios con los labios, repitiendo fórmulas, recitando salmos, pronunciando palabras hermosas, mientras nuestro corazón «está lejos de él». Sin embargo, el culto que agrada a Dios nace del corazón, de la adhesión interior, de ese centro íntimo de la persona de donde nacen nuestras decisiones y proyectos.

Cuando nuestro corazón está lejos de Dios, nuestro culto queda sin contenido. Le falta la vida, la escucha sincera de la Palabra de Dios, el amor al hermano. La religión se convierte en algo exterior que se practica por costumbre, pero en la que faltan los frutos de una vida fiel a Dios.

La doctrina que enseñan los escribas son preceptos humanos. En toda religión hay tradiciones que son «humanas». Normas, costumbre, devociones que han nacido para vivir la religiosidad en una determinada cultura. Pueden hacer mucho bien. Pero hacen mucho daño cuando nos distraen y alejan de lo que Dios espera de nosotros. Nunca han de tener primacía.

Al terminar la cita del profeta Isaías, Jesús resume su pensamiento con unas palabras muy graves: «Vosotros dejáis de lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres». Cuando nos aferramos ciegamente a tradiciones humanas, corremos el riesgo de olvidar el mandato del amor y desviarnos del seguimiento a Jesús, Palabra encarnada de Dios. En la religión cristiana, lo primero es siempre Jesús y su llamada al amor. Solo después vienen nuestras tradiciones humanas, por muy importantes que nos puedan parecer. No hemos de olvidar nunca lo esencial.

José Antonio Pagola

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

“Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres”. Domingo 02 de septiembre de 2018. Domingo 22º ordinario

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en “Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres”. Domingo 02 de septiembre de 2018. Domingo 22º ordinario

48-ordinarioB22 cerezoDe Koinonia:

Deuteronomio 4, 1-2. 6-8. No añadáis nada a lo que os mando. . ., así cumpliréis los preceptos del Señor.
Salmo responsorial: 14: Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?.
Santiago 1, 17-18. 21b-22.27: Llevad a la práctica la palabra.
Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23:Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.

 Es antigua la tentación de considerar que lo esencial de una religión está en el cumplimiento de formalidades rituales, y no en la asunción de sus principios vitales. También esta tentación acompañó al «pueblo de Dios» de Israel -como a muchos otros «Pueblos de Dios»-, desde tiempos inmemoriales. Hoy, si alguna persona se atreve a cuestionar, aunque sea indirectamente, ciertos lastres históricos y a proponer alternativas coherentes con el evangelio, en poco tiempo es tachada de «desviarse de la auténtica doctrina». Sin embargo, como nos recuerda el Salmo, no son los muchos ornamentos ni el boato de las celebraciones lo que nos eleva a Dios, sino la justicia, la honestidad, la recta intención y el respeto. Anunciar la justicia y vivirla en el día a día constituye la exigencia fundamental de las Escrituras judeocristianas –y en esto coinciden con tantas otras Escrituras-. Los rituales, las prescripciones, las ceremonias… nos pueden ayudar a continuar por el camino de Dios, pero no pueden sustituirlo. Por esta razón, la exhortación que Moisés dirige a su pueblo se centra en la necesidad que tiene el pueblo de Dios de hacer una clara opción por el Dios de la libertad y de la justicia que los ha sacado de Egipto. De lo contrario, el sueño de la «tierra prometida» se puede convertir en una cruel pesadilla.

Los primeros cristianos experimentaron en carne propia la amenaza del formalismo y el ritualismo. Después de un tiempo de dedicación y fervor por la misión, los ánimos comenzaron a ceder y la comunidad se vio rápidamente atraída por las relaciones puramente funcionales y formales. De este modo se perdía la fraternidad que les daba identidad y coherencia.

La carta de Santiago nos pone en guardia contra una religión que no encarne los valores del Evangelio. La palabra escuchada en la Sagrada Escritura debe ser discernida según el Espíritu para vivirla dócilmente en la vida cotidiana. El cristianismo no es una formalidad social que cumplir, ni un ritual más en las prácticas piadosas de una cultura. El cristianismo se manifiesta como una opción vital que requiere del compromiso íntegro de la persona. La comunidad de creyentes es el espacio ideal para que la persona realice su opción y viva, en compañía de otros hermanos y hermanas, el llamado de Jesús.

Aunque el libro del Deuteronomio -que Jesús sigue muy de cerca- propone como religión una serie de principios éticos orientados a crear lazos de solidaridad, equidad y justicia; sin embargo, el judaísmo del primer siglo estaba más inclinado a valorar las formalidades. Lavarse o no lavarse la manos antes de ingerir alimentos había pasado de ser una norma elemental de higiene a convertirse en una norma que decidía quién era religioso y quién era un pecador. La tentación de canonizar los objetos, los rituales, los espacios y el tiempo le pueden hacer olvidar a la persona piadosa que la esencia de su relación con Dios no está en los protocolos culturales, sino en el respeto, la compasión y la misericordia.

Jesús nos invita a redescubrir la esencia del cristianismo en nuestra opción por construir la Utopía de Dios -lo que él llamaba en arameo «Malkuta Yavé», Reino de Dios- y por vivir de acuerdo con los principios del evangelio. Todas nuestras normas y protocolos están al servicio de una auténtica vivencia de sus enseñanzas. Nosotros no debemos renunciar a una vida auténtica y creativa para seguirlo a él. Todo lo contrario. Debemos recrear aquí ya ahora toda la novedad de su profecía y toda la radicalidad de su amor incondicional por los excluidos.

Conectado con todo este tema está aquel otro de «la letra y el espíritu»: la letra es el detalle de lo mandado, la prescripción, el rito, la acción concreta, la «verdad superficial» (Niels Bohr)… El espíritu es el sentido con el que ha sido concebida aquella práctica concreta, y la vivencia con la que debe ser vivida, la «verdad profunda» (Bohr). Por eso se dice que la letra (se entiende: la sola letra, o la letra sin espíritu, la verdad superficial) mata, mientras que el espíritu vivifica. La letra es medio, mientras que el espíritu es un fin. Éste puede darse aun sin aquélla, al margen o incluso «en contra» de ella: en efecto hay veces que, en circunstancias muy especiales, el espíritu de una ley o de una práctica ritual puede exigir hacer en aquella situación, «precisamente lo contrario» de lo que la letra prescribe. Esa flexibilidad, esa «libertad de espíritu» se exige a los cristianos, como a todo ser humano adulto y maduro.

Otro problema distinto –que no podemos abordar aquí, pero que sería bueno no dejar de mantenerlo dentro del horizonte- es que la religiosidad actual se está transformando. Por su propia naturaleza, las «religiones» (llamamos así aquí, técnicamente, a «la forma que ha revestido la espiritualidad del ser humano a partir de su sedentarización neolítica», a partir de la revolución agraria, hace sólo unos pocos miles de años -porque antes había espiritualidad, pero no «religiones»), han tenido en los ritos, en las prácticas rituales, minuciosamente prescritas, un medio importantísimo de expresión, y un modo a la vez de control social. La religión, en las sociedades agrarias, ha sido el mejor y más potente vehículo de identidad de la sociedad, y de control por parte del poder, y han sido los ritos su expresión más visible.

Hoy estamos llegando precisamente al fin de la edad agraria (el neolítico), después de la revolución industrial y tecnológica, la mundialización plural, y el progresivo advenimiento de la sociedad del conocimiento. Las «religiones agrarias» -en aquel sentido técnico preciso- ya no tienen cabida. (Sí lo tiene, insuperablemente, la espiritualidad, la religiosidad profunda, más allá de sus concreción en las diferentes «religiones»). El ser humano post-agrario ya no puede aceptar su identidad ni puede aceptar un control por los vehículos «religionales» basados en «creencias» (en sentido también técnico). Obviamente, la espiritualidad del ser humano va a continuar, es inamisible. Pero lo que han sido técnicamente «las religiones agrarias», está muriendo, va a desaparecer, y es bueno que desaparezca, porque la humanidad está en otra etapa de su historia. Los ritos, las prácticas religiosas prescritas… son, por eso, en alguna sociedades actuales avanzadas, realidades «residuales», que desaparecen vertiginosamente. Si la Iglesia no acepta afrontar sin miedo estos planteamientos, lo único que hace es retrasar el reconocimiento de una enfermedad que no deja de socavarle sus entrañas en los millones de fieles que silenciosamente se van autoexiliando cada año, no sólo en las sociedades llamadas «avanzadas», sino también ya en América Latina. Fue en el año 2008 que comenzamos a conocer «apostasías» voluntarias de cristianos en algunos países de América Latina, un fenómeno absolutamente nuevo en su historia, pero un fenómeno significativo -y creciente- en el momento actual de la historia globalizada del mundo. Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

2.9.18. Si está limpio el corazón, toda comida es pura, todo amor es bueno

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en 2.9.18. Si está limpio el corazón, toda comida es pura, todo amor es bueno

imagesDel blog de Xabier Pikaza:

Dom 22,ciclo B. (Mc 7, 1-23), el tema es por tanto limpiar el corazón.

El evangelio del domingo selecciona sólo algunos versos de Marcos 7, carta magna de la libertad cristiana, en un plano de comida y amor (relaciones humanas). Pero he querido comentarlo por entero (Mc 7) , y aplicarlo, de un modo velado, a los diversos planos de la iglesia, desde el Vaticano hasta una casa de familia (incluidos seminarios y conventos, con pobres y empobrecidos, sexualmente excluidos etc.).

El tema es comer (¡que todos coman!) y amar (que todos amen), con buen corazón. Se trata, pues, de educar y sanar el corazón, no por más ley, sino por más libertad y verdad de amor

En esa línea, este evangelio de Marcos nos sitúa en el centro de la dinámica cristiana, en el lugar donde un judeo-cristianismo de ley se abre desde su interior (por impulso de la memoria de Jesús) a la gran libertad cristiana en la comida (tema que parece más externo) y en el amor y la familia (tema que puede parecer más exigente, pero que va unido al anterior). El texto puede dividirse en tres secciones:

1) Acusación de fariseos y escribas contra los discípulos de Jesús porque no guardan la pureza en las comidas, ni las tradiciones endogámicas del pueblo «elegido» (7, 1-5). Estos fariseos quieren comida y familia de ley (centrada en unos pocos puros).

2) Anti-acusación de Jesús que critica a sus críticos, diciendo que no cumplen el mandato fundante de Dios, que se expresa en forma de comunión universal (7, 6-13), que se expresa en forma de amor/comunión con los necesitados. Del nivel de la comida pasamos al plano del amor que es bueno, siempre que sea de buen corazón y lleve a la comunión de todos.

3) Enseñanza general sobre la pureza, esto es, sobre el valor universal del evangelio (de la buena nueva de Dios), abierta a todos los hombres,pero explicada después después de un modo especial a los discípulos. (7, 14-23).

Este evangelio no es una crítica en contra del “buen judaísmo” (¡que existe, gracias a Dios, y es admirable!), sino en contra de un mal legalismo judío o cristiano que puede pervivir y pervive en una parte de la Iglesia, que olvida el buen corazón, para seguir defendiendo tradiciones falsas de los presbíteros de turno.

Éste es un evangelio clave de la apertura universal del mensaje de Jesús, en línea de comida y afecto (de mesa y «lecho») una carta magna de la libertad cristiana, que no se cierra en un tipo de irenismo vacío (¡todo da lo mismo!), sino que se abre y expresa en forma de comunión responsable y creadora, que se puede y debe aplicar no sólo en temas de comida y mesa, que son esenciales, sino también de comunicación afectiva (en relaciones de familia y sexo) y de estructuras políticos sociales.

Buen domingo a todo. Siga leyendo quien tenga tiempo para entrar en eso que pudiéramos llamar la sala de máquinas del evangelio, el fuerte corazón del verdadero cristianismo.Todo será bueno, si es bueno el corazón. Se tratará, por tanto, de crear un buen corazón, en ternura y madurez, en justicia y libertad respetuosa. Ésa es la verdad del cristianismo.

1.- ACUSACIÓN LEGALISTA. SIEMPRE SE HA HECHO ASÍ, NORMAS DE COMIDA (mC 7, 1-5)

1 Los fariseos y algunos escribas procedentes de Jerusalén se acercaron a él 2 y observaron que algunos de sus discípulos comían los panes con manos impuras, es decir, sin lavárselas 3.

[Es de saber que los fariseos y los judíos en general no comen sin antes haberse lavado las manos meticulosamente, aferrándose a la tradición de sus presbíteros; 4 y al volver de la plaza, si no se bautizan no comen; y observan por tradición otras muchas costumbres, como los bautismos de vasos, jarros, bandejas y lechos].

5 Así que los fariseos y los escribas le preguntaron: ¿Por qué tus discípulos no proceden conforme a la tradición de los presbíteros, sino que comen el pan con manos impuras?

Fariseos y bautistas preguntaron ya sobre el ayuno (2, 18). Ahora lo hacen fariseos (quizá de Galilea) y escribas que vienen de Jerusalén (como en mC3, 22), con autoridad oficial, para inspeccionar la conducta de las comunidades cristianas (que aparecen así vinculadas al judaísmo). Su cuestión nos sitúa en el centro del mundo rabínico:

a: Ocasión (7, 1-2). Fariseos y escribas observan la impureza alimenticia de los discípulos.
b: Paréntesis explicativo (7, 3-4). Mc explica, en un aparte literario, las normas de pureza judías.
a’: Pregunta concreta (7, 5). Fariseos y escribas plantean a Jesús la cuestión de la pureza

Ellos (fariseos y escribas) mantienen la tradición de los presbíteros o antepasados que aparecen como padres fundadores, guardianes de la historia y garantes de la identidad actual del pueblo. Por eso defienden la vieja Ley Escrita (Pentateuco, Biblia Hebrea) y la completan y/o explicitan con la Ley Oral, fijada por las tradiciones que los escribas cultivan con esmero, siendo después codificadas (siglo II d. de C.). En el fondo identifican mandamiento de Dios y tradición de los presbíteros (paradosis tôn presbyterôn: 7, 3) como exige la Misná.

Así han trazado en torno al pueblo una especie de valla de seguridad (cf. MISNÁ, Abot 3, 13), un muro de protección que les permita vivir en santidad y pureza, tanto en plano personal (cada uno cumple la Ley) como a nivel comunitario (esa Ley identifica y distingue al pueblo). Dios mismo se revela a través de la tradición, de tal manera que la fe en Dios aparece como experiencia de vinculación nacional a través de los ritos (tradiciones) de los presbíteros

Un tipo de ley judía se explicita en forma de comunidad de mesa, pues ella distingue alimentos (puros e impuros) y fija la manera en que deben prepararse y consumirse, en un entorno de purificación ritual (lavatorios o bautismos), que convierte la comida en sacrificio sacerdotal. La casa y mesa de los judíos ha venido a convertirse de esa forma en templo. Por eso, ellos deben purificarse para comer y no pueden sentarse a la mesa con los gentiles, sobre todo en los días de fiesta. Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Las manos sucias y el corazón limpio. Domingo 22. Ciclo B.

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en Las manos sucias y el corazón limpio. Domingo 22. Ciclo B.

manos-suciasDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

Después de cinco domingos leyendo el evangelio de Juan, volvemos al de Marcos, base de este ciclo B. Durante un mes nos ha ocupado el tema de comer el pan de vida. Este domingo el problema no será comer el pan, sino comer con las manos sucias. Una pregunta malintencionada de los fariseos y de los doctores de la ley (los escribas) provoca la respuesta airada de Jesús, una enseñanza algo misteriosa a la gente, y la explicación posterior a los discípulos. El texto de la liturgia ha suprimido algunos versículos, empobreciendo la acusación de Jesús y uniendo lo que dice a la gente con la explicación a los discípulos. Un ejemplo magnífico de lo que no se debe hacer con los textos bíblicos.

Evangelio: Marcos 7,1-8.14-15.21-23.

En aquel tiempo los fariseos y algunos maestros de la ley de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos se ponían a comer con manos impuras, es decir, sin habérselas lavado. Porque los fariseos y todos los judíos, siguiendo la tradición de sus mayores, no se ponen a comer sin haberse lavado cuidadosamente las manos; y si vienen de la plaza, no comen sin haberse lavado; y tienen otras muchas prácticas que observan por tradición, tales como lavar copas, jarros y bandejas. Así que los fariseos y los maestros de la ley preguntaron a Jesús: «¿Por qué tus discípulos no observan la tradición de los mayores, sino que comen con las manos impuras?».

Él les contestó: «Hipócritas, Isaías profetizó muy bien acerca de vosotros, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto enseñando doctrinas que son preceptos humanos. Dejáis el mandamiento de Dios y os aferráis a la tradición de los hombres».

Llamó de nuevo a la gente y les dijo: «Oídme todos y entended bien: Nada que entra de fuera puede manchar al hombre; lo que sale de dentro es lo que puede manchar al hombre. Porque del corazón del hombre proceden los malos pensamientos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, avaricia, maldad, engaño, desenfreno, envidia, blasfemia, soberbia y estupidez. Todas esas cosas malas salen de dentro y hacen impuro al hombre».

Antes de dar la palabra a los fariseos y escribas es interesante recordar lo que cuenta Marcos inmediatamente antes. Después de la multiplicación de los panes y los peces, Jesús ha cruzado a la región de Genesaret, recorriendo pueblos, aldeas y campos, acogido con enorme entusiasmo por gente sencilla, que busca y encuentra en él la curación de sus enfermedades.

La intervención de los fariseos y escribas

De repente, el idilio se rompe con la llegada desde Jerusalén de fariseos (seglares superpiadosos) y de algunos escribas (doctores de la ley de Moisés). No todos los escribas pertenecían al grupo fariseo, pero sí algunos de ellos, como aquí se advierte. Para ellos, lo importante es cumplir la voluntad de Dios, observando no solo los mandamientos, sino también las normas más pequeñas transmitidas por sus mayores. Lo esencial no es la misericordia, sino el cumplimiento estricto de lo que siempre se ha hecho. Por eso, no les conmueve que Jesús cure a un enfermo; pero les irrita que lo haga en sábado.

Con esta mentalidad, cuando se acercan al lugar donde está Jesús, advierten, escandalizados, que algunos de los discípulos están comiendo con las manos sucias. El lector moderno, instintivamente, se pone de su parte. Le parece lógico, incluso necesario, que una persona se lave las manos antes de comer, y que se lave la vajilla después de usarla. Es cuestión elemental de higiene. Sin embargo, aunque en su origen quizá también fuese cuestión de higiene entre los judíos, los grupos más estrictos terminaron convirtiéndola en una cuestión religiosa. Lo que está en juego es la pureza ritual. Por eso, los fariseos no se quejan de que los discípulos coman con las manos sucias, sino con las manos impuras, saltándose con ello la tradición de los mayores. Aunque el Antiguo Testamento contiene numerosas normas, algunas de carácter higiénico, nunca menciona la obligación de lavarse las manos ni de lavar copas, jarros y bandejas; esto forma parte de «las tradiciones de los mayores», tan sagradas para los fariseos como las costumbres de la madre fundadora o del padre fundador para algunas congregaciones religiosas, o de cualquier minucia litúrgica para algunos ritualistas.

La respuesta airada de Jesús

La reacción de Jesús es durísima. Tras llamarlos hipócritas, les hace tres acusaciones: 1) su corazón está lejos de Dios; 2) enseñan como doctrina divina lo que son preceptos humanos; 3) dejan de observar los mandamientos de Dios para aferrarse a las tradiciones de los hombres.

Estas acusaciones resultan durísimas a cualquier persona, pero especialmente a un fariseo, que desea con todas sus fuerzas estar cerca de Dios, agradarle cumpliendo su voluntad.

El problema, según Jesús, es que el fariseo termina dando a esas tradiciones más importancia que a los mandamientos de Dios. Incluso las utiliza para dejar de hacer lo que Dios quiere y quedarse con la conciencia tranquila. Para demostrarlo, Jesús cita un ejemplo que la liturgia ha suprimido. [También nuestro Señor ha sido víctima de la censura eclesiástica.] Dios ordena honrar a los padres, es decir, sustentarlos en caso de necesidad. Imaginemos un fariseo con suficientes bienes materiales. Puede atender a sus padres económicamente. Pero su comunidad le dice que esos bienes los declare qorbán, consagrados al Señor. A partir de ese momento, no puede emplearlos en beneficio de sus padres, pero sí de su grupo. «Y así invalidáis el precepto de Dios en nombre de vuestra tradición. Y de ésas hacéis otras muchas».

Un lector critico podría acusar a Marcos de tratar un tema tan complejo de forma ligera y demagógica. Conociendo a los fariseos de aquel tiempo (bastante parecidos a los de ahora), la reacción de Jesús es comprensible y su acusación justificada. Sobre todo, para los primeros cristianos, que sufrían los continuos ataques de estos que presumían de religiosos.

Enseñanza a la gente

Como los fariseos y escribas no responden, aquí podría haber terminado todo. Sin embargo, Jesús aprovecha la ocasión para enseñar algo a la gente a propósito de la pureza e impureza: «Nada que entra de fuera puede manchar al hombre; lo que sale de dentro es lo que puede manchar al hombre.»

La explicación a los discípulos

No sabemos si Jesús se quedó contento de esta breve enseñanza. Lo que es seguro es que la gente no la entendió, y los discípulos tampoco. Por eso, cuando llegan a la casa (nuevo detalle suprimido por la liturgia), le preguntan qué ha querido decir. Y él responde que lo que entra por la boca no llega al corazón, sino al vientre, y termina en el retrete. Entra y sale sin contaminar a la persona. Lo que la contamina no es lo que entra en el vientre, sino lo que sale del corazón. Para aclararlo, enumera trece realidades que brotan del corazón. [Resulta raro que Marcos no cite catorce, número de plenitud (2 x 7), pero ningún asistente a misa va a notarlo, y el predicador probablemente tampoco].

Esta enseñanza de que el peligro no viene de fuera, sino de dentro, resultará a algunos muy discutible. ¿No vienen de fuera la pornografía, la droga, las invitaciones a la violencia terrorista? ¿No nos influyen de forma perniciosa el cine, la televisión, la literatura?

Lo anterior es cierto. Pero Jesús no entra en estas cuestiones, se refiere al caso concreto de los alimentos. Otra de las frases del evangelio suprimidas en la liturgia de hoy dice que Jesús, con su enseñanza de que lo que entra en el vientre no contamina al hombre, «declaró puros todos los alimentos». Por eso los cristianos podemos comer carne de cerdo, de liebre, de avestruz, gambas (camarones en ciertos países de América Latina), cigalas, langostinos y cualquier alimento que nos apetezca, según nuestra costumbre y nuestra economía. Un cambio revolucionario, porque todas las religiones obligan a observar una serie de normas dietéticas.

Por otra parte, aunque Jesús se centre en los alimentos, su enseñanza tiene un valor más general y desvelan nuestra comodidad e hipocresía. El Papa Francisco habría caído en el error de los fariseos si hubiera culpado de la pederastia y los abusos sexuales en la Iglesia a los influjos externos, a la cultura del goce y el libertinaje. El mal no viene de fuera, sale de dentro. Y con el mismo criterio debe enjuiciar cada uno de nosotros su realidad. Nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos. No echemos la culpa a los demás.

1ª lectura: Deuteronomio 4,1-2.6-8.

La importancia que concede Jesús a la ley de Dios frente a las tradiciones humanas ha animado a elegir este texto del Deuteronomio como paralelo al evangelio. Pienso que los responsables de la elección no han caído en la cuenta de un problema. Moisés ordena: «No añadiréis ni suprimiréis nada de las prescripciones que os doy». Y Jesús añadió y suprimió. Por ejemplo, a propósito de los alimentos puros e impuros, como acabo de indicar; tanto el Levítico como el Deuteronomio contienen una extensa lista de animales impuros, que no se pueden comer (Lv 11; Dt 14,3-21). Esta primera lectura no debe interpretarse como una aceptación radical y absoluta de la ley mosaica, porque Jesús se encargó de interpretarla y modificarla.

Habló Moisés al pueblo diciendo: «Y ahora, Israel, escucha las leyes y prescripciones que te voy a enseñar y ponlas en práctica, para que tengáis vida y entréis a tomar posesión de la tierra que os da el Señor, el Dios de vuestros padres. No añadiréis ni suprimiréis nada de las prescripciones que os doy, sino que guardaréis los mandamientos del Señor, vuestro Dios, tal como yo os los prescribo hoy. Guardadlos y ponedlos por obra, pues ello os hará sabios y sensatos ante los pueblos. Cuando éstos tengan conocimiento de todas estas leyes exclamarán: No hay más que un pueblo sabio y sensato, que es esta gran nación. En efecto, ¿qué nación hay tan grande que tenga dioses tan cercanos a ella como lo está de nosotros el Señor, nuestro Dios, siempre que le invocamos? ¿Qué nación hay tan grande que tenga leyes y mandamientos tan justos como esta ley que yo os propongo hoy?

2ª lectura: Carta de Santiago 1,17-18.21-27.

Los cristianos tenemos el mismo peligro que los fariseos de engañarnos, dando más valor a cosas menos importantes. El final de esta breve lectura ofrece un ejemplo muy interesante. ¿En qué consiste la religión verdadera, la que agrada a Dios? ¿En oír misa diaria, rezar el rosario, hacer media hora de lectura espiritual? Eso es bueno. Pero lo más importante es preocuparse por las personas más necesitadas; el autor, siguiendo una antigua tradición, las simboliza en los huérfanos y las viudas. Cuando recordamos la parábola del Juicio Final («porque tuve hambre…») se advierte que el autor de esta carta piensa igual que Jesús.

Queridos hermanos: Todo don excelente y todo don perfecto viene de lo alto, del Padre de las luces, en el que no hay cambio ni sombra de variación. Él nos ha engendrado según su voluntad por la palabra de la verdad, para que seamos como las primicias de sus criaturas. Por eso, alejad de vosotros todo vicio y toda manifestación de malicia, y recibid con docilidad la palabra que ha sido plantada en vosotros y que puede salvaros. Cumplid la palabra y no os contentéis sólo con escucharla, engañándoos a vosotros mismos. La práctica religiosa pura y sin mancha delante de Dios, nuestro Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y en guardarse de los vicios del mundo.

 

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Domingo XXII del Tiempo Ordinario. 02 de septiembre de 2018

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en Domingo XXII del Tiempo Ordinario. 02 de septiembre de 2018

2c0a38a9-4531-45d5-b2eb-a928c2284551

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de las gentes.”

(Mc 7, 1-23)

Lo que critica y pone de manifiesto Jesús en este fragmento del evangelio es el drama de todos los tiempos en toda religión. ¿Qué viene de Dios y qué inventos humanos?

En nombre de Dios todas la religiones han hecho (¡y hacen!) verdaderas barbaridades. ¿Por qué? Porque convertimos el estrecho punto de vista humano en voluntad de Dios. Es lo que nos relata el Génesis muy al principio (Gn 3, 1-20). La persona humana desea arrebatarle el puesto a Dios.

¿Pecado?

Dios al crearnos nos ofrece ser UNO con él. El pecado de la humanidad es no conformarse con ser “igual a Dios” y querer ser Dios en exclusiva.

Y ese pecado marca toda la historia humana y cada historia personal. Ese pecado es el que nos lleva a la violencia de la división.

Los fariseos del tiempo de Jesús eran los oficialmente buenos, los que cumplían con las tradiciones y preceptos. Pero, claro, si ellos al “cumplir” eran los buenos, a la fuerza todos los demás quedaban convertidos en “malos”.

Todo aquello que nos lleva a ocupar lugares exclusivos hunde sus raíces en el mal. Cualquier cosa que nos lleve a creer que somos mejores que las demás personas es un poderoso engaño.

Si queremos ser imagen de Dios tenemos que buscar todo aquello que armoniza y une. Todo aquello que dentro de nuestra Iglesia Católica divide y excluye es contrario a Dios Trinidad que es pura relación en la diversidad.

Todos aquellos dogmas, preceptos, cánones o normas que dividen entre buenos y malos son hechura humana. Dios no nos ha creado enfrentados ni para el enfrentamiento. Nos ha creado diversos y para la armonía.

Entonces, ¿no valen los preceptos y las normas? Solo valen si te llevan a amar más a quienes son más diferentes a ti.

La puerta del Reino de los Cielos no se abre a patadas, ni con violencia. Tampoco se abre gracias a los méritos acumulados. Ni está cerrada para quienes nos caen mal. La única llave que abre el Reino es el Amor.

El amor sale de dentro, del corazón, y al salir nos cura de “los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfrenos, envidia, difamación, orgullo, frivolidad”.

Oremos

Trinidad Santa, no nos dejes caer en la tentación de creernos mejores que las demás. Haz crecer en nosotras el amor que sana, que cura. Amén.

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Cumplir la norma no garantiza salvación humana.

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en Cumplir la norma no garantiza salvación humana.

pilate_washes_his_hands-by-jan_lievensMc 7, 1-23

Terminado el paréntesis de los cinco domingos que hemos dedicado al c. 6 del evangelio de Jn, retomamos el de Mc. Después de la multiplicación de los panes. Jesús se encuentra en los alrededores del lago de Genesaret, en la parte más alejada de Jerusalén, donde eran mucho menos estrictos a la hora de vigilar el cumplimiento de las normas de purificación. No se trata de una trasgresión esporádica de los discípulos de Jesús. El problema lo suscitan los fariseos, llegados de Jerusalén, que venían precisamente a inspeccionar.

Hoy no se requieren mayores explicaciones. El texto contrapone la práctica de los discípulos con la enseñanza de los letrados y fariseos. Jesús se pone de parte de los discípulos, pero va mucho más lejos y nos advierte de que toda norma religiosa, escrita o no, tiene siempre un valor relativo. Cuando dice que nada que entra de fuera puede hacer al hombre impuro, está dejando muy claro que la voluntad de Dios no viene de fuera; solo se puede descubrir en el interior y está más allá de toda Ley.

Podemos seguir manteniendo la Ley y la tradición como norma, pero no debemos olvidar que Jesús desbarató el sentido absoluto que le daban los fariseos. Hoy sabemos que Dios no ha dado directamente ninguna norma. Dios no tiene una voluntad que pueda comunicarnos por medio del lenguaje, porque no tiene nada que decir ni nada que dar. La Escritura es una experiencia personal sancionada por la aceptación de un pueblo. Las experiencias del Éxodo las vivió el pueblo en el s. XIII a. de C., pero se pusieron por escrito a partir del VIII. Los evangelios se escribieron 50 años después de morir Jesús.

Todas las normas que podemos meter en conceptos son preceptos humanos; no pueden tener valor absoluto. Un precepto que puede ser adecuado para una época, puede perder su sentido en otra. Es más, las normas morales tienen que estar cambiando siempre, porque el hombre va conociendo mejor su propio ser y la realidad en la que vive. El número de realidades que nos afectan está creciendo cada día. Las normas antiguas puede no servir para resolver situaciones nuevas. Algunas cosas, que eran importantes para el ser humano en el pasado, han perdido ahora todo interés en orden a dar plenitud humana.

En todas las religiones las normas se dan en nombre de Dios. Esto tiene consecuencias desastrosas si no se entiende bien. Todas las leyes son humanas. Cuando esas normas surgen de una experiencia auténtica y profunda de lo que debe ser un ser humano y nos ayudan a conseguir nuestra plenitud, podemos llamarlas divinas. La voluntad de Dios no es más que nuestro propio ser en cuanto perfeccionable. Eso que puedo llegar a ser y aun no soy, es la voluntad de Dios. Dios es un ser simple que no tiene partes. Todo lo que tiene lo es, todo lo que hace lo es. No existe nada fuera de Él y nada puede darnos que no sea Él.

El precepto de lavarse las manos antes de comer no era más que una norma elemental de higiene, para que las enfermedades infecciosas no hicieran estragos entre aquella población que vivía en contacto con la tierra y los animales. Si la prohibición no se hacía en nombre de Dios, nadie hubiera hecho puñetero caso. Esto no deja de tener su sentido. Si comer carne de cerdo producía la triquinosis, y por lo tanto la muerte, Dios no podía querer que comieras esa carne, y además si lo comías, te castigaba con la muerte.

Lo que critica Jesús, no es la Ley como tal, sino la interpretación que hacían de ella. En nombre de esa Ley, oprimían a la gente y le imponían verdaderas torturas con la promesa o la amenaza de que solo así, Dios estaría de su parte. Daban a la Ley valor absoluto. Todas las normas tenían la misma importancia, porque su único valor era que estaban dadas por Dios. Esto es lo que Jesús no puede aceptar. Toda norma, tanto al ser formulada como al ser cumplida, tiene que tener como fin primero el bien del hombre. Ni siquiera podemos poner por delante a Dios, porque el único bien de Dios es el del hombre.

Las normas de la religión son normas en las que se recoge lo mejor de la experiencia humana, que buscan el bien del hombre. Los diez mandamientos intentan posibilitar la convivencia  de una serie de tribus dispersas y con muy poca capacidad de hacer grupo. En aquella época, cada país, cada grupo, cada familia tenía su dios. Para hacer un pueblo unido, era imprescindible un dios único. De ahí los mandamientos de la primera tabla. Los otros van encaminados a hacer posible una convivencia, sin destruirse unos a otros.

La segunda enseñanza es consecuencia de esta: No hay una esfera sagrada en la que Dios se mueve, y otra profana de la que Dios está ausente. En la realidad creada no existe nada impuro. Tampoco tiene sentido la distinción entre hombre puro y hombre impuro, a partir de situaciones ajenas a su voluntad. Por eso la pureza nunca puede ser consecuencia de prácticas rituales ni sacramentales. La única impureza que existe la pone el hombre cuando busca su propio interés a costa de los demás.

Las tradiciones son la principal riqueza de un colectivo, hay que valorarlas y respetarlas en grado sumo. La tradición es la cristalización de las experiencias ancestrales de los que nos han precedido. Sin esa experiencia acumulada, ninguno de nosotros podríamos alcanzar el nivel de humanidad que tenemos. Pero no podemos dar valor absoluto a ese bagaje, porque lo convertiremos en un lastre que nos impide avanzar hacia mayor humanidad. En el instante en que nos impida ser más humanos, debemos abandonarla. Es lo que quiere decir Jesús: dejáis a un lado la voluntad de Dios por aferraros a las tradiciones de los hombres.

Todo el que pretenda daros leyes en nombre de Dios, os está engañando. La voluntad de Dios, o la encuentras dentro de ti, o no la encontrarás nunca. Lo que Dios quiere de ti, está inscrito en tu mismo ser, y en él tienes que descubrirla. Es muy difícil entrar dentro de uno mismo y descubrir las exigencias de mi verdadero ser. Por eso hacemos muy bien en aprovechar la experiencia de otros seres humanos que se distinguieron por su vivencia y nos han trasmitido lo que descubrieron. Gracias a esos pioneros del Espíritu, la humanidad va avanzando en el camino de una mayor dedicación a los demás, superando el egoísmo.

Todo lo que nos enseñó Jesús, es la manifestación de su de su ser más profundo. “Todo lo que he oído a mi Padre, os lo he dado a conocer”. Esa experiencia completamente original, hizo que muchas normas de su religión se tambaleasen. La Ley hay que cumplirla porque me lleva a la plenitud humana. Para los fariseos, el precepto hay que cumplirlo por ser precepto, no porque ayude a ser humano. El tema no puede ser más actual. En la medida que hoy seguimos en esta postura “farisaica”, nos estamos apartando del evangelio.

El obrar sigue al ser, decían los escolásticos. Lo que haya dentro de ti, es lo que se manifestará en tus obras. Es lo que sale de dentro lo que determina la calidad de una persona. Yo diría: lo que hay dentro de ti, aunque no salga, porque lo que sale puede ser una pura programación. Lo que comas te puede sentar bien o hacerte daño, pero no afecta a tu espíritu. La trampa está en confiar más en la práctica externa que en la actitud interna. Las prácticas religiosas pueden ser una coartada para dispensarnos de ser.

Meditación-contemplación

Todo culto, que no proceda del corazón
y no lleve a descubrir la cercanía de Dios, es inútil.
Los ritos, ceremonias, sacramentos y oraciones
son útiles en la medida que me llevan al interior de mí mismo,
y me hagan descubrir lo que Dios es para mí en ese instante.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Religiosidad verdadera.

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en Religiosidad verdadera.

abriendo-puertas1“En un estado verdaderamente libre, el pensamiento y la palabra deben ser libres.” (Suetonio) 

2 de septiembre. Domingo XXII del TO

Mc 7, 1-8. 14-15. 21-23

¿Por qué no siguen tus discípulos la tradición de los mayores, sino que comen con manos impuras?

Jesús no ignora las tradiciones de sus antepasados, pero combate el concepto legalista de las mismas que, en 2, 21 pone un ejemplo -el del trozo de tela nueva para remendar un vestido viejo- que justifica esta doctrina. Sus discípulos, a imitación del Maestro, habían empezado ya a liberarse de leyes que esclavizan y no están al servicio de la vida. “Como raposos entre ruinas son tus profetas, Israel”, decía el profeta Ezequiel en 13, 4. Y Jeremías en 23, 1, “¡Ay de los pastores que dispersan y extravían mi rebaño!”.

La libertad es la experiencia esencial de la vida humana. El tema de la libertad es fundamental para entender el Evangelio, porque el mensaje de Jesús es un mensaje liberador: “A los judíos que habían creído en él les dijo: Si os mantenéis fieles a mi palabra, seréis realmente discípulos míos, entenderéis la verdad y la verdad os hará libres” (Jn  8, 31). El Maestro de Nazaret fue siempre un hombre soberanamente libre y se opuso a toda forma de opresión: ante la Ley: “El sábado se hizo para el hombre, no el hombre para el sábado” (Mc 2, 27); ante la familia: “Y mirando a los que estaban sentados en círculo alrededor de él, dijo: Mirad, estos son mi madre y mis hermanos” (Mc 3, 34), ante las costumbres de su tiempo: “Tú no me diste el beso de saludo; desde que entré, ella no ha cesado de besarme los pies” (Lc 7, 45); ante el templo (Jn 4, 21): “Créeme, mujer, llega el momento en que ni en este monte ni en Jerusalén se dará culto al Padre” (Jn 4, 21).

Los poemas de Hesíodo (s. VII a. C.), poeta de la Antigua Grecia, abrieron la conciencia individual al hombre antiguo, el reconocimiento a un Derecho sancionado por la divinidad y, lo que es más importante, a la organización espacial y temporal, religiosa e histórica del mundo. Una de las figuras más destacadas, entre las ninfas era Lisianasa, señora de la libertad de encantadora figura y belleza que, con hermosa forma de sirena, nada libremente por los espacios del mar sin que la embriden las olas gobernadas por Neptuno. John William Waterhouse pintó una de ellas a principios del XIX en estilo prerrafaelista. La criatura mitológica peina su blonda cabellera, y brilla en todo su esplendor con proporciones, luminosidad, colores, fondo y movimiento. Actualmente se encuentra en la Royal Academy, Londres, Reino Unido. ¿Será también el suyo, como el de Jesús, un pincel libre de una legalidad que oprime las conciencias?

El occidente medieval vivió toda una serie de transformaciones de carácter sociocultural, y espiritual del siglo XI al XIV en todos los estratos sociales. Una auténtica rebelión contra el poder y el orden establecido por la Iglesia oficial. La beguina Margarita Porete (1250-1310) fue una mística radical declarada herética y quemada en la hoguera por la Inquisición por no negar ni prohibir la difusión de su obra Espejo de las almas simples y anonadadas.

En una semana de contacto que tuve la suerte de participar en unas sesiones con el Dalai Lama en Freiburg (Alemania) hace unos diez años, a la pregunta de ¿cuál es para Vd. la mejor religión? La respuesta fue rápida y taxativa: “La que a Vd. le haga más feliz”. Aquella noche dormí a pierna suelta con la conciencia plenamente tranquila, pues como ya decía Sócrates: “La buena conciencia es la mejor almohada para dormir.

El historiador y biógrafo Gayo Suetonio (70-126) escribió: “En un estado verdaderamente libre, el pensamiento y la palabra deben ser libres”. Porque, como entona mi Poema de hoy, el viento vive libre en mi casa / y vive bajo mi techo. Y como en mí, en el de toda persona que se precia de ser libre.

 PUERTAS AL VIENTO

¿Hay osado que se atreva
a poner puertas al viento?

Mis murallas personales,
derribadas hace tiempo
están abiertas al campo.

No hay alarmas ni porteros
que me den la voz de alarma
en mis vigilias o sueños.

El viento es libre en mi casa,
y vive bajo mi techo:
Yo le acojo y él me acoge.

Mis murallas se rindieron
a sus vitales poderes
y al soñar de su misterio.

Él me inhala, yo le inhalo,
él me siente, yo le siento,

Somos una misma vida
que vive en un mismo cuerpo.
¡¡En él estamos fundidos
en un solo ser eterno!!

*

(El legendario reino de los sentimientos.
Ediciones Feadulta)

Vicente Martínez

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Religión es relación.

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en Religión es relación.

18_01_11_abriendo_fronteras-1No dejes que la relación se convierta en rutina.

La primera lectura de ese domingo nos remonta al principio de la formación del pueblo de Israel. Pone el libro del Éxodo en boca de Moisés la Palabra de Dios que promete la posesión de la tierra, la sabiduría e inteligencia y sobre todo la cercanía de ese mismo Dios. Los preceptos y mandatos que se derivan de esta relación son siempre en beneficio del prójimo. El pueblo judío conservaba esta tradición pasada de unas generaciones a otras como algo sagrado, intocable.

En la liturgia dominical la primera lectura y el evangelio están siempre profundamente relacionados. Los garantes de la ley, fariseos y letrados critican a los discípulos de Jesús por no llevar esta tradición a rajatabla y le cuestionan a Jesús por ello.

“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí”. Is.29, 13a, cita Jesús para mencionar una relación que se ha anquilosado con el paso del tiempo. “El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Is.29, 13b; simple rutina, añade otra traducción.

Mientras el pueblo de Dios estaba en camino, a la intemperie, viviendo el día a día, sin saber muy bien a dónde se dirigían necesitaban de un Dios cercano, protector. Con el paso del tiempo y el asentamiento los intereses iban por otro lado y convenía más un Dios lejano que no se entrometiera mucho en su día a día. Los preceptos sirven ahora para distinguir a los que están dentro de los que están fuera, los que pertenecen a los elegidos y los que no. Incluso ayudan a no seguir la propia conciencia y auto engañarse.

Eso es lo que capta Jesús y denuncia claramente: “Dejáis de lado el mandamiento de Dios para aferraros a las tradiciones de los hombres”. Mc 7, 8.

Cuando la religión (relación), se convierte en culto vacío, palabras que se lleva el viento, simple rutina, se acaba la vida y languidece hasta morir. Ya no hay sabiduría, (saboreo), ni inteligencia, ni cercanía de Dios.

La religión no puede ni debe anular la conciencia de la persona. Sería un engaño intentar acallar con preceptos y normas lo que la voz de Dios nos sugiere en el interior.

Formar esa conciencia es la tarea de todo ser humano para llegar a la plenitud de su ser. Por eso tampoco nos podemos dejar llevar por opiniones sin profunda reflexión personal.

De ahí nace la sabiduría fruto del saboreo uniendo mente y corazón. En esa cercanía de Dios que habita en mí y me conecta al universo se fragua mi identidad de hij@ de Dios hermana de tod@s. Cuando conecto con esta realidad toda mi vida se equilibra y cobra sentido. He dado con la fuente.

¿Cómo alcanzo yo esa sabiduría que anhelo profundamente?

“Nosotros somos la Tierra que camina, que piensa, que ama, que venera. Debemos aprender del universo, que es un sistema abierto, a estar también siempre abiertos y atentos para lo nuevo que pueda irrumpir”. Leonardo Boff

Carmen Notario

espiritualidadintegradoracristiana.es

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

No es lo mismo seguir a Jesús (Moral) que cumplir con la Ley.

domingo, 2 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en No es lo mismo seguir a Jesús (Moral) que cumplir con la Ley.

seguimiento-de-jesusDel blog de Tomás Muro, La Verdad es Libre:

01. ALGUNAS ACLARACIONES PREVIAS.

v 1. FARISEOS. Grupo religioso y político caracterizado por el mantenimiento riguroso y exacto de la Ley escrita (Torá) como identidad nacional y religiosa. Tenían una gran estima de la Ley oral: Tradición de los mayores fielmente transmitida y que constituía un cuerpo de jurisprudencia que determinaba el comportamiento de los individuos).

LETRADOS (ESCRIBAS) DE JERUSALÉN. Responsables centrales de esa jurisprudencia, pertenecientes al movimiento fariseo. Ejercían una especie de derecho de inspección.

MORAL
es una palabra derivada del latín (mos-moris) y significa: costumbre/s. La moral es la regulación -el ordenamiento- de las costumbres, de los hábitos y comportamientos de la vida.

La vida hay que estructurarla, regularla.

v.2 MANOS IMPURAS: No se trata de una norma higiénica sino de la tradición de los mayores, sino de una pureza ritual indispensable en el AT para un trato adecuado con Dios.

A Dios no se puede acercar uno de cualquier manera.

CORAZÓN: era la sede (simbólica) de la interioridad humana consciente y responsable.

02. NACIMIENTO DE LA MORAL
La vida hay que estructurarla, configurarla, regularla: la familia, la sociedad, la educación, el trabajo, las fiestas, el tráfico, etc; hay que organizarlos. Tal regulación la realiza la moral, la ética y, en sus formas más concretas, el derecho (los diversos derechos).

Toda moral, todo comportamiento brota de lo que creemos y de lo que pensamos. Vivimos conforme a lo que creemos, aun con nuestras incoherencias (en términos cristianos, pecado).

Toda moral-ética no dependen de sí mismas, sino de la fe en que viva una persona, una iglesia, una sociedad, un pueblo.

o Pensemos, por ejemplo, que la moral islámica depende de la fe islámica. De la fe islámica se deriva el modo de entender el matrimonio, la mujer,la alimentación, el odio y persecución a los cristianos, etc.

o Auschwitz y la shoa no se habrían producido sin un “sueño del Reich”. La ética nazi dependía de la “fe e idealismos nazis (grandeza y superioridad de un pueblo, de una etnia, etc.)”.

o El archipiélago Gulag y las purgas de Stalin son consecuencia de una soñada “sociedad perfecta”.

o Si yo creo en un Dios que “no deja pasar una” y “el que la hace la paga”, estamos muy cerca de la moral en la que muchos de nosotros fuimos educados, moral a la que se quiere volver en muchos ambientes eclesiásticos.

Hoy en día hablamos mucho de crisis u ocaso de los valores (de la ética-moral), y, por tanto, solemos decir que hemos de inculcar valores. La intención es buena, pero los valores no existen en sí, dependen de la “fe” (o si no se es creyente del techo cultural en que vivamos). Infundir los valores por sí mismos puede constituir un voluntarismo que no hace bien y que servirá de muy poco. Se trata de comunicar una fe que valga la pena.

Nos comportamos (moral – ética) desde lo que creemos (fe, pensamiento, ideología).

03. EL MIEDO Y LA SEGURIDAD FRENTE A LA GRACIA Y LA LIBERTAD.

amerindia-congresoEl primer gran problema de la Iglesia fue el de los JUDAIZANTES: la tendencia legalista a cumplir estrictamente lo que ordenaba la ley del AT. Parte de los primeros cristianos no querían dejar el judaísmo como pauta moral y cultural.

Judaizante es la postura que busca la seguridad que proviene del derecho, del cumplimiento de la ley. Tal actitud ve la liturgia es estrictamente un vademecum de ritos. La teología es un prontuario de afirmaciones con pretensión de abarcar la Verdad y que ya casi nadie entiende. La moral un código de normas a cumplir.

A duras penas y con fuertes enfrentamientos, incluso rupturas, superaron -si lo lograron- este problema de romper con el Antiguo Testamento. Un buen sector de cristianos provenientes del AT querían permanecer en la ley de Moisés, en las purificaciones, alimentos puros e impuros, la circuncisión, etc. San Pablo fue el líder de la libertad, quien liberó a la iglesia naciente de tanta rémora legalista.

En el fondo es el miedo que tenemos en nuestro interior y, por tanto, la búsqueda de seguridad. El cumplimiento de la ley confiere una cierta satisfacción y seguridad, pero ello no significa que uno tenga buen corazón, ni tan siquiera significa que la ley cumplida sea buena ni nos vuelva buenos.

No es lo mismo cumplir que confiar, no es lo mismo Derecho Canónico que Gracia (gratuidad).

o Yo sé que si saco el DNI y tengo los “papeles” en regla, ya soy legal y nadie me puede decir nada. Si soy legal “me siento seguro, estoy asegurado”.

o Si tengo una seguridad social, Osakidetza, un buen dinero en el banco, ya estoy a buen recaudo.

o ¿Si cumplo con la ley estoy salvado?

Este esquema, este mecanismo lo aplicamos a Dios. Si cumplimos con las normas, ya estamos asegurados, nuestros miedos quedan despejados, (¿).

La tendencia judaizante es constante en la historia y también hoy en algunos ámbitos de nuestra iglesia estamos volviendo a una situación judaizante.

Esto se puede apreciar en la normativa que emanan los obispados: días de precepto y no precepto; se aprecia en la meticulosidad judaizante en la liturgia, en el lenguaje teológico, etc.

La cobarde exigencia al papa Francisco para que dimita o renuncie que ha hecho hace unos días el ex nuncio en Washington, Viganó, en el fondo no es sino la punta del iceberg del grupo ultraconservador lleno de miedo y con ansias del poder, que piensa que Francisco es excesivamente laxista y hay que volver a la más estricta observancia legalista.
(Cfr. Nota al final de esta liturgia).

04. LA MORAL DE JESÚS NO TIENE NI SU FUENTE, NI “SU SEDE” EN LA LEY, SINO EN EL INTERIOR DEL SER HUMANO. JESÚS FUE UN “ILEGAL”.

congresoJesús fue un hombre libre y liberador. Jesús no tiene ningún reparo en saltarse todas las leyes habidas y por haber en aras de salvar una vida, una persona.

o De hecho Jesús transgredió muchas normas y muchas leyes de la cultura-religión judía: la hemorroísa se acerca a Jesús, (hemo: sangre / reo: fluir: perdía sangre), y a los judíos no les estaba permitido tocar). Aquella mujer toca el manto de Jesús y quda curada.

o ¿A cuántos leprosos se acercó Jesús, los tocó y sanó? (los leprosos eran seres marginados que no podían acercarse a la convivencia de la vida normal).

o Jesús se acerca a ese mundo difícil de la epilepsia y enfermedades psíquicas. ¿Cuántos demonios echó Jesús?, (los endemoniados vivían igualmente a las afueras, en los cementerios, etc.

o Jesús se salta igualmente las prescripciones sobre la impureza de la muerte (Jesús está cerca de los que mueren a su alrededor: Lázaro, etc.).

o La mujer era menospreciada y postergada. Jesús no puso verjas de hierro para hablar con la samaritana, con la Magdalena, con la madre de Jairo y con otras muchas mujeres. De hecho es acusado de comer con toda clase de mujeres y pecadores, de tratar con samaritanos y paganos, extranjeros.

o Jesús tampoco anduvo muy fino y muy legal con el tinglado del Templo cuando les volcó las mesas del sistema religioso. Ese culto está vacío, son preceptos humanos.

Jesús está mucho más cerca de lo que habían dicho ya los profetas:

“Vuestras solemnidades y fiestas las detesto; se me han vuelto una carga que no soporto más. Cuando extendéis las manos, cierro los ojos”. (Isaías 1, 14-15).

Yo quiero amor, no sacrificios, (Oseas 6,6)

Ya Ezequiel había anunciado que Dios arrancaría nuestro corazón de piedra (aludiendo a cuando la moral se convierte solamente en las piedras del Sinaí), y nos pondría un corazón humano, (Ez 36,24-28)

El bien y el mal no surgen de la mera confrontación matemática de un comportamiento con determinada ley eclesiástica o civil.

No todo lo legal es moralmente bueno. El sistema económico vigente es legal pero es profundamente inmoral; la pena de muerte es legal (al menos en determinados países y estados), pero es profundamente inmoral). (Gracias a Dios Francisco la ha quitado hace unos meses del catecismo de la Iglesia Católica). La legislación sobre los emigrantes y pateras será legal, pero antihumana y nada moral.

Del hecho de que una persona cumpliera con todas las normas y preceptos del Código de Derecho Canónico no se concluiría que fuese cristiano.

05. ES HERMOSO Y REALIZADOR SEGUIR A CRISTO.

BERNARD HÄRING, “padre de la nueva visión de la moral cristiana”, que brotó en torno al Vaticano II, publicó allá en los años conciliares una gran obra titulada: La ley de Cristo. La moral cristiana es el seguimiento de Cristo, no el cumplimiento de unas leyes: la moral cristiana es vivir libre y gozosamente conforme a Cristo. Y vivir conforme a Cristo hace personas.

Se trata de seguir a Cristo, no preceptos humanos.

Decía K. Rahner que, probablemente, en la Iglesia solamente existe un criterio moral: el amor. Es lo que decía San Agustín: ama y haz lo que quieras.

Tal vez suene un poco fuerte, pero hace pensar aquellas palabras de Paul Tillich:

Cuando oigáis la llamada de Jesús, olvidad todas las doctrinas cristianas, olvidad vuestras propias convicciones y vuestras dudas particulares. Si alguna vez Le seguís, olvidad toda la moral cristiana, vuestros logros y vuestras dudas particulares. Nada se os pide -ninguna idea de Dios, ninguna bondad especial propia, ni que seáis religiosos, ni que seáis cristianos, ni siquiera que seáis sabios, ni que os atengáis a una moral. Lo que se os pide es tan sólo que os abráis a lo que se os da y que queráis aceptarlo: el Nuevo Ser, el ser de amor, de justicia y de verdad que se manifiesta en Aquel cuyo yugo es llevadero y cuya carga es ligera.

Es hermoso y realizador escuchar y seguir a Cristo: las bienaventuranzas, la paz, la libertad, “hoy estarás conmigo en el Paraíso”, amaos unos a otros, perdonar setenta veces siete…

Seguir a Cristo la moral cristiana no es un conjunto de leyes a cumplir, sino el estar con el Señor y vivir con él.

El bien hace bien a todos, el amor humaniza a todos. La moral de Jesús es: misericordia quiero y no sacrificios (Mt 12,7), porque un corazón contrito y humillado Dios no lo desprecia, (Salmo 50,12).

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Enjugar las lágrimas De Dios allí donde llora

sábado, 1 de septiembre de 2018
Comentarios desactivados en Enjugar las lágrimas De Dios allí donde llora

e07dc62a-119f-490d-9482-1ad380982aae-768x384

Vino la Segunda Guerra Mundial, con todo el dolor que quedó grabado de manera indeleble en mi memoria. No quise tomar partido sino por el amor y contra el odio. En un país oprimido por la ocupación enemiga, sostuve que los cristianos están obligados a amar a sus enemigos y que defraudarlos sistemáticamente con las pruebas normales y las manifestaciones del amor fraterno es pecado grave. Tuve amigos entre los comunistas y en el Ejército alemán, entre los colaboracionistas, en la Resistencia y entre los voluntarios que combatían contra los rusos en el frente oriental. Eso me trajo a menudo dificultades.

Y es que casi todos los que se comprometían personalmente estaban convencidos de que la patria, Europa, Dios, el Orden Nuevo y todos los restantes ideales únicamente podían ser servidos de una sola manera: la que ellos mismos consideraban justa.

Después de la guerra, puse la misericordia por encima del derecho. Mendigué amor para el enemigo derrotado. Defendí a los inermes, a los prisioneros, a los expulsados de sus casas y de sus tierras, a los perseguidos, a los pobres y a los oprimidos.

Esto fue el comienzo de mi verdadera vocación. La esencia de mi vocación consiste en enjugar las lágrimas de Dios allí donde llore. Como es natural, Dios no llora en los cielos, donde mora en una luz inaccesible y goza eternamente de su felicidad infinita.

Sus lágrimas corren, sin interrupción, por el rostro divino de Jesús, que, aun siendo uno con el Padre celestial, aquí, en la tierra, sobrevive y sufre, está hambriento y es perseguido por los enemigos de los suyos. Las lágrimas de los pobres son las suyas, puesto que Jesús ha querido identificarse enteramente con ellos.

Y las lágrimas de Jesús son lágrimas de Dios.

*

W. van Straaten,
Donde Dios llora,
Biblioteca de Autores Cristianos,
Madrid 1971

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

La fuerza del Amor.

jueves, 30 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en La fuerza del Amor.

abuela-tejiendo

Hace algún tiempo me sucedió un episodio que me afectó en lo profundo del alma. Estaba en Roma; esperaba el autobús en la parada que se encuentra casi enfrente de la iglesia de San Juan de Letrán. Estaba conmigo mi madre. Se me acercó una señora muy anciana, vestida con un pequeño abrigo negro, ya lustroso por el uso inveterado al que había sido sometido.

Caminaba a pequeños pasos, con la típica rigidez senil del tronco, de la cabeza y de las manos. Me preguntó si quería comprar una protección de hilo de algodón rojo de ganchillo, de esas que sirven para coger ollas y cazuelas sin quemarse. Cogido así, de improviso, dije que no me interesaba. Entonces la viejecita se alejó sin insistir y sin dirigirse a nadie más. Me arrepentí de inmediato, porque comprendí que lo importante no era que yo tuviera necesidad de esa protección, sino que ella tuviera necesidad de venderlas a fin de poder ganar algo. Intercambié una mirada con mi madre, que la alcanzó enseguida y le preguntó a cuánto las vendía. «A mil liras la pieza, señora», respondió; «las he hecho yo misma a mano. Tengo noventa y dos años…». «Le compro las cinco que lleva», dijo mi madre, abriendo el monedero. La viejecita miró a mi madre con una sonrisa cansada y apenas marcada; sin decir nada, se alejó con su andar tranquilo, un andar que dejaba inmóviles los brazos, los hombros y la cabeza.

Esta escena la he repensado, meditado, contemplado dentro de mí muchas veces, no sabría decir cuántas. La viejecita ya se había alejado: qué otra cosa -o quién- nos convenció, para comprar no una, sino todas las protecciones que vendía. Esa es la cuestión: hay una fuerza en el ser pequeño, pobre, sufrido y remisivo; una fuerza, sin embargo, que no le es propia, una fuerza que le viene de fuera. Alguien se la ha puesto dentro, alguien que la posee. No es cuestión de perderse en muchas averiguaciones, Señor, porque sólo hay Uno que pueda poseer tal fuerza, sólo Uno puede haber pensado hacer todo esto: tú. Tú la pusiste en la humildad de aquella viejecita, aunque la pusiste también en el corazón de quien la vio y la sintió. Es la única fuerza que ha existido siempre, que existe y que existirá siempre, la única fuerza que forma una sola cosa contigo, que hace de ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, un único Dios: la fuerza de tu amor o, mejor aún, la fuerza del amor que eres.

*

A. Marchesini,
Piccolo come un seme di senape
(Tan pequeño como un grano de mostaza),
Bolonia 1993.

manos-anciana-asiatica-agarra-su-mano-en-el-regazo_4236-336

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad ,

Tarde te amé…

martes, 28 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en Tarde te amé…

En la fiesta del converso Agustín de Hipona…

“Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está
inquieto hasta que descanse en ti”

San Agustín

sanagustinysantamonica

“¡Tarde te amé,

hermosura tan antigua y tan nueva,

tarde te amé!

Y ves que tú estabas dentro de mí y yo fuera,

Y por fuera te buscaba;

Y deforme como era,

Me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste.

Tú estabas conmigo mas yo no lo estaba contigo.

Me retenían lejos de ti aquellas cosas

Que, si no estuviesen en ti, no serían.

Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera:

Brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera;

Exhalaste tu perfume y respiré,

Y suspiro por ti;

Gusté de ti, y siento hambre y sed;

Me tocaste y me abrasé en tu paz.”

*

San Agustín

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

Mística de ojos abiertos

miércoles, 22 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en Mística de ojos abiertos

Del blog Nova Bella:

a_12-001

«Los cristianos deben ser místicos, pero no exclusivamente en el sentido de una experiencia individual espiritual, sino en el de una experiencia de solidaridad espiritual. Han de ser “místicos de ojos abiertos”. […] Son ojos bien abiertos […] los que nos hacen volver a sufrir por el dolor de los demás: los que nos instan a sublevarnos contra el sinsentido del dolor inocente e injusto; los que suscitan en nosotros hambre y sed de justicia, de una justicia para todos.«

*

J.B.Metz

cristianismoenimagenes2

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

Bernardo de Claraval: Amo porque amo, amo por amar

lunes, 20 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en Bernardo de Claraval: Amo porque amo, amo por amar

Celebramos hoy la fiesta de San Bernardo,  místico del camino  hacia la unión espiritual con Dios, cantor del amor esponsal… Traemos uno de los textos del Oficio de Lectura preparados para hoy… Excelente meditación.

Amo porque amo, amo por amar

tumblr_nc9tlooLgt1rkucn0o1_500

El amor basta por sí solo, satisface por sí solo y por causa de sí. Su mérito y su premio se identifican con él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar. Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma. Entre todas las mociones, sentimientos y afectos del alma, el amor es lo único con que la creatura puede corresponder a su Creador, aunque en un grado muy inferior, lo único con que puede restituirle algo semejante a lo que él le da. En efecto, cuando Dios ama, lo único que quiere es ser amado: si él ama, es para que nosotros lo amemos a él, sabiendo que el amor mismo hace felices a los que se aman entre sí.

El amor del Esposo, mejor dicho, el Esposo que es amor, sólo quiere a cambio amor y fidelidad. No se resista, pues, la amada en corresponder a su amor. ¿Puede la esposa dejar de amar, tratándose además de la esposa del Amor en persona? ¿Puede no ser amado el que es el Amor por esencia?

Con razón renuncia a cualquier otro afecto y se entrega de un modo total y exclusivo al amor el alma consciente de que la manera de responder al amor es amar ella a su vez. Porque, aunque se vuelque toda ella en el amor, ¿qué es ello en comparación con el manantial perenne de este amor? No manan con la misma abundancia el que ama y el que es el Amor por esencia, el alma y el Verbo, la esposa y el Esposo, el Creador y la creatura; hay la misma disparidad entre ellos que entre el sediento y la fuente.

Según esto, ¿no tendrá ningún valor ni eficacia el deseo nupcial, el anhelo del que suspira, el ardor del que ama, la seguridad del que confía, por el hecho de que no puede correr a la par con un gigante, de que no puede competir en dulzura con la miel, en mansedumbre con el cordero, en blancura con el lirio, en claridad con el sol, en amor con aquel que es el amor mismo? De ninguna manera. Porque, aunque la creatura, por ser inferior, ama menos, con todo, si ama con todo su ser, nada falta a su amor, porque pone en juego toda su facultad de amar. Por ello, este amor total equivale a las bodas místicas, porque es imposible que el que así ama sea poco amado, y en esta doble correspondencia de amor consiste el auténtico y perfecto matrimonio. Siempre en el caso de que se tenga por cierto que el Verbo es el primero en amar al alma, y que la ama con mayor intensidad.

*

De los Sermones de san Bernardo, abad, sobre el Cantar de los Cantares
(Sermón 83, 4-6: Opera omnia, edición cisterciense, 2 [1958], 300-302)

***

bernard-of-clairvaux-by-rowan-lewgalon

Bernardo de Claraval – obra de Rowan Lewgalon

Bernardo, primer abad de Clairvaux (Claraval) y doctor de la Iglesia, nació el año 1090 en el seno de una familia noble de Borgoña. Inflamado por el Espíritu y enardecedor de almas desde su juventud, entró a los 20 años en el monasterio de Cíteaux, conquistando para el ideal monástico a muchos jóvenes nobles.

Tras ser nombrando en 1115 abad de Claraval, convirtió muy pronto su monasterio en un cenáculo de vida espiritual y en un auditorio del Espíritu Santo. Fue llamado por príncipes, obispos y papas, refutó herejías, defendió los derechos de la Iglesia y al papa legítimo. Como doctor de la unión mística con el Verbo y cantor sublime de la Virgen María, es autor de numerosos tratados, cartas y sermones. Murió en 1 153, llorado en Claraval por más de 700 monjes y siendo padre de más de 160 monasterios.

 

***

bd65106e-e0b0-4cd8-a3f3-831509037b49

El fin del hombre es el reconocimiento de la verdad, que es Dios, lo que implica el conocimiento de la relación del hombre con Dios, que es una relación de indigencia. Como el obstáculo es el orgullo, el remedio es la humildad; la condición es la gracia, el encuentro con Dios en Cristo. El resultado es la estima del hombre por su dignidad recuperada de imagen de Dios: mientras que la ignorancia de sí y el orgullo disminuyen el valor del hombre, la humildad, reconocimiento de la necesidad de Dios, pero también de la capacidad de Dios que hay en el hombre, revela a éste lo que él mismo es. De este modo, «sale» de él mismo y se eleva, crece, «se extiende» a nuevas dimensiones, las del amor a Dios y al prójimo. El ser humilde se vuelve manso, misericordioso. Así, la fe vivida y, por así decirlo, transformada en humildad, en caridad, hace, según los modos de hablar de nuestro tiempo, salir al «mí mismo» del «yo»: despierta al yo a la libertad del «mí mismo», le hace convertirse en persona en presencia de Dios, en comunión de solidaridad con todos.

En Bernardo está siempre presente este mensaje de gloria, condicionado por su mensaje de humildad, este realismo extremo en la consideración de la miseria del hombre, y esta confianza indefectible en la gloria que está ya en él y no espera más que manifestar sus efectos. La función de la expresión literaria será hacer ver un poco de esta luz oculta que percibe la mirada de la fe. En Bernardo, como también en otros grandes espirituales que fueron escritores, la intensidad de la experiencia explica el carácter ferviente, apasionado de la expresión y, por consiguiente, la parte de exageración que ésta pueda tener: tanto si evoca las profundidades de nuestra bajeza o la sublimidad de las visitas del Verbo, parece ir a veces demasiado lejos, rebasar los límites de lo razonable y, en todo caso, de lo normal y de lo habitual. A decir verdad, se limita simplemente a revelar, a propósito de él mismo, lo que puede ser el caso de todos.

Sus escritos manifiestan un pensamiento a la vez contemplativo y tan comprometido como es posible. Cada uno de ellos empezó siendo un acto bien preciso, pero en cada uno de ellos alcanza Bernardo lo universal. Cuanto más lúcido es un ser sobre sí mismo, más ilumina a los otros sobre ellos mismos.

*

J. Leclercq,
Bernardo de Claraval,
Edicep, Valencia 1991, pp. 212-213.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

El deseo homosexual, ¿qué verdad?

viernes, 17 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en El deseo homosexual, ¿qué verdad?

Del blog À Corps… À Coeur:

 Un amigo me enviaba recientemente el enlace de un artículo (2012) aparecido en la web: Le désir homo ne rencontre pas l’autre en vérité (el deseo homosexual no encuentra al otro de verdad) y me preguntaba qué es lo que pensaba acerca de eso. Le respondí por supuesto. Deseé e intenté repetidas veces añadir un comentario en el sitio citado. Posiblemente a causa de la antigüedad del artículo, los comentarios habían sido cerrados en lo sucesivo. Por eso, no pude poner mi grano de sal. Lo hago pues aquí:

le-dc3a9sir-homo

Estoy un poco estupefacto por la estrechez de miras de este artículo, que un amigo me acaba de enviar. Leo y entiendo perfectamente el testimonio de Audrey, que es el suyo. ¡No el de todos!  ¿Por qué pues querer hacerlo una generalidad?

Creo que también podría muy fácilmente entrevistar a un heterosexual sobre su sexualidad «no satisfactoria» !Debemos encontrar toneladas, dado el número de buenos padres de familia que van a satisfacer y dar plenitud a su libido en las saunas y sex-shops gays!

Y después… ¿qué parcialidad, al final del texto, oponiendo a Philippe Ariño y al Padre Jonathan??? Yo creía que los cristianos estaban para unir en lugar de para dividir !!!

Creo sobre todo que hay que hacer la distinción en las opciones de vida, seamos homosexuales o heterosexuales. ¡ En lo de construir algo con alguien o en lo de divertirse y de retozar! ¡ Es evidente que no se encontrará mucha consistencia en el segundo caso! Pero bueno, la realidad está ahí, existen muchas personas, homosexuales y heterosexuales viviendo según este principio. ¡ Y yo no estoy, aquí,para juzgar!

Y luego me gusta mucho lo que escribía un día un comentarista en un antiguo blog: « el sexo es para TODOS, heterosexuales, homosexuales seductores o menos mimados por la naturaleza, una fuerza multipolar, variable e insumisa que nos es dada así, se la quiera o no, y que hay que hacer funcionar. Para la reproducción, lo que denominamos la Raza, la «Gens», la Familia. ¿Y todavía, el individuo? ¡Desengáñate! Los gays tienen el genio de utilizarlo para el juego. Juegos en calidad y cantidad olímpica, todos sabemos esto, juegos por todas partes y siempre, juegos que ayudan a vivir. No tienen más que una relación relativa con el amor. Son los «psicopompos» (los ángeles que le conducen a eso). Los heterosexuales acaban por el sexo, los gays comienzan con él. Pero eso no consta EN NINGUNA PARTE. Hay que saber esto, no es triste; al contrario, esto ayuda. «

Y bien… podría también entrevistar a una pareja homosexual viviendo una «sexualidad plenificadora». ¡ Esto existe! ¡ Sí!

De todos modos, ¿qué es esto? ¿Una sexualidad plenificadora? Cada uno es colmado en su medida, y la medida jamás es la misma para todo el mundo. ¡Cada uno es único!

Así que cuando escribes que «el deseo homosexual no encuentra al otro de verdad», esto puede ser el caso de Audrey , pero no necesariamente para todos.

Cordialmente

Leer también: «God & Gay, ou le mariage des 2 G»

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , , ,

Maximiliano María Kolbe, un corazón donado…

martes, 14 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en Maximiliano María Kolbe, un corazón donado…

Hoy recordamos, en su festividad, a este ejemplo de entrega sin límites…

kolbe

Nació en Polonia en 1894. A los 13 años entró en los menores conventuales. Una vez terminados sus estudios filosóficos y teológicos en Roma, instituyó en ella la «Milicia de la Inmaculada», en 1917. Tras ser ordenado sacerdote en 1927, fundó en su patria la «Ciudad de la Inmaculada», centro de vida espiritual y de actividad editorial. Ejerció como misionero en Japón y volvió a Polonia en 1936, donde prosiguió su intensa obra de apostolado. Durante la Segunda Guerra Mundial fue deportado al campo de concentración de Auschwitz, donde murió al ofrecer su vida por la de un compañero de prisión, el 14 de agosto de 1941. Fue beatificado por Pablo VI en 1971 y canonizado con el título de mártir por Juan Pablo II en 1 982.

*

kolbe2

***

En todos los continentes, o casi, es conocida y notoria la figura de san Maximiliano María Kolbe. Y quien ha recibido el don de acercarse a él, queda profundamente conquistado por el santo. Porque se quedará tan presente en su propia vida, que sentirá la necesidad de invocarlo, imitarlo y enamorarse de su poliédrica figura de hombre, sacerdote, religioso, apóstol y mártir.

«Sólo el amor crea», había repetido miles y miles de veces el padre Kolbe durante su vida. «Sólo el amor crea», cantaban las obras que iba ideando y concretando una tras otra, a fin de llevar la vida de la verdad a cada hombre con la imprenta; para llevar las ondas de la vida a cada casa por medio de la radio; para dar un signo de la vida eterna a través de las esculturas y las pinturas de los hermanos. Y en sus largos viajes no perdía la ocasión de acercarse al ateo, al masón, al judío, al incrédulo, al cristiano adormecido en su fe, para que el nuevo destello de la vida iluminara el camino que lleva a la salvación.

«Sólo el amor crea», ha ido repitiendo el papa «venido de lejos », cada vez que se detiene a hablar de este hombre: el hombre de nuestro tiempo, el hombre de la magna y profunda herencia.  La herencia espiritual de san Maximiliano María Kolbe no tiene límites. La consagración total a la Inmaculada con propósitos apostólicos, que él vivía y promovía, es y debe ser una verdadera espiritualidad. Indudablemente, es una herencia muy comprometedora, porque se trata de imitar a aquel que nos la ha dejado. A saber: se trata no de tener «algo» de él (posibles reliquias, algún autógrafo, su biografía, etc.), sino de poseer su espíritu, porque de los santos queda sobre todo lo que han hecho, actuando según la voluntad de Dios. Recoger su herencia significa permitir a Dios que obre en nosotros como obró en ellos. Como obró en san Maximiliano María Kolbe y en muchos de sus seguidores

*

(L. Faccenda [ed.], «Un cuore donato. San Massimiliano María Kolbe», suplemento a Milizia Mariana 4 [1994] 11; 51ss; 75).

***

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , ,

Eternamente

jueves, 12 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Eternamente

Del blog Nova Bella:

eternametne

«Amigos míos,

Dios me es necesario,

porque es el único ser

que se puede amar

eternamente».

*

Fiodor Dostoyevsky

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

Vivir una vida espiritual

lunes, 9 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Vivir una vida espiritual

Del blog de Henri Nouwen:

a_3

“Vivir una vida espiritual significa llevar todo mi ser a la morada que le pertenece. Mi tarea espiritual verdadera consiste en dejarme ser amado, plena y completamente y creer que en este amor llegaré al cumplimiento de mi vocación. Sigo intentando llevar mi ser errante, inquieto y ansioso a su hogar para que pueda descansar en el abrazo del Amor”.

*

Henri NOUWEN,
Diario del último año de su vida

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

An arounded tomb (Una tumba rodeada)

miércoles, 4 de julio de 2018
Comentarios desactivados en An arounded tomb (Una tumba rodeada)

Del blog Nova Bella:

a_02*

«Lo que sobrevivirá de nosotros es el amor

*

Philip Larkin

***

Time has transfigures them into
Untruth. The stone fidelity
They hardly meant has come to be
Their final blazon, and to prove
Our almost-instinct almost true:
What will survive of us is love.

*

El tiempo los ha transfigurado
en la falsedad. La fidelidad
de piedra que apenas significan ha llegado
a ser su blasón final, y para demostrar
que nuestro casi instinto es casi verdadero:
lo que sobrevivirá de nosotros es el amor.

larkinh

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

La voz del primer amor

martes, 3 de julio de 2018
Comentarios desactivados en La voz del primer amor

Del blog de Henri Nouwen:

un-abrazo-a-jesus

Es importante que escuchemos lo que dice Jesús de nosotros. Oír que somos hijos amados del Padre, y oírlo no sólo con la cabeza sino con las entrañas, oírlo de modo que toda nuestra vida cambie radicalmente. Dice la escritura: “Con amor eterno te amé. Tu nombre está escrito en la palma de mi mano desde la eternidad. Te modelé en lo profundo de la tierra y te entretejí en el vientre de tu madre. Te amo. Te abrazo. Tú eres mío, yo soy tuyo, tú me perteneces”. Tenemos que oírlo, muchas veces, siempre, porque si podemos escuchar esta voz que nos habla desde el principio de los tiempos y por toda la eternidad, entonces nuestra vida se convertirá cada vez más en la del amado, Porque esto es lo que somos y lo que estamos llamados a ser. Este conocimiento espiritual irá creciendo hasta transformar nuestra vida cotidiana. Habrá algunos que te rechacen, nos elogiarán o sufriremos pérdidas y tropiezos, pero ya no vivirás todo eso como una persona que sigue buscando su identidad. Lo viviremos como una persona amada. Viviremos el dolor, la angustia, el éxito y el fracaso como personas que saben quiénes son, porque han escuchado la voz del primer amor. Esto y no otra cosa es la vida espiritual.

*

(Ideas de Henri Nouwen)

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.