Inmensa energía

“La oscuridad lo abarca todo,
pero una energía inmensa se mueve junto a mí,
junto a nosotros”
*
Rainer Maria Rilke
El libro de horas
***

“La oscuridad lo abarca todo,
pero una energía inmensa se mueve junto a mí,
junto a nosotros”
*
Rainer Maria Rilke
El libro de horas
***
De su blog Punto de Encuentro:
| Gabriel Mª Otalora
¿En un mundo en crisis, tienen cabida las utopías? Es decir, sitio para la representación imaginaria de una sociedad mejor que la actual, de imposible o difícil realización, al menos en el momento en que se formula. La utopía no es el presente, pero proyecta modelos de ideales universales para organizaciones sociales y políticas concretas. Estando tan centrados en lo práctico, parece necesario construir utopías al servicio de la dignidad humana amenazada. Es momento de activar nuevas esperanzas frente a las distopías ancladas en el pesimismo existencial. En tiempos de crisis es cuando las utopías tienen mayor sentido, a pesar de sus detractores.
Utopía es un neologismo creado por Tomás Moro (Thomas Moore) para describir la sociedad perfecta frente a la Inglaterra renacentista. Fue planteada a contrapelo del rumbo marcado por el progreso brutal ya inminente. Era una llamada de atención, una posibilidad alternativa de algo nuevo, más justo, más igualitario.
Aquello no fue la primera utopía de la historia -ni la última- aunque sí con ese nombre. La misma idea de proyectar un mundo mejor se había expresado antes en la ciudad mesopotámica de Dilmún; en algunos relatos bíblicos, en el pasaje con los feacios de la Odisea de Homero, o en Confucio y en Platón, por poner algunos ejemplos.
El carácter movilizador utópico no tiene que ver con una perfección estática y alejada de la realidad. Más bien trata de revertir el curso de la historia buscando un mundo mejor. El todavía-no utópico va unido a la actitud de esperanza por su función anticipatoria capaz de cambiar la manera de vivir el presente y la orientación al futuro. Lo digo porque “Utopía” puede significar negación (lugar inexistente), o puede traducirse por “buen lugar” desde lo que hoy no es posible, pero puede serlo más adelante. Es probable que Moro quisiera conjugar ambas ideas: “no lugar” a la vez que “buen lugar” que implica trabajar en ello para lograrlo.
Creo que nadie propone utopías sin la posibilidad de conseguir algún nivel de objetivos. Utopía entonces como el ideal hacia donde debemos conducirnos con actitud entre esperanzada y comprometida en la práctica, y más necesaria que nunca ante la falta sentido que acumula esta sociedad. No sería la primera vez que una alternativa ideal acabe siendo realidad en el futuro cuando se trabaja para lograrlo.
No desdeñemos las utopías como un motor de cambio histórico; frente a las políticas anti utópicas, como es el caso del neoliberalismo tan acumulador como no cristiano. Sobre ellas podemos construir parcelas de actividad para un mundo mejor. Un ejemplo son los Foros Sociales Mundiales (FSM), fuente innovadora como alternativa al modelo de pensamiento único económico. En ellos han destacado las aportaciones de Joseph Stiglitz, Ignacio Ramonet o Federico Mayor Zaragoza, entre otros.
A pesar de que las utopías -de muy distinto signo- son parte de la historia, sufren un desprestigio, sobre todo entre quienes prefieren mantener las cosas como están y no correr riesgos introduciendo cambios personales en sus vidas, ni cambios sociales y políticos que dañen sus intereses particulares. No es verdad que vivamos tiempos post utópicos. Aceptarlo sería limitar las ansias innatas humanas de mejora que pueden irrumpir como un ideal y concretarse en el día a día. Jesús de Nazaret es nuestro ejemplo de cómo hay que posicionarse en el día a día: de manera esperanzada, activa y solidaria con el sufrimiento de personas concretas. De los sueños utópicos así entendidos nacen los mejores afanes humanos, tal y como anunciaron los profetas (el Papa Francisco ha sido uno de ellos). Sin utopías, el ser humano no ve sentido a su vida, ni posibilidad de revertir las injusticias.
Lo que ha entrado en crisis no son las utopías, sino ciertas utopías maximalistas y rígidas venidas del pasado como reacción a injusticias estructurales tremendas. Por ejemplo, la Revolución Francesa logró una sociedad política nueva más libre, pero descarriló en la justicia y sin rozar la fraternidad. Después vinieron otras utopías como la comunista, primando la colectividad sobre los individuos a sangre y fuego. Hoy florecen utopías minimalistas enfocadas en lo cotidiano (Eclesiastés)… ¡a nuestro alrededor! Igual no podemos vislumbrar cambios radicales en algunas injusticias globales, pero la utopía puede ser muy relevante también a nivel individual.
Estas utopías minimalistas se manifiestan en forma de proyectos micro de transformación social. Por ejemplo, para que determinados pueblos puedan comer dos o tres veces al día, y que todos dispongan de un techo. Cuando esta realidad está lejos de lograrse para todos, el que una o varias personas reduzcan su precariedad es muchísimo para ellas, aunque para nosotros sea una gota en el océano. Esto también es transformar la realidad, a pesar de las estructuras injustas que las provocan. Quiero decir que es positivo trabajar por utopías minimalistas a la vez de hacerlo en las maximalistas. Es humanidad básica. De hecho, trabajar en las minimalistas crea la base para utopías más altas por un mundo mejor. Visto desde otro ángulo, el Principio Esperanza (Ernst Bloch, marxista) es compatible con el Principio Misericordia (Jon Sobrino, cristiano).
Del blog Tras las huellas de Sophia:
| Yolanda Chávez
Nuestra actualidad lo ve todo en tiempo real, el dolor no se oculta… pero tampoco siempre despierta la conciencia. Gaza, los migrantes y tantas otras heridas nos recuerdan que la impunidad y la deshumanización siguen siendo parte del sistema. Frente a ello, la resistencia, aunque pequeña y silenciosa, sigue siendo sagrada.
Gaza arde. Otra vez. Los cuerpos de niños entre escombros, hospitales colapsados, la palabra genocidio aún en los labios de quienes se atreven a nombrar lo que pasa.
A diferencia de otros momentos de la historia, ahora lo vemos todo en tiempo real. Sabemos. Escuchamos. Vemos. Y, sin embargo, no reaccionamos como humanidad. ¿Qué nos está pasando?
Tener acceso a imágenes, cifras y testimonios como nunca antes no garantiza la transformación de la conciencia. La saturación informativa ha producido, en demasiados casos, una anestesia moral. La fotografía de un niño mutilado en Gaza se cruza en el mismo flujo digital con recetas de cocina, bromas o anuncios de ropa. La compasión compite con la distracción, y eso nos fragmenta por dentro.
Mientras tanto, los grandes medios siguen protegiendo el relato de quienes detentan el poder bélico, invisibilizando el dolor palestino bajo el lenguaje cómodo de la “legítima defensa”. El relato que domina no es el que brota del sufrimiento, sino el que impone la fuerza. Y muchas conciencias —incluso las que se dicen neutrales— siguen colonizadas por esas narrativas.
Antes de que una atrocidad pueda sostenerse frente a los ojos del mundo, hay que deshumanizar a quienes la padecen. Llamar “terrorista” a un pueblo entero es una táctica deliberada. Así, su dolor se vuelve aceptable, su muerte justificable, su exterminio una nota más de la agenda. Así se construyen los infiernos: vaciando de rostro al otro.
La historia lo grita: los crímenes que no se nombran ni se castigan, se repiten. Pinochet murió sin condena. Hiroshima sigue sin perdón. Israel viola el derecho internacional sin consecuencias reales.
Lo digo también como mujer migrante: en Estados Unidos he visto cómo se criminaliza a quienes huyen del hambre, de la guerra, del colapso. He visto familias separadas, madres deportadas sin juicio, niños detenidos como criminales. ¿Quién llora por ellos? ¿Quién los recuerda cuando ya no están?
La impunidad —y la complicidad geopolítica— sostienen estas infamias. Y mientras eso no cambie, la humanidad seguirá fracturándose por dentro.
Aun así, existe resistencia. En las grietas del sistema hay personas que oran, escriben, enseñan, cuidan, denuncian. Personas que se conmueven y no se resignan, que alzan la voz aunque parezca inútil. Esa resistencia es también sagrada, porque sostener la dignidad humana en medio del derrumbe ya es un acto de esperanza.
No escribo porque crea que esto basta. Escribo porque me niego a acostumbrarme. Porque algo en mí se resiste a ver tanta muerte sin temblar. Porque si un día dejamos de llorar por Gaza, de alzar la voz por los migrantes, de estremecernos ante la injusticia… entonces sí, nos habrá fallado el alma del todo.
Nota de autora:
Yolanda Chávez es teóloga y catequista con más de tres décadas de trabajo pastoral en comunidades migrantes de Los Ángeles. Actualmente desarrolla su investigación doctoral sobre espiritualidad y liderazgo de mujeres migrantes en la Iglesia, y escribe reflexiones que entrelazan teología, poesía y denuncia profética. Vive en México, desde donde continúa acompañando y tejiendo redes de esperanza.
Roger Butler, considerado el primer hombre gay en declararse abiertamente en el Reino Unido, en Ipsden, Oxfordshire. (Christopher Stephens)
Escrito por Marcus Wratten
07 de agosto de 2025
En 2003, Christopher Stephens, entonces estudiante de la Universidad de Oxford, fue preguntado por un compañero si se haría cargo de la lectura voluntaria de un hombre ciego en el este de la ciudad. Aceptó.
Semanas después, mientras iba en bicicleta a la casa de Roger Butler una tarde de octubre, Stephens no sabía que, sin darse cuenta, descubriría un fragmento de la historia LGBTQ+ británica que había permanecido sepultado durante 65 años. En 1960, siete años antes de la despenalización de la homosexualidad, Roger se declaró homosexual pública y abiertamente; se cree que fue el primer hombre en hacerlo.
«Nos llevó un tiempo romper algunas barreras. Mucho gin-tonic y un poco de insistencia«, dice Stephens hoy sobre la primera vez que se conocieron. «Una vez que descubrimos que teníamos intereses similares y personalidades afines, supongo que nos hicimos amigos rápidamente… era un hombre realmente fascinante«.
Stephens continuó visitando a Roger en su casa semanalmente hasta que se mudó de Oxford para forjar su propia carrera, pero el vínculo entre ambos se había vuelto indescriptible. Incluso después de dejar la ciudad, se mantuvieron en contacto por teléfono hasta la muerte de Roger a principios de 2011. Durante los años que pasaron juntos, Roger había ido revelando poco a poco su época como joven gay en Londres, quien se había dedicado discretamente a liderar el movimiento de reforma legal para despenalizar la homosexualidad.
Roger Butler con Christopher en Norfolk en 2010, el año anterior a su muerte. (Christopher Stephens)
Sin embargo, tras su muerte, Stephens se enteró de que Roger le había dejado una carpeta rosa llena de cartas selladas y memorias, dirigidas a él, que divulgaban todo el alcance de su participación en el cambio radical de los derechos LGBTQ+ en el Reino Unido.
Ahora, Stephens ha publicado esas memorias como The Light of Day, coescritas con la periodista Louise Radnofsky.
Cuando Roger llegó a Londres, fue a través de la Homosexual Law Reform Society (Sociedad para la Reforma de la Ley Homosexual) que encontró una «puerta de entrada a una escena social gay rica y vibrante«, a pesar de las limitaciones de la ley británica de la época. «Más allá del hecho de que todo es clandestino, la sociedad gay no parece tan diferente«, dice Radnofsky sobre la escena queer londinense descrita por Roger. «Hay pubs, clubes y fiestas en casas particulares en Peckham. Mucho de esto no se parece en nada a la década de 1950 que creíamos que era«.

Sin embargo, a Roger le irritaba cada vez más la forma en que se describía a los hombres homosexuales, tanto por la prensa —como una «clase desafortunada» y escandalosa— como por los reformadores de la ley heterosexual, quienes argumentaban que «si se despenaliza [la homosexualidad], podría facilitarse su tratamiento«, explica Radnofsky. La vida que Roger disfrutaba como hombre gay, en contraste con la imagen que la comunidad tenía de él en la sociedad, no le resultaba cómoda. «Esa disonancia se refleja en toda su obra», dice Stephens. «Es lo que finalmente lo inspira a decir: ‘Esto es completamente ridículo y algo tiene que cambiar’».
Fue en 1960, después de que un editor de revista heterosexual le ofreciera publicar la historia de Roger de forma anónima, que tomó una decisión que, quizás sin que Roger lo supiera en ese momento, cambiaría la historia.
“Después, Roger fue al pub con sus amigos. Se indignó y dijo: ‘¿Por qué demonios deberíamos escribir cartas bajo seudónimos? ¿De qué tenemos que avergonzarnos?’”, recuerda Radnofsky. “Y de ahí nació lo que él considera su idea loca, que se convirtió en un hito en la historia gay”.
La “idea loca” en cuestión llevó a Roger Butler, junto con sus amigos Raymond Gregson y Robert G. Morecroft, a escribir descaradamente a The Spectator para declarar que eran hombres homosexuales.
“No hay nada pecaminoso ni vergonzoso en ser homosexual”.
“Señor, somos homosexuales y le escribimos porque creemos firmemente que no se está haciendo lo suficiente para ilustrar a la opinión pública sobre un tema que ha sido rechazado durante demasiado tiempo”, dice la carta, que Stephens encontró en los archivos; fue la única carta que Roger no conservó. “A pesar de las imputaciones de los ignorantes o maliciosos, no hay nada pecaminoso ni vergonzoso en ser homosexual”.
Rodger Butler con su perro, llamado Gay, en el Palacio de Blenheim en 1975. (Christopher Stephens)
Se cree que fue la primera vez que un hombre gay se declaró públicamente gay por elección propia.
La razón por la que Roger decidió enviar la carta fue simple: ningún otro hombre gay lo haría.
«Repite una y otra vez en sus escritos que simplemente desearía que alguien famoso hiciera esto. Desearía que [el autor] E. M. Forster escribiera esta carta. Desearía que [el dramaturgo] Noël Coward escribiera esta carta. Hay una lista completa de hombres que prácticamente todo el mundo sabía que eran gays, pero no estaban dispuestos a decirlo abiertamente«, dice Stephens.
Tras la publicación de la carta, sucedieron muchas cosas, y también absolutamente nada.
The Sunday Pictorial, un tabloide antigay que más tarde se convertiría en The Mirror, presentó a Roger y a otros hombres gays hablando públicamente sobre su homosexualidad. «Por primera vez, una persona gay da voz a la defensa de la reforma legal. Inmediatamente, se le pide que participe en ese tipo de escenario público, y durante meses se escriben cartas en la prensa respondiendo a ello«, explica Stephens.
«Así que realmente tiene un gran impacto inmediatamente después y coloca a Roger en el centro de la Sociedad para la Reforma Legal de la Homosexualidad«.
¿Y en cuanto a repercusiones legales? Ninguna. «Nadie viene a arrestarlo, nadie llama a su puerta para revisar sus cosas. No pierde su trabajo«, dice Radnofsky. «Corría todos estos riesgos reales al hacerlo, y son el tipo de riesgos que mantuvieron a todos en un silencio aterrado durante décadas«.
A partir de entonces, el movimiento de liberación gay avanzó con rapidez y siete años después, en 1967, se despenalizó la homosexualidad. Roger, ahora un pionero, estaba en la fiesta que celebraba el gigantesco cambio social, pero su vida se había distanciado del propio movimiento.
Roger con su madre en Oxford en 1944, 16 años antes de enviar una carta que cambiaría el mundo. (Christopher Stephens)
«Creo que le daba miedo afirmar que era realmente importante».
En 1960, el mismo año en que envió su carta, se enfrentó a su primer problema grave con la vista. Tras dos cirugías posteriores, quedó completamente ciego en 1966, a principios de sus 30 años, debido a un glaucoma. Su atención se centró en otra lucha a la que la sociedad aún no se había adaptado. Se mudó a Oxford, comenzó una carrera y, finalmente, más de tres décadas después, se cruzaría con Stephens.
La intrincada historia de la lucha del Reino Unido por la liberación gay es fácilmente accesible en línea o en archivos. Sin embargo, el nombre de Roger Butler prácticamente no aparece en ella. ¿Por qué su papel había permanecido tan invisible hasta ahora?
«Creo que le daba miedo afirmar que era realmente importante«, razona Stephens. «Roger se sentía como una persona común y corriente que había hecho esto, y probablemente eso marcó una diferencia, pero no era el tipo de persona que iba por ahí contando al mundo sus logros«.
El hombre que Stephens llegó a conocer era «tímido«, «retraído» y «para cuando lo conocí, habían pasado muchas décadas y era simplemente algo que había hecho una vez«.
The Light of Day ya está disponible.
Fuente PinkNews
Obispo Robert Barron
Católicos alemanes protestaron por la concesión de un prestigioso premio a un obispo estadounidense, alegando que algunas de sus opiniones, incluyendo su historial anti-LGBTQ+, contradicen los ideales del premio.
El obispo Robert Barron, de Winona-Rochester, Minnesota, recibió el premio Josef Pieper en julio. Barron es el fundador de Word on Fire Ministries, una popular iniciativa estadounidense de evangelización católica digital. El premio Josef Pieper, que lleva el nombre del destacado filósofo católico alemán del siglo XX, se otorga cada cinco años en reconocimiento a «publicaciones y obras ejemplares sobre la visión cristiana de la humanidad que cumplen con los estándares académicos y suscitan un amplio interés«.
La fundación que otorga el premio atribuyó la selección de Barron a su condición de erudito que, como pocos, utilizó los medios digitales para promover la predicación cristiana. Sin embargo, las críticas entre los grupos católicos alemanes no se hicieron esperar. En la Diócesis de Münster, donde se celebra la ceremonia de entrega de premios, la sección diocesana de la Federación de la Juventud Católica Alemana se opuso a la selección de Barron para el premio, alegando que el obispo «representa posiciones contradictorias con los valores democráticos y la identidad cristiana«, según Katholische.de. El grupo citó el respaldo de Barron a la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que prohíbe la atención de afirmación de género para jóvenes como ejemplo de su incompetencia para el premio.
Además, un amplio sector de grupos católicos, ecuménicos y políticos se opuso a la concesión del premio a Barron debido a su tendencia general al autoritarismo y su partidismo apenas disimulado. Citaron su creciente cercanía con el presidente Donald Trump y sus críticas desiguales a las acciones del bloque demócrata en el discurso de Trump sobre las elecciones de 2025 ante una sesión conjunta del Congreso.
Sus opiniones negativas sobre las cuestiones LGBTQ+ fueron señaladas por el Comité Diocesano de Münster y la Facultad de Teología Católica de la Universidad de Münster en sus protestas contra la concesión del premio a Barron. El comité diocesano se opuso al premio debido a que el obispo había hecho reiteradas declaraciones anti-queer y a su apoyo a las políticas de Donald Trump contra las personas transgénero. La facultad de teología emitió un comunicado el 21 de julio en el que detalla su oposición académica y ética a la selección de Barron para el Premio Pieper, incluyendo aspectos relacionados con el bienestar de la comunidad LGBTQ+. El comunicado decía, en parte:
“La confesión de este Dios [Jesucristo] nos obliga a una interpretación del mundo y a una ética que respeta la dignidad de todo ser humano como criatura de Dios, independientemente de su origen, género y condición social…
“Con el pretexto de defender una verdad religiosa atemporal, [la enseñanza de Barron] se apropia del ‘catolicismo’ para una política identitaria excluyente que exacerba las divisiones ideológicas y excluye a personas que no encajan en el molde, como las personas queer y los migrantes. Supuestamente con intereses puramente religiosos, se une a un movimiento global en crecimiento que utiliza la religión y la teología para dividir el mundo en amigos y enemigos”.
En su blog Word On Fire, el obispo Barron respondió a algunas de las acusaciones de los manifestantes, aunque no mencionó ninguno de sus comentarios sobre posturas anti-queer.
Bondings 2.0 ha seguido desde hace tiempo el historial LGBTQ+ de Barron, incluyendo sus declaraciones despectivas sobre la transición de género, su presión para que la Conferencia Episcopal Católica de Estados Unidos implementara las restricciones a la identidad de género estipuladas en el controvertido documento del Vaticano, Dignitas Infinita, y su reacción exagerada a un cuadro con drag queens que apareció en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024. También enfatizó que la bienvenida a las personas lesbianas y gays debe incluir recordarles que no están siguiendo las enseñanzas de la Iglesia. Para ver todos los artículos de Bondings 2.0 que tratan o mencionan al obispo Barron, haga clic aquí.
—Jeromiah Taylor, New Ways Ministry, 15 de agosto de 2025
Fuente New Ways Ministry
Con la soberbia que le caracteriza, este señor se refirió, en su página Word on fire a las críticas en estos términos: «…justo antes de llegar a Münster, me informaron de que me recibirían manifestantes descontentos con el hecho de que me hubieran concedido el Premio Pieper. Su principal queja parecía ser mi participación, por invitación del presidente Trump, en una comisión dedicada a formular políticas en materia de libertad religiosa en nuestro país. Como representaba la perspectiva católica en la mesa donde se debatía un asunto de gran importancia, ¡me acusaron de fomentar el imperialismo estadounidense y de descuidar los derechos humanos de los inmigrantes! Es decir, era una auténtica tontería. El nivel intelectual de los manifestantes quedó patente en las burdas consignas que pintaron con spray en las paredes del salón donde yo daba mi discurso y en la fachada de la iglesia. Que consideraran que la mejor manera de expresar su descontento era mediante un acto de profanación demuestra lo corruptos que son. Pero debo decir que las objeciones expresadas por ciertos miembros de la facultad de teología de la Universidad de Münster no fueron mucho mejores. Ellos también me acusaron de trumpismo y, por supuesto, de no ser lo suficientemente «inclusivo», aunque sus cartas no revelaban ningún conocimiento de mi trabajo. Y eso que he publicado treinta libros, más de cien artículos y miles de vídeos. Cuando era joven, los estudiantes estadounidenses de teología buscaban con entusiasmo la inspiración en los académicos alemanes. Si estos profesores de Münster son un indicio del estado de la academia alemana, yo diría a los estudiantes estadounidenses de hoy que busquen en cualquier otro sitio.«
Sin comentarios, el mismo se define…
José Alfaro (34), hoy. Foto de Tony Luong para Uncloseted Media.
Los chicos constituyen la mitad de las personas sobrevivientes de la trata sexual, pero solo existe un centro de acogida en el país que los atiende.
Nota del editor: Esta historia contiene representaciones gráficas de tráfico sexual, abuso infantil y abuso sexual.
Sam Donndelinger
12 de agosto de 2025, 12:00 p. m. EDT
Esta historia se publicó originalmente en Uncloseted Media, un medio de investigación centrado en la comunidad LGBTQ+.
A los 16 años, José Alfaro recuerda haber quedado atrapado en una habitación con poca luz y que le dijeran que le diera un masaje a un desconocido desnudo y que «lo dejara hacer lo que quisiera«.
«Tenía mucho miedo y tuve una reacción física de temblor, temblando incontrolablemente«, declaró Alfaro, ahora de 34 años, a Unclosed Media. «Sentí frío, aunque no lo tenía. No sabía qué hacer cuando estaba en una habitación con dos hombres adultos y la puerta estaba cerrada«.
Alfaro, quien se crio en el pequeño y conservador pueblo de Navasota, Texas, dice que, tras revelar su homosexualidad a sus padres, le dieron la opción de elegir entre terapia de conversión o vivir en la calle. En busca de un mentor masculino, se apoyó en relaciones con hombres mayores que conoció por internet para lograr aceptación y cubrir sus necesidades básicas, incluyendo un lugar donde vivir.
Empezó a chatear con Jason Gandy, un hombre de 31 años al que presentó en Gay.com. Gandy empezó haciéndole preguntas a Alfaro sobre su día y diciéndole que se preocupaba por él y que quería ser su amigo.
“Mostró muchísima empatía y me presentó este mundo de lujo y riqueza, y dijo que quería apoyarme y cuidarme”, dice Alfaro.
Alfaro, que dormía en el sofá de un amigo, “no sabía adónde más ir”, así que empezó a reunirse con Gandy y posteriormente se mudó a su casa. Con el tiempo, Gandy explotó a Alfaro con docenas de hombres para tener relaciones sexuales.
“Los clientes podían hacerme lo que quisieran”, dice. “Me sentía incómodo, traumatizado y, en muchos momentos, muy, muy herido. Estaba aterrorizado y con dolor, pero demasiado asustado para irme. No sabía adónde iría”.
No fue hasta que Alfaro fue adulto y reflexionó sobre lo sucedido que se dio cuenta de que había sido víctima de trata.
“Los adultos dicen que esto es normal, me hacen sentir que está bien”, recuerda haber pensado. “Solo intentaba encontrar maneras de aceptarlo mentalmente, especialmente sin una salida”.
Alfaro de adolescente. Foto cortesía de Alfaro.
En 2018, un jurado federal condenó a Gandy por cuatro cargos de tráfico sexual de menores, y actualmente cumple una condena de 30 años.
Si bien los jóvenes LGBTQ constituyen una parte desproporcionada de las poblaciones sin hogar y víctimas de trata, las experiencias de los chicos queer a menudo pasan desapercibidas, se desestiman o se etiquetan erróneamente. Un informe de 2023 afirma que los chicos representan el segmento de más rápido crecimiento de víctimas de trata de personas identificadas.
Si bien la investigación es limitada, especialmente debido a la falta de denuncias, algunos informes indican que es posible que casi la mitad de los sobrevivientes de la trata sexual sean chicos. Pero a partir de 2025, solo hay un refugio en EE. UU. para hombres y ninguno para menores de 18 años.
«Los chicos son menos propensos a denunciar debido al estigma y a que no creen que haya ayuda disponible«, declaró Bob Williams, fundador de dicho refugio, a Unclosed Media. «La gente no tiene ni idea. No comprende que los chicos también son víctimas«.
Por qué los chicos corren riesgo
La trata sexual es el delito que consiste en usar la violencia, el fraude o la coerción para obligar a alguien a realizar actos sexuales comerciales, a menudo controlando sus vidas. Según Polaris, una organización líder contra la trata, las personas LGBTQ+ son consideradas particularmente vulnerables a la trata debido a los prejuicios y la discriminación, y a menudo a una mayor desesperación por encontrar trabajo o vivienda, lo que «les da a los traficantes la oportunidad de intervenir y fingir ser la solución a un problema«.
Si bien se informa que la trata sexual afecta más a las mujeres, es probable que estas cifras no reflejen el panorama completo. Los niños u hombres víctimas de violencia sexual tienen menos probabilidades que las niñas o las mujeres de autoidentificarse, en parte debido a los mensajes sociales que les inculcan la firmeza.
Jonathan Doucette, gerente de capacitación y desarrollo de la línea directa de Polaris, afirma que los niños gays tienen dificultades para integrarse en la masculinidad tradicional y pueden sentir aún más vergüenza.
Joseph Daniel Gandy se aprovechó de chicos vulnerables como José
«La sociedad me silenció mucho antes de que mi traficante me silenciara«, dice Alfaro. La sociedad me dice que algo anda mal conmigo porque soy gay. La sociedad me dice que algo anda mal conmigo porque no soy lo suficientemente masculino. Y, por lo tanto, yo soy el problema y nadie me va a ayudar.
Después de que Alfaro se mudara con Gandy, recuerda que lo sometieron a un régimen estricto: hacer ejercicio dos veces al día y comer solo verduras y proteínas saludables. A Alfaro le permitían usar el teléfono si lo solicitaba para que sus padres lo dejaran en paz y se ganó el privilegio de caminar solo por la manzana.
Una vez que Alfaro estuvo en buena forma, Gandy le propuso trabajar con él en su negocio de masajes, que era una tapadera para explotar sexualmente a menores de 18 años.
Gandy publicaba anuncios de Alfaro en su propia página web y le enseñaba a publicar en Craigslist para conseguir clientes y ganar dinero. Le dijo a Alfaro que tendría problemas si alguien se enteraba porque era menor de edad.
Tras tres meses de ser obligado a tener sexo anal, ser manoseado y practicar sexo oral a más de 50 hombres, Alfaro escapó en plena noche mientras Gandy dormía.
¿Pero adónde iba a ir?
Por qué se ignora a los chicos
Según un informe de 2013 de Every Child Protected Against Trafficking, las fuerzas del orden tienen poca comprensión de los niños explotados sexualmente con fines comerciales. Por ejemplo, creen que no son proxenetas y, por lo tanto, no necesitan servicios.
“Nos hacen creer que los hombres son los perpetradores y las mujeres las víctimas”, afirma Steven Procopio, trabajador social clínico que trabaja con sobrevivientes masculinos. “No tenemos un diálogo nacional como el que tienen las mujeres… Hay muchos prejuicios de género en lo que respecta a los sobrevivientes de la trata y mucha homofobia. La gente no se preocupa por ello”.
Bajo la actual administración, los recursos se han ocultado aún más. La orden ejecutiva que prohíbe a los sitios web financiados con fondos federales usar lenguaje relacionado con el sexo o el género obligó a Polaris a eliminar las referencias al género de algunas secciones de su sitio web.
“No ha cambiado nada en cómo atendemos a los sobrevivientes en la línea directa ni en cómo capacitamos al personal”, declaró Doucette a Unclosed Media. “Pero hace que la gente se sienta aún menos bienvenida. Sin duda, no es bueno para los chicos queer que buscan ayuda… No se sienten incluidos [ni representados]”.
John-Michel Lander (The Book Loft
of German VillageJ
“Me daba mucha vergüenza”, declaró John-Michael Lander, autor y orador principal de Ohio, a Unclosed Media. “Pensé que era mi culpa y no sabía cómo denunciarlo… Vestía lo mismo todos los días en la escuela y no me duchaba solo para que alguien me cuidara, pero nadie lo hizo”.
Lander fue víctima de acoso y trata de personas durante la secundaria. En un testimonio de 2021, afirma que sus mentores en el mundo de la natación, entre ellos un médico y un abogado, se pusieron en contacto con su madre y le ganaron la confianza para intentar controlarlo.
“[El abogado] administraba el dinero y pagaba los gastos de buceo, cumpliendo con los requisitos legales, para mantener mi estatus de aficionado. Indicó que conocía a otros profesionales que querían ayudar y aportar su experiencia a la familia”.
Estos hombres lideraban una red de trata de personas, lo que llevó a Lander, a los 14 años, a ser explotado sexualmente por primera vez con un hombre de 60 años en un motel.
“Nunca había tenido sexo con nadie”, dice. “Tenía mucho miedo. Y recuerdo que me quedé paralizado, no podía moverme. Fue como si me hubiera salido del cuerpo”.
Foto cortesía de John-Michael Lander
Cada fin de semana durante cuatro años, Lander recuerda que lo llevaban a Columbus, Ohio, y lo “subastaban” junto con otros adolescentes en Speedos blancos en el escenario mientras los hombres caminaban por la sala. Las entradas se agotaban para el fin de semana y los hombres podían hacer lo que quisieran.
Lander dice que la cultura del deporte y la masculinidad dificultaban hablar del tema porque la gente esperaba que fuera “duro”.
“Parece difícil para el público entender cómo un entrenador o una persona con poder podría abusar sexualmente de un atleta masculino”, dice Lander. Muchos hombres creen que pueden con ello, dejan la experiencia a un lado y la superan.
“Existe una masculinidad tóxica en nuestra cultura: si expresas sentimientos de vulnerabilidad siendo niño durante tu infancia, te enfrentas a la hostilidad o la ira de las personas de tu vida”, dice Doucette. “El estigma puede ser tan grande que los sobrevivientes pueden sentir que tienen que lidiar con esto solos”.
“Me sentí muy aislado”, dice Lander. “Cuando finalmente le conté a mi madre lo que estaba pasando, me miró, me dio una bofetada y me dijo: ‘No está bien mentir sobre la gente. Si esta persona o estas personas estaban haciendo esto, tú debiste haberlo causado’”.
Así que Lander guardó silencio.
Por qué los chicos no reciben ayuda
Cuando los chicos tienen que tener el valor de denunciar, a menudo no reciben los recursos que necesitan.
Jesse León experimentó esto después de ser víctima de trata de personas entre los 11 y los 14 años por un comerciante que lo encerró en la trastienda de una tienda y abusó sexualmente de él. Con el tiempo, trajo a otros hombres a quienes les permitieron drogar a León y hacer lo que quisieran sexualmente.
Jesse León. Foto cortesía de León.
«A veces solo era alguien que quería practicarme sexo oral. A veces era algo más«, declaró León a Unclosed Media. «[El dueño de la tienda] me amenazó con que si no regresaba… descubriría dónde vivía y me mataría a mí y a mi familia«.
Afirma que los mensajes sobre masculinidad, especialmente viniendo de un hogar latino, donde la cultura machista anima a los chicos a ser duros y a cuidar de su familia a toda costa, lo hacían regresar cada día.
A los 14 años, León era adicto a las drogas duras y estaba gravemente traumatizado. Tras tres años de ser víctima de trata, se vio involucrado en una pelea sangrienta en la escuela porque veía las caras de todos los hombres que abusaban de él. La escuela lo denunció y el estado le envió un terapeuta para terapia de conversación semanal. Pero necesitaba mucho más apoyo.
“Nunca me recomendó un tratamiento para la drogadicción y el alcoholismo, a pesar de saber que yo era adicto”, dice. “Nadie del estado me dio seguimiento. Una vez que me asignaron, asumieron que, por estar en terapia, estaba recibiendo los recursos que necesitaba. Nadie me contactó y cuando mi madre pidió un traductor o un terapeuta que hablara español, le dijeron que no”.
León dice que siente que lo ignoraron por ser niño. “Los hombres no pueden ser victimizados”, dice. “Todavía existe la creencia de que los hombres son perpetradores, no víctimas. No hay un espacio seguro para que los hombres desestigmaticen la idea de buscar ayuda. Lo afrontas, sucede, y lo superas”.
León de niño. Foto cortesía de León.
Un informe de 2023 encontró deficiencias significativas en el reconocimiento y la respuesta al trauma en niños que experimentan o están en riesgo de explotación sexual. Si bien muchos indicadores de trata son consistentes en ambos géneros, los niños a menudo expresan el trauma mediante conductas externalizadas como agresión, desafío, ira o acoso escolar; respuestas que los profesionales de la salud suelen malinterpretar como delincuencia o trastornos del comportamiento como el TDAH, en lugar de signos de victimización.
“Las fuerzas del orden simplemente no se dan cuenta de lo que está sucediendo”, afirma Williams. “Si no podemos ayudar a estos jóvenes, se enfrentan a una vida de adicción, prisión o la muerte”.
Dado que los hombres sobrevivientes a menudo no se identifican con la autoridad debido al estigma, la homofobia y la desconfianza en la autoridad, Williams afirma que los profesionales deben recibir capacitación para reconocer las señales no verbales y generar confianza con el tiempo. Una capacitación eficaz también requiere abordar los prejuicios de género; desafiar el mito de que la trata es solo un problema de mujeres; y crear espacios seguros y afirmativos para que las víctimas masculinas revelen su situación.
Casi 20 años después, Alfaro sigue recuperándose. Ahora trabaja a tiempo completo en defensa de derechos, centrándose en concientizar sobre la trata de menores dentro del país y en destacar la importancia de aumentar los recursos para las comunidades marginadas, en particular para los niños queer.
“No sabía qué recursos había”, dice. “Realmente no creía que hubiera nada que pudiera ayudarme… No quiero que nadie vuelva a sentirse así”.
———
Esta historia se publicó originalmente en Unclosed Media. Para disfrutar de su periodismo centrado en la comunidad LGBTQ+, considere suscribirse gratuita o de pago a UnclosetedMedia.com.
Fuente LGBTQNation
Recordatorio
Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.
Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.
El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.
Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada.
no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.
Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.
Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.
Comentarios recientes