Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Juzgar’

Conocer

Miércoles, 26 de junio de 2019

Del blog Nova Bella:

B3E8F23F-0A14-4B7B-AAC5-1FEAF40724F0

NO he venido al mundo para juzgar,

mucho menos para condenar,

he venido al mundo para conocer”

*
Baruch Spinoza

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

Del “ver, juzgar, actuar” al “observar, callar, fluir”

Viernes, 13 de abril de 2018

funcioneStefano Cartabia, Oblato,
Uruguay

ECLESALIA, 26/03/18.- El método teológico-pastoral del ver, juzgar, actuar está tan arraigado, fue y es tan usado y abusado que parece intocable. Pues bien, lo voy a tocar.

Ya me atreví a criticar este método en el IV Congreso Americano Misionero (CAM 4, COMLA 9) que se desarrolló en Maracaibo (Venezuela) del 26 de noviembre al 1 de diciembre de 2013. En el compartir final del congreso que reunía alrededor de 5.000 personas expresé mis dudas sobre la conveniencia de este método: fui delicada y solapadamente invitado a retirarme.

Regreso después de casi 5 años más convencido, con más recursos y más temas para poner arriba del tapete.

Más allá de las conclusiones y de mi aporte –opinable como casi cualquier cosa– queda la pregunta clave: ¿Por qué cuesta tanto a la Iglesia – y en especial a la jerarquía– escuchar y aceptar a quien piensa distinto y propone caminos nuevos?

Los motivos son muchos y variados obviamente y no es este el momento de tratarlos. Ya los abordé en otros momentos y volveré a analizarlos.

En nuestros templos, en el Vaticano y en las sedes de las conferencias episcopales sería interesante que hubiera un letrero con una sugerencia de un famoso y supuesto ateo, Voltaire: “no comparto lo que dices pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”.

Entramos en el tema. Intentaré ser breve y dar simples pistas y sugerencias.

El método del “ver, juzgar, actuar” nace en Francia en el siglo pasado, es asumido por el Concilio Vaticano II (en especial en el documento “Gaudium et spes”) y es profundizado y radicalizado por la teología de la liberación latinoamericana.

¿En que consiste este método?

Es un método para discernir la realidad, actuar más fielmente según los criterios evangélicos respondiendo a los signos de los tiempos.

Muy en síntesis:

Ver: vemos la realidad, tomamos conciencia de lo que es con honestidad y profundo realismo.

Juzgar: juzgamos esta realidad a partir de los criterios evangélicos: “esto” es evangélico, “esto” no es evangélico.

Actuar: a partir del ver y del juzgar tenemos más luces y más claridad para la acción. Respondemos al llamado de la realidad.

Este método en su tiempo fue una respuesta a la realidad, justamente. También supuso un crecimiento de conciencia en la iglesia y en los cristianos. En muchos casos su aplicación fue positiva y generadora de esperanzas y novedad. Hoy en día ya no. Los métodos son herramientas que se toman y se dejan.

Es tiempo de dejar esta herramienta, ya no sirve. Ya no responde a la realidad en esta etapa evolutiva de la conciencia humana. El mundo ha evolucionado, la conciencia humana ha evolucionado increíblemente en estos últimos 60 años. Y, como su costumbre, la iglesia llega tarde y con la respiración entrecortada.

El método “ver, juzgar, actuar” responde a una visión del mundo, a una cosmovisión en términos técnicos. Esencialmente responde a la visión antropocéntrica de la modernidad (con su fe ciega en la razón y en el progreso) y a la visión mecanicista de la física de Newton. Estas visiones colapsaron, aunque quedan rastros, secuelas, nostalgias.

La cosmovisión nueva –esta nueva etapa evolutiva– tienen otros y fundamentales ejes que no podemos dejar de lado.

Esencialmente:

  • La dimensión espiritual del ser humano y de lo real es central. Por eso la búsqueda de espiritualidad de nuestros tiempos.
  • Una espiritualidad integral. El ser humano no es el centro del universo, es parte del universo. Desde ahí la visión holística del saber y la importancia de todo lo eco.
  • La unidad. Hay una raíz común que podemos llamar “Vida”. Nos sentimos parte de un Todo. El anhelo de unidad anima a muchas búsquedas.
  • La física cuántica revolucionó la visión científica. Hay que tenerla en cuenta.

A partir de estos ejes propongo el método teológico-pastoral del observar, callar, fluir.

El “ver” nunca es objetivo. Esta es la primera gran falla del viejo método. Estamos adentro del sistema, adentro del Universo. Más aún: somos el universo expresándose en diferentes y maravillosas formas. “Afuera” en sentido estricto, no hay nada. Lo que veo me está viendo: los místicos, que precedieron la física cuántica, siempre lo supieron. En palabras del Maestro Eckhart: “el ojo con el cual veo a Dios es el mismo ojo con el que me ve”.

Nuestro “ver” entonces nunca es objetivo, sino siempre “interpretación”. Tomar conciencia de esto es, por supuesto, un gran y decisivo paso. A la realidad no llegamos interpretando, sino observando. Por eso el primer paso del nuevo método es observar.

La observación es neutral, porque es observación libre de interpretación y apegos afectivos y emocionales. Observamos desde un lugar de conciencia más allá de lo mental.

Obviamente es un aprendizaje y un ejercicio: aprender a observar así no es automático. Se observa “sin pensar”: el pensamiento siempre interpreta y juzga. La observación pura es también pura aceptación y puro amor. Por eso el segundo paso del nuevo método es callar.

No juzgamos más la realidad –lo que hemos observado desde más allá del pensamiento– sino que callamos. Entramos en el silencio creador. Desde el silencio contemplamos, aceptamos, amamos.

La mente –pensamientos, sentimientos, emociones– siempre juzga pero sus criterios son tremendamente condicionados y limitados. Por eso siempre se distorsiona la realidad y, en el fondo, no vemos la realidad, sino vemos nuestra interpretación de la misma a partir de nuestras opiniones, heridas afectivas y deseos egoístas o superficiales.

Callamos: el silencio nos introduce en el mundo de la gratuidad y la aceptación. La realidad es un don, siempre un don. La Vida siempre es un regalo: también con su cuota de dolor o incomprensión.

Callamos y el silencio nos hace descubrir un lugar más profundo y más real de lo que la mente nos muestra. Es el lugar del Ser, el lugar sin-lugar de pura vida donde todo está surgiendo sin etiquetas, sin partidos, sin divisiones. El silencio nos abre las puertas al verdadero amor: aceptación incondicional e incondicionada de todo lo que es.

Desde la pura observación y la práctica del silencio aprendemos a fluir.

Se fluye con la Vida, porque nos descubrimos UNO con esa misma Vida. Se fluye porque se ama, se ama porque se fluye. Descubriendo la bondad radical de la Vida surge la confianza. Confianza que se convierte en la postura básica y esencial frente a la Vida. Confiando, solo podemos fluir.

Fluir es decir que “si” a la Vida que se manifiesta y expresa asombrosa y maravillosamente en este preciso instante.

El fluir no es en absoluto resignación. La resignación no tiene nada que ver con la aceptación y el verdadero fluir. Resignarse es de cobardes, aceptar es de valientes. Entonces comprendemos que el verdadero fluir con la Vida es la única revolución necesaria y que solo el fluir es realmente transformador.

Se terminan las estériles luchas “en contra de o a favor de”: la lucha es siempre expresión de miedo y de no aceptación de la Vida. A menudo surge de nuestra interioridad herida y no-amada.

Desde el fluir con la Vida surge la acción correcta y necesaria en este preciso instante. El método que propongo –“observar, callar, fluir”– es sin duda un método místico que hunde su raíz en el ser. No va en contra del actuar y de la acción, sino que busca una sabiduría mayor. Sabiduría que viene del alinearse con la Vida. En el caducado método del “ver, juzgar, actuar”, el actuar en el fondo nacía del razonar/pensar, por cuanto seriamente se hacía uso de dicha herramienta.

En mi propuesta el actuar surge desde más allá, desde el lugar siempre sano del ser humano. En sentido estricto es más un dejar actuar que un actuar. Soltamos el ego y nos convertimos en cauces por donde la Vida/Dios actúa. ¡Qué liberación! ¡La única y auténtica liberación!

Entonces el fluir es dejar actuar, dejar que la Vida te traspase, te viva, se viva y vivifique. Por eso que solo el fluir con la Vida, paradójicamente, transforma la realidad. Porque solo la Vida trasforma y ella solo sabe modos y tiempos.

Fluir con la Vida entonces no es ser cómplices de las injusticias y el egoísmo humano. Injusticias y egoísmo son justamente la resistencia al fluir. Injusticias y egoísmos surgen del ego (la mente no observada o la identificación con la mente), de la creencia que simple y solamente somos mente. Solo el silencio disuelve el ego y permite un actuar más sabio.

La Vida auténtica no conoce injusticia y egoísmo. La ley que rige el Universo es la ley del Amor, bien lo sabemos. Pero el Amor es desposesión y entrega, es perder lo que creemos ser –nuestro pequeño e ilusorio “yo”– para perdernos en el Infinito mar del Amor, nuestra verdadera y común esencia.

Esta desposesión causa terror y el hombre se resiste al morir del “yo”: esto engendra egoísmo e injusticias. De otra manera: resistencia. Fluir una y otra vez es el aprendizaje del Amor, el aprendizaje del Ser y de ser. Este fluir sereno y calmo que es Dios mismo, solo puede surgir desde el observar y el callar.

Estoy convencido que la aplicación de este método teológico-pastoral en todos los campos de la vida de la iglesia y de la sociedad dará abundante frutos y nos abrirá a nuevos descubrimientos.

Habrá que aprender con paciencia a aplicarlo en los distintos campos y dimensiones de la vida. Sin duda necesitará ser pulido y ser encarnado. Habrá que encontrar símbolos y lenguajes para su aplicación en las distintas culturas y áreas existenciales.

Pero el eje está. El camino está trazado. El Espíritu, la Vida Una, ha soplado

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Espiritualidad , , , , , ,

Alejandro Solalinde: “¿Por qué los obispos no convocan a marchar por desaparecidos?

Viernes, 16 de septiembre de 2016

el-sacerdote-mexicano-alejando-solalinde_560x280“Iglesia sigue con la manía de juzgar”

“Dios es padre de todos. También acepta como son y no pone condiciones”

Alejandro Solalinde, sacerdote y defensor de Derechos Humanos manifestó su oposición a la jerarquía católica tras las manifestaciones de ayer. Criticó que no se convoca a los feligreses “para protestar por la corrupción, por la impunidad, la visita de Donald Trump, ni signos desolidaridad con la gente dolida y más agraviada como son los desaparecidos, los secuestros, las mujeres asesinadas” y cuestionó “¿por qué no hay esa sensibilidad de esas causas en un México tan violento y agraviado?”.

Además, afirmó que sí es la alta jerarquía de la iglesia católica quién está detrás de estas marchas “tira la piedra y esconde la mano”, dijo en entrevista con Proceso “no se hagan que la Virgen les habla”, declaró.

“La Iglesia católica está en crisis, porque sigue con la manía de juzgar y Jesús no juzgaba, sigue la manía de etiquetar y excluir y Jesús promovía el amor incluyente y muchos no saben qué es el amor incluyente”, dijo.

Y agregó “en lugar de seguir con esa actitud debería preguntarse qué tenemos que ver en eso, si es por su omisión sino, no tendríamos la clase de políticos corruptos que tenemos ni esa diversidad que hay que respetarla. Dios es padre de todos. También acepta como son y no pone condiciones”.

Ya no estamos en los tiempos de condenar, porque no tratan de entender qué ha pasado con esos matrimonios y esas adopciones” finalizó.

emigrantes-solalinde-720

Fuente Religión Digital/Agencias

General, Iglesia Católica , , , ,

Permaneced en mí…

Martes, 15 de septiembre de 2015

Del blog de la Communion Béthanie:

2014 con Dios llama y Vivir por el Espíritu +

En 1932, dos mujeres entregan su existencia a Dios y reciben en su oración, día día, palabras de Vida. Dos libros van a nacer de este compañerismo con Cristo, que te proponemos descubrir a lo largo de este año.

 _MG_4905

Permaneced en mí. Llegaréis así  a ser capaces de discernir siempre mejor que en los demás lo profundo de Mí, oculto, en el que Yo siempre me veo. Y uno aprende la humildad que, como es natural, os hará perder todo deseo de juzgar.

*

11 de septiembre, Vivir por el Espíritu.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

Carlos Osoro: “No hay discípulos de primera, de segunda o de tercera” y aboga por no juzgar a homosexuales, divorciados o transexuales

Domingo, 16 de agosto de 2015

matrimonio_gay DOCU_LP

El arzobispo de Madrid aboga por no juzgar a homosexuales, divorciados o transexuales “Un cristiano no puede mirar a nadie por las ideas que tenga o por lo que haya hecho”

El arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Carlos Osoro, ha abogado este jueves por no juzgar y no condenar a divorciados que se vuelven a casar, a los homosexuales ni a los transexuales porque “Dios ha querido que el ser humano sea imagen y semejanza” suya.

Así ha contestado preguntado por las palabras del Papa Francisco, que la semana pasada dijo que los divorciados que se han vuelto a casar no están excomulgados y no deben ser tratados como tales, y por las del obispo de Bilbao, Mario Iceta, quien ha calificado de “reto pastoral de primera magnitud” acompañar a los homosexuales en la Iglesia, así como por Álex Salinas, un transexual al que finalmente se le permite ser padrino en el bautizo de un sobrino suyo en San Fernando (Cádiz).

En declaraciones a los medios antes de intervenir en el ciclo ‘Conocimiento y Valores’, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Osoro ha reivindicado que la Iglesia “da siempre y da el amor del Señor”, lo que significa que “se sitúa al lado de todos los heridos y de todas las situaciones en las que estén los hombres, sean las que fueren“, incluidos divorciados, homosexuales y transexuales.

De esta forma, ha asegurado que lo que el Pontífice quiere, en el Año de la Misericordia, es que “el ser humano viva y pase por cuatro estaciones que necesariamente hay que pasar: no juzgar, perdonarse, no condenar y dar. En este sentido, ha defendido que lo que da la Iglesia es “lo máximo que se da, el gran y amor y cariño” que, según ha añadido, es lo que cada persona recibe de sus padres.

Asimismo, ha recordado las palabras de Jesucristo, quiencuando vino a este mundo, dijo ‘He venido a salvar a los hombres, no a condenarlos‘”. “Porque en definitiva, lo que tiene que hacer (la Iglesia) es lo mismo que él (Jesucristo): ‘He venido a salvaros'”, ha proclamado Osoro, quien ha asegurado que el “problema real” no es permitir que los divorciados vuelvan a comulgar -aspecto que se está debatiendo de cara al Sínodo de Obispos del próximo mes de octubre-, sino que “estemos al lado de todos los seres humanos, estén en la situación que estén”.

De esta forma, ha dado más importancia a que “todos los que son creyentes y por diversas circunstancias tuvieron que tomar una decisión en la vida, que sepan que son miembros de la Iglesia y que la Iglesia también les necesita.

“Eso es lo que ha dicho el Papa y lo que seguirá diciendo la Iglesia a través de todos los tiempos. Son discípulos de Cristo. No hay de primera, de segunda y de tercera, somos discípulos de Cristo todos aquellos que hemos sido bautizados y tenemos la vida del Señor en nuestra vida”, ha manifestado. Así, ha dicho que él ve a todos los seres humanos “como imágenes de Dios que son”.

“Esto es lo más sencillo y lo más maravilloso de un cristiano y es que no puede mirar a nadie por las ideas que tenga o por lo que haya hecho. Les tiene que mirar como les mira Dios, ha incidido Osoro. En este sentido, ha subrayado que Dios “ha querido que el ser humano sea imagen y semejanza” suya, al tiempo que ha señalado que él mismo no ve a las demás personas “como un enemigo”, sino alguien “ante el cual me tengo que arrodillar, nada más, porque sé que eres imagen de Dios”. “Y ojalá lo supiera hacer con todos. Yo ya sé que tengo mis deficiencias y no lo sé hacer con todos”, ha concluido.

(RD/Ep)

General, Iglesia Católica , , , , , , , , ,

No juzgues.

Martes, 27 de mayo de 2014

Del blog de la Communion Béthanie:

2014 con Dios llama y Vivir por el Espíritu +

En 1932, dos mujeres entregan su existencia a Dios y reciben en su oración, día día, palabras de Vida. Dos libros van a nacer de este compañerismo con Cristo, que te proponemos descubrir a lo largo de este año.

tumblr_mwa5zwHDj51qa0x1vo1_500

” Abstente  de juzgar.

El corazón del hombre es infinitamente diverso y complejo.

Sólo puede conocerlo verdaderamente

El que lo formó. “

*

El 13 de mayo, Dios llama.

7652250021

***

 

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

“Cristo resucitado, misterio de esperanza”, por Arnaldo Zenteno.

Domingo, 27 de abril de 2014

2013_9Leído en la página web de Redes Cristianas

VER

Preguntas

1.- Con la muerte de Jesús en la Cruz parece que vence el mal y matan también el proyecto de Jesús ¿En ese contexto valoramos la Resurrección de Jesús como algo fundamental en nuestra vida o simplemente pensamos en la Resurrección como un hecho personal en la vida de Jesús?

2.- ¿Cómo recuperar en nuestra vida cotidiana la experiencia viva de Jesús resucitado?

JUZGAR

La ejecución de Jesús ponía en cuestión todo su mensaje y su actuación.

Aquel final trágico planteaba graves interrogantes incluso a sus seguidores más fieles: ¿tenía razón Jesús o esta-ban en lo cierto sus ejecutores? ¿Con quién estaba Dios? En la cruz no habían matado solo a Jesús. Al crucificarlo, habían matado también su mensaje, su proyecto del reino de Dios y sus pretensiones de un mundo nuevo. Si Jesús tenía razón o no, solo lo podía decir Dios.

2.- CRISTO, NUESTRA ESPERANZA

VER

Preguntas

1.- ¿Por qué es importante no sólo decir que Jesús resucitó, sino que el que resucita es el que fue crucificado?
2.- ¿La resurrección de Jesús cómo confirma su mensaje sobre quién es Dios y sobre los pobres?

JUZGAR

Todavía hoy podemos percibir en los textos que han llegado hasta nosotros la alegría de los primeros discípulos al descu-brir que Dios no ha abandonado a Jesús. Ha salido en su defensa. Al resucitarlo de entre los muertos, se ha identificado con él desautorizando a quienes lo han condenado. Esto es lo primero que predican una y otra vez en las cercanías del tem-plo y por las calles de Jerusalén: «Vosotros lo matasteis clavándolo en una cruz por manos de unos impíos, pero Dios lo ha resucitado» 12.

Resucitando a Jesús, el Padre ha confirmado su vida y su mensaje, su proyecto del reino de Dios y su actuación entera. Lo que Jesús ha anunciado en Galilea sobre la compasión y la misericordia del Padre es verdad: Dios es como lo sugiere Jesús en sus parábolas. La manera de ser de Jesús y su actuación profética coinciden con la voluntad del Padre. La solidaridad de Jesús con los que sufren, su defensa de los pobres, su perdón a los pecadores: eso es lo que Dios quiere.

Jesús tiene razón cuando busca una vida más digna y dichosa para todos, empezando por los últimos. Ese es el anhelo más grande que guarda Dios en su corazón. Ese es el camino que conduce a la vida.

Pero Dios no solo le ha dado la razón, sino que le ha hecho justicia. No se ha quedado pasivo y en silencio ante lo que han hecho con su Hijo. Lo ha resucitado: le ha devuelto la vida que le han arrebatado de manera tan injusta, llevándola a su plenitud. Lo ha constituido para siempre como Señor y Salvador de vivos y muertos. El mal tiene mucho poder, pero solo hasta la muerte: las autoridades judías y los poderosos romanos han matado a Jesús, pero no lo han aniquilado. Más allá de la muerte solo tiene poder el amor insondable de Dios.

3.- LOS CREYENTES TENEMOS DUDAS E INTERROGANTES ANTE EL SUFRIMIENTO Y LA MUERTE

VER

Preguntas

1.- ¿Ante la injusticia y la muerte, cuál es la fuente principal de nuestra esperanza?
2.- ¿Por qué la esperanza en Jesús resucitado no es un escape del compromiso por el Reino, por construir un Mundo más justo?

JUZGAR

Los creyentes llevamos en nuestro corazón los mismos in-terrogantes que todos los seres humanos: ¿hay algo que pueda ofrecernos un fundamento definitivo para la esperanza? Si todo acaba en la muerte, ¿quién nos puede consolar? Los seguidores de Jesús nos atrevemos a esperar la respuesta definitiva de Dios allí donde Jesús la encontró: más allá de la muerte. La resurrección de Jesús es para nosotros la razón última de nuestra esperanza: lo que nos alienta a trabajar por un mundo más humano, según el corazón de
Dios, y lo que nos hace esperar confiados su salvación.

Cristo, resucitado por el Padre, es nuestra esperanza. En él descubrimos la intención profunda de Dios confirmada para siempre: una vida plena para la creación entera, una vida liberada para siempre del mal y de la muerte, el reino de Dios hecho realidad. Nosotros estamos todavía en camino. Todo sigue mezclado y confuso: justicia e injusticia, muerte y vida, luz y tinieblas.

Todo está inacabado, a medias y en proceso. Pero la energía secreta del Resucitado está atrayendo todo hacia la Vida definitiva.

En estos tiempos en los que la crisis parece extenderse a todos los dominios de la existencia humana, la Iglesia ha de recordar que tiene «la responsabilidad de la esperanza». Esta es su tarea primordial. Antes que «lugar de culto » o «ins-tancia moral», la Iglesia ha de entenderse a sí misma como «comunidad de esperanza». ¿Qué es la Iglesia de Jesús si no comunica la Buena Noticia de un Dios amigo de la vida ni contagia la esperanza que brota del Resucitado?

4.- RECUPERAR LA EXPERIENCIA VIVA DEL RESUCITADO

VER

Preguntas

1.– ¿Al confesar que Jesús resucitó es una confesión de Fe en que decimos que Jesús resucitó hace 2000 años o que tiene que ver con nuestra historia?
2.- ¿Qué significa lo que dice Pablo “hay que vivir del Espíritu del Resucitado que da vida”?

JUZGAR

Cuando los primeros cristianos hablan del Resucitado no lo hacen solo para confesar su fe en aquel acontecimiento singular e irrepetible por el que Dios «ha levantado de entre los muertos» a Jesús para introducirlo en la plenitud de su propia vida, sino, sobre todo, para vivir ahora su fe en Cristo «resucitando a una vida nueva». Según Pablo de Tarso, esta experiencia consiste en «conocer a Cristo y el poder de su resurrección» (Flp 3,10). Vive con tal intensidad esta experiencia que llega a decir: «Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gál 2.20). Los discípulos, que han seguido a Jesús por los caminos de Galilea, han de aprender ahora a vivir del Espíritu del Resucitado, que da vida (1 Cor 15,45).

Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.