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George Floyd: “He ahí el hombre” ,

Jueves, 11 de junio de 2020

cara-George-Floyd-cartel_2238386166_14674075_660x371Del blog de José Arregi:

“Su delito es ser negro. Cada día un negro desarmado es asesinado por policías en EEUU”

“Así no salvaremos la humanidad. ¿Qué es la humanidad? Es ser humilde, libre, hermano. Es compadecer, cuidar, curar. Salvar. Respirar y dar respiro, recibir y dar aliento”

“No salvarán la humanidad todas las penas del mundo, ni el poder ni la represión ni la cárcel –por perpetua que sea: a más cárcel menos humanidad– ni el odio ni la venganza ni ninguna violencia instituida por el poder o inspirada por el rencor”

Mineápolis (Estados Unidos), 25 de mayo de 2020, ocho y veinte de la tarde. Un hombre negro es maniatado, derribado, aplastado contra el suelo, y su cuello estrujado por la forzuda rodilla de un policía blanco en uniforme. He ahí el hombre. ¿Son dos, son uno? ¿Son enemigos, son hermanos? He ahí el ser humano, en su gloria y su ruina, su dignidad y su desdicha, su grandeza y su miseria.

“No puedo respirar, hombre, por favor”, dice jadeante el hombre negro al agente, si es que aún sabe a quién habla o si es un hombre a quien habla. Un pobre hombre jadeante implora a un pobre hombre prepotente más pobre aún, pues implorar es más digno y más humano que aplastar. Mientras el agente policial mantiene su rodilla hincada sobre el cuello del hombre negro, sus dos compañeros miran la escena mascando chicle.

“¡Mamá!”, se le oye suspirar al hombre negro, buscando el cobijo del vientre bendito del que más le habría valido acaso no salir nunca a las tinieblas de esta humanidad. No iba armado, no ha intentado huir. Había pasado el coronavirus, había perdido su trabajo. ¿Es tal vez su delito haber comprado una cajetilla de cigarros con un billete falso? No, es más grave, mucho más. Su delito es ser negro. Cada día un negro desarmado es asesinado por policías en EEUU.

No puedo respirar”, repitió el hombre negro hasta 16 veces antes de morir asfixiado. Fue asesinado. Se llamaba George Floyd, tenía dos hijas y una preciosa nieta de 6 años. Tal vez pudo aliviar su sofoco final recordando a las tres, al mismo tiempo que llamaba a su madre. Cuatro mujeres sostienen su vida en su terrible éxodo, como aquellas cinco mujeres del libro bíblico del Éxodo que salvaron a Moisés.

Pero ellas solas no bastaron para salvar a George ni bastarán para devolverle la vida, ni para evitar que esta pobre especie humana perezca de asfixia o para hacer que nazca de verdad y que resuciten todos los muertos, también el asesino, cuya humanidad, cuya libertad y conciencia verdaderas, ya estaban muertas mucho antes de que su rodilla estrangulara a la víctima. Solo entre todos podremos salvar a la humanidad, y solo la salvaremos cuando sepamos que todos somos uno, incluso el asesino.

¿Incluso el asesino? La masiva reacción popular estadounidense y el impacto mediático planetario –todo tan ambiguo y efímero, pero ahí es donde la humanidad pugna por nacer– han hecho que el fiscal acuse al policía de asesinato en segundo grado –asesinato no planificado en el que, sin embargo, existe intencionalidad–. Así podrá ser condenado a cadena perpetua, así se restablecerá el orden, así se restituirá la justicia, así se salvarán las apariencias, así tranquilizaremos nuestra conciencia. Y seguiremos igual.

Así no salvaremos la humanidad. ¿Qué es la humanidad? Es ser humilde, libre, hermano. Es compadecer, cuidar, curar. Salvar. Respirar y dar respiro, recibir y dar aliento. La humanidad es humus, arcilla, tierra animada por el Aliento vital. La arcilla es la misma y el Aliento es el mismo. Somos uno y solo juntos nos podremos salvar.

No salvarán a la humanidad las órdenes dictadas por Donald Trump a sus gobernadores por videoconferencia, para ahogar las protestas: “Tenéis que dominar. Si no domináis, estáis perdiendo el tiempo. Van a pasaros por encima y vais a parecer una panda de gilipollas. Tenéis que arrestar a gente, juzgarla y tienen que ir a la cárcel durante mucho tiempo”. He ahí el poder, la humanidad sofocada, boqueando.

No salvarán la humanidad todas las penas del mundo, ni el poder ni la represión ni la cárcel –por perpetua que sea: a más cárcel menos humanidad– ni el odio ni la venganza ni ninguna violencia instituida por el poder o inspirada por el rencor. Y no predico el buenismo ni la permisividad irresponsable ni ningún tipo de tolerancia con la injusticia y el desorden establecido. No es eso.

Creo en la no violencia activa, en la resistencia no violenta, y en el poder de la educación, la inteligencia, la ciencia, la conciencia educada por la compasión espiritual y política. Creo que “nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel o su origen o su religión” (Nelson Mandela). Creo en el poder de la bondad. Creo en la bondad de George Floyd, y que ha perdonado de todo corazón a su asesino. Creo sinceramente que yo no soy mejor que su asesino. Creo en la chispa de humanidad que luce en su fondo, como en el mío, y que quisiera nacer, renacer, dejarse perdonar y dar la mano y seguir caminando. Y eso significa para mí “creer en Dios” o más bien crearlo creándonos más humanos.

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El escritor jamaicano Marlon James habla del exorcismo al que se sometió para intentar dejar de ser homosexual

Sábado, 23 de marzo de 2019

marlonjamesEl escritor jamaicano Marlon James ha hablado públicamente sobre el exorcismo al que se sometió en su juventud para intentar dejar de ser homosexual, en una entrevista concedida a BBC Radio. El autor ha revelado como, en su deseo de integrarse en la sociedad jamaicana, trató por todos los medios de alterar su orientación sexual con la ayuda del pastor de una iglesia evangélica a la que acudió durante un tiempo.

Marlon James, de 48 años, ha publicado hasta ahora cuatro novelas. En 2015, se convirtió en el primer jamaicano en obtener el premio Man Booker por su tercera novela Breve historia de 7 asesinatos, inspirada en el intento de asesinato de Bob Marley a mediados de los setenta, y en la que incluyó personajes homosexuales, según sus propias palabras, para reflejar «la hipocresía en Jamaica». Su último libro, Black Leopard, Red Wolf, acaba de ser publicado en Estados Unidos.

Hijo de detectives y abiertamente homosexual, James decidió abandonar su país —uno de los más homófobos del planeta— en 2007 para instalarse en Mineápolis (Estados Unidos), en busca de un lugar menos hostil. «En mi adolescencia, antes de ir a la universidad, pasaba casi todo el tiempo en mi habitación. Pasé tanto tiempo allí que mis vecinos pensaron que hice la escuela secundaria en Estados Unidos. Iba a clase y luego desaparecía. Básicamente, venía a casa para cenar, dormir y dibujar cómics. Tenía pocos amigos», contaba en una entrevista con The Guardian.

Sus años en Jamaica supusieron toda una evolución personal. Se graduó en Lengua y Literatura. A principios de los noventa, encontró trabajo en una agencia de publicidad y, poco después, comenzó a asistir a una iglesia evangélica de Kingston, en busca de respuestas a ciertas preguntas existenciales que se hacía. James, que ya estaba en la treintena, había visto a otros feligreses recibir exorcismos, y pensó que él también necesitaba uno.

«Los libertadores recitaron versículos de la Biblia y rechazaron las mentiras de James en el nombre de Jesús. James, traumatizado, comenzó a vomitar  […] Finalmente, gritó: ‘Veo a dos hombres follando cada vez que cierro los ojos para rezar’. Los libertadores le sacaron el espíritu de la homosexualidad, el de la blasfemia y el del espíritu de incredulidad. Le dijeron que habían oído ocho demonios dentro de él […] Después de un rato, dejó de llorar y ordenó a sus demonios que se fueran. La mujer sostuvo su rostro en sus manos y le dijo que estaba libre». Así describe la periodista Jia Tolentino en un reciente artículo para The New Yorker las sensaciones de James en aquel momento.

Durante unos pocos meses, James se sintió libre de luchas internas. Poco a poco, sin embargo, comenzó de nuevo a consumir pornografía. Afortunadamente, su vida dio un vuelco el día que se sintió liberado de culpa y comprendió que sería más fácil cambiar sus creencias sobre la homosexualidad que reprimir su sexualidad. «Un día, súbitamente, lo pensé: ‘¿y si me deshago de la iglesia?’. Y funcionó de forma radical. Soy demasiado raro para ser un ateo, pero no creo que tenga fe ya», señaló en su entrevista radiofónica. Su asunción como hombre gay, sin embargo, le condenaba en la que posiblemente es una sociedad tan homófoba como la jamaicana. «Ya fuera en avión o en ataúd, sabía que tenía que salir de Jamaica», escribía él mismo en 2015 en The New York Times.

Jamaica, un infierno para las personas LGTB

Que Jamaica es posiblemente la sociedad más homófoba de América no es un secreto, y no solo porque las relaciones homosexuales masculinas sigan siendo delito. En el pasado hemos recogido noticias verdaderamente espantosas sobre la situación social en la que viven las personas LGTB en la isla. En diciembre de 2010 era asesinado un activista gay que, según informó entonces la organización J-FLAG, había sido previamente amenazado, y en junio de 2012 eran asesinados otros dos hombres gais. A finales de ese mismo año, dos jóvenes descubiertos manteniendo relaciones sexuales en los baños de la Universidad Tecnológica de Jamaica caían en manos de una muchedumbre enfurecida y uno de ellos era golpeado brutalmente por los guardas de seguridad.

En septiembre de 2013, conocimos otro caso de un joven que escapó milagrosamente de un linchamiento homófobo. Poco después cuatro hombres homosexuales que compartían vivienda vieron cómo un grupo de agresores le prendían fuego. Esa misma casa había sido también el último lugar en el que vivió Dwayne Jones, una joven adolescente transgénero asesinada pocas semanas antes por una turba de personas que descubrieron su condición.

En marzo de 2015 dábamos cuenta del brutal linchamiento a un joven gay, a manos de una turba furiosa, que lo mató a pedradas. En 2016 se producían dos nuevos asesinatos de posible motivación homófoba. Y en septiembre de 2017, el activista Dexter Pottinger era apuñalado hasta la muerte en su domicilio.

Son solo algunos de los casos que trascienden las fronteras de Jamaica. Muchos otros ni siquiera llegamos a conocerlos, entre otras cosas por la falta de confianza y la pasividad de los cuerpos y fuerzas de seguridad ante estos casos. La violencia y el miedo, de hecho, no son episodios aislados sino que forman parte de la vida cotidiana de las personas LGTB jamaicanas, bien reflejados en el completo informe de 86 páginas que en 2014 publicó sobre Jamaica la organización Human Rights Watch.

Ello no impide que incluso en un ambiente tan hostil surjan valientes activistas, que de hecho en 2015 celebraron por primera vez varios actos con motivo del Orgullo LGTB, sin convocar, eso sí, una manifestación como tal. Algo que por supuesto sí pueden hacer los homófobos. Una de estas llamativas muestras públicas de homofobia fue la que recogimos en 2014, cuando cientos de personas, convocados por una coalición de líderes religiosos, salieron a las calles de Kingston coincidiendo con el Orgullo para protestar contra lo que denominaron la «creciente amenaza de la homosexualidad».

Fuente Dosmanzanas

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Virginia: la periodista trans Danica Roem consigue una victoria de gran valor simbólico al arrebatarle el escaño a un político ferozmente anti-LGTB

Jueves, 9 de noviembre de 2017

danica_roemDanica Roem

Señaladas victorias de los demócratas en varias elecciones que tuvieron lugar este martes, 7 de noviembre, en Estados Unidos. Pero una de ellas es especialmente importante para el colectivo LGTB: Danica Roem se ha convertido en la primera persona abiertamente transexual en acceder a un escaño en una cámara legislativa estatal (la Cámara de Representantes de Virginia). La victoria de Roem tiene una carga simbólica adicional: ha derrotado al republicano Bob Marshall, que ocupaba ese escaño, precisamente uno de los políticos más ferozmente anti-LGTB del panorama estadounidense. En junio de este año, por ejemplo, propuso la introducción en Virginia de una legislación tránsfoba similar a la aprobada  por la vecina Carolina del Norte.

Danica Roem, de 33 años, es periodista. El 13 de junio de 2017 se impuso en las elecciones primarias del Partido Demócrata para optar al escaño que representa al 13º distrito en la Cámara de Representantes de Virginia, ocupado desde hace 25 años por el representante republicano Bob Marshall. Desde entonces Roen ha recibido el apoyo de numerosas organizaciones en defensa de los derechos civiles de las personas LGTB, además de personalidades destacadas del Partido Demócrata (como el exvicepresidente Joe Biden).

Hay que tener en cuenta, en este sentido, el simbolismo de la pelea electoral: Danica Roem, abiertamente transexual, luchaba por hacerse con el escaño del que es uno de los políticos más ferozmente anti-LGTB del panorama político estadounidense. Tras la derogación de la política de “Don’t Ask, Don’t Tell”, por ejemplo, Marshall propuso la aprobación de una ley que prohibiese a las personas homosexuales servir en la Guardia Nacional de Virginia, que no llegó a prosperar. También fue uno de los promotores de una enmienda a la Constitución del Estado de Virginia para prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Está sí que fructificó: la enmienda fue aprobada en referéndum en 2006 por un 57% de los votos. Una prohibición vigente en el estado de Virginia hasta octubre de 2014, cuando el Tribunal Supremo rechazó valorar las apelaciones de los contrarios al matrimonio igualitario en cinco estados en los que la justicia federal lo había dado por bueno semanas antes (Virginia entre ellos).

En enero de 2015 Marshall lanzó una propuesta de ley que en caso de ser aprobada hubiera permitido tanto a empresas privadas como a empleados públicos del estado de Virginia denegar sus servicios a personas LGTB. Y en enero de este mismo año lanzó otra propuesta de ley para prohibir a las personas transexuales el uso de instalaciones que correspondiesen a su identidad de género, en la línea de la infame ley tránsfoba de la vecina Carolina del Norte (ahora derogada, aunque en condiciones no satisfactorias para los colectivos LGTB).

Son solo algunos de los ejemplos de las diversas iniciativas anti-LGTB de Marshall, al que precisamente una mujer perteneciente a uno de los colectivos que más ha luchado por discriminar. Lo ha hecho, además, por una diferencia de 8 puntos: 54% frente al 46%. Sin duda, una gran victoria frente al odio.

Otras importantes victorias demócratas

La de Roem no fue la única victoria de los demócratas, que consiguieron además ganar las elecciones a gobernador en Nueva Jersey (Philip Murphy) y en la propia Virginia (Ralph Northam). Esta última victoria ha sabido especialmente bien a los demócratas, que tenían en el candidato republicano Ed Gillespie a un hueso duro de roer. A falta de conocer el recuento final, los demócratas han conseguido además un importante avance en la Cámara de Representantes de Virginia, hasta ahora controlada de forma indiscutible por los republicanos (podría registrarse incluso un empate entre ambos partidos).

Se trata, en todos los casos, de buenas noticias para la causa LGTB, dada la tendencia que últimamente muestran los republicanos, especialmente en los estados del sur (y Virginia es uno de ellos), a aprobar leyes discriminatorias.

Seattle elige su primera alcaldesa abiertamente lesbiana

imagesAndrea Jenkins

Este martes también tuvieron lugar elecciones a nivel municipal en numerosas ciudades del país. El demócrata Bill de Blasio, aliado de la causa LGTB, conseguía por ejemplo revalidar la alcaldía de Nueva York, la principal ciudad del país.

Por lo que se refiere a candidatos y candidatas abiertamente LGTB, merece la pena destacar el caso de Andrea Jenkins, primera mujer transexual en ser elegida concejala en la ciudad de Mineápolis (Minnesota). Jenkins es, de hecho, una de las primeras mujeres negras abiertamente transexuales elegida para un cargo político de relevancia en ese país.

jenny-durkan-1-239x300Jenny Durkan,

Para finalizar, no podemos dejar de hacer mención a Jenny Durkan, abiertamente lesbiana, elegida alcaldesa de Seattle (Washington). Cabe señalar que aunque Durkan es su primera alcaldesa lesbiana, Seattle ya ha tenido un alcalde LGTB, el demócrata Ed Murray, que dimitió en septiembre tras ser objeto de varias acusaciones de abuso sexual a adolescentes, que él niega ser ciertas. Un escándalo que desde luego no ha perjudicado la candidatura de Durkan, que ha obtenido una ventaja de más de 20 puntos sobre su rival Cary Moon (ambas candidatas pertenecientes al Partido Demócrata).

Fuente Dosmanzanas

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