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Archivo para Miércoles, 29 de septiembre de 2021

Bienaventuranzas de la Sabiduría

Miércoles, 29 de septiembre de 2021

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Felices para quienes todas las experiencias de la vida contienen una enseñanza que nunca conviene desaprovechar.

Felices quienes saben que la vida no solo les ofrece buenos momentos y comprenden que los dolorosos y negativos también forman parte de ella.

Felices quienes recuerdan sin añoranza el paso de la primavera impetuosa, del verano ardiente, para entrar poco a poco con gozo en el otoño maduro de la vida.

Felices quienes no buscan la sabiduría solo en la ciencia, en la tecnología o en poseer una gran cantidad de conocimientos.

Felices quienes vislumbran la sabiduría en los hechos cotidianos, en los sucesos que adquieren una significación, una motivación, una búsqueda.

Felices quienes se dejan iluminar por la experiencia de la gente sencilla, de las personas humildes, de los que no tienen muchos estudios, pero que nos comunican la gran sabiduría de sus vivencias personales.

Felices quienes se dejan sorprender y enseñar por los pueblos originarios, por los indígenas, por sus sabias costumbres, festivas, culturales y religiosas.

Felices quienes alcanzan la sabiduría por la contemplación, el silencio, la escucha, el diálogo, la compasión, la reflexión serena y atenta y el compromiso social, humano, solidario.

*

Miguel Ángel Mesa

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(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad ,

Han robado la única flor.

Miércoles, 29 de septiembre de 2021

0407B367-ECD5-470E-9921-41449E4C97B6-768x384Llevaba más de una semana esperando el día, la hora en que iba a florecer. Se estaba formando lentamente, el proceso, para los impacientes, es largo, para la naturaleza es, simplemente, su proceso.

Cada vez que pasábamos por delante, la mirábamos, ¿será hoy?, y no, otro día, otra noche…la particularidad de esta flor es que se abre de noche. Cuando las luces se apagan, ella emerge, elegante y luminosa en el humilde seto de nuestro apartamento.

La espera tiene para mí una connotación sentimental. Una de las personas que más he querido la cuidaba. Cuando florecía, era una fiesta, su cara se iluminaba, y nos contagiaba. Yo heredé este apartamento y con él, el seto y la planta y… la flor.

Después de años, este Agosto, de pronto florecieron dos, una es la de la foto. Duran poco, pero el tiempo que duran son preciosas. Se cerraron y con ellas la sonrisa que trajeron, el recuerdo de seres queridos, la alegría de lo sencillo y bello- bellísimo, y único.

Hace unos días de pronto descubro que hay otra en camino, y expectantes, miramos y miramos y al fin dijimos: será esta noche, como la otra vez, a las 6 de la mañana voy con el móvil para no perderme su belleza y mandarla a familia y amigos, y NO ESTÁ.

La sensación es que te han arrancado algo propio. No es el valor material, estas cosas no se pueden calcular. Es la impotencia e indignación que produce la desfachatez e ignorancia de quien arrebata algo cuyo significado no puede ni intuir.

Todos los fantasmas aparecen cuando conectamos con lo indignadas que estamos las mujeres por todo lo que nos arrebatan, día a día, con la desfachatez de quien considera que todo es suyo, y menosprecia y ridiculiza lo que hemos trabajado, lo que hemos esperado, lo que el Espíritu nos ha regalado como don y talento y es bello, en definitiva, cuando lo que somos NO ESTÁ, no cuenta, se invisibiliza y se roba.

Esa flor, es un símbolo de un largo proceso de espera y trabajo escondido, que cuando florece, alguien lo puede arrancar y usar para “decorar” o simplemente darte a entender que le gusta y por ello puede hacerlo suyo y cogerlo, sin más, como todo lo demás.

Pienso en mis hermanas Afganas y Africanas y de tantos lugares, que son como esa flor. Ellas habían logrado llegar a florecer en mitad de una larga noche. Y con el poderío que caracteriza al inseguro, al inestable, al enfermo, llegan de día, haciendo mucho ruido para intimidar, para controlar, y roban lo que un largo proceso había posibilitado que empezara a florecer.

Os invito hermanas, no importa el país, ni la situación, a que le pongamos nombre a esa flor ¿qué es para ti? y luego que le pongas nombre al sentimiento que te produce que te la roben. Démonos un tiempo de duelo. Y de oración, acogiendo los sentimientos encontrados y todo lo que emerja.

Cuando te sientas mejor, mira a tu alrededor por si acaso hay otras flores en proceso. En nuestro caso sí. Y haré vigilia para que el ladrón no se la lleve. ¿Puedes, podemos vislumbrar una mano, una posibilidad, dentro de la noche, que vigile para que no nos roben lo que es bello y propio y genuino?

Yo hoy en mi tiempo de silencio he podido hacer esa distancia y algo me ha llamado por dentro: los mismos días que me robaron la flor alguien me regaló un libro. Ese libro es una adaptación de los Salmos al mundo de hoy, escrito en mi lengua materna, con una cantidad de matices lingüísticos que me transportan a esas mismas personas que me enseñaron a hablar y a rezar en nuestra querida lengua, que como la flor, nos robaron, pero con esfuerzo, se ha mantenido.

El autor es un sacerdote amigo de mi familia. Es clérigo sí, diferente, utiliza el lenguaje inclusivo, por ejemplo el Buen Pastor es “Ella” y miles de detalles del mundo de hoy. La persona que me lo facilitó es un diácono casado, sí, dos hombres integrados, respetuosos, ordenados pero no clericales. Un regalo de amigos y hermanos. Una flor en el desierto.

Hacía mucho que nadie me regalaba algo. El detalle del libro me ha abierto los ojos, de nuevo, a que la vida es Un Regalo.

Para terminar, te invito, de nuevo, a que mirando a tu alrededor, descubras algún regalo reciente. Tal vez no lo habías visto o no te acordabas o necesitas tiempo para valorarlo.

Para muchas personas que hicisteis la evaluación sobre nuestro trabajo y oferta, lo mejor del curso había sido el regalo del Libro: La lectura acompañada de la Palabra.

Esa es la flor que nadie puede robar. Es el regalo diario del Libro que forma comunidad. De la comunidad que se forma alrededor del Libro.

Y, últimamente, después de algún tiempo de duelo, por flores robadas, vislumbro el regalo de la Comunidad estable, de las personas que comparten, como las compañeras y discípulas de María de Magdala y así, sencillamente, forman comunidad. Y este es el regalo de una flor que nadie puede truncar. Sólo yo misma puedo, con madurez, optar con libertad.

Gracias a esa fuerza y flores de la comunidad, puedo acercarme a la vulnerabilidad propia y de las hermanas no sólo de Afganistán, también de mi barrio, y de mi iglesia, tan apaleada. Hoy parece más importante un chico enfermo al que hicieron obispo por imposición, que la realidad cruda de miles y miles de hermanas que cuidan de su flor y a las que se la arrebatan, así , paseando en su noche, y no valorando su vida, su lucha, su trabajo. Ellas no son ya noticia. Para nosotras sí, queremos, deseamos, luchamos para que recuperen su flor y su Libro. Su libertad y su futuro.

¿Cuál es tu flor, y tu libro que te regala vida?

Magda Bennásar Oliver, sfcc

www.espiritualidadintegradoracristiana.es

Espiritualidad ,

Agustín Moreno Fernández: Los ejercicios de Ignacio de Loyola.

Miércoles, 29 de septiembre de 2021

F8C69C30-25F8-4C0E-8E4B-0EC2BDA90955Recensión del libro de Juan Antonio Estrada.

Este último libro de Juan Antonio Estrada viene a suponer, una vez más, una referencia ineludible en el panorama de los estudios sobre la religión en general, y entre aquellos que de forma interdisciplinar (concienzuda, fundamentada y sólidamente) entrecruzan la filosofía, la teología y otras disciplinas de las humanidades y las ciencias sociales, como la historia del cristianismo y la psicología en el volumen que nos ocupa. Muy particularmente, en esta ocasión, esta obra no puede ser obviada por quienes se interesen por la espiritualidad hoy, en concreto la cristiana y, en estas coordenadas, la de Ignacio de Loyola.

Juan Antonio Estrada. Los ejercicios de Ignacio de Loyola. Bilbao, Desclée De Brouwer, 2019

El estudio supone un comentario exhaustivo de sus ejercicios, conjugando la precisión del detalle y la visión panorámica. De la genealogía histórica a los caminos transitados por los ejercicios espirituales de san Ignacio a lo largo de los siglos, hasta llegar a la actualidad. Estos se comprenden en su integridad y en sus diversas versiones; en la plasmación de los debates interpretativos a su respecto; en la concreción de su práctica secular tanto en la Compañía de Jesús como en la Iglesia católica universal; a través de diversas ópticas, propias y ajenas, que el autor hace comunicar entre sí: de su inserción en la biografía de Ignacio y en sus coordenadas socio-históricas, culturales, religiosas, teológicas y espirituales del siglo XVI y sus antecedentes, a las interpretaciones efectuadas por planteamientos como la psicología de Jung, el estructuralismo de Barthes, o la teología de Rahner, en el siglo XX, por nombrar algunos ejemplos. A lo que hay que añadir la propia valoración experta del autor que, sin quedarse en una compilación de puntos de vista, realiza un balance crítico, ponderado, riguroso y ecuánime que posibilita el aggiornamento que él mismo propone para estos ejercicios espirituales como un clásico llamado a pervivir en el futuro más allá del contexto de la espiritualidad cristiana.

El libro Los ejercicios de Ignacio de Loyola es, pues, a un tiempo: un libro de historia, un libro de espiritualidad, un libro de teología, un libro de filosofía, una obra de carácter biográfico, psicológico, literario, amén de actual. Un estudio interdisciplinar que aborda, abarcando con una visión de 360º y de profundidad radiográfica, un texto del siglo XVI, a través de una profusa bibliografía especializada en las principales lenguas modernas, y en el que se ofrece una hermenéutica que poquísimas personas pueden forjar y aplicar, dadas las especialísimas virtudes y condiciones formativas, intelectuales y personales de su autor, como refleja su biografía pública, su trayectoria de indiscutible rigor y repercusión internacional, tanto en docencia como en investigación en filosofía y teología, y que no excluye el ámbito de los ejercicios espirituales. Entre otras virtudes, la honestidad con la verdad, la erudición al servicio de la propia creatividad y la autoexigencia, que aquí se hacen patentes, son dignas de destacar, como el hecho de que no se elude ninguna cuestión, por espinosa o prolija que pueda resultar.

El volumen se compone de siete capítulos: 1. Liberarse para encontrar a Dios. 2. Conciencia de pecado y división interna. 3. La cristología, un proyecto de sentido. 4. Discernir, buscar a Dios y elegir. 5. La crisis final del seguimiento. 6. Otra forma de ver la vida y 7. Las reglas para sentir en la Iglesia. Se va haciendo un recorrido por cada una de las cuatro semanas de las que se componen los ejercicios espirituales, considerando los diversos ejercicios, meditaciones y contemplaciones, estudiando también las reglas para el discernimiento de espíritus más propias para las dos primeras semanas. Se conjugan la exposición, el análisis y la síntesis; las referencias históricas, eruditas y multidisciplinares, que alumbran las consideraciones propias de Estrada al respecto de cada cuestión. El autor recalca que estamos ante un texto muy peculiar, el de Ignacio, que es un método más que una doctrina (aunque no esté exento de presuposiciones doctrinales de todo tipo que se elucidan sin falta); el testimonio de una experiencia espiritual, hecha instrucción y reglas para aquellos que han de dar los ejercicios, que además es sometida al escrutinio de la psicología profunda, a la interpelación de la pregunta filosófica, al cuestionamiento histórico, crítico, teológico, hermenéutico, filológico, en un rico y continuo balance de perspectivas.

Entre las tensiones y dialécticas propias de Ignacio y sus ejercicios, así como en torno a su recepción y críticas (que en ocasiones tornan lo dialéctico en dilemático), podemos subrayar las siguientes entre: antropología y teología, libertad y gracia, orden natural y gracia sobrenatural, praxis y misticismo, teocentrismo y humanismo naturalista… No resultando extrañas consecuentemente, y como se dice reiteradamente en el libro, las acusaciones a Ignacio, ora sospechoso de pelagianismo, ora de iluminismo, o a la vez de ambas cosas. Entre las amplias y diversas evaluaciones de Estrada al respecto del santo de Loyola y el mundo de referencias de su método de ejercitación espiritual, citamos algunas a modo de ejemplo. El cuestionamiento de la teología sacrificial anselmiana de la que es deudor, más paulina que jesuana, y patente tanto en lo referido a la eucaristía como a la Pasión. O los déficits en la consideración ignaciana de la naturaleza intersubjetiva y social de la persona, que no se subraya, y su paradójico prácticamente olvido del Espíritu Santo, salvo alguna excepción, incluso en el discernimiento de espíritus, interpretado por Estrada como posible cautela ante las acusaciones de hereje iluminado en su época. Otro aspecto que se cuestiona, de nuevo no ajeno al tiempo en que vive el personaje, es el de una concepción periclitada de una eclesiología en tanto que jerarcología con “tendencia papalizante”, superada al menos documentalmente por el Concilio Vaticano II. Y, junto con ella, se revisa una concepción de la obediencia en nombre de Dios que va aparejada, y a través de la que se ha ejercido la manipulación legitimando arbitrariedades de la superioridad jerárquica en la orden jesuita y en la Iglesia. Una obediencia revestida de un carácter sacrificial, dolorista y hasta sadomasoquista incluyendo un instrumentalizado sacrificio del intelecto, que confunde la fe con el mantenimiento decisionista de un subproducto ideológico; apuesta ciega, sentimiento irracional y opción irresponsable, opuesta a su carácter personal y dialogal (en términos de W. Kasper, citado en la obra). Como advierte Estrada: “¡Y qué mayor presión que hacer, querer y pensar algo, en contra de las propias evidencias, en nombre de Dios!” (p. 396). Algo de lo que se han servido no pocos corruptores eclesiales hasta en los últimos tiempos protagonizando escándalos con no pocas víctimas. El autor del libro aboga explícitamente por “corregir la regla trece desde un “disentimiento” fiel a la Iglesia, que es lo que practicó Ignacio cuando se sintió movido a dificultar las decisiones del Papa”, en un ejercicio de la libertad (ejemplificado también a continuación con una referencia a la Congregación General 32 y el desacuerdo con Pablo VI al respecto de la discusión del cuarto voto en la orden).

Entre los aspectos que hacen que la espiritualidad ignaciana cobre especial resonancia en la actualidad se encuentran su sintonía con los vigentes planteamientos que enfatizan las inteligencias emocional y espiritual. La particular atención de Ignacio al cuerpo en la dinámica de la oración, con coincidencias con modos y prácticas orientales. El carácter práctico y aplicable a la toma de decisiones de su método de discernimiento espiritual, de nuevo atento a las (e)mociones y a la propia psicología, a la búsqueda y contemplación de Dios a través de todas las cosas. La consideración como “maestro de la sospecha” cristiano, consciente de las trampas y engaños de la subjetividad. La relevancia de la distinción entre medios y fines y su jerarquización para poner los primeros al servicio de los segundos en aras de un proyecto de vida y la clarificación de la propia identidad y el camino personal, donde es clave la noción de “indiferencia”, analizada excepcionalmente por Juan Antonio Estrada.

Quien tenga curiosidad por los debates intelectuales hallará relevantes disputas de contenido ignaciano como las encarnadas por Rahner y Kolvenbach (lectura renovada de acuerdo con coordenadas teológicas actualizadas vs. lectura tradicional), o entre Cusson y Fessard (acento del papel activo de la persona como agente de la historia junto con la gracia vs. relativización de ese papel y desconsideración del valor de las criaturas por sí mismas, solo supeditadas al fin supremo divino (incluso a pesar de ser valiosas para Dios mismo). Quien tenga interés por la filosofía y la teología hallará un variadísimo y enorme plantel de autores de toda la historia del pensamiento que sobrepasa las lindes del pensar filosófico y teológico y que se patentiza de forma dinámica y en diálogo múltiple entre ellos, seña característica del profesor Estrada, tanto en sus publicaciones como en su desempeño docente. Bien hubiera merecido la pena por parte de la editorial la confección de un índice onomástico al respecto al final del volumen.

La mera introducción al libro de Estrada es ya encomiable, como precisa justificación de cómo hemos de situarnos hermenéuticamente ante los clásicos, cual lo es san Ignacio con sus ejercicios, así como muestra de los propósitos y planteamientos que aborda el autor. Pueden resultar especialmente atrayentes los capítulos primero, tercero y cuarto, en tanto que son muy destacables cuestiones fundamentales de los ejercicios y que los trascienden, como la búsqueda de Dios y el discernimiento o la libertad, que se resalta en el insoslayable comentario en torno al texto del Principio y Fundamento (capítulo primero).

Podemos afirmar que estamos ante una nueva, ambiciosa y bien lograda empresa intelectual del catedrático de la Universidad de Granada Juan Antonio Estrada. Y que es ilustrativa de una distinción de Ignacio Ellacuría, citada en el libro, según la cual algo no se conoce si no se integran las tres dimensiones que distingue entre la noética de hacerse cargo de la realidad, la ética de cargar con ella y la praxis de transformarla. En este sentido cabe aseverar que el autor se hace cargo, carga y ayuda a actualizar la realidad práctica de los ejercicios ignacianos, asumiendo toda su complejidad y ambigüedades, que conoce fehacientemente, y que comenta  situando a los lectores ante la perspectiva por él ya ganada al respecto de ellos, haciendo gala de un conocimiento no meramente teórico pero que jamás elude el componente teórico, que otros pretenderían esconder so pretexto de supuestas experiencias o revelaciones espirituales más o menos “puras”. Estrada no nos priva de nada en la exposición de todos los principios, en la letra y en el espíritu. Tanto los fundamentos y pilares de los ejercicios mismos de Ignacio, como los principios hermenéuticos. Tanto los presupuestos explícita e implícitamente asumidos por Ignacio, como los aplicados por él al analizarlos (sin eludir el principio de reflexividad), posibilitando la renovación en su aplicación práctica. Pues el estudio también se nutre –muestra de ello es además la bibliografía– de los ejercicios espirituales en sus desarrollos e interpretaciones a través de sus aplicaciones y ejercitaciones durante cinco siglos hasta llegar a nuestro hoy, en coherencia con la propuesta de la superación de límites y de reafirmación actualizada de su vigencia. Esta sería una de las mayores aportaciones del filósofo y teólogo Juan Antonio Estrada para todas aquellas personas cuya búsqueda espiritual es honesta y no están presas de la idiocia o el sectarismo teológico, espiritual, confesional, o filosófico de dogmas o escuela, incluido el dogmatismo escéptico. En particular, dado que el libro comenta el legado principal del fundador de una de las órdenes más señeras del catolicismo, la Compañía de Jesús, también será de utilidad para esta congregación. Eso sí, para quienes no entiendan que su pertenencia a ella  o a sus instituciones debe ser sinónimo de sacralización y momificación, o acrítica beatería ingenua (o cínica) del legado de los ejercicios espirituales. Su dinamismo interno experiencial, el crítico ejercicio del discernimiento y la apertura mística que no es fuga mundi (sin exención a la tentación de caer en ella), indefectiblemente ligados a la biografía y al método del fundador de los jesuitas, trascienden las coordenadas concretas de su despertar espiritual y de su elaboración creativa e innovadora plasmada en los ejercicios. Si estos superan la tentación de su fetichización o esclerotización por dogmatismos píos o escépticos, ambos en la antítesis de una genuina búsqueda espiritual, pueden seguir siendo un aldabonazo en el primer cuarto del siglo XXI del segundo milenio del cristianismo, para seguir atendiendo a los signos de los tiempos en tantos ámbitos y fronteras y ante tantas cuestiones y retos del mundo actual, dentro y fuera de la órbita ignaciana y cristiana, objeto de estudio y de interés para las humanidades, la filosofía y las ciencias sociales. La contribución de Estrada resulta en este sentido una aportación de primer orden, llamada a ser un clásico en la literatura acerca de los ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola.

Agustín Moreno Fernández

Profesor Ayudante Doctor, Universidad de Granada

Gazeta de Antropología, septiembre 2021

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Alemania levanta las restricciones para donar sangre a las personas homosexuales

Miércoles, 29 de septiembre de 2021

donacion_sangreLas autoridades alemanas han informado este viernes de que las personas homosexuales ya no supondrán un grupo de riesgo a la hora de donar sangre, por lo que se han levantado todas las medidas de restricción al respecto.

La Asociación Médica Alemana ha confirmado la información y ha matizado en un comunicado que el plazo para permitir las donaciones en caso de haber mantenido “conductas sexuales de riesgo” se reducirá de doce a cuatro meses.

Se trata del tiempo que debe transcurrir después de este tipo de prácticas antes de que sea posible donar sangre. La asociación ha señalado que autorizar estas donaciones tras cuatro meses de espera no supone un incremento del riesgo para los receptores de sangre.

La nueva normativa ha quedado registrada en la llamada ‘Directiva sobre la extracción de sangre y sus componentes y el uso de productos sanguíneos’ elaborada por la Asociación Médica Alemana y el Instituto Paul Ehrlich. La medida establece las normas sobre las condiciones en las que se permite a los grupos de personas donar sangre.

Hasta ahora, la normativa establecía que “las personas cuyo comportamiento sexual conlleve un riesgo significativamente mayor de transmisión” de enfermedades infecciosas como el VIH/sida en comparación con la población general “deberán aplazar la donación” durante doce meses.

La norma incluía también a las personas heterosexuales con cambio frecuente de pareja, las prostitutas, las “personas transexuales con conductas sexuales de riesgo” y, en general, también los “hombres que tienen relaciones sexuales con hombres”.

Varias agrupaciones, entre ellas el partido liberal Partido Democrático Libre (FDP), habían criticado esta medida por considerarla discriminatoria y alegaron que implicaba que estos grupos “tienen un comportamiento sexual irreflexivo y arriesgado”.

Según el FDP, el factor decisivo para el riesgo de infección no es la identidad sexual o de género de una persona, sino el comportamiento de riesgo real.

Según la nueva normativa, la prohibición de donar sangre se aplica ahora durante cuatro meses en el caso de que se produzcan “relaciones sexuales entre una mujer y un hombre con cambio frecuente de pareja, relaciones sexuales entre hombres con una nueva pareja sexual o más de una pareja sexual y relaciones sexuales de una persona trans con cambio frecuente de pareja”.

Fuente Agencias

General, Historia LGTBI

Estudiantes insatisfechos con el plan de inclusión de la Universidad de Walsh que omite el grupo LGBTQ

Miércoles, 29 de septiembre de 2021

imagesUna universidad católica ha implementado un plan para crear un campus más inclusivo, pero los estudiantes LGBTQ dicen que el plan de inclusión no los satisface.

The Canton Repository informó que la Universidad de Walsh, Ohio, envió un correo electrónico a la comunidad escolar compartiendo su iniciativa de ocho pasos y de un año de duración “para fomentar una comunidad de pertenencia de la Universidad de Walsh aún más inclusiva”.

Antes del correo electrónico, hace cuatro meses, la Universidad de Walsh llegó a los titulares después de que el artista gay Daniel Franzese alegara que la escuela canceló su contrato para presentar un evento en el campus debido a su orientación sexual. La situación provocó un debate sobre cómo Walsh trata a sus estudiantes LGBTQ. El presidente de la universidad, Tim Collins, refutó la acusación de Franzese y afirmó que la cancelación se debió al costo y al “podcast sexualmente sugerente” de Franzese.

El nuevo plan de inclusión de Walsh se dirige a los estudiantes LGBTQ. Entre los ocho pasos enumerados hay dos que mencionan a los estudiantes LGBTQ:

“Establecer un Comité de Diversidad e Inclusión con representación de todos los grupos de afinidad, como estudiantes hispanos / latinos, estudiantes internacionales no católicos, estudiantes negros y estudiantes LGBTQIA +. El comité será parte de la iniciativa en expansión “Walsh United”, que comenzó en el otoño de 2020 como las iniciativas Walsh United Against Racism con el objetivo de fortalecer la cultura y salvar las divisiones raciales y otras divisiones que pudieran existir.

“Identifique y reúnase con estudiantes de todos los grupos de afinidad, incluidos los estudiantes LGBTQIA +, para examinar el apoyo adicional necesario, incluidas formas mejoradas de reunirse y conectarse”.

Pero The Canton Repository señaló, “. . . los estudiantes que buscan un club aprobado por el campus para apoyar a los estudiantes LGBTQIA + y sus aliados dicen que los pasos no son suficientes “. El plan guarda silencio sobre cualquier organización estudiantil reconocida para estudiantes LGBTQ.

En mayo, los estudiantes presentaron una solicitud con la esperanza de crear un club llamado Oasis que “serviría como un espacio seguro donde los miembros podrían discutir problemas, iniciativas de servicios y abogar por una calidad de vida elevada para los estudiantes con identidades interseccionales relacionadas con la raza, el género, sexo, edad u orientación sexual “. La aplicación aún no ha sido aprobada.

Hannah McFeteers, una estudiante de último año que presentó la solicitud, cree que estará “bajo revisión” indefinidamente. Ella dijo:

“’Para mí, esto es lo que está sucediendo: no quieren dar un’ sí ‘o un’ no ‘porque si dan un’ no ‘, eso es mala prensa y si dan un’ sí ‘, van para que las partes interesadas probablemente estén molestas porque ahora hay un club de representantes LGBT en el campus.

“‘ El hecho de que estén aplacando al alumnado con estas iniciativas que no pedimos no nos satisface a ninguno de nosotros. Sin actualizaciones sobre la aplicación del club, solo muestra que la universidad no está dispuesta a trabajar para sus estudiantes, pero sí está dispuesta a trabajar para las partes interesadas que les digan que no quieren un club en el campus ‘”.

McFeeters agregó que la mayoría de los estudiantes LGBTQ de Walsh manifestaron su deseo de tener un club patrocinado por la universidad. Se creó una petición para apoyar el esfuerzo de abogar por un espacio seguro reconocido por la universidad. La petición dice:

“Durante años, los estudiantes han abogado por tener un club u organización LGBTQ + que les muestre que hay un lugar para ellos en cada mesa. Con retrocesos y “maybes” ha habido poco o ningún éxito. Si la Universidad de Walsh no quiere admitir sus acciones discriminatorias, deben al menos ser abiertos y honestos sobre la falta de recursos que tienen sus estudiantes LGBTQ +.

“El objetivo de esta petición es pedir a la Universidad de Walsh que permita y acepte un club LGBTQ + en su campus y que le brinde a dicho club el apoyo, tanto emocional como financieramente, al que tienen acceso todos los demás clubes del campus. Sin este apoyo, los estudiantes se encuentran perdidos, excluidos e inaceptados “.

Los pasos de la Universidad de Walsh hacia la inclusión parecen estar bien intencionados. Sin embargo, solo se puede conversar hasta cierto punto. Eventualmente, se necesita acción para que la inclusión sea reconocida, vivida y experimentada. Los estudiantes LGBTQ de Walsh han expresado claramente sus deseos y necesidades de sentirse incluidos. Otras universidades católicas en todo el país brindan recursos para sus estudiantes LGBTQ. La Universidad de Walsh debería seguir estos ejemplos si espera ser realmente un campus inclusivo.

—Elise Dubravec, New Ways Ministry, 24 de septiembre de 2021

Fuente New Ways Ministry,

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , , ,

Asesinaron a una mujer trans en El Callao: la Policía no atendió las denuncias previas

Miércoles, 29 de septiembre de 2021

FCF5A5D8-E0F1-4C57-90B7-EE02452D3C36Gina Rodríguez, una mujer trans de 28 años, murió apuñalada el martes 21 en El Callao. El sospechoso es hombre que solicitaba regularmente servicios de trabajadoras sexuales trans.

Gina Rodríguez, una mujer trans de 28 años, murió apuñalada el martes 21 en El Callao. El sospechoso es un hombre que solicitaba regularmente servicios de trabajadoras sexuales trans y las contactaba – con distintos nombres- a través de sus redes sociales. Según sus compañeras, no era la primera vez que el sospechoso contactaba a Gina: ya había estado en su habitación. Gina fue internada en la unidad de cuidados intensivos del Hospital San José del Callao, donde murió 18 horas después de ser apuñalada en el abdomen. El viernes, la policía detuvo a quien se hace llamar Ángel Rodríguez y se encuentra en la comisaría de Bocanegra.

“Él vino a las seis de la mañana con el fin de hacerle daño a Gina, porque ya había venido varias veces, yo los he visto varias veces entrando al hotel. Él sabía que ella vivía sola”, dijo  Zoe a Presentes, la primera amiga que llegó al hotel y encontró la escena. Por su parte, Yenith Gonzalez, recepcionista del hotel, fue la única testigo que vio a Gina antes y después de su asesinato.

Tras enterarse de lo sucedido, activistas y colectivas LGBT+ salieron a las calles a exigir que la Policía y la Fiscalía investiguen el caso como un transfemicidio. Organizaron dos acciones, una de ellas fue un plantón en el frontis de la Comisaría de Bocanegra, dependencia policial que tiene a su cargo el acopio de información del caso. Otra acción política se realizó frente al Gobierno Regional del Callao para exigir una ordenanza antidiscriminación en el primer puerto peruano.

Hasta allí llegaron compañeras de Gina, quienes gritaban su nombre acompañado del lema: “vecino, vecina, no sea indiferente, se matan a las trans en la cara de la gente”.

https://m.youtube.com/watch?v=uy1G9TNDF8k&feature=emb_title

Desidia de las autoridades y discriminación

En el Perú no se reconoce la identidad de género de las personas trans y Gina Rodríguez,  como miles de hombres y mujeres trans, vivía sin tramitar su Documento Nacional de Identidad (DNI). El parte policial tampoco respeta su identidad de género.

Mi prima nunca quiso sacar su DNI porque ella quería tramitar uno con su nombre de mujer. Con nombre de hombre no quería, por eso prefería andar así”, dijo a Presentes Jackeline Rodríguez, prima de Gina.

De acuerdo con las compañeras de trabajo y amigas de Gina, en más de una oportunidad se habían acercado a la Policía Nacional del Perú para denunciar actos de violencia en contra de ellas, pero siempre las han ignorado.

“Queremos justicia, porque nosotras denunciamos ante las autoridades y policías pero no nos hacen caso, y eso es lo que más frustración y cólera nos da. Nosotras tenemos familia, somos seres humanos que tenemos sentimientos. Cada vez que hacemos una denuncia, al darnos la media vuelta, lo archivan. Lo peor es que se ríen y nos botan”, dijo a Presentes Angie, compañera de Gina.

https://m.youtube.com/watch?v=fZjCOKw7BlA&feature=emb_title

Se repite un patrón

En marzo de 2019 fue asesinada la activista trans Claudia Vera, y una de sus hermanas, como representante de la familia, fue quien empezó a hacerle seguimiento al caso, sin embargo, grande fue su sorpresa cuando se dio cuenta que el policía encargado de la investigación’ se mostraba indolente y poco interesado en conseguir las pruebas necesarias para dar con los culpables del crimen.

Cansada de esperar, la propia hermana fue al hotel donde fue baleada Claudia para pedir las imágenes de las cámaras de seguridad. Algunas de ellas ya habían sido borradas por el tiempo transcurrido. Esa madrugada fue a buscar a las compañeras de Claudia que habían presenciado el asesinato para conseguir testimonios.

No sólo se trata de coincidencias: según los últimos informes del Observatorio de Derechos Humanos LGBT de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, la Policía Nacional es una de las instituciones públicas que más vulnera los derechos de la población trans en el Perú.

La familia de Gina pide ayuda

El cuerpo de Gina Rodríguez fue retirado de la morgue del Callao y llevado a su natal Pucallpa donde fue enterrado el pasado jueves 23. Sin embargo, los familiares continúan tramitando el certificado de defunción correspondiente. En un primer momento, el Hospital San José les pidió devolver las siete unidades de sangre O+, pero finalmente derivaron el documento al Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC).

Le pediría a las autoridades que me ayuden para que este delincuente pague lo que le hizo a mi prima, y el caso no quede ahí”, pidió Jackeline Rodríguez, quien se está haciendo cargo de todos los trámites.

https://m.youtube.com/watch?v=7WMLUIvglmw&feature=emb_title

Fuente Agencia Presentes

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