Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Sufrimiento’

Domingo XXVI del Tiempo Ordinario. 25 septiembre, 2022

domingo, 25 de septiembre de 2022
Comentarios desactivados en Domingo XXVI del Tiempo Ordinario. 25 septiembre, 2022

7ABD7EF4-D29F-4C71-8B45-3F72C687F2D3

 

“-Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas.”

(Lc 16, 19-31)

“…manda a Lázaro…” Incluso estando en el mismísimo infierno este rico sigue sintiéndose superior a Lázaro y sin ningún reparo reclama que le sirva.

Y ese debe ser precisamente el infierno: pensar que las demás personas están para satisfacer mis propias necesidades y las de mi gente. Ver a la otra persona “de segunda clase”, inferior ya sea por su condición económica, social, por sus capacidades diferentes o por su orientación sexual…

Siempre podemos encontrar un motivo, una justificación para desplegar nuestras ansias de dominio. Nuestro lado más oscuro y dejar de ver en la otra persona a alguien exactamente igual que yo.

Ese es el problema de la riqueza en cualquier aspecto de la vida. En cuanto nos sentimos “ricos”, nos creemos “mejores” y se estropea la comunión de la que deberíamos ser imagen.

La violencia que sacude nuestro mundo nace de la rivalidad. Nace cuando nuestra mirada se enferma y vemos a las demás personas como “mejores” o “peores” que nosotras mismas. Cuando en lugar de colocarnos “al lado” de las demás nos inventamos toda una jerarquía de valores o virtudes que nos hacen olvidar el gran valor de la dignidad humana que TODA personas posee porque le ha sido dada.

Las primeras páginas del Génesis nos advierten de este peligro, Dios le dice a Caín: “-¿Por qué te enfureces? ¿Por qué andas cabizbajo? Si obraras bien, llevarías bien alta la cabeza; pero si obras mal, el pecado acecha a tu puerta y te acosa, aunque tú puedes dominarlo.” (Gn 4, 6-7)

Si el pecado original daña la relación de la humanidad con Dios al querer ocupar su lugar, este segundo pecado nos llama la atención sobre aquello que daña las relaciones humanas.

En el fondo los dos pecados son muy similares. Ambos tienen que ver con el ansia de poder y dominio que llevamos en el corazón: la envidia, la codicia, el egoísmo… Todo aquello que nos hace creer que los demás son rivales, enemigos. Todo aquello que nos hace olvidar que somos comunión y nos necesitamos, y es precisamente en nuestras buenas relaciones donde crecemos y nos asemejamos a Dios Trinidad.

Oración

Haznos reconocer, Trinidad Santa, el valor de nuestra propia dignidad para que desde la humildad que da ese conocimiento nos abramos a la dignidad de las demás.

*

Fuente: Monasterio Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , , , , ,

Siempre habrá un Lázaro a tu puerta

domingo, 25 de septiembre de 2022
Comentarios desactivados en Siempre habrá un Lázaro a tu puerta

lazarus-2DOMINGO 26 (C)

Lc 16,19-31

Por última vez, después de una insistencia machacona, nos habla Lucas de la riqueza. Yo también tengo claro que en materia de riqueza no haremos caso ni aunque resucite un muerto. La parábola va dirigida a los fariseos. Acaba de decir el evangelista: “Oyeron esto (no podéis servir a dos amos) los fariseos, que son amigos del dinero, y se burlaban de él”. Jesús apoyándose en las creencias que ellos aceptaban, quiere hacerles ver que, si de verdad creyeran lo que predican, no estarían tan pegados a las riquezas.

Esta parábola es clave para entender algo de lo que nos dice el evangelio sobre las riquezas. No se puede hablar de ellas en abstracto y la parábola nos obliga a pisar tierra. El rico no tiene en cuenta al pobre y sin esa toma de conciencia nada tiene sentido. Lo único negativo de la parábola es que, mal interpretada, nos ha permitido utilizarla como opio. Aguanta un poco, hombre, que aunque te parezca que el rico disfruta, espera al más allá y le verás freírse en el infierno, mientras tú encontrarás la dicha más completa.

Esta parábola nos dice lo mismo que (Mt 25,34-46) “Porque tuve hambre y no me disteis  de comer, tuve sed y no me disteis de beber.” Las dos hay que entenderlas dentro de una visión mitológica del más allá: premio y el castigo como solución de las injusticias del más acá. Utilizar estos textos para seguir hablando de un premio para los pobres y un castigo para los ricos en el más allá no tiene sentido alguno; a no ser que se busque la resignación de los pobres para que los ricos puedan seguir disfrutando de sus privilegios.

Para comprender por qué el rico, que comía y vestía de lo suyo, es lanzado al “hades”, debemos explicar el concepto de rico y pobre en la Biblia. Para nosotros “rico” y “pobre” son conceptos que hacen referencia a una situación social. Rico es el que tiene más de lo necesario para vivir y puede acumular bienes. Pobre es el que no tiene lo necesario para vivir y pasa necesidades vitales. En el AT la perspectiva es siempre religiosa. Fueron los profetas, empezando por Amós, los que levantaron la liebre y denunciaron la maldad de la riqueza. Su razonamiento es simple: la riqueza se amasa siempre a costa del pobre.

Pobres en el AT, sobre todo a partir del destierro, eran aquellos que no tenían otro valedor que Dios. Se trataba de los desheredados de este mundo que no tenía nada en qué apoyar su existencia; no tenían a nadie en quien confiar, pero seguían confiando en Dios. Esta confianza era lo que les hacía agradables a Dios, que no les podía fallar (Lázaro, Eleazar -´El ´azar en hebreo- significa Dios ayuda). No existe en el AT concepto puramente sociológico de rico y pobre, nada se podía desligar del aspecto religioso.

Ahora comprenderéis por qué el evangelio da por supuesto que las riquezas son malas sin más matizaciones. No se dice que fueran adquiridas injustamente ni que el rico hiciera mal uso de ellas, simplemente las utilizaba a su antojo. Si Lázaro no hubiera estado a la puerta, no habría nada que objetar. Pero es precisamente el pobre el que, con su sola presencia, llena de maldad el lujo y los banquetes del rico. Tampoco Lázaro se propone como ejemplo moral de pobre, sino como contrapunto a la opulencia del rico.

No es fácil comprender el mensaje del evangelio, basta ver el comportamiento de Jesús. Jesús manifiesta una predilección por todos los que necesitaban liberación, entre ellos los pobres; pero también admitió la visita de Nicodemo, era amigo de Lázaro, aceptó la invitación de Mateo, acogió con simpatía a Zaqueo, fue a comer a casa de un fariseo rico, etc. No es fácil descubrir las motivaciones profundas de la manera de actuar de Jesús. Jesús descubrió que la riqueza acumulada, y no compartida, impide entrar en el Reino. Pero su actitud no fue excluyente, sino abierta y de acogida para los ricos.

El mensaje del evangelio no pretende solucionar un problema social sino denunciar una falsa actitud religiosa. El evangelio está a años luz del capitalismo, pero también del comunismo. Jesús predica el “Reino de Dios”, que consiste en hacer a todos los hombres hermanos. La diferencia es sutil, pero sustancial. El comunismo reparte los bienes, pero mantiene al pobre en su pobreza para seguir justificándose. Jesús propone compartir como fruto del amor. La consecuencia sería la misma, que los ricos dejarían de acaparar y los pobres dejarían de serlo, pero la actitud humanizaría tanto al rico como al pobre.

Seguramente que el rico de hoy hacía favores e invitaría a comer a sus hermanos y a los amigos ricos como él. Esa actitud no garantiza humanidad alguna. El amor cristiano solo está garantizado cuando hago algo por aquel que no va a poder pagármelo. El amor que pide Jesús nunca se puede desligar de la compasión. Amor sin compasión es interés. Un niño no tiene compasión por su madre, por eso lo que siente por ella no es “amor” sino interés. La mayoría de las relaciones que calificamos de amor, no son más que egoísmo.

Ahora podemos entender por qué la incapacidad de cada uno para solucionar el hambre del mundo no es excusa para no hacer nada. Nuestra pasividad demuestra que la religión no es más que una tapadera que intenta sumar seguridad espiritual a las seguridades materiales. Jesús no está pidiendo que soluciones el hambre del mundo, sino que salgas de tu error al confiar en la riqueza. No se te pide que salves el mundo, sino que te salves tú. Si los ricos dejásemos de acaparar bienes, inmediatamente llegarían a los pobres.

Me daría por satisfecho si todos nosotros saliéramos de aquí convencidos de que la pobreza no es un problema que alguien tiene que solucionar, sino un escándalo en el que todos participa­mos y del que tenemos la obligación de salir. No es suficiente que aceptemos teóricamente el planteamiento y nos dediquemos a superar las injusticias que se están cometiendo hoy en el mundo. Debemos descubrir que aunque yo esté dentro de la legalidad cuando acumulo bienes materiales, eso no garantiza que sea lo correcto.

No basta despojar a los ricos de su riqueza, porque los ahora pobres ocuparían su lugar. Eso ha pasado en todas las revoluciones sociales. La única solución pasa por superar todo egoísmo para hacer un mundo de hermanos. Es verdad que los ricos no se consideran hermanos de los pobres, pero tampoco los pobres se consideran hermanos de los ricos. El evangelio va mucho más allá de la solución de unas desigualdades sociales, pero también esas injusticias quedarían superadas con un verdadero amor-compasión.

No podemos desarrollar una auténtica religiosidad sin tener en cuenta al pobre. Nuestra religión, olvidando el evangelio, ha desarrollado un individualismo absoluto. Lo que cada uno debe procurar es una relación intachable con Dios. La moral católica está encaminada a perfeccionar esta relación con Él. Pecado es ofender a Dios y punto. El evangelio nos dice que el único pecado que existe es olvidarse del que me necesita. Mi grado de acercamiento a Dios es el grado de acercamiento al otro. Lo demás es idolatría.

Meditación-contemplación

Satisfacer las necesidades biológicas no es malo, pero es insuficiente.
Solo las exigencias de tu verdadero ser te llevarán a la plenitud.
No debes renunciar a nada sino elegir lo mejor para ti, aquí y ahora.
Dios te está dando siempre una posibilidad de plenitud.
No desarrollar esa potencialidad es la verdadera condenación.
Tú solito estás malogrado tu existencia.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , , , , ,

Munárriz

domingo, 25 de septiembre de 2022
Comentarios desactivados en Munárriz

plotino1

Lc 16, 19-31

«No harán caso, aunque resucite un muerto»

Jesús siente un gran recelo hacia el dinero y así lo expresa en multitud de ocasiones. Llama bienaventurados a los pobres, alerta sobre la dificultad de los ricos para entrar en el Reino, considera necio al hombre de la parábola ufano de su riqueza que esa noche iba a morir, se entristece cuando el “joven rico” renuncia a seguirle porque tenía muchos bienes… y, en la parábola de hoy, nos muestra hasta qué punto se puede endurecer el corazón de un hombre por causa de su riqueza.

El dinero no es algo marginal en el evangelio, algo que se menciona de pasada, sino una línea clara y recurrente dentro del mensaje global y la concepción del Reino. Algo que nos interpela de manera especial, porque vivimos en una sociedad de ricos en la que el dinero ha dejado de ser un medio para convertirse en el fin por excelencia de nuestra vida. Y cuando esto sucede, el dinero se convierte en amo, en el peor amo que podemos tener, porque nos esclaviza, socava nuestra humanidad y nos arrebata la capacidad de compadecer, de ayudar, de perdonar, de servir…

La expresión que usa Jesús para alertarnos de la trampa mortal que encierra el dinero, es una de esas exageraciones geniales que emplea para hacer especial énfasis en algo importante: «No harán caso, aunque resucite un muerto» … Dicho de otro modo: “Si caéis en esa trampa, no tenéis salvación”.

Quizá convenga hacer un breve inciso sobre su expresión «bienaventurados los pobres»,porque puede ser malinterpretada. Jesús no llama bienaventurados a los míseros, e incluso en la versión de Mateo se matiza el término para referirlo a los “pobres de espíritu”. Es de suponer que se refiere a quienes no se dejan dominar por la ambición ni permiten que el dinero les esclavice; a quienes se conforman con lo que tienen y lo comparten con los que no tienen; a quienes se acostumbran a vivir con poco… es decir, a quienes son capaces de convertir el dinero en un talento para la construcción del Reino.

Y esta es una pauta excelente para establecer nuestra relación con el dinero, hasta el punto, que Jesús nos dice que seremos mucho más dichosos si la seguimos (lo cual es además muy razonable porque su seguimiento nos humaniza y nos mueve a caminar por la vida ligeros de equipaje).

Pero siendo realistas, en este mundo el dinero es necesario no solo para vivir el día a día, sino también para prevenir el futuro ante las infinitas incertidumbres que presenta la sociedad actual. Por eso la parábola de hoy resulta especialmente oportuna para nosotros los ricos, pues nos alerta del riesgo de que el permanente contacto con el dinero acabe endureciendo nuestro corazón, y nos invita a reflexionar sobre el efecto que está teniendo en cada uno de nosotros. Por fortuna se trata de una reflexión muy sencilla, pues basta con preguntarse hasta qué punto hemos perdido la capacidad de compromiso ante el cúmulo de desgracias ajenas que cada día asaltan nuestras vidas.

 

Miguel Ángel Munárriz Casajús

Para leer el comentario que José E. Galarreta hizo en su momento, pinche aquí

 Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , , , , ,

La riqueza, rival de Dios.

domingo, 25 de septiembre de 2022
Comentarios desactivados en La riqueza, rival de Dios.

26_Ord_CLucas 16,19-31

DOMINGO 26º T.O. (C)

Conviene recordar que Jesús en el evangelio de Lucas es, ante todo, el salvador, el que vino para librar al mundo de sus males. El mundo son todos los hombres y mujeres, el pueblo de Dios, todos los pueblos. No hay un pueblo “elegido” con privilegios, todos son objeto de su amor. El aspecto de Dios que prevalece en la obra de Jesús es el de la misericordia. Jesús muestra predilección por los más necesitados: los pobres, los pecadores, los enfermos, los descartados, las mujeres, los niños. Lucas presta especial atención a la fuerza del Espíritu Ruah en el acontecimiento cristiano, en el tiempo de Jesús y en el tiempo de los/las apóstoles. El Espíritu es la fuerza que hace posible el evangelio en el mundo.

Lucas insiste en las actitudes del discípulo/a: amor del prójimo en vez de observancia formalista de la Ley; el prójimo no es un concepto legal sino una relación que se crea, que se construye; esta actitud es la central y su realización concreta se llama servicio. Amor y servicio son la única grandeza y la única autoridad en un Reino en el que no existen tradiciones ni reglas de vida (a propósito de la pregunta que los fariseos hacen a Jesús sobre el ayuno y la comparación que él les pone del vino nuevo); a través del amor y el servicio el/la discípulo/a entra en una nueva relación con Dios llamándole Abbá, dirigiéndose a Él/Ella con plena confianza.

Pero dos obstáculos hacen imposible esa relación con Dios, en este texto del evangelio que sólo narra Lucas: la conciencia pagada de sí misma y la riqueza, rival de Dios y, por tanto, injusta, tentación constante que hace al ser humano sordo a la voz de Dios. Al discípulo/a se le exige la renuncia al dinero; eso le dará la verdadera felicidad.

En la primera lectura del libro de Amós (6,1a. 4-7), el profeta denuncia las falsas seguridades de quienes se hacen ídolos de sus creencias: riqueza, dominación, poder, mentira, soberbia, egoísmo, en definitiva, cualquier tipo de opresión. Concienciar de la servidumbre es comienzo de salvación. Ante la creciente brecha de desigualdad entre ricos y pobres, cabría preguntarse, ¿vivimos el servicio a los demás o nos aferramos a nuestras servidumbres?

El evangelio no deja para el más allá la solución de la pobreza y de la miseria, ya que al rico Epulón lo “condena” al castigo eterno, teniendo en cuenta el lenguaje mítico semita que utilizan los evangelios. Si bien Jesús manifiesta predilección por todos los que necesitaban liberación, su actitud no fue excluyente ni condenatoria sino abierta y de acogida con todos.

Jesús se dirige a los fariseos y les cuestiona lo que predican. Poco antes de este relato, les lanza una frase lapidaria: “No podéis servir a Dios y al dinero” (16,13), dirigida a todo aquel que vive esclavo de sus riquezas. Es la riqueza acumulada y no compartida la que impide entrar en la dinámica del Reino.

El texto describe a dos personajes destacando el fuerte contraste entre ambos. En ningún momento se dice que el rico haya provocado la miseria del pobre y se encuentre en esa penosa situación por su culpa. Lo escandaloso es que ni siquiera se ha dado cuenta de su presencia; mientras él banquetea diariamente, el pobre, junto a su puerta, no tiene nada que llevarse a la boca. Vive cómodamente rodeado de su  bienestar, ignorando la vida de quien está a su lado. Su actitud es inhumana por su insensibilidad, por su indiferencia. En palabras del evangelio, por poseer un “corazón de piedra”.

También nosotros, hoy. Vivimos tan inmersos en nuestras comodidades, en nuestras seguridades, tal vez en nuestro hedonismo, que no queremos ver la miseria de nuestro mundo. El relato intenta sacudir la conciencia de quienes nos hemos acostumbrado a vivir en la abundancia teniendo a nuestro lado países y pueblos enteros viviendo en la más absoluta miseria. Una sociedad del bienestar que se ve incapaz de frenar la injusticia social mundial. Que nos permite vivir con la conciencia resignada pensando que la culpa es de todos, países ricos, imperialismos capitalistas, comunistas, totalitarismos nacionalistas, y de nadie en particular. Dos ejemplos:

La ONU muestra un mapa de la pobreza global más allá del dinero. 1.300 millones de personas son pobres en todos los sentidos de la palabra porque no tienen apenas ingresos o carecen de acceso a agua potable, alimentos suficientes o electricidad. El 10% de la población mundial, 736 millones de personas, sobreviven cada día con menos de 1,90 dólares. Son extremadamente pobres… económicamente. Aunque estar por encima de este nivel de ingresos no asegura tener una vida digna.

Manos Unidas alerta: 274 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria este 2022.

En todo caso, el evangelio no pretende solucionar un problema social sino denunciar una falsa e hipócrita actitud religiosa. El Reino que Jesús predica consiste en hacer de la humanidad una comunidad de hermanos. Nos invita a compartir los alimentos, los recursos, suficientes para todos, y convivir como hermanos, no como rivales o competidores. Los ricos dejarían de acaparar y los pobres dejarían de serlo. Todos creceríamos en humanidad. En el fondo, pobreza e injusticia es una realidad en la que todos participamos. Lo que se nos pide es romper la indiferencia, no poner excusas ante la incapacidad de unos y otros, estar atentos a las “llagas de nuestro mundo” permaneciendo activos ante el sufrimiento, descubrir y levantar a los Lázaros “de la puerta de al lado”, vivir el amor-compasión que Jesús practica entre los necesitados.

Y todo ello, sin pedir nada a cambio. Esa es la salvación que me hace más humana y más divina, que me religa con el Dios de Jesús. La medida de amor-servicio a los hermanos me abre, pues, a esa relación única, íntima con Dios. Todo lo demás son cálculos interesados.

¡Shalom!

Mª Luisa Paret

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , , , , ,

La indiferencia crea abismos.

domingo, 25 de septiembre de 2022
Comentarios desactivados en La indiferencia crea abismos.

7ABB9DEE-5F84-428C-AFF8-B5531C67FF7FDomingo XXVI del Tiempo Ordinario

25 septiembre 2022

Lc 16, 19-31

Si la compasión -capacidad de vibrar con el otro, ponerse en su piel, ver las cosas desde su perspectiva, desear su bien y ofrecerle ayuda eficaz- es el “alma” de la sabiduría y el test que verifica la autenticidad espiritual, su opuesto es la indiferencia.

De entrada, la indiferencia es un mecanismo de defensa para evitar ser removidos por las situaciones que ocurren a nuestro alrededor. De ese modo, podemos permanecer en nuestra zona de confort, sin cuestionamientos ni responsabilidad, porque “ojos que no ven, corazón que no siente”.

En un nivel más profundo, la indiferencia es expresión de egocentrismo y narcisismo, que nos mantienen girando como peonzas en torno al yo y a sus intereses, sin ni siquiera advertir lo que sucede junto a nosotros.

Y más hondamente aún, la indiferencia es hija de la ignorancia. Vivimos egocentrados porque somos ignorantes que ponen su identidad en el yo, con lo cual, vivimos identificados con lo que no somos y desconectados de lo que realmente somos.

Tal actitud aporta “beneficios” -como todo aquello que mantenemos, ya que, de otro modo, la modificaríamos-, en tanto en cuanto logremos ir “compensando”, en el día a día, nuestras carencias y malestares. Metidos en nuestra burbuja egoica, vamos tratando de sobrevivir con el menor malestar posible, sin ningún otro anhelo ni horizonte.

Sin embargo, detrás de ese aparente bienestar, lo que hay en realidad es un “abismo” que nos mantiene irremediablemente separados de nosotros mismos y de los demás. El egocentrismo crea fracturas y genera dolor, porque se asienta en la mentira. Si todo es uno -la realidad conoce diferencias, pero no separación-, negarlo en la práctica implica situarse en el error de partida, que crea inexorablemente abismos, mundos y personas fragmentados.

¿Qué hay en mí de indiferencia y de compasión?

Enrique Martínez Lozano

Fuente Boletín Semanal

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , , , , ,

Los dueños no, los perros se compadecían y aliviaban el sufrimiento de Lázaro lamiéndole las llagas.

domingo, 25 de septiembre de 2022
Comentarios desactivados en Los dueños no, los perros se compadecían y aliviaban el sufrimiento de Lázaro lamiéndole las llagas.

031617-Lc-16-19-31Del blog de Tomás Muro La Verdad es libre:

19.09.2022

Tras escuchar el pasado domingo aquellas palabras de Jesús: no podéis servir a Dios y al dinero, leemos hoy esta parábola del rico y el pobre Lázaro (Eleazar). Lázaro inspira una profunda compasión.

Todos somos ricos y tenemos Lázaros a nuestra puerta.

Lázaro significa: “Dios ayuda”. Si salimos de esta Eucaristía con la sensación de que Dios es nuestra ayuda en la vida (y en la muerte), será una dicha.

01.- A propósito de ver

En las parábolas de la misericordia hay un denominador común Ver o no ver.

  • El buen samaritano vio al herido y actúo, el sacerdote y el levita le vieron, pero dieron un rodeo y pasaron de largo.
  • El padre, ve venir al hijo pródigo y se alegró, mientras que el hijo mayor cuando vio venir a su hermano, protestó y no quiso celebrar nada.
  • Jesús ve a los discípulos y los llama, ve a la multitud y se conmueve

Es importante dónde y cómo estamos situados en la vida para ver las cosas y las personas de una u otra manera. A veces “miramos para otro lado” o ni tan siquiera miramos a los “lázaros” de todo tipo que viven junto a nosotros. Cuando estamos satisfechos como el rico epulón, ni miramos cómo están los demás, nos da igual.

02.- ¿Qué puede querer decir la parábola del pobre Lázaro?

  • Esta parábola no es una descripción de cómo se desarrollará la vida después de la muerte. Se trata de una parábola, no una topografía de ningún lugar. (Algún “ingeniero” de la teología ha llegado a calcular los grados de temperatura del purgatorio y del infierno).
  • Tampoco es una promesa-sedante a los pobres de un final feliz en compensación por lo mal que lo han pasado en esta vida. No es una invitación a la resignación de los pobres en beneficio del status quo de los ricos. El “más allá” no va a solucionar las injusticias del “más acá”.
  • Tampoco se trata de una “escatología tarifada”: ¿Cuánto dinero me está permitido tener y almacenar de modo que Dios no me pueda echar nada en cara al final de los tiempos?

03.- Cambio abismo por valla y concertinas.

        El texto evangélico de hoy dice que entre el rico epulón y el pobre Lázaro había un abismo imposible de pasar. Abismos y distancias entre ricos y pobres hay siempre.

  • Hoy en día quizás no les llamaríamos abismos, pero sí que hemos levantado vallas entre pueblos ricos y pobres: la valla de Trump entre EEUU y Méjico, la valla de Melilla; hemos puesto concertinas y alambres de espino, fronteras y “papeles” infinitos para los “lázaros” emigrantes que van y vienen. Los ricos somos los que impedimos que los barcos de rescate: el “open arms”, el “aita Mari”, etc. lleguen a los puertos con los migrantes. Siguen existiendo abismos, grandes diferencias y distancias entre ricos y “lázaros

También hoy hay -habemos- ricos y “lázaros”.

04.- No perdamos de vista la misericordia de Dios.

El rico invoca a Abraham, al padre de Israel, de la religión, para que le alivie a él y a su familia. Pero el puente para pasar tal abismo es la misericordia.

¡Lázaro! (Eleazar) significa “Dios es mi ayuda”.

  • Esta parábola es la reafirmación de que el dinero hace perder la cabeza al ser humano, nos vuelve locos. El dinero rompe toda posibilidad de comunicación con Dios y con los más pobres, crea abismos e impide una solidaridad y convivencia entre los hombres y pueblos.
  • Con el dinero pretendemos hallar ayuda. En el dinero buscamos la seguridad porque no confiamos en Dios. Al rico le ayuda el dinero al pobre, a Lázaro le ayuda Dios.
  • El dinero es el que crea los abismos (hades) y los sufrimientos, las diferencias de clases sociales, las miserias humanas, las llagas y la tristeza
  • San Lucas es muy sutil y dice que solamente los perros se compadecían de Lázaro. Los dueños, no; son los perros los que se compadecen y alivian el dolor de Lázaro lamiéndole las llagas.

Y esta distinción tiene un transfondo teológico-cristiano: Perro, en el mundo bíblico, significaba extranjero-pagano. Los judíos, los religiosos no tenían misericordia. Son los paganos: los samaritanos (el buen samaritano), etc., quienes tienen compasión y sienten misericordia).

05.- Los que “montan la película” son los “religiosos”, no los que sufren, ni los cristianos.

  • Llama poderosamente la atención en esta parábola que ni Dios, ni Jesús ni Lázaro dicen ni palabra. Por ello, “me da” que todo el tinglado del infierno, la condenación, el fuego, la gota de agua, “te pido que”, etc., lo montan los “judíos”, es decir: los “hombres religiosos” de turno.
  • El pobre Lázaro está medio muerto, dormitando en cualquier cajero automático, enfermo, lleno de llagas y moscas, como los niños africanos que vemos en el telediario… Pero Lázaro, el pobre hombre, no dice nada, se calla: espera la ayuda de Dios.
  • Extrañamente el rico se dirige no a Dios Padre, ni a Lázaro, ni a Jesús (como el buen ladrón), sino a Abrahán. El rico, incluso en el “más allá”, no siente misericordia, no se acerca a Dios Padre, como el hijo pródigo. El rico epulón busca una especie de “tráfico de influencias” ·y apela a Abrahán, el padre de Israel, personaje más que importante. Y como Abraham es importante “me podrá echar una mano”.
  • Los infiernos, los purgatorios y las diferencias abismales (abismos) están en este mundo, En el “otro mundo”, las cosas serán muy de otra manera y para todos, gracias a Dios.

Yo no puedo solucionar el problema del hambre del mundo, pero sí puedo apaciguar el dolor del “Lázaro” que está a mí puerta.

Como Lázaro, confiemos en la ayuda de Dios. Dios nos ayuda.

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , , , , ,

Con María junto a la Cruz

jueves, 15 de septiembre de 2022
Comentarios desactivados en Con María junto a la Cruz

En el día que los católicos celebran a nuestra Señora de los Dolores, recordamos a tantos hermanos y hermanas que están sufriendo…

934AB9D7-8B86-4AC6-B2C3-2341EA3DA050

 

La devoción a la Virgen de los Dolores se remonta a los primeros años del segundo milenio, como desarrollo de la «compasión» con María iuxta crucem Jesu. Esta devoción fue formulada litúrgicamente en tierras germanas, concretamente en Colonia, el año 1423. Sixto IV insertó en el misal romano la memoria de Nuestra Señora de la Piedad. La atención hacia María «dolorosa»se fue desarrollando gradualmente en la forma de los Siete Dolores, representados en las siete espadas que traspasan el corazón de la madre de Cristo. La extensión a la Iglesia latina en 1727 fue favorecida por los Siervos de María, que la celebraban desde 1668. La colocación en el 15 de septiembre se remonta a Pío X (1903-1914). En el calendario litúrgico de 1969 se la denomina memoria de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores.

***

La meditación sobre los siete dolores de la bienaventurada Virgen podrá expresarse fácilmente en términos actuales, en cuanto los comparemos con los múltiples sufrimientos por los que está marcada la vida hoy…

Principalmente en virtud de nuestra identidad cristiana, aceptaremos ser nosotros mismos una existencia atravesada por la espada del dolor. Siguiendo a Jesús, tomaremos cada día nuestra cruz (Le 9,23; cf. Mc 8,34; Mt 16,24). Sensibles al drama de innumerables personas y grupos obligados a emigrar desde países pobres nada naciones más ricas, en busca de pan o de libertad, pondremos a salvo la vida de todo tipo de persecución y ofreceremos nuestra contribución activa a la acogida de los emigrantes […].

En presencia de cuantos, en medio de la incertidumbre del vivir, añoran el rostro del Señor o se encuentran angustiados por haberlo perdido, nuestras comunidades han de ser lugares que apoyen su trabajosa búsqueda. Han de convertirse en santuarios de consuelo para tantos padres y madres que, desolados, lloran la pérdida física o moral de sus hijos. Como copartícipes de un mismo itinerario de fe, acompañaremos a nuestros hermanos y hermanas por la vía de su calvario: con gestos de delicadeza, como Verónica, o llevando su peso, como el Cirineo.

*

H. M. Moons,
Con María junto a la cruz,
Roma 1992, 19ss.

índice

María como una inmigrante detenida por agentes de IC
(Obra de Katie Jo Suddaby) 

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

Bendice, Señor, el espíritu quebrantado de los que sufren.

martes, 9 de agosto de 2022
Comentarios desactivados en Bendice, Señor, el espíritu quebrantado de los que sufren.

Con Santa Teresa Benedicta de la Cruz  (Edith Stein), mártir en Auschwitz, recordemos a las víctimas de tantos genocidios que el ser humano ha sido y sigue siendo capaz de perpetrar… Y que, a pesar de no ver, de no entender, sigamos siendo instrumentos de Paz y de Misericordia…

refugiados_560x280

Bendice, Señor
el espíritu quebrantado de los que sufren,
la pesada soledad de los hombres,
de aquél que no encuentra nunca reposo,
el sufrimiento que nunca se le confía a nadie…
Y bendice el cortejo de las gentes
que en la noche no se dejan amedrentar
por el espectro de los caminos desconocidos.
Bendice la miseria de los hombres que están muriendo ahora.
Dales, Señor, un buen fin.
Bendice los corazones, Señor, los corazones llenos de amargura.
Sobre todo, alivia a los enfermos,
concede el olvido a aquellos a quienes has privado
de su bien más querido.
No dejes que nadie en la tierra  viva angustiado
Bendice a los alegres, Señor y protégeles,
A mí nunca me has librado, hasta ahora, de la tristeza.
Y a veces me pesa demasiado;
pero Tú me das fuerza
y así puedo cargar con ella.

*

teresa-benedetta-della-croce-1

Edith Stein,
Extracto de La Ciencia de la Cruz.

 

***

https://www.youtube.com/watch?v=OqEtID-kArE

*

La séptima Morada, película sobre Edith Stein, video 1 de 8 en Youtube

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , ,

Testigos fuertes

jueves, 19 de mayo de 2022
Comentarios desactivados en Testigos fuertes

cruz

Existe una compenetración entre el sufrimiento -llamémoslo cruz, una palabra que lo resume y transfigura- y el compromiso apostólico, esto es, la construcción de la Iglesia. No es posible ser apóstol sin cargar con la cruz. Y si hoy se ofrece el deber y el honor del apostolado a todos los cristianos de manera indistinta, para que la vida cristiana se revele hoy tal cual es y debe ser, es seńal de que ha sonado la hora para todo el pueblo de Dios: todos nosotros debemos ser apóstoles, todos nosotros debemos cargar con la cruz. Para construir la Iglesia es preciso esforzarse, es preciso sufrir.

        Esta conclusión desconcierta ciertas concepciones erróneas de la vida cristiana presentada bajo el aspecto de la facilidad, de la comodidad, del interés temporal y personal, cuando su rostro tiene que estar siempre marcado por el signo de la cruz, por el signo del sacrificio soportado y realizado por amor: amor a Cristo y a Dios, amor al prójimo, cercano o alejado. Y no es ésta una visión pesimista del cristianismo, sino una visión realista. La Iglesia debe ser un pueblo de fuertes, un pueblo de testigos animosos, un pueblo que sabe sufrir por su fe y por su difusión en el mundo, en silencio, de modo gratuito y con amor.

*

Pablo VI,
Audiencia general del 1 de septiembre de 1976.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

Descalzos

jueves, 12 de mayo de 2022
Comentarios desactivados en Descalzos

Del blog de José Arregi Umbrales de Luz:

tumblr_ocm3hv70dh1tk9zyno1_500

Recorremos descalzos el camino de la vida
en los acantilados junto al mar.
Y nuestra historia
es la historia de las olas que se rompen a nuestros pies:
a veces, con fuerza, nos salpican la cara
de salitre,
otras veces nos llegan mansamente,
débiles,
como si las hubiera golpeado el dolor
de una gran herida.
Y nos quedamos mirando a las olas,
para que lleven
cuando menos nuestro corazón
al horizonte donde sale y se pone el sol,
y sea transformado en luz
tras la oscuridad.

*

Patxi Ezkiaga,
poeta vasco, (1943-2018)

(Traducido del vasco)

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

José María Castillo: «Donde encontramos a Dios es en la liberación del sufrimiento de los oprimidos de este mundo»

jueves, 12 de mayo de 2022
Comentarios desactivados en José María Castillo: «Donde encontramos a Dios es en la liberación del sufrimiento de los oprimidos de este mundo»

bajarcruzpobresDe su blog Teología sin censura:

 «Lo que más quiere Dios no es la observancia sumisa de los ‘religiosos'»

«Dios es el Trascendente. Y la ‘trascendencia’ es incomunicable. Está fuera del ámbito de nuestra capacidad de conocimiento»

A Dios solamente lo podemos conocer, no por lo que es, sino por lo que hace A Dios se le conoce únicamente si nos dedicamos a la tarea que Él nos propone y nos impone: “He visto la opresión de mi pueblo… He bajado a librarlo”

«La conducta que tuvo Jesús, anteponiendo la liberación de los que sufren a las leyes y rituales de la Religión, esa conducta fue la que llevó a Jesús a ser alzado en la cruz»

Nuestra relación con Dios es tan simple y tan complicada, ambas cosas a la vez, que seguramente muchos de los que nos consideramos creyentes, en realidad, posiblemente somos ateos. Y a la inversa, muchos de los que aseguran que son ateos, en realidad y seguramente, son creyentes.

¿Por qué esta interpretación tan extraña y contradictoria? La Biblia, en el libro del “Éxodo”, dice que Dios se reveló a Moisés en una zarza ardiendo (Ex 3, 1-3). Y de la zarza salió la voz del Señor que dijo: “He visto la opresión de mi pueblo en Egipto y he oído sus quejas contra los opresores, conozco sus sufrimientos. He bajado a librarlo…” (Ex 3, 7-8). Como es lógico, ante una tarea tan difícil, Moisés le preguntó a Dios: “Si me preguntan: ¿Cuál es tu nombre?” A lo que Dios respondió: “Yo soy el que soy”. Y añadió: “Les dirás: “Yo soy” me envía a vosotros” (Ex 3, 14). Y concluyó: “Este es mi nombre para siempre” (Ex 3, 15).

¿Qué significa todo esto? Dios se da a conocer con un nombre y una tarea. El nombre se expresa en una oración gramatical que tiene sujeto y verbo, pero no tiene predicado. El nombre de Dios, si nos atenemos a lo que es o quién es, no sabemos, ni podemos saber, nada de Él. A Dios no se le puede conocer, si es que pretendemos conocer su ser o su esencia. Dios es el Trascendente. Y la “trascendencia” es incomunicable. Está fuera del ámbito de nuestra capacidad de conocimiento.

A Dios solamente lo podemos conocer, no por lo que es, sino por lo que hace A Dios se le conoce únicamente si nos dedicamos a la tarea que Él nos propone y nos impone: “He visto la opresión de mi pueblo… He bajado a librarlo”. Aquí está la clave y la tarea en la que podemos conocer a Dios. Lo determinante, en este asunto tan oscuro, no son las “ideas” de nuestra cabeza, sino las “obras” que produce nuestra vida.

El Evangelio de Juan pone, en boca de Jesús, hasta 18 veces la expresión “yo soy”. Casi siempre con un predicado: “yo soy” el pan de la vida, la luz del mundo, el buen pastor, la puerta, el camino… Pero, en sus enfrentamientos con los dirigentes de la Religión, Jesús les dijo: “Si no creéis que “yo soy”, moriréis en vuestros pecados” (Jn 8, 24). Más aún, en el mismo enfrentamiento, Jesús afirmó: “antes de que Abrahán existiera, “yo soy” (Jn 8, 58). Por eso Jesús llega a decir: “Yo y el Padre somos uno” (Jn 10, 29). Jesús se identifica con Dios.

Pero, ¿en qué se fundamenta semejante identificación? ¿En una argumentación especulativa de ideas o teorías, por muy sublimes que fueran tales argumentaciones? Nada de eso. La identificación de Jesús con Dios no se basa en teorías y argumentos. Todo se basa en la conducta de Jesús, en las obras que Jesús hacía. Lo dijo el mismo Jesús: “Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, esas dan testimonio de mí” (Jn 10, 25). Y más claro aún: “Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis a mí, creed a mis obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí y yo en el Padre” (Jn 10, 37-38).

Ahora bien, ¿a qué “obras” se refería Jesús? A lo mismo que se refería Dios cuando le habló a Moisés en el desierto: “He visto la opresión de mi pueblo… conozco sus sufrimientos” (Ex 3, 7). Aquí y en esto tocamos el fondo de la cuestión. Lo dijo Jesús muy claro: “Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, sabréis que Yo soy” (Jn 8, 28). La conducta que tuvo Jesús, anteponiendo la liberación de los que sufren a las leyes y rituales de la Religión, esa conducta fue la que llevó a Jesús a ser alzado en la cruz.

FFEBE85A-9736-460A-9F23-AF817260E251

Lo que más quiere Dios no es la observancia sumisa de los “religiosos”. Antes que todas las observancias de la Religión, lo que Dios quiere ante todo y donde encontramos a Dios es en la liberación del sufrimiento de los oprimidos de este mundo. Por esto resulta evidente que hay tantos fieles observantes, que tranquilizan sus conciencias cumpliendo con su Religión tranquilizante. Pensando ellos que son muy religiosos, en realidad son ateos. Como también resulta evidente que quien centra su vida en la lucha contra el sufrimiento de los oprimidos, aunque no sea observante y sumiso a las minuciosas observancias de la Religión, en realidad ese es el que puede decir: si alguien quiere de verdad remediar el sufrimiento de este mundo, aunque fracase como un delincuente, ese “yo soy”.

Biblia, Espiritualidad , , , ,

Marion Muller-Colard: la fe como pasión de la humanidad

miércoles, 19 de enero de 2022
Comentarios desactivados en Marion Muller-Colard: la fe como pasión de la humanidad

EECC1E05-045C-49CE-A179-FDC04BE26832-768x432La auténtica fe brota de una existencia radicalmente marcada por la lamentación y la aflicción

 No hay historia sin la entrada en escena de una dificultad imprevista, de una contrariedad que nos desvía del camino previsible. No hay historia con la seguridad de quien sólo sigue los caminos ya transitados

Hay quien prefiere los tranquilizantes para abrazar el reposo y la programación. Eso supone ignorar que el evangelio es el libro de la intranquilidad, que la fe se inaugura con la incertidumbre y la fragilidad que permiten la irrupción del Inédito

¿Qué entendemos de la realidad si eliminamos la presencia de la intranquilidad? ¿Queda algo de la espiritualidad cuando se anula la queja? Algunos han querido hacer de la religión un hogar confortable en el que ya no hay espacio para la tensión salvífica

Hay quien cree encontrar seguridad pactando con la realidad, pero la vida no admite concesiones. Buscamos prevenirnos del riesgo inspirándonos en una simplificación irreal de la vida. Pensamos ilusoriamente que el control, el discurso, el protocolo y la fuerza detendrán la angustia existencial, pero todas estas estrategias nos vuelven rígidos y, por tanto, más fácilmente quebradizos. La única oportunidad de la que disponemos es la ductilidad que proviene, paradójicamente, de la intranquilidad.

No hay historia sin la entrada en escena de una dificultad imprevista, de una contrariedad que nos desvía del camino previsible. No hay historia con la seguridad de quien sólo sigue los caminos ya transitados. Sin embargo, hay quien prefiere los tranquilizantes, se abraza al reposo y se aferra a la programación. Eso supone ignorar que el evangelio es el libro de la intranquilidad, que la fe se inaugura con la incertidumbre y la fragilidad que permiten la irrupción de lo Inédito.

No estamos en tierra de certezas sino en el ámbito de la confianza en los maestros que han pasado por la lección que transmiten. Por eso algunos reconocen a Jesús como un maestro válido, porque justo a continuación de la palabra de elección experimenta la tentación de la suficiencia y el poder. Y es que Jesús no promete la evitación del riesgo sino una inmersión incondicional en la complejidad de la vida sin tratar de sustraernos. La religión es receta, pero la fe auténtica frustra el deseo religioso. La fe de Jesús y de Abraham les lleva a no tener dónde reponer la cabeza, los preserva del inmovilismo, los aboca a un nomadismo que posibilita encuentros renovadores. Quien quiera salvar su vida, la perderá. Quien caiga en la seducción de los atajos perderá la experiencia de la profundidad humana.

De la impotencia a la fe: otro Dios

No nos educan para la impotencia. No aprendemos a aceptar la debilidad, la soledad, la pérdida de capacidades… y por eso nos quejamos. Pero existen situaciones en la vida que nos hacen pasar de las quejas a la Queja que resiste todo consuelo. Quien da este paso se acerca a Job: no es la pérdida lo que le lleva a la Queja; no es sufrimiento lo que le conduce a la Protesta. Es más bien la decepción de haber creído que Dios le protegía y ahora se siente defraudado.

Es la Queja frente a lo que no consideramos justo porque pensamos que la realidad se rige por una lógica. Confiábamos porque creíamos estar protegidos. Es el peso de la lógica retributiva: Dios vuelve bien por bien y mal por mal. Somos religiosos porque hemos firmado un contrato con Dios: felicidad a cambio de piedad. Hasta que la vida nos pone a prueba y fracasa la idea de un dios funcional. Job perdió más que familia y propiedades; perdió la seguridad de la protección que provenía de Dios. Y su fe retributiva no le había enseñado a sobrevivir a la Amenaza.

Job vivía de la contabilidad de una vida piadosa hasta que la Amenaza le agrede y aflora la Queja. Pero esta vivencia le hace consciente de la existencia de Otro Dios, Incondicional, que le salva de la relación contractual. Entre un Dios juez y un Dios perverso aparece un Dios imprevisible. El sufrimiento ha llevado a Job a encontrar el Inconmensurable. Ha pasado de un sistema de creencias a una relación personal, de la religiosidad a la fe, de un Dios funcional a un Dios vivo que se nos escapa porque nos supera. Ha accedido a la Gracia.

Vivir la fe con pasión

El sufrimiento se convierte en una provocación porque perturba la aparente quietud de la piedad y habla con elocuencia. Por eso la historia de la pasión humana (y de la compasión) es inmune al optimismo de la idea de justicia. Nada de sordera, de mitos consoladores y explicaciones ahistóricas, sino búsqueda permanente e infatigable de la dimensión espiritual como acceso a la Gracia. La Queja se convierte en interpelación y Gracia lleva a la esperanza. El aspecto intranquilizante de la Amenaza y de la Queja estimula la dimensión profética de la denuncia y del testimonio, quizás el único discurso capaz de romper nuestro caparazón defensivo. El Dios que se acomoda al deseo humano tiene mucho ídolo engañoso. La auténtica fe brota de una existencia radicalmente marcada por la lamentación y la aflicción. Es una fe que clama porque cree que, en cuanto a Dios, todavía no se ha dicho la última palabra. Es la esperanza en tensión porque sabe que quiere creer en Dios y no en la propia fe en Dios.

De Marion Muller-Colard (Marsella, 1978) la editorial Fragmenta ha traducido dos ensayos espléndidos: La intranquilidad (Premio de Espiritualidad Panorama-La Procure) y El otro Dios. El lamento, la amenaza y la gracia (Premio Spiritualidades de Aujourd’hui, Premio Écritures & Spiritualités, Premio Abat Marcet). Muller-Colard atestigua que la fe transita por un paisaje de oraciones, muy lejos del confismo de los triunfadores. Ni la indiferencia arrogante ni la relativización engañosa del sufrimiento aceptan creer en un Dios que está continuamente adviniendo y reclama ser recibido. Por eso sólo accede al otro Dios quien se niega a ser un espectador pasivo, un adorador del fatalismo o un gestor de estrategias a medio plazo.

No se recibe a Gràcia sin haber pasado por la crisis que nos convierte. ¿Qué entendemos de la realidad si eliminamos la presencia de la intranquilidad? ¿Queda algo de la espiritualidad cuando se anula la queja? Algunos han querido hacer de la religión un hogar confortable en el que ya no hay espacio para la tensión salvífica. Han atrofiado la sensibilidad espiritual olvidando que el encuentro con Dios pasa por el sufrimiento y las lágrimas secas. Marion Muller-Colard enseña que la intranquilidad del sufrimiento contiene una revelación porque forma parte de la sacralidad de la vida. Sólo quienes son sensibles descubren la presencia divina (“¿Cuándo te vimos desnudo, o enfermo, o encarcelado, o con hambre y sed…?”). Donde prospera este proceso arraiga un elemento esencial de la experiencia espiritual: la fe es la confianza, pese a la precariedad, en un Dios garante de la vida.

Fuente Religión Digital

Espiritualidad , , , , ,

Amor

martes, 16 de noviembre de 2021
Comentarios desactivados en Amor

Del blog Nova Bella:

AFB3513D-C884-4E92-A035-4D06C0E119A8

La plenitud del amor al prójimo consiste en ser capaz de hacer una pregunta a los demás:

¿cuál es tu tormento?


*

Simone Weil

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

Con María junto a la Cruz

miércoles, 15 de septiembre de 2021
Comentarios desactivados en Con María junto a la Cruz

En el día que los católicos celebran a nuestra Señora de los Dolores, recordamos a tantos hermanos y hermanas que están sufriendo…

934AB9D7-8B86-4AC6-B2C3-2341EA3DA050

 

La devoción a la Virgen de los Dolores se remonta a los primeros años del segundo milenio, como desarrollo de la «compasión» con María iuxta crucem Jesu. Esta devoción fue formulada litúrgicamente en tierras germanas, concretamente en Colonia, el año 1423. Sixto IV insertó en el misal romano la memoria de Nuestra Señora de la Piedad. La atención hacia María «dolorosa»se fue desarrollando gradualmente en la forma de los Siete Dolores, representados en las siete espadas que traspasan el corazón de la madre de Cristo. La extensión a la Iglesia latina en 1727 fue favorecida por los Siervos de María, que la celebraban desde 1668. La colocación en el 15 de septiembre se remonta a Pío X (1903-1914). En el calendario litúrgico de 1969 se la denomina memoria de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores.

***

La meditación sobre los siete dolores de la bienaventurada Virgen podrá expresarse fácilmente en términos actuales, en cuanto los comparemos con los múltiples sufrimientos por los que está marcada la vida hoy…

Principalmente en virtud de nuestra identidad cristiana, aceptaremos ser nosotros mismos una existencia atravesada por la espada del dolor. Siguiendo a Jesús, tomaremos cada día nuestra cruz (Le 9,23; cf. Mc 8,34; Mt 16,24). Sensibles al drama de innumerables personas y grupos obligados a emigrar desde países pobres nada naciones más ricas, en busca de pan o de libertad, pondremos a salvo la vida de todo tipo de persecución y ofreceremos nuestra contribución activa a la acogida de los emigrantes […].

En presencia de cuantos, en medio de la incertidumbre del vivir, añoran el rostro del Señor o se encuentran angustiados por haberlo perdido, nuestras comunidades han de ser lugares que apoyen su trabajosa búsqueda. Han de convertirse en santuarios de consuelo para tantos padres y madres que, desolados, lloran la pérdida física o moral de sus hijos. Como copartícipes de un mismo itinerario de fe, acompañaremos a nuestros hermanos y hermanas por la vía de su calvario: con gestos de delicadeza, como Verónica, o llevando su peso, como el Cirineo.

*

H. M. Moons,
Con María junto a la cruz,
Roma 1992, 19ss.

Senora-Mascarillas_2262083819_14853770_660x371

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

“ Vivir… ¿Para siempre?”, por Toño Casado

jueves, 19 de agosto de 2021
Comentarios desactivados en “ Vivir… ¿Para siempre?”, por Toño Casado

samuelDe su blog Arrímate al brasero:

«La vida es bella, la vida es buena. La vida es complicada, pero maravillosa»

«Muchos días pienso en Samuel corriendo por la acera, frente al mar, entre la gente que le miraba impasible mientras una manada de lobos le golpeaba»

«La gente está desquiciada, pronta a la bronca, abocada al grito, al insulto, a la paliza, a la muerte. Los políticos nos azuzan unos contra otros mientras se llenan los bolsillos, encaramados a la cerrazón de sus ideologías. Haters escondidos escupen en las redes, prensa que engaña, cabreo 24 horas al día….»

«Hay que trabajar para que los samueles del mundo puedan ser felices. Sé que el buen  Dios lo ha recibido en su casa por ser víctima y por ser bueno»

«Samuel y compañeros victimas del mundo, Dios os dará una vida y una playa eternas donde pasear sin miedo mientras suenan las gaitas y el atardecer es impresionante»

Freddie Mercury, una de las mejores voces del pop, cantaba aquello de “¿Quién querría vivir para siempre? ¿Qué es esa cosa que construye nuestros sueños pero que luego huye de nosotros? ¿Quién se atreve a amar para siempre cuando el amor debe morir?.” Precioso y tremendo tema que nos pone los pelos de punta. Maravilloso Freddie que, a pesar de sus excesos,  con su voz hizo más bello el mundo…

En las viejas  leyendas los vampiros vivían malditos, esclavos de la sed de una sangre que nos les saciaba,  atravesando los siglos contemplando la suerte de los mortales que tenían en la muerte un descanso que ellos nunca alcanzarían. Hace una semana os hablaba de los jóvenes de nuestro país que no es que no quieren vivir para siempre, sino que no quieren vivir ya…

Y a ti, ¿te gustaría vivir para siempre?

Yo creo que a todos los que nos gustaría sería vivir, pero vivir razonablemente bien. Contar con una familia que te quiere y te protege venga lo que venga. Vivir en un hogar cómodo, amplio y luminoso con comida rica y sofá con manta (el gato es opcional….) Poder trabajar en lo que te gusta y sabes y que te paguen dignamente por ello. No sufrir grandes enfermedades que te dobleguen ante el peso del dolor. Enamorarte y sentirte querido como nadie, formar una familia, irte de vacaciones, comer tortilla, con cebolla, claro… Tener buenos amigos, conocer a tus nietos o los nietos de tus hermanos; escribir un libro, plantar un árbol, meter los pies en un arroyo fresquito, escuchar el mar con una cervecita celestial en la mano. Poder creer , poder pensar, opinar con paz, rezar, amar a quien tú quieras, escuchar música buena, jugar con los sobrinos, acariciar al perro, ayudar lo que puedas, echarte la siesta, bailar; ser feliz.

La vida es bella, la vida es buena. La vida es complicada, pero maravillosa. Y todo el mundo tiene derecho a ella.

Muchos días pienso en Samuel corriendo por la acera, frente al mar, entre la gente que le miraba impasible mientras una manada de lobos le golpeaba: un chico joven, muy querido por sus amigos y su familia, trabajador, sencillo, supongo que con ese maravilloso acento gallego, gay,  auxiliar de enfermería; en fin, una maravilloso ser humano con muchos sueños que vivir.  Todos les fueron arrebatados por una jauría de personas que se  volvieron monstruos despiadados.

Son ya varios grupos en nuestro país que han perpetrado salvajadas semejantes. Y no digamos los casos de violencia doméstica; esta semana fue auténticamente brutal. ¿Qué nos está pasando? La gente está desquiciada, pronta a la bronca, abocada al grito, al insulto, a la paliza, a la muerte. Los políticos nos azuzan unos contra otros mientras se llenan los bolsillos, encaramados a la cerrazón de sus ideologías. Haters escondidos escupen en las redes, prensa que engaña, cabreo 24 horas al día….

Jesús nos habla mucho de la vida eterna, de la inmortalidad que reciben los que se alimentan de su propia vida, de su cuerpo y su sangre. Quien cree, tiene fe, tiene esperanza;  espera que el Amor nunca morirá.

Constatamos día tras día como la vida de millones de personas es un infierno, sometidas por las injusticias, los incendios, las pandemias, la soledad, la depresión…

Hay que trabajar para que los samueles del mundo puedan ser felices. Sé que el buen  Dios lo ha recibido en su casa por ser víctima y por ser bueno; todos están bien para siempre, sin lobos, sin palizas, en la casa preciosa de Jesús, con bufet libre de risas y abrazos. Esa es la vida eterna. Pero no nos cansemos por luchar por la paz y la vida de aquí. Seamos pacientes, educados, respetuosos.  No nos enfademos, no nos hagamos daño.  Di tu opinión pero con paz.

Trabájate tú para que la vida de los que están contigo ya sea el cielo y no la antesala del infierno.

Samuel y compañeros victimas del mundo, Dios os dará una vida y una playa eternas donde pasear sin miedo mientras suenan las gaitas y el atardecer es impresionante.  Así es

Espiritualidad , ,

Bendice, Señor, el espíritu quebrantado de los que sufren.

lunes, 9 de agosto de 2021
Comentarios desactivados en Bendice, Señor, el espíritu quebrantado de los que sufren.

Con Santa Teresa Benedicta de la Cruz  (Edith Stein), mártir en Auschwitz, recordemos a las víctimas de tantos genocidios que el ser humano ha sido y sigue siendo capaz de perpetrar… Y que, a pesar de no ver, de no entender, sigamos siendo instrumentos de Paz y de Misericordia…

refugiados_560x280

Bendice, Señor
el espíritu quebrantado de los que sufren,
la pesada soledad de los hombres,
de aquél que no encuentra nunca reposo,
el sufrimiento que nunca se le confía a nadie…
Y bendice el cortejo de las gentes
que en la noche no se dejan amedrentar
por el espectro de los caminos desconocidos.
Bendice la miseria de los hombres que están muriendo ahora.
Dales, Señor, un buen fin.
Bendice los corazones, Señor, los corazones llenos de amargura.
Sobre todo, alivia a los enfermos,
concede el olvido a aquellos a quienes has privado
de su bien más querido.
No dejes que nadie en la tierra  viva angustiado
Bendice a los alegres, Señor y protégeles,
A mí nunca me has librado, hasta ahora, de la tristeza.
Y a veces me pesa demasiado;
pero Tú me das fuerza
y así puedo cargar con ella.

*

Edith Stein,
Extracto de La Ciencia de la Cruz.

teresa-benedetta-della-croce-1

***

https://www.youtube.com/watch?v=OqEtID-kArE

*

La séptima Morada, película sobre Edith Stein, video 1 de 8 en Youtube

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , ,

«Teología del sufrimiento», por Gabriel Mª Otalora

sábado, 5 de junio de 2021
Comentarios desactivados en «Teología del sufrimiento», por Gabriel Mª Otalora

dolor-sufrimiento-muerte-guerraDe su blog Punto de encuentro:

Estas líneas están especialmente dedicadas a ti. Con que lo sepa Dios, basta.

No es este tema algo que esté de moda, pero sí de rabiosa actualidad: el dolor y el sufrimiento.

Hans Küng logró sintetizar en un párrafo algo que deberíamos grabar en nuestro corazón. Dice así: «El seguimiento de la Cruz no significa imitación ética de la vida de Jesús sino el desafío de asumir el propio sufrimiento, no buscando el dolor, sino soportándolo. No solo soportar el dolor, sino combatirlo. No solo combatirlo, sino transformarlo.” En menos palabras no se puede expresar mejor la teología de la cruz.

Estamos ante un mensaje de implicación ante el sufrimiento inevitable cuando se padece para transformarlo en madurez personal, en comprensión, en ofrenda de amor, en paz… Es una invitación a la higiene mental, pues está constatado que sufrir sin darle ningún sentido termina en la desesperación; por el contrario, puede afrontarse como una llamada que nos ofrece un sentido; una invitación para conocer nuestros resortes que sin duda existen en lo más escondido del corazón humano que esperan nuestra voluntad y nuestro esfuerzo para ser activados para superar el sufrimiento creciendo como personas. Parece claro que estamos ante una de reglas básicas de la existencia.

Me impresiono cuando pienso que muchas personas nunca han escuchado ni leído una reflexión semejante y andan desnortados dando tumbos cuando sufren los avatares más duros de la vida. ¿En qué o en quién apoyarse? No es de extrañar que existan tantas patologías y toxicologías en personas que probablemente entraron en una espiral de deshumanización por no tener fuerzas suficientes para arrostrar determinados dolores. Me imagino a esas personas desbordadas ante la incomprensión, la insensibilidad, la injusticia de quienes les denegaron ayuda… porque nadie les introdujo en la cultura de darle sentido a lo que hoy no es posible cambiar (cultura en el sentido primario de cultivar) y seguir la lógica humana de la madurez expresada por Hans Küng en los términos que hemos recogido al comienzo de esta reflexión.

Una verdadera teología de la cruz que solo puede ser liberadora con ese nombre. Ella nos lleva inevitablemente a reflexionar sobre los talentos recibidos y lo que estamos haciendo con ellos; en qué invertimos nuestras capacidades ante el dolor y el sufrimiento cercanos. Nuestra felicidad verdadera es consecuencia de la que a otros hemos procurado, sin volver la cabeza ni el corazón al dolor ajeno.

La pandemia lo ha agravado todo, pero también es una realidad que nos recuerda nuestra vocación evangelizadora: oración, anuncio y servicio. Y cuando llega el sufrimiento propio sólo el Espíritu Santo es capaz de cambiar los corazones. El Papa Francisco nos insiste: “El mandato de Jesús no tiene un carácter ‘empresarial’. Lo que tenemos que hacer se sustenta en el Espíritu”. Ese es la verdadera fuerza de la evangelización, la que nos da la fuerza que nos lleva hacia adelante y nos ilumina en el cómo evangelizar y crecer sobre todo cuando estamos marcados por el sufrimiento de cualquier tipo e intensidad.

Señor, dentro de mí todo se rebela contra el sufrimiento, necesito de tu gracia. Solo esta frase, ya es una estupena oración con la garantía de ser escuchada.

Todo tiene un significado
Bajo el peso del sufrimiento
podemos llegar a no entender
el sentido de la vida,

y maldecirla como una
desgracia irreparable.
Desde el fondo del abismo
surge una pequeña luz de esperanza:
es imposible que todo esto

no tenga un significado.
Es imposible que Aquél
que creó el cielo y la tierra
no haya dado un porqué
al sufrimiento.

*

Carlo Carreto

***

Espiritualidad , , , ,

Con María junto a la Cruz

martes, 15 de septiembre de 2020
Comentarios desactivados en Con María junto a la Cruz

En el día que los católicos celebran a nuestra Sra de los Dolores, recordamos a tantos hermanos y hermanas que están sufriendo…

Senora-Mascarillas_2262083819_14853770_660x371

La devoción a la Virgen de los Dolores se remonta a los primeros años del segundo milenio, como desarrollo de la «compasión» con María iuxta crucem Jesu. Esta devoción fue formulada litúrgicamente en tierras germanas, concretamente en Colonia, el año 1423. Sixto IV insertó en el misal romano la memoria de Nuestra Señora de la Piedad. La atención hacia María «dolorosa» se fue desarrollando gradualmente en la forma de los Siete Dolores, representados en las siete espadas que traspasan el corazón de la madre de Cristo. La extensión a la Iglesia latina en 1727 fue favorecida por los Siervos de María, que la celebraban desde 1668. La colocación en el 15 de septiembre se remonta a Pío X (1903-1914). En el calendario litúrgico de 1969 se la denomina memoria de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores.

***

La meditación sobre los siete dolores de la bienaventurada Virgen podrá expresarse fácilmente en términos actuales, en cuanto los comparemos con los múltiples sufrimientos por los que está marcada la vida hoy…

Principalmente en virtud de nuestra identidad cristiana, aceptaremos ser nosotros mismos una existencia atravesada por la espada del dolor. Siguiendo a Jesús, tomaremos cada día nuestra cruz (Le 9,23; cf. Mc 8,34; Mt 16,24). Sensibles al drama de innumerables personas y grupos obligados a emigrar desde países pobres nada naciones más ricas, en busca de pan o de libertad, pondremos a salvo la vida de todo tipo de persecución y ofreceremos nuestra contribución activa a la acogida de los emigrantes […].

En presencia de cuantos, en medio de la incertidumbre del vivir, añoran el rostro del Señor o se encuentran angustiados por haberlo perdido, nuestras comunidades han de ser lugares que apoyen su trabajosa búsqueda. Han de convertirse en santuarios de consuelo para tantos padres y madres que, desolados, lloran la pérdida física o moral de sus hijos. Como copartícipes de un mismo itinerario de fe, acompañaremos a nuestros hermanos y hermanas por la vía de su calvario: con gestos de delicadeza, como Verónica, o llevando su peso, como el Cirineo.

*

H. M. Moons,
Con María junto a la cruz,
Roma 1992, 19ss.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

Bendice, Señor, el espíritu quebrantado de los que sufren.

lunes, 10 de agosto de 2020
Comentarios desactivados en Bendice, Señor, el espíritu quebrantado de los que sufren.

Ayer era su festividad, pero al coincidir en domingo, la recordamos hoy…

Con Santa Teresa Benedicta de la Cruz  (Edith Stein), mártir en Auschwitz, recordemos a las víctimas de tantos genocidios que el ser humano ha sido y sigue siendo capaz de perpetrar… Y que, a pesar de no ver, de no entender, sigamos siendo instrumentos de Paz y de Misericordia…

tumblr_okw3nvrchx1sgixg1o1_1280

Bendice, Señor
el espíritu quebrantado de los que sufren,
la pesada soledad de los hombres,
de aquél que no encuentra nunca reposo,
el sufrimiento que nunca se le confía a nadie…
Y bendice el cortejo de las gentes
que en la noche no se dejan amedrentar
por el espectro de los caminos desconocidos.
Bendice la miseria de los hombres que están muriendo ahora.
Dales, Señor, un buen fin.
Bendice los corazones, Señor, los corazones llenos de amargura.
Sobre todo, alivia a los enfermos,
concede el olvido a aquellos a quienes has privado
de su bien más querido.
No dejes que nadie en la tierra  viva angustiado
Bendice a los alegres, Señor y protégeles,
A mí nunca me has librado, hasta ahora, de la tristeza.
Y a veces me pesa demasiado;
pero Tú me das fuerza
y así puedo cargar con ella.

*

Edith Stein,
Extracto de La Ciencia de la Cruz.

teresa-benedetta-della-croce-1

***

https://www.youtube.com/watch?v=OqEtID-kArE

*

La séptima Morada, película sobre Edith Dtein, video 1 de 8 en Youtube

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , , , ,

Renuncia

martes, 23 de junio de 2020
Comentarios desactivados en Renuncia

nT_11s0kgdjt01av3tcjp3k8rhf

El triunfo sobre el otro sólo se consigue haciendo que su mal termine muriendo, haciendo que no encuentre lo que busca, es decir, la oposición, y con esto un nuevo mal con el que pueda inflamarse aún más. El mal se debilita si, en vez de encontrar oposición, resistencia, es soportado y sufrido voluntariamente. El mal encuentra aquí un adversario para el que no está preparado.

Naturalmente, esto sólo se da donde ha desaparecido el último resto de resistencia, donde es plena la renuncia a vengar el mal con el mal. En este caso, el mal no puede conseguir su fin de crear un nuevo mal y queda solo.

El sufrimiento desaparece cuando es sobrellevado. El mal muere cuando dejamos que venga sobre nosotros sin ofrecerle resistencia. La deshonra y el oprobio se revelan como pecado cuando el que sigue a Cristo no cae en el mismo defecto, sino que los soporta sin atacar. El abuso del poder queda condenado cuando no encuentra otro poder que se le oponga. La pretensión injusta de conseguir mi túnica se ve comprometida cuando yo entrego también el manto, el abuso de mi servicialidad resulta visible cuando no pongo límites. La disposición a dar todo lo que me pidan muestra que Jesucristo me basta y sólo quiero seguirle a él. En la renuncia voluntaria a defenderse se confirma y proclama la vinculación incondicionada del seguidor a Jesús, la libertad y ausencia de ataduras con respecto al propio yo. Sólo en la exclusividad de esta vinculación puede ser superado el mal.

*

Dietrich Bonhoeffer,
El precio de la gracia. El seguimiento,
Sígueme, Salamanca 51999, pp. 89-90.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.