Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Brendan Fay’

Católicos LGTBI reclaman respeto y tolerancia durante la JMJ de Cracovia

Lunes, 1 de agosto de 2016

havenWiara-i-tęczaCristianos LGTB asistieron a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Cracovia, donde cuentan con un refugio del peregrino LGBT desde el que reclaman que la Iglesia católica escuche el Evangelio y abra sus puertas a todos creyentes, sin importar su orientación o identidad sexual..

En las calles del antiguo barrio judío de la ciudad se encuentra un café que durante los días de la JMJ hace de punto de encuentro para los LGTB cristianos y católicos en particular. “Hemos habilitado este lugar para que la gente joven LGTB pueda encontrarse y sentirse aceptada, hablar de su fe, de su visión del mundo, de su orientación sexual y rezar”, explicó Artur Barbara Kapturkiewicz, responsable de la asociación cristiana polaca Wiara-Tęcza (“Fe y Arco Iris”).

Hasta aquí llegan decenas de peregrinos y jóvenes cristianos que buscan encontrar aceptación y consuelo ante los prejuicios, asegura Kapturkiewciz mientras unos jóvenes mantienen un encuentro en una habitación contigua en la que intercambian sus experiencias sobre religión y sexualidad.

El activista gay, católico y director de cine Brendan Fay, estadounidense de origen irlandés, cómo él mismo subraya en varias ocasiones, cree que es hora de que la Iglesia católica acepte a los fieles independientemente de su orientación sexual, y sostiene que dar ese paso no supondrá el final de la Iglesia tal y como la conocemos, sino un renacimiento para mejorar.

“Ganaríamos una Iglesia abierta a la que regresar”, sostiene antes de recordar que “el Evangelio habla de aceptar a todo el mundo”. “Hay que terminar con estos prejuicios, cada iglesia debe abrir sus puertas y dar la bienvenida a todo el mundo”, añade.

gmain.jpgFay reconoce que espera ese día en el que todas las parejas, sin importar su orientación, puedan entrar en un templo católico y “recibir las mismas bendiciones“.

La iniciativa de la asociación “Fe y Arco Iris” no cuenta con el apoyo de la Iglesia católica ni está enmarcada en la agenda oficial de la JMJ de Cracovia, aunque Kapturkiewicz asegura que no les han “puesto problemas” para que abran su “refugio para el peregrino LGTB”.

De hecho, la organización se reunió con un representante de la curia local para intentar ser parte del programa de la JMJ y a pesar de la negativa católica, la reunión fue fluida y cordial, afirma Kapturkiewciz.

En este “refugio” LGTB cristiano destaca la figura de un religioso estadounidense, ataviado con alzacuellos, una camisa más fucsia que púrpura y un gran crucifijo, el obispo de la Iglesia Ecuménica Católica de la Comunión Francis Krebs.

Krebs afirma que es católico, aunque su iglesia es independiente de Roma; se trata de una congregación basada en la solidaridad, donde se toman decisiones mancomunadas, todos son aceptados, las mujeres pueden ser sacerdotes y estos pueden casarse.

“Muchos LGTB que quieren continuar su vida católica se sienten cómodos con nosotros porque nadie se preocupa por su orientación y son totalmente aceptados. Estar en nuestra Iglesia es como aterrizar en un planeta donde es considerado normal ser LGTB, yo mismo soy obispo y también soy homosexual”, subraya Krebs.

193957_a49910c6e17db8200ccd446f33e2d825La cuestión es el peso del colectivo de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales en el seno de la Iglesia católica y si demanda un verdadero cambio en la doctrina del Vaticano.

Ante esa pregunta, Kapturkiewciz defiende la necesidad de atender a los católicos LGBT al recordar que muchos estudios revelan que al menos un 5 % de la población no es heterosexual o cisexual y que, por lo tanto, están presentes también entre los fieles y los peregrinos de la JMJ.

Tanto Kapturkiewciz como el resto de activistas cristianos dejan claro que no pretenden luchar contra la Iglesia católica, de la que hablan con respeto en todo momento, sino hacer ver que los gais o lesbianas también pueden ser parte de esa gran familia.

Fuente Agencias/Cáscara Amarga

General, Iglesia Católica , , , , , , , , , , , ,

Falleció John J. McNeill, pionero en el activismo LGTB dentro de la Iglesia católica

Viernes, 23 de octubre de 2015

26McNeill-Obit-master675Rev. John McNeill, segundo desde la derecha, en la marcha del orgullo gay de Nueva York en la década de 1980Crédito Carlos Chiarelli

El pasado 22 de septiembre, acompañado del que ha sido su pareja durante casi cincuenta años, falleció John J. McNeill poco antes de cumplir los noventa. Pionero del activismo LGTB cristiano, publicó en 1976, siendo sacerdote jesuita, The Church and the Homosexual. Era este el primer libro dedicado a defender un cambio en la doctrina católica sobre las parejas del mismo sexo.

El día que se escriba la historia del activismo LGTB cristiano, la figura de John J. McNeill tendrá un lugar destacado. Pocos años después de la revuelta de Stonewall, el entonces sacerdote jesuita publicaba un libro con un título entonces llamativo, The Church and the Homosexual (traducido al castellano como La Iglesia ante la homosexualidad), que por primera defendía, en el seno de la Iglesia católica, la necesidad de un cambio de postura en la enseñanza sobre homosexualidad.

McNeill nació en Buffalo (Nueva York) en 1925. En 1942 entró en el Ejército y participó en la Segunda Guerra Mundial. Fue hecho prisionero por los nazis. Durante su cautiverio vivió un acto de generosidad por parte de un extraño: un prisionero polaco le acercó una patata, y cuando McNeill le hizo un gesto de agradecimiento aquel le respondió con la señal de la cruz. Esta experiencia fue determinante para que ingresara en los jesuitas en 1948. Fue ordenado sacerdote en 1959, y cinco años después se doctoró en Filosofía en Lovaina.

Fue a lo largo de los años sesenta cuando McNeill aceptó su propia homosexualidad. Al poco de ordenarse, sufrió una profunda depresión con ideas de suicidio. Fue entonces cuando se enamoró de otro hombre, y lo vivido a su lado le convenció de la legitimidad una relación amorosa entre personas del mismo sexo. Algo más tarde, hacia 1970, empezó a atender pastoralmente a gais y lesbianas, y en 1972 cofundó la sede en Nueva York de Dignity (asociación católica de personas LGTB en Estados Unidos). Mientras, se formó como psicoterapeuta. Su creciente convicción de que las relaciones entre personas del mismo sexo podían ser buenas (incluso “santas” desde los parámetros cristianos) le llevó a visibilizarse cada vez más y hablar en público sobre catolicismo y homosexualidad.

Publicación de The Church and the Homosexual y activismo posterior

Esta creciente visibilidad desembocó en la publicación, en 1976, de The Church and the Homosexual, un libro que cuestionaba tanto los argumentos bíblicos como los más típicamente católicos acerca de la tradición y la ley natural sobre la homosexualidad. El texto concluía afirmando que las razones de la condena carecían realmente de base y que por tanto debía afirmarse la posibilidad de relaciones entre personas del mismo sexo moralmente buenas desde el punto de vista cristiano.

Hoy muchas de las tesis de McNeill son aceptadas. No ciertamente en la doctrina oficial, pero sí han influido en muchas personas dentro de la Iglesia católica y se han extendido más allá de la misma. Sin embargo, en su momento el libro causó un notable revuelo, a lo que contribuyó el hecho de contar con el imprimi potest, autorización oficial de la Iglesia para su publicación (ello había retrasado la publicación del libro tres años, mientras era analizado por una comisión de teólogos). Eran los años posteriores al Concilio Vaticano II, cuando por un tiempo pareció que en el seno de la Iglesia católica las cosas podían cambiar de forma rápida.

El fuerte impacto de este libro inquietó a no poca gente dentro de la Iglesia. McNeill era invitado a numerosas charlas y llegó a aparecer en programas de televisión de gran audiencia, como el Phil Donauhe Show o el Today con Tom Brokaw. En este último programa, el sacerdote declaró públicamente que era gay. Fue demasiado: poco después su libro vio retirado el imprimi potest y en 1977 se le prohibió hablar públicamente sobre catolicismo y homosexualidad.

McNeill obedeció la orden durante casi diez años, mientras continuaba su atención psicológica y pastoral a personas LGTB. Durante estos años tuvo lugar también la aparición del VIH/sida y su rápido avance, que le llevó a fundar un servicio para personas afectadas, atendiendo a personas sin hogar en Harlem. De esta época es también la fotografía con la que abrimos la entrada, y que muestra a McNeill, en compañía de otros sacerdotes, en una marcha del Orgullo. Sin embargo, la publicación en 1986 del documento vaticano Sobre la atención pastoral a las personas homosexuales le hizo cambiar de idea. Dicho documento calificaba la orientación homosexual de tendencia “objetivamente desordenada” y prohibía toda atención pastoral que aceptase las relaciones entre personas del mismo sexo. McNeill se rebeló y decidió pronunciarse públicamente en contra en una declaración enviada a The New York Times. Se le ordenó retractarse, y al no hacerlo, fue expulsado de los jesuitas a principios de 1987.

Esta expulsión significó una nueva etapa en el activismo de McNeill. Continuó ofreciendo sus servicios de pastoral y atención psicoterapéutica a personas LGTB. Publicó otros libros en los que iba más allá de su simple aceptación, buscando desarrollar una espiritualidad en positivo para las personas LGTB. De esta época son sus obras Taking a Chance on God y Freedom Glorious Freedom. En 1997 publicó su autobiografía Both Feet Firmly Planted in Midair.

En 2011 viajó a Roma y junto al Fórum Europeo de Grupos Cristianos LGTB le entregó a Benedicto XVI una carta invitando al diálogo y urgiendo a que el Vaticano condenara la violencia contra las personas LGTB. En 2012, se estrenó un documental sobre su vida, titulado igual que uno de sus libros: Taking a Chance on God, dirigido por Brendan Fay, que resumía su trayectoria. En sus últimos años, John McNeill vivió retirado en Fort Lauderdale junto a Charles Chiarelli, su pareja desde hacía casi cincuenta años. De hecho, como se supo después, The Church and the Homosexual se basaba en su formación académica, pero también en su experiencia personal.

Su fallecimiento ha traído consigo las habituales muestras de reconocimiento. “John McNeill fue un auténtico pionero y muchas hemos seguido sus pasos. Aprendí mucho de su investigación y de sus escritos. Pero aprendí todavía más de la interacción personal con él. Siendo testigo de la pasión y preocupación humana que tenía por toda persona LGTB con la que se encontraba”, expresaba Jeaninne Gramick, fundadora de New Ways Ministry, otra asociación que busca la inclusión plena de las personas LGTB en la Iglesia católica.

En la historia personal de quien escribe esta entrada, McNeill tiene un significado especial. Con apenas 20 años, me hice con un ejemplar de The Church and the Homosexual. En el proceso personal de aceptación como gay y cristiano, este libro fue determinante. Si alguna duda me quedaba de cuál era el camino que debía seguir en mi vida, el libro de McNeill sirvió para borrarlas. Por ello, esta breve nota sirve también de expresión de agradecimiento de quien se benefició de su libro años después de haberlo publicado. Su vida y su obra han ayudado a muchos, incluyendo a quien ha escrito este obituario.

Os dejamos con el tráiler del documental sobre su vida, Taking a Chance on God. (subtítulos en italiano)

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTB, Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

La víctima 0001 de los atentados del 11 de Septiembre: El mensaje del Padre Mychal, el “santo gay”

Jueves, 11 de septiembre de 2014

Saintof911cMichaelGoldmanresizedUn recuerdo emocionado a este franciscano ejemplar:

Publicado el 8 de septiembre de 2011

Por Amy Goodman

El 11 de septiembre de 2001, la funda marcada con la inscripción “Víctima 0001” contenía el cadáver del Padre Mychal Judge, un capellán católico del Departamento de Bomberos de Nueva York. Cuando se enteró del desastre en el World Trade Center, el Padre Judge se puso su cuello de sacerdote y el traje de bombero y corrió hacia el centro de la ciudad. Vio a la gente saltar de los edificios y encontrar la muerte, para evitar así el infierno que acontecía a más de 300 metros de altura. A las 9:59 de la mañana la Torre Sur se derrumbó, y es probable que la fuerza de la caída de esa masa de acero, hormigón, vidrio y humanidad y los escombros que llegaron al suelo haya sido lo que provocó la muerte del Padre Mychal. La suya fue la primera muerte registrada a causa de los atentados esa mañana. El trabajo que realizó en vida debería estar en el centro de las conmemoraciones del décimo aniversario de los atentados del 11 de Septiembre: paz, tolerancia y reconciliación.

Una de las primeras vigilias realizadas este año fue en honor al Padre Mychal. Alrededor de 300 personas se congregaron el domingo frente a la Iglesia de San Francisco donde el Padre Judge vivía y trabajaba, justo en la misma cuadra de la estación de bomberos Ladder 24/ Engine 1. La marcha siguió el camino final del Padre Mychal hasta la Zona Cero. El hombre que organizó la conmemoración es Steven McDonald, un ex detective de la policía de Nueva York que recibió un disparo en 1986. McDonald estaba interrogando a Shavod Jones, un joven de 15 años de edad, en el Central Park y Jones le disparó, dejándolo paralítico de por vida.

Hablé con McDonald mientras encabezaba la procesión en su silla de ruedas por la Séptima Avenida. Habló sobre lo que el Padre Mychal significó para él:

“El Padre Mychal fue un ser humano maravilloso, muy cariñoso, compasivo, un verdadero testigo de la fe en Dios en su vida. Y es por eso que hoy estamos aquí reunidos”.

El Padre Mychal había logrado que Jones hablara por teléfono con McDonald y su esposa. Les pidió disculpas desde la prisión. McDonald lo perdonó. Tras aprender las lecciones de la reconciliación, el ex detective ahora en silla de ruedas, acompañó a Judge en un viaje a Irlanda del Norte donde trabajaron juntos para ayudar a poner fin a la violencia que azotaba al país.

El Padre Mychal era muy conocido entre los pobres y los desvalidos de la Ciudad de Nueva York y de Nueva Jersey. Ayudaba a los sin techo y a la gente que padecía VIH/SIDA. Como miembro de la orden franciscana, a menudo vestía el tradicional hábito marrón y sandalias. Pero había un secreto acerca de él que no era del todo conocido: era homosexual. En sus diarios privados, el sacerdote católico escribió: “Pensé en mi homosexualidad y en cómo la gente que me conoce nunca llega a conocerme por completo”. Los diarios fueron entregados al periodista Michael Daly por la hermana gemela de Judge, Dympna, y aparecen en el libro de Daly ‘La Biblia de Mychal: La sorprendente vida y la heroica muerte del Padre Mychal Judge’.

REV. MYCHAL JUDGE REMOVED FROM WRECKAGE/NYCRescate de nuestro hermano Mychal Judge,

Brendan Fay es un activista por los derechos de los homosexuales de larga trayectoria, de origen irlandés-estadounidense, que era amigo de Judge. Realizó una película sobre el fraile franciscano en 2006 denominada “Santo del 11 de Septiembre” y está a punto de terminar otra denominada “Recordando a Mychal”. Fay habló esta semana de su amigo: “Fue uno de los sacerdotes que formó parte de Dignity New York, una organización de homosexuales y lesbianas católicos. Fue nuestro ministro durante la crisis del SIDA, cuando había muy pocos sacerdotes dispuestos a servir a nuestra comunidad”.

La primera vez que entrevisté a Fay fue en octubre de 2001, luego de la publicación de una foto de Associated Press que mostraba una bomba de Estados Unidos que estaba por ser lanzada en Afganistán. La bomba tenía escrita con tiza la leyenda “Secuestren esto, putos”. El mensaje ofensivo obligó a las fuerzas armadas a ordenar a sus marinos que escribieran mensajes más “positivos” en sus bombas.

El 20 de septiembre de 2001, el Presidente George W. Bush pronunció un discurso ante una sesión conjunta del Congreso, donde realizó su famosa declaración “Odian nuestra libertad”. Luego dio la bienvenida al Capitolio a Lisa Beamer, viuda de Todd Beamer, el pasajero a bordo del Vuelo 93 de United a quien se escuchó decir “Al ataque” antes de arremeter contra los secuestradores del avión. El compañero de vuelo de Beamer, Mark Bingham, un jugador de rugby y consultor de relaciones públicas que también se sumó a la lucha para evitar que los secuestradores utilizaran el avión como arma, era homosexual declarado, al igual que David Charlebois, el copiloto del vuelo 77 de American Airlines, que se estrelló contra el Pentágono.

Una década más tarde, Brendan Fay reflexiona acerca de la vida de su amigo: “Creo que, de alguna manera, es muy importante que pensemos en la humanidad de toda la gente que murió el 11 de Septiembre. Lo que podemos aprender de Mychal Judge, en medio de este infierno, guerra, mal y violencia, es que aquí hay un hombre que nos conduce por otro camino posible del ser humano: podemos elegir el camino de la compasión, de la no violencia y de la reconciliación. Mychal Judge tenía un corazón tan grande como Nueva York. Había lugar para todos en él. Y creo que esta es la lección que podemos aprender de él”.


Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2011 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español. Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 250 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Fuente Democracy Now

General, Historia LGTB, Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.