Un empleado público homófobo se acoge a una orden ejecutiva de Trump para no “vulnerar su fe” en su trabajo… y El Seguro Social se pliega a sus deseos.
Mat Staver
En el cortijo de Trump, se pueden pisotear impunemente los Derechos Humanos, expulsar a personas migrantes y enviarlas a cárceles de tortura, pisotear los derechos de mujeres y personas LGTBIQ+… Nos preguntamos si ocurriría lo mismo si un ateo alegara su creencia para negarse a tramitar los derechos de un creyente…
La Seguridad Social de EE.UU ha llegado a un acuerdo con un empleado que presentó una queja alegando que la agencia violó sus creencias religiosas al exigirle que gestionara reclamaciones relacionadas con matrimonios entre personas del mismo sexo, a pesar de su convicción de que el matrimonio es solo entre un hombre y una mujer.
Según el comunicado publicado el martes 22 de abril, por la organización cristiana homófona y conservadora Liberty Counsel, esta anunció que había alcanzado un acuerdo con la Administración del Seguro Social en nombre del empleado, quien había presentado una queja ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés).
La queja denunciaba que la agencia se negó a conceder una adaptación que le habría permitido evitar tareas que violaban sus creencias religiosas.
“El problema concreto con el trabajador era que se negaba a realizar ciertos trámites por considerar que contradecían su fe cristiana. En particular, no quería procesar reclamaciones relacionadas con matrimonios entre personas del mismo sexo, cambiar el marcador de sexo en los registros oficiales de los solicitantes, usar pronombres que no coincidieran con el sexo biológico y compartir baños con personas del sexo opuesto según su interpretación religiosa.”
En virtud del acuerdo alcanzado, la Administración del Seguro Social ha aceptado conceder al empleado “una adaptación alternativa consistente en colaborar con él para reasignar o intercambiar cualquier reclamación o caso en función de sus objeciones religiosas a gestionar reclamaciones relacionadas con matrimonios del mismo sexo o el cambio de marcador de sexo de un solicitante en el registro de enumeración.”
Las creencias religiosas del empleado en cuestión, según la organización, se basan en supuestas enseñanzas bíblicas que definirían el matrimonio como la unión exclusiva entre un hombre y una mujer, y sostiene que Dios creó a las personas como “varón y hembra”, sin posibilidad de cambiar el “género otorgado por Dios”. Nos gustaría que nos mostrase, en referencia a éste último caso, en qué cita bíblica se basa… SPOILER, no existe ninguna.
Con el cinismo que caracteriza a estos sicarios del Odio, “El empleado cree en tratar a todos con dignidad, pero solicitó una exención para no tener que adjudicar reclamaciones de matrimonios entre personas del mismo sexo, cambiar el marcador de género de los solicitantes, usar pronombres incorrectos ni compartir baños con personas del sexo opuesto”, afirma el comunicado de Liberty Counsel.
La Administración del Seguro Social inicialmente le otorgó una adaptación similar a la acordada finalmente, pero luego revocó esa decisión alegando que representaba una “carga excesiva” para la agencia. Esto llevó al empleado a presentar una queja por violación del Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que prohíbe a los empleadores discriminar a los empleados por sus creencias religiosas. Pero parece que sí lo puede hacer con las Personas LGTBIQ+.
El acuerdo establece: “El reclamante no estará obligado a realizar ninguna acción relacionada con sus funciones que infrinja los términos de la Orden Ejecutiva 14168”, repugnantemente titulada “Defender a las mujeres del extremismo ideológico de género y restaurar la verdad biológica en el gobierno federal”.
Dicha orden ejecutiva establece como política del gobierno de EE. UU. reconocer únicamente a los sexos masculino y femenino y define el sexo como “una clasificación biológica inmutable como hombre o mujer”. Además, enfatiza que el término “sexo” no es sinónimo de “identidad de género” ni incluye dicho concepto.
En su reacción al acuerdo, el fundador y presidente de Liberty Counsel, Mat Staver (abogado estadounidense y ex pastor de varias iglesias adventistas del séptimo día que se convirtió en bautista del sur), expresó su gratitud porque el empleado pueda “hacer su trabajo sin violar sus creencias religiosas”. Añadió que “simplemente no existía ninguna carga para la Administración del Seguro Social al acomodar las creencias religiosas del empleado”. Defender la pena de muerte, la Guerra, el Genocidio y la discriminación de las personas más vulnerables como migrantes o personas trans, no viola sus creencias religiosas… Miserables.
Staver elogió la orden ejecutiva de Trump por “reconocer la realidad biológica y la naturaleza binaria del sexo”, y afirmó que ahora está ayudando a “proteger el libre ejercicio de la religión y la libertad de expresión en el entorno laboral federal”. Concluyó que “las personas tienen derecho a vivir conforme a su conciencia y a sus creencias religiosas”, pero no vivir según tu orientación o identidad de género.
Fuente Agencias





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