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Restituyen en su puesto a un reverendo apartado por oficiar la boda de su hijo gay

Jueves, 30 de octubre de 2014

Frank_SchaeferLo anunciábamos hace unos meses

El pasado lunes, el Consejo de la Judicatura de la iglesia Metodista confirmó la decisión de restablecer en su puesto al reverendo Frank Schaefer.

El pastor fue expedientado y condenado después de oficiar la boda de su hijo gay.

Para el reverendo Schaefer esta ha sido una batalla que ha enviado un mensaje de esperanza para la comunidad LGTB: “Es un nuevo comienzo en la Iglesia Metodista Unida y estamos celebrando que, especialmente para nuestros hermanos y hermanas LBGTQ, la iglesia ha observado esta decisión muy, muy cuidadosamente”, dijo el pastor.

El reverendo Schaefer ofició la boda de su hijo gay en 2007. En 2013, los funcionarios de Estados metodistas lo apartaron del sacerdocio, pero un comité de apelaciones dictaminó en junio de este año que el castigo iba contra la ley de la iglesia. Así, el pasado lunes, el máximo órgano judicial de la iglesia, el Consejo Judicial, confirmó la decisión de restablecer al reverendo. La decisión del Consejo se refirió a tecnicismos respecto a la condena pero mantuvo su postura de no apoyar el matrimonio entre personas del mismo sexo.

“Es un alivio y lo estamos celebrando hoy. Es simplemente maravilloso porque este es el final y todavía soy un reverendo”, se ha felicitado Schaefer.

Fuente Cáscara amarga

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Metodista , , , , , , ,

Vuelve a su puesto el pastor metodista condenado por oficiar la boda gay de su hijo

Lunes, 30 de junio de 2014

noticias_file_foto_812509_1403689627Frank Schaefer, quien bendijo el matrimonio de su hijo con otro hombre, ha sido finalmente restituido en su posición de pastor de la Iglesia Metodista Unida, después de que en 2013 le retirara de su cargo. Más allá del hecho concreto, la noticia refleja el avance del debate sobre las relaciones entre personas del mismo sexo en el seno de la segunda denominación protestante en número de fieles de los Estados Unidos.

Ha habido final feliz, al menos de momento, para Frank Schaefer, el pastor metodista de la Iglesia Unitaria Metodista de Zion que fue condenado en noviembre y expulsado de su congregación en Pennsilvania por haber oficiado la boda gay de su hijo en 2007. La primera suspensión tuvo una duración de un mes, pero Schaefer fue expulsado permanentemente por decir que se negaría a cumplir los preceptos de la Iglesia respecto al matrimonio en el futuro. El pastor apeló la sentencia y ahora será reincorporado a su cargo. El jurado considera que “la revocación de sus credenciales no cuadra con el bien establecido principio de que nuestro clero solo puede ser castigado por lo que se les haya condenado en el pasado, no por lo que puedan o no hacer en el futuro”.

La nueva sentencia no permite al pastor volver a oficiar un matrimonio gay y solo le condena por la boda que efectivamente llevó a cabo, una condena que el jurado recuerda que ya se cumplió con la suspensión de empleo y sueldo durante un mes. De este modo, Schaefer podrá volver a oficiar y recibirá el equivalente de su sueldo desde el momento en que acabó la suspensión en diciembre. Schaefer explicó en su momento que volvería a actuar igual llegado el momento y que no se arrepentía de haber oficiado la ceremonia para su hijo, que tuvo un valor meramente simbólico ya que en Pensilvania el matrimonio gay solo es legal desde el mes pasado. Schaefer llevaba once años oficiando como pastor.

El Consejo Jurídico de la Iglesia Metodista Unida comunicaba el pasado lunes la readmisión de Frank Schaefer, refrendando el parecer de un tribunal eclesiástico local que ya en junio había fallado a favor de restituir al reverendo. En su dictamen, el Consejo no entra en el fondo del asunto y se limita a confirmar que la decisión del tribunal inferior era conforme a las leyes de la Iglesia metodista. Con todo, los miembros del Consejo reconocen ser conscientes de la división que vive su comunidad sobre el tema del matrimonio y asumen que “algunos no comparten la decisión que hemos tomado hoy”.

Pese a la relativa timidez argumentativa, Schaefer se ha mostrado muy satisfecho y considera que la decisión es un paso pequeño pero “significativo hacia otro punto de vista sobre las políticas excluyentes de la Iglesia Metodista Unida. Con su decisión de validar mi restitución, el Consejo Judicial ha actuado con justicia y sabiduría. Su decisión es una señal de esperanza para nuestra comunidad LGBTQ, que no siempre ha visto la ley del amor y de la gracia en la letra de la ley arcaica que la iglesia sigue suscribiendo”.

Un pastor convertido en activista por la igualdad LGTB

Frank Schaefer adquirió notoriedad en noviembre de 2013. Como recogimos en dosmanzanas, quiso bendecir en 2007 la boda de su hijo Tim con el hombre al que ama, celebrada en Massachusetts (el primero de los estados de Estados Unidos que permitió el matrimonio igualitario). Lo hizo orgulloso de apoyar a su hijo, que con 17 años le había confesado su homosexualidad tras haber sufrido la culpa de sentirse pecador. Un sufrimiento cuyo conocimiento le causó un gran dolor a su padre, que le brindó entonces todo su apoyo. “Jesús Nuestro Señor jamás mencionó la homosexualidad. Si es una cuestión tan importante, ¿por qué no lo hizo?”, argumentaba.

Esta decisión no había supuesto ningún problema para Schaefer durante años, en los que siguió ejerciendo su labor pastoral. Sin embargo, en 2013 uno de sus feligreses lo denunció ante su iglesia tras llegar a sus oídos la noticia. El proceso, conforme a los reglamentos, no pudo sino resultar en un dictamen adverso. La Iglesia Metodista Unida sigue considerando de forma oficial las relaciones homosexuales pecaminosas y no permite bendecir uniones entre personas del mismo sexo o celebrar bodas (a pesar de que hay un importante sector que defiende posturas inclusivas). Con todo, no se le expulsó directamente sino que se la dio un plazo de 30 días para que “reflexionara”. Schaefer se mantuvo firme por lo que tuvo que ser expulsado. Sin embargo, apeló la sentencia y el dictamen del lunes pasado es la última resolución de este proceso.

De hecho, el caso de Schaefer ha reavivado el debate sobre las relaciones homosexuales en la Iglesia Metodista Unida, haciendo del pastor un activista por la igualdad LGTB. El debate interno ha tenido hitos muy significativos. Así, poco antes del primer juicio, una cincuentena de pastores celebraba al unísono la boda de Bill Gatewood y Rick Taylor, gays, fieles metodistas y pareja desde hace más de 25 años. La boda se celebró en la Arch Street United Methodist Church, una parroquia inclusiva de Filadelfia. En concreto, 36 de ellos pertenecían a la Iglesia Metodista Unida y 9 a otras confesiones religiosas. Otros 17 clérigos metodistas de diferentes lugares de Estados Unidos les daban su apoyo permitiendo que sus nombres figurasen en el certificado de matrimonio que fue entregado a los novios.

Meses después, otro pastor metodista bendecía la unión de su hijo con otro hombre. Fue Thomas Ogletree, quien además ocupaba un lugar prominente al haber sido diácono en Yale y el Drew Theological Seminary, un importante seminario metodista. En este caso, sin embargo, no hubo juicio y además su obispo apeló a que cesaran estos procesos.

Todo el proceso ha tenido además otro efecto interesante. Y es que la actitud de su padre motivó que el propio Tim Schaefer se haya replanteado su vocación al ministerio, aunque en una iglesia que tenga ya una actitud inclusiva más asentada.

Lo sucedido con Frank Schaefer es una muestra más del intenso proceso que llevan viviendo las principales iglesias protestantes de Estados Unidos en torno a la realidad LGTB, caracterizado por intensas discusiones públicas y tomas abiertas de posición. Precisamente esta transparencia es la que ha estado ausente en la Iglesia católica, al menos hasta el último Sínodo de la Familia, donde más allá de los resultados concretos se ha constatado por primera vez un cierto debate público en el seno de la jerarquía. Con todo, queda claro que de momento sigue muy lejos de lo que se está viviendo en las denominaciones protestantes de Estados Unidos y otros países.

Foto: Newsroom.

Fuente Ragap y Dosmanzanas

Homofobia/ Transfobia., Iglesia Metodista , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

A diferencia de lo ocurrido hace meses, los metodistas no castigarán a un segundo pastor que presidió la boda gay de su hijo.

Lunes, 24 de marzo de 2014

OgletreeBuenas noticias de los metodistas, segunda confesión protestante más numerosa de los Estados Unidos. Un pastor de esta denominación ha casado a su hijo gay y no será juzgado por ello. Una diferencia significativa respecto de otro caso muy reciente, el del reverendo Frank Schaefer, que acabó suspendido por presidir el casamiento de su hijo y rehusar retractarse.

El reverendo estadounidense Thomas Ogletree, de la United Methodist Church (Iglesia Metodista Unida) casó a su hijo Rimbley en 2012. Se trata de un pastor, además, que ocupa un lugar de cierta prominencia al haber sido diácono en Yale y el Drew Theological Seminary, un importante seminario metodista.

6a00e550255d3c8833017eeac83324970d-320wiEsta boda le podría haber causado problemas. Según el libro de disciplina de esta denominación norteamericana, la “práctica de la homosexualidad” es considerada “incompatible con la doctrina cristiana”. Así sucedió en el caso de Frank Schaefer, que recibió una denuncia y vio como se abrió un proceso eclesiástico contra él, a raíz del cual fue apartado del ministerio de pastor, no sin gran polémica. Entre los momentos de la controversia, destacó un acto público de apoyo en el que más de 50 pastores metodistas celebraron una boda gay. Ello no impidió que el reverendo Schaefer fuera condenado, a lo que él por cierto reaccionó reafirmándose en la defensa de los derechos de las personas LGTB.

En el caso de Ogletree sin embargo no habrá juicio, tan como ha indicado el obispo Martin McLee, que ha apelado además a que cesen “los procesos judiciales eclesiásticos por llevar a cabo uniones homosexuales o bodas entre personas del mismo género” y en su lugar “iniciar un proceso de diálogo teológico, espiritual y eclesial”. En coherencia con estas palabras, el obispo McLee prometió organizar un fórum público en los próximos seis meses para debatir cuestiones relativas a la sexualidad humana. Muchos han recibido con alivio la decisión, pues se teme que una actitud negativa hacia la homosexualidad aleje del metodismo a las personas jóvenes.

resPero no todos están satisfechos con la decisión. Randall Paige, otro pastor que estuvo entre quienes protestaron contra Ogletree, mostró su decepción y declaró que no le parecía una “decisión justa”. Para él, quienes defienden la actual enseñanza “se sentirán obviados y afrontarán su propia crisis de conciencia acerca de si pueden seguir apoyando a una iglesia que no cumple sus propias normas”. Frente a esta protesta, Ogletree plantea que las normas disciplinarias no son infalibles, y recuerda por ejemplo el apoyo en el pasado a la esclavitud y a la segregación racial. En este sentido, espera que el proceso de debate que quiere abrir el obispo McLee permita que en el futuro se pueda escribir otro capítulo en la historia de errores pasados.

En cualquier caso, la decisión de no procesar a Ogletree es uno más de los movimientos esperanzadores que se están produciendo en los Estados Unidos dentro de las confesiones protestantes tradicionales.

Fuente Dosmanzanas

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