Dom 13.4.14. «Golpe de Estado en la Iglesia, y cronología de la Semana Santa (FM y XM)»
Leído en el blog de Xabier Pikaza:
Domingo de Ramos. He hablado esta mañana con FM (Fancisco Mateo) sobre el éxito o fracaso de la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén y especialmente en el templo.
Se trató (dijimos) de un Golpe de Estado socio/religioso: Jesús quiso “tomar” el templo y liberarlo del control económico de los sacerdotes, pero ellos se resistieron y el golpe duró sólo cinco días.
A partir de eso estudiamos lo que supondría hoy un “golpe de estado” de Jesús en el Vaticano. Sin duda, él conservaría el signo del asno y los ramos de laurel ante la ONU o ante el FMI, con su nuevos césares y poncios pilatos; no supimos decir si entraría con un burro en la sede del IOR y de los poderes de los nuevos templos.
Ciertamente, a Jesús no le habían elegido los santos cardenales, en cónclave sagrado, sino que se sintió enviado directamente por Dios. No nombró una comisión, ni esperó semanas-meses-años para meter mano en los tesoros, sino que lo hizo directamente derribando los “bancos” de los cambistas, derramando su dinero por los suelos, e impidiendo que la religión se valiera de sacrificios para así imponerse o extenderse…
De esa forma soñamos FM y un servidor, esta mañana, insistiendo en la necesidad de un “golpe de estado” en la Iglesia, y me ha parecido bien comunicarlo en el blog.
— En este contexto introduzco una reflexión suya sobre la “arrogancia mesiánica” de Jesús, es decir, sobre su autoridad sobrada ante los sacerdotes, sabiendo que ello implicaría su muerte.
—Ofrezco después una página de mi libro (Historia de Jesús, Verbo Divino, Estella 2013) con la “crónica” a mi juicio más verosímil de los acontecimientos de la “toma de estado” de Jesús y de su muerte. Gracias, Paco, y buen comienzo de la Semana Pascual para todos, con este «icono» medieval de Jesús y los Mercaderes, de una Iglesia de Georgia.
LA “ARROGANCIA” DE JESÚS (Francisco Mateo)
Alguien me habló una vez sobre las posibilidades que tenía Jesús de obtener éxito el día en que entró en Jerusalén como rey mesiánico; yo no me lo tomé en serio debido en parte a que contra los hechos no se argumenta. Hubiera sido preciso que se produjera una respuesta diferente del pueblo y de las autoridades políticas y religiosas. En suma, hubiera sido necesario que cambiara la historia para que Jesús triunfara. O quizás el éxito o el fracaso mesiánico no consistía en lo que en apariencia se suponía: un cambio de las estructuras políticas y sociales de aquel momento.
¿A qué fue debido que Jesús fracasara en aquella pascua maldita? ¿Faltó acaso la determinación de Dios, se ausentó Dios de la historia de Jesús por unos días? La entrada de Jesús en Jerusalén fue alevosa, provocadora, estuvo llena de riesgos, pero por lo visto el pueblo no comprendía en su totalidad el acontecimiento o en todo caso no pudo sacar las consecuencias debido en parte a que estas no eran visibles aunque si evidentes en otro plano.
La entrada de Jesús como pretendiente mesiánico fue interpretada ante todo como una ilusión cargada en grado sumo de realidad ‒ esto se desprende de los acontecimientos‒, pues de lo contrario hubieran tomado a Jesús como un iluso que estaba en otro mundo, y nunca hubieran matado. Nunca una utopía se había encarnado en la historia de manera tan plausible, tan verdadera, tan eficaz. Si Jesús hubiera sido un alborotador entre tantos otros ‒ celotas, pretendientes mesiánicos, profetas‒ que le precedieron no le hubieran prestado atención de esa manera (matándole así, por instigación de los sacerdotes del templo).
La verdadera ironía de Dios fue escenificar su Reino (por medio de Jesús) de manera tan misteriosa que fuera necesario obligar a la historia a tener en consideración ese Reino, matando a Jesús…, y de esa manera la historia se desmintió a sí misma. Ante los hechos de la Pascua de Jesús la reacción de la gente y de las autoridades fue violenta pero sobre todo paradójica. Estaba ante sus ojos lo que siempre habían deseado ver pero no estaba a su alcance el comprenderlo, se ofuscaron ante lo evidente e hicieron que la historia se resistiera a ser lo que a todas luces hubiera sido más lógico.
Si Jesús hubiera tenido éxito en su golpe de estado fallido ‒ así lo denominaba Pikaza ésta mañana‒ la historia hubiera tomado un rumbo diferente a partir de Jerusalén; en ese caso, los vectores que motivan la historia a ser lo que es hubieran traído otro tipo de acontecimientos ‒ sucesos imprevisibles e inescrutables‒, pero eso no se produjo como todo el mundo sabe.
La intención de escenificar la posición de Jesús en la historia hemos de tomarla como la intención fallida de Dios de modificar el curso de la historia, pero eso fracasó visto desde el punto de vista de un historiador que contempla con ojos humanos.
¿En qué se equivocó Dios? ¿Se equivocó la historia con su aversión a los cambios profundos? La utopía de Jesús tan ajustada a la realidad dejó en la confusión a la historia y desde su misterio se puede afirmar que por eso precisamente Dios estuvo en Jesús a la altura de las circunstancias. Por una vez que Dios se decidió a plantear un cambio de paradigma político social él fracasó pero la historia ha seguido esperando otra oportunidad, una ocasión que celebramos cada año sin que la podamos llegar a comprender en su totalidad.
CRONOLOGÍA DE LA ÚLTIMA SEMANA.
(X. Pikaza, La historia de Jesús, Verbo Divino, Estella 2013)
He tratado de ella varias veces, indicando que la Cena no fue de Pascua, en el sentido estricto, aunque (conforme a la visión de Marcos y Mateo) los discípulos lo habían propuesto. Jesús celebró de hecho una Cena de despedida y promesa mesiánica, centrada en el anuncio del Reino, y en el pan y el vino, aunque en contexto de Pascua, es decir, de espera del “paso” de Dios que debía liberar a su pueblo, como lo había hecho en Egipto. Siguiendo en esa línea y adelantando lo que sigue, aún a riesgo de repetirme, evocaré algunos momentos de esa espera de Jesús, centrada en el don de su vida. Los partidarios de la cronología larga, piensan que su “pasión” se extendió por tres días, desde la Cena (al comienzo del miércoles, tras la puesta del sol del martes) hasta el Entierro (antes de la puesta del sol del viernes). Leer más…





















Comentarios recientes