La Iglesia anglicana confiesa haber sido «profundamente racista»
Justin Welby pide perdón a las minorías discriminadas
La Iglesia de Inglaterra aprobó «por unanimidad» una moción para «pedir perdón por el racismo consciente e inconsciente que sufrieron innumerables anglicanos negros, asiáticos y otras minorías étnicas en 1948 y los años siguientes, cuando buscaban un hogar espiritual» en su seno
| RD/Agencias
El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, líder espiritual de los anglicanos, afirmó en un sínodo general de la Iglesia de Inglaterra que esta ha sido «profundamente racista a nivel institucional» y pidió disculpas a las minorías discriminadas.
Los clérigos anglicanos adoptaron el martes por la noche «por unanimidad» una moción para «pedir perdón por el racismo consciente e inconsciente que sufrieron innumerables anglicanos negros, asiáticos y otras minorías étnicas en 1948 y los años siguientes, cuando buscaban un hogar espiritual» en su seno.
«Hemos dañado la imagen de Dios»
«Hemos dañado a la Iglesia, hemos dañado la imagen de Dios y, sobre todo, hemos dañado a quienes victimizamos, a menudo inconscientemente«, dijo Welby, declarándose «avergonzado» y «arrepentido».
Today’s debate on the racism faced by black and minority ethnic Anglicans, including the Windrush generation, made me ashamed of our history – and institutional racism that continues in @churchofengland. We voted unanimously to admit failures and commit to radical change. #Synod https://t.co/NvH3P7MBXl
— Archbishop of Canterbury (@JustinWelby) February 11, 2020
En junio de 1948, el transatlántico «Empire Windrush» llevó a casi 500 ciudadanos de la Commonwealth, en su mayoría del Caribe, al Reino Unido, dando inicio a lo que se conoció después como la «generación Windrush«.
Con los años, casi medio millón de caribeños llegaron al país para ayudar como ciudadanos británicos a reconstruir el Reino Unido tras la Segunda Guerra Mundial.
Humillante racismo
Durante el sínodo, el reverendo Andrew Moughtin-Mumby relató cómo la familia de una de sus feligresas, que en 1961 vio su acceso negado a una iglesia del sur de Londres «por el color negro de su piel», «sufrió un horrible y humillante racismo que todavía afecta a su relación» con la institución.
Denunciando un «escándalo», este reverendo pidió un «cambio concreto».
El consejo de arzobispos pidió oficialmente que se lleve a cabo una investigación para «evaluar el impacto de esta situación en la Iglesia de Inglaterra, en términos de pérdida de fieles, cierre de iglesias y pérdida de vocaciones».
«God sends us as God’s church to live out our faith in a variety of places, and to share the hope and love we have with the people we meet in everyday life.»
– @JustinWelby, Archbishop of CanterburyHow can you help the congregation outside of church?https://t.co/uechSOr8aY pic.twitter.com/gb4XqeRMaS
— The Church of England (@churchofengland) February 11, 2020
También se nombrará a una persona exterior a la Iglesia para que «evalúe la situación actual en cuanto a raza y etnia en la Iglesia», con el fin de «aumentar la participación y representación de los anglicanos negros, los asiáticos y otras minorías étnicas», tanto laicos como clérigos.
Fuente Religión Digital
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