Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Domingo de Ramos’

Domingo de Ramos. Ciclo B

domingo, 29 de marzo de 2015
Comentarios desactivados en Domingo de Ramos. Ciclo B

A8 DOMINGO DE RAMOS jpgDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

Este domingo se lee el relato de la Pasión de Jesús en el evangelio de Marcos. Dada su extensión me limito a sugerir dos puntos de atención (Jesús y sus discípulos) y a ofrecer cuatro posibles lecturas de la pasión.

Dos puntos de atención

¿Quién es Jesús?

El relato del capítulo 15 supone un gran contraste con el de los dos anteriores, 13-14. En estos, Jesús se enfrenta a toda clase de adversarios en diversas disputas y los vence con facilidad. Ahora, los adversarios, derrotados a nivel intelectual, deciden vencerlo a nivel físico, matándolo (14,1). Lo que más se destaca en Jesús es su conocimiento y conciencia plena de lo que va a ocurrir: sabe que está cercana su sepultura (14,8), que será traicionado por uno de los suyos (14,18), que morirá sin remedio (14,21), que los discípulos se dispersarán (14,27), que está cerca quien lo entrega (14,42). Las palabras que pronuncia en esta sección están marcadas por esta conciencia del final y tienen una carga de tristeza. Como cualquiera que se acerca a la muerte, Jesús sabe que hay cosas que se pierden definitivamente: la cercanía de los amigos (“a mí no siempre me tendréis con vosotros”: 14,7), la copa de vino compartida (14,25). No falta un tono de esperanza: del vino volverá a gozar en el Reino de Dios (14,25), con los discípulos se reencontrará en Galilea (14,28). Pero predomina en sus palabras un tono de tristeza, incluso de amargura (14,37.48-49), con el que Marcos subraya ―una vez más― la humanidad profunda de Jesús.

Cuatro veces se debate en estos capítulos la identidad de Jesús: el sumo sacerdote le pregunta si es el Mesías (14,61), Pilato le pregunta si es el Rey de los judíos (15,2), los sumos sacerdotes y escribas ponen como condición para creer que es el Mesías que baje de la cruz (15,31-32), el centurión confiesa que es hijo de Dios (15,39). A la pregunta del sumo sacerdote responde Jesús en sentido afirmativo, pero centrando su respuesta no en el Mesías, sino en el Hijo del Hombre triunfante (14,62). A la pregunta de Pilato responde con una evasiva: “tú lo dices” (15,2). A la condición de los sumos sacerdotes y escribas no responde. Cuando el centurión lo confiesa hijo de Dios, Jesús ya ha muerto.

Los discípulos

Los datos son conocidos. Se entristecen al enterarse de que uno de ellos lo traicionará; pero, llegado el momento, todos huyen. Una vez más, Pedro desempeña un papel preponderante. Se considera superior a los otros, más fiel y firme (14,29), pero comenzará por quedarse dormido en el huerto (14,37) y terminará negando a Jesús (14,66-72). En este contexto de abandono total por parte de los discípulos adquiere gran fuerza la escena final del Calvario, cuando se habla de las mujeres que no sólo están al pie de la cruz, sino que acompañaron a Jesús durante su vida (15,40-41).

Cuatro lecturas posibles de los relatos de la pasión de Jesús.

La lectura de identificación personal y afectiva

El testimonio escrito más antiguo que poseemos en este sentido es el de san Pablo. A veces, cuando habla de la muerte de Jesús, lo hace con frialdad dogmática, recordando que murió por nuestros pecados. Pero en otra ocasión lo enfoca de manera muy personal y afectiva: “He quedado crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que vive Cristo en mí. Y mientras vivo en la carne vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí” (Gal 2,19-20). En línea parecida, san Ignacio de Loyola, en la tercera semana de los Ejercicios espirituales, cuando se contempla la pasión, el ejercitante debe pedir “dolor con Cristo doloroso, quebranto con Cristo quebrantado, llanto, pena interna de tanta pena como el Señor pasó por mí”.

La lectura indignada

Es la que practicamos todas las mañanas al leer el periódico, cuando acompañamos la lectura de los titulares y de las noticias con toda suerte de imprecaciones, insultos y maldiciones. Los relatos de la pasión cuentan tal cantidad de atropellos, injusticias, traiciones, que se prestan a una lectura indignada. Sin embargo, los evangelios nunca invitan al lector a indignarse con la traición de Judas, a maldecir a las autoridades judías o romanas que condenan a Jesús, a insultar a quienes se burlan de él, a sentir como en el propio cuerpo los azotes, la corona de espina o los clavos, a llorar la muerte de Jesús. En ningún momento pretenden los evangelios excitar los sentimientos y, mucho menos, fomentar el sentimentalismo.

La lectura detallada

http://www.4shared.com/postDownload/YtfXHj0K/pasion_en_mc.html

Mi comentario, que puede bajarse de la dirección indicada más arriba, consiste en una lectura del texto, prestando gran atención a cuatro aspectos:

1) la división minuciosa de cada episodio, que a veces quizá parezca exagerada, como cuando distingo siete momentos en el relato de la oración del huerto; pero es la única forma de no pasar por alto detalles importantes.

2) los protagonistas, advirtiendo qué hacen o no hacen, qué dicen o no dicen, cómo reaccionan, por qué motivos se mueven, qué sienten.

3) la acción que se cuenta y sus presupuestos; a veces predominará lo informativo, ya que ciertos detalles a veces no se conocen bien, como la celebración de la Pascua en el mundo judío y en Qumrán o el proceso ante el Sanedrín.

4) el arte narrativo de Mc, que a menudo no se tiene en cuenta, pero que sirve también para captar su teología.

Este tipo de lectura, aunque aplique el mismo método a todas las escenas, pone de relieve lo típico de cada una de ellas y deja claro que el relato de la pasión está formado por episodios aparentemente cotidianos y por otros terriblemente dramáticos, como la oración del huerto. Lo importante es captar el espíritu y mensaje de cada episodio y el mensaje global de cada evangelio.

La lectura interactiva y orante

Sería la respuesta personal al comentario anterior, reflexionando cada cual sobre lo que el texto le sugiere y lo que le invita a pedir.

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

«Hosanna a Jesús y a la mujer», por José Arregi

viernes, 18 de abril de 2014
Comentarios desactivados en «Hosanna a Jesús y a la mujer», por José Arregi

ENTRADA JERUSALENLeído en su blog:

Un día, cuando la primera luna de primavera ya estaba crecida, Jesús se fue a Jerusalén a celebrar la Pascua. Y no se le ocurrió cosa mejor que entrar montado en un asno, como un Mesías al revés, un Mesías sin poder. Era un desafío en toda regla para el Sanedrín judío y para el Pretorio romano, para el poder religioso y político, exclusivamente masculino.

Tienes razón, Jesús: ¿cómo ibas a celebrar la Pascua, fiesta de la liberación, sino abdicando del poder y desafiando a los poderosos? Era peligroso, pero tú te atreviste y nos infundiste aliento. Así lo entendieron muchos hombres y mujeres oprimidas, gente pobre que no contaban ante nadie y para nada. Reavivaron la esperanza, agitaron ramos, corearon hosannas: “¡Seremos liberados! ¡Que viva el Liberador!”.

Si la liberación tarda tanta en llegar, es porque no esperamos. Pero la luna creciente y la flor del laurel, el grito de la tierra y el grito de los pobres testifican a favor de la esperanza de Jesús, mansa y rebelde, humilde y creadora. Quien espera de verdad realiza lo que espera, como quien respira vive. Seguimos esperando, y aclamamos a Jesús, a todos los profetas, a todas las profetisas, contra todos los poderes que matan.

En este Domingo de Ramos quiero en particular entonar hosannas de esperanza por todas las mujeres víctimas de la violencia machista. Andina, María del Pilar, María José, Ana, Rosalinda, María del Henar, María Dolores, Raquel… Así hasta 20 en lo que va de año. Así hasta 661 en la última década. Escalofriante letanía de nombres, interminable elegía sin nombres desde tiempo inmemorial. He ahí a la mujer.

¿Cómo se repite tanta locura? ¿Por qué un hombre llega a matar a la que es o fue su compañera? De la buena respuesta depende la buena solución. Y hay respuestas perversas, como la dada por la Conferencia Episcopal Española en un documento de 2004: en él se insinúa que “la ideología de género” y “el feminismo radical” tienen también la culpa del “alarmante aumento de la violencia doméstica”. ¡Obsesiones!, que diría el papa Francisco. Obsesiones inicuas, que señalan a la propia mujer como responsable de la violencia asesina que padece, por haberse rebelado contra el poder machista.

Pues sí: la rebelión de la mujer ante la voluntad de dominio por parte del hombre es, en el fondo, lo que más provoca la furia ciega de aquel, acostumbrado a ocultar sus complejos siendo dominador: “¿Cómo te atreves a ponerte a mi altura y hacerme frente? Eres mía. Tengo derecho sobre ti”. He ahí el problema, y la enseñanza tradicional de la Iglesia –“cásate y sé sumisa”– no es ajena. ¿Y la solución? La solución es el derrocamiento definitivo del dominio machista.

Jesús fue rebelde frente al poder establecido, sobre todo el poder religioso, el poder sacerdotal masculino, que pone sus normas de verdad y de pureza por encima de la vida. Sabía que con ello arriesgaba la vida. Pero, al presentir su final violenta, no se echó atrás, sino que hizo frente al Templo y al Palacio. Lo que estaba en juego era más que su vida, era la Vida: era la vieja promesa de todos los profetas, era la liberación universal esperada, era la igualdad de hombres y mujeres aún sin estrenar, era la erradicación de la razón de la fuerza, era la instauración del poder del derecho y de la paz. Todo eso estaba en juego, y la fe de Jesús, mansa y rebelde, fue mayor que su miedo. Montó sobre un humilde asno y desafió al Imperio y al Sacerdocio, a Pilato y Anás y Caifás, con sus cortes y legiones y todas sus inhumanas órdenes sagradas.

Sabemos cómo acabó la historia de Jesús. Pero ¿cómo acabó? ¿La bondad humilde y fraterna no es acaso más fuerte que todo poder arrogante? ¿La cruz solidaria no florece acaso en árbol y en pascua de Vida?
Alzo una palma, levanto una humilde rama de laurel en flor, con sus hojas verdes y sus flores amarillas, como llamitas de fuego. ¡Hosanna a Jesús y a la mujer asesinada! Que crezca la luna. Que llegue la Pascua. Que venza la vida.

José Arregi

Para orar

PREFERENCIAS

No el poder, sino la humildad.
No la diversión, sino la conversión.
No la burla, sino el amor.
No el racionalismo, sino el Misterio.
No la mediocridad, sino la santidad.
No la introspección, sino la contemplación.
No la riqueza, sino la pobreza.
No el purismo, sino la inocencia.
No el «mal menor» sino la justicia.
No la interpretación, sino la Palabra.
No la «prudencia», sino la Caridad.
No el abuso de bienes, sino el uso de bienes.
No la agitación, sino el silencio.
No la picardía, sino la simplicidad.
No el fanatismo, sino la fe.
No la opresión, sino la libertad.
No el Hombre, sino el hombre.
No dios, sino Dios.
No la letra, sino el espíritu.
No el primer lugar, sino el último.
No el tratado, sino la poesía.
No el egocentrismo, sino el humanismo.
No el coche, sino la cruz.
No la Institución, sino el Espíritu.
No una Iglesia instalada, sino perseguida.
No la separación sino la comunicación.
No mi voluntad, sino la voluntad del Padre.
No yo, sino el Cuerpo místico.
No la autosuficiencia, sino la colaboración.
No el acomodo en la verdad, sino la Verdad.
No el oro, sino la piedra.
No la casuística, sino la parábola.
No el desprecio, sino la compasión.
No «mi iglesia» sino la Iglesia.
No la huida, sino la presencia.
No el esquema, sino la realidad.
No la publicidad, sino el testimonio.
No el molde, sino la levadura.

(Alfonso Carlos Comín)

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

«La Pasión según san Mateo. Domingo de Ramos»

domingo, 13 de abril de 2014
Comentarios desactivados en «La Pasión según san Mateo. Domingo de Ramos»

untitledDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

El relato de Mateo podemos dividirlo en siete secciones, tomando básicamente como punto de partida los lugares donde se sitúan las diversas esce­nas.

1) Preámbulos.

2) Las Pascua.

3) En el monte de los Olivos.

4) En casa de Caifás.

5) Ante Pilato.

6) En el Gólgota.

7) El sepulcro.

Como ocurre en otros momentos de la vida pública, los evangelios no coinciden en todos los detalles de la pasión. El evangelio de Mateo no cuenta tres episo­dios conocidos por Lucas: Jesús ante Herodes (Lc 23,6-12); Jesús y las mujeres de Jerusalén (Lc 23,27-31); la actitud de los dos ladro­nes (Lc 23,39-43). Por su parte, Mateo contiene tres episodios que no aparecen en Marcos y Lucas: anuncio previo de la crucifixión (26,1-2); fi­nal de Judas (27,3-10); los guardias en la tumba (27,62-66).

Teniendo especialmente en cuenta los episodios que añade o modifica Mateo, podemos distinguir los siguientes aspectos en su relato:

1. El enfoque cristológico: Jesús es consciente de que va a la pasión.

2. El enfoque jurídico: injusticia del proceso y culpabilidad de las autoridades judías.

3. Los paganos son los que perciben mejor la inocencia y dignidad de Jesús: la mujer de Pilato, el centurión en la cruz. Esta idea empalma con la visita inicial de los Magos de Oriente a adorar a Jesús niño.

Un comentario más detallado a todo el relato de Mateo se puede descargar en

http://www.4shared.com/office/1TxJKsZIba/LA_PASIN_EN_EL_EVANGELIO_DE_MA.html?

***

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.