Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Aníbal Cavaco Silva’

El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, promulga la ley que permite la adopción homoparental

Martes, 23 de febrero de 2016

anibal-cavaco-silva-390x285El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, ha promulgado finalmente la ley que permite la adopción homoparental, después de que el Parlamento levantara el veto que él mismo le había impuesto. Cavaco Silvia ha esperado hasta el último día del plazo establecido por la ley para cumplir con su obligación constitucional, permitiendo de esta manera que Portugal deje de ser el único país que había otorgado a sus ciudadanos el derecho al matrimonio igualitario, pero impedía la adopción a las parejas del mismo sexo.

Después de que el pasado 10 de febrero la Asamblea de la República de Portugal levantara el veto presidencial a la ley que permite la adopción homoparental, el jefe de Estado en funciones y responsable del veto, el presidente Aníbal Cavaco Silva, disponía de un plazo de ocho días para promulgarla. En esos ocho días, el gabinete de prensa del presidente se negó reiteradamente a dar información alguna al respecto.

Dado que el ordenamiento jurídico portugués no contempla sanción alguna para el “veto de cajón” (el hecho de dejar aparcada indefinidamente una ley aprobada sin promulgarla), se temía un último acto de insumisión y de LGTBfobia por parte de Cavaco Silva, y que dejara que quien cumpliera con el deber constitucional de la promulgación fuera el presidente electo, Marcelo Rebelo de Sousa, que tomará posesión del cargo el próximo 9 de marzo.

Sin embargo, el pasado viernes, el gabinete de Presidencia comunicaba que “la ley ha sido promulgada el jueves 18 de febrero, dentro de los plazos constitucionales, como siempre ocurre”. Cavaco Silva se ha visto obligado, por tanto, a respaldar con su firma como jefe de Estado una ley que vetó el pasado 23 enero, tras ser aprobada por el Parlamento el 20 de diciembre de 2015. Se trataba, además, de su última decisión como presidente de Portugal, en un acto que simbolizaba a la perfección la profunda LGTBfobia de que ha hecho gala durante toda su carrera política.

Isabel Fiadeiro Advirta, presidenta de ILGA-Portugal, se ha congratulado de la promulgación, y ha declarado que “Cavaco ha demorado, pospuesto y aplazado todo lo que ha podido, haciendo esperar a las familias, a los niños, pero la promulgación era inevitable. Pero ya está. Las parejas casadas del mismo sexo que tienen niños a la espera de la coadopción, ya pueden hacerlo; y también se podrá adoptar. Son buenas noticias”. Portugal deja así de ser el único país que había legalizado el matrimonio igualitario pero impedía la adopción homoparental.

Un largo periplo hasta la aprobación

La ley portuguesa de matrimonio igualitario fue aprobada en 2010, pero incluyendo una cláusula discriminatoria que impedía optar a la adopción, y ello pese a que las personas homosexuales solteras sí pueden adoptar. De esa manera, Portugal era el único país de Europa con matrimonio igualitario pero sin adopción homoparental.

La limitación fue impuesta por el entonces gobernante Partido Socialista (PS) contra el criterio de otros grupos de izquierda, y muchos la consideraron inconstitucional, dado que la Constitución de Portugal es una de las pocas del mundo que recoge de forma expresa la no discriminación por razones de orientación sexual. De hecho, aunque la ley fue sometida a revisión por el Tribunal Constitucional portugués por iniciativa del presidente de la república, el conservador Aníbal Cavaco Silva, esta cláusula quedó expresamente fuera de la consulta, para evitar precisamente que fuese el único punto declarado inconstitucional.

En febrero de 2012, ya con mayoría de centroderecha, el Parlamento rechazó acabar con esta discriminación, pero varios diputados del PS expresaron su intención de promover un proyecto que legalizara la coadopción, es decir, la posibilidad de que uno de los cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo pudiese adoptar a los hijos legalmente reconocidos del otro, para dar seguridad jurídica a las familias homoparentales ya existentes.

En mayo de 2013 el gobernante Partido Social Demócrata (PSD, de tendencia centroderechista) permitió de hecho que prosperara la iniciativa cuando fue votada en primera lectura. Una actitud que causó malestar entre las bases más conservadoras de ese partido, lo que derivó en que ocho diputados pertenecientes a sus juventudes propusieran un referéndum sobre la materia. El PSD acabó haciendo suya la iniciativa de referéndum, que incluía además la formulación de dos preguntas (una sobre coadopción y otra sobre adopción conjunta), aunque la estratagema se topó con el Tribunal Constitucional, que debía dar su visto bueno. El alto tribunal consideró que no podía preguntarse al mismo tiempo sobre coadopción y sobre adopción conjunta, puesto que generaba confusión y la respuesta a una de las preguntas podía generar un efecto de “arrastre” sobre la otra. La iniciativa del PS volvió al Parlamento, donde fue derrotada por tan solo cuatro votos.

Los partidos de izquierda no renunciaron a dar la batalla y en enero de 2015 presentaron tres proyectos para permitir la adopción de menores por parte de las parejas casadas del mismo sexo. Las propuestas fueron derrotadas con los votos del PSD y de sus socios del CDS-PP, situados aún más a la derecha. La novedad, en este caso, fue el voto favorable del Partido Comunista, que en el pasado se había abstenido en las votaciones sobre la materia. Por parte de los dos grandes partidos hubo varios diputados que se saltaron las directrices de su formación: siete representantes del PSD apoyaron la iniciativa del PS y, en sentido contrario, tres socialistas se opusieron a la adopción homoparental.

Finalmente, tras las últimas elecciones, en las que las fuerzas de izquierda lograron superar a la coalición formada por el PSD y el CDS-PP, en diciembre de 2015 se logró aprobar un texto de consenso que permitía la adopción a las parejas del mismo sexo en las mismas condiciones que a las parejas heterosexuales. Sin embargo, el LGTBfobo presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, decidió concluir su mandato presidencial poniendo un obstáculo más a la ley, e interpuso su veto el 23 de enero de 2016. Apenas unas semanas después, el 10 de febrero, el Parlamento decidía mayoritariamente levantar el veto presidencial, por que lo que ley tan solo queda a la espera de ser definitivamente promulgada.

Sin embargo, el LGTBfobo presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, decidió concluir su mandato presidencial poniendo un obstáculo más a la ley, e interpuso su veto el 23 de enero de 2016. Apenas unas semanas después, el 10 de febrero, el Parlamento decidía mayoritariamente levantar el veto presidencial, por que lo que ley tan solo quedaba a la espera de ser definitivamente promulgada, lo que ha ocurrido, finalmente este 18 de febrero de 2016.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , ,

Portugal confirma autorización de adopción a parejas gay

Miércoles, 17 de febrero de 2016

Famiia HomoparentalEste 12 de febrero, el Parlamento portugués aprobó de manera absoluta una ley en la que autoriza la adopción por parte de parejas del mismo sexo.

El Parlamento portugués confirmó este miércoles por mayoría absoluta una ley que autoriza a parejas homosexuales adoptar niños, tumbando el veto presidencial a este texto.

Todos los partidos de izquierda, mayoritarios desde las elecciones legislativas del 4 de octubre, y unos veinte diputados de la oposición de derecha, votaron a favor de la ley.

“El tiempo de la discriminación basada en la orientación sexual ha terminado”, exclamó el diputado socialista Pedro Delgado Alves. “La adopción por parte de parejas del mismo sexo no es contraria al interés supremo del niño”, agregó, en respuesta a los argumentos de algunos diputados de derecha.

El presidente conservador Aníbal Cavaco Silva, quien terminará su segundo mandato en marzo, se había negado el pasado 25 de enero a promulgar esta ley aprobada el 18 de diciembre en el Parlamento, como lo autoriza la Constitución. “Es importante que un cambio de esta magnitud, sobre un tema muy sensible socialmente, no entre en vigor sin ser precedido de un amplio debate público”, había estimado en un comunicado.

Los diputados socialistas respondieron que este debate se llevó a cabo antes de la aprobación del texto en el Parlamento.

La mayoría absoluta de los diputados, al menos 116 de los 230, permite superar el veto presidencial.

La adopción por parte de parejas homosexuales es una promesa de campaña del primer ministro Antonio Costa, quien llegó al poder en noviembre gracias a una alianza inédita con la izquierda radical.

Hasta ahora, la adopción a título individual estaba abierta a todos en Portugal, pero la ley de febrero de 2010 que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo excluye explícitamente el derecho a la adopción para parejas homosexuales.

Los diputados portugueses también decidieron el miércoles ignorar otro veto presidencial a una serie de enmiendas a la ley que regula la interrupción voluntaria del embarazo.

Fuente SentidoG

General, Historia LGTBI , , , , , ,

El Parlamento portugués levanta el veto presidencial a la ley que permite la adopción homoparental

Viernes, 12 de febrero de 2016

parlamento_portugalLa Asamblea de la República portuguesa ha levantado el veto presidencial a la ley que permite la adopción homoparental, con el apoyo de 137 diputados de los 230 que componen la única cámara del Parlamento. Aníbal Cavaco Silva, jefe de Estado en funciones hasta ser relevado el próximo 9 de marzo, deberá promulgar en el plazo de ocho días la misma ley a la que interpuso su veto. Portugal dejará de ser, de esta manera, el único país europeo que garantizaba el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero no permitía la adopción homoparental.

Este miércoles 10 de febrero se ha celebrado en la Asamblea de la República de Portugal una votación para levantar los dos últimos vetos interpuestos por el, ahora en funciones, jefe de Estado, el presidente Aníbal Cavaco Silva. Uno de ellos afectaba a la ley que permite la adopción a las parejas del mismo sexo, aprobada por el Parlamento portugués el pasado 20 de diciembre de 2015 y vetada por el presidente Cavaco Silva el 23 de enero de este año, concluyendo así su mandato haciendo gala una vez más de su inveterada LGTBfobia.

Un total de 137 diputados, de los 230 que componen la Asamblea de la República, ha votado a favor del levantamiento del veto. Al esperado apoyo de los diputados del Partido Socialista (PS), el Bloque de Izquierda, Los Verdes y el partido animalista Personas-Animales-Naturaleza (PAN), se ha sumado el de algunos diputados del centroderechista Partido Socialdemócrata (PSD), ahora en la oposición, y al que pertenece Cavaco Silva. En contra del levantamiento han votado el resto de los representantes del PSD y los del derechista Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP).

La cifra de votos favorables al levantamiento del veto ha superado ampliamente los 116 requeridos, por lo que la ley de adopción homoparental deberá ser promulgada obligatoriamente. La normativa portuguesa establece un plazo de ocho días desde la decisión de la Asamblea de la República para que se efectúe la promulgación, por lo que, de cumplirse el calendario, sería el propio Aníbal Cavaco Silva quien debería promulgarla, pues continuará como jefe de Estado en funciones hasta ser relevado el próximo 9 de marzo por el vencedor en las pasadas elecciones presidenciales, Marcelo Rebelo de Sousa.

Sin embargo, la ley no contempla sanción alguna para el jefe de Estado si no efectúa la promulgación en el plazo establecido, por lo que, conociendo la historia del personaje político, pudiera darse el caso de que Cavaco Silva hiciera un acto de pura insumisión negándose a cumplir con sus deberes. En todo caso, únicamente supondría una leve demora, pues el presidente de la República entrante, el anteriormente citado Marcelo Rebelo de Sousa, ya ha declarado que no tendría ningún inconveniente en promulgar la ley.

Cuando el acto de la promulgación definitiva tenga lugar, Portugal dejará de ser el único país europeo donde estaba permitido el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero no la adopción homoparental.

Un largo periplo hasta la aprobación

La ley portuguesa de matrimonio igualitario fue aprobada en 2010, pero incluyendo una cláusula discriminatoria que impedía optar a la adopción, y ello pese a que las personas homosexuales solteras sí pueden adoptar. De esa manera, Portugal era el único país de Europa con matrimonio igualitario pero sin adopción homoparental.

La limitación fue impuesta por el entonces gobernante Partido Socialista contra el criterio de otros grupos de izquierda, y muchos la consideraron inconstitucional, dado que la Constitución de Portugal es una de las pocas del mundo que recoge de forma expresa la no discriminación por razones de orientación sexual. De hecho, aunque la ley fue sometida a revisión por el Tribunal Constitucional portugués por iniciativa del presidente de la república, el conservador Aníbal Cavaco Silva, esta cláusula quedó expresamente fuera de la consulta, para evitar precisamente que fuese el único punto declarado inconstitucional.

En febrero de 2012, ya con mayoría de centro-derecha, el Parlamento rechazó acabar con esta discriminación, pero varios diputados del PS expresaron su intención de promover un proyecto que legalizara la coadopción, es decir, la posibilidad de que uno de los cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo pudiese adoptar a los hijos legalmente reconocidos del otro, para dar seguridad jurídica a las familias homoparentales ya existentes.

En mayo de 2013 el gobernante PSD permitió de hecho que prosperara la iniciativa cuando fue votada en primera lectura. Una actitud que causó malestar entre las bases más conservadoras de ese partido, lo que derivó en que ocho diputados pertenecientes a sus juventudes propusieran un referéndum sobre la materia. El PSD acabó haciendo suya la iniciativa de referéndum, que incluía además la formulación de dos preguntas (una sobre coadopción y otra sobre adopción conjunta), aunque la estratagema se topó con el Tribunal Constitucional, que debía dar su visto bueno. El alto tribunal consideró que no podía preguntarse al mismo tiempo sobre coadopción y sobre adopción conjunta, puesto que generaba confusión y la respuesta a una de las preguntas podía generar un efecto de “arrastre” sobre la otra. La iniciativa del PS volvió al Parlamento, donde fue derrotada por tan solo cuatro votos.

Los partidos de izquierda no renunciaron a dar la batalla y en enero de 2015 presentaron tres proyectos para permitir la adopción de menores por parte de las parejas casadas del mismo sexo. Las propuestas fueron derrotadas con los votos del PSD y de sus socios del CDS-PP, situados aún más a la derecha. La novedad, en este caso, fue el voto favorable del Partido Comunista, que en el pasado se había abstenido en las votaciones sobre la materia. Por parte de los dos grandes partidos hubo varios diputados que se saltaron las directrices de su formación: siete representantes del PSD apoyaron la iniciativa del PS y, en sentido contrario, tres socialistas se opusieron a la adopción homoparental.

Finalmente, tras las últimas elecciones, en las que las fuerzas de izquierda lograron superar a la coalición formada por el PSD y el CDS-PP, en diciembre de 2015 se logró aprobar un texto de consenso que permitía la adopción a las parejas del mismo sexo en las mismas condiciones que a las parejas heterosexuales. Sin embargo, el LGTBfobo presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, decidió concluir su mandato presidencial poniendo un obstáculo más a la ley, e interpuso su veto el 23 de enero de 2016. Apenas unas semanas después, el 10 de febrero, el Parlamento decidía mayoritariamente levantar el veto presidencial, por que lo que ley tan solo queda a la espera de ser definitivamente promulgada.

Fuente Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , ,

El Presidente de Portugal Cavaco Silva bloquea la ley de adopción homoparental en Portugal

Miércoles, 27 de enero de 2016

anibal-cavaco-silva-390x285El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, ha bloqueado ley de adopción homoparental aprobada por amplia mayoría en el Parlamento de Portugal. Un movimiento que reafirma su oposición al derecho y que puede ser una de sus últimas actividades como jefe de Estado del país luso.

Aníbal Cavaco Silva, presidente de la república de Portugal, ha decidido concluir su mandato con el veto a la ley que permitiría la adopción de menores a las parejas del mismo sexo, una medida largamente esperada por los defensores de los derechos LGTB, pues Portugal era el único país europeo con matrimonio igualitario, pero sin adopción homoparental. Sin embargo, la decisión de Cavaco Silva tan solo conseguirá retrasar la promulgación de la ley, pues las fuerzas de izquierda, mayoritarias en el Parlamento, ya han comunicado que votarán para levantar el veto. De cumplirse los plazos establecidos reglamentariamente, sería el propio Cavaco Silva quien debería promulgar la ley tras el levantamiento del veto, pues permanecerá como jefe de Estado en funciones hasta que ceda su cargo al ganador en las últimas elecciones presidenciales, Marcelo Rebelo de Sousa. Sea como sea, Aníbal Cavaco Silva ha querido finalizar su cometido como jefe de Estado haciendo gala una vez más de su inveterada LGTBfobia.

Portugal dio inicio el domingo a sus Elecciones Presidenciales, unos comicios que en su primera vuelta apuntan al ascenso de Rebelo de Sousa (PSD) como sustituto de Aníbal Cavaco Silva.

No obstante, a pesar de que el proyecto legislativo que pretende llevar la adopción homoparental a la república ibérica ha sido ampliamente apoyado por el Parlamento, Cavaco Silva ha aprovechado sus últimos días en el Palacio de Belém para bloquearla junto a la reforma de su ley del aborto. Este veto se debe a la orientación izquierdista de la nueva mayoría en la Cámara, que se opone frontalmente a las políticas de corte conservador y ultrarreligioso que el presidente Caravaco Silva ha impulsado durante la última legislatura.

El pasado 20 de noviembre de 2015, el Parlamento portugués aprobaba un conjunto de proyectos de ley para permitir la adopción homoparental, presentados por el Partido Socialista (PS), el Bloque de Izquierda, Los Verdes y el partido animalista Personas-Animales-Naturaleza (PAN). Las iniciativas recibieron el voto favorable de prácticamente toda la izquierda (se abstuvo Isabel Oneto, una diputada socialista) e incluso recibió 19 votos favorables de las filas del centroderechista Partido Social Demócrata (PSD), que en esa ocasión había dado libertad de voto a sus diputados.

Las iniciativas legislativas aprobadas fueron sometidas al dictamen de la Comisión de Derechos y Garantías del Parlamento, que consensuó un texto unificado de todas ellas, al que dio su aprobación con fecha 16 de diciembre. Tan solo dos días después, el 18 de diciembre, el texto definitivo fue puesto de nuevo a consideración del Parlamento, que lo aprobó con los votos favorables de los todos los representantes de los partidos de izquierda (exceptuando la abstención del socialista António Cardoso) y de 17 diputados del PSD.

La redacción definitiva de la ley regresó a la Comisión de Derechos y Garantías del Parlamento, que le dio su visto bueno el 23 de diciembre y ordenó su publicación. Tan solo faltaba el trámite de su promulgación por parte del jefe del Estado, el presidente de la república Aníbal Cavaco Silva.

Según ha manifestado Cavaco Silva, la legislación que iguala los derechos de adopción entre parejas hetero y homosexuales es ”un cambio radical que requiere la consulta pública más amplia”. De la misma manera ha afirmado que el Parlamento no ha demostrado que respalda suficientemente ”el interés superior del menor’

A su vez, el jefe de Estado Portugués también ha vetado la decisión del Parlamento de eliminar la consejería obligatoria para mujeres que quieren interrumpir su embarazo, alegando que el asesoramiento es un requisito común en otros países europeos y su eliminación merma el derecho a la información.

Después de este movimiento, se espera que el voto de dos tercios de la Cámara obligue a la Presidencia de la República a aprobar ambas leyes. No obstante, en vez de Cavaco Silva, puede ser el presidente entrante, Rebelo de Sousa, quien finalmente la ejecute.

El veto presidencial como recurso al pataleo

Pero Cavaco Silva tenía pensado terminar su mandato presidencial evidenciando una vez más su inveterada LGTBfobia, que ya se puso de manifiesto durante la aprobación del matrimonio igualitario en 2010, para cuya promulgación puso todo tipo de objecciones y cortapisas. Así, una de sus últimas decisiones como presidente ha sido la de vetar la ley de adopción homoparental y devolverla al Parlamento, lo que hizo oficialmente el pasado 23 de enero.

Su excusa para el veto ha sido que, para él, “es importante que no se introduzca un cambio tan grande en un asunto social sin que haya un debate público”, insinuando así la celebración de una consulta popular. También declaraba que había prevalecido en su criterio “el interés de los niños sobre la igualdad entre las parejas del mismo y distinto sexo”. Además, sabiendo que la mayoría parlamentaria de las fuerzas de izquierdas es suficiente para levantar su veto, advertía sibilinamente de que Portugal tiene problemas económicos y sociales más graves que la adopción homoparental.

A pesar de la advertencia, las fuerzas de izquierda han comunicado que procederán al levantamiento del veto a la mayor brevedad, posibilidad que se podría dar incluso esta misma semana. En todo caso, aunque la votación tuviera lugar al término de los quince de plazo establecidos legalmente, sería el propio Cavaco Silva quien tendría que promulgar la ley. El reglamento indica que la promulgación debe efectuarse dentro de los ochos días posteriores al levantamiento del veto, y la investidura como presidente de la república de Marcelo Rebelo de Sousa, ganador en las recientes elecciones presidenciales, no tendrá lugar hasta el 9 de marzo, por lo que Cavaco Silva sería aún el jefe de Estado en funciones. En caso de no hacerlo, estaría violando la Constitución portuguesa, aunque no hay sanción establecida para un caso semejante. Aún así, la ley podría ser promulgada una vez que tomara posesión de su cargo el nuevo presidente, Rebelo de Sousa, que ya ha declarado que no tendría ningún inconveniente en hacerlo.

Cabe recordar que la ley de adopción homoparental fue aprobada por el Parlamento, por iniciativa de los partidos de izquierda, antes de que se formara gobierno tras las elecciones generales del 4 de octubre, pues Cavaco Silva rehusaba nombrar otro primer ministro que no fuera su correligionario Pedro Passos Coelho, del PSD. Sin embargo, su nombramiento fue objeto de una victoriosa moción de censura por parte de la mayoría parlamentaria de izquierdas. Aun así, no fue hasta el 24 de noviembre cuando finalmente Cavaco Silva tomó la decisión de nombrar al socialista António Costa como nuevo primer ministro, tras casi dos meses de incertidumbre y con la amenaza persistente de una nueva convocatoria de elecciones.

Un largo periplo hasta la aprobación

La ley portuguesa de matrimonio igualitario fue aprobada en 2010, pero incluyendo una cláusula discriminatoria que impedía optar a la adopción, y ello pese a que las personas homosexuales solteras sí pueden adoptar. De esa manera, Portugal era el único país de Europa con matrimonio igualitario pero sin adopción homoparental.

La limitación fue impuesta por el entonces gobernante Partido Socialista contra el criterio de otros grupos de izquierda, y muchos la consideraron inconstitucional, dado que la Constitución de Portugal es una de las pocas del mundo que recoge de forma expresa la no discriminación por razones de orientación sexual. De hecho, aunque la ley fue sometida a revisión por el Tribunal Constitucional portugués por iniciativa del presidente de la república, el conservador Aníbal Cavaco Silva, esta cláusula quedó expresamente fuera de la consulta, para evitar precisamente que fuese el único punto declarado inconstitucional.

En febrero de 2012, ya con mayoría de centro-derecha, el Parlamento rechazó acabar con esta discriminación, pero varios diputados del PS expresaron su intención de promover un proyecto que legalizara la coadopción, es decir, la posibilidad de que uno de los cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo pudiese adoptar a los hijos legalmente reconocidos del otro, para dar seguridad jurídica a las familias homoparentales ya existentes.

En mayo de 2013 el gobernante PSD permitió de hecho que prosperara la iniciativa cuando fue votada en primera lectura. Una actitud que causó malestar entre las bases más conservadoras de ese partido, lo que derivó en que ocho diputados pertenecientes a sus juventudes propusieran un referéndum sobre la materia.

El PSD acabó haciendo suya la iniciativa de referéndum, que incluía además la formulación de dos preguntas (una sobre coadopción y otra sobre adopción conjunta), aunque la estratagema se topó con el Tribunal Constitucional, que debía dar su visto bueno. El alto tribunal consideró que no podía preguntarse al mismo tiempo sobre coadopción y sobre adopción conjunta, puesto que generaba confusión y la respuesta a una de las preguntas podía generar un efecto de “arrastre” sobre la otra. La iniciativa del PS volvió al Parlamento, donde fue derrotada por tan solo cuatro votos.

Los partidos de izquierda no renunciaron a dar la batalla y en enero de 2015 presentaron tres proyectos para permitir la adopción de menores por parte de las parejas casadas del mismo sexo. Las propuestas fueron derrotadas con los votos del PSD y de sus socios del CDS-PP, situados aún más a la derecha. La novedad, en este caso, fue el voto favorable del Partido Comunista, que en el pasado se había abstenido en las votaciones sobre la materia. Por parte de los dos grandes partidos hubo varios diputados que se saltaron las directrices de su formación: siete representantes del PSD apoyaron la iniciativa del PS y, en sentido contrario, tres socialistas se opusieron a la adopción homoparental.

Finalmente, tras las últimas elecciones, en las que las fuerzas de izquierda lograron superar a la coalición formada por el PSD y el CDS-PP, se logró aprobar un texto de consenso que permitía la adopción a las parejas del mismo sexo en las mismas condiciones que a las parejas heterosexuales. Ahora tan solo resta que la mayoría parlamentaria de izquierdas logre levantar el veto a la ley del presidente Cavaco Silva.

Fuente Agencias / Redacción chueca/ Dosmanzanas

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

El Parlamento portugués, con mayoría de izquierda desde octubre, aprueba en primera lectura la adopción homoparental

Lunes, 23 de noviembre de 2015

bandera_0026_portugal_flag_20130210_1207721337-620x320
El Partido Socialista, el Comunista y el Bloque de Izquierda habían prometido esas leyes durante sus campañas para los comicios parlamentarios del mes pasado.

El Parlamento portugués aprobó leyes que permiten adopciones de niños por parejas homosexuales y que las lesbianas obtengan fertilización.

Menos de un año después de su última negativa, el Parlamento portugués ha aprobado este 20 de noviembre la modificación de sus leyes para permitir a las parejas casadas del mismo sexo adoptar hijos. Lo ha hecho, eso sí, después de que en las elecciones generales de octubre el centro-derecha portugués perdiera la mayoría absoluta y de que entre los partidos de izquierda se haya hecho general el sentimiento de que la situación era discriminatoria. Portugal era el único país de Europa con matrimonio igualitario pero sin adopción homoparental.

Hasta ahora no había sido posible

La ley portuguesa de matrimonio igualitario fue aprobada en 2010, pero incluyendo una cláusula discriminatoria que impedía optar a la adopción, y ello pese a que las personas homosexuales solteras sí pueden adoptar. La limitación fue impuesta por el entonces gobernante Partido Socialista (PS) contra el criterio de otros grupos de izquierda, y muchos la consideraron inconstitucional, dado que la Constitución de Portugal es una de las pocas del mundo que recoge de forma expresa la no discriminación por razones de orientación sexual. De hecho, aunque la ley fue sometida a revisión por el Tribunal Constitucional portugués por iniciativa del presidente de la república, el conservador Aníbal Cavaco Silva, esta cláusula quedó expresamente fuera de la consulta, para evitar precisamente que fuese el único punto declarado inconstitucional.

En febrero de 2012, ya con mayoría de centro-derecha, el Parlamento rechazó acabar con esta discriminación, pero varios diputados del PS expresaron su intención de promover un proyecto que legalizara la coadopción, es decir, la posibilidad de que uno de los cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo pudiese adoptar a los hijos legalmente reconocidos del otro, para dar seguridad jurídica a las familias homoparentales ya existentes. En mayo de 2013 el gobernante PSD (Partido Social Demócrata, que pese a su nombre es de centro-derecha) permitió de hecho que prosperara la iniciativa cuando fue votada en primera lectura. Una actitud que causó malestar entre las bases más conservadoras de ese partido, lo que derivó en que ocho diputados pertenecientes a sus juventudes propusieran un referéndum sobre la materia. El PSD acabó haciendo suya la iniciativa de referéndum, que incluía además la formulación de dos preguntas (una sobre coadopción y otra sobre adopción conjunta), aunque la estratagema se topó con el Tribunal Constitucional, que debía dar su visto bueno. El alto tribunal consideró que no podía preguntarse al mismo tiempo sobre coadopción y sobre adopción conjunta, puesto que generaba confusión y la respuesta a una de las preguntas podía generar un efecto de “arrastre” sobre la otra. La iniciativa del PS volvió al Parlamento, donde fue derrotada por tan solo cuatro votos.

Los partidos de izquierda no renunciaron a dar la batalla y en enero de este año presentaron tres proyectos para permitir la adopción de menores por parte de las parejas casadas del mismo sexo. Las propuestas fueron derrotadas con los votos del PSD y de sus socios del CDS-PP, situados aún más a la derecha. La novedad, en este caso, fue el voto favorable del Partido Comunista, que en el pasado se había abstenido en las votaciones sobre la materia. Por parte de los dos grandes partidos hubo varios diputados que se saltaron las directrices de su formación: siete representantes del PSD apoyaron la iniciativa del PS y, en sentido contrario, tres socialistas se opusieron a la adopción homoparental.

La nueva mayoría permite el avance

1242713El pasado 4 de octubre tuvieron lugar nuevas elecciones generales. Pese a que PSD y CDS-PP acudieron en esta ocasión coaligados, para no dispersar el voto de derecha, no pudieron revalidar la mayoría absoluta, a pesar de ser la fuerza más votada (36,86%, 102 diputados). El PS consiguió el 32,31% de los votos y 86 diputados, mientras que el Bloque de Izquierda (la formación de que una forma más sólida ha defendido en el pasado los derechos LGTB) ascendía y se situaba por primera vez como tercera fuerza política, con el 10,19% de los votos y 19 escaños. El Partido Comunista, coaligado con Los Verdes, consiguió el 8,25% de los votos y 17 diputados. El partido animalista PAN (Personas-Animales-Naturaleza) consiguió por su parte un diputado.

Las fuerzas de izquierda superaban en escaños al centro-derecha e incluso llegaban a un acuerdo de mínimos para desalojarlo del poder, a pesar de lo cual el presidente Cavaco Silva encargaba a su correligionario Pedro Passos Coelho formar gobierno. Un gobierno al que el Parlamento, lógicamente, negó su confianza el pasado 10 de noviembre. La resistencia de Cavaco a aceptar el resultado electoral, de hecho, mantiene a Portugal en una situación que bien podría considerarse kafkiana (él es quien tiene la prerrogativa de nombrar al primer ministro) y no se descarta que el país se vea obligado a ir a nuevas elecciones.

Sin embargo ello no impide que el Parlamento, ya constituido, pueda aprobar reformas legislativas, y así ha sucedido en el caso de la apertura de la adopción a parejas del mismo sexo. En realidad el Parlamento portugués ha votado (y aprobado) varias iniciativas similares, presentadas por PS, Bloque de Izquierda, Los Verdes y PAN. Sin entrar en el farragoso detalle de cada uno de los proyectos, la posibilidad de que las parejas casadas del mismo sexo puedan adoptar ha sido aprobada con los votos de prácticamente toda la izquierda (se abstuvo Isabel Oneto, una diputada socialista) e incluso ha recibido 19 votos favorables de las filas del PSD, entre ellos los de dos de sus vicepresidentes, Pedro Pinto y Teresa Leal Coelho, y el de la exministra de Justicia Paula Teixeira. Y es que el PSD, consciente de que sus diputados más progresistas eran favorables a la medida, decidió darles en esta ocasión libertad de voto.

Ciudadanos-portugueses-Parlamento-certificados-Lisboa_LNCIMA20151120_0143_28El procedimiento parlamentario aún debe culminar

El paso dado, en cualquier caso, no es el definitivo. Los proyectos aprobados pasan ahora la Comisión de Derechos y Garantías del Parlamento, que deberá consensuar un texto unificado que volverá al pleno para su ratificación final.

En este sentido, hay que tener en cuenta que hay variaciones entre las propuestas aprobadas. La del Bloque de Izquierda, por ejemplo, recoge también una serie de modificaciones en el Registro Civil para permitir, por ejemplo, que los dos miembros de una pareja del mismo sexo que tenga un hijo mediante reproducción asistida sean considerados sus progenitores.

Esperemos que el proceso, en este sentido, culmine pronto y bien y no se vea interrumpido por los vaivenes políticos.

Fuente Dosmanzanas

General, Historia LGTBI , , , , , , , , , , , , , , , ,

La derecha portuguesa rechaza la coadopción de hijos por parejas gais.

Lunes, 17 de marzo de 2014

1394807413_038582_1394808658_noticia_normalUna pareja portuguesa con su hija, el pasado febrero en Lisboa. / PATRICIA DE MELO MOREIRA  (AFP)

Leemos en Dosmanzanas y en  El País:

Finalmente el Parlamento de Portugal ha dicho “no” al proyecto de ley propuesto por el Partido Socialista (PS) para legalizar la “coadopción”, es decir, la posibilidad de que uno de los cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo pueda adoptar a los hijos legalmente reconocidos del otro, para dar seguridad jurídica a las familias homoparentales ya existentes. Pese a que una quincena de diputados del gobernante Partido Social Demócrata (PSD), de centro-derecha, ha votado a favor de la propuesta, esta ha sido derrotada por cuatro votos. El Parlamento votaba el proyecto después de que el Tribunal Constitucional portugués tumbara la propuesta de referéndum con la que el PSD quería eludir su responsabilidad.

La ley portuguesa de matrimonio igualitario fue aprobada en 2010, pero incluyendo una cláusula discriminatoria que impide optar a la adopción, y ello pese a que las personas homosexuales solteras sí pueden adoptar. La limitación fue impuesta por el entonces gobernante PS contra el criterio de otros grupos de izquierda y muchos la consideraron inconstitucional, dado que la Constitución portuguesa recoge de forma expresa la no discriminación por razones de orientación sexual. De hecho, aunque la ley fue sometida a revisión por el Tribunal Constitucional por iniciativa del presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, la prohibición de la adopción quedó fuera de la consulta, para evitar que fuera el único punto declarado inconstitucional.

En febrero de 2012, ya con mayoría de centro-derecha, el Parlamento rechazó acabar con dicha discriminación, pero varios diputados del PS expresaron su intención de promover un proyecto que legalizara la coadopción. Así se hizo, y en mayo de 2013 el PSD permitió de hecho que prosperara la iniciativa cuando fue votada en primera lectura. Una actitud que causó malestar entre las bases más conservadoras de ese partido, lo que derivó en que ocho diputados pertenecientes a sus juventudes propusieran un referéndum sobre la materia, y así evitar posicionarse.

El grupo parlamentario del PSD hizo suya la idea, que incluía además la formulación de dos preguntas (una sobre coadopción y otra sobre adopción conjunta). La propuesta de referéndum fue aprobada en enero por 103 votos de los socialdemócratas contra 93 votos de la izquierda. El CDS-PP, partido situado aún más a la derecha del PSD y que forma parte de la coalición de Gobierno, optó por la abstención, al igual que dos diputados socialistas. La estratagema del PSD, sin embargo, se topó con el Tribunal Constitucional, que debía dar su visto bueno. El alto tribunal consideró que no puede preguntarse al mismo tiempo sobre la coadopción, “donde existe una familia ya constituida de facto” y sobre la adopción conjunta, “donde se pretende constituir una familia ex novo”. El Constitucional estimó que hacer coincidir ambas preguntas generaba “ambigüedad” y que la respuesta a una de ellas podía generar un efecto de “arrastre” sobre la otra.

La votación

Tras el dictamen del Constitucional, el presidente Cavaco Silva devolvió la patata caliente al Parlamento. Finalmente el PSD decidía dar libertad de voto a sus diputados y afrontar la votación parlamentaria, que ha tenido lugar este mismo viernes. Pese a que quince diputados del PSD han votado a favor de la propuesta, esta era derrotada por 111 votos contra 107 (solo cuatro votos de diferencia). Ha habido además cinco abstenciones (en realidad, siendo estrictos, este resultado se refiere solo a una parte del articulado, la que se ha votado inicialmente. Luego se ha votado otra parte, cuyo resultado ha sido casi idéntico, salvo porque la abstención de un diputado del PSD se ha convertido en un voto en contra).

En esta ocasión, y a diferencia de los sucedido cuando se votó la propuesta de referéndum, los diputados del CDS-PP sí se han pronunciado: todos ellos han votado en contra, salvo uno que estaba ausente. En los partidos de izquierda (PS, Bloque de Izquierda, Verdes y Partido Comunista) todos los diputados han votado a favor salvo dos socialistas (que se han abstenido) y un comunista que no estaba presente.

Habrá que ver qué sucede en las próximas semanas. La diputada socialista Isabel Moreira ha asegurado que su grupo seguirá batallando porque se apruebe la coadopción durante la presente legislatura, mientras que las juventudes socialdemócratas insisten en “la necesidad” de un referéndum sobre la materia. Es posible también que el asunto quede ya aparcado hasta la próxima legislatura (Portugal debe celebrar elecciones generales en 2015), en la que si la tendencia que marcan las encuestas se mantiene las fuerzas de izquierda pueden recuperar la mayoría parlamentaria. Leer más…

Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , , , ,

El Tribunal Constitucional de Portugal rechaza el referéndum sobre adopción homoparental en los términos propuestos por la derecha.

Miércoles, 26 de febrero de 2014

GayCouplesCanAdoptInPortugalAbstrNos informa Dosmanzanas del Varapalo del Tribunal Constitucional de Portugal a la propuesta de referéndum sobre la adopción homoparental promovida por la derecha portuguesa. Entre otras razones formales (como la exclusión de los residentes en el extranjero) el alto tribunal considera que el formato elegido, que mezclaba dos preguntas distintas (una sobre adopción por parte de uno de los cónyuges de un matrimonio del mismo sexo de los hijos del otro y otra sobre la adopción conjunta) impide avalar la consulta.

La historia es compleja, aunque la intentaremos resumir. La ley portuguesa de matrimonio entre personas del mismo sexo fue aprobada en febrero de 2010, pero incluyendo una cláusula discriminatoria que impide optar a la adopción, y ello pese a que las personas homosexuales solteras sí pueden adoptar. La limitación fue impuesta por el entonces gobernante Partido Socialista (PS) contra el criterio de otros grupos de izquierda y muchos la consideraron inconstitucional, dado que la Constitución portuguesa recoge de forma expresa la no discriminación por razones de orientación sexual. De hecho, la ley fue sometida a revisión por el Tribunal Constitucional por iniciativa del presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, pero curiosamente la prohibición de la adopción quedó fuera de la consulta, para evitar que fuera el único punto declarado inconstitucional.

En febrero de 2012, ya con mayoría de centro-derecha, el Parlamento rechazó acabar con dicha discriminación, pero varios diputados del PS expresaron su intención de promover un nuevo proyecto que legalizara al menos la “coadopción”, es decir, la posibilidad de que uno de los cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo pueda adoptar a los hijos legalmente reconocidos del otro, para dar seguridad jurídica a las familias homoparentales ya existentes. Así se hizo, y de hecho en mayo de 2013 el ahora gobernante Partido Social Demócrata (PSD), de centro-derecha, permitía que prosperara la iniciativa cuando fue votada en primera lectura.

Una actitud que causó malestar entre las bases más conservadoras del PSD, opuestas a reconocer derecho de parentalidad alguno a las parejas del mismo sexo. Ello derivó en que ocho diputados pertenecientes a las juventudes del partido propusieran convocar un referéndum sobre la materia, para así evitar tener que posicionarse a favor o en contra. El grupo parlamentario del PSD hizo suya la idea, que incluía además la formulación de dos preguntas, e impuso a sus diputados la disciplina de voto. La propuesta de referéndum era así aprobada por 103 votos de los socialdemócratas contra 93 votos del Partido Socialista (PS), BE (Bloque de Izquierda), PEV (Verdes) y Partido Comunista. El CDS-PP, partido situado aún más a la derecha del PSD y que forma parte de la coalición de Gobierno, optó por la abstención, al igual que dos diputados socialistas.

La estratagema del PSD causó malestar entre algunos de sus diputados más progresistas, fue recibida por la oposición con grandes muestras de protesta y fue considerada en cualquier caso un ejercicio de cobardía política. También ha sido muy contestado el hecho de el PSD impusiera un referéndum que no se limitaba a preguntar sobre el proyecto de ley en disputa (la coadopción), sino que además incluía una pregunta sobre la adopción conjunta, posibilidad que el proyecto ni siquiera contempla.

“No” a preguntar por coadopción y adopción a la vez

Para que se celebre un referéndum en Portugal, sin embargo, es necesario el visto bueno del Tribunal Constitucional y del presidente de la República. Y el pronunciamiento del Constitucional ha sido claro, al considerar que no debe preguntarse al mismo tiempo sobre la coadopción, “donde existe una familia ya constituida de facto” y sobre la adopción conjunta, “donde se pretende constituir una familia ex novo”. El alto tribunal considera que el hecho de juntar ambas preguntas genera “ambigüedad” y que la respuesta a una de las preguntas puede generar un efecto de “arrastre”, de forma que una contamine a la otra.

Tras el dictamen del Constitucional, el presidente Aníbal Cavaco Silva se ha apresurado a devolver la patata caliente al Parlamento para que decida qué hacer sin entrar en valoraciones políticas. Está por ver que sucederá ahora. El PSD puede decidir hacer una nueva propuesta de referéndum limitada a la coadopción o hacer caso al resto de formaciones y regular el tema a través de una ley discutida y aprobada en el Parlamento.

Los activistas LGTB han recibido con prudente alivio el dictamen del Constitucional, que acentúa su convencimiento, ya expuesto cuando se aprobó la propuesta de referéndum, de que este no llegará nunca a celebrarse y de que lo sucedido no es más que una estrategia del PSD para demorar en el tiempo una decisión que le resulta incómoda.

General, Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , ,

La derecha portuguesa impone un referéndum sobre la adopción homoparental.

Sábado, 1 de febrero de 2014

Steve-Roger-Ham-familia-homoparental-LGTB-Sarah-Abilleira-Ponte-en-mi-PielInforma Dosmanzanas del giro del gobernante Partido Social Demócrata (PSD), de centro-derecha, que tras dejar en mayo que prosperara una iniciativa de “coadopción” (la posibilidad de que uno de los cónyuges de un matrimonio entre personas del mismo sexo pueda adoptar a los hijos legalmente reconocidos del otro), ahora ha promovido la aprobación por el Parlamento portugués de un referéndum sobre la materia, que también preguntará sobre la adopción conjunta. La izquierda en bloque, e incluso un sector minoritario del propio PSD, se oponen a la convocatoria de un referéndum al que aún deben dar su visto bueno el Tribunal Constitucional y el Presidente de la República.

La propuesta fue aprobada por 103 votos de los socialdemócratas y contó con 93 votos en contra del Partido Socialista (PS), BE (Bloque de Izquierda), PEV (Verdes) y Partido Comunista. El CDS-PP, partido situado aún más a la derecha del PSD y que forma parte de la coalición de Gobierno, optó por la abstención, al igual que dos diputados socialistas.

Conviene hacer memoria y recordar lo sucedido meses atrás, cuando el proyecto de coadopción, presentado por el PS con la intención de dar seguridad jurídica a las familias homoparentales ya existentes (de forma que por ejemplo si el padre legalmente reconocido fallece el otro mantenga la custodia de los hijos) fue votado en primera lectura. Entonces la ausencia (todo apunta que intencionada) de un numeroso grupo de diputados del PSD, unido a los votos afirmativos de 16 de ellos, permitieron su aprobación. Una actitud que al parecer causó malestar entre las bases más conservadoras de dicho partido, frontalmente opuestas a reconocer derecho de parentalidad alguno a las parejas del mismo sexo. Ello ha derivado en que ocho diputados pertenecientes a las juventudes del PSD presentaran como alternativa la propuesta de convocar un referéndum sobre la materia, para así evitar tener que posicionarse en el Parlamento.

El grupo parlamentario del PSD aceptó la propuesta, que incluía además la formulación de dos preguntas (una sobre la coadopción y otra sobre la adopción conjunta plena) e impuso a sus diputados la disciplina de voto, lo que ahora ha causado malestar entre los diputados más progresistas. Teresa Leal Coelho, vicepresidente del PSD y del propio grupo, se ausentó por ejemplo de la votación y presentó su dimisión del último cargo por estar en contra de que este tema se someta a referéndum.

La decisión del PSD, en cualquier caso, fue recibida por la oposición con grandes muestras de protesta y es vista -como bien señala hoy el editorial del diario portugués Público– como un ejercicio de cobardía política. También ha provocado malestar el hecho de que el PSD imponga un referéndum en el que en lugar de limitarse a preguntar sobre el proyecto de ley en disputa (la coadopción) incluya una pregunta sobre la adopción conjunta plena, una posibilidad que el proyecto ni siquiera contempla.

matrimonios_gay_lisboaUn poco de historia

La ley portuguesa de matrimonio entre personas del mismo sexo fue aprobada en febrero de 2010, pero incluyendo una cláusula discriminatoria que impide optar a la adopción, y ello pese a que las personas homosexuales solteras sí pueden adoptar. Una limitación impuesta por el entonces gobernante PS contra el criterio de otros grupos de izquierda y que muchos consideraron inconstitucional, dado que la Constitución portuguesa recoge de forma expresa la no discriminación por razones de orientación sexual.

De hecho, la ley de matrimonio fue sometida a revisión por el Tribunal Constitucional por iniciativa del Presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, pero curiosamente la prohibición de la adopción quedó fuera de la consulta, para evitar que fuera el único punto declarado inconstitucional. En febrero de 2012, ya con mayoría de centro-derecha, el Parlamento rechazó acabar con dicha discriminación, pero ya entonces varios diputados del PS expresaron su intención de promover un nuevo proyecto que legalizara al menos la coadopción.

¿Qué pasará ahora?

El hecho de que el Parlamento portugués haya aprobado la convocatoria de un referéndum no significa necesariamente que este se vaya a celebrar. Por lo pronto, se necesita el visto bueno del Tribunal Constitucional portugués y del Presidente Cavaco. Y en ninguno de los dos casos es seguro que vayan a darlo.

A la luz de los antecedentes, no es descartable en primer lugar que el Tribunal Constitucional considere inconstitucionales las preguntas, lo que abriría un interesante proceso en función de sus razonamientos. En caso de que no fuera así, el propio Cavaco puede decidir no convocar un referéndum que le resultaría muy incómodo y devolver la pelota al tejado del Parlamento. En caso de veto presidencial sería necesario el voto de una mayoría absoluta de 116 diputados para levantarlo, algo que en la coyuntura descrita no parece probable.

Los activistas LGTB portugueses, entretanto, han recibido la noticia con desencanto e indignación, aunque muchos ya temían algo así. Es el caso de Fabíola Cardoso, madre de dos hijos de 9 y 11 años e enferma de cáncer, que ve como a día la otra madre de sus hijos sigue sin ser reconocida lealmente como tal. Cardoso, aún así, confíó en una ruptura de la disciplina de voto por parte de algunos diputados del PSD que no se llegó a producir. “Esperaba que en el último momento hubiese un sentimiento mínimo de decencia”, cuenta.

Existe en cualquier caso entre los activistas el convencimiento de que, por las razones expuestas, el referéndum no se llegará a celebrar y de que lo sucedido no es en realidad más que una estrategia dilatoria del PSD.

Homofobia/ Transfobia. , , , , , , , , , , , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.