Inicio > Espiritualidad, Iglesia Católica, Iglesia Luterana > Lutero: V centario de la Reforma protestante (II)

Lutero: V centario de la Reforma protestante (II)

Viernes, 27 de octubre de 2017

monumento-lutero-wittenberg-alemaniaSu biografía y las dietas de Carlos V

“Lutero no fundó la iglesia luterana como una institución, ni planeaba una nueva denominación cristiana”

(Saturnino Rodríguez).- Continuamos con la figura de Lutero y la Reforma protestante cuyo V Centenario (31 octubre 1517) celebran por primera vez unidas las iglesias cristianas Católica, Ortodoxa y Reformada (Evangélica o protestante), en esta 2ª parte continuando la 1ª parte de la Biografía las “Dietas” del emperador Carlos V y un breve Resúmen de la Teología y pensamiento de Lutero,que seguirá en la 3ª parte para acabar con una 4ª sobre “Ecumenismo camino de la Unión”.

El Edicto de Worms -del que hablamos- no respetaba el acuerdo del salvoconducto entregado a Lutero para acudir a la Dieta de Worms garantizándole un regreso seguro sino que en contra de ello ordenaba que Lutero fuese “prestamente arrestado y condenado”. Por ello y con el fin de protegerle, el príncipe Federico de Sajonia III “el Sabio” – que era un “humanista” católico aunque fuese su protector – organizó un secuestro simulado cuando Lutero regresaba a Wittemberg en el camino a casa y le escondió en el castillo de Wartburg en Eisenach. En su «desierto» o «Patmos» del castillo de Wartburg (como le llamaba Lutero en sus cartas), perteneciente al príncipe Federico III de Sajonia, Martin Lutero estuvo recluído cerca de 10 meses. Fue el comienzo de un periodo constructivo de su carrera como reformador durante el cual comenzó con el Nuevo Testamento la traducción de la Biblia al alemán que sería publicada en 1522. La Biblia completa sería impresa en 1534.

La argumentación de Martín Lutero en su escrito “La libertad cristiana” (1520) encontrarían eco en Ulrico Zuinglio en Zúrich (Suiza) y Thomas Müntzer en Allstedt (Sajonia, Alemania) que difundieron las tesis de que todos los hombres podían encontrar, sin necesidad de intermediarios el camino hacia Dios y lograr la salvación de sus almas. Y con ello el movimiento luterano se iba extendiendo por Alemania y también en el exterior.

En 1522 aparecía en Zurich y se extendía por toda Suiza una nueva corriente reformadora liderada por el clérigo, doctor en teología y profesor alemán Ulrico Zuinglio (1484-1531) aque fundaría la Iglesia Reformada Suiza, de la cual se desprendía a su vez otra corriente más radical como lo era laanabaptista fundada por el también clérigo y teólogo alemán Thomas Müntzer. (Allsted, Sajonia, en Alemania).

El fundador del anabaptismo, escisión del luteranismo Tomás Munzer, (1489-1525) también clérigo y teólogo alemán, fue contemporáneo de Lutero e inicialmente su seguidor. Mantuvo con él una extremada polémica política y teológica, aunque basaba sus demandas en los escritos de Lutero que aunque apoyaba sus aspiraciones políticas consideraba falsos sus argumentos teológicos. Fue el líder revolucionario de la “Guerra de los campesinos alemanes” que se propuso lograr el advenimiento del “Reino de Dios” impulsando una vigorosa reforma social como veremos.

Erasmo de Roterdam no conoció personalmente a Martín Lutero, ni se adhirió a la Reforma protestante, sin embargo, Lutero dijo en muchas ocasiones que una de sus fuentes de inspiración era la traducción que Erasmo había hecho del Nuevo Testamento. Erasmo pasó los últimos años de su vida acosado por católicos y reformadores que querían hacerle militar de su parte, cosa que él nunca admitió. El protector de Lutero Federico III elector de Sajonia conocido como “El sabio”, era también católico y un destacado “humanista” que había fundado en 1502 la Universidad de Witemberg hoy Univ. Martin Lutero donde estudió y fue profesor y decano Martín Lutero.

Merece una atención especial por su tesón en la “causa ecuménica” Philipp Melanchthon (1497-1560) reformador religioso, humanista y erudito alemán. Cursó estudios en las universidades de Heidelberg y Tubinga y catedrático en Witemberg.

Filósofo, teólogo, astrónomo, gran humanista y hombre pacífico y piadosos es el primer teólogo que sistematizó las ideas de Lutero, las defendió en público y las convirtió en la base de la teología luterana de quien era su gran amigo.

Su discurso de ingreso en la cátedra de griego en Witemberg llamó la atención de Lutero que ya era catedrático de Teología Bíblica desde 1512 y le remplazó como líder de esta causa en Wittenberg cuando su mentor fue confinado en el castillo de Wartburg. Participó, con otros 27 delegados, en la unificación de las constituciones de las iglesias reformadas de Alemania.

Fue myu destacada su participación en la Liga de Espira en 1529 en que acompañó al príncipe Juan de Sajonia siendo uno de los principales firmantes de la “Protesta de Espira”.

Philipp Mellanchthon. En 1530 presentó las “Confesiones de Augsburgo”, 28 artículos de fe redactados en colaboración con Lutero. El tono de este credo era tan conciliador, que sorprendió incluso a los católicos. Debido a su intención de lograr un entendimiento entre protestantes y católicos o, al menos, entre las distintas facciones protestantes, los seguidores más estrictos del luteranismo consideraron heréticas sus opiniones. Murió orando por la unión de las Iglesias “en Cristo” y quejándose por “la rabia de los teólogos” de su propio campo. Su nombre figura entre las celebraciones del Calendario de Santos Luterano. Su carácter “humanista” fue muy criticado por los teólogos luteranos ortodoxos, veteranos de las primeras batallas. Así y todo, logró reunir gran cantidad de discípulos que mantuvieron, propagaron e incluso perfeccionaron sus propuestas.

Otro personaje importante y muy cercano a Lutero, aunque menos conocido popularmente, es Johannes Bugenhagen (1485-1558), a quien Lutero llamaba Dr. Pomeranus porque introdujo la reforma en Pomerania, Dinamarca.

Fue un sacerdote católico que tras conocer a Lutero se convirtió en su consejero. Fue un teólogo luterano alemán profesor de Teología de la Universidad de Witenberg, en 1539. Como magnífico organizador que era fue nombrado superintendente de la Iglesia de Sajonia. Después de la muerte de Lutero, se hizo cargo de la viuda y sus hijos. Su nombre figura en el Calendario de Santos Luterano.

Felipe I de Hesse, apodado “El Magnánimo”, que creó la Universidad de Marburg fue uno de los Príncipes más destacados del Renacimiento prestando su apoyo a la Reforma luterana. Convocó con fines políticos personales junto a en 1531 la Liga de Esmalcalda contra Carlos V que ordenó apresarle pasando cuatro años en la cárcel. Las consecuencias socio-políticas de la teología reformada irían conduciendo a las “Guerras de Religión”.

Así como el luteranismo era una escisión del catolicismo romano, a su vez se dividió en múltiples corrientes, al aparecer disidentes radicales en la propia Alemania (como Thomas Münzer) y al extenderse el protestantismo a otros países europeos aparecieron reformadores locales que crearon sus propias Iglesias con doctrinas teológicas diferenciadas como en Suiza Ulrico Zuinglio (1484-1531), en Francia Juan Calvino (1509-1564) o en Inglaterra Enrique VIII(1509-1547).

El 5 de mayo de 1525 muere Federico de Sajonia . El 13 de junio de ese mismo año 1525 Lutero se casa con Catalina von Bora, una exreligiosa proveniente de la nobleza alemana que se convierte en su colaboradora en la reforma. Lutero tuvo con ella tres hijas y tres hijos nacidos en Witemberg entre 1526 y 1534.

En Alemania, el enfrentamiento entre príncipes católicos y protestantes terminó en un conflicto militar abierto: la Guerra de Esmalcalda; mientras que previamente habían estallado movimientos sociales como la “Guerra de los campesinos alemanes” o los anabaptistas, perseguidos sangrientamente por ambos bandos, con la aceptación expresa tanto del Papa como de Lutero.

Aunque la nueva idea de Iglesia que proponía la Reforma opuesta a la Iglesia jerárquica y mundanizada de Roma era una iglesia espiritual compuesta por todos los integrantes de la verdadera fe, sin intermediarios ni vicarios, con una relación directa entre los hombres y Dios, las consecuencias también fueros otras eran otras.

Las proposiciones derivadas de la doctrina de Lutero resultaban atractivas tanto a los príncipes y nobles como a los burgueses, porque ponía en sus manos el destino y la administración del país, sin intervenciones foráneas de la Iglesia. Proposiciones por tanto encontradas con la idea de “cristiandad” perseguidas por el Emperador del Sacro Imperio Carlos V.

La extensión de la doctrina luterana y especialmente de sus derivaciones sectarias daría lugar a la «Guerra de los campesinos alemanes” o “Revolución del hombre común” (en alemán) que enfrentaron a católicos y protestantes entre los años 1524 y 1525. Guerras en las que si bien es cierto que las que diferencias eran religiosas también fueron el pretexto para canalizar luchas de poder entre los Príncipes y los intereses políticos, económicos y estratégicos que impedían la unidad del Sacro Imperio como deseaba y buscaba el Emperador Carlos V.

La “libertad cristiana” escrito por Lutero en 1522 , que es un hito en el paso de la Edad Media a la Moderna, plantea una revolución en la tradicional relación entre religión y libertad que tuvo repercusión en la “Guerra de los campesinos alemanes” porque lo que Lutero empleaba en lenguaje teológico era entendido por los campesinos como su liberación del vasallaje y rechazo de los privilegios que aducían los Príncipes como decían en postularon en la publicación “Los 12 artículos”. También es cierto que Lutero se distanciaría de las revueltas campesinas con su escrito de 1525 titulado “Contra las hordas ladronas y asesinas de los campesinos”.

El empeño de Lutero por reformar el cristianismo, desafiando al papado y al Imperio, no perseguía en absoluto lo mismo que sus seguidores más radicales alimentando la revolución social. Lutero no sólo no lo admitió sino que lo reprobó tajantemente en sus prédicas y en sus escritos. La “Guerra de los campesinos” recordaba la “Guerra de los Husitas” un siglo antes en Bohemia de las ” (1420-1434), movimiento creado por Juan Huss, sacerdote, teólogo y filósofo checo, rector de la Universidad Carolina de Praga.

Los desórdenes provocados en Wittenberg por los seguidores radicales de Lutero le obligaron a volver a la ciudad en marzo de 1521. Lutero sin pretenderlo se vio implicado en la “Guerra de los campesinos” desatadas en el Sacro Imperio Romano Germánico en los años 1524 y 1525 alentada por teólogos y predicadores luteranos radicales y anabaptistas.

Guerras que desencadenaron sangrientas revueltas tanto económicas como religiosas que se han considerado como la mayor revolución hasta la Revolución Francesa en 1789. Guerra que fue duramente reprimida con el resultado de decenas de miles de muertos.

No confundir las “Guerras de los campesinos alemanes” -que aunque también de alguna forma eran religiosas – eran distintas de las Guerras de religión de Francia que fueron una serie de enfrentamientos civiles que se desarrollaron entre los años 1652-1598 (hasta ocho guerras), si bien la violencia fue constante durante todo el período. El detonante de las Guerras de Religión fueron las disputas religiosas entre católicos protestantes calvinistas, conocidos como hugonotes. Juan Calvino (1509-1564) teólogo francés, hombre muy religioso, considerado como uno de los padres de la Reforma Protestante, la rama “calvinista”.

Las Dietas del Sacro Imperio Romano Germánico – El Emperador Carlos V ante el luteranismo

Inspirado en Hutten, caballero y humanista- imbuído de una especie de protonacionalismo alemán, Martín Lutero escribe el “Manifiesto a la nobleza cristiana de la nación alemana” (1520), donde se incita a la rebeldía de la nación contra el papado expoliador. Convierte de esta forma a los príncipes, el poder y la fuerza políticos, en defensores de la “libertad cristiana”. También afirmaba que todos los cristianos eran el estado eclesiástico, que las diferencias solo son de función, y que el bautismo hace a todos los cristianos sacerdotes.

El Águila Quaternio es una de las composiciones heráldicas del Sacro Imperio más conocidas creación de David de Negker en Augsburgo hacia 1510. Sobre las alas del águila bicéfala se muestran 56 blasones de Estados imperiales, rodeando la figura de Cristo crucificado. En la primera fila figuran los escudos de los siete príncipes electores. Los blasones de los principados eclesiásticos – Tréveris, Colonia y Maguncia – están situados en la derecha (la izquierda para el espectador y los seculares – Bohemia, Palatinado, Sajonia y Brandeburgo – en la izquierda

La Dieta y “La Protesta de Espira” (1529)

El Sacro Imperio Romano Germánico se veía amenazado por el Imperio Otomano, dirigido por Suleiman Kanuni, que había conquistado Hungría y se preparaba para atacar Austria (octubre 1529), le llevó al emperador Carlos V a abandonar temporalmente el conflicto religioso interno.

Para ello convocó a una reunión de la Dieta Imperial (Reichstag) en Espiraen 1526 con nobles, laicos y religiosos que tenía funciones legislativas. Con el consenso del rey Fenando I enviado por Carlos V, su hermano, se acordaba que “cada Estado deberá vivir, gobernar y creer como desee y confíe, respondiendo ante Dios y su Majestad Imperial” según el conocido principio”Cuius regio eius religió”, significa que la confesión religiosa del príncipe se aplica a todos los ciudadanos del territorio.

En 1529 Carlos V volvió a convocar a la Dieta Imperial en Espira, con la intención de dejar sin efecto la tregua de 1526 y restablecer plenamente el Edicto de Worms para combatir definitivamente al luteranismo y obligar a los príncipes a imponer el catolicismo en el Sacro Imperio Romano Germánico como anunció al inaugurar la Dieta Fernando I. Los resultados fueron rechazados en la siguiente sesión de la Dieta de Espira ( 19 abril 1529) conocida como “Protesta de Espira” en la que 6 príncipes electores y 14 ciudades presentan una “Protestation” (de ahí la palabra actual “protestantes” para los reformados) y una “Apelation” contra el Edicto de la Dieta de Worms.

Los luteranos en la “Protesta de Espira” sostenían que la autoridad secular no podía imponer su autoridad en materia de fe. El rey se negó a recibir la carta, pero la misma fue impresa y difundida públicamente. “Protestaban” contra el Edicto de Worms del Emperador Carlos V, que anuló la tolerancia religiosa que había sido legalmente concedida a los principados alemanes luteranos según el principio de “cuius regio eius religió” y que prohibía al mismo tiempo su propagación por otros lugares hasta que se convocase un Concilio general por el Papa.

A esta Dieta de Espira 1529 no asistió Carlos V que envió a su hermano el Rey Fernando I y tampoco asistió Lutero, a quien Carlos V declaró hereje y puesto fuera de la ley por el edicto de Worms, pero sí se presentaron varios de sus principales seguidores, en particular Philipp Melanchthon, – de quien hablamos más arriba- que participó como acompañante de Juan de Sajonia, sucesor de Federico III de Sajonia, y que en 1530 también con Felipe de Hesse organizó la Liga de Esmalcalda defendiendo a las iglesias protestantes de los ataques del emperador Carlos V.

Del 1 al 4 de octubre del mismo año 1529 tiene lugar por iniciativa de Felipe I de Hesse en el castillo de Marburg (Hesse) una disputa religiosa sobre los sacramentos (la presencia de Cristo al celebrar la Eucaristía) entre las principales figuras de la reforma que no llegaron a un acuerdo: Lutero, Brenz, Osiander y Melanchton que se oponían a Zwinglio y Ecolampadio, en tanto que Bucer, Hedio y Capito se esforzaron en conciliar a las dos partes. Si bien la primera Dieta de Espira había confirmado el Edicto de Worms, ahora resultaba necesario reconciliar los puntos de vista divergentes de Lutero y Zuinglio para avanzar hacia una teología protestante unificada.

La “Confesión de Ausburgo” (1530)

El 25 junio 1530 entregan la llamada “Confesión de Ausburgo” (o Confesión de Augustana) a Carlos V que asistía a la Dieta del Sacro Imperio en Ausburgo y que había invitado a los luteranos para que definiesen la doctrina luterana y poder llegar a la unidad de Iglesia y el Imperio calmando las crecientes tensiones entre católicos y protestantes tras las protestas generadas después de la Dieta de Worms (1521) y la Dieta de Espira (1526). Al prohibírsele a Lutero asistir a la Dieta de Augsburgo, delegó la defensa de los reformadores formulada en la “Confesión de Augsburgo” en su amigo el humanista Fhilipp Melanchthon (Felipe Schwarzerd). En 1532 se publicó su traducción del original hebreo del Nuevo Testamento.

La “Confessio Augustana” (título original) rechazada allí, y más tarde modificada, es junto a los Credos de Nicea, de los Apóstoles, y de san Atanasio por un lado y el “Gran Catecismo” y “Catecismo menor” de Lutero el credo de base de 80 millones de luteranos en todo el mundo.

Lutero envió en su nombre a la Confesión de Ausburgo a su discípulo Philipp Melanchton como auténtico representante público de su pensamiento que redactó esta “Confesión” considerada como el documento más importante de la reforma protestante y texto fundacional de la iglesia luterana, reconocido por las iglesias protestantes de todo el mundo. La “Confesión de Ausburgo” supone un intento de unión entre protestantes, por un lado y con los católicos, por otro. Los teólogos católicos, presentaron una refutación pero no fue posible llegar a un entendimiento por la intransigencia de Lutero. El Emperador Carlos V, decidió mediante la Dieta, que si los protestantes no se retractaban, entraría en vigencia el Edicto de Worms.

La Liga de Esmalcalda (febrero 1531) fue creada por los Príncipes Felipe I de Hesse y Juan Federico de Sajonia y Esmalcalda para defender sus territorios y luchar contra el emperador y rey Carlos V, valedor del Catolicismo frente a la Reforma luterana y las confiscaciones de tierras a la Iglesia y las expulsiones de Obispos y Príncipes católicos. Aunque la Liga no declaró la guerra al emperador Carlos V de forma directa, el apoyo de la Liga a la Reforma luterana hizo que Carlos V decidiera enfrentarse a ella.

A Carlos V le urgía buscar el entendimiento con los príncipes luteranos de la Liga de Esmalcalda creada el 27 febrero de 1531) que se aliaron con Francia y con Dinamarca, amenazando al Emperador con una invasión de 300.000 turcos al mando Solimán, para conseguir su apoyo contra los turcos. Aunque la Liga no declaraba la guerra al Emperador Carlos V de forma directa, su apoyo y seguimiento de la Reforma luterana y las confiscaciones de tierras a la Iglesia y las expulsiones de Obispos y Príncipes católicos harán que Carlos V decidiera finalmente enfrentarse a la Liga.

Paz o Tregua de Nuremberg (1532)

La Paz de Nuremberg o Tregua de Nuremberg (mayo 1532) es el acuerdo tratado de paz firmado por los bandos católico y protestante enfrentados durante la Reforma luterana en Alemania buscando el Emperador Carlos V la unidad del Imperio ante la amenaza de los luteranos que respondiendo a su Edicto de Worms formaron la Liga de Esmalcalda (1531) y se aliaron con Francia y con Dinamarca, amenazando al Emperador con una invasión de 300.000 hombres turcos al mando de Solimán. Fue consecuencia de la Dieta Imperial celebrada en Ratisbona en ese mismo año, con el fin de conservar la paz y la concordia pública en el Imperio. La Paz o Tregua suponía un compromiso de no condenar a nadie por sus creencias hasta la celebración de un Concilio General y por tanto el libre culto para los luteranos. El resultado del acuerdo fue exitoso, y los ejércitos imperiales, con los recursos obtenidos en Alemania, consiguieron forzar la retirada de los turcos de Austria.

El 7 noviembre 1535 Lutero como Decano de la Facultad de Teología de Witemberg hasta su muerte, se entrevista con el nuncio papal Pier Paolo Vergerio que le invita al Concilio de Mantua convocado por Pablo III (junio 1536) que se frustró por la oposición de los príncipes protestantes y también el de Vicenza (mayo 1538), aunque finalmente conseguiría reunir el Concilio General de la Iglesia en Trento , Italia (13 diciembre 1545-1563). Los contínuos desacuerdos entre el Carlos V y el papa Paulo III por un lado y los enfrentamientos y conflictos militares entre Carlos I de España (V de Alemania) y Francisco I de Francia, los dos monarcas cristianos más importantes de aquel momento, habían impedido llegar a un acuerdo.

El “Coloquio de Ratisbona” o Regensburgo (1941)

El 5 abril 1541 se celebra El Coloquio de Ratisbona, (también llamado “de Regensburgo” o “Interim de Ratisbona/Regensburg “) fue una conferencia en la cual culminaron los intentos de restauración de la antigua unidad del Sacro Imperio Romano a través del debate teológico. Fue pospuesta por el Emperador Carlos V cuando la Dieta se preparaba para reunirse en Ratisbona. El tema de debate iba a ser las “Confesiones de Augsburgo”, declaración principal del movimiento protestante, y la “Disculpa de la Confesión de Augsburgo”, una defensa de la “Confesión” escrita por Philipp Melanchthon. El 7 junio 1541 Lutero se niega amablemente a la propuesta conciliadora del “Coloquio” con la que no estaba conforme. Carlos V que había propuesto el Coloquio con la intención de pacificar su imperio veía que el 29 de junio concluía sin obtener un acuerdo y el esfuerzo total por la unión quedaba frustrado.

En 1546 Paulo III logró dar comienzo al Concilio de Trento ( 13 diciembre 1545) tras las intentonas anteriores de Mantua (junio 15 36) y Viterbo (mayo 1538). Al terminar tras 25 sesiones con interrupciones esporádicas el 4 diciembre de 1563 había logrado aprobar una serie de decretos sobre dogmas, disciplina, el papado y las órdenes religiosas queriendo renovar a la Iglesia católica en los abusos anteriores y evitar el avance de las doctrinas protestantes poniendo en marcha la que se denominaría la “Contrareforma Católica”. Tres papas lo presidieron sucesivamente Paulo III , Julio III y Pío IV.

Volviendo a la biografía de Lutero recordamos que en julio de 1545 Lutero intenta abandonar Witemberg y el 17 noviembre 1545 pronunciaba su última lección comentando el ultimo capítulo del Génesis. Se preparaba después de Worms el tema de las “Confesiones de Ausburgo” como declaración fundamental del movimiento protestante con una defensa que correría a cargo de Melanchthon.

En 1537 la salud de Lutero había comenzado a deteriorarse. Preocupado por el resurgimiento del Papado y por lo que interpretó como un intento de los judíos de aprovechar la confusión surgida entre los cristianos para reabrir la cuestión del mesianismo de Jesús, se sintió responsable de semejante estado de cosas y escribió una violenta invectiva contra los judíos y otra contra el Papado y la facción más radical de los reformadores, los anabaptistas. En 1546 se solicitó su mediación en un conflicto surgido entre los dos condes que gobernaban en Mansfeld. Viejo y enfermo resolvió el litigio y murió el 18 de febrero de 1546 en Eisleben, su ciudad natal.

En la mesa de la cámara mortuoria se encontraron escritas las últimas palabras de Lutero, en latín y alemán, las cuales acababan con una confesión que resumía a la perfección toda su vida: “Wir sind bettler, das ist walir” (“Somos mendigos, es la verdad”).

Cabe destacar que Lutero, personalmente, no fundó la iglesia luterana como una institución, ni planeaba que sus enseñanzas derivaran en una nueva denominación cristiana. Por el contrario, expresó, con sus propias palabras, su deseo de que eso no ocurriera, cuando declaró: “Ruego por que dejen mi nombre en paz. No se llamen así mismos ‘luteranos’, sino Cristianos”.

La contribución de Lutero a la civilización occidental se consideran más allá del ámbito religioso. Sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción y el desarrollo de la lengua.

Lutero se caracterizó por exhortar a que la Iglesia cristiana regresara a las enseñanzas originales de la Biblia, impulsando con ello una reestructuración de las iglesias cristianas en Europa. La reacción de la Iglesia católica ante la reforma protestante fue la Contrarreforma desde el Concilio Ecuménico de Trento en 1545, en el pontificado de Pío IV en 1560 hasta el fin de la “Guerra de los Treinta Años”, en 1648 con el objetivo de renovar la Iglesia y evitar el avance de las doctrinas luteranas.

Tras la muerte de Lutero (18 febrero 1546)

En 1544, Carlos V había llegado a la paz con Francia que se alía con el emperador, que junto al Papa Pablo III empezaron a acumular tropas en 1546. Las disputas entre los Príncipes integrantes de la Liga facilitaron la campaña para la coalición católica con lo que las tropas de Carlos V derrotaron a la Liga en la Batalla de Mühlberg (24 abril 1547).

Los príncipes protestantes continuaron su lucha, creando nuevas alianzas contra el Emperador, hasta llegar a la Paz de Augsburgo en 1555.

Tras su victoria en la batalla de Mühlberg sobre la Liga de Esmalcalda, se convocó la sesión llamada “Dieta enérgica o encorazada”, (1547-48) por realizarse bajo la presión de los ejércitos imperiales apostados en los alrededores. Allí se proclamó el “Interim de Augsburgo”, decreto imperial que pretendía solucionar el problema religioso con algunas concesiones a los protestantes, pero haciendo prevalecer los criterios de Carlos V, incluso contra la opinión del Papa.

Interim que rechazarían muchos príncipes luteranos, que reactivaron la llamada “Guerra de los Príncipes” en 1552 favorable para ellos que consiguieron sus pretensiones en la Paz de Passau (1552) y en la nueva sesión de la Dieta en Augsburgo en 1555 en que se agudizaron las diferencias entre Lutero y Zwinglio substanciadas en la Paz de Augsburgo.

El “Interim de Augsburgo” (1548)

“Interim de Augsburgo” es el nombre con el que se conoce al decreto imperial sobre la observancia de la religión dentro del Sacro Imperio hasta la decisión del Concilio General. Fue promulgado el 15 mayo 1548, en la Dieta de Augsburgo de ese año, por el emperador Carlos V, que acababa de vencer en la guerra de Esmalcalda, derrotando en la batalla de Mühlberg de 1547 al ejército protestante de la Liga de Esmalcalda. El “Interim de Augsburgo” se ha visto como el primer paso de tolerancia religiosa del protestantismo ante el catolicismo. No debe confundirse con la “Confesión de Augsburgo (25 junio 1530) que es el texto clave del protestantismo, redactado para presentarse a la Dieta de Augsburgo de 1530.

La “Paz de Ausburgo” (1555)

El compromiso confirmado por el Interim de Ratisbona (1541), resdultaba más favorable a los protestantes y el Interim de Augsburgo (1548), más favorable a los católicos. Pero los sucesivos aplazamientos del concilio de Trento, que no fue aceptado por los protestantes, impidieron el acuerdo dogmático.

El nuevo statu quo quedaría fijado en 1555 con la Paz de Augsburgo, reconociendo a los príncipes la potestad de imponer su religión, sin interferencias externas, a sus súbditos conforme al principio “cuius regio eius religio” que reducía el poder del Emperador dentro del Imperio.

El 25 septiembre 1555 Fernando I de Augsburgo, hermano y representante del emperador Carlos V, y las fuerzas de la Liga de Esmalcalda firma La Paz en Augsburgo, también llamada “Paz de las religiones”Con ella se resolvía el conflicto religioso de la reforma protestante. El acuerdo dividía el Imperio de Carlos V en dos confesiones cristianas, luterana y católica, otorgando a los príncipes alemanes la capacidad de elegir la confesión a practicar en sus Estados cualquier otra, como el calvinismo, que estaba prohibido. Los súbditos de cada príncipe estaban obligados a profesar la religión que éste eligiera según el principio “Cuius regio, eius religio”). Una de las claúsulas sería junto a otras la causa de la “Guerra de los Treinta Años” (1618-1648) con participación de la mayoría de las potencias europeas y decisiva para su futuro, que concluiría con la Paz de Westfalia en 1648.

– Continuará en III parte

Fuente Religión Digital

Espiritualidad, Iglesia Católica, Iglesia Luterana , , , , , ,

  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.
Debes estar registrado para dejar un comentario.

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.