30.6.21 Domingo de la Trinidad, un Dios que parece jubilado por inútil: El Dios El Cristiano, un Dios por descubrir.
K. Rahner (1904-1984), gran teólogo del siglo XX, dijo que si un día se suprimiera la Trinidad, en la teología y en la iglesia, no pasaría nada. ¿Por qué? Porque en el fondo, para una mayoría, ella no «pinta» ni hace nada, es como un mueble abandonado hace siglos. Ésta es una de las críticas mayores que he escuchado contra el cristianismo. Así decía Rahner, el año 1960:
“…los cristianos, a pesar de su confesión ortodoxa de la Trinidad, son en la realización de su existencia religiosa casi exclusivamente «monoteístas»….Si hubiera que desechar, por falsa, la doctrina trinitaria, la mayor parte de la bibliografía religiosa podría permanecer casi tal y como está”.
“…la idea que el cristiano tiene de la Encarnación no tendría que modificarse nada si no hubiera Trinidad… la doctrina de la gracia es, de hecho, monoteísta, no trinitaria…»
“ (En contra de eso…) La tesis fundamental… que destaca la Trinidad en tanto misterio de salvación…podría formularse así: la Trinidad «económica» es la inmanente, y recíprocamente”.
Éstas son algunas afirmaciones de un trabajo de K. Rahner, que citaré en su versión “on line”, presentando después una pequeña versión mía del tema.
Rahner quiso recuperar desde su gran magisterio el carácter trinitario (=encarnatorio) del cristianismo, aunque quizá con poca fortuna. Yo he querido imitarle, en una línea más modesta, como verá quien siga leyendo. Buen día de la Trinidad a todos, pues sin ella (sin encarnación) no seríamos cristianos.
| X. Pikaza
Trabajo de K. Rahner: Advertencias sobre el tratado dogmático «de Trinitate», edición en PDF Escritos de Teología IV,Cristiandad, Madrid 1962, 107-111 (=«Bemerkungen zum dogmatischen Traktat ‘De Trinitate’»: Universitas (Festschrift für Bischof A. Stohr) 1, Mainz 1960, 130-150.
Reflexión básica de K. Rahner
- A partir de la Edad Media, la reflexión teológica y la vida de la Iglesia se ha desligado de su raíz “trinitaria”, de forma que han surgido “dos trinidades”. (a) La Trinidad inmanente se ha convertido en una especie de reflexión arcana sobre el Dios en sí, sin influjo real en la “trinidad económica” o, mejor dicho, en la “economía” viva de la teología y vida de la iglesia.
- Prácticamente todo en la teología y en la vida de la Iglesia se ha desarrollado y resuelto como si no hubiera trinidad/encarnación real (histórica), de manera que si no hubiera trinidad en el Cristianismo real de occidente no cambiaría prácticamente nada.
- El tratado “de Dios” (y la visión práctica de Dios) se ha desligado de Dios, de manera que todo sucede y se resuelve como si Dios-Trinidad no existiera. Lo mismo se puede decir del tratado de la Gracia y de la Iglesia, de los Sacramentos y de la vida eterna.
Ampliación de X. Pikaza
De la visión de K. Rahner y de su influjo he tratado en algunos libros, como Enchiridion Trinitatis y Trinidad. Ahora quiero evocar sólo tres puntos en los que la “crítica trinitaria” de Rahner sigue siendo pertinente.
- La estructura real de la Iglesia y de su estructura sigue siendo pre-trinitaria y pre-encarnatoria, pues aboga por una jerarquía monárquica (no comunitaria), sin encarnación real en la historia (como si Jesús de Nazaret no hubiera existido o no fuera el “Hijo” encarnado).
- Prácticamente todo el Derecho Eclesial es pre-trinitario y pre-encarnatorio, pues se funda en una visión ontológica no trinitaria ni encarnatoria de la autoridad.
- El compromiso social de la Iglesia, siendo muy bueno, sigue siendo también pre-trinitario y pe-encarnatorio, pues tiende a fundarse en un Dios superior de arriba, no de comunión y encarnación real, como Cristo.
Reflexión posterior
A pesar de la crítica de K. Rahner, que yo mismo he mantenido, la iglesia en su raíz ha sido y sigue siendo Trinidad (comunión de Dios) y encarnación (presencia y despliegue de esa comunión en forma humana). Mantener destacar ese principio trinitario de la iglesia, como quería Rahner, exige, a mi juicio, trersgrandes “reformas” o críticas.
- La primera consiste en “fundarse” a en Escritura, como quiere el Papa Francisco. Se trata de volver al despliegue vivo de la Biblia, descubriendo así el despliegue y presencia de Dios en la vida de los hombres, no en una superestructura ontológica de tipo idealista y dictatorial.
- La Trinidad es una exégesis de la vida y persona de Jesús, tanto en su vinculación a Dios (en su relación con el Padre) como en su apertura hacia los hombres: en su mensaje de libertad y en el don pascual que el Espíritu ofrece a los creyentes. Vivir cómo y desde Jesús, eso es creer en la Trinidad.
- La Trinidad es la misma comunión divina, expresada en forma de comunión y comunicación de vida entre los hombres, en un plano personal y social, afectivo y económico.
AMPLIACIÓN TEÓRICA. TRINIDAD REDENTORA
(Texto de una mis colaboraciones a la revista Trinidad y Liberación, de los Padres Trinitarios, en la que colaboro desde hace muchos años, agradeciéndoles su fidelidad al carisma trinitario y su amistas entrañable).
Trinidad es ser/vivir en libertad y comunión, siendo cada uno perfecto en sí mismo, recibiendo y dando lo que es y lo que tiene. Trinidad es, según eso, amor de Padre/Hijo (dar y recibir), siendo amor compartido/enamorado (Espíritu Santo).
Dios es por tanto amor enamorado donde el Padre y el Hijo (dar y recibir) son de tal manera en comunión que puede y debe confesarse, con San Juan de la Cruz, que ellos son un Amante y un Amado, en el Amor que es el Espíritu.Ésta no es una opinión más, una verdad entre otras, sino la verdad cristiana,el descubrimiento emocionado de la realidad de Dios, el principio de toda redención.





















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