El día y la hora nadie lo sabe…

Domingo, 18 de noviembre de 2018

45

Oda a la Higuera

Como la higuera joven
de los barrancos eras.
Y cuando yo pasaba
sonabas en la sierra.

Como la higuera joven,
resplandeciente y ciega.

Como la higuera eres.
Como la higuera vieja.
Y paso, y me saludan
silencio y hojas secas.

Como la higuera eres
que el rayo envejeciera.

*

***

higuera_miguel_hernandez

La Higuera

Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste…

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:

¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

*

Juana de Ibarbourou

***

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

“En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte.

Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.”

*

Marcos 13, 24-32

***

 

Nos encontramos una vez más teniendo que decidir: debemos escoger si queremos limitar la fe al ámbito del sentimiento y orientar nuestros pensamientos según los de todos, o bien si pretendemos ser cristianos también en el modo de pensar. El juicio es el último acto de Dios, y lo lleva a cabo ciquel que sigue siendo durante toda la historia el «signo de contradicción», el momento de la decisión tanto para el individuo como para los pueblos. ¿Cómo se lleva a cabo este juicio? En un primer momento, podemos suponer que el objeto del juicio deben ser las acciones y las omisiones del hombre. Veremos, en cambio, que todo está fundido en una sola entidad: el amor. Pero ¿cómo ha sido fijado y se aplica el criterio del amor? Aquí es donde se manifiesta el carácter extraordinario del anuncio cristiano del juicio: el criterio según el cual seremos juzgados es nuestra actitud respecto a Cristo. El bien definitivo es él, Cristo, y obrar bien significa amar a Cristo. En definitiva, «la verdad» o «el bien» no son ideas o valores abstractos, sino alguien, Jesucristo. Toda buena acción va hacia Cristo y es un bien para él, así como toda acción mala, sea cual sea su finalidad, es en el fondo un ataque contra él. La más real de todas las realidades es alguien: el Hijo de Dios hecho hombre. Y nosotros conocemos la tarea que se nos impone al hacernos cristianos: ver a Cristo en su universalidad, conservar en nuestro corazón su imagen con toda su potencia, para que pueda atravesar los confines del mundo, de la historia y de la obra humana.

*

Romano Guardini,
Le cose ultime,
Milán 1997, pp. 92-96, passim.

***

***

“Nadie sabe el día“. Domingo 33 Tiempo ordinario – B (Marcos 13,24-32)”.

Domingo, 18 de noviembre de 2018

33-852869-300x175

El mejor conocimiento del lenguaje apocalíptico, construido de imágenes y recursos simbólicos para hablar del fin del mundo, nos permite hoy escuchar el mensaje esperanzador de Jesús sin caer en la tentación de sembrar angustia y terror en las conciencias.

Un día, la historia apasionante del ser humano sobre la tierra llegará a su final. Esta es la convicción firme de Jesús. Esta es también la previsión de la ciencia actual. El mundo no es eterno. Esta vida terminará. ¿Qué va a ser de nuestras luchas y trabajos, de nuestros esfuerzos y aspiraciones?

Jesús habla con sobriedad. No quiere alimentar ninguna curiosidad morbosa. Corta de raíz cualquier intento de especular con cálculos, fechas o plazos. «Nadie sabe el día o la hora…, solo el Padre». Nada de psicosis ante el final. El mundo está en buenas manos. No caminamos hacia el caos. Podemos confiar en Dios, nuestro Creador y Padre.

Desde esta confianza total, Jesús expone su esperanza: la creación actual terminará, pero será para dejar paso a una nueva creación, que tendrá por centro a Cristo resucitado. ¿Es posible creer algo tan grandioso? ¿Podemos hablar así antes de que nada haya ocurrido?

Jesús recurre a imágenes que todos pueden entender. Un día el sol y la luna que hoy iluminan la tierra y hacen posible la vida se apagarán. El mundo quedará a oscuras. ¿Se apagará también la historia de la humanidad? ¿Terminarán así nuestras esperanzas?

Según la versión de Marcos, en medio de esa noche se podrá ver al «Hijo del hombre», es decir, a Cristo resucitado, que vendrá «con gran poder y gloria». Su luz salvadora lo iluminará todo. Él será el centro de un mundo nuevo, el principio de una humanidad renovada para siempre.

Jesús sabe que no es fácil creer en sus palabras. ¿Cómo puede probar que las cosas sucederán así? Con una sencillez sorprendente invita a vivir esta vida como una primavera. Todos conocen la experiencia: la vida que parecía muerta durante el invierno comienza a despertar; en las ramas de la higuera brotan de nuevo pequeñas hojas. Todos saben que el verano está cerca.

Esta vida que ahora conocemos es como la primavera. Todavía no es posible cosechar. No podemos obtener logros definitivos. Pero hay pequeños signos de que la vida está en gestación. Nuestros esfuerzos por un mundo mejor no se perderán. Nadie sabe el día, pero Jesús vendrá. Con su venida se desvelará el misterio último de la realidad, que los creyentes llamamos Dios. Nuestra historia apasionante llegará a su plenitud.

José Antonio Pagola

“Reunirá a los elegidos de los cuatro vientos.”. Domingo 18 de noviembre de 2018 Domingo 33º del tiempo ordinario

Domingo, 18 de noviembre de 2018

60-ordinarioB33 cerezoLeído en Koinonia:

Daniel 12, 1-3: Por aquel tiempo se salvará tu pueblo.
Salmo responsorial: 15: Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Hebreos 10, 11-14. 18: Con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los que van siendo consagrados.
Marcos 13, 24-32: Reunirá a los elegidos de los cuatro vientos.

Cercanos ya al final del año litúrgico, la liturgia de hoy nos presenta a través de la lectura del libro de Daniel y del evangelio, textos relativos al final de los tiempos. En efecto, el pasaje de Daniel anuncia la intervención de Dios a favor de sus fieles a través de Miguel, el ángel encargado de proteger a su pueblo. Estas palabras de Daniel hay que enmarcarlas en el marco amplio de todo el libro cuyo género y estilo corresponden a la corriente apocalíptica bastante popularizada a finales del período veterotestamentario. Todo el libro de Daniel es un llamado a la esperanza, característica principal de toda la literatura apocalíptica. No se trata tanto de una revelación especial de lo que sucederá al final de los tiempos, cuanto la utilización de imágenes que invitan a mantener viva la esperanza, a no sucumbir ante la idea de una dominación absoluta de un determinado imperio. El texto que leemos hoy es subversivo para la época, pues invita al rechazo del señorío absoluto de los opresores griegos de aquel entonces que a punta de violencia se hacían ver como dueños absolutos de las personas, del tiempo y de la historia.

Por su parte el evangelio nos presenta una mínima parte del «discurso escatológico» según san Marcos. Un poco antes de comenzar la narración de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, los tres sinópticos nos presentan palabras de Jesús cargadas de sabor escatológico.

El pasaje de hoy hay que leerlo a la luz de todo el capítulo 13. Es más, conviene que en casa o en el grupo lo leamos completo y, de ser posible, leamos también el discurso escatológico de Mateo y de Lucas, eso nos ayudará a ver mucho mejor las semejanzas y las diferencias entre los tres y, por otro lado, nos facilitará una mejor comprensión del sentido y finalidad que cada uno quiso darle a esta sección.

Tengamos en cuenta que en ningún momento hablan los evangelistas del «fin del mundo», en sentido estricto, esa es una interpretación equivocada que no ha traído los mejores resultados ni a la fe del creyente ni a su compromiso con el prójimo y con la historia. No es éste, con palabras sacadas de aquí y de allá, el «fundamento» bíblico o teológico de las «postrimerías del hombre» de que nos hablaba el «catecismo del padre Astete», o de los «novísimos» que nos enseñaba la teología… O, por lo menos, no se debe reducir a eso.

Jesús no predica el fin del mundo, ése no era su interés. Las imágenes de una conmoción cósmica descrita como estrellas que caen, sol y luna que se oscurecen, etc., son una forma veterotestamentaria de describir la caída de algún rey o de una nación opresora. Para los antiguos, el sol y la luna eran representaciones de divinidades paganas (cf. Dt 4,19-20; Jr 8,2; Ez 8,16), mientras que los demás astros y lo que ellos llamaban «potencias del cielo», representaban a los jefes que se sentían hijos de esas divinidades y en su nombre oprimían a los pueblos, sintiéndose ellos también como seres divinos (Is 14,12-14; 24,21; Dn 8,10). Pues bien, en línea con el Primer Testamento, Jesús no pretende describir la caída de un imperio o cosa por el estilo, para él lo más importante es anunciar los efectos liberadores de su evangelio; y es que el evangelio de Jesús debe propiciar, en efecto, el resquebrajamiento de todos los sistemas injustos que de uno u otro modo se van erigiendo como astros en el firmamento humano.

Jesús es consciente y sabe que la única forma de rescatar, redireccionar el rumbo de la historia por los horizontes queridos por el Padre y su justicia, es haciendo caer los sistemas que a lo largo de la historia intentan suplantar el proyecto de la justicia querido por Dios, con un proyecto propio, disfrazado de vida pero que en realidad es de muerte. Esta tarea la debe realizar el discípulo, el que ha aceptado a Jesús y su proyecto. Recordemos la intencionalidad teológica y catequética de Marcos: a Jesús, el Mesías (cuyo «secreto» se mantiene a lo largo de todo el evangelio), sólo se le puede conocer siguiéndolo; y bien, el seguimiento implica no sólo ir detrás de él, implica además, tomar el lugar de él, asumir su propuesta como propia y luchar hasta el final por su realización.

Discípulas y discípulos están entonces comprometidos en ese final de los sistemas injustos cuya desaparición causa no miedo, sino alegría, aquella alegría que sienten los oprimidos cuando son liberados. Ésa debiera de ser nuestra preocupación constante y el punto para discernir si en efecto nuestras tareas de evangelización y nuestro compromiso con la transformación de lo injusto en relaciones de justicia está causando de veras el efecto que debe tener el evangelio, o si simplemente estamos ahí a merced de las corrientes del momento esperando quizás que se cumpla lo que no ni siquiera pasó por la mente de Jesús.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 105, «Dos moneditas de cobre», de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://untaljesus.net/texesp.php?id=1500105 Puede ser escuchado aquí: http://untaljesus.net/audios/cap105b.mp3

El planteamiento ordinario del fin del mundo dentro de las religiones –al menos, ciertamente, dentro del judeocristianismo–, ha adolecido de nuestro típico antropocentrismo: el fin del mundo se equipara, exactamente, a lo que pasará al plan de la «historia de la salvación» (humana) por parte de Dios… Aunque lo consideramos como «el fin del mundo», en realidad es el final «de nuestro pequeño mundo», del pequeño mundo de nuestra religión, que cree que ella misma ocupa todo el escenario, toda la realidad… Así, consideramos que los dos grandes protagonistas de la realidad somos, exclusivamente, Dios y nosotros, y que el mundo va a acabar cuando Dios decida que acabe nuestra aventura humana en su/nuestra «historia de salvación. En esa perspectiva queda totalmente olvidado el mundo mismo, o sea, la realidad cósmica, el cosmos… Leer más…

Dom 18.11.18. No pasará esta generación: El futuro de Dios, nuestro futuro

Domingo, 18 de noviembre de 2018

imagesDel blog de Xabier Pikaza:

Dom 33. Tiempo Ordinario, ciclo B. Mc 13, 24-32. Éstas son las palabras centrales del mensaje escatológico del Evangelio de Marcos, que unidas al camino de muerte y resurrección de Jesús, constituye el eje de su evangelio.

Podían decirse y se decían (o se dirán) palabras semejantes sobre la venida del Hijo del hombre en otros lugares del judaísmo de aquel tiempo, partiendo de Dan 7, 13-14 (como en la tradición de Henoc y en la de Esdras), pero sólo los cristianos identifican al Hijo del hombre con Jesús crucificado y le interpretan en ese contexto.

-No pasará esta generación… Jesús sabía que somos los últimos hombres y mujeres de la vieja humanidad; o cambiamos, y empezamos a vivir de un modo distinto, o terminamos destruyéndonos todos. La forma de anunciar ese fin es distinta en tiempos de Jesús y en nuestro tiempo, pero el tema de fondo es el mismo: Este tipo de humanidad acaba.

– El fin de la humanidad actual está vincula al mismo “equilibrio-desequilibrio” cósmico, vinculado al sol y a las estrellas, al calor, a la polución del aire y del agua, a la lucha a muerte entre los hombres.

 Pero los cristianos creemos, con Jesús, que la destrucción no es la última palabra…, no sólo porque esperamos que él venga, el hombre nuevo… sino porque le esperamos de un modo activo, en camino de esperanza y de transformación personal y social.

‒ Este Hijo de Hombre que viene no tiene rasgos guerreros, ni vence luchando a sus enemigos. Por eso, su llegada no puede entenderse como resultado de algún tipo de guerra (de una batalla de las galaxias), sino como triunfo de la gracia sobre la violencia. Sobre nuestro potencial de destrucción hay una gracia y ternura más alta: la Vida del Hijo del Hombre, que es Jesús, que cura, sana,convierte el odio en potencial transformador de comunión… Frente al poder de muerte de los hombres, el Dios de Jesús (Hijo del Hombre) aparece como signo de Gracia.

evangelio-de-marcos‒ Estas palabras ofrecen el centro del mensaje final de la primera iglesia de Jesús, según san Marcos, y así exponen, en forma simbólica (de aviso y advertencia) la manifestación suprema de su poder y gloria de Dios, con la salvación de los elegidos: Jesús, Hijo del Hombre, es esperanza clave de la historia. Dios se manifiesta y viene en forma de nueva humanidad (Hijo de Hombre…): La Gloria de Dios (cielo) es que los hombres vivan, nazcan de verdad.

‒ Estas palabras son, al mismo tiempo, muy fuertes, pues ponen un signo de interrogación sobre toda nuestra vieja historia, hecha en gran parte de mentiras e injusticias, de asesinatos y robos. Sobre este mundo injusto se anuncia y prepara la venida de Jesús, un hombre nuevo… Eso significa que serán destruidos los modelos actuales de vida, hechos de opresión y mentira, de Mamona y Violencia…. Ahora (como dice Juan….)domina la concupiscencia de los ojos (querer tener todo), la concupiscencia de la carne (querer disfrutar todo) y la soberbia de la vida (querer dominar todo..). Pues, todo eso caerá, quedarán la vida humana, los hombres que aman, perdonan y esperan (el Hijo del Hombre).

images-1— Son palabras de inmensa destrucción… según el modelo del profeta Isaías, que habla de la caída de las Grandes Torres…Caerán las torres soberbias del dinero que oprime, del poder que mata… Caerá nuestra “cultura de pecado y muerte”, los grandes capitales reunidos para matar, los grandes estados enfrentados para poseer el mundo… Caerá toda la soberbia humana y quedaremos a ras de tierra, a ras de vida… simplemente para amar en humanidad, para esperar en comunión… Han de caer las torres (incluso algunas torres físicas, que son signo de soberbia que mata a los pobres…)

— Esta destrucción es un favor que se hace a los soberbios… a los grandes poderes de opresión, como dice la dulce María: Derribará del trono a los potentados, elevará a los oprimidos…El mayor favor que se le puede hacer a los opresores-potentados (al sistema actual de muerte económica y política) es “voltearlo” de su altura, derribarlo, para que así caiga el sistema y se puedan “recuperar” en amor hombres y mujeres ahora cautivos de su impotencia poderosísima, de su opresión, de su caudal de muerte… Lo mejor que se le puede hacer a los hombres del sistema de poder asesino es que caiga el sistema… para que ellos puedan vivir en humanidad. Por amor a los hombres se anuncia aquí la destrucción del sistema de poder actual del mundo.

— Éste será el gran des-astre…, que comentaré en el texto, siguiendo el evangelio de Marcos… Hasta los “astros del cielo caerán”… Esos astros son el sistema cósmico actual… Pero en sentido más concreto son los poderes del mal, que se quieren elevar como estrellas de luz y no son más que focos de muerte, agujeros negros que todo lo chupan y matan… En el contexto de la apocalíptica judía que está en el fondo de Mc 13, esos astros que caen son los poderes opresores : El poder la Banca de Tiro, del ejército de Babel (como sabe especialmente en profeta Ezequiel). No, no pensemos en demonios con rabo que caen. Todos los lectores de la Biblia saben que esos “astros caídos” (que caerán) son los poderes del dinero y del ejército que matan y destruyen a los pobres.

‒ Éstas son las palabras fundamentales del “otoño cristiano” (en el hemisferio norte). A la caída de la tarde, os examinarán de amor, pues viene el Hijo del hombre… Y en ese examen no quedarán salvadas las estrellas (los grandes poderes de opresión del mundo). Caerán y su caída será causa de gozo para los justos… y causa de posible salvación para todos, pues Dios es de todos…

— ¿Cuándo? Ya, ahora.. Está sucediendo ahora, está viniendo el Hijo del Hombre… Y vendrá plenamente en el futuro, un futuro que está abierto a la nueva humanidad reconciliada… cuando Dios quiera, cuando los hombres sean transformados… Esta esperanza nos mantiene en movimiento. Es la esperanza de la nueva humanidad, del Hijo del Hombre.

He presentado extensamente este pasaje, con notas eruditas, en mi Comentario de Marcos. Aquí ofrezco un resumen exegético… para aquellos que sigan teniendo aún tiempo. Buen fin de semana a todos.

Texto. Marcos 13, 24-32 .

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte. Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.”

13, 24a. Pero en aquellos días, después de aquella tribulación,

La escena empieza con un corte: pero (alla). Frente a todo lo anterior surge algo nuevo, distinto. Éste es el pero de Dios, que se alza y revela como divino frente a todas las cosas de los hombres, desde la altura suprema (o desde el final) de la historia, no para condenar a nadie (no hay ninguna condena), sino para mostrarse divino y salvar a los “elegidos” (a los suyos), desde los cuatro extremos del orbe. Significativamente, aquí no se dice nada de infierno, en contra del esquema dual (buenos y malos, salvados y condenados) que aparece en otros textos significativos de la Biblia (como Dan 12, 1-3 o Mt 25, 31-46) . Tampoco se habla aquí de Gehena, como en Mc 9, 43-47, sino sólo de la salvación de los elegidos, como seguiremos viendo.

 En aquellos días (en ekeinais tais hêmerais) es una frase hecha que se emplea en las narraciones simbólicas (fábulas y cuentos) para indicar un tiempo indeterminado, pero de gran importancia. Es una frase que aparece con frecuencia en el Nuevo Testamento (desde Mt 3, 1 hasta Ap 9, 6; y dentro de Maros en 1, 9; 8, 1), y que denota un tiempo indefinido que no quiere o no puede especificarse más. De todas formas, aquí se vincula, de manera más concreta, al período que empieza con la Abominación de la Desolación (13, 14), un período que 13, 19 ha definido como tiempo de la crisis más grande de la historia.

− Después de aquella tribulación, señalada de un modo especial en 13, 19, tras “el despliegue” de la Abominación de 13, 14 y de la gran lucha que sigue… Según eso, el tiempo de la Abominación y el del Hijo del Hombre no coinciden, ni ellos (el Abominable y el Cristo) luchan entre sí, sino que el “tiempo” del Hijo de Hombre (si es que puede interpretarse como tiempo) viene “meta”, es decir, después que se han agotado y terminado los días de la Abominación. Leer más…

“Años terribles y palabras de consuelo”. Domingo 33. Ciclo B

Domingo, 18 de noviembre de 2018

no_man_knoweth_the_hourDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

Las lecturas del penúltimo domingo del Tiempo Ordinario parecen trasladarnos siempre a un mundo de ciencia ficción, difícil de ser tomado en serio. Sin embargo, los tres evangelios sinópticos contienen este discurso de Jesús sobre el fin del mundo. Lo cual significa que, para los primeros cristianos, era algo esencial: un mensaje de esperanza y consuelo en medio de las persecuciones.

La 1ª lectura y el evangelio coinciden en ser la respuesta a momentos de crisis, mucho más profundas de las que nosotros a veces padecemos. Ambos textos pretenden consolar a los que atraviesan esta dura prueba.La 1ª lectura y el evangelio de este domingo coinciden en ser la respuesta a momentos de crisis, mucho más profundas de las que nosotros a veces padecemos. Ambos textos pretenden consolar a los que atraviesan esta dura prueba.

Tres años terribles (169-167 a.C.)…

            Los años 169-167 a.C. fueron especialmente duros para los judíos. El 169, Antíoco Epífanes, rey de Siria, invadió Jerusalén, entró en el templo y robó todos los objetos de valor, después de verter mucha sangre. El 167, un oficial del fisco enviado por el rey mata a muchos israelitas, saquea la ciudad, derriba sus casas y la muralla, se lleva cautivos a las mujeres y los niños, y se apodera del ganado. Al mismo tiempo, Antíoco, obsesionado por imponer la cultura griega en todos sus territorios, prohíbe a los judíos ofrecer sacrificios en el templo, guardar los sábados y las fiestas, y circuncidar a los niños [como si a nosotros nos prohibieran celebrar la eucaristía y bautizar a los niños]; y manda contaminar el templo construyendo altares y capillas idolátricas, y sacrificando en él cerdos y animales inmundos.

            Estos acontecimientos provocaron dos reacciones muy distintas: una militar, la rebelión de los Macabeos; otra teológica, la esperanza apocalíptica, que encontramos reflejada en la 1ª lectura de hoy.

            Apocalipsis significa “revelación”, “desvelamiento de algo oculto”. La literatura apocalíptica pretende revelar un secreto escondido, que se refiere al fin del mundo: momento en que sucederá, señales que lo precederán, instauración definitiva del Reino de Dios. Es una literatura de tiempos de opresión, de lucha a muerte por la supervivencia, de búsqueda de consuelo y de unas ideas que den sentido a su vida. La única solución consiste en que Dios intervenga personalmente, ponga fin a este mundo malo presente y dé paso al mundo bueno futuro, el de su reinado.

… y la respuesta del libro de Daniel (1ª lectura)

            En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo. Será aquél un tiempo de angustia como no habrá habido hasta entonces otro desde que existen las naciones. En aquel tiempo se salvará tu pueblo: todo los que se encuentren inscritos en el Libro. Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para el oprobio, para el horno eterno. Los doctos brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a la multitud la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad.

            Se anuncia al profeta que habrá un tiempo de angustia como no lo ha habido nunca; pero, al final, se salvará su pueblo, mientras que los malvados serán castigados. Todo esto no puede ocurrir en este mundo, el autor está convencido de que este mundo no tiene remedio. Ocurrirá en el mundo futuro, cuando unos resuciten para ser recompensados y otros para ser castigados. Entre los buenos el autor destaca a los doctos, a los que enseñaron a la multitud la justicia, que brillarán como las estrellas, por toda la eternidad. Con ello deja clara su opción política y religiosa: la solución no está en las armas, como piensan los Macabeos.

Una década fatal (60-70 d.C.)…

            No sabemos con seguridad cuándo se escribió el primer evangelio. Pero lo que ocurrió en la década de los 60 del siglo I ayuda a comprender lo que dice el texto de este domingo.

            El año 61 hubo un gran terremoto en Asia Menor que destruyó doce ciudades en una sola noche (lo cuenta Plinio en su Historia natural 2.86). El 63 hubo un terremoto en Pompeya y Herculano, distinto de la erupción del Vesubio el año 79. El 64 tuvo lugar el incendio de Roma, al parecer decidido por Nerón y del que culpó a los cristianos. El 66 se produce la rebelión de los judíos contra Roma; la guerra durará hasta el año 70 y terminará con el incendio del templo y de Jerusalén. El 68 hubo otro terremoto en Roma, poco antes de la muerte de Nerón. El 69, profunda crisis a la muerte de Nerón, con tres emperadores en un solo año (Otón, Vitelio y Vespasiano).        En la mentalidad apocalíptica, terremotos, incendios, guerras, disensiones son signos indiscutibles de que el fin del mundo es inminente.

            Por otra parte, la comunidad cristiana sufre toda clase de problemas. Unos son de orden externo, provocados por las persecuciones de judíos y paganos: se les acusa de rebeldes contra Roma, de infanticidio y de orgías durante sus celebraciones litúrgicas; se representa a Jesús como un crucificado con cabeza de asno. Otros problemas son de orden interno, provocados por la aparición de individuos y grupos que se apartan de las verdades aceptadas. La primera carta de Juan reconoce que “han venido muchos anticristos”, no uno solo (1 Jn 2,18), y que “salieron de entre nosotros”.

… y la respuesta del evangelio de Marcos

            En este ambiente tan difícil, el evangelio de Marcos también ofrece esperanza y consuelo mediante un largo discurso (capítulo 13). Todo comienza con un comentario ocasional de Jesús. Estando en el monte de los Olivos, donde se goza de una vista espléndida del templo, dice a los discípulos: «¿Veis esos grandes edificios? Pues se derrumbarán sin que quede piedra sobre piedra.»

            A ellos les falta tiempo para identificar la destrucción del templo con el fin del mundo. Entonces, Pedro, Santiago, Juan y Andrés le preguntan en privado: «¿Cuándo sucederá todo eso? ¿Y cuál es la señal de que todo está para acabarse?» Los dos temas que obsesionan a la apocalíptica: saber qué señales precederán al fin del mundo y en qué momento exacto tendrá lugar.            La lectura de este domingo ha seleccionado algunas frases del final del discurso, en las que reaparecen estas dos preguntas, pero en orden inverso: primero se habla de las señales, luego del tiempo. En medio, la gran novedad, algo por lo que no han preguntado los discípulos: la venida gloriosa del Señor.

Las señales del fin y la venida del Señor

            Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas. Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria; entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

            Las señales no acontecen en la tierra, sino en el cielo: el sol se oscurece, la luna no ilumina, las estrellas caen del cielo. Pero lo que ocurre no provoca el pánico de la humanidad. Porque la desaparición del universo antiguo da lugar a la venida gloriosa del Señor y a la salvación de los elegidos. Indico algunos detalles de interés en estos versículos.

            1) A Dios no se lo menciona nunca. Todo se centra, como momento culminante, en la aparición gloriosa de Jesús.

            2) De acuerdo con algunos textos apocalípticos judíos, se pone de relieve la salvación de los elegidos. Esto demuestra el carácter opti­mista del discurso, que no pretende asustar, sino consolar y fomentar la esperanza, aunque no encubre los difíciles momentos por los que atravesará la Iglesia.

            3) A diferencia de otros textos apocalípticos, que conceden gran importancia a la descripción del mundo futuro, aquí no se hace la menor referencia a ese tema, como si pudiera descentrar la atención de la figura de Jesús.

            El momento del fin

“De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que Él está cerca, a las puertas. Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.”           

            La parte final contiene tres afirmaciones distintas: 1) vosotros podéis saber cuándo se acerca el fin (parábola de la higuera); 2) el fin tendrá lugar en vuestra misma generación; 3) el día y la hora no lo sabe más que Dios Padre.

            La segunda es la más problemática. Si se refiere a la caída de Jerusalén no plantea problema, porque tuvo lugar el año 70. Pero, si se refiere al fin del mundo, no se realizó. A pesar de todo, es posible que así la interpretasen muchos cristianos, conven­cidos de que el fin del mundo era inmi­nente. Así pensó Pablo en los primeros años de su actividad apostólica.

            Pero al lector debe quedarle claro lo que se dice al final: nadie sabe el día ni la hora, y lo importante no es discutir o calcular, sino mantener una actitud vigilante [este tema, importantísimo, lo ha suprimido la liturgia de forma incomprensible].

Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario. 18 de Noviembre de 2018

Domingo, 18 de noviembre de 2018

d-xxxiii

“Aprended lo que os enseña la higuera: cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, sabéis que la primavera está cerca”

(Mc 13, 24-32)

Estos textos de tono apocalíptico son más bien oscuros y difíciles de comprender. La mente se nos va a esas películas que nos muestran el fin del mundo sin regatear en imaginación. Grandes cataclismos, invasiones de extraterrestres, cualquier cosa puede valer para explicar que esta materia, que este mundo, tal cual lo conocemos, puede terminar.

El fin de lo conocido nos aboca a las grandes preguntas, nos enfrenta con el sentido de la vida.

Pero en realidad, que el mundo continúe o no, es más bien secundario. Sin embargo, nuestra condición finita nos inquieta. De la misma manera que un día recibimos el aliento y estrenamos la vida en este mundo, un día entregaremos un último aliento y dejaremos esta realidad.

Si coincide con el fin de este mundo o no, no tiene tanta importancia porque para quien muere termina.

Pienso que estos textos quieren ayudarnos a tomar conciencia de que la vida pasa. Esta vida que conocemos y respiramos cotidianamente terminará y eso en principio no es injusto ni cruel, solamente es parte de la vida.

Podríamos decir que no tenemos la vida en propiedad, solo en usufructo. Se nos da por un tiempo para que la disfrutemos y la cuidemos. Después tendremos que devolvérsela a su dueño y Él nos dará otra.

Aquí las palabras y las comparaciones se quedan cortas, pero nos ayudan. La higuera con sus ramas tiernas anuncia la primavera que significa el fin del invierno. Una realidad que pasa y da inicio a otra. Lo mismo cada uno de nosotros. Un día moriremos y ese mismo día empezará algo nuevo. La vida en plenitud.

Oración

Quítanos el miedo a la muerte, Trinidad Santa. Enséñanos a mirarla como parte de la vida. Que nos dejemos transformar en brotes tiernos de vida resucitada.

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

Lo que fui y lo que soy, es lo que siempre seré. mi tarea es descubrirlo.

Domingo, 18 de noviembre de 2018

27dd578e-5dd6-4a79-9184-fc568c7a0ba8Mc 13, 24-32

Estamos en el c. 13 de Mc, dedicado todo él al discurso escatológico. Este capítulo hace de puente entre la vida de Jesús y la Pasión. Los tres sinópticos relatan un discurso parecido, lo cual hace suponer que algo tiene que ver con el Jesús histórico. Pero las diferencias entre ellos son tan grandes, que presupone también una elaboración de las primeras comunidades. Es imposible saber hasta que punto Jesús hizo suyas esas ideas.

Estamos ante una manera de hablar que no nos dice nada hoy. No se trata solo del lenguaje como en otras ocasiones. Aquí son las ideas las que están trasnochadas y no admiten ninguna traducción a un lenguaje actual. Tanto en el AT como en el NT, el pueblo de Dios está volcado sobre el porvenir. Israel se encuentra siempre en tensión hacia la salvación que ha de venir y nunca llega. Desde Abrahán, a quien Dios dice: “sal de tu tierra”, pasando por el éxodo hacia la tierra prometida; y terminando por la espera del Mesías definitivo, Israel vivió siempre esperando que Dios le diera lo que echaba en falta.

Los profetas se encargaron de mantener viva esta expectativa de salvación futura y total. En principio, el día de esa salvación debía ser un día de alegría, de felicidad, de luz; pero a causa de las infidelidades, los profetas empiezan a anunciarlo como día de sufrimiento, de tinieblas. Será el día de Yahvé (dies irae dies illa) en que castigará a los infieles y salvará al resto. Pero ni siquiera este mito fue original del judaísmo. La idea del premio y el castigo por parte de Dios ya existía en muchas culturas y religiones circundantes.

La apocalíptica es una actitud vital y un género literario. La palabra significa “desvelar”. Escudriña el futuro partiendo de la palabra de Dios. Nace en los ambientes sapienciales y desciende del profetismo. Desarrolla una visión pesimista del mundo, que no tiene arreglo; por eso, tiene que ser destruido y sustituido por otro de nueva creación. Invita, no a cambiar el mundo sino a evitarlo. El mundo futuro no tendrá ninguna relación con el presente. El objetivo es alentar a la gente en tiempo de crisis para que aguante el chaparrón.

Escatología procede de la palabra griega “esjatón”, que significa “lo último”. Su origen es también la palabra de Dios, y su objetivo, descubrir lo que va a suceder al final de los tiempos, pero no por curiosidad, sino para acrecentar la confianza. El futuro está en manos de Dios y llegará como progresión del presente, que también está en manos de Dios, y es positivo a pesar de todo. Este mundo no será consumido sino consumado. Dios salvará un día definitiva­mente, pero esa salvación ya ha comenzado aquí y ahora.

Para la escatología, Dios es el dueño absoluto del universo y de la historia. El hombre puede malograr la creación, pero no puede volver a enderezarla. Solo Dios puede salvarla. Al superar la idea del dios intervencionista, se nos plantea un dilema: por una parte sabemos que Dios no tiene pasado ni futuro sino que está en la eternidad. Por otro lado, el hombre no puede entender nada que no esté en el tiempo y el espacio. Meter a Dios en el tiempo para poderlo entender es un disparate. Sacar al hombre del tiempo y el espacio, es imposible.

En tiempo de Jesús se creía que esa intervención definitiva iba a ser inminente. En este ambiente se desarrolla la predica­ción de Juan Bautista y de Jesús. También en la primera comunidad cristiana se vivió esta espera de la llegada inmediata de la parusía. Solamente en los últimos escritos del NT, es ya patente un cambio de actitud. Al no llegar el fin, se empieza a vivir la tensión entre la espera del fin y la necesidad de preocuparse de la vida presente. Se sigue esperando el fin, pero la comunidad se prepara para la permanen­cia.

Hasta aquí hemos intentado explicar la salvación desde una visión mítica que ha durado miles y miles de años. Ahora vamos a situarnos en el nuevo paradigma, en el que nos movemos hoy, y desde el que comprendemos el mundo. Sabemos con absoluta certeza que no puede haber conciencia individual sin la base de un cerebro sano y activado. ¿Cómo podemos seguir aceptando una salvación para cuando no quede ni una sola neurona operativa? ¡Piensa! Y piensa por tu cuenta, no sigas tragándote el “pienso” que otro ha preparado para ti, no sin antes haberte puesto orejeras para que la realidad no te espante.

Hoy sabemos que el tiempo y el espacio son productos de la mente. ¿Qué sentido puede tener el hablar de tiempo y espacio cuando ya no haya mente? Hablar de un cielo o infierno más allá de este mundo no tiene ningún sentido. Hablar de un “día del juicio”, cuando no haya tiempo ni espacio, es un contrasentido. No hay inconveniente en seguir empleando ese lenguaje, pero sin olvidar que se trata de un lenguaje simbólico y no de realidades objetivas. En el lenguaje corriente seguimos diciendo: al salir el sol. Pero todos sabemos que no sale.

No esperes más a salir de una mitología que nos ha mantenido pasmados durante tanto tiempo. Ni Dios tiene que cambiar nada ni Jesús tiene que volver al final de los tiempos a rematar su obra. Esperar que el bien triunfe sobre el mal, supone, no solo que existe el mal y el bien (maniquísmo), sino que sabemos perfectamente lo que es bueno y lo que es malo y pretendemos, como en el caso de Adán y Eva, ser nosotros los que decidamos.

Todos los seres humanos que han vivido una experiencia cumbre han experimentado la verdadera salvación, que consiste en una conciencia clara de lo que son. Para alcanzar esa plenitud no se necesita ningún añadido a lo que ya es el hombre ni quitarle nada de lo que tiene. Desde esta perspectiva no necesitaríamos un Ser supremo que nos quite lo que no nos gusta y nos dé todo aquello que creemos necesitar y no tenemos. Tú lo eres todo. Estás ya en la plenitud de ser y puedes vivir lo absoluto que hay en ti.

No tienes que esperar ninguna salvación que te venga de fuera, porque ahora mismo estás absolutamente salvado. La plenitud está en ti y estás ya totalmente en ella. Solo tienes que tomar conciencia de lo que eres y vivirlo. Todo está en ti en el momento presente. Nadie te puede añadir nada ni quitar nada de lo que te es esencial. En ningún momento futuro tendrás más posibilidades de ser tú mismo que en este precioso instante. Eres ya uno con todo en el instante presente y no hay ningún otro instante que pueda añadir nada a lo que ya eres. Ni Dios puede añadir nada porque se te ha dado Él.

Todo miedo y ansiedad debe desaparecer de tu vida, porque todas tus expectativas están ya cumplidas y sin ninguna limitación posible. Si echas en falta algo es que aún estás en tu falso ser y pesa más lo accidental que lo esencial. Ningún tiempo pasado fue mejor y ningún tiempo futuro puede ser mejor que el ahora. Lo que te ha pasado, lo que te pasa y lo que te pasará es lo mejor que te puede pasar. Deja de dar valor a las circunstancias positivas y deja de temer las adversas. Descubre lo que eres en esencia y vívelo.

Todo el que te prometa una salvación para mañana o para después de tu muerte te está engañando. Si alguien te convence de que eres una mierda y tiene que venir alguien a sacarte de tus miserias, te está engañando. Aquí y ahora puedes descubrir en ti una absoluta plenitud y alcanzar la felicidad sin límites. No esperes a mañana porque mañanas estarás en las mismas condiciones y volverás a decir lo mismo. Muchos seres humanos lo han conseguido a través de la historia, ¿por qué no lo vas a conseguir tú?

Meditación

La realidad que todos vemos por igual
está diciendo cosas distintas a cada uno.
El ser humano tiene que aprender a ver
mucho más de lo que le entra por los ojos.
La verdadera realidad hay que descubrirla.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Vivir lo que llevamos dentro.

Domingo, 18 de noviembre de 2018

c9c8c92f-b049-4ed1-9508-b0fe5a64ec89“Dentro, llevamos las maravillas que buscamos fuera” (Rumi)

18 de noviembre. Domingo XXIII del TO

Mc 13, 24-32

Reunirá a sus elegidos de los cuatro vientos (28)

La Naturaleza es maestra y sabia, como Sabio y Maestro fue Jesús predicando el evangelio. Uno y otra nos enseñan su sapiencia. Hace apenas un mes, los telediarios dieron la noticia de que un bosque canadiense respiraba, pues se veía que su suelo ascendía y descendía, como si de un pulmón humano se tratara. Un fenómeno de fantasía que, no obstante, es bastante natural para la ciencia. Y Jesús nos invita a verlo en la pantalla de su particular telediario: “Aprended del ejemplo de la higuera, cuando las ramas se ablandan y brotan sus hojas, sabéis que está cerca la primavera” (Mc 13, 28).

Respiramos constantemente las personas y, cómo no, los bosques y los animales: nos va en ello la vida. Y como respira también el Cosmos. Los griegos lo imaginaron como el cuerpo de una deidad, como la anatomía de un majestuoso ser que era todas las cosas. Platón llama al cosmos “un animal divino” y considera que las estrellas son almas que cuentan con un principio de animación e intelección. Animación fue representada como una respiración, una armonía y un ritmo: el inhalar y el exhalar e incluso la sincronización de esas actividades como signos del orden y de la estructura numérica del universo. Así lo concibió en hinduismo: Brahma; un Ser Supremo en el que cada respiración dura siete años.

“Dentro, llevamos las maravillas que buscamos fuera”, dijo un místico Yalal ad-Din Muhammad Rumi, un místico musulmán del siglo XIII. La inspiración, llega de fuera adentro, y se va de dentro afuera. Por eso vivimos lo que llevamos dentro, y luego lo lanzamos al exterior para proporcionar vida a cuantos viven en el entorno nuestro. Y con ello ayudamos a que se cumpla el mandato de la Parusía: el relato de la venida del Hijo del Hombre, ubicado en el centro del discurso escatológico.

“Reunirá a sus elegidos de los cuatro vientos” (Mc 13, 28), una llamada universal a vivir nuestra vida cristiana, a vivirla con todos los demás -cristianos o no cristianos- y a vivirnos a nosotros mismos, a reunir a todos los desperdigado de los cuatro vientos. Frecuentemente damos la impresión de que somos una docena de cristianos, incumplidores de nuestras obligaciones de conciencia. Corremos como locos por el campo con el balón mientras nuestros aficionados gritan: ¡¡Que la portería no está allí!! y lanzamos el balón hacia otra parte.

Entonces dejamos de vivir lo que llevamos dentro, y el público que vino al campo -jugábamos en casa- nos silba y se va desilusionado. Volaron a otros lugares más cálidos, y a nosotros nos queda tan sólo entonar la canción de la Rima LIII de Adolfo Bécquer, que hoy haremos figurar como Poema.

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
ésas… ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
ésas… ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…, desengáñate,
nadie así te amará.

Vicente Martínez

Fuente Adulta

El cambio climático nos ayuda a comprender el evangelio de hoy.

Domingo, 18 de noviembre de 2018

be049393-b957-4c3c-b627-bff8f43ca607Mc 13, 24-32

Desde hace años, asistimos a cambios profundos en la naturaleza. Se están produciendo  fenómenos de una magnitud desconocida,  y pequeños hechos que nos sorprenden. Por ejemplo, ha llovido en el desierto de Atacama y ha cambiado la biodiversidad de esa zona.

El cambio climático ya está aquí, entre nosotros; sus efectos devastadores, también. Pero estamos a tiempo de controlarlo y de dar un giro, para recuperar la armonía con la naturaleza.

Algo similar ocurría cuando el evangelista Marcos escribió este texto: los cambios sociales, políticos y religiosos eran tan profundos que solo podían comprenderse con la imagen de un cataclismo en la naturaleza. ¿Podía pasar algo peor que el hecho de que cayeran “sobre sus cabezas” el sol, la luna y las estrellas? Si el firme-firmamento que sostenía los astros se quebraba… nada en el universo era estable y firme.

Cuando se escribió este texto, Jerusalén ya había sido destruida y muchas comunidades cristianas se habían dispersado por temor al martirio. En Roma y Jerusalén cada día era más difícil ser cristiano. La situación política y religiosa era confusa.

¿Merecía la pena mantener la fe hasta dar la vida? Jesús había muerto como un proscrito ¿merecía la pena esperar su venida de nuevo? ¿Y si no volvía y perdían la vida mientras esperaban?

¿Cuántas preguntas se harían en las comunidades? ¡Como intentarían recordar las palabras y gestos de Jesús para encontrar sentido a lo que estaban viviendo, para encontrar fuerza y poder resistir con fe firme!

Marcos recoge la angustia de la comunidad y muestra el sentido de la espera.  En medio del caos, el evangelista reaviva la esperanza de que Jesucristo (el Hijo del Hombre) se manifestará con poder y gloria, empezará un tiempo nuevo, una nueva creación; habrá un llamamiento universal, hacia los cuatro puntos cardinales (los cuatro vientos) y hasta los confines de la tierra.

En el texto de hoy, Marcos ofrece dos tipos de señales para mantener la esperanza: cósmicas y de la naturaleza. Las imágenes de destrucción del cosmos corresponden a la tradición de los profetas y del lenguaje apocalíptico; era un lenguaje familiar para las primeras comunidades. El riesgo está en que ahora nos quedemos “con el decorado” y no busquemos el mensaje más profundo que conllevan.

Las señales de la naturaleza conectaban perfectamente con su vida diaria. Es como si Marcos les dijera: intentad comprender los signos que os rodean, con la misma agudeza que observáis las ramas de la higuera.

Hoy tenemos muchas señales en la sociedad y en el cosmos: el calentamiento global, la contaminación atmosférica, la basura espacial, la brecha entre pobres y ricos, la carrera de armamentos, el enriquecimiento de muchos hombres y mujeres que se dedican a la política y olvidan el bien común etc.

Son señales evidentes del deterioro progresivo de la calidad humana y del cuidado del universo.  Se oyen muchas voces que nos invitan a la conversión y a la esperanza. También se hacen y hacemos gestos. Sería muy cómoda una segunda venida del Señor para que empezara una segunda creación…,  pero el cambio está en nuestras manos. En las tuyas y en las mías. En los pequeños gestos de cada día y en las manifestaciones, denuncias y protestas. Dentro de nuestro hogar y en las urnas, en la acción política.

En tiempo de Jesús, era motor de esperanza el imaginar al Hijo viniendo con poder y majestad entre las nubes. Ojalá hoy sea motor de esperanza y de cambio el recordar que somos imagen y semejanza de Dios.  Hoy Jesús no viene entre nubes, viene entre la justicia y la misericordia, cuando trabajamos para transformar la tierra y que sea un hogar que ofrece alimentos, amor, trabajo  y dignidad para tod@s.

Marifé Ramos

Fuente Fe Adulta

¿Qué podemos esperar en la vida?

Domingo, 18 de noviembre de 2018

22227651-25017884Del blog de Tomás Muro, La Verdad es Libre:

01. EL FINAL.

La muerte, el final de la historia, el fin del mundo nos emplaza ante la pregunta que siempre ha estado presente en la conciencia del ser humano: ¿Qué me cabe esperar en la vida?, (Kant).

Qué puedo esperar en la vida, si es que me cabe esperar algo.

Y esta cuestión nos sitúa ante la esperanza.

02. ESPERANZA.

En la vida tenemos proyectos, esperanzas. Es bueno tener ilusiones en la vida, que nos muevan a trabajar, a crear, a vivir.

Habitualmente ponemos nuestra esperanza en la ciencia, en los logros tecnológicos, médicos, etc.

La ciencia puede contribuir mucho a la humanización del mundo y de la humanidad.

Los logros científicos, las buenas estructuras sociopolíticas ayudan, pero por sí solas no bastan.

El hombre nunca puede ser redimido por la ciencia, ni por la política, ni por lo eclesiástico, desde afuera. El hombre no puede ser redimido por medio de la ciencia. Es pedir demasiado a la ciencia. Esta esperanza es falaz.

Pero también la ciencia puede destruir al hombre y al mundo si no está orientada si no tiene su sentido, un horizonte que encauce sus éxitos.

Por otra parte, el progreso, en manos equivocadas, puede convertirse, y se ha convertido de hecho, en un progreso terrible en el mal. Si el progreso técnico no se corresponde con un progreso en la formación ética y humanista del hombre interior, no es progreso, sino una amenaza para el hombre y para el mundo.

Estos días se está proyectando la película “El fotógrafo de Mauthausen”. Basta evocar aquel infierno para caer en cuenta de que la ciencia y el progreso en mentes e ideologías siniestras no solamente no causan esperanza, sino más bien profunda desesperación.

03. EL AMOR GENERA ESPERANZA.

wp-1464277254498Quien ha sido tocado por el amor empieza a intuir lo que sería propiamente “vida”. Empieza a intuir qué quiere decir la palabra esperanza.

Cuando uno experimenta un gran amor en su vida, se trata de un momento de “redención” que da un nuevo sentido a su existencia.

La esperanza que nace del amor, nos redime. La ciencia no redime al hombre. El hombre es redimido por el amor.

La puerta oscura de la existencia, del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene esperanza vive de otra manera; se la ha dado una vida nueva.

04. LA GRAN ESPERANZA SOLAMENTE PUEDE SER DIOS.

En la vida necesitamos tener esperanzas y proyectos, que día a día nos mantienen en camino. Pero sin la gran esperanza, los proyectos y las esperanzas intramundanas, se vienen abajo. Dios es el fundamento de la esperanza absoluta.

En un mundo y en una existencia imperfecta, marginada, pisoteada, solamente puedo sobrevivir y esperar por el amor de Dios manifestado en los humanos: JesuCristo y las personas que me aman.

Dios que tiene rostro humano en JesuCristo y en el prójimo, nos ha amado hasta el extremo. Su reino está presente allí donde Él es amado y donde su amor nos alcanza.

02. EL PROBLEMA ES NUESTRO FINAL.

¿Cómo vayan a terminar la tierra, los planetas, estrellas, el universo, no es una cuestión cristiana. Tiene un interés científico, no humano, ni cristiano.

Lo que nos importa es cuál será nuestro final.

Las dos lecturas de hoy están redactadas en un lenguaje que a nosotros nos resulta muy extraño: el lenguaje apocalíptico. El libro de Daniel, el cp. 13 de Marcos (denominado “pequeño apocalipsis) del que hemos escuchado un párrafo son apocalípticos y la APOCALÍPTICA ES UNA LLAMADA A LA ESPERANZA, que es la característica principal de toda esta literatura, que no es histórica, pero que es muy gráfica, muy descriptiva.

Hemos de pensar que las cosas no ocurrirán como las narra la apocalíptica, pero de lo que podemos estar seguros es que tenemos un final, una finalización. El Hijo del Hombre no va venir como un extraterrestre, ni habrá un cataclismo, ni caerán las estrellas, etc.

Son modos de hablar del futuro, que llegará, pero no así y no sabemos cómo será.

Sin embargo, La cuestión del final o del futuro absoluto es fundamental. Y tener la esperanza de que terminamos en Dios causa una honda paz y serenidad, al mismo tiempo que es profundamente liberador.

En medio de los problemas de la vida y de los “tenderetes eclesiásticos”, lo decisivo es que terminamos en Dios.

No sé si los divorciados terminarán comulgando o no; no sé quién va será el obispo a aquí o allá; puedo no saber si la Congregación para la Doctrina de la fe dice “a” o “b” respecto del limbo. A estas alturas de la vida me preocupan poco las intrigas, los “dimes y diretes” del Vaticano y del obispado: porque me parecen cuestiones muy -muy- secundarias ante el gran descanso cristiano que me produce saber que el futuro está en Dios y en Él terminará, que es lo decisivo.

Quizás todos esos embrollos eclesiásticos han adquirido importancia porque la Iglesia ha perdido la tensión hacia el futuro, hacia el Reino, hacia la Escatología

06. ¿LA NADA LE VA A GANAR LA PARTIDA AL SER? MIS PALABRAS NO PASARÁN.

10102394795_83c3c4d49e_zEn estas cosas del futuro, de la escatología y de la teología hablamos como buenamente podemos y sabemos, (excepto fundamentalistas fanáticos que lo saben e imponen todo).

Con un lenguaje en parte filosófico y en parte bíblico podemos apoyarnos y descansar nuestra existencia en “MIS PALABRAS NO PASARÁN”. Evocando el Génesis y el prólogo de San Juan: en el principio existía la Palabra y la Palabra era Dios … Todo se hizo por la Palabra, podemos pensar que esa Palabra creadora es el sentido (logos) de la vida, esa palabra creadora es Palabra salvífica. Y eso no pasa. Venimos de una creación y vamos hacia un final: es el designio salvífico de Dios. Cristo “alfa” y “omega”, principio y fin, decimos en la vigilia Pascual, (cirio pascual).

GENERA UNA GRAN CONFIANZA

o La Palabra, que no pasa, genera una gran confianza. Dios es la roca que me salva (Salmo 143,1).

o El futuro esperado es la serenidad del presente. Decía Viktor Frankl que lo que el ser humano quiere realmente no es la felicidad, sino la confianza en un fundamento que de sentido a su vida y así viva serenamente feliz.

MIS PALABRAS NO PASARÁN.

Invitado a una fiesta en otra orilla…

Sábado, 17 de noviembre de 2018

Del blog Amigos de Thomas Merton:

sonar

“Esta noche he tenido un sueño que, desde muchos puntos de vista, ha sido hermoso y conmovedor: un sueño hierático.

Estoy invitado a una fiesta. Me encuentro con algunas de las mujeres que se dirigen a la misma fiesta, pero hay una separación. Estoy solo en los muelles de una pequeña ciudad.

Un hombre me dice que por cinco dólares puedo ir en yate adonde quiera. Tengo cinco dólares, y más de cinco dólares: cientos de dólares, y también francos. Soy consciente de mi vestimenta clerical. El yate es una pequeña goleta, una goleta ordinaria y no un yate. No se separa de la costa. Nosotros hacemos que se desplace un poco, empujando desde dentro. Después me veo nadando mar adentro en el agua hermosa y mágica de las profundidades, de donde surge una vida maravillosa a la que yo no tengo acceso, una vida y un vigor que yo temo. Sé que buceando en el agua en cuestión puedo encontrar algo maravilloso, pero no sería adecuado ni correcto que yo me pusiese a bucear, puesto que me dirijo a la otra orilla, con la fuerza que he recibido del agua, la inmortalidad.

Luego, una vez llegado a la casa de verano de la otra orilla, lo primero que hago es jugar con el perro, y el niño me trae dos trozos de pan blanco con mantequilla, que yo devoro nada más llegar”.

*
Thomas Merton,
Diarios.
12 de septiembre de 1961

***

Para que puedan vivir.

Sábado, 17 de noviembre de 2018

A man sleeps on a sculpture of a figure called 'Homeless Jesus' in front of the Archdiocese of Washington Catholic Charities offices in Washington, on September 16, 2015. Photo courtesy of REUTERS/Jonathan Ernst *Editors: This photo may only be republished with RNS-POPE-HOMELESS, originally transmitted on Sept. 24, 2015. Empezamos a ver a personas durmiendo o pasando la noche en los portales, cajeros, puentes…

Todos los cristianos queremos ofrecer signos para que las personas puedan sentirse llamadas a seguir a Jesús de Nazaret.

Y hay un signo –significativo- que hoy veo sencillo y expresivo.

En casi todas las diócesis hay locales, pisos, habitaciones, que no estamos usando como comunidad cristiana y que se están envejeciendo en la soledad y el silencio. Pensemos la cantidad de habitaciones que tenemos en los seminarios, casas de monjas, antiguos colegios, casas parroquiales…

Vería un gesto muy positivo el compartir esos pisos con las personas sin techo, por lo menos hasta que puedan ser personas empadronadas y cobrar la renta ciudadana. En el proceso de acompañar a los refugiados o a los inmigrantes a ser ciudadanos con todos los derechos y obligaciones, hay que empezar porque tengan empadronamiento. Y para ello, necesitan un piso donde vivir. Qué buena operación por parte de los cristianos.

Es cierto que son los gobiernos los principales responsables de dar esa vivienda. Pero en la iglesia no podemos seguir teniendo pisos vacíos. Si queremos vivir el espíritu de Jesús, podemos ceder los pisos.

Sé por propia experiencia lo que cuesta encontrar una vivienda para una familia así. Y mientras, los pisos diocesanos, vacíos.

Buscamos signos evangelizadores. Ahí tenemos uno muy importante. Obras son amores. Alabamos cuando alguna parroquia deja sus locales para que puedan comer y dormir los empobrecidos. Mucho más cuando se trata de locales que están vacíos, abandonados, sin usar.

Incluso todos los cristianos, todas las personas que lo deseemos, podemos unirnos y poner cada uno al mes una cantidad pequeña y entre todos pagar durante seis meses la cuota de alquiler. Luego ya cobrarán como ciudadanos empadronados los 430 euros.

Nuestra misión es crear vida digna para todos. Y quien más lo necesita es quien peor lo pasa.

No se encuentran pisos baratos. Es una necesidad urgente. Podemos prestar nuestras huertas y locales para edificarlos. Y podemos prestarlos a las rentas bajas. El Reino exige la entrega total hacia una sociedad nueva. Y este es un signo urgente.

La principal responsabilidad es del gobierno, pero, en caso de no hacerlo y mientras lo seguimos exigiendo, hay personas que tienen que vivir en la calle. Sería un buen gesto por nuestra parte. Hasta me atrevería a decir: ni un euro más gastado en arreglo de templos, mientras todos los hijos de Dios no tengan casa.

Las personas que piden a la puerta de nuestras iglesias, nos lanzan un SOS. ¿Cómo entrar nosotros en el templo y dejar fuera sin morada a tantas personas?

Entramos en el templo y rezamos alegremente “por los que no tienen vivienda, roguemos al Señor” Y siento que Dios me dice: “pues haz algo, pon siquiera un ladrillo para que encuentren dónde vivir “

No faltan viviendas, falta reparto y uso de las viviendas. Hay para todos.

Gerardo Villar

Fuente Fe Adulta

Dos papás unidos gracias a su hijo con parálisis cerebral

Sábado, 17 de noviembre de 2018

papas-gays-hijo-paralisis-cerebralDamián y Pablo Alejandro son una pareja gay que lleva 11 años juntos y 6 de feliz matrimonio. Pensaron que era hora de incluir a alguien más en su familia y decidieron que querían ser papás y darle una vida bonita y llena de amor a un niño a la espera de ser adoptado.

Después de miles de trámites y tiempos de espera llegó la ansiada llamada: un bebé había nacido y ellos serían sus dos papás. Y así llegó Benicio a su familia. Su nacimiento no fue nada fácil pues aún faltaban 10 semanas de gestación cuando el pequeño decidió que era hora de llegar al mundo, así que al nacer tuvo que permanecer mes y medio en neonatología.

“La primera vez que tuvimos contacto fue casi al mes de vida. Ahí empezamos a relacionarnos con nuestro hijo. Los médicos dicen que fue un antes y un después en la vida de Beni, porque antes estaba deprimido, sentía el estado de abandono. Había pesado un kilo cuatrocientos al nacer y cuando dejamos el hospital, pesaba dos kilos setecientos.”

Salieron del hospital y cinco meses después comenzaron a ver que su desarrollo no era como el resto de peques de su edad y comenzaron a visitar especialistas hasta que les dieron un diagnóstico: parálisis cerebral con una cuadriplejia espástica.

“Lo sentimos nuestro desde el primer día. Atravesamos diferentes situaciones, pero para nosotros no había nada más importante en el mundo que su salud. Hubieron días en que los médicos no sabían si iba a pasar la noche.”

Desde entonces, han sido muchas las cirugías a las que el pequeño se ha tenido que someter y las que le quedan. Sus padres nos han informado de que aún necesita 48 intervenciones más y que su precio asciende a más de 6.000€ y con ellas conseguirían que Beni pudiese, al menos, hablar. Ellos no pueden hacerse cargo del elevado coste y realizan actividades extras a sus trabajos en Rosario, Argentina y también han pedido ayuda por redes sociales a quien quiera colaborar.

“Se le salía de lugar el hueso de la cadera debido a su pasticidad. Esa rigidez producía que la cadera se abriera. Le colocaron botox de las rodillas para abajo y tuvo buenos resultados, pero no todo lo que nosotros esperábamos. Encontramos una alternativa en México, en Durango, que es una cirugía mínima directamente sobre los músculos. Se corrigen posturas con pequeñas incisiones y el resultado es para toda la vida.”

Benicio nos enseñó que el tiempo es lo más valioso que podemos darle. Aprendimos que los problemas que uno se hace son innecesarios porque hay cosas que realmente son más importantes.

Os dejamos su correo electrónico, que ellos mismos han compartido, por si queréis ayudar a esta familia: polo_1899@hotmail.com.

Fuente Oveja Rosa

El cantante argentino Fernando Dente: “Soy gay y estoy muy orgulloso”

Sábado, 17 de noviembre de 2018

wxdcufbf_400x400La estrella de la comedia musical publicó un mensaje en su cuenta de Instagram hablando de su sexualidad. “Creo que ya todos lo sabían”, escribió.

Fernando Dente, figura de la comedia musical argentina, decidió revelar su sexualidad: “Hoy me empieza a hacer ruido que mi elección sexual quede encerrada ahí cuando no hay nada que proteger o resguardar. Por si no se entiende: soy gay!!!”, escribió en su cuenta de Instagram.

“Creo que ya todos los sabían. Y, si no, ahora lo saben. Y estoy muy orgulloso de ser quién soy, porque es el resultado de aceptar mis sentimientos y mis deseos”, agregó Fernando, de 28 años, que saltó a la fama al ganar el reality High School Musical.

Actor, cantante, bailarín y director teatral, Dente arrancó su mensaje en las redes contando que “hace muchos años” que su sexualidad “dejó de ser un tema” en su vida. Pero eso sí: “En algún momento lo fue, sobre todo de chico, cuando sentía que algo ‘fallaba en mí’ por ser distinto (distinto a lo que pasaba en mi familia, en la tele, en las revistas…”.

En su “carta abierta”, que fue acompañada por fotos de cuando era chico, Fernando sumó: “Desde que decidí empezar a ser honesto con mis sentimientos, en mi vida personal nunca mentí ni tapé ni hice nada parecido con el tema. Pero en el ámbito público no fue siempre así”.

Y avanzó: Si bien sigo creyendo absurdo salir a aclarar ciertas cosas (nadie sale a aclarar que es heterosexual), me empieza a hacer un poco de ruido esto de ‘evadir’ un tema que es una de las cosas que me definen como la persona que soy y que me gusta mucho ser. Así como me gusta mucho ser argentino, el verde inglés o Madrid”.

Muy sincero, Fernando dio más detalles sobre su vida: Siempre guardo en mi intimidad lo que pasa dentro de mis cuatro paredes, y seguramente siga por ese lado porque es como elijo vivir. Pero otra cosa es guardar ahí adentro una parte de quien soy”.

Y concluyó: “No sé si será la última vez que hable de esto públicamente pero estoy seguro de que es la primera. Y siento que estoy dando un paso muy bueno, así que gracias por ser parte de alguna manera. Le dedico este posteo al Fer de 10 años que se sentía fallado, frustrado e incomprendido. Acá estamos, baby!! Siendo quienes vinimos a ser, con la felicidad como derecho pero también como deber”.

El posteo de Dente generó una gran repercusión entre sus seguidores, y en poco tiempo alcanzó más de 20 mil likes y cientos de comentarios con felicitaciones.

Fuente: Clarín

Basilea esconde 26 banderas LGTB en sus calles para homenajear el matrimonio igualitario

Sábado, 17 de noviembre de 2018

hr-foto4Desde septiembre, Basilea, una de las ciudades más importantes del mundo en cuanto a las artes visuales, está repleta de arcoiris escondidos por sus calles, puentes, ríos y cines, resultado de una intervención urbana realizada por el artista y gestor cultural, Andrés Vaulet.

El proyecto consta de 26 arcoíris realizados a base de madera de descarte industrial ubicados en distintos barrios de la ciudad. Cada uno representa un país donde el matrimonio igualitario ha sido aprobado. Los visitantes pueden escanear con la cámara de su teléfono un código QR ubicado cerca de cada instalación y son derivados automáticamente a la cuenta de Instagram @26HiddenRainbows donde encontrarán la historia del proceso de legalización en cada país al que los arcoiris hacen homenaje.

Después de crear el proyecto, el festival LGBT de Suiza “Luststreifen Film Festival” (@luststreifen.festival)propuso llevarlo por primera vez a la ciudad de Basilea, donde se realiza la feria de artes visuales más importantes del mundo (ArtBasel) y así sucedió. hr-foto6-600x450Andrés Vaulet (@andyvaulet) realizó la obra en San Isidro, de donde es oriundo, y viajó a Suiza invitado por el festival para intervenir las calles. A partir de descartes de madera y con pinturas eco-friendly y mica procesada para darle brillo, desarrolló arcoiris de 70cm de diámetro en relieve que fueron cuidadosamente embalados hasta su destino.

En conjunto con el equipo de arte urbano de Espacio Público de Basilea, los comerciantes y los frentistas, se eligieron los distintos espacios donde se instaló la obra. El festival, con gran participación de programación latinoamericana (principalmente cine), fue un éxito y la obra quedó instalada por la ciudad: “Hubo quienes también ingresaban a la cuenta de Instagram y a partir de ahí recorrían la ciudad identificando los arcoiris como una búsqueda del tesoro, cada posteo daba pistas de la localización con una foto y la dirección de su ubicación, y eso les hacía más fácil el juego”, comenta su creador durante el desarrollo del festival.

hr-foto1-600x450La idea de @26HiddenRainbows es difundir el respeto por la diversidad, el amor, la educación y el cuidado del medio ambiente, transformando los barrios y las ciudades en el tablero de un juego y cada año poder llegar a más regiones. En una época en la que cuesta convocar a las nuevas generaciones a que asistan a museos, esta propuesta lúdica propone vincular a la inclusión y a la sustentabilidad en una salida cultural.

Si bien el nombre es @26HiddenRainbows, la idea es que en cada lugar que se realice la instalación, se vayan sumando los países que aprueban la ley. “Desde que inicié el proyecto, un país más, Malta, aprobó el matrimonio igualitario, ojalá que cada año, esa cifra crezca y poder llenar las calles del mundo de arcoiris” dice el creador.

Fuente Oveja Rosa

Chile: Illapel corona a mujer trans como su reina

Sábado, 17 de noviembre de 2018

capturadepantalla20181112alas170208-9537789aa091984f46d2918fa77672bc-1200x0Antonia Leonor Maturana ganó el tradicional certamen de la ciudad.

La joven trans Antonia Leonor Maturana (25) se convirtió en Reina de Illapel al ganar el certamen que conmemoró los 264 años de la capital de la Provincia de Choapa, siendo el hecho particularmente destacado por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh)

Con su triunfo, Antonia es así la primera mujer trans en ser coronada reina en un certamen de belleza de la Región de Coquimbo, “lo cual marca un hito para los derechos de todas las personas con identidad de género diversa, así como para la historia de los derechos de la diversidad sexual en Chile”, sostuvo el Movilh

Tras ganar, la reina sostuvo que ha vivido “toda una vorágine, el público se hizo notar desde el primer día. Estoy muy orgullosa. Tenemos que seguir así, abriéndole las puertas a todos. Quiero agradecer a la Municipalidad por dejarme participar y haberme aceptado desde el primer minuto que me presenté como candidata a Reina”.

antonia-leonor-2-820x394

El alcalde Denis Cortés Vargas sostuvo que “nosotros tenemos que ser consecuentes en lo que decimos y hacemos. En mi administración hemos dicho que la Municipalidad está abierta para todos, no se puede excluir a nadie. Estamos contentos por el ambiente que se ha dado, hay un respeto mutuo entre todas las candidatas. Illapel está dando una señal de madurez a Chile entero”.

“Felicitamos a la reina, a Illapel,  el municipio y a su alcalde por contribuir a normalizar la diversidad social y el respeto que toda persona merece”, señaló el vocero del Movilh, Óscar Rementería.

Fuente MOVILH

“El superclásico beso marica, somos los rostros negados por la colonialidad”

Sábado, 17 de noviembre de 2018

capture“El superclásico beso marica. Somos negros, somos villeros, somos del interior de Argentina, somos pobres, no somos el estereotipo de cuerpo esbelto, somos los rostros negados por la colonialidad” publicó en sus redes el grupo artístico Bartolina XiXa Drag Folk para acompañar las imágenes.

Noviembre es el mes de la diversidad sexual en Salta. Son cuatro semanas donde se genera conciencia de la discriminación que sufren muchas veces las personas de la comunidad LGBTIQ. El mismo fue declarado como tal por el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta mediante una ordenanza (14469/12).

En este marco, hicieron una producción con dos jóvenes desde el grupo artístico Bartolina XiXa Drag Folk. En las fotos se ve a ambos dándose un beso en la boca, uno con la remera de Boca y otro con la de River. La misma fue en las afueras del convento San Bernardo.

Hay que continuar la lucha. Es una realidad que convive con nosotros y no podemos no mirarla. No es un sistema binario, hay diversidades sexuales que deben ser respetadas“, dijo la referente feminista Mónica Menini a Que Pasa Salta.

El posteo completo con el que compartieron las fotos en las redes:

“El superclásico beso marica

Somos negros,
somos villeros,
somos del interior de Argentina,
somos pobres,
no somos el estereotipo de cuerpo esbelto,
somos los rostros negados por la colonialidad,
SOMOS MARICAS, empoderadas y subalternas, alejadas del “clásico” gay estereotipado. Transitamos nuestra vida en los espacios y en la memoria que siempre son acallados por la heteronorma y la LGBTnorma.

Somos los que viven en un país donde el fútbol es parte de nuestra identidad nacional.

Desde niños nos han enseñado a amar el fútbol y a ODIAR al equipo adversario. Nos han enseñado que el fútbol es una cosa de hombres (de machos). Nos han enseñado que el que piensa distinto, el que tiene la casaca de color distinto es un blanco para la burla, el desprecio, los insultos, la pelea, el odio.

Nos han inculcado que ser argentino es llorar por una camiseta y no por la miseria humana que nos tocó vivir.

Hoy no lloramos por una final de la cual no somos parte, sino lloramos por todas las compañeras y compañeros que han sido expulsades de su casa por ser distintes. Lloramos por las que ya no están, porque las mataron, porque las desaparecieron, porque se fugaron a buscar mejor vida, por las que murieron enfermas sin atención médica.

Hoy en un mundo que nos expulsa y nos enseña a avergonzarnos, venimos a decirles a TODES que no tenemos miedo y que mientras ustedes están odiando al equipo contrario, nosotras MARICAS villeras y pueblerinas en un BESO solo venimos a ofrecer AMOR.

Un clásico argentino no es un BOCA Y RIVER, un clásico argentino es ver cómo nos estigmatizan, nos insultan, nos expulsan, nos odia, nos matan.”

Fuente: Qué Pasa Salta, vía SentidoG

Tanzania asegura que los gais están a salvo mientras la policía los detiene y tortura

Sábado, 17 de noviembre de 2018

luuutanzania-purga-gay-696x522Ya hace semanas que os hablamos de la “purga” gay que el gobernador de la región de Dar es Salaam, Paul Makonda, decidió poner en marcha el pasado 5 de noviembre. Por ahora no parece que haya mucha gente manifestándose frente a los consulados del país como sí se hizo cuando ocurrió lo mismo en Chechenia, pero seguro que es por causas ajenas a la organización y no porque en Tanzania sean negros y en el fondo todos somos un poquito racistas o porque Chechenia tiene relación con Putin y joder, qué mal nos cae Putin a todos.

Makonda pidió a la población que denunciara a cualquiera que sospecharan que era homosexual, y formó un equipo de 17 “expertos” que se encargarían de comprobar si la acusación era cierta (realizando un examen anal, una práctica absurda, discriminatoria e inhumana que muchos países están dejando de utilizar para detectar gais); para luego no matarlos ni torturarlos sino “curarlos”. A base de más torturas, claro.

A pesar de que, según Amnistía Internacional, la policía del país ya ha arrestado (como mínimo) a 10 hombres sospechosos de ser gais; el Ministro del Interior del país, Alphaxard Kangi Ndege Lugola, aseguró a la prensa que en su país todo el mundo está a salvo: “Tanzania es un lugar seguro y nadie puede decir lo contrario sin tener toda la información. Si alguien siente que su vida está amenazada, debería ir a la policía y no he recibido ninguna información por parte de la policía que demostrara la vulnerabilidad de ninguna persona“.

Parece un chiste, pero es real. Y luego que para qué seguimos celebrando el Día del Orgullo LGTB+.

Fíjate si las declaraciones del Ministro son absurdas (y falsas) que él mismo se contradijo un par de días después al dirigirse al Parlamento del país y asegurar que, con respecto a la homosexualidad, Tanzania “no es el lugar adecuado para ese tipo de actos, nunca permitiremos que ocurran esas cosas. Tenemos leyes que prohíben esas cosas.

Independientemente de las atrocidades que Makonda y el gobierno tanzano (que dijo públicamente que se distanciaba de la “purga” pero no piensa hacer nada para evitarla), el país castiga la homosexualidad con la cadena perpetua. Es a lo que, probablemente, se enfrenten los 10 detenidos de hace unos días cuyo abogado teme que, a pesar de estar en libertad bajo fianza, vuelvan a ser perseguidos y acosados por la policía.

La misma policía que responde ante el ministro de interior del que te hablamos en esta noticia. Luego se extraña de que no le lleguen informes de violencia policial contra personas LGTB+.

Fuente | Pink News, vía HazteQueer

Creador

Viernes, 16 de noviembre de 2018

Del blog Nova Bella:

tumblr_obpo0ykvmp1qzcqino1_1280

 

“El verdadero creador se reconoce porque encuentra siempre en derredor,

en las cosas más comunes y humildes,

algo digno de ser notado”

*

Igor Stravinsky

creador

***

“Madres y padres del planeta”, por Magdalena Bennásar.

Viernes, 16 de noviembre de 2018

mundo-en-la-caraEstamos viviendo un momento de mucha trascendencia para el futuro del planeta, nuestro hogar, y como consecuencia para el presente-futuro de millones de personas ya ahora y sobre todo para las generaciones futuras.

¿Qué planeta encontramos los que tenemos más de 40 años? Recuerdo como mi padre, recién jubilado, se dedicaba en Pto Colom, Mallorca -donde teníamos casa de verano que se convirtió en su residencia habitual hasta que murió- se dedicaba en su barquita a pescar auténticas delicias y a coger cangrejos, otra delicia que cuidadosamente guardaban para el sábado y domingo donde habitualmente íbamos apareciendo.

El mar estaba limpio, los plásticos se doblaban cuidadosamente y guardaban para reusar. No se tiraba comida, no se salía a comer fuera más que para grandes celebraciones, y algo que me parece precioso, se recogía el agua de lluvia en un sistema de tejado preparado para ello, el agua, iba a una cisterna de uso exclusivamente potable.

Echo de menos aquellos cangrejos ¡pobres! y también aquella fruta del árbol de los tíos que también en su jubilación cuidaban y compartían.

Y el mar tenía algas, en cantidad, y las rocas tenían hierba y erizos y… y los niños y las niñas disfrutábamos de aquella naturaleza viva y hermosa. Y sí, a la playa los jóvenes no íbamos en coche o en yate, íbamos en bici o remando, y no hacía falta ir al gimnasio porque todo el día te movías, me refiero en vacaciones o fines de semana.

Estoy segura que cada una recuerda su infancia y juventud, la de excursiones por parajes indescriptibles con vegetación y animales maravillosos. Ya veis por donde voy, no paréis vuestra mente… dejadla recordar lo bello. Y lo sencillo. Eso queremos para nuestros hijos y nietos y biznietos.

Pero nuestros hijos y sus hijos tendrán que luchar con una realidad distinta, prácticamente varias ya generaciones desde la universidad dedican un montón de energía y creatividad para investigar como limpiar lo que nuestra generación ha destruido en unos pocos años. Miles de años para formarse un fondo marino con unos grados de acidez, temperatura y salubridad concreta, maravillosamente lograda a través de procesos imperceptibles, milagros continuos del Planeta, cuna, casa de todos.

Esa precisa temperatura del agua para que todo el sistema ecológico delicadísimo acoja y nutra la multiplicidad de vida. Hoy las mentes más brillantes, en lugar de investigar para erradicar enfermedades, tienen que descubrir como liberar esa maravilla de la manta de plásticos y polución que los cubre ahogando la vida, cambiando así el hábitat.

Estas mentes están hoy completamente involucradas en limpiar nuestra inconsciencia y egoísmo.

Recibía ayer unas fotos desoladoras del Yosemite Park en California. Hace 17 años estuve ahí cuando trabajaba cerca, y aquello era indescriptiblemente maravilloso, hoy sigue siendo precioso, pero resulta que se ha secado el río y por supuesto las cataratas cuyas cascadas eran las más altas de América del Norte y las quintas más altas del mundo. Hoy están secas. (????)

“Padre-Madre, que te conozcan” ¡Cómo entiendo la oración de Jesús, su deseo, su necesidad, sus ganas de compartir la experiencia de amor que él vive, que él siente y que le posibilita vivir distinto!

Jesús consigue un cambio en unos pocos, que aún pervive y es la historia más cautivadora que conocemos. No es un dios de la mitología, con poderes. Es un joven, un hombre, que ante lo que no le gusta, porque le duele en el alma la injusticia, la falsa religiosidad, se pone a dialogar con su padre-madre. Así de normal, humano es nuestro Dios, tanto que le llamamos Hijo de Dios.

En plena naturaleza, en contacto con el monte y el mar, Jesús desarrolla su alma contemplativa y de esa oración unificada: su Padre-Dios, sus montes, los campos y sobre todo su querido mar, brotan sus metáforas para explicar a los que tienen sed de un mundo más justo y de Amor, lo que él ya está viviendo. Ese mar hoy tumba de tantos.

“Padre, que te conozcan”. Y a partir de él, algo ocurre entre Dios y nosotros. A partir de esa relación cordial (de corazón a corazón) con el Abba nace en nosotras la capacidad de crecer y madurar y “ser” hijas e hijos, de la familia, de la comunidad. Es la comunidad cristiana porque por nuestras venas corre la sangre de Cristo. Si viéramos la oración como la circulación veríamos como el corazón (que es él) bombea, con cada latido, Vida y se expande por todo el cuerpo, en cada célula…y da vida y tú y yo vivimos con amor, con mimo, cuando acogemos su latido.

¡Padre, que te conozcan! Porque si te conocen tendrán vida y la recrearán continuamente. ¿Cómo? ¿Qué es lo que se recreará? La Tierra, la Vida, la Comunidad.

Los científicos afirman que con meditación se produce un cambio incluso físico del cerebro humano. Imaginemos que a esta meditación silenciosa la seguimos con un espacio de “diálogo, personal, íntimo con el Abba que me conoce, que me confía la Vida y lo sé por su Palabra, pronunciada sobre mí en el mismo momento que la acojo en mi silencio y en mi pobreza.

El Dios bíblico, el Dios de Jesús, no es silencioso, es el Dios de la Palabra. Por eso el mandamiento judío por antonomasia es “Shemá Israel” “Escucha hijo mío-pueblo mío”.

El silencio es un regalo de Dios a la persona para que consiga escuchar, porque ahí radica la posibilidad de conocer y con el roce, de amar, y así, actuar desde ese conocimiento mutuo.

El silencio es difícil cuando no se quiere oír, cuando lo que se quiere es ser escuchado, ser importante, ser el centro… Cuando el centro va siendo Dios, el Planeta, las hermanas…se hace silencio en el corazón porque necesitamos oír.

Si le conociéramos no destruiríamos nada. Pisaríamos el planeta con pisada mínima, sin aplastar nada ni a nadie. La pisada es también la palabra bien o mal intencionada.

Y cuando un grupo de mujeres y hombres “Escuchan” empezamos a “conocer” y me atrevo a decir a “recrear”. Todo nace de nuevo porque le damos otra oportunidad. Todo se unifica y surge en nosotros ese deseo enorme de ser Uno con todo y con todos.

¿Por qué? Porque cuando “conoces” se produce el milagro. La bondad, el respeto, la alegría, la justicia brota y da vida.

Y mientras el templo viejo y falso se está desmoronando, un grupo de itinerantes alrededor de Jesús forman algo nuevo.

Me emociona ver que algo de esto estoy viviendo hoy con un grupo de unas 15 personas, todas españolas todavía, que ante un carisma de “conocerle y crear la paz y la unidad con el todo” nos hemos reunido en red para formar esa comunidad de hombres y mujeres de “Shemá”. Con los pies en el suelo y el corazón abierto iniciamos un proceso, un itinerario de compartir vida y susurro de Dios, e ir viendo, tal vez no es llegar a ningún sitio, sino disfrutar del camino juntos.

Creo que como el grupo original de Jesús somos gente de bien, normal y estamos en la tarea de recuperar el planeta, de recuperar las relaciones humanas igualitarias, de reconstruir la iglesia desde nuestra “Escucha” porque hacemos nuestra la palabra del Dios de Jesús, del Abba sobre nuestra vida “Shemá, Israel”.

Y sueño una tierra nueva, y un mar nuevo. Sueño que cuando vuelva al Puerto de mi infancia, que es como los brazos de mi madre, lo encuentre vivo, con sus aguas tranquilas limpias, con sus peces y cangrejos que huyeron, con su belleza infinita a los pies del monte donde la “Dona, la Mare de Déu de Sant Salvador” lo contempla y protege.

“Padre, que te conozcan”.

Shemá, hermanas y hermanos”. Y así iremos siendo padres y madres del Planeta, rostro de Dios y cuna-casa de todas.

Magdalena Bennásar Oliver

www.espiritualidadintegradoracrisitiana.es

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.