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Colectivos LGTB presentarán en la Asamblea Nacional de Venezuela un proyecto de ley de matrimonio igualitario.

Sábado, 1 de febrero de 2014

matrimonio igualitario venezuela 5Algo se mueve en Venezuela, donde el próximo 31 de enero más de 40 colectivos LGTB consignarán ante la Asamblea Nacional un proyecto de ley de matrimonio igualitario que cuenta con destacados apoyos dentro del oficialismo. Según el presidente de la Asociación Civil Venezuela Igualitaria, Giovanni Piermattei, la aprobación del matrimonio igualitario supone la única forma de que el Estado venezolano garantice protección jurídica y económica a las familias conformadas por parejas del mismo sexo.

“Cuando nos pronunciamos a favor de avanzar en este proyecto no es porque solamente queremos casarnos, porque el objetivo no es la institución matrimonial, sino que a través de ella se pueda alcanzar la igualdad, el reconocimiento del Estado a que nosotros somos tan dignos, que nuestras relaciones afectivas son tan dignas e iguales que las de los demás. Nuestras familias deben estar protegidas por esta institución que hasta ahora es la única, en el aspecto jurídico, que da protección a la familia en el país”, ha declarado Piermattei a la Agencia Venezolana de Noticias. “En la exposición de motivos del proyecto de ley se explica que nosotros consignaremos el documento en consonancia con la Declaración de los Derechos Humanos, los Principios de Yogyakarta y el artículo 22 de la Constitución venezolana. Nos apegamos a una Constitución muy evolucionada, yo diría de las más vanguardistas en materia de derechos humanos, además tenemos un Plan de la Patria que hoy es ley y que debe cumplirse [en referencia al llamado ‘Plan de la Patria 2013-2019’, promovido por el Gobierno venezolano], ha añadido.

El texto del proyecto (que puedes consultar íntegramente aquí) incluye en su exposición de motivos la argumentación jurídica que sustenta la plena constitucionalidad del proyecto. Y es que, aunque la Constitución venezolana protege en su artículo 77 “el matrimonio entre un hombre y una mujer” (sin negar expresamente que puedan haber matrimonios entre personas del mismo sexo) hay artículos de orden superior que protegen contra la discriminación y garantizan el respeto de derechos que no se mencionen explícitamente (como el artículo 22, que establece que “la enunciación de los derechos y garantías contenidos en esta Constitución y en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos no debe entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona, no figuren expresamente en ellos”).

Quizá lo más significativo sea el hecho de que el proyecto de matrimonio igualitario cuente con apoyos explícitos por parte de políticos del bloque que apoya al actual presidente, Nicolás Maduro. Entre ellos los diputados Tania Díaz, Eduardo Piñate, Carlos Sierra o Eduardo Lima y los gobernadores de Vargas, Jorge Luis García Carneiro, y de Barinas, Adán Chávez. También se han pronunciado a favor la Defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, el ministro para la Cultura, Fidel Barbarito, y la ministra para la Mujer e Igualdad de Género, Andreína Tarazón.

Abriría la puerta a otros proyectos

Muy importante resulta el hecho de que los colectivos LGTB estén trabajando ya en el desarrollo de otros instrumentos jurídicos para avanzar en los derechos de la población LGTB al calor de la discusión sobre el proyecto de ley de matrimonio civil igualitario. Entre ellos, una ley de identidad de género, una ley contra la discriminación de los grupos vulnerables y otra que se encargue de tipificar los crímenes por odio por razones de orientación sexual e identidad de género.

Un país que se está quedando retrasado

La aprobación de un proyecto de ley como el que ahora va a ser presentado resolvería de un plumazo la situación de atraso que Venezuela vive por lo que al reconocimiento jurídico de las parejas del mismo sexo se refiere. Hace solo uno mes nos hacíamos eco de la negativa del Registro Civil de Caracas a inscribir el matrimonio celebrado en Argentina entre dos ciudadanas venezolanas. Una negativa que tenía lugar poco después de que la justicia de ese país se negara también a reconocer a otra pareja la posibilidad de ver reconocida su unión de hecho al entender que las leyes venezolanas solo permiten entender esta unión como “entre un hombre y una mujer”, dejando como única posibilidad para la pareja la constitución de una comunidad de bienes ordinaria.

El camino no parece fácil, en un país en el que más allá de tensiones ideológicas existe una fuerte homofobia social de base. Sin embargo, la favorable acogida que el proyecto de ley de matrimonio igualitario ha recibido por parte de medios oficialistas permite ser moderadamente optimistas. El hecho de que cada vez resulte más claro que Venezuela se está quedando atrás en el ámbito latinoamericano, donde ya Argentina, Uruguay y Brasil permiten el matrimonio igualitario, México lo permite en algunos territorios (y su extensión a todo el país parece imparable), en Colombia haya ya varias parejas del mismo sexo casadas como consecuencia de sentencias judiciales y Chile lo vaya a discutir en la próxima legislatura, contribuye además a mejorar las perspectivas.

Fuente Dosmanzanas

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