Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Epifanía’

Fiesta de la Epifanía del Señor. Ciclo B

sábado, 6 de enero de 2024
Comentarios desactivados en Fiesta de la Epifanía del Señor. Ciclo B

9FA81411-5090-454E-B9B3-E254B0896C3DDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

El autor del primer evangelio, Mateo, que probablemente reside en Antioquía de Siria, lleva años viviendo una experiencia muy especial: aunque Jesús fue judío, la mayoría de los judíos no lo aceptan como Mesías, mientras que cada vez es mayor el número de paganos que se incorporan a la comunidad cristiana. Algunos podrían interpretar este extraño hecho de forma puramente humana: los paganos que se convierten son personas piadosas, muy vinculadas a la sinagoga judía, pero no se animan a dar el paso definitivo de la circuncisión; los cristianos, en cambio, no les exigen circuncidarse para incorporarse a la iglesia.

Mateo prefiere interpretar este hecho como una revelación de Dios a los paganos. Para expresarlo, se le ocurre una idea genial: anticipar esa revelación a la infancia de Jesús, usando un relato que no debemos interpretar históricamente, sino como el primer cuento de Navidad. Un cuento precioso y de gran hondura teológica. Y que nadie se escandalice de esto. Las parábolas del hijo pródigo y del buen samaritano son también cuentecitos, pero han cambiado más vidas que infinidad de historias reales.

La estrella

Los antiguos estaban convencidos de que el nacimiento de un gran personaje, o un cambio importante en el mundo, era anunciado por la aparición de una estrella. Sin necesidad de recurrir a lo que pensasen otros pueblos, la Biblia anuncia que saldrá la estrella de Jacob como símbolo de su poder (Números 24,17). Este pasaje era relacionado con la aparición del Mesías.

Los buenos: los magos

De acuerdo con lo anterior, nadie en Israel se habría extrañado de que una estrella anunciase el nacimiento del Mesías. La originalidad de Mateo radica en que la estrella que anuncia el nacimiento del Mesías se deja ver lejos de Judá. Pero la gente normal no se pasa las noches mirando al cielo, ni entiende mucho de astronomía. ¿Quién podrá distinguirla? Unos astrónomos de la época, los magos de oriente.

La palabra “mago” se aplicaba en el siglo I a personajes muy distin­tos: a los sacerdotes persas, a quienes tenían poderes sobrenaturales, a propagandis­tas de religiones nuevas, y a charlatanes. En nuestro texto se refiere a astrólogos de oriente, con conocimientos profundos de la historia judía. No son reyes. Este dato pertenece a la leyenda posterior, como luego veremos.

Los malos: Herodes, los sumos sacerdotes y los escribas

La narración, muy sencilla, es una auténtica joya literaria. El arran­que, para un lector judío, resulta dramático. “Jesús nació en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes”. Cuando Mateo escribe su evangelio han pasado ya unos ochenta años desde la muerte de este rey. Pero sigue vivo en el recuerdo de los judíos por sus construcciones, su miedo y su crueldad. Es un caso patológico de apego al poder y miedo a perderlo, que le llevó incluso a asesi­nar a sus hijos y a su esposa Mariamne. Si se entera del nacimiento de Jesús, ¿cómo reaccionará ante este competidor? Si se entera, lo mata.

Un cortocircuito providencial

Y se va a enterar de la manera más inesperada, no por delación de la policía secreta, sino por unos personajes inocentes. Mt escribe con asombrosa habili­dad narrativa. No nos presenta a los magos cuando están en Oriente, observando el cielo y las estre­llas. Omite su descubrimiento y su largo viaje.

La estrella podría haberlos guiado directamente a Belén, pero entonces no se advertiría el contraste entre los magos y las autoridades políticas y religiosas judías. La solución es fácil. La estrella desaparece en el momento más inoportuno, cuando sólo faltan nueve kilómetros para llegar, y los magos se ven obligados a entrar en Jerusalén.

Nada más llegar formulan, con toda ingenuidad, la pregunta más compromete­do­ra: “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella y venimos a adorarlo”. Una bomba para Herodes.

El contraste

Y así nace la escena central, importantísima para Mt: el sobresalto de Herodes y la consulta a sacerdotes y escribas. La respuesta es inmediata: “En Belén, porque así lo anunció el profeta Miqueas”. Herodes informa a los magos y éstos parten. Pero van solos. Esto es lo que Mt quiere subrayar. Entre las autori­dades políticas y religiosas judías nadie se preocupa por rendir homenaje a Jesús. Conocen la Biblia, saben las respuestas a todos los proble­mas divinos, pero carecen de fe. Mientras los magos han realizado un largo e incómodo viaje, ellos son incapa­ces de dar un paseo de nueve kilómetros. El Mesías es rechazado desde el principio por su propio pueblo, anunciando lo que ocurrirá años más tarde.

Los magos no se extrañan ni desaniman. Emprenden el camino, y la reapari­ción de la estrella los llena de alegría. Llegan a la casa, rinden homenaje y ofrecen sus dones. Estos regalos se han interpretado desde antiguo de manera simbólica: realeza (oro), divinidad (incienso), sepultura (mirra). Es probable que Mt piense sólo en ofrendas de gran valor dentro del antiguo Oriente. Un sueño impide que caigan en la trampa de Herodes.

Los Reyes magos no son los padres, somos nosotros

A alguno quizá le resulte una interpretación muy racionalista del episodio y puede sentirse como el niño que se entera de que los reyes magos no existen. Podemos sentir pena, pero hay que aceptar la realidad. De todos modos, quien lo desee puede interpretar el relato históricamente, con la condición de que no pierda de vista el sentido teológico de Mt. Desde el primer momento, el Mesías fue rechazado por gran parte de su pueblo y aceptado por los paganos. La comunidad no debe extrañarse de que las autoridades judías la sigan rechazando, mientras los paganos se convierten.

El contraste entre la primera lectura y el evangelio

La liturgia parece ver en el relato de los magos el cumplimiento de lo anunciado en el libro de Isaías (Is 60,1-6).

¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz;

la gloria del Señor amanece sobre ti!

Mira: las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad los pueblos,

pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti.

Y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora.

Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti;

tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos.

Entonces lo verás, radiante de alegría;

tu corazón se asombrará, se ensanchará,

cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar

y te traigan las riquezas de los pueblos.

Te inundará una multitud de camellos,

de dromedarios de Madián y de Efá.

Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro,

y proclamando las alabanzas del Señor.

            Sin embargo, la relación es de contraste. En Isaías, la protagonista es Jerusalén, la gloria de Dios resplandece sobre ella y los pueblos paganos le traen a sus hijos, los judíos desterrados, la inundan con sus riquezas, su incienso y su oro. En el evangelio, Jerusalén no es la protagonista; la gloria de Dios, el Mesías, se revela en Belén, y es a ella adonde terminan encaminándose los magos. Jerusalén es simple lugar de paso, y lugar de residencia de la oposición al Mesías: de Herodes, que desea matarlo, y de los escribas y sacerdotes, que se desinteresan de él.

Alegría, adoración y regalo

Nosotros, descendientes de los pueblos paganos, debemos imitar el ejemplo de los magos: inmensa alegría al ver la estrella, adoración al niño, regalos. Alegría, regalos y niños son típicos del 6 de enero. Pero Mateo piensa en un niño distinto, al que debemos adorar y ofrecernos, llenos de alegría.

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

06 Enero. Epifanía del Señor. Ciclo B.

sábado, 6 de enero de 2024
Comentarios desactivados en 06 Enero. Epifanía del Señor. Ciclo B.

IMG_2027

“¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Hemos visto salir en Oriente su estrella, y venimos a adorarle.”

(Mt 2,1-12)

Hoy recordamos la visita de unos sabios extranjeros a Jesús acabado de nacer. La historia es como un juego de reyes muy diferentes entre ellos: en primer lugar, para entrar en el espíritu del Evangelio, podemos olvidarnos de todas las ideas sobre Melchor, Gaspar y Baltasar que pueblan nuestro imaginario. El segundo rey es Herodes, el rey de Judea. Y el tercer rey es Jesús, el Mesías judío que ya desde el comienzo atrae a gente de otras naciones.

En la escena, los sabios son quienes van de acá para allá. Vienen de lejos siguiendo una estrella que les ha de llevar hasta el rey de los judíos, a pesar de que ellos no lo son. Mirándoles sentimos el sabor que nos dejan las personas libres: lo que les guía es una estrella del cielo, están en movimiento, les llena la alegría. Van sin expectativas, prejuicios ni intereses, saben reconocer a Jesús. Y, lo más importante saben adorarle.

Esto es lo que la liturgia nos invita a hacer en este tiempo: como los sabios, ponernos delante de Jesús vacías de nosotras mismas, sin pedir, sin querer comprender, sin esperar nada. Solo permanecer en silencio.

La actitud de Herodes es completamente diferente. Quiere saber dónde está el Mesías, pero tiene miedo. Teme por su propio poder. Pretende encontrar a Jesús sin moverse de su palacio. Ahora diríamos que convoca a los expertos y quiere pruebas y evidencias científicas de lo que está sucediendo fuera de su control. Actúa con secretismo y engaño, con cálculo e interés.

Y Jesús, tan pequeñín, ya mueve a tanta gente. Este tiempo nos ayuda tal vez a acercarnos a él con más sencillez, confianza, silencio. Cuando crece, a veces sentimos que no le comprendemos, que le pedimos demasiado y hacemos demasiado poco, que no tenemos ganas de acercarnos a él por miedo a que la vida se nos complique más de lo que ya está… Hoy se nos regala una buena ocasión para estar, para poner el corazón, sin más propósito, delante del Señor de nuestra vida.

Oración

Padre, que tu Santa Ruah nos vaya transformando en personas sabias y libres, capaces de cruzar oasis y desiertos buscando a tu Hijo en nuestro mundo y adorarle.

*

Fuente: Monasterio Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Dios es el sol que nunca podremos ver, pero su claridad está en todo.

sábado, 6 de enero de 2024
Comentarios desactivados en Dios es el sol que nunca podremos ver, pero su claridad está en todo.

1_epifaniaEPIFANIA (B)

Mt 2,1-12

Es la fiesta más antigua que se conoce. Fue la única fiesta de Navidad que se celebró en toda la Iglesia, hasta que en Occidente se empezó a celebrar el 25 de diciembre la Natividad. La palabra “Epifanía” significa en griego «manifestaciones«, sobre todo la primera claridad de la mañana, antes de verse el sol. Siguió celebrándose la fiesta de Epifanía, pero con otros significados. Durante mucho tiempo se celebraban en ella tres “epifanías”: la adoración de los Magos, el bautismo de Jesús y las bodas de Caná. El 6 de enero se celebraba en Roma el triple triunfo de Augusto César.

Empezábamos el tiempo de Navidad con un relato del evangelista Lucas que hablaba de pastores, ángeles y el niño en el pesebre. Hoy terminamos con otro relato de Mt sobre unos magos que vienen a adorar a Jesús. En esta “historia” está recogida la tradición del AT y la experiencia de los primeros cristianos. Se intenta expresar una cristología ya avanzada. Debemos recordar que el título de Rey no se le dio a Jesús hasta después de su muerte. Debemos tener presente que los tres títulos que en el relato se sobreentienden (Rey, Hijo de Dios y Mesías) se implican unos en otros.

La apertura a los paganos fue un salto cualitativo en la manera que tenía el pueblo judío de interpretar sus relaciones con Dios. Este cambio de perspectiva no se llevó a cabo sin traumas. Los escritos del NT dejan bien claro que solo se consiguió después de muchas discusiones y mucha reflexión. No nos debe extrañar esta dificultad. Los judíos se consideraban el pueblo elegido. Creían que Dios había hecho por ellos prodigios que no había hecho con ningún otro pueblo. Todavía nos cuesta mucho aceptar que Dios no puede tener privilegios con nadie, sea persona, pueblo o religión.

La universalidad del mensaje es el tema de las tres lecturas. Todas nos hablan de una novedad en la relación de Dios con los hombres. Dios se manifiesta siempre a todos, aunque solo le descubre el que le busca. La originalidad de la experiencia religiosa del pueblo judío no es obra de una persona sino de un pueblo, capaz de interpretar los acontecimientos como manifestación del amor de Dios hacia ellos. En realidad, Dios no puede hacer por uno lo que no hace por otro. Dios es AMOR absoluto. El amor es su esencia, no una cualidad, que podría tener o no tener, como en nosotros.

Dios constantemente se está manifestan­do en su creación, para todo aquel que está atento. Esa atención no se refiere a los sentidos sino al ser. Muchas veces os he dicho que Dios no actúa desde fuera como las causas segundas, sino desde el ser de cada criatura y acomodándose a su manera de ser; por lo tanto, será inútil todo intento de percibir esas acciones con nuestros sentidos o con nuestra razón. Para descubrir a Dios hay que desplegar una especial atención, dirigida al centro de nuestro ser.

El relato de los Magos va en esta dirección. Ellos descubrie­ron la estrella, porque se dedicaban a escudriñar el cielo; fueron capaces de levantar los ojos de la tierra. A pesar de estar lejos vieron la estrella; la inmensa mayoría de los que estaban alrededor del recién nacido, ni se enteraron. Nuestra religiosidad no consigue su objetivo, porque nos empeñamos en encontrar a Dios donde no está. Porque nos empeñamos en descubrir, no a Dios, sino al ídolo que nos hemos fabricado.

Dios no está en los fenómenos que percibimos por los sentidos. Mejor dicho, Dios está en todos los fenómenos, aunque no de manera especial en los que percibimos como maravillosos. Nosotros nos empeñamos en descubrirlo solo en lo extraordina­rio, pero Dios se manifiesta exactamente igual en los acontecimientos más sencillos y cotidianos. Hay que aprender a descubrir esa presencia. En la fragancia de una flor, en una puesta de sol, en la sonrisa de un niño, en el sufrimiento de un enfermo.

La experiencia de los místicos los llevó a llamar a Dios siempre el escondido. S. Juan de la Cruz: A donde te escondiste, Amado y me dejaste con gemido. Como el ciervo huiste, habiéndome herido. Salí tras ti clamando y eres ido. Y el místico sufí persa Edwin Rumi dice: Calla mi labio carnal. Habla en mi interior la calma, voz sonora de mi alma, que es el alma de otra Alma eterna y universal. ¿Dónde tu rostro reposa, Alma que a mi alma da vida? Nacen sin cesar las cosas, mil y mil veces ansiosas de ver tu faz escondida. Y Pascal: Toda religión que no predique un Dios escondido, es falsa.

Me preocupa que los católicos estemos convencidos de que no hay nada que aprender sobre Dios, porque ya lo sabemos todo. Sea en cuanto a las verdades, sea en cuanto a las normas morales, sea en cuanto a las celebraciones litúrgicas, el hecho de que no haya capacidad de innovación, es la mejor prueba de que estamos en una religión sin vivencia, en una religión muerta. Dios se manifiesta siempre como absoluta novedad. Si encontramos dos veces el mismo dios, podemos estar seguros de que es un ídolo.

La clave de esta celebración es la universalidad del mensaje. En Navidad veíamos a Dios encarnado. Hoy celebramos a Dios manifestado a todos y en todo; es decir, se está siempre manifestando y se manifiesta en todo lo creado. Esto no lo hemos asumido del todo, los cristianos. Seguimos creyéndonos unos privilegiados por conocer a Jesús. Seguimos lamentando la situación de los que no creen en él, porque no podrán participar de su salvación. Desde el Vaticano II, hemos avanzado mucho en la verdadera dirección, pero no hemos dado el paso definitivo.

Hoy debíamos tener muy claro que Jesús no vino a fundar una religión frente a la religión judía; ni una Iglesia frente a otras Iglesias. Jesús predicó el Reino de Dios. Jesús nos trajo un evangelio (buena noticia) para todas las religiones, para todas las Iglesias, para todos los pueblos, para todos los seres humanos. Nuestra religión tiene que estar abierta a esa buena noticia. No somos los únicos portadores de esa noticia.

Es curioso que el término “católica” que significa universal, haya terminado significando solamente una parte de los seguidores de Jesús. Claro que el término universal se puede entender de dos maneras. Universal porque todos pertenezcan a ella; universal por el objetivo de nuestra preocupación y nuestra entrega. Para mí, este segundo aspecto sería más evangélico que el primero. Que la preocupación, el cariño, -en una palabra, el amor- fueran todos los seres humanos sin excepción.

El relato era un mito ancestral muy común en otras culturas. Aunque sea un mito, fue muy bien traído a colación por los cristianos. La aparición de una nueva estrella era el signo más común de la singularidad de un personaje. Para los primeros cristianos no podía haber orto más importante que Jesús a quien ya consideraban divino.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

¿Magia?

sábado, 6 de enero de 2024
Comentarios desactivados en ¿Magia?

reyes-magos2

Jesús nació en Belén de Judea en tiempo del rey Herodes*. Unos magos que venían de Oriente* se presentaron en Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Es que vimos su estrella en el Oriente* y hemos venido a adorarlo”. (Mt 2, 1-12)

Desde primeros de diciembre todos los medios publicitarios hacen resonar mensajes sobre las fiestas que se aproximan para ir calentando el ambiente y animando al bolsillo a hacer gastos en preparativos para la Navidad.

Este año he puesto especial atención en una frase que es titular de anuncios publicitarios  y en Google arrasa la información: La magia de la Navidad. Y también en algunos de sus derivados como “navidades mágicas”, “pon magia a tu navidad”, etc.

Leyendo la palabra “magos” en el texto del evangelio de Mateo, referida a aquellos que se pusieron en camino porque algo se les había manifestado interiormente, algo les fue revelado, no pude por menos seguir atenta a estas cosas.

Leyendo el pie de página de estos versículos, se indica que la salvación es ofrecida a los paganos a cuyos sabios atrae a la luz. Entiendo que los magos de entonces no son lo que entendemos ahora por magos: hechicero, ilusionista, prestidigitador,  etc. El que había nacido se abría a todos, el mensaje que traía era para toda la humanidad.

Lo que se llama hoy día “la magia de la Navidad” no tiene que ver con lo que significa la Navidad para quien quiera llegar al fondo del nacimiento de Jesús.

La magia de la Navidad” que exhibe una parte del mundo tiene que ver con el consumo puro y duro; nada que ver con lo que vive más de la mitad de la humanidad que no se puede permitir la magia del consumo.

Pero esa Navidad no es la Navidad que celebra la venida de Jesús, su vida y su mensaje. La Navidad real se parece al pequeño Belén que puse en la casita del pueblo: María, José, Jesús, un ángel y los tres reyes magos con sus ofrendas, una pequeña rama de árbol y una vela.

Mi pequeño Belén quedó allí silencioso y escondido. Me enseñó, mientras cerraba persianas y puerta, que es el que más se parece a aquel primero que celebramos en la Navidad, si lo vivimos desde dentro y repartimos esperanza confiada en que la humanidad vivirá mejor cuando reine el Amor, verdadero espíritu de la Navidad.

Que esa esperanza se mantenga en nosotros y nos ayude a saltarnos, como hicieron los que ahora llamamos reyes magos, los obstáculos de este mundo, estando atentos a los signos y los sueños; sabiendo descubrir la Navidad, la de verdad, en medio de un mundo sin sentido. Suena a sana rebeldía… ¿no?

Mari Paz López Santos – 

FEADULTA, 6.1.2024

(*) Biblia de Jerusalén (Nueva Edición Manual, pie de página 1420): Mt. Expone en el Cap. 2 su misión de salvación ofrecida a los paganos, a cuyos sabios atrae a la luz.

 Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Magda Bennásar: ¿Por qué revelación?

sábado, 6 de enero de 2024
Comentarios desactivados en Magda Bennásar: ¿Por qué revelación?

375_0_estrella-belen-portada1Después de que todo el montaje navideño termina es, tal vez, el momento de recuperar el sentido de lo que hemos celebrado y de lo que se nos ha comunicado.

Es muy propio de nuestra cultura griega buscar en el léxico algún término para explicar o describir lo vivido. Y muchas veces decimos: no encuentro la palabra, no sé cómo explicarlo… y no coincide siempre con grandes experiencias pero sí con experiencias reveladoras que quiere decir desveladoras de algo que antes estaba velado u opaco y que despacio se me presenta más claro o más diáfano.

Todo eso se resume en el corazón creyente, buscador, con un término proveniente del griego “epifanía”: revelación, manifestación. Navidad no es una fiesta familiar, así la hemos convertido quitándole mucho de su sentido propio y profundo en detrimento de nuestra fe. No porque una celebración familiar sea mala, Dios me libre, sino porque no es el significado propio y todo el montaje alrededor de familia, regalos, comidas, de encuentros y desencuentros muchas veces vela más que desvelar su sentido auténtico.

Y digo en detrimento de nuestra fe porque la comunidad cristiana nos pone delante de nuestros sentidos un montaje si queréis, muy distinto, y al no tener tiempo ni tal vez herramientas para desbrozarlo, se pasa, una vez más y seguimos corriendo buscando sentido, dejando atrás un reguero de contenidos, de manifestaciones, de epifanías sin recoger. Eran, son, el regalo del mismísimo Dios a ti, a tu familia, a la comunidad, al Universo.

En lenguaje simbólico bíblico una revelación es una estrella, es decir, una manifestación de Dios, es como una luz sesgada o indirecta que pasa a través de lo común y ordinario de nuestra vida.

Navidad, epifanía son momentos en nuestra vida en que se nos hace un poco de luz sobre el significado de todo, que tal vez seguimos sin entender pero empezamos a comprender a intuir a acoger en nuestro interior.

Puede ocurrir a través de alguien que “me escucha” o alguien que nos valora y acompaña, o alguien que con su vida, con su proyecto trae esperanza a la mía. Tal vez una circunstancia no buscada… Puede ser un encuentro con el Dios del silencio que nos habita y acompaña en la noche y de pronto su Palabra, su Presencia tenue me regala paz, renueva mi confianza, aunque siga sin entender en la noche. Es algo así eso de la estrella, como decimos “estrella fugaz”…sólo quien está atento y despierto la percibe, la siente, la ve.

Es propia en este momento de la reflexión la pregunta ¿quién o qué ha sido estrella, revelación en mi vida, en este año que estamos despidiendo, mientras el otro empuja con ganas y con vida nueva para los despiertos?

La conclusión sería, si algo, alguien…ha traído luz, es Dios quien te habla a través de ello o ell@s. No dejes que sea fugaz. Es la ruta que te indica por donde ir, por donde llegar.

Nuestra historia de salvación está llena de personas que a la luz de lo normal son diferentes. Son mujeres y hombres que acogen en sueños o despiertos esas delicadas luces que sólo el Dios del amor puede regalar con esa delicadeza. Ella no busca deslumbrar ni interferir en tus grandes planes y proyectos. Por eso luz sesgada, tímida e indirecta porque respeta que nosotros decidamos. El amor no impone, espera.

Eso sí, si algo o alguien ha sido luz, prioriza, no lo dejes, es tu luz para tu camino. Este es el regalo de Reyes y también el nuestro, de nuestra pequeña comunidad.

Si te sirve nosotras intentamos ese camino y no digo que sea fácil pero es liberador y gozoso, acompañado de nubarrones pero siempre, siempre hay experiencias, personas, que son lámpara, por lo menos para ese tramo del camino de nuestra vida.

No se trata de propósitos, se trata de seguir la luz que el corazón inteligente te insinúa.

Magda Bennásar Oliver, sfcc

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

La estrella y el camino de la verdad.

sábado, 6 de enero de 2024
Comentarios desactivados en La estrella y el camino de la verdad.

IMG_2192Fiesta de Epifanía.

Mt 2, 1-12

Parece claro que el presente texto es una construcción del evangelista, que le sirve para mostrar la dimensión universal del nacimiento de Jesús, como apertura o “epifanía” (manifestación) a todos los humanos, personificados en los “magos de Oriente”.

         Con ello prepara el próximo relato –debido a la persecución de Herodes, los padres del niño huirán con él a Egipto–, en el que se hace presente la intención de Mateo de presentar a Jesús como el “nuevo Moisés” que vendrá de Egipto para liberar a su pueblo.

        Más allá de la intencionalidad del evangelista, el texto encierra un profundo simbolismo, cargado de sabiduría.

         Todo empieza con una “estrella”. Es la luz interior (intuición, insight) la que desencadena el proceso de búsqueda y nos pone en camino. Puede aparecer de manera inesperada en cualquier momento y, con frecuencia, suele surgir en una situación de crisis que, al remover nuestros hábitos, hace que nos abramos a una dimensión más profunda.

        En cualquier caso, se trata siempre de la voz del anhelo que nos habita, y que no es otra cosa que expresión de nuestra verdadera identidad que nos llama para “volver a casa”.

     La estrella no tiene otra finalidad que la de conducirnos a “casa”. Pero apenas iniciamos el camino aparecen las dificultades: los apegos que no estamos dispuestos a soltar, las formas de funcionar que se nos han hecho habituales, el miedo a la incomodidad que supone todo cambio, el susto ante lo desconocido… y, en último término, la ignorancia básica que nos hace tomarnos por lo que no somos y nos mantiene en esa noria de insatisfacción que empieza y acaba en el yo.

          El relato dice que los magos llevaron oro, incienso y mirra. La meta a la que apunta la voz del anhelo requiere desapego y desprendimiento de nuestros “tesoros”. Y eso solo es posible cuando comprendemos que aquello a lo que nos habíamos aferrado palidece ante la verdad de lo que somos.

          En efecto, el camino en el que nos introduce el anhelo es el camino de la verdad: la estrella siempre conduce a la verdad. Y sabemos o intuimos que la verdad nos va a desnudar de todo aquello que habíamos absolutizado. Por ese motivo es importante que nos preguntemos si realmente buscamos la verdad… o nos conformamos con cualquier sucedáneo.

        Puede ser que afirmemos alegremente que deseamos la verdad y, sin embargo, nos embarquemos en el llamado “camino espiritual” buscando sencillamente bienestar, tranquilidad o seguridad, es decir, una situación que podamos controlar. Si es así, no será extraño que nos veamos zarandeados por la Vida y, antes o después, confrontados con la motivación real que mueve nuestra búsqueda.

¿Busco la verdad por encima de cualquier otra cosa o busco que se puedan realizar mis expectativas?

Enrique Martínez Lozano

Fuente Boletín Semanal

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Mejor por otro camino que por el de Herodes. Y hay mucho Herodes suelto

sábado, 6 de enero de 2024
Comentarios desactivados en Mejor por otro camino que por el de Herodes. Y hay mucho Herodes suelto

IMG_2191Del blog de Tomás Muro La Verdad es libre:

01.- ¿Dónde está el Rey de los judíos? ¿Adán, dónde estás?

Tras el mal uso de la libertad del ser humano (pecado), lo primero que Dios le pregunta a Adán es ¿Adán dónde estás? (Gn 3,9).

        No se trata de una pregunta “geográfica”: ¿estás en el parque Cristina enea o en Alderdi eder?

        ¿Dónde estamos personalmente? A veces hemos de pararnos, como los magos, en la vida, pensar y preguntarnos: ¿dónde estoy? ¿En qué momento de la vida me encuentro? Cada cual con nuestras situaciones, problemas y desorientaciones en la vida.

02.- Magos de oriente. búsqueda de los magos / Universalismo

        Este relato de los Magos (extranjeros) pertenece a la tradición de San Mateo, escrita para cristianos de origen judío. Es una “catequesis” universalista. La luz, la estrella es para todos, no solo para los judíos

        Los Magos, gente pagana y extranjera, han visto salir la estrella en oriente

¿Y quién no es extranjero y medio pagano en esta vida? es la Iglesia!

        Las palabras tienen significados que pueden quedar olvidados o gastados. En castellano decimos: “orientar”, a veces:  “estoy desorientado”, etc.

Los Magos están en una espesa noche, como todos y como casi siempre. Si ven la estrella es porque están de noche y siempre que es media noche, comienza un nuevo día. Vienen de Oriente. Los Magos vienen del sol naciente y caminan hacia la luz. [1] Están orientados. Oriente es donde nace el sol, la luz. Los Magos siguen la luz, siguen la estela de la estrella. Aman y, por ello, buscan la verdad.

La vida nos puede ser favorable o menos, podemos atravesar por noches oscuras y valles de tinieblas, pero como antiguamente Abraham y los Magos, si miramos las estrellas, la estrella, estamos orientados, quizás sufrientes, pero orientados.

03.- ¿Dónde está el rey de los judíos? ¿dónde está dios?

     v 2. Preguntaron: ¿Dónde está el rey de los judíos? Hemos vistos salir su estrella y venimos a adorarle.

        ¿Dónde está el rey de los judíos?

        Herodes es rey de Judea. Extrañamente ante el rey de Judea, los magos buscan al rey de los judíos. Únicamente se postran ante la Luz, la Verdad.

        Los magos están hablando con el rey Herodes, pero ni le buscan a él, ni  se postran ante él y le preguntan dónde está el rey, porque “tú no lo eres”. [2]

        Cristo es el rey de los judíos (de los seres humanos).

      El “dónde”, el lugar del hombre es Dios, y “Dios con nosotros” se llama Jesús, Enmanuel.

        También nuestro recorrido personal puede ser como el de los Magos, con las incertidumbres de las noches, con las dudas, esperanzas y desesperanza, siguiendo los parpadeos de las estrellas que aparecen y desaparecen.

La fe es luz, no una demostración.

  1. 12 Otra vez el sueño: los magos se vuelven a su casa por otro camino.

Los magos, como José, son sensibles y “reciben el mensaje de Dios en sueños”. Le oyen, le escuchan.

Los Magos se vuelven a su casa por otro camino. Los Magos no siguen los caminos de Herodes (los caminos del G20, del capitalismo, de Putin, de Netanyahu): quien ha visto y encontrado a Cristo se vuelve a casa por el camino de Señor.

Tras haber visto la luz de la estrella, volvamos también nosotros a casa por otro camino.

[1] En toda la historia del cristianismo las iglesias (templos) se han construido en la simbólica dirección este-oeste: hacia la luz del sol naciente.

[2] La comunidad cristiana únicamente reconoce como rey -Xto rey- al Señor. El cp 18 y parte del 19 de San Juan narran el prendimiento de Jesús y el diálogo entre Jesús y Pilato. ¿Tú eres rey? … Sí, yo soy rey.

 

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

La epifanía de Dios en nuestra pobreza.

viernes, 29 de septiembre de 2023
Comentarios desactivados en La epifanía de Dios en nuestra pobreza.

Del blog Amigos de Thomas Merton:

IMG_2190

«Dios no es un «problema» y nosotros, que vivimos la vida contemplativa, hemos aprendido por experiencia que nadie puede conocer a Dios mientras esté intentando resolver «el problema de Dios». Tratar de resolver el problema de Dios es tratar de verse los ojos. Uno no puede verse los ojos porque son aquello con lo que ve, y Dios es la luz por la que vemos —por la que vemos, no un «objeto» claramente definido llamado Dios, sino todo lo demás en el Único invisible—.

Dios es entonces Aquel que ve y la Visión, pero Él no es visto en la tierra. En el cielo, Él es Aquel que ve, la Visión y el Visto. Dios se busca a Sí mismo en nosotros, y la aridez y aflicción de nuestro corazón es la aflicción de Dios que no es conocido en nosotros, que no puede encontrarse a Sí mismo en nosotros, porque no nos atrevemos a creer o confiar en la increíble verdad de que El puede vivir en nosotros, y puede morar en nuestro ser porque lo elige, porque lo prefiere.

En efecto, existimos solo para esto, para ser el lugar que El ha elegido para Su presencia, Su manifestación en el mundo, Su epifanía. Pero nosotros oscurecemos todo esto y lo hacemos vergonzoso porque no lo creemos, porque nos negamos a creerlo. No es que odiemos a Dios, sino mas bien que nos odiamos a nosotros mismos y hemos perdido la esperanza en nosotros mismos.

Si empezáramos a reconocer, humilde pero verdaderamente, el verdadero valor de nuestro yo, veríamos que este valor es el signo de Dios en nuestro ser, la firma de Dios sobre nuestro ser. Por suerte, el amor del prójimo se nos da como el camino para comprender esto, pues el amor de nuestro hermano, de nuestra hermana, de la persona amada, de nuestra esposa, de nuestro hijo, esta ahí para que veamos con la claridad de Dios mismo que somos buenos. Es el amor de quien me ama, de mis hermanos o de mi hijo, lo que ve a Dios en ml, lo que hace a Dios creíble para mi mismo en mi. Y es mi amor a la persona que amo, a mi hijo, a mi hermano, lo que me permite mostrarles que Dios esta en ellos. El amor es la epifanía de Dios en nuestra pobreza«.

*

Thomas Merton 
The Hidden Ground of Love

IMG_0533

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

La epifanía de Dios en nuestra pobreza

sábado, 12 de agosto de 2023
Comentarios desactivados en La epifanía de Dios en nuestra pobreza

Del blog Amigos de Thomas Merton:

tumblr_mz5lgsdnXW1r2d8pzo1_1280

«Dios no es un «problema» y nosotros, que vivimos la vida contemplativa, hemos aprendido por experiencia que nadie puede conocer a Dios mientras esté intentando resolver «el problema de Dios». Tratar de resolver el problema de Dios es tratar de verse los ojos. Uno no puede verse los ojos porque son aquello con lo que ve, y Dios es la luz por la que vemos —por la que vemos, no un «objeto» claramente definido llamado Dios, sino todo lo demás en el Único invisible—.

Dios es entonces Aquel que ve y la Visión, pero Él no es visto en la tierra. En el cielo, Él es Aquel que ve, la Visión y el Visto. Dios se busca a Sí mismo en nosotros, y la aridez y aflicción de nuestro corazón es la aflicción de Dios que no es conocido en nosotros, que no puede encontrarse a Sí mismo en nosotros, porque no nos atrevemos a creer o confiar en la increíble verdad de que El puede vivir en nosotros, y puede morar en nuestro ser porque lo elige, porque lo prefiere.

En efecto, existimos solo para esto, para ser el lugar que El ha elegido para Su presencia, Su manifestación en el mundo, Su epifanía. Pero nosotros oscurecemos todo esto y lo hacemos vergonzoso porque no lo creemos, porque nos negamos a creerlo. No es que odiemos a Dios, sino mas bien que nos odiamos a nosotros mismos y hemos perdido la esperanza en nosotros mismos.

Si empezáramos a reconocer, humilde pero verdaderamente, el verdadero valor de nuestro yo, veríamos que este valor es el signo de Dios en nuestro ser, la firma de Dios sobre nuestro ser. Por suerte, el amor del prójimo se nos da como el camino para comprender esto, pues el amor de nuestro hermano, de nuestra hermana, de la persona amada, de nuestra esposa, de nuestro hijo, esta ahí para que veamos con la claridad de Dios mismo que somos buenos. Es el amor de quien me ama, de mis hermanos o de mi hijo, lo que ve a Dios en ml, lo que hace a Dios creíble para mi mismo en mi. Y es mi amor a la persona que amo, a mi hijo, a mi hermano, lo que me permite mostrarles que Dios esta en ellos. El amor es la epifanía de Dios en nuestra pobreza«.

*

Thomas Merton

The Hidden Ground of Love

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

Encontrar Epifanías LGBTQ+ en el corazón de un niño santo

lunes, 9 de enero de 2023
Comentarios desactivados en Encontrar Epifanías LGBTQ+ en el corazón de un niño santo

epifania6-1024x785La publicación de hoy es de la colaboradora invitada Sr. Rebecca White. Rebecca es una hermana Ursulina que trabaja en los archivos de su comunidad. También ha sido enfermera e instructora de estudios de mujeres en la Universidad de Brescia, Kentucky. Rebecca se identifica como lesbiana y participa en nuevas formas en que el ministerio se retira para las hermanas LGBTQ+  y conferencias para ellas y sus equipos de liderazgo, directores de vocación y personal de formación.

Las lecturas litúrgicas de hoy para la epifanía del Señor se pueden encontrar aquí.

Celebramos la epifanía del Señor hoy, seguido inmediatamente por el bautismo del Señor. En este día, celebramos la epifanía de Jesús a los gentiles; Mañana, la epifanía de Jesús para sí mismo, cuando se le dice cómo Dios ama y se deleita en él.

La palabra «epifanía» proviene de la palabra griega «epifano» que significa «dar luz, brilla» o «ser manifestado, aparecer«. Cuando pienso en los magos, los «tres reyes» (en ninguna parte del Nuevo Testamento, dice tres, aunque solo se mencionan tres regalos), o las personas sabias que vinieron de lejos para conocer a Jesús, me recuerda a nosotros, la Comunidad LGBTQ+ y aliados. A menudo somos tratados como gentiles, extraños. Así como el pueblo judío de hace mucho tiempo no consideraba los gentiles dignos del tan esperado [Mesias], que sería solamente salvador de su pueblo, tan a menudo, no somos reconocidos en nuestro día como dignos de tener derechos humanos o incluso vivir. Eso nos pone allí con Jesús, cuya luz brilla en todo.

Isaías nos dice que «tu luz ha llegado, la gloria de [Dios] brilla sobre ti» (es 60: 1). En el Evangelio de Mateo, una nueva estrella lleva a esta que será rey de los judíos (o, como los católicos quieren, rey del universo, celebrado este año el 26 de noviembre de 2023). Las personas LGBTQ+ y aliados buscan y buscan. ¿Es este Aquél que tiene que aparecerse para nosotros?, ¿Aquel que ha de resplandecer en nuestros armarios? ¿Aquel que viene a liberarnos de los barrotes carcelarios en los que esos armarios pueden convertirse?, ¿Aquel que ha de desatar nuestros lazos de condenarnos a nosotros mismos o ser condenados por otros?

Los magos vinieron a mirar al niño Jesús. ¿Qué pasa si miramos a los ojos y al corazón de este santo niño y al adulto en el que se convirtió más tarde? Cuando miro a los ojos, veo un brillo de luz, pero cuando miro el corazón, ¡ah!, Una luz ardiente que me ciega a lo que normalmente veo. Ese fuego brillante me permite ver verdades más profundas, verdades sobre quién soy con Dios, verdades sobre quién estoy llamado a ser en este mundo.

Por medio de esta luz, ¿qué o a quién vemos? ¿Vemos a un dios de amor y a nosotros mismos como parte de esa misma luz amorosa? El bautismo de Jesús puede abrirnos a ese fuego ardiente que brilla en y a través de nuestros corazones y vidas.

Cuando Jesús sale del agua después de ser bautizado por su primo Juan, escucha la voz de Dios decir: “Este es mi hijo, el amado, mi predilecto.” (Mt. 3:17). Me siento seguro al decir que su madre le había explicado lo mejor que pudo, pero escuchar esta otra voz afirmando lo que María le había dicho ayudó a Jesús a ver aún más profundamente quién era y quién iba a ser. Esa experiencia debe haber sido toda una nueva epifanía para Jesús, una luz brillante que brilla en su corazón. Debe haber visto más claramente que nunca.

Así como Jesús llegó gradualmente a conocer la verdad de sí mismo, así nosotros, las personas LGBTQ+ y nuestros aliados llegamos a ver más plenamente quiénes somos y qué somos. Aprendemos más a medida que nuestras vidas se desarrollan. Después de la experiencia del bautismo, Jesús se retira al desierto durante cuarenta días. De la misma manera, nosotros también debemos lidiar con nuestros propios tiempos del desierto. ¡Que nos mantengamos firmes en nuestra fe en Dios y en nuestra propia verdad!

—Sr. Rebecca White, OSU, 8 de enero de 2022

Fuente New Ways Ministry

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

“Matar o adorar”. Epifanía del Señor – A (Mateo 2,1-12)

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en “Matar o adorar”. Epifanía del Señor – A (Mateo 2,1-12)

reyes estrella6Herodes y su corte representan el mundo de los poderosos. Todo vale en ese mundo con tal de asegurar el propio poder: el cálculo, la estrategia y la mentira. Vale incluso la crueldad, el terror, el desprecio al ser humano y la destrucción de inocentes. Parece un mundo grande y poderoso, se nos presenta como defensor del orden y la justicia, pero es débil y mezquino, pues termina siempre buscando al niño «para matarlo».

Según el relato de Mateo, unos magos venidos de Oriente irrumpen en este mundo de tinieblas. Algunos exegetas interpretan hoy la leyenda evangélica acudiendo a la psicología de lo profundo. Los magos representan el camino que siguen quienes escuchan los anhelos más nobles del corazón humano; la estrella que los guía es la nostalgia de lo divino; el camino que recorren es el deseo. Para descubrir lo divino en lo humano, para adorar al niño en vez de buscar su muerte, para reconocer la dignidad del ser humano en vez de destruirla, hay que recorrer un camino opuesto al que sigue Herodes.

No es un camino fácil. No basta escuchar la llamada del corazón; hay que ponerse en marcha, exponerse, correr riesgos. El gesto final de los magos es sublime. No matan al niño, sino que lo adoran. Se inclinan respetuosamente ante su dignidad; descubren lo divino en lo humano. Este es el mensaje de su adoración al Hijo de Dios encarnado en el niño de Belén.

Podemos vislumbrar también el significado simbólico de los regalos que le ofrecen. Con el oro reconocen la dignidad y el valor inestimable del ser humano: todo ha de quedar subordinado a su felicidad; un niño merece que se pongan a sus pies todas las riquezas del mundo. El incienso recoge el deseo de que la vida de ese niño se despliegue y su dignidad se eleve hasta el cielo: todo ser humano está llamado a participar de la vida misma de Dios. La mirra es medicina para curar la enfermedad y aliviar el sufrimiento: el ser humano necesita de cuidados y consuelo, no de violencia y agresión.

Con su atención al débil y su ternura hacia el humillado, este Niño nacido en Belén introducirá en el mundo la magia del amor, única fuerza de salvación que ya desde ahora hace temblar al poderoso Herodes.

José Antonio Pagola

Espiritualidad , , , , ,

“Venimos de Oriente para adorar al Rey”. 6 de enero de 2023. Epifanía del Señor

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en “Venimos de Oriente para adorar al Rey”. 6 de enero de 2023. Epifanía del Señor

08-epifania (C) cerezoLeído en Koinonia:

Isaías 60, 1-6: La gloria del Señor amanece sobre ti¡ .
Salmo responsorial: 71: Se postrarán ante ti, Señor, todos los reyes de la tierra.
Efesios 3, 2-6: Ahora ha sido revelado que también los gentiles son coherederos.
Mateo 2, 1-12: Venimos de Oriente para adorar al Rey.

La época en que se escribe esta parte del libro del profeta Isaías (parte llamada del «Tercer Isaías») corresponde a «la restauración», es decir, al regreso a Jerusalén de los israelitas que habían sido deportados a Babilonia. (Es el tiempo en el que ha sido escrita la mayor parte de la Biblia). Isaías anima la fe de su pueblo, los invita a poner nuevamente su fe y su corazón en la fuerza salvífica de Yahvé, quien traerá la paz y la justicia a su pueblo, con lo que Jerusalén volverá a ser una ciudad radiante, llena de luz, en donde la presencia de Dios como rey hará de ella una nación grande, ante cuya presencia se postrarán todos los pueblos de la tierra. El profeta manifiesta con esta gran revelación que Dios es quien dará inicio a una nueva época para Israel, una época donde reinará la luz de Dios y serán destruidas todas las fuerzas del mal, pues Dios se hace presente en Israel y ya más nadie podrá hacerle daño.

Esta visión profética posee una comprensión muy reducida de la acción salvífica de Dios, ya que es asumida como una promesa que se cumplirá en beneficio única y exclusivamente del pueblo de Israel y no de toda la tierra. Pablo, a través de la carta a los Efesios, ampliará esa comprensión, afirmando que la salvación venida por Dios, a través de Jesús, es para “todos”, judíos y paganos. El plan de Dios, según Pablo, consiste en formar un solo pueblo, una sola comunidad creyente, un solo cuerpo, una sola Iglesia, un organismo vivo capaz de comunicar a toda la creación la vida y la salvación otorgada por Dios. La carta a los Efesios expresa que el misterio recibido por Pablo consiste en que la Buena Nueva de Cristo se hace efectiva también en los paganos, ellos son coherederos y miembros de ese mismo Cuerpo; esto significa que Dios se ha querido revelar a toda la humanidad, actúa en todos, salva a todos, reconcilia a todos sin excepción.

El evangelio que leemos hoy, en la Fiesta de la «Epi-fanía» [manifestación], confirma este carácter universal de la salvación de Dios. Mateo expresa, por medio de este relato simbólico, el origen divino de Jesús y su tarea salvífica como Mesías, como rey de Israel, heredero del trono de David; para ello el evangelista no duda en ubicar con exactitud el lugar donde nació Jesús, Belén, para decirnos que con su presencia en la historia se estaría dando cumplimiento a las palabras de los profetas… Por otro lado, el rechazo de este nacimiento por parte de las autoridades políticas (Herodes) y religiosas (sumos sacerdotes y escribas) del pueblo judío y el gozo infinito de los magos, venidos de Oriente, anuncian desde ya ese carácter universal de la misión de Jesús, la apertura del Evangelio a los paganos y su llamado a formar parte de la comunidad cristiana. La Epifanía del Señor es la celebración precisa para confesar nuestra fe en un Dios que se manifiesta a toda la humanidad, que se hace presente en todas las culturas (religiones), que actúa en todos, y que invita a la comunidad creyente a abrir sus puertas a las necesidades y pluralidades del mundo actual.

En un tiempo como el que vivimos, marcado por la conciencia del pluralismo religioso, el sentido de lo «misionero» y de la «universalidad cristiana» han cambiado profundamente. Hasta ahora, en demasiados casos, lo misionero era sinónimo de proselitismo, o sea, de un esfuerzo por ir a «convertir» al cristianismo a los «gentiles» o «paganos». La «universalidad cristiana» era entendida desde la centralidad del cristianismo: éramos la religión central, la (única) querida por Dios, y por tanto, una religión que era el destino establecido por Dios para toda la raza humana… Todos los pueblos (universalidad, sí) estaban destinados a abandonar su religión ancestral y a hacerse cristianos… Tarde o temprano el mundo llegaría a su destino: ser «un sólo rebaño, con un solo pastor»… (y al decir esto, los católicos imaginábamos una Iglesia católico-romana felizmente extendida a todo el mundo, extendida incluso a las demás confesiones cristianas, que habrían aceptado finalmente al Papa como pastor supremo y único…). Es decir, se trataba de una universalidad, sí, pero cristianocéntrica: la universalidad se da en nosotros, en el cristianismo, y fuera del cristianismo, todos los valores religiosos son inferiores y están destinados a subsumirse o a desaparecer…

Hoy todo esto está cambiando, aunque muchos cristianos (incluidos no pocos de sus pastores y la teología más oficial) todavía siguen anclados, incluso inamovibles, en la visión tradicional. Buen día hoy, la fiesta de la Epifanía, para replantearse estos desafíos y para reflexionar sobre ellos en la homilía y en la comunidad cristiana. No desaprovechemos esta oportunidad para actualizar también personalmente nuestra visión en estos temas. En la RELaT (servicioskoinonia.org/relat) hay bastantes materiales para estudiar el tema, así como para debatirlo en grupos de estudio o de catequesis (véase por ejemplo los artículos nº 351, 419, 277, 366, 409, 363, 445…). El último de ellos nos resulta novedoso: nunca habíamos leído un texto teológico desde una visión de la misión misionera que no incluye la conversión del otro al cristianismo; merece la pena estudiarlo y debatirlo.

En el Nuevo Testamento, además de Juan 7,42, encontramos referencias a Belén en las narraciones de Mateo 2 y Lucas 2 acerca del nacimiento de Jesús. La tradición de que el Mesías debía nacer en Belén tiene su base en el texto de Miqueas 5,2, donde se señala que de Belén Efrata debería salir quien gobernaría Israel y sería pastor del pueblo. Hoy ya sabemos que Jesús nació probablemente en Nazaret, y que la afirmación de que nació en Belén es una afirmación simplemente teológica, no histórica.

El término “magos” procede del griego “magoi”, que significa matemáticos, astrólogos, es decir, estudiosos del cielo. Más tarde el teólogo y abogado cartaginés Tertuliano (160-220 d.C.) aseguró que los magos eran reyes y que procederían de Oriente. En los regalos de los magos a Jesús, los Padres de la Iglesia ven simbolizadas la realeza (oro), la divinidad (incienso) y la pasión (mirra) de Cristo. Por cierto, la mayor parte de nuestras celebraciones litúrgicas nunca hacen referencia a las religiones no cristianas; nos mantenemos en una esfera férreamente cerrada a todo lo ajeno: no dejamos entrar ninguno de los regalos magníficos que otras religiones nos hacen… Buen día hoy para referirnos a esos dones que Dios mismo nos hace a través de las demás reigiones, sus prácticas religiosas tan diferentes de las nuestras, sus métodos de oración, sus acentos éticos diversos… Como la familia de Jesús aceptó los dones que aquellos «paganos» le trajeron, así nosotros deberíamos abrirnos a ese intercambio de bienes… Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

Pikaza

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en Pikaza

Primera manifestación de Jesús: a los paganos. Fiesta de la Epifanía

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en Primera manifestación de Jesús: a los paganos. Fiesta de la Epifanía

images21Del blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

Las tres epifanías (que este año son dos)

            Aunque la idea no procede de ningún evangelio concreto, la Iglesia celebró desde antiguo la “triple epifanía (manifestación) del Señor”: en Belén, a los magos de Oriente; en el Jordán, después del bautismo, a todos mediante la voz del cielo; en Caná es el mismo Jesús quien manifiesta su gloria mediante un signo sorprendente.

            Para la tercera epifanía se utiliza, lógicamente, el relato del cuarto evangelio. Pero este año, dedicado al ciclo A, centrado en Mateo, no se lee el milagro de las bodas de Caná. Las tres epifanías se quedan en dos.

La primera epifanía: a los paganos

El autor del primer evangelio, Mateo, que probablemente reside en Antioquía de Siria, lleva años viviendo una experiencia muy especial: aunque Jesús fue judío, la mayoría de los judíos no lo aceptan como Mesías, mientras que cada vez es mayor el número de paganos que se incorporan a la comunidad cristiana. Algunos podrían interpretar este extraño hecho de forma puramente humana: los paganos que se convierten son personas piadosas, muy vinculadas a la sinagoga judía, pero no se animan a dar el paso definitivo de la circuncisión; los cristianos, en cambio, no les exigen circuncidarse para incorporarse a la iglesia.

Mateo prefiere interpretar este hecho como una revelación de Dios a los paganos. Para expresarlo, se le ocurre una idea genial: anticipar esa revelación a la infancia de Jesús, usando un relato que no debemos interpretar históricamente, sino como el primer cuento de Navidad. Un cuento precioso y de gran hondura teológica. Y que nadie se escandalice de esto. Las parábolas del hijo pródigo y del buen samaritano son también cuentecitos, pero han cambiado más vidas que infinidad de historias reales.

La estrella

Los antiguos estaban convencidos de que el nacimiento de un gran personaje, o un cambio importante en el mundo, era anunciado por la aparición de una estrella. Sin necesidad de recurrir a lo que pensasen otros pueblos, la Biblia anuncia que saldrá la estrella de Jacob como símbolo de su poder (Números 24,17). Este pasaje era relacionado con la aparición del Mesías.

Los buenos: los magos

De acuerdo con lo anterior, nadie en Israel se habría extrañado de que una estrella anunciase el nacimiento del Mesías. La originalidad de Mateo radica en que la estrella que anuncia el nacimiento del Mesías se deja ver lejos de Judá. Pero la gente normal no se pasa las noches mirando al cielo, ni entiende mucho de astronomía. ¿Quién podrá distinguirla? Unos astrónomos de la época, los magos de oriente.

La palabra “mago” se aplicaba en el siglo I a personajes muy distin­tos: a los sacerdotes persas, a quienes tenían poderes sobrenaturales, a propagandis­tas de religiones nuevas, y a charlatanes. En nuestro texto se refiere a astrólogos de oriente, con conocimientos profundos de la historia judía. No son reyes. Este dato pertenece a la leyenda posterior, como luego veremos.

Los malos: Herodes, los sumos sacerdotes y los escribas

La narración, muy sencilla, es una auténtica joya literaria. El arran­que, para un lector judío, resulta dramático. “Jesús nació en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes”. Cuando Mateo escribe su evangelio han pasado ya unos ochenta años desde la muerte de este rey. Pero sigue vivo en el recuerdo de los judíos por sus construcciones, su miedo y su crueldad. Es un caso patológico de apego al poder y miedo a perderlo, que le llevó incluso a asesi­nar a sus hijos y a su esposa Mariamne. Si se entera del nacimiento de Jesús, ¿cómo reaccionará ante este competidor? Si se entera, lo mata.

Un cortocircuito providencial

Y se va a enterar de la manera más inesperada, no por delación de la policía secreta, sino por unos personajes inocentes. Mt escribe con asombrosa habili­dad narrativa. No nos presenta a los magos cuando están en Oriente, observando el cielo y las estre­llas. Omite su descubrimiento y su largo viaje.

La estrella podría haberlos guiado directamente a Belén, pero entonces no se advertiría el contraste entre los magos y las autoridades políticas y religiosas judías. La solución es fácil. La estrella desaparece en el momento más inoportuno, cuando sólo faltan nueve kilómetros para llegar, y los magos se ven obligados a entrar en Jerusalén.

Nada más llegar formulan, con toda ingenuidad, la pregunta más compromete­do­ra: “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella y venimos a adorarlo”. Una bomba para Herodes.

El contraste

Y así nace la escena central, importantísima para Mt: el sobresalto de Herodes y la consulta a sacerdotes y escribas. La respuesta es inmediata: “En Belén, porque así lo anunció el profeta Miqueas”. Herodes informa a los magos y éstos parten. Pero van solos. Esto es lo que Mt quiere subrayar. Entre las autori­dades políticas y religiosas judías nadie se preocupa por rendir homenaje a Jesús. Conocen la Biblia, saben las respuestas a todos los proble­mas divinos, pero carecen de fe. Mientras los magos han realizado un largo e incómodo viaje, ellos son incapa­ces de dar un paseo de nueve kilómetros. El Mesías es rechazado desde el principio por su propio pueblo, anunciando lo que ocurrirá años más tarde.

Los magos no se extrañan ni desaniman. Emprenden el camino, y la reapari­ción de la estrella los llena de alegría. Llegan a la casa, rinden homenaje y ofrecen sus dones. Estos regalos se han interpretado desde antiguo de manera simbólica: realeza (oro), divinidad (incienso), sepultura (mirra). Es probable que Mt piense sólo en ofrendas de gran valor dentro del antiguo Oriente. Un sueño impide que caigan en la trampa de Herodes.

Los Reyes magos representan a todos los paganos (Efesios 3, 2-3a. 5-6)

Mateo ha dicho que, desde el primer momento, el Mesías fue rechazado por gran parte de su pueblo y aceptado por los paganos. ¿Es posible que los paganos sean para Dios tan importantes como los judíos, que presumen de ser “el pueblo elegido”? Pablo responde que sí, y lo califica de un misterio revelado a los apóstoles.

Hermanos: Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor vuestro. Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo, por el Evangelio.

El contraste entre la primera lectura y el evangelio

La liturgia parece ver en el relato de los magos el cumplimiento de lo anunciado en el libro de Isaías (Is 60,1-6).

¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira: las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti. Y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor.

Sin embargo, la relación es de contraste. En Isaías, la protagonista es Jerusalén, la gloria de Dios resplandece sobre ella y los pueblos paganos le traen a sus hijos, los judíos desterrados, la inundan con sus riquezas, su incienso y su oro. En el evangelio, Jerusalén no es la protagonista; la gloria de Dios, el Mesías, se revela en Belén, y es a ella adonde terminan encaminándose los magos. Jerusalén es simple lugar de paso, y lugar de residencia de la oposición al Mesías: de Herodes, que desea matarlo, y de los escribas y sacerdotes, que se desinteresan de él.

Alegría, adoración y regalo

Nosotros, descendientes de los pueblos paganos, debemos imitar el ejemplo de los magos: inmensa alegría al ver la estrella, adoración al niño, regalos. Alegría, regalos y niños son típicos del 6 de enero. Pero Mateo piensa en un niño distinto, al que debemos adorar y ofrecernos, llenos de alegría.

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

06 de Enero. Solemnidad de la Epifanía. Ciclo A

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en 06 de Enero. Solemnidad de la Epifanía. Ciclo A

Epifanía

 

“Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño.”

(Mt 2, 1-12)

Aunque con tantos regalos y tanta emoción en los ojos de los niños pueda parecer mentira, hoy los protagonistas no son los Reyes Magos…

Tampoco podemos decir que fueran reyes, solo sabemos que eran magos, pero no de los que hacen magia, sino de los que estudiaban las estrellas. Y tampoco sabemos si eran tres, cuatro o cinco, el texto no nos lo desvela.

Lo que celebramos hoy no es que estas tres simpáticas figuras llegaran con regalos. Aunque fue un gesto loable por su parte. Sino que ese Dios que ha nacido en un pesebre sucio y olvidado, no ha nacido únicamente para el pueblo de Israel sino para TODA la humanidad.

“Epifanía” significa manifestación y hoy es la Solemnidad de la Epifanía. Esas figuras que llamamos Reyes Magos representan a todos los pueblos de la tierra. A todas las personas que buscan con sinceridad. Son el Icono de las buscadoras, de las que permanecen atentas a los signos de los tiempos, de quienes son capacer de salir tras su estrella. Son quienes descubren que hay algo más, que hay Alguien más, una trascendencia que lo colma todo de sentido.

Y estas personas buscadoras, cuando descubren un signo, lo dejan todo y siguen su estrella.

El día de hoy puede ser una ocasión estupenda para dar gracias a Dios por todas esas buscadoras y buscadores anónimos. Seguro que conoces a más de una, a más de uno. Los hay por todas partes, especialmente donde menos lo imaginamos, unas veces resulta ser alguien tan conocido que nos pasa como a los paisanos de Jesús, que no le damos la posibilidad de ser más de lo que nosotras creemos. Otras veces es alguien cuya apariencia no encaja con nuestro perfil de buscador. Y otras veces es quien hace el camino con nosotras y nos alienta, ¡¡las hay de muchos tipos!!

Oración

Trinidad Santa, aumenta nuestra curiosidad, que sigamos buscando con el mismo entusiasmo de los inicios. No dejes que nos creamos que ya conocemos todas las estrellas… ¡ni a todas las buscadoras y buscadores!

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

Dios se está manifestando siempre y a todos.

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en Dios se está manifestando siempre y a todos.

vendran_orienteEPIFANÍA (A)

Mt 2,1-12

Epifanía significa manifestación. En el origen significó la primera luz que aparece en el horizonte antes de salir el sol. Esa luz se tomó como símbolo de la iluminación espiritual en todas las religiones; por eso la luz viene siempre de oriente. Toda manifestación de Dios es universal. Dios no puede tener privilegios. No estamos celebrando la fecha de un acontecimiento, sino la realidad de lo que es Dios y la alegría de poder descubrirle. Es una narración fantástica que ni siquiera es original del cristianismo. En otras muchas culturas se habla de una estrella que anuncia el nacimiento de un gran hombre, de tiranos que persiguen a un niño salvador y de inocentes que mueren para salvar al escogido.

La Natividad de Jesús se celebró el 6 de Enero en toda la Iglesia durante varios siglos. Más tarde, en Occidente, se comenzó a celebrar el 25 de Diciembre para suplantar la fiesta pagana de las “Saturnales”, fiesta del sol invicto. En Oriente se sigue celebrando la Navidad el día 6 de Enero. Al celebrarse en occidente la Natividad de Jesús el 25 de Diciembre, se reservó la fecha del 6 de Enero para celebrar las Epifanías, que incluía otras dos fiestas, el Bautismo del Señor y las Bodas de Caná, que hoy celebramos separadas.

Dejemos bien claro, desde el principio, que cuando nació Jesús no pasó absolutamente nada fuera de lo normal. Todo el relato se desarrolla en un lenguaje específicamente mateano. Se trata de dejar claro que los de cerca rechazan de plano a Jesús por lo que significa, y los de lejos lo buscan y lo aceptan como lo que es: la luz que ilumina a todos.

A través de los siglos se ha ido adornando el relato con afirmaciones que no están en el texto, pero que hoy todo el mundo cree a pies juntillas. El relato no dice que eran tres. Mucho menos sus nombres. Ni dice que eran reyes. Ni “Mago” tiene, para nada, el significado que hoy damos a la palabra mago. En su origen el termino magoi significaba un miembro de la casta sacerdotal persa. Más tarde designó a otros representantes de la teología, de la filosofía y de la astronomía. Según el texto, los “magos” son unos paganos que, orientados por signos extraordinarios que solo ellos saben interpretar, llegan a descubrir a Jesús. Mateo nos advierte de la llamada a todos los hombres a descubrirle.

Los intentos, que se han hecho a través de la historia de explicar la posibilidad de un fenómeno celeste que explicara la estrella, no merecen mayor comentario. Ni cometa, ni estrella, ni conjunción de astros tiene sentido alguno, porque se trata de un relato simbólico. Una estrella no puede pararse “encima de donde estaba el niño”. Pero desde el punto de vista teológico, sí es relevante que el signo de la presencia de Dios se detenga donde se encuentra Jesús. Al que busca, Dios lo guía y encontrará lo que busca.

También queda la historia fuera de toda lógica cuando nos dice que se sobresaltó toda Jerusalén con Herodes. Herodes era odiado por todos los judíos. El anuncio de un rey distinto solo podía provocar alegría entre los habitantes de Jerusalén. Mateo piensa en la Jerusalén que dio muerte a Jesús. Para Mateo el rechazo de los judíos es constante y anterior a cualquier manifestación de Jesús. A pesar de la estrategia de Herodes, Dios está allí para salvarlo. Tanto la intervención de Dios por medio de la estrella y de los sueños, como la derrota de Herodes, están hablando de la experiencia de la comunidad de Mateo.

Si analizamos en profundidad nuestra actitud ante el Niño, resulta que el miedo de Herodes es también nuestro miedo. El reinado de Dios es una amenaza para nuestro egoísmo. Cuántas veces en nuestra vida hemos dicho: esto no lo creo, cuando queríamos decir: esto no me gusta. Estaríamos dispuestos a adorar a un Dios que potenciara nuestras seguridades y nuestro poder. Un Dios que reine sin hacernos reinar a nosotros, no nos interesa. Como los magos salen de su tierra para buscar, nosotros tenemos que salir de nuestras seguridades terrenas para buscarle. Sin esa actitud, aunque haya nacido el Niño y aparecido la estrella, seguiremos sin enterarnos y el encuentro no se producirá.

Los letrados lo saben todo sobre el Mesías, pero, instalados en sus privilegios, no mueven un dedo para comprobar. Se quedan con su conocimiento y sus libros. El mensaje de este relato puede advertirnos a nosotros de que el amor a la verdad crea nómadas, no instalados satisfechos. Cuantas veces, los cristianos nos hemos conformado con marcar a los demás la dirección sin mover un dedo para acompañarles. Esta actitud de los magos nos tiene que hacer pensar. Los paganos adoran al Niño, los judíos intentan matarlo. Los paganos reconocen al Niño, los judíos no lo reconocen. Son tesis del evangelio de Mateo.

El hecho de que los magos pregunten a Herodes y éste pregunte a su vez a los que conocen las Escrituras es muy interesante. Las Escrituras pueden servir de pauta, pueden indicarnos el camino a seguir cuando atravesamos lugares o tiempos sin estrella. Pero el valor de la Escritura depende de la actitud del que las estudia. A la Biblia hay que acercarse sin prejuicios; no para buscar argumentos a favor de lo que ya creemos, sino abiertos a lo que nos va a decir, aunque sea distinto a lo que yo espero. Ante millones de estrellas que brillan en el firmamento, lo magos descubren la de Jesús. Ante las miles de estrellas que llaman la atención en nuestro mundo, tenemos que descubrir la nuestra.

El hombre tiene que dejarse iluminar por su estrella, pero también debe ser guía para los demás. No se trata de “convertir” a nadie. Nuestra obligación es hacer ver a los demás el Dios de Jesús, manifestando con nuestra vida su cercanía. Hacemos presente lo que es Dios, siempre que salimos de nosotros mismos y vamos en ayuda de los demás. No debemos presentarnos como poseedores de la verdad, sino como compañeros en la búsqueda. El verdadero creyente será siempre un buscador de la verdad, no su guardián. Fijaos lo que tiene que cambiar la actitud de los cristianos, sobre todo la de sus jefes.

Esta celebración nos lanza más allá del marco de una iglesia. Dios se manifiesta siempre a todos los pueblos de todas las épocas. Todos los hombres están a la misma distancia de Dios. En el momento que nos sentimos privilegiados, hemos hecho polvo el mensaje de esta fiesta. Todos recibimos todo de Dios y todos tenemos la obligación de aprender de los demás y enseñar a los demás. Todos tenemos la obligación de encender una cerilla, en lugar de maldecir las tinieblas. No podemos seguir mirándonos al ombligo con autocomplacencia. Debemos completar nuestra verdad aceptando la verdad de los otros.

El Reino de Dios no se limita a una Iglesia. El amor, la entrega, la capacidad de salir de sí e ir al otro, son posibilidades que abarcan a todos los hombres. Lo que celebramos hoy es la apertura de Dios a todos los hombres. Allí donde haya un hombre que crece en humanidad, amando a los demás, allí está Dios. No podemos entender la apertura a los gentiles como propuesta para que se conviertan a nuestra religión. Lo importante es descubrir y potenciar lo que hay de cristiano en cada hombre, aunque no conozca a Jesús.

Meditación-contemplación

Dios está siempre revelándose y siempre ocultándose.
En cuanto dejo de buscarlo, desaparece.
Dios no es un ser concreto que puedo buscar con un candil.
Está en todas las cosas, pero no soy capaz de descubrirlo.
Está dentro de mí, formando parte de mi propio ser.
Si encuentro mi verdadero ser, ya lo he encontrado a Él.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

Magos

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en Magos

magos-segun-cortesHay muchos magos. Están un poco iluminados y por eso luchan por causas raras. Ven estrellas y horizonte de servicio y de un mundo nuevo, donde los demás solo vemos negocio. Se montan en un barco y pelean por rescatar, entre pesadísimas dificultades, a los náufragos. Son personas que siguen una estrella en su camino, se van a tierras con peligro para su integridad. Pero la fuerza de la estrella les atrae; hombres y mujeres que corren riesgo gordo en sus vidas. Pero sobre todo, llegan a amar a las personas en peligro. El amor es más fuerte en ellos que el miedo. No hacen caso a las opiniones de los Herodes del momento. Hasta navegan a ratos sin estrella, solamente guiadas por su corazón. Y llegan hasta los cayucos donde yacen los niños y cada uno de ellos que sacan con vida, para ellos es una Navidad, un logro, una Vida.

Vivimos normalmente demasiado cuerdos. Necesitamos un poco de locura, de ilusión más allá de los peligros y de la cordura que nos marca el capital. Débiles, refugiados, inmigrantes. Y gracias a ello, la vida tiene sentido. Miles de personas, iluminadas por la Luz del Amor. Voluntarios, misioneros, miembros de ONGs.

¿Os imagináis un año navidad sin la fiesta de los magos? No podemos pensar en este mundo sin la osadía, sin la iluminación de muchas personas que arriesgan su vida por ir en búsqueda de los olvidados del mundo.

Herodes no supo en realidad quién era el Niño ese. Por eso no fue, se limitó a quedar bien políticamente y luego, por si acaso “ocupan nuestro poder”, quitó a los niños de en medio, no vaya a ser que sean un poder alternativo.

Unos magos ilusos, buscan, caminan, preguntan. Quieren ver al Salvador. En Belén de Judá. En muchos lugares pequeños, casitas pequeñas, lugares sin casa, tiendas de campaña, chozas, cayucos. Ahí encontramos a Jesús. Es preciso cambiar nuestros criterios y nuestra orientación. No lo busquemos entre los salvadores del mundo, internacionales. Lo veremos, más bien, entre mantas, ropas sucias, portales, cuevas. Así es la realidad. La Salvación sigue viniendo de los débiles, de los pobres, de los sencillos entre las grandes multinacionales, entre los premios a los famosos.

Encuentran al niño los arriesgados, los valientes, los buscadores, los no acomodados.

Por favor, magos, haced parada en el mediterráneo, porque son muchos miles, las personas que van muriendo ahí y las que luchan buscando una pequeña seguridad en tierra. Generalmente tienen la piel de otro color. Pero de eso, vosotros sabéis mucho. Y por favor, dadles no ya oro, incienso o mirra, sino ropa, comida, medicinas, y como buenos magos, dadles, sobre todo, el cariño de vuestro amor. Vamos a ponernos de acuerdo y a acogerles en nuestras casas, porque ahí encontraremos a Jesús, con María y José.

Gerardo Villar

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

Epifanía, manifestación de Dios.

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en Epifanía, manifestación de Dios.

 

_reyesmagosDomingo 6 de enero 2023

El evangelio de Mateo nos acerca al nacimiento de Jesús a través de un relato cargado de símbolos que nos orientan en el significado que el autor quiere ofrecer a la comunidad a la que se dirige. Por eso es importante no leer de forma lineal sino atendiendo a los diferentes escenarios que se entrecruzan para dar una visión panorámica de todo lo que está ocurriendo.

El espacio que salva

El primer escenario que abre y cierra el relato es el hecho sencillo y cotidiano del nacimiento de un niño en una pequeña aldea. Un niño en el que se transparenta la salvación de Dios renovada y persistente en su deseo de invitar a vivirla a todo ser humano Mt 2, 9-11).

Pero esa iniciativa divina carga de gratuidad y ternura es leída como amenaza por Herodes y la elite de Jerusalén que protagonizan la acción del segundo escenario. Herodes emplea estrategias para reconducir la amenaza que supone para su poder el anuncio de que la salvación de Dios brota desde abajo, entre los pliegues cotidianos de la historia (Mt 2, 3-8)

Por su parte los magos venidos de oriente, considerados ignorantes de los grandes designios divinos solo conocidos por Israel aparecen como buscadores honestos, poniendo todo su conocimiento y su esfuerzo en encontrar lo que salva y da vida. Para ello no dudan en ponerse en camino, en cuestionar su propia verdad y arriesgarlo todo a una intuición del corazón (Mt 2 2.9-10.12).

A través de estos tres espacios Mateo sitúa al lector o lectora ante las amenazas y posibilidades con las que se va a encontrar la Buena Noticia de Jesús. Quienes temen que el anuncio liberador de Jesús remueva los fundamentos de su poder o cuestione las razones de sus certezas van a defenderse e intentarán bloquear cualquier camino que lleve a donde que no hayan decidido ir. Sin embargo, quienes necesitan nuevas razones para esperar, quienes saben de perdón y sufrimiento, de ternura y vulnerabilidad, quienes no se conforman con lo que hay y saben que la novedad es oportunidad, están dispuest@s a ponerse en camino y seguir esas estrellas que Dios pone en su horizonte.

Estrellas que iluminan y guían

Hoy seguimos necesitad@s de estrellas que iluminen nuestros caminos y guíen nuestro corazón porque la noche es oscura, las certezas a veces se debilitan y otras se enquistan, porque los abusos de poder violentan, destruyen y marginan, porque la esperanza sigue siendo un reto para quien ha consentido en creer.

Esas estrellas son personas, gestos, conversaciones que iluminan nuestra vida cotidiana y nos recuerdan la verdad salvadora que se encarna en Jesús. Pero también son acontecimientos, signos de los tiempos, cambios que ayudan a crecer y a mejorar porque guían hacia esos lugares que nos hacen más humanos, que nos ayudan a comprender que no está todo dicho y nos recuerdan que Dios sigue siendo novedad e impulso, que su salvación no es algo del pasado o de un futuro lejano y enigmático sino presente y actuante en cada generación y en cada persona.

La Buena Noticia de Jesús nos levanta, nos invita a caminar con la certeza de que siempre habrá estrellas que mantengan nuestra esperanza, orienten nuestros proyectos, nos sostengan en los momentos vulnerables, nos abracen en la oscuridad. No siempre es fácil ponerse en pie, huir de las seguridades del poder o el éxito, empezar de nuevo… pero ahí están multitud de estrellas que seguirán empeñadas en acompañarnos en todos nuestros intentos.

Una vez más estamos invitad@s a ser esos magos/as caminantes y buscadores que saben seguir la estrella sin miedo a que los lleve a lugares desconocidos, sorprendentes o inesperados. Magos/as que regalen perdón, bondad y solidaridad sin esperar otra cosa a cambio que sororidad y empatía. Magos, en definitiva, que pongan la confianza en lo que construye y libera y abandonen todo aquello que, impuesto, violento o interesado aunque parezcan oportunidades o den seguridad.

No es fácil… pero es epifanía (manifestación de Dios)…

Carmen Soto Varela, ssj

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

Herodes y los Magos buscan al niño, pero por motivos distintos. Como siempre.

viernes, 6 de enero de 2023
Comentarios desactivados en Herodes y los Magos buscan al niño, pero por motivos distintos. Como siempre.

reyes_magos

Del blog de Tomás Muro La verdad es libre:

01.- Fiesta de luz

    Epifanía significa “manifestación”·, revelación, luz.

Tanto en Navidad como en la Epifanía celebramos la manifestación de la luz en nuestras tinieblas.

    La luz, que existía desde el comienzo, se hace presente en la historia de la humanidad e ilumina nuestra existencia.

    En el mundo occidental vivimos en gran medida como descendientes que somos de la Ilustración, del “siglo de las luces” (siglo XVIII). La razón, las ciencias, la tecnología nos fascinan. La sociedad cuenta con muchos medios técnicos para la vida cotidiana, medicina, transportes, alimentación, etc. ¿Pero tenemos luz en la vida? ¿Tenemos luces?

    Quizás podríamos decir que las generaciones actuales transmiten a los que van viniendo lo que ellas no tuvieron: “cosas”, ropa, estudios, viajes, tecnología. Pero no transmitimos lo que recibimos: la fe, el humanismo, el pensamiento.

    Nos parecemos más a Herodes que a los Magos. Herodes vive instalado en el poder, en el tener y por eso no sabe “dónde está la luz”. Los Magos buscan la luz y por eso siguen la estela de la estrella.

02.- La luz amanece para todos (Universalismo).

    Las tres lecturas de hoy nos hablan de que la luz amanece para todos, por tanto de ser universales:

+   Caminarán los pueblos a tu luz. (Isaías / 1ª lectura)

+   Los gentiles son coherederos, partícipes de la Promesa en Jesucristo (Efesios / 2ª lectura)

+   Los Magos (extranjeros y paganos) ven la luz, la estrella en la noche de la vida (Evangelio)

    El evangelista Mateo tiene mucho cuidado en decir a las comunidades cristianas de origen judío, que la luz no es solo para los judíos, sino para todo el mundo, representado en estos Magos extranjeros.

    El cristiano es una persona abierta a los demás. Ello significa que el cristiano estima, valora a los demás, a los extranjeros, a los emigrantes, a los débiles.

    Y el cristiano aprecia a los demás, porque todo ser humano es persona humana e hijo de Dios.

    Solemos tener un cierto orgullo racista interior (y exterior) y una cierta prepotencia: mi nacionalidad, nuestra cultura y tradición, el poder económico que tenemos, lo “grande” que es nuestra historia, etc…

    Miremos al ser humano como tal, no por su pasaporte, ni como extranjero, ni como mano de obra barata, menos todavía como explotación sexual, etc.

    El cristiano es católico, que significa: “universal”.

    En la Biblia se repite con frecuencia:

No maltratarás ni oprimirás al extranjero, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto. (Éxodo 22,21)

    Seamos abiertos de mente y corazón

03.- Los magos se vuelven a su casa por otro camino.

Los magos, como José, son sensibles y reciben el mensaje de Dios en sueños. Oyen y escuchan al Señor.

Los Magos se vuelven a su casa por otro camino. Y no cambian de camino para evitar a Herodes, sino porque han encontrado el camino.

En plena postmodernidad, Jesús, la luz no está en los caminos y pretensiones de Herodes (y hay mucho Herodes y faraones sueltos por la historia), sino en un niño débil y marginado acostado en un pesebre.

Tras haber intuido la luz de la estrella,

Volvamos también nosotros a casa por otro camino.

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

Mirando las estrellas.

jueves, 5 de enero de 2023
Comentarios desactivados en Mirando las estrellas.

fotos-de-tatuajes-de-estrellas3

¿Y qué son las estrellas
sino velas puestas en el firmamento
para que no nos sintamos perdidos
en este mundo en el que vivimos?

¿O quizá sean lucernas
que alumbran y calientan
nuestros pasillos y alcobas
cuando el sol ya no brilla?

¿O serán tal vez candiles
lejanos que parpadean
porque necesitan aceite
para continuar su tarea?

Hay quienes dicen que son llamas,
sólo llamas de amor vivas
que susurran tu ternura
a todos los que las miran.

¿O serán hogueras que nos recuerdan
desde hace millones de años
que tú nos recreas y acrisolas
con tu presencia gratuita?

Yo creo que las estrellas son todo eso
-velas, llamas, hogueras,
candiles, lucernas- y mucho más:
¡son la esperanza de la humanidad entera!

¡Así es para mí tu Navidad:
regalo de estrellas vivas,
tarea de encenderlas,
gozo de verlas desde la tierra!

Sólo una y a ratos nos hubiera bastado,
pero tú nos has regalado millones y millones
para que disfrutemos y no nos perdamos
en este tiempo de crisis y apagones.

*

Florentino Ulibarri
Fe Adulta

cosmos

***

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.