Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Ciclo B’

Pan de vida.

domingo, 5 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en Pan de vida.

pan-de-vida“No importa que los sueños sean mentira, ya que al cabo es verdad, que es venturoso el que soñando muere, infeliz el que vive sin soñar” (Rosalía de Castro)

5 de agosto. Domingo XVIII del TO

Jn 6, 24-35

Jesús les contestó: Yo soy el pan de la vida: el que acude a mí no pasará hambre, el que cree en mí no pasará nunca sed

El AT recurre en algunos de sus libros a los textos que luego el Nuevo concretará en los Evangelios. Dos ejemplos: “Uno de Baal Salisá vino a traer al profeta el pan de las primicias, veinte panes de cebada y grano en la alforja. Eliseo dijo: Dáselos a la gente, que coman” (2 Reyes 4, 42). Y en Sabiduría 16, 20 se dice: “A tu pueblo, por el contrario, le alimentaste con manjar de ángeles, proporcionándole gratuitamente, desde el cielo, pan a punto, de mil sabores, a gusto de todos”.

El mensaje evangélico lo hace con tal énfasis que, como dice Fray Marcos en el apartado 12 del estudio que dedica al Evangelio de Juan, dice que en su opinión estamos ante el capítulo más profundo del evangelio de Juan, donde se hace un intento sobrehumano por transmitirnos el núcleo central del mensaje de Jesús.

Un mensaje que a mí me produce calambres mentales, al tiempo que me hace soñar en un nuevo amanecer en mi presente: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien como de este pan vivirá para siempre. El pan que yo doy para la vida del mundo es mi carne” (Jn 6, 51). Y “Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él” (Jn 6, 56). En el momento de la consagración, el celebrante dice: “Este pan y este vino, fruto del trabajo de los hombres”. Lo cual significa que el ser humano participa también, uniéndose a Jesús, en esta donación de su cuerpo y sangre para que los demás tengan vida.

Panes para alimentar mi cuerpo, vino para apagar mi sed, y amores que satisfacen hambre y sed del alma. Y que se me dan en abundancia para compartir generosamente con cuantos me rodean.

Una demostración de este quehacer humano, lo podemos ver en una escena que los críticos de arte califican de “mar de humanidad”, representada en el cuadro Última Comunión de San Jerónimo (Pinacoteca Vaticana), que el boloñés Domenico Zampieri (1581-1641) pintó para conmemorar el hecho del viático del Santo en los últimos días de su vida. El doctor de la Iglesia, ahora anciano y sin fuerzas, había pedido comulgar rodeado de sus discípulos.

Zaida (1063- 1101), una princesa musulmana y poetisa, concubina de Alfonso VI de León, escribió este bello poema, que ella aplicaba -yo supongo a su Dios-, y cuyos versos reflejan en mí los sentimientos que despierta el Pan de Vida, como me los despertó los de Rosalía de Castro  en “No importa que los sueños sean mentira, / ya que al cabo es verdad, /  que es venturoso el que soñando muere, /  infeliz el que vive sin soñar”.

Todos ellos -Jesús, Jerónimo, Rosalía, Zaida- han producido en mí múltiples ilusiones cargadas de panes, de vino y de amores. ¡Benditos sean todos!

NUNCA OLVIDARÉ AQUEL DÍA

Nunca olvidaré aquel día
cuando a mi vida llegaste;
en tinieblas yo me hallaba,
mas Tú mi senda alumbraste.

Entre multitud de gente
vagaba

sin esperanza;
como un barco a la deriva
naufragando iba mi alma.

A inquirir comencé un día
¿qué pasaba? no sabía.
Entre temores y dudas,
existía mas no vivía.

¿Qué pasa conmigo, Dios?
¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reír y no puedo;
siempre terminé llorando.

Ayúdame mi buen Dios;
ayúdame, te lo pido;
sana ya mi corazón
y llena hoy mi vacío.

Al momento algo ocurrió;
su Palabra él enviarán.
«Soy la luz», dijo el Señor;
por una piedra me hablaba.

Mi corazón se alumbró;
comprendí lo que pasaba.
Al instante me rendí,
lunes Jesús me visitaba.

Vicente Martínez

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

La otra orilla.

domingo, 5 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en La otra orilla.

maxresdefaultNo puedo evitar pensar y dar espacio dentro de mí al hecho tan sencillo y tantas veces obviado de que hay “otra orilla”, otra perspectiva, otra mirada.

Esa otra orilla puede ser la que ven los emigrantes desde la suya, esperanzados mirando a Europa, o América, o Australia. La mirada es la misma. La he visto en los tres continentes y no cambia. Es una mirada de miedo y de esperanza en un futuro incierto, pero futuro al fin y al cabo. Posiblemente lo que no vislumbran desde sus tierras explotadas por nuestros intereses: queremos sus cosas pero no a ellos.

¿Es eso lo que nos dice el texto de hoy, que nos pasa con Jesús? Queremos su ayuda, queremos que apruebe nuestras agendas y dedicaciones… pero su persona nos viene grande, tal vez. Les reprocha a sus discípulos que quieren pan pero no se quieren adherir a su persona.

Necesitamos ir a la otra orilla de nosotr@s mism@s, la que no solemos visitar. Buen destino vacacional. Descubrir nuestro tesoro escondido: la cantidad de cualidades y talentos que manejamos a medio gas, o simplemente no usamos.

Entiendo que es una experiencia de amor y fe en nuestra persona la que activa nuestra creatividad. Jesús nos pide como trabajo que nos adhiramos a su persona. Para ello hay que rescatar al emigrante en nosotros perdido en alta mar. Tanto ir detrás de “ayudar”, tal vez nos encontramos “perdidos en alta mar”, esperando rescate. Para muchas y muchos de nosotros sentimos que llegamos a la otra orilla, al fin, cuando descubrimos una experiencia personal y comunitaria de fe en la persona de Jesús, que nos resucita por dentro. Que nos inyecta vida nueva y alegría profunda. (vv.28-29 “¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere? Respondió Jesús: Este es el trabajo que Dios quiere, que prestéis adhesión al que él ha enviado”.)

Necesitamos llegar a la otra orilla, la de Jesús, pasar un tiempo de vacaciones en ese lugar. Convivir con los que van llegando con sus pateras, con lo que son, a un lugar donde hay pan, porque partir el pan significa un modo de vivir en sororidad y fraternidad. Necesitamos refugio para aprender a ser refugio en lo material y en lo más hondo.

Últimamente son personas cristianas, no católicas, las que me han hecho sentir parte de la comunidad cristiana, me han ofrecido su refugio sororal. Su orilla es más liberadora, ellas no tienen tantos prejuicios, ni tantos complejos. Ayer una de ellas me mandaba la homilía que acababa de hacer en su iglesia, no porque el cura esté de vacaciones sino porque un grupo de seglares y religiosos se turnan en la predicación. Así se comparten diferentes recetas de preparar el mismo pan. Así Jesús se hace pan para todas y todos, según la necesidad de cada uno. Y se enriquecen compartiendo sus diferentes panes o modos de vivir.

Qué bonita es la otra orilla si nos adherimos a la persona de Jesús. Cruzar nuestro lago con él es una experiencia clave para compartir su pan. Crear un estilo de vida que dé sentido al cristianismo envejecido, y todo empieza, como siempre, compartiendo pan. El de Jesús.

El texto habla de movimiento, de cruzar a otras perspectivas, de una acción que se convierta en pan compartido. Pero sobre todo nos dice claramente que es la adhesión a su persona lo único que sacia nuestras hambres.

Agosto, mes de vacaciones por excelencia en nuestro hemisferio, puede ser un tiempo de cruzar a orillas desconocidas. Para algunos será viajar físicamente a otras culturas, pero siempre, siempre, cruzar a otra orilla es acoger lo que se nos ofrece con gratitud. Cuando los discípulos y seguidores le buscan donde siempre, en el lugar familiar donde habían comido el pan (versículo 23), Jesús se había ido a la otra orilla.

¿Qué significa, para cada uno, la otra orilla? Desde luego no hay respuesta stándard, es muy personal, tanto como adherirse a su persona. Invitación personal y comunitaria, de relación amistosa profunda. De encontrar en él nuestro refugio y fuerza en su pan, para seguir la vida con más brío.

A mí también me habla lo de la otra orilla, de cruzar a nado, los y las que podremos estos días, disfrutando de la naturaleza, del mar, el río…y en cada brazada abrazar, respetar, descansar para seguir siguiendo, acogiendo y creando comunidad de iguales, de refugiados. Y ojalá no seamos todos igualitos en estos grupos, que lo ecuménico entre, es más, lo interreligioso… que los de la otra orilla vean que nos dejamos acoger y agasajar con sus bondades. Es una gran riqueza no ir de turista sino como peregrino a orillas de nuestros hermanos.

Y los que tenéis que trabajar, o seguir en cama por enfermedad, os deseo que podáis encontrar la orilla que os dé consuelo y descanso profundo, igual que los que os acompañan y cuidan. Compartir ese pan del dolor es de lo que más une, como sabemos.

Feliz agosto.

Magdalena Bennásar Oliver

www.espiritualidadintegradoracristiana.es

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

Somos seres hambrientos

domingo, 5 de agosto de 2018
Comentarios desactivados en Somos seres hambrientos

450_1000Continuamos escuchando el cp 6 del Evangelio de San Juan: la multiplicación de los panes, JesuCristo como pan de vida, Eucaristía.

01. Los seres humanos necesitamos comer y buscamos alimento que nos nutra, agua que apacigüe nuestra sed

Los humanos somos hambrientos. Necesitamos alimentarnos en todos los sentidos.

Podemos observar esta menesterosidad en:

o El hambre física cotidiana es una continua llamada de atención de las necesidades humanas.

o Los jóvenes y no jóvenes que, al amanecer, salen somnolientos de las discotecas en las que han pasado la noche tratando de alimentar su hambre y sed de felicidad.

o Las adicciones: droga, alcohol, ludopatía, pornografía son expresión de un hambre infinita de placer y tras el placer de una nostalgia de felicidad no lograda.

o Las migraciones nos hablan del hambre del humano tiene hambre en todas las latitudes: las pateras, los movimientos de los países de la Europa del Este, de Latinoamérica, etc.

o También tenemos hambre de cultura, de saber, así como una gran necesidad y nostalgia de valores, de pensamiento y criterios con los que vivir.

Buscar a Jesús es buscar la vida y buscar la vida es buscar a Jesús, (equivocaciones incluidas):

02. EL PAN QUE ALIMENTA

En ocasiones en la vida nos alimentamos con panes que no sacian nuestra hambre, ni nuestras nostalgias e inquietudes de absoluto. Nunca el placer ni el dinero, ni el poder son suficientes, hasta que descansemos en el Señor. Nuestro corazón está inquieto y solamente descansará cuando te encuentre, (San Agustín)

Vivir de determinadas maneras, comer cualquier pan es como pretenden apaciguar la sed bebiendo agua del mar…

En la vida nos hace falta pan material, tecnología, medicina, un cierto confort, pero no olvidemos la afirmación de Cristo allá en las tentaciones: no solo de pan vive el hombre. O si le damos la vuelta caeremos quizás mejor en la cuenta: Quien vive solamente de tal pan material, muere.

En el tercer mundo mueren de hambre material, y nosotros morimos de comer demasiado y demasiado mal. Es sabido que la superabundancia y consumismo en el que hemos vivido hasta ahora es causa de “nuestras” enfermedades somáticas y psíquicas.

Es más que importante y decisivo, de qué pan nos alimentamos:

no son las diversas especies de frutos los que alimentan al hombre, sino que es tu Palabra la que mantiene a los que creen en Ti, (Sab 16,26). Tu Palabra es dulce al paladar (Sal 119,103)

Lo que distingue al ser humano del animal es la PALABRA, que da sentido a toda realidad humana y crea relaciones entre las personas.

03. YO SOY EL PAN VIVO BAJADO DEL CIELO. QUIEN COMA DE ESTE PAN VIVIRÁ SIEMPRE. EL PAN QUE YO DOY PARA LA VIDA DEL MUNDO ES MI CARNE”. (Juan 6, 51).
images

La presencia de Jesús en la Eucaristía es una presencia real y simbólica a la vez.

Es REAL porque el Señor así nos lo dejó: donde estéis dos o más reunidos en mi nombre allí estoy yo, haced esto en memoria mía: esto es mi cuerpo.

Es SIMBÓLICA porque no podemos hablar de las cosas de Dios, como si se tratase de cosas de los hombres. La Escritura, la Biblia (Revelación) no son una fuente de información directamente representativa de hechos o datos objetivos sobre la realidad trascendente. A Dios nadie le ha visto nunca jamás. Los textos bíblicos no comunican conocimientos objetivos sobre la realidad trascendente, como si se tratase de realidades iguales a las cotidianas del mundo de los humanos. Dios y su infinita bondad que Jesús nos ha revelado, no caben en nuestra mente, ni en nuestras palabras y ritos.

No es menos cierto que los humanos no tenemos otro lenguaje más que el nuestro para hablar de Dios. El Creador dejó en nosotros su huella a la hora de comunicarnos. Gracias a esos vestigios podemos hacer nuestro en el lenguaje simbólico la profundidad de Dios.

EL SÍMBOLO CONDUCE A UNA COSA DIFERENTE A SÍ MISMO; hace presente algo diferente, revela algo peculiar que no podría conocerse sin el símbolo. El símbolo, los símbolos participan de la realidad que significan

o El AGUA es limpieza-purificación, es vida, ¿qué otra cosa significa el BAUTISMO?

o El ACEITE (crisma – óleo) sirve como unción, masaje de preparación para el combate de la vida (y de la enfermedad). ¿QUÉ OTRA COSA ES LA CONFIRMACIÓN, MINISTERIO ECLESIAL, LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS?

o El PAN es alimento y vida(sobre todo en nuestra cultura mediterránea), Esto es la EUCARISTÍA

Los símbolos revelan ciertos aspectos de la realidad, los más profundos, que desafían otros medios de conocimiento. EL LENGUAJE SIMBÓLICO ES EL MÁS REAL. LOS SÍMBOLOS SON EL BALBUCEO HUMANO DE LO DIVINO; son la expresión más exacta que humanamente se puede, de lo que supera el techo de todo lo humano, de Dios.
En la Eucaristía la fe nos permite y ayuda a trascendernos a nosotros mismos, superar todo lo humano y recibir al Señor,

En este encuentro la mente humana calla y obedece, el creyente confía y se deja inundar del amor infinito de Dios.

Lo decía santo Tomás en ese himno que lo hemos cantado mil veces en nuestra vida: Praestet fides supplementum Sensum defectui: La fe ha de prestar el suplemento necesario para comprender lo que los sentidos no pueden “tocar”.

04. PAN DE VIDA.

ev-0Cristo es el pan de vida. El pan, el humilde pan, es la presencia de Cristo: de la Vida. Pero no se trata, al menos no exclusivamente, de tomar un poco de pan en la Eucaristía. El pan de vida de Cristo son las bienaventuranzas, la solidaridad, el amor, el perdón, la redención…

Cuando comemos de ese pan (de esos criterios) y cuando repartimos el pan tenemos vida en el más amplio sentido de la palabra: respetamos a todos los hombres y pueblos, cuidamos de los ancianos, enfermos, ayudamos a crecer a los niños, repartimos en pan, el trabajo, la cultura.

La samaritana, (Jn 4) le pide a Jesús: dame de esa agua y no tendré más sed. Ahora la muchedumbre le pide. Danos de ese pan.

«YO SOY EL PAN DE VIDA. EL QUE VIENE A MÍ NO PASARÁ HAMBRE”

Biblia, Espiritualidad , , , , ,

“El gesto de un joven”. 17 Tiempo Ordinario – B (Juan 6,1-15)

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en “El gesto de un joven”. 17 Tiempo Ordinario – B (Juan 6,1-15)

17_to_b-600x441De todos los hechos realizados por Jesús durante su actividad profética, el más recordado por las primeras comunidades cristianas fue seguramente una comida multitudinaria organizada por él en medio del campo, en las cercanías del lago de Galilea. Es el único episodio recogido en todos los evangelios.

El contenido del relato es de una gran riqueza. Siguiendo su costumbre, el evangelio de Juan no lo llama «milagro», sino «signo». Con ello nos invita a no quedarnos en los hechos que se narran, sino a descubrir desde la fe un sentido más profundo.

Jesús ocupa el lugar central. Nadie le pide que intervenga. Es él mismo quien intuye el hambre de aquella gente y plantea la necesidad de alimentarla. Es conmovedor saber que Jesús no solo alimentaba a la gente con la Buena Noticia de Dios, sino que le preocupaba también el hambre de sus hijos.

¿Cómo alimentar en medio del campo a una muchedumbre? Los discípulos no encuentran ninguna solución. Felipe dice que no se puede pensar en comprar pan, pues no tienen dinero. Andrés piensa que se podría compartir lo que hay, pero solo un muchacho tiene cinco panes y un par de peces. ¿Qué es eso para tantos?

Para Jesús es suficiente. Ese joven sin nombre ni rostro va hacer posible lo que parece imposible. Su disponibilidad para compartir todo lo que tiene es el camino para alimentar a aquellas gentes. Jesús hará lo demás. Toma en sus manos los panes del joven, da gracias a Dios y comienza a «distribuirlos» entre todos.

La escena es fascinante. Una muchedumbre, sentada sobre la hierba verde del campo, compartiendo una comida gratuita un día de primavera. No es un banquete de ricos. No hay vino ni carne. Es la comida sencilla de la gente que vive junto al lago: pan de cebada y pescado en salazón. Una comida fraterna servida por Jesús a todos gracias al gesto generoso de un joven.

Esta comida compartida era para los primeros cristianos un símbolo atractivo de la comunidad nacida de Jesús para construir una humanidad nueva y fraterna. Les evocaba al mismo tiempo la eucaristía que celebraban el día del Señor para alimentarse del espíritu y la fuerza de Jesús: el Pan vivo venido de Dios.

Pero nunca olvidaron el gesto del joven. Si hay hambre en el mundo, no es por escasez de alimentos, sino por falta de solidaridad. Hay pan para todos, falta generosidad para compartirlo. Hemos dejado la marcha del mundo en manos de un poder económico inhumano, nos da miedo compartir lo que tenemos, y la gente se muere de hambre por nuestro egoísmo irracional.

José Antonio Pagola

 

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , ,

“Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron”. Domingo 29 de julio de 2018. Domingo 17º de tiempo ordinario.

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en “Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron”. Domingo 29 de julio de 2018. Domingo 17º de tiempo ordinario.

42-ordinarioB17 cerezoDe koinonia:

2Reyes 4,42-44: Comerán y sobrará.
Salmo responsorial: 144: Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.
Efesios 4,1-6:Un solo cuerpo, un Señor, una fe, un bautismo.
Juan 6,1-15: Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron.

2Re 4, 42-44

La actividad profética de Eliseo tuvo lugar en el Reino del Norte. Eliseo es un profeta taumaturgo, a través de sus milagros intentó conducir al pueblo a Dios. En la liturgia de hoy se nos presenta la multiplicación de los panes. Aunque parece que no van a alcanzar para tanta gente, al repartirlos alcanza y sobra. La fuerza de este pan es más de orden espiritual: basta un poco de pan compartido con gusto y con alegría, para sentir su fuerza y su energía.

Ef 4, 1-6

Este texto es una exhortación a la unidad. Pablo desde la prisión suplica a los Efesios que vivan de acuerdo con la vocación a la que han sido llamados y se esfuercen por mantener la unidad, ya que han recibido un mismo bautismo. El reconocimiento de la paternidad de Dios nos lleva a reconocer en los demás a nuestros hermanos.

Una intachable conducta de vida corresponde a la vocación que han recibido los que antes eran gentiles. La vida digna del llamamiento a la esperanza se muestra en el hecho de que los miembros de la Iglesia guarden la unidad obrada por el Espíritu en el único cuerpo.

Se habla de la relación con la Iglesia y en la Iglesia como comunión que los abraza. La desintegración de la unidad es señal de desesperanza de los miembros de la Iglesia. Presupuestos internos para la unidad son: tener en más estima a los otros que a sí mismo, saber apreciar los dones que Dios ha dado a los demás, pensar y sentir unánimemente… Todo esto presupone apartarse de todas las formas de ambición. La humildad y la modestia desempeñan un gran papel donde hay amenaza contra la unidad. La mansedumbre, la apacibilidad, la dulzura son comportamientos con el prójimo que alejan toda clase de riñas, evitan la acritud y el sentimiento de superioridad. La paciencia es un rasgo esencial del amor, hace posible y salvaguarda la unidad de la paz.

El llamamiento que se hace a los que antes eran gentiles es un llamamiento hacia los otros, a respetar el espacio interno y externo, a permitirles que sean ellos mismos y a poderles apreciar en el amor. El Espíritu es el poder que crea y conserva la unidad y esta unidad es la que hay que guardar.

Jn 6, 1-15

Mucha gente acudía a escuchar a Jesús. A veces venían de lejos, y era lógico que vinieran preparados para pasar unos días. Venían atraídos por la fama de los milagros y señales que realizaba. Jesús aprovecha el momento para dar una lección a sus oyentes. Comienza preguntándole a Felipe que con qué comprarían panes para dar de comer a la multitud. Felipe le dice que no bastarían doscientos denarios. Andrés le dice que hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces, pero que eso no es nada para tanta gente. Es la misma pregunta que el criado le hace a Eliseo.

Jesús enseña que la dinámica del Reino es el arte de compartir. Quizá todo el dinero del mundo no fuese suficiente para comprar el alimento necesario para los que pasan hambre… El problema no se soluciona comprando, el problema se soluciona compartiendo.

La dinámica del mundo capitalista es precisamente el dinero. Creemos que sin dinero nada se puede hacer y tratamos de convertirlo todo en dinero, no sólo los recursos naturales sino también los recursos humanos y los valores: el amor, la amistad, el servicio, la justicia, la fraternidad, la fe, etc. En el mundo capitalista nada se nos da gratuitamente, todo tiene su precio, todo se tasa y se comercializa. Se nos ha olvidado que la vida acontece por pura gratuidad, por puro don de Dios.

Jesús en esta multiplicación de los panes y de los peces parte de lo que la gente tiene en el momento. El milagro no es tanto la multiplicación del alimento, sino lo que ocurre en el interior de sus oyentes: se sintieron interpelados por la palabra de Jesús y, dejando a un lado el egoísmo, cada cual colocó lo poco que aún le quedaba, y se maravillaron después de que vieron que al alimento se multiplicó y sobró. Comprendieron entonces que si el pueblo pasaba hambre y necesidad, no era tanto por la situación de pobreza, sino por el egoísmo de los hombres y mujeres que conformados con lo que tenían, no les importaba que los demás pasaran necesidad. El gesto de compartir marca profundamente la vida de la primeras comunidades que siguieron a Jesús. Compartir el pan se convierte en un gesto que prolonga y mantiene la vida, un gesto de pascua y de resurrección. Al partir el pan se descubre la presencia nueva del resucitado.

Si somos hijos de un mismo Padre como reconoce Pablo en la lectura que hemos hecho, no se entiende por qué tantos hombres y mujeres viven en extrema pobreza mientras unos cuantos viven en abundancia y no saben qué hacer con lo que tienen. En el mundo actual es mucho el dinero que se invierte en guerra, en viajes extraterrestres, en tratamientos para adelgazar. Los que tienen el capital crean condiciones cada vez más injustas y pretenden hacer más dinero, explotando los recursos que quedan, aunque destruyan todo y acaben con las condiciones de vida sobre la tierra. Ningún ser humano debiera morir de hambre, pues la tierra tiene suficiente para albergarnos a todos. Los cristianos no debemos olvidar el compartir: ésta es la clave para hacer realidad la fraternidad, para reconocernos hijos de un mismo Padre. Cuando se comparte con gusto y con alegría el alimento se multiplica y sobra. La multitud, al ver lo que Jesús ha hecho, intenta llevárselo para proclamarlo rey pero Jesús huye solo a la montaña. Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

29.7.18 No quiso ser rey, pues quería que reinaran todos

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en 29.7.18 No quiso ser rey, pues quería que reinaran todos

7c4c5088-dbba-439f-ad3b-3eca273b2962Del blog de Xabier Pikaza:

Dom17, tiempo ordinario, ciclo B. Jn 6, 1-15. La liturgia nos deja por unos domingos sin Marcos e introduce temas de Jn 6, con la multiplicación de los panes y el discurso del pan de vida.

No comentaré la multiplicación o, mejor dicho, “alimentación”, pues he tratado varias veces de ella en este blog, aunque en la segunda imagen presento una figura casi inocente (¿burlesca?) de «Jesús» Rey Panadero.

Un tema clave de la política es hoy (como en el tiempo de Jesús) el de aquellos que prometen pan/dinero (casi siempre con circo añadido, aunque sea de mentiras).

Estamos como en tiempo de Jesús, a quien al fin de este pasaje le llaman «profeta del pan», y quieren hacerle rey, pues ha empezado a compartir a campo abierto la comida. Pero Jesús quiere que el pan sea más que pan (sea libertad y gratuidad, sea justicia y comunión de vida, acogida de los pobres, todo el evangelio…), y por eso sube el monte, pues no quiere ser rey a la manera de aquellos que gritan en su calle. Éste es el tema: como ser rey compartiendo el pan, en un gesto que contiene todo el evangelio.

30d41e80-1c24-40e7-973b-dd5791acad50Este relato contiene sin duda, un recuerdo histórico (Jesús no se dejó manipular por los que intentaban coronarle rey por el pan, pero sin evangelio).No quiso entonces el reino de un pan que se impone en forma de poder… Pero siguió buscando el pan total del evangelio, con gratuidad, con ayuda a los más pobres, sin poder sobre los otros… y así bajando del monte subió a Jerusalén para “anunciar y preparar la llegada de ese reino sin poder coactivo, pero con pan gratuito, sin imperios militares, sin templos como el de aquellos sacerdotes.

Ésta es la gran paradoja del texto, que nos sitúa ante el tema actual del evangelio, este mismo año (2018), con millones de personas saltando vallas por pan, con grandes imperios de pan que se niega a los más pobres… mientras Jesús sube al monte (y quizá partes de su iglesia esconden de su egoísmo, diciendo que se dedican a Dios).

b345ecf4-d511-4253-9dac-b374f4d45091No es nada fácil resolver el tema de este evangelio y aplicarlo a nuestro tiempo, pero intentaré hacerlo, de un modo ingenuo, pensando sobre aquello que hizo Jesús cuando subió al monte para no ser rey como algunos querían… y vino más tarde a Jerusalén, para ser rey a su manera.

Rey de un reino sin vallas
Rey de un reino sin pan para unos pocos, mientras otros tienen hambre
Rey donde nadie (ni él mismo) reina sobre nadie, sino todos con todos..

Es evidente que mi propuesta no convencerá a todos. Pero pienso que merece la pena pensarla, desde el evangelio. Buen domingo a todos.

Texto.Juan 6, 1-15

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.
Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?» Lo decía para tentarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.

Felipe contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.» Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?»

Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en el suelo.» Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.»

Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Éste sí que es el Profeta que tenía que venir la mundo.» Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.

Subió a Jerusalén para que reinara Dios

Precisamente para trazar su Paz de Reino, Jesús renunció a la guerra, subiendo desarmado a Jerusalén, realizando el gesto supremo de “insumisión” social y militar. No negoció con Roma ni con los sacerdotes de Jerusalén (en línea de pacto/reparto de poderes), pues no quería pactos, sino alianza de amor. Imaginemos por un momento qué hubiera pasado si romanos y judíos le hubieran escuchado:

1. Si Jerusalén se hubiera “convertido”,

y no lo hubieran impedido los romanos, Jesús no habría actuado como rey o jefe militar, es decir, pues no hubiera tomado el poder, ni habría sido emperador o regente político. Ciertamente, habría actuado como delegado y representante de Dios, pero de un Dios que no necesita “reyes”, de forma que no hubiera sido rey, sino madre-hermano-hermana, es decir, amigo, a fin de que todos fueran entre sí hermanos y amigos (cf. Mc 3, 31-35). Así anunció la llegada de un Reino sin Rey o, mejor dicho, de un Reino donde todos son reyes, siendo simplemente humanos, hijos de Dios, hermanos.

En esa línea podemos añadir que él habría venido a presentarse como signo y representante del Hijo del Hombre, de una humanidad reconciliada y fraterna. Nos faltan modelos para imaginar su reinado, que sería el reinado de todos, pues nuestras categorías mentales y sociales se encuentran marcadas por dinámicas de poder militar, político, sagrado. Pero el evangelio de Juan nos ayuda a trazar su perfil, diciendo que vino a “dar testimonio de la verdad” (Jn 18, 37), una verdad que no sería la de unos sabios platónicos que se imponían sobre militares y trabajadores (cf. República VI), sino la del amor compartido, desde los más pobres.

Por eso los que convierten a Jesús en más rey que los otros… o en Señor sobre los otros van en contra del evangelio.

2. El Reino de Jesús se expresaría en unas relaciones humanas de amor directo, gratuito y gozoso, sin violencia armada.

No harían falta instituciones militares de dominio, ni estructuras económicas de poder. En un primer momento, Roma podría haber seguido funcionando con sus medios militares y administrativos, en un nivel externo, pues Jesús no habría promovido un alzamiento armado, ni habría destruido con violencia las redes de dominio imperial, sino que habría suscitado formas de convivencia y colaboración directa y pacífica entre hombres y mujeres, de manera que, poco a poco (o por una mutación rápida), el orden político impositivo de Roma se habría vuelto cada vez menos necesario, teniendo que limitarse a organizar el orden exterior (en línea de sistema), mientras los cristianos habrían desplegado con autonomía sus formas de vida alternativa (a no ser que Roma respondiera, imponiendo su violencia de muerte, como supone el Apocalipsis).
Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

29.7.17 Dar pan, ser rey (Jn 6, 1-15)

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en 29.7.17 Dar pan, ser rey (Jn 6, 1-15)

37967742_1039281106249081_7075186281960964096_nDel blog de Xabier Pikaza:

Este evangelio trata de dar pan y ser o no ser rey, y de qué manera (¿hacerse rey por darlo… o por robarlo?)

De manera muy significativa, a partir del siglo XIV d.C. el pan consagrado se ha convertido en signo del Reino de Cristo, de forma que las dos grandes fiestas de la nueva Cristiandad barroca han sido, y en algún sentido siguen siendo, el Corpus (pan adorado, no compartido, detalle de procesión en la imagen) y Cristo Rey (reinado de cielo y obediencia en la tierra).

Quizá esa visión puede y debe cambiarse… Jesús no hizo procesiones tras un pequeñito pan (por más santo que sea), pues el pan ea y es él mismo, la vida de todos los hombres… No quiso ser rey de esa manera.

¿Cómo quiso serlo o no serlo? Sigue leyendo el evangelio y comentario.

Texto.Juan 6, 1-15: Dar pan, no ser rey

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.
Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?» Lo decía para tentarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.
Felipe contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.» Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?»
Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en el suelo.» Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.»

Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Éste sí que es el Profeta que tenía que venir la mundo.» Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.

Subió a Jerusalén para que reinara Dios

Precisamente para trazar su Paz de Reino, Jesús renunció a la guerra, subiendo desarmado a Jerusalén, realizando el gesto supremo de “insumisión” social y militar. No negoció con Roma ni con los sacerdotes de Jerusalén (en línea de pacto/reparto de poderes), pues no quería pactos, sino alianza de amor. Imaginemos por un momento qué hubiera pasado si romanos y judíos le hubieran escuchado:

1. Si Jerusalén se hubiera “convertido”,

y no lo hubieran impedido los romanos, Jesús no habría actuado como rey o jefe militar, es decir, pues no hubiera tomado el poder, ni habría sido emperador o regente político. Ciertamente, habría actuado como delegado y representante de Dios, pero de un Dios que no necesita “reyes”, de forma que no hubiera sido rey, sino madre-hermano-hermana, es decir, amigo, a fin de que todos fueran entre sí hermanos y amigos (cf. Mc 3, 31-35). Así anunció la llegada de un Reino sin Rey o, mejor dicho, de un Reino donde todos son reyes, siendo simplemente humanos, hijos de Dios, hermanos.

En esa línea podemos añadir que él habría venido a presentarse como signo y representante del Hijo del Hombre, de una humanidad reconciliada y fraterna. Nos faltan modelos para imaginar su reinado, que sería el reinado de todos, pues nuestras categorías mentales y sociales se encuentran marcadas por dinámicas de poder militar, político, sagrado. Pero el evangelio de Juan nos ayuda a trazar su perfil, diciendo que vino a “dar testimonio de la verdad” (Jn 18, 37), una verdad que no sería la de unos sabios platónicos que se imponían sobre militares y trabajadores (cf. República VI), sino la del amor compartido, desde los más pobres.

Por eso los que convierten a Jesús en más rey que los otros… o en Señor sobre los otros van en contra del evangelio.

2. El Reino de Jesús se expresaría en unas relaciones humanas de amor directo, gratuito y gozoso, sin violencia armada.

No harían falta instituciones militares de dominio, ni estructuras económicas de poder. En un primer momento, Roma podría haber seguido funcionando con sus medios militares y administrativos, en un nivel externo, pues Jesús no habría promovido un alzamiento armado, ni habría destruido con violencia las redes de dominio imperial, sino que habría suscitado formas de convivencia y colaboración directa y pacífica entre hombres y mujeres, de manera que, poco a poco (o por una mutación rápida), el orden político impositivo de Roma se habría vuelto cada vez menos necesario, teniendo que limitarse a organizar el orden exterior (en línea de sistema), mientras los cristianos habrían desplegado con autonomía sus formas de vida alternativa (a no ser que Roma respondiera, imponiendo su violencia de muerte, como supone el Apocalipsis). Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Jesús alimenta a su comunidad y prepara un discurso. Domingo 17. Ciclo B

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Jesús alimenta a su comunidad y prepara un discurso. Domingo 17. Ciclo B

2b14ce820a97d72e5ed859301597e95c513f21087e6aadfa8c357180578255c9Del blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

El domingo pasado, el evangelio de Marcos nos presentaba a Jesús enseñando a su pueblo, reunido de muy distintos lugares. Inmediatamente después, lo presenta alimentado a su pueblo mediante la multiplicación de los panes y peces. Pero este relato no se ha tomado hoy de Marcos, sino de Juan, porque los cuatro domingos siguientes los dedica la liturgia a la lectura del discurso del pan de vida, que solo cuenta Juan.

Después de esto, se fue a Jesús a la otra ribera del mar de Galilea, el de Tiberíades, y mucha gente le seguía porque veían las señales que realizaba en los enfermos. Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos. Estaba próxima a la Pascua, la fiesta de los judíos.

Al levantar Jesús ;os ojos y ver que venía mucha gente, dice a Felipe:

“Dónde vamos a comprar panes para que coman éstos?”

Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer. Felipe le contestó:

-”Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco.”

Le uno de los discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro:

“Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero qué es eso para tantos?”

Dijo Jesús:

-“Haced que se recueste la gente.

Había en un lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos cinco mil. Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los partió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron.

Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:

-“Recoged los trozos sobrantes para que nada se pierda.

Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. Al ver la gente la señal que había realizado, decía:

”Este es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo.

Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte él solo.

Un caso extraño

            Es raro que Juan coincida con los Sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas) en algún relato. Este de la multiplicación de los panes y los peces es uno de los pocos casos, pero conviene advertir los matices propios de Juan. El primero es la fecha: «Estaba próxima a la Pascua, la fiesta de los judíos.» Ninguno de los Sinópticos ofrece esta indicación, que para Juan es muy importante: hace referencia al momento de la muerte de Jesús. Juan no cuenta la institución de la Eucaristía, pero este milagro, ocurrido en la misma fiesta, simboliza la idea de que Jesús alimenta a su pueblo.

Jesús y Eliseo

            Uno de los grandes obradores de milagros en el Antiguo Testamento es el profeta Eliseo. La 1ª lectura recoge cómo alimentó con veinte panes de cebada a cien personas (teniendo en cuenta las dimensiones de los antiguos panes, no era demasiado difícil sacar un bocadillo para cada uno). En contra de las dudas de su criado, comieron todos y sobró.

Vino un hombre de Baal Salisa y llevó al hombre de Dios primicias de pan, veinte panes de cebada y grano fresco de espiga; y dijo Eliseo:

-“Dáselo a la gente para que coman.”

Su servidor dijo:

-“Cómo voy a dar esto a cien hombres?

Él dijo:

-“Dáselo a la gente para que coman, porque así dice Yahveh: Comerán y sobrará.”

Se lo dio, comieron y dejaron de sobra, según la palabra de Yahveh.

            El milagro de la multiplicación de los panes y los peces está calcado sobre el de Eliseo, pero aumentando las dificultades. En vez de cien personas son cinco mil (los Sinópticos añaden “sin contar mujeres y niños”, Juan sólo menciona a los varones). Y en vez de veinte panes, Jesús sólo dispone de cinco. Para dejar clara la dificultad se indica lo que costaría alimentar a esa gente: 200 denarios. El denario era el salario diario de un campesino; 200 denarios suponen una cantidad muy grande para un grupo que vive de limosna, como el de Jesús.

            A pesar de todo, igual que Eliseo dijo: «comerán y sobrará», los comensales de Jesús comen «todo lo que quisieron» y, para demostrar la abundancia, se recogen doce canastos de sobras.

            La relación entre el milagro de Jesús y el de Eliseo queda especialmente clara en Juan, ya que mientras los Sinópticos hablan simplemente de “cinco panes”, Juan indica que son “panes de cebada”, como los que regalan a Eliseo.

Simbolismo eucarístico

Mateo, al contar este milagro, omite la referencia a los peces en el momento de la multiplicación, para subrayar la importancia del pan como símbolo eucarístico.

Juan lo sugiere de forma distinta. La orden de Jesús: “Recoged los trozos sobrantes para que nada se pierda”, la refieren los discípulos sólo a los panes, no se preocupan de los peces. Es probable que estas palabras de Jesús reflejen la práctica litúrgica posterior, cuando se pensó que el pan eucarístico no podía ser tratado como otro cualquiera.

La reacción del pueblo y la reacción de Jesús

En los Sinópticos, la gente no es consciente del milagro ocurrido. En Juan, el pueblo se sorprende de lo hecho por Jesús y deduce que es el profeta esperado, semejante a Moisés, que alimentó al pueblo en el desierto. A primera vista, extraña que identifiquen a ese «profeta que iba a venir al mundo» con el futuro rey de Israel. Pero Flavio Josefo habla de profetas que se presentaban en el siglo I con pretensiones regias, mesiánicas.

La intención del pueblo es claramente revolucionaria, nombrar un rey que los gobierne distinto del César romano, un rey que los libere. Pero Jesús no comparte ese punto de vista y huye. «Mi reino no es de este mundo», dirá a Pilato.

Un milagro que continúa en un discurso

            En los Sinópticos, el milagro está cerrado en sí mismo. En Juan, el milagro supone el punto de partida para un largo discurso, que se leerá en los próximos domingos. Es importante recordar este detalle al comentar el texto: se puede subrayar la preocupación de Jesús por la gente, su poder infinitamente superior al de Eliseo, el simbolismo eucarístico, la oposición de Jesús a un mesianismo político… pero hay que dejar claro que el relato es sólo la puerta a un discurso. «Ahora viene lo bueno». El milagro de los panes sirve para presentar a Jesús como el verdadero pan de vida.

Juan, al escribir los discursos de Jesús, los concebía como un desafío para el lector: no se debían entender a la primera, sino tras diversas lecturas y continua reflexión. Por desgracia, la mayoría de los fieles, al menos en España, no está para muchos desafíos en el mes de agosto.

Receta para conseguir la unidad (2ª lectura: Efesios 4,1-6)

El domingo pasado, la carta a los Efesios recordaba que Dios reconcilió a judíos y paganos mediante la muerte de Jesús. Pero esa unidad puede resquebrajarse fácilmente. Nos solo entre los dos pueblos, sino también dentro de las comunidades del mismo origen. La experiencia de veinte siglos lo demuestra. Pablo, desde la cárcel, aconseja las actitudes que ayudan a mantener la unidad: humildad, amabilidad, comprensión, sobrellevarse mutuamente, esforzarse en mantener el vínculo de la paz. Así se llegará a ser un solo cuerpo y un solo espíritu, basados en «un Señor, una fe, un bautismo». Este texto recuerda, con palabras muy distintas, el gran deseo de Jesús en su despedida: «Padre, que todos sean uno, como tú en mí y yo en ti». Y, en relación con el evangelio, nos recuerda que somos uno todos los que comemos el mismo pan.

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Domingo XVII del Tiempo Ordinario. 29 de julio de 2018

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Domingo XVII del Tiempo Ordinario. 29 de julio de 2018

d-xvii

“Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente dijo a Felipe: -¿Con qué compraremos panes para que coman estos?”

(Jn 6, 1-15)

Estos relatos de las multiplicaciones de los panes tienen un cierto peligro. Nos puede suceder a nosotras como les sucedió a aquellas gentes que comieron hasta saciarse. ¿Qué nos puede ocurrir? Que busquemos a Dios para que nos solucione la vida.

Pero la intención de Jesús es otra. Jesús está interpelando a sus discípulos:  “¿con qué compraremos panes para que coman éstos?”

Es una pregunta incómoda, hasta diría que es del todo molesta. Dan ganas de contestar como lo hizo Caín. Con otra pregunta: ¿soy yo acaso el guardián de mi hermano?

Es incómoda y molesta porque quiere hacernos vivir “levantando los ojos”. Solo cuando levantamos los ojos vemos a las demás personas. Mientras llevamos la mirada baja solo nos vemos a nosotras mismas. Y si la bajamos un poquito más entonces lo que vemos es nuestro ombligo.

La contemplación asidua de nuestro ombligo nos lleva a vivir pensando exclusivamente en nosotras mismas. En “mi” felicidad, “mi” autonomía, “mi” comodidad, “mis” derechos…

Este es el motor de nuestra sociedad de consumo. La sociedad del “bien estar”. Esta sociedad necesita individuos cada vez más centrados en sus propias necesidades, cada vez más recelosos de los demás.

Nuestra vieja Europa es una antigua y virtuosa contemplativa del propio ombligo, y quienes vivimos aquí somos hijas de esta madre. Llevamos en nuestro ADN muchos genes exclusivistas. Toda una información genética que nos hace difícil vivir levantando los ojos.

A fin de cuentas eso de levantar los ojos trae consigo muchos problemas. Si levantamos los ojos vemos a quienes huyen de países en guerra, pero también vemos a quienes huyen del hambre. Al levantar los ojos vemos a un sinfín de personas utilizadas como objetos sexuales. Si vivimos con los ojos levantados vemos a los niños soldado, a los trabajadores explotados… en fin, que al levantar la mirada vemos la injusticia de nuestra propia comodidad. Y entonces se nos complica la vida.

Nos pasa como al bueno de Andrés, que ve que tiene cinco panes y dos peces, “pero ¿qué es eso para tantos?”

No tenemos, todavía, la audacia de Jesús. ¿Quién se atreve a dar las gracias y repartir lo que tiene? Nos da miedo. Miedo a hacer el ridículo y miedo a quedarnos sin lo que teníamos.

Hoy es Santa Marta. Ella también tuvo miedo a quedarse sola sirviendo. Pero el trato con Jesús convirtió su miedo en confianza. “-Sí, Señor, yo creo que tu eres el Mesías, el Hijo de Dios que tenía que venir a este mundo.” (Jn 11, 27)

Oremos

Complícamos la vida, Trinidad Santa, llena nuestros ojos, nuestra mirada con los rostros de todos tus hijas e hijos. Haznos así hermanas y hermanos. Amén.

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

La gente solo busca la salvación material.

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en La gente solo busca la salvación material.

multiplicacion_panesJn 6, 1-15

El domingo pasado nos dejaba el relato evangélico de Mc ante la multiplicación de los panes. En su lugar, la liturgia inserta, a partir de este domingo, todo el c. 6 de Jn. Es el más largo y denso de todos los evangelios, y que nos va a ocupar cinco domingos. En sus 71 versículos, partiendo de la multiplicación de los panes, elabora toda una teología del seguimiento. En el fondo, se trata de un proceso de iniciación catequética, que en la comunidad duraba varios años y que, al final, obligaba a tomar una decisión definitiva: el bautismo.

El evangelio de Jn fue escrito en una comunidad de iniciados para su uso personal. Todos comprenden los signos que en él se emplean. Este evangelio es esotérico. La numerología, la cábala, el tarot, lo impregnan todo. Los 21 capítulos del evangelio se corresponden con cada una de las cartas del tarot. La 6ª (el enamorado) representa un joven en un cruce de caminos, ante dos doncellas. Una, de amarillo y verde, representa la vida sensitiva. Otra, de azul, representa la vida espiritual. El joven tiene que elegir uno de los dos caminos.

Como siempre en Jn, todo son símbolos. El pan es el signo del alimento espiritual. El monte es el lugar donde habita la divinidad. Jesús subió al lugar que le es propio. Sentarse es el símbolo de enseñanza rabínica. Estaba cerca la Pascua” no es un dato cronológico, sino teológico. La gente no sube a Jerusalén, como era su obligación, sino que busca en Jesús la liberación, que el templo no puede darles. Proclamarle Rey es buscar seguridades.

El dinero es lo que había desplazado a Dios del templo. Utilizado por el sistema opresor, es el causante de la injusticia. Comprar pan es obtener un bien necesario para la vida a cambio de dinero, inventado para dominar. El vendedor dispone del alimento; lo cede solo bajo ciertas condiciones dictadas por él. La vida no está al alcance de todos, sino mediatizada por el poder. Jesús no acepta tal estructura, pero quiere saber si sus discípulos la aceptan. Felipe no ve solución. Doscientos denarios era el salario de medio año.

Andrés muestra una solución distinta. Habla de los panes y los peces que descubre como algo de lo que se puede disponer. El muchacho (muchachito, doble diminutivo) representa al insignificante grupo de los discípulos. Los números simbólicos 5+2=7 indican totalidad. Todo se pone a disposición de los demás. Al ser de cebada, pone en relación este episodio con el de Eliseo. Eliseo dio de comer a cien, con veinte panes. Jesús da de comer a cinco mil con cinco. La propuesta de Andrés es la adecuada pero no hay medios suficientes.

Comer recostado era signo de hombres libres. Jesús quiere que todos se sientan personas con su propia responsabilidad. No quiere servidumbres ni dependencias de ninguna clase. Aquí está ya apuntando a la falsa interpretación que van a hacer del signo. El lugar (con artículo determinado) era el modo de designar el templo. Dios no está ya en el templo sino donde está Jesús. La mucha hierba, signo de la abundancia de los tiempos mesiánicos.

Pronunció la acción de gracias (eucaristhsaV=eucaristizó). Este dato tiene mucha miga. Se trata  de conectar la comida con el ámbito de lo divino (los sinópticos hablan de elevar la mirada al cielo). Se reconoce que el alimento es don de Dios a todos; nadie puede apropiárselo para después sacar provecho de su venta. Una vez liberado del acaparamiento egoísta, todos tendrán acceso a ese bien necesario. Su finalidad primera, alimentar, se eleva para convertirlo en signo de Vida. Solo en este nuevo espacio es posible el compartir.

Recoged los pedazos que han sobrado. Lo sobrado, no tiene sentido de resto, desperdicio sino de sobrante, sobreabun­dante. En la Didaché se llama al pan eucarístico “los trozos” (klasma). Deben recogerlos porque la comunidad tiene que continuar la obra de la entrega. Otra gran diferencia con la experiencia del Éxodo. El maná no duraba de un día para otro; lo que Jesús ofrece tiene valor permanente y hay que cuidarlo. Recordemos que en los Hch se llama a la eucaristía “la fracción del pan”. No es pan, sino pan partido.

Llenaron doce canastas. «doce» no hace referencia a los apóstoles sino a las doce tribus de Israel, como símbolo de todo el pueblo que había acompañado a Moisés por el desierto. El profeta que tenía que venir al mundo estaba anunciado en (Dt 18,15). Se trata de un profeta como Moisés que haría los mismos prodigios que él. No reconocen la novedad de Jesús. Siguen creyendo en una salvación venida de fuera, al estilo del A T. Más tarde se establece una clara distinción entre el alimento que les da Jesús y el maná.

El intentar hacerle rey demuestra que no han entendido nada. La multitud queda satisfecha con haber comido. La identificación con Jesús y su mensaje no les interesa. Jesús quiere liberarles; ellos prefieren seguir dependiendo de otro. Jesús les pide generosidad; ellos prefieren recibir gratis. Jesús quiere asociarlos a su obra; ellos quieren descargar en un jefe su responsabilidad. La solución no es un milagro externo, sino el saber compartir todo con todos. La salvación no está en que alguien solucione mi problema sino en superar el egoísmo y estar dispuesto a dar a los demás lo que uno tiene y lo que uno es.

Se retiró a la montaña él solo. Jesús sube a lo alto, mientras los discípulos bajan. Ante la total incomprensión de la gente, Jesús no tiene alternativa, se vuelve al monte (lugar de la divinidad). Completamente solo, como Moisés después que el pueblo traicionó a su Dios, haciéndose un ídolo. Este paralelo con Moisés, muestra la gravedad de lo sucedido. Haciendo de Jesús un Mesías poderoso, repiten la idolatría de los israelitas en el desierto. En ambos casos quieren adorar a Dios, pero bajo la falsa imagen que ellos habían hecho de Él.

El dinero sigue siendo la causa de toda desigualdad. Todo tiene un precio. La gratuidad y el compartir han desaparecido de nuestra sociedad. Seguimos ante la encrucijada pero aún no hemos tomado una decisión. No somos conscientes de que no tomar el camino espiritual, es ya dejarnos llevar por el hedonismo. La búsqueda de placer a cualquier precio es la tónica de nuestra sociedad. En el mejor de los casos, nos empeñamos en ir por dos caminos opuestos al mismo tiempo. La religión como la mayoría la entiende, nos lleva a la esquizofrenia.

Jesús pudo escapar de la pretensión de aquella gente, pero de nosotros, no puede escapar y lo hemos proclamado rey del universo. Cada uno de nosotros debemos examinar los motivos que nos mantienen unidos a Jesús. ¿Por qué somos cristianos? ¿Por qué venimos a misa? Yo os lo voy a decir: Para asegurarnos sus favores aquí abajo y además, garantizar una eternidad dichosa en el cielo. ¡Poco han cambiado las cosas! También nosotros seguimos sin querer saber nada del servicio y la entrega a los demás. El evangelio sigue sin estrenar.

Seguimos poniendo lo espiritual al servicio de lo material. No nos interesa lo que Dios quiere sino nuestro placer. Solo nos interesa que Dios se ponga a nuestro servicio. Si todos los que nos llamamos cristianos empezáramos a compartir, como Jesús nos pide, se produciría la mayor revolución de la historia humana. Si esperamos a compartir cuando hayamos cubierto todas nuestras necesidades, nunca compartiremos nada, porque la técnica del capitalismo hedonista es precisamente aumentar las necesidades a medida que se van satisfaciendo.

Meditación

Jesús no quiere estar por encima de los demás.
Tampoco quiere que la gente se esclavice.
La auténtica salvación no puede venir de fuera.
El horizonte de tu plenitud está dentro de ti.
Lo externo: ni te tiene que atar, ni te puede liberar.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Silencio sonoro.

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Silencio sonoro.

sermon-on-the-mountain“¿Cómo podemos entender bien el silencio exterior? Dios es amigo del silencio. Mira cómo la naturaleza, los árboles, la hierba, crecen en silencio; mira las estrellas, la luna y el sol, cómo se mueven en silencio” (Teresa de Calcuta)

29 de julio. Domingo XVII del TO

Jn 6, 1-15

Jesús se retiró a un monte, y allí se sentó con sus discípulos

Romano Guardini (1885-1968) uno de los teólogos más acreditados del siglo XX, desarrolla en su obra El Señor: meditaciones sobre la persona y la vida de Jesucristo, las siguientes ideas: En el silencio es donde suceden los grandes acontecimientos. No en el tumultuoso derroche del acontecer externo, sino en la augusta claridad de la visión interior, en el sigiloso movimiento de las decisiones, en el sacrificio oculto y en la abnegación, es decir, cuando el corazón, tocado por el amor, convoca la libertad de espíritu para entrar en acción, y su seno es fecundado para dar fruto. Los poderes silenciosos son los auténticamente creativos.

Fray Marcos maneja magistralmente, como buen miembro de la Orden de Predicadores, estos silencios poderosos y fecundos en sus misas dominicales de Parquelagos. Yo he podido contabilizarle al menos cuatro y apuntan a una reflexión profunda -casi una oración- sobre lo que está diciendo o haciendo en la eucaristía. Otros, abundantes, aunque más breves, los hace cuando cree que es necesario que los feligreses interioricemos algo de lo que allí está sucediendo. La oración, dijo en una ocasión, es una conversación, un diálogo con Dios Trino: mientras que en algunos momentos nos dirigimos a Dios, en otros guardamos silencio para escucharle.

Me encanta observar el vuelo de la tórtola europea o el pato canadiense en sus anuales emigraciones. No dejan huellas en el aire, pues caminan tras ellos. Pero me embrujan más las de las aves o animales que dejan sus pisadas en la arena; también las de los seres humanos. Puedo contemplarlas, distinguirlas y disfrutar de la belleza de sus plantas: sublimes momentos de silencio sonoro y de diálogo conmigo mismo, con los restantes seres y con la naturaleza.

Lo dijo poéticamente Teresa de Calcuta, mística y santa, en su discurso el día en que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1979: “¿Cómo podemos entender bien el silencio exterior? Dios es amigo del silencio. Mira cómo la naturaleza, los árboles, la hierba, crecen en silencio; mira las estrellas, la luna y el sol, cómo se mueven en silencio”. Tú sí dejaste profundas huellas marcadas en el camino de tu diario vivir que, justo con las de Jesús, nos están ayudando a encontrar las nuestras.

En cualquier espacio de la naturaleza, en pleno bosque centenario de robles, castaños y abedules, por ejemplo, el arte, la vida de todos los días y la naturaleza en su estado más puro se mezclan en idílicos paisajes, dando lugar a encuentros culturales participativos, abierto a diversas propuestas creativas y al bienestar personal. “Haga un lugar al silencio, a este gran maestro. Dentro de sus actividades, sin interrumpir nada, abra el oído de la mente y, detrás del ruido, en ausencia de meditación, escuche el silencio. Piense en la presencia del silencio, comience a percibir porque el pensamiento es una evocación. Una evocación cuyo mágico significado de este término llama a la manifestación de la causa referida. En el silencio se disuelve el pensamiento, y el ser real reaparece. Cada día contemple en varias ocasiones la corriente de la inmensidad del silencio interior, y así a lo largo de los años podrá establecer y hacer crecer su intimidad con el silencio. El silencio es el espacio que contiene el conocimiento y, llegado a ese punto de sí mismo, el silencio y usted estarán en conocimiento de lo inefable. Debemos aprender a guardar silencio”, escribió el maestro espiritual hinduista indio Ramana Ramarishi (1870-1950).

En Jn 6, 3 se nos dice que “Jesús se retiró a un monte, y allí se sentó con sus discípulos”. Se sentó para compartir con ellos en silencio, para escuchar el viento, para enseñar a nuestras manos a respetar las cosas, para hacernos sabios y comprender los secretos de cada hoja y cada roca, como rezan los indios norteamericanos.

ORACIÓN DE LOS INDIOS SIOUX

Oh gran espíritu, cuya voz oigo en el viento y cuyo respiro da vida a todo el universo. Óyeme, soy pequeño y débil, uno de tus muchos hijos.  Déjame pasear en la belleza y permíteme que mis ojos siempre puedan contemplar el rojo y el púrpura de la puesta de sol. Haz que mis manos respeten las muchas cosas que tus has creado y agudiza mis oídos para oír tu voz. Hazme sabio para comprender todas las lecciones que tu has escondido detrás de cada hoja y de cada roca. Dame fuerza no para ser más fuerte que mi hermano sino para luchar contra mi peor enemigo: yo mismo. Y hazme siempre listo para ir ante ti con las manos limpias y la mirada recta para que cuando la luz se desvanezca como se desvanece la puesta de sol mi espíritu pueda llegar ante ti sin ninguna vergüenza.

Vicente Martínez

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

¿Comprar?… compartir.

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en ¿Comprar?… compartir.

jesus-y-ninos1(Jn 6, 1-15)

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte  del mar de Galilea… en este tiempo se acerca a la orilla del mar Mediterráneo.

Lo seguía mucha gente…  buscando el sentido de la vida en forma de sanación física, psíquica, económica y espiritual. También hoy se acerca a la desolación de quienes sólo tienen la herramienta de sus pies en marcha y la voluntad de sobrevivir con dignidad.

Subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. La montaña como lugar de visión en perspectiva y de espacio comunitario. Estaba cerca la Pascua, el paso, gentes en movimiento, de camino.

Levantó los ojos… allí estaban. No hay obstáculos que detengan a quienes huyen de la violencia y del hambre; ni altas montañas que no se atrevan escalar, ni mares que les detengan si se trata de encontrar una vida plena, asumiendo el riesgo de una muerte rápida. Hoy.

¿Recordaste al profeta Eliseo dando las primicias de pan? (2 Reyes 4, 42-44): “Dáselo a la gente y que coman… comerán y sobrará”. Seguramente. Aquel texto lo habrías escuchado muchas veces en la sinagoga. Tus discípulos también, pero no parece que relacionaran el asunto.

“Felipe, ¿con qué compraremos panes para que coman estos? Preguntaste a modo de prueba sabiendo que no se trata de comprar sino de compartir, punto de partida para que haya milagros.

Felipe debió quedar boquiabierto con tu pregunta y para remate, aparece Andrés proponiendo soluciones imposibles sin fe alguna en el proyecto: “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces, pero ¿qué es eso para tantos?”.

En los textos de los otros evangelios, sin preámbulo alguno, planteas a tus discípulos el reto: “Dadles vosotros de comer” (Mt 14, 16; Mc 6, 37 y Lc 9,13). Quizás Juan, que te conocía más de cerca, con su amplia mirada contemplativa, intuyó que les estabas poniendo a prueba, más allá de que te dieran ideas para enviar a casa a todo el personal que empezaba a ser un problema de logística.

¡Manos a la obra!, no te queda otra, tu compasión te pone en marcha pensando en el cansancio de aquella masa humana. Lo primero que descansen: “Haced que se recueste la gente”. Por suerte era un lugar mullido, tenía hierba, eso dice Juan.

Cuando alguien llega a una casa, si los de dentro practican la hospitalidad y están atentos, sabiendo que ha hecho un largo camino, ha sudado y no ha comido a sus horas, no piden explicaciones. Ofrecen sitio para descansar y alimento lo más rápido posible.

Jesús toma lo que hay, cinco panes y dos peces, y da gracias porque lo haya. El milagro se vuelve cotidiano: se parte, se reparte, se comparte y, contra todo pronóstico inicial, las sobras se recogen en doce canastos.

Sabías que no iban a entender ni los sentados en la hierba ni los discípulos. Sabías que se transmitiría lo ocurrido como algo mágico y que vendrían a por ti para nombrarte rey y quitarse de problemas.

¡Espera, no te retires todavía a la soledad de la montaña! ¡Vuélvete hacia nosotros con tus pies en la arena bañados por las olas a la orilla del Mediterráneo! ¿No vas a decirnos algo para probarnos?

La brisa del mar es tu aliada: “Dadles vosotros de comer”… y comed juntos, compartiendo el pan que os dejo día a día; es de todos porque lleva la levadura del Amor de Dios a toda la humanidad.

Mari Paz López Santos

Domingo, 29 julio 2018

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

La Eucaristía nos ha de llevar a la solidaridad

domingo, 29 de julio de 2018
Comentarios desactivados en La Eucaristía nos ha de llevar a la solidaridad

imagesDel blog de Tomás Muro La Verdad es libre:

01. MEMORIA DE LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES.

Sea como fuere, el relato -el acontecimiento- de la multiplicación de los panes, quedó muy grabado en la mente y en el corazón de los primeros cristianos. Es uno de los acontecimientos-relatos que lo narran los cuatro evangelistas.

Jesús se preocupa de las necesidades, de las enfermedades, de las marginaciones, en el caso de hoy del hambre de aquella multitud que había acudido a escucharle. La gente, el ser humano necesita comer.

v 5. Estaba cerca la Pascua de los judíos», No es un dato cronológico, sino teológico. La Pascua de los judíos ni alimenta ni salva. La gente no sube ya a Jerusalén, como era su obligación, sino que busca en Jesús la liberación que ni el templo ni la religión pueden dar.

Necesitamos comer en el sentido más amplio de la palabra: pan, cultura, higiene, medicina, fe.

02. LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES NO ES MAGIA.

Era evidente que Jesús ni sus discípulos podían comprar pan para toda aquella gente

Jesús lo sabe. Los que tienen dinero no resolverán nunca el problema del hambre en el mundo, porque para resolver el problema del hambre (crisis, tercer mundo, Grecia, etc.) se necesita algo más que dinero: solidaridad y buena voluntad.

Había un muchacho que tenía cinco panes y dos peces. Pero el muchacho no se los queda para él: los reparte.

v 8 Andrés una solución distinta a la del comprar. Habla de los panes y los peces que descubre, como algo de lo que se puede disponer. El muchacho (un chaval débil) representa al insignificante grupo de los discípulos.

El hambre, la crisis, el tercer mundo se resuelve cuando nadie acapara lo suyo habiendo otros que pasan hambre.

La Iglesia y la humanidad habremos de aprender a poner a disposición de los hambrientos lo que tengamos, aunque sólo sea “cinco panes de cebada y un par de peces”.

5 panes y dos peces: 5+2: 7. Siete es número de plenitud. Hay alimento de sobra para todos.

Llama la atención en el papa Francisco esta preocupación por “multiplicar los panes”. En el fondo es lo que ha hecho en sus viajes, aunque no faltan quienes también le han criticado por la defensa de los pueblos débiles y oprimidos.

Es muy difícil enseñar a compartir cuando únicamente sabemos comprar con ansiedad. Los criterios hondamente insolidarios, que rigen nuestras sociedades difícilmente resolverán el problema del hambre.

El milagro de la multiplicación de los panes consiste en liberarnos de nuestra indiferencia ante quienes mueren de miseria y hambre.

Cuando somos solidarios, hay pana para todos, incluso sobra. Llenaron doce canastas, que hacen referencia a las doce tribus de Israel, es decir: todo el pueblo.


03. v 10 JESÚS MANDÓ QUE SE SENTARAN (RECOSTARAN) TODOS.

orcx_maizasdadComer recostado era signo de personas libres. La solidaridad crea personas solidarias y libres. La Eucaristía -cuando es tal- crea fraternidad. El cristianismo no crea “clases sociales”, estamentos, no quiere servidumbres ni dependencias de ninguna clase. Todos vosotros sois hermanos, (Mt 23,8).

04. MULTIPLICAR LOS PANES ES EUCARISTÍA.

Hoy hemos comenzado a leer el cp. 6º de san Juan, que seguiremos leyendo durante un mes, más o menos. Es un largo texto que nos habla de la multiplicación de los panes, después pasa al pan de vida: Yo soy el pan de vida. Nos habla de la Eucaristía:

Jesús Dijo la acción de gracias. Eucaristhesas: “habiendo dado gracias”. Este dato tiene mucha miga. Se trata de conectar la comida y la solidaridad con el ámbito del Señor. Es la Eucaristía. Una vez liberado del acaparamiento egoísta, todos tendrán acceso a ese bien necesario

Es la Eucaristía, (que vamos a continuar celebrando)

Baste por hoy terminar con que: la solidaridad, multiplicar los panes es Eucaristía y la Eucaristía nos ha de llevar a la solidaridad.

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

“La mirada de Jesús”. 16 Tiempo Ordinario – B (Marcos 6,30-34)

domingo, 22 de julio de 2018
Comentarios desactivados en “La mirada de Jesús”. 16 Tiempo Ordinario – B (Marcos 6,30-34)

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

“Andaban como ovejas sin pastor”. Domingo 22 de julio de 2018. Domingo 16º de tiempo ordinario

domingo, 22 de julio de 2018
Comentarios desactivados en “Andaban como ovejas sin pastor”. Domingo 22 de julio de 2018. Domingo 16º de tiempo ordinario

41-ordinarioB16 cerezoLeído en Koinonia:

Jeremías 23,1-6: Reuniré el resto de mis ovejas y les pondré pastores:
Salmo responsorial: 22
El Señor es mi pastor, nada me falta.
Efesios 2,13-18:
Él es nuestra paz, él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa.
Marcos 6,30-34:
Andaban como ovejas sin pastor.

Jr 23, 1-6

En el Primer (Antiguo) Testamento los guías políticos y religiosos son presentados con frecuencia como pastores y el pueblo como el rebaño. La figura del jefe como pastor cobró vigencia a partir de David, el pastor convertido en rey. El rebaño no es propiedad de los pastores sino del Señor, ante el cual ellos son sus representantes, por eso él mismo les tomará cuentas. El oficio de los jefes se ha pervertido y esto ha permitido la dispersión y el extravío del rebaño. El rey Joaquín con su política desatinada provocó la intervención de Babilonia. La expulsión que se menciona aquí parece referirse a la primera deportación. La intervención del Señor se justifica por tratarse de su rebaño, está desarrollada en tres tiempos: repatriación de los deportados, nombramiento de pastores ejemplares y resonancia escatológica. Se pasa de los pastores al Pastor-Jefe, al rey davídico en quien los judíos ponen su confianza.

Jeremías es consciente de que el desorden, la situación de injusticia y el desplazamiento que tiene que soportar y sufrir el pueblo, se debe a los mandatarios que no han sabido gobernar en función del bien público sino en función de sus intereses personales y de clase, por eso han fracasado como gobernantes y es necesario entonces que Dios suscite nuevos pastores. Los pueblos viven añorando el cambio de la situación cada vez que se presenta la oportunidad de un nuevo gobierno. La esperanza y la ilusión de que algún día haya oportunidad para vivir en la justicia no se acaban aunque los hechos nos muestren que las situaciones siguen iguales. En este momento el problema de injusticia se ha agudizado más, porque los dirigentes de los pueblos tienen que obedecer al orden económico internacional, aunque haya esperanza no se encuentran las salidas, porque se requiere de la voluntad política de los grandes dirigentes del mundo y principalmente de quienes manejan la economía mundial. Hoy encontramos en el mundo más desorden, más injusticia, más desplazamiento. Que la palabra de Jeremías nos ayude a seguir creyendo que es posible la justicia.

Ef 2, 13-18

Este texto parece ser una inserción dentro de la carta a los Efesios, es diferente en el lenguaje, en las ideas y en la forma. Inserción en forma de himno sobre Cristo: la paz y la persona que nos trae la paz. Cristo derribó la pared divisoria, hizo de los dos ámbitos: judíos y gentiles, uno solo y destruyó por medio de su carne la enemistad.

El convertir la ley en una norma absoluta trae como consecuencias el casuismo y el legalismo; destruyendo este carácter de la ley, se elimina la enemistad. La gran acción de Cristo por la cual se demostró que es nuestra paz fue la eliminación de la ley como dogma, como norma absoluta y suprema que separaba a Dios y a los seres humanos, y a judíos y gentiles. Si los jefes dispersan, Jesús tiene la capacidad de reunir y de acabar con todo aquello que separa y divide a hombres y mujeres.

A Pablo le tocó enfrentar el problema cultural en la Iglesia primitiva entre cristianos judaizantes y gentiles, y luchó hasta conseguir que los gentiles fueran admitidos también dentro de la comunidad cristiana. En el texto de hoy nos recuerda que en Cristo Jesús desaparecen todo antagonismo y toda situación de injusticia que hacen que hombres y mujeres de la misma cultura y de culturas diferentes, no se entiendan entre sí… El evangelio es un mensaje de carácter universal, derriba los muros sociales, políticos, económicos, culturales y hermana a todos los hombres y mujeres.

Mc 6, 30-34

Dice el texto de Marcos hoy que a Jesús le dio lástima de la multitud porque andaban como ovejas sin pastor. Los discípulos han llegado de su labor apostólica a contarle a Jesús todo lo que les había pasado, Jesús entonces los invita a descansar en un lugar apartado pero cuando llegan allí fue imposible porque una gran multitud ya estaba en el lugar esperándolos. Jesús comprendió que más urgente que comer y descansar era atender a la multitud.

Si Jeremías en su tiempo se queja de los guías políticos mucha más aguda es la situación en tiempos de Jesús. En la época de Jesús los jefes políticos y religiosos dispersaban cada vez más al pueblo. El régimen político, militar y económico impuesto por Roma era una carga que pesaba sobre el pueblo y que se hacía más gravosa porque había gente que le hacía el juego a los romanos, entre ellos los saduceos, que administraban el Templo. El rey y los cobradores de impuestos eran nombrados por Roma y las fuerzas militares romanas tenían su fortaleza junto al templo de Jerusalén. Esta situación además de oprimir ofendía la dignidad del pueblo. El régimen tributario era demasiado minucioso y había que cumplir con el diezmo para el templo. La situación económica era crítica.

La sociedad se encontraba dividida y se atomizaba cada vez más tratando de buscar solución al problema del momento; unos creían en la fuerza de las armas, otros se aislaban y vivían en forma independiente. Se esperaba una irrupción de Dios que pusiera fin a esta situación y diera oportunidad al pueblo de Israel. Por otro lado después de la reconstrucción del templo al regresar del exilio, las leyes de purificación dominaron la religión judía hasta convertirla en un simple cumplimiento de normas, actitud con la cual Jesús no está de acuerdo porque se ha desligado totalmente de la vida haciendo falta la práctica de la justicia, del amor y de la misericordia. En una situación de éstas hay más desorientación y desconcierto en el pueblo, por eso Jesús es la alternativa de Dios en ese momento. Muchos se encuentran marginados del templo, han sido desplazados de allí por no cumplir con las normas rituales de purificación, cuando oyen hablar a Jesús se sienten identificados con su enseñanza y con su práctica, descubren que no están tan lejos de los caminos de Dios, encuentran en él al pastor que en vez de dispersar, congrega y reúne. Por eso, mientras los guías políticos y religiosos encuentran tiempo suficiente para descansar y comer, Jesús y los suyos tienen que inventar tiempo para satisfacer estas necesidades vitales. Marcos reconoce que Jesús, movido por la compasión de ver a la multitud que andaba como oveja sin pastor, se pone a enseñarles. Es la causa del Reino la que le consume su tiempo y su vida. Para esto ha venido, su pasión y su locura es el Reino, en otro pasaje del evangelio cuando María y los familiares de Jesús se enteran de que no les queda tiempo de comer por andar en los trabajos del Reino, vienen a buscarlo porque creen que se está enloqueciendo. Sólo quien ha andado en la vida motivado por una Causa entiende estas actitudes de Jesús, y no siente hambre ni fatiga por andar haciendo lo que le gusta y motiva. Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Dom 22. 7. 22. Ovejas sin pastor, pastores sin pasto

domingo, 22 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Dom 22. 7. 22. Ovejas sin pastor, pastores sin pasto

37420345_1029774837199708_2524663724564807680_nDel blog de Xabier Pikaza:

Dom 16. Tiempo ordinario. Ciclo b. Mc 6, 30-34. Éste es un texto “de transición”, parece muy simple:

— Jesús quiere retirarse a descansarcon sus discípulos cansados de una larga brega por tierras y mares,

–pero una muchedumbre llega, y Jesús deja el descanso, y se pone a enseñar (¿para que no necesiten pastor?) multiplicando después los panes, para que ellos mismos se guíen mutuamente, siendo a la vez pastores y rebaño

Esos gestos tan simples contienen una intensa problemáticamarcada hoy por el gran cambio de Iglesia. ¿Dónde está el tema?

— ¿Somos las ovejas las que hemos abandonado a los pastores? y nos hemos perdido, y andamos así errantes, confundidos.
¿O somos pastores los que hemos dispersado a las ovejas, o las hemos pedido por nuestra culpa? Posiblemente hay en la Gran Iglesia un Complejo de Pastores «sin olor a oveja», sin palabra, sin «comida»

37379683_1029773993866459_4679890331016101888_nEs evidente que existe un intenso divorcio de iglesia entre ovejas y pastores. Un divorcio en el que no es fácil discernir las responsabilidades. Habrá visto el lector que he colocado en las dos partes, entre los pastores y las ovejas, pues no fácil distinguir dónde está cada uno

¿Tendremos que cambiar de lenguaje y las actitudes? ¿Cambiar el mismo lenguaje de Jesús, el de la iglesia de hoy? ¿Dejar de ser ovejas? ¿Dejar de querer se pastores? Sea como fuere, existe un largo, profundo divorcio… y no se ve solución.

Pero el evangelio de este domingo nos ayuda a plantear el tema, que no es sólo ni ante todo el de las «mujeres sacerdotes» (tema resuelto ya en forma positiva), sino el del tipo y función de pastores que son (somos) al mismo tiempo ovejas: Hermanos, amigos, compañeros, mujeres, niños, varones… .

Empezaré por unas reflexiones previas. Comentaré después el texto de Marcos. Pase quien quiera directamente el texto. Feliz domingo a todos.

Tema. Una situación distinta

1. Acabada una dura misión, Jesús y sus discípulos quieren descansar, buscando un lugar solitario. Se van, a solas, tras la dura faena… esperando quizá que llegue Dios y culmine su obra (que llegue el Reino). Van como jerarcas de una Iglesia que ha bregado por siglos y, al fin, se halla cansada. Se reúnen en Concilio, ellos solos.

Seguro que van mujeres, pero el texto no habla de ellas Ésta es la tentación de una iglesia, que se centra en sí misma, se aleja del mundo… y discute sus problemas en un Vaticano de Roma y en mil Vaticanos del mundo… mientras el mundo busca, sufre y tiene hambre.

2. Jesús y sus discípulos van por un camino (en barco, al otro lado del mar)… Muchos les buscan de otra forma (por tierra…), para alcanzarles al fin. La iglesia podría cerrarse en sí misma, acabada una larga tarea de misión, dedicada a su liturgia… Pero la gente sigue teniendo necesidades… Quiere salud, pan, amor… E

Esta es la situación de nuestro mundo: Estamos ante una Iglesia que quiere cerrarse en sí misma, sin pan de verdad para todos, y palabra. Más aún, en otro tiempo la muchedumbre buscaba a Jesús, por mar y por tierra… Ahora parece que ya no buscan. ¿Quién se acuerda de Jesús en este mundo? ¿O se acuerdan, pero de otra forma…?

3. Jesús les descubre como ovejas sin pastor… Es como si Dios (un Dios desconocido, un azar, un destino…) hubiera “creado” a los hombres para dejarles después abandonados, como un “rebaño” perdido en bosques y estepas sin fin…

El que nos ha creado nos ha abandonado, esa es la impresión que tenemos. Un poder más fuerte nos ha puesto en la gran meseta de la vida, para olvidarse luego de nosotros… Así aparecemos a comienzos del siglo XXI, como abandonados de Dios, en manos de poderes que nos utilizan, manipulan, destruyen, de izquierda o derecho. Estamos ante el gran relato de los pastores que se buscan a sí mismos, en iglesias y reinos (reyes que roban, presidentes que engañan, obispos que trepan por sus oscuros campanarios)

4. Pero ¿hacen falta de verdad pastores? En principio no harían falta, no somos ovejas, no necesitamos pastores que nos manden y nos guíen, pero… Muchos pensamos que Jesús ha venido a decirnos que no necesitamos pastores, que somos libres, no hace falta que nos manden. Pero…

Pero Jesús sabe que venimos de una historia de pastores malos, opresores, destructores. Esa historia de pastores malos, reyes, caudillos, sacerdotes opresores ha marcado la historia del mundo, como sabe y dice el libro de Daniel, como dirá el Apocalipsis. En ese contexto, Jesús viene a iniciar una camino a historia de buenos pastores, de animadores, de guías… para que al final no haya postores que mandan ni oprimen, sino hermanos que dialogan, amigos que se aman, personas que comparten la vida…

5. Y se puso a enseñarles… Jesús se deja encontrar, dejándose transformar por los problemas de los hombres. Tenía un plan (¡estar con los suyos, descansar!), pero lo cambia, al descubrir la necesidad de los hombres y mujeres, que son como ovejas perdidas… No les empieza dando pan, o salud externa… Hace algo anterior: Les dice quiénes son, les ofrece la Palabra.

Ésta es la tarea de Jesús: Enseñar a los hombres y mujeres, para que sean ellos mismos en libertad, para que descubran y desplieguen la verdad por dentro, su verdad, para que todos se guían y ayuden para que sean y vivan en plenitud…

Así andamos la mayoría de nosotros, en este duro comienzo del siglo XXI, sin saber quiénes somos. Nos han robado la palabra, nos están manipulando. En ese contexto, Jesús ofrece la Palabra; no queda arriba, no se encierra en su «verdad sagrada», sino que la dice (se dice) a todos los que vienen, para que podamos vivir en plenitud, en comunión, sin opresión externa… Eso es evangelio.

6. Éste es el tema… que deberá descubrirse y manifestarse en todos sus matices… distinguiendo pastores y pastores:

— Hay pastores políticos, de reyes y partidos, que dicen ayudar pero que tienden a aprovecharse de su mando
— Hay pastores/pastorcitos intelectuales, que dicen educar, pero que tienen (tendemos)a manipularr
— Hay pastores eclesiales… desde curas y curias, hasta obispos y asambleas episcopales

El tema es ¿quién pastoreará a los pastores? ¿Cómo se guiará el «rebaño-comunidad» de los hombres?

Éstas son las preguntas abiertas por el tema que sigue estando en el fondo de la problemática social y religiosa: . Evidentemente, en el contexto de este blog pongo de relieve la problemática eclesial:

1. ¿Hay pastores de verdad? . Ciertamente hay pocos, en occidente: Donde antes había 100 hay ahora 10, a los más… ¿Se refugian los pastores de la Iglesia en sí mismos, alejados de toda realidad, como pastores que se pastorean sólo a sí mismos?

2. ¿Hay ovejas…de Iglesia? Antes todos eran ovejas… Ahora parece que no hay, quedan algunas, unos pocos… ¿Buscan ya los hombres y mujeres de este principio del siglo XXI a la Iglesia de Jesús pidiendo pan y palabra?

3. ¿Tiene la Iglesia una Palabra que ofrecer, la tiene Jesús? El ideal es que haya unos pastores que inviertan el camino anterior… para que al final no haya ya pastores y ovejas, sino hermanos, amigos…

Las reflexiones que siguen ofrecen un desarrollo inicial del tema. Para saber más,cf.:Evangelio de Marcos. La Buena Noticia de Jesús, VD, Estella 2012, 486 ss. Buen fin de semana a todos…

Sobre la imagen: Los lobos actuales ya casi no tienen necesidad de disfrazarse de pastores… Pero Jesús nos ofrece la Palabra.

Texto. Mc 6, 30-34

30 Los enviados volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado 31 y les dijo: Venid vosotros solos a un lugar solitario, para que descanséis un poco. Porque eran tantos los que iban y venían, que no tenían ni tiempo para comer. 32 Se fueron en la barca, ellos solos, a un lugar despoblado.

33 Pero los vieron marchar y lo reconocieron muchos y corrieron allí, a pie, de todos los pueblos, llegando incluso antes que ellos. 34 Y desembarcando, vio un gran gentío y sintió compasión de ellos, pues eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

1. RETIRO DE JESÚS. VENID A UN LUGAR DESPOBLADO

Mientras ha contado la opinión de Herodes y la muerte del Bautista (Mc 6, 14-29), el supone que los enviados de Jesús (los Doce) han cumplido su misión (6, 6b-13) y han recorrido Galilea pregonando la conversión, expulsando demonios y curando a los enfermos. En este contexto, dentro de la lógica mesiánica (conforme a una hipótesis famosa de A. Schweitzer, que se apoya sobre Mt 10, 23, que ofrecería un fondo histórico viable par todo este relato), se podría suponer que, culminada la misión de los Doce, debería haber llebado el Reino de las Doce tribus de Israel que Jesús había anunciado (1, 14-15) y preparado .

El evangelio de Marcos, que, en otro contexto, conserva la esperanza de la venida inminente del Reino de Dios (9, 1; 13,30), evita pronunciarse aquí sobre el tema, dejando a un lado aquello que, conforme a la lógica mesiánica, debería haber sucedido, tras el despliegue de la obra de Jesús a través de sus discípulos. Éste debería ser el momento del triunfo nacional, como aparece en un famoso dicho del Q («Os sentaréis sobre doce trono, para juzgar a las Doce tribus de Israel»; Lc 22, 10; Mt 19, 28). Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Descanso merecido y frustrado. Domingo 16. Ciclo B.

domingo, 22 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Descanso merecido y frustrado. Domingo 16. Ciclo B.

3f02b10accf0550a398b114bd281506696794857d72ba75d8dc1d37fa69a1e4fDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

¿Un relato imposible o un relato simbólico?

El evangelio empalma con el del domingo anterior, cuando Jesús envía a los discípulos de misión.

Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. Él entonces, les dice: “Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.” Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer. Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario.

Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

A primera vista se entiende tan bien que casi da vergüenza comentarlo. Pero hay un detalle sorprendente e inexplicable: cuando Jesús y los discípulos se montan en la barca en busca de un lugar solitario, cuenta Marcos que muchos los vieron marcharse, fueron corriendo de todos los poblados y llegaron allí antes que ellos.

¿Es posible que la gente vaya corriendo desde Cafarnaúm, Betsaida, Magdala, y llegue antes que la barca a un sitio que nadie sabe cuál es? Imposible. Esto demuestra que el relato no hay que leerlo desde un punto de vista histórico (lo que ocurrió aquel día) sino simbólico.

lago-de-galilea            El primer aspecto que subraya Marcos es el enorme interés de la gente por Jesús. Ya lo ha dicho antes, indicando que eran tantos los que iban y venían en su busca que no tenían tiempo ni para comer. Cuando Marcos leyese este texto en su comunidad, le obligaba a preguntarse: ¿sentimos nosotros el mismo interés por Jesús? ¿Vamos corriendo detrás de él, o preferimos quedarnos cómodamente sentados en casa?

            El segundo aspecto es la dedicación de Jesús a la gente. Cuando se acercan a la orilla y ve a la multitud reunida, no le dice a Pedro que reme mar adentro y busque otro sitio. Siente compasión de ellos porque los ve abandonados, como ovejas sin pastor. Si el primer aspecto sirve de autoexamen a la comunidad, este se dirige a sus responsables. ¿Siento compasión de la gente, o procuro quitarme de en medio cuando me van a fastidiar mi merecido descanso?

            El tercer aspecto, muy importante, es que Jesús, al sentir compasión, no se dedica a hacer milagros, sino a enseñar. Y la gente parece satisfecha con eso. El viaje en busca de Jesús ha merecido la pena.

Pastores malos, pastores buenos, descendiente de David (1ª lectura)

         El texto recoge ideas típicas de mediados del siglo VI a.C., durante el destierro de Babilonia. Es el resultado de unir diversas intervenciones proféticas, muy breves y tenidas en diversos momentos. No debe extrañarnos que existan diferencias.

          Por entonces era frecuente acusar a los reyes, los pastores, de haberse despreocupado del pueblo y provocar que marchara al destierro. La primera intervención de Dios se centrará en castigar a los monarcas.

¡Ay de los pastores que dejan perecer y dispersarse al rebaño de mi pasto, dice el Señor! Por tanto, esto dice el Señor, Dios de Israel, sobre los pastores que guían a mi pueblo: Vosotros habéis dispersado mi rebaño, lo habéis descarriado sin preocuparos de él. Pero yo me voy a ocupar ahora de vosotros -dice el Señor-, castigando vuestras perversas acciones.

Pero el castigo no basta. Si los israelitas están dispersos, la siguiente intervención de Dios consistirá en reunirlos de todos los países.

Yo mismo recogeré los restos de mi rebaño de todos los países donde los dispersé y los haré volver a sus pastos, donde crecerán y se multiplicarán.

¿Qué ocurrirá después? Los textos proféticos difieren bastante en este aspectos, y se pueden distinguir tres tendencias: 1) Dios mismo será el rey de Israel, mentalidad que se mantiene en el Padrenuestro cuando pedimos: «Venga a nosotros tu reino». 2) Habrá una restauración de la monarquía, con buenos reyes, no como los anteriores. 3) Dios suscitará un rey maravilloso. El texto elegido por la liturgia mezcla las dos últimas ideas: en un caso se habla de “pastores”, en plural.

Suscitaré para ellos pastores que los apacentarán; no sufrirán más temor y angustia, ni se volverá a perder ninguno -dice el Señor-.

Pero la última promesa se refiere a un único descendiente de David que gobernará rectamente, practicando el derecho y la justicia.

Vienen días -dice el Señor- en que yo suscitaré a David un vástago legítimo, que reinará como verdadero rey, con sabiduría, y ejercerá el derecho y la justicia en la tierra. En sus días se salvará Judá, e Israel vivirá en seguridad. Y éste será el nombre con que le llamarán: «El Señor nuestra justicia».

En cualquier caso, restauración de la monarquía o rey ideal, los israelitas que escuchaban estas promesas proféticas imaginaban a un soberano poderoso y respetado, con capacidad de implantar la justicia y traerles el bienestar. Ya que esta lectura se ha elegido por su relación con el evangelio, es importante advertir como cambia la imagen. Jesús no es un monarca sentado en su trono; no es temido, como la mayoría de los reyes antiguos; se mueve en un ambiente sencillo, humilde, de campesinos y pescadores; y su misión principal no consiste en administrar justicia, sino en enseñar. Algo que puede parecer decepcionante, pero que a sus contemporáneos entusiasma hasta el punto de seguirlo de todas partes.

De Galilea y de todo el mundo (2ª lectura: Efesios 2,13-18)

Según el evangelio, los galileos siguieron a Jesús desde todas partes. Años más tarde, el seguimiento se produjo en muchos países, y la iglesia adquirió un aspecto nuevo al estar formada por cristianos de origen judío y de origen pagano. La experiencia actual de Estados Unidos y Europa con respecto a los migrantes ayuda a comprender lo difícil que resulta sentirse unidos, iguales y hermanos los miembros de distintos pueblos.

Desde el punto de vista religioso, en el siglo I, el mayor motivo de conflicto era la Ley de Moisés, con sus mandamientos y decretos. El judío que los practicaba se consideraba «cerca de Dios». El pagano, que ni los conocía ni los practicaba, estaba «lejos». ¿Cómo podría conseguirse la unión de judíos y paganos? Para los judíos contemporáneos de Jesús y de Pablo, la respuesta era clara: que el pagano se circuncide y observe la Ley de Moisés. Pero lo que hace Jesús, según el autor de la carta, es revolucionario: en vez de obligar a observar la Ley, la anula con sus mandamiento y decretos. Al morir por todos, destruye la enemistad y hace que todos, lejanos y cercanos, tengamos acceso al Padre en un mismo Espíritu.

Hermanos, ahora estáis unidos a Cristo Jesús gracias a su muerte, los que antes estabais lejos, ahora estáis cerca. Él es nuestra paz; el que de ambos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad; anulando en su propio cuerpo la ley, sus mandamientos y decretos. Él ha formado de los dos, en su propia persona, una nueva humanidad, haciendo así la paz. Él hizo de los dos un solo cuerpo y los ha reconciliado con Dios por medio de la cruz, destruyendo en sí mismo la enemistad; con su venida anunció la paz a los que estabais lejos y a los que estaban cerca; porque por él los unos y los otros tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu.

Por desgracia, lo que dice este autor no siempre se cumple. En muchos conflictos políticos, económicos, sociales, entre cristianos, lo que triunfa no es la paz sino la enemistad. No somos una «nueva humanidad» sino una multitud de inhumanidades. No somos una «nueva humanidad» sino una multitud de inhumanidades. Necesitamos ir en busca de Jesús para que él nos enseñe.

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Domingo XV del Tiempo Ordinario. 22 de julio de 2018

domingo, 22 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Domingo XV del Tiempo Ordinario. 22 de julio de 2018

d-xvi

“En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.”

(Mc 6, 30-34)

Esto del seguimiento de Jesús es una cosa muy completa. Hoy nos encontramos conque los apóstoles acaban de regresar de sus primeras “prácticas” y le cuentan al Maestro cómo les ha ido.

Probablemente recordarían muchas veces ese momento en el que compartirían mil anécdotas y en el que, en mitad de un ambiente tan familiar e íntimo, Jesús querría llevárselos a descansar.

Sí, Jesús pensó en su descanso y marcharon a un lugar tranquilo. Luego las cosas fueron diferentes, pero seguro que aquellos corazones entusiasmados y cansados sintieron el alivio que provoca que alguien vele por tu descanso.

Es seguro que cayeron en la cuenta de este detalle y también es seguro que no lo olvidaron. Y es seguro porque lo sabemos gracias a que ellos lo contaron. Lo contaron una y otra vez hasta que esta pequeña anécdota se convirtió en parte de la Buena Noticia.

Gracias al alivio y alegría que sintieron aquellos primeros discípulos podemos seguir escuchando ahora nosotras el susurro de la voz del Maestro que nos dice: –Venid vosotras solas a un sitio tranquilo a descansar un poco.

Y también a nosotras se nos vuelve en cansancio más ligero por que esa es la magia del cuidado. Más allá de las medicinas, una persona enferma que se siente querida y cuidada es capaz de afrontar incluso la muerte con mejor ánimo.

Seguro que todos recordaremos alguna vez en la que alguien ha pensado en nuestro descanso. Y el solo hecho de saber que alguien está preocupado por nosotras nos ha dado nuevas fuerzas.

La infinita ternura de Dios siempre está pensando en nuestro alivio y descanso. Siempre quisiera llevarnos a un lugar tranquilo. Pero más de una vez se encuentra asaltada por una muchedumbre que la reclama como le sucedió a Jesús.

A nosotras nos toca hacernos conscientes de esta solicitud divina tan real como cualquiera de nuestros cansancios. Sí, debemos despertar a la ternura de Dios que cuida con esmero de cada una de nosotras. Que se esconde en cada repliegue de nuestra cotidianidad para acariciarnos con una brisa suave y fresca. Para saciar nuestra sed … o para arrancarnos una sonrisa.

Y para terminar: ¡Felicidades! Hoy es el día de la Magdalena, la Apóstol de los apóstoles. La mujer que busca alivio donde puede encontrarlo en Jesús muerto y resucitado.

Oración

Despierta, Trinidad Santa, nuestra conciencia y nuestro espíritu para que sepamos reconocer la Ternura que derramas sobre la humanidad y que alivia cualquier cansancio.

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Lo más importante para Jesús es la persona.

domingo, 22 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Lo más importante para Jesús es la persona.

jesus-woman-taken-adultery_1344951_tmbMc 6, 30-38

Hoy tenemos que tener presente el contexto. Los apóstoles acaban de volver de la misión a la que Jesús les ha enviado (evangelio del domingo pasado). Entre el envío y el regreso, nos ha contado la muerte de Juan Bautista. Terminada la misión de los doce, se vuelven a reunir y se cuentan las peripecias de la tarea que acaba de concluir. Parece ser que les ha ido bien y vienen encantados (Lc lo dice expresamente). La euforia de la gente que les busca ratifica esa visión. El éxito se les está subiendo a la cabeza y no les deja tomar la postura adecuada.

Para entender este pasaje, debemos recordar que después de los primeros éxitos en Cafarnaún, Jesús se retira al desierto para poner en orden sus ideas. En este pasaje, son los enviados los que tienen éxito y deben ser también ellos los que se retiren a examinar su actitud vital. Mc nos está diciendo que los discípulos necesitan una seria reflexión sobre el éxito de su misión, como Jesús necesitó meditar sobre su mesianismo.

“Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco”. El mismo Jesús que les empujó a una actividad febril entre la gente, les lleva ahora a un alejamiento de esa misma gente para dedicarse a ellos mismos. No se trata solamente de la preocupación por su cansancio. Se trata, sobre todo, de que entiendan bien el sentido de lo que está sucediendo y no se dejen llevar por falsos espejismos. Por dos veces se dice que van al desierto, para dejar claro que necesitan una reconversión.

El texto griego no dice ‘lugar tranquilo’ o despoblado sino lugar desértico. La diferencia es importante si tenemos en cuenta el significado que Mc da al desierto, como lugar de lucha contra el mal. Inmediatamente después de ser bautizado, Mc coloca a Jesús en el desierto, para que allí aclare cual va a ser su verdadera misión, superando la tentación del un mesianismo triunfalista. Después del éxito en la sinagoga de Cafarnaún y la curación de la suegra de Pedro y cuando todo el mundo le busca, se marcha él solo al desierto. Ahora Jesús pretende que una reflexión calmada haga superar el estado de euforia.

“Se les adelantaron”. Los planes van a ser frustrados por una urgencia mayor, la de la gente. En la profunda humanidad manifestada hoy, tenemos que descubrir su verdadera divinidad. El relato habla del grupo. “Los reconocieron”, “se les adelantaron”. Al incorporar a los doce a su propia misión, queda establecido el grupo como comunidad. La búsqueda de la gente refleja una carencia de apoyo y estímulo que posibilita la tarea de Jesús. Como la hemorroísa, como Jairo, el pueblo oprimido necesita salvación y la busca en Jesús.

“Como ovejas sin pastor”. Es una imagen clásica en el AT. En una cultura en que la ganadería era el principal medio de sustento, todos sabían perfectamente lo que se estaba insinuando con la imagen del pastor. Siguiendo la primera lectura, Jesús hace una crítica a los dirigentes que, en vez de cuidar de las ovejas, las utilizan en beneficio propio. Siempre ha pasado lo mismo. Nunca han faltado pastores, pero han sido tantas las falsas ofertas y hechas con tanta persuasión, que el pueblo se ha sentido indefenso ante las tales ofertas.

“Le dio lástima”. Hoy no le conmueve un ciego o leproso, sino la gente normal, que anda descarriada. La ‘compasión’ sería una manera más adecuada de expresar el amor, superando los malentendidos que la palabra ‘lástima’ puede comportar. Podemos sentir lástima de una persona, pero no mover un dedo para sacarle de su lastimosa situación. En todos los tiempos podemos constatar políticos y eclesiásticos que no tienen en cuenta al pueblo a la hora de tomar sus decisiones. La actitud de Jesús (enseñar y dar de comer) es el mejor antídoto contra la tentación de buscar en la gente el aplauso sumiso.

“Y se puso a enseñarles con calma”. Por encima de los planes de Jesús, está la necesidad de la gente. Por cierto, el texto griego no dice “con calma” sino “muchas cosas”. Del contexto se deduce que dedicó todo el día a esa tarea pues, a continuación, Mc narra la primera multiplicación de los panes, que empieza advirtiendo de que ‘se hizo tarde’. El tiempo es lo más preciado que tenemos. Tener tiempo para los demás es la mejor manera de responder a las exigencias del evangelio. La vocación del cristiano es ser para los demás.

Se cumple la promesa de Jeremías. Jesús es el único pastor. Como dice Jn, él es el modelo de pastor, el único que no nos va a engañar ni se va a aprovechar de nosotros. Con todos los demás hay que tener cuidado, porque nos pueden desviar poniendo sus intereses por delante de los nuestros. Es una tentación en la que los seres humanos caemos casi siempre; incluso cuando hablamos de Dios, es para manipularlo y ponerlo a nuestro servicio.

Hoy, más que nunca, andan las ovejas desorientadas. Si hay una característica de nuestro tiempo es, precisamente, la desorientación. Es urgente distinguir el verdadero mensaje del evangelio de tanta ideología y partidismo en que hoy está envuelto. Cuando Pablo dice que derribó el muro que los separaba, no se refiere a una situación externa, sino a una actitud de fidelidad a sí mismo, que permite superar la barrera del odio. Lo que nos separa es siempre nuestro falso yo. Nuestro verdadero ser, lo que hay de Dios en nosotros, es idéntico en todos.

Cuando en el evangelio Jesús invita a los apóstoles a retirarse al “desierto”, está tratando de decirnos que solo en el silencio y en el recogimiento interior, podemos encontrar el verdadero ser y solo después de encontrarlo, podemos indicar a los demás el camino. Sin vida interior, sin meditación profunda, no puede haber espiritualidad. Sin esa vivencia no podemos ayudar a los demás a descubrir el manantial de vida que llevan dentro. Si encontramos a Dios en nosotros,  llevarlo a los demás será la tarea más urgente y más fácil de nuestra existencia.

El evangelio de hoy es un reconocimiento de la necesidad del silencio para recuperar la armonía interna, amenazada por el exceso de actividad en cualquier orden de cosas. El estrés que hoy padecemos se debe a que no tenemos tiempo para nosotros mismos. Esta falta de tiempos tranquilos nos impide asimilar y ordenar los acontecimientos, que de esa manera, nos pueden destrozar, como la comida no digerida y por lo tanto indigesta.

Busca en tu interior y descubre allí el verdadero guía. No mendigues más agua que se te da a cuentagotas y por un precio; busca la fuente que está siempre manando y a tu entera disposición. Las mediaciones serán buenas en la medida que no se conviertan en fines o en medios para que otro se aproveche. Te ayudará todo aquel que te ayude a entrar dentro de ti y a ser fiel a las exigencias que nacen de lo hondo del ser. La exigencia fundamental del ser humano es el amor. Sin ser amado puedes desplegar tu humanidad. Sin amar, nunca.

El dedicarse a los demás y la dedicación a uno mismo no son dos aspectos que se puedan separar. La contemplación y la acción no pueden disociarse. Ni una ni otra serían auténticas si las separáramos. Todo acercamiento a Dios lleva directamente a los demás. Todo verdadero acercamiento a los demás, nos acerca inevitablemente a Dios. Si en nuestra vida somos capaces de olvidar uno de los dos aspectos, será la señal de que nos estamos equivocando de objetivo y además, nos estamos alejando del evangelio.

Meditación

La acción sin contemplación sería programación estéril.
La contemplación sin acción sería una falacia.
La vida espiritual te llevará a la preocupación por el otro.
Un verdadero contacto con Dios en la oración,
es ya en sí, una acción en beneficio de todos.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Humanidad de la naturaleza.

domingo, 22 de julio de 2018
Comentarios desactivados en Humanidad de la naturaleza.

francisco-e-o-lobo-820Una sinfonía debe ser como el mundo, debe abarcar todo (Gustav Mahler)

22 de julio. Domingo XVI del TO

Mc 6, 30-34

Al desembarcar, vio un gran gentío y se compadeció porque eran como ovejas sin pastor. Y se puso a enseñarles muchas cosas

El pintor inglés William Hogarth en su célebre grabado Los cuatro estados de la crueldad, muestra la historia de un hombre a través de cuatro grabados. En el primero se le ve de niño martirizando a un perro.  En el segundo, como cochero, maltrata brutalmente a su caballo caído en el suelo. En el tercero lo detienen por haber asesinado a su amante, y en el cuarto un perro devora su corazón, que yace en medio de sus entrañas. Cuando el hombre no respeta a los demás seres vivos, éstos acaban perdiéndole a él dicho respeto.

En general la tradición cristiana ha hecho poco caso de los animales. Entre las raras voces discordantes, tenemos el ejemplo de Francisco de Asís, que en el siglo XIII pedía a sus hermanos que “honrasen a todo lo que vive”. Se cuenta que predicaba a los pájaros, que volvió pacífico a un lobo feroz que aterrorizaba a los habitantes de Gubbio. Y otro, éste del siglo XXI, que ha querido rendir homenaje a su santo patrón publicando una encíclica consagrada a las cuestiones ecológicas, Laudato si, que preconiza el respeto a los animales: “El corazón es único, y la misma miseria que nos lleva a maltratar al animal, no tarda en manifestarse en la relación con otras personas”, dice hyZurbarán le pintó en actitud contemplativa. Un Poverello de Assisi -verdadero pobre de Dios-, reconocido hasta por los ecologistas como un hombre de nuestro tiempo, que vela sin descanso por la salud de mundo entero.

Como prototipo de tropelías tenemos al obispo Barthélemy Boganda (1910-1959), líder político nacionalista de la actual República Centroafricana, que declaró malditos y excomulgados a ratones y hormigas que estropeaban las cosechas. Su osadía le costó también a él la vida. Hormigas y ratones conmemoraron aquel día, como el perro de Hogarth, la tragedia.

“No tenemos dos corazones, uno para los hombres, otro para los animales. O se tiene corazón o no se tiene”, dijo el escritor, poeta y político francés Alfonso de Lamartine (1790-1869).  p 9 Escritores, filósofos, científicos, y psicólogos que saben que un ser humano solo puede crecer en humanidad siendo lo más respetuoso posible con todos los seres sensibles que pueblan la tierra. p 19 Todos ellos, como Jesús de Nazareth -maestro ilustre, conocedor de la vida campestre.  ¿No dijo un día -y yo con él lo digo, pues también nací en un pueblo“Fijaos en las aves del cielo: no siembran ni cosechan, ni recogen en graneros, y sin embargo vuestro Padre del cielo las alimenta (Mt 6, 26). Y en 6, 28-29, “Mirad cómo crecen los lirios silvestres, sin trabajar ni hilar. Os aseguró que ni Salomón, con todo su fasto, se vistió como uno de ellos.

Frédéric Lenoir (1962), filósofo, sociólogo, -escritor francés y doctor de la Escuela de altos estudios en ciencias sociales- escribe en la contraportada de su obra Carta abierta a los animales y a los que no se creen superiores a ellos lo siguiente: Porque mostrar humanidad no significa simplemente respetar a los otros seres humanos, sino a todo ser vivo con sensibilidad y conciencia. Y es precisamente ahí, en nuestra posición de especie más consciente y más poderosa del planeta, donde como seres humanos tenemos que expresar nuestra superioridad moral, utilizando nuestro privilegio no para explotar y destruir a las otras formas, sino para protegerlas”.

El concepto de relaciones del ser humano con el resto de los seres ha variado sustancialmente a lo largo y ancho de su existencia. En sus inicios, por ejemplo, el Homo sapiens consideraba que la naturaleza entera estaba habitada por fuerzas y espíritus: el denominado animismo, derivado del término latino anima. Idea que engloba diversas creencias en las que tanto objetos de uso cotidiano como cualquier elemento del mundo natural (montañas, ríos, el cielo, la tierra, plantas, animales, árboles, etc.) están dotados de alma o consciencia propia. Esto se puede expresar simplemente como que todo está vivo, es consciente o tiene un alma. En África el animismo se encuentra todavía hoy en su versión más compleja y acabada, incluyendo el concepto de magara: fuerza vital universal, que conecta a todos los seres animados, así como la creencia en una relación estrecha entre las almas de los vivos y los muertos. En el Neolítico, dejó der considerar estaba encantado y poblada de espíritus, remplazándoles por los dioses de la ciudad, a los que rendía culto, con objeto de obtener su protección contra sus enemigos, y la ayuda necesaria para vivir: lluvia para las cosechas, fecundidad de los ganados… etc.

Finalizaremos nuestro comentario mencionando lo referente al reconocimiento de los derechos de los animales. En la Declaración Universal de los Derechos del Animal, aprobada en Londres en 1977, de sus catorce artículos, los dos primeros manifiestan:

Artículo 1.

Todos los animales nacen iguales ante la vida y tienen los mismos derechos a la existencia.

Artículo 2.

a) Todo animal tiene derecho al respeto.

b) El hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho de exterminar a los otros animales o de explotarlos violando ese derecho. Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.

c) Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.

En nuestro Poema, cantamos las glorias de una de esas humildes criaturas -el cedro-, en cuyo seno acoge junto al hombre, a cuantos seres viven hermanados en el Planeta Tierra, pues Una sinfonía debe ser como el mundo, debe abarcar todo”, escribió Gustav Mahler).

EL CEDRO

Sueñas los sueños de Dios en el bosque.
¡Vanos sueños!
Tu olor piadoso no tolera
ni gusanos ni insectos.

¡Templos de Salomón, en oleaje
 incesante de oración hacia el cielo!
Copa piramidal; pero tus ramas,
horizontales siempre sobre el suelo.

¡Árbol con alma que el espacio llenas
resonando vida hacia los muertos,
acógenos a todos los humanos
como acoges las aves en tu seno!

Te canta Gilgamesh en su Epopeya,
y el Salmista lo entona en este verso:
“florecerá como la palma el justo,
Crecerá inmarcesible como el cedro”.

¿Será crecer sin marchitarse, el modo
de revolucionar el universo?

Vicente Martínez

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.