El camino de la santidad es lucha, constancia y confianza.
Del blog Amigos de Thomas Merton:
«Es verdad que la santidad cristiana es la santidad de Cristo en nosotros, pero ello no significa que el Espíritu Santo vaya a hacer su obra en nosotros si nosotros nos mantenemos absolutamente pasivos e inertes. No hay vida espiritual sin lucha constante y sin conflicto interior. Un conflicto que es tanto más difícil de afrontar cuanto que es oculto, misterioso y a veces casi imposible de comprender».
«No nos convertimos una única vez en nuestra vida, sino muchas veces, y esta interminable serie de grandes y pequeñas conversiones, de revoluciones interiores, desemboca finalmente en nuestra transformación en Cristo».
«Paradójicamente, aunque el propio Cristo lleva a término la obra de nuestra santificación, cuanto más lo hace, tanto más costosa tiende a resultarnos. Cuanto más avanzamos, tanto más tiende Él a privarnos de nuestras fuerzas y a desposeernos de nuestros recursos humanos y naturales, de modo que al final nos vemos en la más absoluta pobreza y oscuridad».
«El tramo final en el camino hacia la santidad de Cristo consiste, pues, en abandonarse por entero, confiada y gozosamente, a la aparente locura de la cruz«
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Thomas Merton
Vida y santidad
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