Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Rerum Novarum’

El Papa, el Presidente y el Respeto por las Personas LGBTQ+

sábado, 14 de junio de 2025
Comentarios desactivados en El Papa, el Presidente y el Respeto por las Personas LGBTQ+

Papa León XIV y el presidente Donald Trump


La publicación de hoy es del colaborador invitado James E. Porter. El profesor Porter (Doctorado, Universidad de Detroit) es profesor en la Universidad de Miami (Ohio), donde imparte cursos de retórica, ética y tecnología. Su interés por la teología católica, derivado de su formación y trasfondo católicos, se centra en la coherencia entre el mensaje del Evangelio, la doctrina católica y la cultura contemporánea.

La Iglesia comenzó en el siglo I como una secta radical, ofreciendo una visión diferente del mundo (caritas, amor por todos) en marcado contraste con el Imperio Romano (potestas, poder). Pero cuando este se derrumbó, la Iglesia tuvo que rehacer su vida. Se convirtió, según Fintan O’Toole (2025), en «la heredera del sistema burocrático de mando y control del Imperio Romano». La Iglesia también heredó, añadiría, muchos de los supuestos patriarcales del Imperio sobre las mujeres, el género y la sexualidad.

En muchos aspectos, la Iglesia institucional no ha cambiado mucho su dependencia del sistema romano. Al observar el cónclave de 2025 de 133 cardenales (todos hombres) convocado para elegir al nuevo papa, no parece muy diferente de la reunión de aproximadamente 200 obispos (todos hombres) que el emperador Constantino convocó en el Concilio de Nicea en el año 325 d. C. Por otro lado, ciertamente podemos observar algunos cambios de actitud, si no de estructura o doctrina.

La pregunta que muchos se hacen ahora es si el Papa León XIV guiará a la Iglesia en una nueva dirección, particularmente en lo que respecta a las actitudes hacia el género y la sexualidad, el rol de la mujer y la aceptación de las personas LGBTQ+. Lo que vemos hasta ahora en León es lo que vimos en Francisco: una personalidad diferente a la de los pontífices anteriores, un papa más humilde y menos autoritario, dispuesto a acercarse personalmente y ser acogedor con todos nosotros («todos, todos, todos«), pero sin hacer mucho por cambiar las estructuras institucionales ni las doctrinas oficiales de la Iglesia. Ese cambio de persona no es suficiente, pero no deja de ser importante. Especialmente ahora.

Actualmente tenemos una nueva persona al frente del gobierno de Estados Unidos: un presidente autoritario, autoritario y antidemocrático que está cambiando profundamente la estructura institucional del gobierno, primero desmantelando gran parte de ella —al menos aquellas partes que desprecia o no comprende— con la intención, probablemente, de reconstruir el resto para sus propios fines. Ya estamos viendo el odio institucionalizado y legalizado hacia las personas trans y la eliminación de sus derechos, incluyendo la eliminación de la opción de género X en los pasaportes estadounidenses y el despido de personal militar trans. Y no es descabellado temer que lo peor está por venir. Por ejemplo, la pérdida del derecho al matrimonio igualitario, incluso la criminalización de las manifestaciones públicas de identidad queer. Imperialista es un adjetivo que podríamos usar para describir esta filosofía de gobierno; fascista es otro.

Muchos observadores consideran la elección del Papa León, el primer Papa estadounidense, como una reprimenda explícita al Emperador Donald, decididamente poco humilde y antitrans. El legado papal de Francisco —y, esperamos, también el de León— valora la humildad y la integridad; se basa en los principios de la Rerum Novarum(1891) y el Vaticano II; enfatiza la dignidad de toda persona humana y la atención a los inmigrantes, los pobres, los enfermos y los marginados; y valora un proceso de sinodalidad basado en el discernimiento orante y la interacción con diversas voces. Es este conjunto de virtudes y rasgos lo que, en última instancia, respalda los derechos y la dignidad de las personas LGBTQ+, incluso si el Papa aún no lo ha dicho explícitamente. Desafortunadamente (y de forma inconsistente), algunos líderes de la Iglesia, como la USCCB, incluso han dicho lo contrario, por ejemplo, respaldando la definición binaria de género de Trump y su orden ejecutiva antitrans.

La Iglesia institucional es lenta para cambiar, lo cual es un eufemismo. Pero la imagen de los papas Francisco y León, así como los valores que defienden, supone un cambio importante y, especialmente ahora, un contrapeso vital a las fuerzas que actualmente dirigen el gobierno de Estados Unidos y, al parecer, intentan transformarlo en un nuevo Imperio Romano. Necesitamos desesperadamente este contrapeso. Al menos en este sentido, deberíamos ver a León como un aliado en la lucha por la decencia básica, los derechos humanos y la dignidad humana.m

Esta lucha debe incluir, sin duda, el respeto y el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTQ+, y León y la Iglesia deberán dar ese siguiente paso vital: hacer explícitas las prácticas y políticas institucionales hacia las personas LGBTQ+ en consonancia con los principios que dicen representar, cumpliendo con la misión de caritas de la Iglesia. La persona acogedora, aunque alentadora, en última instancia no es suficiente.

—James E. Porter, Universidad de Miami, 12 de junio de 2025

Fuente New Ways Ministry

General, Homofobia/ Transfobia., Iglesia Católica , , , , , ,

«El bien común en tiempos de desconfianza», por Marco Antonio Velásquez

jueves, 8 de junio de 2017
Comentarios desactivados en «El bien común en tiempos de desconfianza», por Marco Antonio Velásquez

enciclica-rerum-novarum-sobre-la-cuestion-obrera-13696-mla138174624_984-fEl 15 de mayo se cumplen 126 años de la promulgación de la primera encíclica social de la Iglesia, la Rerum Novarum de León XIII. Con dicho documento magisterial la Iglesia irrumpe en el campo de la justicia social, iluminando el quehacer de la política y de la economía, en una época de grandes transformaciones sociales.

Se inaugura así un gran capítulo de la historia, donde la Doctrina Social de la Iglesia acompaña al desarrollo de importantes movimientos sociales. Su mayor contribución será el discernimiento moral del bien común, al subordinar el interés privado a la supremacía de este bien superior. Queda así trazado el límite de lo que es bueno y justo, respecto de lo malo e injusto.

Así, la Doctrina Social de la Iglesia se transforma en un criterio de orientación de la conducta humana para todos los hombres y mujeres de buena voluntad, pero para los cristianos adquiere el valor de una obligación moral.

En el contexto de una realidad global, Chile acumula una larga lista de lacras sociales que han dañado gravemente la convivencia cívica. Ahí están los abusos, la corrupción y la injusticia social, que provocan indignación y desconfianza. En la base de estos males es vulnerado gravemente el anhelo universal del bien común.

La tarea de articular el bien común es responsabilidad individual y colectiva, de la que nadie queda excluido. Sin embargo, la más elevada manera de favorecer el ejercicio de este bien superior es la función política y el servicio público. En esa lógica, el desprestigio de la política encuentra sus raíces en demasiados hechos en que el interés privado, partidista o de grupos de presión ha suplantado al bien común.

Consecuentemente, la ciudadanía responde a la transgresión del bien común con desconfianza. Sin embargo, ello tiene un perjuicio inevitable, en cuanto quebranta el propio sistema democrático, debilitando su estructura y sus funciones.

Lamentablemente, en Chile, junto con las conductas personales y colectivas que vulneran el imperio del bien común, hay un elemento estructural propio que ha impedido su ejercicio pleno y es la Constitución de 1980. Su porfiada vigencia garantiza el derecho preferente de unos pocos en perjuicio del interés general, representado por la necesidad de garantizar derechos sociales universales.

En dicha constitución el eufemismo neoliberal remite erróneamente a la Doctrina Social de la Iglesia mediante el denominado rol subsidiario del Estado. Bajo ese principio se establece la no discriminación del Estado en materia económica, para consagrar la libertad económica privada y restringir la acción del Estado a un rol subsidiario y pasivo, allí donde no existe iniciativa privada.

Dicho precepto constitucional encuentra su símil en el principio de subsidiaridad de la Doctrina Social de la Iglesia. Sin embargo, hay una diferencia sideral en cuanto el rol subsidiario exacerba la libertad económica, mientras el principio de subsidiaridad establece la obligación moral del Estado de asegurar la realización plena del bien común, tendiente a garantizar derechos sociales fundamentales.

En un país de innegable raíz cristiana como Chile, surge una consecuencia moral incuestionable y es el imperativo del bien común. Al respecto, es oportuno tomar conciencia que entre los ciudadanos existe una reserva moral que se mantiene intacta y que remite a él, prueba de ello es el repudio social de la indignación que despiertan las faltas a la probidad de algunos actores políticos y sociales.

Actualmente Chile enfrenta una importante encrucijada histórica en un contexto de desconfianza social generalizada. El país, o se deja llevar por interesados ideologismos o decididamente opta por volver a darle cabida a la moral del bien común, como el principio rector de la conducta pública que debe regir el comportamiento de sus líderes sociales.

En medio de la desconfianza que afecta a muchas instituciones fundamentales del país, hay la gran oportunidad de abrir el camino de retorno al imperio del bien común.

Marco Antonio Velásquez

Fuente Fe Adulta

Espiritualidad , , , ,

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.